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Instrumentos de viento: la flauta

Este documento describe la flauta como un instrumento musical de viento antiguo que consta de un tubo con orificios. Al abrir y cerrar los orificios se modifica la longitud vibrante del aire dentro del tubo para producir diferentes notas. Existen varios tipos de flautas según su construcción y forma de producir el sonido. La flauta es uno de los instrumentos más antiguos conocidos y ha estado presente en muchas culturas a lo largo de la historia.

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Instrumentos de viento: la flauta

Este documento describe la flauta como un instrumento musical de viento antiguo que consta de un tubo con orificios. Al abrir y cerrar los orificios se modifica la longitud vibrante del aire dentro del tubo para producir diferentes notas. Existen varios tipos de flautas según su construcción y forma de producir el sonido. La flauta es uno de los instrumentos más antiguos conocidos y ha estado presente en muchas culturas a lo largo de la historia.

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Se denomina flauta a un tipo de instrumento musical de viento.

Por la sencillez de
su construcción, puede que sea uno de los instrumentos más antiguos, pues con
diversas formas se encuentra en todas las culturas.

Consta de un tubo, generalmente de madera o metal (pero también de hueso, marfil,


cristal, porcelana, plásticos o resinas, etc.), con una serie de orificios y una
boquilla, en el borde (bisel) del cual se produce el sonido: El aire puede llegar
directamente de los labios del ejecutante (como en la flauta traversa, el bansuri
de la India o el shakuhachi japonés), o introduciéndose antes en un canal enfocado
al bisel (como en la flauta dulce). En algunas culturas también existen flautas que
se tocan a través de la nariz.

Abriendo o cerrando los orificios del cuerpo (tubo) del instrumento, se cambia la
longitud del aire vibrante dentro del tubo, definiendo así la altura del sonido.
Los orificios se tapan en algunos casos directamente con la yema de los dedos, en
otras con llaves. En su sentido más elemental, para producir una escala ascendente
se descubren secuencialmente los agujeros del instrumento, desde el más alejado de
la boquilla (o elemento productor del sonido) hasta el más cercano; para obtener
sonidos de octavas superiores, pueden utilizarse armónicos, en algunos casos con la
ayuda de digitaciones cruzadas (en estas la organización de los dedos de
tapar/destapar agujeros puede parecer estar dispuesta de manera arbitraria).

Etimología
Hay varias hipótesis de donde proviene el nombre de la flauta. Una de ellas lo hace
derivar del latín flatulare, de flatus, que significa soplar, inflar. De esta
habría podido derivar aflautar y su metátesis flaütar. De este modo, el sustantivo
flauta sería un derivado del verbo aflautar y habría sido difundido por la poesía
de los trovadores, desde la lengua de oc al resto de lenguas románicas. Pero
también hay las formas occitanas flauja, flajol y flaujar que tienen unos parecidos
con el francés flageolet, con el catalán flabiol, ... que no pueden ser
consideradas como casuales y que quizás nos hablan de un cruzamiento entre el latín
tardío flatare y el occitano flaujar. El mismo Joan Coromines documenta la forma
flaüta en 1328 y la forma flahuta en 1378.12

Clasificación de las flautas


De acuerdo con la clasificación de Hornbostel-Sachs, las flautas se sitúan dentro
del apartado de los instrumentos de viento propiamente dichos que corresponden a la
clasificación numérica 421. Dentro de esta se subdividen según los criterios
siguientes:3

Sección longitudinal de la embocadura de una flauta de pico. La B señala el


conducto de aire y la C, el bisel.
Según que el bisel se encuentre dentro de un conducto de aire -es decir, dentro del
tubo- o bien que sea el instrumentista el que crea una corriente de aire muy
estrechado con los labios, de forma que el bisel es practicado muy bien al extremo
del tubo.
Según que la embocadura sea terminal -es decir, al extremo del tubo-, o bien
lateral. De acuerdo con este criterio aparecen el grupo de las flautas rectas
(entre las cuales hay las flautas de pico) y el de las traveseras.
Según como sea el extremo inferior de la flauta, el opuesto a la embocadura; es
decir, que sea abierto o cercado. En el supuesto de que el final esté tapado, puede
ser que este tapón sea fijo -la mayoría de casos- o móvil; en este caso se trata de
un pistón o émbolo. Todavía hay una posibilidad intermedia; que al final haya un
agujero de un diámetro mucho más pequeño que lo del tubo; en este caso hablamos de
tubo parcialmente tapado. Esto se da, sobre todo, en flautas de caña que aprovechan
como final un nudo y practican un pequeño agujero. Según las leyes de Bernoulli, si
tenemos dos flautas (o dos tubos en general) de la misma longitud, pero un abierto
y el otro cercado, el cercado produce un sonido de una frecuencia que la mitad del
que produciría el abierto; es decir, que el abierto suena en octavo superior que el
cercado.
Según que a lo largo del tubo se hayan practicado unos agujeros que se pueden dejar
abiertos o cerrarlos, o que estos agujeros no estén. En el supuesto de que haya
agujeros, pueden ser tapados con los dedos directamente o bien con unas claves
accionadas en un lugar diferente y que acaban tapando los agujeros.
Según que la flauta tenga un solo tubo o diversos; en el supuesto de que tenga unos
cuántos -estas son, sobre todo, las flautas de pan, pero también flautas doble o
triples del tipo del dvojnice- estos pueden estar agrupados en hilera -recta o
curvada- o bien en forma e fajo.
Según que se soplen con la boca -la inmensa mayoría- o con la nariz, como es el
caso de algunos modelos de Oceanía (Islas Tonga, Tahití, la Polinesia), Malasia,
etc.
Según la forma del resonador, que puede ser tubular o globular. En el primer caso,
además, también se pueden clasificar según que el tubo tenga perforación cilíndrica
o ligeramente cónica; en este último caso, es más frecuente que sea de diámetro más
ancho cerca de la embocadura que al otro extremo y no al revés como en el resto de
instrumentos de tubo cónico (oboes, etc.)
La mayoría de estas características se cruzan entre ellas de maneras muy diversas
en instrumentos propios de culturas también varias provenientes de los cinco
continentes.

Los tipos más difundidos de flautas en nuestra cultura son la denominada flauta
travesera y la flauta de pico o flauta dulce.

La producción de los sonidos


A pesar de que los silbatos también producen el sonido por medio de un bisel y que
tipológicamente pueden ser considerados como flautas, el cierto es que,
normalmente, cuando se refiere a la flauta es para aplicarlo a instrumentos que
tienen unas posibilidades más grandes para articular sueños varios que no aquellos.

La producción de los sonidos, como en cualquier instrumento de viento con un tubo


resonador, viene determinada por las llamadas leyes de [Johann] Bernouilli según
las cuales la frecuencia (y, consiguientemente, la altura) del sonido producido es
inversamente proporcional a la longitud del tubo que vibra, y directamente
proporcional a la velocidad que tiene el fluido (el aire en este caso) que hay
dentro del tubo. Por otro lado, los tubos abiertos pueden producir el tono
fundamental y todos sus armónicos, mientras que los cercados sólo producen el
fundamental y los armónicos impares. Finalmente, y cómo se ha dicho, dos tubos de
la misma longitud, en los cuales el aire vibra con la misma velocidad, pero de
forma que la uno sea abierto y el otro cercado, el sonido fundamental que produce
el tubo cerrado tiene una frecuencia que es la mitad que el otro, es decir, que
suena una octava inferior.

Finalmente, hay que añadir que los tubos que tienen un diámetro especialmente
pequeño en relación con su longitud facilitan mucho la producción de armónicos (y
acontece difícil producir el sonido fundamental).

De acuerdo con esto, la producción de sonidos de alturas diferentes en una flauta


se puede hacer de maneras muy diversas:

Modificando la presión de la columna de aire que se hace incidir sobre el bisel: a


una presión mayor corresponde un sonido algo más agudo, de forma que la variación
continua de presión puede producir un sonido que fluctúa en su altura, produciendo
un tipo de glissando de ámbito más bien reducido. Esta variación también se puede
hacer de manera discontinua, para obtener sonidos separados y articulados de altura
diferente.
Modificando la presión de la columna de aire pero en una magnitud más grande que en
el caso anterior: el aumento de la presión y, por lo tanto, de la velocidad del
aire dentro del tubo sonoro bastante a variar el modo de vibración de esta, de
forma que deja de sonar la nota que sonaba hasta entonces y pasa a sonar un
armónico superior.
Modificando la longitud del tubo sonoro. La altura del sonido producido es
inversamente proporcional a la longitud del tubo sonoro. En la mayoría de flautas
esta alteración es discontinua dado que la longitud de la columna de aire dentro
del tubo se modifica tapando y destapando agujeros, pero en las flautas de pistón o
de émbolo esta modificación es continua y produce un efecto de glissando.
Historia
La flauta es el instrumento más antiguo que se conoce y, posiblemente, el más
antiguo descubierto hasta ahora es la flauta de Divje Babe, una flauta de hueso
encontrada en el parque arqueológico Divje Babe, ubicado cerca de Cerkno en el
noroeste de Eslovenia.4En el antiguo imperio chino existían algunos tipos de
flautas: las flautas de Pau (si-siao), las flautas de bambú con orificios (siau) y
unas flautas traveseras (chou).

En las civilizaciones occidentales antiguas (por ejemplo, Egipto, Israel, Grecia,


Roma) ya existían unas flautas más evolucionadas: en Egipto, una flauta vertical,
sin boquilla y con agujeros, que persiste actualmente, con el nombre de nay o
uffata. En Israel se usaban algunos instrumentos de la familia de las flautas, como
el ougob (citado en la Biblia), una flauta simple (ugabo tedil) y el cuerno de
carnero (schofar). En Grecia estaba el aulos, una flauta de doble caña con
agujeros, cercano a un oboe. En el Imperio romano se seguía utilizando el aulos,
pero también se tiene constancia del uso de otras flautas, bastante simples, como
algunas que podrían servir de silbatos. En la Edad Media, la familia de las flautas
se expandió, llegando a haber más de 200 tipos diferentes.

Las flautas más comunes eran la flauta traversa (una precursora bastante simple del
traverso barroco y de la flauta Boehm actual), el whistle [una flauta parecida a la
dulce, muy usada en la música celta y la anglosajona, con un sonido sibilante (de
hecho, whistle significa silbato, silbar)], las flautas de cuerno (básicamente
cuernos, pero con agujeros y bisel) y las flautas dulces, las más importantes, con
gran protagonismo hasta la llegada, más adelante, de la orquesta, ya que en esta se
buscan instrumentos más sonoros. En la península ibérica también existía la
ajabeba, una flauta árabe, parecida al nay egipcio.

De las flautas traversas no se conserva ningún ejemplar, pero se supone que eran de
madera, con una abertura a modo de embocadura, siete agujeros para los dedos y uno
para el pulgar. Los whistle eran unos instrumentos muy similares a las flautas
dulces, con seis orificios normalmente (con uno para el pulgar) y hechos de metal,
normalmente estaño (no en vano se encuentran también como tin whistle).

Las flautas dulces eran las más comunes y numerosas (unas 140 según Crane). Había
varios tipos: sopranino, soprano, contralto, tenor, bajo y contrabajo, en orden de
tesitura descendente. Estaban hechas de diversos materiales, como hueso, madera,
caña, cerámica... La estructura más habitual es un tubo de una sola pieza,
cilíndrico o ligeramente cónico, con embocadura, ventana (la ranura en la cabeza)
siete orificios para los dedos (el último doble) y otro para el pulgar. Estas son
una evolución de unos modelos también medievales, pero más primitivos, con seis
orificios y sin el del pulgar. Se supone que estos cambios fueron realizados para
mejorar el tono y el rango, pero se cree que esto no se consiguió. Lo que sí se
logró fue mejorar el sonido de la octava aguda, suavizándolo).

Actualmente se conservan muy pocos especímenes de flautas dulces medievales


enteras, la mayoría de las pocas que hay están fragmentadas. Un dato curioso es que
muchas flautas dulces estaban hechas de madera de árboles frutales (boj,
ciruelo...). Los instrumentos considerados flautas dulces están representados en
muchas ilustraciones y grabados desde el siglo xi (por ejemplo en las Cantigas de
Santa María, de Alfonso X, aunque estos no son muy fiables, ya que podrían
representar otro tipo de flautas similares, pero se cree que son dulces, ya que
seguramente estas pudieron ser reintroducidas en Europa occidental (principalmente
Alemania) desde el Imperio Bizantino.

Actualmente hay dos flautas descubiertas con un valor organográfico incalculable:


la flauta de Dordrecht, encontrada en la localidad homónima (Holanda), flauta dulce
soprano con un diapasón muy alto, propio del renacimiento (la3 460Hz, el actual es
440 Hz), y la flauta de Würzburg, Alemania, aunque sólo se ha encontrado el tercio
inferior. Posiblemente tuviera el extremo parcialmente cerrado, un rasgo de
instrumentos marroquíes y de Oriente Próximo, que la dotaría de una sonoridad
diferente a la de las flautas totalmente cilíndricas. Es sorprendente los parecidos
que existen entre estos dos especímenes, observados en las reconstrucciones que se
han llevado a cabo.

El galoubet es una flauta de pico cilíndrica usada en varios países europeos. solo
tenía tres orificios (uno inferior) para su ejecución con la mano izquierda,
mientras se toca el tamborín con la mano derecha.

A finales de la Edad Media ya surge un antecesor cercano al traverso barroco,


ganando popularidad gracias a su tubo ancho, que permitía que la octava grave fuera
más fácil de tocar y que el registro agudo estuviese menos limitado.

Estos instrumentos (especialmente la flauta de pico) fueron usados en el Medioevo


en la música profana: el whistle en la música celta, la flauta traversa en una
música profana más culta y formal (como demuestra la ilustración de las Cantigas de
Santa María), y la flauta de pico principalmente por los juglares y trovadores. De
esto es de lo que se tienen más datos e ilustraciones. Por ejemplo, Folgore da San
Gimignano, un poeta, en un texto escribe:
Gente costumata un e francesca la;
cantar, danzar al estilo de provenzalesca
con istrumenti novi d'Alemagna.
Gente vestida al estilo francés
cantando, bailando al estilo provenzal
con nuevos instrumentos de Alemania.
Un investigador comenta que Folgore se refería al desarrollo de nuevos instrumentos
de viento, que rara vez se habían visto en Italia antes, y que estaban siendo
tocados en ese momento por músicos llegados del norte, y por otros que los
emulaban. Existe también un texto francés del siglo xiii, relacionado con la
leyenda de Tristán (caballero de la mesa redonda): «En sa main a pris un
flagueil...» «En su mano cogió una chirimía»...

Guillaume de Machaut, en sus obras La Prise d'Alexandrie y Remède de Fortune,


menciona varios tipos de flautas, entre ellas fretiau y flauta traversa.

De esta forma hay muchos textos que mencionan el uso de la flauta en la Edad Media,
en su totalidad música profana, en mayoría en un uso callejero, en mano de
juglares, aunque también había músicos en la corte (por ejemplo) que usaban
flautas.

Acústica
Una flauta produce sonido cuando una corriente de aire dirigida a través de un
orificio del instrumento crea una vibración de aire en el orificio.56 La corriente
de aire crea un Bernoulli o sifón. Esto excita el aire contenido en la cavidad
resonante habitualmente cilíndrica dentro de la flauta. El flautista cambia la
altura del sonido producido al abrir y cerrar orificios en el cuerpo del
instrumento, cambiando así la longitud efectiva del resonador y su correspondiente
frecuencia de resonancia. Al variar la presión del aire, un flautista también puede
cambiar el tono haciendo que el aire de la flauta resuene a un ritmo armónico en
lugar de la frecuencia fundamental sin abrir ni cerrar ninguno de los agujeros.7
La geometría de la articulación de la cabeza parece particularmente crítica para el
rendimiento acústico y el tono,8 pero no existe un consenso claro sobre una forma
particular entre los fabricantes. La impedancia acústica del orificio de la
embocadura parece ser el parámetro más crítico.9 Las variables críticas que afectan
esta impedancia acústica incluyen: longitud de la chimenea (orificio entre la placa
labial y el tubo de dirección), el diámetro de la chimenea y los radios o curvatura
de los extremos de la chimenea y cualquier restricción diseñada en la "garganta"
del instrumento, como en la flauta japonesa Nohkan.

A pesar de que puede estar construida en madera o metal, la flauta se cataloga


dentro de la familia de instrumento viento de madera, ya que el esquema de
producción de sonido se mantiene inalterado; en los instrumentos de viento de
madera, se produce el sonido mediante la vibración de una o varias cañas o
secciones del instrumento (en el caso de la flauta, el bisel de la embocadura, o en
la "boca" de las flautas dulces), mientras que en los instrumentos de viento de
metal, son los labios los que vibran para producir sonidos, tipo trompeta.

Un estudio en el que los flautistas profesionales tenían los ojos vendados no pudo
encontrar diferencias significativas entre flautas fabricadas con una variedad de
metales.10 En dos conjuntos diferentes de escucha ciega, no se identificó
correctamente ninguna flauta en una primera escucha, y en una segunda, solo se
identificó la flauta plateada. El estudio concluyó que "no había evidencia de que
el material de la pared tiene un efecto apreciable sobre el color del sonido o el
rango dinámico".

Principales tipos de flautas


En su forma más básica, una flauta es un tubo abierto en el que se sopla. Después
de un estudio y entrenamiento enfocados, los músicos usan la dirección del aire
controlada para crear una corriente de aire en la que el aire se dirige hacia abajo
en el agujero de tono de la cabeza de la flauta. Hay varias clases amplias de
flautas. Con la mayoría de las flautas, el músico sopla directamente a través del
borde de la boquilla, con 1/4 de su labio inferior cubriendo el orificio de la
embocadura. Sin embargo, algunas flautas, como el silbato, gemscorno, flageolet,
flauta dulce, flauta irlandesa, tonette, fujara, i el ocarina tienen un conducto
que dirije el aire hacia el borde (una disposición que se denomina "fipple" en
inglés o boquilla). Estos se conocen como flautas de boquilla. La boquilla le da al
instrumento un timbre distinto que es diferente de las flautas sin boquilla y hace
que el instrumento sea más fácil de tocar, pero le quita un grado de control al
músico.

Otra división está entre las flautas sopladas de lado (o travesera), como la flauta
de concierto occidental, flautín, pífano, dizi i bansuri; i las flautas de punta,
como el ney, xiao, kaval, danso, shakuhachi, la flauta anasazi i la quena. El
flautista de una flauta de soplado lateral usa un agujero en el costado del tubo
para producir un tono, en lugar de soplar en un extremo del tubo. Las flautas de
extremo soplado no deben confundirse con las flautas de boquilla, como las flautas
dulces, que también se tocan verticalmente pero tiene un conducto interno para
dirigir el flujo de aire a través del borde del agujero de tono.

Los grupos de flautas son los siguientes:11

Flautas sopladas por el extremo, tanto si tienen muesca como si no tienen. Están
muy extendidas. Entre estas hay, para citar las más conocidas en Occidente, la
quena, que se practicada en varios países de América del Sur o el Shakuhachi
japonés. Muchas de ellas está hechas de caña.
Flautas con conducto de aire y un bisel en la ventanilla, todo esto en la
embocadura. Son un grupo muy numeroso. Aunque no sean realmente instrumentos
musicales, en este grupo hay los silbatos (hecha excepción de los globulares) y los
siurells. Las flautas de pico se integran en este grupo. También las numerosas
flautas de tres agujeros que se tocan con una sola mano (normalmente la izquierda:
tres dedos tapan agujeros y los otros dos sujetan el instrumento; un tubo muy largo
y delgado facilita la formación de armónicos y, por lo tanto, la ejecución de una
escalera entera a pesar de que sólo haya tres agujeros) mientras con la otra se
toca un tambor. En este grupo hay numerosos ejemplares: el pipe and tabor que
interpreta la Morris dance en Inglaterra, el galoubet de la Provenza, el flageolet,
el txistu del País Vasco, la flauta de la Maragatería, la flauta o gaita rociera12
de Andalucía, etc. Aunque no tengan tres agujeros sino más, los diferentes tipos de
flabioles –catalanes, tanto seco como de claves, y mallorquín- forman parte de este
grupo.
Flautas de recipiente. Tienen la particularidad que el resonador no tiene forma
tubular però si globular. Algunas tienen agujeros y pueden articular algún tipo de
melodía, pero otras son simples silbatos. Los silbatos metálicos más habituales son
de este tipo. Algunos son hechos de arcilla. Hay que se soplan al extremo, sin
ventanilla, y otras con bisel después del canal de aire y ventanilla. En la cultura
azteca fueron muy frecuentes, hechos con arcilla y representando seres mitológicos
diversos. También el ocarina forma parte de esta tipología, igual que el xun chino
y varias flautas globulares africanas.
Flautas traveseras. Están tendidos en áreas muy extensas. Desde el Japón (flauta
fuye, hecha de caña de bambú), pasando por el ti o ti-tzu de la China, y el bansuri
de la India, además de las propias de México -en cerámica- o Sudáfrica. Desde el
xvi, varios ejércitos europeos empezaron a emplear como instrumento militar, tanto
en las batallas como también en las paradas y otras demostraciones, un tipo de
flauta travesera pequeña y aguda conocida con el nombre de pifre, que fue
inmortalizada por Édouard Manet en el cuadro que trae el mismo nombre. En la
tradición de la música clásica, aparte de la flauta travesera en don, existe el
flautín -que no ha incorporado uno de los cambios más importantes experimentados
por la flauta travesera y se continúa haciendo de madera- que suena una octava más
aguda que la travesera y que abunda en las orquestaciones desde finales del xix.
Aparte, pero menos utilizadas que este, también existen la flauta contralto y la
flauta baja.
Flautas múltiples. Predominan, en este grupo, las de dos tubos, pero también hay
que tienen tres y, incluso, de cuatro. En algunos casos, los dos conductos de aires
están practicados de forma que el aspecto externo de la flauta es de tener un solo
tubo. Hay de arcilla (abundan en México), de dos cañas ligadas y de madera, de
forma que en un mismo bloque se ha practicado los dos agujeros tubulares (cómo en
el caso del Dvojnice de Serbia y de Croacia). En algunos casos todos los tubos
tienen el mismo número de agujeros dispuestos en los mismos lugares de forma que
ambos tubas tienen la misma afinación; en otros, pero, o bien tienen dispuestos
diferentemente los agujeros o bien uno de los tubos no tiene, de forma que funciona
como un bordón.
Flautas de pan, que consisten en grupos de tubos, tapados por el extremo inferior,
y de longitudes diferentes, sin agujeros de digitación, de forma que cada tubo hace
una sola nota, pero entre todos pueden hacer melodías. Reciben su nombre del dios
griego Pan, pero se encuentran en otros muchos lugares: en Perú y en general en
toda la región de los Andes (algunos de los modelos empleados reciben el nombre de
antara en quechua, siku en aimara, zampoña en castellano en aquella misma zona),
Rumanía, Morávia, Japón, etc. Los tubos que configuran el instrumento se pueden
disponer en hilera recta, en hilera un poco curvada -cómo en el caso del nai de
Rumanía- o en forma de fajo, como en el caso de las flautas de las islas Salomón.
Lista corta no exhaustiva de tipos de flautas

Diagrama de una flauta travesera.

Flauta de terracota de la cultura moche


Flauta de bambú
Flauta de pan, varios tubos paralelos; de origen mitológico griego. En algunas
partes de América se conoce como zampoña o sicu.
Flauta dulce o «de pico».
Flauta de émbolo, tipo de flauta de pico.
Flauta irlandesa, Tin y Low whistle, de origen irlandés.
Flauta travesera, europea, utilizada para la denominada "interpretación histórica".
Flauta travesera celta, originaria de Irlanda (Irish flute).
Flautín o «piccolo» (en italiano ‘pequeño’), flauta minúscula de metal o plástico.
Gaita colombiana, derivada de un instrumento indígena de la región, no tiene
relación con las gaitas irlandesas, asturianas o gallegas, con estas solo comparte
el nombre.
Ney (de Persia y Egipto), quizás la flauta más antigua que aún posee ejecutantes.
Shinobue, Yokobue, Ryūteki tipos de flautas traversas tradicionales de Japón.
Shakuhachi, flauta japonesa, tradicionalmente usada por algunas órdenes de monjes
(Komusō), y como un estilo de meditación Suizen.
Dizi, flauta traversa de la cultura China.
Xiao, flauta tradicional China de ejecución vertical.
Bansuri, flauta traversa tradicional de la cultura de India.
Ocarina, originaria de varias partes del mundo. Su cuerpo no está constituido por
un tubo, sino que tiene una forma redondeada.
Quena, propia de la cultura incaica de Perú.
Gasba, propia de la cultura bereber de Marruecos, Argelia y Túnez.
Galería
Flautas dulces.
Flautas dulces.

Flautas.
Flautas.

Referencias
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catalán). Vol. 4. Barcelona: Curial. p. 24.
Andrés, Ramon (1995): Diccionario de Instrumentos Musicales. Barcelona,
Bibliograf. P. 160 y 161
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Traducido por Anthony Baines y Klaus P. Wachsmann. The Galpin Society Journal,
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Enlaces externos

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