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Poesía Latinoamericana: Antología 2023

Este documento es una antología de poemas de diferentes autores latinoamericanos que participaron en el 12o Festival de Poesía Latinoamericana de Bahía Blanca en 2023. Incluye poemas cortos de 13 poetas de países como Argentina, Paraguay, Uruguay y Costa Rica, que abordan temas como las relaciones familiares, la identidad cultural, la memoria y el paso del tiempo.
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Poesía Latinoamericana: Antología 2023

Este documento es una antología de poemas de diferentes autores latinoamericanos que participaron en el 12o Festival de Poesía Latinoamericana de Bahía Blanca en 2023. Incluye poemas cortos de 13 poetas de países como Argentina, Paraguay, Uruguay y Costa Rica, que abordan temas como las relaciones familiares, la identidad cultural, la memoria y el paso del tiempo.
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LA TORMENTA

PROMETIDA
Antología del 12º Festival de Poesía Latinoamericana de Bahía Blanca
2023

LUX
1
2
LUX

3
4
La tormenta prometida

Antología del 12º Festival de Poesía Latinoamericana


de Bahía Blanca
2023

LUX

5
La reproducción total o parcial no autorizada por los editores viola derechos reservados.
Cualquier utilización debe ser previamente solicitada.

Edición: Matías Matarazzo


Dibujo de tapa: Juan Luis Sabattini
Diseño y maquetería: Mux / Amílcar P. Gutierrez

Proyecto LUX
[Link] / edicioneslux@[Link]
Nicaragua 2070 / (8000) Bahía Blanca / Buenos Aires / Argentina

Impreso en Argentina / Printed in Argentina


©2023 Proyecto LUX

6
La tormenta prometida

Carolina Amorosi / Viviana Ayilef / Yanina Azucena


Luis Bravo / Luis Chaves / Cayre Alfaro Fonseca
Florencia Forte / María Andrea González
Cristhian Monti / Ezequiel Nacusse / Mariana Laudani
Mario Ortiz / Diego Poggiese / Lucas Quiroga
Gerónimo Unibaso / Santiago Venturini
Florencia Vissani

7
8
Carolina Amorosi / Bahía Blanca

Era papá el que nos llevaba


a la calesita los domingos
mientras ella en casa, quién sabe
hasta dónde se animaba,
si cuando doblaba la ropa
pensaba en hacer la valija
e irse.
Y cuando llegábamos
mi hermana y yo, a buscarla,
a contarle que otra vez
habíamos sacado la sortija,
ella nos abrazaba y la blusa
planchada de la valija
volvía al placard.

9
Después de mi primera menstruacion
mi mamá regaló todos
los pinipones con los que jugaba de chica.
Yo terminé el secundario
me fui de casa, o de su casa
a buscar la mía
y cada vez que vuelvo
de visita, reviso
todos los placares.
Ella se pone nerviosa y me grita
qué buscas, qué te queres llevar,
nada mamá, no me voy a llevar nada.
Pero los abro, le abro los cajones,
cómo puede ser que no haya un rastro
mío en ningún lugar de la casa.
Tengo cuarenta años y todavía
pienso que va a aparecer
una sorpresa, algo escondido
que pasé por alto
la última vez que estuve.

Vino de visita,
trajo una hogaza de pan y

10
la puso en la mesa. Me quedé mirándolo,
abrí el cajón de la cocina, busqué el cuchillo
largo con muchos dientes
me lo regalaron cuando me casé
le dije mientras cortaba
rodajas sobre la tabla de madera.
Después no dije más nada
serví el café.
Lo dejé que me contara
la historia de un nene que llegó
sin signos vitales a su guardia.
En un momento le dije
estoy a punto de llorar
y cambio de tema.
Lo miré masticar.
Mi abuela siempre tuvo el pelo blanco
de ella saqué los miedos y las malas palabras.
El pan le temblaba en los dedos,
nunca supo que tuve un novio,
después una hija y me quedé
con todos los regalos de boda.

11
12
Viviana Ayilef / Trelew

Las mujeres de mi pueblo se saludan con dos besos y detienen el abrazo


lo sostienen por un largo rato
se sonríen
a veces lloran también de alegría luego de ese abrazo
y vuelven a mirarse
lento
sonríen desde los ojos
y las ancestras también se sonríen
en ese momento danza la memoria
la sangre se mueve y un único útero trabaja de nuevo
un niño nace por acá
otro más allá
la alegría de un pueblo se mece en las aguas
los hijos son la memoria
el tiempo
mantiene
allí su equilibrio.

No estamos aquí puestas solas


caminamos con los hombres

13
los ancianos
las ancianas
las piedras que dicen y el árbol
que acompaña desde arriba
idéntico corazón mueve el hilo de nuestros caminos
mar y río
agüita de la montaña que baja y da vida
menuco
trayenco

mari mari kushe


mari mari fucha
mari mari ullcha zomo
mari mari weche wentru

mari mari ngen co


mari mari pu ngen
kom.

A veces en ese abrazo sacamos también nuestra pena


quedamos ahí suspendidas juntando los corazones
la pena de nuestro pueblo es muy vieja
pero es siempre nueva
muy larga para contarla
muy presente para no nombrarla

14
la pena de un genocidio
de una violencia racial que no cesa
en lo cotidiano
la pena de no poder estar
existiendo como pueblo.

El abrazo junta todo


se pasa urgente la pena y la alegría se levanta.
Las mujeres de mi pueblo sacan fuerza del abrazo
útero su corazón
pensamiento su mirada.

Las mujeres de mi pueblo


ese abrazo
que teje.

(Ayün/Memorias del Agua, 2023)

Mi corazón es un árbol que azotan los vientos


los vientos del este
vientos del oeste
mi corazón es un árbol que doblan los vientos
mi corazón es un árbol de frondoso ramaje
las ramas extendidas de mi corazón crecen de costado

15
las ramas tendidas de mi corazón buscan el abrazo.

Mi corazón es un árbol que va a acariciar a otro árbol.

Las ramas de ese árbol crecen, todavía, hacia arriba.


Pero la sabiduría del árbol comprende que solo se crece si anida al
costado.

Mi corazón no es una flor con espinas.


Mi corazón es un árbol.

Mi corazón es un árbol
que brota.

(Mailen, 2020)

16
Yanina Azucena / Paraguay

El Km 5 de Asunción

Nacer a escondidas en el Km 5 de Asunción


forma parte de un instinto que no está muerto
aunque la ignorancia demore la novedad
de una vida dentro de ella.

Se aprende sola
a huir de hombres que pretenden sirvientas.

Nacer en secreto es fugarse del apellido paterno


intentar un destino que implique
un cuarto propio.

Mi identidad se resume, desde entonces


en la línea negra que cruza el casillero de padre
en mi partida de nacimiento.

Nací huyendo de nuestra patria.

17
La vergüenza al origen
fue la primera lección de vida
no es fácil
borrar esa costumbre, mamá nunca pudo
yo sigo.
Lo intento.

Capiatá

Capiatá era ruta uno


camiones atiborrados de soja
rendidos ante un coro de ñakyrãs.

No hay manera de que una niña


no se sorprenda del cielo oscuro
perforado
por el sonido de un conjuro de cigarras.

Muchos años ese Paraguay


era campo extenso de verde y rojo
la curvatura de un terreno desparejo
sapos como mascotas
un pequeño impenetrable

18
en el patio trasero de mi casa.
Siestas de fútbol en la calle
por la coca
pikivolley en el baldío.

Hay que aprender a transpirar


como un acto más del cuerpo
como respirar
hay que aprender a no huir del sudor
acostumbrarse a que sea
una capa más de nuestra piel.

Capiatá era mirar distraída por la ventana


rumbo a la escuela
cómo el cemento perdía su batalla
entre fisuras, lo verde siempre invade
una lucha mano a mano
por ser protagonista.

19
20
Luis Bravo / Uruguay

Asteroides

Entona sideral la voz de barro balbucea silabea


¿cuaja la vía láctea espiralada o silba un tango?

Por vuelo de sonoridad inscribe la voz su esplendor a ciegas.

¿Es inocente quien al origen vuelve


o es sin regreso lo que el tiempo desdice?

Juega la vida niña.


Con el niño de la muerte juega.

21
El alma informe del muerto.
Informe secreto del misterio.

En esta hora de luna inmóvil


la robada luz en tu frente inscribe.

Las olas del tiempo lamen la orilla del espejo.


En el juego de las máscaras se baña el olvido.

En la lengua el soplo del poema.


En el poema la sed de la lengua.

En el faro del árbol sueñan


los hombres-pájaro la piel del cielo.

22
Tres ángeles escuchan atentos mi voz interior.
No rozan ni por asomo la clave de su secreto.
*

Un hilo de plata en la oscuridad del sueño.


Trapecio en el que el iceberg se mece.

Ungida con dulce vino la frente,


los divinos sentidos abiertos en la piel del bebé.

La vejez en extremo cruel con sus jóvenes antiguos.

El mirlo entona la canción, silba


que silba, picoteos de un dios en extravío.

En la balanza se pesa el alimento.


En este plato vacío, la justicia. ¿En qué otro si no?

23
*

Sin dar la talla


las infinitas excusas del yerro sangras.

No son estas sentencias, ni máximas,


sino un mínimo de silencio.

La poesía no es anacrónica
es que la imaginación de la lengua está en desuso.

He vencido. Heme aquí: vencido al fin,


al fin vencido de mí.

24
Luis Chaves / Costa Rica

TREMENDAMENTE A LOS RAYOS


DEL SOL SON PARECIDOS

Después de una noche de viento implacable


salí al balcón para ver si se habían
desacomodado los planetas.
La frase es de una amiga advertida
del –entonces futuro, ahora consumado– plagio.
Ni siquiera tengo balcón.
Nadie sabe cómo se hace un poema.
Dice nadie sabe donde debería decir yo no sé.
Esa la guardé por si acaso,
también
:
–Me siento menos ajeno al mundo, the bush is back!
–Mae, hay plantas que imitan el plástico.

25
ZAPOTE/LITERATURA INFANTIL

De niño
me dormía arrullado
por la única
máquina de escribir
del barrio:
la Singer 3115.

RUIDO DE FONDO / CÁMARA ANECOICA

Las galaxias, el origen del universo,


las explicaciones de la ciencia sólo
lo hacen peor. Más intolerable.
De eso no puedo hablar.
De esto sí: en la Tierra
no existe el silencio absoluto
porque detrás de la sumatoria
entera de sucesos, experiencias,
emociones y pensamientos
de la vida de todes a lo largo
de la Historia
está el rumor incesante
de la tensión obrero-patronal.

26
Cayre Alfaro Fonseca / Perú

Poema epistolar

Este poema es una consigna.


La consigna es escribir una carta.
Escribir una carta es tan difícil como amar.
Escribir una carta es más difícil que amar.
Escribir una carta es agarrar a alguien de la mano, abandonar la casa,
recorrer la vereda esquivando las grietas, buscando las sombras, hasta
llegar al mar.
La consigna es llegar al mar.
Llegar al mar es tan difícil.

Poema lírico

Este poema es bello.


La palabra bello aparece dos veces.
Hay un intento de rima interna.

27
Hay un intento de musicalidad.
También hay una ventana.
La ventana da a una avenida.
En la avenida hay ruido, tráfico, humo.
En el poema, en cambio, hay un árbol
con varios frutos que florecen
fuera de estación.

Poema novelado
Capítulo I

Este poema sueña


con ser el número uno
en los rankings
de ventas.
El poema piensa
en estrategias
de marketing
y no en escritura.
Antes de pensar
en la escritura
piensa en el contrato
editorial, los comentarios

28
de contratapa y agenda
entrevistas y presentaciones.
Por las noches mira
mejor dicho contempla
las estrellas
y pide consejo.
Una estrella pop
le dice cómo hablar,
cómo ver, cómo sentir.
Claro, sencillo y
directo. Luego le regala
un cupón de descuento
para un cambio de look.

29
30
Florencia Forte / Daireaux

Plutón es armarse un hogar para estar como punto de intransitividad

Me pregunto cómo serán tus pestañas


color maíz o sepia, si hubieras tenido
dolor de panza a la noche, si hubiera tenido
que acariciarte la barriga para poder dormir
como hacía tu abuela conmigo,
mis alumnes me preguntan, profe, ¿sos
mamá? un día otro día y otro día
y todas esas veces digo que no y ahí,
minúsculo mi pensamiento como es
minúsculo un sacapuntas perdido en la mochila,
tu inexistencia material, qué edad
tendrías, si el alma es algo entonces
qué forma tiene, si en el cielo siempre
tenés la misma edad y en qué año
te conservan, mis alumnes me dicen, profe
mi mamá tiene tu edad y pienso
que estoy más grande, que vos

31
tendrías tantos años, hago cuentas
para ver en qué mes hubieras nacido y ahí,
minúsculo mi pensamiento como es
minúsculo un alfiler con cabeza azul plata
prendido a una almohadilla guardada
en un cajón del lavadero, si existe
el cielo, si hay en el universo
un espacio que oficie de paraíso,
si acaso ese paraíso es Plutón
y me imagino Plutón como un lugar
donde no hay que ser (algo) ni tener (nada),
Plutón es un lugar en el que alcanza el cuerpo
el sueño profundo de una noche de invierno,
medias de lana hasta las rodillas y té de jengibre,
Plutón es armarse un hogar para estar como punto de intransitividad
donde no hay líneas de colectivos, gorros de lana
y barandas fabricadas para 1,80 centímetros, no hay
almohadas manchadas con rimel ni cajeros
con cifras de tres o cuatro dígitos, solo
el constante y preciso placer de estar
sin que te pese tener que existir entonces,
Camilo me interrumpe, profe,
¿sos mamá? y ahí,
minúsculo mi pensamiento como es
minúscula una cereza en un cajón de fruta

32
una tarde de verano, ayer fue dieciséis y en
septiembre hubieras cumplido dieciocho,
una ecografía con estatuto de verdad telegráfica,
estoy sola en la puerta de la cocina de la que
era mi casa, por qué estoy dando explicaciones
cuando solo debería dártelas a vos y ahí,
minúsculo mi pensamiento como es
minúsculo un lunar al lado de un ombligo,
dieciséis años una explicación,
veintiocho años otra explicación
treinta y cinco años otra explicación
y por fin, Benjamín, por fin,
alguien me dice la verdad.
Pienso que quizá tengo un hijo
que llegó a Plutón antes que yo.

33
34
María Andrea González / CABA

SI LA POESÍA VINIERA EN BLÍSTERS…


pido prestado otro cuerpo cuando escribo
la poesía como un cuerpo montado
a horcajadas
sobre mi cuerpo roto
sobre mis partes rotitas

escribo
desde ese rincón del ring
en que quiero decir a pedacitos las palabras
para demorarlas
como se demora el sexo
mientras practico cómo se dicen los malvones
del fondo
porque yo quiero decir yo plantando nuestros malvones
o tal vez solo quiero decir yo un rato más
en nuestra casa
y ande buscando en la poesía
toda esa escena
obvia

35
de decir para quedarme
DESPLIEGO MIS REMEDIOS SOBRE LA MESA
… delante de todos
con la impunidad de un dealer entrenado
en algún rincón de mis tragedias
dejé atrás a la mujer prudente que fui

intento no repetirme
no perpetuar mis dramas
desoírme mejor cuando me duelo
no hay margen de borradores de mariandreas
que ya me gasté

tengo un altar con santitos que saben de mí


en una estantería alta de la alacena
si vieras cuánta teatralidad improvisamos
con ellos
a solas
en mi cocina

CUANDO TE ENSEÑAN POR PRIMERA VEZ


a hacer la plancha en el agua
todavía no entendés
la cuestión física de flotar

36
eso de que el cuerpo no pese
casi que levita
empujado por la ola

la nuca bien hacia atrás


que el agua te tape las orejas
te indican
y que pienses en nada

todavía no sabés en ese momento


y vas a tardar una vida
en aprenderlo
que estás entrenándote
para flotar
en tus propios mares

SABÉS QUE ES IMPOSIBLE RETENERLO


cerrás el puño
de bronca o de impotencia
da igual
y entonces
después de mil veranos
aprendés a tomar distancia

[…]

37
38
Cristhian Monti / Entre Ríos

Sus manos iban


del cenicero al vaso.
No sabía que el sol ya entraba.
Se encandiló pero siguió
pitando hasta terminar
el cigarro. Vació el vaso
y después sí,
bajó la persiana
como si fuera invencible.

Gatos flacos entre las sombras


de lo que fueron trenes.
Luz última del día
sobre el puente negro,
cerca de las barrancas.
Silos y lapachos,
aves de carroña
alborotando a la parvada.

39
Vos bailando en las vías,
balasto, tus pies
de punta, un cisne que se tizna.

40
Ezequiel Nacusse / Tucumán

Agua

El hombre que amo está nadando.


Su cuerpo sumergido hace estrellar las montañas.
¿Sabe que lo amo
y que visto este traje como de atardecer
para no saltar encima suyo?

El paisaje es una cosa informe


donde se superponen relieves como ojos, declives.
Nada amanece.

El hombre es verde; el paisaje azul.


Mi sombra extraña su mirada
que explica los fenómenos de refracción.
El hombre nada.
El hombre que amo está nadando. Él nada.
El nada.
Esta página es como la red de mis ojos.
Una lámina de agua nos separa.

41
El poema que me escribiría si fuera vos
Es la edad en que las chicas somos deformes. Tenés
un brazo más largo que el otro,
no aprendés a correr, te duelen
los pechos y no sabés bien
con qué cara mirar a Jesús.
Les conté a mis amigas que en la cama
Ezequiel sólo me tocó la cara.
Fue como besar un fantasma.
Ezequiel dijo que hablar conmigo
era ir por un campo minado
y me hizo llorar.
Sentía que estaba bien llorar.
Me saqué fotos
y se las mandé a ellas.
Puede parecer que no sé estar triste
pero no es verdad.

La verdad es que no sé llorar por él y hay perros


que vi que lloran mejor que yo.
Paseamos todo el fin de semana,
nos dimos la mano cuando dijimos chau.

Él se quedó en la placita de los animales


apoyado en la réplica de una jirafa.

42
Me di la vuelta para verlo:
estiraba la mano para saber qué tan alto era.
Bajito, sos bajito, no llegás a la mitad del cuello.

Eno

Cuando me enteré que estabas embarazada


hice pis durante largos minutos, absorto,
miraba cómo el líquido llenaba
la taza del inodoro
sin comprender qué había dentro de mi cuerpo
o si era el flujo de tu sangre, tu ictericia,
que salía como un fantasma.

Me enteré que ibas a tener un hijo


mientras escuchaba una canción de Brian Eno.
Entonces comprendí lo que era una canción:
una sucesión de silencios atrapados
entre algunos ruidos. La vida también es eso,
pis que golpea contra un depósito
de agua estancada.

Tu cuerpo se encogía en la cama, en una ciudad inundada,


cuando me enteré que ibas a tener un hijo.

43
Yo daba vueltas alrededor de tu casa.
Quería librarme de la maldición
de tomar diecisiete cervezas.
Entonces escuché que tu bebé lloraba
porque te habías dormido sobre su brazo y no tenía las palabras
para pedirte que te hicieras a un lado.
Dejé la última lata sobre la ventana
y me fui a cambiar los muebles de lugar. Flotaban.

44
Mariana Laudani / Bahía Blanca

11

Su nombre había quedado sepultado en los laberintos de las eras


Espectros del pasado lo observaban en la sombra
Un laberinto amurallado con heces

11

Cada paso resonaba en los pasillos como un eco distante


como si estuvieran susurrando palabras olvidadas en su oído

11

Camino por la noche desierta y fría


Una puerta de madera maciza y una conexión inexplicable con la
mansión

11

45
Faroles parpadeantes y la capa moviéndose con el viento
Fueron un indicio para entrar

11

La Luna se filtra por el vidrio de una ventana


De una casa
Donde un poeta había yacido

11

Una caja antigua polvorienta

11

Adentro un libro

11

simbología y estudios matemáticos

11

Ilustraciones de sueños

11

46
no quería pensarlo

11
Pero posta
Eran de él

¿El rock es capitalismo?

Veo que despierta


con los labios secos
desparramado en el pasto de una rotonda
perdido en tiempo y espacio
Lleva cajas felices en el maletero de la moto
lava vidrios en Sarmiento y Zapiola
cocina empanadas souflée que nunca comerá
sostiene el pelo de una chica en el baño de un bar
Se saca la cara con panka y pajarito
Y después le dice a su mamá que es la ultima vez
Que no va a volver a pasar
Limpia la teoría y se rasca con la acción
Levanta la mano en una asamblea
Con miedo a no poder hablar
Vuelve de madrugada flashando morir

47
Mientras te despertás escuchando la futu
le pedís al chanta un G de lemmonhaze
y te preparas para ir a una feria vintage
a comprar una camisita para el reci de poesía de hoy
en el que
vas a decir
El rock es capitalismo
Y bla

48
Mario Ortiz / Bahía Blanca

ESCRITO CON UNA HEBRA DE LANA MARRÓN QUE ENCONTRÉ POR AHÍ

Tomá el hilo y extendelo.


Colocá en uno de sus extremos a una madre junto a unas agujas.
Distribuí cuatro paredes y formá una habitación con un amplio
ventanal que dé a un patio con plantas y una parra.
¿Es la tarde? ¿Ya anochece y es otoño? Desplegá con tu mano el color
del cielo, de las cosas y de la luz. Cuidá esos detalles.
La madre comenzará a tejer. Soltá el hilo a medida que lo demande.
Aprovechá ese momento porque la hebra es extremadamente corta,
apenas unos centímetros.
Cuando ya no sientas en la yema de tus dedos el cosquilleo de la lana
que va corriendo, cerrá los ojos por un momento hasta que todo haya
desaparecido.
Ese pulóver hubiese sido para vos.

49
LA CANCIÓN DEL POETA ATRASADO

Todavía no he dicho nada.


Todavía, apenas imagino cómo podría decir algo,
una cosa pequeña,
insignificante.
Pero ahí está la luna.
Se eleva muy despacio
y va a brillar toda la noche.
La voz de aquellos a quienes soñamos
es inaudible para el resto del mundo.

El lingüista Randolph Pérez anotó en su cuaderno de apuntes:

Sindudamente, la palabra que tiene el significado más amplio


posible es ‘cosa’, su masculino ‘coso’ y sus sinónimos “pendorcho”,
“chirimbolo”, “cusifai”. Todo lo que puede verse y pensarse entra en
la categoría de cosa. De hecho, es muy probable que Dios, después
de haber creado el universo con sus átomos, océanos, animalitos,
galaxias, repollos, atardeceres, criaturas con alas, agujeros negros,
hombres y mujeres, antimateria, cangrejos y gaviotas cangrejeras de
la ría bahiense, el mismo Dios haya exclamado: “En fin…vamos a ver
para qué sirve todo este chirimbolo”.

50
PROPOSICIÓN PARA UNA ENCUESTA

¿Por qué Dios creó el universo?

a) por amor
b) para desplegarse negativamente y luego reasumirse como Absoluto
c) porque estaba aburrido
d) porque tenía deudas
e) otras

51
52
Diego Poggiese / Punta Alta

21 DE OCTUBRE DE 2017
Tenemos trabajo:
hacer la lista que siempre decimos
y nunca completamos.
No alcanza con ir a buscar
al presidente y a sus mil ministros
cuando el incendio nos vuelva a poner a todos
en caída libre.

Siempre fallamos
porque en el medio nos olvidamos
de anotar los nombres de
los reciclables
los trepadores
los encubridores
los legitimadores.

Fracasamos porque creemos en los


yonosabíanada
mitrabajoeratécnico

53
yosolocumpliaórdenes.
Perdemos porque imaginamos
que los que ponían las firmas intermedias
y publicaban informaciones falsas
eran satélites de los otros
los culpables
los de las manos rojas
y los dientes largos.

Nos derrotan cuando nos convencemos


de que para crear algo nuevo
los necesitamos a todos
incluso a esas pequeñas ratas
que llegado el caso
se cambiarán la piel.

Tenemos trabajo:

Estamos hablando de la desaparición y muerte de un ciudadano


en contexto de represión por decisión de la totalidad de las fuerzas
del Estado argentino y con la complicidad explícita de los poderes
económicos que ejercen toda su fuerza en las redes comunicacionales
de masa. Estamos hablando de que una persona está desaparecida
durante 78 días y luego aparece muerta, cuya autopsia se demora
el tiempo necesario para que el gobierno pueda evaluar el impacto

54
del hecho en sus posibilidades electorales durante los comicios en
curso. Estamos hablando de la gendarmería reprimiendo a balazos
en un campo, de un jefe gritando órdenes. Estamos hablando de que
inmediatamente después hay un desaparecido, y que 78 días después
deviene un muerto. Estamos hablando de ministros presionando,
de periodistas sembrando pistas falsas, de empresas de telefonía
borrando registros de llamadas, de jueces y fiscales desviando la in-
vestigación, de testigos falsos, de funcionarios prohibiendo hablar del
desaparecido en las reparticiones públicas, de inspectores y gendarmes
prohibiendo actos por el desaparecido en las escuelas y universidades.
Estamos hablando de directores de radios gritándoles al aire a sus
periodistas por tocar el tema, y miles de usuarios falsos de internet
contratados para entorpecer la comprensión y la sensibilidad popula-
res. Estamos hablando mientras otros aplauden como focas y repiten
frases, tweets, memes y chistes en los que encuentran alguna razón
que justifique cualquiera de los hechos anteriormente mencionados.
Estamos hablando, y ellos hacen ruido, y al final, seguramente,
todo esto será nada.

Tenemos trabajo:

Hay un muerto como una línea infinita


que divide nuestra tarea;
la de ellos, está en ganar siempre,

55
e incluye
ganar
pisando muertos.
Pero eso
ya lo sabíamos.
Nuestra tarea es otra cosa
no traicionarnos
volver a construir:
sí,ponele.

Pero esta vez, anotar los nombres


de todos aquellos que
cuando se trazó esta línea infinita,
se quedaron de aquel lado.

Es mentira que alguna vez


los hayamos necesitado.
Es mentira:
No son necesarios para nada.

56
Lucas Quiroga / General Alvear

Abril

En otoño
el viento mueve las zarzas
y desparrama las hojas por la vereda
Insisto
en que es mejor dejarlas ahí
y no barrerlas.
Insisto también
en ser como los árboles:
dejar caer todo lo que cumple su ciclo.

FUE EXACTAMENTE COMO LO IMAGINÁS

Estábamos en una terminal


y veíamos a una pareja despedirse:
El lloraba y
ella lo abrazaba.

57
Conversamos un rato
observando la escena. Entonces
recordé una hermosa frase:

nosotros no elegimos el dolor


pero si el lugar de la herida.

TENGO ALMA DE PERRO

Tengo alma de perro y mente de poeta


le ladro a las páginas en blanco cuando es de noche.
Cuando es de día me cagan a puteadas los taxistas
por estar a nada de pisarme. Siempre lloro porque sí:
sin razones fijas extraño de más a quienes no están;
no puedo quedarme quieto en la fila de los bancos;
cuando tengo que pagar la luz en Edes
me dan ganas de salir corriendo a cualquier lugar;
me revuelco por el pasto de las plazas porque quiero
y festejo la llegada de quienes amo con un entusiasmo notorio.
Tengo alma de perro y mente de poeta:
zurcido y torpe me limpio en agua adrede cuando llueve
adrede persigo los bondis como un ciego enamorado
y no me importa llegar tarde a ningún lugar.

58
Cada vez leo más poesía. Cada vez más liviano me siento
y cada vez más cuando es de madrugada aúllo muy fuerte
por la ventana a una ciudad rota que no me escucha
y es cierto de verdad te digo es cierto que
cuando voy a los cafés y me quedo quieto
y me quedo solo y el silencio es más
que exagerado me pregunto
que sentirás vos
hoy al leer
esto.

59
60
Gerónimo Unibaso / Bahía Blanca

¿Intentaste poner la mente en blanco? Liberarte de la sucesión de


impulsos eléctricos formando conceptos. Creemos lograr callar la
mente, pero cuando recomponemos lo que pasó tenemos que llenarlo
de palabras.

Oh, el calor rojo, ese útero que habitamos al cerrar los ojos.

Los cuidados de las plantas


que rodean la casa, ese gesto de
cariño al territorio. “Aquí estoy,
me ocupo”. Las permanencias de nuestras acciones
multiplican detalles. Donde se decía
que sólo podía haber maleza habita
un frutal. Las aves se detienen y disfrutan
cómo si también se las estuviera
cuidando y también el grillo que canta
en las noches. El empeño se desplaza en tiempo,

61
se vuelve ola, inunda. Lo que intento decir
es el ritmo de la vida moviéndose. Y sin embargo
lo que se es nada. Si preguntara
porqué hay algo
en lugar de nada
sería más sincero.

Las palabras tienen hilos


cintas
como las de los altares al costado de las rutas
sólo puedo nombrar a través de ellas.
Es difícil saber dónde termina el poema y empieza el ruido.

Todo lo que escribo es ruido.

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Santiago Venturini / Santa Fe

todo se mezcla está todo


mezclado:
me lavo la cara para despertarme
pero el agua me arrastra hacia otro baño
abro los ojos estoy listo para ir hacia lo que hay
la remera del verano que pasó
muestra mi propio fósil en el espejo
un fantasma asoma la cabeza desde la pieza
y se esconde
el sol de enero que pega
el mismo latigazo en las nucas y las chapas
me dice subite a este brillo
todo sigue igual y aunque no pasa nada
cosas pasan:
un cometa roza la tierra y mi vecino
sale de noche al patio con sus hijos
para verlo cruzar el cielo
un pájaro nuevo canta todas las mañanas
desde algún árbol de mi cuadra
y me quedo quieto escuchando

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doy brazadas en una pileta pública
entre señoras y señores que nadan
para encontrar otra vez sus cuerpos
me escarbo la nariz sentado en la cama y resucito a mi padre
sigo buscando la sensación la sensación la sensación
una noche toco el testículo de silicona
de un pibe que recién conozco
es una perla tuve cáncer me dice estoy viiiiiiiiiiiivo
y los dos nos reímos porque está vivo
o porque estamos un poco drogados
la civilización se derrumba en pantallitas
y lo único que hago es repetir un mantra
parado en la cocina:
yo soy éxito yo soy riqueza yo soy fortuna yo soy alegría
de vez en cuando tengo revelaciones
es como si abriera los ojos en el espacio
son segundos de conexión con algo
demasiado grande pero después
la galaxia se achata
y la luz es la luz una silla es una silla
los dos pies que veo cuando bajo la cabeza
parecen míos pero no son de la especie
todavía espero algo del futuro
aunque por alguna razón siempre estoy volviendo
al origen de las cosas

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voy hacia atrás sigo la tanza que me une
a lo que pasó:
necesito ver la materia de la que viene este plato
el animal del que salió el pedazo de carne
en el que clavo el tenedor
a veces necesito explicar todo pero el resultado
es alguien visto en el momento justo
en que mueve los brazos y no se sabe
si está tratando de decir algo
o si se está por caer

di vueltas por las calles esperando al dealer


en esta época en la que todo empeoró:
empeoraron las drogas empeoró la economía
empeoró el amor
¿estoy en ese momento de la historia
en el que la realidad se hunde para que surja
algo nuevo?
eso creí con la nuca mojada por el calor
de este verano que no termina más
me crucé con una mujer que me miró a los ojos
para asegurarse de que no era una amenaza
me crucé con un perro que corría hacia el este
siguiendo el rastro de alguien o algo

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me crucé con una chica en chancletas
llevando el trofeo de una coca fría
al búnker de su departamento
más de una vez levanté la cabeza
buscando la tormenta prometida
pero las nubes no traían agua
eran mamíferos desperezándose
en la pileta del cielo
frené de golpe en una vereda
abrí y cerré las dos manos me di cuenta
de que por primera vez en mucho tiempo
no tenía movimientos limitados
respiré despacio dejé de atragantarme con oxígeno
tuve un poco de claridad un destello
supe que algo iba a cambiar
que las cosas iban a ser diferentes
aunque todavía no hubiera ningún indicio:
las viejas de mi barrio salen a la puerta
a esperar el apocalipsis
el aire pesado noquea a las familias y sus mascotas
y las pastis que compré no me pegaron.

De Brote (inédito)

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Florencia Vissani / Bahía Blanca

BRILLOS

muchos creen ridículo eso de que los astros nos afectan


a mi me nubla particularmente
la falta de luna

si salgo al patio no hay luces ni sombras


en ese cielo negro
no distingo un sapo de una piedra
los perros aúllan y rompen las bolsas de basura con más furia
en esas noches

el viernes del accidente ya menguaba y el sábado


que empezó y terminó con vos al lado mío
fue luna nueva

recuerdo haber tomado la avenida con velocidad


bien pegada a la derecha
los faroles de los autos eran todos iguales
algunos aparecían de frente otros de costado

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y el que venía detrás no sé si los encendió

después de caer
junté mi pierna como pude
y traté de subir a la bici otra vez

la guardia del hospital público parecía


un campamento de guerra

en los pasillos los enfermos gemían


y el rastro de un cuerpo sangrando resaltaba
en el cerámico blanco

un taxi nos llevó a tu casa


corriste tus instrumentos los bajos la guitarra y
sobre la alfombra
armaste una cama en la primera habitación

pasé esa noche sin luna


sin calmantes
con tu brazo debajo de mi cuello
la lámpara estaba apagada y pude ver muy claro
el brillo que nos envolvía

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CUERPO

por suerte
una semana antes del accidente ví
esa película en la que la protagonista habla
sobre la relación de los enfermos con su cuerpo
el pudor al desnudo se corre
y la preocupación está en verse limpio
en oler bien

qué importante saber


que nada puede decirles de mí
la esponja el jabón
mi pelo al pasar el shampoo
o el banquito que sostiene mi vulva desnuda

lo que tardo en avanzar una cuadra


abrir una puerta o preparar un plato de comida
no es un problema, lo que sí me preocupa es
cómo se siente este cuerpo
cuando estás recostado al lado mío.

me abriste tu cama y bien pegados compartimos la almohada


desde este ángulo veo pelos de tu barba que crecieron
[más
que
otros

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la caspa sobre los hombros de tu remera negra
las uñas que olvidaste recortar
pero hay partes de mí que no veo ni alcanzo
y me avergüenzan

por suerte
una semana antes del accidente vi
esa película en la que un hombre confía su cuerpo quemado
a una desconocida
ella afeita su cara
moja las gasas en un agua con perfume de almendras
limpia su piel y no tiene de qué preocuparse
si al final
es sólo un cuerpo

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Autorxs

Pág 9 / Carolina Amorosi (Bahía Blanca, 1980). Estudió Realización


cinematográfica y se especializó en guión. Se formó en los talleres de
Alberto Laiseca, Santiago Llach y Clara Muschietti. Participó de las
antologías Derivas urbanas (2021, FNBB) , Bajé para respirar (2021,
Ediciones Arroyo) y Campo (2022, Camalote). Publicó el poemario
Vamos a estar mejor en otro lado (2022, Unidad de Sentido) y junto
al grupo Catorce piras edita un fanzine gratuito de poesía.

Pág 13 / Viviana Ayilef (Chubut, Puelmapu, 1981). Es Profesora,


Licenciada y Magister en Letras por la UNPSJB. Agua de Otoño/Kelleñü
(2011), Cautivos (2013), Meulen (Lo que puede un cuerpo) (2017),
Mailen (2020) y Ayün/ Memorias del Agua (2023) son sus libros de
poemas. También publicó Malvinas en fragmentos (2011/2022), una
compilación de narrativa histórica y Los Cositos (2017), anecdotario
infantil. Sus poemas formaron parte de las antologías: Kümedungun/
Kümewirin. Antología poética de mujeres mapuche (Mora Curriao y
Moraga García, 2010); Antología Federal de Poesía Región Patagonia
del CFI (Bossini, 2014); Con nuestra voz estamos. Escritos plurilingües
de docentes, alumnos, miembros de pueblos originarios y hablantes de
lenguas indígenas (Plan Nacional de Lectura. Ministerio de Educación.

75
Presidencia de la Nación, 2015); Reuëmn. Poesía de mujeres mapuche,
selk´nam y yámana (Espacio Hudson, 2017 y 2020) y Antología de
poesía del sur argentino: Patagonia literaria VI (Hammerschmidt y
Mellado, INOLAS, 2019).

Pág 17 / Yanina Azucena (Asunción, Paraguay, 1989) Diplomada en


Artes del Libro y estudiante avanzada de Artes de la Escritura por la
Universidad Nacional de las Artes. Ideó y curó Lengua Roja de Cebú
y Javorái podcast de poesía paraguaya contemporánea, disponibles
en [Link] la escena actual en la poética paraguaya y de
expresión guaraní. Sus poemas salieron publicados en las revistas Hablar
de poesía y Ulrica.

Pág 21 / Luis Bravo (Uruguay). Poeta y performer, ensayista e


investigador, profesor universitario, doctor en Letras por la Universidad
de Notre Dame (USA). Publicó 10 libros de poesía, 9 discos, 2 cd, 1
DVD, junto a músicos, bailarines, poetas y videístas. Libro más reciente:
Voice & Shadow (La voz y la Sombra), bilingüe, Dialogo Books (New
Orleans, 2020). Su más reciente CD es AlternadoSimultáneo, junto a
Federico Eisner (PM, Chile, 2023). Poemas suyos han sido traducidos
en revistas y antologías al francés, alemán, sueco, estonio, serbio,
portugués, inglés, persa.

Pág 25 / Luis Chaves (San José, Puerto Rico, 1969). Su obra incluye
poesía, narrativa y crónica. Ha recibido reconocimientos internacionales

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y el Premio Nacional de Poesía de Costa Rica 2012. La Akademie Schloss
Solitude de Stuttgart le otorgó la beca Jean Jacques Rousseau del 2011.
Fue residente del prestigioso Berliner Künstlerprogramm (Programa de
Artistas en Berlín) en 2015 y del Institut d’Études Avancées de Nantes
en 2107. Entre sus obras están la novela Salvapantallas (Seix Barral,
2015), el volumen que reúne toda su poesía hasta el momento Falso
documental (Seix Barral, 2016), la crónica/novela Vamos a tocar el agua
(Los tres editores, 2017 / Seix Barral, 2020) y las nouvelles La marea
de Noirmoutier y O.W. ambas en 2020. La edición de 2020 de Vamos
a tocar el agua, por el sello Seix Barral en Argentina, fue Libro del
Año para la revista Rolling Stone. Fue elegido como escritor residente
para la Residencia de Escritura de la Fundación Finestres (Barcelona)
en octubre de 2022.

Pág 27 / Cayre Alfaro Fonseca (Lima, Perú, 1997). Publicó los libros de
poemas: Hay un animal entre nosotros (Personaje Secundario, 2019)
y Quince minutos de receso (Finalista del IV Premio Internacional de
Poesía Centrifugados, España, 2022). Como dramaturgo, es autor de
Comentarios finales (2018) y ¿Es aquí la funeraria? (2021). También
del relato El tiempo útil de las cosas (2019) y el libro ilustrado Perú
en ocho actos (2023). Trabajó en el libro de humor político ¿Quién
quiere ser presidente? (Planeta, 2020) y escribió el libro de actividades
¿Cuánto sabes sobre el Mundial? (Planeta, 2022). Escribió y condujo
las dos temporadas de Zona de lectura, programa de video reseñas
literarias producido por TVPUCP. En la actualidad, dirige la Colección
Remasterizados de la editorial Personaje Secundario.

77
Pág 31 / Florensia Forte (Daireaux, 1987). Profesora en Letras, docente
en escuelas de educación pública y becaria doctoral en Humanidades
(UNS). Coordinó talleres en espacios de educación no formal, participó
en extensión y también coordinó talleres de manera autogestionada.
Publicó Este frío no es un frío en serio (2022), editado por HD Ediciones.
Forma parte del equipo de Contramarea, encuentro de artes escénicas
y espacio de trabajo cultural.

Pág 35 / María Andrea González (Ciudad de Buenos Aires, 1972).


Actualmente vive en Bahía Blanca. Profesora y Licenciada en Letras.
Autora del libro Pienso en lo lindo que me quedaba el rímel en las
pestañas. Ha sido premiada en concursos regionales y nacionales de
poesía y narrativa. Este año acaba de recibir el Primer Premio en Poesía
en el Concurso El Puerto Edita con su poemario Maniobras de amarre.

Pág 39 / Cristhian Monti (Entre Ríos), coeditor en Neutrinos, ha


publicado Veriles (Vox, 2014), El camino de la liebre (Ivan Rosado,
2014), Los ñorse (Editorial Municipal de Rosario, 2018), De cierto modo
da una forma (Nutrias espaciales, 2020) y Escanciar y otros poemas
(Invernadero, 2021).

Pág 41 / Ezequiel Nacusse (Tierra del Fuego, 1990) es Licenciado en


Letras. Integra las antologías de poesía 30.30: poesía argentina del siglo
XXI (EMR, 2013) y Les poetas (Gog&Magog, 2019); y las antologías de
narrativa breve 40° Narrativa tucumana contemporánea (Blatt&Ríos,
2015) y Premio Mujica Láinez XI Edición (Notanpüan, 2019), entre

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otras. Fue becario del Centro de Estudios Latinoamericanos, Universidad
de Colonia (Alemania, 2015/2016) y participó de las residencias para
artistas FILBA-CCR 2016 y Enciende Bienal 2017. Editó los textos de
En la casa-barco. Poesía reunida de Inés Aráoz (EDUNT, 2018). Es
organizador del Festival Internacional de Literatura Tucumán (FILT).

Pág 45 / Mariana Laudani (Bahía Blanca, 1985). Es guitarrista en


la banda Die Explosiven, estudió Profesorado en Artes Visuales, es
cocinera y escribe poesía. Publicó Bártulos (Villa Mora Editorial) y El rock
es capitalismo (?) ( Ediciones Arveja). Actualmente, gestiona junto a
compañeres el espacio cultural Casa Oso de Acero, además es docente
y coordinadora del grupo artístico “Los Chopen”.

Pág 49 / Mario Ortiz (Bahía Blanca, 1965) Es profesor en la Universidad


Nacional del Sur y en escuela secundarias que dependen de la propia
Universidad. En 1985 contribuyó, durante un breve período, en la
formación del colectivo artístico “Poetas Mateístas”. Todos sus libros
de poesía tienen el título general Cuadernos de Lengua y Literatura de
los que lleva publicados doce volúmenes. Este año saldrá por editorial
LUX Salazar sala al azar, escrito en colaboración con Luis Sagasti y una
narración testimonial y religiosa titulada Los Signos.

Pág 53 / Diego Poggiese (Punta Alta, 1971), estudió Letras en la


Universidad del Sur, donde actualmente trabaja como profesor en la
cátedra de Teoría Literaria. Su producción literaria se reduce a una

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novela Clausura, (Hemisferio Derecho, 2015) y un poemario Los días
de la noche, Primer premio del concurso El puerto Edita 2002, (Puerto
Edita, 2023).

Pág 57 / Lucas Nicolas Quiroga (General Alvear 1997). Reside


actualmente en la ciudad de Bahía Blanca dónde se encuentra
finalizando la carrera de Letras. Trabaja como docente en un pueblo
costero. Formó parte de la antología “Derivas Urbanas”. Publicó un
fanzine en la editorial “Enlazadoras de mundos” y un libro de poemas
en “Ediciones Arveja”. Tiene un proyecto visual de difusión poética
llamado Videoproemas.

Gerónimo Unibaso Pág 61 / (San Carlos de Bariloche, 1977) Reside


en Bahía Blanca desde niño. Participó en las antologías Bahía Blanca,
la ciudad letrada (IMFC), Gruñendo (Hemisferio Derecho Ediciones)
y Más vale cinco volando (Ediciones De la calle). Publicó: Escalones
(Colectivo Semilla, 2010) y La Ciénaga (Colectivo Semilla, 2023).
Junto con Lorena Curruhinca dirigen la editorial “Colectivo Semilla” y
organizan la Feria de Editoriales Autogestionadas de Bahía Blanca. Es
Maestro Mayor de Obras.

Pág 63 / Santiago Venturini (Esperanza, Santa Fe, 1981). Publicó los


libros de poesía El exceso (Torremozas, Madrid, 2008); El espectador
(Gog y Magog, Buenos Aires, 2012), Vida de un gemelo (Iván Rosado,
Rosario, 2014), En la colonia agrícola (Iván Rosado, Rosario, 2016),

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Un año sentimental (Caleta Olivia, Buenos Aires, 2019) y Una forma
de llegar al futuro (Gog y Magog, Buenos Aires, 2022). Es profesor,
licenciado y doctor en Letras. Trabaja como investigador en el Consejo
Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Sus temas
de investigación se relacionan con la traducción editorial y la poesía. Es
docente en la carrera de Letras de la Universidad Nacional del Litoral
(Santa Fe, Argentina). Dirige la colección de poesía “Setúbal” en la
editorial Vera Cartonera.

Pág 67 / Florencia Vissani (Bahía Blanca, 1989) es Profesora de


Enseñanza Media y Superior en Ciencias de la Comunicación Social,
Licenciada en Ciencias de la Comunicación -con orientación en
Comunicación y Procesos Educativos- y egresada de la Diplomatura en
Escritura Creativa de la UNTREF. Fue parte de proyectos de educación
popular y de comunicación comunitaria, actualmente se desempeña
como docente en el nivel medio de la educación formal. En el año 2022
fue seleccionada para el proyecto audiovisual “Poéticas Diversas” y
año, fue premiada con las becas del Fondo Nacional de las Artes y del
Fondo Municipal de las Artes. Con este apoyo fue posible materializar
su primera publicación Todo agujero es guarida, ilustrado por Penélope
Chauvié y editado por HD Ediciones.

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Octubre de 2022
Proyecto LUX
8000 Bahía Blanca / Buenos Aires / República Argentina
edicioneslux@[Link] / [Link]

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Carolina Amorosi / Viviana Ayilef / Yanina Azucena
Luis Bravo / Luis Chaves / Cayre Alfaro Fonseca
Florencia Forte / María Andrea González
Cristhian Monti / Ezequiel Nacusse / Mariana Laudani
Mario Ortiz / Diego Poggiese / Lucas Quiroga
Gerónimo Unibaso / Santiago Venturini
Florencia Vissani

Dibujo de tapa y contratapa


Juan Luis Sabattini

ediciones
LUX
84

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