Riego Sostenible en Agricultura Familiar
Riego Sostenible en Agricultura Familiar
CAMPESINA
I. ANTECEDENTES ................................................................................................ 6
Lista de Tablas
Lista de Ilustraciones
El agua representa casi las tres cuartas partes de la superficie de nuestro planeta y constituye un
elemento imprescindible, ya que la vida en la Tierra ha dependido siempre del agua. Las
investigaciones han revelado que la vida se originó en el agua, y que los grupos zoológicos que han
evolucionado hacia una existencia terrestre siguen manteniendo dentro de ellos su propio medio
acuático, encerrado, y protegido contra la evaporación excesiva. Desempeña de forma especial un
importante papel en la fotosíntesis de las plantas y, además, sirve de hábitat a una gran parte de los
organismos. (Fernández & Ávila , 2010)
Dada la importancia del agua para la vida de todos los seres vivos, y debido al aumento de las
necesidades de ella por el continuo desarrollo de la humanidad, el hombre está en la obligación de
proteger este recurso y evitar toda influencia nociva sobre las fuentes del preciado líquido.
Con los conocimientos de que hoy se dispone se puede afirmar que sin agua no hay vida.
De acuerdo a (Fernández & Ávila , 2010) el nacimiento de la Agricultura como práctica cultural hace
10.000 años supuso un cambio radical en el comportamiento humano tras percibir que existía
determinado tipo de plantas que podían ser cultivadas fuera de su entorno silvestre y ser consumidas.
La dependencia del agua para la producción agrícola es total y originalmente los cultivos estaban
condicionados totalmente por la presencia de lluvia.
La imperiosa necesidad del agua para el desarrollo de la actividad humana hizo que las civilizaciones
antiguas se asentaran en los márgenes de los grandes ríos. La Agricultura desarrollada en estas zonas
comenzó a utilizar la experiencia adquirida con las crecidas periódicas de los ríos que suministraban
agua a sus cultivos para realizar una Agricultura de regadío cada vez más perfeccionada.
El método de riego originario consistía en aplicar el agua sobre la superficie y dejar que discurriera
por gravedad, método que con el tiempo se fue perfeccionando con la incorporación de una red de
distribución de agua más apropiada y un manejo del riego más racional. Este método, más
perfeccionado por supuesto, aún se sigue utilizando masivamente en todo el mundo.
II. OBJETIVOS
3.1. El Agua
El agua es el principal recurso natural que tenemos como humanos y aunque a veces pensemos que
solo es importante para nuestra higiene o consumo, su relevancia no se limita a este aspecto. Este
preciado líquido es indispensable para el desarrollo social y económico a nivel mundial, gracias al
agua es posible la producción de alimentos, la energía eléctrica, la atención sanitaria, la supervivencia
del ser humano y no menos importante, la conexión directa con el medio ambiente. Sin embargo,
desafíos como el cambio climático y el excesivo uso del agua causan preocupación ante una posible
ausencia de este líquido.(PRONAMACHCS, sd)
En términos generales los investigadores han estimado que para producir alimentos se requiere entre
2 000 a 5 000 litros de agua por persona día. Así mismo para producir un kilogramo de carne se
requiere de por lo menos 10 veces más agua que para producir un kilogramo de cereales y esto, a su
vez, induce a producir más granos para alimentar ganado y aves, lo que implica mayor uso de agua
y espacio. (Gaybor, 2008)
El agua escasea y con ella, la producción alimentaria, y más aún, cuando se estima que la población
mundial crecerá más del 20% para el 2050, superando los 9 mil millones de habitantes. Con esta cifra
en aumento, la agricultura se verá obligada a producir un 70% más de alimentos con el fin de
mantener la seguridad alimentaria. Realidad que se ve retada por el cambio climático, los cambios
socioeconómicos y la cantidad de agua usada y mal aprovechada en algunas actividades. (Gaybor,
2008)
Pero, mientras el consumo de agua crece, la disponibilidad disminuye. Como el agua es abundante
y gratuita, existe un despilfarro del recurso incrementado por técnicas atrasadas para su aplicación y
reciclaje.
Parte de esta precipitación cae en forma de nieve, y se acumula en capas de hielo y en los glaciares,
los cuales pueden almacenar agua congelada por millones de años. En los climas más cálidos, la
nieve acumulada se funde y derrite cuando llega la primavera. La nieve derretida corre sobre la
superficie del terreno como agua de deshielo y a veces provoca inundaciones. La mayor parte de la
precipitación cae en los océanos o sobre la tierra, donde, debido a la gravedad, corre sobre la
superficie como escorrentía superficial1.
Una parte de esta escorrentía alcanza los ríos en las depresiones del terreno; en la corriente de los
ríos el agua se transporta de vuelta a los océanos. El agua de escorrentía y el agua subterránea que
brota hacia la superficie se acumula y almacena en los lagos de agua dulce. No toda el agua de lluvia
fluye hacia los ríos, una gran parte es absorbida por el suelo como infiltración2. Parte de esta agua
permanece en las capas superiores del suelo, y vuelve a los cuerpos de agua y a los océanos como
descarga de agua subterránea. Otra parte del agua subterránea encuentra aperturas en la superficie
terrestre y emerge como manantiales de agua dulce. El agua subterránea que se encuentra a poca
profundidad es tomada por las raíces de las plantas y transpirada a través de la superficie de las hojas,
regresando a la atmósfera. Otra parte del agua infiltrada alcanza las capas más profundas de suelo y
recarga los acuíferos (roca sub superficial saturada), los cuales almacenan grandes cantidades de
agua dulce por largos períodos de tiempo. A lo largo del tiempo, esta agua continúa moviéndose,
parte de ella retornará a los océanos, donde el ciclo del agua se "cierra"...y comienza
nuevamente.(Fernández & Ávila , 2010)
1Escorrentía Superficial: Cuando llueve de forma abundante y según el tipo de suelo toda el agua que llega al suelo no ingresa en el sino
que forma pequeños cauces, fluye sobre l superficie del terreno va hacia las quebradas, y de las quebradas a los ríos y de ahí al mar.
2Infiltración: Es la cantidad de agua que llega al suelo por la lluvia y que si ingresa al suelo humedeciéndolo
FUENTE.
(Fernández & Ávila , 2010)
El sol calienta el agua de mares, ríos y océanos se evapora, pasando a la atmósfera y formando
ocasionalmente las nubes. El enfriamiento del vapor genera la precipitación (lluvia, nieve o granizo)
que devuelve el agua a los mares, océanos, etc. donde de nuevo se evapora o discurre por las
corrientes de agua superficiales, bien cae al suelo y se infiltra hacia capas más profundas del
subsuelo formando las bolsas de agua subterráneas denominadas acuíferos, o se devuelve a la
atmósfera en forma de vapor (evaporación y transpiración3) por el efecto del calor del sol o la
respiración de las plantas. Este continuo movimiento del agua es lo que se denomina Ciclo
hidrológico o ciclo del agua4
Aun cuando la cantidad de agua existente es enorme, la que realmente se puede considerar útil para
las actividades realizadas por el hombre, el agua dulce líquida, es muy pequeña. Se estima que del
total de agua en la Tierra, el 97% es agua salada, en torno al 3% es agua en forma sólida
(constituyendo los hielos polares y otras zonas de hielos permanentes) y solo un 1% es agua dulce
líquida que se encuentra en lagos, cursos de agua (ríos, arroyos, etc.) y en los acuíferos´
3
Evapotranspiración: (vegetación y suelo) no solo el agua que está pura se evapora ante el sol sino también el agua que está en las plantas
y la que se ha infiltrado en el suelo
4
Adicionalmente se deben mencionar 2 movimientos del agua la Percolación: que es una parte del agua que se infiltra en el suelo pero no
se queda en él, debido a factores como tipo de suelo y la cantidad de lluvia y se sigue filtrando hacia su interior hasta llegar al lecho freático
e incrementar el caudal de las aguas subterráneas. Las corrientes subterráneas: las aguas subterráneas que se forman en el lecho freático
encima de las capas impermeables del suelo se encaminan hacia el mar formando verdaderas corrientes de agua, como las que movilizan
el agua en el océano
Ilustración 2. Distribución del agua en el planeta
El 68,7 % del agua dulce existente en el mundo está en los glaciares y mantos de hielo. Sin embargo,
en general, no se consideran recursos hídricos por ser inaccesibles (Antártida, Ártico y Groenlandia).
En cambio los glaciares continentales son básicos en los recursos hídricos de muchos países.
Las aguas superficiales engloban los lagos, embalses, ríos y humedales suponiendo solamente el
0,3 % del agua dulce del planeta, sin embargo representan el 80 % de las aguas dulces renovables
anualmente de allí su importancia.
También el agua subterránea dulce almacenada, que representa el 96 % del agua dulce no congelada
de la Tierra, supone un importante recurso. Según algunos autores los sistemas de aguas subterráneas
empleados en abastecimiento de poblaciones suponen entre un 25 y un 40 % del agua potable total
abastecida. Así la mitad de las grandes megalópolis del mundo dependen de ellas para su consumo.
En las zonas donde no se dispone de otra fuente de abastecimiento representa una forma de
abastecimiento de calidad.
Pues bien, ese 1% del total del agua disponible Tabla 1. Usos del agua en el mundo
en la Tierra es utilizado por el hombre
para todas las actividades que realiza.
El consumo de agua de uso doméstico se ha multiplicado por 10 en el último siglo. Se estima que en
la actualidad un individuo que viva en una zona desarrollada necesita más de 50 litros de agua
diariamente para satisfacer sus necesidades personales y las relativas a su vida en el hogar.
El uso industrial del agua es otro elemento importante del consumo total y unido al uso doméstico se
estima que cada persona consume diariamente una media entre 400 y 500 litros de agua en los países
desarrollados, en contraste a los 20 litros por persona y día correspondientes a ambos usos a final del
siglo pasado. Sin embargo, la Agricultura es la actividad que consume mayor cantidad de agua en lo
que se denomina uso del agua para regadío.
En el mundo el 20% del agua dulce proveniente de páramos, acuíferos, ríos y lagos, es utilizada por
diferentes industrias: el 10% es para uso doméstico y aproximadamente el 80% de ella es usada en
la agricultura, la cual alimenta con regadío a 300 millones de hectáreas de tierra que generan el 60%
de producción de cereales y el 40% de la producción agrícola registrada en el mundo.
En Ecuador, en torno al 80% del consumo de agua corresponde a los regadíos, mientas que los usos
doméstico e industrial consumen respectiva entre un 13 y 7% aproximadamente.
Ilustración 3. distribución de usos consuntivos en el Ecuador
5
Es el uso de agua que no se devuelve en forma inmediata al ciclo del agua. El riego es un uso consuntivo, mientras que la generación de
energía eléctrica mediante el turbinado del agua de un río, si la descarga es en el mismo río no es consuntivo.
Tabla 2. Caudales totales autorizados por uso/ aprovechamiento y por año. 2006 - 2016
El acceso al agua potable se ha incrementado durante las últimas décadas en la superficie terrestre.
Sin embargo estudios de la FAO, estiman que uno de cada cinco países en vías de desarrollo tendrá
problemas de escasez de agua antes de 2030; en esos países es vital un menor gasto de agua en la
agricultura modernizando los sistemas de riego.
Es importante tener en cuenta que el agua, un recurso natural crucial para la vida y la producción, es
por lo general escasa, especialmente en épocas de estiaje cuando la sequía limita el desarrollo de los
cultivos. Sin embargo, su abundancia excesiva puede llegar a ser muy destructiva al causar
inundaciones, deslaves o huaycos que destruyen sembríos y muchas veces alteran las características
del ambiente natural y social. Es por ello que la gestión apropiada del agua cobra singular importancia
para la producción agraria.
3.4. Gestión Integral del Agua
c) La productiva, que se relaciona con la forma de aplicación del riego en las parcelas, al manejo
agronómico del agua y, en general, a la relación agua –suelo–planta-atmósfera, en atención a los
distintos sistemas productivos presentes en cada uno de los territorios bajo riego.
d) La socio-organizativa, que se relaciona con las dinámicas organizativas que hacen posible
sostener la gestión y administración de un sistema de riego.
Pero, además de ser integral, la gestión del riego debe ser integrada en al menos, tres dimensiones
a) Integrar la gestión del riego con las diversas dimensiones de la gestión de los recursos
hídricos, y la de los recursos naturales y el ambiente; esto es, articular la gestión sectorial del
agua, en este caso del riego y drenaje, con la gestión multisectorial del agua y de las cuencas
hidrográficas, y, a través de esta gestión, lograr la articulación con la de los recursos naturales, y
luego, en un plano más general, con la gestión ambiental.
b) Integrar la dimensión territorial del riego con otras dimensiones territoriales, es decir,
integrar el territorio bajo riego a otras dimensiones en sus diversas escalas. Pueden ser territorios
marcados por identidades locales, étnicas o productivas; territorios con particularidades hidro
sociales específicas, o territorios delimitados administrativamente, según la forma de organización
geopolítica del Estado, es decir parroquias, cantones o provincias.
c) Desde una perspectiva de régimen de competencias a nivel de los gobiernos provinciales, implica
integrar la gestión del riego, fomento productivo, seguridad alimentaria, ambiental, desarrollo
y ordenamiento territorial.
La gestión del riego es también una gestión democrática, la misma que debe expresarse en, al
menos, tres planos:
• Criterio hidrológico: Área de superficie terrestre por donde el agua de lluvia, nieve o
deshielo escurre, transita o drena a través de una red de corrientes que fluyen hacia una
corriente principal y por ésta hacia un punto común de salida el cual puede ser un lago, una
laguna, una presa o el mar.
• Criterio Integral: La cuenca se la puede definir como una unidad territorial y ambiental
delimitada por una línea divisoria de aguas que tributa a una red natural de drenaje; que tiene
una salida única. En su interior están contenidos los recursos naturales como agua, suelos,
vegetación y fauna. Todos estos recursos están continuamente interactuando y dependen
entre sí. Esta interdependencia debe considerarse para poder tratarlos y así alcanzar el
desarrollo sostenible en las actividades humanas.
• Criterio operativo: Las cuencas son unidades naturales que constituyen el marco práctico y
objetivo para la planificación, conservación y desarrollo sostenido de los recursos naturales
ya que permiten integrar la dimensión social con la productiva y ambiental.
Se podrían citar más definiciones y tener interpretaciones variadas. Sin embargo, para trabajo de
este módulo y partiendo de las ideas principales que comparten los diferentes conceptos y con las
ideas que se comparten entre los mismos, podríamos caracterizar a la cuenca hidrográfica:
Constituye un espacio físico con límites definidos, es decir una unidad territorial
Las aguas que se depositan en sus suelos confluyen en un mismo punto
La supervivencia de cada uno de los elementos que la conforman incluido el ser humano depende
directa o indirectamente de lo que suceda con los demás.
Constituye una unidad idónea para que el ser humano planifique el manejo sustentable de los recursos
naturales y así aseguren el futuro de las generaciones venideras.
Ilustración 6. La cuenca hidrográfica y sus elementos.
Bajo todo lo antes mencionado podemos decir que la Cuenca Hidrográfica es el espacio
territorial dividido por el divorcio de las aguas y se constituye en la unidad mínima de
conservación, preservación y desarrollo sostenible (Olivera, 2001)
Se entiende por cuenca hidrográfica la unidad territorial delimitada por la línea divisoria de
sus aguas que drenan superficialmente hacia un cauce común, incluyen en este espacio
poblaciones, infraestructura, áreas de conservación, protección y zonas productivas (Art 8,
Ley de Recursos Hídricos uso y aprovechamiento del Agua)
Ilustración 7. Relaciones entre organizaciones y organismos de la cuenca.
El sistema de la cuenca hidrográfica, a su vez está integrado por los subsistemas siguientes:
a) Biológico, que integran esencialmente la flora y la fauna, y los elementos cultivados por el hombre.
b) Físico, integrado por el suelo, subsuelo, geología, recursos hídricos y clima (temperatura,
radiación, evaporación, etc.).
c) Económico, integrado por todas las actividades productivas que realiza el hombre, en agricultura,
recursos naturales, ganadería, industria; servicios (caminos, carreteras, energía, asentamientos y
ciudades)
d) Social, integrado por los elementos demográficos, institucionales, tenencia de la tierra, salud,
educación, vivienda, culturales, organizacionales, políticos, etc.
Los elementos que integran los subsistemas variarán de acuerdo al medio en el que se ubique la
cuenca y al nivel de intervención del factor humano.
En primer lugar, la naturaleza no existe en separación de las sociedades humanas. Por ello, las
cuencas son espacios donde las personas, las familias, las comunidades, las clases sociales y las
naciones crean y recrean territorios, buscando así satisfacer sus necesidades materiales, identitarias,
culturales y simbólicas.
Debido a la presencia humana, la cuenca deja de ser un espacio por el cual, simple y sencillamente,
discurre el agua hacia abajo del río. Ni tampoco, aunque sea un elemento importante, el agua es lo
único que fluye por esa concavidad geográfica. Una vez incorporada a las estructuras y procesos
sociales, una cuenca deviene en un espacio en el cual:
Se drenan sedimentos, materiales orgánicos, basura y contaminantes;
Se registran dotaciones específicas de recursos naturales utilizables con propósitos económicos,
dígase bosques minerales, suelos o animales;
Se transportan y almacenan microorganismos;
Se verifican movimientos de elementos como el carbono, oxígeno, hidrógeno, fósforo, azufre, calcio,
magnesio, potasio, etc.
Por eso, aquello que vuelve interesantes a las cuencas es su capacidad para convertirse en un universo
relativamente acotado de interrelaciones complejas entro lo físico, lo biológico y lo social.
• Criterio 2 Topografía: Otro criterio muy similar al anterior es la relación con el relieve y la
forma del terreno, las partes accidentadas forman las montañas y laderas, las partes
onduladas, casi planas y planas, forman los valles; y finalmente otra parte es la zona por
donde discurre el río principal y sus afluentes, a esta se le denomina cauce.
[Link]ón de una cuenca hidrográfica
La cuenca hidrográfica puede dividirse en espacios definidos por la relación entre el drenaje
superficial y la importancia que tiene con el curso principal.
El trazo de la red hídrica es fundamental para delimitar los espacios en que se puede dividir la cuenca.
A un curso principal llega un afluente secundario, este comprende una subcuenca.
Luego al curso principal de una subcuenca, llega un afluente terciario, este comprende una
microcuenca, además están las quebradas que son cauces menores.
Por su ecosistema: También existen otras consideraciones acerca de las cuencas hidrográficas, el
medio o el ecosistema en la que se encuentran, establecen una condición natural, así tenemos, las
cuencas áridas, cuencas tropicales, cuencas húmedas y cuencas frías.
Por su objetivo: Por su vocación, capacidad natural de sus recursos, objetivos y características, las
cuencas pueden denominarse hidro energéticas, para agua poblacional, agua para riego, para
navegación, ganaderas, hortícolas, municipales, entre otras.
Por su desembocadura: Exorreicas: las aguas llegan a desaguar en los océanos cada uno de manera
independiente o a través de un colector común. Un ejemplo Sistema Hidrográfico del Esmeraldas.
Endorreicas: cuando los ríos no tienen salida hacia los mares, terminan perdiéndose en la parte
continental Arreicas: ocurre cuando a pesar de existir un cauce que permite la llegada de las aguas
del rio hacia el mar estas no llegan por que se filtran o evaporan en el trayecto.(Suárez)
i. Planificación Estratégica
Los planes de manejo de cuencas se constituyen en “instrumentos directrices para ordenar las
acciones que requiere una cuenca hidrográfica, para lograr un uso sostenible de sus recursos
naturales”. El diseño de plan de Manejo de Cuencas requiere de una formulación técnica y de la
definición del enfoque, para luego definir el modelo correspondiente y finalmente programar el
proceso técnico.
La planificación participativa es clave para facilitar el diseño de los planes de Manejo. Sin embargo,
a veces no es fácil lograr un proceso de participación eficiente.
Siendo conscientes que hay limitaciones por parte de los actores involucrados:
Un enfoque metodológico correcto debe expresar la visión prospectiva para solucionar los
problemas, un trabajo de equipo interdisciplinario debe integrar y correlacionar la información sobre
la realidad. La formulación técnica consiste en definir la forma de solucionar el problema, para pasar
del modelo de “estado del problema” al modelo de soluciones. Este paso es estratégico y orienta
las decisiones técnicas del planificador para ello hay que considerar:
• A nivel de cuenca, se logrará mejorar la calidad del agua, regular el sistema hídrico, controlar
inundaciones y sequías, estabilizar a la población, internalizar las externalidades asociadas al
manejo de la cuenca.
• Fuera de la cuenca, se garantiza la oferta de servicios, por ejemplo agua para poblaciones, riego,
electricidad, lugares de esparcimiento, oferta de productos forestales y agropecuarios.
• Se facilita la organización y gestión para la cuenca.
El costo del plan debe compatibilizar a nivel de inversiones con los beneficios proyectados,
maximizando el impacto al más corto plazo posible. Se recomienda que esta capacidad de gestión
permita la conducción y seguimiento al proyecto más allá del período de financiamiento.
La expectativa, es lograr que la comunidad organizada, adopte el plan y genere la autosostenibilidad
de la implementación del manejo de cuencas.
En el diagnóstico socio económico se debe identificar cuáles son las formas de organización y como
es la administración de los recursos naturales. El análisis debe explicar cómo se realiza la gestión
para manejar los recursos naturales y hacer más eficiente la producción; y cuáles son las acciones de
gestión ambiental.
En la mayoría de las cuencas existen pocas fortalezas para la gestión ambiental y de manejo de
cuencas. Los agricultores, extensionistas, especialistas, planificadores y decisores no tienen
suficientes capacidades para desarrollar acciones gerenciales para el desarrollo sostenible.
Las debilidades y limitaciones presentes en la gerencia ambiental son:
V. EL RIEGO EN LA AGRICULTURA
De acuerdo a (Zapata & Gasellin, 1999) el riego en el Ecuador afronta un conjunto de problemas
relacionados entre sí, entre ellos y de manera general:
❖ Escasa disponibilidad de agua
❖ Acceso socialmente inequitativo
❖ Concentración regional de las inversiones públicas en riego
❖ Bajo nivel de tecnificación
❖ Carencia de estrategias estatales para el desarrollo del riego
❖ Limitaciones institucionales
❖ Dificultades organizativas en la administración de los sistemas
Por todo esto el rol del riego en la agricultura y en la vida misma es importantísimo, pues si es
necesario recalcar las múltiples funciones que cumple el riego en la esfera de las actividades
humanas, tales funciones están relacionadas a los ámbitos productivo, social, ambiental y
económico.
En el ámbito productivo, las contribuciones del riego son:
o Solución a los problemas de distribución espacial y temporal del agua
o Incremento y diversificación de la producción
o Optimización de la tierra
o Mitigación de riesgos, particularmente de sequías y heladas
Desde una perspectiva ambiental, el riego es o puede ser un factor que limita la expansión de la
frontera agrícola hacia ecosistemas frágiles.
Visto desde otra perspectiva, el aporte de la actividad agrícola para el país es fundamental. De modo
aproximado, representa el 17% del PIB, así dimensionada la importancia de la agricultura para el
Ecuador, se dimensiona mejor la importancia estrictamente económica del riego pues, el valor de la
producción bajo riego se estima en el 70% de la producción agrícola total.
El riego influye favorablemente en una multitud de aspectos: uno de ellos es la producción agrícola,
otro es la gestación de procesos de organización social, pues el riego es una de las muchas formas
en las que se expresa el histórico afán humano por dominar los elementos de la naturaleza, además
de ser un “eje movilizador” que puede alentar el desarrollo de las organizaciones populares de base
y abrir horizontes para la articulación de propuestas de construcción de una sociedad local y global
con mayor equidad.
[Link]ón
Según Milliarum (2008), se define al riego como la aplicación artificial del agua al suelo, dotando a
este la humedad necesaria para que las plantas se desarrollaron en con normalidad. En sí, el aplicar
agua por métodos artificiales a cualquier superficie dedicada al cultivo de plantas se denomina riego.
El estudio de las relaciones hídricas en el suelo es muy general, pues había, además que poner el
agua a disposición de la planta para que esté pudiera aprovecharla eficientemente. Así surge una
definición más concreta del riego, como un medio artificial de aplicar agua a la zona radicular
de las plantas cultivadas de forma que la utilicen al máximo.
La práctica del riego, por tanto, debe dar respuesta a cuatro preguntas fundamentales que de: Por
qué regar?, Cuándo regar?, Cuánto regar? Y Cómo regar? Si se encuentra respuesta a estas
preguntas, la productividad de las tierras se incrementará apreciablemente, obteniendo así
justificación las inversiones de las obras hidráulicas que se realice.
Según (PRONAMACHCS, sd) En ese sentido se puede definir al riego como la aplicación
oportuna y uniforme de agua a la zona de raíces, para reponer el agua consumida por los
cultivos entre dos aplicaciones sucesivas.
Por ello, es importante el estudio del suelo desde el punto de vista físico. Asimismo, se aplica agua
a la zona de raíces y no se riega la superficie del suelo. Un buen riego es aquél que humedece
adecuadamente la zona radicular. Por otro lado, la aplicación debe ser oportuna de tal manera que
las plantas no sufran por déficit, ni por exceso de humedad.
Por ello, la cantidad de agua que se incorpore al perfil del suelo debe corresponder al agua consumida
por el cultivo. Además, el riego debe realizarse mediante una técnica adecuada que permita
humedecer uniformemente la zona de raíces, evitando excesos al inicio de la zona regada y déficit al
final. Si la aplicación de agua al suelo no cumple estos requisitos pueden surgir los siguientes
problemas:
Disminución de la eficiencia en el aprovechamiento del recurso hídrico (debido a las
pérdidas por escurrimiento y percolación profunda).
Disminución significativa de la fertilidad del suelo (lixiviación de nutrientes).
Pérdida de la porción superficial del suelo (permanente erosión laminar).
Incremento de los problemas de salinidad, alcalinidad y mal drenaje y la disminución de los
rendimientos de los cultivos, se presentan siempre en diferente magnitud en las áreas
irrigadas, donde el factor limitante de la producción agrícola es paradójicamente el riego.
[Link] integrado Suelo Agua y Cultivo
El agua es un elemento esencial para la vida de las plantas, determinante de sestado de desarrollo y
principal medio de transporte para las sustancias nutritiva que toman del suelo. Además de ser el
elemento en el que los nutrientes que existen en el suelo se disuelven y pasan a la planta a través de
las raíces, el agua e imprescindible para que realicen sus procesos de crecimiento y desarrollo y
permite una correcta “refrigeración” para adaptarse a las condiciones climáticas.
Fase sólida
Ilustración 15. Partículas minerales del suelo La fase sólida del suelo está formada por partículas
inorgánicas y orgánicas. Las primeras consisten
en partículas minerales de tamaño, forma y
composición química diferentes. Por su
dimensión se denominan: arena (2 - 0.02 mm),
limo (0.02 - 0.002 mm) y arcilla (menor de
0.002 mm). Las proporciones relativas de estas
tres fracciones minerales determinan la textura
del suelo, propiedad fundamental sobre la cual
se relacionan múltiples características, directa o
indirectamente, tales como: capacidad de
Fuente: (Fernández & Ávila , 2010) “manual de riego para agricultores” retención de humedad, porosidad, aeración,
compactación, permeabilidad, fertilidad
potencial, etc.
Por otro lado, las partículas primarias del suelo (arena, limo y arcilla) se unen formando grupos de
partículas secundarias o agregados de tamaños, formas y variable resistencia a la ruptura, que
constituye la estructura del suelo y que juega papel muy importante en la productividad de los suelos,
afectando la penetración de raíces, la capacidad de infiltración de agua, su movimiento dentro del
suelo y la resistencia a la erosión, según la estabilidad de los agregados.
En general, un suelo arenoso o franco arenoso Tabla 4. Porcentajes de arena, limo y arcilla
(normalmente se habla de suelo con textura según el tipo de suelo
gruesa o suelo ligero) tiene gran capacidad para absorber
el agua e infiltrarla hasta zonas más profundas. Sus poros
son grandes, de forma que cuando las raíces de las plantas
tratan de extraer el agua de dichos poros no encuentran
mucha dificultad para hacerlo. Sin embargo, por estas
características, son suelos que permiten que el agua que se
infiltra pase a zonas tan profundas como para que no
pueda ser explorada por las raíces, de manera que parte
del agua aplicada con el riego puede perderse, es decir,
tienen poca capacidad de retención de agua, si bien
como aspecto positivo no suelen tener problemas de encharcamiento.
En el otro extremo, los suelos arcillosos o franco arcillosos, llamados también suelos pesados o de
textura fina, tienen una porosidad muy alta pero los poros son muy pequeños. Esto hace que la
absorción e infiltración del agua desde la superficie hacia zonas más profundas sea muy lenta. Estos
suelos presentan una elevada capacidad de retención de agua, por lo que no es frecuente que
existan grandes pérdidas de agua debidas a una excesiva infiltración, pero la planta encuentra mayor
dificultad para absorber el agua que se encuentra en el espacio poroso de este tipo de suelos. Son
suelos que no tienen buena aireación y es frecuente encontrar problemas de encharcamiento.
Los suelos francos, por sus características físicas intermedias, son en general bastante apropiados
para los cultivos de regadío. Suelen estar compuestos por una mezcla de arena, limo y arcilla que les
da una buena aireación, adecuada capacidad para retener el agua, evitando tanto grandes pérdidas
por filtración a capas más profundas como encharcamientos indeseados.
ii) Fase gaseosa
La fase gaseosa también se conoce como porosidad y Ilustración 16 Porosidad del suelo.
está formada por el agua y la atmósfera del suelo.
Estas fuerzas de atracción superficial hacen que entre más superficie (más arcilla y materia orgánica)
tenga un suelo, mayor sea la cantidad de agua absorbida.
La fuerza con que el agua es retenida en el suelo se mide como la fuerza requerida para empujar el
agua fuera del suelo o para sacar el agua del suelo. La fuerza de retención se mide en atmósferas y
bares (de presión). La equivalencia es 1 atm = 1.0127 bares
Cuando estos poros son ocupados por agua ésta no aparece siempre de la misma forma ni presenta
la misma disponibilidad para las plantas. Por ello se habla de diversos tipos de agua en el suelo en
función de su utilidad que vamos a detallar a continuación.
✓ Agua higroscópica o molecular.- El agua Ilustración 19. Agua higroscópica y capilar del suelo
higroscópica o molecular es el agua
absorbida directamente de la humedad del
aire. En este tipo de agua las moléculas se
adhieren alrededor las partículas del suelo
formando capas de espesor muy fino. La
fuerza de succión necesaria que hay que
aplicar para poder captar esta agua es mayor
a 31 atm. Puesto que el poder de succión de
las raíces de las plantas no es suficiente para
extraer esta película de agua del suelo, esta
porción de agua no está disponible ni
asimilable para las plantas.
✓ Agua capilar.- El agua capilar corresponde a aquella contenida en los tubos capilares del
suelo que es retenida debido a la tensión superficial del agua. Dentro de esta fracción
encontramos dos tipos. El primero corresponde al agua capilar no absorbible. Esta agua
ocupa los poros más pequeños del suelo (< 0.2 µm) y está fuertemente retenida. No es
absorbible por las plantas porque se requiere una fuerza de succión demasiado grande, de
31‐15 atm. El segundo tipo corresponde al agua capilar absorbible por las plantas. Esta
aparece almacenada en poros de 0.2 a 8 mm y pueden ser asimiladas por las raíces puesto
que la fuerza de succión necesaria es de 15 a 1 atm. Esta fracción correspondería a la reserva
hídrica del suelo.
✓ Agua gravitacional.- Corresponde al agua que está ocupando los macroporos del suelo,
saturándolos o no. Esta fracción de agua
no está retenida en el suelo y se mueve
impulsada por la fuerza de la gravedad
hacia capas más profundas (subsuelo)
pudiendo alcanzar el nivel freático.
Desde el punto de vista del movimiento
del agua a través de los macroporos
existen dos tipos. El primero es de flujo
lento, para poros de 8 a 30 mm de
diámetro y el segundo de flujo rápido,
para poros mayores de 30 mm. Esta
fracción de agua puede ser
temporalmente utilizada por las plantas
siempre y cuando se encuentre en el
estrato del crecimiento de las raíces de las plantas.
En función de la mayor o menor proporción de agua en los poros del suelo, y su disponibilidad para
la planta se definen cuatro niveles de humedad:
ii) Capacidad de campo. - Después de una lluvia abundante el agua llega a ocupar todos los
poros del suelo. Se dice entonces que el suelo está saturado. A continuación, el agua tiende
a moverse por gravedad hacia el subsuelo, hasta llegar a un punto en que el drenaje es tan
pequeño que el contenido de agua del suelo se estabiliza. Cuando se alcanza este punto se
dice que el suelo está a la Capacidad de Campo (C.C.). Aquella agua que queda en un
suelo después de un episodio de lluvia abundante y/o riego pasadas 24‐48h (se evapora
parte del agua), cuando el agua gravitacional de flujo rápido ya se ha perdido.
En este estado se dice que el suelo está en el punto de marchitez y aunque el suelo aún contiene cierta
cantidad de agua, las plantas no pueden utilizarla.
La planta en este estado ya no puede recuperarse, aunque se le vuelva a aplicar riego abundante.
La diferencia entre la C.C. y el punto de marchitez representa la fracción de agua útil (disponible)
para el cultivo. Poros, espacio aéreo y agua del suelo en situaciones de saturación, capacidad de
campo y seco.
Los valores de la C.C. y del punto de marchitez pueden expresarse en porcentajes de peso de suelo
seco. Así, una capacidad de campo del 27% significa que 100 g de tierra seca retienen 27 g de agua,
y una marchitez del 12% significa que, cuando se alcanza la marchitez de la planta, el suelo tiene 12
g de agua por 100 g de tierra seca. El agua útil (disponible) por la planta sería, pues, 15 g de agua
por 100 g de tierra seca. Cuanto más fina es la textura mayor son los porcentajes de agua en el suelo,
tanto a la C.C. como en el punto de marchitez. Una buena estructura del suelo también aumenta la
fracción de agua útil.
iv) Suelo seco. - Situación en que los poros del suelo están llenos de aire.
5.3.4. Método Práctico para determinar los movimientos del agua en el campo
Hay que hacer una estimación basada en el tacto y apariencia del suelo.
Este método es sencillo, barato y nos da una estimación rápida del agua disponible para las
plantas; aunque la desventaja es que no podemos conocer con exactitud el contenido de agua del
suelo.
El agua es indispensable para las plantas no sólo como alimento, ya que es su componente esencial,
sino también para reponer las pérdidas que por evapotranspiración se producen durante el ciclo
vegetativo. En el suelo, el agua disuelve los elementos nutritivos que absorben las plantas a través
de la solución del suelo.
Con un buen manejo del agua en los riegos, se puede conseguir un importante ahorro de agua y de
nutrientes, sobre todo nitrógeno, disminuyendo sus pérdidas por lixiviación. Entre las prácticas
aconsejables se citan:
• En suelos arenosos se deben efectuar riegos frecuentes y con dosis menores que en suelos
arcillosos.
• Se debe ajustar el intervalo de riego y las dosis a las necesidades hídricas del cultivo a lo
largo de su ciclo.
• No se deben aplicar dosis altas de riego en los días posteriores a la aplicación de abonos
nitrogenados.
•
5.3.6. Medidas indirectas del contenido del agua en el suelo
En la actualidad existe un buen número de dispositivos para determinar el contenido en agua del
suelo basados en técnicas muy diferentes. De forma general, estas técnicas pueden agruparse en
cinco grupos:
• gravimétricas,
• tensiométricas,
• atenuación de neutrones,
• disipación de calor, y
• técnicas dieléctricas.
Algunos ejemplos
Tensiómetros:
Son aparatos que miden la succión o fuerza que
ejerce el suelo sobre el agua. A medida que el
suelo pierde agua la succión aumenta, es
decir, el suelo ejerce más fuerza para
retener el agua, por lo que se puede saber la
evolución del contenido de agua en el
suelo dejando instalado un tensiómetro y
observando cómo varía el valor de la
succión haciendo lecturas en el reloj de
medida que lleva incorporado. Suelen
instalarse al menos dos tensiómetros a Ilustración 23. tensiómetros colocados a dos
profundidades.
distintas profundidades para ver cuál es la
humedad en ellas.
Sonda de neutrones:
Este aparato, introducido en el suelo a la profundidad deseada utilizando lo que se denomina tubo de
sonda, emite neutrones que se reflejan más o menos dependiendo del contenido de agua del suelo.
Un receptor cuenta los neutrones reflejados y transforma la señal en contenido de agua. Por ser un
instrumento de cierta complejidad, su uso está limitado a personal con cierta cualificación.
Un suelo es un almacén de agua. Sin embargo, la cantidad de agua almacenada cambia con el tiempo
debido a que las demandas varían mucho dependiendo de las condiciones climáticas, el estado de
desarrollo del cultivo y de las prácticas de riego. Los aportes de agua al suelo son la lluvia y el riego,
sin embargo no toda el agua aportada es almacenada y puesta a disposición de las plantas, sino que
se producen pérdidas debido a los siguientes fenómenos:
Escorrentía: representa la cantidad de agua de lluvia o de riego que cae sobre la superficie
del suelo pero que éste no puede infiltrar. Así, el agua sobrante escurre sobre él sin ser
aprovechada por el cultivo. La escorrentía puede ser grande en algunos sistemas de riego.
Por superficie (principalmente riego por surcos), sin embargo no suele ser frecuente que se
produzca en riegos por aspersión bien diseñados y manejados. Por lo general, en riego
localizado no se produce escorrentía.
La relación de escorrentía es la cantidad de agua que escurre sobre la superficie del suelo regado
divida entre el total de agua aplicada con el
riego. Por ejemplo, si en un riego se aportan
1000 metros cúbicos de agua y se pierden 200
por escorrentía, la relación de escorrentía será
0.2 o del 20%.
Filtración profunda o percolación: cuando el agua aplicada sobre la superficie del suelo se
infiltra, pasa poco a poco hacia capas más profundas. Si la cantidad de agua aplicada es
mayor que la capacidad de retención, el agua infiltrará hacia zonas en las que las raíces del
cultivo no pueden acceder, siendo por lo tanto agua perdida.
La relación de filtración es la cantidad de agua que percola divida entre el total de agua aplicada
con el riego. Por ejemplo, si en el mismo riego del ejemplo anterior se pierden 15 metros cúbicos de
agua por filtración profunda, la relación de filtración
profunda será 0.015 o del 1.5%.
Tipo de cultivo
Cantidad de agua contenida en la planta
Radiación solar, temperatura y humedad del aire y
la velocidad del viento (ambientes cálidos, secos o con
vientos fuertes implican mayor transpiración).
La mayoría del agua de riego es extraída a poca profundidad del suelo. En los días siguientes al riego
el 40% del agua para la planta puede estar en las primeras 12 pulgadas (30 cm). En contraste, los
árboles mezquita, que crecen en suelos áridos, pueden remover una apreciable cantidad de agua de
grandes distancias laterales y de subsuelos de 8 a 10 pies de profundidad (3 metros). El césped en
suelos arcillosos toma la mayoría de su agua de un área muy pequeña y solo a 8 0 12 pulgadas (20 a
30 cm). A medida que la planta crece y el suelo se seca entre humedecimientos, la mayor parte del
agua tomada por la planta llega de capas más profundas. Hasta las tres cuartas partes del agua
absorbida en un día puede provenir de raíces muy profundas hasta los dos pies (61 cm). Mantener
el primer pie del suelo húmedo es importante para el crecimiento de las plantas, ya que la mayoría
de las raíces están allí.
Las raíces exploran y usan agua de la zona inmediata a la zona radicular de los suelos que mantienen
humedad o tienen una buena cubierta orgánica. Si existe una época muy prolongada de sequía, el
desarrollo de las raíces en esa área no existirá. El agua puede estar disponible a otras profundidades,
pero las plantas de raíces superficiales no pueden tomarla. Para ser usada por una planta, el agua
debe estar al alcance de las raíces. (Olivera, 2001)
Se sabe que las plantas necesitan agua cuando ellas comienzan a marchitarse, pero para el tiempo en
que el marchitamiento sea visible, el crecimiento de la planta ya ha sido reducido significativamente.
Aunque el marchitamiento es debido a insuficiente agua en la mayoría de los caso, también puede
presentarse en suelos húmedos. Este tipo de marchitamiento puede suceder en días secos y cálidos,
porque la pérdida de humedad por evapotranspiración es mayor que la humedad que puede ser
absorbida por la planta en este período. Las plantas pueden recuperarse de marchitez temporal
durante el período fresco nocturno. Muchas de las pequeñas plantas de granos, durante su última
etapa de crecimiento pueden presentar marchitamiento temporal sin grandes pérdidas en la
producción. Sin embargo, la sequía condiciona el marchitamiento y reduce el crecimiento de las
plantas.
La mayoría de las plantas tienen períodos críticos de crecimiento durante los cuales la falta de agua
es perjudicial. Para las plantas productoras de semilla, el período de floración hasta la formación de
semillas (fertilización) es el más crítico. Si ocurre una sequía durante este período, el grano o la
producción de semilla será reducida. (Olivera, 2001).
De acuerdo a (JICA, 2015) en caso de “veranillos” prolongados, los cultivos requieren de mayor
cantidad de agua es así:
❖ La quinua requiere de agua (riego), especialmente en los primeros 30 días a partir de la
germinación y posteriormente en la etapa de floración, formación de la panoja y llenado del
grano.
❖ La cantidad de agua que necesita el cultivo de trigo y/o cebada es durante la etapa de
germinación y la etapa de desarrollo vegetativo se requiere una humedad constante. Quince
días antes de la floración el cultivo necesita mayor cantidad de humedad para un óptimo
llenado de los granos.
❖ En hortalizas las necesidades de agua aumentan al crecer las plantas y llegan a los máximos
requerimientos durante la floración y fructificación.
Ilustración 29. Requerimiento de agua por cultivo y por estado fenológico
Fuente: JICA, “Guía de Cosecha de agua de lluvia”
Cuando se aplica un riego se trata de aportar el agua necesaria para un correcto desarrollo del cultivo.
Existen tres índices para determinar en qué manera el riego ha sido realizado de forma correcta tanto
para el aprovechamiento de agua por parte del cultivo como de ahorro de agua: Eficiencia de
aplicación (Ea), cociente de déficit (CD) y coeficiente de uniformidad del riego (CU).
La eficiencia de aplicación (Ea) (Figura 30) es la relación entre el agua que realmente queda
almacenada (Almacenada) en la zona de raíces del cultivo (y por lo tanto podrá ser aprovechada por
ellas) y el agua total aplicada con el riego (Aplicada).
Ilustración 30. Eficiencia de aplicación
El cociente de déficit (CD), indica la relación entre el agua que ha faltado para llenar por completo
la zona de actividad de las raíces (No aportada) y la cantidad total de agua que hubiera sido necesaria
para llenarla totalmente (Necesaria).
Los métodos de riego engloban las diferentes formas que existen de aplicar el agua al suelo. Han
evolucionado notablemente con el tiempo, desde la ejecución del riego en las primeras civilizaciones
basándose en la observación de las crecidas y bajadas del nivel del agua en los ríos y el manejo
adecuado del agua y el suelo, hasta los riegos totalmente tecnificados, controlado y automatizado
que aprovechan el conocimiento que existe en la actualidad de ciencias como la agronomía,
hidráulica o la electrónica.
El uso de un método de riego u otro depende de numerosos factores, entre lo que es preciso destacar
los siguientes:
La topografía del terreno y la forma de la parcela, es decir la pendiente, longitud y anchura, si
existen caminos, acequias u otro tipo de elemento que pueda interferir en el riego y la posibilidad de
que el agua pueda ser llevada hasta la parcela sin un coste excesivo.
Las características físicas del suelo, en particular las relativas a su capacidad para almacenar el
agua de riego que debe ser puesta a disposición de las raíces de las plantas.
Tipo de cultivo, del que es especialmente necesario conocer sus requerimientos de agua para generar
producciones máximas, así como su comportamiento en situaciones de falta de agua.
La disponibilidad de agua, aspecto muy relevante en cuanto puede ser necesario programar los
riegos no en función de las necesidades de agua del cultivo sino de la posibilidad de que exista agua
suficiente para regar y el precio de la misma.
La calidad del agua de riego, lo que puede ser determinante en la elección tanto del método de
riego como de ciertos componentes de la instalación.
La disponibilidad de mano de obra, con la que se garantice la ejecución de todas las labores
precisas durante el desarrollo del cultivo, en particular las referidas al riego.
El coste de la instalación de cada sistema de riego en particular, tanto en lo que se refiere a
inversión inicial como en la ejecución de los riegos y mantenimiento del sistema.
El efecto en el medio ambiente, especialmente en el uso eficiente del agua, calidad de las aguas de
escorrentía y la erosión del suelo.
Teniendo en cuenta éstos, además de otros factores, se elige un método de riego. A su vez, dentro de
cada método existen bastantes tipos de sistemas o variantes cuya elección se realizará teniendo en
cuenta aspectos más particulares que están más relacionados con la forma de manejar el suelo y el
cultivo y con técnicas concretas de aplicación del riego en las que, por ejemplo, cada agricultor se
encuentre más familiarizado.
Beneficios de un riego tecnificado
▪ Permite distribuir agua de forma uniforme y en cantidad suficiente.
▪ Producción uniforme de cultivos
▪ Se puede cultivar durante todo el año
▪ Permite humedecer el suelo durante la siembra o el crecimiento de los cultivos,
especialmente cuando no hay lluvias.
▪ Permiten la aplicación de bio fertilizantes
▪ Se puede alcanzar mayor eficiencia, no hay pérdidas y aprovecha el agua regada en el cultivo
hasta en un 90%.
▪ Optimización de agua, tiempo y mano de obra en el uso del recurso hídrico
▪ Minimiza la erosión del suelo
▪ El costo de implementación no es alto en relación con el beneficio del sistema, instalar un
sistema de riego para una huerta de 250 m2 cuesta $250
▪ Satisface las necesidades del cultivo en cantidad y oportunidad adecuada, que permita al
cultivo una máxima producción
▪ Evitar la erosión del suelo y el lavado de nutrimentos del mismo.
▪ No propiciar la salinidad del suelo ni el elevar la capa freática.
Sistema de riego
Un sistema de riego se define como un producto social, históricamente constituido. Si bien el agua
de riego está sometida a las leyes hidráulicas e hidrológicas, cuando la maneja un campesino, obedece
más que todo a las leyes y reglas sociales del grupo que la aprovecha. Entonces antes de ser una obra
de ingeniería civil, un sistema de riego es una construcción social que lleva a grupos humanos,
comunidades e individuos (hombres, mujeres), a definir colectivamente las modalidades de acceso
al agua y de creación y conservación de los derechos del agua, así como las obligaciones y reglas
que todos deben cumplir para mantener y conservar el acceso a este recurso. Estas normas se derivan
de acuerdos sociales y relaciones de poder entre poblaciones.
Dentro de estas relaciones de poder son muy importantes aquellas producto de la diferencia de acceso
a la tierra, de la condición étnica, de la condición de género (hombre, mujer), de la diferenciación
económica y social, de las condiciones agroecológicas, entre otras. Las normas que resulten de estas
relaciones condicionan finalmente el diseño técnico de la infraestructura que tiene que adecuarse a
este manejo socialmente establecido. (Zapata & Gasellin, 1999)
Bajo ese contexto se ha establecido que los elementos constitutivos principales del sistema de riego
son:
Entonces el manejo del riego requiere así de un saber hidráulico y agronómico, desde la evaluación
y la captación del recurso, hasta su repartición en las parcelas con dosis y frecuencias adecuadas a
los requerimientos de los cultivos. Se caracteriza por una división de trabajo entre los productores
actores sociales encargados de distribuir el agua en las mejores condiciones (mantenimiento de la
red de riego). Implica la existencia de una autoridad hidráulica socialmente reconocida, comúnmente
denominada Junta de Regante, que inscribe los derechos, organiza el mantenimiento de la red, se
responsabiliza del control del uso del agua, y del reparto de las cargas financieras o de trabajo. (Ruf
y Sabatier 1991).
Ilustración 33. Esquema de funcionamiento de un sistema de riego
De no considerarse alguno de los elementos del sistema y como pueden afectar sus interrelaciones
dentro del mismo vemos la involución que un sistema de riego puede tener
Ilustración 34. Causas y efectos de la espiral descendente de funcionamiento de los sistemas de riego
Fuente: (Carrazón, 2007) “Manual Práctico para el diseño de sistemas de minirriego
Tipos de Riego
De acuerdo a (Fernández & Ávila , 2010) en la actualidad son tres los métodos de riego utilizados
como forma de aplicar el agua al suelo: riego por superficie, riego por aspersión y riego localizado.
A escala mundial, el 95% de los más de 220 millones de has. de regadío se riegan por superficie, sin
embargo esta cifra disminuye en los países desarrollados situándose entre el 60 Y el 80%. Esto Se
debe fundamentalmente a que aspersión y localizado son métodos que necesitan tecnología y material
más avanzados que el riego por superficie.
De acuerdo a (Ortiz, Métodos de aplicación de Riego, 2017 b)Existen dos tipos de riego:
Ilustración 35. Clasificación de los sistemas de riego
TIPOS DE
SISTEMAS DE
RIEGO
Sistemas de
Sistemas de
Riego
Riego
Gravitacional
Presurizados
es
Riego por
Riego por
micro
aspersión
aspersión
Aplicación del agua: El agua fluye desde la Ilustración 37. Riego por inundación
cabecera de la faja hasta el final por la ligera diferencia de nivel
topográfica; el caudal fluye como una onda de
inundación, humedeciendo todo el perfil del suelo
(horizontal y verticalmente)
Distribución del Agua. En este sistema de riego se
producen pérdidas por percolación profunda. No hay
pérdidas por escorrentía.
Eficiencia de Aplicación.41%.
Frecuencia de Riego. 14dí[Link] tiempo de riego varía de 6 a 24
horas. El tiempo de riego integra el tiempo de
inundación para cubrir una lámina de aplicación
Condiciones Topográficas. Este método se aplica solo en áreas
planas y máximo en terrenos con pendientes del 1%.
Cultivos. Arroz, maíz, cítricos, frutales, huertas, etc.
Costos. El costo es de aproximadamente 800 USD/ha (construcción de la piscina, operación del
riego y mantenimiento de los bordes).
Contaminación ambiental. La percolación profunda puede contaminar el agua subterránea con
pesticidas, nutrientes, MO, etc.
c) Riego por estanques: Es una poza circular o trapezoidal construida alrededor del árbol de 1 a 2
metros de ancho o diámetro; los bordes de la poza llegan a ser de hasta 30 cm de altura; el caudal
de ingreso varía de 1 a 5 l/s.
El tiempo de riego varía entre 3 y 6 horas. El tiempo de riego integra la infiltración del agua
para cubrir la dosis de riego.
Ilustración 38. Riego por estanques
d) Riego por Surcos serpentín: Sistema de riego propio de la sierra Ilustración 39. Riego
ecuatoriana; es un surco que sigue el contorno de la pendiente; los por serpentín
surcos tienen una profundidad de hasta 30 cm; el caudal de
ingreso varia de 1 a 20 l/s. Un Serpentín cubre una superficie de
400 m2. Se utiliza en el riego de hortalizas, casi en toda la sierra
central.
Frecuencia de Riego.14 días.
Frecuencia de Riego. El agua se aplica con una frecuencia que varía entre de 3.5 a 7 días (dos riegos
por semana). El tiempo de riego varía de 4 a12horas.
Topografía. Se puede aplicar en terrenos de cualquier pendiente.
Cultivos. Se utiliza en árboles (aguacate, cacao, cítricos), plátano y banano.
Costos. El costo de un sistema de riego por micro aspersión varía entre 1500 y 2800 USD por
hectárea.
c) Riego por aspersión: En el Ecuador, 170,100.0 Ilustración 44. Riego por aspersión
hectáreas (18%) se riega con aspersión; sierra (pastos)
y en la costa (banano).
Aplicación y distribución del agua. El agua fluye desde la estación de bombeo hasta el
aspersor por la diferencia de presiones; el agua se aplica en forma de lluvia y se distribuye
en el perfil a través de la infiltración; en suelos con pendientes pueden generar escorrentía
superficial; el diámetro de humedecimiento varía entre 10 y 100 metros; no afecta al follaje
del cultivo; se puede aplicar fertilizantes y productos químicos (planificados técnicamente).
Se humedece toda la superficie cultivada.
Eficiencia de Aplicación. El riego por aspersión tiene una eficiencia de aplicación del 70%;
el viento disminuye la eficiencia de aplicación
Ilustración 45. Riego por aspersión 2 Frecuencia de Riego. Agua se aplica con una
frecuencia que varía entre 7 y 14 días. El tiempo de
riego varía de 2 a 6 horas.
Topografía. Se puede aplicar en terrenos clasificados
como III y IV (30%).
Cultivos. Se utiliza en cultivos densos: pastos, alfalfa,
yuca, caña de azúcar, banano, huertas.
Costos. El costovaríaentre1200y2500USDpor
hectárea
Fuente: “La
granja
integral
Agroecológica”
Se puede proteger y conservar las fuentes de agua mediante las siguientes prácticas:
Conservar el agua en el suelo, es reducir la pérdida por evapotranspiración, la que aumenta con el
aire seco, los vientos y temperaturas altas, entre las prácticas recomendadas por (Olivera, 2001),
están:
Suelo en barbecho • Acumulación de agua para utilización en
la cosecha del año siguiente.
Obras físicas: surcos, zanjas de infiltración, • Disminución del riesgo de erosión.
acequias, camellones de piedra, terrazas de • Favorece la infiltración del agua del
formación lenta, siembras a curvas de nivel suelo.
• Mejor aprovechamiento del agua para las
plantas.
Sistemas agroforestales y silvopastoriles • Generación de microclimas.
• Disminución de evaporación del agua por
el viento o por el calor.
• Humedad mantenida durante más tiempo
gracias a la sombra de los árboles.
Protección de manantiales o fuentes de agua • Regeneración natural de las fuentes.
• Reforestación.
• Cercado de fuentes de agua
Uso de materia orgánica • Mayor conservación de la humedad.
• Mayor capacidad de retención del agua
del suelo (un 1% de aumento de materia
orgánica retiene 250.000 litros de agua
por hectárea año)
Coberturas tanto vivas como muertas (Mulch) • Utilización de los recursos de la finca:
barato.
• Mejora la fertilidad del suelo: aporta
materia orgánica y nutrientes.
• Mantiene la humedad y disminuye la
pérdida de agua.
• Mejora la estructura del suelo.
• Disminuye la necesidad de labranza.
• Disminuye la aparición de malezas y por
lo tanto el trabajo de deshierba.
• Propicia la reproducción de azotobacter,
bacteria fijadora de nitrógeno atmosférico
al suelo (pudiéndose fijar hasta 200
kg/Ha/año; dependiendo del grosor de la
cobertura).
Tan importante para el óptimo crecimiento y desarrollo de las plantas, es el equilibrado estado estructural de
suelo, como su adecuado régimen hídrico y nutricional
La eficiencia de aplicación del agua en la parcela depende de algunos factores que son
independientes:
▪ Grado de pendiente del terreno
▪ Características de infiltración en el suelo
▪ Método de riego (aspersión, goteo, gravedad, entre otros)
▪ Caudal del Riego
▪ Lámina de agua aplicada
▪ Experiencia del regador
a) Protección de canales: para evitar el deterioro de los canales en los predios, se recomienda
proteger con cubierta vegetal sembrado en ambos taludes, lo mismo que disminuirá la
proliferación de malezas en el canal, reduciendo los costos por limpieza.
La cosecha de agua no es Ilustración 47. Sistema Negarim para conducir y concentrar agua lluvia hacia un
concepto nuevo; existe plantaciones desde
hace miles de años y se aplica
en muchas partes del
mundo a través de una gran
variedad de técnicas y
prácticas. Todas estas
formas de manejo tienen en
común que permiten
incrementar la
interceptación, retención,
almacenamiento
(superficial, sub Fuente: Rocheleau Weber y Field Juma (1998)
superficial o subterráneo) y
regulación de las aguas de lluvias que precipitan, momentáneamente, en un determinado territorio,
con la finalidad de crear una mayor reserva de agua local o descargas de agua menos abruptas y más
regulares. De esta manera, inclusive en zonas muy áridas –como en el caso del Medio Oriente– se
logra obtener, conservar y luego usar considerables cantidades de agua para consumo doméstico,
para riego y para otros fines. Estos sistemas son conocidos como ganat o kariz en países como Irán,
Afganistán y Pakistán; foggara en el noroeste de África (Magreb); khadin en la India, o negarim en
Israel y países aledaños
La cosecha de agua tiene un gran potencial para mejorar la disponibilidad y regulación estacional del
agua para su uso social, productivo y ambiental (mejoramiento de humedales, etc.), en el mismo
territorio de aporte hídrico o en zonas cercanas.
Al respecto debemos tomar conciencia de que actualmente en el mundo solo alrededor del 1% de
las aguas que precipitan en el territorio nacional son destinadas al uso consuntivo; el resto drena –
cada vez más aceleradamente– hacia el océano Pacífico, o se evapora. De ahí que las posibilidades
de incrementar la disponibilidad de agua a través de prácticas de captación de aguas de lluvia –
cosecha de agua– sean enormes, al menos en determinadas partes del territorio nacional,
particularmente en la sierra y la Amazonía alta.
La gran cantidad y diversidad de posibles formas de interceptación, retención, almacenamiento y
regulación hacen que el concepto de cosecha de agua sea muy versátil en sus distintas formas de
aplicación. Puede referirse a la captación en cisterna de las aguas que discurren de un techo de casa,
al aprovechamiento de agua de lluvia que corre por las cunetas de los caminos; puede lograrse a
través de un mejor manejo de la cobertura vegetal en praderas, por acequias de interceptación en
ladera que redirigen las aguas de escorrentía hacia un reservorio, etc.
Es por esta misma versatilidad que no debe confundirse la cosecha de agua con el “manejo de
cuenca”, aunque puede formar parte importante de este. Por lo general, la cosecha de agua permite
con mucha facilidad mejorar las condiciones hídricas en espacios territoriales muy locales (nivel
micro); esto la hace particularmente interesante como medida a favor de la agricultura familiar, tanto
individualmente como para grupos, comunidades, etc.
Como ya se señaló, existe una gran variedad de técnicas y prácticas para “atrapar” mejor las aguas
de lluvia, lograr guardarlas localmente y finalmente usarlas en determinados lugares, momentos y
cantidades. Los tipos de medidas de siembra y cosecha de agua pueden clasificarse en términos
generales de la siguiente manera (MINAGRI. 2016):
3. Medidas que favorecen el almacenamiento superficial del agua, su regulación y uso eficiente.
Normalmente incluyen captaciones y aducciones de aguas de lluvia de escurrimiento hacia
un reservorio pequeño o mediano; obras de derivación hacia los lugares donde se usará
posteriormente el agua –áreas de cultivo, población, etc., y la protección de estas
infraestructuras hidráulicas, así como las técnicas mejoradas de uso y ahorro de agua como
el riego por aspersión y otras.
El mejoramiento del aporte hídrico de un determinado espacio territorial no se logra con medidas
muy puntuales, realizadas aisladamente en la zona por una o un par de familias. Como señala la
publicación Rumbo a un Programa Nacional de Siembra y Cosecha de Agua, del Ministerio de
Agricultura y Riego (MINAGRI. 2016)
El objetivo del atrapanieblas es lograr que Ilustración 48. Proceso de atrapanieblas. las
partículas de agua de la niebla se
concentren hasta que sean lo
suficientemente densas. Es decir, hasta
que se conviertan en gotas de agua. En
una noche, un metro cuadrado de los
paneles que componen los
atrapanieblas puedes absorber de tres a
cinco litros de agua dependiendo de la
humedad de la zona. En algunas, se ha
llegado a conseguir hasta treinta litros
diarios.
El atrapanieblas puede funcionar y usarse en cualquier zona en la que la niebla tenga la suficiente presencia
como para poder utilizarse el sistema y absorber una cantidad de agua determinada. Por ejemplo, hasta en
los desiertos es viable el atrapanieblas, dado que las noches son muy húmedas. En otras zonas, dependerá del
nivel de humedad para que la captación de agua sea mayor o menor.
El funcionamiento del atrapanieblas es muy sencillo. Las diminutas partículas de aguas se depositan en los
paneles concentrándose hasta que forman gotas de agua más grandes. Estas caen debido a la gravedad cuando
han alcanzado el peso necesario. Bajo los paneles se depositan unos recolectores de agua que recogen estas
gotas y que reconducen hacia donde se desee: pueden caer en las plantas directamente y actuar como forma de
regadío, o bien se pueden almacenar para su transporte.
El Diseño Keyline o de Línea Clave combina la Ilustración 50. Método Key Line
captación y conservación del agua con técnicas de
regeneración de la tierra. Es capaz de restaurar
rápidamente suelos degradados y blindarlos a los
efectos de la sequía y considera beneficioso el uso de
animales de pastoreo en el proceso.
VI. DRENAJE
Según (Olivera, 2001) un suelo puede necesitar y un drenaje artificial, si su tabla de agua está muy alta o porque
el exceso de agua superficial no puede moverse hacia el suelo lo suficientemente rápido, para no sofocar las
raíces de las plantas, en estos suelos se presentan algunos problemas:
Fuente:
Ortiz R;
2017
“Drenaje Agrícola”
Drenaje superficial. - Es el más simple y más importante, se pueden realizar construyendo canales
abiertos, dirigidos a una zona protegida.
• Drenaje subterráneo. - Se puede usar tubos plásticos, siempre requieren de mucha planificación y
experiencia, instándose a una profundidad de 0,50 m a 1 m. La limitante es su costo.
VII. IMPORTANCIA
DEL MANEJO
INTEGRADO DE
RECURSOS HÍDRICOS.
Tan importante como aportar agua de riego a los cultivos es prestar
Ilustración 55. Estrategia de manejo de agua
atención al manejo de la humedad y a la conservación del agua en
en zonas de ladera
el suelo, así como el régimen nutricional de los cultivos. Es
importante que los productores previos a la instalación de un
sistema de riego sepan de técnicas de conservación de suelo y agua.
Podríamos utilizar este símil de computación como resumen: el riego es más cuestión de software (gente,
costumbres, experiencia previa de los productores, mercado, etc.), que de hardware (la topografía, los tubos,
los aspersores, el sistema en sí)
Un buen manejo del riego nos permite distribuir el agua de manera uniforme, lo que permite aumentar la
eficiencia del riego y la productividad agropecuaria.
El agua dulce está presente en el hielo de los nevados, en los ríos, en el agua de escorrentía y subterránea y en
los acuíferos.
La reserva de agua dulce más importante en nuestras áreas son los páramos, o humedales.
Para el uso eficiente del agua se requiere conocer lo siguiente:
✓ disponibilidad de agua en la granja,
✓ sistema de riego que se usa para los cultivos,
✓ cuál es la fuente,
✓ la frecuencia de riego,
✓ cantidad y calidad del agua, para planificar prácticas agrícolas que nos pueden ayudar a conservarla
de mejor manera.
Además, un mejor manejo del riego permite mejorar las relaciones sociales a nivel de familias y
comunidades.
Ante todo esto, la agroecología nos proporciona una serie de prácticas que nos ayudan a mejorar nuestra
gestión del riego y conservar mejor la humedad del suelo:
✓ Tecnologías de cosecha, captación y almacenamiento de agua lluvia
• Captación de agua de techo, conducción en canaletas
• Reservorios y microreservorios aprovechando las pendientes existentes
• Captación de agua por escorrentía
• Tanques artesanales de almacenamiento (tanques fijos hechos con llantas usadas)
✓ Protección y conservación de paramos, vertientes de agua y bosques (manejo de cuencas
hidrográficas)
✓ Instalación de sistemas agroforestales y silvopasturas.
✓ Incorporación de materia orgánica.
✓ Coberturas.
✓ Optimización del agua con sistemas de riego adecuados.
✓ Implementación de riego tecnificado en la granja
✓ Conservación integral agua-suelo
VIII. PROBLEMATIZACIÓN E IDEAS DE ANÁLISIS Y
REFLEXIÓN DEL RIEGO EN LA AGRICULTURA FAMILIAR
CAMPESINA.
De acuerdo al Plan Nacional de Riego y Drenaje 2019 – 2027, se pueden citar algunos datos importantes
para análisis y reflexión de la problemática de riego a nivel nacional:
• Fenómenos naturales, como el cambio climático, tienen incidencia directa sobre la expansión de la
frontera agrícola hacia los pisos altitudinales superiores, pero más allá de esto, dinámicas propias del
modelo de desarrollo de la agricultura del país que, articulando lógicas extensivas e intensivas, va
colonizando el espacio natural y expande la frontera agrícola. A mediados de los años 70, la superficie
agrícola del país estaba en alrededor de las 3.5 millones de hectáreas, para el 2018, en menos de
cincuenta años, la superficie agrícola bordea los 7 millones ha, es decir, se ha duplicado la
superficie. Tal expansión ha afectado a superficies antes cubiertas por ecosistemas asociados al ciclo
hidrológico, como el páramo y las diversas formaciones boscosas, efectos que han influenciado en
una dramática reducción de la oferta hídrica.
• Paradójicamente, mientras la oferta hídrica ha sufrido una severa disminución, las demandas agua
para el riego se han multiplicado; a inicios de los años 70, el INERHI estimaba que la superficie bajo
riego en el país giraba alrededor de las 177.500 ha. En la actualidad, la superficie regada es de
aproximadamente 977.000 ha. Es decir, en cerca de cincuenta años la superficie regada se ha
incrementado en aproximadamente 800.000 ha, dando cuenta de un crecimiento exponencial de
los caudales requeridos para irrigación.
• Las fuentes de contaminación a nivel nacional son principalmente los asentamientos humanos y
las aguas residuales sin tratamiento, que estos arrojan a los ríos. Cada región del país presenta fuentes
de contaminación diferentes, es así que en la Costa las aguas superficiales y esteros están
estrechamente relacionados a la actividad camaronera y acuícola en general, así como por la
contaminación por pesticidas y fertilizantes relacionados principalmente a la producción agrícola
industrial de banano y palma africana. El caso de la sierra es similar, dado por el modelo productivo
implementado para agricultura de soberanía alimentaria, mercados locales y agroindustria como flores
y brócoli con uso extensivo de pesticidas y fertilizantes. En la Amazonía una de las principales fuentes
de contaminación de los ríos y lagunas es la actividad petrolera y en los últimos años la expansión de
la actividad minera. En este último caso, hay focos de contaminación puntuales en sitios como:
Portovelo, Nambija, Zaruma, y recientemente en el norte de la provincia de Esmeraldas.
En cuanto a otros contaminantes, el siguiente cuadro presenta los resultados de varios muestreos de
calidad del agua realizados en importantes ríos y fuentes del país, cuyas secuelas muestra en muchos
de los casos, la alta presencia de elementos químicos que provocan serias afectaciones para el
desarrollo de flora y fauna nativa, así como para el consumo humano y la producción agropecuaria
(SENAGUA, 2017b).
Tabla 9. Estudio de caso de calidad del agua en algunos ríos del Ecuador. 2019
Fuente: (Subsecretaría de Riego y Drenaje, Ministerio de Agricultura y Ganadería, 2019) “Plan Nacional de Riego y Drenaje 2019
– 2027”
• Las estimaciones de demanda de agua para riego hasta el año 2025, se incrementarán en un 24%,
mientras que el déficit hídrico para atender los diversos requerimientos del agua se situará en alrededor
del 40,7%. Es importante tomaren cuenta la influencia del fenómeno universal identificado como
cambio climático, responsable de la disminución de la capa de hielo de los nevados ubicados
en la cordillera de Los Andes y, también responsable de crear condiciones para que la agricultura se
desarrolle en espacios antes inhóspitos para actividades productivas; lo que equivale a decir que el
cambio climático tiene incidencia directa sobre la expansión de la frontera agrícola hacia los pisos
altitudinales superiores.
• Hoy, en menos de cincuenta años, la superficie agrícola bordea las 7’000.000. Es decir, se ha
duplicado. Tal expansión se ha dado a costa de las superficies antes cubiertas por ecosistemas
asociados al ciclo hidrológico como el páramo y las diversas formaciones boscosas. Con ello, la oferta
hídrica ha sufrido una dramática reducción que, se ha hecho sentir en todos los sistemas de riego del
país, cuyos caudales se han reducido de forma drástica. Tal contexto demanda revisar la estrategia de
conservación de los ecosistemas naturales, de modo especial de los páramos, en tanto que su relación
con el riego es íntima:
a) Los páramos junto a los nevados, son los aportantes más importantes de los sistemas de
riego del país;
b) algunos de los grandes ciclos productivos del país generan fuertes requerimientos de agua
para el riego, configurándose formas de presión indirecta sobre los páramos y bosques de
altura;
c) el deterioro de los páramos y bosques de altura amenazan la sostenibilidad de muchos
sistemas de riego;
d) el riego, al posibilitar el incremento y diversificación de la producción, con ello del
mejoramiento de los ingresos es, o puede ser, parte de una estrategia de freno a la
expansión de la frontera agrícola; y,
e) el manejo y conservación de los páramos concita compromisos e iniciativas de las
organizaciones de regantes.
• Las políticas públicas aplicadas no han sido lo suficientemente eficientes para fortalecer la gestión de
los sistemas de riego públicos y comunitarios, generando por el contrario, una coyuntura en la que las
inversiones se han dirigido a favorecer exclusivamente a ciertos sectores de la agricultura
agroempresarial, dejando en compás de espera la atención que se debió dar a los sectores de la pequeña
y mediana agricultura.
• Históricamente las inversiones públicas en riego y en el sector productivo agrícola muestran una
concentración en las provincias de Guayas, Manabí, Loja y Los Ríos, las cuales han beneficiado a
ciertos sectores dedicados al monocultivo y la exportación. Por ejemplo, entre 2004 y 2007 la
inversión en riego y fomento productivo reflejan porcentajes entre el 22% y 42%, destinados al apoyo
de la agricultura agroempresarial (OXFAM-IEE, 2010). Estas dinámicas de inversión han provocado
la marginación por la falta de apoyo desde el Estado a la agricultura familiar campesina, ocasionando
altos niveles de pobreza en aquellas familias que dependen de la actividad agropecuaria para su
subsistencia y que son el pilar fundamental para el desarrollo de la soberanía alimentaria.
• Los territorios localizados en la Demarcación Hidrográfica de Pastaza (sierra centro), concentran
al 61% de las UPAS menores a 5 hectáreas, es decir una altísima representatividad de pequeños y
medianos productores que dedican su producción a cultivos tradicionales como: maíz, frutales,
plátano, verduras, hortalizas, leguminosas, ciclo corto, cereales, papa, entre otros cultivos; los cuales
conservan una altísima connotación económica, social y cultural, que tiene que ver con el
autoconsumo de las familias campesinas y en pequeñas proporciones la venta de excedentes para el
mercado interno. Estos sistemas productivos diferenciados por pequeñas superficies de cultivos
tradicionales con un alto uso de mano de obra tienen escaso acceso a los medios de producción como
el agua para riego, observándose que este tipo de productores poseen apenas un 22% de cobertura de
riego; lo cual se suma a un escaso acceso al uso de tecnologías agrícolas, que les representa medianos
rendimientos, situación que no les permite entrar en la competencia del mercado.
IX. BIBLIOGRAFÍA.
Alvear, J., Valarezo, C., & Valarezo , L. (1999). Manejo del agua en la cuenca y en la parcela. Quito:
CAMAREN.
Asociación ecología, tecnología y cultura de los Andes. (2018). El agua en la agricultura familiar
campesina. LEISA Revista de Agroecología , 44.
Fernández, R., & Ávila , R. (2010). Manual de Riego para Agricultores. Sevilla: Junta de Andalucía
- Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera.
Gaybor, A. (2008). El Despojo del agua y la Necesidad de una transformación urgente. Quito:
CAMAREN.
Noorholand, J., Boelens, R., & Heredia, L. (1999). Hacia una visión integral del riego. Quito:
CAMAREN.
Ortiz, R. (2017). Física de Suelos - Cátedra de Ingeniería Hidráulica. Quito: Universidad Central
del Ecuador.
Ortiz, R. (2017 b). Métodos de aplicación de Riego. Quito: Universidad Central del Ecuador.