WITOLO KULA:
ELEMENTOS DE UNA TEORIA DE LA HISTORIA
Marta Bronislowo Dudo
Por su originalidad. refinamiento metodológico
y erudición. la obra del historiador polaco Witold Kula
( 1916-1 988) ha accedido a una reconocida trascendencia
internacional. Sus aportes a la ciencia histórica y a la
historia económica en particular son. y previsiblemente
continuarán siendo. objeto de estudios que concitan colo-
quios de especialistas en diversas partes del mundol. Los
análisis críticos sobre su discurso no resultan por el momen-
to accesibles en nuestro medio. como tampoco lo es la
traducción del total de sus escritos. Dada su actualidad.
el hecho de disponer en el idioma de origen de algunos
de sus trabajos más importantes. ha motivado este intento
de presentar. en lineamientos generales. los temas centrales
que constituyen el sustrato de su pensamiento histórico.
Pues hay en sus obras una continua reflexión. entrelazada
con indagaciones empíricas pertenecientes al área específica
1 Un ejemplo reciente ha sido el Seminario titulado •witold
Kula; entre la teoría y la historia" organizado por el Instituto
de Historia Medieval y Moderna de la Universidad de Milán y
la Fundación Giabgiacomo Feltrinelli, celebrado en abril de
1988. En: Kultura, Pary:t, lnstytut Literacki, N° 6/489, juin
1988, p. wr.--
97
de la historia económica. en torno a cuestionas fundamenta-
les que atañen a la teoría de la historia. El conocimiento
histórico y le precisión de su objeto. le función de le histo-
ria. la inteligibilidad del proceso histórico y. sobre todo.
los criterios operacionales de le investigación. son los
aspectos principales que definen su postura de historiador
preocupado por le problemática de le ciencia e le que
ha dedicado sus esfuerzos.
Le producción de Kule comprende obres teórico-
metodológicas y especializadas en historie económica.
Les más destacadas son: Szkice o monufokturoch w Po/sce
X VIII wieku [ 1956. "Esbozo sobre las manufacturas en
la Polonia del siglo XVIW): Rozwozonio o historii [ 1958.
•consideraciones sobre la historia•). ensayo acerca de
la significación de los hechos históricos y de las particulari-
dades del conocimiento que los aborda: Teorío económico
del sistema feudo/, obra de gran resonancia. editada en
1g52. que destaca la racionalidad de una estructura que
funcionó de acuerdo a sus propios principios reguladores.
El más difundido de sus textos es el voluminoso manual
titulado Problemas y métodos de lo historio económico
[ 1963). Escrito con el propósito de asumir el papel de
una introducción para los principiantes en las investigaciones
de la historia económica. excede sin embargo la intención
inicial por el rigor científico con que examina los aspectos
metodológicos de la disciplina. El autor reconoce haber
trabajado veinte años en su elaboración. comenzada e
interrumpida en la clandestinidad de la guerra. Cuando
en la década del cincuenta reanudó la redacción. necesitó
modificar enfoques y conceptos debido al inaudito incremen-
to que en el período de la posguerra adquirieron. en el
mundo entero. los estudios histórico-económicos. La extensa
nómina de autores y títulos que maneja. sobre todo europeos
y americanos de diversa extrac:;ción ideológica. es reveladora
de un profundo contenido erudito que abarca el ámbito
científico internacional. Los medidos y los hombres ( 1970)
puede considerarse como la obra que mejor representa
su capacidad creativa. Concreta aquí la propuesta de
Mere Bloch de transformar los estudios metrológicos.
ingratos superficialmente. en "herramientas capaces de
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revelar grandes corrientes· civilizadoras•. Descubre que
los sistemas de medidas simbolizan dimensiones sociales.
son siempre coherentes con las totalidades de las que
forman parte e indican una serie de vínculos interculturales.
Interpreta la creciente unidad metrológica que se revela
a lo largo de la historia como una manifestación del proceso
de unificación de la humanidad. Historio, zoco{onie, rozwó; 2
( 1983. "Historia. atraso. desarrollaN). reúne en un volumen
un conjunto de quince ensayos y estudioe. monográficos
dedicados a la historia económica y a su problemática
metodológica. llevados a cabo entre 19~ 1 y 1959. La proce-
dencia de la primera edición de cada uno de ellos da cuenta
del grado de colaboración del autor en revistas especiali-
zadas tanto polacas como extranjeras: Prezeqlod Socio/o-
giczny ("Revista de Sociología"). Kwartalnik His!orii Mate-
rialnei ("Cuadernos de Historia material"). Kwartalnik
Historyczny ("Cuadernos de Historia"). Studi Storici, Se/ect
Studies (UNESCO). El trabajo más divulgado de los compren-
didos en esta serie es Historia y economía. La larga dura-
ción, traducido al españo13 y editado originariamente
en Anna/es. Economies, Sociétés, Civilisations en 1950.
Sería largo enumerar la actuación académica de
Witold Kula. Se puede resumir señalando que ha sido
profesor de la cátedra de Historia Económica de la
Universidad de Varsovia. miembro de la Academia Polaca
de Ciencias (PAN) y del Instituto de Estudios Históricos
de Polonia. miembro honorario y presidente entre 1g58-
70 de la Sociedad Internacional de Metrología Histórica.
Fue nominado doctor honoris causa por la Universidad
de Besan9on y dictó cursos en la Escuela Práctica de Altos
Estudios de París. Su participación en conferencias.
congresos y encuentros internacionales comienza a
desplegarse ostensiblemente a partir de mediados de 19504.
2 Esta obra y las traducidas al español constituyen la fuente
principal de este trabajo.
3 Figura traducido y mimeografiado en: Cuadernos de Historia
Social, Facultad de Filosofía y Letras. Oniversidaa Nacional
CielJUenos Aires, 1967. Traducción de: Annales. E.S.C., Paris,
A. Col in, N° 2, mars-avril 1960.
4 Los datos sobre su actuación profesional han sido extrafdos
99
Coincide. por lo tanto. con el proceso de flexibilización
dogmática que sobrevino en la Europa oriental después
de la muerte de Stalin. que introdujo a los estudios históricos
en una nueva fase. más abierta a las polémicas teóricas
y metodológicas y a las posibilidades de diversificar las
líneas interpretativas. Señales concretas de la nueva actitud
fueron. entre otras. la multiplicación de publicaciones.
la fundación de instituciones dedicadas a áreas de estudios
especializados. los crecientes contactos entablados con
historiadores occidentales. El desempeño profesional de
Kula se inscribe en esta tendencia hacia la apertura. de
hecho más acentuada en su caso particular que en el de
muchos historiadores del Este europeo.
La apoyatura teórica básica de su obra se encuentra
en el marxismo. cuyos procedimientos considera
fundamentales "no sólo como interpretación de los hechos
sino asimismo como método para penetrar en ellos"5,
Otorga prioridad a los condicionamientos materiales de
la historia centrados en las fuerzas de producción y en
las relaciones de distribución existentes en las formaciones
socio-económicas. las cuales conforman, por otra parte.
Jos conceptos integradores que favorecen un acercamiento
metodológico ocupado en recalcar la continuidad del proceso
histórico y el mutuo engranaje de los fenómenos. Esta
conceptuación no le impide. sin embargo. adoptar
importantes elementos teóricos provenientes de otras
escuelas y tendencias. heterogeneidad que no explicita.
aunque ocasionalmente suele alegar que a los efectos
de la investigación. la diversidad de criterios resulta siempre
del articulo que, a los pocos días de su fallecimiento, publicó
en su memoria uno de sus discípulos. Contiene la semblanza de
una personalidad que aparece poseedora de una amplia y sensible
vision del mundo. BRONISLAW BACZKO, Odszed1 histor~k ("La desapa-
rición de un historiador"), en KuHura, N° 4/487, aryi, Instytut
Literacki, N° 4/487, avril 1988, pp. IJ2-136.
100
provechosa. 6
Witold Kula es. esencialmente. un historiador de
la economía partidario de la necesidad de forjar une historia
económica especializada. con lo que contradijo las
aspiraciones de la historiografía marxista tradicional
que utilizaba la teoría de la superestructura como
argumento para oponerse a la especialización de las ciencias
históricas. Sostiene que el tiempo de los •polihistoriadores•
ha pasado. fundamentalmente por razones que atañen
a la creciente complejidad y enriquecimiento de los
procedimientos de investigación. La base de la
diferenciación de las disciplinas históricas aparece. por
consiguiente. como una cuestión de método más que como
una categoría inherente a los fenómenos estudiados.
La especialización. que defiende rotundamente.
no equivale. sin embargo. a la anulación de la historia
total o integral. en la que reconoce una de las más importan-
tes metas de la historiografía contemporánea. Los estudios
especializados pueden llegar a propiciar el acercamiento
a la historia total mediante una organizada labor interdisci-
plinaria. La efectiva especialización decide las preguntas
que el investigador plantea. y si los interrogantes son
de orden económico. las respuestas conciernen al historiador
de la economía. Pero esto de ninguna manera significa
que los procesos analíticos de la historia económica deban
o incluso puedan limitarse estrictamente a los elementos
económicos, si bien en tal caso habrán de apoyarse en
indagaciones hechas por los profesionales de las ciencias
afines. Por consiguiente. "bien. entendido el lema de la
historia integral. no ha de conseguirse con la negación
de las disciplinas especializadas, sino con el mejor aprove-
chamiento de éstas•?. El diálogo entre especialistas conduce
6 La heterogeneidad de su marco teórico es evidente en el trata-
miento del concepto de clase social. En la concepción marxista
tradicional, las clases se definen por una determinación de
tipo económico. Kula cuestiona la definición y agrega otros
criterios de consideración. Su esquema conceptual comprende
los items de la propiedad, la renta, la participación en el
poder, la estima social y el modo o estilo de vida. w. KULA 1
Problemas ••. op. cit., p. 387.
7 Ibídem, p. 799.
101
--------------
a la historia total.
La historia económica es definida como la ciencia
que se ocupa del obrar económico de los hombres en diferen-
tes situaciones sociales. O bien, recurriendo a un juego
de palabras. como el estudio de las actividades sociales
de carácter económico y de los aspectos económicos de
las actividades sociales. con la implicación de que los
fenómenos económicos se desarrollan siempre en el campo
de una organización social determinada sobre la cual reper-
cuten y de acuerdo a la cual varían. Es por eso que •1a
historia económica sin la dimensión social constituye
algo irreal como a su vez la historia social sin la económica
resu~ta incomprensible•8. Al incorporar las relaciones
sociales que resultan de las actividades económicas. Kula
abandona los límites de una historia económica aislada
o encerrrada en sí misma y entabla vínculos con las discipli-
nas pertinentes.
El objetivo de una historia económica científica
no es la sumatoria de hechos singulares ni la descripción
de una realidad que se presenta en un cuadro caótico.
sino el examen de aquella realidad que obedece a ciertas
regularidades posibles de ser desentrañadas. Los fenómenos
económico-sociales poseen carácter reiterativo y existen
entre ellos determinadas relaciones que hacen perfectamen-
te lÍcitas las aspiraciones de los historiadores a las generali-
zaciones y a la construcción de teorías explicativas9.
Recurre a la noción de formaciones socio-económicas
o •sistemas económicos". como prefiere llamarlos desde
9 Afi nna que desde un punto de vista meramente descriptivo como
el que adoptó la historiografía tradicional, y de acuerdo al
sentido literal de la palabra, los fenómenos sociales realmente
no se repiten. De hecho, por ejemplo, cada crisis que acontece
en el sistema capitalista es "otra" y "única". Pero esto no
impide crear una teoría de las crisis capitalistas generalizando
los elementos reiterativos que se registran en cada una de ellas.
WITOLD KULA, Teoría económica del sistema feudal, México, Siglo
XXI, 1974. p. 22~.
102
su óptica especializada. para identificar el campo cognosci-
tivo a partir del cual se vuelven comprensibles las interde-
pendencias de los fenómenos individuales. Constituyen
el objeto de conocimiento de la historia económica y •ef
punto de partida para la formulación de planteas tanto
ontológicos como operacionales. Los primeros se refieren
fundámentalmente a la determinación de su existencia
y a la precisión de sus caracteres. los segundos a los métodos
analÍticos. basados en formulaciones teóricas previas.
que requiere su acometimiento• lO.
Estas premisas contienen un esbozo teórico del
autor sobre el proceso del conocimiento histórico. Su
postura se encuentra a mitad de camino entre las concepcio-
nes idealistas subjetivistas que ponen el acento en el sujeto.
quien percibe el objeto de conocimiento como su producción.
y un realismo neto de acuerdo al cual el sujeto cognoscente
desempeña la función de un agente pasivo y meramente
receptivo de la realidad. De acuerdo a la tipología propuesta
por Adam [Link] la tesis de Kula correspondería al
modelo activista no idealista (o "teoría modificada del
reflejo"). que al principio de la preponderancia de uno
de los elementos de la relación cognoscitiva (del objeto
o del sujeto). opone el principio de la interacción. En efecto.
otorga al objeto histórico su estatuto ontológico y atribuye
al mismo tiempo un papel activo al historiador en su modo
de acudir al pasado a partir de construcciones teóricas.
El punto de partida del procedimiento histórico
consiste en el planteamiento de interrogantes teóricamente
formulados. Reitera una y otra vez que no puede haber
más investigación científica que la que se halla dirigida
10 WITOLO KULA, T~pologia systemów ekonomicznych (NTipologfa
de los sistema economicos"), en: W. KULA, Historia ... op. cit ••
p. 263.
11 Schaff distin.9ue tres modelos básicos del proceso de conoci-
miento: 1.- Teor1a del reflejo interpretada en un sentido mecani-
cista. El objeto de conocimiento actua sobre el aparato perceptivo
del sujeto que es un agente contemplativo y receptivo. 2.- Idea-
lista caracterizado por el predominio del sujeto y 3.- Teoría
del reflejo interpretada en un sentido activista. Sujeto y objeto
mantienen su existencia objetiva y real, a la vez que actúan
el uno sobre el otro. AOAM SCHAFF, Historia y Verdad, México,
Grijalbo, 1974. Cap. I.
103
por la teoría. con la salvedad de que al historiador debe
ser consciente ele su aplicación. Rechaza las pretensiones
positivistas de emprender el análisis de la realidad sin
una elaboración conceptual anterior. con la mente pura,
y su discurrir se inscribe así en la formulación de •a •historia
problema". •¡;¡ hecho histórico -sostiene- es una construc-
ción científica ya que ésta traza las fronteras cronológicas,
geográficas y sustanciales de un determinado conjunto
de fenómenos. La historia de la historiografía muestra
las disenciones científicas originadas por los diferentes
trazados de cada una de estas fronteras•12. Sólo la teoría
permite la formulación de preguntas. la clasificación
y asociación de fenómenos. •1a comprensión de cuáles
son en un momento histórico determinado los elementos
decisivos. los que se desarrollan. los que se conservan
y los que descuartizan el estado de cosas existente•l3,
La teoría precede. pues. al establecimiento de
los hechos a pesar de que se funda en ellos. Kula reconoce
en los sistemas económicos la construcción teórica que
posibilita el acercamiento analítico. Pero no se aparta
del realismo cuando admite que poseen una entidad empíri-
ca. son estructurados en sí mismos y constituyen el objeto
de conocimiento de la historia económica.
Sus definiciones sobre los sistemas económicos
combinan conceptos marxistas con nociones comunes
a la sociología funcional y a los estructuralismos. "Cada
sistema económico es una estructura. un conjunto coherente.
donde cada elemento existe en función de los demás•l4,
Los elementos. agrega. no constituyen un conjunto casual.
no basta con su mera enumeración. sino que integran una
entidad total. funcionalmente vinculada. articulada en
un complejo de dependencias y explicable mediante la
comprobación científica de sus nexos significativos y
subyacentes.
12 WITOLD KULA, Rozwazania o historii {"Consideraciones sobre
la historia"), Warszawa, 1gss. p. S3-S4. Citado en: A. SACHAFF,
Historia ••. op. cit., p. 277.
13 W, KULA, Problemas ••• op. cit., p. 308.
14 W. KULA, Teor{a económica ••• op. cit., p. 236.
104
Las interdependencias. precisamente por su ligazón.
surgen más o menos simultáneamente y también cas-i simul-
táneamente ceden el lugar a otras relaciones. Pues cada
sistema posee contradicciones internas (entre las cuales
las más importantes son las sociales) que a la larga producen
efectos contrarios a su esencia. El surgimiento y la desapa-
rición de las relaciones. que pueden datarse empíricamente.
permiten definir los límites cronológicos de los sistemas
económicos. De esta manera Kula ofrece una alternativa
a los problemas metodológicos que suscita la periodificación
de la historia. Sostiene que los hitos divisorios no pueden
ser puramente convencionales o formales. como lo son
por ejemplo los del sistema cuatripartito extraídos del
curso de la historia universal. sino que. por el contrario.
deben formularse con criterios realistas e ir;tegra!es. Sí
se admite que las formaciones socioeconómicas son, a
la vez que concepciones totaliz9doras. entes reales. sus
límites poseen una existencia efectiva y deben buscarse
en la desestructuración de su desarrollo interno. Advierte
además que los heterogéneos fenómenos que forman parte
de las estructuras pueden exrgrr divisiones especiales
acordes a sus diferentes ritmos de evolución. Al conceder
la posibilidad de una especial periodificación para r-ada
fenómeno estudiado. pretende evitar los excesos de la
esquematización y ratifica aún más su postura anticonven-
cionalista.
Los sistemas comprenden !::.> totalidad de !a compleja
vida social y se fundamentan. sn las interconexiones materia-
les: en los modos de producción. resultantes de la explota-
ción de los r·ecursos y de las relaciones de distribución.
en las variaciones demográficas.·en los procesos de intercam-
bio que las sociedades entablan con el medio geográfico.
A pesar de la primacía de los factores materiales. elude
e! determinismo al reconocer que las relaciones socio-
económicas que se articulan en los sistemas se conforman
también. y en considerable medida. de acuerdo con los
diferentes criterios valorativos que prevalecen en cada
momento dado 15, Los sistemas de valores repercuten
15 Por ejemplo, la función religiosa asumida por ur. grupo de
la sociedad, como es el clero, en una misma época histórica
105
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sobre todo en los comportamientos colectivos y en la
organización jerárquica de la sociedad.
Un rasgo que enfatiza. es la variabilidad histórica
de los sistemas económicos en su conexión con el carácter
histórico de las leyes económicas. Afirma que conferir.
como lo hacían los economistas clásicos liberales. valor
absoluto a las leyes económicas con el presupuesto de
que el individuo actúa siempre de la misma manera en
situaciones análogas. cualesquiera sea la época histórica.
significa subestimar la diversidad de lo económico. En
condiciones distintas el comportamiento económico de
los hombres es diferente. y sostener el principio de la
invariabilidad solamente puede conducir a cometer
anacronismos en la interpretación.
En la Teoría económico del sistema feudo/, Kula
delinea el feudalismo polaco en función de las leyes.
criterios. caracteres e inclusive unidades de medida que
le fueron propios. Individualiza su aparición. fija sus límites
y demuestra la operatividad del sistema en la interconexión
de sus regularidades específicas16. La hipótesis de que
las leyes económicas son solamente válidas en el contexto
del sistema para el cual se las formula. queda demostrada
mediante el estudio de este caso concreto.
El argumento de la especificidad lo lleva a
disquisiciones filosóficas en las que compara los puntos
de vista que afirman el desarrollo unilateral o unilineal
de la civilización con las teorías sobre la pluralidad de
las culturas. Protesta a la vez •contra las tentativas de
medir a todas las sociedades con el mismo rasero y contra
la desesperanza existencialista de la soledad individual" 17.
y en un sistema social igual en lo fundamental, puede hallars~
vinculada de un modo muy diferente a la propiedad de las fuerzas
productivas, al reparto de la renta social y gozar de un grado
de estima muy diferente entre la sociedad en los países católicos,
protestantes u ortodoxos. W. KULA, Problemas ••• op. cit., p.
,379.
16 Un claro examen de los presupuestos básicos de esta obra
ha sido efectuado por REYNA PASTOR de TOGNERI en el Próloso
a la primera edición espaftola. W. KULA, Teor{a económica .•. ,
op. cit.
17 W. KULA, Problemas ••• , op. cit., p. 583.
106
La solución que insinúa puede llegar a considerarse como
una tentativa de respuesta al interrogante sobre el
significado de la historia mundial. Es preciso. afirma.
llegar a la época de la convivencia cultural guardando
la individualidad en tanto que condición de la misma.
Las sociedades actuales parecen aspirar a integrarse en
los moldes comunes de una civilización industrial en
qonstante perfeccionamiento sin que ello anule la
heterogeneidad de los procesos de desarrollo efectivamente
discernibles. La historia debe convertirse en una escuela
de coexistencia de las libres individualidades civilizadoras.
las cuales han de desarrollarse en la convivencia y en
la cooperación. influyendo unas sobre otras sin menoscabo
de su individualidad. La coexistencia cultural está
condicionada por la disparidad y la conclusión del autor
contiene objetivos programáticos: •o bien la individualidad
y la coexistencia o ni lo uno ni lo otro".
Veamos ahora las propuestas sobre los criterios
de operatividad. Para los fines analíticos introduce la
utilización de modelos. es decir abstracciones de la realidad
que explican el funcionamiento de los sistemas. Afirma
que su elaboración debe partir necesariamente de una
teoría y de una determinada concepción ideológica. "A
pesar de su postura más racional. el investigador se guía
por sus preferencias ideológicas en el momento de escoger
la terminología. los criterios y la teoría" 18. Se construyen.
por lo tanto. sobre un modo determinado de interpretar
los acontecimientos.
No constituyen un objetivo en sí mismos sino que
su valor es instrumental. son un elemento ordenador que
facilita el acceso a la realidad sin imponerse a ella. El
marxismo ortodoxo intentó aplicar a sociedades alejadas
entre sí en el tiempo y en el espacio una serie de cinco
necesarios y sucesivos esquemas de modos de producción
otorgándoles validez universal. En cambio para Kula.
la construcción de los modelos debe tener en cuenta la
especificidad concreta de los distintos sistemas económicos
y sociales tal como aparecen históricamente. Si la teoría
18 Ibidem. p. 399.
107
ha de ser •algo más que un juego intelectual•. habrá de
apoyarse en el análisis empírico del pasado histórico. Tendrá
validez sólo con referencia a las sociedades en las cuales
aparezcan efectivamente los elementos introducidos en
e1 modelo. Y cuanto mayor sea la cantidad de elementos
incorporados •tanto más rica podrá ser la teoría construída.
pero simultáneamente tanto menor el número de sociedades
abarcadas por ella•l9, Su modelo de la economía feudal
polaca de los siglos XVI-XVIII no es un •a priori•. sino
que está edificado en función de una concreta instancia
histórica. Se ha objetado que aún cuando se refiera a una
realidad delimitada. invita a la generalización pues "no
se trata meramente de un modelo "de Polonia". sino del
"feudalismo" polaco, lo que de inmediato sugiere
contrastaciones comparativas con otras estructuras
económico-sociales consideradas feudales"20, Si bien
es cierto, la universalización de este modelo no parece
ser la intención principal del autor. quien ante el
interrogante sobre si sería valedero para la economía
feudal en general. responde que "con toda seguridad no
lo es•. Por lo tanto. aunque se oriente y llege a la
generalización. su actitud es esencialmente histórica
desde el momento en que pone el acento en las
significaciones de un sistema dado en determinadas
circunstancias de tiempo y de lugar.
El modelo permite distinguir los factores principales
que caracterizan al sistema y explicar su articulación
interna básica así como también su articulación con otros
sistemas económicos coexistentes. En términos ya más
especializados. indica que "la creación de una teoría de
una formación económica consiste en elaborar un sistema
de ecuaciones recíprocamente ligadas. Estas ecuaciones
19 W. KULA, Teorfa económica ... op·. cit., pp. 14-15.
20 CIRO CARDOSO, Introducción al trabajo de la investigación
histórica. Barcelona, Grija160, 1§82. pp. 157-158. Jlelai Pages
remite para este tema, objeto de controversias a ALFONS BARCELO,
Critica al model de Kulaa en Recerques (Barcelona), no 6, 1976,
pp. 33-49. PELAI PACES, Introducción a 1a historia. Epistemología,
teorÍa y problemas de me{odo en lOS estUdlOS hÍStOrÍcos, aarce1o-
na, Bircanova, 19aj, p. 111. '
108
debe.n incluir pat"ámetros, variables independientes y varia-
bles dependientes. Huelga decir que tal sistema de ecuacio-
nes (tal teoría) será aplicable mientras no varíen los pará-
metros ( •• .)21. Deberá atenerse a una serie de criterios
que permitan explicar: 1) las leyes que regulan el volumen
del excedente económico y las modalidades de su apropia-
ción. 2) las leyes que rigen la distribución de las fuerzas
y los medios de producción. y sobre todo la distribución
del excedente. 3) las leyes que rigen la adaptación de
la economía a las condiciones sociales cambiantes. o sea
la dinámica a corto plazo (adaptación. por ejemplo. de
la producción al paso del estado de guerra al estado de
paz). 4) las leyes de la dinámica a largo plazo. en particular
las fuentes internas de la disgregación de un sistema dado
y de su transformación en otro sistema. 5) la integración
de los fenómenos de mercado (interno e internacional}
en el funcionamiento del sistema. Cabe destacar que Kula
agrega la necesidad de tener en cuenta. junto a los compo-
nentes racionales explicativos de los sistemas. un factor
al que denomina "coeficiente de la paciencia humana"
o bien "coeficiente del espíritu humano de rebelión". de
innegable incidencia en la determinación de los cambios
o de las permanencias históricas. Elemento cualitativo.
inmensurable e imposible por consiguiente de ser incluÍdo
como parámetro en ningún modelo. su mención apuntaría
a sugerir el tema de la libertad del hombre o por lo menos
la consideración de las variantes que la naturaleza humana
es capaz de introducir en las abstracciones analíticas.
Al enmarcar los elementos del modelo en la perspec-
tiva de la corta. mediana y larga duración. Kula asume
el desafío de Braudel. Ei tiempo largo. observa. muestra
la coherencia de las formaciones socio-económicas e indivi-
dualiza los fenómenos continuos o recurrentes y las tenden-
cias constantes. Constituye además una plataforma común
sobre la cual se confrontan los intereses científicos de
los economistas y de los historiadores. En su trabajo Historio
y economía. Lo largo duración examina los aportes efectua-
dos por la moderna ciencia económica al concepto de
21 W. KULA, Teoría económica ••• , op. cit •• pp. 229-230.
109
• la'fongue durée"'desde las teorías enfocadas hacia los temas
def progreso. del desarrollo y del crecimiento.
Otro aspecto que intenta dilucidar es si las
investigaciones de los fenómenos de largo alcance. al
atender a lo constante y a lo reiterativo. pueden llegar
a explicar los cambios. la mutabilidad. Contraponer como
punto de partida los dos términos significa para Kula incurrir
en una falsa dicotomía. ya que •en historia la mutación
es duración y durar es cambiar•. La dialéctica del cambio
y la continuidad contiene dimensiones inseparables del
proceso histórico que resuelven la comprensión de su
dinámica.
La investigación de las largas duraciones requiere
prestar atención a aquellas tendencias o recurrencias
cuyo efecto acumulado conduce a las transformaciones
estructurales. El modelo del feudalismo polaco individualiza.
por ejemplo. las constantes que resultaron ser vías
conducentes al sistema capitalista. Ninguna teoría. sostiene
Kula. estará completa mientras no contenga los factores
internos de la desintegración del sistema dado y de su
transformación en otro sistema. El tema de las
desestructuraciones queda planteado. y el concepto de
estructura. centrado en las relaciones funcionales de sus
elementos integradores. se amplía a la consideración de
los conflictos. de las contradicciones internas. que entre
esos mismos elementos se generan. Marx y Engels. en
sus análisis sobre el modo de producción capitalista,
procuraron discernir los factores que lo conducirían a
su disgregación y esbozaron los caracteres principales
del sistema que habría de suscederle. Constituyen por
lo tanto el referente de las argumentaciones de Kula a
favor de la incorporación. en la construcción de los modelos.
de los elementos de su autodestrucción: "al analizar el
funcionamiento de tal sistema económico deberíamos
poder decir cuáles serán las causas de su derrumbe y cuáles
serán. por lo menos a grandes rasgos. los elementos
esenciales del sistema que lo reemplazará• 22.
22 Ibídem, p. 235.
110
Los camCiios de 1• estructuras sen indicadores
de la necesidad de sustituir un modelo por otro. Cuando
el investigador verifica la variación de los parámetros
de los que se está valiendo para la investigación. cuando
éstos exceden la necesaria elasticidad dada al modelo.
se encuentra frente al límite del sistema y de su
construcción analítica.
Los aspectos metodológicos ocupan un lugar
preferencial en las obras de Kula. Dedica a los métodos
de la historia económica sus reflexiones más extensas
y se preocupa por explicitar en cada uno de sus trabajos
de investigación los procedimientos a los que apela.
Defiende el pluralismo de los métodos en razón de que
la variabilidad de los fenómenos exige la variedad de las
vías de investigación. No es posible. por ejemplo. aplicar
las técnicas econométricas propias de la contabilidad
de tipo capitalista. a las relaciones económicas
precapital istas.
La afirmación de que el carácter de las preguntas
con las que el historiador acude al pasado determina los
procedimientos de análisis. explica la necesidad que tienen
los especialistas en historia económica de equiparse con
los instrumentos teor1cos y metodológicos de ambas
ciencias. En los Problemas y métodos de lo historio
económico~ Kula efectúa un riguroso y detallado examen
de los métodos de análisis proporcionados por la economía.
procurando establecer sus utilidades y limitaciones. Da
pruebas de un exhaustivo conocimiento del material
bibliográfico sobre cada uno de los temas tratados y por
lo general tiende a comparar los conceptos de la moderna
economía marxista con la que denomina "ciencia no marxista
occidental".
Demuestra el valor instrumental de la estadística.
de la cuantificación. del análisis metrológico ·Y del análisis
histórico de los precios23, incluyendo las querellas
23 Kula justifica la inclusión del tema del análisis de los
precios, fundamental para el estudio de los fenómenos mercantiles
diciendo: "Antiguamente la economía burguesa centraba su atención
casi exclusivamente en los análisis de los fenómenos mercantiles.
111
metodológicas que estos temas han ido suscitando. También
pone de relieve la importancia que para la comprensión
de los elementos que intervienen en la vida económica
poseen \os métodos del micro y del macroanálisis. En
la investigación de las unidades típicas de explotación
(microanálisis) incorpora la problemática de las empresas
y de la determinación del nivel de vida a través de la
estructura del consumo. la economía doméstica y los costes
de la manut1mción. En sus consideraciones sobre el
macroanálisis aborda las posibilidades y dificultades de
la _expl~cación histórica sobre la renta nacional y su reparto.
Su opinión acerca del valor de la cuantificación
para la historia puede ser calificada como cautelosa. Tras
advertir que una de las condiciones para la eficaz utilización
de los métodos estriba en el conocimiento de sus
limitaciones. señala que aunque los métodos cuantitativos
abren un campo de enormes posibilidades. se hallan
restringidos en su aplicación a objetivos cualitativamente
invariables. Son idóneos para operar con series homogéneas
o que poseen algún denominador común. pero "el hombe
es un ser demasiado complejo en su adaptación al medio
natural y social para que esta problemática pueda reducirse
a un Índice acumulativo• 24, De donde se desprende que
en su consideración los cambios cualitativos son tan
importantes como las tendencias cuantificables. y las
categorías descriptivas se equiparan a los procedimientos
analÍticos.
El historiador económico no puede limitarse en
su labor al empleo exclusivo de métodos provenientes
de la economía sino que paralelamente necesita recurrir
a los métodos propios de la investigación histórica. entre
La econom-ía marxista contestó, acertadamente. centrando su aten-
ción en los problemas y relaciones de producción. Sin embargo,
en el ardGr de la polémica se olvidó de que el análisis adecuado
de los fenómenos de mercado constituye uno de los mecanismos
del reparto secundario de la renta nacional y también nos habla
de las relaciones de producción. No se puede subestimar un instru-
mento analítico tan precioso". W. KULA. Problemas ... op. cit.,
p. 480.
24 lbidem. p. 217.
112
cuyos componentes destaca la actitud crítica con respecto
a las fuentes. la tendencia renevadora a rehuir los particula-
rismos cronolÓgicos mediante la experimentación de largo
alcance y. sobre todo. la aptitud para tomar en cuenta
el papel de los factores extra-económicos. Esta última
CS~racterística lo induce a buacar vínculos entre la historia
ecooómica y las otras especializaciones históricas [política.
histaris de la cultu.-a) deteniéndose en las posibilidades
de mutua cooperación. en los temas comunes y problemas
franterizos. en la existencia de los límites. Conceptúa
al trabajo intEM"disciplinario como un claro síntoma del
avance científico de nuestro tiempo. •En el siglo XX todo
lo que existe de interesante y de nuevo en la ciencia nace
precisamente en la encrucijada de las ciencias tradicionales:
a través de la aplicación de los métodos elaborados por
una ciencia determinada a las cuestiones trabajadas desde
siempre por otra ciencia. de la combinación de los procedi-
mientos más diferentes. de la conjugación de las distintas
finalidades científicas (. •• )25,
Entre los instrumentos de la investigación histórica.
Kula asigna un papel esencial al método comparativo.
efectuando importantes aportes a su elaboración teórica
y a su aplicación práctica. Estima que en la acepción
amplia del término. ningún trabajo científico. por más
limitado y monográfico que sea. puede prescindir totalmente
del recurso de la comparación. ya que resulta imposible
introducir fenómenos nuevos en el campo del conocimiento
científico sin compararlos. aunque sea implícitamente.
con los ya conocidos.
En el terreno de la inv~stigación de los fenómenos
sociales. la aplicación del método comparativo constituye
un recurso esencial como criterio para definir universos
de análisis que trascienden los límites meramente cronológi-
cos o nacionales. Dictamina que es un medio indispensable
en la fijación de las regularidades y leyes históricas y
en la construcción de los modelos. Permite verificar.
descartar o bien enriquecer las hipótesis que plantean
generalizaciones explicativas. Por ejemplo. si entre dos
25 Ibídem, pp. 52-53.
113
series de fenómenos se establece una relaci.ón causal de
dependencia. y luego se comprueba que en alguna de las
sociedades comparadas existe una serie y no la otra. la
hipótesis quedará abolida o por lo menos limitada a un
determinado contexto cronológico y espacial.
Marc Bloch había atribuído a la comparación la
facultad de buscar y explicar las similitudes y las diferencias
que se manifiestan entre los procesos observados26, También
para Kula. el análisis comparativo aplicado a los sistemas
socio-económicos, lleva a distinguir los rasgos comunes
y a precisar aquellos que son singulares o esenciales de
una situación dada. La comprobación de las regularidades
no atenta por lo tanto contra las especificidades estructura-
les de los contextos históricos diferenciales. y la premisa
que afirma que en historia "durar es cambiar" sigue presente
en el discurso de su autor. En su trabajo Poczetki kopitaliz-
mu w Polsce w perspektywie historyczno-porównawczej
("Los comienzos del capitalismo en Polonia a través de
la perspectiva de la historia comparada"), propone como
hipótesis para futuras investigaciones el análisis comparati-
vo, a nivel mundial. de la revolución industrial con el
expreso propósito "de comprobar la variabilidad. resultante
del espacio y del tiempo. de un fenómeno generalizado"27.
El método comparativo puede extenderse a socieda-
des aproximadamente contemporáneas o sincrónicas (se
trataría de "la comparación en el espacio") así como también
a sociedades alejadas en el tiempo ("comparación en el
tiempo"). Sirve para abordar el estudio de largas series
homogéneas. de estructuras con rasgos análogos e inclusive
de sistemas heterogéneos. El mayor peligro que entraña
su uso es el de incurrir en anacronismos y la regla primordial
que se impone para su eficaz aprovechamiento es la de
26 MARC BLOCH, Comparaison, en~ Revue de synt~se Histori8ue,
t. LXIX, 1930, J)oletin anexo, pp. 31-39. citaao en CIRO CA~ Oso
y H. PEREZ BRIGNOLI, Los métodoJ d! la historia, Barcelona,
Crítica, 1984. p. 339. '
114
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"comparar aquello que es comparable". Kufa demuestra
su valor para la elaboración de los modelos en fa Teoría
económico del sistema feudal. El modelo del feudalismo
polaco es enriquecido por la verificación teórica resultante
de su comparación con otras sociedades precapitalistas
del pasado y también con sociedades subdesarrolladas
actuales. Para precisarlo aún más. adiciona la presencia
de un "modelo de contraste•. concretamente el modelo
con que Frédéric Mauro abordó la dinámica económica
del capitalismo mercantil de Europa occidental (Francia
sobre todo) en los siglos XVI-XVIJI28,
Pero la comparación cumple aún con otros objetivos.
Como instrumento de la investigación coadyuva a la ciencia
histórica en el desempeño de su principal rol social. que
es la comprensión del presente para la configuración del
futuro. En la actualidad. una gran parte de la humanidad
elabora planes de acción para alcanzar las vías del desarrollo
industrial. Y sus conceptos sobre las transformaciones
acometidas -sostiene-. no pueden basarse sino en el conoci-
miento de esas mismas o semejantes transformaciones
que ya se aperaron en el pasado.
El tema de la función social de la historia. como
tantas otras consideraciones teóricas. no aparece tratado
en la obra de Kula de un modo sistemático. sino que se
desprende como reflexión secundaria de otras contextos.
Sin embargo su posición resulta clara: si la historia ha
de servir a la vida. debe apartar su contribución a la pro-
gramación del futuro. Su dominio "no acaba en el día de
ayer. ya que alcanza al [Link] y llega al futuro". Esto
no quiere decir que la historia facilite recetas. imparta
lecciones o exima a los hombres de la responsabilidad
de su libre opción o de la probabilidad de reincidir en
errores. Pero permite, y esto ya es bastante. prever las
28 FREDERIC
en: Viertel
XLII, 1955,
115
dificultades agudizando la conciencia sobre la situación
real. Cada generación de historiadores vuelve al pasado
con los interrogantes que atormentan a su tiempo y utiliza
desde sus perspectivas los instrumentos que van proporcio-
nando los avanves científicos. El autor admite que en
su caso particular. las motivaciones que despertaron su
interés por el pasado fueron las inquietantes y aceleradas
transformaciones producidas en el escenario del mundo
contemporáneo. a lo que se sumó la preocupación por
los profundos cambios estructurales operados en su país
después de la Segunda Guerra Mundial. Dónde buscar un
esclarecimiento del presente -se pregunta- si no en la
historia? Pues el hombre no sabe de sí mismo más que
lo que percibe contemplándose en su espejo. En este diálogo
entablado entre el presente y el pasado descubre justamente
la vitalidad del conocimiento histórico. su eterna vigencia
y su constante renovación.
En el conjunto de· la obra de Witold Kula puede
descubrirse la formulación de una coherente. aunque expues-
ta de un modo asistemático. teoría de la historia. Sus
reflexiones acerca del proceso del conocimiento combinan
la tesis ontológica con la constatación de la activa partici-
pación del sujeto cognoscente. dedicado a percibir el objeto
histórico real desde planteamientos teóricamente elaborados
y sustentados en una posición conscientemente tomada.
Los acentos que pone en la dilucidación de los pro-
blemas metodológicos y en la construcción de los modelos
revelan la intención explícita de lograr un análisis científico
de las sociedades del pasado. Partidario de una creciente
especialización. impuesta por la complejidad de métodos
y técnicas focalizados en objetivos delimitados. no abandona
sin embargo los factores soci_ales y admite las aspiraciones
de la historia integral. posible mediante la labor colectiva.
Como historiador dedicado a la economía. concentra
su interés en la pesquisa de la especificidad y de la dimen-
sión dinámica de sistemas económicos concretos dados
en determinadas áreas temporales. Sin desmedro de atender
aJ pluralismo de los procesos. su obra contiene una tangen-
116
cial formalización sobre el progreso de la humani~ hacia
los objetivos comunes de la coexistencia cultural y del
perfeccionamiento material.
A partir de las premisas de un marxismo no dogmáti-
co. es evidente que entabla contactos con otras corrientes
del pensamiento histórico contemporáneo. en especial
con los historiadores franceses de la escuela de los Annales.
Su opción de pasar de lo singular e inefable a las estructuras
que condicionan la acción de los individuos. la atención
preferencial que dispensa a "las grandes duraciones y
a los grandes espacios". la defensa de la colaboración
entre la historia y las ciencias humanas. la función social
que atribuye al historiador comprometido con su tiempo •
... untititwyen una serie de manifestaciones que prueban
intercambios de puntos de vista y coincidencias en los
planteamientos.
117