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Significados de la Migración Colombiana en Chile

Este documento presenta un resumen de tres oraciones de una Memoria de Grado que estudia la migración colombiana en el Gran Valparaíso, Chile. El estudio busca describir y comprender el proceso migratorio de los colombianos, incluyendo sus motivaciones, desafíos e integración social. Se entrevistó a ocho inmigrantes colombianos usando el método de relatos de vida. Los resultados mostraron que la decisión de migrar es familiar, motivada por mejor calidad de vida y oportunidades laborales, además del conflic

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Significados de la Migración Colombiana en Chile

Este documento presenta un resumen de tres oraciones de una Memoria de Grado que estudia la migración colombiana en el Gran Valparaíso, Chile. El estudio busca describir y comprender el proceso migratorio de los colombianos, incluyendo sus motivaciones, desafíos e integración social. Se entrevistó a ocho inmigrantes colombianos usando el método de relatos de vida. Los resultados mostraron que la decisión de migrar es familiar, motivada por mejor calidad de vida y oportunidades laborales, además del conflic

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Estudio descriptivo de las significaciones que forjan los inmigrantes sobre

su proceso migratorio en el país: el caso de los colombianos en el Gran


Valparaíso.

Memoria de Grado para optar al Grado de Licenciada en Sociología y


Título Profesional de Socióloga

VERENA BEGOÑA INCHÁUSTEGUI LOTINA

Profesora Guía:

Adela Bork Vega

Diciembre, 2013
RESUMEN

La presente Memoria de Grado busca describir y comprender la actual


inmigración colombiana en el área metropolitana del Gran Valparaíso (AMGV). En
conjunto, además de conocer el proceso migratorio de cada uno de los
entrevistados, desde sus motivaciones hasta sus proyecciones. Los tópicos
expuestos tienen relación, principalmente, con la integración social (funcional,
comunitaria y simbólica), base para poder describir el significado otorgado a su
proceso migratorio. Cabe mencionar que las redes sociales -entendidas como los
lazos familiares, de amistad, trabajo o comunidad- toman un rol decisivo y
transversal dentro de dicho proceso, ya sea impulsándolo, sirviendo de soporte
económico o ayudando en la decisión de permanecer en el país de destino.

El propósito de este estudio es reconstruir el proceso migratorio a través de


los diferentes tópicos planteados durante la investigación, con el fin de establecer
motivaciones, problemas, desafíos y proyecciones del inmigrante colombiano en
Chile. Para lograr dicho cometido, se utiliza el relato de vida como estrategia
metodológica de captura de información. Estas narraciones se basan en una pauta
dividida en áreas temáticas, aplicada a una muestra intencional de ocho
inmigrantes, con un promedio de dos entrevistas a cada uno de ellos.

Los resultados de la investigación advierten que el hito migratorio se


configura como una decisión familiar, donde los detonantes se reúnen en torno a
la calidad de vida, oportunidades laborales y, de forma latente, el conflicto armado
vivido en Colombia.

El proceso de migración se cierra como una cuestión compleja, donde la


integración social como tal no tiene cabida, sino que más bien comenzamos a
referirnos a un estado de adaptación en el cual se sitúa el inmigrante al momento
de ser entrevistado.

Palabras clave: migración, redes sociales, integración social.

I
TABLA DE CONTENIDOS

RESUMEN ......................................................................................................... I
TABLA DE CONTENIDOS ............................................................................... II
LISTA DE ABREVIATURAS Y SIGLAS.......................................................... IV
PRESENTACIÓN ............................................................................................. 1

CAPÍTULO 1: PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE INVESTIGACION ... 4


1.1 Migración y Globalización .......................................................................... 4
1.2 Antecedentes de la migración Intrarregional en Latinoamérica .................. 6
1.3 Antecedentes de la migración en Chile ...................................................... 7
1.4 El problema de investigación y caso a estudiar ......................................... 8
1.5 Pregunta de investigación ........................................................................ 13
1.6 Objetivo General ...................................................................................... 13
1.7 Objetivos específicos ............................................................................... 13
1.8 Relevancias de la investigación ............................................................... 14

CAPÍTULO 2: MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL .................................... 17


2.1 Migración ................................................................................................ 17
2.1.1 Proceso migratorio............................................................................. 17

2.1.2 Tipos de migración ............................................................................ 18

2.1.3 Enfoques teóricos relativos a migraciones ........................................ 21

[Link] Principales enfoques ......................................................................... 21

2.3 Integración social ................................................................................... 27


2.3.1 Redefinición de la integración social.................................................. 28

2.3.2 Concepto de integración referente al objeto de investigación ........... 28

2.3.3 Concepto de integración de inmigrantes ........................................... 31

2.3.4 Integración laboral y el nexo con las redes sociales .......................... 34

2.3.5 La construcción social del ‘otro’ ......................................................... 35

2.4 La política migratoria en Chile .............................................................. 39

CAPÍTULO 3: MARCO METODOLÓGICO .................................................... 43


3.1 Características del estudio .................................................................... 43
3.1.1 Tipo de estudio: ................................................................................. 43

3.1.2 Tipo de Diseño:.................................................................................. 43

3.1.3 Técnicas de Producción de Información ............................................ 44

3.1.4 Unidad de análisis ............................................................................. 45

3.1.5 Universo y Muestra ............................................................................ 45

II
3.1.6 Técnica de Análisis de información ................................................... 47

3.1.7 Calidad del Diseño............................................................................. 47

3.1.8 Condiciones Éticas ............................................................................ 48

CAPÍTULO 4: ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN ......................................... 51


4.1 Hito migratorio: Riesgos y oportunidades................................................. 52
4.1.1 La vida en la tierra cafetera: causas y motivaciones para emigrar ........ 52

[Link] Situación en Colombia ....................................................................... 52

4.1.2 Hallazgos: .......................................................................................... 63

4.2 Estadía en Chile ..................................................................................... 68


4.2.1 El ingreso y los primeros días en Chile .............................................. 69

4.2.2 ¿Integración? ..................................................................................... 70

[Link] Integración social: Integración funcional y comunitaria ............... 70


[Link] Y verás cómo quieren en Chile, al amigo cuando es forastero .......... 79

4.2.3 Soy inmigrante, ¿tengo derechos? .................................................... 85

4.2.4 Remesas, cuando el dinero se cuadruplica ....................................... 86

[Link] Las remesas, no siempre un propósito ....................................... 87


4.2.5 Hallazgos ........................................................................................... 89

4.3 Proyecciones: ¿Retorno o permanencia? ........................................... 93


4.3.1 Visión país: Contraposición de dos realidades .................................. 94

4.3.2 El fin de mis causas y motivaciones .................................................. 98

4.3.3 Hallazgos ......................................................................................... 101

REFLEXIONES FINALES ............................................................................ 104


BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................ 114
ANEXOS ....................................................................................................... 125
N°1: Inmigrantes en Chile por país ........................................................................
N°2: Permisos de residencia temporal otorgados año 2010 ..................................
N°3: Matriz de análisis de entrevistas. ...................................................................

III
LISTA DE ABREVIATURAS Y SIGLAS

AMGV: Área metropolitana del Gran Valparaíso


AMGS: Área metropolitana del Gran Santiago
CEPAL: Comisión Económica para América Latina y el Caribe
CELAM: Consejo Episcopal Latinoamericano
DANE: Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Colombia)

IV
¿Por qué migran las personas? ¿Qué hace que se alejen y cambien todo lo que
conocen por algo desconocido más allá del horizonte? ¿Por qué escalar este
Monte Everest de formalidades que las hacen sentir como mendigos? ¿Por qué
entrar a esta jungla desconocida donde todo es nuevo, extraño y difícil?
Martel (2001)
PRESENTACIÓN

Las dinámicas migratorias son un tema que se encuentra constantemente


en la palestra, debido a que revelan la situación del país de origen, como la del
receptor. El migrante se transforma en una especie de espejo, capaz de reflejar la
realidad de ambos puntos geográficos. De este modo, la subjetividad del
inmigrante es el factor base en el presente estudio.

Esta investigación se centra en la inmigración colombiana en el Área


Metropolitana del Gran Valparaíso (AMGV), estudiada desde la perspectiva de los
inmigrantes a través de la técnica de relatos de vida. El interés emerge producto
de la percepción de un aumento importante de inmigrantes latinoamericanos en
Chile, sumado a los nuevos datos estadísticos que posicionan a Colombia dentro
de los diez países con mayor presencia en Chile.

Para acercarnos a la realidad de cada uno de los sujetos, se realiza una


reconstrucción de su proceso migratorio, el cual se divide temporalmente: Pasado
(Hito migratorio) - Presente (Estadía en Chile) – Proyecciones (Retorno o
Asentamiento). Dicho proceso es analizado desde la subjetividad de los propios
protagonistas, sin perder la perspectiva sociológica que acompaña la
investigación.

Las redes sociales toman relevancia durante todo el transcurso de la


investigación, especialmente en la segunda etapa relacionada con la integración
social del inmigrante. El estudio se centra en esta temática con el fin de encauzar,
acotar y generar una investigación empíricamente viable.

La tesis se estructura en cinco capítulos. El primero de ellos -Planteamiento


del Problema de Investigación- cuenta con antecedentes sobre los actuales flujos
migratorios a nivel mundial como intrarregional; da a conocer la problemática que
guía la investigación considerando las diversas aristas que lo componen; expone
de modo formal la pregunta de investigación, su objetivo general, objetivos
específicos y la relevancia del estudio.

El segundo capítulo –Marco teórico y conceptual– cuenta con una revisión


bibliográfica en torno a la temática de la migración e integración social; y presenta
los principales enfoques teóricos, acompañados de los conceptos utilizados en la
investigación.

En un tercer capítulo –Marco Metodológico– se describen, explican y


justifican los pasos que siguió la investigación, tanto para la producción de
información como para el análisis de la misma. La producción de información se
1
realiza a través del relato de vida, técnica considerada idónea para este tipo de
investigaciones por su característica de reconstrucción.

En el cuarto capítulo –Análisis de la información– se dan a conocer los


resultados de la información, producto de los relatos de vida de cada uno de los
inmigrantes colombianos entrevistados. Las redes sociales y la integración social
se entablan como hilo conductor del análisis.

En el quinto capítulo –Conclusiones– son sistematizados los resultados más


relevantes. Se realiza aquí una conjunción entre teoría e información recogida, con
el fin de generar un análisis que permita conocer las problemáticas y los desafíos
que se tiene como sociedad ante estos grupos sociales.

2
CAPÍTULO 1.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE
INVESTIGACIÓN

3
CAPÍTULO 1: PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA DE
INVESTIGACION

En las últimas décadas, el fenómeno migratorio se ha convertido en una


preocupación de carácter mundial, producto de las diversas repercusiones que
conlleva a nivel político, económico y sociocultural tanto en los países de origen de
los migrantes como en los de destino. Cabe mencionar que la migración actual ha
sido directamente relacionada con el panorama globalizador imperante, el cual ha
impulsado su aumento.

“Las migraciones son simultáneamente el resultado del cambio global, y una fuerza
poderosa de cambios posteriores, tanto en las sociedades de origen como en las
receptoras. Sus impactos inmediatos se manifiestan en el nivel económico, aunque
también afecta a las relaciones sociales, la cultura, la política nacional y las relaciones
internacionales. Las migraciones conducen inevitablemente a una mayor diversidad étnica
y cultural en el interior de los países, transformando las identidades y desdibujando las
fronteras tradicionales” (Castles, 1997, p.1).

Tomando en cuenta lo anterior, se torna necesario para esta primera etapa


del estudio ubicar la migración desde una plataforma general a una más
específica, es decir, proporcionar antecedentes generales a nivel mundial en
conexión con la economía y las nuevas redes sociales, para luego dar paso a la
importancia de la migración en Chile y el caso específico en cuestión: la migración
colombiana en el área metropolitana del Gran Valparaíso. Esto, con el fin de
contextualizar la pregunta de investigación, que buscará encontrar respuesta a
través de los diversos objetivos planteados más adelante en este trabajo.

1.1 Migración y Globalización

El sociólogo Ulrich Beck señala que, en ocasiones, el término


“globalización” es utilizado como un comodín:

“Globalización es a buen seguro la palabra (a la vez eslogan y consigna) peor empleada,


menos definida, probablemente la menos comprendida, la más nebulosa y políticamente la
más eficaz de los últimos- y sin duda de los próximos –años” (Beck, 1998, p.40).

En la actualidad, la globalización nos obliga a observarla desde una


perspectiva integral, es decir, debe ser entendida como un proceso económico,
social, cultural y tecnológico de carácter mundial, que ha provocado
interdependencia entre distintos países. Por ello, se considera la migración como

“(…) parte integrante de la mundialización, que puede ser definida como una ampliación,
profundización y aceleración de la interconexión mundial de todos los aspectos de la vida
social contemporánea. Precisamente, el principal indicador de la mundialización sería el
rápido aumento de los flujos transfronterizos de todo tipo: finanzas, comercio, ideas,
contaminación, productos mediáticos y personas” (Castles, 2000, p.20).

4
El cruce de fronteras y los movimientos de población han sido constantes
en la historia de la humanidad, sin embargo, las características se han visto
modificadas. A principio del siglo XX, los tipos de migración predominantes eran
por ‘asentamiento permanente’, donde el migrante se veía en la obligación -en
cierto modo- de adaptarse a la sociedad receptora; o ‘laboral- temporal’, donde el
Estado-nación no se preocupaba mayormente del sujeto, ya que era solo un
pasajero en tránsito. En ninguno de los casos el poder del Estado-nación era
cuestionado.

En la actualidad, en cambio, el fenómeno migratorio se diversifica, cambian


los destinos como los tipos de migración (definitiva, temporal, repetida o
circulatoria). Paralelamente, se han visto modificadas las características
socioculturales del sujeto migrante y a ello se suma la evolución de la tecnología
en los sistemas de transporte y comunicación. Como consecuencia, el migrante ya
no solo se desarrolla en una sola sociedad, sino que puede hacerlo en dos o más
(Castles, 2003).

Esta interdependencia entre distintos países ha sido capaz de difuminar


límites con el fin de un “desarrollo económico” desigual. Sassen (1991) denomina
a aquellas localidades que concentran el poder económico como “ciudades
globales”. En ellas se desarrollan los principales puntos financieros,
telecomunicacionales y los principales centros de poder. Dentro de ese mismo
concepto, la autora detecta una especie de dicotomía entre centralización -referida
a lo anteriormente descrito- y descentralización, entendida como la dispersión
territorial de estos centros donde la producción se encuentra disgregada en
distintas partes del mundo, especialmente en aquellos países y ciudades más
lejanas a ser parte, algún día, de dichas ciudades globales.

Por otro lado, estas mismas ciudades globales son las que acumulan un
mayor contingente de inmigrantes y donde la globalización muestra su doble cara,
principalmente al ver afectados los puntos neurálgicos de este sistema, dejando
entrever la contradicción entre inclusión y exclusión.

“(…) Me refiero aquí a la tendencia de los vínculos globales a abarcar todas las áreas
geográficas y todos los grupos humanos y, a la vez, establecer diferencias entre estos
grupos humanos: algunos se convierten en miembros de pleno derecho en el nuevo orden
global, mientras otros quedan marginados. Este tema fundamental de la inclusión y la
exclusión es un aspecto central de todas las demás contradicciones contemporáneas”
(Castles, 1997, p.1).

En la misma línea, Beck (2006) señala que el capital circula cada vez más
libremente, mientras que los Estados se están defendiendo con la multiplicación
de barreras contra los seres humanos. Del mismo modo, distingue entre las
palabras movilidad y migración. Mientras que la movilidad es algo que se le exige
al trabajador dentro del contexto nacional -se le pide más y más flexibilidad-; en el

5
plano internacional se criminaliza la movilidad de esas mismas personas (Beck,
2006, p.2)
En otras palabras, la interconexión es económica pero no social, e incluso
Castells (2006) hace referencia a un “cuarto mundo” para mencionar a aquellas
regiones, países y personas que no pertenecen a esta lógica, las que quedan
fuera de los procesos y cambios constantes del capitalismo informacional, tanto
económico como social.

Bajo este contexto de globalización y liberalismo económico, el inmigrante


se ve en un estado vulnerable donde se trastocan las esferas del sujeto (social,
antropológica-cultural, económica y política), las cuales son base para la
integración en la sociedad.

1.2 Antecedentes de la migración Intrarregional en Latinoamérica

Como paso previo al problema en cuestión, nos centraremos en el


comportamiento de la inmigración intrarregional bajo los actuales efectos de la
globalización. Estudios realizados a nivel mundial y regional han arrojado que los
países de América Latina y el Caribe tienen cerca de 26 millones de personas
viviendo fuera de sus fronteras nacionales, es decir, migrantes. A su vez, 22,3
millones de personas viven en países de la OCDE (86%) y 3,6 millones lo hacen
en otros países en desarrollo (14%); de los cuales 3,4 millones de individuos viven
y trabajan en otros países de América Latina y el Caribe, diferentes de su lugar de
nacimiento (Solimano, 2008).

En la última década, la migración intrarregional latinoamericana se ha


caracterizado por poseer características laborales, a diferencia de otros tiempos
cuando la migración estaba marcada principalmente por los conflictos armados y
económicos de los países. Sin embargo, Villa y Martínez (2000) señalan que la
actual migración tiene profundas raíces históricas y se asocia tanto a la
articulación de los mercados de trabajo como a factores de carácter coyuntural
(entre ellos los conflictos sociopolíticos nacionales). Una causa de esta migración
se debe principalmente a las barreras de ingreso aplicadas por Estados Unidos y
países de la Unión Europea, que han afectado primordialmente a inmigrantes
latinoamericanos y del norte de África.

“Las dificultades impuestas a la migración en un momento histórico en que se propician los


intercambios en tiempo real —y para cuyo efecto se derriban las barreras que inhiben la
circulación de bienes e ideas—, revelan las asimetrías de una globalización que incluye
individuos, poblaciones, países y regiones, y que al mismo tiempo excluye a otros tantos”
(Castells, 1999, citado en CEPAL, 2000, p. 244).

Un efecto de lo anterior ha sido la diversificación de los destinos. Si bien


México y Brasil son los países de la región que por antonomasia mantienen un

6
mayor afluente de inmigrantes intrarregionales, han aparecido nuevos destinos
producto, en gran parte, de las redes sociales, la tecnología y la industria
transnacional.
Junto con la diversificación de los destinos comienza un intercambio
cultural que puede o no ser aceptado por el país receptor. Esto es el reflejo de la
sociedad chilena, la cual rechaza de una u otra manera a ciertos migrantes
latinoamericanos1, y no así a los provenientes de países desarrollados. De ello se
desprende el debate sobre la aceptación de la otredad, donde el Estado ocupa un
lugar primordial, principalmente en la gobernabilidad. Éste debe modelarse y dar a
conocer la importancia del aporte de los inmigrantes al país y, paralelamente,
trabajar en pos de su integración e igualdad, dejando atrás las antiguas leyes
reactivas y discriminatorias.

1.3 Antecedentes de la migración en Chile

El entendimiento del actual fenómeno migratorio en el país pasa por la


revisión de hitos importantes en décadas anteriores.

En primer lugar, se puede señalar que Chile no se ha caracterizado por


recibir grandes flujos de inmigrantes en comparación con otros países de la
región. Es más, en la década de los '70 esta situación se intensifica a causa de la
situación sociopolítica del país, provocando un éxodo de la población nacional,
principalmente hacia países europeos. En aquellos años la legislación migratoria
del gobierno dictatorial de Augusto Pinochet, tenía por objeto

“(…) garantizar que las personas expulsadas y exiliadas no pudieran reingresar al país. Por
otro lado, las condiciones internas no hacían de Chile un destino atractivo para la migración
internacional, por lo que no se le consideraba un país receptor: la represión política y las
condiciones económicas eran disuasivos eficaces, mucho más que la política migratoria en
sí misma” (Informe anual sobre Derechos Humanos en Chile, 2009, p. 244).

Culminada la dictadura militar, ya en la década de los'90, con una situación


económica relativamente estable y un estado de globalización económica alto,
Chile se abre a los mercados internacionales sobre otros países de la región.
Dicha situación incentivó y transformó al país en un foco de atracción para
diversos inmigrantes. Sin embargo, este atractivo escenario poseía una gran
dificultad, la baja globalización demográfica y cultural referida a otras
nacionalidades, provocando una explosión de actos xenófobos producto del nuevo
escenario que llegaba para quedarse.

1
Si bien Chile no se caracteriza por su alta densidad de migrantes, durante el Gobierno de Manuel Montt, en 1850, Vicente
Pérez Rósales es nombrado agente de colonización de Valdivia y Llanquihue, con la tarea de organizar el asentamiento de
los inmigrantes alemanes que llegaban a esas regiones. Se trató de una importación de migrantes con el fin de poblar
diversas tierras en la zona sur del país. También se encuentra la migración de ciudadanos europeos en la década de los '40
post guerra, y la migración de ciudadanos españoles luego de la guerra civil española, organizada por Pablo Neruda. Por
otro lado, está la migración de países limítrofes, tratada con diferenciación dependiendo del país de origen.

7
El Informe Estadístico de Población de Extranjeros en Chile a diciembre de
2009, basado en el último Censo2 realizado el año 2002, señala que la población
migrante en Chile aumentó en siete años de 184.464 habitantes (1,2% de la
población) a 352.344 (alrededor del 2,08% de la población). Estos datos son
muestra de cómo Chile se integra cada vez más a las dinámicas internacionales
en relación al aumento en los flujos de migración. No obstante, cabe señalar que
dichas cifras se encuentran lejos de la realidad a causa de la inmigración
indocumentada.

1.4 El problema de investigación y caso a estudiar

Como se ha mencionado, en los últimos diez años Chile se ha transformado


en un polo atractivo para los migrantes latinoamericanos. Conocida y estudiada es
la migración limítrofe (Argentina, Bolivia, Perú), la cual ha encabezado la lista de
grupos inmigrantes durante décadas. Sin embargo, en la actualidad los
inmigrantes procedentes de Ecuador y Colombia3 se han posicionado dentro de
dicha lista con un número ascendente.

Lo anterior funda la curiosidad de conocer cuáles son las particularidades


que han incitado dicha situación. ¿Cuál es el atractivo del país? ¿Cuáles son las
razones y motivaciones? Si bien esto puede tener relación con la relativa
estabilidad social, política y económica de Chile4, dicha situación se analizará en
el desarrollo de esta investigación.

“Las razones que provocan la migración son complejas y tienen relación con el marco
individual de decisiones, el proceso familiar/social y el contexto económico, social y
político nacional. A su vez, estos elementos están condicionados por la globalización de
los procesos económicos y culturales" (Anguiano, 2000, pp.179).

En ocasiones se intenta establecer una serie de categorías sobre las


motivaciones que impulsan a los sujetos a emigrar, sin embargo, la
multidimensionalidad y complejidad del fenómeno no siempre lo permite.

1.4.1 Valparaíso ciudad patrimonial y de migrantes

El presente estudio se sitúa el área metropolitana del Gran Valparaíso


(AMGV), compuesta por las ciudades de Valparaíso, Viña del Mar, Concón,

2
Los datos estadísticos utilizados corresponden al Censo 2002 debido a que al momento de finalizar la presente memoria,
el Instituto Nacional de Estadística se encontraba en el procesamiento de la información para los posteriores resultados del
Censo 2012.
3
Ver anexo n°1: Inmigrantes en Chile.
4
El Global Peace Index o Índice de Paz Global que entrega el “The Economist” es un indicador que mide el nivel de paz de
un país o región, donde se evalúan índices de violencia, crimen organizado, gastos en el ejército, estado de la democracia,
transparencia, niveles de educación y bienestar. Ubica a Chile como uno de los países más pacíficos del mundo ocupando
el puesto número 19. De la misma manera, este diario británico ubica a Chile como el mejor lugar para vivir en
Latinoamérica, evaluando la renta per cápita, salud, libertad, desempleo, vida en familia, estabilidad política, seguridad e
igualdad de sexo. Entre las economías más fuertes del mundo, Chile ocupa el lugar 47 y el sexto puesto entre las naciones
latinoamericanas. Según el Banco Mundial, en los últimos años el país ha logrado consolidarse como uno de los más
desarrollados en materia de gobernabilidad y, según “The Heritage Foundation”, Chile se destaca como la economía
latinoamericana con mejores alcances de éxito a través del índice de libertad económica debido a su apertura, el peso fiscal
del gobierno e intervención en la economía, la política monetaria, el sistema financiero, los sueldos, precios, derechos de
propiedad y regulaciones de actividades del mercado informal entre otras (Ortegón, 2008).

8
Quilpué y Villa Alemana. En conjunto, estas ciudades tienen un gran afluente de
inmigrantes residentes y de turistas internacionales. Estimativamente, en la
Región de Valparaíso residen 21.647 inmigrantes, siendo la segunda Región con
mayor número de inmigrantes, luego de la Región Metropolitana que posee un
total estimativo de 228.3665.

Respecto de los inmigrantes colombianos -en quienes se centra este


estudio-, el mayor número se ubica en el Área Metropolitana del Gran Santiago
(AMGS); en segundo lugar, una importante cantidad reside en la zona norte del
país; y, en tercer lugar, en la Región de Valparaíso.

¿Por qué enfocarse en Valparaíso? En primer lugar, las investigaciones


sobre la migración actual en Chile están centradas en el Área Metropolitana del
Gran Santiago (AMGS), con presencia de peruanos, bolivianos, centroamericanos
y asiáticos; por lo que resulta fructífero externalizar la temática de la migración
hacia otros puntos del país. En este sentido, Valparaíso es una ciudad que se
generó, configuró y desarrolló gracias al aporte de inmigrantes, especialmente
durante su apogeo como ciudad puerto, con un vasto legado de sus inmigrantes
europeos en ámbitos como el comercio y la arquitectura; por lo que estudiar esta
nueva dinámica migratoria servirá como aporte para plasmar desde el nuevo
proceso histórico de uno de los principales puertos de Chile.

Actualmente, tanto Chile como la AMGV han tenido un recambio importante


relativo a los inmigrantes. En el caso de Valparaíso, la ciudad ha recibido una gran
cantidad de inmigrantes intrarregionales, los cuales han ingresado nuevas formas
de comercio a la ciudad, específicamente en el sector de los servicios. Ejemplo de
ello son los centros de llamado telefónico, empresas transnacionales
pertenecientes a colombianos y espacios de entretención en la zona puerto, sin
olvidar a inmigrantes altamente calificados como médicos, odontólogos y
kinesiólogos, entre otros. Este nuevo grupo de inmigrantes que se asienta en el
país llega con el fin de mejorar su economía personal y su calidad de vida.

Otro aspecto a considerar es Valparaíso como Patrimonio Cultural de la


Humanidad. En 2003 la ciudad se hizo merecedora de dicho nombramiento, lo que
la puso en un nuevo escenario de acelerado desarrollo en el área de los servicios
debido al incremento del turismo, y del aumento en el número de universidades,
carreras y matrículas en el área de la Educación Superior. Con ello, la bohemia
porteña y las hostales también se incrementaron, transformándose en una ciudad
atractiva no solo para chilenos, sino también para una gran cantidad de

5
Información proporcionada por Informe Anual del Departamento de Extranjería y Migración, Ministerio del Interior.
Estimación de población Extranjera en Chile, 2009.

9
extranjeros que pasan por el país en forma transitoria o como los que se asientan
de forma permanente.

1.4.2 Antecedentes generales de la emigración colombiana

Los movimientos migratorios provenientes de Colombia son producto de la


acumulación de problemáticas que ha tenido que sobrellevar el país durante más
de cincuenta años. Las caídas en los precios del café, bajo desarrollo rural, la
caída en los salarios y el debilitamiento de la inversión productiva como respuesta
a la deuda externa, son características del inicio de la segunda mitad del siglo XX
en ese país. Su deterioro continúa con el aumento del desempleo, el retroceso en
cobertura de seguridad de salud y educación, la brecha de remuneraciones entre
trabajadores calificados y no calificados, entre otros, características fundamentales
para la presencia de la migración vista como “válvula de escape” ante las
adversas situaciones del país (Soler, 2004 en Ortegón, 2008).

A lo anterior se debe añadir el conflicto interno, el cual lleva más de cuatro


décadas de violencia, transformándose en el conflicto armado más prolongado en
América Latina. La población civil ha resistido continuos hostigamientos entre el
bloque gubernamental que busca mantener el control de los hechos violentos y la
legitimidad del gobierno a través del Ejercito y la Policía Nacional; las guerrillas de
izquierda que emergieron con el fin de desestabilizar el régimen político y que
actualmente son representadas por el Ejercito de Liberación Nacional (ELN) y las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia –Ejército del Pueblo (FARC-EP); y
los grupos paramilitares de derecha que pretenden la detención de los grupos de
izquierda encabezados por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Todos
estos grupos, sin excepción, son asociados constantemente al problema del
narcotráfico y otros intereses ilegales (Ortegón, 2008).

En conclusión, el clima de inestabilidad política y social en Colombia


ocasiona dos tipos de migraciones en el país. La primera es de tipo “masivo”, con
desplazamientos internos de personas que, bajo la amenaza de los alzados en
armas y por vivir en zonas de conflicto, se ven obligadas a marcharse del campo a
las grandes ciudades en grupos de hasta tres mil individuos a la vez. La segunda
es del tipo “cuentagotas”, con personas que, por temor a secuestros, extorsiones o
falta de oportunidades de trabajo, se alejan de su tierra natal bajo el disfraz de
turista para nunca más volver. Colombia es, hoy en día, el país con más elevada
“fuga de cerebros” del continente y un éxodo migratorio constante (CELAM, 2001).

La pérdida de capital humano en Colombia es un fenómeno de serias


consecuencias, tales como la pérdida de experiencias, así como de habilidades y
aportes nacionales a la riqueza productiva puestos al servicio del desarrollo de

10
otros países; el riesgo que en el futuro las nuevas generaciones de emigrantes no
vuelvan; el costo para el avance del país y un peligro para la identidad nacional, la
democracia y la equidad, repercutiendo a las futuras generaciones. Según la
prensa consultada, son centenares los empresarios amenazados o con empresas
en bancarrota, son miles los y las profesionales que ya no ven oportunidades de
progreso en su propio país y decenas de miles de ciudadanos de todas las clases
sociales que se encuentran desesperados por la violencia y la falta de
oportunidades (El Tiempo, 2000d citado en Ayala, 2001).

[Link] Colombianos en Chile

Como ya se ha mencionado, la migración a Chile es de características


regionales, principalmente proveniente de países limítrofes. Sin embargo, en los
últimos años esta dinámica se ha diversificado y se han sumado flujos no menores
de ciudadanos ecuatorianos y colombianos6. Aunque consideremos que esta
nueva migración responde a fenómenos globales como la demanda de
trabajadores especializados o los conflictos internos de su sociedad, la intención
de este estudio será conocer el significado que le atribuye el propio colombiano/a
a su proceso de migración y la importancia que tienen las redes sociales en este
mismo. Dicha significación hace referencia a "captar la realidad tal y como la ven,
la viven y la construyen los propios individuos" (Spradley en Ruiz. J e Ispizua. M,
1989). Se busca, de este modo, interpretar cada una de las visiones de los
entrevistados con respecto a su proceso migratorio, el cual se compone por el hito
migratorio, la estadía en Chile y sus proyecciones.

A continuación se enuncian las principales razones para trabajar con


inmigrantes colombianos en el presente estudio:

Incremento del número de inmigrantes colombianos: Los inmigrantes


colombianos se configuran como el foco de estudio por constituir una dinámica
reciente en cuanto al aumento de su presencia en Chile en la última década. Para
el CENSO de 2002, en Chile residían 4.095 colombianos y, según las
estimaciones referidas a las comunidades residentes del Departamento de
Extranjería de Chile, a diciembre de 2010 Colombia se posiciona en el quinto
lugar, con un total de 12.929 residentes en nuestro país. Un dato aún más
importante es que Colombia se ha configurado como el segundo país en obtener
la mayor cantidad de permisos de “permanencia definitiva” en Chile, con un total
de 1.462 el año 2010, tras Perú que obtuvo 7.736. En cuanto a permisos de
residencia temporal, en año 2010 fueron otorgados 7.191 en total, cifra no menor
considerando que la emigración colombiana tiene como destinos predilectos a
España, Estados Unidos y sus países vecinos. Sin embargo, las políticas
6
Informe Anual sobre Derechos Humanos en Chile, 2009.

11
migratorias restrictivas impuestas por dichos países y la crisis económica vivida en
países europeos en los últimos años, han provocado que estos migrantes busquen
nuevos destinos o, simplemente, el retorno.

Migración de profesionales y no profesionales: Según datos entregados por el


Departamento de Extranjería y Migración de Chile, los profesionales y técnicos
que ingresan al país y obtienen Visa Temporal doblan el número de migrantes
colombianos que ingresan al país sin profesión7, destapándose una “fuga de
cerebros” desde Colombia hacia Chile. En base a ello, en el presente estudio se
pretende conocer qué tan rentable resulta trabajar en Chile y si la integración
laboral (funcional) es coherente con la formación académica de los migrantes.
Seriani (2001) señala que las migraciones de profesionales se producen por las
mayores expectativas remunerativas y ambientes de trabajo más estimulantes, en
razón a que los países de destino cuentan con mejores recursos tecnológicos,
laboratorios y recursos financieros. Esto mueve a profesionales, académicos e
investigadores a abandonar sus países de origen para insertarse en otros países o
empresas extranjeras que los contratan, provocando lo que hoy se llama "pérdida
de capital humano" y antes "fuga de cerebros".

Referente socio cultural: Finalmente, se pretende que este diverso grupo de


inmigrantes colombianos signifique cómo ha sido la recepción de la sociedad
chilena con ellos. El alto índice de globalización económica ha transformado a
Chile en un polo atractivo para los migrantes, donde la tolerancia hacia estos
resulta ser un problema en ocasiones, debido a su baja globalización demográfica.

El estudio PEW Research Center, Julio 2007, indica que Chile es el país con
mayor preocupación y temor al crimen y delito de América Latina (85% considera
que es el problema más importante del país, nivel cercano a Sudáfrica). Chile es
uno de los países con menor percepción positiva de los inmigrantes, de hecho la
presencia de nuevos migrantes internacionales es percibida de manera favorable
solo por un 38% de los encuestados, lo que puede deberse a la asociación de los
inmigrantes con efectos sobre desempleo y delincuencia. Esta manifestación
reticente ante lo extraño (lo diferente produce temor) se debe a la condición de
país nuevo en cuanto dinámicas migratorias; sumado a que Chile, si bien es un
país hospitalario, es al mismo tiempo desconfiado, según señala el sociólogo
chileno Marcelo Martínez. La hostilidad crece cuando se trata de inmigrantes de
escasos recursos económicos, resultado de un membrete de eventual amenaza a
lo que refiere trabajo, uso de servicios sociales, espacio físico, entre otros.

7
Ver Anexo N°2: Permisos de residencia temporal otorgados año 2010.

12
1.5 Pregunta de investigación

Según lo planteado hasta ahora, se desprende la siguiente pregunta que


guiará la investigación:

¿De qué manera significan su proceso migratorio los colombianos residentes en el


Gran Valparaíso y qué implicancia poseen las redes sociales en dicho proceso?

El estudio se generó en el AMGV por razones pragmáticas, en el sentido de


la cercanía geográfica y los contactos previos de la investigadora en la localidad.
Con el fin de buscar respuesta a la pregunta planteada, a continuación se dará a
conocer el objetivo general y sus objetivos específicos, los que orientarán la
investigación.

1.6 Objetivo General

Reconstruir, desde la perspectiva de los migrantes colombianos residentes


en el área metropolitana del Gran Valparaíso, el significado que le atribuyen a su
proceso migratorio y la importancia de las redes sociales en el mismo.

1.7 Objetivos específicos

1.- Conocer las causas y motivaciones que tuvieron los inmigrantes colombianos
residentes en el área metropolitana del Gran Valparaíso para emigrar de su país
de origen.

2.- Analizar el proceso de integración social del migrante, tanto en el ámbito


comunitario como funcional, y vislumbrar la incidencia entre ambas.

3.- Identificar y describir el rol de las redes sociales como una variable transversal
en el proceso de migración del inmigrante colombiano en el Gran Valparaíso.

4.- Conocer las proyecciones de los inmigrantes, relacionadas con su proceso


migratorio.

13
1.8 Relevancias de la investigación

Sociológica

Las investigaciones relacionadas con el fenómeno migratorio en Chile se


han enfocado principalmente en dos vertientes: la primera de ellas tiene relación
con la migración europea a principios del siglo XX; la segunda, con la migración
limítrofe (Argentina-Bolivia-Perú). Por ello, el material académico relacionado con
migrantes de otras zonas de Latinoamérica en Chile, no limítrofes, es escaso. La
presente investigación resulta ser un aporte a un área investigativa incipiente,
teniendo en cuenta que la migración colombiana y ecuatoriana presenta un
notable aumento.

Cabe señalar que el fenómeno migratorio ha sufrido diversos cambios en


las últimas décadas pues, si bien se mantiene el flujo de inmigrantes limítrofes, se
presenta un nuevo movimiento de migrantes intrarregionales, principalmente
ecuatorianos y colombianos. Las barreras restrictivas impuestas en Estados
Unidos y Europa han provocado que este movimiento se active dentro de la
región, provocando cambios en la lectura migratoria, obligando a los estados a
asumir nuevos retos en torno a dicho fenómeno, principalmente en relación a
políticas públicas.

Se revisará un cuerpo analítico importante en materia migratoria,


relacionado con los nuevos tipos de migración, integración social y redes sociales.
De ello se desprenderán conceptos de igual relevancia que permitirán comprender
el significado que le atribuyen los sujetos de estudio a la migración y a las demás
situaciones ligadas a este proceso, con el fin de generar un aporte para la ciudad
puerto.

Es necesario recalcar que los migrantes colombianos se ubican


principalmente en el norte y centro de Chile. Del mismo modo, se insertan en
ciertos nichos laborales, siendo más visibles para la población local. Por tanto,
contar con conocimiento que involucre la perspectiva de los mismos inmigrantes
puede contribuir a mejorar su integración en la sociedad chilena y/o formular
criterios desde otros ángulos, aún no expresados de manera directa.

Práctica

Chile no posee una política explícita en materia migratoria, es más, ésta ha


sufrido transformaciones de forma reactiva ante los sucesos coyunturales del país,
sin actuar de una manera predictiva. Tal como señala Seriani (2001), los
migrantes encontraron a un país que institucionalmente no estaba preparado para

14
recibirlos, carente de políticas migratorias y de programas de inserción.
Actualmente, la situación chilena en esta materia se mantiene, existiendo solo
criterios generales con relación a la migración y no políticas propiamente tal.

Cada vez son más personas las que emigran a nuestro país y las diversas
dificultades que deben afrontar por transformarse en sujetos migrantes se
multiplican. Los colombianos han sido estigmatizados durante décadas, por temas
relacionados con el narcotráfico y la violencia endémica. Por lo anterior, el Estado
chileno ha puesto mayores requisitos de ingreso al país. Tal y como indica la nota
que figura en el sitio web del Departamento de Extranjería y Migración del
Ministerio del Interior, los extranjeros de nacionalidad colombiana, además de
cumplir con los requisitos que se establecen, deberán presentar un Certificado de
Antecedentes Judiciales vigente, el cual debe establecer que no ha tenido
problemas legales8.

Por último, la investigación cobra aún más relevancia dada la necesidad de


conocer las causas de la incipiente y creciente migración colombiana, junto con el
conocimiento de diversos procesos migratorios con el fin último de ser un aporte a
las políticas migratorias en pos de la protección a inmigrantes.

8
Proceso de regularización de inmigrantes: El caso de los inmigrantes colombianos
[Link]

15
CAPÍTULO 2.
MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL

16
CAPÍTULO 2: MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL

El presente capítulo tiene por propósito presentar teorías y conceptos bases


para el desarrollo de la investigación.

A continuación, se dará a conocer la base teórica que guía el estudio,


teniendo en cuenta que contará con más de una teoría debido a que el tema de
investigación, el sujeto migrante, es un fenómeno complejo, construyéndose un
estudio holístico. Además, se presentarán diversos elementos que serán utilizados
para el análisis e interpretación de los resultados arrojados por la investigación.

2.1 Migración

La migración es un fenómeno social, político, económico y cultural que ha


acompañado a la humanidad desde sus inicios. La búsqueda de oportunidades y
el fin de saciar necesidades ha sido el motor principal de este movimiento. Dentro
de la academia se maneja una serie de definiciones, sin embargo, el concepto que
mejor adhiere con la investigación es el de la socióloga española Cristina Blanco,
que señala que la migración se refiere a aquellos

“(…) movimientos que supongan para el sujeto un cambio de entorno político-


administrativo, social y/o cultural relativamente duradero; o, de otro modo, cualquier cambio
permanente de residencia que implique la interrupción de actividades en un lugar y su
reorganización en otro. Por el contrario, no son considerados migraciones los
desplazamientos turísticos, los viajes de negocios o de estudios, por su transitoriedad y no
implicación de reorganización vital, o los cambios de residencia dentro del mismo
municipio, por no suponer un cambio de entorno político-administrativo y no derivarse
necesariamente de él la interrupción de actividades previas” (Blanco,2000, p.17).

La autora señala tres circunstancias relativas que debe poseer un traslado


para que pueda considerarse como una migración: espacial, el movimiento debe
producirse entre dos delimitaciones geográficas significativas (como son los
municipios, las provincias, las regiones o los países); temporal, el desplazamiento
ha de ser duradero, no esporádico; social, el traslado debe suponer un cambio
significativo de entorno, tanto físico como social.

2.1.1 Proceso migratorio

Sumado a los criterios mencionados en el párrafo anterior, la autora analiza


la migración como un proceso compuesto por tres etapas o subprocesos:
emigración, inmigración y retorno.

 Emigración o abandono: es el momento en que se toma la decisión de emigrar


del país de origen, por un período considerable.

17
 Inmigración o asentamiento: es la segunda etapa del proceso migratorio y
corresponde al asiento en una sociedad foránea para el migrante, donde se le
denomina inmigrante. La inmigración puede terminar en la segunda fase en
algunas oportunidades, cuando el migrante se asienta definitivamente en el país
receptor.
 Retorno: si el sujeto decide volver a su país se abre una nueva fase migratoria, el
retorno. En el caso de iniciar un segundo movimiento hacia otro destino, el
proceso continúa.

Pierrette Hondagneu-Sotelo, al igual que Cristina Blanco, denomina el acto


migratorio como un proceso que se inicia en la toma de decisiones de dónde,
cuándo y quién va a emigrar, e involucra las posibilidades o limitaciones de
integración en la sociedad de llegada; esto también marcado por el género y la
clase social, y por las desigualdades sociales derivadas de estas formas de
estratificación (Mora, 2008).

En esta investigación, estas tres etapas se denominan Hito migratorio,


Estadía en Chile y Proyecciones.

2.1.2 Tipos de migración

Cristina Blanco (2000) establece la siguiente tipología:

 Migraciones internacionales: existen dos tipos, uno referido al traspaso de


fronteras nacionales con movimientos sujetos a control administrativo, muchas
veces por parte del país emisor y siempre por parte del país receptor; y otro, al
traspaso de ciertos límites no establecidos por los Estados, sino por unidades
territoriales más amplias, por ejemplo la Unión Europea, que diferencia entre
ciudadanos comunitarios y no comunitarios.
 Migración transitoria o definitiva: la primera apunta a aquellos migrantes que se
establecen en un lugar temporalmente. La segunda dice relación con aquellos
migrantes que se establecen en algún lugar de forma definitiva o por un tiempo
prolongado.
 Migraciones espontáneas, dirigidas y forzadas: la migración espontánea evoca
a aquéllos que emigran voluntariamente y por medios propios; las dirigidas
también apuntan a un movimiento voluntario, pero con agentes externos que
facilitan el desplazamiento; mientras las migraciones forzosas están relacionadas
con la ausencia de voluntad y muchas veces desconocimiento del destino.
 Migraciones ecológicas, económicas y políticas: las migraciones ecológicas
dicen relación con catástrofes naturales; las económicas, con la situación
económica donde los migrantes toman voluntariamente la decisión, aunque

18
muchas veces impulsados por el contexto; y las políticas son provocadas por
factores externos al migrante, como intolerancia política, religiosa, racial, o
conflictos bélicos, transformándose el migrante en desplazado, exiliado, asilado o
refugiado.

El nuevo orden global, en relación a los procesos migratorios, contribuye


asimismo a delimitar nuevas geografías y tipologías en relación a la migración.
Migraciones de crisis, de mujeres independientes, de profesionales y trabajadores
cualificados, de estudiantes, de jubilados, medioambientales, etcétera. (King, 2002
en Roca, 2007). Entre los nuevos tipos de migraciones, se encuentran:

 Transmigración: nuevo tipo de migración internacional, difiere de las formas


tradicionales de migración internacional (emigración y migración de retorno) con
su lógica de cambio de país para (sobre) vivir. En este caso, la migración ya no es
un evento singular, transitorio y excepcional en la vida, sino que se convierte por
sí misma en una forma de existir, de vivir y de sobrevivir.

“El espacio social de la vida cotidiana de los transmigrantes y de las instituciones sociales
que lo estructuran no se limita a un lugar uni-local, sino que las vidas de estos
trasmigrantes se ubican y entretejen en diferentes espacios geográficos o lugares; esto es,
se hallan en un espacio social pluri-local y transnacional” (Pries, 1999, p.56).

 Migración por amor: es la búsqueda de una pareja sentimental fuera de las


fronteras del propio país, en la “transnacionalización de la intimidad” según King
(2002):

“(…) el proceso migratorio, dentro de este tipo de migración, se vincula a una de las partes
de la relación, en el caso que ésta llegue finalmente a concretarse, en la mayoría de los
casos adopta un esquema perfectamente estructurado y diferenciado en términos de
género. De este modo, el procedimiento habitual implica el viaje del hombre al lugar de
residencia de la mujer, ya sea como primer paso de la búsqueda de esposa, ya sea como
colofón a un período de contactos virtuales en la distancia. Después de este primer viaje, y
por lo general de algunos más que van sucediéndose durante un cierto intervalo de tiempo,
si la relación se consolida se produce la migración de la mujer al país de residencia del
hombre” (Roca, 2007, p. 436).

En este caso, el hombre aparece como un turista amoroso y la mujer como


una migrante por amor. Lo anterior tiene relación con la transformación (pos)
moderna de las relaciones de género y del propio concepto de amor. Más aún, nos
hallamos ante una forma de migración que no se estructura mediante las
denominadas cadenas migratorias y que, por tanto, carece casi por completo de
una red migratoria (Roca, 2007). Lo que sí se presenta en este tipo de
migraciones son las redes telemáticas.

“En la actualidad Internet ofrece todo tipo de servicios de contacto entre las personas, que
modifican sensiblemente las fórmulas relacionales de la tradición del amor romántico,
aunque su pretensión de constituir un espacio de redes románticas donde sea posible
hallar el amor se inscribe en la corriente neorromántica actual” (Roca, 2008, p.230).

19
“En la mayor parte de los casos, la vía privilegiada de conocimiento ha sido la red de
Internet y, por tanto, el espacio de los primeros encuentros, e incluso en muchos casos de
toda la etapa de noviazgo, ha sido el ciberespacio. El acceso puede haber sido conseguido
de manera informal a iniciativa personal, a través de portales especializados, chats,
mensajería, programas de contactos” (Roca, 2008, p.233).

En “Amor importado, la búsqueda y constitución de parejas entre españoles


y mujeres de América Latina (Cuba y Brasil) y de Europa oriental (Rusia y
Ucrania)”, Roca (2008) alude que las mujeres emigran y se casan con españoles
en busca de estabilidad, y que se trata de mujeres sumisas y hogareñas. Se
considera que, en el presente estudio, los datos generados por Roca no son
extrapolables a la realidad investigada.

“Estas mujeres llegan al país de destino en lo que parece una situación de ventaja en
relación a las inmigradas laborales: sin necesidad de utilizar cadena migratoria alguna, con
un proyecto de relación conyugal que les asegura que serán bien recibidas, acogidas, por
su pareja y que les garantiza también el acceso a la vivienda y a los recursos básicos”
(Roca, 2008, p.25).

Según Bodoque (2010), las mujeres emigradas por amor dejan en manos
de sus parejas la responsabilidad de su incorporación y acomodo en la sociedad
“de acogida”, no siendo habitual que se preocupen por introducirse en redes de
relaciones de compatriotas o por establecer contactos con otros inmigrantes.
Señala que existen tres razones: en primer lugar, por el protagonismo que
adquieren la pareja y su entorno social; en segundo, porque tienen resuelta la
situación económica mediante la pareja como proveedora de recursos; y, en tercer
lugar, porque prefieren mantenerse alejadas de los colectivos migrantes y sus
estigmas. De esta forma se produce una incorporación social de modo
dependiente, ya que aquel capital social proviene desde su pareja sentimental.
Producto de ello existe una falta de participación por parte de las migrantes en
comunidades transnacionales.

20
2.1.3 Enfoques teóricos relativos a migraciones

Las investigaciones en el ámbito de la migración han tenido una fuerte


impronta en lo empírico más que en lo teórico, permitiendo que se generen
conocimientos más bien específicos. Actualmente encontramos una amalgama de
explicaciones al fenómeno migratorio, desde sus causas, efectos, etcétera. Sin
embargo, el campo de la migración es vasto y con múltiples dimensiones, lo que
hace difícil poder abarcar todas las líneas investigativas en una sola teoría;
entonces, la apuesta de una teoría global no parece viable (Portes, 2000; Blanco,
2000). Esto tiene su fuente en la dificultad de integrar teorías micro y macro
estructurales, por la complejidad de los diversos campos que integran el gran área
de la migración. Pascale (s.f.) señala que las teorías de medio alcance son
preferibles a las teorías globales de inmigración y Blanco (2000) indica que nos
encontraríamos ante una constelación de teorías de grado intermedio aún no
imbricadas en una (o varias) teoría(s) general(es).

[Link] Principales enfoques

Como se ha señalado anteriormente, la generación de una macro teoría


sobre las migraciones resulta un acto complejo debido a la heterogeneidad
intrínseca del fenómeno. Así lo enuncia una variedad de sociólogos relacionados
con estudios de la migración y del mercado del trabajo.

En un capítulo del libro coordinado por Enrique de la Garza Toledo, el


doctor Fernando Herrera Lima9 -quien cuenta con una línea investigativa basada
en la migración internacional y transnacional de los mercados de trabajo-
menciona que, aunque hay importantes investigaciones, en América Latina no
existe una verdadera tradición sociológica en el estudio de las migraciones. Lo que
sí existe es una tradición de estudios socio demográficos que se enfocan en los
períodos de migración interna que se presentaron durante la industrialización y
urbanización de los años '40 a los '70 en nuestra región. A la vez, el autor señala
que en el campo de la sociología del trabajo los fenómenos migratorios comienzan
poco a poco a ser considerados, sobre todo a partir del estudio de los procesos
sociales involucrados en los mercados de trabajo. Por último, hace mención a la
“nueva ola migratoria”, la cual tiene relación con los procesos de globalización y la
permanente evolución de las sociedades en las últimas décadas.

El creciente interés que despierta el fenómeno de la migración, su


complejidad y diversidad, ha generado la creación de una serie de enfoques
conceptuales y teóricos que también se han aplicado y adaptado a otras áreas del

9
Maestro y Doctor en Ciencias Antropológicas y Maestro en Sociología del Trabajo, de la UAM-I.

21
comportamiento humano. No obstante, hace mención a una dificultad en la
unificación del mismo criterio de migración, resultando un gran vacío teórico.

“De hecho, más que de nuevas teorías de la migración per se, se trata de versiones
modificadas de elementos anteriores o de adaptaciones de marcos teóricos elaborados con
otros objetivos. No constituyen un nuevo paradigma, sino más bien un mosaico colorido y
variado” (Massey et al. 1998 citado en Arango, 2000, p.38).

En “La explicación teórica de las migraciones: Luz y sombra” en conjunto


con la Revista Internacional de Ciencias Sociales “Las migraciones internacionales
2000”, el sociólogo español Joaquín Arango realiza una recopilación de diversos
autores que tratan el tema de la inmigración internacional, manteniendo siempre la
idea que no existe aún alguna teoría con una mirada holística, sino que siguen
reproduciéndose aquéllas que generalizan un fenómeno diverso, sumado a que
gran parte de las veces dicho fenómeno es limitado a lo económico, no dando
cabida a otras causales de la inmigración. A continuación, se discuten las teorías
más relevantes:

a. La nueva economía de las migraciones laborales

Esta teoría, quizás la más específica de todas, nace de la tradición


neoclásica y es considerada por algunos como una variante perfeccionada. Es
asociada a Oded Stark (1991).

Al igual que la teoría neoclásica, se trata de un enfoque economicista que


se fija en el dinero que puede ganar el inmigrante y comparte como piedra angular
básica la elección racional. Pese a ello, difiere de la mirada neoclásica al señalar
que la decisión por migrar no pasa por una elección individual, sino que interviene
toda la familia (Arango, 2003). Desde esta perspectiva, la migración se presenta
como una estrategia familiar orientada no tanto a obtener el máximo posible de
ingresos, sino a diversificar sus fuentes de manera de reducir al mínimo los
riesgos como el desempleo, la pérdida de ingresos o de cultivos.

A diferencia del escaso papel atribuido por los neoclásicos a los migrantes
extranjeros en la vida económica de la comunidad emisora, para este modelo la
emigración influye significativamente en la economía local a través de las remesas
de dinero (Malgesini, 1998). Así, este enfoque destaca el papel de las unidades
familiares, de la importancia de los envíos de dinero y presta más atención a la
información y a la compleja interdependencia entre los migrantes y el contexto en
que la migración se produce (Nicolao, 2008).

Las mejoras en relación a la teoría neoclásica residen en

22
“reducir la importancia preeminente otorgada a las diferencias salariales, que no
constituyen los determinantes decisivos de la migración. Ésta puede producirse por otros
motivos distintos a aquéllos y, por el contrario, la existencia de aquéllos no asegura la
existencia de la migración. El reconocimiento del papel decisivo -que frecuentemente
desempeñan familias y hogares en las estrategias migratorias-, y la atención prestada a las
remesas, la información, y las complejas interdependencias entre los migrantes y el
contexto en el que se producen la migración, constituyen otros meritos de la teoría
(Arango, 2003, p.12).

Este enfoque, al igual que el neoclásico, ha recibido críticas ya que


tampoco considera elementos de tipo social y cultural que explican las corrientes
migratorias. Esta perspectiva impide comprender por qué, en iguales condiciones
de vida, emigra solo una fracción muy pequeña de la población y no toda la
sociedad (Castles y Miller, 2004).

b. Teoría de los Factores Push-Pull

Otro de los aportes fundamentales de Ravenstein en el campo de las teorías


migratorias ha sido el marco analítico “atracción-repulsión” o “pull-push”. Este
modelo considera que la decisión de emigrar puede ser adoptada respondiendo a
factores que operan en el lugar de origen, destino, o una combinación de ambos.
Mientras en las zonas de partida predominan los factores negativos (factores push
o de expulsión), en las zonas receptores predominan los factores positivos
(factores pull o de atracción). La decisión del traslado se toma, generalmente,
luego de comparar las ventajas y desventajas de ambos polos, y el factor decisivo
es la interacción entre ambos, que puede traducirse en diferencias salariales,
posibilidades de mejorar la ocupación o acceder a un empleo, versus a la
distancia, costo del desplazamiento, diferencias lingüísticas y culturales entre los
dos extremos, etcétera.

Los bajos salarios y niveles de vida pueden ser causantes de emigración y


lo contrario a esto puede hacer atractivo al país de destino. Sin embargo, el
planteamiento de Ravenstein genera una teoría desde una directriz bastante
individualista como ahistórica, dejando de lado factores tan importantes como los
políticos y sociales. Por otro lado, y al igual que en la teoría neoclásica, los sujetos
más pobres y de países menos desarrollados serían los que emigran en busca de
mejores niveles de vida; pero en la práctica es la clase media la que tiene mayor
posibilidad de migrar hacia países con mejores condiciones sociales y económicas
(Carrión, 2009). Además, Portes (1998) argumenta que la movilidad de personas
no siempre se lleva a cabo entre los países más pobres o más ricos: no todos los
países pobres expulsan grandes cantidades de personas, existiendo países en las
mismas condiciones económicas donde no se refleja este fenómeno.

23
c. Teorías de las remesas (Samuel, 2001)

Las remesas son las transferencias de remuneraciones o del monto


acumulado de riqueza que hacen los migrantes individuales a su país de origen.
Pueden considerarse como una forma de pago de co-seguro que emana de un
contrato implícito entre cada migrante y su familia. Los recursos se remesan para
apoyar a familiares a cargo, amortizar préstamos, hacer inversiones y otros fines.
Dado que se transfiere una suma determinada con un conjunto de instrucciones
acerca de su disposición entre varios usos, es dificilísimo prorratear estas
cantidades entre transferencias corrientes y de capital. Wahba (1991) proporciona
una taxonomía útil de las remesas, dividiéndolas en cuatro tipos:

 Remesas potenciales: el ahorro disponible para el migrante una vez sufragados


todos los gastos en el país receptor. Éstas representan el máximo que el migrante
puede transferir en cualquier momento.
 Remesas fijas: el mínimo que el migrante necesita transferir para satisfacer las
necesidades básicas de su familia y otras obligaciones contractuales.
 Remesas discrecionales: las transferencias que exceden las remesas fijas.
Ambas constituyen el nivel de remesas efectivas.
 Remesas ahorradas (o ahorro retenido): la diferencia entre las remesas
potenciales y el monto remesado durante el período. Estos flujos se acumulan en
un stock de recursos, que pueden utilizarse para complementar las remesas
efectivas en una fecha ulterior. Este stock de riqueza es el resultado de una
decisión de cartera por parte del migrante y podría alentársele a que pusiera estos
recursos a disposición del desarrollo de su país de origen.

En su estudio sobre las remesas, Samuel (2001) menciona cómo éstas son un
resultado posterior a la decisión de emigrar, por lo que la importancia que
adquieren va intrínsecamente ligado al motivo de su migración.

d. Teoría de redes sociales o redes migratorias


Teoría atribuida al sociólogo estadounidense Douglas Massey, se caracteriza
por no ser determinista en el contexto en que se realiza la migración, es decir, la
migración puede ser por motivos económicos, políticos o sociales. Aún así, se
enfoca en la utilidad de las redes sociales para la eventual migración y la estadía
del inmigrante en el país receptor, y hace hincapié en la importancia de las redes
de parentesco y amistad en el proceso migratorio. Las demás características de la
migración las deja para la individualidad de cada caso.

Massey define las redes migratorias como

24
“(…) conjuntos de relaciones interpersonales que vinculan a los inmigrantes, a emigrantes
retornados o a candidatos a la emigración con parientes, amigos o compatriotas, ya sea en
el país de origen o en el de destino. Las redes transmiten información, proporcionan ayuda
económica y prestan ayuda a los migrantes de distintas forma” (Massey. D, [Link]., 1998,
p.42-43 citado en Arango, 2003, p.19).

A su vez Pascale, basado en Massey, señala que

“Las redes juegan un rol decisivo en el momento de la toma de decisión de emigrar. El


tener contacto o accesibilidad a una red en el país receptor constituye un hecho casi
definitorio en el momento de definirse (…) La teoría de redes de Massey (1987) sostiene
que los emigrantes tienen mayor probabilidad de migrar allí donde tienen redes sociales
tendidas. Por tanto, las redes definen el destino del migrante, en la mayor parte de los
casos. Esta teoría ha echado luz sobre por qué se emigra hacia determinados lugares, y no
hacia otros” (Pascale, s.f.).

Por lo anterior, se consideran las redes migratorias como una forma de


capital social y, mientras más amplio sea éste, los migrantes tendrán mayores
facilidades de inserción e integración en el país de acogida. A su vez, las redes
permiten adquirir otra serie de bienes de vital importancia para la entrada y la
permanencia, puesto que

“(…) las conexiones en red constituyen una forma de capital social al que la gente puede
recurrir para conseguir acceder a un empleo extranjero. Una vez que el número de
inmigrantes alcanza el umbral, la expansión de las redes reduce el coste y los riesgos del
desplazamiento, lo que causa el aumento de la probabilidad de emigrar, provoca
desplazamientos adicionales, y ulteriormente expande la red, etc. A lo largo del tiempo, los
comportamientos migratorios se expanden en el exterior para abarcar segmentos más
amplios de las sociedades emisoras” (Hugo, 1981; Taylor, 1986; Massey y García España,
1987; Massey, 1990a, 1990b; Gurak y Caces, 1992 citado en Massey [Link] 2008, p. 458-
459).

Martínez (1997) señala que la emigración pasada favorece la emigración


presente, esto es lo que los economistas designan con el término de
“persistencia”; y los antropólogos, sociólogos e historiadores, con el “efecto de los
parientes y amigos” en los proceso migratorios.

La discusión sobre la migración en sí es diversa, tanto en los tipos, formas,


motivaciones, como en los aspectos y contextos socioeconómicos y culturales,
etcétera. Como se señalaba al principio, es difícil poder abstraerse a solo una
teoría si no se es capaz de responder todas las interrogantes.

“(…) Como dijo Anthony Fielding, 'quizá la migración sea otro 'concepto caótico', que
necesite ser 'desempaquetado' para que cada parte pueda verse en su propio contexto
histórico y social, de modo que su importancia en cada contexto pueda entenderse por
separado' " (Fielding, 1983 citado en Arango, 2000, p.45).

Cabe señalar que la propuesta neoclásica, la teoría del mercado de mano


de obra dual de Piore (1979), y la teoría del sistema mundial; si bien explican parte
importante de los patrones migratorios contemporáneos, no son extrapolables al
caso de los inmigrantes colombianos en Chile, ya que han sido configuradas como
enfoques para explicar las migraciones de mano de obra desde países en vías de
desarrollo hacia países desarrollados.

25
2.2 La construcción social de la realidad

“Estoy solo en el mundo de mis sueños, pero sé que el mundo de la vida cotidiana es tan
real para los otros como lo es para mí. En realidad, no puedo existir en la vida cotidiana sin
interactuar y comunicarme continuamente con otros” (Berger y Luckmann, 2001, p.40).

La visión que guía el estudio es de carácter constructivista, que se enmarca


principalmente en la relación individuo–sociedad y sociedad-individuo, es decir, se
trata de un proceso dialéctico. Desde esta óptica, la realidad es considerada como
una construcción donde cada sujeto cimenta su propia realidad otorgando diversos
significados a sus experiencias de vida, generando múltiples realidades.

Dicho enfoque epistemológico permite la reconstrucción de las


“construcciones sociales de la realidad” (Berger y Luckmann, 2001) del objeto de
estudio, como también la comprensión y la interpretación de los diversos relatos
en base a sus experiencias de vida en el proceso migratorio. Ambos señalan que
la realidad como una construcción social se forma a través de las diversas
prácticas sociales, creencias y concepciones generadas por la cotidianeidad, la
cual es interpretada por los hombres que le atribuyen significados subjetivos. Del
mismo modo, García Borrego señala que

“(…) la inmigración como todo fenómeno social, está simbólicamente construida: en torno
a ella hay representaciones, ideas y cuestiones que afectan a nuestra forma de verla, de
entenderla y de relacionarnos con ella (…) De manera que hablar de la construcción social
de la realidad no significa que una cosa sea la “realidad objetiva”, que sería la base sólida
de la sociedad, y otra claramente diferenciable nuestra forma de interpretarla, las ideas
subjetivas que nos hacemos de ella, y que serían como una especie de niebla flotando
sobre esa base, cubriéndola pero sin tocarla. No es así, porque ambas cosas, realidad e
interpretación, están mezcladas, y la realidad está hecha en gran parte de las ideas que
tenemos de ella. Nuestra forma de verla e interpretarla la están modificando
continuamente” (García Borrego, 2005, p.19).

La construcción social de la sociedad receptora -es decir, las ideas que nos
hacemos de los migrantes- tendrá directa relación con la nacionalidad de éstos. A
partir de ello aflorarán estereotipos, prejuicios y futuras discriminaciones. Según
Betrisey (2007), existen expertos que generan estereotipos sobre los distintos
grupos de migrantes, connotándolos con ciertas características positivas y
negativas, en muchas ocasiones dependiendo de su posición social y política. No
basta con decir que la realidad de la inmigración está socialmente construida, sino
que también cabe destacar algunos actores que la realizan. García Borrego (2005)
señala que, naturalmente, se oirá la voz con más poder e influencia socialmente
significativa, perteneciente -principalmente- al mundo político, a sus determinadas
instituciones y los medios de comunicación, que es preferible denominarlos como
medios de información de masas debido a la inexistencia de interacción
comunicativa. Ambos son las fuentes más influyentes en relación a la capacidad
de trasmitir una visión sobre la “realidad”.

26
Lo anterior es un reflejo de cómo se genera la construcción social desde la
sociedad receptora. Sin embargo, el fin último de este estudio trata de la
construcción social que genera el migrante a partir de su vivencia, de su proceso
migratorio, es decir, cómo cada uno de los sujetos le da significado a sus
experiencias y van construyendo su realidad. Esto, sin perder de vista que el acto
de migrar produce un sujeto que, como tal, posee una pluralidad de posiciones,
dentro de las cuales puede ser hombre-mujer, mestizo(a)-afroamericano(a),
profesional-no profesional, etcétera.

Por todo esto, en este estudio se comienza un proceso de construcción


social, reconstruyendo los conceptos y acciones de los inmigrantes en su proceso
migratorio con el propósito de describir y comprender los medios detallados a
través de los cuales se embarcan en acciones significativas, creando un mundo
propio y de los demás. En este sentido, se busca conocer cómo se crea la
estructura básica de la experiencia, su significado, mantenimiento y participación a
través del lenguaje y otras construcciones simbólicas, recurriendo a descripciones
en profundidad, reduciendo el análisis a ámbitos limitados de experiencia a través
de la inmersión en los contextos en los que ocurre (Ruiz. J e Ispizua. M, 1989).

Con el enfoque epistemológico que guía esta investigación definido, se


presentan a continuación las teorías relacionadas con el objeto de estudio, las
cuales guiarán el análisis de los relatos.

2.3 Integración social

La integración social es un concepto utilizado ampliamente dentro de las


Ciencias Sociales y, principalmente, dentro de la Sociología. Existe una serie de
definiciones respecto al concepto debido a su amplitud, por lo mismo, muchas
veces se plantea de una forma difusa. Por lo anterior, se expondrá sobre la
integración social como concepto general para, posteriormente, hacer un
acercamiento a la integración social vista desde el fenómeno migratorio;
alejándolo de la forma tradicional en que se estudia la integración, que es a través
de la asimilación, usada muchas veces como sinónimo.

27
2.3.1 Redefinición de la integración social

Para lograr el primer cometido, que es referirse a la integración social, el


concepto será tratado a partir de los autores Sabatini y Salcedo (2007), quienes
realizan una redefinición sobre la integración social, enumerando tres dimensiones
centrales que han sido extrapoladas a la migración:

 Integración funcional: se puede analizar en función de la utilización de los


medios funcionales de intercambio, el poder y el dinero. Por lo tanto, la integración
se puede medir de acuerdo a la participación en el mercado, como un consumidor
o un trabajador; en el proceso democrático, como una persona con derechos
políticos; y en términos de acceso a los servicios y equipamientos urbanos, como
un sujeto de la inversión del estado y la preocupación.
 Integración simbólica: hace referencia al grado de vinculación y compromiso que
una persona siente hacia el lugar en el que él o ella vive. Se ha definido como un
“sentido de pertenencia” y expresa un cierto arraigo a un determinado territorio,
aún cuando se trate de una sociedad desigual.
 Integración comunitaria: es la formación de lazos sociales que van más allá del
intercambio funcional simple. Se expresa en las amistades, las redes de
solidaridad e incluso en las relaciones familiares. La integración comunitaria exige
que las personas se reconozcan y sean reconocidas por el “otro” de igual a igual.
Comunidad significa intimidad y complicidad.

2.3.2 Concepto de integración referente al objeto de investigación

“Una sociedad propiamente humana es aquélla que es capaz no sólo de aceptar que el
«otro» reclame su derecho a mantener su alteridad, sino también de respetar esta
resistencia. Se tratará, por tanto, de buscar una relación no imperialista con el otro”
(Pesquero, 1995, p.280).

Los modelos de integración social son:

 Asimilación: es la forma en que se denomina un tipo de integración de una


persona, grupo étnico, minoría o inmigrantes a una sociedad dominante. La
asimilación cultural trata que el sujeto externo a la sociedad dominante sea capaz
de adaptarse y respetar las costumbres y tradiciones del país receptor, es decir,
este sujeto “extraño” sufre una especie de aculturación, perdiendo parcial o
totalmente sus rasgos culturales. Esto se traduce en una garantía para el
inmigrante, en este caso, de aceptación por parte de la cultura dominante.
 Melting pott: la propuesta defiende, básicamente, que del contacto de
poblaciones culturalmente diferenciadas se generará una nueva identidad cultural
en que la fusión se produce a partir del aporte de los diferentes sectores de la
población, tanto autóctona como inmigrante. La llegada sucesiva de migraciones

28
irá produciendo una amalgama, dando lugar a una sociedad nueva que se habrá
ido enriqueciendo a través de esta fusión de culturas. En este contexto, tanto el
emigrante como su cultura son percibidos desde una óptica positiva, como
portadores de civilización que contribuyen a enriquecer la sociedad. Entre las
virtudes que se destacan del modelo está el hacerse responsable de la integración
social de todos los sectores poblacionales, sean mayoría o minoría cultural
(Gualda, 2007, p.41).
 Pluralismo cultural: en este caso coexisten distintas nacionalidades con
características históricas diferentes, pero que ejercen cierto control sobre sus
propias instituciones, así como sobre la educación que imparten (y con relaciones
sociales mínimas entre los miembros de estas comunidades); por ejemplo, los
cantones suizos, los Estados yugoslavos, los modernos países del África negra,
Sudáfrica, etcétera (Pesquero, 1995).
En la constatación que existen sociedades plurales, el pluralismo cultural consiste
en defender que es posible convivir en armonía en sociedades que cuentan con
diferencias étnicas, culturales, religiosas, lingüísticas; y, al mismo tiempo, se
valora positivamente esta diversidad cultural, desiderátum que se opone al ideal
de homogeneidad final de la asimilación y del melting pot (Gualda, 2007). Su
puesta en práctica se asocia a conseguir efectos democratizadores en la
sociedad, en este sentido, es valorado como éticamente deseable.

 Variedades de pluralismo

a. Sociedad multicultural: se entiende como aquélla que recibe inmigrantes de


otras naciones que conforman grupos culturales minoritarios que apenas tienen
ningún control político, social o económico, y que tienen muy pocas posibilidades
de acceso al poder (Díaz, 1993, p.145 citado en Pesquero, 1995). Y, si la
multiculturalidad es un hecho que se da de forma evidente en nuestras
sociedades, la interculturalidad es el proyecto al que se aspira.

b. Sociedad intercultural: la integración del sujeto migrante no debe entenderse


como una asimilación por parte de éste hacia la sociedad receptora. Se debe
trabajar entorno de la interculturalidad, es decir, que ambas sociedades sean
capaces de enriquecerse y comunicarse una con otra, evitando la mutilación de
las características culturales de uno u otro grupo.
La interculturalidad, como lo dice la palabra, trata de la interacción entre culturas
de una forma cordial, donde no existe un grupo sobre otro, con el fin de producir
integración y respeto a la diversidad.

29
Tabla 1: Integración social y modelos teóricos basados en las relaciones recíprocas que
se producen entre los inmigrantes y la sociedad receptora (Gualda, 2007)

RASGOS CRÍTICAS

La adaptación unilateral de los I a la SR. No existe homogeneidad interna en la SR.


Asimilación
La SR es homogénea internamente. No es factible y no se consigue la
Es factible y produce la asimilación global (sociedades plurales,
homogeneización cultural. multiétnicas).
Produce igualación social, eliminará la Responde a un ejercicio de poder.
I SR discriminación. No elimina la discriminación y no respeta la
Se producirá sin conflictos. diferencia cultural.
Genera conflicto, así como el surgimiento
Homogenización de etnicidad.

La fusión de I y SR da como resultado la No es factible. Las diferencias previas


Melting pot
aparición de una NS, en las que se culturales y étnicas no desaparecen. Y, si
funden razas y culturas. fuera real, no sería ético que borrara las
Esta NS sería más rica culturalmente. diferencias culturales previas entre los
Todas las culturas tienen iguales grupos.
SR posibilidades de contribuir al No contribuye por igual, pues algún grupo
seguimiento de la NS. cultural siempre acaba dominando la
relación.
NS Se asocia excesivamente a la noción más
biológica de raza.
Homogénea tras la
Se ha considerado como fase previa a una
desaparición de los orígenes asimilación.

I y SR se adhieren a principios comunes Se trata de un ideal a alcanzar más que de


Pluralismo cultural
de convivencia, manteniéndose las una realidad social.
identidades culturales. Difícil de trasladar y de conseguir en la
Postula el enriquecimiento mutuo, a práctica.
través de relaciones de reciprocidad, No está exento ni evita los conflictos.
I SR tras una convivencia común y tolerante. Sobredimensiona las diferencias debidas a
Se desarrolla en sociedades plurales. la cultura.
Produce efectos democratizadores y Especialmente el multiculturalismo se
NS éticamente deseable. asocia en algunas vertientes a :

- Una fase previa a la asimilación


Heterogénea y enriquecida a - Una noción estática y esencialista
de cultura que produce
través de la reciprocidad
fragmentación.
- En visiones radicales, a desarrollos
racista.

Abreviaturas: SR: Sociedad receptora, I: Inmigrantes, NS: Nueva Sociedad. Algunos aspectos del
multiculturalismo e interculturalismo se presentan conjuntamente al pluralismo a fin de simplificar el
sistema.

30
2.3.3 Concepto de integración de inmigrantes

Para introducir el concepto de integración en el fenómeno migratorio, la


investigación se basará en la socióloga española Encarnación Pesquero, quien
cuenta con una vasta literatura en inmigración. Para poder explicar el concepto de
integración, la autora se enfoca en Jean Piaget y su libro “Seis estudios de
Psicología”, donde se refiere como estadios o situaciones a las distintas funciones
del desarrollo mental humano.

Entenderemos el acto migratorio como un proceso de adaptación a nivel


físico, psicológico y social, intervenido por dos partes: por un lado, el inmigrante
con su historia, cultura, proyectos y problemas; por otro, el país de destino con su
historia, su cultura y sus prejuicios (Pesquero, 1995).

Dicha adaptación es producto del equilibrio de dos funciones, la asimilación


y la acomodación (Pesquero, 1995). La asimilación tiene relación con el modo en
que un organismo se enfrenta a un estímulo del entorno; mientras que la
acomodación es una modificación de la organización actual en respuesta de las
demandas del medio. Mediante ambas se va estructurando cognitivamente el
aprendizaje a lo largo de nuestro desarrollo. Ambas actúan mutuamente en un
proceso que Piaget denomina como “equilibrio”.

Pesquero (1995) señala que toda acción humana surge de una necesidad
o, más bien, de la satisfacción de esa necesidad. El inmigrante tiene la necesidad
de conocer y reconocer el medio en el cual estará inserto, por lo que debe
incorporar las cosas, las personas, situaciones, a su vida. Entonces, por un lado
asimila el nuevo entorno a sus estructuras mentales y sociales; y se acomoda de
manera casi automática, intenta reajustar estas estructuras en función de las
transformaciones que va sufriendo, por lo tanto, acomoda las estructuras a la
nueva situación a la que se enfrenta. El equilibrio de la función de asimilación y
acomodación es el estado perfecto que podemos llamar adaptación. Esto, que
según Piaget ocurre normalmente incluso desde el aspecto biológico, la mayoría
de las veces no llega a producirse en el caso del inmigrante porque las estructuras
sociales y mentales del país de acogida lo dificultan. Por ello el proceso debe ser
un acto recíproco si se desea lograr una verdadera integración de inmigrantes y
minorías, lo que quiere decir que el ciudadano originario deberá realizar el mismo
proceso. Éste se lleva a cabo a través de una serie de fases que, dependiendo de
las condiciones sociales, económicas y políticas del país receptor, tardará tiempos
prolongados o cortos.

31
Figura 1: Esquema ilustrativo (Pesquero, 1995, p.281).

1º Fase  G. Cultural  G. Cultural


Asimila Acepta (No rechaza pero no toma nada, se está al margen)

2º Fase  G. Cultural  G. Cultural


Acomoda Comprende

3º Fase  G. Cultural  G. Cultural


Adapta Asimila

4º Fase  G. Cultural  G. Cultural


Intercambio Intercambio

Equilibrio

Integración

Pesquero (1995) señala que la total integración daría como resultado la


igualación de funciones dentro de la estructura social, lo que supone,
implícitamente, la igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades. Para que
esto se produzca sería indispensable una reciprocidad en el proceso: el ciudadano
del país de acogida tendría que realizar el mismo recorrido respecto a la nueva
situación que se produce cuando el inmigrante llega. Este empoderamiento de
derechos, obligaciones y oportunidades, debe ocurrir sin sufrir una pérdida de la
identidad cultural. Sin embargo, la autora considera que los migrantes no pasarían
más allá de la segunda etapa, es decir, el migrante se acomoda de cierta forma a
la situación en la que se ve enfrentado y el ciudadano originario se limita a
comprender la actitud del inmigrante.

Pesquero (1998) señala que la superación de estas fases, implica que el


inmigrante venza una serie de estratos donde va situando sus hitos:

“-El Judicial, cuyo logro lleva a la adquisición del permiso de residencia, sin el cual poco se
puede hacer.
-El Laboral, cuya superación supone el conseguir la supervivencia a través de la
adquisición de un trabajo o empleo.
-El Residencial, conlleva el asentamiento tranquilo del lugar y vivienda.
- Educativo/Cultural que permite acceder a la cultura y aprobación del país de acogida”
(Pesquero, 1998, p.282).

La autora simplifica estos hitos y los reduce a económico y socio/cultural. El


primero de ellos implica lo judicial y laboral; y el segundo, cuya cota podemos
considerar la más alta sin por ello despreciar los demás, aportaría una dimensión
específica y transcendente en el tema de la integración social.

32
Las fases señaladas se articulan en las dimensiones ya expuestas por
Sabatini y Salcedo (2007):

Integración comunitaria - Fase educativo/cultural


Integración simbólica - Fase residencial
Integración funcional - Fase judicial y laboral

El éxito en materia de integración depende, en gran medida, del contexto


social del país receptor; por ejemplo, el fácil acceso a la renovación de los
permisos de residencia y trabajo, a derechos sociales y políticos, a la vivienda y
salud, y a la incorporación como ciudadano y no como uno de segunda categoría.
La vida social y compartir con el resto de la comunidad, tanto por parte de los
inmigrantes como los ciudadanos del país de acogida, es un factor fundamental
para la integración.

“Sin compartir no hay integración, por eso hay que evitar los ghettos urbanos o
concentraciones de inmigrantes en las ciudades, edificios degradados y zonas deprimidas
o que acaban siéndolo al carecer de infraestructura y de los equipamientos necesarios”
(Gómez, 2002, p.5).

La evaluación que los inmigrantes hagan respecto a cómo se encuentran en


la sociedad receptora puede estar influenciada, entre otros factores, por sus
vivencias o experiencias en el país, por el sentimiento de pertenencia, por sus
proyecciones de vida, o simplemente por sus redes sociales y/o amistades. Al
mismo tiempo, estos procesos vitales pueden verse afectados por las
circunstancias estructurales, institucionales, etcétera, que existen en la sociedad, y
se ven afectados por los “contextos de recepción” en que tienen lugar,
produciendo diferentes modos de incorporación de la población inmigrante
(Portes, 1981; Portes y Rumbaut, 2006 en Gualda, 2010).

La integración es un proceso interactivo de intercambio y conflicto, de


dependencia e interdependencia; trata de una relación dinámica entre el
inmigrante o los grupos de inmigrantes y la sociedad de recepción, donde el "otro"
es reconocido en su diferencia pero también en su igualdad para aportar y
enriquecer al conjunto social (Carbajal, 2001). En relación a lo anterior, la
Declaración de Quito llama la atención a los gobiernos sobre las capacidades de
los emigrantes del continente para contribuir “como actores políticos, económicos,
culturales y científicos, al desarrollo humano en las sociedades de origen y
destino”10, es decir, practicar la integración.

10
IX Conferencia Sudamericana sobre migraciones: Declaración de Quito, Op. cit.
[Link]

33
2.3.4 Integración laboral y el nexo con las redes sociales

Las migraciones representan tanto un desafío como una oportunidad en los


diversos campos de la vida del sujeto. Respecto al ámbito económico, la OIT
(2006) indica que las economías nacionales no son capaces de ofrecer empleos,
ingresos y condiciones laborales suficientemente atractivos a sus habitantes. Por
otro lado, junto con la creciente globalización de los mercados, las oportunidades
laborales se han expandido hacia otras economías y regiones, abriendo
posibilidades de empleo a personas de otras nacionalidades.

Ludger Pries (1997), en su investigación sobre “Teorías del mercado de


trabajo”, hace referencia a nuevos enfoques, rescatando -para este estudio- el
enfoque de redes sociales como un nuevo campo. El autor da importancia a las
relaciones interpersonales al momento de adquirir trabajo, puesto que a través de
relaciones sociales directas y de confianza se obtiene información necesaria para
una posterior inserción dentro del mercado laboral, haciendo alusión a la lógica de
las recomendaciones.

“En consecuencia, las relaciones sociales personales, de lealtad, de confianza mutua, los
prejuicios basados en experiencias particulares, etc., no son 'impurezas' negables,
controlables o desechables, sino que representan ingredientes básicos imprescindibles que
usan los actores en el llamado 'mercado del trabajo'” (Maruani, 1988 en Pries, 1997: 81-
82).

"(...) Muchos estudios revelan el peso de las redes sociales en los mecanismos de
reclutamiento, asignación y remuneración de los trabajadores” (Requena, 1990-1991 citado
en Pries, 1997, p.82).

Desde una mirada de las migraciones, García y Gutiérrez (1996) y la OIT


(2006) afirman que se requiere de la participación de terceras personas para un
exitoso proceso de integración laboral. Una vez inserto en el mercado laboral, el
migrante podrá desligarse en cierto grado de las redes sociales que lo acogieron
durante su llegada, ahora con la posibilidad de funcionar ellos mismos como una
red social para otros inmigrantes. Cabe señalar que

“estas redes no se limitan sólo a paisanos residentes en la sociedad de destino, sino


incluyen también a connacionales en la sociedad de origen e, inclusive, en otros países
extranjeros. Del mismo modo, estas redes suelen incluir también a personas naturales de
la sociedad receptora y también a inmigrantes de otras nacionalidades extranjeras
residentes en la misma sociedad de destino” (Ávila, 2008, p.9).

Se debe notar que, en ocasiones, la participación en el mercado laboral del


país receptor no será sinónimo de una integración plena. En relación a ello,
Martínez (2009) señala que existen condicionantes externas e internas a las que
debe hacer frente el inmigrante. Las primeras tratan de cómo éstos son limitados
por las sociedades receptoras en la gama de labores; por ejemplo, a las mujeres
se les encasilla a realizar ciertas actividades tales como servicio doméstico,
hotelería y comercio; y a los hombres se les relaciona con el ámbito de la

34
construcción, producción industrial, hotelería, servicios de mantenimiento,
etcétera. De igual forma, con el tiempo el inmigrante puede ir ampliando las ramas
de actividad a las que tienen acceso. En contraposición, las condicionantes
“internas” tienen relación con los propósitos y metas del migrante, las intenciones
de ahorro, la necesidad de enviar remesas, que los obliga a aceptar ciertas
condiciones - a veces ilegales-, en especial al inicio de su proceso migratorio.

Cabe mencionar que la inserción laboral no siempre es indicador de una


integración social favorable; aún así, el ámbito laboral es considerado eje
relevante en la promoción de la integración general, no siendo el único (Gualda,
2007).

 Calidad de vida

Como explica el apartado anterior, la integración laboral otorga poder


adquisitivo que en ocasiones será sinónimo de integración social, seguridad y
estatus social. Sin embargo, la calidad de vida como construcción social es un
concepto complejo que se relaciona con la satisfacción de las necesidades
materiales y no materiales, en otras palabras

“es una medida compuesta de bienestar físico, mental y social, tal y como lo percibe cada
persona y cada grupo, y de felicidad, satisfacción y recompensa (...). Las medidas pueden
referirse a la satisfacción global, así como a sus componentes, incluyendo aspectos como
salud, matrimonio, familia o trabajo (...). Este planteamiento nos sitúa ante la posibilidad de
saber en qué términos definir el constructo calidad de vida en relación a la problemática
urbana, social, ambiental, vivienda, situación financiera, oportunidades educativas,
autoestima, creatividad, competencia, sentido de pertenencia a ciertas instituciones y
confianza en los otros" (Levy y Anderson, 1980 citado en Pol y Valera, 1998).

La búsqueda incesante de la calidad de vida se traduce como eje imperante


dentro de las motivaciones de los emigrantes y va más allá de una conquista física
y/o material. Trata de aspiraciones como de expectativas que crea el sujeto a la
hora de tomar la decisión de emigrar, es la búsqueda de ilusiones proyectadas.

2.3.5 La construcción social del ‘otro’

La globalización ha traído consigo avances tecnológicos relacionados con


transporte y comunicación. A causa de esto, los Estados-nación más atractivos
para la migración han reforzado sus barreras al considerar el fenómeno como un
problema, marginando a ciertos individuos de este proceso de movilidad mundial y
limitando su posible integración. Las causas de este actuar son diversas, pero se
puede afirmar que la integración dependerá no solo del sujeto migrante, sino
también de las instituciones y de la sociedad receptora. La aceptación de la
otredad, es decir, la tolerancia y respeto por el otro, es base para un futuro
conocimiento de las distintas prácticas de ambas culturas. Caso contrario será el

35
desarrollo de estigmas y prejuicios que se transformarán en actos discriminatorios
y racistas, provenientes de cualquiera de las partes, inhibiendo un diálogo cultural,
es decir, la interculturalidad.

a. Discriminación

Al parecer, los migrantes intrarregionales cuentan con una serie de


beneficios al momento de cruzar las fronteras. Por un lado, son poseedores de
una relativa facilidad de movimiento entre distintos Estado-nación; y, por otro, no
enfrentan un contexto socio-cultural totalmente distinto del de sus sociedades de
origen. Un lenguaje, religión e historia en común permiten el reconocimiento
simbólico e institucional en la sociedad de llegada, aunque esta similitud no los
protege de situaciones de discriminación y exclusión social (Mora, 2008).

"La discriminación es una conducta culturalmente fundada, sistemática y socialmente


extendida, de desprecio contra una persona o grupo de personas sobre la base de un
prejuicio negativo o un estigma relacionado con una desventaja inmerecida, y que tiene por
efecto (intencional o no) dañar sus derechos y libertades fundamentales” (Rodríguez, 2005,
p.23).

Las valoraciones negativas acerca de los grupos que sufren discriminación


reposan en ideas preconcebidas sobre ellos, que tienen la forma de prejuicios y de
estigmas (Gutiérrez, 2009). En ocasiones la discriminación surge por creencias
populares traspasadas por la sociedad, la familia, la escuela y la prensa,
reproductores de estas formas.

Los grupos discriminados son denominados comúnmente como minorías.


Este acto de división consta de la formación de grupos sujetos a ciertas
características en común, es decir, se clasifica muchas veces al nivel de segregar.
La discriminación como conducta, se lleva a cabo a través de la diferenciación por
edad, color de piel, nivel de estudios, conocimientos, nivel económico, entre otras
formas. Se trata de una violencia simbólica que, en ocasiones, puede
transformarse en física.

En el aspecto laboral, la sociedad chilena es considerada como una


“sociedad laboralista”, es decir, el ingreso al mercado laboral y el nivel de ingresos
resulta primordial. Es así como gran parte de las actitudes discriminatorias son
puestas de manifiesto en la búsqueda de empleo, relacionado con el nivel de
educación y lugar de residencia. Al ser un inmigrante también toma relevancia la
nacionalidad y el cuestionamiento de la calidad de sus estudios, exceptuando a los
migrantes norteamericanos y europeos, en ocasiones sobrevalorados. La otra cara
de la moneda es el caso de los inmigrantes chinos y coreanos residentes en
Santiago, los cuales se han insertado económicamente pero no socialmente, lo
que está relacionado con una autoexclusión por su parte, tendencia denominada

36
“exclusión diferencial o asimilación segmentada”. Sin embargo, no todas las
nacionalidades son consideradas de la misma manera en Chile: según el Informe
de Derechos Humanos del año 2009, un argentino no recibe el mismo trato que un
peruano o un boliviano, en cuanto a la vulneración de sus derechos laborales.
Según los datos presentados en un seminario por Felipe Harboe el año 2007 ex
subsecretario del Interior, un 90,5% de los encuestados argentinos tenía contrato
de trabajo; en el caso de los peruanos, la cifra descendía al 63,5%, mientras los
bolivianos solo alcanzaban un 44,4%.

Un estudio sostiene que “la percepción que se tiene es que, si bien por un
lado los chilenos son receptivos y solidarios, por el otro, se sostiene que no se es
acogedor con el inmigrante, y la causa principal que expresan es que 'no se está
preparado para ello'” (OIM, 2003, p. 17). Es decir, "se lo acoge pero no se lo
integra a la comunidad" (Jensen, 2008, p.13).

b. Prejuicios

Al hablar de prejuicio nos referimos a los juicios previos desfavorables o


cargados de afecto negativo hacia un determinado grupo social o miembros de
éste, por el sólo hecho de pertenecer al mismo (Allport, 1954; Ashmore, 1979;
Brown, 1995 citado en Cárdenas, 2011).

Los prejuicios se definen como creencias u opiniones acerca de algo, que


generan un juicio de valor que comúnmente resulta ser algo defectuoso o erróneo
y lo comparte un grupo social. La concepción de prejuicio posee dos
componentes, (1) la relación con actitudes ya sean favorables o desfavorables
hacia un objeto social, y (2) debe estar vinculada a una creencia excesivamente
generalizada y, por lo tanto, errónea respecto de estos objetos sociales (Allport,
1962). En otras palabras, es juzgar sin conocer. Creamos un concepto sobre
alguna persona, situación o cosa sin estar al tanto de sus reales cualidades
mediante una experiencia propia. Tanto los prejuicios como la discriminación
tienen posibles connotaciones, positivas o negativas, y de igual forma se lleva a
cabo el acto del concepto.

Tipos de Prejuicios (Pettigrew y Meertens, 1995; Dovidio y Gaertner, 1986


en Cárdenas, 2011)

 Prejuicio Sutil: se trata de una actitud fría, distante e indirecta. Este tipo de
prejuicio es un reflejo de la defensa de los valores tradicionales -y la idea de que
los exogrupos no los estarían respetando-, la exageración de las diferencias
culturales y su uso para justificar la posición del exogrupo, y la negación de
emociones positivas hacia el exogrupo (Pettigrew y Meertens, 1995). Esta idea ha

37
ganado adherentes al mostrar que aquellas formas de expresión más evidentes y
violentas, generalmente acompañadas de sentimientos de ira, rabia u odio, han
disminuido consistentemente; y han sido reemplazadas por sentimientos de
incomodidad, inseguridad, disgusto y miedo (Dovidio y Gaertner, 1986), así como
por una dificultad para expresar emociones positivas hacia los exogrupos
(Pettigrew y Meertens, 1995).

 Prejuicio Manifiesto: se refiere a aquellas formas más tradicionales de expresión,


es un prejuicio en caliente, cerrado y directo (Pettigrew y Meertens, 1995). Este
tipo de prejuicio posee dos componentes fundamentales, por un lado, el rechazo
hacia el exogrupo, que incluye la creencia en la inferioridad genética del mismo
que permitiría justificar las desventajas de este en la sociedad; y, por otro,
oposición al contacto con el exogrupo.

Estas distintas categorías de prejuicios se llevan a cabo a través del


discurso de él o los sujetos de la sociedad receptora o de los mismos inmigrantes.
Comúnmente los prejuicios son compartidos por distintos grupos y es en el
discurso donde toman validez y una especie de superioridad, donde se
manifiestan las relaciones de poder entre un “nosotros” y el “otro”. Cabe señalar
que los prejuicios e ideologías étnicas no son formaciones innatas como tampoco
se desarrollan de forma espontánea. Se adquieren y se aprenden, y esto sucede
generalmente a través de la comunicación, es decir, a través del texto y la charla
(Van Dijk, 2001).

En general, los inmigrantes se ven sujetos a cierto tipo de prejuicios,


principalmente a los relacionados con la inseguridad ciudadana, siendo tildados
como sujetos violentos, causantes de conflictos y relacionados con hechos
delictuales. En relación al objeto de estudio, los prejuicios más usuales y
generalizados en la sociedad chilena son la vinculación de la mujer colombiana
con la prostitución y del hombre con el narcotráfico. En algunas localidades del
país son vinculados con el desempleo o carencias económicas, o simplemente
asociados a quiebres matrimoniales. Las minorías habitualmente serán usadas
como “chivos expiatorios” para proyectar sentimientos de hostilidad, rabia o
resentimiento, sin que estos grupos sean el origen de los mismos (Giddens, 1996).

c. Estigma

El estigma se configura como un atributo desacreditador. Goffman (1970)


señala que los griegos crearon dicho término para referirse a signos corporales
con los cuales se intentaba exhibir algo malo y poco habitual en el status moral de
quien los presentaba. El estigma es el hecho que el otro, presente ante nosotros,

38
sea reducido de una persona común y completa a una persona manchada y
disminuida en nuestras mentes.

Goffman (1970) hace mención a tres tipos de estigmas: las abominaciones


del cuerpo (las distintas deformidades físicas); los defectos del carácter (falta de
voluntad, pasiones tiránicas o antinaturales, creencias rígidas y falsas,
deshonestidad, perturbaciones mentales, adicciones, homosexualidad,
desempleo, conductas políticas extremistas); y los estigmas tribales (raza, nación,
religión), susceptibles de ser transmitidos por herencia y contaminar por igual a
todos los miembros de una familia.

Este último tipo es donde tienen cabida los inmigrantes como sujetos
estigmatizados. La constante mala prensa sobre el país de origen, que refleja los
problemas endémicos de pobreza, desastres naturales, violencia y negocios
ilegales, tiene un efecto persistente en la opinión pública (Zaitich, 2003). En
ocasiones se subvalora un grupo minoritario que posee -o se cree que posee- una
serie de atributos o características que provoca rechazo en la sociedad
mayoritaria. Los colombianos sufren aún en la actualidad la discriminación y
estigmatización por el sólo hecho de su nacionalidad, al ser comúnmente
catalogados como narcotraficantes, guerrilleros, paramilitares o ligados a la
prostitución. Si bien muchas veces no son directamente catalogados como tales,
son comparados con ellos.

2.4 La política migratoria en Chile

Las políticas migratorias constituyen el conjunto de propuestas


institucionales (leyes, decretos, resoluciones, directrices, acciones u omisiones,
etcétera) que determinado Estado desarrolla sobre la entrada, salida y/o
permanencia de población nativa y/o extranjera dentro de su territorio (Mármora,
1993 citado en Jensen, 2008, p.7).

Actualmente, Chile no posee una política explícita sobre materia migratoria,


sino que solo cuenta con el Decreto Ley Nº 1.094 de 1975, el cual por muchos
años tuvo un enfoque en la seguridad nacional, debido a la coyuntura política del
país. Sus líneas estaban fijadas en evitar "elementos peligrosos o terroristas" que
amenazaran la "estabilidad nacional" (Stefoni, 2000 en Jensen, 2008). Este
decreto, conocido como “Ley de extranjería”, se encuentra prácticamente obsoleto,
puesto que las condiciones sociales como el origen del inmigrante se han
diversificado. Las modificaciones han sido menores, y se trata más de una política
migratoria coyuntural que responde a fenómenos ya existentes, incapaz de prever
lo que está sucediendo en Chile y el fenómeno migratorio.

39
El caso de la precariedad en las leyes migratorias y la reciente Ley Anti-
discriminación se ha traducido en desigualdad para migrantes como para los
mismos chilenos. La necesidad de generar políticas públicas en pos de una
integración en todo ámbito se hace necesaria en los tiempos actuales, pues el
desarrollo del país depende, en gran medida, de la inclusión de cada uno de sus
habitantes.

Una sociedad como la chilena, que pretende ser integradora, necesita


reconocer que inmigrantes y chilenos son diferentes pero no desiguales, y que por
ende todos cuentan con los mismos derechos y obligaciones; con un Estado como
principal garante de ello. En este sentido, avanzar en la reconstrucción de los
lazos sociales fragmentados requiere de una política pública completa que tienda
a la integración entre unos y otros; de lo contrario, lo más probable es que los
discursos y manifestaciones discriminatorios sigan reproduciéndose, perdiendo la
posibilidad de aprovechar los múltiples y beneficiosos aportes que trae consigo la
inmigración (Jensen, 2008).

La inexistencia de una política migratoria acorde a su realidad tiene relación


con la escasa preocupación por el tema. El exiguo manejo de información
estadística exacta sobre los niveles de migrantes y su procedencia complica la
creación de políticas precisas, reproduciendo el binomio de ciudadanos de primera
y segunda clase. Para romper con aquel binomio, Jensen (2008) señala que una
política migratoria debe contener como principios fundamentales el derecho a la
igualdad de oportunidades y trato laboral; el derecho a la igualdad social y política;
como así también el derecho a conservar la propia identidad cultural.

Respecto a la dimensión de desarrollo económico las políticas han ido


variando, adoptándose diferentes posturas, desde sostener a la migración como
un factor de crecimiento y desarrollo, pasando por políticas restrictivas que buscan
frenar las migraciones dado que son consideradas fuente de competencia y
asociadas a factores de desempleo. Se observan restricciones y prohibiciones
para ingresar a trabajar al sistema público y, en algunos casos, en la contratación
de privados, y tampoco se ha puesto suficiente atención a la mano de obra
calificada que ingresa al país perdiendo un gran aporte a la sociedad. En otras
palabras, la inmigración es vista como un problema social, más allá de una
respuesta al proceso de globalización.

Jensen (2008) analiza la serie de obstáculos que dificultan el ejercicio pleno


de los derechos para el caso de los inmigrantes, siendo elementos de exclusión y
marginación:

40
-En primer lugar, la obtención del permiso de residencia está sujeta a un contrato
laboral, a ser estudiante, ciudadano con asilo político o refugiado. Este hecho es
un arma de doble filo, dado que el extranjero que ingresa como turista deberá
procurarse de un contrato de trabajo para poder tener acceso a la visa temporal, lo
cual le otorga excesivo control al empleador.
-En segundo lugar, obstáculos con relación a la convalidación de títulos
profesionales. Si bien existen algunos convenios entre Chile y otros países
respecto a ello, lo cierto es para lograr convalidar un título extranjero en Chile se
necesita pasar por un trámite complejo, de mucha inversión de tiempo y dinero, lo
que puede ser leído en clave de discriminación hacia profesionales extranjeros
que, por no poder asumir los costos del trámite, realizan trabajos para los que
están sobre calificados.
-En tercer lugar, el acceso desigual al mercado de trabajo. La falta de regulación,
la segmentación y la precariedad de las condiciones laborales de los inmigrantes
son elementos que terminan por consolidar la exclusión y discriminación hacia
éstos.
-Por último, la inexistencia de una política migratoria que permite y ‘justifica’ en
gran medida acciones discriminatorias y expresiones xenófobas hacia los
inmigrantes, sobre todo hacia aquellos que se encuentran en situaciones de mayor
vulnerabilidad social. Con el fin de evitar acciones discriminatorias, es necesario
en un primer momento educar a la población y explicar que los migrantes son un
capital humano valioso, que le sirve al país y que es posible crecer junto con ellos.

41
CAPÍTULO 3.
MARCO METODOLÓGICO

42
CAPÍTULO 3: MARCO METODOLÓGICO

3.1 Características del estudio

Ya revisado el cuerpo teórico de la investigación (conceptos y teorías), en


este Capítulo se da a conocer el método utilizado para responder la pregunta de
investigación y sus respectivos objetivos.

3.1.1 Tipo de estudio: Descriptivo

El estudio tiene un carácter descriptivo, puesto que persigue detallar y


analizar los significados que le atribuye al proceso de migración cada uno de los
sujetos. Se busca describir ciertos elementos comunes sobre la revisión que entre
los inmigrantes hacen sobre su proceso, desde el hito migratorio hasta sus
proyecciones de vida.

3.1.2 Tipo de Diseño: Cualitativo, emergente, no experimental y transversal

La investigación posee una metodología cualitativa que corresponde


linealmente con la pregunta que la guía, permitiendo identificar las cualidades del
fenómeno de estudio, como también conocer el significado que le atribuyen los
sujetos a los diversos acontecimientos. La estrategia de tomar la perspectiva del
sujeto se expresa generalmente en términos de "ver a través de los ojos de la
gente que uno está estudiando". Tal perspectiva envuelve una propensión a usar
la empatía con quienes están siendo estudiados, pero también implica una
capacidad de penetrar los contextos de significado con los cuales ellos operan
(Mella, 1998). El uso de este tipo de metodología permite una mayor cercanía
entre investigador/a y sujeto de estudio, lo que hace más noble la realización de la
investigación gracias a la confianza que puede provocar la palabra, produciendo
de esta manera una información rica y confiable.

La investigación tiene un diseño emergente, con el fin de brindarle una


mayor flexibilidad, lo que permitirá modificar elementos de ésta durante la
selección de datos, “un plan de investigación que incluya muchos de los
elementos de los planes tradicionales, pero reserve el derecho a modificar, alterar
y cambiar durante la recogida de datos” (Marshall y Rossman, 1989, p.45 citado
en Valles, 2000).

Lo no experimental se cimenta en la no construcción de ninguna situación,


como señala Canales (2006), el fenómeno se analizará en situaciones ya
existentes y en su contexto natural. No se reproducirán ni se manipularán

43
situaciones. La dimensión temporal del estudio será transversal, ya que se
recogerá información en un solo momento.

3.1.3 Técnicas de Producción de Información

Para afrontar el problema de investigación se utiliza el relato de vida. Esta


técnica de producción de información es primordial para el análisis de la realidad
social, ya que es biográfica e histórica (Valles, 2000); y permite reconstruir el
proceso de migración de los migrantes y cómo cada uno de los sujetos lo significa.
Se pretende recopilar un conjunto de relatos personales que den cuenta de la vida
y la experiencia de los narradores —o informantes— entrevistados, la historia tal
como lo ha vivido la persona. Cada unidad, fragmento o cuadro narrativo forma
parte de un relato de vida que los conjunta y articula (Aceves, 1999; Bertaux,
1999).

Esta técnica se basa principalmente en la reunión con el sujeto de estudio


en más de una oportunidad, primero con el fin de generar confianza entre él y el
investigador. En cada sesión se retoman puntos fundamentales, con el fin de
verificar afirmaciones anteriores e ir desarrollando cada una de las áreas
temáticas.

El sujeto se posiciona en primera persona y habla de su pasado, presente y


sus proyecciones, no importando el orden cronológico. Lo biográfico, por un lado,
se logra dándole la palabra al individuo; en este caso el sujeto no habla de lo
íntimo como su sensación, sino que se refiere a su "mi" social, como lo definiría
George Mead. Asimismo, es una herramienta que permite conocer significados y
contextos de significados de lo individual, en tanto parte de lo social o a indagar
estructuras y normas sociales (Díaz, 1999).

La base del relato de vida es la entrevista semi estructurada, por lo que se


hace necesario contar con un cuaderno de campo para poder realizar anotaciones
sobre gestos o énfasis del entrevistado. Las entrevistas se basan en una pauta
realizada con anterioridad, compuesta de una serie de áreas temáticas. Cada
entrevista se registra en una grabadora de audio, para luego ser transcrita e
interpretada.

Para efectos de este estudio, se realizó un total de dos a tres entrevistas


por migrante. La primera sesión se configuró con el propósito de generar un
ambiente de confianza, para tener ciertos atisbos de su historia, de modo que la
segunda entrevista se desarrollara con mayor fluidez y, en una tercera, poder
profundizar tópicos inconclusos. El período de espera entre una y otra entrevista
fue de dos a tres semanas, dependiendo específicamente de la disponibilidad del

44
migrante. Finalmente, el trabajo de campo se desarrolló entre enero de 2011 y
enero de 2012.

3.1.4 Unidad de análisis

La unidad de análisis de la presente investigación corresponde a los relatos


de vida de los inmigrantes colombianos residentes en el Gran Valparaíso. Se
escoge esta unidad con el propósito de memorar ciertos episodios de la vida del
migrante, como lo son el hito migratorio, la estadía en Chile y sus proyecciones,
con el fin de generar un análisis coherente con la línea de investigación.

3.1.5 Universo y Muestra

El universo de la investigación corresponde a la totalidad de inmigrantes


colombianos que residan, trabajen o hayan trabajado en el área metropolitana del
Gran Valparaíso.

Para la configuración de la muestra se utilizó un muestreo de tipo


intencional, es decir, “las personas o grupos no se seleccionan al azar para
completar una muestra de tamaño n, se eligen uno a uno de acuerdo con el grado
en que se ajustan a los criterios o atributos establecidos por el investigador”
(Rodríguez, G. et al., 1996, p.136). Es utilizada en aquellas situaciones en que la
población es muy variable y, consecuentemente, la muestra es muy pequeña
(Ávila, 2006).

La selección de los migrantes se llevó a cabo a través de los siguientes


criterios de inclusión:
- Mínimo dos años de residencia en el país, tiempo considerable en relación
a la vivencia de experiencias e impresión formada de su entorno.
- De 25 a 50 años de edad.
- Ambos sexos.
- Con estudios superiores técnicos o universitarios, y sin estudios.
- Que realice o haya realizado alguna actividad remunerada en la Región.

45
Tabla 2: Esquema de criterio de selección de caso

Año de ingreso al Trabajo antes de


Nombre Ciudad de Edad Estado Hijos
país Nivel educativo emigrar Tipo de migración Trabajo Actual
nacimiento civil

Migración económica-
Elena
Cali 32 2008 Casada 1 Universitaria Odontóloga Laboral Odontóloga

Trabajos esporádicos, no relacionados con


Migrante por Amor
Verónica Bogotá 47 2006 Soltera 1 Universitaria Topógrafa su profesión

Migración económica-
Andrés Ingeniero Informático
Medellín 36 2008 Soltero 0 Universitaria Laboral Ingeniero Informático

Migración económica-
Media Completa Bombero de bencinera
Juan Cali 32 2010 Soltero 0 Laboral Maestro Veneciano

Asistente contable en
Media Completa Migrante por Amor
Carla Barranquilla 37 2001 Soltera 3 hotel Promotora

Migración económica-
Marcos Media Completa Administrativo en Empresa Transnacional
Bogotá 43 2008 Casado 1 Comerciante Laboral

Técnica Migración económica-


Bogotá Estilista
Mary 46 2008 Soltera 5 Completa Estilista Laboral

Técnica Educación media Migración económica-


Joel Valle, Cali
27 2003 Soltero 1 Completa completa Laboral Operario Industrial

46
[Link] Recolección de información

Fuentes primarias:
 Entrevistas.
Fuentes secundarias:
 Censo de Población y Vivienda 2002.
 Artículos académicos, ensayos y tesis.
 Notas de prensa relacionadas con inmigrantes colombianos en el país.

3.1.6 Técnica de Análisis de información

El plan de análisis comienza con la transcripción de los relatos, para luego


dar inicio al proceso de codificación. Una vez conformada cada una de las
categorías, se procede a identificar los códigos más representativos, los cuales
surgen de cada una de las áreas temáticas de la pauta. Cabe señalar que las
categorías analíticas presentadas se encuentran sujetas al marco teórico de la
investigación.

Tras la transcripción se analiza cada uno de los relatos, a través de la


técnica de análisis de contenido. Ésta se basa en lecturas repetidas de los datos
hasta lograr su comprensión, así como la identificación ordenada de la información
proporcionada de manera que logremos darle un sentido a los mismos y una voz a
nuestros informantes (Delgado et al., 1995). Está técnica permite analizar los
significados que le atribuyen los sujetos a su proceso de migración, y el análisis
sigue una secuencia lógica (hito migratorio, estadía en Chile y proyecciones). Se
busca la relación entre el texto y el contexto, otorgando una primordial importancia
a las lógicas de acción como de decisiones, tanto latentes como implícitas. Se
analiza cada relato poniendo atención en las similitudes y divergencias, forjando
una nueva interpretación con el fin de generar un nuevo conocimiento.

3.1.7 Calidad del Diseño

Se debe considerar que la calidad del diseño depende de la subjetividad del


investigador, en el presente estudio se consideran todos los datos relevantes y no
se realiza ningún tipo de discriminación.

Para esta investigación se usan los criterios evaluativos de calidad


planteados por Valles (2000):

47
-La credibilidad (validez interna), que hace referencia a la veracidad de la
investigación, si se obtiene la información de lo que se pretendía investigar. El
acopio y revisión de información en general, discusiones con pares, duración e
intensidad de la relación con los entrevistados, son formas por las cuales
podremos obtener una mayor credibilidad. La credibilidad del estudio hace
referencia a mostrar, dar a conocer los hechos tal y cual se conocieron o fueron
expuestos por los sujetos estudiados. Por ende, cada una de las entrevistas
realizadas a los inmigrantes fueron cuidadosamente transcritas, respetando
literalmente las intenciones que tenían los sujetos al referirse a cada tema,
evitando la incorrecta manipulación de la información. Por ello, se revisó
exhaustamente cada entrevista, palabra por palabra, silencios y gestos (apuntados
en el cuaderno de campo de la investigadora), dando como fruto una producción
de material lo más verídico y fiel al relato posible.

-La transferibilidad (validez externa), que hace referencia a la transferencia de la


información, y a que los resultados obtenidos finalizado el análisis pueden ser
extrapolados a otros contextos (Guba y Lincoln, 1984). Al basarse la investigación
en relatos de vida de inmigrantes puede que no toda la información producida sea
transferible a otros grupos, ya que estará envuelta por la subjetividad de cada uno
de los sujetos. Por esto, al momento de querer transferir información se deberá
analizar la similitud de los propios contextos como las características de los
sujetos.

-La dependibilidad (fiabilidad), que alude a la consistencia de los datos obtenidos


durante la investigación y se lleva a cabo mediante una auditoría externa. Esto
hace mención a inspecciones de los documentos utilizados por el investigador:
guiones de entrevista, transcripciones, todo documento donde se pueda seguir el
rastro intelectual. La auditoría, en este caso, recae en la profesora guía Adela Bork
Vega.

3.1.8 Condiciones Éticas

Para definir las condiciones éticas se siguen los lineamientos de Valles


(2000), donde fue primordial la privacidad, confidencialidad y consentimiento del
entrevistado. Cabe señalar que, al momento de realizar las entrevistas, cada uno
de los migrantes se encuentran en conocimiento de los propósitos de la

48
investigación, hecho fundamental para la calidad del material entregado por los
mismos.

Las entrevistas se realizan en lugares cómodos para el entrevistado, con el


fin de otorgar privacidad y confianza. De hecho, en esta investigación la mayoría
de las entrevistas se realizaron en sus lugares de trabajo y hogares, siempre en
un lugar que otorgara comodidad. La confidencialidad se refleja en la utilización de
nombres ficticios al momento de presentar los resultados.

Finalmente, el criterio ético del consentimiento se respeta al momento de


comunicar que la información proporcionada y los posteriores resultados serán
utilizados sólo con fines académicos.

49
CAPÍTULO 4.
ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

50
CAPÍTULO 4: ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN

El proceso de análisis de la información que se presenta a continuación se


desarrolla a partir de la identificación de diversos temas existentes en los relatos
de cada uno de los sujetos migrantes. En especial, se analizan los temas tratados
con más énfasis y/o recurrencia en los relatos de los entrevistados.

Con los relatos de vida de cada uno de los sujetos recopilados, se realiza la
codificación y se analiza la información para una posterior interpretación, con el fin
de conocer y comprender la significación del proceso de migración.

Tanto el Marco Teórico como las entrevistas realizadas a los diferentes


sujetos migrantes, dan pie a la definición de tres áreas temáticas con sus
correspondientes categorías, relacionadas con los objetivos de la investigación.
Hay que destacar que las redes sociales se encuentran presentes en todo el
proceso migratorio del sujeto, por ello se omiten en el desglose de las siguientes
áreas.

Áreas temáticas:

1. Hito que impulsa la emigración Colombia – Chile


Situación en Colombia
Motivaciones

2. Estadía en Chile
Integración funcional
Integración comunitaria

3. Proyecciones
Visión país
Integración simbólica: retorno/permanencia

51
4.1 Hito migratorio: Riesgos y oportunidades

El apartado “Hito migratorio”, considerado como etapa previa a concretar la


emigración, es base para comprender las causas y motivaciones que impulsaron
al sujeto a transformarse en migrante. A su vez, éste entrega ciertos rasgos de
cómo y por qué Chile se ha posicionado como un incipiente lugar de destino para
migrantes intrarregionales.

Para desarrollar este apartado se consideran dos ejes o categorías:


situación en Colombia y motivaciones. Al final se realizan los hallazgos de esta
primera etapa, llevando a cabo comparaciones y cruces con la información
recabada, a modo de generar un estudio acabado.

4.1.1 La vida en la tierra cafetera: causas y motivaciones para emigrar

En la última década, Chile se ha destacado por su crecimiento y desarrollo


a nivel económico, político y social, transformándose en un polo atractivo para
inmigrantes de la región. Por su parte, Colombia continúa generando factores de
expulsión, existiendo en la actualidad un constante y creciente flujo de migrantes
hacia Chile.

Los tipos de migrantes como sus motivaciones y causas son diversas, y se


configuran en un plano íntimo y familiar. Aún así, en general el desempleo y la
situación económica son los factores de expulsión más citados en los relatos11. De
igual modo, podremos ver en el este apartado y en el final -“Proyecciones”- que
existe un trasfondo relacionado con el conflicto interno armado del país.

[Link] Situación en Colombia

Según la OIT (2006), la globalización ha permitido que los mercados


laborales se expandan hacia otras economías, abriendo una puerta para personas
proveniente de otros países. De igual modo, las migraciones se han convertido en
reflejo de las economías nacionales incapaces de ofrecer empleos, ingresos y
condiciones laborales atractivas para sus habitantes. Para la misma entidad, la
emigración de colombianos se debe a que la economía en Colombia se encuentra
en recesión por las políticas económicas neoliberales, donde existe menos
empleo, con bajos salarios y sin estabilidad laboral (Solarte, s.f.), sumado a que

11
En el trimestre enero – marzo de 2012 la tasa de desempleo se ubicó en 11,6%, cifra considerable si se tiene en cuenta
que la población total de Colombia es alrededor de los 42.000.000 de habitantes.

52
son centenares los empresarios amenazados o con empresas en bancarrota,
miles los/as profesionales que ya no ven oportunidades de progreso en su propio
país y decenas de miles de nacionales de todas las clases sociales que se
encuentran desesperados/as por la violencia y la falta de oportunidades (El
Tiempo, 2000d citado en Ayala, 2001).

a. Lo económico y lo laboral

A continuación se presentan extractos de los relatos de cada uno de los


entrevistados, donde se da a conocer no solo el escenario en que se encontraban
en Colombia, sino también cómo ellos ven la situación económica y laboral de su
país.

Marcos realiza una migración de tipo económica, es decir, migra por


motivos laborales y de forma voluntaria (Blanco, 2000). Sin embargo, su migración
es denominada también como dirigida, ya que agentes externos facilitaron su
desplazamiento. Su proceso migratorio comienza con una oferta laboral en una
reconocida empresa de compra y venta de oro, la que costeó los pasajes y
escogió el país de destino. Marcos fue impulsado por el contexto, la cesantía y las
escasas posibilidades de conseguir empleo en su país.

“Yo, estudie el bachillerato, lo que llaman acá el cuarto medio (…) Y no seguí universidad,
no seguí ningún curso, ninguna carrera, sino que solamente me limite a mi negocio. Tenía
un negocio mío, propio. Por cuestiones política ehh… el local era del municipio, de la
Municipalidad, entonces reclamaron el local y yo lo entregué porque era de ellos y me
quede sin trabajo. Entonces, ahí me tocó quedarme como un año sin trabajo, hasta que
resulto esta oportunidad de trabajo en Chile. Realmente las oportunidades de trabajo son
muy escasas en Colombia. Sí, más si nosotros queremos irnos a Colombia a trabajar de
esto mismo, no hay trabajo, no hay, solamente acá (…) Allá se ve mucho profesional que
terminaron su carrera, hicieron su año de tesis, y luego verlos sufrir manejando un taxi, que
un colectivo, un odontólogo, médicos, bueno profesionales, y tiene que manejar rápido
como quien dice, viendo qué le resulta paralelamente. He visto que han entrevistado
médicos, con cuatro o cinco años manejando colectivos, y uno se pregunta ¿por qué?, si
es un profesional, han mandado hojas de vida y bueno todo eso y nada” (Marcos, 45 años,
Bogotá, Migrante laboral, Educación media completa, Administrativo).

Por otro lado están Elena y Andrés, ambos profesionales, que realizan una
migración económica. Elena es odontóloga y ejercía su profesión cuando decidió
emigrar. Andrés, ingeniero informático, no se desempeñaba en su área hace dos
años; y ambos, al igual que Marcos, tienen una visión crítica sobre la realidad en
su país.

“Yo allá tenía mi clínica y trabajaba en otros lados, en total tenía tres trabajos, yo trabajaba
harto gracias a Dios y me iba muy bien como te digo, yo en cuanto sueldo no me podía
quejar. Pero yo al principio me quejaba, porque yo decía 'Diosito todo lo que me mato
trabajando', pero cuando fui preguntando a mis compañeros que no estaban trabajando y
los pocos que trabajaban, me decían no sé, por ejemplo te digo si yo ganaba quinientos

53
pesos, ellos me decían que ganaban cien pesos, otros ciento cincuenta o máximos
doscientos, para mí era… O sea, yo creo que por gracias a Dios siempre he tenido una
estrellita, ya. Pero la situación de casi todos, de los otros, de los otros odontólogos, o en
general, es la poca oportunidad de trabajo que hay en Colombia, ya” (Elena, 33 años, Cali,
Migrante laboral, Odontóloga).

“Mira, yo allá hacia unas asesorías a veces, pero eso, nada más con lo mío, otras veces
manejaba un taxi, hacia varias cosas más, andaba de un lado para el otro (…) el dinero no
era malo, pero tampoco era algo que me gustara mucho, ¿me entiendes? Estudié, ¿me
entiendes? Imagínate que llevaba dos años así. Acá es muy distinto, ¿por qué cree usted
que tanto colombiano está llegando por estos lados? (…) Allá en Colombia no hay muchas
oportunidades, súmele a eso todo lo de la guerrilla, los paramilitares, que una cosa que la
otra. Aunque dicen que este último año la cosa esta más tranquila, pero no sé” (Andrés,
Bogotá, 36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

Estos tres relatos aluden a la escasa oportunidad laboral y lo difícil que


puede ser ganarse la vida en Colombia, desde sus diversas posiciones. Por un
lado, Marcos, quién no posee estudios universitarios y se encontraba cesante
hace un año, menciona que la situación laboral en Colombia es inestable para
cualquiera. En el caso de Elena, que si bien ejercía como odontóloga y poseía una
situación económica estable, demuestra que el exceso de trabajo le impedía
desarrollarse en otras áreas. Finalmente Andrés, ingeniero informático que hace
dos años no trabajaba en su área, refleja la necesidad de desempeñarse en
diversos oficios para poder subsistir. Seriani (2001) señala que cada vez son más
los profesionales que emigran en busca de trabajo en sus áreas o en busca de
mayores expectativas remunerativas y trabajos más estimulantes, en un contexto
mundial.

Según lo planteado, los inmigrantes colocan en una balanza los atributos de


su país frente a los posibles atributos que posee otro lugar, donde las condiciones
podrían ser más ventajosas. Esto es denominado por Ravenstein como “push-
pull”, indicando que las causas de la migración se encuentran vinculadas a
elementos que expulsan (push) a la población de la tierra cafetera, tales como la
falta de oportunidades laborales o las bajas remuneraciones por sus trabajos. Por
otro lado, están los factores que atraen (pull) a esta misma población a emigrar a
Chile, donde se encuentran mayores oportunidades laborales y mejores
remuneraciones, sumado a la tranquilidad y calidad de vida que pueden encontrar.

Si bien Colombia comparte con otros países de la región las características


internas asociadas a altos niveles de emigración, las políticas y los procesos
internacionales también juegan un papel crucial en promover el desplazamiento
transnacional; esto quiere decir que existen factores externos que impulsan la
atracción de las poblaciones y complementan las condiciones locales que causan
y motivan a las personas a salir hacia el exterior (Ayala, 2001).

54
Debido a ambos factores (push-pull), Colombia ha sufrido una constante
fuga de cerebros o, como es actualmente denominada, fuga de capital humano; y,
lo que es peor, una fuga de capitales. Ambas se han convertido en fenómenos de
incalculables consecuencias, puesto que se trata de la pérdida de experiencias,
conocimientos, capacidades, sueños empresariales, financieros y académicos.
Expertos señalan que será difícil recuperar ese bien como país, ya que
actualmente dichos conocimientos y capitales están en manos y en pos del
desarrollo de otros países (Ayala, 2001). En relación a ello, Jensen (2008) indica
que el capital humano que está entrando a Chile es cada vez más valioso, sin
embargo, el problema se encausa en la escasa importancia que se le ha otorgado
-principalmente- a la mano de obra calificada, perdiendo un gran aporte para la
sociedad. Esto lo atribuye a las políticas restrictivas y prohibiciones que impiden
que inmigrantes puedan ingresar a trabajar a ciertos espacios del sistema público
y, en ocasiones, al hecho que los mismos privados reproducen esta situación.

Como se ha apuntado, los tipos de migración son variados y responden a


diversas causas y motivaciones. A partir de los relatos de vida de dos de las
entrevistadas, toma relevancia en este estudio la migración por amor. En este
caso, el proyecto migratorio no es de una naturaleza económico-laboral y tampoco
hace referencia a motivaciones de carácter político, como se constituye la clásica
migración; sino que se basa en una relación sentimental, aunque esto no implica
que se ausenten otros elementos.

El siguiente relato es de Verónica, que pese a ser migrante por amor,


también revela su descontento

“Vivíamos en Bogotá, con mi hijo, somos solo los dos. Bueno, allá aún tengo a mi mamá,
que es lo que más extraño. En lo laboral, estaba muy bien, soy topógrafa de profesión y
trabaje durante bastante tiempo en una empresa de gas natural después en una empresa
contratista para la empresa de gas natural. Me encantaba (…) Sin embargo, trabajaba
mucho, me descueraba, el poco tiempo que tenía lo dejaba para mi hijo ¿Me entiendes?”
(Verónica, 44 años, Bogotá, Migrante por amor, Topógrafa, Cesante).

Verónica señala que se descueraba, plasmándose el descontento con su


realidad económica-laboral. Pese a que su migración no es de carácter
económico, pone énfasis en lo difícil que es ganarse la vida en Colombia. Cardona
(2011) señala que los procesos migratorios han aumentado considerablemente en
ese país, debido al inestable comportamiento de la economía y al conflicto interno.
De este modo, la incapacidad para garantizar condiciones laborales, políticas y
sociales a los trabajadores hace que éstos tengan altos incentivos de migrar hacia
otros países esperando una mejor remuneración y, por ello, se introducen nuevos

55
factores como migración por búsqueda de movilidad profesional o por trayectoria
migratoria.

Lo anterior se ve reflejado en el relato de Mary, que realiza el ejercicio de


comparar las remuneraciones recibidas en Colombia con las de Chile,
concluyendo que en este último su trabajo es mejor pagado y los costos de vida
son menores. En una conversación informal, Mary señala que, en general, el
colombiano piensa que el costo de vida es mayor en Chile debido a que realizan el
cambio monetario mental, sin pensar que en su país de origen se debe trabajar
más horas y las remuneraciones son más bajas, acotando que no se deben
mezclar ambas realidades.

“En Colombia tenia salón de belleza, tenía mi propio salón de belleza en Bogotá. Me iba
bien, tenía mi clientela, tenía una buena situación, clase media, pero cuesta mucho (…) es
más fácil ganarme 20 mil pesos acá, que ganármelos en Colombia, en Colombia cuesta. Y
con esos veinte mil pesos que me gano acá yo puedo sobrevivir, en Colombia yo no puedo
sobrevivir con 20 mil pesos” (Mary, 47 años, Bogotá, Migrante laboral, Estilista).

b. El conflicto interno, las guerrillas, los paramilitares…

Como señala Cardona (2011), la economía y el conflicto interno son


detonantes en la migración de los colombianos. De hecho, la violencia relacionada
con las guerrillas es un tema latente en los relatos de los migrantes. Sin embargo,
ninguno de los entrevistados la considera un factor determinante en su migración,
independiente que en este estudio no se haya trabajado con refugiados o asilados
políticos.

"El tema de la guerrilla este año, por lo que me han contado, se ha vuelto a reactivar, uno
anda con miedo: por donde uno esté pasando puede haber una bomba o le puede tocar
una balacera. O por ejemplo, por decir algo, uno quiere trasladarse de Viña a Valparaíso y
te dicen de repente no se puede pasar porque la guerrilla está en Valparaíso y no se puede
pasar. Eso se vivió, hasta al año antes de venirme, eso se vivía. Uno a las cuatro de la
tarde no se podía ir de una ciudad a otra, porque la guerrilla no te deja pasar. Y qué hablar
de Bogotá, es como Santiago, con más gente, más agitada, es más, por ejemplo, yo
escucho a la gente diciendo Santiago aquí allá… pero yo voy a Santiago y me defiendo”
(Mary, 47 años, Bogotá, Migrante laboral, Estilista).

Mary, al igual que los otros entrevistados, señala nunca haber vivido
ataques por parte de la guerrilla. Sin embargo y sin quererlo, se hace presente en
su vida y en la de otros compatriotas, irrumpiéndolas a diario. Frases como “uno
anda con miedo” o “puede haber una bomba o le puede tocar una balacera”, están
presentes dentro de los relatos de los inmigrantes. Se refleja de forma latente
cómo la violencia existente, aunque no sea física, afecta de una u otra forma la

56
calidad de vida de los colombianos y su cotidianeidad, transformándose en un
factor expulsor.

Por otro lado se encuentra Joel, un joven que decide emigrar de su país a
los dieciocho años de edad, en busca de una oportunidad en el fútbol. Él es el
único de los entrevistados considerado como transmigrante, definido por Ludger
Pries (1999) como aquél que no sigue una lógica tradicional en su proceso
migratorio (emigración y migración de retorno), sino que está continuamente
cambiando de país. El autor señala que la migración no se trata de un evento
singular, sino que es una forma de existir, de vivir y sobrevivir.

Respecto al conflicto interno, él dice no poder hablar de forma profunda


sobre la situación en Colombia, debido a que se encuentra alejado de su país
alrededor de diez años. Si bien reconoce no haber padecido la violencia de forma
directa, alude que es uno de los mayores problemas dentro de su sociedad natal.

“La violencia que hay en Colombia nos toca a todos los colombianos, el que haya pasado o
no haya pasado por violencia, nos toca a todos, por el solo hecho de ser colombianos. La
violencia que hay allá es algo que estresa a cualquiera” (Joel, 28 años, Valle, Migrante
Laboral, Técnico Marino Mercante, Ocupación actual: Operario).

Distinta es la situación de Juan, que describe detalladamente lo que implica


vivir en medio de la presencia de los milicianos, guerrilleros de civil y analiza lo
perjudicial de su presencia. Sin embargo, se puede notar un sesgo de normalidad
ante la violencia endémica que se vive en Colombia.

“La ciudad donde yo vivía era Cali, es la tercera ciudad más grande de Colombia. Yo vivía
en una parte brigada, en las partes brigadas siempre hay milicianos, son guerrilleros, pero
civil, infiltrados en la misma comunidad, pero como es una comunidad donde hay pobreza,
hay delincuencia; se ocultan ahí para coger al joven que no tiene nada, y le dicen si quiere
ganarse una monedita. Mira, te voy a decir, la guerrilla es muy engañadora. En el campo
reclutan a los cabros de catorce o doce, se los llevan obligados, no les pasan nada, es su
vida o la de su familia. En la ciudad, si le pasan monedas, ellos tienen que hacer limpieza
social, limpieza social es el que pillan robando, fumando marihuana, lo matan. Pero ellos
también están ahí moviendo armas, drogas (…) Es que en Colombia todo el mundo trata
de salir de su país, primero por el problema que tenemos con la guerrilla, con los sicarios,
el narcotráfico. Hay mucha gente que está mirando por cualquier lado, apenas tenga la
oportunidad (…) Lo de los sicarios es normal, a mí me tocó cuantas veces que una moto
pasaba y van saliendo y tin-tin-tin, y uno queda perplejo. Pero en Colombia eso es normal”
(Juan, 32 años, Cali, Migrante Laboral, Educación media completa, Maestro veneciano).

Los relatos de Mary, Joel y Marcos muestran cómo la violencia está


internalizada en la sociedad colombiana, con frases como "‘nos toca a todos" o "es
normal", de forma que asumen que la presencia de las guerrillas, el narcotráfico,
los paramilitares, los sicarios y la violencia ejercida por el Estado, son parte de la
cotidianeidad y, por lo mismo, no es considerado como un detonante dentro del

57
inicio del proceso migratorio. Sin embargo, se reitera en innumerables ocasiones
los efectos de la guerrilla y los problemas económicos del país.

Al momento de producir la información, se preguntó a los migrantes sobre la


situación en el país. Todos hicieron alusión a la escasa oportunidad laboral,
problemas económicos, la violencia, entre otras. Por ende, cabe destacar el caso
de Carla, migrante por amor que se conecta con la migración por una causa y
motivación netamente sentimental. Es más, señala lo siguiente:

“Yo estaba trabajando en Cartagena de Indias, era un hotel de cuatro estrellas, yo


trabajaba de auxiliar de contabilidad. En ese mismo hotel conocí a mi ex marido. Yo allá
tenía mi trabajo, trabaja bien, tenía mi familia, mi cultura; tenía todas mis cosas, no tenía
casa propia, arrendaba, pero tenía de todo, yo estaba feliz” (…) El me compró el pasaje, el
me invitó a su país. Vente pa’ acá, pa’ que pases unos días en mi país, pa’ que conozcas
Chile, para que veas la posibilidad de si te quieres venir a vivir para acá, bueno…
estábamos enamorados. Y vine, vine al tiempo, tres años después vine por primera vez…
por quince días, no más, en verano, me encantó. Y bueno, después qué hacemos, él me
decía vente pa’ acá y me vine… dejé todo botado allá, hasta mis hijos, me vine sola
primero, estaba enamorada, y bueno, me vine no más, después a los ocho meses más o
menos me la traje (su hija)” (Carla, 35 años, Barranquilla, Migrante por amor, Educación
media completa, Promotora).

El que no posea ningún reparo manifiesto sobre su país, en un primer


momento, tiene relación con sus motivaciones al momento de emigrar. Carla
señala que éstas se centran solamente en el factor sentimental, encontrándose
plena en las otras esferas. Si bien realiza apreciaciones positivas sobre Chile, no
traspasa la línea de la comparación con su país. Aún así, no deja de extrañar que
no realice críticas explícitas, lo que tendría relación con la fuerte identidad
colombiana o con su lugar de residencia, Cartagena de Indias, uno de los polos de
principal atracción turística de Colombia.

[Link] Motivaciones

Ya acotados algunos de los factores macro-estructurales que influyen en la


decisión de emigrar, se pretende definir las motivaciones de los migrantes
relacionadas con aspectos más íntimos de los sujetos, es decir, factores micro-
estructurales. Para lograr este cometido, se utiliza la teoría “Nueva economía de
las migraciones laborales”, la cual señala que, si bien la migración pasa por una
elección racional, no es una decisión individual, sino más bien grupal, familiar,
donde el propósito del sujeto migrante es maximizar sus beneficios, sin perder de
la vista los costos. Esta teoría, a diferencia de la Neoclásica, le otorga importancia
a las remesas y le resta a las diferencias salariales y a las condiciones laborales
del país de origen, considerando que no constituyen los determinantes decisivos

58
de la migración. Afirma que las migraciones pueden producirse por otros motivos
(Arango, 2003; Nicolao, 2011).

En gran parte de las entrevistas queda de manifiesto cómo la situación del


país se correlaciona con las motivaciones personales de cada uno de los
migrantes al momento de decidir emigrar. Por ejemplo Marcos, en el contexto de
conversaciones informales, señala que nunca se encontró dentro de sus
motivaciones transformarse en inmigrante; sin embargo, el estado de cesantía que
lo embargaba lo obligó a aceptar un empleo fuera del país. La necesidad de darle
una mejor vida en términos económicos a su esposa, hijo y madre, lo impulsan a
aceptar el trabajo.

“Yo emigré por falta de trabajo, por falta de empleo. Eh, decidí venirme a Chile, porque una
empresa colombiana, me escogió para venir acá a Chile para trabajar, colocaron avisos,
necesitaban gente para trabajar fuera del país, me presenté… había que presentar unas
pruebas, pruebas psicológicas, pruebas psicotécnicas y pruebas escritas, y las pasé. Eh y
bueno, hablé con mi esposa, mi hijo, mi madre, y era lo mejor para todos” (Marcos, 45
años, Bogotá, Migrante laboral, Educación media completa, Administrativo).

El extracto anterior muestra cómo un proceso migratorio individual, es una


decisión familiar. La migración en pos de beneficios familiares es recurrente dentro
de los relatos; tal es el caso de Elena, que decidió emigrar siguiendo a su marido
para mantener la unidad familiar y en busca de una mejor calidad de vida. Ésta
última se entiende como una construcción del sujeto, que implica la percepción
que tiene de sí mismo respecto a su situación en el contexto cultural y social en
que se desenvuelve, a partir de sus propias expectativas, logros e intereses
(Tonón, 2005, p.43 citado en Salas, 2010).

“Mira, yo migré, por calidad de vida, ya. A calidad de vida porque en Colombia… espera, te
voy a contar la historia para que me entiendas bien, aquí en Colombia tenía un muy buen
trabajo, una muy buen entrada de sueldo, pero yo trabajaba de lunes a domingo ¿Me
entiendes?, Yo no le dedicaba tiempo a mi hijo, en mi caso, entonces yo vi una mejor
oportunidad de vida acá, donde podía dedicarle un poco más de tiempo a mi hijo, por eso
me vine, ya. Y mi esposo se vino ya que no encontraba trabajo en Colombia. Acá le
ofrecieron trabajo con un buen itinerario. Y bueno, llegó acá y me vine yo a los dos meses,
o sea yo igual estaba trabajando en Colombia, pero me vine igual, sabía que aquí la
calidad de vida podía ser mejor para mi familia” (Elena, 33 años, Cali, Migrante laboral,
Odontóloga).

Las motivaciones de los migrantes se encuadran, principalmente, en la


búsqueda de oportunidades laborales, de calidad de vida y del envío de remesas a
su país de origen. Sin embargo, muchas veces se suele pasar por alto que esas
motivaciones, en ocasiones, son fundadas por redes sociales. Son éstas quienes
otorgan información sobre el país receptor, para posteriormente brindar acogida al
nuevo migrante. Es posible encontrar varios ejemplos en los testimonios de esta
investigación:

59
“Mira, se vino primero un amigo de nosotros, ya. Y el amigo de nosotros hizo contacto
para que se viniera mi marido. Él nos contó todo… que aquí era muy fácil obtener cosas,
no como en Colombia, él nos ayudo mucho” (Elena, 33 años, Cali, Migrante laboral,
Odontóloga).

“Mira, lo primero, o sea, es familiar, toda mi familia esta acá. Pero la cuestión es que la
moneda aquí es mejor que allá, es como tres veces. Entonces, ¿me entiende? Y la calidad
de vida que te puedes hacer aquí puede ser mejor que en Colombia (…) Yo estaba solo
allá, quería venir a ver qué tal me iba acá, aparte quería venir a conocer. Me habían
hablado que la plata, la cuestión, que venga pa’ acá que a usted le va a ir mejor, que
puede hacer esto, y esto, de pintura, de lo que hacia allá y eso” (Juan, 32 años, Cali,
Migrante Laboral, Educación media completa, Maestro veneciano).

Como se mencionó, el proceso migratorio es a menudo un proyecto familiar


pensado y diseñado en el interior del hogar, sin importar si el que emigra es solo
un integrante de la familia o los otros lo acompañan posteriormente. De igual
modo, desde que comienza dicho proceso se construye lo que se denomina “un
proyecto de familia transnacional”, entendiendo dicho transnacionalismo como el
vínculo existente entre dos o más países (Schmalz-bauer, 2004 citado en
Bodoque, Y & Soronellas, M, 2010, p. 147).

Es de destacar que los emigrantes tienen mayor probabilidad de migrar allí


donde tienen redes sociales tendidas, lo que define el destino en gran parte de los
casos. Esta teoría ha dado luz sobre por qué se emigra hacia determinados
lugares y no hacia otros, ya que las redes inducen la emigración a través del
efecto de la demostración (Massey, 1987 citado en Pascale s.f.).

“Mire, me vine a Chile porque un amigo vio posibilidades aquí en Chile para que yo
trabajará, ¿me entiende?(…) Yo ya le contaba, hace dos años más o menos, que no
trabajaba en lo mío (…) La violencia es otro tema por el que el colombiano se va, mira, a
mi no me tocó directo, pero te afecta, terminas cansado, tienes que ver todos los días en la
televisión; cansa, cansa a cualquiera, que una cosa que la otra (...) Créeme, los
colombianos estamos a la espera de que alguien nos diga 'vengase pa’ acá' (…) Mi amigo
me convenció y, bueno, yo veía que estaba muy bien acá y, bueno, me trajo, ya llevo cinco
años acá” (Andrés, Bogotá, 36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

En los relatos desplegados hasta ahora se vislumbra una serie de variables


que determinan la migración; por ejemplo, el hecho que las redes que poseen los
migrantes en Chile indican una mejor calidad de vida, entendida ésta como una
construcción social, que incluye indicadores de bienestar en todas las esferas. Es
posible ver cómo se genera una cadena migratoria, una transferencia de
información y de apoyo que ayuda a decidir y concretar el viaje, y presta apoyo al
momento de llegada al país receptor.

Esto refuerza lo que plantea Massey (1987) sobre las redes sociales y su
influencia en el momento de la toma de decisión de emigrar. Contar con ese tipo
de capital social o recursos socio estructurales constituyen un activo de capital

60
para el individuo, facilitando acciones comunes de quienes conforman esa
estructura (Coleman, 1990). En otras palabras, la presencia de las redes sociales
constituirá un hecho casi definitorio al momento de emigrar respecto a la elección
del destino, para luego ser parte fundamental en la integración socio laboral en el
país de destino, en cuanto a modos de vida, cultura, etcétera.

Por otro lado tenemos a Mary, que carecía de redes sociales. Ella, si bien
tenía su salón de belleza en Bogotá, deseaba buscar una renovación laboral y
visualizó su migración como una fuente de trabajo futura, como una nueva
oportunidad, con el fin de poder sopesar cualquier dificultad que pudiera ocurrir en
Colombia y poder ayudar a sus hijos. En el relato queda expresado cómo la familia
influye en la decisión de emigrar.

“Lo que pasa es que me gané una oferta de trabajo a este país. O sea, pidieron
profesionales en mi área para trabajar en un centro de estética en Viña, de acá de Chile
pidieron profesionales para trabajar en centro de estética (...) Quería conocer otra cultura,
quería darme otra oportunidad en mi trabajo. Tengo mis hijos, entonces quise abrir como
una puerta, porque uno no sabe, en cualquier momento, bueno en ese entonces Colombia
estaba como crítico. O sea en ese entonces estaba muy crítico. Y uno siempre tiene que
buscar otras alternativas a las que más adelante pueda recurrir” (Mary, 47 años, Bogotá,
Migrante laboral, Estilista).

La búsqueda de nuevos horizontes, de conocer nuevas culturas y buscar


oportunidades laborales, también se hace presente en el relato de Joel, migrante
laboral.

"Mi objetivo siempre fue conocer. ¿Por qué Chile? Por lo que pasaban en la tele, por lo
que veía en el festival, pasaban playas en Viña, Santiago; entonces siempre he sido muy
obsesivo con lo que yo quiero y me obsesioné con Chile, y dije 'voy a intentar ir y probarme
en el fútbol', bueno es lo que me llevo salir de Colombia, era lo que yo quería. Junté dinero,
una parte yo la junté cuando estudiaba y también trabajaba y otra parte mi papá, y salí a
los 19 años de Colombia (…) Mi sueño siempre ha sido viajar, no fue que salí por
persecución, ni porque Chile estuviera bien económicamente. Yo no sabía cómo estaba
Chile porque no me interesaba lo económico, yo veía el festival, veía Santiago. Para mí el
termino de por qué viajé es por conocer y porque quería buscar suerte en el fútbol, yo
después vine…Conversando con otros colombianos, que se venían pa’ acá hablando que
la vida era buena, que había trabajo, que era el mejor país de Sudamérica, entonces… no
puedo comparar ahora, porque no sé cómo está la situación en Colombia, pero como yo
veo que los colombianos se vienen pa’ acá, yo creo que acá está mejor, el sueldo, no sé,
pero no sé" (Joel, 28 años, Valle, Migrante laboral, Técnico Marino Mercante, Ocupación
actual: Operario).

Con las motivaciones más tradicionales a la hora de emigrar ya


demarcadas, es preciso también revisar los casos que parecen más aislados, las
migraciones por amor. Dentro de este tipo de migración no prima lo económico-
laboral, sino que se basan principalmente en lazos sentimentales de pareja. Si
bien siempre han existido relaciones a distancia, las actuales tecnologías de
información y comunicación (Tic’s) han facilitado la gestación de vínculos no
presenciales, de modo que el concepto de ‘amor’ también ha sufrido

61
transformaciones, taxativamente en el modo en que llevamos las relaciones. Roca
(2007) asocia la migración por amor con los intereses que poseen los hombres de
buscar a una mujer sumisa, que sea capaz de cumplir las labores de dueña de
casa. Sin embargo, no fue posible extrapolar lo anterior a la realidad de las
migrantes entrevistadas que emigraron de su país por amor.

Verónica conoció a su pareja chilena a través de Internet, herramienta que


en la actualidad ha facilitado el contacto entre hombres y mujeres de diversas
culturas. Como señala Roca (2008), en la mayor parte de los casos la vía
privilegiada de conocimiento ha sido la red de Internet, por tanto, el espacio de los
primeros encuentros, e incluso en muchos casos de toda la etapa de noviazgo, ha
sido a través de estas redes telemáticas.

"Nunca estuvo tal cual dentro de mis planes emigrar, pero me imaginaba que si migraba a
alguna parte iba a ir a Estados Unidos o a algún país europeo, pero realmente pensaba
que si iba a comer mierda prefería comer mierda en mi país. Tengo familiares que están en
Estados Unidos y Europa, y ni te cuento las historias que tienen (…) Bueno, yo me vine
para Chile por un motivo que ya es muy usual en estos tiempos (ríe): conocí a un chileno
por Internet y, en acto de locura, me vine para acá. Bueno, primero él llegó a Colombia, a
conocerme a mí, a mi familia y se devolvió para Chile y seguimos pololeando. Pero en el
fondo yo no lo conocía, no podía arriesgar a mi hijo, si al fin la loca era yo… yo no podía
llevarme a mi hijo, porque yo no sé lo que iba a pasar en Chile. Cuando llegue a Chile,
pasó un año y ya me lo traje, ya sabía que el asunto era como, como se había pensado,
que no era cosa de que yo estuviera idealizando. Pero al tiempo que fue una locura, fue
muy de buenas” (Verónica, 44 años, Bogotá, Migrante por amor, Topógrafa, Cesante).

Como se aprecia en el relato, Verónica es profesional y contaba con un


buen trabajo en Colombia; sin embargo, y como comenta en un extracto anterior,
se "descueraba" para poder tener una vida económicamente estable.

Lo mismo queda manifestado en la relación de Carla, que indica que su


motivación para emigrar de su país fue netamente pasional. Conoció a un chileno
en el hotel donde trabajaba en Cartagena de Indias, y relata haber tenido una
buena situación en su país por lo que la única motivación y causa de migración fue
por amor.

“La razón de por qué yo estoy aquí en Chile, de porqué migré, es por qué yo conocí un
chileno en Cartagena de Indias, donde yo trabajaba. Era un hotel de cuatro estrella, yo
trabajaba de auxiliar de contabilidad. Y por esas cosas del destino, porqué las cosas
cuando van a pasar pasan. Bueno, uno dice que tiene que ver la parte turística con la
administrativa de un hotel, son dos cosas diferentes, son otros horarios, no sé, ¿me
entiende? … encerrada en una oficina, ¿cómo puedo tener contacto directo con los
turistas? Bueno, a mí me pasó” (Carla, 35 años, Barranquilla, Migrante por amor,
Educación media completa, Promotora).

Las motivaciones de ambas colombianas, según sus relatos, se fundaron


en el “amor", reproduciendo a cabalidad el patrón al que hace mención Roca
(2007), un esquema perfectamente estructurado y diferenciado en términos de
género, debido a que son los hombres los que viajan al país de origen de su

62
pareja como primer paso de la búsqueda de esposa, relata el autor, poniendo fin a
un período de contactos virtuales en la distancia. Después de este primer viaje -y
por lo general de algunos más- y si la relación se consolida, se produce la
migración de la mujer al país de residencia del hombre.

Se debe observar que ninguno de los dos casos tratados se refiere a


mujeres sumisas en busca de estabilidad económica, situación distinta a lo
planteado por Roca (2008), quien señala que una parte de los matrimonios se
encuentra motivada por la búsqueda de una mujer obediente que priorice la familia
por encima del trabajo. Tanto Carla como Verónica se han desarrollado en el
ámbito laboral en diversas actividades. El incesante interés de mantener su
independencia económica tiene relación con que en Chile no se encuentran solas,
sino que al momento de emigrar lo hicieron con sus hijos. Tal como en un primer
momento viajaron solas para analizar el panorama en Chile, buscan la posterior
estabilidad de sus hijos ante cualquier evento.

En el caso de ambas la migración tiene relación con un proyecto personal,


donde las redes migratorias no tienen cabida. Su incorporación a la esfera social
es dependiente, debido a que será su pareja el principal garante de ello. Se trata
de un proceso migratorio con propósitos de formar una familia o de establecer una
relación en el país de su cónyuge. Por lo anterior, las migraciones por amor se
desligan de las migraciones tradicionales, siendo una migración circunstancial.

4.1.2 Hallazgos: Colombianos/as en busca del amor, calidad de vida y una


oportunidad laboral

Arango (2003) señala que desde el último cuarto del siglo XX las
migraciones internacionales han presentado variados cambios, haciendo
permisible hablar de una nueva era en la historia de la movilidad humana. Los
motivos que impulsan los desplazamientos actuales son variados, los destinos se
han multiplicado, los grupos son cada vez más heterogéneos y el abanico de
causas se ha ampliado. Si antiguamente se migró por motivos económico-
laborales, actualmente se suman asuntos relacionados con desastres naturales,
calidad de vida, religión, política, raza, familia, amor, o simplemente la búsqueda
de nuevos horizontes, entre otros.

Los relatos de vida captados en esta investigación son diversos, pero


podemos encontrar rasgos comunes entre ellos. En gran parte de los casos el

63
comienzo del proceso migratorio está marcado por los factores que expulsan al
emigrante de su país y por factores que atraen al inmigrante a una nueva zona
geográfica, donde las condiciones podrían ser más ventajosas. Los factores
expulsores (push) tienen relación con la situación económica de Colombia: la alta
tasa de desempleo, sumada a las escasas oportunidades laborales para
trabajadores no calificados como calificados, ha provocado que el éxodo de
colombianos sea cada vez más alto en la última década. Los factores que atraen
(pull), en tanto, se centran principalmente en la búsqueda de una mejor calidad de
vida, que se configura como motor para la migración. En este ámbito la
información otorgada por diversas redes juega un papel fundamental, pues son
éstas las que informan a los futuros migrantes que Chile es un país de
oportunidades. Por un lado, las redes indican lo fácil que es adquirir bienes como
la casa propia o un automóvil; por otro, demuestran que la tranquilidad que se vive
en Chile es superior a la de su país.

Si bien se aprecia que la violencia no es un factor expulsor en la migración,


sí se presenta en gran parte de los relatos de una forma difusa. Cabe señalar que
ninguno de los entrevistados sufrió la violencia de la guerrilla de forma directa,
pero sí vivieron sus consecuencias y convivieron con ella. Se podrá visualizar más
adelante que la violencia en Colombia es un asunto latente en los relatos, que de
manera consciente o inconsciente es un factor que también impulsa la migración y
posterior asentamiento.

En relación con lo anterior, Goffman (1959) señala que la realidad social no


es solo construida, sino que también es reproducida y mantenida. El sujeto se da a
conocer según sus preferencias, lo que el autor llama "máscara"’, guiando,
controlando y modelando la impresión que los otros se forman de él. Esta
referencia podría explicar la ausencia en los relatos de un reconocimiento directo
de la influencia del conflicto armado que sufre Colombia hace ya varias décadas,
en las causas migración.

El autor adopta la idea de un sí mismo dialógico y dinámico que se


desarrolla en el transcurso de las interacciones de los sujetos. Cada sujeto posee
dos papeles: el actor y personaje. El actor hará relevancia a lo que es en realidad
el sujeto en la interacción y el personaje es lo que representa ese mismo sujeto en
la interacción; ambos papeles están continuamente en juego. En la vida cotidiana,
las personas representan roles y papeles, muestran imágenes de sí mismas y
requieren ciertos estándares de comportamiento. El autor señala que el personaje

64
mantiene un rol que puede ir o no cambiando, que no depende tanto de la imagen
que le otorgan los otros, sino del rol que el sujeto quiere trasmitir para sentirse
aceptado por los demás. El sujeto que se muestra no es un papel espontáneo,
sino preparado. Cara a cara es el espacio donde los sujetos se ponen en juego a
sí mismos, dependiendo de la imagen que quieren ofrecer a su interlocutor.

En este sentido, es posible señalar que gran parte de los inmigrantes


entrevistados posee un tipo de "fachada" -definida por Goffman (1959) como la
dotación expresiva de tipo corriente empleada intencional o inconscientemente por
el individuo durante su actuación-, centrando su migración en los motivos
económicos-laborales, nuevos horizontes y amor; pero dejando ver entre líneas el
conflicto interno de Colombia. Pese a ello, al insistir sobre el tema y si posee
alguna relevancia en su migración, se transforma en un factor no influyente en
ella. Es probable que, al tener tan internalizada la violencia, los entrevistados han
llegado a tomar el conflicto como parte de sus vidas, lo que podría bloquearlo al
momento de determinar las causas relevantes de la migración.

Otro punto relevante hace referencia a los efectos de la globalización y los


nuevos tipos de migración. La globalización ha permitido el desarrollo continuo de
las tecnologías de información y comunicación, las que han facilitado y, en
ocasiones, forjado el conocimiento de personas de diversos lugares, originando
también un nuevo tipo de relaciones sentimentales denominadas "noviazgos
transnacionales". Roca (2007) señala que desde finales de la década de los
noventa se hace permisivo hablar de matrimonios mixtos, debido a su crecimiento
relacionado con el nuevo orden mundial, el cual ha facilitado la comunicación.

Los relatos relacionados con esta temática pertenecen a Carla y Verónica.


La primera de ellas comienza este noviazgo a través del turismo. Por su lado,
Verónica conoce a su pareja por medio de chats. Ambas afianzan sus relaciones a
través de las TIC’s: chat, mensajes, llamadas telefónicas, correspondencia
electrónica, etcétera. Roca (2007a) señala que al comienzo del proceso migratorio
las relaciones se forjan y cimentan a través de métodos virtuales; posterior a esto,
cuando la relación se concreta, se adopta un esquema perfectamente estructurado
y diferenciado en términos de género, haciendo referencia al traslado de la mujer
al país del hombre. En el caso de ambas entrevistadas se repite el mismo
esquema: el hombre viaja al lugar de residencia de la mujer y, si la relación se
consolida, con el tiempo se produce la migración de la mujer al país de residencia
del hombre. Al respecto, Lamas señala que la dicotomía masculino-femenino, con

65
sus variaciones culturales tipo el yang y el ying, establece estereotipos la mayoría
de las veces rígidos que condicionan las roles, limitando las potencialidades
humanas de las personas al potenciar o reprimir los comportamientos, según si
son adecuados al género (Lamas, 1986).

El hecho que el género sea una distinción significativa en gran cantidad de


situaciones es un hecho social, no biológico. Por lo tanto, condice con lo señalado
por Roca (2009) en su investigación sobre las “Migraciones amorosas,
migraciones (re)negadas. La búsqueda y la formación de parejas transnacionales
entre hombres españoles y mujeres latinoamericanas y eslavas”. El patrón
planteado en la investigación de Roca es el de aquella mujer con un perfil de
sumisión y de ama de casa, que -en este caso- no es reproducido por Verónica y
Carla. Verónica se desarrollaba en su profesión, la topografía, y Carla como
auxiliar de contador en un Resort en Cartagena de Indias y, en la actualidad,
ambas realizan diversas actividades en Chile, otorgando en sus relatos un
especial énfasis a la necesidad de trabajar como satisfacción personal y como
manifestación de independencia. Por otro lado, Bodoque y Soronellas (2010)
añaden que las mujeres migrantes por amor no se desplazan, sino que más bien
son traídas al país de destino; pero las características de ambas mujeres permiten
realizar un análisis respecto a género más bien simétrico que asimétrico.

En cuanto a las diferencias notadas en los relatos de estas dos


entrevistadas, la más notoria es el apego a Colombia: mientras Carla refleja un
arraigo con su país en todo sentido, dejando ver entre líneas lo difícil que ha sido
estar lejos de él; Verónica, que si bien señala amar su país, demuestra que la
situación laboral en la que se encontraba inmersa no la hacía sentir para nada
satisfecha. Considerando lo anterior, ambas confluyen nuevamente al señalar que
la migración hacia Chile trajo diversos beneficios relacionados con la calidad de
vida, siendo Verónica la más directa al plantearlo; y también destacando que las
posibilidades de surgir para sus hijos son mayores.

Finalmente, está el rol de las redes sociales en el comienzo del proceso


migratorio. Éstas pueden ser las forjadoras de un movimiento, principalmente
debido a la información que entregan sobre el próximo destino; como son los
casos de Elena, Andrés y Juan, que emigran por la información otorgada por
amigos/familiares que se encontraban en Chile. Una vez instalado el inmigrante en
el país de destino, la misma red se encarga de integrarlo a la sociedad chilena y al

66
mundo laboral, es decir, las redes sociales se mantienen a lo largo del proceso
migratorio.

En los casos de Marcos y Mary la situación es algo distinta, con lo que


podríamos llamar una seudo red social, pues que ambos emigran por ofertas
laborales con una visa sujeta a contrato; siendo sus empleadores los que brindan
la visa y el asentamiento en primera instancia.

Carla y Verónica migraron por amor, sin ningún contacto además de sus
parejas, es decir, sin redes sociales. Sin embargo, más adelante se podrá apreciar
la aparición de las redes en otras etapas del proceso migratorio.

También está el caso de Joel, que no contó con redes sociales al momento
de emigrar y toda la información que tenía sobre el país de destino se basaba en
lo visto en televisión. Solo al inicio de su proceso migratorio, cuando se dirigía por
vía terrestre a Chile, se hace presente una red social denominada como
espontánea, que le facilitó información para poder ingresar a Chile. Más adelante
se podrá visualizar los efectos de no contar con redes sociales al inicio del
proceso migratorio. Sin perjuicio de lo anterior, nuevas redes se irán a lo largo del
proceso.

A modo de cierre, es de considerar que se observa una ruptura del patrón


tradicional de migración, que indica que el migrante es una persona de escasos
recursos o de un país subdesarrollado. Portes (1995) señala que la migración
laboral se da con mayor frecuencia en países en vías de desarrollo más que en
países subdesarrollados y con salarios bajos, afirmando que las personas pobres
no son las primeras en emigrar de su país -solo representan un pequeño
porcentaje de los migrante-, sino que los que poseen mayores recursos son
quienes emigran primero de su país, transformándose luego en redes para futuros
emigrantes.

67
4.2 Estadía en Chile

La segunda etapa del proceso migratorio es denominada "Estadía en


Chile", considerada medular para los efectos de esta investigación, pues es donde
se pone de manifiesto el desenvolvimiento del inmigrante en un país ajeno.

En este apartado se dan a conocer las primeras conjeturas relacionadas


con los objetivos dos y tres, respectivamente: analizar el proceso de integración
del migrante tanto en el ámbito comunitario como funcional, vislumbrando la
incidencia de uno sobre otro; e identificar y describir el rol de las redes sociales
como una variable transversal en el proceso de migración del inmigrante
colombiano en el Gran Valparaíso.

68
4.2.1 El ingreso y los primeros días en Chile

El Cuadro 1 muestra una clasificación y reseña de los entrevistados según


su propósito de emigración, ingreso y primeros días en Chile.

Cuadro 1: Clasificación de entrevistados según propósito migratorio y situación inicial

Migrantes laborales con visa de contrato


-Mary emigra en busca de mejores oportunidades laborales. Al momento de viajar,
ella se hace cargo de los gastos que implican su migración, ante cualquier
eventualidad, señala. Una vez en Chile, es acogida en la casa de sus empleadores.
-Marcos, cesante hace un año, emigra a Chile con un contrato laboral. La empresa
donde se desempeñará se hace cargo de los costos de su emigración, incluyendo la
estadía en Chile durante el primer mes.

Migrantes laborales en busca de una oportunidad laboral


-Elena emigra con su hijo en busca de calidad de vida y una oportunidad laboral. En
Chile la espera su marido, quien había emigrado dos meses antes.
-Juan emigra en busca de mejores oportunidades laborales. Es motivado por la
información que le otorga su madre, quien reside en Chile hace más de siete años.
-Andrés emigra a través de redes sociales. En Chile lo espera su amigo, que le da
hospedaje y es base para su proceso de integración social y laboral.
-Joel -único migrante afrodescendiente- emigra en busca de una oportunidad laboral
en el fútbol. Él es el único que llega al país por vía terrestre y con inconvenientes en
Aduana al momento de ingresar. Sin embargo, la aparición de una red espontánea le
otorga la información necesaria para facilitar dicho trámite. Una vez en Chile, obtiene
trabajo y logra mantenerse sin problemas.

Migrantes por amor


-Carla trabajaba en un hotel en Cartagena de Indias, donde conoció a un turista
chileno. Luego de una serie de contactos, decide emigrar a Chile con el fin de
establecerse. Posteriormente, vuelve a Colombia en busca de sus hijos.
-Verónica conoció a su actual pareja a través de internet- Tras una serie de contactos
virtuales y presenciales, así como visitas de él a Colombia, emigra a Chile con el fin
de afianzar la relación, para luego volver a Colombia en busca de su hijo.

69
El Cuadro 1 permite notar la presencia e importancia de las redes sociales
en la segunda etapa migratoria. El sociólogo norteamericano Douglas Massey
define dichas redes como conjuntos de relaciones interpersonales que vinculan a
inmigrantes con: retornados, parientes, amigos, compatriotas o nativos. Al mismo
tiempo las cataloga como vitales, ya que contar con ellas implicará principalmente
la transferencia de información, apoyo económico y un pilar fundamental en
relación a lo emocional. En otras palabras, la necesidad de generar redes
espontáneas o duraderas será primordial al momento de empaparse de la nueva
cultura y acomodamiento en el nuevo escenario, es decir, en el proceso de
integración.

4.2.2 ¿Integración?

La integración durante el proceso migratorio resulta ser un asunto complejo,


plasmado a nivel psicológico y psicosocial, involucrando elementos relacionales e
intrapsíquicos, además de los sociológicos (Tizón, 1993; Pesquero, 1995).

Tizón (1993) señala que la integración se trata de una adaptación a las


nuevas condiciones de vida, ya que implica aceptar de forma paulatina y voluntaria
las instituciones sociales y políticas, como también aceptar las normas, valores y
lengua. A su vez, el migrante establece relaciones sociales y/o personales con
nativos y sus pares. En la misma línea, Pesquero (1995) -basada en los estudios
de Piaget- argumenta que el estado de adaptación se obtiene a través del
equilibrio de la asimilación y la acomodación. Para lograr dicho cometido, el
migrante se ve en la necesidad de conocer y reconocer el país, a su gente y
cultura, impregnándose de la población autóctona y de ciertas situaciones, a modo
de poder comenzar a asimilar este nuevo entorno, tanto de estructuras mentales
como sociales. Cabe señalar que este proceso es un acto recíproco, donde el
migrante trae consigo una historia, cultura, problemas y proyectos; mientras el
nativo también tiene su historia, su cultura y, con ello, también sus prejuicios.

[Link] Integración social: Integración funcional y comunitaria

Sabatini y Salcedo (2007) desglosan la integración social en tres


dimensiones: funcional, comunitaria y simbólica; las que realizan una conjunción,
actuando como agentes recíprocos y forjadores de la integración social. En el
presente apartado se profundiza en las primeras dos dimensiones, ya que se
conectan directamente con los dos objetivos en cuestión.

70
La integración funcional es entendida como la inserción y participación del
migrante colombiano en el mercado laboral chileno y todo lo que ello involucra,
esto es, ocupación del migrante y condiciones laborales. En tanto, la integración
comunitaria hace referencia a la formación de lazos sociales más profundos que el
intercambio funcional simple. Las redes sociales son parte fundamental en esta
dimensión, ya que se transforman en una fuente de confianza, amistad, en un
mecanismo de integración a la sociedad chilena y al núcleo de otros migrantes.
Cabe señalar que la tercera dimensión, integración simbólica, será tratada en el
apartado “Proyecciones”, última etapa del proceso migratorio.

A continuación, se analizan los distintos tipos de migración presentados al


comienzo de este apartado, en conjunción con ambas dimensiones de la
integración social señaladas.

a. Migrantes laborales

Migrante laboral es aquél inmigrante económico que abandona su país en


busca de una oportunidad laboral o mejor remuneración, como primera
motivación.

La inserción al mercado laboral en un país ajeno puede ser una tarea


ardua, sin embargo, ésta puede ser más llevadera a través de las relaciones
interpersonales que sostiene el sujeto en el país receptor. En este sentido, Pries
(1997) hace alusión a la lógica de las recomendaciones, conocida trivialmente
como “pituto”, donde el sujeto es capaz de obtener la información necesaria para
lograr su pronta integración funcional a través de relaciones sociales directas y de
confianza.

“Mira, llegue a trabajar en esta consulta por un amigo de mi esposo, a ver, mira, el amigo
de mi esposo es, son amigos con la dueña de esta clínica, y ella le dijo que necesitaba una
dentista y me contrató. O sea, yo me demoré como, como dos días sin tener trabajo aquí
en Quilpué. Mira yo llegue acá, me ubiqué, conseguí un trabajo y como a los dos días ya
estaba trabajando. Para mí el trabajo es súper importante, me desestresa, me permite
conocer gente, me siento parte de la sociedad. Para mí es todo el trabajo, me hace
independiente” (Elena, 33 años, Cali, Migrante laboral, Odontóloga).

El relato anterior es reflejo de la importancia de los vínculos o redes


sociales y cómo toman forma de capital social, en la medida en que se trata de
relaciones sociales que permiten el acceso a otros bienes de importancia
económica, tales como el empleo o mejores salarios; en otras palabras, actúan
como soporte para los inmigrantes, brindándoles las principales herramientas de
subsistencia (Massey et al.; 1987; Massey citado en Arango, 2003).

71
Por otro lado, en el mismo relato es posible ver que el ingreso al mercado
laboral es definido como una vía de integración/adaptación a la sociedad,
significando este proceso como una forma de conocer y sentirse parte de la
misma. Según lo señalado por Piaget, la adaptación, paso previo a la integración,
es un equilibrio entre la asimilación y acomodación (Pesquero, 1995).

La rutina laboral que Elena lleva en Chile le permite desarrollarse


socialmente, lo que la lleva a señalar sentirse “muy feliz con los chilenos”,
valorizando de forma positiva su integración laboral y social en el país de acogida.
Cabe mencionar que ella no emigra de su país con el propósito de producir
movilidad social, sino que, más bien, busca mantener las condiciones de vida que
poseía en su país, pero mejorando su calidad de vida.

“Yo soy muy feliz con los chilenos, me he adaptado súper bien aquí en Chile. La gente me
ha tratado y recibido súper, mira con decirte que yo en Colombia no tenía vida social,
porque, porque era del trabajo a la casa. Iba al trabajo y en el trabajo atendía gente cada
veinte minutos y eso desde las siete de la mañana. Mira, en Colombia se comienza a
trabajar en oficina desde las ocho de la mañana y trabajo así clínico desde las siete de la
mañana. Aquí, como te decía, gracias a Dios tengo muchos más amigos que en Colombia.
Como te decía, en Colombia yo no tenía vida social, aquí increíblemente tenemos mucha
vida social” (Elena, 33 años, Cali, Migrante laboral, Odontóloga).

Por otro lado se encuentra Andrés, que al igual que Elena emigra a través
de redes sociales, bases para su posterior vinculación con la sociedad chilena y su
pronta inserción en el mercado laboral. Cabe recordar que Andrés es un ingeniero
informático que llevaba más de dos años sin poder ejercer su profesión, producto
de la escasa oportunidad laboral en su área.

“Mire, pensé que iba ser distinto, pero acá los chilenos me han tratado bien, tengo varios
amigos(…) Claro, me ayudó en todo este proceso mi compadre, gracias a él pude emigrar
de Colombia, trabajar en lo mío, él siempre ha estado ahí, dándome consejos de qué debo
hacer, qué debo decir, enseñándome sus modismos, que son varios, ustedes son muy
rápidos con eso y a veces uno queda nulo (…) Yo pienso que fue fundamental para todo
este proceso la presencia de él, si mira, prácticamente tenía trabajo cuando llegué, me
recibió con una fiesta, con sus amigos. Yo estoy muy agradecido de él (…) Yo no, nunca
hubiera emigrado solo, usted sabe, ya tenía dos años cesante, no iban a llegar y
contratarme en alguna empresa, es más yo venía a trabajar en cualquier cosa, para
después buscar en lo mío, pero gracias a dios todo salió bien muy pronto” (Andrés, Bogotá,
36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

Respecto a si se siente integrado socialmente, el relato de Andrés se


entrelaza con el de Elena, al indicar un estado de adaptación. Los inmigrantes, en
ocasiones, deben integrarse a una cultura distinta a su identidad, por lo que la
adaptación se transforma en un término constante. Puede indicarse que se trata
de lo que Bourdieu denomina como “habitus”, entendido como aquellas
disposiciones adquiridas, “como un producto de los condicionamientos que tiende
a reproducir la lógica objetiva de dichos condicionamientos, pero sometiéndola a

72
una transformación” (Bourdieu, 1990, p.155). Se trata de la reproducción de las
condiciones sociales de nuestra propia producción.

“Mire, acá como le dije tengo varios amigos, no solo colombianos, también chilenos, son
compañeros de trabajo, nos juntamos a veces a su asado, y esas cosas (…) Al menos,
como le digo, lo que he vivido en Chile, ha sido muy bueno, ustedes son muy amables con
nosotros, bueno al menos acá, tengo un amigo que llegó hace muy poco a Chile, pero vive
en el norte, Antofagasta me parece, y ahí no son muy amables, creo que tiene que ver que
mucho colombiano ha llegado por el norte, varios morochos también(…) Como le decía,
ustedes son bien amables, nos reciben muy bien, no falta el que quiere saber de Colombia,
que las playas, las rumbas, las mujeres, me siento bien, me he adaptado bien y he
aprendido mucho, además que no es tan duro el cambio. Bueno, siempre uno extraña su
tierra, su familia, la comida, pero hablamos el mismo idioma, como en todas partes uno
tiene que acostumbrarse a los modismos y eso, pero nada más, acá se vive muy bien”
(Andrés, Bogotá, 36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

Si bien Andrés ha vivido una favorable acogida a nivel funcional y


comunitario, se desprende la preocupación por la situación a la que se ven
enfrentados sus compatriotas al norte del país. Sin embargo, justifica la presunta
discriminación al señalar que se debe al gran número de inmigrantes que ingresa
por la zona norte y a su afrodescendencia, de modo que desarrolla aquél patrón
muy usual entre inmigrantes, que es la discriminación entre sus pares.

Juan, que al igual que Elena y Andrés emigra de su país por influencia de
las redes sociales, usó sus vínculos familiares para facilitar su inserción laboral.
Este caso presenta particularidades en torno a esto último.

“Ahorita estoy en cuestiones de pintura, no sé si entiende, ¿pintura veneciana?, pintando


casas, apartamentos, eso. Trabajo de eso desde que llegué, mi familia me consiguió este
trabajo, todo ha sido por contactos, yo a los quince días tenía pega. Fue un conocido el
que me dio pega, se me terminó la pega con él y empecé a trabajar, eh, como se dice,
nosotros cuando venimos aquí no podemos ejercer ninguna cuestión, ni nada, empecé a
trabajar ilegal, y de ahí, me hice contactos, contactos y gente vio mi pega y todo, y me dice
quién te contrató; donde estoy trabajando ahora, él me contrató donde estoy trabajando
ahora, me dijo 'venga compadre, yo le hago contrato para que esté legal, para que trabaje
legal'. El otro, le dio miedo darme contrato, porque si ellos nos hacen contratos y ellos nos
despiden, están obligados a pagarme la ida si yo estoy solo; con familia, con esposa, hijos,
tiene que pagarme todo, y aún estando solo, le dio miedo que tuviera algún drama y todo
eso (…) Ilegal estuve como cuatro meses, se me venció la visa de turismo y tuve que
pagar una prorroga de turismo, que duraba tres meses más, porque no sabía que me iban
a dar contrato (…) Ahora estoy con visa de trabajo, para eso solo me piden que el contrato
sea indefinido” (Juan, 32 años, Cali, Migrante Laboral, Educación media completa, Maestro
veneciano).

Como se puede observar, si bien Juan logró insertarse en el mercado


laboral rápidamente, gracias a la lógica de la recomendación, se desempeñó
durante un tiempo de forma ilegal. Señala que los chilenos son reticentes al
momento de contratar a inmigrantes, ya que compromete a los empleadores en un
mayor grado que contratando a un chileno. Respecto de ello, Jensen (2008) afirma
que es una dinámica habitual en Chile, adjudicando dichas prácticas a la precaria
ley migratoria, especialmente en el ámbito laboral. A lo ya expuesto añade que, en

73
ocasiones, los privados y el Estado no valoran la mano de obra extranjera,
incitando la existencia del trabajo ilegal.

En cuanto a su integración comunitaria, Juan señala que ha generado lazos


debido a la residencia de gran parte de su familia en Chile; de igual modo, ha
logrado formar un grupo de amigos gracias a su inserción laboral. Pese a todo,
menciona cierto recato al momento de vincularse con chilenos, basado en las
advertencias realizadas por terceros y su condición de migrante.

“Lo que pasa es que, a ver, en Colombia yo soy alegre, pero en el sentido que para la
rumba, que aquí pa’ allá. Porque allá es un mundo, de donde eres tú, tienes amigos, pero
llegas a un país que es distinto; yo desde que llegué me dijeron 'tienes que cuidarte de los
chilenos, porque aquí los chilenos son muy engañadores', los chilenos son esto, lo otro,
siempre me han hablado mal de ustedes también (...) De repente, me invitan a alguna
cuestión, no es que uno sea aburrido, es que evito ir a las cuestiones porque a mí me han
advertido, que cuidado, que aquí te van a buscar problemas por cualquier lado, en
cualquier baile, copetiao tu te tienes que cuidar porque eres extranjero y eso siempre me lo
han dicho, incluso en extranjería, en extranjería a uno le dicen, cuídate porque tú eres
extranjero. Pero eso pasa, si llega un chileno allá, te van a decir lo mismo, cuidado que
acá hay mucho sicario. Acá te dicen, cuidado aquí no te vayan a cogotear. Es como
cuando empecé a salir con la pelada de Santiago, me decía 'mucho cuidado que en
Santiago...', toda esta cuestión, no es como estos lados que es mucho más piolita” (Juan,
32 años, Cali, Migrante Laboral, Maestro veneciano).

Por su parte, el caso de Joel se escapa de lo tradicional, puesto que decide


emigrar a Chile por la imagen adquirida a través de medios de comunicación,
específicamente la televisión. A ello se debe sumar que no contaba con ningún
tipo de red al momento de comenzar el proceso migratorio.

“Cuando entré venía con poca plata, entonces, cuando me pidieron un mínimo, me
preguntaron qué iba hacer, yo les dije que me iba a probar a la Universidad de Chile y me
preguntaron si traía una carta de invitación, les dije que no. Entonces me dijeron '¿cuánta
plata trae?' y le dije 'no, como sesenta mil pesos'. Y me dijeron esto no es suficiente para
entrar a Chile, me dijeron, y me devolvieron. Entonces después vino un policía de
investigaciones y me dice 'sabes, que si quieres entrar, dile a tu familia que te envíe algo
de plata, que sé yo unos quinientos dólares', y le dije yo 'no, mi familia no va hacer eso'.
Entonces me devolví a Perú, a la frontera, a Tacna, ahí me devolvieron, o sea me tuve que
devolver. Entonces ahí una persona me dijo, 'sabes que espera que cambie de turno, y ahí
vuélvelo a intentar, pero no lleves toda la ropa, lleva lo que más necesites, y si te
preguntan, dices que vas Arica'… Y me preguntaron dónde iba y dije que iba a Arica el fin
de semana, a conocer y me devuelvo, y ahí no me pidieron nada” (Joel, 28 años, Valle,
Migrante Laboral, Técnico Marino Mercante, Ocupación actual: Operario).

Joel relata que la información que le otorga una persona en particular es


esencial en su ingreso al país. Dicha persona toma el rol de red espontánea en el
proceso migratorio de Joel. Este tipo de apoyo se encuentra directamente
relacionado con una sensación que emerge de una situación común (Ortegón,
2008), es decir, la información que es entregada a Joel es con fines de satisfacer
una necesidad, quizás ya fue puesta en práctica por la persona.

74
El propósito inicial de Joel era ser un profesional del fútbol en Chile,
situación que por diversas razones no logra concretar. Por otro lado, la ausencia
de contactos vinculados con su profesión le impidió desarrollarse en la misma. No
obstante, a través de redes sociales generadas en su estadía en Chile, logró
desarrollarse en la bohemia porteña.

“Me fui a probar a la Universidad de Chile, en los cadetes, que es de la edad de 18 a 19,
que es la edad que tenía en ese entonces; y estuve ahí probándome como un mes y medio
ahí. Y bueno, llegaron algunos ejecutivos del club y técnicos de las inferiores y ahí me
dijeron que no aceptaban extranjeros en los cadetes, que estuvieron averiguando pero no
aceptaban extranjeros en cadetes, y, bueno ahí renuncié al fútbol (…) Siempre he
trabajado, no constante, pero siempre he trabajado. Antes trabaja en los pubs en la noche
y eso me aburrió. Me mantenía de un lado pa’ otro buscando trabajo, de lo que saliera, de
barman, cocina, copero, de lo que me saliera. Hay gente que conocía que me decía que
probara en lo de los barcos, pero como estuve en Punta Arenas y probé allá y nunca me
salió nada. Entonces también deseché eso (…), no conté con alguien que me ayudara,
algún contacto, entonces de tanto luchar, soy como de luchar pero cuando quiero viajar,
pero cosas así no. Y me regresé” (Joel, 28 años, Valle, Migrante Laboral, Técnico Marino
Mercante, Ocupación actual: Operario).

A pesar de lo anterior, no contar con redes claves para concretar algunas


de sus metas no significa que Joel no contara con apoyo y ayuda en los
momentos que más lo ha necesitado. Los lazos fuertes son usados para mantener
recursos, pero son los lazos débiles los que permiten ganar nuevos recursos
(Collyer, 2005, p.713 citado en Ortegón, 2008).

“En todos laos lo he pasado mal, me ha tocado pasar frio, pasar hambre, dormir en la calle,
en todos lados, en todos lados me ha tocado. He estado sin ni uno, no he sabido qué
hacer, entonces por eso te digo, donde entran personas chilenas, que marcaron parte
especial de mi vida, que me han ayudado, me han dado la mano, me han apoyado mucho,
entonces por eso. Esas personas son de la calle, de la misma bohemia, es más que todo la
bohemia lo que a mí me ha tocado conocer gente, más que hombres son mujeres las que
me han dicho 'puedes mirar este lado a buscar trabajo', 'puedes comer en mi casa', 'vamos,
te invito a un lado', 'vamos a un asado', esas cosas han pasado. De hombres también han
pasado, pero más por parte de mujeres. Y sin cambio a nada (…) Adaptado o integrado
creo yo, de un cien por ciento, yo creo que un setenta, o sea, que igual es bastante. Yo
soy muy solitario, el único amigo que tengo acá es Ángel y es haitiano. Gente conocida, así
de la fiesta, de la disco, igual tengo. Yo salgo solo y me encuentro a alguien, o alguien se
me acerca (…) Pero amigos, así que vayan a la casa a compartir, no, es que soy solitario,
pero es costumbre mía. Mi entretención es jugar ajedrez ahí (Plaza O’Higgins), me pongo a
jugar ajedrez y ese es el entrenamiento, y el trabajo” (Joel, 28 años, Valle, Migrante
Laboral, Técnico Marino Mercante, Ocupación actual: Operario).

Joel significa su paso por la bohemia porteña como un factor positivo dentro
de su proceso migratorio. Trabajar en diversos lugares abrió un abanico de redes
que le han permitido sopesar su estadía en el país. Sin embargo, al preguntar si
se considera integrado a la sociedad chilena, señala sin dudar que no del todo, se
justifica e indica que se debe que es un hombre solitario.

El caso de Joel muestra que la integración funcional no siempre será un


garante de una integración comunitaria. Si bien indica poseer redes sociales -más
bien débiles en su descripción-, éstas no han sido suficientes para él.
75
b. Migración laboral con visa sujeta a contrato

La "Migración laboral con visa sujeta a contrato" trata de aquellos


emigrantes que contaban con un contrato laboral al momento de iniciar su proceso
de emigración, es decir, no están en busca de una oportunidad laboral, sino que
buscan aprovechar la chance laboral previamente ofrecida.

Solo Marcos y Mary se encuentran dentro de esta categoría. Si bien su


situación facilita el ingreso al país, al momento de emigrar ninguno cuenta con
redes sociales, solo un vínculo con el empleador. Dicha situación, sumada al tipo
de jornada laboral que llevan, provoca que ninguno pueda lograr una integración
comunitaria satisfactoria.

“En lo laboral me siento muy bien, pero socialmente, eh, pues donde he vivido, he vivido
ya en tres partes acá en Chile y trato de hacer amistades con la gente, no he tenido
problemas con la gente por nada. Mmm he hecho amistades con los del trabajo, mis más
cercanas amistades son con los del trabajo, porque aparte así como quien dice, como he
estado, como los trabajos que me han tocado a mí son muy aislados de la gente, yo
permanezco por decir, mmm allá donde yo trabajo solo y los demás compañeros afuera,
ellos tienen más acceso a la gente, yo no tengo un diálogo directo con la gente, ellos
atienden al público, yo soy el que maneja las joyas, el que está pendiente de guardarlas y
todo eso, más secreto el punto y según la empresa más seguro. Entonces, eso me ha
hecho que yo no tenga mucho acceso a la gente. He conocido así de pasón, así como por
decir de momentos hablar con alguien acá en Chile, pero solo eso. Pero decirte así que yo
tengo como familias donde yo voy mucho a visitar, no, no (…) Y, bueno, particularmente
soy una persona que me gusta mucho relacionarme y analizando yo todo este proceso que
he vivido estos casi tres años, no sé, pienso yo que por estar bien económicamente para
mandarle a mi familia dinero allá en Colombia, no soy el mismo de antes. Eso me ha
afectado. Como le decía, me gusta mucho relacionarme, soy muy de la gente, y como aquí
me encuentro tan plasmado, tan aislado, a veces se extraña mucho” (Marcos, 45 años,
Bogotá, Migrante laboral, Educación media completa, Administrativo).

“Sabía que iba a ser complicado, porque venía a un país que no era el mío. A pesar de que
viniera a un país de Sudamérica o Latinoamérica, son países diferentes. Y uno se tiene
que adaptar, no puede seguir pretendiendo vivir en Colombia (…) Mi vida es casa –
trabajo. Es por el tipo de empleo que tengo, la verdad que uno tiene que estar desde
temprano, trabajo de lunes a sábado de nueve de la mañana a nueve de la noche, no
queda mucho tiempo. Me siento explotada en algunos momentos, es de nueve a nueve,
de pronto hay días que no llego a las nueve de la mañana y llego a las diez, diez y media u
once. Yo sé que tengo que cumplir un horario, pero resulta que el día que yo no trabajo no
me gano un peso y ese día a nadie le importa si me gano un peso o no y, vez que lo hago,
enseguida me llaman ” (Mary, 47 años, Bogotá, Migrante laboral, Estilista).

Ambos extractos reflejan una integración funcional positiva versus una


integración comunitaria deficiente. El tipo de trabajo y de jornada laboral se
transforma en un impedimento para su desarrollo en sociedad. A Marcos lo ha
afectado la escasa relación con sus pares, significando su proceso migratorio
como una especie de sacrificio, donde ha vulnerado su bienestar personal por
sobre el económico de él y su familia.

76
Por su lado, Mary sostiene que, a pesar de que haya migrado dentro de la
región, son países diferentes, por ende, se trata de “un proceso complicado”. Se
desprende que, en ocasiones, las redes sociales no solo son vitales para una
inserción al mercado laboral, sino también para desarrollarse dentro de la
comunidad. La ausencia de dichas redes, sumado al tipo de jornada laboral,
dificulta el proceso de integración comunitaria.

Mary señala no sentirse integrada a la sociedad chilena, es más, dice


haberse adaptado a la sociedad. Al momento de preguntar cómo podría alcanzar
la integración comunitaria, indica que tendría que participar en grupos con
chilenos, no solo con compatriotas, y en diferentes dinámicas.

“Bueno, tendría que participar en grupos, en diferentes dinámicas. Yo participo en grupos,


pero con mis compatriotas, por ejemplo, vienen aquí, o venían porque ahora con este
nuevo señor han venido mis compatriotas y él las ha corrido, acá de pronto venían quince
amigas y compartíamos un café, nos contábamos las cosas… pero ahora no ha vuelto a
ocurrir, pero que han venido y él las ha corrido. Y eso me afecta, porque estamos en un
país que no es el nuestro, no tenemos un lugar para decir 'nos vamos a reunir', y de pronto
llegan acá y no se puede, entonces uno se siente” (Mary, 47 años, Bogotá, Migrante
laboral, Estilista).

Los relatos anteriores son reflejo de cómo la integración funcional no


siempre será un garante de la integración social. Pese a ello, más adelante se
podrá apreciar que, gracias a la inserción al mundo laboral, Verónica logra
amistades como redes sociales.

c. Migrantes por amor

Los migrantes por amor tienen como propósito establecer su relación


sentimental cultivada, durante algún tiempo, a distancia. Las mujeres que emigran
por amor llegan al país de destino en una situación más ventajosa que quienes
emigran por motivos laborales: no utilizan una cadena migratoria y llegan con un
proyecto de relación conyugal que, supuestamente, les asegura que serán bien
recibidas y acogidas por su pareja, lo que les garantiza el acceso a la vivienda y
los recursos básicos.

Como se ha planteado, Verónica y Carla realizan una migración por amor,


donde el único vínculo establecido con Chile es la pareja. No obstante, durante su
estadía han generado redes que han sido base para su integración funcional y
comunitaria.

77
El caso de Verónica es esencial para explicar ciertos aspectos de las redes
sociales en relación a la integración funcional. El primer trabajo que adquiere la
topógrafa es como asesora del hogar, gracias a una amiga colombiana (lógica de
la recomendación). Ante esto, Granovetter (1973) señala que al momento de
utilizar redes sociales para la inserción al mercado laboral o adquisición y logro de
metas, es preferible que sea a través de lazos débiles, con el fin de no reproducir
el patrón social de dicha red.

“El primer trabajo fue por una amiga colombiana que trabaja en el colegio de Concón
donde estudió Flavio, fue ella la que me dio el dato, porque le habían ofrecido el trabajo a
ella. Llegó una época que dije 'bueno ya, yo estoy chata de estar en la casa'; el
colombiano por naturaleza trabaja de chiquito, entonces me entré a trabajar de nana y me
fue bien, obvio que no ganaba la que plata, pero me sentía bien, me sentía útil. Y viví con
una familia que llegué a querer mucho y todavía somos amigas (…) Bueno, después de
eso me fui a trabajar en un negocio, la señora que me contrató tiene una joyería, ella es
argentina, me fui a trabajar a shopping, después de que ese negocio cerró, seguí
trabajando en otro negocio en el patio de comida. Bueno y, hace un año más o menos, me
iban hacer una cirugía en la vesícula y mi jefe sabía de esa cirugía, entonces como un mes
antes me canceló el contrato (…) Y ahora he tratado de buscar y no me han llamado de
ningún lado. Y fíjate que yo no estoy buscando en lo mío, o sea, si sale como topógrafa
súper (…) Claro, y de pronto haber estado en una universidad me hace más dura y más
tolerante con la gente, como te he dicho yo he trabajado de todo, entonces si yo me vengo
sin estudios, trabajo en lo mismo y no me hago problema. Yo creo que debería sentirme
menos porque he hecho trabajos que en mi país nunca haría, pero fíjate que me he sentido
bien. He tenido mucha más satisfacción trabajando como nana en Chile, que trabajando
como profesional en mi país, me he sentido mucho más valorada” (Verónica, 44 años,
Bogotá, Migrante por amor, Topógrafa, Cesante).

Pese a no poder desarrollarse en su área profesional, Verónica relata


sentirse “afortunada” por el trato que ha recibido, lo que también ha permitido
crear lazos con compatriotas y con chilenos; éstos últimos a través de su
integración funcional. Dicha integración es uno de los ejes esenciales para la
promoción de la integración social general; no la única, pero si primordial (Gualda,
1997).

“Yo…yo me siento afortunada de estar acá. Porque en medio de todo me han tratado muy
bien en Chile. Tengo muchos amigos colombianos que he conocido acá en Chile y
también me he hecho amigos chilenos en los lugares que he trabajado, los mejores (…) No
te miento, tengo amigos y todo, me gusta Chile, pero son varios factores, cosas que hay
que aceptar, cosas a las cuales que no estás acostumbrada; dejas de hacer cosas para
poder encajar a la sociedad, como lo que te decía de las rumbas, uno al final, mi niña,
termina adaptándose a sus alrededores” (Verónica, 44 años, Bogotá, Migrante por amor,
Topógrafa, Cesante).

En el caso de Carla, que al igual que Verónica emigra a Chile con el fin de
formalizar su relación amorosa, la búsqueda y consecución de empleo se logra -
como señala- por su propio esfuerzo, sin la ayuda de contactos. De esta forma,
contradice a lo planteado por Pries, quien señala que para un exitoso proceso de
integración laboral se requiere la participación de terceras personas.

78
“Todos los he buscado yo, no le he pedido ayuda a nadie. Nadie me ha dado nada, como
eso 'yo te meto aquí', nada de eso. También trabajé en una empresa de gas, en un call
center, también, como te dije, trabajé con un diseñador de moda, todo eso lo he buscado
yo con el diario, enviando currículum, todo eso (…) Mira, Robert era ingeniero comercial,
tenía un buen puesto y todo. Cuando yo llegué, yo llegué a estar a expensas de él,
mientras yo no encontraba trabajo. Pero yo inmediatamente me puse a buscar trabajo, de
hecho me puse a trabajar de promotora. Empecé a trabajar con Colgate y diferentes
marcas, trabajé, de hecho, también con un diseñador de modas como modelo, también en
una productora de eventos como promotora, nunca me ha faltado trabajo en Chile, de eso
estoy muy agradecida” (Carla, 35 años, Barranquilla, Migrante por amor, Educación media
completa, Promotora).

Pese a expresar el deseo de volver a su país, Carla destaca que Chile es


un muy buen país para los inmigrantes y que, mientras respetes las leyes, todo
funciona bien.

“Chile es un país acogedor con los extranjeros y no puede esperar que sea el país como
del que uno viene, ¿me entiendes? Tienes que adaptarte, la clave para un extranjero es
surgir, después integrarte y todo el tema, la clave es la tolerancia. No puedes pedir que las
cosas se hagan a tu manera, tu casa es tu espacio, pero yo no puedo tratar de hacer Chile,
Colombia, es ridículo (…) En mi caso, tendría que cambiar yo, abrirme más con la gente,
porque la disposición de los demás está (…) Bueno, y también hay otro factor, es porque
no estoy trabajando ahora, eso también influye, porque tengo pocas opciones de conocer
gente que de pronto encaje conmigo… y ahoritica que comience a trabajar, porque ya
estoy tirando currículum, y yo sé que pronto algo va a salir" (Carla, 35 años, Barranquilla,
Migrante por amor, Educación media completa, Promotora).

Según la visión de Carla, el estar desempleada ha sido un impedimento


para poder generar amistades y nuevas redes. No se considera integrada a la
sociedad chilena, sino más bien adaptada, es decir, se ciñe a las exigencias que la
sociedad chilena impone, por ello, coloca énfasis en no pretender replicar
Colombia en Chile.

[Link] Y verás cómo quieren en Chile, al amigo cuando es forastero

La reiterada frase musical que titula este apartado hace referencia a la


hospitalidad del chileno con el extranjero. Empero, constantemente es cuestionada
debido a que ese carácter afable resulta manifestarse solo con ciertos grupos de
extranjeros, principalmente europeos o norteamericanos, no ocurriendo lo mismo
con los provenientes de Latinoamérica o cualquier país en vías de desarrollo.

Uno de los tantos responsables de esta situación son los medios de


comunicación, que en ocasiones criminalizan la imagen de ciertos grupos. Ejemplo
de lo anterior es el titular: “Colombianos se tomaron las calles de Iquique”12,

12
[Link]

79
haciendo referencia a que, producto del ingreso “masivo” de colombianos, ha
aumentado la violencia, el narcotráfico y los robos en la ciudad. Sin embargo, en
2011 el mismo Gobernador de la Región decide derribar ciertos mitos que existen
en contra la comunidad colombiana en la región13, transparentando información
oficial en cuanto a la situación de los inmigrantes. Zaitich (2003) señala que la
constante mala prensa sobre el país, que refleja los problemas endémicos de
pobreza, desastres naturales, violencia y negocios ilegales, tiene un efecto
persistente en la opinión pública.

El caso de los inmigrantes colombianos residentes en la Región de


Valparaíso difiere a la situación enfrentada por los que viven en la zona norte o la
Región Metropolitana de nuestro país. La riqueza migrante de la Región como
patrimonio intangible, ha permitido que los inmigrantes tengan una acogida más
afable, según sus mismos relatos. Sin embargo, advierten no estar libres de la
discriminación en diversos aspectos de la vida cotidiana; en sus relatos
manifiestan sentirse estigmatizados y apartados por el prejuicio que los vincula
con el narcotráfico, la prostitución y la violencia endémica. Pese a ello, la
recepción de los colombianos puede ser caracterizada como natural o positiva
(Zaitich, 2003).

Por su parte, en los últimos años el Estado chileno ha llevado a cabo ciertos
actos discriminatorios contra inmigrantes provenientes de Perú y Colombia. La
exigencia de papeles de antecedentes al momento de ingresar al país es
considerado como una política discriminatoria, ya que limita la libre circulación.
Arango (2003) señala que, frente a la libertad de circulación que prevalecía en el
pasado, han proliferado nuevas políticas restrictivas de ingreso y la permanencia
de los inmigrantes, transformándose lo anterior en una dinámica común.

A continuación, se revelan algunos de los aspectos en que los migrantes


colombianos son objeto de discriminación a nivel social:

-“La blanquita”: según las entrevistas, es común para los/as colombianos/as ser
vinculados con el narcotráfico.

13
Sin duda que el principal mito que echa abajo este reporte es< la idea que existe sobre los inmigrantes colombianos que
se dedican a delinquir en Iquique. Al respecto, Felipe Rojas indicó que, de 177 personas que ingresaron al país entre los
meses de enero y mayo, solo 21 han sido condenadas por delitos.
De estas 21 personas, 14 de ellas fueron condenadas por infracción de la ley 20 mil (por tráfico de drogas), 5 por robo con
violencia, 1 por robo con intimidación y 1 por falsificación de instrumentos públicos. Otro gran mito que aclaró el Gobernador
fue el tema de los refugiados que llegan a Iquique. Según explicó, a la fecha solo cinco personas estaban en trámite para
ser consideradas como refugiadas, mientras que otras once solicitaron esta condición pero fueron rechazas por no cumplir
con los requisitos.
[Link]

80
“Por ser colombiano no falta quien no diga, sea bromeando o serio, el extranjero y más
nosotros los colombianos, siempre a veces nos tildan con el narcotráfico. Y nos dicen, 'ah
vea, y ¿qué está siendo por aquí?', '¿que anda haciendo por acá?', no, entonces uno dice
'yo ando en mi trabajo' y bueno le dicen '¿qué es?', y '¿cómo estamos para la blanquita?'”
(Marcos, 45 años, Bogotá, Migrante laboral, Educación media Completa, Administrativo).

“Una vez fuimos a una discoteca, ¿cómo le dicen acá? ¿Un pub? Jaja, bueno, fuimos a
Viña a un karaoke, estábamos con mi esposo, ese día salimos y de repente decían '¿Cuál
es la mesa?', (...) '¿cuál es la mesa más animada?' y era mi esposo y yo, y ganamos no sé,
por la bullaranga, por ser colombianos, no sé, pero bueno ganamos. Y regalaban un
premio, a mi esposo le dieron un papelito, una tarjetita, para que cobraras el premio y a mi
esposo le dieron como un cachito, viste, y dicen 'hey, compadre tenga' (hace el ejemplo
con un papel de su consulta, simulando la entrega de un papelillo de droga), o sea yo me
reí, pero no me sentí bien (Silencio). O sea, no todos somos… comprendí que era una
talla, pero no todos somos narcotraficantes, o sea, no, no, tampoco era para tanto,
tenemos mucha fama por lo de la coca, pero hay un punto, me entiendes, ya tanta talla
como que a veces molesta. Con pacientes nunca me ha pasado eso, esa talla no me ha
pasado, pero digamos, cuando estamos en sociedad, en una reunión, hay veces que hay
gente que molesta. No son tallas, es como 'ustedes no son así, pero los queremos
molestar'. Ya como te decía ese día me reí, pero decía que pena que a nosotros nos
cataloguen como los cocaleros pues, no sé. En ese sentido, o sea la gente como que sabe
que nosotros no lo somos, pero de igual manera nos tienen catalogados de cocaleros y eso
da pena. Pero sí nos han molestado, bueno no son molestias, son como tallas, solo tallas”
(Elena, 33 años, Cali, Migrante laboral, Odontóloga).

“Mira, que aquí nosotros por el problema que en Colombia hay guerrilla, que el narcotráfico
y todo, aquí de pronto, llegas '¿Colombiano cierto? Oh! trajiste de la buena', siempre,
siempre, te van a salir con esa cuestión. 'Oh!, trajiste de la buena' y la cuestión. Entonces,
a mí me da lo mismo, pero igual se siente como discriminao’, pucha no todos los
colombianos venimos aquí a vender drogas” (Juan, 32 años, Cali, Migrante Laboral,
Educación media completa, Maestro veneciano).

“Ahhh, sí. Es como una joda que tienen. Y eso, no es que lo digan acá en Chile, es en toda
Sudamérica, en todos lados nos identifican con eso. Me tiran bromas de ese calibre. Pero,
no, no… De un 100%, yo creo que un 70%, o sea que igual es bastante” (Joel, 28 años,
Valle, Migrante Laboral, Técnico Marino Mercante, Ocupación actual: Operario).

“Mira, a los colombianos siempre nos van a vincular con el narcotráfico y a las mujeres con
la prostitución. No me han pasado grandes cosas, pero es lo de siempre, la coca, y esas
cosas, pero realmente es común, no le presto atención, pero han sido contadas las veces.
Es como la forma que ustedes tienen de entrar a hablar con uno. Pero después pasa y ya”
(Andrés, Bogotá, 36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

Goffman (1970) señala que el estigma es utilizado para hacer referencia a


un atributo desacreditador. En el caso de los colombianos, ese atributo es la
vinculación con el narcotráfico. La naturalización de dicho estigma produce que los
mismos migrantes clasifiquen dicho acto como una “broma” o “talla”. Evitan
clasificarlo como una actitud negativa; sin embargo, en algunos casos se muestran
incómodos. De este modo, se les mira en primer lugar como colombianos, luego
como inmigrantes y, posteriormente, como trabajadores.

-“El guerrillero”: otro estigma que deben sobrellevar los inmigrantes colombianos
es el de “guerrillero”; los entrevistados señalan advertirlo como una broma, pero
que la reiteración excesiva provoca incomodidad.

“Las bromas aburren, también nos dicen que somos guerrilleros, pero el guerrillero es muy
diferente a nosotros, el guerrillero también se mezcla con la sociedad, también se mezcla,
y muchas veces usted no lo distingue, porque en Colombia conocer un guerrillero en la

81
región es difícil, pues como se visten como uno y todo, pero ellos andan con una ideología
muy distinta. La ideología de ellos es de ellos, ellos dicen que quieren un pueblo
equilibrado, pero ellos lo han desequilibrado. Esa idea de los guerrilleros, nosotros no lo
compartimos, igual que lo del narcotráfico le ha dado dinero a algunos, pero ha provocado
un desastre en Colombia” (Marcos, 45 años, Bogotá, Migrante laboral, Educación media
completa, Administrativo).

Cabe señalar que es Juan el único que reconoce que existe un acto
discriminatorio tras las constantes bromas que vinculan a los colombianos con el
narcotráfico y con la guerrilla.

“A veces me han dicho '¿eres de la FARC?, ¿guerrillero?', porque cuestión, tienen que
cuestionar a la persona, por qué. Pero aquí el trato de chileno, como hay unos que te tratan
bien, pero siempre te van a decir cuestiones. Yo lo veo como discriminación. Te lo pueden
decir en broma, pero aquí el chileno es muy pesado para las bromas, es muy pesado. Yo
aquí en la pega he tenido, no problemas, pero sabes qué, 'respeta o baja el tono'. Te dicen
'si es de hueveo', pero le siguen y le siguen, la primera vez es como 'ajaja' (…) No me he
sentido mal, pero he sentido discriminación, así lo hagan por buena talla” (Juan, 32 años,
Cali, Migrante Laboral, Educación media completa, Maestro veneciano).

-“¿Es colombiana?”: las actitudes xenófobas como la discriminación,


estigmatización y prejuicios, suelen ser comunes de parte de la sociedad
autóctona hacia los inmigrantes. Elena relata cómo ha sufrido actitudes xenófobas
por parte de dos pacientes:

“Aquí dos pacientes, o sea llevo dos años trabajando yo acá y muchos pacientes que
atiendo, en dos años, solo dos pacientes han dicho yo no me atiendo con usted. Sintió el
acento, me dijo '¿Usted de dónde es?, ¿es colombiana?' Entonces me dijo 'ah yo no me
atiendo con extranjeros', ya. Eso fue cuando empecé en la clínica, llevaba unos cuatro
meses. Fueron dos pacientes con los que me ha pasado eso. Por ser extranjera, exacto,
pero eso es como… bueno, como le decía yo a Gloria, ella es la dueña de la clínica, no sé
si puedes vincular a otro odontólogo chileno por el cuento de que yo soy colombiana, y
me decía que no, que ella por un porcentaje tan bajo, me dijo, no se arrepiente de tenerme
con ella en la consulta, y en general gracias a Dios nos ha ido bien. Entonces yo estaba
apenada, imagínate yo, por ser colombiana el paciente se paró de la silla” (Elena, 33 años,
Cali, Migrante laboral, Odontóloga).

La situación vivida por Elena se enmarca en la categoría de prejuicio


manifiesto, es decir, un rechazo directo, en este caso por su condición de
extranjera. Comúnmente, este tipo de prejuicio pasa por dos factores:
(1)considerar al otro como persona “biológicamente inferior” y (2)por la oposición
abierta a mantener un contacto íntimo con el exogrupo. Esto conlleva rechazo y
evitación del contacto personal, manteniendo la distancia social y con la continua
percepción de amenaza (Cárdenas, 2011).

Mary también menciona haber sufrido actitudes xenófobas por parte de


otros peluqueros en el centro comercial en el cual trabaja, lo que ha provocado la
inexistencia de lazos amistosos en su entorno laboral. Ella aclara que en su
profesión existe rivalidad, lo que considera parte del ambiente de los estilistas.

82
Asimismo, no considera que la discriminación se deba a su procedencia
colombiana, sino al simple motivo de ser extranjera.

“El año pasado se celebró lo de la Teletón y yo me sentí discriminada ofreciendo mi


trabajo. Yo vine para acá a celebrar la Teletón. Había personas que me ponían mala cara
por prestar mis servicios acá. En el grupo de las personas uno siente que a ciertas
personas no les gusta que este participando por ser extranjero. Pero nada que decir de
quien lo organizó, la persona vino para acá a invitarme a participar, fuero otros peluqueros
que no me miraban bien, sentí como que fueron quisquillosos” (Mary, 47 años, Bogotá,
Migrante laboral, Estilista).

Mary señala no sentirse directamente discriminada, pero sí considera que la


sociedad chilena es prejuiciosa.

“Nunca me han discriminado, pero sí son bastante prejuiciosos. Sí, porque en una
oportunidad llegó una señora a atenderse y me dijo 'si usted es peruana, yo no me atiendo
con usted'. Y yo le dije que 'si fuera peruana orgullosa se lo diría, pero no soy peruana,
soy colombiana y no entiendo su ironía con los peruanos, somos todos iguales, somos
todos latinos, nos vamos a morir y vamos a ser los mismo gusanitos, independiente que
usted tenga más plata, independientemente que el peruano no tenga plata, independiente
que usted sea profesional, pero todos somos iguales'. Entonces cuando ya le dije que yo
era colombiana, me abrazo y me dijo encantada me atiendo con usted. Y eso a mí no me
gustó. Entonces yo le dije 'si usted tiene problemas con el peruano, con el extranjero
también', acaso porque yo soy colombiana me va a dar un abrazo, no” (Mary, 47 años,
Bogotá, Migrante laboral, Estilista).

Al igual que Mary, Verónica ha percibido actitudes xenófobas dentro de su


ambiente laboral, también por parte de sus clientes.

“He tenido tan solo un problema con una clienta cuando trabaja en el shopping, ya ni me
acuerdo cómo fue el asunto, pero la señora estaba muy ofendida. Ah!, según ella yo le
había dado menos vuelto y armó un drama terrible. Claro, yo no puedo ocultar que soy
colombiana y menos por el acento, entonces, claro, tenía que decirme algo que me
ofendiera y me dijo que todos los colombianos veníamos a robar espacio laboral y las
mujeres veníamos a robarnos los hombres, jajaja, que era una tal por cual, pero más que
eso no” (Verónica, 44 años, Bogotá, Migrante por amor, Topógrafa, Cesante).

La mujer que discrimina a Verónica refleja el sentimiento de amenaza por la


presencia de inmigrantes. Es notable la probable influencia de los medios de
comunicación, al hacer referencia a que las inmigrantes “roban espacio laboral” y
“roban los hombres”.

La situación de Carla es distinta, ya que señala nunca haber sido víctima de


ningún tipo de discriminación, resaltando la actitud positiva de los chilenos.

“Nunca he sido discriminada, para nada, nunca, nunca, nunca; al contrario, yo pienso que
yo podría generalizar esto ya después de diez años, el chileno nos recibe muy bien, me
entiende, al menos a nosotros los colombianos, yo he hablado con otros colombianos, y es
lo mismo, siempre dicen 'ah, mira él o ella es colombiano', es positivo. Les gusta estar con
uno, les gusta nuestra cultura, nuestra forma de ser, la espontaneidad, tu alegría, la forma
como hablas, como bailas, como procesas la vida, como ves la vida, no sé. Yo creo que el
chileno me ha recibido bien, en parte por como soy yo, además porque son abiertos y no
han sido como escépticos, no se cierran antes” (Carla, 35 años, Barranquilla, Migrante por
amor, Educación media completa, Promotora).

83
-Si fuera “negrita”: los relatos indican que el color de piel influye notablemente en
la actitud hacia el inmigrante.
“Yo creo que sí hubiera sido negrita me habría discriminado tal vez, pero no tanto tampoco.
Ahora, Santiago y la Quinta Región, que es donde yo he vivido (...) no pasa eso, yo no lo
he visto. Poniéndome en los zapatos de un negrito o una negrita, de pronto sí, pero no
tanto como en el norte, desde Iquique hasta La Serena, diría yo. Lo que pasa es que llegan
muchos, mira, sabes lo que pasa, yo estuve en el norte hace poco, estuve hace quince
días más o menos, y analicé bien la situación también y, sabes que, empezaron a salir
unos vuelos, no se dé que aerolínea , unos vuelos de Cali, que es una ciudad hacia el
Pacífico. Bueno, está Cali, que es una de las ciudades más importantes de Colombia, yo
creo que es la tercera la más importante de Colombia, está Cali y más hacia la playa, hacia
el Pacifico, está Buenaventura, está Chocoho y otros pueblos pequeños, y qué es lo que
pasa, ahí son puros negritos, ahí donde está la mayor concentración de colombo-africanos,
¿me entiendes? Entonces empezaron a salir vuelos, y no solo vuelos, también flota
terrestre directo a Chile, ponte tú, de Cali a Antofagasta. Entonces, de pronto gente
buscando un porvenir mejor, es un secreto a voces, o no es un secreto a voces, de que es
uno de los países más emergentes de Sudamérica, eso es así, y todo el mundo lo sabe,
entonces se empieza a correr la voz, me entiendes, y la gente de ese sector, que es más
bien humilde, no Cali, Cali no; pero lo que es más a la costa del Pacífico, son ciudades
humildes, humilde, humilde, tanto que la misma Colombia los tiene aislada. Es como
cuando la gente del sur o Isla de Pascua se queja por dejarlos de lado, bueno eso como
que tiende a pasar, más aun en los países subdesarrollados como en los que vivimos”
(Carla, 35 años, Barranquilla, Migrante por amor, Educación media completa, Promotora).

“Al menos, como le digo, lo que he vivido en Chile ha sido muy bueno, ustedes son muy
amables con nosotros, bueno al menos acá. Tengo un amigo que llegó hace muy poco a
Chile, pero vive en el norte, Antofagasta me parece, y ahí no son muy amables, creo que
tiene que ver que mucho colombiano ha llegado por el norte, varios morochos también”
(Andrés, Bogotá, 36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

“Lo que sí, nosotros tenemos una familia amiga de negros y yo le preguntaba a ellos, oh! y
que pena lo que nos contaban. De hecho, esta semana yo estaba mirando unas fotos y son
unos negros lindos, unos negros hermosos y bien educaditos, bien hablaos, cariñositos,
pero mira, partiendo que desde el mismo colegio las monjas, las mismas monjas los
trataban mal, los discriminaban, entonces qué puedas esperar de los compañeritos
también” (Verónica, 44 años, Bogotá, Migrante por amor, Topógrafa, Cesante).

Carla y Andrés señalan que el trato hacia los colombianos o afro-


colombianos es distinto según la localidad. Aluden que el mal trato se lleva a cabo
principalmente en la Zona Norte de Chile, atribuyéndolo al gran número de
colombianos que residen en ese sector. Esto tiene relación con la visualización del
inmigrante, lo que provoca la presencia del tipo de prejuicio manifiesto. Una
situación similar ocurre en la Región Metropolitana de nuestro país, donde son
más visibles los migrantes peruanos y se les adjudica distintos problemas en la
sociedad, relacionados con la violencia, delincuencia y drogas.

-“El morocho”: Joel, único migrante afro- colombiano, señala nunca haber sido
víctima de discriminación. Relata que, solo en ocasiones, hombres lo molestan por
la asociación de su color de piel y su vínculo con mujeres.

“Cuando tengo una novia, ahí se ve un poco la discriminación o el racismo, porque te gritan
tonterías. Me tiran mala onda siempre y cuando estoy con una mujer, ahora solo, igual
pasa pero bien poco. Yo lo veo del punto de vista de que me dicen cosas que nosotros, la
gente de color, tal por cuanto, las palabras que usan acá, vienen a quitarnos las mujeres.
Pero en eso que les venimos a quitar trabajo, eso al menos yo, no lo he vivido. Y si me han
discriminado, así, si lo han dicho, yo no lo he escuchado fuertemente. Pero sí, como te

84
digo, lo he sentido cuando estoy con una mujer, más ligado a esas cosas. Yo les digo,
vayan a Colombia y les va bien, yo creo. A mí no es que me vaya bien acá, pero en un año
que esté con una les parece malo (…) o sea hay gente que dice, este es morocho o sea la
gente estigmatiza porque usted es morocho, las mujeres se acercan y eso, y no es así,
simplemente por conocer” (Joel, 28 años, Valle, Migrante Laboral, Técnico Marino
Mercante, Ocupación actual: Operario).

El extracto anterior se inclina más hacia el prejuicio sutil que el manifiesto,


pues se trata de un rechazo definido por tres factores: (1)la defensa de los valores
tradicionales, (2)la exageración de las diferencias culturales y (3) la negación de
las emociones positivas. Éste es la expresión encubierta del racismo, al alegar que
el exogrupo atenta contra la defensa de los valores tradicionales, no respeta
normas y niega los valores de la mayoría (Pettigrew y Meertens, 1995 en
Cárdenas 2011).

4.2.3 Soy inmigrante, ¿tengo derechos?

Como se ha mencionado, la inmigración es un fenómeno que se encuentra


íntimamente ligado a lo laboral. La búsqueda de un trabajo digno o de una mejor
calidad de vida en todo ámbito, son las principales causales de la emigración.

Este apartado es creado a partir del relato de Marcos, que emigra de su


país impulsado por una oferta laboral. Si bien al momento de trasladarse se
encontraba prácticamente inserto en el mundo laboral, la ausencia de redes
sociales y su calidad de inmigrante tuvieron efectos adversos en su proceso,
propiciando un escenario de vulneraciones a sus derechos como trabajador.

La inserción al mercado del trabajo en un país que no es el propio resulta


ser una tarea ardua, puesto que, en ocasiones, las dificultades a las que se
enfrenta el inmigrante son mayores, en comparación con la población autóctona.
Su posición hace florecer aquellos aspectos más indeseados, como la
discriminación (origen, raza, religión, etcétera), la precariedad en las
contrataciones y/o vulneración de derechos (Rubio, 2006). He aquí la importancia
de las redes sociales, que son fundamentales al momento de otorgar información,
en este caso, sobre los deberes y derechos del trabajador.

En el siguiente extracto se aprecia la vulneración de las condiciones de


trabajo:

“Ha sido difícil, el primer año que trabajé me tocó en Quillota, y trabajaba de noche, todas
las noches, después de las siete de la tarde, me dejaban a mí, que es otra cosa que no se
ha podido aquí en Chile, que no es permitido acá en Chile, que es trabajar encerrado(…) Y
a mí me encerraban, a los otros compañeros también, nosotros éramos varios en cada

85
compraventa; nos cerraban la puerta, eh, le echaban seguro por fuera y nos quedábamos
ahí encerrados hasta el otro día. Entonces ese año yo conocí poca gente. Salía en el día
por ahí un rato y ah en la tarde me encerraba, entonces ha hecho que yo me aislé mucho.
Entonces, cuando tú me dices qué tan integrado estoy, el trabajo no me ha acompañado
tampoco para que yo me sienta más integrado socialmente” (Marcos, 45 años, Bogotá,
Migrante laboral, Educación media completa, Administrativo).

El trabajo bajo llave es una práctica habitual en el comercio, sin embargo,


se trata de una conducta ilegal que, en muchas oportunidades, es aceptada por
trabajadores y trabajadoras. El temor a perder su fuente laboral los obliga a asumir
la vulneración de sus derechos, aceptando condiciones precarias e incluso
riesgosas para su integridad física.

Cabe mencionar que, en los primeros meses, la jornada laboral de Marcos


restringe su pronta integración social; el problema es que esos meses son
fundamentales para un desarrollo dentro de la sociedad receptora, pues se trata
de un período de acomodación y adaptación. A ello se suma la ausencia de
vacaciones durante los dos primeros años en Chile.

“He podido viajar una sola vez, lo que pasa es que a nosotros solo nos traían con el
objetivo que antes de dos años no podíamos ir a Colombia (...) Sin vacaciones. Primero
que todo, ellos lo hicieron para que uno no recogiera dinero pa’ poder ir bien allá. Pero por
ley eso no está permitido acá, a uno le tienen que dar las vacaciones cada año, ¿cierto?
Entonces eso hizo que yo me quedara dos años sin ir a Colombia. Pero esa gracia no la
volvería hacer, dos años sin ir a Colombia. Muy difícil eso, muy difícil, derecho, trabajando
nomás. Para mantener el trabajo, no está dentro de la norma, ¿cierto? (…) He pensado en
cambiar de trabajo, pero uno aquí llegó por la empresa en la que estoy hoy. Y se hace
difícil el contrato. Tendría que encontrar algún trabajo seguro, al menos donde estoy me
asegura estabilidad, mientras haga todo bien. Me siento bien, tengo mucha responsabilidad
en lo que hago, pero siento que no me puedo desenvolver como soy, yo soy muy sociable,
alegre y ahora ando más desanimado” (Marcos, 45 años, Bogotá, Migrante laboral,
Educación media completa, Administrativo).

Ambas prácticas son reconocidas como ilegales. Sin embargo, al no tener


otra alternativa de trabajo, Marcos se ve obligado a aceptar las circunstancias
señaladas. Además de la vulneración de sus derechos, estas acciones han
repercutido de forma negativa en su integración comunitaria.

4.2.4 Remesas, cuando el dinero se cuadruplica

Según el Censo DANE de Colombia, en 2005 había 3.331.000 colombianos


viviendo fuera de su país. La misma entidad señala que las principales causales
de esa cifra se encuadran en la búsqueda de oportunidades laborales,
económicas, seguridad y de calidad de vida; añadiendo que, en ciertas

86
oportunidades, las migraciones tienen el propósito de sustentar a algún(os)
familiar(es). Las edades de los migrantes fluctúa ente los 25 y 50 años14.

De acuerdo a los relatos de los entrevistados, es posible agregar que la


remuneración mensual obtenida en Chile puede llegar a cuadruplicar la recibida en
su país, factor evidentemente llamativo para los migrantes.

[Link] Las remesas, no siempre un propósito

El término "remesa" es definido como el flujo de dinero que ingresa al país,


proveniente del trabajo de migrantes residentes en el extranjero (Acosta. A; López.
S. y Villamar. D, 2006 en Carrión, 2009: 176). Éstas nacen de una idea, una
decisión previa de emigrar; por ende, el análisis de las remesas no puede
divorciarse del análisis de los factores que motivan la migración.

Como se ha mencionado, Marcos es el único de los entrevistados que


emigra con el propósito de enviar remesas a su familia. Cesante y único
sostenedor de ella, debe tomar la decisión de salir del país para poder sustentarla.
Las transferencias de dinero que realizan los inmigrantes a su país de origen
actúan como un co-seguro y son utilizadas, principalmente, para apoyar a
familiares que están a su cargo u otros fines (Samuel, 2001). Las remesas
enviadas por Marcos son denominadas remesas potenciales, las que
corresponden al ahorro disponible una vez financiados todos los gastos en el país
receptor. Éstas representan el máximo que el migrante puede transferir en
cualquier momento (Wahba, 1991 en Samuel, 2001).

“De allá, uno se viene porque como acá el cambio, eh, lo que uno gana acá se convierte
cuatro veces allá. Bueno, y mi caso, mi objetivo es mandar dinero a mi familia, ése es el
objetivo, o si no, uno no se vendría por acá, uno no migraría. Porque, si yo me ganara aquí,
por decir, trescientos mil pesos chilenos y que yo mandara eso, no son los mismos
trescientos mil pesos colombianos, no, no, esos trescientos mil pesos chilenos se
convierten a pre en un millón de pesos colombianos. Vale la pena el sacrificio. Porque uno
con eso ayuda a la familia, a la mamá, toda la estabilidad que uno pueda llevarles”
(Marcos, 45 años, Bogotá, Migrante laboral, Educación media completa, Administrativo).

El caso de Juan es diferente, pues su motivo de migración -más allá que se


encuentre, prácticamente, toda su familia en Chile- fue la intención de poder
ahorrar dinero y enviarlo a Colombia para ser depositado en su cuenta bancaria.
En esa línea, menciona que todos los migrantes colombianos tienen una cuenta
de ahorro en su país, con el fin principal de poder invertir cuando retornen.
14
Fuente: DANE Censo 2005. ESTUDIOS BID - FOMIN 2004: "Receptores de Remesas en América Latina: Caso
Colombiano".

87
Pujadas (2005) señala que todos están en busca de un mismo propósito: buscar
mejorar su situación personal o familiar mediante la emigración, la deslocalización
o el envío de remesas.

“Yo tengo una cuenta de ahorro, antes de yo venirme, la cuenta de ahorro quedó abierta,
mi hermana tiene todos los datos míos, yo se la deposito a ella, yo la plata que le envío a
ella no la toco, la tengo ahí para mí, entonces el día que yo me aburra, yo puedo llegar allá
y hacer algo. Por decir, si yo mando cien lucas de acá se me convierten por ahí en unas
300 lucas de allá, entonces conviene (…) El colombiano siempre va a tener una cuenta de
ahorros en Colombia, pa’ comprar su casa, arrendarla, o comprar un departamento,
arrendarlo, o un negocio y todo, pero siempre va a estar trabajando en otro lugar, fuera de
su país, ya. Porque como allá puede rendir la plata, pero de aquí mismo la manda pa’ allá,
para que allá le rinda al día. O sea, piensa en el futuro, el día que ya no puedas ejercer,
estés bien feo, se van pa’ su país o viven aquí común y corriente y con lo que van
mandando de allá para acá ¿me entiendes?”(Juan, 32 años, Cali, Migrante Laboral,
Educación media completa, Maestro veneciano).

En relación con lo expuesto por Juan está la situación de Andrés, que


reconoce tener una cuenta bancaria en Colombia con fin de poder invertir
posteriormente en su tierra natal.

“Chile es un poco más caro que Colombia, pero con lo que gano tengo para estar acá y
también tengo una cuenta de ahorros en Colombia, lo que uno piensa siempre es como un
sueño montar ahí su propio negocio, pero nunca sabe que va a pasar” (Andrés, Bogotá, 36
años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

Tanto Andrés como Juan envían remesas ahorradas o ahorro retenido.


Estos recursos se acumulan mediante el ahorro, que puede utilizarse para
complementar las remesas efectivas en una fecha determinada. Este monto
ahorrado es resultado de una decisión de cartera del migrante y son los recursos
que podrían destinar para el desarrollo de sus comunidades de origen.

Otros migrantes también envían dinero, pero no en grandes cantidades. Es


el caso de Mary y Verónica, cuyo tipo de remesa es denominada como potenciales
(Wahba, 1991 en Samuel, 2001). Éstas corresponden al ahorro disponible para el
migrante una vez sufragados todos los gastos en el país receptor, y el máximo que
el migrante puede transferir en cualquier momento. Ambas remesas fueron fruto
de una decisión posterior a la emigración, a diferencia de Marcos que emigra con
el proyecto de enviar remesas como principal objetivo.

“Cuando puedo si, cuando me alcanza mando a mis hijos. No he podido viajar, por lo
mismo. Prefiero enviarles algo de dinero a mis hijos, para poder ayudarlos, ¿me entiende?
Mi intención no se encontraba poder generar dinero para enviar a Colombia, yo buscaba
nuevos horizontes, nuevas, nuevas oportunidades laborales, poder conocer una nueva
cultura, pero por supuesto cada vez que tengo para enviar, lo hago. Por lo mismo, se me
ha hecho muy difícil ahorrar para poder tener mi propio saloncito” (Mary, 47 años, Bogotá,
Migrante laboral, Estilista).

88
“Envió dinero a mi mamá. Y ahora me veo más obligada porque se separó, o sea mi papá
la dejó. Imagínate, si yo tengo 47 años, mi mamá ya no está en edad de trabajar"
(Verónica, 44 años, Bogotá, Migrante por amor, Topógrafa, Cesante).

Los comentarios anteriores revelan que las remesas se orientan más a


financiar el consumo de sectores medios que a la subsistencia de los más pobres.
Portes (1995) y Castles (2000) indican que quienes emigran no son
necesariamente los más pobres, sino que aquellos sectores medios empobrecidos
que aún tienen posibilidades de reunir el dinero requerido para la misma
emigración. Los más pobres no solo carecen de capital económico necesario para
viajar, sino que también del capital cultural necesario para tomar conciencia de las
oportunidades que hay en otros lugares, y del capital social (o las redes) que se
necesita para lograr encontrar trabajo y hacer frente al nuevo medio.

4.2.5 Hallazgos

[Link] Integración funcional e integración comunitaria: La importancia


de las redes sociales

Como se ha visto en este apartado, las redes forman parte de los procesos
de integración funcional y comunitaria, siendo capaces de mantener lógicas
propias de la integración y la exclusión.

Actualmente, el rol y responsabilidad de las redes sociales en el movimiento


migratorio es incalculable. Como señala Arango, las redes constituyen el
mecanismo que hace de la migración un fenómeno que es capaz de perpetuarse a
sí mismo. Es de una naturaleza acumulativa, que acrecienta y densifica las
corrientes migratorias (Nicolao, 2008); es una cadena donde cada uno de los
desplazamientos se transforma en un recurso para el próximo. La presencia de
vínculos con coterráneos, nativos u otros inmigrantes es fundamental en todas las
etapas del proceso migratorio. Actúan como soporte, brindándoles las principales
herramientas de subsistencia y abriendo puertas hacia nuevos destinos,
amplificando las posibilidades del migrante.
Seis de los ocho entrevistados son inmigrantes del tipo económico- laboral,
y sólo tres de ellos contaron con el apoyo e influencia de las redes sociales al
momento de comenzar con su proceso migratorio. Sin embargo, los ocho
entrevistados forjaron redes sociales en Chile: algunos generaron lazos fuertes, es
decir, amigos y familia; otros generaron redes débiles, como los que contaron con
el apoyo de sus empleadores al momento de emigrar y sus primeros días en el

89
país; y también surgieron redes espontáneas, que aparecieron para tenderles la
mano. Sin importar la calidad de dichas redes, estás fueron base para esta
segunda etapa migratoria, la "Estadía en Chile".

Las redes sociales son parte de la denominada integración comunitaria.


Más allá de ser lazos sociales simples, son expresiones de amistad y solidaridad.
La aparición de esta integración tiene origen cuando las personas reconocen y son
reconocidas por el otro de igual a igual, es decir, cuando el individuo se incorpora
y es incorporado en grupos sociales o redes sociales (Sabatini y Salcedo, 2007).

En los diversos relatos podemos notar que, en ocasiones, la integración


comunitaria se da de una forma plena; pero que también existen casos en las que
ésta no se ha logrado concretar. El ejemplo de Mary es fundamental para ilustrar
esta situación: si bien participa en diversas dinámicas con compatriotas como con
personas de otros países, no ocurre lo mismo con la sociedad chilena. Ella
argumenta que se sentirá integrada cuando pueda ser parte de algún grupo o,
simplemente, compartir en una u otra dinámica laboral o social con la sociedad
autóctona.

En cuanto a la integración de tipo funcional, Sabatini y Salcedo (2007)


indican que se da cuando el individuo se integra al funcionamiento del sistema, es
decir, ingreso al mercado laboral y/o de consumo, y al Estado, en tanto a
instituciones de seguridad social, programas estatales, usuarios de servicios
sociales, etcétera. Por ende, es primordial en este tipo de integración encontrarse
conforme a la ley en el país. Es posible notar que los entrevistados que contaban
con redes sociales al momento de emigrar ingresaron al mercado laboral de una
forma estable; los que no, fueron capaces de generar redes que serían
posteriormente fundamentales en su integración funcional, como en el caso de
Verónica y Joel.

[Link] Integración social o adaptación

La integración trata de una relación activa entre el migrante y la sociedad de


recepción. Es un reconocimiento y aceptación del “otro”, en su diferencia, pero
también en su igualdad de condiciones. Es un reconocimiento del que ese “otro”
es un aporte no solo económico, sino que también cultural, capaz de enriquecer a
la sociedad.

90
Como se ha visto en esta investigación, la integración es un asunto
complejo de tratar, especialmente cuando se trata de un grupo de personas en un
contexto distinto a su cotidianeidad. La integración es un proceso de adaptación,
no solo del migrante, sino también de los sujetos que componen la sociedad
receptora, y en ocasiones se torna complejo poder conjugar ambas posturas. La
adaptación se da en distintas esferas, físicas, psicológicas y sociales; y estará
representada por el equilibrio de la asimilación y de la acomodación de los sujetos.

Si el migrante siente la necesidad de integrarse a la sociedad chilena 15, él


da los primeros pasos, a través del conocimiento del nuevo medio en el que se
encuentra, o de la incorporación de ciertos atributos de la sociedad receptora a
sus situaciones cotidianas. Lo anterior se refiere a lo que Pesquero denomina
como asimilación: el migrante asimila (o intenta hacerlo) esta nueva situación a
sus estructuras mentales y sociales; de una u otra forma trata de ajustar sus
propias estructuras a la nueva realidad en la que se ve enfrentado. Ése es el
momento que Pesquero denomina acomodación, generándose un ajuste en
dichas estructuras. El resultado de ambas la denomina adaptación. Para Piaget,
éste será el punto máximo al que llegaría el migrante, no porque él lo desee, sino
porque son las estructuras del país de acogida las que ponen un tope.

Como se ha mencionado en reiteradas ocasiones, el acto de integración es


recíproco, es decir, el autóctono debería realizar las mismas etapas mencionadas
por Piaget. Conocer, asimilar, y acomodarse a la nueva cultura que está
ingresando; situación a la que el nativo no está dispuesto comúnmente. Cabe
señalar que los entrevistados relatan encontrarse en un proceso de adaptación a
la sociedad chilena; sin embargo, en algunos relatos se lee cierto resquemor al
momento de vincularse con chilenos, debido -principalmente- a las advertencias
creadas por parte de terceros y su condición de migrante. A ello suman que el
proceso migratorio es una situación compleja y que no se puede intentar formar
una pequeña Colombia en Chile. Por ello es habitual calificar la experiencia de
migración como un "encontrarse adaptado" o "haberse acostumbrado a la
sociedad chilena", conformándose a las exigencias que la sociedad de residencia
determina. Esto se relaciona con el sentimiento que los inmigrantes tienen sobre
dominar o controlar esta nueva situación, que tiene relación con la superación de
las fases denominadas por Pesquero (1998) como económico y socio/cultural. En

15
Cabe señalar que existen grupos de emigrantes que no poseen interés en integrarse a la sociedad chilena. Es visible lo
afirmado con anterioridad, en los migrantes procedentes de china. Quienes, no tienen interés en aprender la lengua
castellana, ni la cultura, aún así años de residencia en el país.

91
otras palabras, tener trabajo, contar con una red social y manifestar una visión
positiva hacia el país de recepción.

Respecto a la integración comunitaria, los entrevistados coinciden en una


acogida favorable, restándole importancia a ciertas actitudes xenófobas tanto en el
ámbito funcional como comunitario. De todos modos, es preciso revisar esas
situaciones, ya que gran parte de los colombianos ha sufrido -y aún soporta- la
discriminación y la estigmatización basada en su nacionalidad. Comúnmente son
catalogados como narcotraficantes, guerrilleros, paramilitares o, en el caso de las
mujeres, trabajadoras sexuales. Los mismos entrevistados señalan que no se trata
de un estigma que tengan que sufrir solo en Chile, sino que se repite en una serie
de países receptores de emigrantes.

Jensen (2008) señala que, si bien los chilenos somos receptivos y


solidarios con el otro, aquella acogida tiene un límite en la real integración a la
comunidad. Ciertas limitaciones de integración comunitaria tienen relación con el
nuevo perfil demográfico de Chile, esto implica crear/modificar con prontitud la ley
migratoria, con el fin de evitar actos discriminatorios, principalmente en el campo
laboral. La diputada María Antonieta Saa ha señalado que “los chilenos siempre
han recibido a los inmigrantes de ojos azules con los brazos abiertos. Pero no han
hecho lo mismo con los trabajadores de piel oscura procedentes de sus países
vecinos (...) Es ahora cuando empezamos a darnos cuenta de que estamos
viviendo entre inmigrantes”16.

[Link] La tríada: visa al día, trabajador migrante y las remesas

Diversas conversaciones con los entrevistados dieron a conocer la


preocupación que existe por mantener la situación legal regularizada, fundada en
las escasas oportunidades laborales que se presentan si no es así, sumado a la
pérdida de eventuales beneficios estatales. Algunos de ellos poseen visa
temporal, otros sujeta a contrato y gran parte goza o está en vía de obtener la
residencia definitiva.

La integración funcional de forma regular no implica la ausencia de abusos


laborales. Éstos se presentan en Chile, independiente de la condición de migrante
o nativo. La necesidad de tener un trabajo y mantenerlo, muchas veces obliga a

16
Chile: Casa de inmigrantes latinoamericanos. [Link]

92
los empleados a aceptar ciertas condiciones como irregularidades en las
contrataciones y salarios bajos, que dan fruto a una precarización laboral a nivel
país. Resulta un error pensar que esto se produce por causa de los inmigrantes,
pues situaciones como ésta han sido reconocidas por la población autóctona,
incluso antes del aumento en la movilidad demográfica internacional. No obstante,
los medio de masas han optado por evidenciar y hacer más notorios los casos en
que inmigrantes están relacionados con el tema. Como resultado, se perjudica la
imagen del migrante, culpándolo de la escasez laboral.

En base a los relatos, es posible notar que las remesas tienen un rol
bastante relevante durante la estadía de los inmigrantes en Chile. En algunos
casos, el envío de remesas a Colombia es el principal objetivo de la migración; en
otros, se da de acuerdo a eventualidades surgidas durante la estadía. Según lo
visto, el tipo de remesa enviada –o su no envío- tiene relación directa con la
situación laboral y personal del entrevistado: por ejemplo, si se es soltero y con
trabajo estable, la capacidad de ahorro aumenta y, junto con ello, el nivel y
propósito de la remesa (en el caso que pase a ser, además de un apoyo a la
familia, un ahorro en la tierra natal).

Lo anterior tiene relación con lo planteado por Portes, Guarnizo y Landolt


(2003), quienes han identificado los dos procesos que se articulan en la
globalización y los han denominado "transnacionalismo desde arriba", haciendo
alusión al de las corporaciones financieras y empresariales o de los agentes
políticos locales, nacionales o transnacionales, y el "transnacionalismo desde
abajo", que corresponde a la gente corriente que busca mejorar su situación
personal o familiar mediante la emigración, la deslocalización o el envío de
remesas. Ambos procesos son interdependientes y existen múltiples formas de
articulación entre las estrategias globales del capital y las estrategias
reproductivas de individuos y familias transnacionales (Pujadas, 2005). Basch,
Schiller y Szanton (1994) describen el transnacionalismo como “aquel conjunto
de procesos por los cuales los inmigrantes forjan y sostienen redes sociales
entrelazadas que vinculan sus sociedades de origen y de acogida” (Bodoque Y
Soronellas, 2010).

4.3 Proyecciones: ¿Retorno o permanencia?

Este apartado trata la última etapa del proceso migratorio, el "Retorno o


permanencia del inmigrante" en el país de recepción. Son diversos los factores

93
que incidirán en la respuesta de dicha interrogante, pero no hay duda en que el
sentido de pertenencia que sienta el migrante tendrá cabida en la decisión. De
acuerdo con Sabatini y Salcedo (2007), el sentido de pertenencia es una
integración simbólica, la cual hace referencia al grado de vinculación y
compromiso que una persona siente hacia el lugar en el que vive. Es la expresión
de arraigo a un determinado territorio, aún cuando se trate de una sociedad
desigual; y consta de una integración de las pautas de comportamiento y
entendimiento de la sociedad, en otras palabras, participación en las normas,
creencias y costumbres socialmente aceptadas. Cabe señalar que las
dimensiones funcional y comunitaria no se encuentran excluidas en este apartado,
sino que más bien se manifiesta una conjunción de las tres dimensiones de la
integración social.

4.3.1 Visión país: Contraposición de dos realidades

La visión país, es decir, cómo se concibe la vida cotidiana y los demás


aspectos en relación a las experiencias, será fundamental para conocer más
afondo las proyecciones de los inmigrantes entrevistados, por tanto, se intenta
abstraer los puntos más subjetivos de cada uno de los relatos.

Pese a señalar que emigró solo por motivos laborales y la búsqueda de una
mejor calidad de vida, Elena destaca que la tranquilidad que siente en Chile es
una situación valorable. A ello añade aspectos como la adquisición de su casa -
situación impensada en Colombia- y su rápido desarrollo en el plano laboral,
encontrándose ad portas de tener su propia clínica dental, sin que tener que
trabajar tantos días y horas como en su país natal.

“El motivo de nosotros no fue por violencia, o sea, igual ya estando, acá nosotros nos
sentimos más tranquilos. Pero nosotros nos vinimos más por calidad de vida y por trabajo y
ya estando acá decimos qué tranquilidad se siente acá. Son las nueve de la tarde y
relajado, en Colombia uno sale a las nueve de la tarde solo y te pueden robar; en Colombia
a la tienda de la esquina tienes que ir acompañado, desde los mejores barrios hasta los
barrios de más bajos estratos (…) Lo que hemos conseguido en Chile es impagable.
Míreme Verena, trabajo en lo que más amo, gano bien, tengo a mi familia reunida, mi
esposo está con trabajo, mi hijo se siente bien en Chile, no tengo que sacrificar mi sábado
ni domingo para trabajar, estoy en marcha con mi clínica y vamos a comprar una casa con
mi marido (…) Allá en Colombia jamás podría soñar con comprarme una casa como te
decía (…) conseguimos las cosas mucho más rápido acá que en Colombia. La casa, el
auto, eso yo en Colombia no podría aspirar a comprarme una casa, en cuanto al valor, por
el valor. Uno no aspira tener casa en Colombia, digamos es muy difícil, auto, los autos allá
son extremadamente caros, los que tenían autos allá era porque eran personas de plata,
cosas así, no es fácil adquirir un auto o una casa en Colombia” (Elena, 33 años, Cali,
Inmigrante laboral, Odontóloga).

Juan también resalta la calidad de vida y la facilidad para adquirir ciertos


bienes materiales en Chile. Sin embargo, él no ve su estadía como algo definitivo;
94
cabe recordar que su migración es netamente económica y viaja predispuesto a
reunir dinero para luego volver a su país, con el fin de realizar algún negocio.

“Pero la cuestión es que la moneda aquí es mejor que allá, es como tres veces. Entonces,
¿me entiende? Y la calidad de vida que te puedes hacer aquí, puede ser mejor que en
Colombia (…) es que mira, la facilidad de conseguir cuestiones acá, por decir, vivienda,
trabajo. Más que todo la vivienda, porque conseguir vivienda allá en Colombia es muy
difícil, hay modos para pagar, pero lo que pasa es que el Gobierno es muy corrupto. Acá le
dan más posibilidades a la gente de bajos estratos, pueden pagar su casa a tantos años,
pero allá no, allá es más difícil, les colocan un lapso, que se yo, de diez a quince años,
pero los intereses son muy caros. No es tan fácil, pero tampoco imposible” (Juan, 32 años,
Cali, Migrante Laboral, Educación media completa, Maestro veneciano).

Como se ha visto, Juan mantiene su intención de retorno debido a que su


integración a nivel comunitario no ha sido del todo positiva. Señala que las
costumbres, la comida y la forma de hablar, han provocado incomodidad y han
exacerbado el sentido de no pertenencia. Indica, por ejemplo, que el chileno no se
cuida en el uso de los modismos en la presencia de un extranjero, provocando un
sentimiento de aislamiento al no poder seguir el ritmo verbal.

“Si me aburro vuelvo, uno no sabe, sinceramente ustedes tienen otras costumbres que
uno, en la comida, en hablar. Las comidas de ustedes, la forma de expresarse, ustedes
tienen una forma de expresarse y ya saben qué quieren decir, si lo están hueviando, si no
lo están hueviando, si te están cogiendo pal distrai, decimos allá, pal hueveo. Entonces
todo eso influye a que pucha, llevo un año, si cacho, pero siento que se lo dijeran a uno
burlescamente, entonces todo eso ha hecho. Yo de pronto estaba aburrido porque ya he
hecho, he salido a bailar, sí porque eso sí lo he hecho con un tío, con una amiga, por aquí,
pero más que todo es porque con el que estoy trabajando, me trata bien, o sea, todo eso
ha influido, el respeto y eso (…) Pero el día que me aburra, yo sé que me voy aburrir,
porque extraño mi país” (Juan, 32 años, Cali, Migrante Laboral, Educación media completa,
Maestro veneciano).

Marcos, en tanto, emigra con motivaciones económicas y con un trabajo


asegurado al momento de ingresar a Chile. Si bien viaja con el único fin de poder
enviar remesas a su familia y con el sueño de retornar prontamente, distintas
circunstancias lo impulsan a no estar completamente seguro de retornar. Variables
relacionadas con la estabilidad económica, política y social, ponen en duda sus
proyecciones.

“Sí, económicamente muy bien, ustedes están muy bien en comparación a otros países de
Sudamérica; socialmente bien también, muy a gusto con ustedes; políticamente también,
es muy tranquilo en comparación a los conflictos diarios que hay en Colombia, los
diferentes problemas que muestran en el televisión están solo un momentico (…) Allá hay
muchos problemas, están los problemas que incurren mucho en el paramilitarismo, en la
guerrilla, los grupos autodefensa y grupos que están en margen de la ley, que están en
contra de la ley. Entonces, a veces uno se gana problemas muy fácil allá, porque si alguien
se le antojó y dijo 've aquel es un guerrillero, que aquí que allá' y simplemente por vivir en
el campo o porque vive cerca de alguien, y eso ha sido delito para que a la gente lo hayan
matao’, o los hayan hecho ir de alá, me cree (…) Ese país es día tras día más conflictivo
(…) por donde usted esté en Colombia es inseguro. Por eso acá se vive muy distinto como
yo le decía, aquí uno tiene una mejor calidad de vida, se siente más seguro, no tiene ese
miedo contra guerrillas, ni contra al mismo Estado. Como le decía, como le explico, la
presencia aquí en el centro de Quilpué no atemoriza, como sí le va atemorizar en
Colombia. Por toda parte hay violencia, hay gente sin trabajo, hay gente que ha sufrido

95
muchos los rigores de la violencia, por donde usted voltee (…) aquí no hay tanto
desempleo como allá, allá por donde usted voltee hay gente buscando trabajo, no es como
acá, eh acá también se ve mucho por ahí cesante, pero ligero, ligero se ubica, allá la gente
demora uno o dos años en conseguir un empleo. Eso me ha pasado con muchos amigos
colombianos, luego me los he encontrado y ya están trabajando en una u otra cosa”
(Marcos, 45 años, Bogotá, Migrante laboral, Educación media completa, Administrativo).

El caso de Verónica es especial, pues no se sentía parte de su país y tenía


que esforzarse bastante para lograr darle una mejor vida a su hijo. Ella señala
nunca haber estado dentro de sus intereses emigrar con fines económicos; de
hecho su impulso tiene relación con las migraciones por amor, respondiendo al
patrón establecido por Roca (2007) donde la mujer emigra al país del hombre,
sintiéndose muy acogida en éste. Pese a ello, esta “felicidad” es cuestionada por
Verónica, por las diferencias del chileno respecto a la “alegría” que bien
representa el colombiano y todos los habitantes de Centro América. Aún así,
señala que sus proyecciones de vida se encuentran en Chile, sin importar que aún
no pueda desarrollarse en su profesión. Las redes sociales han permitido la
integración funcional de Verónica, provocando un sentimiento de pertenencia,
jugando un rol fundamental la calidad de vida con la tranquilidad y seguridad. No
obstante, Verónica realiza un paralelo con su país, relacionado con lo “opaco” que
puede llegar a ser el chileno en ocasiones.

“Uno cuando se va de su país, piensa que todo, es que cambia mucho mi niña, acá la
calidad de vida es superior, tu vives más tranquilo, a nivel de seguridad. En Bogotá no
puedes salir, asaltantes, locos, todo el mundo en Colombia maneja como desquiciados,
entonces, es tan grande Bogotá, que te sientes infinitamente diminuto oye, es bien pesado,
aunque es una ciudad bella, pero yo muchas veces me sentí fuera de lugar,
completamente. Lo único que tengo allá es mi mamá, me gusta mi gente. Pero la situación
en Colombia es insostenible mi niña, me descueraba trabajando, a mí me fue muy mal, en
general en mi país me fue muy mal. Cada centavo que yo tenía que conseguir, tenía que
sacarme la mugre y hasta más. Además la calidad de vida no es como la que me da Chile.
Quiero lo mejor para mí como para mi hijo y sé que acá es mejor (…) Mira, me encanta
Chile, tengo amigos en Chile, pero el chileno es muy gris, muy opaco, demasiado fome,
entonces eso, y siendo que yo no soy de las rumberas típicas, pero una lleva en la sangre
la alegría, y es muy triste que en diciembre la gente no haga una rumbita, entonces, si uno
hace una rumbita aquí toda la gente queda impactada, dirán 'las locas'" (Verónica, 44 años,
Bogotá, Migrante por amor, Topógrafa, Cesante).

Al ser consultada sobre la visión del país, Mary lo relaciona inmediatamente


con lo económico. Centra su argumento en que es mucho más fácil ganar dinero
en Chile que en Colombia, considerando que no debe trabajar una alta cantidad
de horas para conseguir un sueldo digno, sumado a que considera que vivir en
Chile es más rentable. A la vez, comenta que muchos de sus compatriotas no lo
consideran así, debido a que están continuamente realizando el cambio de
moneda sin considerar otras variantes.

96
En relación a la tranquilidad y seguridad, tanto Mary como Marcos hacen
alusión directa al tema de la guerrilla y toda la violencia que envuelve el conflicto
interno de Colombia. Mary da indicios que su emigración tiene relación con el
problema de la violencia endémica y con los problemas económicos.

“Primero, el dinero chileno en Colombia es tres veces allá. Yo encuentro que acá es más
económico. Aunque la gente dice que este país es caro, yo no lo encuentro caro, porque es
más fácil ganarme 20 mil pesos acá que ganármelos en Colombia, en Colombia cuesta. Y
con esos 20 mil pesos que me gano acá yo puedo sobrevivir, en Colombia yo no puedo
sobrevivir con 20 mil pesos. (…) Me gusta Chile, porque aquí se lleva la vida como más
tranquila, más suave en la parte social, porque uno viene de Colombia con el tema de la
guerrilla, este año por lo que me han contado se ha vuelto a reactivar, uno anda con miedo
por donde uno esté pasando, puede haber una bomba, o le puede tocar una balacera. O
por ejemplo, por decir algo, uno quiere trasladarse de Viña a Valparaíso y te dicen de
repente no se puede pasar porque la guerrilla está en Valparaíso y no se puede pasar. Eso
se vivió, hasta al año antes de venirme, eso se vivía. Uno a las cuatro de la tarde no se
podía ir de una ciudad a otra, porque la guerrilla no te deja pasar (…) La calidad de vida
acá es buena, y acá hay trabajo y la gente es muy inconforme cuando uno lo tiene. Yo en
medio de todo, me siento muy bien acá" (Mary, 47 años, Bogotá, Migrante laboral,
Estilista).

En tanto Joel, único transmigrante, lleva dos años de manera estable en


Chile. Durante diez años ha estado viajando a distintas partes de Sudamérica y
Europa, regresando siempre a Chile.

“Me ha ido bien acá en Chile. En el trabajo, en las mujeres, en la gente, también en los
hombres, más con la gente adulta. La gente adulta, la gente mayor, son buenas personas,
entonces yo rescato eso de Chile, la gente. De la gente joven también, pero más la gente
adulta. Y las mujeres, algunas tienen buena voluntad, buen acercamiento (…) Es verdad el
dicho, te amarra como el hambre, porque más que intento irme pa’ cualquier lao’, no
puedo, no sé por qué. Por ejemplo cuando estuve en Europa, algunos países están mejor
que Sudamérica, pero igual me vine, pude haberlo intentado en Noruega, en Suiza o en
Suecia, pero no. La idea mía cuando estaba allá era buscar la colonia chilena, pero no, fue
mucho frío, la soledad, dije 'me devuelvo'” (Joel, 28 años, Valle, Migrante Laboral, Técnico
Marino Mercante, Ocupación actual: Operario).

Con la frase “pero este puerto amarra como el hambre”, Joel hace alusión a
una reconocida canción sobre el puerto de Valparaíso para dar significado a su
permanencia en Chile y, principalmente, en esa ciudad. Junto con ello, señala que
la relación que ha forjado con gente adulta ha sido fundamental tanto en su
integración comunitaria como simbólica.

Andrés también posee una visión bastante positiva sobre Chile, destacando
la calidad de vida que le brinda Chile, principalmente vinculada a la estabilidad
laboral que ha logrado en su estadía.

“Mira, yo amo a mi país, pero realmente la calidad de vida que uno tiene acá es impagable,
yo sí quiero volver y todo eso, pero ahora no, no se puede, acá puedo proyectarme en mi
trabajo, allá no, ¿me entiende? Chile está muy bien económicamente, en lo político
también, aunque conversando con amigos chilenos siempre son críticas y críticas, y yo les
cuento como es la vida en mi país: (…) la corrupción es descarada, en lo económico
estamos mejor ahora, somos un país muy rico pero muy pobre, ¿me entiende? (…) Me he
acostumbrado acá Verena, la gente es muy simpática y acogen bien al colombiano por
estos lados, imagínese, como le dije me han dado la oportunidad de trabajar de buena

97
forma, tengo amigos y vivo tranquilo en todo aspecto, sin el miedo que este mes no me va
alcanzar la platita, ya” (Andrés, Bogotá, 36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

Tanto Andrés como Carla señalan que Chile es uno de los países más
estables de la región, dando énfasis a la oportunidad de surgir en el aspecto
laboral.

“Lo que yo valoro mucho del chileno es lo solidario que son ante alguna desgracia, a su
país como al país de al lado y Chile como democracia, como país, como Gobierno te abre
la puertas, pero tienes que portarte bien, aquí no hay límite de error, si caes en el error la
embarra y está bien, por eso Chile funciona como funciona. Tu llegaste, viniste, perfecto,
tienes una visa de turista, perfecto, ahí la tienes, dale, respeta, no te pases. A Dios lo que
es de Dios y al César lo que es del César. Chile es un país acogedor con los extranjeros,
pero ese extranjero sabe que es un extranjero y no puede esperar que sea el país como
del que viene, ¿me entiendes? Tienes que adaptarte, la clave para un extranjero, surgir
después integrarte y todo el tema, la clave es la tolerancia. No puedes pedir que las cosas
se hagan a tu manera, tu casa es tu espacio pero yo no puedo tratar de hacer Chile,
Colombia, es ridículo No es un secreto a voces de que es uno de los países más
emergentes de Sudamérica, eso es así y todo el mundo lo sabe, entonces se empieza a
correr la voz" (Carla, 35 años, Barranquilla, Migrante por amor, Educación media completa,
Promotora).

4.3.2 El fin de mis causas y motivaciones

Al emigrar de su país, Marcos nunca planteó este proceso como una


instancia definitiva, sino solo como una solución momentánea a sus problemas
económicos. Pese a tener intenciones de retornar, Marcos se siente atraído por la
calidad de vida, la tranquilidad y, por sobre todo, el bienestar económico que le
puede brindar a su familia encontrándose en Chile. Expresa el deseo de volver a
su país una vez que la situación lo favorezca; pero la razón principal para retornar
son los parientes que quedan en Colombia.

“Yo pienso mucho en eso, he pensado en trabajar este año, trabajar este año, y de pronto
el próximo año devolverme, todo depende en como marchen en este año las cosas, en
Colombia hay elecciones políticas y como por política yo perdí un trabajo, entonces de
pronto por ese lado vuelvo a ingresar. Mire, ahora se viene el frio acá en Chile que es
pesado, dan ganas de volverse ahoritica. Uno extraña mucho y todo eso pero, no digo
tampoco que no veo la hora en irme, no, tampoco, porque la tranquilidad que se vive acá
es mucha, la calma… la calidad de vida que tengo es mejor, y también es mejor la calidad
de vida que le doy a mi familia allá en Colombia, ¿me entiendes? A cuesta de sacrificio, de
soledad (…) Traer a mi familia, ese tema ya lo he tratado, en diciembre cuando estuve en
Colombia y lo que pasa es que es costoso, es costosa la traída. Ella tampoco tiene trabajo
en Colombia, está sin trabajo. Entonces es muy difícil para uno solo traer a dos personas
de allá. Y, aparte de todo, a ellos no les llama mucho la atención de venir para acá, sobre
todo a ella. Mi hijo sí dice a veces que quisiera venirse, él, pero la mujer dice que no, que
como tanto temblor, que tanto terremoto acá, ella se llena de miedo, pero eso nomás. Yo le
he mandado fotos de Viña, lo encuentra hermoso, dice que si le toca venirse más adelante
se vendrá pero ahora no. Y, bueno, si se soluciona todo por Colombia me vuelvo, pero si
no, me quedo acá, pero igual yo extraño a mi mamá mucho, ella está enferma, entonces si
le pasa algo grave yo veo como difícil que me den permiso para viajar y todo eso” (Marcos,
45 años, Bogotá, Migrante laboral, Educación media completa, Administrativo).

El cumplimiento de las expectativas que poseía el migrante antes de viajar,


o las formadas durante el proceso migratorio, resultan ser un condicionante al
momento de tomar la decisión de retornar o establecerse en el país. Tal es el caso

98
de Elena, Verónica y Mary, quienes nunca han considerado en sus planes el
retornar.

“Mira, me encanta Colombia, amo a mi país, pero quiero que mi hijo tenga un buen futuro,
y yo migré, Verena, por mi hijo, y siento que Juan Esteban podrá tener oportunidades de
vida más importantes en este país que en Colombia. Si a mí para mi felicidad solo me falta
mi madre, no sabes cuánto deseo traérmela (…) Yo amo Quilpué, yo estoy enamorada de
Quilpué, yo creo que mi futuro es quedarme acá en Quilpué” (Elena, 33 años, Cali,
Migrante laboral, Odontóloga).

“Yo tenía mi idea en la cabeza, mi romance, mi cuento y todo pero hubiera podido ser
totalmente diferente. Pero yo llegué a Chile para quedarme, a Colombia no me devuelvo. Y
más cuando vi que aquí se vivía mejor que allá" (Verónica, 44 años, Bogotá, Migrante por
amor, Topógrafa, Cesante).

“Mis proyecciones en este momento es quedarme acá, o sea llegar al punto de ser
totalmente independiente, tener mi salón de belleza. Mi ideal es traerme mi hijo mayor que
está solo en Colombia. Yo quiero independizarme, como todos (…) es complicado para mí
porque no tengo mi residencia definitiva y no puedo acceder a un préstamo. Yo tengo a mis
compatriotas que tienen su residencia definitiva y están súper bien, súper bien, pero
porque tienen su residencia. Yo me vine con la idea de independizarme, yo dije' trabajo,
junto dinero y me independizo apenas pueda' (…) Como te decía, he pensado en volver
cuando se me vienen encima todos los problemas con el salón, pero yo he trabajado
mucho por este salón, prácticamente es mía, está todo mi esfuerzo en este sillón" (Mary,
47 años, Bogotá, Migrante laboral, Estilista).

Como se ha señalado, la razón principal que podría hacer regresar a estas


migrantes son los parientes que quedan en Colombia; aunque se dan luces de
considerar el retorno como un fracaso o solo una vía de escape a problemas
cotidianos y/o económicos.

Los tres casos anteriores difieren de los de Andrés y Juan. El retorno de


ambos se vincula con el resultado de haber logrado ciertas metas que motivaron
su emigración, esto es, ahorrar con el fin de desarrollar diversos proyectos en
Colombia y regresar a su país para trabajar de una manera más productiva.

“Yo, sinceramente, me vine acá no solo por mi familia; porque yo igualmente estaba
ubicado en un trabajo, entonces yo dije, yo voy a probar suerte aquí para de pronto yo, de
las monedas que yo tenga aquí, no ahorrar aquí, porque ahorrar aquí no me sirve de nada.
El dinero que mande pa´ Colombia, yo ahorre, me sirve pa´ montar un negocio allá, y yo
poder vivir de ese negocio, pero aquí seguir trabajando y tener el negocio allá, pa´ que el
día que yo me aburra o cualquier cosa, me voy y ya puedo tener mi casa” (Juan, 32 años,
Cali, Migrante Laboral, Educación media completa, Maestro veneciano).

“Sí, claro, siempre he pensado en volver a Colombia. ¿Conoces Colombia? Si la


conocieras te enamorarías de ella. Es la gente, es la naturaleza, son las playas, las
mujeres son muy bellas, la música, la alegría. No te imaginas, pero bueno, aún no pretendo
volver, pero quizás en un tiempo más cuando, si Dios quiere, algo cambie. Por ahora estoy
bien enchufado en hacer mi pega bien acá y ahorrar para después tener algo por allá”
(Andrés, Bogotá, 36 años, Migrante laboral, Ingeniero Informático).

Otra es la situación de Carla, que desea su retorno basada en el fracaso de


su motivación inicial. Relata que al momento de terminar la relación amorosa por
la que transformó en inmigrante, lo único que quería era volver a Colombia. Sin

99
embargo, sus tres hijos –todos colombianos- se han adaptado favorablemente y
se les han presentados posibilidades que no pueden dejar pasar.

“Irme a Colombia pronto, jajaja. Claro, mira, que es lo que veo yo lo que va a pasar los
próximos días, un trabajo que me guste, que me sienta cómoda, que diga yo 'qué rico
levantarse a trabajar', y estoy en eso y en apoyar a mis hijos (…) Hasta el día de hoy yo
sigo viviendo acá por ellos – sus hijos-, estoy siendo súper sincera contigo, yo vivo aquí por
ellos, si fuera por mí, yo ya me habría ido. Cuando me separé, lo primero que pensé fue
'agarro mis maletas y me voy', pero ella -su hija que estaba en la habitación- con su pololo,
mis hijos con sus amigos, con sus proyectos, porque todos tienen sus cosas acá, sus
actividades extra escolares. El mayor va a terminar Cuarto Medio, él pertenece a un grupo
de hip hop, el que se fue ahora hace danza clásica, de hecho el próximo año comienza en
el ballet de Santiago; entonces dime, cómo me puedo ir, tengo que apoyarlos, imagínate va
a entrar a una de las mejor academias de ballet, si Chile y Argentina tiene las mejores
academias de ballet de Sudamérica. Entonces, cómo le puedo yo negar esa oportunidad.
Mis hijos están muy integrados aquí en Chile” (Carla, 35 años, Barranquilla, Migrante por
amor, Educación media completa, Promotora).

Carla señala no tener amigos, solo gente conocida en Chile. Encontrarse


cesante es un factor que dificulta más aún la creación de lazos sociales, a lo que
se anexa la disconformidad que siente viviendo en Chile, tanto porque extraña a
su país como por su ruptura amorosa. No ha logrado desarrollar un sentido de
pertenencia que le permita sentirse arraigada al país, lo que conlleva a que cada
una de las etapas de la integración social señaladas por Sabatini y Salcedo (2007)
se encuentren inconclusas. Por ende, apenas tenga la oportunidad de partir, lo
hará.

En su calidad de transmigrante, Joel siempre tendrá dentro de sus


proyecciones emigrar a distintos lugares. Sin embargo, cuando se le pregunta
sobre la finalización de aquellos viajes programados, señala no querer volver a
Colombia y siempre está latente su permanencia en Chile.

“Bueno y mi objetivo es viajar a otra parte, ese es mi objetivo a corto plazo. Yo tengo que ir
el martes a Santiago, a hacer las averiguaciones en dos embajadas, espero que no me
hagan problemas con el pasaporte, porque ya está muy deteriorado, va a cumplir el tiempo
que vence. Entonces yo quiero ver si el pasaporte está habilitado para viajar. Quiero que
ojala sirva todavía. La idea mía es, si viajo, quedarme por in tiempo más largo. Y volver a
Chile, sí, definitivamente pero, bueno en este momento yo sueño con un milagro para ir a
Colombia, pero en realidad yo no quiero ir. A mí en realidad no me gusta ni Europa, ni
Estados Unidos, ni Canadá; o sea me gusta, pero pa’ irme a trabajar, no para vivir. Pero si
ocurre un milagro por ahí, pero Sudamérica todo el rato o Centroamérica. A mí me gusta
este continente, me gusta acá. No lo cambio. (…)La idea mía es viajar a determinado país
que quiero en este momento y enfocarme a estudiar inglés y, bueno, antes de irme hacer
los dos cursos de maquinaria pesada, sacar la licencia. Antes de viajar hacer esos cursos y
después estudiar, claro si viajo a determinado país y de ahí embarcarme en un crucero,
nada de pesquero, ni mercante, ni petrolero, ni nada de esas cosas, porque no me interesa
mucho. Y si no, bueno trabajar en dicho país en lo que se pueda o lo que salga, trabajar un
tiempo y reunir plata, y yo creo que me regreso a Colombia, sí, me regreso. Espero que se
den las cosas” (Joel, 28 años, Valle, Migrante Laboral, Técnico Marino Mercante,
Ocupación actual: Operario).

100
4.3.3 Hallazgos

Hace algunas décadas, hombres y mujeres emigraban de su país con el fin


de ser parte de la mano de obra remunerada del país de acogida; actualmente, las
migraciones se encuentran vinculadas a las diversas relaciones que mantienen
con los países de destino en cuanto a lo político, económico y social, así como la
movilidad social. Los escenarios de inseguridad, la pobreza y violaciones de los
derechos humanos obligan el desplazo a otros países con el propósito de
encontrar mejores condiciones sociales y económicas (Malgesini y Jiménez,
2000).

La visión del país de acogida es definida desde distintos puntos de vista por
parte de los entrevistados, sin embargo, es posible constatar todos ellos hacen
referencia a la calidad de vida que les brinda Chile. Esto tiene relación con la
tranquilidad -entiéndase como seguridad social y el aspecto económico-, sin
importar si la situación social o laboral no cumple completamente sus
expectativas; lo que entra en constante comparación con la situación colombiana,
pese a que ninguno de ellos emigró motivado por el conflicto interno de ese país..

En el aspecto económico, se puede rescatar la importancia otorgada a los


beneficios del cambio de peso chileno a moneda colombiana, aspecto primordial
para quienes envían remesas a su país. En esta esfera se encuentra también la
facilidad de adquisición de bienes materiales como vivienda o auto; así como la
menor carga laboral para lograr esos fines, que también influye en una mayor
integración social.

Por lo anterior, es posible concluir que la visión de Chile es muy positiva, lo


que no implica necesariamente que las proyecciones del inmigrante se encuentren
en este país. El desarrollo de la integración simbólica de una forma positiva es un
factor relevante con respecto a la última decisión. En ocasiones, los inmigrantes
colombianos se ven expuestos a la crítica de la sociedad chilena, lo que se debe,
principalmente, a la construcción mitificada del colombiano en relación a la
violencia endémica, narcotráfico y prostitución, siendo reforzado a través de la
generación de diversos estereotipos. Esto provoca que el inmigrante se relacione
de una manera “recatada” con la sociedad de acogida, ya que ser inmigrante en
Chile lo coloca en una situación condicional.

101
Como se ha apreciado, los inmigrantes no solo cargan con una maleta llena
de ilusiones, sino que también traen consigo historias, vivencias y sus propias
costumbres, por lo que lograr desprenderse de ese acervo cultural es una
situación tan complicada como injusta. Por ello, es importante para la sociedad
chilena lograr aunar las diferentes de culturas, siendo capaces de convivir con
cada una de ellas. Esta situación se torna difícil cuando el país receptor no está
“acostumbrado” o “dispuesto” a la diversidad cultural, generando una sensación de
no pertenencia en los migrantes.

En cuanto a las proyecciones, éstas se encuentran definidas por una serie


de variantes. En general, la migración no se trata de una decisión individual, es
más bien de tipo familiar. La distancia física con parientes directos o las nuevas
oportunidades que surgen para ellos en el nuevo país, pueden condicionar el
deseo de retornar a la tierra natal o permanecer en el país receptor.

La valoración que se posea el inmigrante sobre su nuevo hogar es


fundamental en sus proyecciones. Los factores atractivos como la tranquilidad,
seguridad, calidad de vida o estabilidad económica; versus factores expulsores
como el rechazo, fracaso o los problemas de adaptación, van demarcando el
futuro del inmigrante.

La Tabla 3 sintetiza los principales hallazgos de esta última etapa del


proceso migratorio, con el fin de trazar conclusiones en este ámbito.

Tabla 3: Integración y Proyección de los entrevistados

Elena Andrés Joel Juan Marcos Verónica Carla Mary

I. Funcional + + + + + +/- +/- +

I. Comunitaria + + + +/- +/- + - +/-

I. Simbólica + + + - + + - +

Permanencia en Chile + +/- +/- - +/- + +/- +

La integración funcional (laboral), la integración comunitaria (redes sociales)


y finalmente la integración simbólica (sentido de pertenencia), dan luz a la
integración social como un componente complejo dentro de la vida de los seres
humanos. La cuestión aquí no es si el migrante colombiano está o no integrado a

102
la sociedad chilena, sino que cómo lo está; siendo de forma positiva cuando
participa de diversas actividades, se adhiere al conjunto global de los valores de la
sociedad de acogida sin sacrificar su propia identidad, es decir, evitando de
cualquier modo la asimilación. Como señala Piaget, se trata de un equilibrio,
donde no se renuncia a la propia cultura, sino que se sistematizan ambas con el
fin de ser partícipe de la sociedad de acogida. El inmigrante logra la integración
social no con aquella consonancia, sino que resguardando ciertos elementos de
su identidad, principalmente aquellos que no entran en conflicto con la sociedad
de acogida.

103
REFLEXIONES FINALES

Para finalizar, algunas reflexiones sustentadas en el material recabado


darán énfasis a diversos puntos de interés, alguno de ellos anexos a los objetivos
de la investigación, pero no por ello menos importantes. En conjunto, éstos
permitirán reconstruir desde la perspectiva de los entrevistados el significado que
le atribuyen al proceso migratorio y la importancia de las redes sociales en el
mismo.

Chile, ¿el nuevo destino de inmigrantes latinoamericanos?

La economía chilena se ha adaptado al modelo económico imperante,


basado en la apertura comercial y el desarrollo de la competitividad, mostrando
una evolución positiva respecto al crecimiento económico y a su relación con la
dinámica del mercado de trabajo. La creación de empleos imprimió un carácter
específico al mercado laboral chileno, posibilitando la incorporación progresiva, y
con menor retraso en comparación con el resto de los países de la región, de la
población económicamente activa (Texido, 2003). El desarrollo y la estabilidad que
presenta el país frente a otros de la región se transforma en un foco de atracción
para nuevos migrantes que han visto barreras de acceso hacia sus destinos
tradicionales. Chile parece potenciar, sobre todo en estos últimos tiempos, su
capacidad de absorción de trabajadores regionales.

Colombia, por su lado, es el país con el mayor número de emigrantes en la


región, donde alrededor de setecientos mil colombianos viven fuera de su país.
Los problemas internos han generado un desborde de esta población,
transformándose de un problema local a uno regional, que finalmente permea a
todo el contexto internacional. La población no logra encontrar dentro del mismo
Estado las soluciones a su situación, provocando el cruce de fronteras del país en
búsqueda de tranquilidad, estabilidad y mejores condiciones para continuar con
sus vidas luego de ser víctimas del conflicto armado (Ortegón, 2008). Una de las
principales razones de los colombianos para migrar es la expectativa de mayores
ingresos y oportunidades laborales, elementos que se ven magnificados cuando el
país atraviesa una etapa de desaceleración (o recesión) económica (Cárdenas &
Mejía, 2006).

La emigración colombiana se dirigió por décadas a Norteamérica y Europa;


sin embargo, las barreras restrictivas impuestas por dichos países han

104
desincentivado la migración. Cabe recordar que lo único que circula libremente es
el capital, mientras algunos Estados se están defendiendo con la multiplicación de
barreras contra los seres humanos (Beck, 2006).

Con todo lo anterior como contexto, es posible sentar conclusiones sobre el


primer objetivo de este estudio, que se enfoca en conocer las causas y
motivaciones que tuvieron los inmigrantes colombianos para salir de su país de
origen.

Desde un plano individual, los sujetos entrevistados significaron el inicio de


su proceso migratorio con la inconformidad económica-laboral, a excepción de
Verónica y Carla, que realizaron una migración por amor; aunque Verónica
demostró igualmente su disconformidad en el ámbito económico. Por esto, se
considera que se reprodujo el modelo clásico migratorio en cuanto motivaciones,
debido a que los principales factores de atracción que posee Chile para los
entrevistados son de carácter económico. De hecho, los aspectos más recurrentes
en los relatos son:

a. Triplicación de la moneda: se vincula estrechamente con las remesas


enviadas; en ocasiones para mantener a una familia, solventar gastos, en
modo de ayuda o envíos de remesas con fines de ahorros.

b. La facilidad de adquisición de bienes materiales: en ocasiones esta


situación es conocida por los migrantes antes de iniciar su proceso, a través
de sus redes. Una vez en Chile dicha situación es confirmada, insistiendo
en las garantías que les brinda el país.

c. Mejor calidad de vida: en ocasiones, esta información también es


conocida por los entrevistados antes de emigrar. En los relatos se reitera la
frase “mejor calidad de vida”, relacionada no solo con los bienes
materiales, sino también con la tranquilidad social. Cabe señalar, una vez
más, que ninguno de los entrevistados sufrió directamente de la violencia
ejercida por las guerrillas o grupos paramilitares por lo que no atribuyen
esta violencia como un causante de su migración; pero en diversas
oportunidades señalan que la tranquilidad exhibida en Chile se plantea
como un factor que incide en su permanencia en el país. Es de acotar que,
a través de los diversos relatos, se refleja una internalización de la violencia
existente en Colombia.

105
Durante la investigación se pudo constatar cómo se trasmite de forma
colectiva la idea que fuera de Colombia se vive mejor; y cómo los imaginarios que
existen sobre Chile son factores claves en la decisión de emigrar y en las
proyecciones de vida. Con esto, también se pudo evidenciar la importancia de las
redes sociales en el proceso migratorio, como se verá más adelante.

Otro factor importante dentro de las motivaciones en el proceso migratorio


es la familia. La migración ha dejado de verse como una decisión individual, para
ser observada como una decisión familiar, sin importar que los parientes se
encuentren en el país de origen o el de acogida. Desde esta perspectiva, la
migración se presenta en los relatos de los entrevistados como una estrategia
familiar orientada a diversificar sus fuentes de ingresos, a la búsqueda de una
mejor calidad de vida o a la reunión familiar: todos los entrevistados significan el
hito migratorio como una decisión familiar.

Con lo anterior, se puede indicar que la migración colombiana se origina


tanto a partir de factores estructurales como coyunturales. Por lo mismo, no tiene
cabida analizar el fenómeno migratorio a través de una sola teoría, la alta
complejidad del tema obliga a otorgar un grado de importancia a diversos
aspectos. Malgesini (1998) señala que las interrogantes del por qué una persona
se convierte en emigrante o por qué, dentro de un conjunto de individuos con
características similares, solo algunos realiza la migración, se contestan
conectando las macro-condiciones y políticas con las circunstancias personales,
familiares y del entorno de los potenciales migrantes, y que estas conexiones se
producen a través de redes de diverso tipo.

Las redes sociales y el vínculo con la integración social

Al inicio de esta investigación se planteó también como objetivo analizar el


proceso de integración funcional y comunitaria, y la incidencia de una sobre la
otra; así como identificar y describir el rol de las redes sociales como una variable
transversal en el proceso migratorio. Ambos objetivos intentan dar a conocer el
significado que atribuyen los inmigrantes a la segunda etapa del proceso
migratorio, la “Estadía en Chile", para captar el sentido de pertenencia de los
inmigrantes, con el fin de dar respuestas a sus proyecciones.

106
 ¿Integración o adaptación?: un juego de dos

Los inmigrantes traen consigo sus valores, creencias, experiencias


personales y vivencias, las que son fundamentales para afrontar el nuevo
escenario. Sin embargo, existirán otros tipos de variables que influirán en su
recepción. En ocasiones la acogida dependerá de la procedencia, del número de
coterráneos y la localidad en la que se asiente. En relación ello, los inmigrantes
colombianos residentes en el Gran Valparaíso señalan que la acogida en la región
es positiva, en contraposición a lo que deben vivir compatriotas en Santiago o en
el norte del país. Esto, según los mismos relatos, tiene relación con el gran
número de residentes colombianos en ambos lugares, o simplemente por su
afrodescendencia.

La integración, es decir, si se consideran partícipes de la sociedad en el


ámbito político, social y económico, parece encontrarse aún en etapa temprana.
Según los relatos, los entrevistados sienten vivir una etapa de adaptación, definida
por Piaget como el equilibrio de la función de asimilación y acomodación, el punto
de encuentro entre el inmigrante y el contexto en el que se está inserto. El
inmigrante debe adoptar características con el fin de mantenerse dentro del grupo,
lo debe explorar y asimilar ciertas características con el fin de tener herramientas
para poder desenvolverse dentro de este nuevo escenario.

La adaptación resulta ser un proceso menos intenso que el de la


asimilación. En ningún caso el migrante se ve en la obligación de realizar una
negación de su cultura, sino que más bien trata de sistematizar su pertenencia a
esta nueva cultura. Los beneficios que conlleva dicha sistematización son la
seguridad social y económica, y la calidad de vida, entre otras; pero sin fundirse
en esta sociedad de acogida. Se trata de guardar ciertos elementos de su
identidad que podrían hacer ruido en esta sociedad, con el fin de no entrar en
conflicto con ella.

 Redes sociales

Por otro lado, se encuentra la capacidad de formar vínculos con chilenos y


coterráneos, con el fin de poder vincularse con diversas esferas. Las redes
sociales se han configurado como un abanico de posibilidades y de
simplificaciones en la vida del migrante.

107
A través de los relatos se puede constatar que las redes sociales fueron
determinantes en las diversas etapas del proceso migratorio. Como se ha visto,
ellas impulsan la migración a través de la información otorgada; la presencia de
compatriotas, amigos o familiares en un país del extranjero facilita e incentiva los
flujos. Durante la estadía en Chile son fundamentales tanto para reducir los
costos iniciales como para luego adaptarse/integrarse al nuevo escenario,
convirtiéndose en un facilitador de información en diversos aspectos.

Las redes se presentaron como lazos fuertes, es decir, amigos y familia;


aunque se advirtió la presencia de redes débiles en el caso de quienes contaron
con el apoyo de sus empleadores al momento de emigrar y sus primeros días en
el país. A la vez, hubo una red espontánea, quizá reflejo de la empatía generada
entre migrantes. Independiente del tipo, los entrevistados significan las redes
sociales como esenciales en su proceso de integración funcional. De hecho, es
posible señalar que las redes sociales –en este caso- se transformaron en base
para la inclusión de los inmigrantes en la sociedad en el ámbito funcional,
comunitario y/o simbólico.

Si bien las redes actúan como un vinculo entre el nuevo inmigrante y la


comunidad autóctona, en ocasiones también pueden funcionar como aislantes,
desincentivando que el nuevo inmigrante genere lazos con la sociedad receptora.
Es importante acotar que, en ocasiones, los entrevistados señalan no tener una
gran cantidad de “amigos”; aunque luego de varias conversaciones se puede
concluir que el colombiano define al "amigo" de manera diferente al chileno,
siendo un concepto reservado a una menor cantidad de personas.

En cuanto a la integración simbólica, los entrevistados pronuncian no


sentirse obligados a cambiar sus costumbres, señalando varias veces que se
encuentran en una posición de acomodación y adecuación. Es más, seis de los
ocho inmigrantes muestran una integración simbólica positiva, exceptuando Carla
y Juan; tanto por un nulo sentido de pertenencia con la sociedad chilena, como por
un resquemor basado en la discriminación, respectivamente.

Durante la fase de investigación “Estadía en Chile” se vislumbraron diversas


significaciones -positivas como negativas- en relación a la integración social y sus
dimensiones. La integración social es un reflejo de los vínculos que unen a un
individuo con la sociedad, todos aquellos lazos que hacen partícipe al inmigrante
del sistema social de la sociedad receptora. Cabe señalar que la integración social

108
con todos sus niveles, es prácticamente inexistente en este caso, y los factores de
esto son variados. De partida, los sujetos de estudio se sitúan en una fase de
adaptación o acomodación a su nuevo escenario, poniendo énfasis en no
encontrarse en el país propio. Si bien, gran parte de ellos se encuentra integrado
funcionalmente, en ocasiones la integración comunitaria y/o simbólica se
encuentra débil: se hace referencia a las diferencias entre las sociedades con en
cuanto a sus características esenciales; sin embargo, la adaptación a su entorno
es el paso y la etapa fundamental tanto para el migrante como para el nativo.

Una visa de trabajo

Ser migrante en Chile puede situar al sujeto en un escenario adverso. Y si


este mismo migrante desea insertarse al mercado laboral, será otra valla que debe
cruzar. Por supuesto, esta situación no es replicable para todos los migrantes, la
procedencia será un factor fundamental a la hora de su integración funcional. El
recibimiento no será el mismo para un inmigrante laboral europeo que para uno
latinoamericano, situación que se suscita, principalmente, en los migrantes que no
cuentan con una profesión universitaria; aunque incluso realizar la homologación
de los estudios puede resultar ser un trámite largo y costoso.

Otro problema que deben enfrentar los migrantes en el aspecto laboral es


la vulneración de sus derechos, por el miedo de perder el empleo. También es
usual oír comentarios malintencionados como “vienen a robar el trabajo de los
chilenos”. En ocasiones es el mismo Estado es el que dificulta esta etapa del
proceso. La integración funcional no se reducirá siempre a ser una integración
positiva puesto que, a veces, no se llevará a cabo en el sentido socialmente
deseado, debiendo tranzar entre la integración funcional y comunitaria. Si bien los
vínculos se dan generalmente en un plano de intercambio económico, no
constituye necesariamente la integración comunitaria, pues no siempre se
desarrollarán relaciones de amistad o parentesco, generando límites que alcanzan
una interacción netamente en lo funcional. De este modo, es posible poner en
duda lo tantas veces expuesto, que la integración funcional es base para la social.

La necesidad de una política migratoria en Chile

La legislación chilena se encuentra en un estado incipiente respecto a la


temática migratoria, en cuanto a derechos y deberes de los inmigrantes. Hasta
hace poco, el fenómeno migratorio fue visto como un problema de seguridad del

109
Estado. Cuando se deje de criminalizar la migración y se abogue por una
ciudadanía intercultural, será posible hacer frente a la discriminación, así como la
desigualdad en materia de educación, salud y vivienda. Esta labor debe llevarse a
cabo desde la educación, legislación y fiscalización.

El Decreto Ley 1.094 regula el ingreso, residencia, permanencia definitiva,


egreso, reingreso, expulsión y control de los extranjeros a Chile; pero se encuentra
débil en aspectos como reconocer la realidad de los inmigrantes económicos, que
son parte importante de los inmigrantes en Chile. Trabajar es un derecho que está
directamente relacionado con la calidad de vida de las personas, en Chile los
turistas no pueden trabajar y los extranjeros pueden hacerlo una vez que obtienen
la autorización del Departamento de Extranjería y Migración. En general, las
personas extranjeras que se radican en Chile obtienen visa sujeta a contrato o
visa temporaria, pudiendo solicitar al cabo de dos años la permanencia definitiva
en el primer tipo de visa, y luego de un año con la visa temporaria. En relación al
contrato de trabajo, éste presenta un inconveniente, pues si bien el inmigrante
puede solicitar la residencia después de dos años en un mismo trabajo, si cambia
de empresa o contrato el conteo se inicia de nuevo.

Otro aspecto de la política migratoria existente se enmarca en los rasgos de


discriminación selectiva. Esto se refleja en la exigencia a inmigrantes peruanos y
colombianos de certificados de antecedentes penales al momento de ingresar al
país. En el sitio web del Departamento de Extranjería se expone que “los
extranjeros de nacionalidad colombiana y peruana deben presentar certificado de
antecedentes judiciales vigente para cualquier solicitud"17. De esta forma se
incurre en una práctica discriminatoria hacia personas de ambas nacionalidades.
Surge la duda de cómo combatir la discriminación, si el mismo Estado es autor de
ésta.

La CEPAL (2002) indica que hay ciertos factores que influyen


negativamente sobre la inmigración, como las barreras que limitan la movilidad de
la población, las legislaciones restrictivas que promueven políticas altamente
selectivas, la discriminación institucional hacia los inmigrantes, los controles
rigurosos de entrada y permanencia, y las actitudes xenófobas entre las personas
y círculos influyentes en los países receptores. Por tanto, gran parte de los
migrantes debe enfrentar adversidades crecientes en sus esfuerzos por insertarse
en la sociedad receptora, que van desde una acogida crecientemente hostil,

17
[Link]

110
pasando por una rigurosa supervisión, hasta formas de discriminación,
desprotección y aislamiento, con grandes posibilidades de sufrir atropellos de sus
derechos básicos (Texido, 2003). La discriminación es una consecuencia
particularmente negativa de estigmas y prejuicios, por la cual individuos o grupos
de una sociedad privan a otros de sus derechos o beneficios por su causa.

Al poseer Chile una característica de expulsor -es decir, cuenta con más
número de emigrantes que inmigrantes-, no se ha trabajado a conciencia sobre
esta materia. De este modo, los derechos de los inmigrantes quedan totalmente
débiles. Jensen plasma lo ya conocido, el alto índice de discriminación ante
inmigrantes extra europeos. Históricamente, Chile ha respondido a la dialéctica de
la negación del otro, considerándolo como inferior. Jensen (2008) señala que una
política migratoria debe contener como principios fundamentales el derecho a la
igualdad de oportunidades y trato laboral, el derecho a la igualdad social y política,
como así también el derecho a conservar la propia identidad cultural. Sin embargo,
desde una dimensión de desarrollo económico, las políticas han ido variando de
forma reactiva, a través de políticas restrictivas que buscan frenar las migraciones
al considerarlas fuente de competencia y factores de desempleo.

Jorge Muñoz, coordinador de proyectos de la sede de Santiago de la OIM,


indicó para el diario La Nación que, desde 1996, Chile comenzó a recibir una
cantidad de inmigrantes muy importante, información avalada con el CENSO de
2002 que indica que la población extranjera aumentó un 75% con respecto al
censo anterior18, por lo que se hace urgente modernizar la Ley de Extranjería, aún
restrictiva.

Comentarios finales

Los relatos de cada uno de los inmigrantes refleja la situación del país de
origen, el deseo y algunas de las motivaciones que impulsan a los colombianos a
dejar su país. A la vez, nos proporcionan información sobre el país de acogida, y
sobre la esencia de éste en el sentido de calidad receptiva. Además, otorgan
información a nivel país, de la visión que poseen sobre Chile, las expectativas y
los proyectos de vida de cada uno de los inmigrantes.

18
El debate por la inmigración ilegal se extiende a la región. En [Link]
inmigracion-ilegal-se-extiende-a-la-region

111
Sin querer, con la aparición de relatos relacionados con la migración por
amor, comenzó a tomar relevancia la categorización de los inmigrantes en cuanto
a la tipología, la motivación y el estado de su migración (migrante laboral en busca
de una oportunidad, migrantes laboral con visa de contrato y migrantes por amor),
lo que permitió poder aclarar ciertas ideas en torno a cómo significan su proceso
migratorio.

El enfoque de las redes sociales fue primordial en la investigación, sobre


todo al momento de lograr el cometido principal, reconstruir el proceso migratorio
de los entrevistados a través de la división de dicho proceso en tres etapas, las
que marcan de manera decisiva los episodios de mayor importancia en la vida del
migrante. Las redes sociales, de una u otra manera, jugaron un rol fundamental en
todo el proceso migratorio, pues la presencia o ausencia de éstas en cada una de
las etapas marcó la vida del emigrante-inmigrante colombiano. En un breve
desglose, se puede señalar cómo al interior de la comunidad se genera una
especie de ideal sobre el próximo destino, se conocen e intuyen las dificultades a
las que se pueden ver enfrentados según su origen territorial; gracias a las redes
también se sabe lo negativo que puede resultar aislarse. En concordancia con ello,
el inmigrante cree en la interacción, se inserta en la sociedad con el fin de tener
dónde cogerse, pero es precavido a la hora de formar lazos realmente fuertes.

En síntesis, las migraciones y las significaciones del proceso migratorio


suscitan un estudio tan profundo como permanente, debido a las implicaciones
que tienen en el actuar humano en el nivel micro y macro social. Probablemente,
los factores que impulsan a los movimientos de población irán variando en cada
época, de acuerdo a las nuevas necesidades surgidas; lo que hará que los
profesionales de la Sociología deban estar en continua observación al respecto.
Por ahora, no queda más que saldar la deuda pendiente en Chile con esta
materia, en todo sentido, principalmente en la conducta de los ciudadanos, la
información y la legislación en torno a la migración.

112
Las personas migran por el sudor y las lágrimas provocadas por la ansiedad.
Por un sentimiento que carcome de que, no importa qué tanto trabajen, su
esfuerzo no será recompensado, y que lo que construyen en un año será
destruido por otros en un día.
Por la impresión de que el futuro está bloqueado, que ellos estarán bien pero no
sus hijos. Por el sentimiento de que nada cambiará, y que la felicidad y la
prosperidad sólo se alcanzarán en otro lugar.
Martel (2001)

113
BIBLIOGRAFÍA

 Aceves, J. (1999). Un enfoque metodológico de las historias de vida.


Revista Proposiciones N°29, Marzo, pp.9-11.

 Anguiano, M. "Guía de conceptos sobre migraciones, racismo e


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Información estadística

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124
ANEXOS

N°1: Inmigrantes en Chile por país

País Total Porcentaje


Perú 130.859 37,1%
Argentina 60.597 17,2%
Bolivia 24.116 6,8%
Ecuador 19.089 5,4%
Colombia 12.929 3,7%
España 11.025 3,1%
Estados Unidos 9.720 2,8%
Brasil 9.624 2,7%
Alemania 6.547 1,9%
China 4.589 1,3%
Resto de países 63.249 18%
Total 352.344
Fuente: Censo de Población de 2002 y Registro de Permisos de residencia otorgados en Chile. r,
Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior, 2010

N°2: Permisos de residencia temporal otorgados año 2011

Fuente: Ministerio del Interior, Departamento de Extranjería y Migración, 2012

125
N°3: Matriz de análisis de entrevistas.

METACATEGORÍAS CATEGORÍAS SUBCATEGORÍAS CÓDIGOS

-Situación laboral y ocupación en Colombia


SITUACIÓN EN -Escasa oportunidad laboral
COLOMBIA - Vida social
-Calidad de vida
HITO
MIGRACIÓN
MIGRATORIO
-Búsqueda de nuevos horizontes.
MOTIVACIÓNES -Relaciones sentimentales
-Propuesta de trabajo
- Redes sociales

-Profesional Universitario
-Técnico profesional
EDUCACIÓN -Sin educación de pre-grado

INTEGRACIÓN
SOCIAL FUNCIONAL Situación laboral en Chile
-Condiciones de trabajo
INTEGRACIÓN -Satisfacción laboral
LABORAL -Redes sociales
-Remesas

-Redes al momento de emigrar.


REDES SOCIALES -Nuevas redes en Chile.

COMUNITARÍA
-Nuevas amistades.
-Tipo y calidad de las relaciones.
VIDA SOCIAL -Nacionalidad de las amistades
-Pertenencia a grupos.

INTEGRACIÓN
SOCIAL SENTIMIENTO DE - Tiempo de residencia en el país.
PERTENENCIA A LA -Tiempo de residencia en la región de
SOCIEDAD Valparaíso
SIMBÓLICA

-Intención de retorno
PROYECCIONES -Proyectos en Chile

-Narcotraficante
ESTIGMAS -Guerrillero

DISCRIMINACIÓN SENTIDO DE
RECEPCIÓN -Por nacionalidad
-Xenofobia
PREJUICIOS

126

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