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Historia de "Un Curso de Milagros"

Este documento describe la historia de cómo se escribió el libro "Un Curso de Milagros". Se escribió entre 1965-1972 a través de la transcripción de Helen Schucman de lo que ella escuchaba como una voz interior que identificó como Jesús. Inicialmente los mensajes eran más personales, pero luego se volvieron una enseñanza más directa. El material temprano no estaba destinado a ser publicado y contenía errores, pero con el tiempo la escritura se volvió más fluida y hermosa.
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Historia de "Un Curso de Milagros"

Este documento describe la historia de cómo se escribió el libro "Un Curso de Milagros". Se escribió entre 1965-1972 a través de la transcripción de Helen Schucman de lo que ella escuchaba como una voz interior que identificó como Jesús. Inicialmente los mensajes eran más personales, pero luego se volvieron una enseñanza más directa. El material temprano no estaba destinado a ser publicado y contenía errores, pero con el tiempo la escritura se volvió más fluida y hermosa.
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DIPLOMADO EN

BIODESCODIFICACIÓN

FILOSOFÍA DE LA
BIODESCODIFICACIÓN

[Link]
MÓDULO 6
EPISODIO 1 : HISTORIA DE “UN CURSO DE MILAGROS”

[Link]
Historia de Un Curso de Milagros

Helen Schucman, catedrática de psicología médica de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad de


Columbia, en Nueva York, escuchó una voz que le dictó el libro completo durante un tiempo de 7 años el cual
comenzó en 1965.

William Thetford, compañero de profesión de Helen, tras escuchar atentamente lo que ella le contaba acerca de
la voz, le pidió que empezara a escribir lo que esa voz le decía. Pensaron que de esa forma iban a poder ver si,
tal como Helen creía, estaba padeciendo alguna de las enfermedades mentales que tan acostumbrados
estaban a diagnosticar en su profesión.

Escribieron el Libro en unos siete años (1972). Este fue dividido en tres partes (un libro de Texto, otro de Ejercicios
y un Manual para el maestro). En julio de 1992 fue la primera traducción al español realizada por Rosa María
Wynn.

La historia de los manuscritos de Un Curso De Milagros

(Voy a transcribir un artículo de Kenneth Wapnick, el maestro más inocente que enseñó Un Curso De Milagros
y que fue colaborador en el proceso de estructuración y edición de Un Curso De Milagros).

Kenneth Wapnick:

“Permítanme empezar con una breve reseña de cómo se escribió el Curso, y cómo las anotaciones de Helen
desembocaron en los libros que tenemos. Cuando Helen empezó a transcribir el Curso en octubre de 1965, ella
anotaba lo que escuchaba. Una de las ideas erróneas o mitos sobre su escritura es la creencia de que era la
primera vez que Helen había escuchado una voz interior. No es así. Ella había estado oyendo la voz de Jesús a
lo largo de la última parte del verano, y tenía claro que se trataba de Jesús. Por cierto, debo decir que, aunque
Helen decía que oía una voz interior, lo cual es la manera como esta experiencia suele ser descrita, ella me dijo
años después que esa experiencia se parecía más a que veía las palabras en su mente. Entonces ella escribía
lo que "veía".

Los primeros mensajes pre-Curso que ella recibió tenían que ver en gran medida con ayudarla a tratar con un
colega próximo a ella que se estaba muriendo de cáncer cerebral, y que más adelante murió. Helen anotaba
estos mensajes en taquigrafía, escribiéndolos con símbolos taquigráficos en cuadernos. Ella había aprendido
taquigrafía cuando estaba en la escuela de posgrado y había desarrollado su propia versión, que era en parte
una mezcla de los sistemas Gregg y Pitman, los dos métodos principales de escritura taquigráfica.

Al día siguiente, cada vez que ella y Bill disponían de tiempo en lo que entonces era una agenda muy ocupada,
ella le dictaba a Bill lo que se le había dictado a ella, y él lo mecanografiaba. Tal como él bromearía más adelante.

Él tenía una mano escribiendo sobre la máquina de escribir (esto era antes de la época de los
ordenadores/computadoras) y con la otra mano sostenía a Helen, dado que ella estaba tan nerviosa. A veces,
cuando ella se lo leía a Bill, ella empezaba a tartamudear o perdía la voz. Ella fue siempre una excelente oradora,
así que esto era muy atípico en ella.
En las primeras semanas de transcripción del Curso, las cuales consistían aproximadamente en el material que
iba hasta los capítulos 4 y 5 del Texto inclusive, el dictado sucedía de manera mucho más personal de como
sucedió posteriormente. Era como si Helen y Jesús estuvieran sentados en el sofá de la sala de estar de casa
de Helen teniendo una conversación. Helen hacía preguntas que Jesús respondía, y había también
correcciones a sus errores- de escucha, a lo cual ella, Bill, y yo posteriormente, nos referimos como "errores de
escriba”.

De hecho, el Curso empezó con Jesús diciendo: «Esto es un curso de milagros. Por favor, toma notas. La
primera y fundamental cosa que recordar sobre los milagros es que no hay grados de dificultad entre ellos". No
es así como comienza la versión publicada. Tras algún tiempo en el proceso de escritura, Helen se quejó a
Jesús de que era necesaria una introducción mejor, diciendo: «Ya sabes, ¡quién empezaría un libro con "No hay
grados de dificultad en los milagros!"». Entonces transcribió algunas cosas que se transformaron en la actual
introducción del Curso.

Usualmente, Helen transcribía un principio de los milagros y entonces surgía un montón de debate sobre él,
incluyendo las cuestiones mencionadas anteriormente. Estos debates o discusiones también incluían cosas que
Bill tenía en mente y que le había pedido a Helen que las preguntara de su parte. Gran parte del material que se
produjo durante este tiempo era evidente que no estaba destinado a formar parte de la publicación. Era obvio
que estaba destinado a ayudar a Helen personalmente, y a ayudar a Helen y Bill en su relación, el atribulado
asunto que fue el estímulo inicial para la llegada del Curso. El material estaba también dirigido a la relación de
Helen con su marido, Louis, y a la relación de Bill con sus amigos (Bill era homosexual y nunca se casó). Además
de eso, surgió material para ayudar a Helen y a Bill a cerrar la brecha entre la psicología que estaba ofreciendo
el Curso y la psicología que ambos conocían, que era básicamente freudiana. Aunque la psicología de Un Curso
De Milagros es muy psicoanalítica, en muchos detalles se desvía significativamente de lo que enseñó Freud,
aunque no en los contornos generales o en la dinámica del sistema de pensamiento del ego. Así que había algo
de material sobre Freud y otros psicólogos como Jung y Rank.

Por último, había también, entre otros temas, material sobre la sexualidad, las estadísticas y el retraso mental,
siendo los dos últimos los principales intereses de Helen.

Por diversos motivos, nada de este material estaba destinado a formar parte de la versión publicada. En primer
lugar, porque gran parte de este material era personal sobre Helen y Bill, y no tenía nada que ver con la
enseñanza de Un Curso De Milagros. En segundo lugar, y posiblemente sea aún más importante, Helen era
notoriamente inexacta cuando su propio ego estaba involucrado. De este material temprano, una gran parte fue
coloreada por Helen. Sin embargo, ella era increíblemente precisa cuando su ego no estaba en medio, y es por
eso por lo que la pura enseñanza del Curso es la que es. Uno nunca podría imaginar a Jesús diciendo, por
ejemplo, lo que se dice en el Urtext sobre el sexo —no es que sea algo horrible, pero es evidente que reflejaba
los valores y prejuicios de Helen. Volveré a esto más adelante. El material sobre Freud se inclina fuertemente en
favor de Freud — Jung no sale muy bien parado. A Helen no le gustaba Jung, y a Bill tampoco le gustaba; ellos
no sabían mucho sobre él y su obra, pero no les gustaba Jung. Así que, cuando uno lee esos comentarios sobre
Freud y Jung, resulta obvio que en ellos hay involucrados diversos prejuicios.

Otro punto importante es que cuando los mensajes que Helen anotaba iban sobre cosas concretas del mundo,
frecuentemente eran erróneos. Uno de los mitos sobre Helen y sus anotaciones es que cualquier cosa que
Helen oyera tenía que ser de Jesús, y que, por lo tanto, debía ser considerado como sagrado.
Eso no fue demasiado diferente de la posición fundamentalista sobre la naturaleza infalible de cada palabra de
la Biblia. Nada podría estar más lejos de ser cierto en relación con el Curso. Helen no creía que las palabras que
ella anotaba fueran sagradas, tampoco Bill lo creía (y si vamos al caso, tampoco yo). Al final de este artículo
hablaré de lo que debe ser entendido como algo sagrado.

En cualquier caso, después de las primeras semanas, la experiencia de Helen comenzó a cambiar. En lugar de
ser una conversación, el dictado se volvió esencialmente una lectura directa, como si Jesús estuviera hablando
de pie en un pódium y Helen, su devota estudiante en el auditorio estuviera anotando todo lo que él decía.

Cuando uno lee el Texto a partir de los capítulos 4 y 5 en adelante, se puede ver una gran diferencia en el estilo
de escritura —más fluido, con menos contradicciones en el lenguaje. La escritura se vuelve también cada vez
más hermosa, reflejando la pasión de Helen por Shakespeare. Desde aproximadamente el capítulo 16 en
adelante, hay un creciente número de pasajes en verso, y los dos últimos capítulos del Texto están escritos
enteramente en pentámetro yámbico. Al principio Helen no era consciente de eso, pero después de un tiempo
se dio cuenta de que las palabras surgían en un ritmo definido. Desde la lección 99 en adelante, el resto del Libro
de ejercicios, incluidas bastantes instrucciones prosaicas, están en verso blanco (es decir, la poesía sin rima).

Finalmente, hay porciones del Manual que están escritas en verso blanco, al igual que lo están porciones de los
dos folletos que fueron escritos más tarde ("Psicoterapia: propósito, proceso y práctica" y "El canto de la
oración"). En otras palabras, conforme la audición de Helen se volvía más clara, la escritura se volvía más clara
y bella.

Uno de los ejemplos que he usado en el pasado para describir las primeras semanas de anotaciones es
compararlo con esto: si tú vives en el nordeste o en el medio oeste y dejas tu casa porque te vas de vacaciones
y cierras el agua, cuando vuelves de las vacaciones y le das de nuevo al agua, frecuentemente sale agua sucia,
debido al óxido, porque las tuberías son viejas. Tienes que dejar correr el agua durante un tiempo hasta que las
tuberías quedan limpias de óxido, y entonces el agua sale limpia y clara de nuevo. En cierto sentido, la audición
de Helen se parecía a eso. Ella tuvo una visión, previamente a que el Curso viniera a través de ella; se vio a sí
misma en una playa donde había una barca, y era tarea suya empujar el barco dentro del agua. Un
desconocido, a quien luego identificó como Jesús, llegó para ayudarla. Al ver lo que ella describió como un viejo
aparato emisor y receptor en el barco, Helen le dijo: "Tal vez esto sea de ayuda". Pero él respondió: "No, aún no
estás lista para usar eso". En retrospectiva, Helen comprendió que eso era una referencia al Curso, el cual en
aquella época aún no había comenzado a ser dictado. Ella misma era "la radio vieja", pero su equipo seguía
enredado en las algas marinas, para seguir con la metáfora náutica”.

“Helen transcribió el Texto en aproximadamente 3 años (1965-1968). Tras una pausa de ocho o nueve meses,
ella comenzó a recibir el Libro de ejercicios (1969), y algunos meses después de que el Libro de ejercicios fuera
completado (1971) vino entonces el Manual para el maestro, el cual quedó concluido en septiembre de 1972,
casi siete años después de que ella empezara a anotar el Curso”.

La edición (revisión, correcciones) Helen, Bill y yo, le pusimos el nombre de Urtext a la versión inicial que había
tecleado Bill, la versión original de Bill. Le pusimos el nombre de Urtext por la palabra alemana "ur", que significa
"original". La palabra ha llegado a referirse a cualquier manuscrito original. Bill leía de nuevo a Helen lo que él
había escrito a máquina para así poder estar seguros de que cada palabra era correcta. Hubo ocasiones en las
que Helen no le leía a Bill todo el contenido de las notas (de los cuadernos), porque, tal como ella me contó más
adelante, sabía que eso no formaba parte.
Y otras veces ella le dictaba a Bill directamente algo que no estaba en las notas (en los cuadernos).

Menciono todo esto para hacer hincapié en que ella no consideraba que cada palabra fuera sagrada, para ella
era obvio que una gran cantidad de este material temprano era personal, y tenía también claro que a veces ella
se interponía en el camino. Lo repito una vez más, los primeros escritos eran torpes y contradictorios. Un
ejemplo de esto es cuando Helen escribió: «Los milagros son telarañas de acero». Posteriormente Jesús le dijo
a ella: «Eso no es lo que dije», y lo corrigió. Sucedieron muchos incidentes como ese, pues al principio el
proceso de escritura era muy informal.

Posteriormente, Helen mecanografió de nuevo el Texto dos veces, y durante este proceso hizo algunas
correcciones, siguiendo las instrucciones de Jesús. Es algo que ella hacía por la noche, en cierto modo una
distracción. Le gustaba estar distraída, lo cual también se puede ver en su prestar atención a la forma, evitando
el contenido. De hecho, ella solía decirle a Bill: «Tú le prestas atención a qué se dice en el dictado. Yo le prestaré
atención a cómo se dice». Ella estaba siempre muy orgullosa de la naturaleza poética de lo escrito.

Jesús les dijo muy claramente a ambos, Helen y Bill, que todo lo que era personal o específico no formaba parte
de la versión publicada, y esto lo decía en aquel entonces incluso, aunque ellos no tenían la idea de publicarlo.

Sin embargo, en algún momento resultó obvio que el Curso no era sólo para Helen y Bill, así que se les dijo de
manera muy concreta que sacaran todo el material que no formaba parte de la enseñanza real. Esto se hizo con
sabiduría, no solo porque gran parte de esto era privado y no había la intención de que esto estuviera destinado
a que nadie más lo viera, sino que también (y esto es algo de lo que Helen estaba más que consciente), porque
su ego definitivamente se había metido en medio del camino. El Libro de ejercicios no necesitó cambios en
absoluto, era muy directo, y el Manual era de la misma manera, porque por aquel entonces Helen ya estaba
realmente en la "órbita" o "ritmo del escriba", por así decirlo, y la escritura simplemente fluía a través de ella.

Como mencioné antes, Helen y Bill se habían hecho amigos de Hugh Lynn Cayce, quien era un caballero del sur
en todos los aspectos, dedicado obviamente a la obra de su padre. Él apoyaba mucho lo que Helen había hecho
y estaba impresionado con ella. Hay una bonita historia con respecto a esto. Creo que la segunda o la tercera
vez que Helen y Bill bajaron a Virginia Beach a verle, le mostraron algo de lo que Helen ya había transcrito. Él
quedó impresionado, creyendo que su padre tenía algo que ver con ello. Una de las peculiaridades estilísticas
de las porciones tempranas de la escritura, es que sonaba parecido a Edgar Cayce, con algunos obvios
"cayceísmos". Si piensas que el Curso es difícil de leer, deberías tratar de leer a Cayce.

Hay una gran cantidad de arcaísmos en el material de Cayce, y Helen, que había leído algunos de los escritos
de Cayce, estaba influida por él. Y por eso puedes ver esa influencia al principio del Texto, pero rápidamente
decae.

Así que en esta ocasión una inquieta y ansiosa, Helen estaba dejando la oficina de Hugh Lynn, y él le dijo:
«Debes de ser un alma muy avanzada, aunque ciertamente no lo pareces». Esto formaba parte del "disfraz" de
Helen. Ella no parecía "muy avanzada", te lo aseguro, aunque había un evidente aire de autoridad alrededor de
ella. Inconfundible para cualquiera que la conociera. Sin embargo, ella se comportaba como una típica
neurótica —fóbica y ansiosa — Se apresuraba a juzgar al mismo tiempo que esta exaltada obra de escritura
[UCDM] estaba viniendo a través de ella.
Al principio del proceso de volver a mecanografiar lo transcrito, Jesús le dijo a Helen: «Deja en manos de Bill las
decisiones de edición [de revisión, corrección]». En aquel momento, Bill estaba lo suficientemente cuerdo
[correcto, con buen juicio, sensato; receptivo a la mentalidad correcta] con respecto al Curso y Helen, no —ella
habría quitado cosas que no se leyeran bien para ella [lo que no sonara bien según su parecer]. Esta instrucción
[la de dejar a Bill las tareas de edición] tiene que ver con la versión original, con respecto a la cual Helen estaba
muy ansiosa y debido a ello, su juicio no sería lúcido —pero el de Bill sí—a la hora de eliminar las partes del
material temprano que no formaban parte de la enseñanza del Curso. Eso ciertamente no significa que Bill fuese
el único que hiciera toda la labor de edición. Pues las labores de edición no eran su fuerte. Helen era la editora
en su equipo [como colegas de profesión en el hospital donde trabajaban, cuando redactaban informes
psicológicos o documentos, era Helen la encargada de editarlos y darles la forma final]. Bill no tenía la paciencia
para ello. De hecho, cuando Helen y Bill escribían artículos —ellos publicaban muchos artículos profesionales—
Bill escribía el borrador. Luego Helen lo "destrozaba", editándolo y reeditándolo, lo que era otra fuente de tensión
en su ya, de por sí díscola relación, pues ellos discutían constantemente. De hecho, Helen era una editora
empedernida [era una editora crónica, obstinada, obsesiva] y sobre este asunto tenemos una historia divertida.

En cierta ocasión yo tenía una cita para almorzar con un amigo, (algo que Helen sabía). Cuando yo estaba a
punto de dejar la oficina, Helen estaba al teléfono, así que le escribí una nota muy breve diciéndole que ya me
iba. Sin detenerse en su conversación telefónica, ¡ella sacó un lápiz y empezó a editarla!

En lo que respecta al Curso, Helen no tomó decisiones editoriales por su cuenta. Ella tenía muy claro que no era
su libro. Aunque ella decía que únicamente era responsable de la forma, no del contenido que ella sabía que no
era suyo. Ella no hizo nada con este Curso que ella no sintiese que venía con la bendición de Jesús, incluyendo
las ideas de Bill sobre qué material debía ser eliminado o mantenido como parte del Curso. A medida que la
edición proseguía, el texto fue originalmente repartido en cuatro tomos de carpetas para tesis [poniendo en el
buscador de imágenes de Google las palabras "thesis binders", podes ver ejemplos de cómo son esas carpetas
para tesis]. Helen únicamente quería mostrar a las personas el tomo IV porque, al ser el último, la escritura en él
era muy bella.

Helen y Bill prepararon una edición del texto para dársela a Hugh Lynn (y más tarde lo mismo con el Libro de
ejercicios y el Manual para el maestro), a la cual nosotros (Helen, Bill y yo) decidimos llamar “Hugh Lynn Versión",
para diferenciarla de los manuscritos anteriores. Así que en esta versión había una nota al pie de página
expresando gratitud a Hugh Lynn por su apoyo. Aunque amable y sincera, era obvio que la nota significaba que
esa versión estaba destinada únicamente a Hugh Lynn Cayce. Además, en esa versión se dejó sin eliminar un
arcaísmo de las anotaciones tempranas del Curso, de manera que el Espíritu Santo era nombrado el Ojo
Espiritual, simplemente porque Helen se había sentido nerviosa [temerosa, inquieta, aprensiva, suspicaz] con
respecto a las palabras "Espíritu Santo". Ella usaba las palabras "Ojo Espiritual" como un eufemismo y "Ojo
Espiritual" es una expresión. Me parece, que Cayce la usaba. De todos modos, esa expresión desapareció tras
las primeras secciones del Texto, pero se había quedado sin corregir en la Hugh Lynn Version. Y entonces Helen
decidió sustituirla por "el Espíritu Santo".

Yo conocí a Helen y Bill a finales del otoño de 1972. Yo estaba en medio de mi propio viaje entonces, y estaba
a punto de salir camino de Medio Oriente. Cuando volví en mayo de 1973, vi Un Curso De Milagros por primera
vez, y lo que vi fue la Hugh Lynn versión. Lo leí dos veces completamente el Texto, el Libro de ejercicios y el
Manual para el maestro. Tras mi segunda lectura — otoño de 1973— les dije a Helen y Bill que me parecía que
el Curso necesitaba otra edición, por diversos motivos. El uso de mayúsculas era notoriamente incoherente.
Helen sentía que con muy pocas excepciones (y voy a mencionar estas a medida que avancemos), Jesús
dejaba que ella se ocupara del uso de mayúscula, los signos de puntuación, elegir dónde hacer los cortes para
separar el texto en párrafos, y poner los títulos, ya que el Texto vino entero, sin títulos, ni interrupciones, sin
secciones, ni capítulos, y ni siquiera separación de párrafos. Lo diré una vez más: Helen sentía que eso era su
tarea que en efecto a Jesús no le importaban las comas, los puntos y coma, ni los párrafos, sino solo el mensaje.

Así que Helen se ocupó del uso de mayúsculas, la puntuación, los párrafos, y junto con Bill, de separar el Texto
en capítulos y secciones y ponerles títulos a esos capítulos y secciones.

Una destacada excepción a esto fue la insistencia de Jesús en que Hijo de Dios siempre se escribiera en
mayúscula, para distinguir el uso que le da el Curso que es diferente del que le da el cristianismo tradicional, en
el que el término se reserva para Jesús solamente, y siempre en mayúscula. Por lo tanto, él quería que ese
mismo término en mayúscula fuera usado a lo largo de todo el Curso, pero con su significado extendido para
abarcar a todos, no solamente a él. La palabra Expiación [en inglés: Atonement] tenía que escribirse en
mayúscula también, diferenciándola de la expiación del ego.

Gastamos una exagerada cantidad de tiempo en los primeros cuatro capítulos. Sé que se ha insinuado que esa
edición es algo que yo hice fundamentalmente por mi cuenta, o también se ha dicho que yo influí en las
decisiones de Helen. Cualquiera que conociese a Helen reconocería claramente lo absurdo de esta idea. Nadie,
incluyendo a Jesús, habría sido capaz de conseguir que ella hiciera algo que no quisiese hacer. Creer que yo
pudiera haber tenido influencia en Helen es algo que está muy fuera de lugar. De hecho, éramos muy allegados
y ella me respetaba —yo era como su hijo espiritual— pero de ninguna manera podría tomarse en el sentido de
que yo pudiera sugerir algo que fuera visto como el evangelio, a menos que ella pensara que fuese cierto y lo
comprobara primero consultando a Jesús.

Permíteme dar otro ejemplo del material personal que fue quitado. Había una sección llamada "Verdadera
rehabilitación" que era específicamente para Bill, para ayudarle con sus propias preocupaciones corporales
mientras él se preparaba para asistir a una conferencia sobre rehabilitación en la Universidad de Princeton.

Aunque era un mensaje personal para Bill, se mantuvo en la Hugh Lynn Version que Helen y yo estábamos
editando. Los tres estábamos de acuerdo en que eso no formaba parte del Curso (aunque lo copié en el libro
Ausencia de felicidad) [Quien tenga ese libro publicado por la editorial Grano de Mostaza, ese mensaje se
encuentra completo en su forma original en el capítulo 10, en las páginas 319-321]. Sin embargo, el final de ese
mensaje contenía una hermosa oración, la cual era perfecta para el Curso. Helen y Bill me pidieron que
encontrara un lugar donde ponerla, y en la parte del capítulo 2 titulada "Principios especiales de los obradores
de milagros" parecía que encajaba perfectamente, que es donde está ahora [T. 2.V.A.18]. Entre
nosotros nos referíamos a ella como la "Oración por la salvación", y comienza con las palabras: «Estoy aquí
únicamente para ser útil».

Cuando la edición fue completada, entonces tuvimos que volver a mecanografiarlo. Cuando más adelante vi las
notas originales de Helen (los cuadernos) y el Urtext, me di cuenta de que parte de lo que estaba leyendo no
estaba incluido en el texto publicado, pero era evidente que debería aparecer tal como venía en la anterior
escritura.
Este tipo de incidencias eran un obvio resultado de aquellas veces en que Helen había vuelto a mecanografiar
el material. Por ejemplo, cuando Helen volvía a pasar a máquina el texto, una de las páginas se había quedado
pegada a la siguiente. Como resultado, había tres párrafos que ella nunca vio cuando estaba
mecanografiándolo. Por lo tanto, ese material nunca fue incluido en esa versión ni en ninguna de las siguientes.

Ninguno de aquellos párrafos era de significado diferente a lo que ya había en el Curso, pero claramente
deberían haber sido incluidos. También reconocí otros pasajes que habían sido dejados fuera del Curso
inadvertidamente. Cuando lo que se escribe es mecanografiado y vuelto a mecanografiar, se cometen errores,
especialmente si lo que se ha mecanografiado no es adecuadamente revisado, que fue lo que aconteció con
el Curso. Así que consiguientemente tuvimos que revisarlo en nuestra Fundación en Nueva York, con un grupo
de personas leyendo la versión del Urtext para asegurarnos de que finalmente todo estuviera correcto. De este
modo descubrimos que había palabras, frases y párrafos que habían quedado fuera del Curso, principalmente
en el Texto, y en un caso encontramos algo que había sido omitido en el Manual para el maestro. Por cierto,
hay un folleto de erratas disponible de forma gratuita desde la Fundación, que fue preparado para la segunda
edición y enumera todos los añadidos que se le hicieron al material en la 2a edición. Hubo algunos otros
cambios y correcciones menores. Como Un Curso De Milagros fue originalmente escrito por Helen y Bill, Jesús
frecuentemente se dirigía a ella y a Bill diciendo "tú y el otro". Sin embargo, el Curso no está destinado a ser
leído por nadie más que una única persona —cada uno de nosotros— la cual está implicada en una miríada
[una cantidad innumerable] de relaciones. Así que "tú y el otro" se transformó en "tú y tu hermano" [o en "tu
hermano y tú"]. El cambio fue fácil, pues así se mantenía la métrica [en inglés, "you and each other" rima igual
que "you and your brother" e incluso tienen el mismo número de sílabas, cinco] — siempre una preocupación
de Helen [la métrica]. Sin embargo, habíamos perdido algunas cosas en nuestra edición.

La decisión tomada por la Fundación para la Paz Interior [Foundation for Inner Peace] y por la Fundación para
Un Curso De Milagros [FACIM: Foundation for "A Course in Miracles"] de publicar una segunda edición del
Curso a principios de los años 90 [esta 2a edición en inglés fue publicada en 1992; la 1a edición había sido
publicada en junio de 1976] nos dio la oportunidad de restaurar todo el material omitido. Fue entonces también
[con la 2a edición] cuando establecimos el sistema de numeración, el cual necesitábamos para la concordancia
en la que estábamos trabajando, así como para proporcionar una manera común a todos a la hora de citar los
versículos de UCDM en las diversas traducciones que estaban comenzando a surgir [entre ellas la versión en
español], de manera similar a la Biblia, en la cual, por ejemplo, cualquier persona en el mundo puede encontrar
Juan 5:16, con independencia de la edición, de la paginación o del lenguaje de la versión que use cada uno. Tú
puedes ir al capítulo 5, versículo 16 del Evangelio de san juan. Con el nuevo sistema de numeración, los
estudiantes del Curso de cualquier parte del mundo podrían hacer lo mismo cuando compartieran citas o
referencias.
MÓDULO 6
EPISODIO 2 : PRINCIPIOS Y FUNDAMENTOS DE
“UN CURSO DE MILAGROS”

[Link]
Principios y fundamentos de UCDM

Este es Un Curso De Milagros. Es un curso obligatorio. Solo el momento en que


decides tomarlo es voluntario. Tener libre albedrío no significa que tú mismo
puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que
quieres aprender en un momento dado. Esto es Un Curso De Milagros, toma nota.

Un Curso De Milagros consiste de tres libros: Texto, Libro de ejercicios para estudiantes y un Manual para el
maestro que juntos constituyen un currículo autocontenido para el crecimiento espiritual. Ofrece una metafísica
no dualista pura (el universo físico es una ilusión y Dios no tiene nada que ver con él) con una sofisticada
psicología que describe en gran detalle las sutiles complejidades del sistema de pensamiento del ego (o falso
Yo).

Un Curso De Milagros es una guía que te dirige de forma directa a ese lugar en el tiempo en el que despiertas
ante la luz de tu realidad. Está diseñado por una mente que recordó a su Creador, desde el punto en la
conciencia en el que tú te encuentras. Por eso es directo. Está inspirado por una mente que te habla desde
fuera del laberinto y te guía directo a la salida.

Todo lo que este curso enseña es que has olvidado quién eres y que ha llegado el momento de recordarlo.

Este curso procede de fuera de los parámetros del espacio y del tiempo, y está dirigido a la mente que está
autolimitada por ellos. Con tan solo una frase podrías acceder a la experiencia de tu Ser, tal como la Totalidad
lo conoce. Su autor sabe esto, pero también sabe que la mente a la que va dirigido este curso no se ve a sí
misma de este modo y, por lo tanto, no cree que esto sea posible sin un proceso o un cambio marcado por el
tiempo. El Curso dispone de todo lo que esta mente dividida necesita para poder restablecer su conexión con
la Unidad.

Uno de los aspectos más claros en los que se divide el propósito de este Curso es el de acelerar el tiempo que
la mente temporal cree necesitar para aceptar por completo el mensaje que este Curso propone. Por esta
razón, su herramienta para ayudarte es el milagro. La finalidad de este es mostrarte en un instante aquello que
tanto tiempo te hubiera llevado aprender.

La mente que inspiró UCDM sabe que no existe nada que necesites aprender por el hecho de ser quién eres.
Pero, debido a que lo has olvidado, sabe también que necesitas que se te lleve de nuevo al lugar de donde
procede el Curso y donde tu recuerdo permanece esperándote. Eso ocurriría justo en este instante si no fuera
porque crees que eso es imposible o que requiere un aprendizaje. La voluntad de su autor es que llegues ahora
a ese recuerdo, pero respeta tu decisión de creer en el tiempo. Por eso presenta su voluntad en forma de Curso
para que tú, que crees necesitar aprender, lo puedas hacer.

Este Curso no tiene la intención de crear ningún establecimiento, estructura o ideología alrededor de sus ideas.

La intención es la contraria: poder separar a la mente humana de toda creencia o estructura para que pueda
dar cabida de nuevo a la verdad. Esta aparecerá en la mente de cada uno de forma totalmente individual y
específica. La verdad nunca es igual en la forma porque la verdad en esencia carece de forma. Por esta razón
la finalidad de UCDM no es darte una forma de la verdad, sino ayudarte a deshacer los obstáculos que vos
mismo pusiste entre tu mente y la verdad. Este Curso no es más que una forma que la verdad ha tomado para
que la reconozcas. El Curso no es el fin, sino el medio. El único propósito de Un Curso De Milagros es alcanzar
la iluminación a través de la transformación de tu mente.

Libro

El libro está estructurado en tres partes: El Texto, el Libro de ejercicios y el Manual para el maestro. Un Curso
De Milagros sugiere que se lea a la vez el Texto y se vayan realizando los ejercicios. Deja para el final la lectura
del Manual para el maestro. Esto tiene su lógica ya que el Manual para el maestro tiene sentido una vez que la
mente se entrenó a percibir desde la inocencia. El Libro de ejercicios está dividido en un ejercicio por día del
año (365 ejercicios). Pero, no es condición sine cuan non hacer un ejercicio por día. Se puede estar varios días
con el mismo. No recomiendo hacer más de uno por día.
MÓDULO 6
EPISODIO 3 : CONCEPTOS INTRODUCTORIOS A
“UN CURSO DE MILAGROS”

[Link]
Conceptos de UCDM

El mensaje de UCDM tiene el propósito de llevar a la mente de la experiencia del miedo a su naturaleza
amorosa. El Curso enseña que nuestro problema fundamental es creer que nos hemos separado del Amor
Incondicional que somos, y en un intento por escapar de la aterradora carga de culpa por lo que creemos que
hicimos, proyectamos esa culpa sobre los demás. Olvidando que a través de un cambio de mentalidad
podemos permitir que nuestra mente inocente reemplace al ego perdonándonos y disolviendo el error de
percepción sobre la idea de separación que nunca ocurrió. De este modo no solo levantamos el peso de la
culpa que hemos volcado sobre las otras personas sino también sobre nosotros mismos. Mediante nuestra
decisión de perdonar, aprendemos a recordar que realmente jamás abandonamos a nuestra fuente y a nuestro
creador que es el amor y que permanecemos tal como el amor nos creó: Inocentes. Esta filosofía podría
considerarse un no dualismo puro ya que la metafísica de UCDM nos muestra que nunca nos separamos de
Dios o del Amor. Este sistema de pensamiento sostiene que el Amor no está involucrado en modo alguno con
el ilusorio e irreal mundo de la percepción.

La diferencia con el sistema de pensamiento no dual del hinduismo por ejemplo es que en el hinduismo se cree
que el mundo irreal representa a un Dios que está jugando sus juegos en el mundo, en cambio en UCDM Dios
no tiene nada que ver con lo ilusorio del mundo. Un concepto central en la filosofía de Un Curso De Milagros es
que las ideas no abandonan su fuente. Esto quiere decir que nosotros (ideas, chispazos del amor) seguimos
unidos a nuestra fuente el amor, Dios, el universo, la luz como prefieras llamarle. Por lo tanto, en cualquier
instante podemos recuperar nuestra consciencia de quienes somos. En el Curso surge el concepto de Cristo.

Cristo, alternativamente, pues, se puede definir como una idea en la mente de Dios. Cristo es nuestra
mentalidad recta o inocente. Por lo tanto, si las ideas no abandonan su fuente, la idea que es Cristo jamás
PUEDE ABANDONAR SU FUENTE, así las creaciones de Cristo tampoco abandonan la suya.

Podemos comparar a Dios con el sol, y a Cristo (cada uno de nosotros) y sus creaciones con los rayos que
emanan del sol. El Curso plantea que solo existe el amor y el conocimiento, el conocimiento es el estado de
consciencia no dual, abstracto y totalmente unificado, el cual trasciende la percepción y por consiguiente la
mente es inmutable, cierta y plenamente entendible. El contraste es la experiencia del miedo, que no es más
que un pedido desesperado de amor.

Dice UCDM:
El miedo ha dado lugar a todo lo que crees ver: a toda separación,
a todas las distinciones y a la multitud de diferencias que crees
que configuran el mundo. Ninguna de estas cosas existe. El enemigo del amor
las inventó. Mas el amor no puede tener enemigos, de modo que no tienen
fundamento, existencia o consecuencia alguna. Se les puede atribuir valor,
pero siguen siendo irreales.
¿Cómo nos sanamos mediante Un Curso De Milagros?

La Biodescodificación y Un Curso De Milagros coinciden en que el origen de todos los síntomas está en la
mente. Son nuestros pensamientos los que le dan forma a nuestro cuerpo. Por lo tanto, la sanación comienza
en la mente.

Una mente sin entrenar no puede lograr nada.

Para comenzar la sanación debemos entrenar, tenemos que realizar una gimnasia mental, esa gimnasia mental
es la Autoindagación.

La clave para la sanación según UCDM es el perdón. El propósito del perdón es liberarnos de las falsas
creencias de separación, culpa y castigo. El perdón nos permite salirnos del mundo del ego para vivir en la
inocencia.

¿Qué es lo que hay que sanar? Lo que hay que sanar siempre es la mente y no el cuerpo.

Para que un pensamiento se haga carne tiene que existir una creencia.

El propósito de las enseñanzas de UCDM es ampliar la consciencia de la unidad. Al ampliar la consciencia de


unidad recuperamos el poder de nuestra mente que se encuentra en comprender que todo está unido. La
curación siempre es la integración de las polaridades. Esto implica dejar de proyectar nuestros juicios hacia los
demás y empezar a observarnos.

La curación es amar al prójimo como a nosotros mismos.

Los que no se aman se sacrifican y enferman.

Cuando vivimos en el paradigma de la separación y la victimización nos sacrificamos creyendo que es algo
bueno porque creemos que para amar hay que sacrificarse. El amor jamás implica sacrificio. El sacrificio es
egoísmo puro porque quiere cambiar algo que no nos gusta en vez de aceptarlo. El vehículo más importante
para lograr la sanación es el pensamiento inocente.

El Buda decía: “Ni nuestros propios enemigos nos pueden hacer tanto daño como nuestros propios
pensamientos”. Hoy en día la psiconeuroinmunología certifica lo que Buda decía hace 5000 años. Los
pensamientos y las emociones producen respuestas químicas en nuestros cuerpos. Para sanar tenemos que
dejar de creer que nuestros pensamientos no tienen valor y que no crean efectos.

Hay que mantenerse muy alertas y observar con qué pensamientos alimentamos a nuestra mente.
La curación llega cuando la mente está en paz. El recurso para hallar la paz para UCDM es la expiación. La
expiación es el acto consciente de elegir soltar nuestras falsas percepciones de culpabilidad y pecado y
reemplazarlas por percepciones inocentes y libre de condenas. Mientras nos creemos culpables y pecadores
escapamos hacia afuera para no ver nuestro interior creyendo que en él se esconde un monstruo que nos
comerá. Al escapar de nosotros mismos proyectamos nuestra culpa y dolor en otras personas recreando la
idea de separación. Esto produce miedo y ese miedo nos aleja cada vez más de nuestra identidad amorosa. Al
creernos insuficientes y pecadores buscamos obtener paz afuera, ya sea en personas, objetos, títulos, etc. Esta
búsqueda insaciable nos vuelve mendigos emocionales.

La enfermedad es búsqueda externa, la salud es paz interior

La acción más importante que un ser humano puede emprender en búsqueda de la paz no es
ninguna iniciativa política sino la simple retirada de proyecciones personales.
- Carl G Jung.
MÓDULO 6
EPISODIO 5 : INTRODUCCIÓN A LAS
DIVISIONES DE LA MENTE

[Link]
Las divisiones de la mente

El ego es una creencia a la cual le damos valor. El ego no existe por sí sólo, no es una entidad. Es un sistema
de pensamiento que hemos construido basado en una “diminuta y alocada idea” como le dice UCDM de creer
que estamos separados de nuestra fuente, el Amor. Esta idea de separación le dio origen al cuerpo y al mundo.

PRIMERA DIVISIÓN: “Una diminuta y alocada idea”.

Un Curso De Milagros da respuesta a uno de los problemas filosóficos y teológicos centrales de la historia de
la humanidad. ¿Qué es la creación de la dualidad desde la unidad? ¿Cómo llega la imperfección a la existencia?
¿Cómo el amor se volvió miedo? UCDM nos enseña que el mundo Celestial: una parte del Dios (Amor) perfecto
e indivisible se separó de su Fuente (el Amor) y se hizo independiente y, por lo tanto, externo para siempre al
Todo. El acontecimiento de la separación (siempre a nivel mental) y cómo esta evoluciona hasta llegar a
convertirse en el sistema de pensamiento del ego (la mente separada del Amor) y el mundo (La creación del
miedo), a través del lente de una sucesión de divisiones, una serie de fragmentaciones que ocurren dentro de
la mente separada. La mente dividida solo puede dividir, similar al mecanismo biológico de la división de las
células conocido como mitosis. Esta dinámica se llama PROYECCIÓN cuando refleja al ego, en contraste con
la dinámica que pertenece al Espíritu Santo (la mente inocente o Alma), la cual se llama extensión.

Los pensamientos se originan en la mente del pensador, y desde ahí se


extienden hacia afuera. Esto es tan cierto del pensamiento de Dios
(extensión) como el tuyo (proyección). Puesto que tu mente está dividida,
puedes percibir y también pensar. No obstante, la percepción no puede eludir
las leyes básicas de la mente. Percibes desde tu mente y
proyectas tus percepciones al exterior.
- UCDM

Una vez que la “diminuta y alocada idea” de estar separado del amor pareció surgir, esta continuó dividiéndose
y dividiéndose y dividiéndose.

Tú que crees que Dios es miedo tan solo llevaste a cabo una sustitución.
Esta ha adoptado muchas formas porque fue la sustitución de la verdad
por la ilusión; la plenitud por la fragmentación. Dicha sustitución a su vez
ha sido tan desmenuzada y subdividida, y dividida de nuevo, una y otra vez,
que ahora resulta casi imposible percibir que una vez fue una sola,
y que todavía sigue siendo lo que siempre fue.
- UCDM
La “diminuta y alocada idea” pudo haber ocurrido en la mente por ejemplo al preguntarse: ¿Es esto todo lo que
hay? ¿Habrá algo distinto al amor? ¿Puedo actuar separado de mi fuente? UCDM explica cómo el ilusorio
pensamiento de separación inicial se fragmentó hasta convertirse en un mundo ilusorio que “nunca abandonó
su fuente”. El proceso ilusorio de fragmentación de este pensamiento en diferentes personalidades y egos,
nunca ocurrió realmente pero el hijo del Amor, cree que sí. Inherente a este pensamiento de separación se
encuentra el deseo de ser el Dios, de ser autocreado en vez de ser Dios-creado; el deseo de crear la realidad
por cuenta propia. El Amor no es el autor del miedo. El autor del miedo es tu mente dividida. Hemos elegido
pensar en forma diferente a como piensa el amor, que siempre es inocente y, por lo tanto, hicimos posible el
hecho de tener miedo. Cuando la “diminuta y alocada idea” pareció ocurrir, fue como si lo imposible hubiese
sucedido y la Mente de Cristo se dividiese en dos, y probase que hay una imperfección en la divinidad y dejase
a la filiación (a las mentes) dividida en dos partes aparentes: la Mente inocente, unida aún con su Creador como
parte de la Mente del Amor; y la mente separada de la Filiación, ahora aparentemente separada de su Fuente.

Interesantemente UCDM utiliza el término Hijos de Dios (Amor) tanto para referirse al Hijo de Dios es su estado
real y no-dualista como Cristo, así como para referirse al Hijo en su estado de dualidad y separado, en el cual
sueña que su realidad es autónoma de su Creador y ya no es uno con Él. Significa que el Amor no juzga si
pensamos inocentemente o separadamente. Sin embargo, desde el punto de vista de la mente engañada del
Hijo, sí pareció como si lo imposible hubiese sucedido y que este pensamiento de separación se hubiese
convertido “en una seria idea capaz de lograr algo, así como de tener efectos reales”.

La pregunta o las preguntas que surgen sobre este sistema de pensamiento son:

¿Cómo pudo ser posible que semejante pensamiento de autocreación, independiente de nuestro Creador y
Fuente, el Amor, surgiese jamás? ¿Cómo pudo el perfecto y amoroso hijo de Dios caer en el miedo y la
separación?

Si bien es perfectamente lógico formular tales preguntas, no obstante, son engañosas, como señala Jesús en
UCDM. De hecho, él trata el asunto en dos lugares. En el Texto afirma, en lo que originalmente fue una
respuesta a una pregunta por William Thetford mientras Helen tomaba el curso: “Es razonable preguntarse
cómo pudo la mente haber inventado el ego, sin embargo, no tiene objeto dar respuesta en función del pasado
porque el pasado no importa, y la historia no existiría si los mismos errores no siguiesen repitiéndose en el
presente”.

El ego exigirá muchas respuestas que este Curso no provee.


El Curso no reconoce como preguntas aquellas que solo tienen apariencia
de preguntas, pero que son imposibles de responder. El ego puede preguntar:
“¿Cómo sucedió lo imposible?”, ¿A qué le ocurrió lo imposible?, y lo puede
preguntar de muchas maneras. Mas no hay una respuesta para ello; solo una
experiencia. Busca solo esta y no permitas que la teología te retrase.

Si alguien te pide que definas al ego y expliques cómo se originó, es porque


cree que el ego es real e intenta, por definición, asegurarse de que su naturaleza
ilusoria quede oculta tras las palabras que parecen otorgarle realidad.
Ninguna definición que se haya hecho de una mentira puede hacer
que esta sea verdad.
- UCDM
Dicho de otro modo, el argumento de UCDM es que una vez que preguntamos cómo sucedió lo imposible (el
ego), en realidad estamos afirmando que el ego sí ocurrió, que la dualidad coexiste con la no-dualidad, o incluso
que la no-dualidad no existe en absoluto. Recapitulando, en la primera división, el sueño imposible de la
“diminuta y alocada idea” pareció como si la Mente Una de Cristo se hubiese dividido en dos, y dejara la Mente
Inocente y la mente del ego como realidades coexistentes.

SEGUNDA DIVISIÓN: “La respuesta”.

La mente que ahora parece haber llegado a la existencia, y que esta por su cuenta como una entidad aislada
y separada, continúa dividiéndose, puesto que eso es lo que es. Así, lo que había sido una mente separada
ahora de repente se convierte en dos, la división que resulta en lo que Un Curso De Milagros califica como
mentalidad errada y mentalidad correcta. Y de ese modo pasamos a la segunda etapa de nuestro relato: la
“respuesta” de Dios a la “diminuta y alocada idea”.

Un Curso De Milagros nos dice que en el instante en que el pensamiento de separación penetró en la mente
del Hijo del Amor, originando al ego (mente separada) y ocasionando que el Hijo del Amor olvidase la Mente de
la cual se separó (la mentalidad inocente), en ese mismo instante el Amor, la consciencia dio una respuesta, el
Espíritu Santo (la voz del alma o de la inocencia).

La esencia del ego es separarse de la inocencia, y, por consiguiente, la creación del Espíritu Santo deshace
este error al restituir en nuestras mentes el vínculo con nuestra fuente.

La Voz del Espíritu Santo es la Llamada a la Expiación, es decir, a la restitución de la integridad de la mente. Es
la llamada a retornar a la mente inocente.

El Espíritu Santo o nuestra inocencia es el recuerdo perfecto de nuestra mentalidad amorosa. Es la parte de
nuestra mente que radica dentro de cada mente que aparenta estar fragmentada, una lejana memoria de
nuestra fuente.

La función del ES (Espíritu Santo) o de la inocencia es mantener nuestro vínculo con el Amor
La diferencia entre el Ego y el ES es que el ES no puede percibir y el Ego no puede gozar de conocimiento. No
están, por lo tanto, en comunicación, ni jamás lo podrán estar.

El Amor no hace nada. Simplemente Es. Es un constante estado o presencia en nuestra vida.

TERCERA DIVISIÓN: “Pecado, culpa y miedo”.

El ego es consciente de un poder superior al suyo, al cual él le debe su existencia, y este poder es la mente del
Amor que ha elegido, a través de lo que yo he llamado el tomador de decisiones, creer en el sistema de
pensamiento del ego. El ego sabe que en cualquier momento podemos retirar la creencia en él y entonces él
desaparecería. Esta es la amenaza que experimenta el ego por lo tanto busca defenderse manteniéndonos en
el engaño permanente.
Sin tu lealtad, protección y amor el ego no puede existir.
- UCDM

Su existencia depende de tu mente porque el ego es una creencia tuya.


- UCDM

El poder de decisión es la única libertad que te queda como prisionero de este mundo.
- UCDM

El curso explica que el ego no entiende lo que es la mente, y, por lo tanto, no entiende lo que somos.

Los culpables y los inocentes son totalmente incapaces de entenderse entre sí. Cada uno percibe al otro
diferente de cómo se percibe a sí mismo, lo cual impide que pueda haber comunicación entre ellos, pues cada
uno ve al otro de modo distinto de cómo se ve a sí mismo.

El ego intenta convencer al Hijo del Amor cada día de que es culpable por haberse separado de su fuente.

El plan del ego consiste en hacer creer al Hijo que mire dónde mire hay separación. Y lo convence de que al
haberse separado de su fuente cometió un pecado que nunca podrá expiar. Y le dice que ahora que rechazó
a la perfección no tiene más salida que vagar solo y fabricar un mundo en el cual recibir el castigo que se
merece.

El Hijo “contempla” con disgusto el pecado que el ego lo ha convencido de haber perpetrado. Y este es el
comienzo de la culpa: el horror de creer que un terrible pecado se ha perpetrado en contra del Amor, un crimen
tan abominable que jamás se puede perdonar o deshacer.

¿Qué es una ilusión?

Una ilusión es por definición un intento de que algo que se considera de suma importancia sea real, si bien se
reconoce que es falso. La mente, por consiguiente, trata de hacerlo real movida por su intenso deseo de
conseguirlo. Las ilusiones son parodias de la creación: intentos de hacer que las mentiras sean verdad.

En resumen, el cuento de la mente separada es de pecado, culpa y miedo.

Estas sensaciones son totalmente fabricadas y no tienen ninguna base en la realidad. Lo único que sostiene
este sistema de pensamiento es el olvido que el Hijo de Amor no reconoce y sigue creyendo en el mito de
separación y castigo.

El miedo surge en la mente del Hijo porque la mente no ve salida alguna de una vida de pecado y culpa. La
culpa y el miedo se convierten en los principios reinantes de la mente pues el Amor y la verdad han sido
negados y distorsionados y son ahora opuestos.
¿Qué es el Ego?

“El ego no es otra cosa que idolatría, el símbolo de un Yo limitado y separado… Es la “voluntad” que ve a la
Voluntad de Dios como su enemigo, y que adopta una forma en que esta es negada. El ego es la “prueba” de
que la fuerza es débil y el amor temible, la vida en realidad es la muerte y solo lo que se opone a Dios es real”.
Los estados psicológicos de pecado, culpa y miedo representan así el cielo del ego, y paralizan al Hijo y dejan
su mente desamparada en su guerra con este Dios ilusorio, sin que haya una aparente salida del dilema. A
pesar de todo este dolor y terror, el Hijo cree que es libre e independiente, al haber ganado su individualidad.

No obstante, es una libertad pagada con creces por su propio sufrimiento y abrumadora ansiedad.

El ego es el pensamiento de separación hecho real por nuestra creencia de que el pecado es real. Es la
creencia de que no solo nos hemos separado del Amor, sino que somos nuestro propio creador, al destruir así
el verdadero Creador y al usurpar Su función como Primera Causa y Fuente de toda la creación.

La estrategia del ego.

La meta del ego es mantener la individualidad, la libertad y el especialismo que creyó haberle robado al Amor,
sin renunciar jamás ni siquiera bajo pena de muerte, pero rehusando aceptar responsabilidad por ello. La
intención del ego es crear en la mente la idea de que la identidad del Hijo se ha fundido con el pensamiento de
pecado y culpa, el concepto de sí mismo basado en la creencia de que en verdad se ha separado de su
Creador.

La estrategia en primera instancia es confundir al Hijo haciéndole creer que es un Yo pecaminoso, culpable y
aterrado. El Hijo del Amor SE HA VUELTO AHORA EL VICTIMARIO PECAMINOSO, REPLETO DE CULPA que
es concomitante de la creencia en el pecado. La culpa es abrumadora, y no hay palabras ni conceptos en
ninguna lengua que puedan comenzar a contener la enormidad del sentimiento del Hijo de que en verdad el
Cielo ha sido destruido por su pecado, y que la inocencia de Cristo -nuestra verdadera identidad - se ha perdido
para siempre. Su miedo aumenta al pensar en el castigo que su culpa le dice que merece justificadamente por
su pecado.

El Hijo se vuelve hacia el ego en busca de ayuda diciéndole “Me gusta mi individualidad y unicidad, pero
definitivamente no me gusta esta terrible carga de pecado, culpa y miedo. ¿No puedes idear una manera por
medio de la cual yo pueda retener mi existencia individual, pero sin la angustia de estos otros pensamientos?”.

El Hijo obviamente no recuerda a su Yo libre y tomador de decisiones previo a su existencia individual actual
dentro del juego del ego, es por eso que le pide ayuda.

La respuesta del ego al pedido del Hijo no se hace esperar, el ego le responde.

Puesto que el problema es el miedo, y el miedo es causado por el pecado y la culpa, todo lo que tenemos que
hacer es remover la causa y tú te liberarás del miedo. Y yo tengo un plan para lograrlo, un plan basado en mi
propia naturaleza, la cual es separar y dividir. Todo lo que se necesita que hagamos es separar el pecado y la
culpa que no nos gustan, y de ese modo hacemos un nuevo Yo el cual se ha convertido ahora en el recipiente
de este pecado, un Yo que es separado y diferente de ti.
Y así entonces podrás conservar tu identidad individual, pero sin la carga del pecado, del cual ahora se le ha
atribuido a alguien más.

El Yo pecaminoso (A) se divide, y virtualmente se reproduce a sí mismo como lo hace la célula al pasar por el
proceso de mitosis, toma su "cromosoma de pecado" y lo pone fuera de sí mismo (Yo C), lo que significa
proyección. Esto quiere decir-repito, puesto que no existe nada más excepto la mente-que el Hijo (Yo A) cree
que él puede engendrar otro Yo (C), el cual no es sino la imagen espejo de sí mismo. Pero ahora esta imagen
espejo - esta parte separada de su Yo- se percibe fuera e independiente de su fuente, la cual ha olvidado ahora.

Retornamos una vez más a ese importante principio de la mente dividida: aquello hacia lo cual esta mente se
separa y olvida luego aquello de lo cual se separó. Las ideas dentro del sistema de pensamiento del ego
pueden, y sí abandonan su fuente en realidad: la parte rechazada del (Yo A) ha encontrado ahora una nueva
casa en el (Yo C).

Con la separación de la culpa y el miedo del Yo A, el Hijo del Amor ha logrado ahora la meta del ego de retener
su individualidad, pero sin el pecado. Así se ha convertido en un individuo libre de pecado, un nuevo Yo al que
llamamos B. Uno no tiene que ser un genio matemático ni haber recordado siquiera su álgebra de la escuela
para deducir que el Yo A se ha convertido en las personalidades B y C, (A: B+C), entonces el Yo A menos el Yo
C es igual al Yo B (A - C : B); o : que el Yo A individual, pecaminoso, y victimario, menos el pecado, el cual es
ahora la identidad del Yo C, se convierte en el Yo B individual, libre de pecado y víctima.

El Yo ego ha logrado ahora su meta provisional de hacer el pecado real, pero hace que este se ubique en otro
lugar, y para replantear este importante punto: puesto que en la realidad del sistema de pensamiento de la
mente dividida no existe ningún otro lugar, la estrategia del ego exige que el recipiente del pecado sea fabricado,
y que la mente o el Yo que lo fabricó no recuerde lo que ha hecho. El pecado en el Yo ego original A ha sido
separado y proyectado, o transferido a este nuevo Yo C, que se ha convertido en la nueva morada de este
pecado. Esto deja al Yo original sin pecado, o libre de pecado: el Yo B. En efecto pues, el original Yo A
pecaminoso se ha dividido en dos nuevos Yos: uno pecaminoso (C) y el otro libre de pecado (B), y es con el
último con quien el Hijo de Dios se identifica ahora.

Resta decir, que los tres Yos son completamente fabricados: el primero, el Yo pecaminoso (A) que se engendró
para ocultar el recuerdo de nuestro verdadero Yo inocente; y el segundo y el tercero, los Yos separados
impecables y pecaminosos (B y C) que se fabricaron para ocultar y proteger a ese Yo que el Hijo de Dios creyó
que había pecado en contra de Dios. Así pues, el Yo A comienza como un Yo pecaminoso, culpable victimario
y usurpador, y termina como la víctima impecable e inocente llamada ahora el Hijo de Dios, el Yo B. El Yo C es
literalmente hecho a la imagen del anterior Yo A, y así se convierte en el pecaminoso victimario que el ego llama
Dios, quién continuamente procura victimar (o castigar) al Yo víctima B, la versión inocente del Yo A, su Hijo. Así,
lo que una vez fue uno ahora se ha convertido en dos, y al menos en el sueño, estos dos se han separado para
siempre del Yo original. La segunda ley del caos refleja este cambio aparentemente irrevocable de la unidad a
la separación. Dios tiene que ser este victimario perverso, porque él no es nada más ni nada menos que el
malvado victimario que es el Yo pecaminoso Yo A.

Y, sin embargo, todo este plan va encaminado a no funcionar. Consideremos: el ego le ha dicho al Hijo que la
manera de escapar de la culpa como el Yo A radica en proyectar el pecado y la culpa sobre el nuevo Yo C, y
dejar que el Hijo sea el Yo B. No obstante, como veremos de inmediato, el Yo B termina amargamente aterrado
del Yo C, pero olvida de dónde proviene el miedo realmente. Y, por consiguiente, el plan en su totalidad, desde
el punto de vista del Hijo, ha fracasado miserablemente: "las defensas dan lugar a lo que quieren defender”, el
miedo simplemente ha conducido al miedo. Salvo que el problema es que el Hijo no sabe que el plan ha
fracasado. Ha olvidado que hubiese siquiera un plan para salvarlo-Yo A-de un problema miedo, del cual no se
acuerda. Todo lo que sabe es que es el Yo B, aterrorizado por el enemigo (Yo C) presto a asestar un golpe, y él
tiene amnesia total en lo que respecta al verdadero origen de estos Yos.

No puede recalcarse lo suficiente que esto está ocurriendo en la mente dividida, es ilusorio, un sueño inventado
que comienza con la “diminuta y alocada idea” y prosigue con todas las divisiones que inevitablemente resultan
de la creencia en la realidad de separación.

Así pues, es esencial tener presente que el ego no es nada más que este sistema de creencias en la separación,
y que no tiene realidad fuera de la mente tomadora de decisiones que lo concibió. No es nada real, sino
simplemente una creencia en lo que se piensa que es real.

¿Qué es el ego? El ego es más que un sueño de lo que en realidad eres. Un pensamiento de que estás
separado de tu Creador y un deseo de ser lo que Él no creó. El ego es un producto de la locura, no de la
realidad. Es tan solo un nombre para lo innombrable… no es más que un pensamiento ancestral según el cual
aquello que se ha inventado es inmortal.

Y como lo explica en el Texto: La separación es un sistema de pensamiento que, si bien es bastante real en el
tiempo, en la eternidad no lo es en absoluto. Para el creyente todas sus creencias son ciertas.

Lo que le da poder al ego, por lo tanto, es la creencia del Hijo (o tomador de decisiones) en él. En sí y de por sí
el ego es impotente, porque en sí y de por sí no es nada, Y, por lo tanto, no puede tener poder alguno.

Resumen de la estrategia del Ego

Para resumir la estrategia del ego hasta este punto, es: al convencer al Hijo de Dios (Yo A) de que es
pecaminoso y por consiguiente su culpa está justificada, el ego lo ha convencido aún más de que él solo puede
escapar si se separa de su pecado y simula que este ya no existe en él (Yo B), sino que ahora está presente por
completo en otro (Yo C). Estas dos dinámicas básicas del ego de negación y proyección se expresan de ese
modo a través de este truco, el cual ha logrado la necesidad fundamental del ego de que el Hijo conserve la
separación que hurtó en su sueño, pero que ya no crea que es responsable por su aparente pecaminosidad.

El precio que paga por esto, por supuesto, es el terror.

Segunda y tercera parte de la estrategia del Ego

Una vez que el Hijo (el tomador de decisiones) se ha olvidado de su naturaleza unificada y se ha dividido
escuchando la voz del ego queda a merced de la idea de separación. La exhortación que el ego le hace al Hijo
del Amor a que no mire en el interior de su mente, pues si lo hiciera, se daría cuenta de lo que el ego es capaz,
su meta no es el amor, la paz o la protección, sino más bien el miedo, el asesinato, la destrucción.
La pena de muerte es la meta final del ego porque está convencido
de que eres un criminal que merece la muerte, tal como Dios sabe que eres
merecedor de la vida. La pena de muerte nunca abandona la mente del ego,
pues eso es lo que siempre tiene reservado para ti al final. Deseando
destruirte como expresión final de sus sentimientos hacia ti, te deja vivir solo
para que esperes la muerte. Te atormentará mientras vivas, pero su odio no
quedará saciado hasta que mueras, pues tu destrucción es el único fin que
anhela, y el único fin que le dejará satisfecho.
- UCDM

Por lo tanto, no mirar al ego es exactamente lo que sostiene su sistema de pensamiento. Psicológicamente
entendemos este no mirar como la dinámica de negación o represión (utilizadas con carácter sinonímico en el
sistema de pensamiento del Curso); tácticamente y antropomórficamente, reconocemos esta dinámica como
la estrategia del ego para mantener su existencia. El ver este aspecto importante del sistema de pensamiento
del ego facilitará la comprensión del uso que Jesús hace del perdón como el medio por excelencia en la función
de deshacer la creencia del ego en el pecado, la culpa y el miedo.

El Curso en una primera instancia es un entrenamiento a mirar adentro soltar el miedo a mirar en nuestro interior.

[El ego] te pide imperiosamente que no mires dentro de ti, pues si lo haces tus ojos se posarán sobre el pecado
y Dios te cegará [una manera eufemística de decir que Dios te destruirá]. Esto es lo que crees, y; por lo tanto,
no miras. Mas no es este el temor secreto del ego, ni tampoco el tuyo que eres su siervo. El ego, vociferando
destempladamente y demasiado a menudo, profiere a gritos que lo es. Pues bajo ese constante griterío y esas
declaraciones disparatadas, el ego no tiene ninguna certeza de que lo sea.

Tras tu temor de mirar en tu interior por razón del pecado, se oculta todavía otro temor, y uno que hace temblar
al ego.

¿Qué pasaría si mirases en tu interior y no vieses ningún pecado? Esta temible pregunta es una que
el ego nunca se plantea.

Del amor al miedo.

El trastocamiento que el ego hace del amor y el miedo, de tal manera que aquél se convierte en el enemigo y
este se convierte en un dios que oculta la crueldad del ego. Es este dios de miedo el que exige que sus
dictámenes de terror no se cuestionen jamás -otra formalidad- por medio de que el resultado sea un severo
castigo. Es así como Jesús describe este raro y despiadadamente autocrático dios que radica en el corazón
del sistema de pensamiento del ego:
Y los dioses exigen que sus seguidores obedezcan sus mandatos
sin rechistar. A aquellos que cuestionan la sensatez o cuando menos la
cordura de tales exigencias, se les castiga severa e impecablemente. Pues son
sus enemigos los que son irrazonables y dementes, mientras que ellos
son siempre justos y misericordiosos.
- UCDM

Finalmente, existe esta astuta descripción de la etapa final de la estrategia del ego de no permitirle al Hijo que
recuerde lo que el ego se propone. Específicamente, el pasaje se refiere al cuerpo como una defensa en contra
del miedo. No se puede cambiar aquello de lo que no tenemos conciencia, no podemos cuestionar cuando ni
siquiera sabemos preguntar. La función central de la negación en el arsenal de defensas del ego fue subrayada
por la siguiente aseveración de Helen (escriba del Curso) cuando escribió: "Jamás subestimes el poder de la
negación”. Dicho sea de paso, esta oración eventualmente pasó a ser parte de Un Curso De Milagros, en el
comienzo del texto: "no subestimes el poder que el ego le aporta al creer en ella [la culpa].

Debe observarse aquí que el ego tiene que lograr una maniobra engañosa adicional. Para poder mantener la
creencia en la realidad de la separación, el ego tiene que seguir nutriendo la creencia del Hijo en la culpa y el
miedo, y sin embargo tiene que minimizar el dolor de alguna manera de modo que este no resulte intolerable.
En ese punto, por supuesto, el Hijo podría comenzar a cuestionar seriamente si en realidad el ego es su amigo
y protector. En dos lugares por lo menos en el Curso Jesús plantea la retadora tarea del ego de mantener al
miedo oculta sus verdaderas intenciones: el ego puede permitirte y de hecho lo hace, que te consideres
altanero, incrédulo, frívolo, distante, superficial, insensible, desapegado e incluso desesperado, pero no permite
que te des cuenta de que realmente tienes miedo. Minimizar el miedo, pero no deshacerlo, es el empeño
constante del ego, y es una capacidad para la cual demuestra ciertamente gran ingenio.

¿Cómo iba a poder predicar separación a menos que la reforzase con miedo? y ¿seguirías escuchándole si
reconocieses que eso es lo que está haciendo?

El origen y la naturaleza del mundo de tiempo y espacio.

El núcleo del mundo es la idea de fragmentación que el ego le ofrece al hijo de Dios. Como el pecador hijo de
Dios se vuelve hacia el ego a pedirle ayuda este le ofrece al Hijo la idea de fragmentarse para que su Padre
iracundo no lo encuentre.

Y de ese modo, mientras el Hijo único está todavía dentro de su mente, a punto de dividirse y fabricar el universo
físico, este mismo Hijo, siguiendo los consejos del ego, se quiebra en un número de fragmentos casi infinitos,
cada uno de los cuales retiene el sistema de pensamiento del ego de individualidad, culpa, miedo y el modelo
de la tercera división: A-B-C.

El mundo físico entonces no es sino este pensamiento de separación en la mente proyectado al exterior.
Lo que observamos aquí es otro reflejo de la dinámica del ego de separación. El ego toma lo que es
aparentemente inaceptable y aterrador para sí mismo y literalmente lo separa, y de ese modo fabrica un Yo u
objeto específico que se percibe, se experimenta, y por consiguiente cree estar fuera de él.
Desarrollo del concepto del Yo.

Otra manera de resumir la estrategia del ego, poniendo el énfasis en su principio orientador de retener la
separación, pero no la responsabilidad por la misma, es trazar el desarrollo en siete etapas del concepto del
Yo, el cual constituye en realidad una degeneración de nuestro ser original tal como el verdadero Amor nos
creó.

1. Cristo

Comenzamos con nuestro verdadero Ser -Cristo- quién por ser parte de la realidad, está más allá de todos los
conceptos. Por definición, los conceptos son ilusorios, puesto que la verdad de la unidad no dualista del Amor
no puede existir dentro de una estructura conceptual, la cual por su naturaleza misma es dualista:

Los conceptos se aprenden. No son naturales, ni existen aparte del aprendizaje. No son algo que se te haya
dado, de modo que tienen que haberse forjado. Ninguno de ellos es verdad, y mucho son el producto de
imaginaciones febriles, que arden llenas de odio y de distorsiones nacidas del miedo.

¿Qué es un concepto, pues, sino un pensamiento al que su hacedor le da un significado especial? Los
conceptos mantienen vigente el mundo. Mas no se pueden usar para demostrar que el mundo es real. Pues
todos ellos se conciben dentro del mundo, nacen a su sombra, crecen amoldándose a sus costumbres y,
finalmente, alcanzan “madurez” de acuerdo con el pensar de este. Son ideas de ídolos, coloreada con los
pinceles del mundo, los cuales no pueden brindar una sola imagen que represente la verdad”.

La idea de un concepto del Yo no tiene sentido, pues nadie aquí


sabe cuál es el propósito de tal concepto, por lo tanto, si no pueden ni
imaginarse lo que es. Todo aprendizaje que el mundo dirige, no obstante,
comienza y finaliza con el solo propósito de que aprendas este concepto
de ti mismo, de forma que elijas acatar las leyes de este mundo y nunca
te aventures más allá de sus sendas ni te des cuenta de cómo te
consideras a ti mismo.
- UCDM

Cristo está más allá de los conceptos porque, como parte del Amor él está más allá de todos los pensamientos
de dualidad. Su naturaleza no dualista está claramente expresada en este extracto tomado de la elección 95 en
el Libro ejercicios. “Soy un solo ser, unido mi creador”.

Eres un solo Ser, unificado y a salvo en la luz, la dicha y la paz. Eres el hijo de Dios, un solo ser, con un solo
creador y un solo objetivo: brindar a todas las mentes la conciencia de unidad, de manera que la verdadera
creación pueda extender la Totalidad y la Unidad del Amor. Eres un solo ser, completo, sano y pleno, con el
poder de levantar el velo de tinieblas que se abate sobre el mundo Y dejar que la luz que mora en ti
resplandezca a fin de enseñarle a este la verdad de lo que eres.
Eres un solo Ser, en perfecta armonía con todo lo que existe y con todo lo que jamás existirá. Eres un solo ser,
el santo hijo de Dios, unido a tus hermanos y unido a tu Padre en su Voluntad. Siente a este único Ser en ti y
deja que su resplandor disipe todas tus ilusiones y dudas. Este es tu ser, el hijo de Dios mismo, impecable como
su creador, cuya fortaleza mora en ti y cuyo amor es eternamente tuyo. Eres un solo ser, y si te ha concedido
poder sentir este ser dentro de ti y expulsar todas tus ilusiones fuera de la única mente que es ese Ser, la santa
verdad en ti.

2. El tomador de decisiones.

Cuando la “diminuta y alocada idea” pareció ocurrir y el sueño de la separación comenzó, pareciera como si el
hijo del Amor fuese capaz de lograr y en efecto había logrado, lo imposible: separarse de su verdadero ser,
dejándolo con una mente separada, la cual se había dividido en dos partes: la mentalidad errada, elegida por
el ego; y la mentalidad correcta, el hogar del Espíritu Santo. La mente dividida es gobernada por el concepto
del Yo que tiene un tomador de decisiones que representa el poder del Hijo del Amor para elegir entre el ego y
el Espíritu Santo:

La conciencia -el nivel de la percepción (el nivel de la toma de decisiones),


fue la primera división que se introdujo en la mente después de la separación,
convirtiendo a la mente de esta manera en un instrumento para percibir en vez
de un instrumento creador.
- UCDM

Es este tomador de decisiones ontológico -el poder de nuestras mentes para elegir entre la verdad y la ilusión
lo que constituye el modelo que forma la base progresiva para todas las decisiones que parecemos estar
tomando aquí en el mundo de tiempo y espacio como aparentes individuos, que actuamos por nuestra cuenta:

“La única libertad que aún nos quedan en este mundo es la libertad de elegir y
la elección es siempre entre dos alternativas o dos voces”.
“Tú, el tomador de decisiones, no puedes tomar decisiones por tu cuenta.

La única cuestión es entonces con quién eliges tomarlas. Eso es todo, la simple
afirmación de un simple hecho. No tomas decisiones por tu cuenta,
independientemente de lo que decidas. Pues o bien se toman con ídolos o
bien con el Amor. Y le pides ayuda al anti-Cristo o a Cristo, ya que el que
elijas se unirá a ti y te dirá lo que debes hacer”.
- UCDM

3. El Yo individual.

Una vez que se toma la decisión a favor del ego, el separado Hijo, pero todavía único hijo del Amor se olvida de
su decisión y se identifica únicamente con su recién ganado Yo individual. El cual existe solo e
independientemente del Amor, como leemos en este párrafo tomado del Texto:
“El objetivo del ego es claramente su propia autonomía. En un principio, su propósito es estar separado, ser
autosuficiente e independiente de cualquier poder que no sea el suyo propio. Por eso es lo que es el símbolo
de la separación”.

Este Yo separado no solo ha olvidado su decisión de estar solo, sino que ha olvidado aquello contra lo cual
había elegido: el sistema de pensamiento de expiación del Espíritu Santo (La Inocencia). Lo único que persiste
en la conciencia del Hijo del Amor es su Yo individual autónomo, el cual sigue siendo una ilusión:

“La estructura de la conciencia individual es esencialmente irrelevante, puesto que su concepto representa el
error original o pecado original” (la idea de que el hijo está separado de su fuente)”.

No obstante, al menos dentro de su mente engañada, el Hijo del Amor ahora ha convertido su fantasía en
realidad, y dentro de este delirio él existe como una entidad separada:

“Las ilusiones del ego son muy concretas, aunque la mente naturalmente es abstracta. Parte de la mente, no
obstante, se vuelve concreta al dividirse. La parte concreta cree en el ego porque el ego depende de lo
concreto. El ego es aquella parte de la mente que cree que lo que define tu existencia es la separación”.

4. El Yo A: pecaminoso, culpable y temeroso.

Como parte de su estrategia oculta de convertir la mente en un lugar aterrador, lo cual obliga al Hijo del Amor
a abandonarla y tornarse insensato o sin mente, el ego lo convence de la verdad de su relato fabricado de
egoísmo y asesinato. El concepto del Yo del Hijo ahora se vuelve pecaminoso, culpable y temeroso (Yo A). Lo
cual tiene como resultado que este se sienta aterrorizado al pensar en lo que ha hecho:

“Crees ser la morada del mal, de las tinieblas y del pecado. Piensas que si alguien pudiese saber la verdad
acerca de ti sentiría tal repulsión, que se alejaría de ti como si de una serpiente venenosa se tratase. Piensas
que, si la verdad acerca de ti te fuese revelada, te sobrecogería un error tan grande que te apresurarías de
inmediato a quitarte la vida, pues sería imposible seguir viviendo después de haber contemplado semejante
atrocidad”.

5. El Yo B: temeroso.

El ego engatusa al Hijo para que este se aparte del pecado y la culpa y los proyecte en un nuevo Yo (C), el cual
se convierte ahora su morada. Esto deja al hijo de Dios con individualidad intacta, pero sin el pecado y la culpa:
el inocente Yo B que ahora ha surgido. Más este nuevo Yo está precisamente tan temeroso como antes, puesto
que el Yo C falsamente creado se percibe como el asesino. En consecuencia, el ego logra convencer al Hijo de
que su morada en la mente se ha convertido en un campo de batalla, y si el (Yo B) se queda allí será
inevitablemente destruido.

Aquel que usurpa el lugar del Amor y se lo queda para sí mismo tiene ahora
un enemigo mortal… su final es inevitable, pues su desenlace no
puede ser otro que la muerte.
2. 6. El cuerpo.

De modo que ahora el Hijo, buscando salvarse de una aniquilación segura, se fragmenta en un sin número de
pensamientos, los cuales son proyectados fuera de la mente y se fabrica un cuerpo individualizado (Yo B
individualizada), aparentemente protegido para siempre de la intromisión del Amor:

“El cuerpo es una cerca que el Hijo del Amor se imagina haber erigido para separar parte de su ser de otras
partes. Quiere vivir dentro de esa cerca, para morir a medida que esta se desmorona. Pues cree estar a salvo
del amor dentro de ella. Al identificarse con lo que considera es su seguridad, cree ser lo que esta es. ¿De qué
otro modo, sino, podría estar seguro de que permanece dentro del cuerpo, y de que mantiene el amor afuera?”.

Este concepto del Yo totalmente nuevo, encapsulado y definido por la forma, es reforzado continuamente por
la percepción de diferencias entre él mismo y todo el mundo y toda la cosa. Por consiguiente, no hay
conexiones percibidas entre todas las formas en el mundo, y ciertamente ninguna con nuestra verdadera
Fuente. Inevitablemente, pues, nos experimentamos totalmente solos en el universo, y al fin al cabo sin
significado, pues el único significado radica en nuestra verdadera identidad como parte de Dios.

7. La víctima inocente.

Y luego, finalmente, este corpóreo Yo (B) se experimenta como una víctima inocente del mundo, y los pecados
del mundo son los responsables de toda su angustia y todo su sufrimiento. Este es el coronamiento de la
estrategia del ego para retener su propia existencia e identidad separada. Pues ahora el Hijo ha retenido su
individualidad en el cuerpo, pero no hay manera de que se pueda juzgar como responsable de haberlo logrado.

Alguien y algo más lo hicieron. Y el sufrimiento de nuestras vidas, desde el nacimiento hasta la muerte, da
testimonio de la verdad de esto, nuestro último concepto del Yo: la víctima inocente (Yo B) que sufre a través de
las manos pecaminosas de los victimarios del mundo:

“Más cada vez que sufres ves en eso la prueba de que él, nuestro hermano, el pecaminoso hijo del Amor a
quien no se percibe como nosotros, es culpable por haberte atacado. De esta manera, te conviertes en la
prueba de que él ha perdido su inocencia y de que solo necesita contemplarte para darse cuenta de que has
sido condenado…

Siempre que consientes sufrir, sentir privación, ser tratado injustamente o tener cualquier tipo de ansiedad, no
haces sino acusar a tu hermano de haber atacado al Hijo del Amor. Presentas ante sus ojos el cuadro de tu
crucifixión, para que él pueda ver que sus pecados están escritos en el cielo con tu sangre y con tu muerte. Y
que van delante de él, cerrándole el paso a la puerta celestial y condenándolo al infierno”.

“El pecado es la creencia de que el ataque se puede proyectar fuera de la mente en la que se originó la
creencia. Aquí la firme convicción de que las ideas pueden abandonar su fuente se vuelve real y significativa. Y
de este error surge el mundo del pecado y del sacrificio. Este mundo es un intento de probar tu inocencia y, al
mismo tiempo, de atribuirle valor al ataque. Su fallo estriba en que sigues sintiéndote culpable, aunque no
entiendes por qué. Los efectos se ven como algo aparte su fuente, y no parece que puedas controlarlos o
impedir que se produzcan. Y lo que de esta manera se mantiene aparte
jamás se puede unir”.
Y de esta manera el único y perfecto Hijo del Amor, unido con su creador, se ha reducido dentro del sueño del
ego a un vulnerable e inocente cuerpo, cuyos sufrimientos son el efecto de los pecados de algún otro. De este
infernal concepto del Yo no hay manera de escapar.

“Muy pocas esperanzas de alcanzar la salvación, pues el mundo del pecado parecería ser eternamente real.
Los que engañan asimismo tienen que engañar, ya que no puede sino enseñar engaño. ¿Y qué otra cosa sino
esto es el infierno?

4.5 Cuarta División.

El sistema de pensamiento de la separación -pecado, culpa y miedo: víctima y victimario- es separado y


proyectado como un mundo que se cree real e independiente de la mente que lo origina.

El mundo que ves no es más que la ilusión de un mundo. El Amor no lo creó,


pues lo que Él crea tiene que ser tan eterno como Él. En el mundo que ves,
no obstante, no hay nada que haya de perdurar para siempre. Algunas cosas
durarán en el tiempo algo más que otras. Pero llegará el momento en el
que a todo lo visible le llegue su fin.
- UCDM

El cuerpo.

Lo que asegura el éxito del engaño del ego, y refuerza la creencia en la falsa realidad que este ha inventado, es
el cuerpo, el cual da testimonio de la aparente realidad del mundo externo. El cuerpo nos enseña que el
universo físico es independiente y separado de nuestras mentes, y que los observadores pueden contemplar
la aparente realidad física fuera de ellos y estudiarla, medirla, cuantificarla y controlarla.

El cuerpo es el logro supremo del pan del ego. Al convencernos de que nuestras identidades físicas son reales,
el ego opera a través del cuerpo, recordándole a la mente dividida aquellos testigos que la convencen de lo que
ya ha determinado que es la realidad.

“El cuerpo aparenta ser, en gran medida, automotivado e independiente, más en realidad solo responde a las
intenciones de la mente. Si la mente lo utiliza para atacar, sea de la forma que sea, el cuerpo se convierte en la
víctima de la enfermedad, la vejez y la decrepitud. Si la mente, en cambio, acepta el propósito del Espíritu Santo,
el cuerpo se convierte en un medio eficaz de comunicación con otros - invulnerable mientras se lo necesite que
luego sencillamente se descarta cuando deja de ser necesario. De por sí el cuerpo es neutro, como lo es todo
en el mundo de la percepción. Utilizarlo para los objetivos del ego o para los del Espíritu Santo depende
enteramente de lo que la mente elija”.

El deseo del ego siempre es suplantar al Amor. De hecho, el ego es la


encarnación física de ese deseo.
La naturaleza del mundo.

Uno de los elementos esenciales en el sistema del ego es que su pensamiento de separación constituye un
ataque al Amor. El Hijo le dice a su Creador:

Lo que has creado no es lo suficientemente bueno. Yo quiero algo distinto a lo que Tú has dado. Por lo tanto,
inventaré una voluntad, un Yo, y un mundo que suplantará la Voluntad, el Ser y el Cielo que Tú creaste.

Así pues, el Hijo cree que ha aniquilado al Amor, al usurparle Su función como creador y Primera Causa, y que
ahora él se ha establecido firmemente en Su lugar.

Claramente, la “acción” del ego no tiene realidad y existe únicamente en el sueño del Hijo del Amor separado.

Por eso, UCDM enseña que en última instancia el pecado no existe.

El mundo fenomenal es un lugar de forma donde todo está cambiando continuamente y en un estado de
fluctuación. Es evidente que dista mucho de ser perfecto, y consiste de hitos que llamamos cuerpos, los cuales
separan todas las cosas de todos los demás, y limitan la comunicación entre nosotros.

“El mundo que ves es el sistema ilusorio de aquellos a quienes la culpabilidad ha enloquecido. Contempla
detenidamente este mundo y te darás cuenta de que es así. Pues este mundo es el símbolo del castigo, y todas
las leyes que parecen regirlo son las leyes de la muerte. Los niños vienen al mundo con dolor y a través del
dolor. Su crecimiento va acompañado de sufrimiento y muy pronto aprenden lo que son las penas, la
separación, y la muerte. Sus mentes parecen estar atrapadas en sus cerebros, y sus fuerzas parecen decaer
cuando sus cuerpos se lastiman. Parecen amar, sin embargo, abandonan y son abandonados. Parecen perder
aquello que aman, la cual es quizás la más descabellada de todas las creencias. Y sus cuerpos se marchitan,
exhalan el último suspiro, se les da sepultura y dejan de existir. Ni uno solo de ellos ha podido dejar de creer
que Dios es cruel. Si este fuese el mundo real, El Amor sería ciertamente cruel”.

En resumen, el mundo en sí no es nada. Tu mente tiene que darle significado. Y lo que contemplas en él es la
representación de tus deseos, de modo que puedas verlos y creer que son reales. No hay ningún mundo aparte
de lo que deseas, y en eso radica, en última instancia, tu liberación. El mundo no existe aparte de tus ideas
porque las ideas no abandonan su fuente, y tú mantienes el mundo intacto en tu mente mediante tus
pensamientos.
MÓDULO 6
EPISODIO 6 : EL PERDÓN

[Link]
El Perdón

El perdón es un deshacer de las falsas creencias de separación y culpa. El perdón nos ofrece la salvación
mental.

Los milagros son simplemente la transformación de la negación en verdad.


La tarea del obrador de Milagros es, por lo tanto, negar la negación de la verdad.
- UCDM

El perdón es el mediador entre el mundo real y el mundo de los sueños. Solo nos perdonamos a nosotros
mismos. El perdón no perdona nada solo corrige el error de percepción.

La salvación que trae el perdón es sencillamente la corrección o el deshacer de la creencia equivocada en la


separación. Lo que propone UCDM es un cambio en la manera de pensar, no a través de la penitencia o del
sacrificio del cuerpo como se ha enseñado tradicionalmente, no a través de ninguna actividad corporal. No
buscamos salvarnos del pecado en sí, sino de nuestra creencia en el mismo. Esta distinción es crucial. Si
hemos de salvarnos del pecado, entonces este tiene que ser igualmente real, externo a nuestras mentes, y la
separación tiene que ser un suceso verdadero y real que tiene que ser corregido. Comprenderemos que el
problema existe únicamente dentro de la mente del hijo, entonces, la salvación tiene que ser únicamente dentro
de la mente del hijo.

La salvación es el cambio de mentalidad errada a la mentalidad correcta, un cambio de la elección del tomador
de decisiones a favor del ego como maestro a la del Espíritu Santo a quien, metafóricamente hablando, El Amor
ubicó en nuestras mentes después de la separación.

No trates de cambiar el mundo (Yos B y C), sino elegí más bien cambiar
de mentalidad (la decisión de ser un yo A) acerca de él.

El instrumento de la Salvación es el perdón, la corrección en la mente de nuestras percepciones equivocadas


de los demás.

El perdón y la salvación son lo mismo. Perdona lo que


inventaste y te habrás salvado.

Donde previamente habíamos juzgado a alguien como nuestro enemigo, el agente o la causa de nuestro
sufrimiento, ahora ese mismo individuo se ve, con la ayuda del Espíritu Santo, como nuestro
amigo. Jesús enseña que nos perdonamos unos a otros por lo que no hemos hecho, no por lo que creemos
que hemos hecho.
Tu curación demuestra que tu mente ha sanado y que
ha perdonado lo que tu hermano (Yo C) no hizo.

Esto quiere decir que estamos perturbados no debido a las acciones de otros, sino que siempre se debe a
cómo hemos percibido las acciones de otro. Esto, por supuesto, no tiene ningún sentido para nosotros dentro
del sueño de cuerpos, los cuales sí experimentan dolor físico y psicológico. Solo desde la perspectiva de la
mentalidad correcta, la cual está afuera del sueño, este principio se torna no solo sensato sino verdad.

Y nuestra percepción, como hemos discutido antes muchas veces, es impulsada por nuestra necesidad de
negar el pecado de nosotros mismos (Yo A) y verlo en otro (Yo C). El pedir la ayuda del Espíritu Santo, nos
permite que nuestra percepción de ataque sea corregida de modo que podamos entenderlo ahora como una
petición de ayuda o de amor. De este modo, Jesús nos enseña en Un Curso De Milagros otra forma de ver el
mundo. Esta visión no niega las acciones externas o el comportamiento que nuestros órganos sensoriales
informan, sino que simplemente reinterpretan lo que hemos visto, o más apropiadamente aún, lo que creímos
haber visto. Como señala Jesús: la percepción es una interpretación, no un hecho. “Es un proceso continuo de
aceptación y rechazo, de organización y reorganización, de sustitución y cambio. Evaluar es un aspecto
esencial de la percepción, ya que para poder seleccionar es necesario juzgar”.

Crucial para comprender el significado de la salvación en UCDM, es que no es el mundo o el pecado de lo que
uno necesita salvarse, pues, para replantear este punto tan importante, el problema no es lo externo. Más bien,
el problema es el oculto sistema de pensamiento de separación, nuestra manera de pensar, lo que originó al
mundo y al pecado. Es esta manera de pensar, el ego, lo que podemos llamar más adecuadamente el diablo,
re interpretando el sentido tradicional de maldad de la palabra. En otras palabras, el diablo no es nada más que
la creencia de que es posible que haya una fuerza que se oponga al Amor, y que puede triunfar.

La mente puede hacer que la creencia en la separación sea muy real


y aterradora, y esta creencia es lo que es el diablo.

Por lo tanto, si el problema es la creencia en la separación, la solución solo puede ser la unidad. El perdón se
refiere de esa manera al proceso de reunirse con otra persona, en una relación santa, a quién hasta ahora se
había experimentado como que estaba separada de nosotros, en una relación especial. Al unirnos con otro, un
proceso que solo ocurre en la mente como veremos dentro de poco, permitimos que nuestro error sea
corregido, y de ese modo se cancela la creencia del ego de que el ataque es salvación. En este ataque se
encuentra el lugar de nacimiento de la culpa, la verdadera creadora de este mundo. Dios creó a Cristo (la
inocencia), nuestro verdadero ser, como uno con él, por consiguiente, resultado del continuo unirse con otros,
paso a paso, corrige el sistema de pensamiento que se erigió para tomar el lugar de la unidad del cielo.

El Espíritu Santo (la mentalidad inocente) te lleva dulcemente de la mano,


Y desanda contigo el camino recorrido en el absurdo viaje que
emprendiste fuera de ti mismo, conduciéndote con gran amor de vuelta
a la verdad y a la seguridad de tu interior.
La salvación es un trabajo de deshacer las divisiones el ego mediante el perdón, al utilizar la correspondiente
corrección de la mentalidad correcta de los Yos A, B y C.

El perdón como un deshacer.

“El sistema de pensamiento del ego es la negación de la verdad de Quienes somos como Cristo, Espíritu puro
y anudados con el Amor. Al volvernos hacia el Espíritu Santo en busca de ayuda, negamos así la negación del
ego, y por consiguiente afirmamos la verdad”.

“Nuestra tarea no es buscar el amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que
han levantado contra él. No es necesario que busques lo que es verdad, pero si necesario que busques todo
lo que es falso”.

“Antes de tomar cualquier decisión por tu cuenta, recuerda que ya has decidido ir en contra de tu función en el
Cielo, Y luego reflexiona detenidamente acerca de si quieres tomar decisiones aquí. Tu única función aquí es
decidir en contra de decidir qué es lo que quieres, reconociendo que no lo sabes”.

¿Deseo ver aquello que negué porque es la verdad?

“Si” tiene que significar “no al no”. Decirle “Si” a la mentalidad


inocente significa que tenemos que estar dispuestos a decir y querer
decir no al no del ego o a la negación de la verdad.

“La felicidad tiene que ser constante porque se alcanza mediante el abandono del deseo de lo que no es
constante”. El milagro no hace nada. Lo único que hace es deshacer. Y de este modo, cancela la interferencia
a lo que se ha hecho. No añade nada, sino que simplemente elimina.

“La salvación es un deshacer. Si eliges el cuerpo, ves un mundo de separación, de cosas inconexas y de
sucesos que no tienen ningún sentido. La salvación es un proceso que deshace todo esto. Pues la constancia
es lo que ven aquellos cuyos ojos la salvación han liberado de tener que contemplar el costo que supone
conservar la culpabilidad, ya que en lugar de ello eligieron abandonarla”.

“La salvación no te pide que contemples el espíritu Y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que esa sea
tu elección. Tu mundo es lo que la salvación habrá de deshacer, permitiéndote así ver otro que tus ojos jamás
habrían podido encontrar. Tú que crees que puedes ver al hijo del Amor como quisiera que fuese, no olvides
que ningún concepto que abrigues de ti mismo puede oponerse a la verdad de lo que eres. Erradicar la verdad
es imposible. Pero cambiar de conceptos no es difícil. Una sola visión que se vea claramente y que no se ajuste
a la imagen que antes se percibía, hará que el mundo sea diferente para aquellos ojos que hayan aprendido a
ver porque el concepto del ego habrá cambiado”.

El perdón, el milagro y o la salvación deshace la negación que permitió que las 4 divisiones sucedieran, lo cual
ocasionó que olvidásemos aquello de lo cual nos separamos.
“En realidad no ha ocurrido nada, excepto que te quedaste dormido y tuviste un sueño en el que eras un
extraño para ti mismo y tan solo una parte del sueño de otro. El milagro no te despierta, sino que simplemente
te muestra quien es el soñador. Te enseña que mientras estés dormido puedes elegir entre diferentes sueños,
dependiendo del propósito que le hayas adscripto a tu soñar. El soñador de un sueño no está despierto ni sabe
que duerme. El milagro establece que estás teniendo un sueño Y que su contenido no es real. Este es un paso
crucial a la hora de lidiar con ilusiones. Nadie tiene miedo de ellas cuando se da cuenta de que fue él mismo
quien las inventó. Lo que mantenía vivo el miedo era que él no veía que él mismo era el autor del sueño y no
una de sus figuras”.

Un Curso De Milagros puede verse como una llamada que se nos hace desde afuera del sueño de separación
y juicio a que cambiemos de mentalidad mediante el perdón y el milagro, Y así despertemos a nuestra
verdadera realidad. Como nos enseña Jesús, una afirmación que muy fácilmente él pudo haber hecho acerca
de sí mismo.

“El final del sueño es el fin del miedo, es el amor nunca formó
parte del mundo de los sueños”.

Perdonar a nuestra fuente: El amor.

De corregir esta distorsión temporal, esa cualidad es ayudar al Hijo (el tomador de decisiones) a que cambie de
mentalidad acerca de su percepción del Amor. Recordamos que el ego había convencido al Hijo dormido de
que el Amor estaba enfadado, determinado a castigarlo por los pecados en contra suya. Desde el punto de
vista del ego, esto descartaba muy oportunamente cualquier posibilidad de verdadera ayuda que el Hijo
pudiese aceptar de su creador, como vemos el siguiente pasaje.

“El AMOR tiene que aceptar la creencia que Su Hijo tiene DE sí mismo y odiarlo por ESO. Observa cómo se
refuerza el temor al Amor por medio de esto. Ahora se hace imposible recurrir a él en momento de tribulación,
pues él se ha convertido en el enemigo que la causó y no sirve de nada recurrir a él. Ahora el conflicto se vuelve
inevitable e inaccesible a la ayuda del Amor. Pues ahora la salvación jamás será posible, ya que el Salvador se
ha convertido en el enemigo. No hay manera de liberarse o escapar. La expiación se convierte en un mito, y lo
que la voluntad del Amor dispone es la venganza, no hay perdón. Desde allí donde todo esto se origina, no se
ve nada que pueda ser realmente una ayuda. Solo la destrucción puede ser el resultado final. Y el Amor mismo
parece estar poniéndose de parte de ello para derrotar a su hijo”.

Comenzamos así el proceso de la salvación cuestionando la voz del ego, al darnos cuenta de que sus
enseñanzas son dementes y contradicen lo que tiene que ser la verdad.

Una vez que has decidido que no te gusta cómo te estás sintiendo, que podría ser más fácil que continuar con:

Y, por lo tanto, espero haber estado equivocado.


Esto mitiga la sensación de resistencia y te recuerda que no se te está forzando a que aceptes ayuda, sino que
esta es algo que deseas y necesitas porque no te gusta cómo te estás sintiendo. Esta ínfima apertura bastará
para que puedas seguir adelante y dar los pocos pasos que necesitas para dejar que te ayude.

Ahora has llegado a un punto crucial porque te has dado cuenta de que saldrías ganando si lo que decidiste no
es como tú pensabas. Hasta que no llegues a este punto, creerás que tu felicidad depende de tener razón. Pero
por lo menos has alcanzado ahora un cierto grado de sensatez: te has dado cuenta que sería mejor para ti que
estuvieses equivocado.

Los 3 pasos del perdón.

A través de la corrección de la mente llamada milagro, el perdón consiste en deshacer los principios de
negación y de proyección del ego, al invertir la dirección que la mente había tomado cuando siguió el consejo
del ego. El perdón como el instrumento de la salvación se puede resumir como un proceso que consta de tres
pasos. (Aunque es de utilidad considerar que el proceso consta de tres pasos, tenemos que recordar que los
pasos esencialmente no ocurren en secuencia en absoluto).

Paso 1.

El primer paso consiste en darse cuenta de que la causa de nuestro mundo personal de sufrimiento y angustia,
de víctima y victimización, no se encuentra en lo que parece ser externo, sino que más bien está dentro de
nuestras propias mentes. Puesto que el mundo externo no es nada más que una imagen externa de lo que hay
en la mente, un sueño cuya dinámica no es distinta de lo que soñamos al dormir en lo cual nada de lo que
sucede es real, cualquier cosa que ocurra en nuestras vidas ha sido soñada por nosotros, literalmente:

El secreto de la salvación no es sino este: que eres tú, el tomador de decisiones junto con el Yo A, el que se
está haciendo todo esto a sí mismo. No importa cuál sea la forma del ataque, eso sigue siendo verdad. No
importa quien desempeña el papel de enemigo y quien el de agresor, eso sigue siendo verdad.

No importa cuál -Yos C- parezca ser la causa de cualquier dolor o sufrimiento que sientas -Yo B- eso sigue
siendo verdad. Pues no reaccionarías en absoluto ante la figura de un sueño si supieses que eres tú el que
estás soñando. No importa cuán odiosa -Yos C- y cuan depravadas sean, no podrían tener efectos sobre ti a
no ser que no te dieses -Yo B- cuenta de que se trata tan solo de tu -Yo A propio sueño.

Basta con que aprendas esta lección para que te libres de todo sufrimiento, no importa la forma en que este se
manifieste. El Espíritu Santo repetirá esta lección inclusiva de liberación hasta que la aprendas. Él quiere
mostrarte la única causa de todo sufrimiento, no importa cuál sea su forma. Y comprenderás que los milagros
reflejan esta simple afirmación: “yo mismo fabrico esto, y es esto lo que quiero deshacer”.

Así que el primer paso en este proceso es devolver el problema a la mente del hijo (la decisión de ser el
pecaminoso Yo A), donde se encontraba antes de que el ego lo elimine mediante la proyección. La causa ha
sido devuelta de ese modo el lugar adecuado, el tomador de decisiones de la mente:

Visto de este modo, nuestras proyecciones se convierten en un regalo porque vemos en otros lo que hay en el
interior de nuestras mentes. Realmente no hay nadie fuera de nosotros, excepto aquel a quien hemos ubicado
ahí en nuestros sueños. El odio que el ego ocultó ahora se puede contemplar, y se puede optar por una
alternativa diferente al fin. El valor que el mundo tiene para nosotros es subrayado en otro planteamiento tomado
del Texto, el cual recalca la decisión de la mente (Yo A) de hacer real el sistema de pensamiento del ego, y luego
proyectarlo hacia fuera de manera que el mundo -Yo C- parezca enseñarnos el Yo que estamos fingiendo ser
(Yo B).

Paso 2.

Ahora que la causa ha sido devuelta a la mente del Hijo, se nos regresa a la parte de nuestro relato antes de
que el Hijo creyese el cuento de ego. Así pues, al Hijo se le ofrece otra oportunidad de elegir entre las dos voces.

Esto es lo que Jesús quiere decir cuando se nos exhorta repetidamente que elijamos de nuevo, como vemos
en este pasaje que aparece al final del texto:

En toda dificultad, disgusto o confusión, Cristo te llama y te dice con ternura:


Hermano mío, elige de nuevo.
- UCDM

El hijo ha retornado a “la escena del crimen” de su error, y ahora puede cambiar de mentalidad:

Tu papel consiste simplemente en hacer que tu pensamiento


retorne al punto en que se cometió el error, y en entregárselo
así a la expiación en paz.

Nuestra culpa no era una parte inherente a nuestro ser, sino más bien una defensa que elegimos para proteger
nuestra individualidad. Y puesto que no fue nada más que una decisión nuestra, podemos fácilmente cambiar
nuestra mentalidad. El peor miedo del ego es que cambiemos nuestra forma de pensar. Y de ese modo,
habiendo retornado al punto original de elección donde se había cometido el error, reconocemos el mismo, y
al elegir en contra de nuestra individualidad y de nuestra culpa, elegimos a favor del principio de expiación del
Espíritu Santo.

Debo haber decidido equivocadamente porque no estoy en paz. Yo mismo tomé esa decisión, por lo tanto,
puedo tomar otra. Quiero tomar otra decisión porque deseo estar en paz. No me siento culpable porque mi
mente inocente, si se lo permitió, anulará todas las consecuencias de mi decisión equivocada. Elijo permitírselo,
al dejar que la inocencia decida en favor del Amor por mí.

Paso 3.

Con esta decisión de despertar del sueño de culpa y terror del ego, los ojos del Hijo se abren lentamente, en el
tercer paso, a la maravillosa verdad de la cual le habla la voz de expiación de Dios. La memoria inalterada e
inmutable del Amor comienza a alborear en el interior de su mente, y recuerda el hogar junto al Amor el cual
nunca abandonó en verdad. Es este recuerdo lo que significa la caída de la individualidad del ego, pues en la
presencia del perfectamente unificado amor de Dios, no queda nada del Yo separado. El Hijo cumplió con su
parte y ha desempeñado su única responsabilidad en la salvación: al aceptar la expiación para sí mismo y el
dar la bienvenida a la verdad en su mente:
Un milagro no puede cambiar nada en absoluto. Pero puede hacer que lo que siempre ha sido verdad sea
reconocido por aquellos que lo desconocen; y mediante este pequeño regalo de verdad se le permite a lo que
siempre ha sido verdad ser lo que es, al Hijo de Dios ser él mismo y a toda la creación ser libre para invocar al
Amor cual una sola mente.

Para replantearse estos tres pasos del perdón: primero el Hijo cuestiona la validez del cuento de víctima y
victimario del ego, Yos B Y C; estamos sujetos a fuerzas fuera y más allá de nuestro control. Esto trae el
problema del pecado y la culpa devuelta a nuestras mentes (Yo A) donde en verdad pertenecen, y no en algún
otro. De este modo se efectúa el deshacer de la proyección, el segundo paso se hace posible ahora puesto que
el primer paso le permite al hijo reconsiderar su decisión original de escuchar al ego. La base del problema era
la creencia del Hijo de que él era pecaminoso y culpable. Ahora que esta creencia se puede mirar de nuevo -en
la mente, y con el Espíritu Santo- y de ese modo se retira nuestro apego a ella. Una vez que se ha optado por
esa alternativa y nuestra decisión ha cambiado, la culpa desaparece, puesto que lo que la mantenían en su lugar
era solo nuestra creencia en ella:

“Cuando aceptas un milagro, no añades tu sueño de miedo a uno que ya está siendo soñando. Sin apoyo, el
sueño se desvanecerá junto con todos sus aparentes efectos, pues es tu apoyo lo que lo refuerza”.

Lo que permanece entonces es el amor que siempre estuvo ahí. El tercer paso, por lo tanto, no es realmente
un paso en absoluto. Es el natural e inevitable resultado de la aceptación de la corrección del Espíritu Santo que
ya se ha logrado.
MÓDULO 6
EPISODIO 7 : SISTEMAS DE PENSAMIENTO, DEL
DUALISMO AL NO DUALISMO ABSOLUTO

[Link]
Del dualismo al no dualismo absoluto

Todas las religiones y doctrinas espirituales del mundo se caracterizan por tener un sistema de pensamiento
dual o no dual. Las personas que hacen Biodescodificación tiene por lo general un sistema de pensamiento no
dual, pero yo te estoy ofreciendo con esta formación de que des un paso hacia el sistema de pensamiento no
dual absoluto o puro como le llama Cristo en UCDM.

DUALISMO: El 99,9 por ciento de las doctrinas psicológicas y espirituales del mundo son dualistas. El
dualismo es el concepto de creer en un sujeto y en un objeto. El observador observa lo observado. El
observador y el objeto observado están separados. Este es el principio de la física clásica. Este sistema de
pensamiento te considera el EFECTO de una CAUSA externa. El mundo parece estar fuera de nuestro control
y solo podemos interactuar con el mundo como observadores pasivos y en muchos casos sufrientes de él. En
el dualismo las personas no son conscientes de que el universo es una proyección de sus estados mentales.

Eso es vivir en el paradigma de la victimización y la separación. En el dualismo tenemos dos mundos aparentes:
el mundo del ser humano y el mundo de Dios. Ambos parecen ser verdad. Se trata del mundo que la gente da
por hecho, junto con la experiencia de la conciencia, que es el dominio del ego. Para tener conciencia, tienes
que tener algo de lo que ser consciente. De modo que eso no es la unicidad del Espíritu.

SEMIDUALISMO: Este estado se produce cuando el aspirante espiritual o la persona que quiere cambiar su
vida empieza a tomar la responsabilidad. Para pasar del dualismo al no dualismo atravesamos un periodo
donde la mente comienza a aceptar la idea de que no estamos separados del mundo, sino que estamos unidos
a él. El semidualismo es una forma más consciente de vivir en el mundo. Son personas que se interesan por el
poder de la mente o el estudio de las capacidades del cerebro. Las personas empiezan a aceptar la idea de
que tienen el poder de cambiar sus vidas mediante el control de sus pensamientos y emociones. En el
semidualismo la idea de Dios se hace más cercana y surgen preguntas importantes. ¿De dónde vengo? ¿Hacia
dónde voy? ¿Quién soy? Empiezan a surgir preguntas sobre el amor, la vida eterna, el perdón y la espiritualidad.

La conciencia empieza a despertar lentamente. Durante el proceso de ascender hacia el no dualismo las
personas vuelven a la ilusión o al dualismo reiteradas veces. El semidualismo es un movimiento de la
consciencia que va en la dirección del Espíritu y se aleja lentamente del dualismo. Las personas no se dan
cuenta de que están en una etapa temporal piensan que el mundo es como es y que ellos tienen razón con
respecto a la interpretación de todo. A la actitud del semidualismo la acompañan creencias más amables, como
la idea de que Dios es amor. Se empiezan a cuestionar las viejas creencias sobre religión, política y las creencias
familiares. Este cuestionamiento empieza a disolver el miedo inconsciente que sentía hacia Dios, hacia el amor,
hacia la libertad.

“Los que llevan años aprisionados con pesadas cadenas, hambrientos y demacrados, débiles y
exhaustos, con los ojos aclimatados a la oscuridad desde hace tanto tiempo que ni siquiera
recuerdan la luz, no se ponen a saltar de alegría en el instante en que se les da la libertad. Tardan
algún tiempo en comprender lo que es la libertad”.

Platón escribió: “Podemos perdonar fácilmente a un niño que tiene miedo de la oscuridad. La verdadera
tragedia de la vida es cuando los hombres tienen miedo de la luz”.
El objetivo del ego siempre es el asesinato. ¿Por qué? Porque, si puedes ser herido o destruido, eso significa
que eres un cuerpo; y si eres un cuerpo, todo el sistema de separación del ego es cierto.

En el cielo, no hay distinción entre este y oeste. La gente establece


diferencias en su propia mente, y después cree que son verdad.
- Buda

Bhagavad Gita: “Lo irreal nunca es. Lo Real nunca deja de ser”.

Aquello en lo que eliges creer acaba siendo lo que te afecta.

NO DUALISMO: La filosofía no dualista o advaita enseña que no existe separación entre tu mente y el mundo.
UCDM explica que cualquier cosa que parezca estar separada no es real. El no dualismo implica deshacer la
proyección y asumir la unicidad. Pasamos de un paradigma dual a un paradigma mental en donde somos la
CAUSA y no el EFECTO. En el no dualismo eres el soñador del sueño. No hay nadie más que tú creando la
película del mundo. Porque hay una sola mente. El no dualismo es que no hay dos. Solo hay unicidad, y solo
hay una realidad. De modo que, de los dos mundos aparentes, el mundo de la ilusión -no es verdad- y el mundo
de la realidad del Espíritu -es verdad- y cualquier cosa que parezca asumir una forma física es parte de la ilusión
que crea la mente separada. En el no dualismo aún se cree que Dios está jugando con el mundo. Se piensa
que Dios y el mundo están relacionados. Esto genera dudas en la mente porque si Dios tiene algo que ver con
este mundo no podría ser amor ya que el mundo está loco.

NO DUALISMO ABSOLUTO: La enseñanza de UCDM marca una diferencia con el no dualismo convencional
porque es un no dualismo absoluto o puro ya que reconoce que Dios es la única fuente y la única realidad
y que no tiene nada que ver con este mundo. Este mundo es una fabricación del ego y no del Espíritu. Por lo
tanto, en este mundo nada es sagrado ni maléfico todo es neutro. Para la mente dormida parece que hay dos
mundos separados, el mundo de Dios y el mundo del ser humano, pero solo el mundo de Dios es cierto.

En muy pocas oportunidades en la Tierra hubo personas capaces de reconocer y aceptar esta verdad. Jesús,
Buda, Sai Baba. Aceptar esta verdad requiere de la renuncia a cualquier tipo de identidad personal, sea cuerpo
o alma, ahora y para siempre. El no dualismo absoluto te lleva a desaparecer como individuo para volver a ser
más allá de la forma. Tendrás conciencia de la perfecta unicidad. Este proceso mental hace que el mundo
onírico de las ilusiones no tenga ningún significado, excepto en la medida en que pueda ser usado para regresar
a la realidad de Dios. Cualquier cosa que veas en el universo, es solo un símbolo que tu mente separada está
creando.

En el no dualismo absoluto el perdón surge espontáneamente porque ya no hay nada que perdonar. La mente
se vuelve inocente y experimenta continuamente el amor en su interior.
MÓDULO 6
EPISODIO 8 : VIVIR CON CONSCIENCIA

[Link]
Vivir con consciencia

No tengas miedo del amor, pues solo él puede sanar todo pesar, enjugar
todas las lágrimas y despertar tiernamente de su sueño de dolor al
Hijo que Dios reconoce como Suyo.
- UCDM

El único tiempo que queda ahora es el presente. Aquí, en el presente,


es donde el mundo queda liberado. Pues al dejar que el pasado quede
cancelado y al liberar el futuro de tus viejos temores,
encuentras escape y se lo ofreces al mundo.
- UCDM

Nunca falta ni sobra nada en el presente. Simplemente es


perfecto en cualquier forma que adopte.

Solo estando en el presente, se puede ser feliz, es una decisión que se puede tomar a cada instante. Se cree
comúnmente que el presente o el ahora implican tiempo, que es un lugar en el tiempo entre el segundo anterior
y el segundo posterior. En verdad el tiempo nunca para, siempre está en movimiento. La mente del ego que
solo conoce el tiempo se mueve junto con él, siendo su esclava. Este movimiento constante es el que no le
permite a la mente encontrar el presente. El ego siempre está viniendo del pasado y yendo hacia el futuro. Pero
el presente es un lugar eterno. El ahora siempre es ahora. No existe el presente de antes o un presente que esté
por llegar. El presente nunca cambia, siempre está en el mismo lugar (aquí) y en el mismo momento (ahora).

Solo la mente del ego que lo percibe desde el tiempo puede percibir en el presente la ilusión del movimiento o
de cambio.

Cuando miramos al pasado y al futuro desde una mente viva en el


ahora, veremos que el tiempo nunca nos afectó.

El Maestro Saint Germain habla del tiempo con estas palabras a través de su escriba Consuelo Orpí Láscaris en
el libro: Las nuevas enseñanzas del Maestro Saint Germain:

“Aunque en realidad el tiempo no existe, la personalidad externa logra con mucho éxito coartar la expresión
divina de la vida. No puede coartar realmente la vida, ya que la vida es libertad absoluta, pero fuerza
solapadamente al Ser a sentirse separado de la verdadera vida, a vivir en una aparente separación, forzada por
esa tiranía autoimpuesta en la que el tiempo es uno de sus mayores condicionantes. Libérate de las ataduras
del tiempo. Podemos salir del tiempo en este instante. Comprende que, cuando empiezas a elevarte y
reconocer tu propio Ser, puedes realizarte en un instante”.
Un Curso De Milagros dice que el pasado y el futuro pueden ser resueltos si los ponemos en manos del Amor,
y no solo eso, sino que existe un tiempo y un espacio para que eso ocurra. El tiempo es ahora y el espacio eres
tú.

¿Negarías tú ahora que eso ocurriese?

Mantente alerta, no te identifiques con ningún tiempo. No eres del tiempo. Estás en el tiempo, pero no eres del
tiempo. Jesús dice: «La eternidad existía antes del tiempo y existirá cuando el tiempo se termine». Tú existías
antes de que el tiempo existiese y seguirás existiendo cuando el tiempo se termine. Tú no eres un producto del
tiempo, solo la idea que resulta de ti al aceptar que el tiempo es lo que va a morir, y eso es lo que tú no eres.

La mente presente solo puede ver amor, pues amor es lo único que existe en el presente.

Si yo digo sí al momento presente y siento este sí, no es solo algo


mental; me abro a la vida, y entonces siento en el fondo lo que
no tiene forma, el yo atemporal, el yo que no tiene nada que ver
con mi historia personal.
- Eckhart Tolle.

La iluminación.

La luz ha llegado. Te has curado y puedes curar. La luz ha llegado.


Te has salvado y puedes salvar. Estás en paz y llevas la paz contigo a
donde quiera que vas. Las tinieblas, el conflicto y la muerte han
desaparecido. La luz ha llegado.
- UCDM

Fuiste creado por la luz y permaneces siendo luz.


Iluminarse es simplemente darse cuenta de ello.

Ustedes no pueden buscar la iluminación; no hay ninguna práctica,


ningún sistema, ningún esfuerzo que les traiga la iluminación. Requiere
una mente que está más allá del tiempo, que está
libre de todo conocimiento, libre de toda experiencia. Y ese sentido
de plenitud no puede ser alcanzado a través de ninguna
combinación de pensamientos.
- Krishnamurti
Una vez le preguntaron a un ser iluminado: —Oiga, ¿usted qué hacía cuando se iluminó?
—Cortaba leña —respondió él.
—¿Y qué hizo después de iluminarse? —Terminé de cortar la leña.

En la mente del ego la idea de iluminación representa un cambio, un esfuerzo que requiere una acción que
genere el cambio. La cuestión es que cualquier acción que provenga del mundo de los cambios será temporal
y la verdad es eterna e inmutable. No puedes usar nada de lo que ves desde fuera de un estado de iluminación
para iluminarte. Lo que sí puedes hacer es usar a la mente de la inocencia para que te lleve al punto en el que
puedas aceptar la ayuda de esta mente que está fuera de tus limitaciones y que se ha reconocido a sí misma
y a ti como pura luz y puro amor.

Para iluminarnos no tenemos que hacer nada. Ya somos la luz de todo lo conocido. Desprendernos por un
instante de nuestro deseo de ser otra cosa de lo que somos y ello nos revelará a nuestra verdadera identidad
de Amor. La verdad se halla justo detrás de nuestro deseo de encontrarla. Dejemos de tratar de cambiarnos.

Aceptémonos completamente tal cual somos ahora y lo que estaremos permitiendo es que la memoria de
quienes somos en verdad nos sea dada. Cuando esto ocurre, nada en todo el universo cambia. Sin embargo,
veremos la desaparición de todas las vanas ideas que usábamos para mantenernos alejados de este momento.

Ahora sabemos que recordar tampoco implica tiempo. Nada que sea real necesita nada, sino simplemente ser
reconocido como lo que es.

No trates de dirigir la luz allí donde crees que se necesita.


Más bien trata de aprender a dejarte dirigir por ella.

Salgamos al encuentro de ese mundo recién nacido, sabiendo que Cristo (la inocencia de nuestra mente) ha
renacido en él y que la bendición de su renacimiento perdurará para siempre. Habíamos perdido el rumbo, pero
Él lo ha encontrado por nosotros. Démosle la bienvenida a Aquel que regresa a nosotros para celebrar la
salvación y el fin de todo lo que creíamos haber hecho. El lucero del alba de este nuevo día contempla un
mando diferente en el que se le da la bienvenida a Dios y a Su Hijo junto con Él. Nosotros, que le completamos,
le damos las gracias, tal como Él nos las da a nosotros. El Hijo reposa y en la quietud que Dios le dio entra en
su hogar y por fin está en paz.

Los maestros de Un Curso De Milagros.

Un Maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. Sus atributos


consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar han
elegido deliberadamente no ver sus propios intereses como
algo aparte de los intereses de los demás.
- UCDM
Ama desde lo que da origen a tu Ser y estarás haciendo
aquello que viniste a hacer en este mundo.

Solo podemos dar lo que tenemos, y cuando tenemos lo único que podemos hacer es dar. No se puede
contener. Todo lo que recibimos se extiende más allá de nosotros a todos aquellos que quieren recibirlo.

Un Maestro del Amor no hace nada. No enseña nada en realidad. Solo Es. Su función en el mundo es expresar
la dicha que siente al liberarse de sus propias ataduras. Es la manifestación de la acción de recibir Amor en cada
instante. Cada instante en el que él se extiende está perfectamente diseñado por la inocencia, pues solo
pretende extenderse en este mundo. Los Maestros del Amor son sus receptores y sus portadores. Cuando dos
se reúnen en su nombre, allí aparece. La inocencia es la manifestación de la acción de dar y recibir. Los
Maestros del Amor son aquellos que han decidido dedicarse a esa actividad. Dan la verdad pues están
dispuestos a recibirla, y la reciben porque están dispuestos a darla.

Por sus frutos los conoceréis, y ellos se conocerán a sí mismos.

Sin tu bendición el Amor no existe en este mundo. El tomador de decisiones es el receptáculo al que Él llega
cuando entra en este mundo. Eso ocurre cuando te reconoces a ti mismo como lo que en realidad eres, pues
quien Él es te incluye a ti totalmente. Una mente iluminada sabe que no puede enseñar nada a nadie. En el
momento en el que el maestro empieza a enseñar, está generando una oposición al que empieza a aprender.

Cuando un maestro pretende enseñar algo, está afirmando que se encuentra ante alguien que debe aprender.

De esta forma confirma y da realidad en su propia mente a esa necesidad. Esto crea una oposición completa
y la capacidad real de aprender desaparece, pues el Maestro del Amor se encuentra así ante una imagen en
su mente separada de él, perdiendo de esta manera toda capacidad real de comunicación. Jesús lo expresa
en el libro Diálogo sobre el despertar de esta manera:

“He dicho muchas veces en Un Curso De Milagros que enseñarás lo que sientas necesidad de aprender. Desde
este punto de vista, la enseñanza que des, sea cual sea, se vuelve valiosa para ti. Te sugiero que consideres
que este valor disminuye cuando esperas que esta enseñanza tenga un significado particular para algún otro”.

“A medida que te comprometes con este proceso, tu conciencia se amplía. Tu conciencia de quién eres se
aclara y, mientras esto ocurre, ofreces una ocasión única a aquellos que te rodean. Ellos tienen la ocasión de
ver quiénes son mirándote a los ojos y viendo reflejado en ellos el conocimiento evidente de quién eres tú. Pero
no debes considerar esto como una ocasión que ofreces simplemente. No tengas ninguna expectativa en esto.

Debes dejar a los otros la elección de ver o de no ver. Si haces menos o si tratas de hacer más, harás un juicio
que ni Dios mismo ha hecho”.

“Un Maestro de Dios no hace nada, solo Es. Un Maestro de Dios no hace nada, solo está en el lugar que le
corresponde estar. Es aquel que ha tomado un espacio y un tiempo para mantenerlo vacío. Imagínate, por un
momento, que lo único que existe es aire y tú te encuentras dentro del agua, rodeado de burbujas de agua.
Dentro de un mundo donde solo el aire es real nos encontramos rodeados de burbujas de agua. ¿Qué pasa
cuando una de estas burbujas de agua queda vacía? Pasa que lo único que puede contener es lo único que
existe: aire”.

Ser es tener la actitud de aceptar constantemente, y de forma completa, el instante en el que nos encontramos.

Esto depende absolutamente de nuestra capacidad de escuchar. Un Maestro del Amor es aquel que aprende
a escuchar. Es aquel que suelta todo acerca de lo que cree saber o de lo que cree que pasa a su alrededor y
simplemente se dispone a escuchar. Pararte completamente y abrirte completamente a la disposición de
escuchar implica tu voluntad de escuchar algo distinto a lo que el mundo te ha dicho hasta ahora. Esta es la
forma que adopta un Maestro del Amor que ha completado su proceso. Él sabe desde la experiencia absoluta
de su Ser que aquí no sabe nada. Sabe que aquí no puede enseñar absolutamente nada y que la única opción
que le queda es Ser y que para Ser necesita escuchar.

“Los buenos maestros se dan cuenta de que solo los cambios


fundamentales son duraderos, mas no comienzan en ese nivel.
Su primer objetivo –y el más importante– es fortalecer en el
estudiante el deseo de cambiar”.
- UCDM
MÓDULO 6
EPISODIO 9 PARTE 2 : “UN CURSO DE MILAGROS”
Y EL CUERPO

[Link]
Un curso de milagros y el cuerpo
Aplicaremos el perdón para sanar nuestro cuerpo. En la búsqueda de sanar nuestro cuerpo debemos
comprender que somos una consciencia viviendo una experiencia humana. El cuerpo es una herramienta de
aprendizaje para recordar nuestra verdadera naturaleza: El amor.

Pero el conflicto es que nos hemos identificado con el cuerpo y lo hemos convertido en un medio para obtener
“especialismo” mediante la comparación con otros cuerpos. Al buscar externamente la paz y el valor
empezamos a vivir necesidades psicológicas que son las que terminan creando las enfermedades.

La búsqueda del ego de encontrar aquello que ya es, pero no recuerda, es mediante las relaciones, el sexo, el
dinero, el poder, el éxito y el reconocimiento de los demás. Estas búsquedas no son buenas ni malas, sino que
si las vivimos con apego puede que en algunas oportunidades no nos sintamos satisfechos y creemos
conflictos.

Para sanar nuestro cuerpo debemos observar cuáles son nuestras creencias y liberarnos del apego y
sufrimiento que estas nos producen.

Ejercicio.

• Indagar sobre las creencias limitantes sobre mi cuerpo.

• ¿Cuáles son las creencias negativas sobre mi cuerpo?

• ¿Cómo afectan mis pensamientos negativos a mi cuerpo?

• ¿Cómo me lleva el ego a pensar especialmente sobre mi cuerpo en relación a otros?

• ¿Cómo afectan mis percepciones negativas sobre mi cuerpo a mis conductas?

• ¿Con qué enfermedades atacamos a nuestro cuerpo?

• ¿Cómo uso mi cuerpo para obtener supervivencia?

• El verdadero propósito del cuerpo.

El cuerpo tiene un solo propósito nunca puede tener dos. El cuerpo puede servir a un solo amo: Al ego o al
Espíritu. Cuando sirve al Espíritu es cuando sanamos. El cuerpo tiene que pasar de ser un conflicto a ser un
vehículo para experimentar y compartir lo que somos. Cuando dejamos de usar el cuerpo como un arma para
atacar a otros a través de la culpa y como arma para justificar nuestras creencias de culpabilidad es cuando
recuperamos la energía vital que nos lleva a la sanación. El perdón sana el cuerpo porque libera a la mente de
la necesidad de ataque.
Hoy acepto la verdadera función de mi cuerpo. Acepto que mi cuerpo es
una herramienta para extender amor. Mi sanación se extiende al mundo.
- UCDM
MÓDULO 6
EPISODIO 9 PARTE 3 : “UN CURSO DE MILAGROS”
Y LAS RELACIONES

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Un curso de milagros y las relaciones

Para comenzar a sanar nuestras relaciones debemos comprender cómo experimentamos las relaciones y
luego elegir qué tipo de relación vamos a tener con nosotros mismos y con los demás. UCDM explica que
podemos elegir entre las relaciones especiales (de sufrimiento) y las relaciones santas (de bienestar).

Relaciones especiales.

Para alcanzar su plan de separación y de individualidad el ego busca retener la separación y la individualidad
que cree haberle robado al Amor sin ser responsable de ello, por lo tanto, deposita (proyección) la carga del
pecado sobre otro. Este otro como vimos es el Yo C quien es secretamente invitado por el Yo A. Este plan
oculto del ego sirve para proteger su existencia al mantener al hijo como un ser insensato o sin mente.

Es la relación especial lo que constituye la marca distintiva de la parte final del plan del ego -la cuarta división-
cuya consecuencia fue la fabricación del universo físico.

La función de todas las relaciones desde el punto de vista del ego es la de lograr su propósito primario de
mantener la separación y la culpa real en nuestras mentes (Yo a) y de ese modo hacer que el Amor y el Espíritu
Santo desaparezcan, más hacer a algún otro (Yo c) culpable de este pecado ontológico de usurpar la posición
del Amor. Esto nos permite ser todavía muy individuales (Yo b), pero libres del pecado que ahora claramente le
pertenece a otro.

Las relaciones especiales comienzan con la enseñanza del ego de que nos falta algo, y esta carencia es el
producto directo del pecado y se conoce como el principio de escasez.

“Nuestra sensación de ser inadecuados, débiles o de estar incompletos procede del gran valor que le hemos
otorgado al “principio de escasez” el cual rige al mundo de las ilusiones. Desde este punto de vista, buscamos
en otros lo que consideramos que nos falta a nosotros. “Amamos” a otro con el objeto de ver qué podemos
sacar de él. De hecho, a esto es a lo que el mundo de los sueños se le llama amor”.

En la relación especial nacida del deseo oculto de que los otros nos amen con un amor especial es donde
triunfa el odio del ego. Pues la relación especial es la renuncia al Amor y el intento de asegurar para uno mismo
la condición de ser especial.

Relaciones de odio especial.

En nuestras relaciones de odio, para exponer aquí simplemente la dinámica básica del ego, buscamos alivio al
dolor proyectando la causa de nuestra vacuidad y soledad sobre otros, y de hecho decimos: “Yo (b) soy infeliz
(siento dolor, etc.) debido a lo que tu Yo C ha hecho (o dejado de hacer); soy la víctima al sentir ira y culparte por
mi sufrimiento”.

Para que el sistema de pensamiento del ego sobreviva, por lo tanto, es mandatario que exista un enemigo y
que se le perciba fuera de nuestra mente, pues esto “protege “al hijo de que jamás tenga que comulgar la
verdadera causa de su aflicción: la decisión que tomó, en primer lugar, de escuchar la voz del pecado, culpa y
miedo (Yo a) del ego, en lugar de la voz del Amor de la inocencia.
La ira.

La ira siempre entraña la proyección de la separación, lo cual tenemos que aceptar, en última instancia, como
nuestra propia responsabilidad, en vez de culpar a otros por ello. No te puedes enfadar a no ser que creas que
has sido atacado, que está justificado contraatacar y que no eres responsable de ello en absoluto.

El odio que observamos en los demás es responsabilidad de esas mentes separadas, tal y como la
responsabilidad es nuestra únicamente cuando proyectamos nuestra culpa y atacamos a otras personas.

Relaciones de amor especial.

Las relaciones de amor especial siguen el mismo patrón dinámico o el mismo contenido que encontramos en
las relaciones de odio, pero con la forma opuesta.

Ahora el ego nos aconseja que no proyectemos nuestra culpa y odio a nosotros mismos directamente sobre
los demás, sino que más bien dejemos que las expresiones indirectas de “amor” y de “interés” del odio oculten
las intenciones subyacentes de asesinar. Por lo tanto, bajo el disfraz de amor, el ego nos exhorta, a sus
seguidores, a que canibalicemos lo que está fuera de nosotros, arrebatándoselo a otro (o al mundo) e
incorporándolo a nuestro interior para llenar el hueco abismal de la nada que convencidos por el ego creemos
que nuestra realidad.

Dicho de otra forma, la gente y las cosas fuera de nosotros (Yos C) llenan las necesidades especiales que
creemos tener (Yos B), las cuales no son sino formas específicas de la subyacente creencia abstracta en la
realidad de nuestras propia culpa y escasez (Yo A). La motivación primaria en todas las relaciones especiales,
pues, es la creencia de que “uniéndonos” con otro en amor (afecto, aprobación, cuidados, etc.=) saciamos el
inherente estado de sentirnos incompletos dentro de nosotros, y de ese modo evitamos abrazar al dolor del
profundo odio hacia nosotros mismos.

Cuando estas necesidades son satisfechas por esta persona especial, nos enamoramos, lo cual es meramente
otro término para dependencia: “Cuando ambos miembros de la relación especial ven en el otro Yo especial, el
ego ve una unión bendecida en el Cielo”.

Pero cuando esas necesidades no son satisfechas de la manera que nosotros hemos establecido que lo sean,
entonces nuestro “amor” rápidamente se convierte en odio, y volvemos a la dinámica de culpar a alguien o algo
fuera de nosotros por nuestra aflicción. (El Yo B es la víctima del Yo C).

El núcleo de todas las relaciones especiales es la negociación, el medio a través del cual ambas partes en las
relaciones especiales buscan negociar por satisfacción de sus necesidades, y el principio imperante es sacar
lo más posible del otro, pero pagando lo menos posible por ello.

Las relaciones santas.

La relación santa, que es un paso crucial hacia la percepción del mundo real, es algo que se aprende. Es la
relación no santa de antes, pero transformada y vista con otros ojos. La relación santa es un logro educativo
extraordinario. La relación santa es en todos sus aspectos -comienzo, desarrollo y consumación- lo opuesto a
la relación no santa.
Consuélate con esto: la única fase que es difícil es el comienzo. Pues en esa etapa, el objetivo de la relación
cambió de súbito exactamente a lo opuesto de lo que era antes. Este es el primer resultado que se tiene cuando
se ofrece la relación al Espíritu Santo, a fin de que él se valga de ella para sus fines.

El Espíritu Santo acepta tu invitación inmediatamente y no se demora un instante en ofrecerte los resultados
prácticos derivados de haberle pedido que intervenga. Su objetivo reemplaza el tuyo de inmediato. Por lo tanto,
las dos personas comprometidas en la relación santa son las mismas de la relación especial, pero ahora con
un maestro diferente como guía, al menos uno de los dos percibe al otro de manera diferente. Ya no están (los
Yos B y C) desde la perspectiva de uno de ellos por lo menos, trabados en un combate mortal como víctima y
victimario, con solo un posible ganador. Ahora ellos (Yos B y C) se ven compartiendo la misma necesidad, el
mismo problema y la misma meta. Todas las personas en este mundo inconscientemente creen que han
destruido a su creador y fuente, y, por lo tanto, se conciben huérfanos y solos en el universo, sin ninguna
esperanza de retornar jamás a casa. No importa la forma que nuestras vidas tomen en el sueño, todos
compartimos este mismo contenido de enajenación, desesperanza y muerte segura. Es esta percepción de
igualdad lo que constituye la diferencia principal entre la relación especial y la relación santa.

“De esta forma damos comienzo al año con alegría y en libertad. Es mucho lo que aún nos queda por hacer,
llevamos mucho retraso. Acepta el instante santo como el nacimiento de este año, y ocupa tu lugar en el gran
despertar. Haz que este año sea diferente al hacer que todo sea lo mismo. Y permite que todas tus relaciones
sean santificadas. Esta es nuestra voluntad”.

Ejercicio.

• Identificar una situación en donde vivimos un conflicto con otra persona.

• ¿Cómo juzgué a otros?

• ¿Cómo ataqué a otros (pensamiento o acción)?

• ¿Dónde me comparé con otros?

Tomar consciencia dentro de la escena seleccionado donde se representa el conflicto cuál fue la proyección y
qué es lo se estaba negando de sí mismo. Una vez descubierto el mecanismo del ego elegir: ¿Prefieres tener
razón o estar en paz?
MÓDULO 6
EPISODIO 9 PARTE 4 : “UN CURSO DE MILAGROS”
Y EL DINERO

[Link]
Un curso de milagros y el dinero

El dinero es uno de los principales aspectos que el EGO usa para engancharnos con el mundo de la separación
y el especialismo. “El fundamento” con el cual el ego nos engaña es que necesitamos dinero para garantizar la
supervivencia del cuerpo. Esta creencia es producto de la identificación que la santa mente hace con el cuerpo.
Obviamente vivimos en un plano físico y UCDM no pretende que te olvides de tu cuerpo, pero sí que no te
identifiques con tu cuerpo. Esto significa que no te sacrifiques para obtener dinero ni le des al dinero un valor
que verdaderamente no tiene. El dinero es un medio con el cuál podemos expresar la abundancia de nuestra
mente en el plano material.

Cuando tenemos problemas con el dinero es porque no nos estamos relacionando santamente con él. Así
como nos relaciones con nosotros mismos nos relacionamos con el dinero. Cada uno de nosotros tiene una
relación especial con el dinero. Por lo general, nos relacionamos desde el principio de la escasez. Este principio
instalado en la mente del ego dice que no somos suficientes.

El principio de escasez se expresa mediante creencias de: carencia, de preocupación, de valía o desvalía
personal, inseguridad, control, sacrificio, culpa o rechazo.

Cómo el ego bloquea la abundancia.

1. La mentalidad de carencia.

2. Divide nuestra pasión con el hecho de ganar dinero. El ego siempre divide.

3. Busca más conseguir que Dar.

4. Crea hábitos de dependencia o de rechazo.

5. Enfatiza que tener dinero da poder y valor personal.

6. El dinero es usado para fomentar la separación.

7. El ego nunca se siente satisfecho.

Transformación de la relación con el dinero.

Para transformar nuestra relación con el dinero debemos autoindagar sobre cuáles son nuestros pensamientos
y emociones sobre el dinero. A veces lo rechazamos, otras veces vivimos pendientes de él. Una vez que
encontramos la forma limitada en la cual nos estamos relacionando con el dinero tenemos que perdonarnos y
abrirnos a la experiencia de la abundancia.
Vamos a transformar nuestra relación con el dinero en 6 pasos.

1. Reconocer las creencias que crearon el conflicto financiero.

• ¿Cuáles son las formas en que bloqueamos el dinero?

• ¿Cuáles son las creencias limitantes sobre el dinero?

• ¿Cuáles son las críticas que haces sobre el dinero?

• ¿Dónde aprendiste esa forma de pensar sobre el dinero?

• ¿Para qué piensas de esa manera sobre el dinero?

• ¿Qué ganas al pensar que el dinero es “malo” o “sucio”?

• ¿Qué crees que pasaría de bueno en tu vida si tuvieses más dinero?

• ¿De qué te sientes culpable al tener o no tener dinero?

2. Estar dispuesto a cambiar la forma de pensar sobre mí y sobre el dinero.

• ¿Qué creencia sobre el dinero me gustaría perdonar?

3. Enfocarse en lo que sí se tiene.

• ¿Qué es lo que tengo en el plano material que me hace sentir feliz?

4. Agradecer lo que sí se tiene.

• ¿Qué tengo para agradecerle al dinero?

5. Perdonarme por lo que no tengo y perdonarme por mis creencias de escasez.

• Decido perdonarme por aquello que aún no llegó a mi plano material y me perdono por…

6. Dar la bienvenida a la abundancia antes de que la abundancia se exprese en el plano material.

• ¿Qué haría por un bien mayor si tuviese dinero?


FILOSOFÍA DE LA
BIODESCODIFICACIÓN

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