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Estructura del Inconsciente en Psicoanálisis

El documento propone una ontología estructural donde lo que existe son representaciones de lo múltiple en lugar de unidades irreductibles. Discute las diferencias entre una ontología clásica basada en la sustancia frente a una propuesta donde la realidad está estructurada como un conjunto de elementos doblemente dependientes en relaciones internas.
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Estructura del Inconsciente en Psicoanálisis

El documento propone una ontología estructural donde lo que existe son representaciones de lo múltiple en lugar de unidades irreductibles. Discute las diferencias entre una ontología clásica basada en la sustancia frente a una propuesta donde la realidad está estructurada como un conjunto de elementos doblemente dependientes en relaciones internas.
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La estructura del inconsciente: Parte dos de cuatro; ¿que es una estructura?

Carlos Iván Polina Sánchez

Resumen

El uso del concepto de estructura puede ser diverso, pero en el terreno del psicoanálisis, no
sólo hace referencia a lo que da forma al caso clínico, sino, es un concepto que puede ligarse
a la manera en la cual estudiamos la realidad. En occidente se acostumbra partir del supuesto
ontológico de que “hay ser”, es decir, hay unidad irreductible que hace a cada individuo. Se
propone revisar un marco de referencia donde lo que hay en la realidad, más que unidades, se
consideren representaciones de lo múltiple.

Objetivos
● Exponer la diferencia entre la ontología clásica, contra una propuesta diferente de
entendimiento de la realidad
● Mostrar las implicaciones teóricas al cambiar el modelo de realidad para el
psicoanálisis

Introducción

Uno de los axiomas que acuña Lacan, respecto al tema del inconsciente es que está
estructurado como un lenguaje, y se añade a esto, que se encuentra en la superficie.

En el texto uno de ésta serie, revisamos lo que implica hablar de lo inconsciente como un
conjunto de elementos de lenguaje, forma un saber no ordenado pero que opera con leyes
determinadas. La propuesta es hallar la forma de argumentar sobre este conjunto bajo el
tratamiento de lo que una estructura puede ofrecer.

Estructura y ontología

Con base en su definición general, sabemos que la estructura hace alusión a las relaciones,
disposición y distribución de las partes de un conjunto (RAE, 2022), Podemos hallar
estructuras arquitectónicas, en obras de ingeniería, pero también en campos como la
sociología, filosofía, antropología, geografía o astronomía.
Para delimitar el sentido que nos convoca alrededor de este tema, se propone seguir la
siguiente definición, "es un conjunto organizado de elementos formales tal que es
aprehendido como un todo antes que los elementos que lo forman, y en que el valor de cada
uno de estos depende del valor de todos los demás y del valor del conjunto como tal, por lo
cual cada uno es lo que es solo por está doble relación. Se trata entonces de un conjunto
cerrado de elementos doblemente dependientes, comprometidos en una red de relaciones
internas opositoras recurrentes" (Rabanales, 1996). Entonces, se revela que dentro del
conjunto, los elementos que lo componen son algo en sí mismo, sólo a través de la relación
que guardan entre los demás elementos y el conjunto propiamente dicho, lo que es, es solo
por lo lo que lo otro puede ser en esa relación.

El ser puede estudiarse desde al menos dos posiciones diferentes, una es hegemónica para el
pensamiento occidental, parte de las aportaciones de Parménides, nutriéndose de Aristóteles y
tomando mayor potencia con Descartes como ejemplos. Por otro lado, la que compete a el
término de estructura, puede recorrer de Heráclito a Espinoza, pasando por Lacan y Badiou
entre otros.

En el pensamiento occidental, encontraremos a la sustancia o la "ousía" en el centro del


estudio del ser, donde, "Ousía o sustancia para Aristóteles se define de muchas maneras, pero
la explicación más clara es que la substancia es el ser individual. Es el ente que realmente
existe y que es el sostén o soporte de las cualidades" (Melamed, s/d). Con esto se hace
referencia a eso que es uno, existe en sí mismo y posee características que pueden variar,
tomando como base aquello fijo e inmutable y el accidente en sus predicaciones.
Gramaticalmente, se entiende como el sujeto del enunciado, es aquello que no predica sobre
otra cosa, solo se puede predicar de sí.

Con las aportaciones de Descartes, hablamos de lo que existe de tal manera que no necesita
de ninguna otra para existir, además de Dios que sería un tipo singular de sustancia que no
requeriría de un dios más allá para existir (Melamed, s/d), es decir que para que los seres
finitos tengan el estatuto de ser, hace falta una garantía que sea su causa, dios, naturaleza,
ciencia, entre otras más. Dentro de su propuesta aparecen definidas dos categorías, una como
sustancia extensa que hace consistir al mundo tridimensional y la pensante, que sostiene
aquello proveniente de la inteligibilidad (Melamed, s/d). De este modo, el conocimiento
sobre la realidad puede hallar seres que se pueden estudiar a partir de cualquiera de las dos
vías.
La ontología estructural

La postura de Heráclito se basa en el concepto del devenir y las relaciones entre lo contrario.
Refiere que hay cierto conocimiento limitado o acotado proveniente o captado por los
sentidos, un conocimiento separado, como si cada cosa fuese en sí misma, “sin embargo, en
el caso opuesto, las cosas que no logramos captar con los sentidos, y que permanecen ocultas,
ese vínculo que, como hemos visto anteriormente, quiere ocultarse, lo llevamos con nosotros,
en el sentido de que habitamos en su estructura invisible y profunda” (Palazzo, 2015), es
decir que existe un saber que, pese a que nos consideremos seres separados, uno a uno, hay
cierto conocimiento que, a los sentidos no es accesible, pero conecta a cada cosa en una
macro estructura de conocimiento.

Este vínculo por fuera de los sentidos, será llamado “logos”, Sandro Palazzo, puntualmente
señala que, “Hemos traducido, de forma provisional, logos como «pensamiento» o «razón»,
pero esta traducción, aunque correcta, no refleja la riqueza y la polisemia del término… Un
primer significado de logos es, por lo tanto, lingüístico: logos es la palabra, pero no la palabra
como hecho fonético, sino una palabra y un discurso que, después de ser oídos, son
comprendidos y que, en consecuencia, tienen una relación esencial con el «pensar», ya
sabemos que «pensamiento», «razón», es otro de los significados del término” (2015).
Podemos observar que este problemas es el mismo que hallamos en psicoanálisis al momento
de hablar de lo inconsciente; logos es una colección discursiva, son elementos lingüísticos
que no están accesibles para el saber ordenado de la conciencia pero que, estando ahí,
determina las relaciones entre elementos que se pretenden aislados. Hay un problema
estructural en la realidad, se trata de un conjunto cerrado de elementos doblemente
dependientes, comprometidos en una red de relaciones internas opositoras recurrentes, así es
como empezamos definiendo el asunto de la estructura y el logos, el discurso de Heráclito
que conecta elementos y los relaciona, hace uno de lo múltiple.

Si este problema lo llevamos a la teoría de Espinoza, encontraremos que, a diferencia de


Descartes, declara que Dios será la única sustancia en tanto que tal y cada modo (cada entidad
como estrellas, humanos, galaxias, animales o rocas) es una entre infinitas posibilidades de
configuración de la sustancia, ello puede devenir de alguno de los infinitos atributos que
posee dicha sustancia, en los humanos, solo podemos conocer la realidad a partir de dos
atributos que nos componen, el cuerpo y la mente (McNabb ,2021), dicho de otra forma, hay
una sustancia que mediante una cantidad infinita de atributos que posee, puede expresarse en
infinitos modos o configuraciones.

Podríamos imaginarlo como una superficie topológica en constante deformación con este
dinamismo entre esto elementos, permitiendo diferentes configuraciones, el asunto de una
sustancia unitaria queda destaca a través de las demostraciones lógicas de Espinoza.

Otra referencia importante para pensar una ontología estructural, es Badiou. Pese a lo
complejo del pensamiento del autor, hallaremos que refiere problemas similares a los
planteados por Heráclito. En la obra de este autor, podemos encontrar ideas que hacen
referencia a que “Las matemáticas no presentan, en sentido estricto, nada, sin que por ello
sean un juego vacío, puesto que no tener nada que presentar, fuera de la presentación misma,
es decir lo múltiple, y no acordar nunca con la forma del objeto, es por cierto una condición
de todo discurso sobre el ser en tanto ser” (Badiou, 2003). Es una propuesta donde el mundo
de las matemáticas podría arrojar un orden tal, que pueda explicar el asunto de la identidad,
en el sentido de hallar una representación vacía y tomando como punto de partida lo múltiple,
pero hace la aclaración sobre que “la tesis que sostengo no declara en modo alguno que el ser
es matemático…afirma que las matemáticas, en todo su devenir histórico, enuncian lo que
puede decirse del ser-en-tanto-ser” (Badiou, 2003).

No se trata de una idea ingenua que pueda hacer pasar a un tres o un dos, como la esencia
misma del ser en tanto que es, se trata de usar el lenguaje matemático para formalizar la idea
de estructura como la base de la identidad, “Diré que el ser, en tanto ser, no se deja
aproximar en forma alguna, sino tan solo suturar en su vacío a la aspereza de una consistencia
deductiva sin aura” (Badiou, 2003). Se trata de imágenes que representan una serie de
elementos, imágenes que, al ser uno, están vacías de sentido, ya que sus elementos no tienen
valor por sí mismos, sólo por las redes de relación que pueden crear.

Para argumentar en pro de la estructura dentro de esta propuesta, refiere que es aquello por lo
cual el número adviene al múltiple representado…lo múltiple es legible retroactivamente
como anterior a lo uno, en tanto que la cuenta-por-uno es siempre un resultado… en
consecuencia es múltiple, ya que en la presentación, lo que no es uno es necesariamente
múltiple. La cuenta-por-uno (la estructura) instituye en efecto, la omnipertinencia del par
uno-múltiple para toda situación” (Badiou, 2003). Aquello que es uno, es en tanto que es
resultado de una operación de múltiples elementos, sería totalmente lo opuesto al uno
occidental, incluso podríamos pensar que, cada sujeto del enunciado que podamos pensar,
pertenece a categorías previas de las que son resultado, no son en sí mismas, se oponen entre
ellas para notar sus diferencias y son parte de conjuntos mucho más grandes de elementos,
una multiplicidad de lo múltiple.

Esta argumentación nos devuelve al punto de partida, debemos pensar una estrutura de
elementos lingüísticos como, “una resultante, en el sentido en que l mecánica le da a este
término; se opone pues, al conjunto aditivo, como la suma aritmética o las personas
yuxtapuestas en el bus o en el ascensor, o un montón de sandías en una frutería, etc, donde la
copresencia de los elementos del conjunto no obedece a ningún tipo de relación cualitativa
intencional” (Rabanales, 1996). Entonces los elementos del inconsciente y lo conciente no
son elementos aislados que no hacen eco en el resto, son sus relaciones las que hacen posibles
determinados resultados en el mundo.

Podríamos nombrar un conjunto mayor de saber (S) y dentro de él, diferentes subconjuntos
en constante interacción, creando y destruyendo nuevos conejos y límites para ellos,
multiplicidades en lo múltiple. De esta forma está estructurado un lenguaje o la
cuenta-por-uno, es en este sentido que el inconsciente está estructurado como un lenguaje.

Referencias

Badiou, A. (2003). El ser y el acontecimiento. Argentina: Manantial.

Melamed, A (s/d). El concepto de Substancia en Descartes. Recuperado el 05 de noviembre


del 2022 de
[Link]
-Substancia-en-Descartes_copy.pdf

McNabb, D. (24 Jun, 2021) La ética de Spinoza, pt. 3/14:


[Link] (05/11/2022)
Palazzo, S. (2015). Heráclito y Parménides: lo uno y lo múltiple. México: Intermex.

Rabanales, A. (1996). La estructura desde el punto de vista lingüístico. Onomazein, 122 –


138.

RAE (2022). Estructura. Real academia española. Recuperado el 05 de noviembre del 2022
de [Link]

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