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Tipos de micrófonos y su funcionamiento

El documento describe los diferentes tipos de módulos de audio, incluyendo micrófonos, amplificadores y ecualizadores. Explica que los micrófonos y cabezales magnéticos producen señales de bajo nivel que deben ser amplificadas. También describe las diferentes clasificaciones y tipos de micrófonos, incluyendo su función, transductores y directividad.
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Tipos de micrófonos y su funcionamiento

El documento describe los diferentes tipos de módulos de audio, incluyendo micrófonos, amplificadores y ecualizadores. Explica que los micrófonos y cabezales magnéticos producen señales de bajo nivel que deben ser amplificadas. También describe las diferentes clasificaciones y tipos de micrófonos, incluyendo su función, transductores y directividad.
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MÓDULOS DE AUDIO

- Función de los módulos de audio.


Las fuentes de señal utilizadas en audio, micrófonos y cabezales magnéticos por poner
solamente un ejemplo, proporcionan un nivel de salida muy bajo, del orden de unos pocos
milivoltios en los micrófonos y de apenas 100 mV en los cabezales magnéticos. Estos niveles
son insuficientes para excitar un altavoz. Resulta pues necesario utilizar unos equipos llamados
amplificadores y preamplificadores. También es necesario mezclar señales y, retocar la señal
correspondiente a ciertas frecuencias con el fin de acondicionar la respuesta a la señal
original, haciendo uso de equipos llamados ecualizadores.

FUENTES DE SEÑAL DE AUDIO


Se considera una fuente de señal de audio a cualquier elemento o aparato que nos proporcione una
señal analógica eléctricamente exacta a una señal sonora; normalmente está acotada al rango de
frecuencias audibles.
Por ejemplo: micrófono, capsula de tocadiscos, cabeza magnética de casett, reproductor MP3,
reproductor MP4, teléfono móvil, pastilla de guitarra eléctrica, sintetizador, ordenador, etc.
EL MICRÓFONO
1. Definición de micrófono
Un micrófono es un elemento capaz de captar ondas sonoras convirtiendo
la potencia acústica en eléctrica de similares características ondulatorias.
Para tratarlas posteriormente por procedimientos electrónicos (filtraje,
amplificación, etc.).
Para ello se necesita la combinación escalonada de dos tipos de
transductores (un transductor se define como un dispositivo que transforma un tipo de
energía en otro tipo). El primero de ellos consiste en una fina lámina,
denominada diafragma. Su misión es transformar las variaciones de presión
en vibraciones mecánicas, es por tanto un transductor mecanicoacústico. El
segundo transforma las vibraciones mecánicas recibidas en magnitudes
eléctricas, es por tanto un transductor electromecánico. El conjunto de los
dos transductores puede considerarse como uno electroacústico.
1.1. Transductor acústico-mecánico
Está formado por una membrana, o diafragma, que al recibir una onda de presión se desplaza con
una determinada velocidad, comunicando una fuerza a un elemento móvil, por ejemplo una
bobina. En este transductor se encuentran los elementos acústicos que permiten dar diferentes
formas de directividad a los micrófonos.

1. Micrófono de presión.
(omnidireccionales)
2. Micrófono de gradiente de presión.
(bidireccionales)
3. Micrófono de gradiente de velocidad.
(unidireccionales)
(También existen combinados)

1.2. Transductor mecánico-eléctrico


Consiste en un elemento electromagnético, electrostático,
piezoeléctrico, etc, que convierte el desplazamiento del diafragma
en una señal eléctrica.

2. Clasificación de los micrófonos:

2.1. Tipos de micrófonos según su transductor mecánico-eléctrico:


a. Micrófonos de resistencia variable
De carbón. Fueron los primeros en fabricarse. Baja calidad, usados en telefonía. Es un micrófono de presión
con carbón en su interior a modo de resistencia conectada a dos terminales conductores. La presión
acústica determina la compresión de las partículas de carbón que variará la resistencia existente entre los
dos terminales eléctricos de la caja.
b. Micrófonos piezoeléctricos
Está basado en el fenómeno de la piezoelectricidad,
fenómeno por el que ciertas sustancias como el cuarzo,
el titanio de bario, la sal de Rochelle, etc., generan cargas
eléctricas cuando son sometidas a una variación
mecánica o, por el contrario, vibran si se les aplica una
tensión eléctrica. Este micrófono está constituido por
una placa que contiene dos cristales piezoeléctricos
tallados de diferente forma, y sobre ellos se ponen dos
láminas de aluminio que actúan como electrodos.
La placa formada por los dos cristales va montada con
uno de sus extremos unido a un soporte, mientras que el
otro extremo está sujeto al diafragma en el micrófono.
Cuando se produce un sonido delante del micrófono, el
diafragma vibra con la misma frecuencia y amplitud que
la señal sonora, de esta forma, uno de los cristales se
contrae y el otro se dilata, produciendo entre sus
terminales una tensión alterna de igual frecuencia y
amplitud que la señal sonora originaria (Fig. 1.30). Este
micrófono tiene una impedancia muy alta, por lo que la
tensión de salida es bastante baja. En cambio, tiene
bastante fidelidad, no presenta ruidos de fondo y en
general es muy económico y se usa mucho.

c. Micrófonos electrodinámicos
Electrodinámico de bobina móvil
Este micrófono basa su funcionamiento en la inducción
electromagnética. Los sonidos producidos delante del micrófono
hacen vibrar a la membrana y al vibrar la membrana vibra la bobina
que hay en el interior del campo magnético, creado por un imán
permanente, generándose así entre los extremos de la bobina una
tensión inducida que será de la misma frecuencia y de una amplitud
proporcional a las vibraciones sonoras.
Estos micrófonos se fabrican para impedancias de 200 Ω y 600 Ω, y
pueden ser balanceados y no balanceados.
Los micrófonos electrodinámicos de bobina móvil son de buena
calidad, en cuanto a fidelidad, y muy económicos, lo que justifica su
alto grado de utilización en cualquier instalación de sonido.

Electrodinámico de cinta
Este micrófono tiene un funcionamiento similar al de la bobina
móvil. En este caso, el conductor móvil es una cinta de aluminio de
unos 4 mm de espesor y de una longitud aproximada de 5 cm, que
se encuentra situada en el interior de un imán permanente.
Al moverse la cinta por la presión sonora, en el seno del campo
magnético del imán aparece una FEM inducida en sus extremos de
la misma amplitud y frecuencia que la señal sonora.
Estos micrófonos son de alta fidelidad, pero de precio muy elevado
y, por tanto, poco usados.
d. Micrófonos electrostáticos: de capacidad y electret
Micrófono electroestático de condensador
Está formado por dos láminas muy próximas entre
sí (aproximadamente 35 micras), que constituyen
las dos placas de un condensador. La lámina (M) es
de duraluminio y constituye la membrana vibrante,
mientras que la otra es fija (F) y está provista de
agujeros ciegos. La membrana fija está en contacto
con la caja del micrófono y, por tanto, se encuentra
a potencia 0 V. El condensador formado por las
láminas se conecta en serie a una alimentación
exterior de corriente continua (B) y a una
resistencia (R).
En ausencia del sonido, el condensador se
encuentra cargado al potencial de la pila o batería
y, por consiguiente, no circula corriente. Cuando
aparece el sonido, la membrana vibra variando la
distancia entre las placas y, consecuentemente, la
capacidad del condensador, cargándose este más o
menos en función de estas variaciones. Aparecería
entonces una corriente variable que provocaría
una caída de tensión en la resistencia del circuito
de salida, que será proporcional a las variaciones
de la presión sonora originaria. Las corrientes
generadas por este tipo de micrófonos son muy
pequeñas y para que las tensiones de salida sean apreciables, la resistencia R debe tener un valor elevado
(5-20 M Ω). Este valor tan elevado de impedancia puede crear inconvenientes para acoplar este
micrófono a un amplificador, lo que conllevaría la necesidad de emplear adaptadores de impedancia.
La alimentación exterior que necesitan estos micrófonos oscila, según los casos, entre 9 V y 48 V, siendo
suministrada por el mismo equipo de sonido. Son muy vulnerables a los agentes exteriores (polvo,
humedad, etc.) y deben protegerse en el interior de una cápsula. Producen poca distorsión y no captan
ruidos de fondo.

Electret
Como el anterior, es de tipo electrostático. Está formado por una membrana de policarbonato de 5 micras
de espesor metalizada por su parte exterior, que constituye el electrodo móvil.
En el interior de la membrana se encuentra el electrodo fijo, formado por una placa metálica polarizada y
perforada, con lo que se consigue aumentar la capacidad del condensador formado. Basan su
funcionamiento en la variación de capacidad que se produce entre la membrana y la placa polarizada, que
al vibrar por los efectos de las ondas sonoras.
Es pequeño y ligero, no capta zumbidos en las proximidades de campos magnéticos y produce una señal
de audio de mayor calidad que los dinámicos. Igualmente se fabrica con impedancias de 200 Ω y 600 Ω.
Este tipo de micrófonos necesita alimentación de corriente continua para su funcionamiento y suele
tener la salida no balanceada.
Simbolos:

3. Tipos de micrófonos
según su directividad:
a) Micrófono de presión omnidireccional. Este micrófono posee
una envoltura completamente cerrada y los sonidos chocan
contra la membrana de forma frontal. La deformación de la
membrana es proporcional a la presión instantánea del aire que
la envuelve, debido a los sonidos que se generan, en cualquier
dirección del espacio, alrededor del micrófono.
El micrófono de presión es omnidireccional porque es igual de
sensible para todos los sonidos procedentes de cualquier
dirección. Es un micrófono muy adecuado para captar música.

b) Micrófono de gradiente de presión bidireccional. La


envoltura de este micrófono está abierta por la parte
anterior y posterior, y los sonidos inciden en la
membrana por ambos lados.
La fuerza con que se desplaza la membrana corresponde
a la diferencia de presión que existen entre las dos caras,
que será máxima en la dirección axial de micrófono. No
captará, por tanto, los sonidos procedentes de los
laterales. Este micrófono es adecuado para captar la
palabra de un orador.

c) Micrófono cardioide. Se basa en la conjunción de las dos


características anteriores. Dispone de aberturas posteriores y
laterales, pero parcialmente obstruidas con un filtro acústico o
resistencia acústica. El micrófono cardioide es muy direccional, muy
sensible a los sonidos procedentes de la parte frontal, poco sensible a
los de procedencia lateral y de sensibilidad casi nula a los que
provienen de la parte posterior.
Este micrófono se utiliza frecuentemente cuando se desea captar sonidos de voz desde una sola
dirección, descartando lo que podrían ser sonidos o ruidos de fondo no deseados.

d) Micrófono hipercardioide. Es un micrófono cardioide pero


altamente direccional, en el que el gradiente de presión supera el
65%. El uso de estos micrófonos es imprescindible en las
instalaciones de refuerzo de palabra para conseguir la captación
preferente de la voz del orador sin recoger simultáneamente el
sonido de los altavoces más próximos, pues produciría el
acoplamiento acústico o efecto Larsen, caracterizado por el
conocido “pitido” de los altavoces

e) Micrófono de interferencia, de línea, de rifle, de cañón o


semicañón.
Es un tubo largo, de aproximadamente 60 cm de longitud y 1,9
cm de diámetro, al que se le han practicado una serie de
agujeros y con un micrófono en uno de los extremos. Sólo
captan sonido del lugar hacia el que apuntan.

f) Micrófono parabólico. El sonido llega a la cápsula microfónica tras


reflejarse en la parábola.

Micrófonos inalámbricos
Este micrófono al no tener cable permite al usuario moverse libremente. Se compone básicamente de una
cápsula de micrófono dinámico o electret, unido a una emisora de FM. En el equipo de sonorización existirá
un receptor que convierta la señal de radio, en señal de audio. Las frecuencias de radio que se emplean
para estos micrófonos son de 40 MHz y 200 MHz, aunque existen micrófonos de menor calidad en la banda
de FM.

4. Características técnicas de los micrófonos:


a. Sensibilidad
Se mide en mV/Pa (milivoltios/Pascal). Los valores más usuales oscilan entre 1 y 5 mV/Pa.
Por ejemplo: a 20 cm de los labios de un orador hay aproximadamente una presión sonora de 94
dB o el equivalente a 1 Pa. Si un micrófono tiene una sensibilidad de 3 mV/Pa, proporcionará 3 mV
de señal eléctrica a su salida cuando lo coloquemos a 20 cm de distancia del citado orador; 6 mV
si está a 10 cm, o 1,5 mV si estuviera a 40 cm. Los valores de sensibilidad de los micrófonos se fijan
para una frecuencia de la presión acústica incidente de 1 000 Hz, y se considera como frecuencia
de referencia. Las sensibilidades de los micrófonos se dan en dB negativos, porque la referencia
utilizada es el máximo de sensibilidad.

b. Respuesta en frecuencia
Se refiere al comportamiento del micrófono ante distintas frecuencias de la señal sonora. La curva
de respuesta representa la sensibilidad correspondiente a las diversas frecuencias, referidas a un
nivel convencional o de referencia (0 dB para 1 Pa y mV)

Un micrófono de calidad debe tener una curva lo más plana posible. La curva de la Figura
representa la respuesta de frecuencia de un micrófono ideal para reproducir la palabra, pues según
se observa, la curva es bastante plana para una frecuencia de entre 300 Hz y 4 000 Hz. Sin embargo,
un micrófono destinado a la captación del sonido procedente de una orquesta tiene que tener una
respuesta de frecuencia lo más amplia posible, igual o mayor a la del oído humano, ya que una
orquesta produce sonidos de cualquier frecuencia. En ambientes ruidosos es recomendable
utilizar micrófonos de respuesta en frecuencia muy ajustada a la banda de palabra para evitar la
captación de sonidos ambientales, lo que originaría un enmascaramiento de la palabra del
hablante.

c. Directividad o direccionalidad
Esta característica del micrófono nos indica cómo varía su sensibilidad con respecto a la dirección
de procedencia del sonido.
Dependiendo de la direccionalidad, se pueden seleccionar o captar los sonidos que interesan y
rechazar los que nos interesan, como ruidos, ecos, etc. Básicamente, existen dos tipos de
micrófonos, los omnidireccionales, que captan los sonidos en todas las direcciones, y los
direccionales, que captan los sonidos procedentes de una sola dirección.
Atendiendo a esta característica, los micrófonos se pueden clasificar de la siguiente forma:
d. Impedancia interna
Cualquier equipo de audio puede representarse como un generador de tensión serie con una
impedancia, llamada impedancia interna (Zi). A la salida del circuito equivalente se conectará otro
equipo que a su vez tendrá una impedancia de entrada (Zee).
Los micrófonos de alta impedancia tienen valores de más de 1 000 Ω, y proporcionan una tensión
de salida de 10 mV a 30 mV, pero muy poca corriente.
Los de baja impedancia (≤ 600 Ω) generan una tensión de salida de entre 0,5 mV y 2 mV, pero con
una corriente más elevada.
Cuando un micrófono de alta impedancia está conectado a un amplificador con un cable de más
de 10 m, se produce una importante pérdida de altas frecuencias debido a la capacidad del cable.
Sin embargo, este fenómeno no es tan acusado para los de baja impedancia, ya que poseen una
corriente de salida mucho mayor, de hecho que despreciaría los efectos del cable para distancias
incluso de 100m.

e. Relación señal/ruido
Esto se calcula viendo la presión acústica máxima que soporta y el
nivel de ruido propio. De esta manera se calculará restando al nivel
máximo, por ejemplo si aguanta 150dB SPL, el nivel de ruido propio,
que si fuera de 30dB, la relación de la señal al ruido será de 120db.
En este punto cuanto mayor sea la relación de señal al ruido más
claridad tendrá.

f. Rango dinámico
La separación existente entre el sonido más débil que se transforma
en señal eléctrica en el micrófono y, el sonido más fuerte que se
traduce en señal eléctrica sin distorsión, recibe el nombre de
dinámica.

g. Distorsión
Indica la aptitud del micrófono para dar respuestas sin deformación. Se expresa teniendo en
cuenta el contenido de armónicos que contiene la señal de salida y se mide en tanto por ciento.
Se conoce como distorsión, el conjunto de señales que aparecen en la salida de un sistema y no
estaban en la entrada.
En el caso de los micrófonos, los fabricantes no suelen dar el valor de la distorsión, debiendo
orientarnos o bien por la marca o bien por la experiencia.
Existen varias causas por las cuales se puede crear distorsión en los micrófonos.

• DISTORSIÓN INTERNA:
- Efecto proximidad.
- Resonancias internas.
- Respuesta lenta a los ataques.
- Vibraciones parciales, en diagramas grandes.

• DISTORSIÓN EXTERNA:
- Sobrecarga o sobresaturación.
- Poping.
- Ruido de viento.
- Ruido de vibración o golpeteo.
EFECTO PROXIMIDAD:
Cuando colocamos un micrófono bidireccional o unidireccional muy cerca de la fuente sonora las
bajas frecuencias aumentan su nivel en comparación con las altas y las medias frecuencias. A esta
respuesta se le conoce con el nombre de efecto proximidad o acentuación de graves.
Para evitar este efecto, algunos micrófonos llevan un dispositivo ecualizador limitado, también
llamado atenuador de graves (bass roll-of).

SOBRECARGA:
En general todos los micrófonos pueden generar distorsiones si los niveles son muy altos
(sobrecarga), pero algunos micrófonos responden mejor que otros a estas sobrepresiones.

POPING Y RUIDO DE VIENTO:


El efecto poping es el que se produce al pronunciar fuertemente las consonantes labiales p, t, b,
siendo los micrófonos directivos los más afectados por este efecto. Para neutralizar estos efectos
se utilizan o bien un filtro antipop interno, o bien una pantalla antiviento externa.

RUIDO DE VIBRACIÓN:
Existe siempre el peligro de que las vibraciones se transmitan a través del soporte del micrófono
a éste. Para evitar los ruidos producidos por las vibraciones deberemos colocar el micrófono sobre
una montura antivibratoria, la cual consiste en un dispositivo suspendido que aísla
mecánicamente el micrófono de su soporte.

h. Fidelidad.
La curva de respuesta o característica de respuesta del nivel de sensibilidad en función de la
frecuencia de un micrófono define el comportamiento de éste dentro del margen de las
frecuencias audibles. Un micrófono con buena fidelidad es aquel cuya respuesta es plana y se
extiende a toda la banda de frecuencias.
La fidelidad de un micrófono depende de tres factores:

• Respuesta de frecuencia.
• Regulación.
• Linealidad.

5. Líneas balanceadas y no balanceadas


Líneas no balanceadas
Las líneas de audio no balanceadas (también llamadas asimétricas) se usan normalmente en los
equipos de audio domésticos y semiprofesionales. Consiste en la utilización de un camino de ida y
otro de retorno para la señal de audio. Para el camino de ida se emplea el hilo activo o vivo interior
que conforma el conductor coaxial, y para el retorno, la malla exterior o blindaje que cubre el cable
de ida, y que va conectado al chasis o punto común del amplificador.
De esta forma, prácticamente ninguna interferencia eléctrica exterior afecta al conductor central,
siendo estas interferencias derivadas parcialmente a masa a través del blindaje.
Si el campo perturbador es magnético, el problema es diferente, ya que la malla se comporta como
un conductor y no como un blindaje. En este caso, al cortar un campo magnético los dos
conductores, inducen tensiones sobre ellos del mismo signo pero de magnitudes diferentes, lo que
propicia la aparición de una diferencia de potencial entre ellos y, por tanto, de ruido.
Líneas balanceadas
Las líneas balanceadas (también llamadas simétricas) rechazan de manera más eficiente las
interferencias que las no balanceadas o asimétricas, se trata de hacer que la misma señal circule
por dos conductores diferentes pero invertida de polaridad en uno de ellos. Esto quiere decir que
cuando la señal aumenta en el primer conductor (vivo, positivo o fase) disminuye en el segundo
(negativo o contrafase). También contaremos con un tercer conductor (masa) en forma de malla
alrededor de los dos anteriores para ayudar a disminuir más las interferencias. La línea balanceada
flotante consiste en emplear dos conductores trenzados entre sí, que son los que conducen la
señal. Ambos conductores están rodeados por la malla, que en este caso sirve exclusivamente de
blindaje a los otros dos hilos activos.

La interferencia llegará de la misma


manera a los dos conductores.
Finalmente se invierte la señal negativa y
se suma con la positiva. De esta manera
la señal queda aumentada en el doble de
su nivel y la interferencia se anula. Esto
permite que la longitud de los cables sea mucho más larga mientras la relación señal/ruido se
mantiene en niveles altos (nivel de ruido muy bajo respecto al nivel de la señal).

En el extremo de la línea existe un transformador equilibrador o un amplificador diferencial. El


micrófono alimenta el primario del transformador de salida y su señal aparece en el secundario.
La línea de ida y retorno de la señal de audio está constituida por los dos conductores activos
mencionados.

5. Cables y conectores
Un factor muy importante es la correcta utilización de las conexiones y los cables apantallados de
baja capacidad. Generalmente, de diferentes colores para identificar las distintas líneas. Todos
ellos están cubiertos por una malla común o individual que les sirve de pantalla para las
interferencias.
Los conectores para sistemas profesionales y domésticos de audio más utilizados son del tipo DIN,
RCA y JACK de diferentes calibres.
Los conectores más empleados para audio profesional son los conectores de tipo canon XLR-3 y
XLR-5 de tres y cinco terminales, donde sus patillas utilizan una configuración que no es difícil de
olvidar, ya que XLR significa eXternal Live Return (externo, vivo y retorno). Estos conectores
también reciben el nombre de canon, por ser la marca japonesa la primera que los comercializó.
Generalmente, se utilizan los conectores machos de panel en las salidas de los equipos y los
conectores hembras de panel en las entradas.
Existen otro tipo de conectores específicos para conexiones de altavoces SPEAKON de los que hay
dos modelos: NL4 y NL8 de cuatro y ocho contactos respectivamente, que son robustos y fiables y
permiten agrupar hasta cuatro vías en un solo conector. Se conectan por inserción y giro del macho
y soportan corrientes elevadas.
6. Alimentación fantasma
Al estudiar el funcionamiento de los micrófonos de condensador aparece clara la necesidad de
proporcionarle una alimentación de tensión continua con el fin de polarizar el diafragma de
muchos de los micrófonos de este tipo, al mismo tiempo que alimentamos el preamplificador
alojado dentro de su propia carcasa.

Dicha alimentación sería un


inconveniente, y tal vez un problema, al
tener que incorporarle a los conductores
que transportan la señal de audio nuevas
conexiones para su alimentación. Por tal
motivo, se ha ideado un sistema
denominado alimentación fantasma
(phantom) que utiliza los propios
conductores simétricos que transportan
la señal de audio para alimentar al
micrófono.
La corriente continua resulta invisible
para la señal de audio, que se encuentra
superpuesta a ella al ser transportadas
ambas por los mismos conductores.

7. Accesorios utilizados por los micrófonos


• Los antivientos. Existen modelos para la mayoría de los micrófonos. Su misión es atenuar las
turbulencias de aire y evitar su penetración en la zona del diafragma. Se fabrican de espuma de
plástico o poliéster y su forma generalmente es esférica, aunque existen antivientos para los
micrófonos de - cañón (Fig. a).
• La pinza antivibración. Esta pinza posee un amortiguamiento mecánico que absorbe las
vibraciones por los movimientos que produce el artista sobre el escenario, evitando que los recoja
el micrófono y los reproduzca posteriormente el amplificador (Fig. b).

Existen varios tipos de soportes para los micrófonos. Cada uno de ellos tiene ventajas e
inconvenientes, según la utilidad a la que se encuentren destinados.
Entre ellos podemos describir:
• La suspensión del micrófono mediante cables ajustables suspendidos del techo del escenario.
Este sistema permite tener el control sobre la posición del micrófono y sobre su ángulo de
inclinación mediante la suspensión de unos cables que van unidos al micrófono. En ocasiones es
suficiente con descolgar el micrófono por su propio cable. Es un sistema simple y económico (Fig.
c).
• Sistema de ubicación y manejo del micrófono mediante jirafa. Permite levantar el micrófono del
suelo mediante un trípode con ruedas en sus tres patas que le da movilidad en el escenario. En el
extremo superior del trípode se encuentra la caña, que puede ser extensible, lo que le deja variar
su longitud al mismo tiempo que es balanceada por un contrapeso que se encuentra en el extremo
opuesto al que ocupa el micrófono. Es un sistema profesional (Fig. d).
• Pie de suelo. Puede ser telescópico y en su extremo superior se suele colocar la pinza
antivibración (Fig. e).
• Pie de mesa. Soporte que sirve para ubicar el micrófono sobre la mesa (Fig. f).
• Caña de mano. Soporte parecido a una caña de pescar, en cuyo extremo se coloca el micrófono
y el operador lo maneja dándole la ubicación más adecuada en cada momento. Es un sistema muy
incómodo de manejar (Fig. g).
• Filtro para micrófonos vocales. Se utiliza para reducir la velocidad de la onda sonora cuando se
produce el efecto de proximidad debido a la voz del locutor que incide en el micrófono (Fig. h).
8. Colocación de micrófonos
Efectos de proximidad
Obtendremos la mayor fidelidad del sonido y más atenuación en la captación de ruido ambiente
cuanto más próximo situemos el micrófono a los labios del conferenciante, pero hay un
inconveniente, a la mayoría de los micrófonos directivos y los vocales les afectan negativamente
los golpes de aire. Este problema se corrige situando ante el
diafragma del micrófono un filtro «antipop», constituido por
una tela que reduce la velocidad de la onda, afectando poco
al sonido o bien alejando el micrófono fuera del eje de la boca.

Acoplamiento acústico o efecto


Larsen
Se produce el efecto Larsen cuando el sonido
reproducido por los altavoces es captado de
nuevo por el micrófono para ser amplificado
nuevamente.

9. Selección e instalación de micrófonos según su aplicación


Los micrófonos de cinta apenas se usan en aplicaciones en directo por su fragilidad.
Los de capacidad, que, aunque presentan muy buenas características en cuanto a su sensibilidad,
su respuesta de frecuencia extensa y lineal, admitiendo altos niveles de presión sonora, no se
suelen usar debido a que emplean una alimentación externa; aunque son los más utilizados en
entrevistas y como soporte de los sistemas inalámbricos de microfonía.
Los micrófonos más utilizados en actuaciones en directo son los dinámicos, ya que son los más
robustos y fuertes frente a las inclemencias atmosféricas.
Cuando hay que usar varios micrófonos y las conexiones entre éstos y la mesa de mezclas están
distantes, es aconsejable utilizar cables multipares entre el escenario y el mezclador, que acaben
en cada extremo en una caja de conexiones de inyección directa perfectamente identificadas,
llamadas cajas de distribución. Así se reduce el tiempo de instalación y se facilita la localización de
averías.

Micrófonos direccionales
La directividad es otro de los factores más importantes a tener en cuenta, debido a la
realimentación acústica. Por este motivo, es importante utilizar micrófonos de directividad
controlada.
El micrófono direccional puede favorecer a una fuente particular o grupo de fuentes y discriminar
otras; también recoge menos reverberación del estudio y puede utilizarse más ampliamente
dando un equilibrio mejor para una fuente con mucha difusión. Hay dos soluciones:
La supercardioide (que se utiliza para tomas individuales de instrumentos en una toma musical en
la que intervienen diferentes micrófonos).
Los hipercardioides (que se usan para la toma de fuentes sonoras aisladas en los recintos «vivos»,
donde aparecen multitud de reverberaciones).
Micrófonos omnidireccionales
Son raramente utilizados, salvo para aquellos casos en los que el sonido directo y reflejado son
sensiblemente iguales. Aquí los problemas de realimentación no dependen del diagrama polar,
pues el sonido amplificado y reverberante llega de todas direcciones. También se utilizan cuando
la fuente de sonido está muy cerca de éste.

Micrófonos bidireccionales
El micrófono bidireccional tiene características direccionales excelentes, siempre que la captación
de la señal trasera se esté utilizando para recoger una segunda fuente, de lo contrario, el lóbulo
trasero que presenta el micrófono puede representar un problema, pues puede recoger fuentes
de sonido no deseadas o un exceso de reverberación.

10. Consideraciones generales sobre utilización de micrófonos


En el campo profesional conviene utilizar micrófonos dinámicos, unidirecionales, de baja
impedancia, con una respuesta de frecuencia entre 50 y 16 000 Hz aproximadamente y un buen
factor dinámico.
Existen micrófonos fabricados para determinados tipos de voces o para ciertos instrumentos,
que realzan precisamente las zonas más ricas de tonalidad.
Se suele utilizar un micrófono por cantante y uno o varios por instrumento, sin descartar la
posibilidad de colocar micrófonos que capten el sonido general. Debe evitarse la captación de
sonidos reflejados en paredes, techos y obstáculos. Para ello, el micrófono tiene que estar muy
próximo a la fuente de sonido.
Otro punto a considerar es la fase de los micrófonos, para evitar que si alguno de ellos posee
polaridad incorrecta pueda afectar negativamente al resultado final de la sonorización.
Es importante comprobar que todos los cables estén correctamente conectados, pues la
inversión de polaridad puede también proceder de uno de éstos.
Como norma para evitar el efecto Larsen, se debe considerar que en las instalaciones donde se
utilicen varios micrófonos no hay que olvidar cerrar todos aquellos que no se usen, ya que éstos
pueden ser los causantes de la realimentación.
Cada vez que se duplique el número de micrófonos abiertos, se tendrá que reducir en 3 dB la
ganancia del amplificador para evitar la realimentación.
Normalmente, la frecuencia del pitido producido cuando una instalación entra en acoplamiento
acústico es aquella en la que hay una mayor ganancia acústica, ya sea debido a un superior
rendimiento del altavoz o del micrófono a esa frecuencia, o también a una respuesta no lineal
del amplificador, por ejemplo, por tener los controles de tono con fuertes realces.
Si aun así se sufre un acoplamiento, habrá que aplicar soluciones más drásticas, como: modificar
la situación de los altavoces más próximos a las zonas de influencia de los micrófonos y utilizar
un ecualizador gráfico de octava.
11. Comprobación de un micrófono
Para comprobar un micrófono, lo primero que debemos conocer es de qué tipo es, ya que este aspecto
determinará que apliquemos un método u otro para su verificación. La mejor forma de comprobarlos es
conectar éstos a un amplificador y observar si reproduce la señal que captan. Si el micrófono es
dinámico, se puede comprobar la continuidad de su bobina con un polímetro en la función de
resistencia, aunque el mejor método es indicado con anterioridad, ya que así se aprecia su calidad o las
posibles anomalías que se pueden presentar. Siempre que nos encontremos con micrófonos averiados,
el primer paso a seguir consiste en comprobar las conexiones de sus hilos y las clavijas para conectarlos
al amplificador.

– Módulo de entrada.
PREAMPLIFICADORES.
Constituyen la primera parte del diagrama de bloques ya mencionado anteriormente, y aumentan los
niveles de las fuentes de señal para que puedan ser tratadas por el amplificador de potencia. En función
de los semiconductores utilizados se pueden clasificar en:

· Preamplificadores con transistores bipolares.


· Preamplificadores con JFET.
· Preamplificadores con operacionales.
· Preamplificadores con integrados específicos.

Preamplificadores con transistores bipolares.


El diseño más típico consiste en utilizar el
transistor como amplificador en clase A, siendo la
configuración más utilizada la de emisor común.
La configuración en base común prácticamente
no se utiliza, mientras que la de colector común
solamente se utiliza para adaptar impedancias,
como puede ser la salida de un micrófono. La
ganancia de este montaje es aproximadamente la
unidad, y la señal de salida se encuentra en fase
con la entrada.
En estos preamplificadores es común
encontrarnos con transistores de la siguiente gama: BC 547, BC548, BC557, BC558, 2N2222, etc.
Cuando se trabaja con estos circuitos hay que tener en cuenta los siguientes parámetros técnicos:
Vcc Tensión de alimentación.
Ic Intensidad de colector.
Ib Intensidad de base.
Vsal Señal de salida.
Vent Señal de entrada.
Av Ganancia de tensión.
B Ganancia de corriente.
Fsc Frecuencia superior de corte.
Rc Resistencia de carga de colector.
Rl Resistencia de entrada de la siguiente etapa.
El amplificador en emisor común presenta una ganancia en tensión Av y una ganancia en corriente B,
mientras que la señal de salida aparece desfasada 180º respecto de la señal de entrada.
Av = Vsal / Vent
B = Ic / Ib
Preamplificadores con JFET.
El JFET es un tipo de transistor de la gama
transistores de efecto de campo (las siglas FET en
inglés). Para audio, la configuración más utilizada es
la de surtidor. Se caracteriza por tener una muy
elevada impedancia de entrada. A diferencia de los
transistores bipolares, estos componentes funcionan
por control de tensión, con lo cual los parámetros
que se han de tener en cuenta son los siguientes:
Vdd Tensión de alimentación.
Vds Tensión drenador – surtidor. Lo normal es que se
trabaje con una tensión Vdd / 2.
Id Intensidad de drenador.

Preamplificadores con operacionales.


La utilización de amplificadores operacionales en audio
supone una gran ventaja a la hora de facilitar su
diseño, ya que actuando sobre el valor de
realimentación del operacional conseguimos
fácilmente modificar su ganancia. Esencialmente
consta de dos entradas denominadas inversora (-) y no
inversora (+), y una salida. Dispone además de dos
pines para alimentar el integrado, que puede realizarse
a partir de una alimentación simétrica o de una sola
alimentación positiva respecto a masa.
En aplicaciones de audio, la fuente de alimentación proporciona tensiones simétricas, por lo cual las dos
configuraciones básicas de utilización las representamos para este tipo de alimentación.

Preamplificador inversor. Su configuración se representa en la figura. La ganancia viene dada por:


Av = -R2 / R1
Donde el signo negativo de la ecuación indica que se produce un desfase de 180º entre la señal de salida
y la señal de entrada.
La impedancia de entrada es Zi = R1.
La impedancia de salida es muy baja.

Preamplicador no inversor. Su configuración se representa en la figura. En este caso la ganancia viene


determinada por:
Av = (R1 + R2) / R1
La impedancia de entrada viene fijada por R3.
La impedancia de salida es muy baja.

Preamplificadores multietapa.
En este apartado nos referimos a conectar diferentes preamplificadores en cascada, sea cual sea su tipo,
para conseguir una mayor ganancia.
Cada etapa, independientemente, está polarizada en continua. Sin embargo, el paso de la señal de una
etapa a otra se realiza a través de un condensador. Esto permite una mayor flexibilidad en el desarrollo
de preamplificadores. De esta forma se puede desarrollar una etapa para adaptar impedancias de
micrófonos, otra para conseguir una determinada ganancia, etc. La ganancia total es la suma de las
ganancias parciales. Una consideración a tener en cuenta es la frecuencia de corte que debe ser idéntica
o superior, al menos, de la esperada.
Preamplificador con ecualización RIIA.
Durante la fase de grabación de discos vinilos, algunas
de las señales son alteradas intencionadamente, es
decir, no son grabadas con una amplitud directamente
proporcional a la original. Las bajas frecuencias,
correspondientes al espectro de graves, se registran
muy por debajo de su nivel, para evitar una excesiva
profundidad en los surcos, resultando de esta forma
atenuadas; mientras que las frecuencias altas, espectro
de agudos, se registran a un nivel mucho más alto,
siendo de esta forma reforzadas. Esta forma de registro se realiza siguiendo unas normas determinadas
y normalizadas, conocida como curva RIIA de grabación.
RIIA corresponde a las siglas Radio Industries Asociation of America. Es necesario pues, que el equipo de
audio incorpore un preamplificador que realice el proceso inverso durante la reproducción de la señal,
es decir realzar las frecuencias graves y atenuar aquellas frecuencias
correspondientes a los agudos. En la figura se observa un operacional
con ecualización RIIA.

Preamplificadores con circuitos integrados.


En el mercado electrónico existen integrados destinados al uso de
preamplificadores de audio. Es el ejemplo del TDA 2320, NE542,
LM386, que con solo unos pocos componentes externos se
dimensiona para una ganancia determinada, incluso con ecualización
RIIA.

– Módulos de tratamiento de señal. Ecualización. Tonalidad.


Filtros.
Control de volumen.
Este control se realiza con un potenciómetro logarítmico superior en valor a 100 K, para no desequilibrar
las impedancias del circuito, y se coloca entre la salida del preamplificador y la entrada del amplificador
de potencia, con el fin de reducir el nivel de señal que le llega al amplificador.

Controles de tono.
Los controles permiten compensar en cierta medida los posibles desequilibrios existentes entre los
diversos elementos del sistema.
Existe una cierta variedad de controles de tono, pero el más utilizado es el control de tono tipo
Baxandall. Este circuito lleva un control independiente de agudos y graves, con lo que se puede obtener
a voluntad la atenuación o realce de los tonos graves y agudos con relación a los tonos medios. Cuando
el control de agudos está al máximo, y el de graves al mínimo, el circuito se convierte en un filtro paso
alto, que atenúa las bajas frecuencias. Si los controles están colocados a la inversa, el circuito se
comporta como un filtro paso bajo, siendo las altas frecuencias atenuadas.

Compensador del efecto Fletcher-Munson o LOUD-NESS.


El oído humano no responde por igual a las frecuencias de audio cuando los niveles absolutos de sonido
son distintos. Así, con niveles bajos la respuesta del oído es menor a las frecuencias graves que a las
agudas, siendo ésta respuesta mejor para las frecuencias medias. Por otra parte, dado que en la sala de
escucha de un equipo de sonido se reproduce el programa musical a un nivel inferior al original, se
obtiene una respuesta del oído desigual para cada frecuencia. Este efecto se le conoce con el nombre de
Fletcher-Munson. Para compensar este efecto, la mayoría de los amplificadores disponen de un mando
compensador (loudness). Al accionarlo, el amplificador realza las frecuencias graves y agudas,
manteniendo el nivel de las frecuencias medias.

Control de balance.
Este control trabaja sobre el nivel de señal que le llega a cada canal amplificador en un sistema estéreo,
permitiendo equilibrar o desequilibrar el nivel de señal que le llega a ambos canales, y de esta forma
corregir las diferencias, en cuanto a amplificación se refiere, sobre los dos amplificadores o etapas
cuando trabajamos en estéreo, puesto que en la práctica es difícil que ambos amplificadores sean
iguales. Su principio de funcionamiento se basa en la utilización de un potenciómetro. De esta forma
podemos derivar hacia masa la señal de un canal cuando desviamos el potenciómetro hacia un extremo,
o bien reducir el nivel de señal que le llega a la etapa amplificadora. El nivel de atenuación de un canal
respecto al otro puede llegar hasta los 20 dB, lo que supone 10 veces menos de amplificación, e incluso
anular el canal completamente. Si los equipos de sonido son estéreo, los controles ya citados
anteriormente han de ser dobles, uno por cada canal. La excepción la constituye el control de balance,
que dependiendo de su configuración puede ser doble o sencillo.

Control por tensión continúa.


El control de los parámetros anteriores: volumen, graves, agudos, balance y loudness se puede realizar
mediante la aplicación de una tensión continua a los circuitos que llevan a cabo el tratamiento de la
señal. Comercialmente existen integrados que llevan a cabo esta función para los dos canales de
estéreo, llamándose procesadores de audio. Un ejemplo es el integrado TDA1524 que incorpora
también función de MUTE.

Ecualizadores.
Un ecualizador es un corrector de tonos mejorado.
Con el ecualizador es posible intervenir de una
manera más eficaz a lo largo de toda la banda con
el fin de mejorar la calidad de audición.
En principio podríamos establecer una primera
clasificación de los ecualizadores en dos grandes
grupos:

Ecualizadores pasivos. No interviene ningún


componente que amplifique la señal, tales como transistores u operacionales. En este tipo de
ecualizador, el tratamiento de la señal se efectúa mediante redes de resistencias y condensadores.
Como estos componentes provocan una atenuación de la señal, se hace necesario añadir
posteriormente una etapa amplificadora.
Ecualizadores activos. La ecualización se controla mediante elementos que comportan amplificación,
aunque también intervengan resistencias y condensadores. Según la zona de frecuencias sobre la que
trabajan, los ecualizadores se dividen en ecualizadores de baja, media y alta frecuencia.

Según la forma de tratar la señal podemos clasificar los ecualizadores en dos tipos: ecualizadores
gráficos y ecualizadores paramétricos.

Un ecualizador gráfico consta de un determinado número de filtros, cuyas frecuencias centrales están
distribuidas normalmente a intervalos de octava. Cada filtro tiene un control de ganancia, con lo que
se puede aplicar un factor de amplificación o de atenuación.

Un ecualizador paramétrico tiene todos sus parámetros variables: ganancia, ancho de banda, factor de
calidad y frecuencia central. Para usos domésticos es suficiente con tres filtros paramétricos.

Los ecualizadores de octava tienen sus frecuencias centrales en: 32Hz,


64Hz, 125Hz, 250Hz, 500Hz, 1Khz, 2Khz, 4Khz, 8Khz y 16Khz.

Para el estudio de los ecualizadores es imprescindible conocer el funcionamiento de los filtros RC.

Filtros.
Existen tres tipos de filtros: de paso bajo, de paso alto y de
pasa banda.
En lo referente a las características de estos filtros, ha de
considerarse lo siguiente. Otro filtro llamado de eliminación
de banda no se suele utilizar en el desarrollo de
ecualizadores.
Frecuencia de corte. Es aquella frecuencia a la cual se
produce una atenuación de la amplitud de la señal de –3dB.
Esta atenuación corresponde a una ganancia de tensión Av de
0,707. Existen dos frecuencias de corte: frecuencia de corte
inferior (fci) y frecuencia de corte superior (fcs).
Ancho de banda. Es la diferencia entre las dos frecuencias a
las cuales la amplitud de la señal disminuye a un 70% de su
valor máximo.
Octava. Se dice que dos frecuencias f1 y f2 están separadas
una octava, cuando la frecuencia de la superior es justo el doble de la inferior: f2/f1 = 2.

Década. Se dice que dos frecuencias f1 y f2 están separadas una década, cuando la frecuencia más alta
es diez veces superior a la más baja: f2/f1 = 10.
Orden de un filtro. Recibe el nombre de orden de un filtro, el número de células que lo componen. Así,
un filtro con una célula RC se denomina de primer orden, si posee dos células de segundo orden, y así
sucesivamente.
Pendiente. Se refiere a la inclinación de la curva de respuesta de un filtro, tanto en su subida como en su
bajada. La pendiente depende del número de células que lo componen. Cuanto mayor sea el orden del
filtro mayor será su pendiente.

Filtro paso bajo.


Estos filtros dejan pasar todas las frecuencias desde cero hasta cierta frecuencia llamada frecuencia de
corte superior. La frecuencia de corte del filtro se calcula por la siguiente fórmula:
fc = 1 / 2RC

Filtro paso alto.


Este filtro deja pasar todas las frecuencias desde un determinado valor llamado frecuencia de corte. La
frecuencia de corte se determina por:
fc = 1 / 2RC

Filtro pasa banda.


El filtro pasa banda permite el paso de una determinada banda de frecuencias, atenuando fuertemente
las frecuencias por encima y por debajo de dicha banda. Es una combinación de un filtro paso bajo y de
un filtro paso alto.

Filtros activos.
Para mejorar la selectividad y el factor de calidad de los filtros a utilizar, no se utilizan prácticamente
filtros de primer orden, sino que se recurre a utilizar al menos filtros de segundo orden, con la
utilización de amplificadores operacionales.

Mezcladores.

Si se desea mezclar varias señales de


baja frecuencia, procedentes de
distintas fuentes como pueda ser un
micrófono y una pletina, se necesita de
un mezclador. Existen dos formas de
efectuar una mezcla de señales: la más
tradicional es mediante un sistema
potenciómetrico, y la otra mediante la
combinación de un amplificador y un
adaptador de impedancias por cada
canal.

El sistema de potenciómetro es más


simple, pero un canal actúa sobre el
otro y los niveles de entrada han de ser
casi iguales entre sí. El segundo sistema
es más complejo, sin embargo, los
resultados son mejores.

Mezclador potenciométrico.
Consiste en una red de resistencias y potenciómetros, diseñada para proporcionar un medio de
combinar o mezclar señales procedentes de distintas fuentes de audio. La red se debe diseñar para que
un cambio de nivel en una de las fuentes de entrada no afecte, o afecte lo más mínimo, al nivel de las
otras fuentes de señal.

Mezclador transistorizado.
En este caso se recurre a la utilización de transistores, que trabajan como amplificadores, para realizar la
mezcla. Para cada fuente se utiliza un conjunto amplificador.

Mezclador con operacional.


Una de las configuraciones típicas de los amplificadores operacionales es trabajar como circuito
sumador. Esta característica se aprovecha para desarrollar mezcladores con este tipo de componentes.
Se puede utilizar tanto su entrada inversora como la no inversora.

– Módulo de salida
Clasificación de los amplificadores

De pequeña señal
Dependiendo de la señal
De señales fuertes o de potencia
Emisor común
Por su configuración Colector común
Base común
Clase A
Clase B
Por su clase Clase AB
Clase C
Clase D
Corriente continua
Audiofrecuencia
Por la frecuencia de la señal que tratan Videofrecuencia
Radiofrecuencia
VHF - UHF

Dependiendo de la señal: existen muchas aplicaciones donde el uso de una sola etapa amplificadora no
es suficiente para elevar la señal de entrada al nivel deseado. Por esta razón, se emplean varias etapas
amplificadoras acopladas adecuadamente, con el fin de imprimir en cada una de ellas el nivel de
amplificación adecuado y, así, conseguir una señal de salida sin distorsión y con el máximo rendimiento
por parte del conjunto del amplificador.
Por su configuración:

Por su clase: esta clasificación es debida a que no todos los amplificadores presentan todo el conjunto del
ciclo de señal de entrada en la salida.
Clase A: se muestra el aspecto de las señales de entrada y salida de un amplificador de clase A.
La señal que aparece en la salida no está distorsionada con respecto a la de entrada.

Clase B: la señal que aparece en la salida está recortada, de tal forma que únicamente aparecen los
semiciclos positivos, tal como se puede apreciar en los oscilogramas.

Clase AB: La señal que aparece en la salida es una combinación de la clase A y B, es decir, aparece una
pequeña distorsión en los picos de la señal de salida.
Clase C: en este caso, la corriente que aparece como señal de salida fluye menos de un semiciclo.

Clase D: es un amplificador de conmutación, en contraste con la resistencia activa utilizada en los modos
lineales de los amplificadores clase AB, usa el modo conmutado de los transistores para regular la entrega
de potencia.

Por la frecuencia de la señal: como las señales que se quieren amplificar son alternativas, es necesario
diseñar los circuitos amplificadores teniendo en cuenta el valor de la frecuencia de las mismas.
Los amplificadores de corriente continua trabajan con señales no alternativas y, por lo tanto, poseen una
frecuencia cero.
Los de audiofrecuencia o de baja frecuencia trabajan con frecuencias audibles en un margen de 20 a 20
KHz.
Los amplificadores de videofrecuencia se utilizan para señales en un margen de frecuencias de entre 20
Hz Y 15 MHz.
Los amplificadores radiofrecuencia o de alta frecuencia, se utilizan en sistemas de transmisión de señales
de radio y manejan frecuencias del orden de 200 KHz a 300 MHz.
Los de VHF y UHF trabajan en frecuencias de cientos o miles de MHz y se utilizan para la transmisión de
señales de audio y televisión.

AMPLIFICADORES DE POTENCIA.
La señal de sonido, amplificada por un
preamplificador, es insuficiente para atacar
a un altavoz. Por esta razón, entre el
preamplificador y el altavoz se dispone de
un amplificador de potencia. Su función
básica consiste en amplificar la señal
aplicada a su entrada, del orden de unos
cientos de milivoltios procedente del
preamplificador, a una señal considerable
de potencia, del orden de vatios o decenas
de vatios, para hacer vibrar la membrana
del altavoz.
Los amplificadores de potencia utilizados
en alta fidelidad pueden ser de los tipos o
clases A, B, AB y C.
Amplificadores en clase A.
La curva característica de un transistor Ic=f(Vbe), presenta una zona recta que se arquea en sus
extremos. En los amplificadores de clase A se toma como punto de trabajo del transistor el punto
central de su curva característica. El funcionamiento de un transistor como amplificador en clase A solo
se puede dar en etapas asimétricas, y por ello es bastante utilizado en preamplificadores.

Existen otros tipos de amplificadores simétricos con los cuales se puede obtener un rendimiento mejor.
En los de clase A, el rendimiento no alcanza el 50%, y desde el punto de vista de la fidelidad de la señal
de salida con respecto a la entrada, el amplificador de clase A, proporciona una salida extremadamente
lineal y con un mínimo de distorsión.

Amplificadores en clase B.
La principal diferencia existente entre este tipo de amplificador y el de clase A, es la elección del punto
de funcionamiento de su curva característica Ic=f(Vbe), que sitúa la tensión base emisor a un potencial
de cero voltios. Un amplificador en clase B amplifica un solo semiperiodo de la señal de entrada,
requiriendo de dos transistores perfectamente complementarios, es decir, dos transistores cuyas
características técnicas de salida sean idénticas, y de esta forma, restituir por completo la señal aplicada.
La forma de onda en RL en situaciones reales, no es una senoide perfecta si los transistores permanecen
estrictamente en el corte, sino que es según aparece en la Grá-fica 16.4«. Si los transistores permanecen
en corte, la tensión en RL empieza a manifestarse desde que el transistor comienza a conducir; como se
aplica entre base y emisor, la zona no lineal de la característica de este diodo se hace manifiesta, debido
a la situación de su punto de reposo Q0 (Gráfica 16.46). Si el punto de trabajo se desplaza hasta Qx
(Gráficas 16.3« y 16.46), esta zona se excluye de la región de trabajo normal de los transistores, y
cuando la señal de entrada los excita, éstos trabajan en la región totalmente lineal de su característica,
dando como resultado la eliminación de la distorsión expuesta anterior-mente, llamada distorsión de
cruce, la cual se produce en el momento del «cruce» de la conducción de un transistor a la del otro.
.
Amplificadores en clase AB.
En la práctica casi nunca se trabaja en clase B pura, puesto que como se observa en la figura anterior,
introduce una distorsión conocida como distorsión de cruce, debido a la no linealidad de la curva en su
parte inferior. Por este motivo, se prefiere trabajar con amplificadores en clase AB, donde el punto de
trabajo del transistor se encuentra situado por encima del codo de su curva característica Ic=f(Vbe).
Desde el punto de vista de la Figura 16.2, este problema se resuelve mediante la pequeña caída de
tensión en ambas ramas de P, que provoca un ligero aumento de la tensión de base frente a la de
emisor, ya que si el punto de unión de R3 y R4 (punto A) está a un potencial Fcc/2, despreciando las
caídas de tensión en dichas resistencias, por su bajo valor óhmico y estando P ajustado en su punto
medio; dicho punto también estará a un potencial Kcc/2, pues Ri = R2. De esta forma, la tensión en las
bases de T1 y T2 será ligeramente mayor y menor, respectivamente, que Kcc/2, quedando ambos diodos
(base- emisor) ligeramente polarizados y evitando, por tanto, la distorsión de cruce.
La misión de R3 y R4 es la de conseguir la estabilidad térmica del circuito, ya que si por causas de la
temperatura aumenta I al aumentar la caída de tensión en dichas resistencias, se reduce la polarización
efectiva base-emisor de los transistores; éste es el método más sencillo, pero no el más efectivo en
lograr dicha estabilidad.
Para este cometido, son usuales circuitos como los de la Figura 16.4 que emplean respectivamente
diodos, transistores y resistencias con coeficiente negativo de temperatura [NTC\ para controlar las
«carreras térmicas».
En los tres casos, estos componentes se colocan muy próximos a los transistores y T2, para que sean
sensibles a sus cambios de temperatura y, así, poder controlar su corriente de colector, disminuyendo la
polarización efectiva base-emisor.

Figura 16.4. (a) Polarización con diodos, (b) Polarización con transistores empleados como diodos, (c)
Polarización con NTC.
Amplificadores de clase C.
Un amplificador de potencia funciona en clase C cuando la tensión de polarización y la amplitud máxima
de la señal de entrada poseen valores tales que hacen que la corriente de salida circule durante menos
de un semiperíodo de la señal de entrada.

El amplificador clase «C» es exclusivo de «RF». Utiliza como «carga» un circuito tanque. La característica
principal de este amplificador es que el elemento activo conduce menos de 180º, de una señal senoidal
aplicada a su entrada. Es decir, que amplifica solo una porción de la señal. Su otra característica, no
menos importante es la de su alto rendimiento en potencia.

Amplificadores de clase D.
Un amplificador de conmutación o amplificador Clase D es un amplificador electrónico el cual, en
contraste con la resistencia activa utilizada en los modos lineales de los amplificadores clase AB, usa el
modo conmutado de los transistores para regular la entrega de potencia. Por lo tanto, el amplificador se
caracteriza por una gran eficiencia (pequeñas pérdidas de energía), y esto trae consigo menos
disipadores de calor y potencia, reduciendo el peso del amplificador. Además, si se requiere una
conversión de voltaje, la alta frecuencia de conmutación permite que los transformadores de audio
estorbosos sean reemplazados por pequeños inductores. Los filtros LC pasa-bajas suavizan los pulsos y
restauran la forma de la señal en la carga.
Los amplificadores Clase D son utilizados con frecuencia en amplificadores de sistemas de refuerzo de
sonido, donde se requiere un alto voltaje de salida. Por ejemplo, el Crest Audio CD3000 es un
amplificador Clase D que tiene una potencia nominal de 1500 watts por canal, y sin embargo solamente
pesa 21 kg.1 Un pequeño número de amplificadores de bajos también usan tecnología Clase D, como el
Yamaha BBT500H, que tiene una potencia nominal de 500 watts y pesa menos de 5 kg. Y el Ampeg SVT 7
PRO que ofrece 1000 watts de potencia y pesa tan sólo 7 kg.2

Configuraciones típicas en los amplificadores de potencia.


Nos referimos en este apartado a las configuraciones adoptadas por los amplificadores para conseguir
un mayor rendimiento en cuanto a potencia, como pueda ser el amplificador Darlington, el amplificador
en push – pull o simetría complementaria y el amplificador booster.

Amplificador Darlington.
Este amplificador de acoplo directo o en cascada es bastante utilizado en
etapas de potencia. Incluso, los fabricantes de semiconductores ofrecen
pares darlington integrados en un mismo encapsulado. Es el ejemplo de
TIP147, TIP142, etc. Básicamente consiste en dos transistores en
configuración seguidor de emisor o colector común, acoplados
directamente. Este montaje permite una elevada ganancia de corriente,
alta impedancia de entrada, baja impedancia de salida y ganancia de
tensión próxima a la unidad.

Amplificador en push – pull o simetría complementaria.


En este tipo de montaje se recurre a transistores complementarios,
con el fin de que cada transistor amplifique un solo semiperiodo de
la señal de entrada. Se le suele hacer trabajar en clase AB, con el fin
de evitar la distorsión de cruce.

Amplificador booster.
Las etapas booster buscan un aumento adicional de ganancia de
tensión o de corriente, con el propósito de que el amplificador
pueda atacar cargas que de otra forma no se podrían conectar
directamente por su elevado consumo. Un método común es el
empleo de un circuito denominado en puente o en H. La carga,
por ejemplo el altavoz, no se conecta con respecto a masa, sino
entre las salidas de los dos amplificadores. Se dispone así de una
tensión máxima de salida dos veces mayor que en un montaje
simple, al excitarse los amplificadores en antifase (desfasadas
180º) por la misma señal de entrada. Al doblarse la tensión, se
hace cuádruple la potencia que alcanza, suministrando cada amplificador la mitad de la potencia de
salida.

Amplificadores integrados de potencia.


Los fabricantes de semiconductores proporcionan integrados de
potencia para audio y con diferentes niveles de potencia. Es el caso del
TDA1514A que con una alimentación simétrica de ±21v proporciona
una potencia de 40 vatios.
Red de Zobel.
La red de Zobel se coloca a la salida del amplificador. Se utiliza para
compensar la inductancia del altavoz. Esta parte inductiva puede crear
oscilaciones en el amplificador. Una vez compensada la parte inductiva, la
impedancia resultante es puramente óhmica. Valores típicos de la red de
Zobel son los siguientes:
R = 8 ohmios C = desde 47 nF hasta 100 nF

Características de los amplificadores.


- Potencia de salida (power output). Es la máxima que entrega el amplificador a la carga (altavoces o
baffles). Pero, sin embargo hemos de diferenciar entre dos tipos de potencia de salida que nos suele
dar el fabricante. Esta es la potencia continua ó eficaz y la potencia musical ó dinámica.
- Potencia eficaz (continua ó continuos power). Es la máxima que realmente tendremos a la salida del
amplificador, también suele llamarse potencia senoidal, RMS ó nominal. Viene dada en vatios.
- Potencia musical (dinámica ó music power). Expresa la capacidad de respuesta del equipo ante
determinados tipos de potencia de alto nivel y corta duración, a esto se le suele llamar picos. Un buen
amplificador no debe representar un gran desnivel entre la potencia musical y nominal.
- Respuesta en frecuencia (frecuency response). La norma IHF indica que debe especificarse el
espectro de frecuencias en la cual trabaja el equipo, señalando los dos extremos del mismo
considerando en toda banda que existe una respuesta en potencia que varía en un máximo entre +1,5
y –1,5 dB. La norma DIN especifica una disminución de 3 dB en la potencia de salida medidas a
frecuencias extremas de la banda. En general los fabricantes proporcionan este dato mediante una
curva de banda, típica desde 20Hz hasta 30Khz, sobre una carga de 4 ohmios y una distorsión
armónica.
- Sensibilidad de entrada (input level). Es el mínimo nivel de entrada que hay que darle al amplificador
para que entregue la máxima potencia sobre la carga. Este nivel suele estar comprendido entre una
señal mínima de 100 mV y una máxima de 1V.
- Relación señal-ruido (signal-to-noise-ratio). Es la relación entre la señal y el ruido que entrega el
amplificador al máximo volumen y con los controles del tono en posición media. La relación señal-
ruido suele darse en las especificaciones para cada entrada de la que disponga el amplificador. La
entrada PHONO suele dar 65 dB, la AUX 70 dB.
- Distorsión armónica total (armonic distorsion). Es la suma de todas las señales de salida que son
múltiplos de los componentes de entrada. Suelen venir expresado en % sobre el total presente en la
salida del amplificador.
- Distorsión de intermodulación (intermodulation distorsion). Esta aparece cuando dos señales de
diferentes frecuencias se suman dando lugar a otras dos señales, una con la frecuencia suma y otra
con la diferencia de dos señales originales. Esta composición aparece como sonidos disonantes de
frecuencia elevada o baja, interfiriendo el sonido original y en muchos casos dando lugar al ruido.
- Factor de amortiguamiento (damping factor). Es un parámetro que expresa la capacidad del
amplificador para amortiguar las vibraciones remanentes que se producen en el altavoz después de
haber utilizado la señal, ya que ello genera un sonido residual que se mezclan con el siguiente efecto
no deseado.
- Impedancia de entrada. La norma IHF indica que deberá definirse su valor resistivo y la capacidad
paralela que exista a la entrada. La norma DIN especifica lo mismo, pero a una frecuencia de 1KHz,
pero indica un valor mínimo para las entradas lineales, magnetófono, sintetizador... de 470K y para las
no lineales o cuando se requiere ecualización fono chasis o plato de 47K.
- Ruido residual. Este término expresa la cantidad de ruido generado constantemente por el
amplificador, siendo independiente donde se encuentren los mandos de control: volumen y tonos. Un
buen amplificador que se considere HIFI no descenderá de 5mV.
- Separación entre canales o diafonía. Indica la influencia o la separación de la señal de un canal sobre
el otro.
Rendimiento
Expresa la relación entre la máxima potencia de corriente alterna entregada a la carga (PLmáx) y Ia
potencia dada por la fuente de alimentación (Pcc). Se suele expresar en porcentaje y es:

Potencia disipada en la carga


La potencia de corriente alterna disipada en la carga es:

Siendo vLef y vLpp los valores eficaz y de pico a pico, respectivamente, de la tensión en la carga.

Máxima potencia disipada en la carga


Cuando la señal aplicada a la carga es la máxima posible sin distorsión, la carga disipará la máxima
potencia y ésta es:

Donde vLppmáx es la máxima tensión pico a pico conseguida en la carga.

Ganancia:
Ganancia de tensión: que se obtiene midiendo el valor de la tensión de
entrada y el de salida y realizando su cociente.

Ganancia de corriente: se obtiene midiendo el valor de la intensidad de salida y el de entrada,


efectuando su cociente.

Ganancia de potencia: se obtiene al dividir la potencia obtenida en la salida entre la potencia entregada
a la entrada. Se puede comprobar con facilidad que, al realizar esta operación, el resultado que se
obtiene coincide con el producto de las ganancias de tensión y corriente.
Es corriente encontramos con la ganancia expresada en decibelios (dB). El decibclio es una unidad que
se emplea para medir el nivel sonoro. Para calcular la ganancia de un amplificador en dB aplicamos las
siguientes expresiones:
• Ganancia de tensión: av = 20 log Av
• Ganancia de corriente: ai = 20 log Ai
• Ganancia de potencia: ap = 10 log Ap

Y de la misma forma se establece una relación entre la ganancia «normal» y la expresada en dB; así,
cada 3 dB de incremento, la ganancia aumenta en un factor «2». Por ejemplo, si:

Ejemplo:
La señal de entrada de un amplificador es de 10m V y 1mA. Determinar la ganancia de tensión, potencia
y corriente de este amplificador, si la señal que se obtiene en la salida es de 1 V Y 10 mA.
Solución:

En conclusión, con este amplificador hemos conseguído una ganancia de I00 veces para la tensión y de 10 para la corriente, habiendo
conseguido multiplicar por 1.000 la potencia de la señal de entrada.
Para el amplificador del ejemplo anterior, la impedancia de entrada y salida sería:

Adaptación de impedancias:
Para que un sistema posea un rendimiento máximo, la impedancia del generador debe ser igual a la
entrada del amplificador. Esto es lo que se conoce como "adaptación de impedancias",
Para entender esto mejor vamos a suponer los siguientes tres casos:

a) En el primer caso, tal como se muestra en la figura, tenemos un generador de señales de 1O V con
una impedancia ZG de 50 Ω. La impedancia de entrada
del amplificador Zent es también de 50 Ω.

Las dos impedancias quedan en serie, por lo que la corriente que se establece en el circuito es igual a:
Suponiendo que las dos impedancias son resistivas, la potencia que aparece en el amplificador es:

b) En el caso de que la impedancia de entrada del amplificador hubiese sido de 10 Ω, la potencia que
aparecería en el amplificador se calcularía de Ia misma forma:

e) Veamos qué ocurre cuando la impedancia de entrada del amplificador sea superior a la del
generador. En este caso hemos supuesto que dicha impedancia es igual a 100 Ω.

En conclusión, la máxima potencia en el amplificador se consigue cuando las dos impedancias son
iguales. La impedancia de entrada de los amplificadores depende fundamentalmente del tipo de
configuración que se emplee. Seguidamente proporcionamos una relación aproximativa de estos
valores:
Colector común: gran impedancia de entrada (Zent = 300 KΩ).
Base común: muy pequeña impedancia de entrada (Zent = 50 Ω).
Emisor común: valor intermedio de impedancia de entrada (Zent = 50 KΩ).

– Circuitos de protección. Limitación de corriente. Sobretensiones. Temperatura.

Sistemas simples de protección:

El Fusible: Este es probablemente el componente más utilizado como forma de protección


en los equipos electrónicos; los más comunes son los encapsulados en vidrio en donde
internamente se coloca un hilo conductor térmico el cual se destruye cuando se sobrepasa
el límite de corriente que puede soportar.

Los fusibles son calculados dependiendo de las características de consumo eléctrico en un


equipo electrónico en particular; no se debe utilizar uno diferente ya que alterara las
condiciones de protección.

Para calcular un fusible se puede utilizar la siguiente formula: I Fusible = 1.25 x I del circuito,
como sabemos la I representa a la corriente la cual se debe multiplicar por la constante 1.25
y así obtenemos el valor del fusible que debemos utilizar para ese equipo electrónico en
particular.

El Varistor: Este componente es utilizado para evitar picos de voltaje momentáneos o


transitorios; estos picos de voltaje suelen ser de varios cientos o miles de voltios, pero solo
permanecen por periodos de nano o milisegundos, pero suficientes para causar daños a los
circuitos.

Precisamente el Varistor se encarga de derivar el excedente de voltaje hacia tierra y cuando


los transitorios superan los límites eléctricos del Varistor, este entra en corto y quemara
rápidamente el fusible evitando daños mayores a los circuitos.
Diodo Zener y de Avalancha: Esta protección consiste en utilizar la cualidad de
enclavamiento propia de este tipo de diodos, por ejemplo, si en una línea de voltaje DC se
desea que el voltaje no sobrepase un voltaje de 5.1 voltios, entonces debemos utilizar un
diodo Zener de este valor.
Sistemas avanzados de protección:

Circuito detector de sobre corriente (OCP): Este circuito tiene como función determinar en
qué momento se supera un valor establecido de corriente; cuando esto sucede el valor de
voltaje resultante se aplica a la entrada de un circuito integrado el cual desactivara la
alimentación principal del equipo para evitar daños posteriores.

Circuito detector de sobrevoltaje (OVP): Su función es la de detectar un aumento en el


voltaje nominal de un circuito con el fin de evitar su destrucción; la sigla OVP proviene del
inglés Over Voltage Protection o en español protección por sobrevoltaje.
Funcionamiento: Básicamente se trata de fijar un voltaje de referencia que puede ser un
porcentaje del voltaje del que no se quiere superar; para esto se suele utilizar un
amplificador operacional que puede ser individual o también puede hacer parte de un
circuito integrado que contiene otras funciones como el caso de los circuitos integrados
conmutadores de las fuentes de alimentación en aparatos comerciales.
Esta situación es interpretada por un microprocesador o similar para tomar la decisión de
apagar o no el equipo electrónico.

Protección contra bajo voltaje (UVP): Esta protección consiste en detectar cuando un voltaje
se encuentra por debajo de un cierto valor de referencia, con lo cual se activa o desactiva
algún otro circuito, UVP proviene de la sigla en inglés Under Voltage Protection o en español
Protección contra bajo voltaje.
Funcionamiento: Cuando el voltaje es mayor a 12v el diodo Zener de 10v conduce por
voltaje de ruptura, colocando en la base del transistor PNP un voltaje fijado por el resistor
variable; el transistor se apaga y a su vez mantiene sin alimentación al diodo LED.
Además de servir de protección también se utiliza como indicador de batería baja, por
ejemplo.

Fusible programable: Este es uno de los circuitos de protección más sofisticados que existen
en el momento, son ampliamente utilizados en la electrónica de los automóviles y equipos
industriales; un ejemplo de este componente es el circuito integrado NIS5112 de ON
Semiconductor.
Funcionamiento: El circuito integrado NIS5112 posee una entrada de voltaje que en este
caso es el pin 8, su salida es por el pin 7 en donde se conecta la carga previamente filtrado
por C5 Y C6.
Este circuito incluye tanto el control del ventilador, como un disparador por alta
temperatura.

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