Sentencia
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Señala que el día 25 de julio de 2018 fue contratado por la demandada como
conductor y ayudante de línea de embotellado en la f ábrica de la empresa y que su
remuneración ascendía a la suma de 469.125 imponibles. Agrega que el d ía 21 de
diciembre de 2018 ingresó a las 8 de la mañana al área de embotellaci ón, retir ó
vehículos del área luego ingresó nuevamente a dicha área, se dirigi ó al área de corcho y
fundas, poniendo fundas a las botellas que iban saliendo. Alrededor de las10 a.m., el
maestro encargado de las máquinas de producción procede a hacerle mantenci ón a la
entrada de las botellas y se dirige al área para ayudar, y mientras el maestro se retira
viene saliendo desde el suelo hacia arriba, volando, y reacciona alzando el brazo para
detener el papel, lo alcanzó a tomar con sus dedos, y en eso siente un golpe y
retrocede y se da cuenta que el ventilador corría y que estaba sin protecci ón, tom ó su
dedo y lo apretó con fuerza mientras un compañero que apareci ó justo tras el momento
del golpe, avisó del accidente. Pasadas las 10 a.m. lo llevaron al hospital dej ándolo ah í,
luego de las 13:30 horas llegó la ambulancia de la mutual, llevándoselo al Hospital de La
Serena, donde el doctor le comunica que el dedo de la segunda falange se tendr ía que
amputar. A las 17 horas fue operado.
Indica que con fecha 3 de agosto de 2019, la Mutual de seguridad determin ó que
producto del accidente quedó con un grado de discapacidad permanente del 15%, con
secuelas por amputación traumática casi total de F2 dedo anular mano derecha.
En cuanto a los daños físicos, psicológicos y morales se ñala que tuvo amputaci ón
traumática casi total de F2 dedo anular mano derecha y que corresponde a una
incapacidad permanente de un 15%. Agrega que a la fecha del accidente ten ía 46 a ños
de edad y que con el producto de su trabajo mantenía el lugar en donde vive junto a sus
hijos y que desde el accidente la dinámica familiar se ve afectada. Explica qu é es diestro
que su principal oficio fue el de chofer profesional y con esta lesi ón tiene un problema,
puesto que el accidente le afecta precisamente dicha mano, concluyendo que dif ícilmente
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volverá a ser contratado como chofer profesional por esa razón y que ha dejado de hacer
muchas cosas que antes hacía pues le duele su dedo. A ñade que tiene sensaciones de
corriente al ir manejando y que le duele al tomar la palanca de cambios. Precisa que el
doctor dijo que el dolor desaparecería durante los años, pero no dijo cuándo.
Comenta que el accidente cambió su vida puesto que aún siente que ser á
rechazado por los demás, que es objeto de burlas por los amigos aunque le hacen re ír
pero a veces se molesta, Que dejó de ir a terapias clínicas de recuperación porque ya no
había nada más que ejercitar y que sólo el tiempo curar á. Se ñala que tiene cremas para
el dolor del dedo y la inflamación, medicamento que es de aplicación diaria. Adem ás usa
Cobán qué es un modelador tipo venda que se fija en el dedo para que no se inflame y
duela menos.
Agrega que vive con sus dos hijos, que siempre trabajó en la miner ía y que el
accidente y sus resultados bajo o su ingresos econ ómicos sí a la que trabaja como chofer
de colectivo su ingreso es inestable alrededor de $10.000 diarios, que debe arrendar,
vivir con sus hijos y pagar colegio y no alcanza para más. Expone que como chofer
profesional de la minería su remuneración ascendía a los $300.000 mensuales y que hoy
trabaja como conductor de colectivo en un automóvil que no es propio y que la suma
mensual asciende alrededor de los $300.000.
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Señala que el demandante fue contratado para desempeñarse como chofer y
que si bien formalmente se estableció que podía realizar otras funciones, lo cierto es
que en la práctica sus tareas fundamentales se reducían a la de transportar a los demás
operarios en los vehículos de la empresa. Al momento de su contratación se le
informaron los riesgos laborales asociados a su puesto de trabajo. Por otro lado, el
Reglamento Interno siempre está públicamente expuesto en la empresa, por lo que no
hay fundamento para sostener que podría haber ignorado su contenido y que existe en
la empresa un comité paritario de higiene y seguridad, que opera en
conformidad a la ley.
Por otra parte, agrega la demandada que ignora si efectivamente el actor quedó
con incapacidad del 15%, pero que en todo caso, ésta no le impide trabajar, como
desde luego la misma demanda señala, pues se encontraría conduciendo taxis colectivos.
Añade que si bien es efectivo que la inspección del Trabajo detectó la existencia
de ciertas infracciones a la normativa laboral, en virtud de las cuales aplicó también
ciertas multas, no es efectivo que el accidente sufrido por el demandante incidente tuvo
como causa directa esas infracciones, sino que lo ocurrido en todo caso resultó
esencialmente imputable a la propia conducta del demandante. Además no consta a la
empresa que el actor hubiera sufrido ninguno de los perjuicios que asegura estar
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presentando en razón del accidente. De hecho en la misma demanda expone el actor
que trabaja como conductos de colectivos.
Arguye que del relato del propio demandante es posible concluir, que el
incidente dañoso no tuvo lugar en el ámbito del cumplimiento de algún deber
establecido o derivado del vínculo contractual del actor, sino que en miras
a desarrollar una actividad completamente ajena a aquellas que el demandante
debía desempeñar. Actuando como lo hizo, el actor simplemente optó por
interferir en un proceso productivo que le resultaba realmente ajeno, y dado que esto
fue así, es evidente que ello no tuvo lugar porque el actor se hubiera limitado a
obedecer alguna orden que su empleador le hubiera formulado, o que se hubiera
limitado a cumplir con sus funciones propias para las que fue contratado. En esa
forma, sin perjuicio de que el incidente tuvo lugar en dependencias de la empresa
demandada, es evidente que el mismo no tuvo lugar a causa o con ocasión del trabajo.
Simplemente no es posible calificar como tal a un incidente ocurrido en el marco de
actividades que en ningún caso correspondían al cumplimiento de deberes emanados
del contrato de trabajo para el actor, ni tampoco al eventual cumplimiento de órdenes
impartidas de manera legítima por una jefatura del actor. Por el contrario, se trató de
un incidente derivado de las decisiones que de forma particular y privada decidió el
demandante adoptar, que como tal no corresponde calificar como accidente del trabajo
solo por el hecho circunstancial de haber tenido lugar en el lugar de propiedad de la
parte demandada.
Indica que el trabajador fue debidamente instruido en torno a las labores que
debía desempeñar, específicamente se cumplió a su respecto con la obligación de
informar en torno a los riesgos propios de su cargo, se le instruyó debidamente acerca
de los contenidos del reglamento interno, más el accidente tuvo lugar fuera de las
esferas en que el demandante debía desempeñarse y respecto de las cuales fue
adecuadamente preparado para evitar la concreción de riesgos laborales, es claro que
las medidas de prevención fueron adecuadas, ya que el riesgo sufrido por el
demandante no se concretó en un marco laboral que le resultaba propio, sino
claramente fuera del mismo, a consecuencia de su proceder imprudente. Por
todo lo anterior, no es posible entender que mediaría una relación de causalidad entre
algún proceder imputable subjetivamente a la empresa a título de dolo o culpa, y
algún eventual perjuicio sufrido por el actor, y que no resulta posible
considerarla responsable en los términos que el actor pretende, todo lo cual es
suficiente, en conjunto y aisladamente considerado, como para desestimar su
pretensión.
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compense un perjuicio incierto, de acuerdo al tenor de la propia demanda que no
aporta datos para determinación y estimación de este concepto. Se suma a este
argumento lo ya señalado en cuanto a la falta de relaci ón de causalidad y de
imputación del daño a la conducta de la demandada.
Por lo anterior solicita al tribunal que la demanda sea rechazada, con costas.
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S.A. RUT: 96.877.530-8, con domicilio en Ruta 41, kilómetro 52, cruce Gualliguaica,
Comuna de Vicuña, el día 21 de Diciembre de 2018.
b. Copia de inducciones, y charlas de seguridad en el trabajo extendidas por la empresa
y firmadas por el trabajador demandante.
c. Comprobante de pago de multas cursadas por la INSPECCIÓN COMUNAL DEL
TRABAJO DE VICUÑA, por el accidente sufrido por el demandante don Jimy Mar ín
Aracena RUT 12.170.448-K, hecho ocurrido al interior de VIÑA FALERNIA S.A.
RUT:96.877.530-8.
E). OFICIOS:
1. Se incorpora oficio de la MUTUAL DE SEGURIDAD DE LA SERENA, a que
remite copia de la ficha clínica del demandante, de fecha 16 de diciembre de 2020
2. Se incorpora oficio de la INSPECCIÓN COMUNAL DEL TRABAJO DE VICUÑA,
que remite el expediente completo de investigación y sanciones aplicadas en contra del
empleador Viña Falernia, por el accidente sufrido por el demandante, de fecha 10 de
diciembre de 2020.
SÉPTIMO: Que la demandada rindió las siguientes pruebas:
A. DOCUMENTAL:
1. Copia de contrato de trabajo suscrito entre las partes de fecha 25 de Julio de 2018.
2. Registro de firma ODI de 25 de Julio de 2018 efectuada a don Jimmy Mar ín
Aracena.
3. Finiquito de contrato de trabajo de 31 de Julio de 2019.
4. Cartas de comunicación de constitución de Comité Paritario de Higiene y Seguridad
en Viña Falernia S.A., recibidas por la Inspección del Trabajo el 22 de Octubre de
2018.
5. Informe de visita inspectiva efectuado por la Mutual de Seguridad a Vi ña Falernia
S.A. con fecha 26 de Noviembre de 2018;
6. Declaración efectuada a la Mutual de Seguridad por parte de don Giorgio Flessati con
ocasión del accidente del demandante.
7. Declaración efectuada a la Mutual de Seguridad por parte de don Jimmy Mar ín
Aracena con ocasión de su accidente.
8. Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad y constancia de entrega al
demandante.
B). Absolución de Posiciones: Comparece don Jimy Alberto Marín Aracena, R.U.N.:
12.170.448-k (su registro consta íntegro en audio)
C). Testimonial: Declararon bajo juramento y su testimonio consta integro en audio:
Este hecho se acredita con el contrato de trabajo y con el testimonio de todos los
testigos de la causa.
iii. Que adem ás de la funci ón principal anteriormente dicha (conductor) el
trabajador tambi én trabajaba como obrero en la l ínea de embotellaci ón y
ayudante de mantenci ón.
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Este hecho se tiene por el contrato de trabajo, que se ñala sus funciones en la
primera clausula, cuestión que además es refrendada por las declaraciones de los tres
testigos del actor, que si bien indicaron en primer lugar la labor de conductor, fueron
todos contestes en señalar que también trabajaba en otras tareas, se ñalando al efecto
todos ellos que trabajaba además den la línea de embotellaci ón. As í, el testigo de la
demandada Waldo Flores indicó que “Jimmy trabajaba en la empresa como chofer y
también prestaba servicio en la línea de embotellamiento”. Cabe se ñalar que este testigo
afirmó ser el encargado de línea de embotellación desde el inicio de la l ínea hasta la
etapa del etiquetado.
Los otros testigos del demandado identificaron a Jimy realizando tambi én labores
en la línea de producción, pero las limitaron al final de la l ínea solamente, es decir solo
se encargaba del llenado de las cajas de botellas en los pallets. Sin embargo estos testigos
reconocieron que no habían visto el contrato de Jimy Mar ín y que desconoc ían sus
cláusulas, fundado su respuesta en el hecho que era all í donde lo hab ían visto y que en
la línea existían otros encargados con conocimientos especializados. Por otra parte el
actor en su declaración (prueba confesional producida por la demandada) explic ó, dando
razón de sus dichos que sus labores eran. “conducir el camión haciendo entregas a
Serena a diversos lugares, juntar uva en tractor, trabajaba en la l ínea de producci ón,
mantención de equipos (por ejemplo equipos donde pasaba la uva) y tambi én en la l ínea
de embotellado. Que trabajaba en toda la línea de producción en el lugar donde faltaste
gente; si faltaba estar en cajas, si faltaba poner fundas de ellas poner botellas…” . Esta
labor, más bien polifuncional, se condice con el tenor literal del contrato de trabajo y
además es coherente con lo expresado por el testigo Waldo Flores, quien
contrainterrogado por el abogado del actor, señaló que a él le parec ía bien que Jimy
Marín, el día de los hechos, le haya ido a ofrecer ayuda en su trabajo.
Por lo demás la teoría de la demandada no alcanza a convencer al tribunal, en
cuanto el trabajador tenía como función única el de conductor y solo ocasionalmente en
la línea y limitado solo al final de la línea, pues si el empleador efectivamente hubiese
querido limitar las funciones del trabajador hubiese bastado con se ñalarlo all í y en
ningún caso señalar como una de sus funciones la de “ayudante de mantenci ón ”. El
señalamiento de esta función en el contrato es acorde a lo que el actor dijo en el juicio,
que él trabajaba donde hacía falta.
Además, el hecho que los testigos del demandado solo hayan visto al trabajador al
final de la línea, no obsta lo ya concluido, por cuanto no es suficiente para descartar su
función de ayudante de mantención, acorde como ya se se ñal ó al tenor del contrato, a
lo declarado por el actor, y a lo expresado por Waldo Flores en cuanto al ofrecimiento
de ayuda que Jimy Marín le hiciera el día que aconteció el accidente.
Por último el Oficio allegado a la causa de Inspección del Trabajo de Vicu ña en
su hoja 11, en el apartado 11 señala a propósito de las causas del accidente de autos que
“Trabajador posee múltiples funciones que no se relacionan entre s í”, lo que reafirma el
hecho en comento.
iv. Que el trabajador, Jimy Mar ín, el d ía 21 de diciembre de 2018, ingres ó al
área de llenado de botellas de la l ínea de llenado para preguntarle a don Waldo
Flores si necesitaba ayuda, en momentos que la l ínea se encontraba parada. La
l ínea de embotellaci ón estaba parada porque el encargado del área, Waldo
Flores, la detuvo para hacer una mantenci ón. Instantes despu és, se vuela un
papel, y Jimy Mar ín trata de tomarlo y en su movimiento pasa a llevar su mano
con un ventilador produci éndose un corte en un dedo de su mano derecha con
una de las aspas de este ventilador, m áquina que no ten ía su rejilla protectora.
Dicho aparato se encontraba en ese estado desde antes que el actor ingresase a
trabajar a Villa Falernia.
Este hecho es relatado por el único testigo presencial el accidente don Waldo
Flores, lo que se condice con lo expresado por el propio actor al rendir la prueba
confesional. Respecto de porque se estaba parada la máquina, tambi én da cuenta el
testigo Flores, especificando más aun el testigo de oídas Federico Germ án Nardi quien
dijo que “escuché que la máquina estaba parada puesto que hab ía que limpiar una de
las boquillas”.
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Respecto de que el actor se accidenta al intentar tomar un papel que se iba
volando con el viento chocando así su mano con un ventilador, son contestes los testigos
del demandante la causa Diva Judith Aguilera y Hernán Patricio Villarroel, testigos no
presenciales, como también el único testigo presencial, Waldo Flores. Cabe se ñalar que
esta circunstancia además no fue controvertida por la demandada.
Del estado del ventilador, da cuenta el Oficio allegado a la causa de Inspecci ón
del Trabajo de vicuña en su hoja 11, en el apartado 12 se ñala a prop ósito de las
conclusiones que “el ventilador no estaba debidamente protegido ”, Adem ás esto ha sido
señalado en la prueba testimonial del testigo presencial de esta causa, Waldo Flores,
quien señaló al tribunal que al momento del accidente estaba consciente de que el
ventilador estaba funcionando sin protección, agregando que esta m áquina estaba sin
protección desde hacía tiempo, aproximadamente hacían dos años.
El testimonio de Flores es relevante en este aspecto pues él se identific ó a s í
mismo como el encargado del área donde estaba dispuesto el ventilador, y asimismo lo
identifico el testigo Jorge Carmona Y Federico German Nardi, por lo que, quien mejor
que el encargado del área conocería sobre la existencia y características del ventilador.
Además consta en el informe de Investigación de Accidente de Comit é Paritario,
en la hoja 1, la declaración del trabajador, donde da cuenta de esta circunstancia y que
se condice además con la Anamnesis contenida en la Hoja 2 de la ya citada HOJA
HISTORIA CLINICA, Folio: 715047, que reza: “Hoy a las 10:00 en su lugar de trabajo
se vuelan unos documentos y al intentar alcanzarlos con la mano derecha, el ventilador
industrial de su oficina que estaba sin rejillas y se encontraba a 1.5 m sobre el nivel de
piso, le secciona de forma casi total f2 dedo anular mano derecha”.
Declaración similar es vertida por el actor en el marco de la investigaci ón
realizada por Inspección Comunal del Trabajo Vicuña.
Además de esta prueba, se cuenta con el informe remitido a trav és de oficio de la
Dirección Regional del trabajo, donde se informa que el accidente materia de estos autos
generó fiscalización N°0406.2018.288 de la Inspección Comunal del Trabajo de Vicu ña,
adjuntando el servicio copia íntegra de dicho expediente.
En la página, 10, letra d) el informe señala descripción del accidente reiterando lo
ya expuesto en relación a que el actor “se acercó a ver si don Waldo Flores necesitaba
ayuda, se voló un documento, el cual por inercia estiró su brazo para tomar, momento
en el cual el ventilador cortó su dedo”.
Seguidamente el informe indica “Revisado el lugar del accidente, se constata que
uno de los ventiladores no cuenta con la protección, no est á encapsulado, estando sus
aspas expuestas”
Por último indica el informe en este punto que: “Consultado el representante
legal, informa que no sabe porque está sin protección, que alguna vez tuvo, pero
desconoce qué ocurrió”.
En la última hoja de la Parte 1 del expediente en comento se aprecia una
fotografía de un ventilador con rejilla de protección. Esta fotograf ía aparece en una carta
dirigida a la Fiscalizadora Carolina Gómez Araya, suscrita por Aldo Oliver Gramola,
representante Legal Villa Falernia y que en su numeral 2 se ñala: “La empresa,
inmediatamente después de lo ocurrido subsanó las deficiencias que tienen relaci ón con
la instalación de la protección del ventilador de la m áquina ”. El objeto de la carta era
presentar recurso de reconsideración de la multa N°8087/19/1,
Dentro de este mismo documento se encuentra Carta N °7 fechada el 01 de
febrero de 2019, de Mutual de Seguridad a Inspección Comunal del Trabajo Vicu ña,
donde se informan las medidas prescritas a la empresa a propósito del accidente ocurrido
a don Jimmy Marín. En ella (Anexo I) se señalan dos Infracciones o deficiencias
detectadas, la primera de ellas “No mantener en condiciones seguras y en buen
funcionamiento los equipos (ventilador sin protección)”. Consider ó el organismo que
aquello constituía incumplimiento a las condiciones de saneamiento b ásico de los lugares
de trabajo e implica no tomar las medidas necesarias para proteger la salud e higiene de
los trabajadores”. Como medida correctiva respecto de esta infracci ón (Anexo II), se ñala
justamente el mantenimiento en condiciones seguras y en buen funcionamiento “los
equipos (ventilador sin protección”).
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Con todos estos antecedentes probatorios se pudo acreditar firmemente el hecho
que se viene analizando, que dan cuenta de las circunstancias en que el accidente se
produjo.
v. Que producto del accidente se tiene por acreditado que Jimy Mar ín fue
atendido primeramente en el Hospital de Vicu ña donde fue evaluado de la
siguiente forma: “cuarto dedo con compromiso de tejidos profundos y exposici ón
ósea. Administran su 0.9%, betametazona, metamizol, ketorolaco, gentamicina,
cloxacilina y realizan sutura. En el hospital realizan RX que muestra fractura
completa f2 anular derecho al paciente se le practica amputaci ón traum ática de
anular derecho. Luego de recibir diversos tratamientos (curaciones, kinesiolog ía,
controles m édicos y atenci ón psicol ógica), en Mutual de seguridad, actualmente
producto del accidente el actor presenta una incapacidad del 15% para trabajar.
Asimismo se aprecia informe médico de atención, extendido por La Mutual de
Seguridad de La Serena, que el demandante ingresa con fecha 21 de diciembre de 2018,
justamente a urgencias de la Mutual, donde se la realiza un procedimiento consistente
en aseo quirúrgico y regularización a nivel de articulación interfal ángica proximal.
Evoluciona a dolor neuropático secundario a Neuroma de mu ñón de amputaci ón, el que
se resuelve quirúrgicamente el 04/03/2019.
Además en la Hoja de Historia Clínica del paciente Jimy Marín, da cuenta de
diversas atenciones en curaciones, kinesiología y psicología.
Del porcentaje de discapacidad del actor como consecuencia de la amputaci ón
sufrida, da cuenta Certificado de Mutual acerca de la incapacidad por el accidente
(CEIAT) fijándola en un 15%.
vi. Que a la demandada Vi ña Falernia S. A se le impuso multa N °8087/2019/1
con fecha 24/01/2019 con motivo de 2 infracciones.
La primera de a la normas infringidas se indica la del art ículo del D. S. 40 de
1969 del Ministerio de trabajo con relación a los artículos 184 y 506 del C ódigo del
trabajo. Identifica el fiscalizador el hecho infraccional como “No informar al trabajador
Don Jimmy Alberto Marín Aracena de los riesgos que entrañan sus labores las digas
pertinentes y los métodos de trabajo correcto en su labor obrero de l ínea de embotellado
y ayudante de mantención sobre la identificación de los mismos y de los peligros para la
salud y las medidas de control tal hecho es un incumplimiento a las obligaciones legales
sobre prevención de riesgos profesionales y del derecho a saber e implica no disponer
medidas que protejan eficazmente la vida salud e higiene de los trabajadores al interior
de la empresa”.
La segunda de las normas infringidas por el empleador de acuerdo al informe de
fiscalización es aquella del artículo 36 del DS 594 de 1999 del Ministerio de salud en
relación a los artículos 184 y 506 del código del trabajo el hecho infraccional detectado
por el fiscalizador fue el siguiente no mantener en condiciones seguras y en buen
funcionamiento los equipos ventilador sin protección tal hecho constituye incumplimiento
a las condiciones legales de saneamiento básico de los lugares de trabajo e implica no
tomar las medidas necesarias para proteger la salud e higiene de los trabajadores por
cada infracción se le impuso una multa de 40 unidades tributarias mensuales de acuerdo
al resultado de la fiscalización. Cabe señalar que las multas fueron pagadas, tal como fue
acreditado por la demandada con los respectivos comprobantes, previa resoluci ón del
recurso de reconsideración interpuesto a la entidad administrativa, que rebaj ó su multa
considerando que la empleadora habría dado cumplimiento a las disposiciones legales
infringidas.
Esta última circunstancia se acredita a través de expediente parte del oficio Ord.
N°521.
vii. Que el trabajador con fecha 25 de julio recibi ó capacitaci ón relativa a la
obligaci ón de informar de los riesgos laborales y se le hizo entrega del
reglamento interno de Orden higiene y seguridad de la empresa con fecha 25 de
octubre de 2018
Esto se acredita por el respectivo documento (Registro de firma ODI) donde
consta una declaración con nombre y firma del trabajador, Tambi én la entrega del
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Reglamento de Orden Higiene y Seguridad, es acreditada por documento N °8 de la
parte demandada.
NOVENO: Que antes de analizar las circunstancias acreditadas, es necesario
pronunciarse respecto a la excepción de finiquito opuesta. En este sentido se rindi ó como
prueba de la demandada el documento que corresponde al N °3, y en éste consta el 31
de julio de 2019, las partes suscribieron un finiquito ante Notario P úblico Vicu ña-
Paihuano, Daniel Hurtado Navia. En el documento, cláusula cuarta, se se ñala : “El
trabajador deja constancia que durante el tiempo que prestó servicios a VI ÑA
FALERNIA S.A. recibió correcta y oportunamente el total de las remuneraciones
convenidas de acuerdo con su contrato de trabajo ejecutado, reajustes legales, pago de
asignaciones familiares autorizadas por la respectiva institución de previsi ón, horas
extraordinarias cuando las trabajó, feriados legales gratificaciones y participaciones en
conformidad a la ley y que nada se le adeuda por los conceptos antes indicados ni por
otro, sea de origen legal o contractual derivado de la prestación de sus servicios, y
motivo por el cual, no teniendo ningún reclamo ni cargo alguno que formular en contra
de la empresa y le otorga el más amplio y total finiquito, declaración que f órmula libre y
espontáneamente en perfecto y cabal conocimiento de cada uno y de todos sus
derechos”. Cabe agregar que en el documento no se aprecia escriturada ninguna reserva
de derechos.
De lo anterior, asentaremos que, la prueba citada es id ónea y suficiente para
convencer al tribunal que las partes efectivamente suscribieron un finiquito, estipulando
lo que ya se transcribió de la cláusula cuarta del documento y que en este no se realiz ó
ninguna escrituración que diera cuenta de alguna reserva de derechos.
Ahora, respecto al poder liberatorio del finiquito, hay que recordar que el éste se
encuentra regulado en el artículo 177 incisos 1° y 2 del C ódigo del Trabajo, que se ñala
"El finiquito, la renuncia y el mutuo acuerdo deberán constar por escrito. El instrumento
respectivo que no fuere firmado por el interesado y por el presidente del sindicato o el
delegado del personal o sindical respectivos, o que no fuere ratificado por el trabajador
ante el Inspector del Trabajo, no podrá ser invocado por el empleador. El finiquito
deberá ser otorgado por el empleador y puesto su pago a disposición del trabajador
dentro de diez días hábiles, contados desde la separación del trabajador. Las partes
podrán pactar el pago en cuotas de conformidad con los artículos 63 bis y 169. Para
estos efectos, podrán actuar también como ministros de fe, un notario público de la
localidad, el oficial del registro civil de la respectiva comuna o secci ón de comuna o el
secretario municipal correspondiente...".
De esta manera, no mediando reserva de derechos por parte del trabajador, las
consecuencias de la suscripción del finiquito conforme a la ley ser án las mismas que la
las de la sentencia definitiva. Sin embargo, este punto debe analizarse con mayor
detención. Así, considerando la entidad de estas consecuencias, se ha entendido por parte
de la doctrina y por la Exma. Corte Suprema, en causa Rol 6880-2017, que es
menester que el finiquito indique que cada parte dio cumplimiento a las obligaciones
emanadas del contrato laboral o la forma en que las cumplirá, en el evento que alguna o
algunas permanezcan pendientes. Así las cosas, al tratarse de un finiquito que ajusta
entre las partes la situación jurídica de término de derechos de naturaleza laboral, y por
lo tanto de orden público, merece y exige la especificaci ón concreta y expresa de los
bienes jurídicos de los cuales se dispone. En consecuencia, el finiquito s ólo tiene poder
liberatorio respecto de las materias que las partes acuerdan de manera expresa.
En la especie, la cláusula ya transcrita del finiquito al que la empleadora alude es
insuficiente para producir el efecto de poder liberatorio respecto de la materia que trata
el juicio, desde que en el documento nada se dice respecto a prestaciones o
indemnizaciones derivadas de la Ley 16.744, especificidad necesaria pues se trata del
deber de seguridad que pesa sobre la empleadora.
Además es menester señalar que las secuelas del accidente de esta causa, tal como
se expondrá en los considerandos siguientes, se desarrollaron a lo largo del tiempo,
situación que también ha sido objeto de pronunciamientos jurisprudenciales, en el
entendido que al presentarse los daños a lo largo del tiempo (y no en un único momento
más próximo a la fecha del accidente), no operaría tampoco el poder liberatorio del
finiquito. En todo caso, en la especie y como se desprende del tenor del documento, no
ha existido renuncia expresa, por lo que nada se tiene que analizar sobre este punto.
Por lo razonado precedentemente, se rechazará la excepción opuesta.
D ÉCIMO: Que en la circunstancia acreditada indicada con la letra iv en el
considerando octavo, se acreditan los hechos y circunstancias que rodearon al accidente
sufrido por el actor, por lo que, en relación a este primer punto de prueba nos
remitiremos al análisis realizado previamente.
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En cuanto al segundo punto de prueba, efectividad que el accidente sufrido por
el actor se produjo por responsabilidad de la demandada, para la adecuada resoluci ón
de la litis, es necesario en primer término hacer referencia a lo dispuesto en el art ículo
5° de la Ley 16.744 normativa que establece que: “Para los efectos de esta ley, se
entiende por accidente del trabajo todas lesión que una persona sufra a causa o con
ocasión del trabajo, y que le produzca incapacidad o muerte.” La misma norma en su
artículo 69 que: “cuando el accidente se deba a culpa o dolo de la entidad empleadora
o de un tercero, sin perjuicio de las acciones criminales que procedan, deber án
observarse las siguientes reglas, específicamente establece en la letra b), lo que sigue: b)
La víctima y las demás personas a quienes el accidente cause da ño podr án reclamar al
empleador o tercero responsables del accidente, también las otras indemnizaciones a
que tengan derecho, con arreglo a las prescripciones de derecho común”.
Por otra parte el Código del Trabajo en el artículo 184 indica que “El
empleador estará obligado a tomar todas las medidas necesaria para proteger
eficazmente la vida y salud de sus trabajadores manteniendo las condiciones adecuadas
de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para
prevenir accidentes y enfermedades profesionales”.
De las normas citadas es posible concluir que la ley establece como presupuesto
de la acción de Indemnización de perjuicios por accidente de trabajo, que el siniestro
sufrido por el actor provenga del actuar negligente o da ñoso del empleador,
entendiéndose por tal aquél que no cumple con la obligación indicada el artículo 184 del
Código del Trabajo letra e) De esta forma, en definitiva, deben concurrir
copulativamente los siguientes requisitos: 1) Que se haya producido un accidente del
trabajo; 2) Que dicho accidente sea imputable a dolo o culpa del empleador, esto es,
que se deba al incumplimiento por parte del empleador de su obligaci ón legal de
seguridad y al deber de protección, y que 3) Que el accidente le haya ocasionado
perjuicios al trabajador.
UND ÉCIMO: Que en relación al primer requisito señalado en la letra
precedente, cabe mencionar que se estableció como hecho pac ífico que se produjo un
accidente el día 21 de diciembre de 2018, y que, en cuanto al afectado, l ógicamente se
trata del demandante de autos. La dinámica del mismo, como se se ñal ó, fue acreditada
de acuerdo a lo analizado en la letra iv. del considerando octavo.
Ahora, del mérito de los antecedentes allí citados, necesariamente se debe
concluir que el actor efectivamente sufrió un accidente de trabajo en los t érminos que
prescribe el artículo 5° de la Ley 16.744, mientras cumplía las funciones para las cuales
fue contratado, pues atendido las circunstancias establecidas en los puntos ii. y iii. del
considerando octavo, no cabe sino colegir que el accidente debe ser calificado de laboral
desde que el actor se encontraba en el lugar y momento de los hechos desempe ñando
funciones establecidas en el vínculo contractual.
Asimismo, se acreditó que luego del siniestro, fue derivado desde el Hospital de
La Serena a la Mutual de Asociación Chilena de Seguridad, lugar donde fue atendido de
urgencia, luego de realizársele cirugía de amputación en la falange F2 de su dedo anular
mano derecha. En la Mutual recibió atenciones consistentes en curaciones, kinesiolog ía y
psicología, tal como indicó en la letra V. del considerando octavo. As í y conforme se
observa de los antecedentes clínicos incorporados a los autos por este centro asistencial,
se colige que el accidente que sufrió el actor se calific ó como un accidente de trabajo, y
que como consecuencia de ello el actor recibió los beneficios que contempla la ley
16.744.
D ÉCIMO SEGUNDO: Que en cuanto al segundo requisito, relativo a que
dicho accidente sea imputable a dolo o culpa del empleador, esto es, que se deba al
incumplimiento por parte del empleador de su obligación legal de seguridad, cabe
señalar que para establecer que el demandado debe responder por los perjuicios
ocasionados al actor en razón de negligencia, era necesario acreditar previamente las
circunstancias que rodearon el accidente.
De esta forma asentada la circunstancia iv. del considerando octavo, solo cabe
despejar si, en relación a ésta existe culpa o negligencia del empleador en alg ún sentido
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o dicha culpa obedece a la conducta propia del trabajador. Sobre este punto, se debe
recordar que Jimy Marín encontrándose en la línea de embotellaci ón, va a la secci ón
encargada al trabajador Waldo Flores a ofrecerle su ayuda, en momentos donde, se
vuela un papel y el demandante al intentar recogerlo y topar su mano derecha con el
ventilador (sin protección) recibe el grave corte en su dedo anular. Seg ún el empleador,
Jimy Marín no debía estar en el lugar del accidente porque ese no ser á su lugar de
trabajo, pues su función era la de conductor. Lo cierto es que la polifucionalidad del
actor en Viña Falernia ya fue asentada, con diversos materiales probatorios, por lo que
este argumento ha de ser desestimado, remitiéndonos al respecto al numeral iii. del
citado razonamiento. En este sentido sólo cabe agregar que el trabajador no estaba en el
lugar de los hechos haciendo un trabajo que correspond ía a otro trabajador,
específicamente el de Waldo Flores encargado de la sección, puesto que a éste último tan
sólo le ofreció ayuda cuando la línea de embotellación se par ó, conducta que se condice
con una de sus funciones, la de “ayudante de mantención”.
Si bien el empleador acreditó que instruyó sobre los riesgos de su labor, al
ingresar éste a trabajar a la empresa, lo cierto es que en el documento se aprecia una
descripción bastante genérica que no se refiere específicamente a los riesgos de trabajar o
como “ayudante de mantención” o como “obrero de embotellamiento”, salvo en lo que
se refiere a los riesgos de elementos peligrosos para la salud como los agro
contaminantes. Pero lo cierto, es que más allá de si el trabajador fue o no instruido sobre
los riesgos inherentes a su labor, lo que ocurrió a Jimy Mar ín fue un accidente acaecido
por la existencia de un ventilador en mal estado. En este orden de ideas y dada la forma
en que Jimy Marín se accidentó, no cabe imputar a Jimy Marín exposición imprudente
al daño solo por el hecho de haber realizado la maniobra refleja de evitar de intentar
alcanzar un papel con la mano, puesto que, en sí, esta conducta no tiene ning ún atisbo
de ser riesgosa. Así, suprimiendo de la dinámica del accidente, en forma hipot ética, la
existencia de este ventilador en mal estado, no hay ninguna raz ón para concluir que el
trabajador se hubiese accidentado. Inclusive, tal maniobra refleja podr ía haberla
ejecutado cualquier otra persona que por una razón u otra hubiese permanecido all í tan
solo un par de minutos, como sucedió con Jimy si hubiese visto que un papel se volaba.
En este sentido, comparte esta esta juez la apreciaci ón de la Inspectora del
Trabajo Carolina Gómez Araya, en cuanto a que la existencia de ese ventilador, con sus
aspas expuestas, constituía un riesgo para otros trabajadores (según expresa en apartado
11 del informe de fiscalización e investigación de accidente del Trabajo. Informe de
exposición).
Por eso, a partir de las circunstancias antes citadas, relativas a la ocurrencia del
accidente, especialmente en lo que se relaciona al ventilador sin protecci ón (y la data de
esta falta de mantenimiento del mismo, según informó el testigo de la propia
demandada Waldo Flores, a saber aproximadamente 2 años) se advierte que la empresa
demandada ha incurrido en infracción a la obligación se ñalada en el art ículo 184 inciso
primero del Código del Trabajo, toda vez que con esta conducta omisiva, a todas luces,
el empleador no estaba protegiendo de manera eficaz, la salud e integridad f ísica de sus
dependientes.
En ese sentido, si bien el empleador realizó el derecho a saber y entreg ó un
ejemplar del Reglamento Interno al actor (considerando octavo, numeral vii.), y con
posterioridad al accidente realizó charlas en prevención de riesgos a los trabajadores,
como se aprecia en parte 2 de Oficio N°2, prueba de la demandante, lo cierto es que
éstas fueron posteriores al accidente. Por ultimo tampoco se acredit ó (tampoco fue
alegado) que al menos hubiese alguna señalética que prohibiese acercarse al ventilador
defectuoso o mantenerlo encendido. Tampoco se les realizo siquiera una advertencia a
los trabajadores sobre este punto, de acuerdo a lo señalado por el testigo Carmona.
Por todo lo anterior, este tribunal se ha formado plena convicci ón en orden a
que, aunque el artículo 184 del Código del Trabajo, determina un deber de conducta y
no de resultado, la omisión incurrida en cuanto al ventilador en mal estado de
funcionamiento y la consecuente exposición al riesgo al que estuvo expuesto no solo el
demandante sino que todos los trabajadores que laboran en la l ínea de producci ón,
constituye la causa basal del accidente. Cabe señalar, para concluir este punto, que
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favorablemente, con posterioridad a los hechos, la situación del mentado ventilador fue
subsanada, lo que fue considerado por el fiscalizador al acoger reconsideraci ón de las
multas cursadas al efecto, lo que consta en el Oficio respectivo (página 63, parte 2 del
documento digital).
D ÉCIMO TERCERO: Que asentado lo anterior, corresponde ahora
pronunciarse el último de los requisitos para que las indemnizaciones pedidas procedan,
a saber, por los conceptos lucro cesante y daño moral, que habr ía experimentado por el
actor como consecuencia del accidente.
Que, en cuanto a la indemnización por lucro cesante, es preciso se ñalar que ésta
tiene por objeto compensar lo que la víctima haya dejado de ganar o dejar á de percibir
en el futuro, por efecto del daño sufrido, y la determinaci ón del mismo debe
corresponder u obedecer a criterios objetivos y comprobados, y en la especie, si bien es
cierto se ha establecido que el actor, sufrió un accidente laboral, y que por las
consecuencias en la salud del trabajador, fue calificado con un 15% de incapacidad, no
es menos cierto que no existen antecedentes suficientes en orden a acreditar que él haya
dejado de ganar o dejará de percibir remuneración en el futuro por efecto del da ño
sufrido, y por ende, no resultando útiles al efecto las pretensiones basadas en
posibilidades, se estima procedente rechazar la pretensión de pago por concepto de lucro
cesante, considerando especialmente que además la testigo de la demandante Erika
Patricia Huechaqueo, y el propio demandante en la declaración confesional, señalaron
que el actor con posterioridad al accidente trabajó conduciendo colectivos.
Que no altera lo anterior la prueba incorporada por la demandante, licencias de
conducir profesional, pues, por si misma no es suficiente para establecer la procedencia
del concepto, en los términos ya definidos.
Cuestión distinta sucede con el daño moral, donde la prueba fue detallada,
diversa y abundante, logrando el tribunal convencerse de la producci ón del da ño en el
actor, no solo en un nivel físico sino también emocional. En primer lugar, debemos
reiterar aquí la circunstancia acreditada en la letra V. del considerando octavo, que da
cuenta de la amputación que debió sufrir el trabajador, de su falange G ”, mano derecha,
dedo anular, hecho que en sí mismo representa un perjuicio evidente.
Siguiendo con los perjuicios acreditados, los testigos del actor Erika Huechaqueo
y Hernán Villarroel, se refirieron a los cambios en el estado de ánimo de Jimy Mar ín
después del accidente, sobre cómo varió su forma de ser y de relacionarse con amigos y
familiares, tornándose introvertido y menos sociable.
Desde un punto de vista más técnico, se contó con la Hoja Clínica del actor que
da cuenta de sus padecimientos físicos y psicológicos a lo largo de m ás de un a ño hasta
su alta laboral, pesares que de acuerdo a las declaraciones del actor y los testigos se
mantienen, en alguna medida, hasta la fecha y que precisaron atenciones m édicas en
salud física y mental.
Así con fecha 27 de diciembre de 2018 (página 8) se se ñala la indicaci ón de
“Curación día por medio en Vicuña y una vez a la semana en La Serena, con Control
cada 2 semanas” y prescripción de medicamento Celedox 200 mg. Más adelante el 04 de
febrero de 2019 (página 15) se indica ingreso a kinesiología con dolor eva 5 a la
palpación muñón. El día 07 de febrero se señala en la hoja cl ínica “Paciente con
amputación traumática dedo anular es ingresado a Programa. Se orienta sobre ley
16.744, cobertura y procedimientos. Muy desmotivado Had 60 y se deriva a psic óloga
del programa”. El día 14 de febrero de 2019 (página 19) se indica “8 semanas de
evolución refiere dolor en muñón en zona de cicatriz, a veces urgente, a veces como
corriente en relación a zona puntual del mu ñón, refiere que es menor que al principio ”.
En mes de marzo, continúan reportes de dolor y prescripci ón de medicamentos, el
mismo ya referido y paracetamol. Con fecha 26 de marzo 2019: “Paciente refiere
sentirse extraño y que le avergüenza el tema de su dedo. Primera vez que menciona el
tema. En evolución kinésica se describe diferenciada de fuerza entre mano derecha e
izquierda de 21 kg y dolor en hombro y antebrazo, probablemente con actitud temerosa
del paciente respecto al uso de la mano”.
En la misma hoja clínica, 26 de marzo de 2019: “Paciente se presenta a sesi ón
psicológica temeroso, refiere que fue e fue derivado por médico tratante ya que ha
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tenido dificultades en su recuperación. Refiere que se siente sobrepasado por situaci ón,
expone que le cuesta aceptar la amputación y que normalmente tiene flash back del
evento lo cual lo perturban y desencadenan en él, malestares f ísicos y psicol ógicos, los
cuales le dificultan la aceptación de la amputación. Se realiza psi coeducaci ón y
normalización de sintomatología. Katherine Soledad Muñoz Velásquez, Psicología”.
Más adelante, en reporte de la misma profesional el día 01/04/2019: “Paciente se
presenta a sesión psicológica más estable, lucido, cooperador, bien vestido, orientado.
Refiere que se siente un poco mejor de ánimo y que su disposici ón an ímica ha
mejorado, por lo cual está esperanzado de que se recuperar pronto. Paciente expone que
en la actualidad lo aquejan problemas familiares, (debe hacerse cargo de su hija de 15
años), por lo cual se ha impuesto que debe mejorarse lo más pronto posible para hacerse
cargo de su hija y posiblemente de su hijo menor. Se trabaja sobre la ansiedad y
proyecciones futuras. Se vuelve a encuadrar”.
Más adelante, en el mes de agosto, página 80 de la clínica se reporta: “Paciente
trabajando como conductor de colectivo. Está bien. Con menos dolor, pero en ocasiones
con dolor de mayor intensidad, esporádico”.
Ya en marzo de 2020 se reporta: 18/03/2020: “Paciente bien, trabajando como
conductor de colectivo refiere dolor de tipo intermitente y sensaci ón de corriente en
dedo. En general refiere estar mejor. Usa Coban en forma intermitente recibi ó 15% de
incapacidad.”
Finalmente, se reporta fecha de Alta Laboral: 27/04/2019, con indicaciones de
“Venda Coban 5 cm x 4 1 unidad diario por 3 días y diclofenaco gel 1% 3 1 aplicaci ón
cada 8 horas”.
Cabe señalar que en su declaración en el juicio, ya pasado casi un a ño de esta
alta laboral, el actor señaló que persistían las sensaciones de dolor y/o molestias, y que
aun usaba la venda Coban y el gel para contrarrestar estas sensaciones molestas o
dolorosas, cuestión que también señaló la testigo Diva Judith Aguilera.
Así las cosas, y atendido que daño moral puede ser concebido como sin ónimo
de sufrimiento, molestia, malestar, dolor, y en suma, un daño que afecta a la psiquis de
la persona y a su estabilidad emocional, podemos afirmar por lo anteriormente rese ñado
que el actor efectivamente lo ha experimentado producto del accidente, el que ya ha sido
imputado causalmente a la conducta de la empleadora, de acuerdo a lo ya analizado.
Así, siendo el daño moral indemnizable de acuerdo a la imputaci ón del
responsable, debemos apreciar la magnitud y cualidad de tal, examinando adem ás el
contexto de vida de la víctima, A este respecto, con la prueba testimonial rendida por la
demandada, específicamente con las declaraciones de Erika Huechaqueo y Diva Aguilera
se ha podido acreditar que el trabajador es jefe de hogar y que vive con sus hijos. De
este hecho también da cuenta el documento N °4 de la demandante, Cartola Registro
Social de Hogares, que señala que Jimy Marín vive con sus dos hijos menores de edad:
Said y Dhanaris, ambos de apellidos Marín Díaz. Cabe precisar que de acuerdo a estas
pruebas en el hogar no vive otro adulto, por lo que se colige que el demandante es el
responsable único del hogar en el más amplio concepto del t érmino (proveedor de
recursos, figura parental, responsable del funcionamiento adecuado en lo dom éstico,
entre otros). De allí que se comprende las inquietudes que el demandante hizo presente a
su psicóloga, de acuerdo al reporte que consta en Ficha Cl ínica, con fecha el
01/04/2019 y que fuera citado en este mismo considerando.
A partir de estos hechos, resulta concluyente para esta juzgadora que el
demandante como consecuencia del accidente, ha debido experimentar un perjuicio de
sufrimiento, atendido la secuela más inmediata del accidente (p érdida de falange F2,
mano derecha y dolores y molestias asociadas), como a su vez también por los diversos
tratamientos que le han sido indicados para su recuperación; y al evidente perjuicio de
agrado consecuencia del cambio en el aspecto de su mano, lo que le ha significado tener
que sobreponerse psicológicamente para enfrentar nuevamente su vida con normalidad,
asumiendo que lo sucedido en su mano derecha es irreversible y le afecta tanto en lo
personal, como en el rol que cumple en su grupo familiar.
D ÉCIMO CUARTO: Que por todos los razonamientos anteriores, habiendo
sido establecido que el accidente sufrido por el actor el d ía 21 de diciembre de 2018,
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fue un accidente de trabajo, y habiendo quedado acreditado que éste ha sido de
responsabilidad del demandado y estimando que efectivamente a ra íz del accidente éste
ha debido experimentar un perjuicio el que debe ser indemnizado, esta sentenciadora
estima que el monto por concepto de daño moral respecto del cual deber á responder el
demandado asciende a la suma de $15.000.000.
D ÉCIMO QUINTO: Que la prueba ha sido valorada conforme a las reglas de
la sana crítica.
D ÉCIMO SEXTO: Que los demás medios probatorios incorporados al juicio,
también fueron analizados conforme a la sana crítica, sin embargo, en nada alteran o
desvirtúan las conclusiones a las que se ha llegado.
Por estas consideraciones y, visto además lo dispuesto en los art ículos 7, 10, 63,
184, 420, 425, 432, 446 y siguientes, 453, 454, 456, 459 del Código del Trabajo; Ley
16.744; 1545 y siguientes, 1698, del Código Civil, y demás normas legales pertinentes,
SE DECLARA:
I. Que no se da lugar a la excepción de finiquito opuesta por la demandada.
II. Que la demandada VIÑA FALERNIA S.A incurrió en responsabilidad civil
contractual respecto del accidente sufrido por el actor, Jimy Mar ín Aracena, con fecha
21 de diciembre de 2018, por lo que deberá indemnizarlo de los perjuicios sufridos a
propósito del mismo, en la suma de $15.000.000.-, por concepto de daño moral.
III. Que en la etapa procesal correspondiente se deber á liquidar la suma mandada
pagar, con los reajustes e intereses previstos en el artículo 63 del C ódigo del Trabajo, los
que se aplicarán ejecutoriada que se encuentre la presente sentencia.
IV. Que en todo lo demás, se rechaza la demanda.
V. Que se condena en costas al demandado, por haber sido totalmente vencido,
regulándose las mismas en $ 1.500.000.-
VI. Ejecutoriada que se encuentre la presente sentencia c úmplase con lo dispuesto en
ella, dentro de quinto día. En caso contrario, certif íquese dicha circunstancia y pasen los
antecedentes a Cobranza del Juzgado de Letras de Vicu ña, para el cumplimiento
forzoso y compulsivo de la misma.
Regístrese, notifíquese a y archívese en su oportunidad.
RIT O-6-2020
RUC: 20- 4-0254124-6