Tipos de micrófonos y su funcionamiento
Tipos de micrófonos y su funcionamiento
1. Micrófono de presión.
(omnidireccionales)
2. Micrófono de gradiente de presión.
(bidireccionales)
3. Micrófono de gradiente de velocidad.
(unidireccionales)
(También existen combinados)
c. Micrófonos electrodinámicos
Electrodinámico de bobina móvil
Este micrófono basa su funcionamiento en la inducción
electromagnética. Los sonidos producidos delante del micrófono
hacen vibrar a la membrana y al vibrar la membrana vibra la bobina
que hay en el interior del campo magnético, creado por un imán
permanente, generándose así entre los extremos de la bobina una
tensión inducida que será de la misma frecuencia y de una amplitud
proporcional a las vibraciones sonoras.
Estos micrófonos se fabrican para impedancias de 200 Ω y 600 Ω, y
pueden ser balanceados y no balanceados.
Los micrófonos electrodinámicos de bobina móvil son de buena
calidad, en cuanto a fidelidad, y muy económicos, lo que justifica su
alto grado de utilización en cualquier instalación de sonido.
Electrodinámico de cinta
Este micrófono tiene un funcionamiento similar al de la bobina
móvil. En este caso, el conductor móvil es una cinta de aluminio de
unos 4 mm de espesor y de una longitud aproximada de 5 cm, que
se encuentra situada en el interior de un imán permanente.
Al moverse la cinta por la presión sonora, en el seno del campo
magnético del imán aparece una FEM inducida en sus extremos de
la misma amplitud y frecuencia que la señal sonora.
Estos micrófonos son de alta fidelidad, pero de precio muy elevado
y, por tanto, poco usados.
d. Micrófonos electrostáticos: de capacidad y electret
Micrófono electroestático de condensador
Está formado por dos láminas muy próximas entre
sí (aproximadamente 35 micras), que constituyen
las dos placas de un condensador. La lámina (M) es
de duraluminio y constituye la membrana vibrante,
mientras que la otra es fija (F) y está provista de
agujeros ciegos. La membrana fija está en contacto
con la caja del micrófono y, por tanto, se encuentra
a potencia 0 V. El condensador formado por las
láminas se conecta en serie a una alimentación
exterior de corriente continua (B) y a una
resistencia (R).
En ausencia del sonido, el condensador se
encuentra cargado al potencial de la pila o batería
y, por consiguiente, no circula corriente. Cuando
aparece el sonido, la membrana vibra variando la
distancia entre las placas y, consecuentemente, la
capacidad del condensador, cargándose este más o
menos en función de estas variaciones. Aparecería
entonces una corriente variable que provocaría
una caída de tensión en la resistencia del circuito
de salida, que será proporcional a las variaciones
de la presión sonora originaria. Las corrientes
generadas por este tipo de micrófonos son muy
pequeñas y para que las tensiones de salida sean apreciables, la resistencia R debe tener un valor elevado
(5-20 M Ω). Este valor tan elevado de impedancia puede crear inconvenientes para acoplar este
micrófono a un amplificador, lo que conllevaría la necesidad de emplear adaptadores de impedancia.
La alimentación exterior que necesitan estos micrófonos oscila, según los casos, entre 9 V y 48 V, siendo
suministrada por el mismo equipo de sonido. Son muy vulnerables a los agentes exteriores (polvo,
humedad, etc.) y deben protegerse en el interior de una cápsula. Producen poca distorsión y no captan
ruidos de fondo.
Electret
Como el anterior, es de tipo electrostático. Está formado por una membrana de policarbonato de 5 micras
de espesor metalizada por su parte exterior, que constituye el electrodo móvil.
En el interior de la membrana se encuentra el electrodo fijo, formado por una placa metálica polarizada y
perforada, con lo que se consigue aumentar la capacidad del condensador formado. Basan su
funcionamiento en la variación de capacidad que se produce entre la membrana y la placa polarizada, que
al vibrar por los efectos de las ondas sonoras.
Es pequeño y ligero, no capta zumbidos en las proximidades de campos magnéticos y produce una señal
de audio de mayor calidad que los dinámicos. Igualmente se fabrica con impedancias de 200 Ω y 600 Ω.
Este tipo de micrófonos necesita alimentación de corriente continua para su funcionamiento y suele
tener la salida no balanceada.
Simbolos:
3. Tipos de micrófonos
según su directividad:
a) Micrófono de presión omnidireccional. Este micrófono posee
una envoltura completamente cerrada y los sonidos chocan
contra la membrana de forma frontal. La deformación de la
membrana es proporcional a la presión instantánea del aire que
la envuelve, debido a los sonidos que se generan, en cualquier
dirección del espacio, alrededor del micrófono.
El micrófono de presión es omnidireccional porque es igual de
sensible para todos los sonidos procedentes de cualquier
dirección. Es un micrófono muy adecuado para captar música.
Micrófonos inalámbricos
Este micrófono al no tener cable permite al usuario moverse libremente. Se compone básicamente de una
cápsula de micrófono dinámico o electret, unido a una emisora de FM. En el equipo de sonorización existirá
un receptor que convierta la señal de radio, en señal de audio. Las frecuencias de radio que se emplean
para estos micrófonos son de 40 MHz y 200 MHz, aunque existen micrófonos de menor calidad en la banda
de FM.
b. Respuesta en frecuencia
Se refiere al comportamiento del micrófono ante distintas frecuencias de la señal sonora. La curva
de respuesta representa la sensibilidad correspondiente a las diversas frecuencias, referidas a un
nivel convencional o de referencia (0 dB para 1 Pa y mV)
Un micrófono de calidad debe tener una curva lo más plana posible. La curva de la Figura
representa la respuesta de frecuencia de un micrófono ideal para reproducir la palabra, pues según
se observa, la curva es bastante plana para una frecuencia de entre 300 Hz y 4 000 Hz. Sin embargo,
un micrófono destinado a la captación del sonido procedente de una orquesta tiene que tener una
respuesta de frecuencia lo más amplia posible, igual o mayor a la del oído humano, ya que una
orquesta produce sonidos de cualquier frecuencia. En ambientes ruidosos es recomendable
utilizar micrófonos de respuesta en frecuencia muy ajustada a la banda de palabra para evitar la
captación de sonidos ambientales, lo que originaría un enmascaramiento de la palabra del
hablante.
c. Directividad o direccionalidad
Esta característica del micrófono nos indica cómo varía su sensibilidad con respecto a la dirección
de procedencia del sonido.
Dependiendo de la direccionalidad, se pueden seleccionar o captar los sonidos que interesan y
rechazar los que nos interesan, como ruidos, ecos, etc. Básicamente, existen dos tipos de
micrófonos, los omnidireccionales, que captan los sonidos en todas las direcciones, y los
direccionales, que captan los sonidos procedentes de una sola dirección.
Atendiendo a esta característica, los micrófonos se pueden clasificar de la siguiente forma:
d. Impedancia interna
Cualquier equipo de audio puede representarse como un generador de tensión serie con una
impedancia, llamada impedancia interna (Zi). A la salida del circuito equivalente se conectará otro
equipo que a su vez tendrá una impedancia de entrada (Zee).
Los micrófonos de alta impedancia tienen valores de más de 1 000 Ω, y proporcionan una tensión
de salida de 10 mV a 30 mV, pero muy poca corriente.
Los de baja impedancia (≤ 600 Ω) generan una tensión de salida de entre 0,5 mV y 2 mV, pero con
una corriente más elevada.
Cuando un micrófono de alta impedancia está conectado a un amplificador con un cable de más
de 10 m, se produce una importante pérdida de altas frecuencias debido a la capacidad del cable.
Sin embargo, este fenómeno no es tan acusado para los de baja impedancia, ya que poseen una
corriente de salida mucho mayor, de hecho que despreciaría los efectos del cable para distancias
incluso de 100m.
e. Relación señal/ruido
Esto se calcula viendo la presión acústica máxima que soporta y el
nivel de ruido propio. De esta manera se calculará restando al nivel
máximo, por ejemplo si aguanta 150dB SPL, el nivel de ruido propio,
que si fuera de 30dB, la relación de la señal al ruido será de 120db.
En este punto cuanto mayor sea la relación de señal al ruido más
claridad tendrá.
f. Rango dinámico
La separación existente entre el sonido más débil que se transforma
en señal eléctrica en el micrófono y, el sonido más fuerte que se
traduce en señal eléctrica sin distorsión, recibe el nombre de
dinámica.
g. Distorsión
Indica la aptitud del micrófono para dar respuestas sin deformación. Se expresa teniendo en
cuenta el contenido de armónicos que contiene la señal de salida y se mide en tanto por ciento.
Se conoce como distorsión, el conjunto de señales que aparecen en la salida de un sistema y no
estaban en la entrada.
En el caso de los micrófonos, los fabricantes no suelen dar el valor de la distorsión, debiendo
orientarnos o bien por la marca o bien por la experiencia.
Existen varias causas por las cuales se puede crear distorsión en los micrófonos.
• DISTORSIÓN INTERNA:
- Efecto proximidad.
- Resonancias internas.
- Respuesta lenta a los ataques.
- Vibraciones parciales, en diagramas grandes.
• DISTORSIÓN EXTERNA:
- Sobrecarga o sobresaturación.
- Poping.
- Ruido de viento.
- Ruido de vibración o golpeteo.
EFECTO PROXIMIDAD:
Cuando colocamos un micrófono bidireccional o unidireccional muy cerca de la fuente sonora las
bajas frecuencias aumentan su nivel en comparación con las altas y las medias frecuencias. A esta
respuesta se le conoce con el nombre de efecto proximidad o acentuación de graves.
Para evitar este efecto, algunos micrófonos llevan un dispositivo ecualizador limitado, también
llamado atenuador de graves (bass roll-of).
SOBRECARGA:
En general todos los micrófonos pueden generar distorsiones si los niveles son muy altos
(sobrecarga), pero algunos micrófonos responden mejor que otros a estas sobrepresiones.
RUIDO DE VIBRACIÓN:
Existe siempre el peligro de que las vibraciones se transmitan a través del soporte del micrófono
a éste. Para evitar los ruidos producidos por las vibraciones deberemos colocar el micrófono sobre
una montura antivibratoria, la cual consiste en un dispositivo suspendido que aísla
mecánicamente el micrófono de su soporte.
h. Fidelidad.
La curva de respuesta o característica de respuesta del nivel de sensibilidad en función de la
frecuencia de un micrófono define el comportamiento de éste dentro del margen de las
frecuencias audibles. Un micrófono con buena fidelidad es aquel cuya respuesta es plana y se
extiende a toda la banda de frecuencias.
La fidelidad de un micrófono depende de tres factores:
• Respuesta de frecuencia.
• Regulación.
• Linealidad.
5. Cables y conectores
Un factor muy importante es la correcta utilización de las conexiones y los cables apantallados de
baja capacidad. Generalmente, de diferentes colores para identificar las distintas líneas. Todos
ellos están cubiertos por una malla común o individual que les sirve de pantalla para las
interferencias.
Los conectores para sistemas profesionales y domésticos de audio más utilizados son del tipo DIN,
RCA y JACK de diferentes calibres.
Los conectores más empleados para audio profesional son los conectores de tipo canon XLR-3 y
XLR-5 de tres y cinco terminales, donde sus patillas utilizan una configuración que no es difícil de
olvidar, ya que XLR significa eXternal Live Return (externo, vivo y retorno). Estos conectores
también reciben el nombre de canon, por ser la marca japonesa la primera que los comercializó.
Generalmente, se utilizan los conectores machos de panel en las salidas de los equipos y los
conectores hembras de panel en las entradas.
Existen otro tipo de conectores específicos para conexiones de altavoces SPEAKON de los que hay
dos modelos: NL4 y NL8 de cuatro y ocho contactos respectivamente, que son robustos y fiables y
permiten agrupar hasta cuatro vías en un solo conector. Se conectan por inserción y giro del macho
y soportan corrientes elevadas.
6. Alimentación fantasma
Al estudiar el funcionamiento de los micrófonos de condensador aparece clara la necesidad de
proporcionarle una alimentación de tensión continua con el fin de polarizar el diafragma de
muchos de los micrófonos de este tipo, al mismo tiempo que alimentamos el preamplificador
alojado dentro de su propia carcasa.
Existen varios tipos de soportes para los micrófonos. Cada uno de ellos tiene ventajas e
inconvenientes, según la utilidad a la que se encuentren destinados.
Entre ellos podemos describir:
• La suspensión del micrófono mediante cables ajustables suspendidos del techo del escenario.
Este sistema permite tener el control sobre la posición del micrófono y sobre su ángulo de
inclinación mediante la suspensión de unos cables que van unidos al micrófono. En ocasiones es
suficiente con descolgar el micrófono por su propio cable. Es un sistema simple y económico (Fig.
c).
• Sistema de ubicación y manejo del micrófono mediante jirafa. Permite levantar el micrófono del
suelo mediante un trípode con ruedas en sus tres patas que le da movilidad en el escenario. En el
extremo superior del trípode se encuentra la caña, que puede ser extensible, lo que le deja variar
su longitud al mismo tiempo que es balanceada por un contrapeso que se encuentra en el extremo
opuesto al que ocupa el micrófono. Es un sistema profesional (Fig. d).
• Pie de suelo. Puede ser telescópico y en su extremo superior se suele colocar la pinza
antivibración (Fig. e).
• Pie de mesa. Soporte que sirve para ubicar el micrófono sobre la mesa (Fig. f).
• Caña de mano. Soporte parecido a una caña de pescar, en cuyo extremo se coloca el micrófono
y el operador lo maneja dándole la ubicación más adecuada en cada momento. Es un sistema muy
incómodo de manejar (Fig. g).
• Filtro para micrófonos vocales. Se utiliza para reducir la velocidad de la onda sonora cuando se
produce el efecto de proximidad debido a la voz del locutor que incide en el micrófono (Fig. h).
8. Colocación de micrófonos
Efectos de proximidad
Obtendremos la mayor fidelidad del sonido y más atenuación en la captación de ruido ambiente
cuanto más próximo situemos el micrófono a los labios del conferenciante, pero hay un
inconveniente, a la mayoría de los micrófonos directivos y los vocales les afectan negativamente
los golpes de aire. Este problema se corrige situando ante el
diafragma del micrófono un filtro «antipop», constituido por
una tela que reduce la velocidad de la onda, afectando poco
al sonido o bien alejando el micrófono fuera del eje de la boca.
Micrófonos direccionales
La directividad es otro de los factores más importantes a tener en cuenta, debido a la
realimentación acústica. Por este motivo, es importante utilizar micrófonos de directividad
controlada.
El micrófono direccional puede favorecer a una fuente particular o grupo de fuentes y discriminar
otras; también recoge menos reverberación del estudio y puede utilizarse más ampliamente
dando un equilibrio mejor para una fuente con mucha difusión. Hay dos soluciones:
La supercardioide (que se utiliza para tomas individuales de instrumentos en una toma musical en
la que intervienen diferentes micrófonos).
Los hipercardioides (que se usan para la toma de fuentes sonoras aisladas en los recintos «vivos»,
donde aparecen multitud de reverberaciones).
Micrófonos omnidireccionales
Son raramente utilizados, salvo para aquellos casos en los que el sonido directo y reflejado son
sensiblemente iguales. Aquí los problemas de realimentación no dependen del diagrama polar,
pues el sonido amplificado y reverberante llega de todas direcciones. También se utilizan cuando
la fuente de sonido está muy cerca de éste.
Micrófonos bidireccionales
El micrófono bidireccional tiene características direccionales excelentes, siempre que la captación
de la señal trasera se esté utilizando para recoger una segunda fuente, de lo contrario, el lóbulo
trasero que presenta el micrófono puede representar un problema, pues puede recoger fuentes
de sonido no deseadas o un exceso de reverberación.
– Módulo de entrada.
PREAMPLIFICADORES.
Constituyen la primera parte del diagrama de bloques ya mencionado anteriormente, y aumentan los
niveles de las fuentes de señal para que puedan ser tratadas por el amplificador de potencia. En función
de los semiconductores utilizados se pueden clasificar en:
Preamplificadores multietapa.
En este apartado nos referimos a conectar diferentes preamplificadores en cascada, sea cual sea su tipo,
para conseguir una mayor ganancia.
Cada etapa, independientemente, está polarizada en continua. Sin embargo, el paso de la señal de una
etapa a otra se realiza a través de un condensador. Esto permite una mayor flexibilidad en el desarrollo
de preamplificadores. De esta forma se puede desarrollar una etapa para adaptar impedancias de
micrófonos, otra para conseguir una determinada ganancia, etc. La ganancia total es la suma de las
ganancias parciales. Una consideración a tener en cuenta es la frecuencia de corte que debe ser idéntica
o superior, al menos, de la esperada.
Preamplificador con ecualización RIIA.
Durante la fase de grabación de discos vinilos, algunas
de las señales son alteradas intencionadamente, es
decir, no son grabadas con una amplitud directamente
proporcional a la original. Las bajas frecuencias,
correspondientes al espectro de graves, se registran
muy por debajo de su nivel, para evitar una excesiva
profundidad en los surcos, resultando de esta forma
atenuadas; mientras que las frecuencias altas, espectro
de agudos, se registran a un nivel mucho más alto,
siendo de esta forma reforzadas. Esta forma de registro se realiza siguiendo unas normas determinadas
y normalizadas, conocida como curva RIIA de grabación.
RIIA corresponde a las siglas Radio Industries Asociation of America. Es necesario pues, que el equipo de
audio incorpore un preamplificador que realice el proceso inverso durante la reproducción de la señal,
es decir realzar las frecuencias graves y atenuar aquellas frecuencias
correspondientes a los agudos. En la figura se observa un operacional
con ecualización RIIA.
Controles de tono.
Los controles permiten compensar en cierta medida los posibles desequilibrios existentes entre los
diversos elementos del sistema.
Existe una cierta variedad de controles de tono, pero el más utilizado es el control de tono tipo
Baxandall. Este circuito lleva un control independiente de agudos y graves, con lo que se puede obtener
a voluntad la atenuación o realce de los tonos graves y agudos con relación a los tonos medios. Cuando
el control de agudos está al máximo, y el de graves al mínimo, el circuito se convierte en un filtro paso
alto, que atenúa las bajas frecuencias. Si los controles están colocados a la inversa, el circuito se
comporta como un filtro paso bajo, siendo las altas frecuencias atenuadas.
Control de balance.
Este control trabaja sobre el nivel de señal que le llega a cada canal amplificador en un sistema estéreo,
permitiendo equilibrar o desequilibrar el nivel de señal que le llega a ambos canales, y de esta forma
corregir las diferencias, en cuanto a amplificación se refiere, sobre los dos amplificadores o etapas
cuando trabajamos en estéreo, puesto que en la práctica es difícil que ambos amplificadores sean
iguales. Su principio de funcionamiento se basa en la utilización de un potenciómetro. De esta forma
podemos derivar hacia masa la señal de un canal cuando desviamos el potenciómetro hacia un extremo,
o bien reducir el nivel de señal que le llega a la etapa amplificadora. El nivel de atenuación de un canal
respecto al otro puede llegar hasta los 20 dB, lo que supone 10 veces menos de amplificación, e incluso
anular el canal completamente. Si los equipos de sonido son estéreo, los controles ya citados
anteriormente han de ser dobles, uno por cada canal. La excepción la constituye el control de balance,
que dependiendo de su configuración puede ser doble o sencillo.
Ecualizadores.
Un ecualizador es un corrector de tonos mejorado.
Con el ecualizador es posible intervenir de una
manera más eficaz a lo largo de toda la banda con
el fin de mejorar la calidad de audición.
En principio podríamos establecer una primera
clasificación de los ecualizadores en dos grandes
grupos:
Según la forma de tratar la señal podemos clasificar los ecualizadores en dos tipos: ecualizadores
gráficos y ecualizadores paramétricos.
Un ecualizador gráfico consta de un determinado número de filtros, cuyas frecuencias centrales están
distribuidas normalmente a intervalos de octava. Cada filtro tiene un control de ganancia, con lo que
se puede aplicar un factor de amplificación o de atenuación.
Un ecualizador paramétrico tiene todos sus parámetros variables: ganancia, ancho de banda, factor de
calidad y frecuencia central. Para usos domésticos es suficiente con tres filtros paramétricos.
Para el estudio de los ecualizadores es imprescindible conocer el funcionamiento de los filtros RC.
Filtros.
Existen tres tipos de filtros: de paso bajo, de paso alto y de
pasa banda.
En lo referente a las características de estos filtros, ha de
considerarse lo siguiente. Otro filtro llamado de eliminación
de banda no se suele utilizar en el desarrollo de
ecualizadores.
Frecuencia de corte. Es aquella frecuencia a la cual se
produce una atenuación de la amplitud de la señal de –3dB.
Esta atenuación corresponde a una ganancia de tensión Av de
0,707. Existen dos frecuencias de corte: frecuencia de corte
inferior (fci) y frecuencia de corte superior (fcs).
Ancho de banda. Es la diferencia entre las dos frecuencias a
las cuales la amplitud de la señal disminuye a un 70% de su
valor máximo.
Octava. Se dice que dos frecuencias f1 y f2 están separadas
una octava, cuando la frecuencia de la superior es justo el doble de la inferior: f2/f1 = 2.
Década. Se dice que dos frecuencias f1 y f2 están separadas una década, cuando la frecuencia más alta
es diez veces superior a la más baja: f2/f1 = 10.
Orden de un filtro. Recibe el nombre de orden de un filtro, el número de células que lo componen. Así,
un filtro con una célula RC se denomina de primer orden, si posee dos células de segundo orden, y así
sucesivamente.
Pendiente. Se refiere a la inclinación de la curva de respuesta de un filtro, tanto en su subida como en su
bajada. La pendiente depende del número de células que lo componen. Cuanto mayor sea el orden del
filtro mayor será su pendiente.
Filtros activos.
Para mejorar la selectividad y el factor de calidad de los filtros a utilizar, no se utilizan prácticamente
filtros de primer orden, sino que se recurre a utilizar al menos filtros de segundo orden, con la
utilización de amplificadores operacionales.
Mezcladores.
Mezclador potenciométrico.
Consiste en una red de resistencias y potenciómetros, diseñada para proporcionar un medio de
combinar o mezclar señales procedentes de distintas fuentes de audio. La red se debe diseñar para que
un cambio de nivel en una de las fuentes de entrada no afecte, o afecte lo más mínimo, al nivel de las
otras fuentes de señal.
Mezclador transistorizado.
En este caso se recurre a la utilización de transistores, que trabajan como amplificadores, para realizar la
mezcla. Para cada fuente se utiliza un conjunto amplificador.
– Módulo de salida
Clasificación de los amplificadores
De pequeña señal
Dependiendo de la señal
De señales fuertes o de potencia
Emisor común
Por su configuración Colector común
Base común
Clase A
Clase B
Por su clase Clase AB
Clase C
Clase D
Corriente continua
Audiofrecuencia
Por la frecuencia de la señal que tratan Videofrecuencia
Radiofrecuencia
VHF - UHF
Dependiendo de la señal: existen muchas aplicaciones donde el uso de una sola etapa amplificadora no
es suficiente para elevar la señal de entrada al nivel deseado. Por esta razón, se emplean varias etapas
amplificadoras acopladas adecuadamente, con el fin de imprimir en cada una de ellas el nivel de
amplificación adecuado y, así, conseguir una señal de salida sin distorsión y con el máximo rendimiento
por parte del conjunto del amplificador.
Por su configuración:
Por su clase: esta clasificación es debida a que no todos los amplificadores presentan todo el conjunto del
ciclo de señal de entrada en la salida.
Clase A: se muestra el aspecto de las señales de entrada y salida de un amplificador de clase A.
La señal que aparece en la salida no está distorsionada con respecto a la de entrada.
Clase B: la señal que aparece en la salida está recortada, de tal forma que únicamente aparecen los
semiciclos positivos, tal como se puede apreciar en los oscilogramas.
Clase AB: La señal que aparece en la salida es una combinación de la clase A y B, es decir, aparece una
pequeña distorsión en los picos de la señal de salida.
Clase C: en este caso, la corriente que aparece como señal de salida fluye menos de un semiciclo.
Clase D: es un amplificador de conmutación, en contraste con la resistencia activa utilizada en los modos
lineales de los amplificadores clase AB, usa el modo conmutado de los transistores para regular la entrega
de potencia.
Por la frecuencia de la señal: como las señales que se quieren amplificar son alternativas, es necesario
diseñar los circuitos amplificadores teniendo en cuenta el valor de la frecuencia de las mismas.
Los amplificadores de corriente continua trabajan con señales no alternativas y, por lo tanto, poseen una
frecuencia cero.
Los de audiofrecuencia o de baja frecuencia trabajan con frecuencias audibles en un margen de 20 a 20
KHz.
Los amplificadores de videofrecuencia se utilizan para señales en un margen de frecuencias de entre 20
Hz Y 15 MHz.
Los amplificadores radiofrecuencia o de alta frecuencia, se utilizan en sistemas de transmisión de señales
de radio y manejan frecuencias del orden de 200 KHz a 300 MHz.
Los de VHF y UHF trabajan en frecuencias de cientos o miles de MHz y se utilizan para la transmisión de
señales de audio y televisión.
AMPLIFICADORES DE POTENCIA.
La señal de sonido, amplificada por un
preamplificador, es insuficiente para atacar
a un altavoz. Por esta razón, entre el
preamplificador y el altavoz se dispone de
un amplificador de potencia. Su función
básica consiste en amplificar la señal
aplicada a su entrada, del orden de unos
cientos de milivoltios procedente del
preamplificador, a una señal considerable
de potencia, del orden de vatios o decenas
de vatios, para hacer vibrar la membrana
del altavoz.
Los amplificadores de potencia utilizados
en alta fidelidad pueden ser de los tipos o
clases A, B, AB y C.
Amplificadores en clase A.
La curva característica de un transistor Ic=f(Vbe), presenta una zona recta que se arquea en sus
extremos. En los amplificadores de clase A se toma como punto de trabajo del transistor el punto
central de su curva característica. El funcionamiento de un transistor como amplificador en clase A solo
se puede dar en etapas asimétricas, y por ello es bastante utilizado en preamplificadores.
Existen otros tipos de amplificadores simétricos con los cuales se puede obtener un rendimiento mejor.
En los de clase A, el rendimiento no alcanza el 50%, y desde el punto de vista de la fidelidad de la señal
de salida con respecto a la entrada, el amplificador de clase A, proporciona una salida extremadamente
lineal y con un mínimo de distorsión.
Amplificadores en clase B.
La principal diferencia existente entre este tipo de amplificador y el de clase A, es la elección del punto
de funcionamiento de su curva característica Ic=f(Vbe), que sitúa la tensión base emisor a un potencial
de cero voltios. Un amplificador en clase B amplifica un solo semiperiodo de la señal de entrada,
requiriendo de dos transistores perfectamente complementarios, es decir, dos transistores cuyas
características técnicas de salida sean idénticas, y de esta forma, restituir por completo la señal aplicada.
La forma de onda en RL en situaciones reales, no es una senoide perfecta si los transistores permanecen
estrictamente en el corte, sino que es según aparece en la Grá-fica 16.4«. Si los transistores permanecen
en corte, la tensión en RL empieza a manifestarse desde que el transistor comienza a conducir; como se
aplica entre base y emisor, la zona no lineal de la característica de este diodo se hace manifiesta, debido
a la situación de su punto de reposo Q0 (Gráfica 16.46). Si el punto de trabajo se desplaza hasta Qx
(Gráficas 16.3« y 16.46), esta zona se excluye de la región de trabajo normal de los transistores, y
cuando la señal de entrada los excita, éstos trabajan en la región totalmente lineal de su característica,
dando como resultado la eliminación de la distorsión expuesta anterior-mente, llamada distorsión de
cruce, la cual se produce en el momento del «cruce» de la conducción de un transistor a la del otro.
.
Amplificadores en clase AB.
En la práctica casi nunca se trabaja en clase B pura, puesto que como se observa en la figura anterior,
introduce una distorsión conocida como distorsión de cruce, debido a la no linealidad de la curva en su
parte inferior. Por este motivo, se prefiere trabajar con amplificadores en clase AB, donde el punto de
trabajo del transistor se encuentra situado por encima del codo de su curva característica Ic=f(Vbe).
Desde el punto de vista de la Figura 16.2, este problema se resuelve mediante la pequeña caída de
tensión en ambas ramas de P, que provoca un ligero aumento de la tensión de base frente a la de
emisor, ya que si el punto de unión de R3 y R4 (punto A) está a un potencial Fcc/2, despreciando las
caídas de tensión en dichas resistencias, por su bajo valor óhmico y estando P ajustado en su punto
medio; dicho punto también estará a un potencial Kcc/2, pues Ri = R2. De esta forma, la tensión en las
bases de T1 y T2 será ligeramente mayor y menor, respectivamente, que Kcc/2, quedando ambos diodos
(base- emisor) ligeramente polarizados y evitando, por tanto, la distorsión de cruce.
La misión de R3 y R4 es la de conseguir la estabilidad térmica del circuito, ya que si por causas de la
temperatura aumenta I al aumentar la caída de tensión en dichas resistencias, se reduce la polarización
efectiva base-emisor de los transistores; éste es el método más sencillo, pero no el más efectivo en
lograr dicha estabilidad.
Para este cometido, son usuales circuitos como los de la Figura 16.4 que emplean respectivamente
diodos, transistores y resistencias con coeficiente negativo de temperatura [NTC\ para controlar las
«carreras térmicas».
En los tres casos, estos componentes se colocan muy próximos a los transistores y T2, para que sean
sensibles a sus cambios de temperatura y, así, poder controlar su corriente de colector, disminuyendo la
polarización efectiva base-emisor.
Figura 16.4. (a) Polarización con diodos, (b) Polarización con transistores empleados como diodos, (c)
Polarización con NTC.
Amplificadores de clase C.
Un amplificador de potencia funciona en clase C cuando la tensión de polarización y la amplitud máxima
de la señal de entrada poseen valores tales que hacen que la corriente de salida circule durante menos
de un semiperíodo de la señal de entrada.
El amplificador clase «C» es exclusivo de «RF». Utiliza como «carga» un circuito tanque. La característica
principal de este amplificador es que el elemento activo conduce menos de 180º, de una señal senoidal
aplicada a su entrada. Es decir, que amplifica solo una porción de la señal. Su otra característica, no
menos importante es la de su alto rendimiento en potencia.
Amplificadores de clase D.
Un amplificador de conmutación o amplificador Clase D es un amplificador electrónico el cual, en
contraste con la resistencia activa utilizada en los modos lineales de los amplificadores clase AB, usa el
modo conmutado de los transistores para regular la entrega de potencia. Por lo tanto, el amplificador se
caracteriza por una gran eficiencia (pequeñas pérdidas de energía), y esto trae consigo menos
disipadores de calor y potencia, reduciendo el peso del amplificador. Además, si se requiere una
conversión de voltaje, la alta frecuencia de conmutación permite que los transformadores de audio
estorbosos sean reemplazados por pequeños inductores. Los filtros LC pasa-bajas suavizan los pulsos y
restauran la forma de la señal en la carga.
Los amplificadores Clase D son utilizados con frecuencia en amplificadores de sistemas de refuerzo de
sonido, donde se requiere un alto voltaje de salida. Por ejemplo, el Crest Audio CD3000 es un
amplificador Clase D que tiene una potencia nominal de 1500 watts por canal, y sin embargo solamente
pesa 21 kg.1 Un pequeño número de amplificadores de bajos también usan tecnología Clase D, como el
Yamaha BBT500H, que tiene una potencia nominal de 500 watts y pesa menos de 5 kg. Y el Ampeg SVT 7
PRO que ofrece 1000 watts de potencia y pesa tan sólo 7 kg.2
Amplificador Darlington.
Este amplificador de acoplo directo o en cascada es bastante utilizado en
etapas de potencia. Incluso, los fabricantes de semiconductores ofrecen
pares darlington integrados en un mismo encapsulado. Es el ejemplo de
TIP147, TIP142, etc. Básicamente consiste en dos transistores en
configuración seguidor de emisor o colector común, acoplados
directamente. Este montaje permite una elevada ganancia de corriente,
alta impedancia de entrada, baja impedancia de salida y ganancia de
tensión próxima a la unidad.
Amplificador booster.
Las etapas booster buscan un aumento adicional de ganancia de
tensión o de corriente, con el propósito de que el amplificador
pueda atacar cargas que de otra forma no se podrían conectar
directamente por su elevado consumo. Un método común es el
empleo de un circuito denominado en puente o en H. La carga,
por ejemplo el altavoz, no se conecta con respecto a masa, sino
entre las salidas de los dos amplificadores. Se dispone así de una
tensión máxima de salida dos veces mayor que en un montaje
simple, al excitarse los amplificadores en antifase (desfasadas
180º) por la misma señal de entrada. Al doblarse la tensión, se
hace cuádruple la potencia que alcanza, suministrando cada amplificador la mitad de la potencia de
salida.
Siendo vLef y vLpp los valores eficaz y de pico a pico, respectivamente, de la tensión en la carga.
Ganancia:
Ganancia de tensión: que se obtiene midiendo el valor de la tensión de
entrada y el de salida y realizando su cociente.
Ganancia de potencia: se obtiene al dividir la potencia obtenida en la salida entre la potencia entregada
a la entrada. Se puede comprobar con facilidad que, al realizar esta operación, el resultado que se
obtiene coincide con el producto de las ganancias de tensión y corriente.
Es corriente encontramos con la ganancia expresada en decibelios (dB). El decibclio es una unidad que
se emplea para medir el nivel sonoro. Para calcular la ganancia de un amplificador en dB aplicamos las
siguientes expresiones:
• Ganancia de tensión: av = 20 log Av
• Ganancia de corriente: ai = 20 log Ai
• Ganancia de potencia: ap = 10 log Ap
Y de la misma forma se establece una relación entre la ganancia «normal» y la expresada en dB; así,
cada 3 dB de incremento, la ganancia aumenta en un factor «2». Por ejemplo, si:
Ejemplo:
La señal de entrada de un amplificador es de 10m V y 1mA. Determinar la ganancia de tensión, potencia
y corriente de este amplificador, si la señal que se obtiene en la salida es de 1 V Y 10 mA.
Solución:
En conclusión, con este amplificador hemos conseguído una ganancia de I00 veces para la tensión y de 10 para la corriente, habiendo
conseguido multiplicar por 1.000 la potencia de la señal de entrada.
Para el amplificador del ejemplo anterior, la impedancia de entrada y salida sería:
Adaptación de impedancias:
Para que un sistema posea un rendimiento máximo, la impedancia del generador debe ser igual a la
entrada del amplificador. Esto es lo que se conoce como "adaptación de impedancias",
Para entender esto mejor vamos a suponer los siguientes tres casos:
a) En el primer caso, tal como se muestra en la figura, tenemos un generador de señales de 1O V con
una impedancia ZG de 50 Ω. La impedancia de entrada
del amplificador Zent es también de 50 Ω.
Las dos impedancias quedan en serie, por lo que la corriente que se establece en el circuito es igual a:
Suponiendo que las dos impedancias son resistivas, la potencia que aparece en el amplificador es:
b) En el caso de que la impedancia de entrada del amplificador hubiese sido de 10 Ω, la potencia que
aparecería en el amplificador se calcularía de Ia misma forma:
e) Veamos qué ocurre cuando la impedancia de entrada del amplificador sea superior a la del
generador. En este caso hemos supuesto que dicha impedancia es igual a 100 Ω.
En conclusión, la máxima potencia en el amplificador se consigue cuando las dos impedancias son
iguales. La impedancia de entrada de los amplificadores depende fundamentalmente del tipo de
configuración que se emplee. Seguidamente proporcionamos una relación aproximativa de estos
valores:
Colector común: gran impedancia de entrada (Zent = 300 KΩ).
Base común: muy pequeña impedancia de entrada (Zent = 50 Ω).
Emisor común: valor intermedio de impedancia de entrada (Zent = 50 KΩ).
Para calcular un fusible se puede utilizar la siguiente formula: I Fusible = 1.25 x I del circuito,
como sabemos la I representa a la corriente la cual se debe multiplicar por la constante 1.25
y así obtenemos el valor del fusible que debemos utilizar para ese equipo electrónico en
particular.
Circuito detector de sobre corriente (OCP): Este circuito tiene como función determinar en
qué momento se supera un valor establecido de corriente; cuando esto sucede el valor de
voltaje resultante se aplica a la entrada de un circuito integrado el cual desactivara la
alimentación principal del equipo para evitar daños posteriores.
Protección contra bajo voltaje (UVP): Esta protección consiste en detectar cuando un voltaje
se encuentra por debajo de un cierto valor de referencia, con lo cual se activa o desactiva
algún otro circuito, UVP proviene de la sigla en inglés Under Voltage Protection o en español
Protección contra bajo voltaje.
Funcionamiento: Cuando el voltaje es mayor a 12v el diodo Zener de 10v conduce por
voltaje de ruptura, colocando en la base del transistor PNP un voltaje fijado por el resistor
variable; el transistor se apaga y a su vez mantiene sin alimentación al diodo LED.
Además de servir de protección también se utiliza como indicador de batería baja, por
ejemplo.
Fusible programable: Este es uno de los circuitos de protección más sofisticados que existen
en el momento, son ampliamente utilizados en la electrónica de los automóviles y equipos
industriales; un ejemplo de este componente es el circuito integrado NIS5112 de ON
Semiconductor.
Funcionamiento: El circuito integrado NIS5112 posee una entrada de voltaje que en este
caso es el pin 8, su salida es por el pin 7 en donde se conecta la carga previamente filtrado
por C5 Y C6.
Este circuito incluye tanto el control del ventilador, como un disparador por alta
temperatura.