Cómo cocer huevos: principios
básicos
No usar huevos fresquísimos. Es mejor que tengan unos
cuantos días para que sean más fáciles de pelar. Tampoco
demasiado viejos -siempre sin caducar-, o la cámara de aire
interior será demasiado grande.
Cocerlos directamente de la nevera. El choque térmico ayuda
a que se cuezan mejor, con una clara firme pero no gomosa, y
una yema más melosa. Además, evitaremos tener que esperar a
que se atemperen.
Hervir primero el agua. Los huevos se pueden cocer desde
agua fría o agua ya hirviendo; aconsejamos el segundo método.
Controlaremos mejor el tiempo exacto y, de nuevo, el choque
térmico ayuda a obtener un mejor resultado. Para los huevos
pasados por agua, necesitamos que hierva a fuego más lento, no
a borbotones.
Introducir el huevo con cuidado usando una cuchara. No
hay que soltar los huevos de golpe o correrán el riesgo de
romperse o quebrarse. Coloca cada uno en una cuchara sopera y
deposítalos suavemente dentro del agua hirviendo.
Bajar la temperatura. Si quieres huevos duros, espera 30-40
segundos y después baja la temperatura a unos 85ºC. La clara se
habrá cuajado ligeramente, separándose de la cáscara, pero al
disminuir la temperatura volvemos a ralentizar la cocción,
evitando que quede muy hecha antes de que se cueza la yema.
Usa una tapa. Habrá menor pérdida de calor y evitarás que se
evapore el líquido. Si es hermética y transparente, mejor.
Controla el tiempo. Con la mayor precisión posible, según
quieras el punto. Los cronómetros con figuritas graciosas se
inventaron precisamente para cocer los huevos; puedes usar el
reloj del teléfono o incluso mirar el horno como referencia. La
tabla superior da una pista del tiempo aproximado que se
necesita para cada punto de cocción.
Agua con hielo. Ten preparado un recipiente con agua muy fría
y cubitos de hielo para cortar la cocción rápidamente, salvo que
quieras servirlos calientes al momento. Para pelarlos con
facilidad, déjalos al menos 15 minutos.
¿Pinchar o no pinchar?. Si quieres obtener huevos perfectos,
sin el hueco que deja la cámara de aire, hay dos opciones. La
primera es pinchar la base con un alfiler o aguja, pero esto
puede provocar que entre agua al interior. En teoría, echando
vinagre al agua evitaríamos que el huevo líquido se
desparramara por fuera, pero para evitar riesgos, es mejor no
pincharlos y confiar en el control de temperatura y el baño
helado mencionado en el punto anterior.