leticia Hóuad Marroquín
EDITORIAL ~i~
TRILLAS ,~
México, Argentina, EspaFia,
Colombia, Puerto Rico, Venezuela ®
Catalogación en la fuente
Háuad Marroquín, Leticia
Manual de fitoterapia. -- México : Trillas : UANL,
2010,
176p,: il.; 23 cm.
Bibliografía: p. 167-170
ISBN 978-607-17-0431-3
J. Plantas - Uso terapéutico. l. t.
D- 581.61'H738m LC-RV5H3.5
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11/'~;[;(;'.,
La doctora Leticia Háuad Marroquín ha sido y es una gran facilitadora para mu-
chos investigadores, compañeros y jóvenes estudiantes. Maestra e investigadora de - -
alto nivel, reconocida por un sinnúmero de instituciones nacionales e internaciona-
les como el Ministerio Francés de Asuntos Internacionales; el Programa de las Nacio-
nes Unidas para el Medio Ambiente; la Academia Mexicana de Ciencias, el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), la Secretaría de Educación Pública,
estas últimas de México; entre otras. Leticia es también una mujer de gran corazón,
estimada por sus colegas, compañeros de laboratorio, estudiantes y por muchos de
los que nos dedicamos al trabajo en algún área relacion_ada con las plantas medici-
nales. Este libro es, como reAejo de su autora, una obra facilitadora que nos propone
nuestra guía e indica cómo introducirnos a este maravilloso campo de estudio, nos
provee de un sinnúmero de herramientas, fuentes bibliográficas, metodologías de ffiW
estudio, búsqueda de información y de experimentación. Desde la correcta iden-
tificación del material botánico, piedra angular para cualquier estudio de ntoquí- ~
mica, su recolecta, secado, la inftuencia del ambiente y de los factores ontogénicos
sobre la química de estos maravillosos seres, aliados desde nuestros orígenes en el'º"•"
mantenimiento y procuración de la salud, pruebas químicas, y biosíntesis, hasta la
farmacognosia moderna incluyendo los distintos métodos de propagación del ma-
terial vegetal. La obra de la doctora Háuad nos guía por la historia, nos presenta el
acontecer actual y nos da luz en el camino por recorrer en éste, uno de los campos
actualmente más prolíficos de la investigación científica. Esta obra conforma un
homenaje póstumo a su maestro, impulsor también de muchos investigadores en
este fabuloso camino de la química de las plantas, el doctor Xorge Alejandro Do-
mínguezt. Siendo alumna de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL toma la
decisión, sin equivocarse, de realizar su tesis profesional en el laboratorio de Fitoquí-
mica del ITESM bajo la tutoría del doctor Domínguez, quien la encamina hacia este
campo de la investigación. Hoy, estoy seguro, el doctor Xorge Alejandro Domínguez
estaría muy orgulloso del recorrido académico de quien fuera su alumna.
BIOL. M.C. MAURICIO GONZÁLEZ FERRARA
5
Desde la antigüedad, la humanidad ha venido produciendo una cantidad de
bienes inmateriales, básicamente producimos de manera socia! conocimiento cien-
tífico, técnico o de expresión. Ningún artista puede aseverar originalidad, cada cosa
que creamos está basada en la idea que otros materializaron.
Considero que la frase anterior describe perfectamente mi idea acerca de la
obra que el lector tiene en sus manos. He querido rendir también un homenaje al
que fuera tutor de muchas mentes brillantes y sigue siendo ejemplo, a través de sus
numerosos obras, el doctor Xorge Alejandro Domínguez, q.e.p.d.
Así he querido presentar este libro, que ha sido fruto de la experiencia de mu-
chos años en el ámbito académico y del apoyo recibido en mis primeros estudios
de investigación en la Universidad de Montpellier 1, siguiendo las enseñanzas de mi
tutor aunadas a su ejemplo de constancia y disciplina.
La vida me ha enseñado que hay que trasmitir a las generaciones futuras el
conocimiento adquirido a través de los años; la lectura dirigida a un fin específico,
es un afán de su autor para realizar una pequeña aportación al enorme Universo del
conocimiento científico y tecnológico.
Lo anterior me permitió incursionar en diversas actividades académicas que
han fortalecido mi desempeño y que, a la vez, me permitieron lograr grandes satis-
facciones profesionales, entre ellas poder presentar esta obra.
LA AUTORA
7
A mis padres, don Miguel Háuad Courtney y Doña Blanca B. Marroquín Silva ;;:;:;;;
(q.e.p.d.) gracias por brindarme el don de la vida y todos los aprendizajes que de ella . ··
he adquirido, incluidos mis errores y aciertos. '""'"'
A Dios por brindarme el regalo de mis tres hijos, Rashid, Farid y Karim.
A mis compañeras eternas, Suad, lvonne, Adriana, Myriarn .. y amigas tan cer-
canas como hermanas.
A los amigos que la vida ha tenido a bien brindarme, tanto a los que cruzaron
fugazmente en ella como a los que permanecen cerca de mí.
A todos mis profesores y colegas por su apoyo.
A mi institución, Universidad Autónoma de Nuevo León, formadora y forjadora
de generaciones.
A mis estudiantes que me recuerdan y a los que conviven como extensión
mi familia académica.
A los personajes que pudieron emitir un mensaje sobre mi trabajo.
Agradezco especialmente al Pbro. Arturo Martínez L. quien, con sus palabras u,,.,. ,,'"
aliento, me dio la fuerza necesaria para continuar mi proyecto de vida.
Con todo respeto al doctor Xorge Alejandro Domínguezt y a su familia, quie-' '=• 0
nes me han distinguido con su amistad, compartiendo a lo largo de nuestras vidai¡\"'tl
buenos y malos momentos ... Claudia, David, Carolina, Emilia y Laurencio. ,,,~..,
9
Prólogo s o;;,r':,-
Prefacio 7
c'ili[>F~S
Dedicatoria 9
Cap, 1. Fuentes de información sobre plantas de interés terapéutico e
industrial 13
1.1. Obras de Botánica, Química, Medicina y otras ciencias donde
se hace referencia a plantas medicinales, 16. 1.2. Otras publicacio-
nes científicas, 18. 1.3. Consulta del Chemica/ Abstracts, 20. 1.4. Mé-
todo de consulta de la bibliografía, 21.
Cap.2. Generalidades sobre Botánica 23
2.1. Introducción, 23. 2.2. Jerarquías taxonómicas, 23. 2.3. Termi-
,;·_,,_;·
nología en la descripción de una planta, 24. 2.4. Familias impor-
tantes por sus principios activos, 28. 2.5. Observaciones al colee- t-z•·::,r,--
tar ejemplares, 29. 2.6. Arreglo de ejemplares para herbario, 31. 2.7.
Identificación de plantas, 32. ¿:-:,,,._.,
Cap. 3. Pruebas químicas preliminares 39
3.1. Introducción, 39. 3.2. Pruebas preliminares, 40.
Cap.4. Biosíntesis de metabolitos secundarios de origen vegetal 49
4.1. Introducción, 49. 4.2. Derivados de carbono+ H,O, 50. 4.3. Ace-
togeninas, 50. 4.4. lsoprenoides (derivados del ácido mevalónico), 56.
Cap. 5. Farmacognosia 65
5.1. Introducción, 65. 5.2. Clasificación de las drogas vegetales. Biblio-
grafía farmacognóstica, 67. 5.3. Conocimientos actuales, 70. 5.4. Siste-
mas de nomenclatura y taxonomía vegetales, 71. 5.5. Fuentes biológi-
cas y geográficas de las drogas, 75. 5.6. El mar como fuente de fárma-
cos, 77. 5.7. Fuentes geográficas, 82.
11
12 Índice de contenido
Cap. 6. Cultivo de células como fuente de fármacos 85
6.1. Introducción, 85. 6.2. Cultivo de células y aplicaciones biotecno-
lógicas, 86. 6.3. Cultivo de células vegetales, 86. 6.4. Producción de
metabolitos secundarios, 88. 6.5. Metabolismo secundario inducido
en cultivo de células, 90. 6.6. Conversiones bioquímicas mediante
cultivos de células vegetales, 91. 6.7. Células vegetales inmovilizadas,
94. 6.8. Cultivo de órganos, 94. 6.9. Propagación clona\, 96.
Cap. 7. factores implicados en la producción de drogas 99
7.1. Clima, 99. 7.2. Plantas cultivadas y espontáneas, 102. 7.3. Suelos,
102. 7.4. Propagación por semillas, 704. 7.5. Propagación por medios
vegetativos, 705. 7.6. Recolección, 106. 7.7. Desecación, 109. 7.8. Al-
macenamiento, 11 O.
Cap. 8. Esencias y resinas 111
8. 1. Esencias, 111. 8.2. Resinas, gomorresinas y sustancias simílares,
117.
Cap. 9. Hojas y esencia de menta 119
9.1. Caracteres macroscópicos, 119. 9.2. Caracteres microscópicos,
119. 9.3. Esencia de menta, 120. 9.4. Esencia de menta desmentola-
da, 121. 9.5. Esencia de menta verde, 121. 9.6. Esencia de lavanda, 122.
Cap. 10. Plantas con inhibidores de tumores 123
10.1. Introducción, 123. 10.2. Papel de las plantas en el tratamiento
contra el cáncer, 124. 10.3. Métodos de investigación, 726. 10.4. Pro-
ductos naturales clasificados como inhibidores tumorales, 128. 10.5.
Nuevos productos naturales con actividad antitumoral, 132. 10.6. Me-
canismos de acción, 135. 10.7. Progresos futuros, 136.
Cap. 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos 145
11.1. Vitaminas, 745. 11.2. Vitaminas liposolubles, 148. 11.3. Vita·
minas hidrosolubles, 150.11.4. Aceite de hígado de bacalao, 152. 11.5.
Levadura desecada, 155. 11.6. Frutos de Rosa, 156. 11.7. Grosellero
negro, 157. 11.8. Zumos de Citrus, 157. 11.9. Hormonas, 157. 11.10.
Antibióticos, 158.
Glosario médico 163
Bibliografía 167
Índice onomástico 171
Índice analítico 173
~,~tfj$ il ilfÍtlliJtél 11ii, JliJ.i
1
1, mt1,fi t1lffliféllfl~tt"1 miüih11t
Todos los pueblos primitivos han adquirido información sobre las propiedades
medicinales de gran número de plantas propias de su ambiente. En ocasiones, his-
toriadores, viajeros o curanderos, han dejado útiles descripciones de plantas medi-
cinales y su utilidad.
Así, en la Biblia están descritas unas 200 plantas medicinales y sus aplicaciones.
El papiro de Ebers, escrito hace aproximadamente 3500 años, contiene descripcio-
nes de enfermedades e indicaciones para tratarlas con plantas entre las que se ha
identificado la Sci//a marítima, empleada con el mismo fin 1000 años después, por
Hipócrates quien, además, conocía los usos de ajenjo, cicuta, beleño, ruibarbo y
manzanilla. En el año 372 a. C., Teofrasto, discípulo de Aristóteles, escribió 10 libros
sobre la historia de las plantas y otros ocho sobre las causas de las plantas, en los
que menciona los usos de la canela, el cornezuelo de centeno, el apio y el helecho
macho. En el año 77 a. C., Dioscórides escribió De materia médica, en la que men-
ciona todas las plantas y medicinas conocidas por los griegos. Esta fue considerada
durante 15 siglos obra cumbre en botánica y farmacéutica.
Plinio el Viejo, naturalista latino (23-79 d. C) escribió 47 volúmenes sobre histo-
ria natural, en los que nombra, entre más de mil, varias plantas medicinales aún en
uso: anís, alheña, casia y helecho macho.
Galeno (131-200 d. C), farmacéutico y médico griego, escribió 20 libros sobre
medicina y farmacia,-indicando empleo y aun adulteraciones de las plantas medi-
cinales. En obras posteriores se recopilan estas informaciones y unidas a otros co-
nocimientos forman la farmacia europea. En China, India y Japón se ha encontrado
abundante información escrita sobre la fiara medicinal. La mayor parte de los cono-
cimientos africanos sobre plantas medicinales continúan trasmitiéndose verbalmen-
te entre unos cuantos elegidos; lo mismo ocurre con los conocimientos de muchas
tribus de América. Si se logra difundir esta información y estudiarla científicamente,
13
14 Cap. 1. Plantas de interés terapéutico
la humanidad obtendrá sorprendentes e importantes sustancias que, de lo contrario,
permanecerán ignoradas por muy largo tiempo, pues la civilización tiende a romper
la cadena de la tradición verbal que ha preservado esta información.
Los conocimientos sobre las plantas de América fueron trasmitidos por los abo-
rígenes a misioneros y viaJeros españoles, quienes los inmortalizaron en diversas obras
como las de Gonzalo Fernández de Oviedo, Sumario de la natural historia de las In-
dias e Islas y tierra firme del mar océano, publicadas en 1535. En estas obras aparece la
descripción de muchas plantas medicinales, entre ellas el achiote, guaco, tabaco y ca-
cao. José de Acosta publica, en 1590, su Historia natural y moral de /as Indias, reedita-
da en México en 1940 por el Fondo de Cultura Económica. En este libro se describe la
yuca, camote, aguacate, chicozapote, liquidámbar y muchos otros vegetales medici-
nales. De 1570 a 1577 el protomédico del Rey Felipe 11, don Francisco Hernández, re-
corre México y sus observaciones forman una obra de la que sólo se pudo publicar
una parte con el título de Historia Plantarum Novae Hispaniae, la cual ha sido reedita-
da en español por la Imprenta Universitaria de la Universidad Autónoma de México.
Además de la descripción de las planeas, la obra contiene esquemas de ellas con
el título de Cuatro libros de la naturaleza y virtudes de las plantas y animales, que
están en el uso de Medicina en la Nueva España y El método y corrección y prepara-
ción que para administrar/as se requiere; con lo que el doctor Francisco Hernández
escribió en lengua latina, Francisco Ximénez publicó en 1615 parte de la obra de
Hernández. Los tomos correspondientes a la parte botánica han sido traducidos
al español, anotados con referencias bibliográficas y publicados por el Instituto de
Biología y la Imprenta Universitaria (México, 1946).
Fray Bernardino de Sahagún escribió a fines del siglo xv1 su Historia general de
las cosas de la Nueva España, en el que menciona muchas de las plantas empleadas
con lines medicinales por los aztecas y zapotecas. La editorial Robredo, de México,
publicó en 1938 una edición moderna de dicha historia.
Contemporáneo a los libros mencionados es el que publicó Cristóbal Acosta con
el título de Tratado de /as drogas y medicinas de /as Indias Orientales, con sus plantas di-
bujadas al vivo. Notable por sus dibujos coloridos e información, es el llamado Manus-
crito o Códice Bad1ano, auténtico tratado de plantas medicinales escrito en 1552, por el
indio xochimilca Martín de la Cruz, y traducido del náhuatl al latín por su maestro Juan
Badiana, también indio xochimilca. Este traba¡o permaneció inédito hasta 1940, a110 en
que fue traducido al inglés por Emmart y publicado por la Johns Hopkins Press. El Ins-
tituto Mexicano del Seguro Social publicó en 1964 una bella y bien documentada edi-
ción en español. Las plantas mencionadas en este códice han sido correlacionadas con
las sustancias que se les han extraído y los usos farmacológicos de tales compuestos.
En el siglo XVIII recopilaron información sobre vegetales con propiedades tera-
péuticas: José Celestino Mutis, quien escribió El Arcano de Quina y la Flora de Santa
Fe de Bogotá o de Nueva Granada (esta última la publican conjuntamente el gobier-
no colombiano y español); Hipólito Ruiz, y José Pavón, autores de Floral peruviana
et Chi/ensis Prodromus y otro libro titulado Quino/ogías.
En 1794 José Hipólito de Unanue escribió su Disertación sobre el aspecto, cultivo,
comercio y virtudes de la famosa planta del Perú nombrada coca. Vicente Cervantes,
Plantas de interés terapéutico 15
escribió a fines del siglo xv111 su Lista de plantas oficina/es que se hallan en el reino
de México. En el Jardín Botánico de Madrid se conservan dos valiosos manuscritos:
Flora mexicana y Plantae Novae Hispaniae, que comprenden los estudios hechos de
California a Costa Rica, por Martín de Sesse y Lacasta, y José Mariano Mociño de
1789 a 1804, en La Flora de Guatemala.
Alexander von Humboldt, Bonpland, Berlandier, Stephens, Spencer y otros na-
turalistas viajeros, incluyeron en sus relatos información valiosa sobre plantas medi-
cinales y su utilidad; sin embargo, este tipo de información debe tomarse con pre-
caución, pues por diversas razones la descripción de dichas plantas es incompleta
o está deformada y su empleo es muy genérico; el diagnóstico de la enfermedad
para la que es útil es incorrecto o muy general. De aquí que la identificación co-
rrecta de una planta, determinación de su localización y verificación de su utilidad
sea una valiosa aportación de biólogos y médicos. Con estos propósitos, en 1889
se creó en México un Instituto Médico Nacional, el cual trabajó hasta 1915 sobrt' {'t
00
las plantas medicinales utilizadas tradicionalmente por los indígenas. Los resulti]'_ ;'
dos se publicaron, primero en los 11 tomos de la Naturaleza (1889-1911); en 1ós;:;;;:
cuatro de El Estudio (1894-7894), publicación que cambió su nombre por Anale;¡-,;?
del Instituto Médico Nacional (1894-1973). Un resumen de estas investigaciones se
publicó con el título de Datos para la materia médica mexicana. La Farmacopea."1f''
mexicana, también menciona muchos de los resultados obtenidos en el lnstitutt5Í~··.\t\¡¡
Médico Nacional. Maximino Martínez, en el libro Plantas medicinales de México, 4¡?' •~
edición, editorial Botas, México, 1959, presenta más de 900 plantas mexicanas coh,cc•"
su descripción botánica, utilidad e información química, tomada principalmen~~ -~ ),{¡
de los Ana/es del Instituto Médico Nacional (1884-1975), y de tesis de las escuela't'"'·'
mexicanas de Farmacia y Química. ;t,r:~z"-1
Ralph L Roys, en su Ethno-botany ofthe Maya (Etnobotánica maya), de la Unf~'')
versidad de Tulane (1931), resume las principales obras y tradiciones que sobre herc,~Ji
bolaria medicinal se recopilaron en la península yucateca. ;r;J•:•v·,,._;
V J. Vogel, en su American lnd1an Medicine (Medicina de los indios americanos.)=J
de la Univ. Oklahoma Press (1970), hace una descripción de plantas medicinal\l'i¡{';
de los indios de Norteamérica. Fernando Guerra, en su Bibliografía de la materfá:ld
médica mexicana, La Prensa Médica Mexicana, México (1950), menciona 5357 re;;;;•
ferencias bibliográficas; además, un índice según el nombre cientínco de las planta'l.) J
S. Calderón y P. C. Standley en Lista Preliminar de Plantas de El Salvador (2a. ed.,
El Salvador, 1944), recogen datos sobre la Aora medicinal de esta región de Cen-
troamérica. H. Poitier recopiló información sobre la Aora de Costa Rica y de Ve-
nezuela, editada como Ensayo sobre plantas usuales de Venezuela, Litografía del
Comercio, Caracas (1926). El libro de Enrique Pérez Arbeláez, Plantas útiles de Co-
lombw (3a. ed., Librería Colombiana, 1956), es una excelente fuente de datos sobre
plantas tóxicas y medicinales, lo mismo que de información secundaria para facili-
tar su localización y clasincación.
H. Blohm, con su libro Poisonous Plants ofVenezue/a (Plantas venenosas de Ve-
nezuela) (Wissenschaftliche Verlag, Stuttgart, 7962), complementa el trabajo de
Poiter. H. Valdizan y A. Maldonado, en La medicina popular peruana (Imprenta
'1
11
16 Cap. 1. Plantas de interés terapéutico
Torres Aguirre, Lima, 1922), presentan en dos tomos información vasta sobre usos
de las plantas con fines medicinales.
H. García Barriaga presenta en Flora Medicinal de Colombia y Botánica Médica
(INC, Univ. Nac Bogotá, Colombia, 1974-1975), tres tomos de información sobre
características botánicas, distribución, usos y componentes químicos, enunciados
sólo los principales; alrededor de 900 citas para unas 1500 páginas.
1.1. OBRAS DE BOTÁNICA, QUÍMICA, MEDICINA Y
OTRAS CIENCIAS DONDE SE HACE REFERENCIA
A PLANTAS MEDICINALES
1
l
A l. Scott, Tables of Natural Products, Academic Press, Nueva York (1971). Los once
mil compuestos naturales ordenados por computadora, localizables por fórmu-
la molecular, punto de fusión o nombre trivial.
Biological Abstracts es una publicación mensual con extractos sobre estudios quí-
micos y biológicos de plantas.
Ch. Mentzer et al., Actualités de Phytochimie Fondamentale, Masson & Cie (1964-
1968). Se publicaron tres volúmenes; el último, póstumo. Contiene la escritura
y bibliografía sobre sustancias orgánicas ternarias, cuya estructura se publicó
entre 1961-1966.
E. Abderhalden (ed.), Biochemisches Handlexikon, Springer Verlag, Berlín (1911-1933),
15 tomos. Los últimos ocho son suplementos. En esta obra se intentó abarcar
todos los compuestos presentes en seres vivos e indicar sus propiedades físicas,
químicas y fisiológicas. Aunque anticuada, puede contener valiosas referencias
e información.
E. W. Eckey, Vegetable Fats and Oils, Reinhold, N. Y. (1954). Es indispensable su con-
sulta antes de iniciar el estudio de una fuente oleaginosa vegetal.
G. Klein, Handbuch der Pfianzenanalyse, Springer Verlag, Berlín (1931-1933), cuatro
volúmenes. Información sobre el análisis químico de componentes orgánicos e
inorgánicos presentes en los vegetales, principalmente europeos.
Glick (ed.), Methods of Biochemical Analysis, lntersciencie, N. Y. (1954), obra casi
anual. Los capítulos son escritos por diferentes autores. Aunque muchos con-
tienen información sobre animales, hay otros importantes para htoquímicos.
Guenther, The Essential Oils, D. Van Nostrand, seis tomos, N. Y. (1948-1954). Una
monografía sobre aceites esenciales, las plantas de que proceden y los méto-
dos para aislarlos y determinarlos.
J. Heilbron et al. (eds.), Dictionary of Organic Compounds (4a. ed.), Eyre & Spottis-
woode, Publishers Londres (1964). Seis volúmenes y suplementos anuales. Es-
tos últimos contienen constantes físicas y derivados sobre cada nuevo com-
puesto natural aislado de 1965 hasta 1976. Las citas bibliográficas son las rnás
adecuadas. Contiene índice de nombres y fórmulas.
K. Peach y M. V. Tracey (eds.), Moderne Methoden der Pfianzenanalyse, Springer Ver-
1.1. Obras de Botánlca, Química, Medicina y otras 17
lag, seis tomos, Berlín (1954-1959). Más de 90 destacados investigadores escri-
bieron capítulos de esta obra en inglés, francés y alemán, haciendo posible la
sustitución del ya antiguo Handbuch der Pjlanzenanlyse de G. Klein. El primer
tomo describe las técnicas de extracción, purificación y determinación de prin-
cipios activos; el segundo se refiere a lípidos, carbohidratos, ácidos y sustancias
volátiles; el tercero trata de terpenoides, piretrinas, lignina, saponinas, quino-
nas, Aavonoides y taninos; el cuarto contiene aminoácidos, materiales protei-
cos, alcaloides, porfirinas, aminas, derivados sulfurados y compuestos ciano-
genéticos.
L. F. Fieser y M. Fieser, Steroids, Reinhold, N. Y (1959). Excelente monografía sobre la
química de esteroides, abundante en información bibliográfica sobre esteroides
cardiotónicos y saponinas.
L. Zechmeister (ed.), Fortschritte der Chemie organischer Naturstoffe, Springer Verlag,
Viena (1938). Importante publicación anual. Contiene valiosos artículos de revi-
sión en inglés, francés y alemán, escritos por los más destacados investigadores '"º'"'
de sustancias naturales.
N. Wattiez y F. Stemon, Elements de Chimie Vegeta/e, (2a. ed.), Masson et Cíe., París
(1942). Descripción sucinta de los métodos fitoquímicos. Cada uno de los 17
capítulos contiene más de cien referencias.
R. F. Raffauf, A Handbook aj Alka/oids and Alkaloid-Containing Plants, John Wiley
(1970). Compendio de los alcaloides hasta 1968, obtenido mediante el manejo
en computadoras de nombres de alcaloides, familia y género de las plantas en
que se han encontrado pesos moleculares, puntos de fusión y estructuras.
R. H. F. Manke y H. L. Holmes (eds.), The Alkaloids, Chemistry and Physio/ogy, Aca-
demic Press, 1950-1977. Consta de 17 tomos en los que describe el origen de
numerosos alcaloides, así como sus propiedades químicas de extracción, fisio-
lógicas y, cuando se conocen, sus métodos de síntesis. Describe con detalle mu-,.,.,,,,,
chas técnicas de extracción y determinación de estructura. Los tomos recientes
contienen temas actualizados tratados en los primeros volúmenes. .,:,,,.ce,
R. Hegnauer, Chemotaxonimie der Pjlanzen, Birkhauser Verlag, Basilea (1962). En 7972j)'J
se habían publicado seis volúmenes, llegando hasta la familia Zygophilaceae en"''
el orden alfabético usado por el autor para describir los estudios químicos
chos a las plantas y su empleo para clasificarlos. Posteriormente se publicó un
tomo exclusivo sobre las leguminosas.
S. von Reis Altschul, Drugs and Foods from Little-Known Plants, Harvard University
Press, Cambridge (1973). Resumen de los datos más importantes sobre 5178
plantas medicinales o alimentarias, anotados por los recolectores de especíme-
nes para el herbario de la Universidad de Harvard; la autora las selecciona de los
millones de especímenes.
TA Henry, The Plant Alkaloids (4a. ed.) Blakiston Company, Filadelfia (1949). Des-
cripción muy amplia de los alcaloides conocidos. Abundante en información
bibliográfica y datos físicos.
W Karrer, Konstitucional und Vorkommen der organisches Pjlanzenstoffe, Birkenhau-
ser Verlag, Basilea (1985). Contiene la descripción de 2699 sustancias diferentes
-
18 Cap. 1. Plantas de interés terapéutico
de los alcaloides que han sido aislados de vegetales. Incluye abundantes refe-
rencias bibliográlícas.
Wehmer, Die Planzenstoffe (2a. ed.) Verlag Gustav Fischer, Jena (1929-1935). Dos to-
mos y un suplemento. Contiene toda la información sobre sustancias obteni-
das de las fanerógamas. No contiene fórmulas estructurales, sus referencias cu-
bren exhaustivamente la bibliografía hasta 1927. La obra está organizada según
el sistema botánico de Engler.
1.2. OTRAS PUBLICACIONES CIENTÍFICAS
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)se despertó un gran interés
por buscar materias primas vegetales para la síntesis de hormonas esteroidales; inte-
rés que se acrecentó con los efectos terapéuticos encontrados en la cortisona (1948-
1953), y lo complicado de su síntesis a partir de las sapogeninas conocidas y de los
ácidos biliares, y posteriormente el descubrimiento de la reserpina y sus aplicaciones
con la droga tranquilizante e hipotensora (1952-1954). Como consecuencia, se ini-
ció en varias partes del mundo una búsqueda sistemática de los principios activos
y de la Aora tropical. De lo anterior dan testimonio las siguientes publicaciones de
los principios que recogen y resumen la información obtenida. Su consulta es en
extremo útil.
Abisch, E. y T. Reichstein, "Orientierende chemische untersuchung einiger Apocyna-
ceen''. Helv Chim. Acta, vol. 43, p. 1844, 1960.
Arthur, H. R., 'A phytochemical survey of sorne planes of North Borneo''.). Pharmacy
and Pharmacology, vol. 6, p. 66, 1954.
Aurich, O., G. Osske, K. Pufahl, A. Rorneike, H. Ronsch, K. Schreiber y G. Sembdner,
"Phytochemische untersunchungen an Pftanzen der einheimischen Flora und
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algunos compuestos y deducción de estructuras F. Korte (ed.). Methodicurn"':)
Chemicum", Academic Press, N. Y, vol. 11 (1975-1978) en tres partes; mezcla""'
información muy general en particular, para bibliotecas.
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Worthley, E. G. y C. D. Schott, "Bioassay and chemical studies on sorne dicotyledo-
nous planes", Toxican, vol. 5, p. 73, 1967.
1.3. CONSULTA DEL CHEMICAL ABSTRACTS
La información sobre estudios químicos en plantas y sustancias aisladas de ellas,
se publica en revistas originales de muy diversa índole, pertenecientes a las áreas de
farmacéutica, agricultura, medicina, botánica, química, zootecnia, etc. Por tanto, la
localizaciór, de datos sobre material vegetal suele ser muy difícil. Afortunadamente,
el Chemical Abstracts, contiene extractos respecto a cualquier aspecto químico in-
vestigado en una planta. La información se busca en sus índices, tanto por el género
y especie del vegetal, como por la familia, grupo genérico del principio activo (alca-
loide, esterol, etc.), por el tipo de compuesto (aurona, coumarina) o por el nombre
de la sustancia (nicotina, tiogenina, etc.).
El Chemical Abstracts comenzó a publicarse quincenalmente en 1907. Hasta
1965 se dividía en 31 secciones. Después se publicó semanalmente dividido en 80
secciones, que se reeditan cada 15 días. Las de mayor interés en faoquímica son: 1 a
2, General biochemistry, Biochemical methods; 7, Plant biochemistry; 14, Toxicology;
15, Pharmacodynamics; 30, Terpenes; 31, Alkaloids; 32, Steroids; 33, Carbohydrates;
44, Industrial carbohydrates; 45, Fats and waxes; 62, Essential oils and cosmetics; 63,
Pharmaceutical; 80, Organic analytical chemistry.
\,, Cada número del Chemical Abstracts contiene un índice de autores, y la clave
11 de las abreviaturas empleadas en la revista. Desde 1966 aparece en cada número un
,,,
,¡¡
índice de palabras guía.
·1.1,;
Un índice de autores se publica anualmente (número 23); uno de materias (nú-
mero 24); uno de fórmulas empíricas, y de 1936 a la fecha, listas por número y país
de las patentes extractadas. De 1952 a 1956 se publicó una lista de todas las revis-
tas consultadas, List of Periodicals, alrededor de 12 500, aproximadamente; que indi-
can la abreviatura que les ha asignado el Chemical Abstracts, lugar de edición, costo
del ejemplar, y de la suscripción. Cada índice contiene una clave e instrucciones sufi-
cientes para su consulta. Para todos los artículos se dan varias referencias cruzadas.
1.4. Método de consulta de la bibliografía 21
Hasta el año de 1934 cada referencia indicaba la página del volumen citado
donde estaba el resumen, pero desde enero de ese año se cambió el formato de la
revista, dividiendo cada página en dos columnas numeradas progresivamente, en
esta forma el número se refiere a la columna. Desde 1966 se numeran las páginas lo
mismo que cada extracto; y las referencias en los índices tienen dicho número.
En el índice cada número lleva un pequeño exponente numérico o una letra
(éstas, aunque descontinuadas por algún tiempo, han vuelto a emplearse), indi-
cando la altura de la columna en que se localizará el resumen. Para facilitar la con-
sulta del Chemica/ Abstracts, se han editado unos índices colectivos que abarcan
un periodo de 10 años (1907-1916, 1917-1926, 1927-1936, 1937-1946). El de 1956
consta de 19 tomos. En 1962 apareció un índice quincenal (1957-1961). Además
del número y el exponente que indican columna y línea, se antepone un número
en tipo negro, que indica el volumen de la revista a que corresponden los datos. Se
sugiere consultar también los índices anuales, pues hay algunos casos en los que se -
han omitido referencias a los artículos. :;:~:
Los resúmenes de los artículos mencionan al autor del artículo original, su direc- ,,,,,,,
ción, título en inglés del artículo; indicándose si fue escrito en otro idioma. También
se menciona un sumario del contenido, haciendo hincapié en nuevos métodos,
compuestos y constantes físicas. Finalmente, se anotan las iniciales que correspon-
den a la persona que escribió el extracto.
Por la forma especial en que se clasifican los artículos en el índice del Chemi-
ca/ Abstracts, es necesario buscarlo bajo diferentes encabezados; así por ejemplo,
la nitración del benceno se puede buscar bajo el encabezado de benceno; si no se
encuentra lo que se busca, se puede consultar en hidrocarburos, en nitración o en
nitrocompuestos. De igual manera, si se conoce la fórmula del compuesto, se puede
buscar en los índices de fórmulas; o bien, si se conoce el nombre del autor o autores,
se puede buscar en el índice de autores. "'""
Como muchas de las revistas que se resumen son difíciles de conseguir, el Che-'"''".
mica/ Abstracts ofrece un servicio de micropelículas (microfilms) y fotocopias a pre-
cios económicos. Para artículos recientes es preferible escribir al autor cuya direc-
ción se da en el Chemical Abstracts solicitando un sobretiro.
Afortunadamente, y gracias al avance tecnológico y el desarrollo de compu-C_L
tadoras, actualmente podemos realizar una búsqueda electrónica, o consultar una····!
base de datos desde nuestra oficina. '
1.4. MÉTODO DE CONSULTA DE LA BIBLIOGRAFÍA
Búsquese en diccionarios de química, libros de texto, monografías y revistas
de repaso, todo lo referente al tema objeto de estudio. En caso de tratarse de com-
puestos orgánicos, consúltese el Beilstein o las obras análogas mencionadas. Se debe
procurar empezar siempre por las obras más recientes, pues éstas abarcan mayor
cantidad de referencias. Los puntos más sobresalientes encontrados y las referencias
originales deberán ser anotados en una tarjeta o libreta destinada a este fin.
22 Cap. 1. Plantas de interés terapéutico
Consultar las referencias originales encontradas o, cuando menos, su extracto
en el Chemica/ Abstracts. Si no se encontraron datos en las obras señaladas, si no
son recientes, o si se debe abarcar exhaustivamente la literatura, entonces consúl-
tese el Chemica/ Abstracts, empezando por los índices deceniales, tanto de mate·
rias como de fórmulas; si se conociera el nombre de algún investigador que haya
trabajado en el tema, se busca también en índices anuales. Los volúmenes, páginas
o columnas y posición del artículo son anotados, y una vez terminada la consulta
en los índices se procede a localizar el volumen y la página o columna del Chemica/
Abstracts donde aparece el artículo, del que se tomará un extracto o se copiará
total o parcialmente, según la relación con el tema investigado. Las anotaciones
deberán hacerse en una libreta destinada al registro de referencias bibliográficas o
preferentemente en tarjetas de 10 X 15 cm, en las cuales se registrará la referencia
del Chemica/ Abstracts, nombre del autor, título del artículo o revista donde apa·
reció, volumen, página y año.
Los últimos números del Chemica/ Abstracts deberán consultarse individual·
mente, buscando en la sección que corresponda al tema (química orgánica, bio·
química vegetal o las secciones relacionadas con éste) y consultar las referencias a
temas sobre plantas o compuestos que son mencionados en otras secciones (estas
referencias aparecen con letra pequeña al final de los extractos de bibliografía cien·
tífica y antes de los extractos de las patentes).
Una vez localizados los extractos de los artículos que contienen datos apropia-
dos o cuando sólo se han conseguido referencias bibliográficas, se procede a con·
sulcar los artículos originales, en los que se encuentran: datos más extensos, tablas,
discusiones teóricas, observaciones y nuevas citas a otros artículos originales.
Cuando la revista y obra en que se encuentra el artículo original no se pueda
conseguir, entonces se pueden solicitar micropelículas (microfilms) o fotocopias a
las siguientes direcciones:
Biblofilm Service, U. S. Department of Agriculture Library, Washington, D. C.,
Estados Unidos.
The New York Public Library, 42nd Street and 5th Aven., Nueva York, N. Y.,
Estados Unidos.
Library of the Chemists Club of New York, 52 East, 41st St., Nueva York, N. Y.,
Estados Unidos.
y:
"
'il'. Hemos sido testigos del avance tecnológico en todos los campos de la ciencia.
,!,, Y aunque se hace mención a textos muy antiguos, es para enfatizar sobre el trayecto
recorrido por el fascinante mundo de la investigación y que esta descripción permi·
ta a los jóvenes estudiantes conocer la formación de esta generación comprendida
desde los años cincuenta hasta nuestros días.
Cabe mencionar la importancia de la Internet para desarrollar habilidades y
destrezas que les permitan a las generaciones actuales, reconocer y seleccionar el
material, objeto de nuestra búsqueda bibliográfica.
2.1. INTROOUCCIÓN ""'-,et
tt:J'-'l,:i
La identificación de un vegetal es indispensable en todo trabajo químico al ret' '\
pecto. Para esto se le examina ordenadamente según sus características morfológil,,¿1
cas más sobresalientes y, a medida que se va descendiendo en la escala de clasific(t_ ¡[
ción, se observan detalles más minuciosos, pasando a caracteres microscópicos y:.~,
fisiológicos, hasta llegar a la especie en que todos los miembros son prácticament~""'""
iguales, aunque si se estudian cuidadosamente, se verán pequeñas variantes qu¡¡f'''';¡,
de tomarse en cuenta, los subdividen aún más hasta llegar al individuo. Para clasiA~.,c1}
car un vegetal, los taxónomos han desarrollado un vocabulario inequívoco, que se·''"'
usará en este capítulo.
2.2. JERARQUÍAS TAXONÓMICAS
fe]
Reino (Vegetal); división (v. gr. Espermatofita); subdivisión (v. gr. Angiosperma);
clase (Dicotiledonea); orden (Rosales); suborden (Malvineae); familia (Ranancula-
ceae); subfamilia (Rosoideae); tribu (Astereae); género-especie. En el sistema bi-
nomial, género y especie son vocablos latinizados que se citan juntos, escritos en
cursiva o subrayados, primero el género con mayúscula inicial y, enseguida, la es-
pecie con minúscula inicial, v. gr., Papaver somniferum, enseguida se menciona el
botánico que clasificó la planta, v. gr., Linneo, Bonpland, etcétera.
Los nombres de numerosos géneros evocan investigadores (Rauwolfta, Karwins-
kia), aspecto (Polypodium, Leucodendron), etcétera.
Los nombres de las especies, como los anteriores, pueden honrar personas (K.
humboldtiana), detalles morfológicos (A artemisifo/ia) o características secundarias
23
24 Cap. 2. Generalidades sobre Botánica
'" (A hypogea). La unidad básica de toda clasificación es la especie; sin embargo, por
, , ser un sistema artificial se le ha dividido en subespecie-variedad.
2.3. TERMINOLOGÍA EN LA DESCRIPCIÓN
DE UNA PLANTA
2.3.1. Tallos
De aspecto muy variado en: tamaño (herbáceo, arbusto, árbol), estructura (es-
tolones, rizomas, tubérculos, corticados y bulbos).
2.3.2. Hojas
En la mayoría de los tallos, las hojas salen de los nodos, según forma y arreglo
característico de cada especie (fig. 2.1 ). Las hay simples y compuestas, formadas
por varios folio los (v. gr. pirul). Por su arreglo en el nodo pueden ser alternas, una por
nodo; si en pares por nodo, opuestas; si hay tres o más hojas en un solo nodo, ver-
ticiladas. Las partes principales de una hoja son: base foliar en contacto con el tallo
o rama, el peciolo (rabillo de la hoja) y la lámina o limbo. Detrás del peciolo puede
haber laminillas (estipulas). Frecuentemente puede faltar alguna parte, si el peciolo
es sésil; si carece de lámina se dilata el peciolo, formando el filodio. Por la morfología
de la lámina, las hojas compuestas pueden ser hendidas (pinnatifidas o palmetifi-
das), partidas y seccionadas. Los bordes de las hojas pueden ser enteros, ondula-
dos, aserrados, pueden ser, dentados, lobuladas, partidos, etc. Las hojas pueden ser
aciculares, lineales, oblongas, ovoides, lanceoladas, cardadas, deltoides, etcétera.
1 '
2.3.3. Flores
Las partes de una Aor completa son: cáliz, corola, androceo y gineceo. El cáliz se
compone de sépalos, la corola de pétalos, el androceo de estambres y el gineceo de
uno o varios pistilos, que se dividen en: ovario, estilo y estigma (fig. 2.2).
Un pistilo está integrado por carpelos. El cáliz frecuentemente es verde y la co-
rola, ordinariamente de colores diversos, y son hojas modificadas que protegen a los
órganos reproductores. Un estambre consta de filamento y antera, en esta última se
forman los granos de polen.
En el ovario están los óvulos, que, fecundados, se convierten en semillas. Por su
posición con respecto a los órganos Aorales, los ovarios pueden ser infra o supra.
: 1
Con el resto de la Aor se convierte en fruto. En muchas Aores puede faltar una o
varias de las partes de planta mencionadas.
25
e) e)
Figura 2.1. a) Diferentes formas de hojas simples, b) hojas
compuestas, e) hoja de rosa mostrando las estípulas: v,
vaina; r, rapis o eje; h, hojuelas, d) partes de una hoja: p,
peciolo; 1, lámina o limbo; n, nervaduras, e) disposición de las
nervaduras: P¡, paralelinervadas, r, rnticuladas, pi, pinadas,
Estigma
Antera __ L Filamento
~":::S
'>', n·" '>''"·
Esta_mbre
óvulos
Estigma}
Estilo Pistilo
Ovario (gineceo)
Figura 2.2. Partes de una flor.
26 Cap. 2. Generalidades sobre Botánica
Cuando en una misma planta se tienen fiares masculinas y femeninas, se les
llama monoicas, cuando las fiares masculinas están en una planta y las femeninas en
otra son dioicas. En la mayoría de las fiares, sus partes (sépalos, pétalos, etc.) se en-
cuentran en verticelos o círculos en el eje de la fiar (v. gr. petunia) o en espiral (mag-
nolia y tulipán). Por su simetría, las fiares son regulares, las partes salen del centro y
son equidistantes o tienen un plano de simetría; o irregulares, uno o más miembros
de un verticilo son desiguales por no salir del centro o no estar equidistantes (v. gr.
menta, violeta, frijol) (fig. 2.3).
~\ Flor simpétala
Figura 2.3. Tipos de flores a) Flores regulares, b) flores
irregulares.
Por la unión (coalescencia) de los miembros de un verticilo, se distinguen la
simpeplalia, unión parcial o total de los sépalos a lo largo de sus orillas; por adheren-
cia de los pétalos, simpétala. Las corolas simpétalas pueden tener forma de campa-
na, tubo o embudo. La coalescencia de los estambres se llama sinandria (algodón,
malva); la de los carpelos del gineceo (sincarpia).
1 •,' 2.3.4. Inflorescencia
Es todo sistema de ramificación que se resuelve en Aores. Si la fiar nace solitaria
1) en el ápice del tallo o en la axila de una hoja, no existe inAorescencia (fig. 2.4).
l:1.i1
i ill
'l
l ,,,1
11·1
Espiga Racimo Panícula Cabeza Umbela Corimbo Cima
Figura 2.4. lnf1ornscencias.
2.3. Terminología en la descripción de una planta 27
Las inAorescencias se dividen en definidas, la ftor más vieja remata el eje prin-
cipal y la ftoración es descendente o exterior; e indefinidas en que la Aor más joven
remata el eje principal y la ftoración es ascendente o interior Al tallo principal que
soporta la inAorescencia, se le llama pedúnculo y los talluelos (cabillos) se denomi-
nan pedicelos (figs. 2.5 y 26).
a)
e) d) e)
Figura 2.5. Diferentes tipos de inf1mescencias: a) Umbela
compuesta (zanahoria), b) espiga compuesta (gramínea),
e) cabezuela de achicoria, d) cabezuela de margarita, e) cor-
te de cabezuela de marga1-ita.
a)
Vista de Vista de frente
d)
Ji¿~\
'fJ,
\\11 -/
íí~ Escorpioidea Helicoidea
Figura 2.6. Difernntes tipos de inf1orescencias: a) Flor aisla-
da (corregüela), b) cima bípara (hierba del cuerno), d) raci-
mo (bolsa de pastor), e) corimbo (msal).
28 Cap. 2. Generalidades sobre Botánica
Las infiorescencias pueden estar rodeadas por hojas degeneradas, brácteas, en
ocasiones más vistosas que las fiares (bugambilia, fiar de noche buena); pueden
ser: racimosas (racimo, espiga, espádice, carimbo, umbela, capítulo), cimosa (dicasio,
monocasio, cincino) y compuestas (panícula, tirso, umbela, compuesta).
2.3.5. Fruto
Ovario desarrollado y maduro. Los frutos típicos constan de epicarpo, meso-
carpo y endocarpo; pueden ser carnosos y secos (véase líg. 2.7). Los últimos pue-
d~n ser dehiscentes e indehiscentes, según se abran o no espontáneamente. Los
tipos principales de frutos son: drupa, fruto indehiscente monospermo, de meso-
carpo carnoso y endocarpo huesoso o leñoso (aceituna, durazno, mamey); baya,
fruto carnoso, generalmente polispermo, endocarpo indistinguible del mesocar-
po (tomate); legumbre, fruto propio de las leguminosas, consistente en un carpe-
lo (vaina), que se abre a la vez por la sutura ventral, donde se insertan las semillas
y por la línea media dorsal (habas, frijol); cápsula, fruto seco, sincarpo, dehiscen-
te y generalmente polispermo (amapola, chicalote); cariopsis, fruto seco, indehis-
cente, monospermo, de pericarpo delgado (maíz); aquenio, fruto seco, áptero, in-
dehiscente.
:·, .1
Figura 2.7. Frutos a) Melocotón (drupa) con el mesocarpo
(m), el epicarpo (ep) y (en) endocarpo; b) amapola (cápsula);
e) maíz (cardiópsides); d) frijol (vaina).
2.4. FAMILIAS IMPORTANTES POR
SUS PRINCIPIOS ACTIVOS
Las familias vegetales más investigadas, para localizar principios activos, per-
tenecen a las plantas vasculares (Fanerógamas; Embriolítas; Siphonogamas, según
Engler; Traqueolítas, según Tippo). Éstas se dividen en dos clases:
2.5. Observaciones al colectar ejemplares 29
a) Gimnospermas: grupos de árboles o plantas leñosas con semilla desnuda.
b) Angiospermas: plantas leñosas y herbáceas; trepadoras, con semilla en-
capsulada.
Los vegetales más estudiados por los químicos y que han proporcionado es-
tructuras muy diversas pertenecen a las angiospermas. Por las características de sus
semillas, las angiospermas se dividen en dos subclases: monocotiledóneas y dicoti-
ledóneas. Estos grupos poseen las características morfológicas que se señalan en
el cuadro 2.1.
Cuadro 2.1. Características morfológicas de monocotiledóneas y dicotiledóneas.
__l ______Monocotiledóneas
1
·- - _ +-- _ DicaWedóneas
- Ho~~ ... Nervadura paralela. Excepción: - j Penninerves oretkulada. .. --- r- :;;.;;;;:;;;,.;J
Dioscoreáceas. ,l
Flores - Trímeras --------- - - i-Zu;;m ocinco partes. -------
(tres partes omúltiplo de 3). ¡ cuai
!
-;;,ices - - - Generalmente fibrosas-.- - - - - --r;¡;~eralmente con un eje marcado y-
1 . _ ~Íces secundarias; típicas o pivotan~_''·__ _
_ _ ) ..
- Semillas -~iledón_ f Dos cotiledones.
---:;,~ - IE~corte trans;e;sal se obs;r~a la cél~;;--·--: Los va;os-están di;tribuidos
con vasos dispersos.
.1 en forma circular.1
2.5. OBSERVACIONES AL COLECTAR EJEMPLARES
Conviene tomar fotografías a color en donde se observe el vegetal en su am-
biente, y acercamientos de las hojas y Aores, y realizar anotaciones sobre la loca-
lidad, precisando el lugar; indicación del kilometraje sobre la carretera o en línea
recta, señalando latitud, longitud y altitud; nombre común de la planta; nombre cien-
tífico; usos y propiedades conocidas en el lugar; indicar si es árbol, arbusto o hierba.
Anotar también el aspecto de las hojas: alternas, opuestas o envolventes; si las
superficies son lisas o vellosas. La distribución de las Aores: si son sencillas, inAores-
cencias en racimos, espiga, corimbo, umbela o cabezuela (véase fig. 2.5). Anotar las
características ecológicas, cualitativas, cuantitativas, forma biológica, características
cuantitativas (densidad) de las plantas.
Ejemplos de las anotaciones que se deben hacer se muestran en las figuras
2.8 y 2.9.
Fecha: __ _ Colecta núm. __ Catálogo núm..
Localidad:_________ ---------------·
Altitud:____ _ ____ _______ _____ _ __
"' Tipo climático:
Precipitación:_
Características topográficas yde suelo
Tipo de vegetJción: __ _
PlantJs dominantes: _ __
Plantas colectadas: __ _
Colectores:_
Otras notas
Localidad:
Estados ____ ·--- ________ Fecha·_________ ----------- __ Colecta núm.
Núm. Nombre común Nombre científico A Do Soc V Pe St F. Biol.
Notas:
Clave: Caract. cuantitativas Cara et. cuantitativas Caract biológicas
A: Abundancia Soc. Sociabilidad
Do: Dominancia V: Vitalidad F. Biol.: forma biológica
Pe: Periodicidad
St: Estratificación
Figura 2.8. Notas de campo.
CENSO DE VEGETACIÓN
Localidad: ___ __
Altitud: _Fecha:
Tipo de vegetación: ___ _ _Cobertura total %:
Tamaño de los lotes:. __ _ __ . _______ fotografía núm.
Lotes AB. AB. Rel. Total
Núm. Especie Altura 12345 {Prom) % D Ha.
1
J
4
5
6
7
10
11
12
1l
14
15
Total
Otras notas: Esquema de estratificación:
Especies
Figura 2.9. Hoja de campo.
31
2.6. ARREGLO DE EJEMPLARES PARA HERBARIO
Para la colecta se requiere un cuchillo de monte, hacha, tijeras de podar y aza-
dón. Los materiales necesarios para la conservación de los ejemplares son: pren-
sa, dos rejillas de 30 X 45 cm bastante fuertes, de madera o aluminio, provistas de
correas o cordones para apretar las rejillas; cartones, papel periódico (en hojas ente-
ras), papel secante y cartones corrugados.
Las plantas deben recolectarse con cuidado, el ejemplar, al que se le asigna un
número progresivo, debe ser lo más completo que se pueda, con hojas, tallo, Aores
y, si es posible, semillas.
Durante la colecta se puede poner en un oascu/um (caja de Linneo) o en una
bolsa de polietileno y así retardar su marchitamiento. Las plantas deben prensarse
tan pronto como sea posible.
Se recomienda recolectar ejemplares completos, no destruidos por insectos.
se trata de herbáceas, recolectar también partes subterráneas, raíces, rizomas, bul-••''""·~
bos, etc. Las plantas deben tener Aores o frutos, el material que no los tenga no sir-
ve para herbario y es muy difícil de clasificar.
Las herbáceas grandes o arbustivas se pueden cortar por secciones, de la base,
media y apical, registrando estos datos. Si se trata de ejemplares grandes, doblar-,:c:'lf"
los en forma de ''V" o "N". Cortar parte de la planta para que quede lo más plana,,·~
posible. Si se trata de Aores simpétalas, abrirlas con cuidado cortándolas longitu-\ J
dinalmente y extendiéndolas. Colocar las Aores entre hojas de papel fino absorben-•,,,,✓
te directamente sobre papel periódico.
Al prensar, los materiales se disponen en el siguiente orden: rejilla de la prensa,';.,_ ,.,
cartón, secante, la planta colocada dentro de una hoja doble de papel periódico,'
secante, cartón corrugado para facilitar la ventilación, etcétera.
Cuídese que queden algunas hojas con el haz hacia arriba y otras hacia abajo. ,ua
Deberá prensarse bien el conjunto.
El secado puede hacerse de dos maneras:
1. Secado al sol. Debe cambiarse el papel periódico a las 24 horas; es muy im-
portante, ya que en ese periodo las plantas pierden la mayor parte del agua.
Después, cambiar papeles cuatro o cinco veces más en plantas con mucha
agua, y dos o tres veces más en plantas con poca agua.
2. Secado artificial (eléctrico o de otro tipo). En este caso se necesitan más
ventiladores (cartón corrugado); los cambios de papel son iguales que para
el secado al sol.
En caso de no tener secadora, y si la humedad es alta, es conveniente mojar
los ejemplares en formaldehído al 20 % y enviarlos lo más pronto posible al
lugar donde puedan ser secados. '
El material para análisis debe guardarse en bolsas bien ventiladas y secarse al sol
lo más pronto posible.
32
2.7. IDENTIFICACIÓN DE PLANTAS
La identificación definitiva debe hacerla un botánico, de preferencia un espe-
cialista en taxonomía vegetal; sin embargo, se puede intentar una identificación
preliminar si se consideran minuciosamente todas las características de las ftores,
hojas, tallos y raíces del vegetal y se consultan las claves botánicas. Marderosian y
cols., propusieron un esquema dicotómico orientado a clasificar plantas medicina-
lj'¡·: les hasta familia, con base en él se desarrolló la clave que se presenta a continua-
11
ción. Para otra clave general útil, véase B. Courcney y J. H. Zimmerman, Wíld f/owers
and weeds, Van Nostrand-Reinhold, N. Y., 1972. Para hongos se recomienda, G. Guz-
mán, Identificación de los hongos, comestibles y venenosos, Limusa, México, 1977.
Existen diferentes obras para la clasificación de plantas. Se ha realizado una revi-
sión bibliográfica extensa a fin de que el lector pueda hacer uso de ella.
2.7.1. Clave para la identificación de plantas
medicinales hasta familia
1. Plantas no vasculares. 2
1. Plantas vasculares. 13
2. Fotosintéticas 3
2. No fotosintéticas 10
3. Macroscópicas 4
3. Microscópicas, pared celular cubierta, silicosa. Bacil larieae
4. Estructura uniforme del cuerpo. 5
4. Conjunto simbiótico de algas y hongos. Líquenes
5. Embrión no retenido en el interior del esporofito. 6
5. Embrión retenido dentro del esporofita. Briofitos
-, 1,1
6. Talo desde marrón hasta transparente. 7
6. Talo rojo, púrpura o violeta. Gigartinaceae
,1 7. Talo marrón, carnoso. 8
7. Talo amarillento, transparente, cartilaginoso. Gelidiaceae
8. Tiene vejigas esféricas con aire. Fucaceae
9. Fronda como una sola hoja. Lainariaceae
1 il
"'1
1·1' 9. Pocas a numerosas láminas. Lessoniaceae
1 10. Varios cuerpos en fructificación. 11
11 ,
,,1 Hypocreaceae
10. Cuerpo fructificante, un esclerocio negro.
•ljll' 12
V1,, 11. Cuerpo fructificante en forma de sombrilla.
11. Una masa unicelular. Saccharomycetaceae
12. Debajo de la superficie de los poros. Polyporaceae
'li11i
13. Plantas productoras de esporas. 14
13. Plantas productoras de semillas. 15
',1 14. Esporangios solitarios en la base reniforme
y hojas con una vena. Lycopodiaceae
33
14. Esporangios pedicelados en el envés de hojas
grandes ramificadas lateralmente, con múltiples venas. Polypodiaceae
15. Plantas con óvulos desnudos, poseen protalos. 16
15. Plantas con óvulos cubiertos, sin protalos. 17
16. Arbustos ramosos ascendentes, sin resina,
ramas opuestas o en racimos, hojas muy reducidas,
cono masculino compuesto. Ephedraceae
16. Árboles o arbustos con jugo resinoso, hojas enteras,
aciculares, siempre verdes, cono (estróbilo) masculino simple. Pinaceae
17. Un cotiledón, hojas con venas paralelas,
Aores trímeras, raíces simples. 18
17. Dos cotiledones, hojas con venas en red y
nervadura central, Aores pentámeras, raíces usualmente
con crecimiento secundario. 26
18. Ovario infra. 19 g,,;¡r,:,
18. Ovario supra. 23 ©lm:O:
19. Hierbas o arbustos sin tallos herbáceos trepadores, •=
raíces tuberosas o rizomas. 20
19. Hierbas o arbustos con tallos herbáceos trepadores,
rizomas o raíces tuberosas, hojas acorazonadas. Dioscoreaceae
20. Flores con menos de tres estambres. 21
20. Flores con tres estambres. lridaceae
20. Flores con seis estambres. Amaryllidaceae
21 Parásitas, no trepadoras, epifíticas con raicillas aéreas. 22
2l Parásitas trepadoras, epifíticas con raicillas aéreas,
Aores simétricas. Orchidaceae
22. Peciolo con una lígula pulviniforme peculiar, hojas grandes. Marntaceae
;t,=
22. Peciolo sin lígula pulviniforme, fruto capsular. Zingiberaceae
23. Tallo herbáceo. 24 "10,-t'c'-'
23. Árboles, arbustos, bejucos de tronco simple terminado
en gran rosetón apical de hojas palmeadas o pinadas. Palmaceae :..:c•·~
24. Tallos huecos (pajas), no cilíndricos; nódulos dilatados,
hojas alternas. 25
24. Tallos cilíndricos huecos, nódulos dilatados, hojas alternas. Graminaceae
25. Flores actinomorfas con seis estambres. Lilaeaceae
25. Flores desnudas, en espádices, cuatro, ocho estambres. Araceae
26. Pétalos incompletos o diferentes. Arachlamideae 27
27. Pétalos con una sola envoltura Aoraí o ninguna. 28
27. Pétalos con dos envolturas Aorales. 44
28. Hojas alternas. 29
28. Hojas opuestas o verticiladas. 36
29. Hierbas o arbustos. 30
29. Árboles. 33
30. Margen de la hoja entero. 31
,q1
:.-
,·-:111
34
:1,,111
":1, 30. Margen de la hoja incompleto. 32
1,1 .. 31. lnAorescencia en racimos axilares. Aristolochiaceae
31. lnAorescencia en corimbos. Poligonaceae
32. Corola ausente. Quenopodiaceae
1 11:¡
32. Corola presente. Moraceae
l!i! 33. Hojas con estípulas. 34
33. Hojas sin estípulas (apéndices). Juglandaceae
,,¡
!1
34. Con perianto. 35
34. Sin perianto. Salicaceae
1
35. lnAorescencia en amentos. Fagaceae
35. lnAorescencia inconspicua distribuida espiral mente. Ulmaceae
36. Ovario infra. 37
36. Ovario supra. 38
37. lnAorescencias en panículo, racimo o espiga. Lorantaceae
37. lnAorescencia en corimbo de Aores actinomórficas. Santalaceae
38. Hoja sencilla. 39
38. Hoja compuesta, palmeada. Rananculaceae
39. Hojas lanceoladas. 40
39. Hojas no lanceoladas. 41
40. Pistilo monocarpelar. Timeliaceae
40. Pistilo con dos a seis carpelos. Litraceae
41. Ovario con un lóculo. 42
41. Ovario con dos o tres lóculos. 43
42. Hojas con nervadura palmeada y Aores inconspicuas. Menispermaceae
42. Árboles o arbustos con hojas alternas y sin estípulas. Lauraceae
43. lnAorescencia determinada. Euforbiaceae
1
43. lnAorescencia indeterminada. Aceraceae
111
44. La mayoría herbáceas. 45
'" 44. Arbustos leñosos o árboles.
1 'I 1 59
45. Ovario inferior. 46
45. Ovario superior. 48
'i i:1: 46. Flores con inAorescencias umbelíferas hasta racernosas. 47
¡ 11¡ 1 46. Flores solitarias hasta racemosas, sin hojas. Cactace1e
1' 1~ 1
11: 1
47. Tallos con costillas y canales, hojas esparcidas,
! Aores pequeñas usualmente blancas o amarillas. Umbelífera
47. Tallos leñosos, frecuentemente con espinas,
excavados en los internados. Araliaceae
48. Hojas opuestas. 49
48. Hojas alternas. 50
49. lnAorescencia solitaria, apareadas o en corimbos. Zigofilaceae
49. lnAorescencia en espigas urnbeladas. Piperaceae
50. Hojas compuestas. 51
!l'il 50. Hojas sencillas. 54
11
51. Tres a cinco carpelos. 52
, ¡; 1
1'
35
51. Uno a dos carpelos. 53
52. Inflorescencia actinomorfa en corimbos dicasios o escorpioides. Geraniaceae
52. Inflorescencia en racimo o panículo. Sapindaceae
53. Flores irregulares, zigomórfícas. Fumariaceae
54. Inflorescencia solitaria. 55
54. Inflorescencia variable. 57
55. Hierba no trepadora. 56
55. Hierbas o plantas leñosas, trepadoras
con zarcillos, de hojas esparcidas y lobuladas. Passifloraceae
56. Dos sépalos caducos. Papaveraceae
56. Cuatro a seis sépalos persistentes. Berberidaceae
57. Cáliz con cinco a siete sépalos diferenciados. 58
57. Cáliz con cuatro sépalos diferenciados. Crucífera
58. Inflorescencia en racimo o cabeza. Poligonaceae
58. Inflorescencia en corimbo dicasiol. Linaceae
59. Muchos pistilos. 60
59. Un pistilo. 67
60. Inflorescencia solitaria y terminal. 61
60. Inflorescencia variable. 63
61. Hojas alternas. 62
61. Hojas opuestas. Monimiaceae
62. Perianto diferenciado. Magnoliaceae
62. Perianto sin diferenciar. lliciaceae
63. Hojas pinadas compuestas. 64
63. Hojas sencillas. 65
64. Estípulas presentes. Rosaceae
64. Estípulas ausentes. Simarubaceae
65. Usualmente cinco pétalos. 66
65. Pétalos ausentes. Fitolacaceae
66. Estípulas presentes. Esterculiaceae
66. Estípulas ausentes. Teaceae
67. Estípulas ausentes. 68
67. Estípulas presentes. 78
68. Hojas opuestas. 69
68. Hojas alternas. 71
69. Ovario inferior. 70
69. Ovario superior. Gutiferae
70. Un lóculo. Mirtaceae
70. Muchos lóculos (ocho a doce). Punicaceae
71. Sépalos ausentes o gamosépalos. 72
71. Tres a cinco sépalos. 74
72. Sépalos ausentes. Miricaceae
72. Sépalos gamosépalos. 73
73. Gamosépalos, cáliz con tres lóbulos. Miristicaceae
36
¡11·,1
:'•11'
73. Gamosépalos, cáliz con cinco lóbulos. Caricaceae
d:11
74. Ovario unilocular. 75
74. Ovario con dos a cinco lóculos. 76
':!\ 75. Hojas trifoliadas sencillas o pinadas. Anacardiaceae
75. Hojas enteras, coriáceas, glandulares, alternas
1jj y sin estípulas. Flores actinomorfas. Canelaceae
76. Estambres que no están en la base del disco. 77
11¡
11 76. Estambres en la base del disco. Rutaceae
1¡'1 77. Filamentos con estambres conatos. Meliaceae
1
77. Filamentos de estambres diferenciados. Burseraceae
1
78. Ovario inferior 79
'78. Ovario superior. 80
79. Flores incospicuas, en amentos o glomérulos,
constituidos por inftorescencias parciales cimosas. Betulaceae
79. lnftorescencia axilar, capitada, espigada. Hamamelidaceae
80. Ovario unilocular. 81
80. Ovario con dos a cinco lóculos. 82
87. Raíces sin tubérculos. Flacourciaceae
87. Raíces tuberosas. Leguminosa
82. lnftorescencia en tirso o en racimo de panoja. 83
82. lnftorescencia corimbosa. 84
83. lnAorescencia tirsosa. Eritroxilaceae
83. lnftorescencia en racimo o panículo. Sapindaceae
84. Cuatro o cinco estambres. 85
84. Numerosos estambres (más de cinco) en dos espirales. Malvaceae
85. Cinco estambres, pétalos opuestos. Rhamnaceae
85. Estambres, cuatro a cinco, alternados con pétalos. Celastraceae
86. Hojas opuestas. 87
86. Hojas alternas. 96
87. Ovario inferior. 88
87. Ovario superior. 90
88. lnftorescencia determinada. 89
88. lnftorescencia indeterminada, un capítulo. Compuesta
89. lnAorescencia axilar, ordinariamente corimbosa. Cucurbitaceae
89 lnftorescencia corimbosa mono o dicasiol. Campanulaceae
90. Ovario unilocular. 91
90. Ovario con dos a cuatro lóculos. 92
97. Hojas estipuladas. Gentianaceae
91. Hojas estipuladas (pequeñas). Asclepiadaceae
92. Estambres cuadrangulares. 94
92. Estambres cilíndricos. 94
93. Borde de las hojas casi siembre aserrado o dentado,
ordinariamente aromáticas. Labiaceae
93. Borde entero, rara vez aromáticas. Verbenaceae
37
94. Tallos sin nodos ampliados. 95
94. Tallos con nodos ampliados. Oleaceae
95. lnftorescencia racemosa o corimbosa. Loganiaceae
95. lnftorescencia en dicasio axilar. Pedaliaceae
96. Ovario inferior. 97
96. Ovario superior. 100
97. Hojas estipuladas. 98
97. Hojas estipuladas. Rubiaceae
98. Ovario con uno a cinco lóculos. 99
98. Ovario unilocular. Compuesta
99. Hojas simples, compuestas rara vez pinadas. Caprifoliaceae
99. Hojas pinadas muy divididas. Valeranaceae
700. Dos a cuatro estambres. 101
100. Cinco a más estambres. 102
701. lnftorescencia con brácteas, escaposa y capitulada. Plantaginaceae · LI~"'.'~=
701. lnftorescencia con fascículos condensados
o solitarios en axilas de hojas. Estiraceae 0r.t!lr,-:;:¡;,
702. Más de cinco estambres. 103
102. Cinco estambres. 704
103. Estambres epitalosos diferenciados, ordinariamente
dos o tres vertí culos, cada uno con cuatro o cinco. Saplotaceae
103. Los estambres salen de la base del disco, ordinariamente
con el doble del número de pétalos. Ericaceae
104. Tendencia a trepar. 105
104. Sin tendencia a trepar. 106
105. Forma de la hoja consistente, tubos laticíferos. Apocinaceae
705. Forma de la hoja de cordada a sagital o variada, .:x=·-
Aores solitarias o inAorescencias cimosas. Convolvulaceae
106. Sin estilo ginobásico y corimbo escorpeoide. 107 :Z<i"i'i,'
706. Con estilo ginobásico y corimbo escorpeoide. Boraginaceae
107. Pétalos irregulares. 108
107. Cinco pétalos regulares. Hidrofilaceae
108. Herbáceas, hojas esparcidas, corola
tubiforme simpetaloide. Escrofulariaceae
108. Herbáceas, hojas esparcidas, corola tubular
a inftrndiliforme, ftores solitarias
o inAorescencias cimosas. Solanaceae
: 1 ¡dlll'
,,:'111!1
, ¡',
'I' '
"
3.1. INTRODUCCIÓN
En la búsqueda de plantas con principios activos se requiere que el recolector
viaje varias horas o días en busca de un vegetal de interés. A veces, conoce de an-
temano la especie que va a colectar. Cuando no está seguro, busca material perte-
neciente a una determinada familia o género de plantas (v. gr. apocináceas, por sus
alcaloides o cardenólidos). En ocasiones hay varias plantas, miembros de familias o
géneros que por lo común contienen principios activos, y el recolector tiene que
decidir cuál va a colectar en mayor cantidad. ··p,,
Puede estar interesado sólo en algunos de sus constituyentes, v. gr. alcaloides,
saponinas, colorantes, aceites ésenciales, etc. Además, tiene que decidir qué parte
o partes de la planta debe recolectar, por ser las más ricas en principios activos.
En dichas situaciones son muy útiles en el campo las pruebas químicas sencillas, ··
sensibles, específicas, rápidas y que requieran equipo mínimo, económico y fácil de
transportar. Si se considera la gran cantidad de material vegetal que se puede recibir
en un laboratorio para investigación química y el tiempo y costo requeridos en cada
estudio, resulta conveniente efectuar pruebas preliminares que permitan dar prefe-
rencia a las plantas de mayor provecho y sobre esto se ha escrito mucho.
En estudios preliminares se pueden utilizar muestras de 1 a 1000 g, y orientarse
a localizar cualitativa o cuantitativamente uno o varios principios activos (v. gr. fta-
vonoides, sapogeninas, sesquiterpenlactonas, etc.). Los métodos pueden ser:
a) Histológicos: observación del comportamiento de cortes de tejidos frente
a ciertos reactivos que formen colores, den precipitados, etcétera.
b) Químicos: tratamiento de extractos con agentes cromógenos, sustancias
que forman precipitados, cambio de color.
39
40 Cap. 3. Pruebas químicas preliminares
c) fisicoquímicos: uso de cromatografía, localización de ciertas bandas de
absorción en el infrarrojo; v. gr. la de 1765 cm-1, una característica de las
sesqu iterpen lacto nas.
d) Biológicos: observan el efecto de extractos sobre cultivos de microorga-
nismos, grupos de ratones, embriones, órganos aislados, tejidos, etc. Existen_
numerosas técnicas para determinar la actividad biológica de los extractos
crudos del material vegetal.
En la práctica es ventajoso utilizar varios de estos métodos, procurando que
no falte el biológico. Hay numerosas investigaciones sobre las condiciones óptimas
para estudios preliminares: Farnsworth ha presentado un cuidadoso compendio de
ellas. En todos los casos se recomienda verificar el comportamiento de los reactivos
y la reproductividad y limitaciones de las técnicas, mediante el empleo de sustan-
cias y extractos testigos. Así, Wall y cols. usaron soluciones de cianidina a diferentes
concentraciones para determinar la presencia del núcleo a-benzopirano, caracte-
rístico de los Aavonoides. También compararon el color de cada prueba con el que
produce una solución al 0.01 % de rutina, al que le asignaron la representación ( + ).
Arthur y Cheung, en un estudio hecho en Hong Kong de 332 especies, compararon
sus precipitados con los obtenidos al añadir igual cantidad de reactivo a soluciones
patrón de sulfato de quinina 1:100, 1:500, 1:2500 (debe recordarse que una técnica
es válida sólo si se conoce la especificidad de la reacción, ya que pueden interactuar
otros compuestos y así obtener falsos positivos).
3.2. PRUEBAS PRELIMINARES
3.2.1. Determinación cualitativa de principios activos
Permiten obtener el rendimiento de cada porción de material vegetal, someti-
do a estudio a través de las diferentes técnicas. Las técnicas son muy variadas y di-
ferentes aunque se pretende que satisfagan. Aquí se describen las más empleadas,
tanto en el sitio de recolección como en el laboratorio. Se recomienda indicar si el
material vegetal ha sido tratado en estado fresco o seco; la cantidad de éste; el peso
del extracto obtenido y el volumen de la solución de la que se tomaron las alícuotas
para las pruebas y la composición exacta de los reactivos empleados.
3.2.2. Pruebas preliminares en el sitio de recolección
Cuando se trabaja en el campo debe proveerse con antelación una caja de ma-
dera o plástico de 50 X 50 X 20 cm; en ella se coloca el equipo y se seleccionan de
preferencia, viales de plástico. Los reactivos y disolventes se transportan en frascos
de 10-100 mi. Para calentar se utilizan lámparas de alcohol provistas de chimenea
3.2. Pruebas preliminares · 41
para evitar el efecto de las corrientes de aire. En condiciones especiales se puede uti-
lizar una parrillita eléctrica, o parrillas de queroseno. Los tubos de ensayo se mane¡an
con pinzas y, como soporte, se puede llevar un trípié desarmable. Muchas prue-
bas se efectúan en placa excavada o en capilares.
En la actualidad se procede de manera más expedita. Aun así queremos des-
cribir cómo se procede en una salida a campo tradicional.
Con este equipo básico y la inclusión de una cromato-caja para cromatogra-
fía en papel, se pueden determinar numerosos tipos de principios activos. Lacro-
matografía en capa delgada (ccd) sobre gel de sílice G o sobre microcelulosa es
mucho más rápida, pero requieren una preparación previa cuando las placas son
de vidrio y un cuidado especial para éstas. Por lo que resulta más ventajoso usar
las placas comerciales, en las que se han aplicado adsorbentes sobre láminas de
acetato de celulosa, como el chromograma, de la Eastman-Kodak, o materiales si-
milares fabricados por la J. T Baker y la Mallinkrodt 1:1. Merck deposita las adsor-
bentes sobre láminas de aluminio. Para el rociado se pueden expulsar las solucio- " M
=-
nes con freón o nitrógeno comprimido o utilizar latas en que ya están juntos el gas """
expulsor y el reactivo.
El equipo se puede usar como sigue: 2 o 3 g de material vegetal se trituran en un
mortero o se cortan finamente sobre una tabla. Si son ramas o material duro, se con-
vierten en astillas. Dicho material se coloca en un tubo de ensayo de 20 X 200 mm
o 18 X 750 mm. Se le añade suficiente disolvente (metano!, etanol 96%, clorofor-
mo, éter isopropílíco, etc.) para llenar el tubo hasta la cuarta o quinta parte de su
capacidad. La mezcla se calienta lentamente hasta llevarlo a reAujo y se prosigue ca-
lentando unos 5 o 10 minutos. Enseguida, la suspensión se vierte sobre un filtro de
pliegues y se recoge el filtrado. Se toman alícuotas de éste para el estudio químico
o bioquímico, que se crea pertinente. Las pruebas pueden hacerse directamente
con el extracto o se puede modificar su pH y posteriormente extraerse. Después de " M
cada trituración el mortero se limpia, si es posible se lava con agua ordinaria, si no, ,.ec,,
con disolvente puro; enseguida puede usarse con otra planta.
Los extractos alcohólicos son útiles para averiguar la presencia de los principios
activos más importantes. Así, se toman alícuotas para determinar alcaloides con los '
reactivos de Mayer, Dragendorff y ácido túngstico.
Otra alícuota se diluye en un volumen de agua dos veces mayor y se agita 30
segundos. Si la espuma formada permanece dos minutos hay saponinas. Los tani-
nos se detectan con solución de gelatina. Algunos Aavonoídes se localizan al añadir
a una alícuota Mg y HCI y observar si hay espuma rojiza.
La presencia de aceites esenciales se determina sí se tritura una parte de la plan-
ta y se huelen los aceites liberados; también si se colocan algunas hojas (de 2 a 3 g),
en un tubo de ensayo y se hierven con agua, debe observarse si hay incremento de
aroma y la formación de gotas aceitosas en el agua.
Actualmente la industria de aromaterapia está muy interesada en aplicar las
técnicas extractivas y utilizarlas posteriormente con fines terapéuticos.
En otro método, el material triturado se introduce en un tubo de 4 a 6 mm de
diámetro y 60 mm de largo, uno de cuyos extremos se ha estirado hasta formar un
42 Cap. 3. Pruebas químicas preliminares
tubo de 1 a 2 mm de diámetro y 20 a 40 mm de largo; se introducen 2 a 3 gotas de
agua; se tapa el extremo ancho con un corcho y, sosteniéndolo con cuidado, se ca-
lienta para que salga vapor por el tubo angosto. El líquido que sale se recibe en una
placa para cromatografía en capa delgada. Se huele y se corre una cromatografia
en capa delgada (ccd) (cloroformo-acetona (9:1) v/v; cloruro de cobalto al 1 % en
H2SO4 2N, como agente cromogénico.
Los aceites fijos, particularmente en semillas, drupas y bayas se pueden deter-
minar por expresión de un peso conocido de éstas, con un papel filtro, el cual des-
pués se deja secar y se observa el diámetro de la mancha permanente. Para verifi-
car el dato, con un capilar se coloca en el centro una gotita de Sudán 111 (el cual se
prepara con 0.005 g de Sudán en 100 mi de etanol al 70%), después de varios mi-
nutos se colorea la mancha; se mide otra vez el diámetro. Hay una relación directa
entre el diámetro de las manchas y el porcentaje de aceite fijo en el material (si el
porcentaje es mayor de 30 % puede considerarse oleaginosa).
Las pruebas sobre las placas de cromatografía en capa delgada (ccd) son más
convenientes para averiguar el número de componentes y, por la intensidad de las
manchas, su abundancia relativa. En algunos casos es posible hacer identificacio-
nes relativas. Se recomienda emplear placas de 30 X 100 mm y aplicar a 20 mm
del extremo, dos gotitas del extracto y una de una mezcla de dos o tres sustancias
testigo que se consideren representativas, cuidando que no se pase de 2 mm de
diámetro.
El número de placas corridas en un disolvente depende del número de pruebas
por efectuar. Las mezclas más empleadas son:
a) cloroformo-acetona (9:1) v/v.
b) benceno-cloroformo (9:1) v/v.
e) cloroformo-tetrahidro furano-ter-butanol-agua (10:6:50:1) v/v.
d) ácido acético-n-butanol-agua (7:2:1) v/v.
Los agentes cromogénicos pueden ser:
a) tricloruro de antimonio al 10% en cloroformo (presencia de color rojo para
esteroides, azul o violeta para triterpenos).
b) solución de Dragendorff modificada (los alcaloides producen manchas
anaranjadas que no se desvanecen aun después de 24 horas).
e) vapores de yodo (es muy general, pero sencillo de utilizar).
d) vapores de amoniaco (para fiavonoides).
e) solución de 2,4-dinitrofenilhidrazina (para grupos carbonilo, los compues-
•,'(,1, 11 1.. _1
tos aromáticos forman complejos púrpura), soluciones de ácido fosfo-
molíbdico o de sales de diazonio (coloraciones en presencia de fiavo-
noides y taninos). Solución al 0.1 % de vainillina en ácido sulfúrico 2N
calentamiento de 80 ºCa 100 ºC (la coloración varía según el tipo de com-
puestos).
43
3.2.3. Método rápido de Webb para alcaloides
Aplicable desde 0.1 a 0.5 g, en el campo o en el laboratorio con 5 g de mate-
rial seco pulverizado (o su equivalente en planta fresca triturada), se mezclan con
sunciente HCI al 1 % para formar una suspensión y obtener después 2 mi de nitra-
do. La suspensión se vierte a un matraz Erlenmeyer y se coloca en baño María a
80 ºC. La mezcla se calienta 4 horas y se sacude periódicamente. Después se retira
la suspensión, se deja enfriar y se nitra. Si el líltrado es menor de 2 mi se añade al
residuo sunciente HCI al 1 % para ajustar el líltrado a 2 mi. Por separado, se ensayan
alícuotas de 0.2 mi del nitrado con volúmenes de 0.1 mi de reactivos de Mayer,
Wagner, Dragendorff, Sonnenschein y ácido sílico-túngstico.
Los resultados se registran como abundante ( + + + ), moderado (++),escaso
(+) y negativo(~).
é,
r:¡¡¡g;~!
!ti,;¡¡~"!:
3.2.4. Método lento de Webb, usando líquido Prollius ~~
Se mezclan 5 g de planta seca pulverizada con 20 mi de líquido de Prollius
(25 mi de éter isopropílico (o etílico), 8 mi de cloroformo, 2.5 mi de etanol, 1 mi de
hidróxido de amonio).
En un matraz, el cual se tapa herméticamente, se deja a temperatura ambiente
10 horas, y se agita con frecuencia. Después se nitra la suspensión y el líltrado se
evapora a sequedad. El residuo se mezcla con 2 mi de ácido clorhídrico al 1 %;
se coman alícuotas de 0.2 mi y se hacen los ensayos con 0.1 mi de reactivos para
alcaloides.
3.2.5. Método de Kiang y Douglas
Se mezclan 15 g de planta seca y pulverizada con 15 mi de N2 H60 y la suspen- ,,,.,,,e
sión se empaca en un cartucho papel (78 X 100 mm); éste se coloca en un extractor
Soxhlet agregando cloroformo para extracción. Posteriormente el extracto se lleva
a sequedad, utilizando un rotavapor Büchi en vacío y baño a 50ºC. El residuo se
tritura con 6 mi de HCI 2N, se nitra y se divide en alícuotas de 1 mi; cada una de las
porciones se ensaya con los reactivos para alcaloides.
3.2.6. Método modificado de Wall y colaboradores
La planta seca y previamente pulverizada se somete a reílujo continuo (20 g)
una hora con etanol al 95 %. Se deja enfriar la suspensión, posteriormente se líltra
con un matraz Büchner (cuadro 3.1).
44
Cuadro 3.1. Análisis fitoquímico preliminar de Wall y colaboradores.
Material vegetal bien molido (20 g)
Extraerlo en caliente con etanol al 95 %. Filtrar en frío, evaporar; luego, redisolver
el residuo en 50 mi de etanol y aforarlo a100 mi con agua
Solución (1) se divide en dos partes
A(25 mi) B(75 mi)
Probar si 1mi hemoliza los Tomar alícuotas de la solución 1
glóbulos ro¡os o si forma
espuma permanente. To- 10ml 60ml 5 mi
mar la mitad del extracto, Buscar glicósidos cardiacos Evaporar hasta sequedad Ensayar por fiavonoles,
hidrolizar con H,104 IN. por ccd. el resto del extracto, disol- añadiendo a una alícuota
ext@er con CHCli, evapurar ver proporcionalmente el mezclada con 1%HCI una
la capa CHCl3, pesar, ccd, residuo en los siguientes limadura de magnesio.
acetilar, investigar sapoge- disolventes; luego, filtrar Observar si hay colora-
ción roja. Agregar alcohol
ninas como acetato, ccd, y hacer pruebas con el
isoa;rnlico yver si se colo-
infrarrojo. filtrado. ca, correr ccd.
2
/s del residuo más 8mi HCI
al 1%. Calentar 30 min en-
sayar con reactivo de Mayer
1
/s del residuo se disuelve 1 '
/s del residuo se disuelve en 1
/s del residuo se disuelve
en l mi de H¡O yse buscan 5 mi HCI al 1%y se extrae en 5 mi de clorofurmo y
y sílico-túngstico. buscando taninos con FeCl 3 y reacti- con éter etílico (5ml). Los en alícuotas se buscan
alcaloides. Si es positivo. al- vo de gelatina-sal. extractos etéreos evaporados esteroles y triterpenos
calinizar el extracto acuoso. en recipientes tapados para insaturadoscon reacciones
extraer con CHCl 3 Extraer el buscar ácidos yfenoles. Liebermann-Burchard y
CHCl 3 con HCI al 1%yrepe- Correrccd. Salkowsky. Buscar tam-
tir las pruebas de alcaloides. b1en por ccd.
Buscar alcaloides por ccd.
El material vegetal se lava previamente con cuatro volúmenes de 50 mi de eta-
nol al 95 %. El nitrado y las soluciones del lavado se reúnen y se evaporan a 700 ºC
a presión reducida hasta obtener un volumen de 50 mi. Este concentrado se afora
a 700 mi con agua (solución 7, de marcha 7). Después se divide en dos: la primera
para saponinas y la segunda para otros grupos. En baño María se evaporan 50 mi
de la primera. Se extraen dos quintos de este residuo con 8 mi de HCI al 7 %. De esta.
solución se toman alícuotas de 0.5 mi y a cada una se le añade una gota de reacti-
vo para alcaloides. En los casos en que la prueba es positiva, se confirma añadiendo
a 3 mi del extracto acidulado, una solución de NaOH al 7 % hasta alcanzar un pH de
8 a 9. Esta mezcla alcalina se extrae con un volumen igual de cloroformo.
A su vez, la fase clorofórmica se extrae con un volumen igual de HCI al 7 %.
La solución ácida se separa y se divide en tres porciones iguales, cada una se hace
reaccionar, con ácido sílico túngstico, reactivo de Mayer y de Dragendorff Tenien-
IIH:'
'11'1 do en cuenta la cantidad de precipitado formado. Con 5 mi de la segunda se reali-
zan pruebas Aavonoides y con el resto para detección de glicósidos cardiotónicos.
illl
1
45
3.2.7. Glicósidos cardiotónicos
Una alícuota de 10 mi de solución etanólica, que representa el extracto de 2 g
de planta seca, se coloca en un cubo de 15 mi para centrifugar. Se añaden 2 mi de
una suspensión acuosa, que contengan aproximadamente 0.75 g de hidróxido de
plomo recientemente precipitado. La mezcla se agita, luego se centrifuga 20 mi-
nutos a 2500 rpm. El sobrenadante claro se decanta a un vaso de precipitados de
20 mi, se evapora a sequedad (sobre baño de agua o lámpara infrarroja); el resi-
duo se suspende en 3 mi de etanol al 80 %. Se coloca una gota de esta solución so-
bre una placa de gel de sílice G, y se corre la cromatografía con cloruro de metileno-
metanol-formamida (80:19:1) v/v, o cloruro de metileno-metanol-agua (87:12:1). El
agente cromogénico es una combinación reciente de un volumen igual de una so-
lución al 2 % de ácido 3,5-dinitrobenzoico al 2 % en metano! y una solución de KO~ ~..
0.5 N en agua. Las placas cromatográficas se observan bajo luz ultravioleta, cuidari;;l}
do de marcar el diámetro y Rf de cada una de ellas, se puede utilizar como revelador,.,,,,,
una solución de tricloruro de antimonio en cloroformo.
3.2.8. Prueba histológica de Griffing para saponinas ,,,,,(
,z~''«k,;J
Para la prueba de hemólisis, colocar un trozo fresco de material sobre una plaq\' ')
de agar sangre (5 % de sangre ente;-a de equino en agar). Incubar de 6 a 12 hora??;~';
la prueba se considera positiva si se observa una zona clara la cual es el resultad~1J
de la hemólisis. ;:, ""
Para buscar esteroides colocar el material seco y pulverizado en una placa, añi-;""
dir 0.5 mi de anhídrido acético y luego dos gotas de H,50 4. Si la prueba resulc,f~)
positiva, se podrán observar coloraciones variables que van del verde a púrpur{J.,,:,:
pasando por azul y rosa. ·•,
Para alcaloides, se recomienda utilizar un papel nitro, el cual se impregna co""':'.''
reactivo de Dragendorff yllevado a sequedad antes de su utilización. Si la prueba és'f]
negativa se realiza una incisión aplicando la savia del material vegetal directamente'.'.:'.;: ,
al papel filtro; la reacción coloreada aparece en 30 segundos, y si se analizan _extra?\"¡
tos orgánicos, para que se lleve a cabo la reacción debe añadirse agua destilada al&,&
papel después de la evaporación del solvente.
Las antroquinonas se pueden localizar usando la reacción de Borntrager. Para su
determinación se someten a ebullición durante 5 minutos 0.3 g de planta pulveri-
zada con 10 mi de KOH a una concentración de 0.5 N y 1 mi de H,O, al 6%. Dejar
enfriar la suspensión, po,ceriormente filtrar o centrifugar. El filtrado se acidula con
áci-do acético (agregar aproximadamente 10 gotas) y después se realiza extracción
con 10 mi de benceno. Enseguida adquiere una coloración amarilla la cual se separa y
5 mi se someten a agitación con 2.5 mi de NHpH. En presencia de antroquino-
nas aparece una coloración roja. De la solución bencénica restante se toma una alí~
cuota para ccd utilizando como soporte sílica gel G. Eluentes: benceno-metanol
(9:1) v/v; cloruro de metileno-metanol (83.5:16.5) v/v. Los glicósidos cianogenéticos
46 Cap. 3. Pruebas químicas preliminares
.1·11r11 1
\ ,:11,·11¡
se tratan de la siguiente manera: utilizando de 2 a 3 gramos de planta previamente
molida y colocada en tubo de ensayo, se agregan cuatro gotas de cloroformo y en la
parte superior se coloca un papel filtro (impregnado previamente con una solución
de picrato de sodio y llevado a sequedad antes de utilizarlo). Para utilizar la prueba
colocar el papel anterior sobre el tubo sosteniéndolo con un tapón; dejar reposar
aproximadamente durante 3 horas a una temperatura entre los 30 y 35 ºC. La prue-
ba es positiva sin no hay cambio de coloración en el papel.
3.2.9. Método de Cain y colaboradores
D_el material vegetal previamente seco y molido se toman 50 g; se someten a
extracción por Soxhlet utilizando como solvente metanol para la extracción. Se
evapora al vacío. El residuo rojo o café semisólido se usa para los ensayos siguientes:
Alcaloides
El residuo metanólico se resuspende en un tubo de ensayo con HCI 2N satura-
do con NaCI, se deja reaccionar de d 75 a 30 minutos; posteriormente se filtra, sobre
el residuo se hacen las pruebas para alcaloides (Dragendorff y Mayer).
leucoantocianinas
Se disuelve una porción del residuo con HCI 2N en 7-propanol, de 15 a 30 mi-
nutos. La aparición lenta de una coloración roja o violeta se considera positiva. Las
antocianinas concentradas se pueden identificar en cromatografía en papel circular
con el sistema de disolventes conocidos como Forestal (ácido acético-agua-ácido
clorhídrico) a una concentración de (30:10:3) v/v.
Saponinas
Una porción del residuo vegetal se disuelve en agua caliente, posteriormente
se agita de 3 a 5 minutos el tubo de ensayo, la aparición de espuma estable durante
30 minutos se considera positiva.
Triterpenos
Una porción del residuo se disuelve en un reactivo a base de anhídrido acéti-
co-ácido-sulfúrico-cloroformo (70:1:25) v/v durante 1 a 2 minutos. La aparición Je
colores rojo, rosa, púrpura o azul se considera prueba positiva.
47
3.2.10. Método de Bhattacharjee y Das
Aproximadamente 5 g de material se maceran con 25 mi de éter de petróleo
durante 72 horas. Se filtra la suspensión y se repite la maceración dos veces. Se
juntan los filtrados, se evapora el disolvente y en el residuo se buscan esteroides y
triterpenos. El marco se seca y se macera 72 horas con líquido Prollius (25 mi), según
el método de Webb. La maceración se repite dos veces. Los filtrados se juntan, se
evapora la mezcla y el residuo se extrae con ácido acético al 70 %. De esta solución
se toman alícuotas que se ensayan con reactivos para alcaloides. El nuevo marco a
se seca en baño María. Enseguida se toman 0.5 g de este material y se hierven con
10 mi de agua. Al enfriar se agita la mezcla y se observa si a los tres minutos hay una
espuma con aspecto de panal de abejas; en caso positivo, se anota la presencia de
saponinas. Para averiguar la naturaleza de la sapogenina, se filtra la suspensión; 4 /s
partes del filtrado se hidrolizan con 1 mi de ácido clorhídrico y se calienta durante
2 horas. Se deja enfriar y se extrae con cloroformo (4 mi). Se separa la fase cloro- ,w,fü>
fórmica y, con una alícuota de ésta, se hace la prueba de Liebermann-Burchard. En
el sobrante (1/s) del filtrado se buscan taninos con cloruro férrico al 1 %. El marco
acuoso se examina con los dedos, se considera que una consistencia gomosa indi-
ca mucílagos. El sobrante del marco a se macera con etanol al 75% v/v (25 mi) tres
veces. Los filtrados se juntan, se concentran a¼ de su volumen y se toman alícuo-
tas para hacer pruebas de alcaloides, taninos y saponinas.
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1.111·11:,
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"111
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4.1. INTRODUCCIÓN
A través de reacciones químicas y con transformaciones de materia y energí~1 ~ §
(metabolismo) realizados por organismos autótrofos y heterótrofos se producerit,::'.,j:
metabolitos secundarios. \'.,.·,0.:-J'.
Las tendencias evolutivas se manifiestan por diferencias morfológicas y fisioló~t'·''"
gicas muy sutiles en el caso de organismos próximos, y muy notorias en aquellos!,._.}
organismos nlogenéticamente muy distantes. Estas diferencias es lo que les permi"•·=•
te a los bioquímicos explicar rutas biogenéticas por la presencia de metabolitos____. _f
secundarios en las plantas. ,;,.,/:'?
Las observaciones biogenéticas han servido como base para el planteamiento,_¿}
de síntesis sencillas y el diseño de nuevas moléculas químicas, las cuales desempe'""~:'
ñan diferentes papeles en los vegetales: procesos metabólicos, factores de crecimien({"i
to e ¡nformación genética. · -~,,,.,-'-'..Vl
Actualmente la cienci;¡ nos depasa, en este libro se presenta de manera tradi-
cional la obtención de metabolitos y su relación con otros organismos.
La biotecnología 110s brinda una plataforma de posibilidades ilimitadas para
modificar organismos enviando información genética para favorecer ciertas rutas
metabólicas o inhibiendo caracteres indeseables de acuerdo con nuestras necesida-
des en metabolitos secundarios con actividad terapéutica.
La observación cuidadosa de las estructuras de numerosos productos naturales
permite emitir hipótesis razonables sobre sus posibles biogénesis. Estas herramien-
tas permiten al bioquímico conocer las rutas metabólicas en los vegetales y para el
químico orgánico la seguridad de poder elegir con base científica la estructura más
adecuada para sintetizar un compuestc natural (quimiotaxonomía).
49
¡fll
'l:l11·11:11. 50 Cap. 4. Biosíntesis de merabolitos secundarios
111', ! ·11 ' 1
Las posibles rutas biogenéticas adquieren mayor peso con el aislamiento de
1111·1111:
compuestos intermedios en la biosíntesis.
Las hipótesis biogenéticas adquieren más consistencia con el aislamiento de
; ' los compuestos intermediarios a través de un proceso de marcaje radiactivo, lo que
'
permite conocer las diferentes etapas que conllevan a productos finales cuando los
átomos marcados aparecen en sitios determinados, formando parte de los meta-
bolitas secundarios. En la actualidad esto nos permite monitorear los compuestos
y establecer con exactitud la procedencia y ruta metabólica de sustancias biológi-
camente activas.
En la figura 4.1 aparece una interrelación de los productos primarios y secunda-
rios del metabolismo vegetal. Si se toman en cuenta los objetivos de la fitoquímica,
111:1 1 la discusión se limitará a la biogénesis de los compuestos secundarios, y se recuerda
que en las reacciones participan las enzimas, catalizadores orgánicos complejos muy
:_¡,1 efectivos y estereoselectivos.
,,li,
,·,¡,
111
'',1,: i
,11 1 4.2. DERIVADOS DE CARBONO+ H2 0
La condensación de anillos fenólicos es un proceso simple, recordemos que los
i ,! ' compuestos más complejos son formados a partir del ácido mevalónico y conden-
saciones sucesivas con la unidad de SC o isopreno.
4.3. ACETOGENINAS
La biogénesis de los policetoácidos o acetogeninas se muestra en la figura 4.2 y
se explica por la reactividad de la acetilcoenzima-A (CH 3CO-S-CoA (1) que acepta
anhídrido carbónico formando la reactiva malonil coenzima-A (11), la cual puede
reaccionar con otra molécula de I formando la acetílmalonil coenzima-A (111), que
a su vez se descarboxila dando la acetoacetil coenzima-A (IV). Al reaccionar esta
molécula con otra de 11 y descarboxilarse, se alarga la cadena y puede repetirse esta
secuencia hasta que, al hidrolizarse el éster con la coenzima A (HS-CoA), queda un
policetoácido o su derivado (V).
Estos compuestos pueden reducirse hasta ácidos insaturados o saturados, o
experimentar condensaciones aldólicas originando diversos compuestos naturales
cuyas estructuras dependen del número de unidades de acetato involucradas; de la
posibilidad de que dos se unan oxidativamente en las posiciones de los metilenos a
consecuencia de la reactividad de los enoles potenciales; de que los grupos ceto se
reduzcan a alcoholes y que éstos se deshidraten fácilmente por ser P-hidroxiceto-
nas; por ser P-cetoácidos se puede perder el carboxilo terminal dando compuestos
con número non de carbones; de la posibilidad de que el propionil coenzima-A
(CH 3CH 2CO-S-CoA) o el cinamil coenzima-A (C6 H5-H=CH-CO-S-CoA) o el fenil-
1 1
1 :,.1¡'1
1 1,,,
51
- ~ V /clorofil a --- Derivados del carbono
Monosacáridos----+ Oligosacáridos----+ Polisacáridos (almidón, celulosa)
_/
Acidos nucleicos
Metabolismo---►
de
Glicósidos
azúcares ~
Antibióticos
t
Purinas ' Pirimidas ~Tetrosa
Ácido pirúvico, fosfato enol
\cidoshikímico HOYYCO,H
Malonilcoenzima A '\ 1
I
Acetogeninas
Acetilcoenzima A
t
\ HO OH
(policétidos) . . { Lignanos
Fragmentos ciclo de Krebs de C2 Fenil propanrndes Conmarinas
fenoles
ácidos grasos a-p1ronas
ftavonoides CH 2 -CH 20H Fenilalanina
quino nas
tetraciclinas
1
ácido mevalónico (CH 2 -OCH¡CO,H)
i
trapalonas Ácido mevalónico
/
1
OH Tirosina
Geraniol➔Carotenoides➔Hule Aminoácidos
y
\---F,rmesol
Moterpenos t
I
t
Porfibilinógenos
I
j
Geranilgeraniol Sesquiterpenos ~t Metabolismo
f Porfirinas de
aminoácidos
1
.Drterpenos
Triterpenos
i Triptófano
Estctes ~ \
~monoides -
~----~--------------► ------~ ~ I
Alcaloides
Figura 4.1. Interrelación de productos metabólicos prima-
rios y secundarios. Entre los numerosos tipos de sustancias
producidos por una planta, recordando que dicha síntesis
parte de compuestos muy sencillos que, al unirse en con-
densación y reacciones subsecuentes, da orígen a sustan-
cias químicas de variada estructura.
ill 1 52
·11111;1: 1
¡ ,-¡111:.i"
co,
CHiCO-S-CoA- · - - +
: 1:1:111 ;,¡
CO,H
1
11
l
11
1
!"
'\'.l. 1
CHiCO-S-CoA
r 3
CO::l~~ilc~~nzi~:AA
CH 1-COCH 1C0-1H-CO-S-CoA
CHiCO-CHCO-S-CoA + HSCoA
1
C01H
111
-----,. CH 1CO(CH 2C0) 0CH 1CO- S-CoA
1:1 1
V
CO,H
Figura 4.2. Biogénesis de los policetoácidos o acetogeninas.
piruvil coenzima-A (C6 H5CH 2CO-CO-S-CoA) participen en la reacción; de la po-
sibilidad de cicÍación interna como consecuencia de la reactividad de los grupos
metileno por tener a ambos lados dos grupos carbonilo (que son electronegativos).
Así se forman el ácido orcenílico VI, Auoroacetofenona VII, endocrocina VIII, curvu-
larina IX, griseofulvina X, alternariol XI y compuestos como la cromona, visnami-
nol XII, Aavona quercetina XIII, trapalona, ácido puberúlico XIV, atrovenetina XV
que son, en parte, formadas por un poli-~-cetoácido y derivados de los ácidos shi-
l!li,:1,:[
kímico o mevalónico (ligs. 4.3 y 4.4).
'1,:,i.i, 11 La utilidad de la hipótesis del origen de las acetogeninas, para determinar
estructuras, estriba en aceptar que en condiciones iguales la estructura derivada
por la unión cabeza-cola es más probable que cualquiera que no corresponda
a esta unión. De la misma manera, es rnás probable una distribución de oxíge-
nos que se apegue a la de los acetatos, con grupos extraños introducidos en los
metilos.
La aplicación que consiste en estos criterios permitió seleccionar en cada uno
de los pares siguientes la estructura más adecuada y, de modo eventual, verificar
que la selección era correcta. Como ejercicio, escriba la biogénesis de cada sustancia
y haga la elección. Así, a la naftoquinona Aaviolina se le asignaron las estructuras
XVII a y, XVII b. Para la naftoquinona eleuternil se propusieron las estructuras XVIII
a y XVIII b.
A la antroquinona nalgiovensina se le asignaron las estructuras parciales XIX
a y XIX b; un caso más peculiar es el de la tetraciclina rutilantínona, XX a y
XX b. Las estructuras correctas son, respectivamente XVII a y XVII b, XIX a y XIX
b (lig. 45)
53
3
HO~CH
---·--·~
CO,H
OH
VI ácido orcenílico
OH O
~=?..Wi
~ ( H3
HO OH
VII fluoroacetofenona
o
HO CH 3
o~CHl
~
o o
000 CO,H C0 1H
OH
o
t,;1::'.,;~:w.,~,
VIII endocrocina
OH
----►
10
HO CH 1
o
IX curvularina
Figura 4.3
·l¡}I'' 1
54
·::1'11,.111!1:
.i.:,illl'ill'I
I ,•¡111:111'
.1: n1·1:111 1,,
o
CH 3
1/ ,¡- 1 OH
CH
3
o
o
XIII vlsnaminol
HD 1/
OH
HD
HD
XIII quercitina
,,:'°)}"-(
~CO,H
XIV ácido puberúlico
Hx;CL)
3 1
o o o OH
/
C5 OH O 'º OH
XV atrovenetina
Figura 4.4
'1'11'I¡' I·,
,ll·,1:· 1:
¡,i' 1
:,t, ,,
SS
HD
HO(;}/OH
1 1
"'
OH O
CH1
XVII a XVIII a
""1~\~o, 1
HOr~~(HO\
1/ CH 3
o
OH O 1 1
XVllb "' O CHJ
XVlllb
o
C H o y : X ) / C H 3-CH-CH 3
J 1/ " 1
1 1 OH
"' ,y
OH O OH
XIX a XIXb
OH o CO¡CH 3 OH o C02CH 3
~
CH 2-CH 3 1/
CH 1-CH 3
OH OH "CY·,';;·,~-~t
/,
OH "'
OH O OH OH o OH OH
XX a XXb
Figura 4.5. Seleccione de la figura la estructura correcta
para cada sustancia: XVII a y b: naftoquinona flaviolina:
XVIII a y b: naftoquinona eleuternil: XIX a y b: antroquinona
nalgiovensina; XX a y b: tetraciclina rutilantinona.
56
4.4. ISOPRENOIDES
(DERIVADOS DEL ÁCIDO MEVALÓNICO)
Los isoprenoides son compuestos frecuentes en los aceites esenciales que Ruzi-
cha supuso derivada del isopreno (2-metilbutadieno-1,3) por la unión "cabeza-cola"
de dos moléculas de isopreno (monoterpenos), tres (sesquiterpenos), cuatro (diter-
penos), etcétera.
Se ha encontrado que en la biosíntesis de los llamados isoprenoides, el ácido
mevalónico (ácido 3,5-dihidroxi-3-metilpentanoico), se convierte en el reactivo pi-
rofosfato de isopentenilo o su isómero. Al reaccionar éstos, se forma el pirofosfato
de geranilo con el esqueleto de una monoterpeno. La unión de éste con su isómero
alílico origina un triterpeno. La unión similar del pirofosfato de farnesilo con otra de
pirofosfato de isopentenilo origina un diterpeno (fig. 4.6).
111';',
~_,_
r /C=CH 2-ü-®-®
+ ,.~ C=CH I
CH\_ I
' H
/Hi
CH1 CH-CH-C-CH=CH
\ / 2 2 1 2
C=CH O <(---CH2 ~ /
1 __.-(=CH
/
®--► CH
1 J
® Pirofosfato de geranilo
Pirofosfato de linalilo
o-®-®
1
CH (3:-, CH,
C\ /CH,-C\, r-C~;J;(l:-
2 ,:
C\ 3 r,-C\ /H -fH
2 2
1
;H
C=CH C=CH C -------,. C=CH C=CH CH 2-C
/ 1 14-------/ / 1
CH 3 CH 3 O -®-® CH 3 CH 3 CH 3
Pirofosfato de nerolidilo C',/ C:}
Pirofosfato/e farnesilo
Tetraterpeno diterpeno diterpeno triterpeno Sesquiterpenos
-<--.,,~,
Figura 4.6. Biosíntesis de terpenoides a partir de pirnfosfatos
4.4. lsoprenoides 57
Las moléculas anteriores se pueden ciclar y oxidar originando muy diversos ti-
pos de compuestos policíclicos, como los triterpenoides, tetracíclicos y pentacícli-
cos o por eliminación de metilos, el importante grupo de los esteroides.
Una revisión cuidadosa de las estructuras de los siguientes isoprenoides, de ori-
gen vegetal, permite comprobar la hipótesis de unión "cabeza-cola" del esqueleto de
"isopentenilo''. ocasionalmente con alguna trasposición de carbonos (fig. 4.7).
CHi
1
O"¡ ./CHi
le\
1
CH, CH,
CH 3-C-S-CoA CH,-C0-5-CoA ! '\ /,o
11 o,c e 1/
o
~ -hidroxi- s
acetil-CoA acetoacetil - CoA ~ -metilglutárico \
-CoA CoA
2 NADPH\,1
+2W J
CH 3 .d
1
2NADP* CH
• j l
/\ le\
Hl¡C I CH,-CH,-0-®-®* 2ATP
+------- - ---
OH H2C I CH,
OH
co, 1
CO,
1
CH 20H
Mevalonato de pirofosfato
Mevalonato
! ATP
CH1 t
1
C CH,0-0-®-®
------+
,;,\/ lsomerasa Pirofosfato de dimetilalilo
H,C CH 2 Pirofosfato de isopentilo
Figura 4.7. Biosíntesis de te1-penoides a partir de acetil
coenzima-A y mevalonato.
Con base en los conceptos anteriores, se dedujo que era incorrecta la estructura
propuesta para la germacrona y la correcta debía ser la de la figura 4.8b; este pronós-
tico fue confirmado posteriormente.
a) b)
Fig. 4.8. Germacrona.
'1
,! 1 58 Cap. 4. Biosíntesis de metabolitos secundarios
:11i!1 !
1 1'1,1, 1'· 1, 1
'i';1:1i 111 ·,1 1
La estructura y estereoquímica de la a-onocerina se dedujo al ver que la infor-
,1 1:11':i'I:, 1 mación física y química se ajustaba a la fórmula de la figura 4.9b, que resultaba de
suponer una ciclación oxidativa del escualeno. La hipótesis ha sido verificada to-
talmente.
1 'l'.il''il[il
,1·111
1
a) Escualeno b) a-onocerina
Figura 4.9. Una ciclación oxidativa del escualeno a) permitió
determinar la estructura y estereoquímica de la a-onoce-
rina b).
I'
1
La elucidación de la estructura del ácido giberélico se facilitó cuando se supuso
que era derivado de un diterpeno, posiblemente del tipo de filocladano, en donde el
anillo pse había construido por una posible trasposición tipo ácido bencílico de una
a-dicetona. Se ha encontrado que el ácido kaurenoico es un antecesor (fig. 4.10).
o
~\\
"1"'\
e
HO
-
HO,C H
C0 1H
Ácido kauren -16-oico-19
Figura 4.10. Ácido giberélico.
En el metabolismo de carbohidratos se produce el 4-fosfato de eritrosa y el pi-
ruvirato. Estos compuestos reaccionan y dan el deshidroquinato; éste se deshidrata
y produce un intermediario que, por reducción, se convierte en el ácido shikímico;
intermediario fundamental de numerosos compuestos aromáticos. Cuando el ácido
4.4. lsoprenoides 59
shikímico o su anión reaccionan con el ácido fosfoenol pirúvico dan un intermedia-
rio que se convierte en el ácido prefénico. La descarboxilación de éste forma el áci-
do fenil pirúvico, que por aminación se convierte en fenilalanina, que por descar-
boxilación origina (3-fenietilamina o por desaminación el ácido cinámico (fig. 4.11 ).
CHO OH
/ co,
CHOH ------:'JI--
111
OH
11
+ $
1
o HO
CHOH
Deshidroquinato
\CH¡O-®-®
shikimato
C02H
1
C=O
l
1
o CH,
11
o
1
H
_co~,H--➔
HO
yr====\/CH,-C
\\\\\\
Ácido prefénico
,!J11¡¡
CO,H
Ácido fenilpirúvico
©-
Fenilacetaldehído
l
Fenilalanina
Ácido cinámico
Figura 4.11. Metabolismo de carbohidratos que da migen al
ácido cinámico.
60 Cap. 4. Biosí:itesis de metabolitos secundarios
, i,fllL'l:11
¡ .. ¡,11;1;:•J
Los compuestos anteriores por oxidación, metilación, reducción, descarboxi-
lación y condensaciones aldólicas y de Mannich, originan numerosas familias de
metabolitos secundarios. Las sustancias derivables del ácido cinámico C(J-Cs)
constituyen varios grupos de sustancias interesantes; algunos son fenoles, como
el eugenol; éteres como la miristicina; dímeros como los lignanos sesamina y el
NDGA
Otras sustancias resultan de la combinación de la unidad C6 -C3 con una o más
acil-malonil-CoA formando grupos muy diversos del tipo C6 -C3 -(C 2),; v. gr. la cur-
cumina y la zingerona (fig. 4.12).
CO,H OCH 3
1
1'11
C6H5CH =CH-C0-5-CoA + CH,-C0-5-CoA - - Ho--@-cH¡CH¡COCH 3
1
i Zingerona
HO ~0-CH = CHCOCH 2~0CH= CH ~ O H
OCHi Curcumina OCHi
Figura 4.12
Los alcaloides constituyen el grupo más numeroso y estructuralmente más
diverso de metabolitos secundarios de las plantas. Todos los alcaloides tienen ni-
trógeno básico, por lo común incorporado a los átomos de un anillo; todos son
fisiológicamente activos. Los posibles mecanismos para la biosíntesis de los alca-
loides, a partir de a-aminoácidos fueron inferidos por Robinson y Pictet, basados
en ciertos detalles estructuralmente comunes. La mayoría de estas especulaciones
han sido confirmadas mediante experimentos con sustancias que lle ✓an átomos
radiactivos.
Así, para estudiar la biosíntesis de la nicotina, el alcaloide más abundante en el
género Nicotiana, y en algunas especies de Lycopodium y de Equisetum se nutrió
N. tabacum y N. rutica con 2- 74C-ornitina; después de cierto tiempo se procedió
a aislar la nicotina, la cual se oxidó con ácido nítrico hasta ácido nicotínico; el cual
era radiactivo, en tanto que el grupo N-metil era inactivo. Lo anterior apoyó la
hipótesis sobre el origen del anillo presente en la nicotina y alcaloides análogos
(fig. 4.13).
La fenilalanina origina numerosos tipos de alcaloides; así, pasando algunas mo-
léculas por una oxidación se forma la 3,4-dihidroxifenilalanina y si hay descarboxi-
lación, desaminación y oxidación, se obtiene el 3,4-dihidroxifenilacetaldehído. Una
condensación de Mannich con ambas moléculas, seguida de una descarboxilación,
11·,¡'il:: origina la nor-paudanosina.
4:4. lsoprenoides 61
Las oxidaciones del anillo heterocíclico de esta molécula y su metilación, origi-
nan la papaverina. La copulación oxidativa de ésta, origina los alcaloides de la apor-
fina. Una rotación de la molécula seguida de una copulación, forma los alcaloides
típicos del opio. La condensación con formaldehído da los alcaloides tipo berberina;
la fenilalanina al oxidarse, descarboxilarse y metilarse, origina la mezcalina, alcaloide
típico de las cactáceas; ésta y sus derivados se condensan con un grupo acetilo for-
mando la pellotina, la anhalonidina y la lofocereina (fig. 4.14).
CH,-CH 1 [H2 -cH2
r
1 1
jH - CO,H - ----------'» CH 2
1
1
CH,
1
NH 2 -NH 2 NH 2 -NH 2
Ornitina
~
l.)
N
L
CH
5
~CHCOCH_r:J Nicotina
1 2 2 i
CH1 Cuscohigrina CH 1
Figura 4.13. Biosíntesis de la nicotina.
>.'.O;"_.-,
Los estudios de lisina con 74 ( han demostrado que ésta es el precursor de nume-"·"J
rosos alcaloides con nétcleo de piperidina. Así, la anabasina, de la Nicotiana etauc,,.,
la N-metil-isopelletierina (Piunica granatum), la sedamina (Sedum acre) y la lobelina,, r" 1
(Lobelia infiata) se han formado como se muestra en la figura 4.15. .¡ f\,
El triptófano, aminoácido derivado del ácido shikímico, es precursor de nume-\.,LJ
rosos alcaloides indólicos.
Administrando triptófano 1- lSN, 2-14( y geraniol+ 14C a raíces de Cinchona
succirubra se ha demostrado que este aminoácido es también precursor de la qui-
nina y sus análogos.
62
o
Sinacutina
HO i
HO Morfina
/ Nor-laudanosina ~
1/
/ 0MJi
CH 1
1 N
N-CH1 CH O" /
3
CH,
1/
1
" OCH
. ~OCH 3
Papaverina OCH
3
Berberina oc:l
Figura 4.14. Alcaloides.
63
U{CO,H~---
NH,
'-
NH,
o~►
O CO2H
NH 2
o N CO,H
o N
Lisina Ácido pipecólico Piperidina
C5H5COCH,C01H
H2N 1L NH,
Cadaverina Anabasina
Sedamina
ljf-pelletierina N-metil isopelletierina lobelina
Adenocarpina
Figura 4.15. La lísina es precursora de numerosos alca-
loides.
'J!;l:-:ILII
,r:::1:··:,1'
5.1. [Link]ÓN
El estudio de las plantas data desde la época prehispánica en la que los aztecas
organizaban por su utilidad los diferentes tipos de plantas. Este hecho maravilló a
los europeos quienes sabían que, a base de tradición, este conocimiento se trasmitía
de generación en generación. Son numerosos los registros bibliográficos existentes
desde el descubrimiento de América.
Desde el principio de los tiempos, el hombre y los animales tuvieron que distin-
guir entre las plantas venenosas y las que no lo eran; así se desarrolló gradualmente
el conocimiento de las drogas de origen natural, que se fue trasmitiendo primero
de manera oral y posteriormente de forma escrita registrada en papiros, tablas de
barro cocido, pergaminos, tratados de plantas -primero manuscritos y finalmente
impresos-, farmacopeas y otros trabajos, y más recientemente mediante sistemas
computarizados de información. Las bases de datos en la actualidad son una herra-
mienta muy utilizada en los sistemas de información y búsqueda de documentos e
investigación.
El término farmacognosia (derivado del griego pharmakon, droga, y gignosco,
adquirir el conocimiento de algo) no fue introducido hasta 1815, y tuvo su origen en
un pequeño trabajo de Seydler titulado Anacleta Pharmacognostica.
Para una visión histórica del desarrollo del tema, el lector puede consultar
Pharmacy in History (Trease, 1964). Pese a que la farmacognosia se refiere princi-
palmente a las sustancias de origen natural que poseen una virtud medicinal, no
está totalmente limitada a tales sustancias. Así, son también objeto de estudio de
la farmacognosia los tejidos de uso quirúrgico, preparados a partir de fibras natu-
rales, los agentes aromatizantes y de suspensión, los desintegrantes, los medios de
filtración y de soporte.
65
66 Cap. 5. Farmacognosia
Otros aspectos estrechamente ligados a la farmacognosia son las plantas ve-
1!\•Jl,I nenosas y alucinógenas, las materias primas para producción de anticonceptivos
orales, alergenos, herbicidas e insecticidas.
La farmacognosia está estrechamente relacionada tanto con la botánica, como
con la química vegetal, lo que históricamente permite considerarla como precur-
sora de ambas. Hasta el comienzo del siglo antepasado, la farmacognosia se había
desarrollado principalmente por su enfoque botánico: descripción e identificación
de las drogas, tanto completas o pulverizadas, así como a su historia, comercio, re-
colección, preparación y almacenamiento.
Estas ramas de la farmacognosia son de suma importancia, pero el vertiginoso
desarrollo de otros campos de la ciencia ha permitido la apertura de un abanico de
opciones: la elucidación de las estructuras químicas de los principios activos de las
n.1:' 1
drogas y la explicación de su biogénesis en las plantas aportando nuevos fundamen-
tos fitoquímicos.
La farmacognosia moderna surge del extenso trabajo de investigadores pues el
tema es un predecesor directo de la botánica y de la química orgánica, revitalizada
por el trabajo en estas disciplinas.
Un gran número de plantas son analizadas sistemáticamente en relación con
su posible valor farmacológico, antiinAamatorias, hipotensoras, hipoglucémicas,
amebicidas, antifertilidad, citotóxicas, antibióticas y antiparkinsonianas, entre
otros más.
Como resultado de los procedimientos modernos de aislamiento y de experi-
mentación farmacológica, las drogas vegetales nuevas encuentran su camino hacia
la medicina, en estado de sustancias purificadas, más que en forma de antiguas
preparaciones galénicas. La preparación está limitada, por lo general, a una o pocas
famas comerciales que manipulan todas las materias primas; así pocos farmacéuti-
cos tienen ocasión de manipular el Catharanthus roseus desecado; en cambio, están
familiarizados con las formulaciones que contienen los alcaloides aislados vinblas-
tina y vincristina. Algunas sustancias ya sirven como modelo químico y se utiliza la
síntesis orgánica evitando la deforestación.
Respecto a las drogas nuevas, es importante que el farmacéutico, antes de es'
tar sumamente versado en lo referente a los caracteres macroscópícos hístológicos
de la planta desecada, sea capaz de realizar cromatografías y otros procedimientos
necesarios para la identificación y preparación requerida. Observaciones similares
son aplicables a drogas como la Rauwoljia, los preparados modernos de cornezuelo
y las drogas cardiactivas y purgantes. La utilización de compuestos puros aislados,
incluyendo fármacos sintéticos, no carece de limitaciones, y en años recientes ha
renacido un ínmenso interés en medícína hacia los sistemas fitoterápicos, tan estre-
chamente relacionados con los recursos vegetales.
I'•.¡::
Son también, actualmente, objeto de considerable atención científica las plan-
tas utilizadas en los tradicionales sistemas de la medicina de la India y China.
Un campo de investigación que no se ha demostrado precisamente inútil es el
estudio de plantas usadas como medicinales, narcóticas y para otros fines, por las
tribus primitivas. Con la occidentalización de muchos de estos pueblos se plantea la
5.2. Clasificación de las drogas y bibliografía 67
urgente necesidad de registrar sus conocimientos antes de que se pierdan por com-
pleto. La forma alarmante en que se avanza en el exterminio de especies vegetales
en ciertas áreas, incluso antes de que dichas plantas hayan sido registradas y mucho
menos, estudiadas químicamente, viene también a incrementar la necesidad de rea-
lizar cada vez mayores esfuerzos respecto a la conservación genética de las plantas
medicinales utilizadas en determinadas zonas. Aquí surge la necesidad de creación
de bancos de germoplasma.
Muchas de las técnicas botánicas, químicas y físicas empleadas en farmacog-
nosia se pueden aplicar también en el análisis de otros productos (por ejemplo,
alimentos, especias, gomas, narcóticos, tejidos, cosméticos y perfumes) y son, por
tanto, igualmente empleadas por el analista general en ciencia forense y en la quí-
mica de control de calidad, en conexión con otras industrias. De aquí la urgencia de
equipos de investigación interdisciplinarios.
Pese a que la farmacognosia se ha considerado generalmente para fines utilita- '"''~'"
rios y puede por ello denominarse ciencia aplicada, ha desempeñado un importan-
te papel en el desarrollo de ciencias puras como, por ejemplo, la botánica descrip-
tiva, la taxonomía vegetal y la fitoquímica. En la actualidad, la quimiotaxonomía
vegetal, los estudios genéticos referentes a metabolitos secundarios, el cultivo arti-
ficial de cultivos vegetales, los efectos de productos químicos sobre metabolitos ve-
getales y la inducción de síntesis anormales en plantas, están llamando la atención
de más botánicos y químicos.
5.2. CLASIFICACIÓN DE LAS DROGAS VEGETALES.
BI BUOGRAFÍA FARMACOGNÓSTICA
Las drogas vegetales pueden ordenarse para su estudio según los siguientes
aspectos:
1. Alfabético. Empleando los nombres latinos o los de la lengua vernácula.
2, Taxonómico. Las drogas se ordenan empleando uno de los sistemas de cla-
sificación botánica (véase cap. 3), de acuerdo con los grupos de plantas de
donde se obtienen, en clases, órdenes, familias, géneros y especies.
3. Morfológico. Las drogas se dividen en grupos como los siguientes: hojas,
Aores, frutos, semillas, plantas enteras, leños, cortezas, rizomas y raíces (de-
nominados drogas organizadas) y látex desecados, extractos, gomas, resinas,
esencias, grasas y ceras (drogas no organizadas).
4. Farmacológico o terapéutico. Esta clasificación supone el agrupamiento de
las drogas de acuerdo con la acción farmacológica de sus componentes más
importantes o con su aplicación terapéutica.
5. Químico o biogenético. Los componentes importantes, como alcaloides,
heterósldos, esencias, etc., o sus rutas biosintéticas, constituyen la base para
la clasificación de las drogas.
68 Cap. S. Farmacognosia
,¡1·-'!11
¡,;;•:,11"1
Cada uno de los ordenamientos mencionados posee ventajas y desventajas,
y a veces, lo mejor para enfocar aspectos diversos del tema es seguir ordenaciones
diferentes. En esta edición las familias vegetales y las citas de investigaciones de
importancia farmacognóstica son tratados desde el punto de vista taxonómico
(véase cap. 4); las drogas individualizadas se agrupan con criterio fitoquímico, aun-
que determinados grupos se toman farmacológicamente (véase cap. 6); la identi-
ficación de drogas pulverizadas se enfoca mediante un sistema de enfoque micro-
morfológico.
5.2.1. Alfabético
European Pharmacopoeia, vals. 1-111 (títulos latinos), París, Maisonneuve, 1969-1975.
British Pharmacopoeia, vols.1-11 (títulos ingleses), Londres HMSO, 1988.
British Pharmaceutical Codex (títulos ingleses), Londres, Pharmaceutical Press,
1979.
United States Dispensatory (títulos ingleses), Ed. Osol, Filadelfia, Lippicott, 1973.
Menssen, H. G., Phytotherapeutische Welt, Frankfurt PMI, 1983.
Penso, G., lndex Plantarum Medicinalium Totius Mundi Eorumque Synonimorum, Mi-
lán, OEFM, 1983.
5.2.2. Taxonómico
Fluck, H. (traducción inglesa, Rowson, J. M.), Medicinal p/ants, Slough Foulsham,
1976.
Fluckiger, F. A. y D. Hanbury, Pharmacographia, Londres, Macmillan, 1879.
París, R. R. y H. Moyse, Matiere Medica/e, 3 vals., París, Masson, 1965, 1967, 1971.
Thoms, H., Handbuch der Pharmazie (Band V, 2 vals., Pharmacognosy). Berlín, Vienna,
Urban-Schwarzenberg, 1929.
Trease, G. E. y W. C. Evans, Parmacognosy (10a. ed.), Londres, Bailliere Trindall y Cassell,
1972.
5.2.3. Morfológico
Berger, F., Handbuch der Drogenkunde, vol., Barks and Flowers, 1949; vol. 11, Leaves,
1950; vol. 111, Fruits and Woods, 1952; vol. IV, Herbs, 1954; vol. V, Roots, 1960;
vol. VI, Resins and Seeds, 1964; vol. VII lndex, 1967, Vienna: Maud,ich.
Jakson, B. PAG y D. W. Snowdon, Powdered Vegetable Drugs, Londres, 1968.
Thornes, M. y F. Julia, Majar Medicinal Plants; Botany, Culture and Uses, Springfield,
111 Thomas, 1977.
,,,,,,, , Wallis, T E., Textbook of Pharmacognosy (Sa. ed.), Londres, Churchill Livingstone,
1967.
5.2. Clasificación de las drogas y bibliografía 69
Winton, A. L. y K. B.N. Winton, The Structure and Composition aj Foods, 4 vals., Nueva
York, Wiley, 1932-1939.
5.2.4. Farmacológico o terapéutico
Pratt, R. y H. W. Jr. Youngken, Pharmacognosy (2a. ed.), Filadelfia, Lippincott, 1956.
5.2.5. Químico o biogenético
Evans, W. C., Pharmacognosy (13a. ed.), Londres, Bailliere Tindall, 1989. ,,=~·
Steinegger, E. y R. Hansel, Lehrbuch der Pharmacognosie (3a. ed.), Berlín, Springer
Verlag, 1972.
Tschirch, A., Handbuch der Pharmacognosie (2 ediciones y numerosos volúmenes,
hasta 1933), Leipzig, Tauchinitz.
Tyler, V. E., L. R. Brady y J. E. Roberts, Pharmacognosy (9a. ed.), Filadelfia, Lea y
Febiger, 1988.
Con el incremento del interés por las plantas medicinales en el mundo entero,
hay en la actualidad muchas publicaciones que cubren las áreas regionales del
planeta:
Ambasta, S. P., Usejul Plants aj India, Nueva Delhi: Publications and information Di-
rectorate, CSI R, 1986.
Appleby, J. H., A se/ective lndex to Siberian, Far Eastern, and Central Asian Russian
Materia Medica/, Oxford: Welcome Unir for the History of Medicine, 1987.
Ayensu, E. S., Medicinal P/ants aj the West lndies, Alegonac, Michigan: Reference Pu-
blications, 1981.
Boulos, Loutfy, Medicinal plants aj North Ajrica, Alegonac, Michigan: Reference Pu-
blications, 1983.
Duke, J. A. y E. S. Ayensu, Medicinal P/ants aj China (2 vals.), Alegonac, Michigan:
Reference Publications, 1985.
Hu, 5-Y, Y C. Kong y P. P. H. But, An enumeration aj Chinese Materia Medica, Hong
Kong: Chinese University Press, 1980.
Keys, J. D., Chinese Herbs, Rutland, Vermont: Charles E. Tutti e, 1976. 1
Murton, J. F., Atlas aj Medicinal Plants aj Midd/e America, Springfield, 111: Chas. C. '
Thomas, 1981. I'
Mossa, J. S., M. A. AI-Yahya y l. A. AI-Meshal, Medicinal P/ants aj Saudí Arabia, Riyadh:
King Saudi University Libraries, 1987.
Oliver-Bever, B., Medicinal P/ants in Tropical West Ajrica, Cambridge, Reino Unido:
Cambridge University Press, 1986.
70 Cap. S. Farmacognosia
i,r·'•1I''
¡,i;li ;I,! .q
Perry, L. M., Medicinal Plants of East and Southeast Asia, Cambridge, Mass.: MIT Press,
1980.
Rizk, A. M., Phytochemistry of the Flora of Qatar, Qatar: Un iversity of Qatar, 1986.
Sofowora, Medicinal Plants and Traditional Medicine in Africa, Chichester; Nueva
York: J. Wiley and Sons, 1928.
Takatori, Jisuke, Color Atlas of Medicinal rlants oj)apan (2a. ed.), Tokio: Hirokawa Pu-
blishing Company, 1980.
The Wealth of India, Raw Materials (20 vols.), Publicaciones e Información Directora-
te, CSIR, Nueva Delhi, 1985.
Watt, J. M. y M. G. Breyer-Brandwijk, The Medicinal and Poisonous Plants of Southern
and Eastern Africa, Londres: Churchill Livingstone, 1962.
5.3. CONOCIMIENTOS ACTUALES
Como es prácticamente imposible estar al día acerca de toda la literatura cien-
tífica que se publica, existen revistas especializadas dedicadas a la edición de re-
súmenes de los trabajos originales. Tales resúmenes proporcionan el nombre del
autor, título del trabajo, la referencia necesaria para localizarlo en la revista original y,
generalmente, una breve orientación sobre su contenido.
La mayoría de las bibliotecas de las instituciones farmacéuticas poseen el Che-
mical Abstracts y el Biological Abstracts, cuyas secciones cubren todas las áreas de
la farmacognosia. Aun así, como la búsqueda sistemática de resúmenes suficientes
para cubrir un amplio campo de interés puede tomar bastante tiempo, puede re-
currirse a publicaciones como Chemical Titles y Current [Link] a fin de obtener
una orientación más rápida sobre las publicaciones actuales. Así como a las bases
de datos en las bibliotecas digitales, dado el avance en informática.
Pharmacognosy Titles es una colección de resúmenes computarizados de las
publicaciones sobre las investigaciones fotoquímicas hasta 1974 (10 vols.), elabo-
rada bajo la supervisión del doctor N. Farnsworth, de la Universidad de lllinois.
Posteriormente introdujo Farnsworth el NAPRALERT, Base de Datos de Productos
Naturales que, a partir de 1975, los abarca casi por completo, y es considerado
por muchos como una lógica e indispensable colección de información farma-
cognóstica. A la base de datos NAPRALERT pueden tener acceso científicos, firmas
industriales, dependencias oficiales e instituciones académicas, mediante cuotas
sistematizadas. En la cuarta parte de esta edición pueden hallarse citas de inves-
tigaciones de interés farmacognóstico en las correspondientes familias botánicas;
cubren el periodo comprendido entre enero de 1982 a marzo de 1987. Para años
anteriores (1964-1981), puede consultarse la cuarta parte de la 12a. edición, tercera
parte de la 11a. edición y los apéndices de las ediciones 9a. y 10a.
Algunas revistas, como Planta Medica, Journal of Ethnopharmacology y Journal
of natural products suelen contener ediciones sobre ciertos aspectos de las plantas
medicinales. Otras publicaciones periódicas, que aparecen en forma de libro, se de-
5.4. Nomenclatura y taxonomía vegetales 71
dican a la revisión de ciertos aspectos fotoquímicos y son útiles para ponerse al día;
es frecuente que tales revisiones cubran exclusivamente los avances en determinado
campo, desde la aparición del volumen anterior. Son ejemplos de ello: Biosynthesis
(una publicación de la Royal Sociery ofChemistry), y Progress in Phitochemistry (Ed.
Pergamon Press) y Alkaloids (Academic Press).
Para los científicos occidentales interesados en la medicina oriental, está la pu-
blicación cuatrimestral (1986) Abstracts of Chinese Medicine, editada por la Univer-
sidad China de Hong Kong. Contiene resúmenes en inglés de trabajos chinos de in-
vestigación, publicados en más de un centenar de revistas científicas, no fácilmente
asequibles fuera de China.
5.4. SISTEMAS DE NOMENCLATURA
Y TAXONOMÍA VEGETALES
5.4.1. Nomenclatura botánica
Con anterioridad a Linneo (1707-1778) se conocían muchas plantas por un do-
ble nombre latino, pero gracias a este gran biólogo sueco hemos llegado a la
ción general del actual sistema binario, en el que el primer nombre se refiere al gé-, ,
nero, mientras que el segundo (específico) hace referencia a la especie. Todos losjJ,.,~
nombres específicos deben escribirse con letra minúscula y hemos adoptado este
método, aunque continúa siendo correcto el empleo de mayúsculas cuando la es-
pecie se refiere a una persona. Así, la especie de Cinchona, que se refiere a Charles
Ledger, quien trajo sus semillas
•
del Brasil en 1865, se conoce como Cinchona /edge- l"tX'l-<cJ.::3
riana o Cinchona Ledgenana.
El nombre específico suele elegirse con el fin de indicar alguna característica
sobresaliente de la planta. Por ejemplo, la cicut,, con su tallo manchado, se denomi-
na Conium macu/atum (macu/atus, · un, manchado). A veces, la razón del nombre ,,,.. ,"',
elegido no es tan clara como el ejemplo mencionado, pero una vez conocida su
intención, sirve para recordar una cualidad característica de la planta. Por ejemplo,
Strychnos potatorum (potator-oris, bebedor) supone una denominación solamente
inteligible cuando se sabe que las semillas de esta especie se emplean en India para
aclarar el agua.
Las normas modernas que regulan la actual taxonomía vegetal están conteni-
das en el /nternational Code of Botanical Nomenc/ature.
5.4.2. Subdivisión de los phyla
Las ramas del árbol genealógico difieren tanto en tamaño que no es fácil decidir
cuándo son de igual importancia sistemática; de esta manera un biólogo puede con-
siderar como familia lo que otro considera subfamilia. Igualmente, las especies para
72 Cap. 5. Farmacognosia
un botánico pueden ser subespecies o variedades para otro. Las principales subdi-
visiones jerárquicas de una división, ordenadas según el esquema de Engler, pueden
explicarse con el siguiente ejemplo, que muestra la posición sistemática de la menta:
,f:
,,
División Angiospermae
Clase Dicotyledoneae
i'il
Subclase Sympetalae
'I Orden Tubuliftorae
'
1'11 Suborden Verbenineae
,, Familia Labiatae (Lamiaceae)
Subfamilia Stachyoideae
Tribu Satureieae
Género Mentha
Especie piperita L. (menta)
Variedades Mentha piperita var. officinalis, Sole (menta blanca)
Mentha piperita var. vulgaris, Sole (menta negra)
Debe tenerse en cuenta que en las farmacopeas y en las publicaciones de inves-
tigación, los nombres botánicos van seguidos de nombres personales (Linneo y Sol~
en el caso de la menta, por ejemplo). Estos nombres se refieren al primer botánic6
en describir la especie o la variedad. Los estudiantes no deben intentar memoriza,f
estos nombres que, en las páginas que siguen, se omiten generalmente, excepto e/1
los casos en que nombres botánicos distintos se aplicaron en diferentes ocasionei a
la misma planta, dando lugar a una posible confusión. ,
'
11¡'
[Link] 5.4.3. Sistemas de clasificación botánica
Antes de la aceptación general del principio de la evolución los biólogos, con-
vencidos de la invariabilidad de las especies y faltos de gran parte de la información
que hoy se dispone, se limitaron a los métodos más o menos artífices de la clasifi-
cación, basados frecuentemente en uno o algunos caracteres, en vez de hacerlo en
el organismo como un todo. Estos sistemas primitivos poseen hoy más que nada
un interés histórico, pero algunos de sus aspectos -como la amplia división de las
plantas con semillas en monocotiledóneas y dicotiledóneas que empleara John Ray
(1628-1705)- sobreviven en la actualidad.
La Species Plantarum de Linneo, de 1753, es el punto de partida de la nomen-
clatura moderna de los vegetales, pero su sistema de clasificación es por completo
artificial y de escaso interés en la actualidad. El Prodromus, iniciado por A P. de
l.;'
Candolle (1778-1841) y completado por su hijo Alfonso (1806-1893), constituyó
un amplio trabajo de 17 volúmenes que pretendió ser una recopilación de todas
:·, las plantas con Aores entonces conocidas. El sistema de clasificación empleado era
lh'!il: 1:"I
una modificación y ampliación del introducido anteriormente por De Jussieu (1748-
5.4. Nomenclatura y taxonomía vegetales 73
1836) y demostró posteriormente lo inadecuado del sistema de Linneo, que por
entonces se iba generalizando.
En el Genera Plantarum de Bentham y Hooker (1862-1883), que se basó en el
trabajo de De Candolle, cada género fue nuevamente descrito a partir de muestras
de herbario y no consistió en una mera reestructuración de la anterior literatura.
Aunque en gran parte artificial, se consideró conveniente retener este sistema entra-
bajos como British Flora y Flora of the British Is/es (Clapham, Tutin y Warburg, 1962) y
para las colecciones de museo, como el herbario de Kew y el del Museo Británico.
Durante los últimos 100 años se ha propuesto un número considerable de
sistemas nlogenéticos de clasificación; estos sistemas ordenan los taxones (todos
los grupos empleados para la clasificación, tales como órdenes, familias, géneros,
etc.) con vistas a indicar la posible relación de un taxón con otro. Estos sistemas
son claramente susceptibles de cambio al aumentar los conocimientos, sin quef ;n,
exista en perspectiva un punto final para todos los taxónomos; en realidad mu:\i ¿,'
c~?s taxónomos est_án hoy m~~ interesados por h~llar_sistemas qu~ ofrezcan una::_~:~~~ .
1
solida base de trabajo filogenet1co. Un examen m1nuc1oso de los sistemas filoge- ~ -
néticos revela que ciertos taxa forman grupos precisos, otros poseen grupos no
bien definidos, e incluso ciertos grupos son difíciles de situar filogenéticamente. .,,.;
El trabajo de Engler (1844-1930), en colaboración con otros sistemáticos alema-±l:~¡
nes, es probablemente el más coherente en ese sentido. El esquema de clasifica- ,a ::;:_ ,
ción de Engler incorpora, en gran medida, los conceptos fundamentales de EichleA,~l '
(1839-1887) y se recoge en el trabajo de 230 volúmenes (1887-1889), Die NatuH , l
fichen Pfianzenfamilien, por Engler y Prantl. A continuación aparecieron muchas!-,LJ '
ediciones del Syllabus der Pfianzenfamilien de Engler, la undécima, por Engler yli'""'~ '
Diels, en 1936. '
La última versión del Syllabus, publicada por Melchoir en dos volúmenes,
reció en 196i las familias vegetales de la cuarta parte de esta obra están en la actua-=,~• :1·
lidad situadas en dicho orden. Una ordenación similar se emplea en la Flora Europea. ,
La porularidad inmediata de los trabajos de Engler se debió a su aplicabilidad a las
plantas en todo el mundo, pues aportaron un medio moderno de identificación de
todos loS géneros conocidos
/aba¡os tan amplios como el mencionado no se recopilan tan fácilmente y
my'chos taxónomos han elaborado esquemas filogenéticos proyectados a diversos
ór/denes de clasifcación, sin la completa sistemática de las series de Engler. Entre
dtos trabajos son notables los de Hallier (1912), Besey (1915), Rendle (1925,1930),
Wettstein (1930-1935), Pulle (1952), Takhtajan (1959), Hutchinson (1973), Soo
(196J), Cronquist (1981) y Dahlgren (1983). Entre los modernos esquemas son, en
líneas generales, similares, los de Cronquist y Takhtajan, mientras que el de Hutchin-
son difiere en que las dicotiledóneas están divididas en dos amplios grupos: los que
son característica y primitivamente leñosos (Lignosae) y los característica y primiti-
vamente herbáceos (Herbaceae).
Los esquemas modernos incorporan d,atos que, con frecuencia, no eran accesi-
bles para los anteriores taxónomos; así, Cronquist, aunque resalta los caracteres mor-
fológicos clásicos y sigue la teoría estrobilar de evolución de las angiospermas, tiene
11.1
¡!,; 74 Cap. 5. Farmacognosia
'11' f,111!;1
1/!<"11!1111
también en cuenta los caracteres micromorfológicos (por ejemplo, embriología
y estructura del polen), datos químicos (por ejemplo metabolitos secundarios y
serología) y antecedentes fósiles. Las propuestas de Dahlgren demuestran que la
distribución de caracteres y sus cladogramas, pueden ser adecuadamente utiliza-
bles para conocer la presencia de metabolitos secundarios en las plantas superiores.
5.4.4. Caracteres taxonómicos
Todas las plantas poseen centenares de caracteres de naturaleza morfológica,
histológica, embriológica, serológica, química y genética, que son potencialmente
utilizables para elaborar una clasificación del reino vegetal.
En los esquemas artificiales, los caracteres empleados fueron los que, por expe·
riencia, habían mostrado que podían utilizarse para constituir grupos o taxa con-
venientes.
Las clasificaciones filogenéticas con las que se intenta señalar las relaciones mu:
cuas entre uno y otro taxón, requieren el empleo de caracteres que sean capaces
de demostrar tales interrelaciones. Debido a que unos grupos vegetales son más
primitivos que otros en la escala evolutiva, ciertos caracteres serán también primi-
tivos, mientras que otros habrán evolucionado a partir de ellos.
Así, las plantas leñosas se consideran, generalmente, más primitivas que las
herbáceas y las Aores con pocas partes, más avanzadas que las que constan de
muchas.
Las dificultades con que se enfrenta el ~xónomo son evidentes. La aparicio~
de determinado carácter en ciertas plantas no implica necesariamente una relación
entre ellas, debido a que en algún tiempo en el pasado, bajo condiciones favorables,
grupos completos de plantas no relacionadas pudieron haber sufrido determinado
cambio (como el desarrollo de las corolas soldadas de las Aores polipétalas, fenó-
meno denominado convergencia).
Por otra parte, las plantas relacionadas pueden, con el tiempo, haber comenza-
do a diferir en sus caracteres, de forma que los modernos fenotipos aparecen muy
distintos: esto es divergencia.
El paralelismo se refiere a la evolución similar de caracteres en plantas o en
grupos relacionados con ellas. Una vez decidido cuáles de entre los caracteres tie-
nen valor y cuántos puede emplear, el taxónomo debe considerar cuándo debe
ser igualmente valorable cada cáracter o cuándo debe recurrir a un sistema de con-
trapesado.
Los sistemas informáticos desempeñan un papel evidente al operar con gran-
des números de caracteres, aplicados a miles de plantas, no solamente para la reco-
pilación e inmediato hallazgo de información, sino para la ciencia de la taxonomía
numérica, que desempeña sin duda un papel de creciente importancia en el desarro-
llo de la sistemática.
Para una discusión más completa de este tema se remite al lector a la obra P/ant
'I Taxonomy, de Heywood.
75
5.4.5. Quimiotaxonomía vegetal
Este tema ha atraído considerablemente la atención en época reciente y, al ca-
bo de muchos años, ha llevado al fitoquímico hacia la botánica sistemática. El con-
cepto de que las plantas pueden clasificarse de acuerdo con sus componentes quí-
micos, no es nuevo; los primitivos investigadores, por ejemplo, clasificaban las algas
en verdes, pardas y rojas; sin embargo, en los últimos años las modernas técnicas
de aislamiento y caracterización han permitido el análisis químico de muchos mi-
les de muestras de plantas. Comparados con los caracteres morfológicos, los com-
ponentes químicos son definibles con mayor precisión y de más fundamental im-
portancia para los fines de clasificación.
Los taxónomos vegetales, en general, sustentan su conocimiento en que I~ o/,!!,'!'B
caracteres químicos son, en la actualidad, otro tipo de caracteres que consider,i.Y #
junto a los utilizados tradicionalmente, pero no deben seguirse necesariamente 16,¡".;~)•.
grupos taxonómicos elaborados con base puramente química; si ello fuera posibl~.,?ffat>.:i '
utilizando los datos obtenidos hasta hoy, habrían necesariamente de coincidir con
los grupos a que se ha llegado mediante métodos clásicos. , ,:f'
Los caracteres utilizados en quimiotaxonomía deberían ser los de distribucióAl'.;'.l,, ,
media en el reino vegetal. Es evidente que la presencia de compuestos tan generali¡I' '\
zados como los aminoácidos esenciales y los azúcares corrientes, son de escaso va'if4,.:.4 ,,:,/I
lor diagnóstico y, eriel otro extremo, la presencia de canina en la especie única
nium macu/atu;f dentro de la amplia familia de las Umbelliferae, es también
escasa significaiión taxonómica.
Los caractires más estudiados en el aspecto que nos ocupa son los metaboli-,o-"'"~ i
tos secundario~ (alcaloides, heterósidos característicos, etc.), muchos de los cuales"\ .. } ,
poseen claro int'<erés farmacéutico y, más recientemente, las características del ADN";,;;;"; ,
(hibridación ADN), proteínas específicas (serotaxonomía) y la secuencia aminoáci- .... ~ :
dos en las proteínas. Mas actualmente las técnicas de biotecnología genómica es-··""'~ ',
tán a la vanguardia.
S.S. FUENTES BIOLÓGICAS Y GEOGRÁFICAS
DE LAS DROGAS
Se estima que el número de especies de plantas con ftores se cuentan entre
200000 y 250000, distribuidas entre unas 300 familias y 10 500 géneros. Pese a la rá-
pida expansión de la literatura fitoquímica, sólo un pequeño porcentaje de la tota-
lidad de las especies se ha estudiado y queda, por tanto, un amplio campo de in-
vestigación futura. Sin embargo, el hombre no necesitó de los modernos métodos
de investigación para reunir por sí mismo una materia médica vegetal, que con fre-
cuencia utilizó junto a prácticas mágicas y otros ritos (registrados en códices, papi-
ros, etc.).
Tales remedios populares variaron de acuerdo con las plantas existentes en una
determinada región climática, y pueden ser estudiados hoy en las sociedades más o
76 Cap. 5. Farmacognosia
menos primitivas que todavía existen. Esas colecciones de medicamentos vegeta-
les, recopilados durante siglos mediante la técnica de aciertos y errores y, como es
de suponer, utilizando como animal de experimentación al propio paciente, segu-
ramente han de contener algún aspecto digno de posterior investigación y no de-
ben ser descartados con precipitación.
Por ejemplo, en las investigaciones actuales sobre nuevos fármacos que poseen
actividad antitumoral o hipotensora, las plantas implicadas, salvo algunas de las más
tradicionales, con frecuencia no poseen indicaciones inmediatas de su actividad far-
macológica. En consecuencia, los investigadores se enfrentan al problema de realizar
una investigación sistemática entre miles de especies aún no estudiadas. Por lo que
se incorporan nuevas ciencias multidisciplinarias de la elucidación de metabolitos
!1111
¡,,"1•111
biológicamente activos.
En muchas regiones del mundo las pllntas utilizadas por el pueblo han sido
fl, i''l1
11111
adecuadamente registradas, pero en otras regiones, por ejemplo en Sudamérica, con
su vasta Aora de plantas potencialmente útiles, el arte de la medicina popular entre
grupos aborígenes está en rápido declive, debido al cambio de modo de vida del
:, ;,l,11'
,:1,, pueblo, cambios del uso del suelo, impacto antropogén ico, entre otras. Los etnobo-
,11,,'11!
tánicos están actualmente librando una batalla contra el tiempo para recoger esas
informaciones antes de que se pierdan con una generación y, con ello, un posible
atajo para llegar a algunas plantas medicinalmente útiles.
Sin embargo, es mucho lo conseguido y, como ejemplos entre muchos quepo-
drían citarse, han aparecido publicaciones sobre las plantas medicinales tradicio-
nales de Afganistán, Arabia Saudita, Guatemala, Israel, Indonesia, Lejano Oriente
ruso, México, Mozambique, Nigeria, Pakistán, Panamá, Ruanda, Somalía, SriLanka,
Sudán, Surinam, Tanzania, Tailandia; ello, además del continuado sobre plantas
pertenecientes a los sistemas clásicos de la medicina. También gran parte de la
información recogida requiere un "tamizado" y un ejemplo de este trabajo lo cons-
tituye el de Altschul, que examinó pliego por pliego miles de especies en varios
herbarios de la Universidad de Harvard, dando 7 500 referencias de usos medici-
nales y tóxicos de plantas por sociedades primitivas. Hartwell, a lo largo de una se-
rie de artículos publicados en Lloydia, recopiló una extensa relación de plantas usa-
das en el tratamiento contra el cáncer.
Un ejemplo del empleo combinado del examen de la bibliografía y de los datos
de otras fuentes en la investigación de nuevos fármacos es el análisis de millares de
extractos vegetales respecto a su actividad antineoplásica y citotóxica, realizado por
el U. S. National Cancer lnstitute. Esta empresa representa el trabajo en equipo de
botánicos, químicos, farmacólogos y clínicos. Aquí un ejemplo de trabajo multidis-
ciplinario en investigación fitoquímica.
Un examen de las plantas o fármacos de ellas derivados, incluidas en las farma-
copeas occidentales, muestra que son las que han sobrevivido de las eras griega y
romana, incluyendo algunas especias; las más características de nuestra propia Aora
(digitales, por ejemplo) e introducidas posteriormente; otras drogas farmacológica-
mente activas (como la quina, por su quinina y la ipecacuana), añadidas como resul-
tado del incremento de los viajes y de la expansión colonial; drogas como la rauwol-
5.6. El mar como fuente de fármacos 77
fía por su reserpina, muy usadas en otros sistemas de medicina, pero introducidas
recientemente en la medicina occidental y, finalmente, componentes de plantas de
valor terapéutico (vinblastina y vincristina de Catharanthus roseus) y productos se-
misintéticos (hormonas esteroídicas), que dependen de las fuentes vegetales como
materia prima de partida.
Un examen de la lista de fármacos derivados de fuentes naturales, como los
incluidos en cualquier farmacopea, pronto revela que la mayoría procede de esper-
matofitas, plantas con semilla, que predominan en el campo. Entre las espermatofi-
tas, el número de especies y de plantas medicinales útiles está desigualmente repar-
tida entre los dos phyla: gimnospermas, que producen diversas esencias y resinas
útiles así como el alcaloide efedrina; y angiospermas, que a su vez se dividen en mo-
nocotiledóneas y dicotiledóneas. Estos dos últimos grupos nos surten de fármacos
muy útiles, especialmente las dicotiledóneas, y los principios activos sirven como ,,.,;.
modelos químicos.
Los hongos, antes considerados vegetales, proporcionan numerosos fármacos
útiles, especialmente antibióticos y tienen importancia en la farmacia y en muchos
otros campos. Las algas constituyen la fuente de un número limitado de fármacos (por
ejemplo, agar y ácido algínico), pero la mayor importancia farmacológica de este
amplio grupo de plantas acuáticas está aún en vías de estudio. Por el momento los
líquenes y los musgos contribuyen escasamente a la medicina, y las pteridofitas son
farmacéuticamente bien conocidas en cuanto a los helechos tenicidas y al licopodio.
Los animales terrestres nos proporcionan productos farmacéuticos tradiciona-
les, como gelatina, lanolina, cera de abejas y cochinilla, y son fuente de hormonas,
vitaminas y sueros. Entre los muchos aspectos farmacéuticos importantes referentes
a las briofitas están: la producción de antibióticos; su utilidad en la realización de ,:,:.-,,;
diversas conversiones químicas, añadidas a determinados sustratos; y su empleo en
ingeniería genética, como la producción de insulina humana y la transformación ,,,
de células de plantas superiores, por incorporación de ADN de un plásmido bacte-
riano al genoma de la planta.
5.6. EL MAR COMO FUENTE DE FÁRMACOS
Como los recursos terrestres tienden a agotarse, para cubrir las necesidades hu-
manas se hace necesaria la realización de estudios sobre el potencial oceánico. El.
mayor empeño se dirige hacia la producción de alimentos; pero estas investiga-
ciones son muldisciplinares y se está impulsando el interés respecto al mar como
fuente de nuevos compuestos medicinales de origen biológico y de otros farmaco-
lógicamente interesantes. El mar es un nuevo campo para la farmacognosia y las an-
tiguas civilizaciones de Grecia, Japón, China e India, utilizaron la vida marina como
fuente de fármacos. La medicina occidental estableció como útiles los siguientes
productos: agar, ácido algínico, carragenano, sulfato de protamina, esperma deba-
llena y aceites de hígado de bacalao, entre otros compuestos hoy utilizados como
nutracéuticos.
78 Cap. 5. Farmacognosia
f,1)11,' 1·.:1,
r:,r;·J'H;,, Al igual que ocurrió con los organismos vivos terrestres, el interés bioquímico
por la fauna marina es objeto en años recientes de progreso en cuanto a un estudio
sistemático de todos los grupos y sus componentes, a fin de aprovechar las que son
económicamente importantes. Así, existe en la actualidad considerable bibliogra-
fía respecto a terpenoides (sesquiterpenos, diterpenos, furanoterpenos, carotenoi-
des, esteroles), acetilenos, lípidos, compuestos de azufre y compuestos nitrogena-
dos, relacionados con organismos marinos (Shimizu, 1985).
Numerosas investigaciones se encuentran en la fase de laboratorio y gran nú-
mero de trabajos versan sobre la detención selectiva de fracciones puras, sin tener
en cuenta factores vitales como la contaminación biológica (por bacterias y algas,
,1,lli:1;
1.I
por ejemplo), entorno nutritivo, contaminación industrial y estación. Por otra par-
111a i,;
11 te, la introducción de nuevos fármacos constituye en la actualidad una formidable
illif 1;1:1
empresa, tanto desde el punto de vista financiero como técnico. Los organismos
:!':'fi :!l 1 marinos plantean un problema de recolección y seguridad respecto al abasteci-
11V lil
miento constante de material. Más adelante se exponen ejemplos de muchos de los
¡¡,,,, productos marinos activos.
' ,11
J :P·I
1
,h:.1 l,•I:
5.6.1. Alcaloides
La primera revisión sistematizada de la presencia de alcaloides en microorganis-
mos marinos, algas marinas y otros organismos del mar, desde esponjas y tunicados
a moluscos y erizos, ha sido realizada por Fenica! (1986).
¡¡I
t 5.6.2. Antibióticos
IIJ!,I' 11111
¡¡1;•'1-a:
Las bacterias y hongos marinos se encuentran, sobre todo, cerca de la costa y se
ha demostrado que muchos de ellos son productores de principios anti bacterianos
y antivirales. Como el trabajo en este campo no ha progresado tanto como en el de
los organismos terrestres, no es posible aún llegar a todo el potencial farmacológico
del mismo. Puede mencionarse el hongo Cepha/osporium acremonium, que es fuen-
te de cefalosporina (fig. 5.1).
~--N
HOOC·CH-(CH 2JiCO-NH· NH1
i'•,11-,,1·:11
l,a.!':l•l•:11
Figura 5.1. Cefalosporina C.
5.6. El mar como fuente de fármacos 79
La cefalotina sódica es un derivado semisintético de la anterior y se utiliza
principalmente en casos en que el organismo productor de la infección se ha he-
cho resistente a la bencil-penicilina. Las algas rojas, verdes y pardas, sin olvidar las
diatomeas, han sido estudiadas extensamente en cuanto a sus principios antibac-
terianos.
El briozoario Frustra fo/iaceae produce el antibiótico dihidroAustramina, que
también es un compuesto bromado, miembro de la serie de alcaloides del grupo
de la fisostigmina.
Los agentes antivirales (paolina 11, por ejemplo) contenidos en los tejidos y Aui-
dos de moluscos pelecípodos, parecen poseer aplicaciones biomedicinales, pues
son biológicamente eficaces y han mostrado inocuidad al administrarse a animales
por vía oral.
5.6.3. Antihelmínticos
Digenea simplex es un alga roja muy utilizada como antihelmíntico en la medici- ~f'
na popular de Japón. Junto con otros compuestos similares, esta actividad se asigna: '"•
a un ácido a-kaínico (2-carboxi-3-carboximetil-4-isopropenil-pirrolidina). Es activo ,)
frente a gusanos parásitos nematelmintos, triquina y solitaria; varios preparados han
sido patentados a partir de él por Takeda Pharmaceutical Industries. Un compuesto
químicamente relacionado es el ácido domoico, que también es un reputado anti-
helmíntico y ha sido aislado de Chondria armata.
5.6.4. Anticoagulantes
Los anticoagulantes de algas marinas son bien conocidos y se ha obtenido un
anticoagulante similar y farmacológicamente prometedor a partir de la anémona
marina Rhodactis howesii.
5.6.5. Sustancias antitumorales y carcinógenas
La naturaleza tóxica de la liebre marina del océano Índico (Do/abe/la auricula-
ria) fue conocida por los antiguos griegos. Actualmente se ha llegado al aislamiento
de diversos antitumorales muy potentes, denominados dolastinas 7-9. Un produce
to tóxico obtenido de la cubierta externa de los pepinos de mar es una mezcla de
saponinas y posee propiedades antitumorales, así como actividad neuromuscular.
Diversas algas se han mostrado capaces de inducir tumores y neoplasias.
80
J:.i,l>Ni
,.,,,,,. 5.6.6. Sustancias cardioexcitantes
Estos compuestos peptídicos se han registrado en algunos gastrópodos y otros
organismos marinos.
5.6.7. Sustancias y hormonas del crecimiento
Diversas plantas, capaces de crecer a temperaturas extremadamente bajas, pro-
ducen sustancias estimulantes e inhibidoras del crecimiento. De la esponja del Ca-
ribe y Cryptotethya crypta, se han aislado nucleósidos no usuales. Los tejidos de los
peces contienen hormonas que poseen actividad sobre los mamíferos. Los extractos
de algas marinas son bien conocidos en cuanto a su actividad de citoquinina, que
contribuye al valor de las algas marinas como fertilizante. A este respecto, véase
también la duboisia en cuanto a los efectos sobre el rendimiento en alcaloides y a
Brain (en Faulkner y Fenica!, 7977) en relación con la intensificación de los efectos
herbicidas por los extractos de algas marinas.
5.6.8. Hemaglutinas y aglutinas tipo lectinas
Se conocen bien como componentes de plantas terrestres; en 7954 se aplicó el
término lectina a las sustancias de tipo anticuerpo que, preferentemente aglutinan
los eritrocitos de ciertos grupos de sangre humana. Estos compuestos, de estructura
probablemente proteínica, se han detectado en muchos organismos marinos, entre
ellos moluscos, huevos de peces (como el besugo) y algunas algas marinas. Blunden
y Rogers (1975) han estudiado la frecuencia con que se dan estas sustancias en las
algas marinas británicas y Rogers (en Faulkner y Fenica!, 1977) ha pasado revista a su
presencia en organismos marinos en general.
5.6.9. Hipotensores
El género Laminaría, así como otras algas, contienen la laminina (5-amino-5-
carboxipentil)-trimetilamonio (sal de amonio).
11-:-:
5.6.10. 1nsecticidas
En Japón, desde la antigüedad se conocen las propiedades insecticidas del ané-
lido marino Lumbriconerís heteropoda, comúnmente utilizado corno cebo para pe-
ces. De este gusano se aisló la nereistoxina, que posee propiedades de rápida aneste-
5.6. El mar como fuente de fármacos 81
·1,1
sia sobre insectos y es tóxico para peces y mamíferos, afectando al sistema nervioso
y al corazón. Los estudios sobre este compuesto han llevado a la introducción del
pesticida sintético denominado Padan (fig. 5.2).
Figura 5.2. Fórmula química del pesticida sintético Padan.
5.6.11. Prostaglandinas
Estos compuestos constituyen un grupo de sustancias biológicamente po-
tentes, con amplio espectro de actividad, cuyas funciones fisiológicas precisas han
sido objeto de numerosas investigaciones (Cohen, 1985, 1986). Aunque conoci-
das desde 1930, quedaron relegadas en principio por su escaso interés, hasta que
en 1962 fueron determinadas las estructuras de dos de ellas. Todos los compues-
tos están basados estructuralmente en el ácido prostanoico, que por sí mismo es
inactivo.
Cinco series (A+) derivan de la modificación del anillo ciclopentano y pueden
obtenerse sintéticamente. La fuente natural más rica en prostaglandina, hasta aho-
ra descubierta, es el coral Plexaura homoma//a, encontrado en el área del Caribe;
produce prostaglandina A2 (PGA2) y sus derivados.
5.6.12. Toxinas
Son muchas las toxinas encontradas en los seres de vida marina: irritantes, esti-
mulantes y depresoras del sistema nervioso central, sustancias hemolíticas y vene-
nos protoplasmáticos. La mayoría de los principios tóxicos de origen marino son
muy variados, que pueden ser productos proteicos, de tipo lipídico, saponinas, de-
rivados de colinas o guanidinas.
Se requiere una extensa investigación para llegar a determinar la importancia
farmacológica de muchos de estos compuestos, pero se ha sugerido que los que
poseen efectos neutrótropos (como los moluscos bivalvos), pueden dar lugar a fár-
macos importantes.
Dos potentes toxinas, ambas con complejos heterocíclicos nitrogenados, son la
saxitoxina (de moluscos, productora de intoxicación con parálisis y estructura quí-
mica debida a varios dinoAagelados) (ng. 5.3) y la tetrodotoxina (veneno del pez
globo). En este caso la tetrodotoxina ha sido citada como inductora de relajación
de los espasmos y paliativo del dolor en cánceres terminales.
82
,¡,I ¡J; ,1
;'i!l':'i!¡
Figura 5.3. Estructura de la toxina paralizante saxitoxina.
Jl,I liai, 1
5.6.13. Vitaminas
,,;; (:' ·I
Extractos de diversas algas marinas contienen vitamina C, ácido fálico, ácido fo-
línico, niacina y vitamina B. Posee un gran valor comercial la utilización de estas sus-
tancias, tanto que propiciaron cultivos de algas, sin embargo existen dificultades en la
separación de las vitaminas de los numerosos principios tóxicos también presentes.
El hígado de peces es ampliamente conocido como fuente importante de vitaminas.
Aunque los productos citados y otros muchos recientemente aislados han teni-
do uso directo en medicina, esto nos lleva a encontrar en el mundo marino precurso-
res de moléculas activas, que pueden ser sintetizados o utilizados como modelo.
5.7. FUENTES GEOGRÁFICAS
Dos factores determinan las fuentes geográficas comerciales de un fármaco,
como son la facilidad para obtener la planta en un determinado entorno y los fac-
tores económicos asociados a la producción de un fármaco en determinada área.
México posee un enorme potencial, primero en cuanto a la diversidad biológica, y
segundo por el extenso litoral marino.
Muchas plantas crecen igualmente bien en numerosas localidades que poseen
climas similares; y como las condiciones económicas cambian en cada lugar, la reco-
lección o el cultivo de una planta medicinal varía también de acuerdo con dicha cir-
111
cunstancia. El desarrollo de los países puede también basarse en el cultivo de plan-
tas medicinales y, a este respecto, India y el Sureste Asiático han sido particularmente
activos (Husain, 1981).
La canela, tradicionalmente producida en Sri Lanka, ha sido cultivada en las
islas Seychellers como producto comercial, con tal éxito que a la planta se le ha
considerado actualmente ¡una mala hierba! La canela también crece bien en África
Occidental, pero allí no es utilizada comercialmente.
Sin embargo, una planta puede crecer bien en diversas situaciones, pero no
producir los mismos constituyentes (como las quinas, que crecen en considerable
altitud o en las llanuras).
,;·-1;1' El cultivo de Datura stramonium en Inglaterra como planta anual semirresis-
tente ha resultado al final antieconómica y gran cantidad de esta materia prima se
1
5.7. Fuentes geográficas 83
1
importa hoy de Europa Oriental. Igualmente, en Estados Unidos donde durante
un tiempo utilizaron las drogas de solanáceas y digitales nacionales, hoy adquieren
estas materias primas en Yugoslavia, Bulgaria y Hungría, así como en Sudamérica.
Durante la Segunda Guerra Mundial y después de ella, la producción de agar fue
iniciada en las zonas de Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica, pero con el resurgi-
miento de la industria japonesa las anteriores han sido desplazadas.
Así, una reciente escasez de goma arábiga, procedente del Sudán, propició la
explotación de la goma de Nigeria. El auténtico jengibre procedía en otro tiempo,
exclusivamente de Jamaica, pero una disminución de la producción de ese país y
una gran mejoría en la calidad de algunos jengibres africanos ha conducido al em-
pleo de éstos, así como del jengibre chino, a gran escala.
J
El estoraque oncinal derivaba antes tan sólo del Liquidambarorienta/is, de Turquía,C.-~ f·""'"'·
pero una limitación en la producción llevó a la admisión, por numerosas farmaco-:~;~.
peas, del estoraque americano, L. styraciftua. De igual manera, una explotación de lauv:,,.
raíz de ipecacuana de Río (Brasil), motivó el uso de las variedades de Cartagena, Ni-,·,•.?>"''
caragua y Panamá, susceptibles de obtenerse de un área mucho más amplia de Amé-
rica del Sur y Central. Los intentos por cultivar la droga en otras áreas (Malaya,
ejemplo) han conseguido tan sólo éxitos limitados. Por el contrario, las quinas, origi-
narias de los Andes de Sudamérica, se introdujeron con gran éxito en Indonesia (par-
ticularmente en Java) y en India. Estos países se han convertido en las principales fuen-
tes geográficas de la corteza de quina y sus alcaloides. Java se rindió a los japoneses en
1942; como India normalmente consume la mayor parte de su propia producción de
quinina, tuvo lugar una gran disminución de este vital alcaloide en un tiempo en que
grandes ejércitos luchaban en zonas palúdicas. Afortunadamente los avances en sín-
tesis orgánica permitieron la producción de antipalúdicos sintéticos a gran escala.
La intervención de los gobiernos en la exportación de materias primas puede afec-
tar a fuentes geográficas. Así, el Gobierno de India limita la exportación de reíz de
rauwolfia, permitiendo tan sólo el extracto, de precio mucho más elevado. En conse-
cuencia, el abastecimiento de dicha raíz se obtiene actualmente en Tailandia. Los cam-
bios de tipo legal en el cultivo de opio medicinal en Turquía pueden afectar even-
tualmente a esta fuente geográfica de la droga; así, las cápsulas de adormidera se han
cultivado a gran escala en Tasmania, pero en años recientes surgieron condicionantes
políticos contrarios a la continuación de esta fuente. Consideraciones políticas han cau-
sado también cambios en las materias prirnas para la obtención de corticosteroides.
Hasta 1970, la única fuente de materia prima intermedia, necesaria para la ela-
boración de esteroides contraceptivos, era la obtenida a partir de la diosgenina, ob-
tenida de México. Entonces, el gobierno de México nacionalizó la producción de
diosgenina e incrementó los precios hasta llegar a los que resultaban de la síntesis
total. Por ello, en años posteriores los fabricantes tuvieron que volver sus miradas
hacia otras materias primas de partida, como la hecogenina (del sisal), solasodina
(de So/anum spp), productos microbiológicos a partir de colesterol, estigmasterol,
sitosterol, escualeno y productos del petróleo. El más reciente resurgimiento de Chi-
na como productor de diosgenina de alta calidad y bajo precio ha cambiado nue-
vamente la situación.
11·''1·:I 1
¡J!l''I.¡:,'¡
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1,
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6.1. INTRODUCCIÓN
Ciertos factores se oponen a la dependencia de la industria farmacéutica , 0 ,,¿t,.¡
pecto al empleo de materias primas vegetales para la obtención de fármacos, y estos•"'>''"
factores han sido, en cierto modo, responsables de la resistencia de la industria
investigar la explotación del reino vegetaL Entre estos factores se encuentran:
1. Disponibilidad de la materia prima. Ciertas plantas, aun poseyendo una
elevada calificación en cuanto a fuentes de principios bioquímicos, no pueden · · ··"·"''''
producidas en cantidad económicamente suficiente para satisfacer la demanda.
ejemplo lo constituyen las semillas de Strophantus sarmentosus que, inicialmente,,,,.,''
en la investigación de precursores de corticosteroides (1950), se supo que contenían(\'\
un principio, la sarmentogenina, sumamente útil por su sustitución en el anillo e' '"'"
esteroideo. Estas plantas son lianas tropicales poco abundantes y de difícil cultivo.
2. Fluctuación de los abastecimientos y la calidad. La producción de drogas
vegetales está sometida a las Auctuaciones del clima, enfermedades de la planta·
ción, variación de los métodos de recolección y de desecación, que inAuyen en la
calidad y en la variación inherente a los principios activos referidos a plantas de la
misma especie, pero que poseen características genéticas diferentes. En consecuen-
cia existen diferentes concentraciones en principios activos.
3. Consideraciones políticas. Cuando un nuevo fármaco ha sido patentado con
éxito, el país de origen de la materia prima puede intentar explotar la situación, em·
bargando la exportación de la droga y elevando el precio de sus propias exportacio·
nes mediante el tratamiento de las plantas por el propio país, con vistas a obtener
los principios activos. Esto acaeció con Rauwolfio serpentina (India) y Dioscorea spp
(México). Históricamente, la producción de muchas especies de quina para la ex-
85
86 Cap. 6. Cultivo de células como fuente de fármacos
tracción del opio ha sido prerrogativa de determinados países. En la actualidad, la lo-
calización del cultivo de las adormideras en el mundo está dirigida, tanto por consi-
deraciones políticas como por un sentido común económico.
6.2. CULTIVO DE CÉLULAS Y APLICACIONES
BIOTECNOLÓGICAS
La industria ha mostrado claro interés en las posibilidades comerciales del culti-
vo de determinadas especies de células vegetales, bajo condiciones análogas a las de
producción de antibióticos, que pueden dar como resultado la obtención de medi-
camentos biológicos, con aplicación de la biotecnología, técnicas de fermentación,
biorreactores, etcétera.
Este sistema de innovación permite la producción y puede ajustarse a la de-
manda en todo tiempo y garantizar un productc de calidad constante. La shikoni-
na, colorante y antibacteriano, se produce comercialmente por cultivo de células
de Lithospermum y está en vías de desarrollo la producción de ginsenósidos y de
alcaloides antitumorales de Catharanthus roseus; también existen patentes japone-
sas de fabricación de alcaloides tropánicos mediante cultivo de tejidos de Ouboisia.
Durante los últimos cinco años ha tenido lugar una enorme cantidad de inves-
tigaciones en este campo, pero aún persisten problemas. Staba (1985), pionero en
la investigación del cultivo de células de plantas medicinales, ha establecido que ra-
zonablemente hay tantas losas como hitos en el camino del desarrollo de sistemas
de cultivo de tejidos para producción de metabolitos secundarios, con actividades
terapéuticas.
Fowler (1981) ha puntualizado que es muy importante analizar dentro de la
ciencia el criterio fundamental de relación costo/benencio respecto a la utilidad,
hecho que ha sido obviado claramente por los acontecimientos subsiguientes, to-
mando en cuenta que utilidad es la producción de células a través de técnicas bio-
tecnológicas.
El cultivo de plantas medicinales se revela como una inapreciable ayuda en
otros campos de la ntoquímica, principalmente en estudios biogenéticos y enzi-
máticos, como fuente para el aislamiento de metabolitos secundarios, para estu-
dios genéticos y, comercialmente, para la rápida propagación de cepas de alto ren-
dimiento.
6.3. CULTIVO DE CÉLULAS VEGETALES
11,1,1¡,.'.,I 11:
,,b1':l•·<I L,
El cultivo de células aisladas que crecen bajo condiciones controladas en medio
líquido o los cultivos de callus, consistentes en el desarrollo de masas indiferencia-
das de células sobre un medio semisólido, puede iniciarse a partir de tejidos paren-
""'',,, , quimatosos de tallos, raíces y otras estructuras vegetales (P R. White, Cultivation of
, li:
¡li 11 1
\
,:1
/ 6.3. Cultivo de células vegetales 87
P/ant and Animice//, en 1954, y el trabajo experimental de H. E. Street). El mante-
nimiento de estos cultivos depende de un adecuado suministro de nutrientes, así
como de factores de crecimiento y de un estricto medio de esterilidad.
Las células no diferenciadas contienen la información genética presente en la
planta. Mediante una adecuada manipulación del contenido hormonal del medio,
es posible iniciar el desarrollo de raíces, tallos y plantas completas a partir del cultivo
celular de cal/us y promover la división celular en un cultivo en suspensión. Se utili-
zan comúnmente diversas formas de cultivos en suspensión:
1. Cultivos en suspensión intermitente. En esta técnica las células se multi-
plican en un medio líquido, que es agitado continuamente para romper algunos
agregados celulares. Excepto para la circulación del aire, el sistema está cerrado en
que respecta a adiciones o sustracciones del líquido de cultivo. Es típico en este
tema que la inoculación de células al medio vaya seguida por un período de escaSch.c~·c,
actividad y después, tras el crecimiento de la masa, las células alcanzan un periodc:F~"'1,
de crecimiento y división exponencial. Finalmente se llega a una fase de crecimienc-"''"""
to estacionario en el que, probablemente, se ha agotado algún componente del
medio, esencial para el crecimiento. Éste puede recomenzar cuando las células
transferidas a un medio de cultivo nuevo o cuando se añaden nuevas cantidades
medio al cultivo original (fig. 6.1).
Transferir Cultivo en
a medio suspensión
semisólido de células
aisladas o en
Porción de callus _......:,, pequeños
_ ____,, a medio ajustado ,,,,,--- agregados
con hormonas ~~=
Superficie esterilizada Diferenciación
del corte del tallo joven Desarrollo
de ca/lus ..··.·_; de órganos
con meristemo activo ,.,,
Figura 6.1. Cultivo de células en suspensión intermitente.
2. Cultivos semicontinuos. En este caso el sistema es abierto y está definido
por una eliminación periódica del cultivo y adición de medio reciente, sistema por
el cual el crecimiento del cultivo se mantiene continuo.
3. Cultivos continuos. Dos formas de este sistema abierto son la quimiostática
y la turbostática, en las que el volumen del cultivo permanece constante y, tanto el
medio reciente como el propio cultivo son, respectivamente, añadidos y separados
de forma continua. El carácter esencial de estos dos sistemas es que la proliferación
celular tiene lugar bajo condiciones constantes.
En el sistema quimiostático se consigue una situación constante mediante
adición del medio en el que se ha ajustado un determinado nutriente para que s<ca
88 Cap. 6. Cultivo de células como fuente de fármacos
) 1!111 1
;,,:¡¡1¡::¡
un /imitador de crecimiento. Esto contrasta con el método de cultivo intermitente
en suspensión, en el que las condiciones son transitorias, con lo que las células pro-
1!i'i il ducen por sí mismas cambios continuos en su propio crecimiento y metabolismo.
Comúnmente en los estudios a escala piloto se utilizan fermentadores de cin-
co a 15 litros de capacidad y el incremento de las dimensiones hasta de 20000 li-
tros en Alemania y Japón, ha ocasionado problemas de ingeniería de considerable
complejidad.
"'" 6.4. PRODUCCIÓN DE METABOUTOS SECUNDARIOS
La información genética requerida para la manufactura de metabolitos secun-
darios está también presente en las células indiferenciadas de las especies en cues-
;I ¡:
tión y, cuando son activados, darán lugar a la producción de estos principios. Este
,1 ,fl 111 aspecto del cultivo de células ha despertado mucho interés, debido al deseo de
(
\,l','i',11 producir el crecimiento de determinadas células vegetales a escala comercial para
1!111,
la producción de metabolitos apreciados.
El pionero en el cultivo de células de plantas medicinales es E. J. Staba, de la Uni-
versidad de Minnesota, este grupo fue el primero en demostrar que muchas plan-
tas medicinales pueden producir sus metabolitos secundarios en cultivos de célu-
las, aunque, por lo general, a bajo rendimiento.
En la actualidad, gracias a los avances en biotecnología e ingeniería genética,
se ha superado enormemente la pérdida de metabolitos interesantes como en la
producción de heterósidos cardiactivos, antraquinona, algunos esteroides como los
ginsenósidos y alcaloides diversos.
Mediante el estúdio intenso de los medios nutrientes y la laboriosa selección
de variedades de alto rendimiento, a lo largo de varios años los investigadores han
',\•1') ',
conseguido en algunos casos rendimientos que, expresados en porcentaje de peso
·1·1
seco de masa celular, son de cinco a 10 veces mayores que el rendimiento conse-
,pi ,111 1
guido a partir de la propia planta. Resultados prometedores a este respecto han
sido obtenidos en la producción de heterósidos cardiactivos, antraquinona, algunos
esteroides como los ginsenósidos y alcaloides diversos. Para selección de cepas de
rendimiento alto (quizá contadas plantas en varios millares), Weiler y Zenk emplea-
ron el radioinmunoensayo.
A veces aparecen en los cultivos compuestos no detectados en la planta origi-
nal; así, una nueva cumarina, la rutacultina, ha sido aislada de cultivos celulares en
suspensión de Ruta graveolens. Se han caracterizado dos nuevas chalconas en culti-
vos estáticos (callus) de Glycyrrhiza echinata; nuevos alcaloides menores y antraqui-
nonas de Cinchona ledgeriana y C. pubescens y alcaloides tropánicos en cultivos
en suspensión de células de raíz de belladona, imposibles de obtener en plantas ori-
ginales. Otras plantas producen en cultivos de estos tipos un espectro de metabolitos
secundarios, distintos de los encontrados en el estado natural de la planta. Con culti-
vos de Catharanthus roseus, por ejemplo, investigaciones recientes se han orientado
a la producción de los alcaloides diméricos vinblastina (fig. 6.2) y vincristina, impor•
6.4. Producción de metabollcos secundarios 89
cantes compuestos utilizados como anticancerosos. Los alcaloides se producen al fi-
nal de una compleja secuencia biogenética, en la que son producidos primeramen-
te los monómeros.
HO
Figura 6.2. Estructura química de la vinblastina.
Estos últimos, entre ellos los de tipo corinanrina, estricnina y aspidospermina,
pueden ser producidos (0.1-1.5%) en cultivos que emplean el medio de Zenk para
la producción de alcaloides. Cultivos diversos de células, derivados de cada especie
vegetal, pueden variar enormemente en su capacidad de síntesis, de tal forma qu_e,
en el caso anterior, son posibles cepas productoras de elevada proporción como la
serpentina.
Con frecuencia, como se ha observado en Dioscorea deltoidea, por ejemplo, cé-
lulas de división rápida producen escasa o nula cantidad de metabolitos secundarios,
que resulta necesario un paso del medio de crecimiento al medio de producción
para que se efectúe la biosíntesis necesaria. También pueden afectar al metabolis-
mo variaciones en el relativo contenido hormonal del medio de crecimiento; así,
Morris (1960) da cuenta de que concentraciones reducidas de 2,4-D incrementan la
formación de alcaloides en cultivos de Catharanthus roseus y, por su parte, Rhodes
et al. (1986) hallaron un incremento del quíntuple de contenido en alcaloides, en
un cultivo de Cinchona /edgeriana, cuando las células son transferidas de un medio
con 2, 4-D, benziladenina a otro que contiene IAA y zeatin-ribósido (véase el cap. 11
sobre hormonas vegetales).
'1
Aunque mediante el cultivo de células en el laboratorio se ha logrado la pro-
ducción de alcaloides con resultados satisfactorios, de un considerable número de
plantas medicinales, se ha experimentado, en cambio, un fracaso en cuanto a la
obtención de quinina y quinidina de cultivos de cinchona, así como morfina y co-
deína en los de Papaver; no obstante, en ambos casos se han formado otros alcaloi-
des. Hasta cierto punto, los problemas anteriores van siendo superados mediante
el empleo de raíces transformadas y, en el caso de la biosíntesis de morfina, parece
que puede ser responsable la falta de desarrollo de laticíferos en el cultivo de células
no organizadas. En similar circunstancia, referido al cultivo de algunas plantas pro-
ductoras de esencias, el rendimiento sufre una severa limitación, probablemente
debido a la ausencia de estructuras de almacenamiento como glándulas, conductos
1¡1
90 Cap. 6. Cultivo de células como fuente de fármacos
y tricomas. Banthorpe et al. (1986) han demostrado que en Rosa damascena, los
cultivos en suspensión y callus apenas contenían monoterpenos, pese a que, del
aparentemente inactivo cal/us podían extraerse enzimas de alta actividad para la
conversión de mevalonato e IPP en geranio! y nerol. Esto es corroborado por Lappin
et al. (1987), quienes encontraron que cuando se añadían a cultivos de Lavandula
angustifolia, los aldehídos alcoholes geranio!, nerol y citronelol, una vez formados,
desaparecían de los cultivos al cabo de unas 15 horas.
Se ha observado que el origen (tallo, raíz, etc.) del callus puede desempeñar un
papel importante en la determinación de la bioquímica del cultivo subsiguiente. Es
también conocido que en el seno de un cultivo tienen lugar cambios en las carac,-
terísticas genéticas de las células, de forma que el cal/us seleccionado por sus pro-
piedades bioquímicas específicas puede requerir una reselección, transcurrido un
periodo de tiempo. En pocos casos, como es la formación de antraquinonas, puede
realizarse la selección basándose en reacciones coloreadas, pero por lo general son
necesarios ensayos como el RIE.
También pueden tener lugar grandes cambios en el número de las células culti-
vadas. Así, Tabata et al. (1974) advirtieron que con un cultivo especial en suspensión
de células de Datura innoxia había un nivel de 32 % de células diploides, y la mayor
parte de remanente de nivel tetraploide, comprendidas en cuanto a su constitución
entre 4n-5 a 4n + 3 (véase cap. 10, referente a tipos extracromosómicos). Otra cepa
no contenía células diploides sino células con 46 y 44 cromosomas en las proporcio-
nes de 79 y 21 %, respectivamente. No obstante, en lo que se refiere a producción de
alcaloides, Kibler y Neumann (1979) encontraron que los cultivos de suspensión
de células de D. innoxia no mostraron diferencias en cuanto a producción de alca-
loides tropánicos (cfr. hops de plantas 1n y 2n), pero en clones de cultivos de célu-
las, derivados de protoplastos en Hyoscyamus muticus, Oksman-Candentey et al.
(1986) encontraron que cultivos de plantas 1n eran más ricos en hioscina o escopo-
lamina que los de planta 2n.
6.5. METABOLISMO SECUNDARIO INDUCIDO EN CULTIVO
DE CÉLULAS
'~111.1'¡rII Las células no diferenciadas de un cultivo en suspensión de una planta son ge-
,J!:,., neralmente totipotentes y poseen la estructura genética completa de la planta to-
tal, muchos genes, incluidos los implicados en el metabolismo secundario, son re-
fil/':'- !I
primidos, con la consecuencia de que los rendimientos en los principios deseados
J}I.!· 'I
en tales cultivos son decepcionantemente bajos.
Un gran número de metabolitos secundarios pertenecen a una clase de sustan-
cia denominada fitoalexina. Son productos relacionados con situaciones de estrés,
elaborados normalmente por la planta como respuesta a estímulos producidos por
factores físicos, químicos o microbiológicos.
Cuando los cultivos de células son sometidos a tales inductores, algunos genes
son, por así decir, desreprimidos, dando como resultado, entre otras cosas, la forma"
6.6. Conversiones bioquímicas 91
ción de metabolitos secundarios que se encuentran en la planta entera. La técnica
está siendo cada vez más utilizada en estudios de cultivos celulares, y en el cuadro
6.1 se reúnen ejemplos de una serie de inductores.
6.6. CONVERSIONES BIOQUÍMICAS MEDIANTE
CULTIVOS DE CÉLULAS VEGETALES
En la misma forma que puede efectuarse la modificación de un sustrato de-
terminado, mediante fermentación microbiana, pueden también emplearse con el
mismo fin los cultivos en suspensión, de plantas.
La capacidad de los cultivos celulares de Oigitalis /anata para efectuar glucos¡, /''¡
laciones, hidroxilaciones y acetilaciones es de una posible significación comerciahc'' ,!!
Reinhard y cols. demostraron que su cultivo celular, con cepa 291, cultivado en bici¡;';::;~
rreactores con aire forzado es particularmente eficaz en la conversión de ~-metildi;.,_)
gitoxina en ~-metildigoxina (hidroxilación en 12 B).
La explotación comercial de este proceso hará posible utilizar los considerables 4
depósitos de digitoxina que se acumulan como subproducto en la manufactura de::{;l
digoxina a partir Oigita/is /anata. Más recientemente, Stricker (1986) da cuenta de¡7 ):'
una alta eficacia en la hidroxilación de la propia digitoxina, utilizando suspensionest,s ·
de células de Oigitalis /anata en un proceso que se realiza en dos fases; la primera¡, /. i
de ellas consistente en la proliferación de células de un medio de crecimiento y, la t.U
segunda, en el trasvase a un adecuado medio de producción (fig. 6.3).
o
o
Figura 6.3. Estructura química de la digitoxína.
Con cultivos celulares tanto de Oigitalis /anata como de Thecetia neriifolia, han
sido biosintetizados nuevos cardenólidos a partir de precursores añadidos.
Ciertos cultivos de células en suspensión de O. purpurea y de zanahoria pueden
convertir la digitoxigenina en periplogenina (5-~-hidroxilación); Jones y Velicky, me-
92
Cuadro 6.1. Producción inducida de metabolitos en cultivos de células, por diversos
inductores.
Inductor Cultivo en suspensión Efecto
------ -----------
Luz muy intensa Cof/ea arabica Estimulación de producción de
cafeína .
Colchicina Voleriono wallichii . Incremento del séxtuplo en
; valepotriatos con seis nuevos
' compuestos (no debido amayor
1:,11,1!1' -·-·
_,, __ ,,,,, __ nivel de ploidía).
:Ji¡:
Sulfato de cobre Uthospermum erythrorhizon Gran incremento de producción
de shikonina.
Tiosemicarbazida Ponox ginseng Promueve la biosíntesis de
saponinas einhibe la producción
defitosterol.
. _,,_ - -- _______ ,_,_., _
l-triptófano (precursor de Cinchona pubescens Aumento de la producción de
biosíntesis de alcaloides C. ledgeriana alcaloides.
quinoleínicos) .
-----
Preparación de Planta de tabaco Acumulación de capsidiol.
Phythophytora megasperma
Conidios no viables del Gossyp1Um arboreum Incremento centuplicado en
hongo del marchitamiento, gosipol, tras 120 horas de
Verticil/ium dah/íae incubación.
Conidios no viables del Cephalotaxus harringtonia Enorme incremento de contenido
hongo del marchitamiento, de alcaloides.
Verticillium dahliae
Preparación de carbohidrato Thalictrum rugosum Incremento de más del cuádruple
de levadura de berberina.
-------------
Levaduras (libres Ruto graveolens Incremento de producción de
inmovilizadas) epóxidos de acridona, pero no
rutacridona.
- - - - - - - - - - - - - - - - - - _,_ ········· -- '----------------- -·- _,_
Phytophthora, Cinnamomi Cinchona ledgeriana Incremento de producción de
1!1 11;·1;;¡ y Aspergillus niger (micelios antraquinonas.
,J;fiil:,
esterilizados)
6.6. Conversiones bioquímicas 93
<liante cultivos de zanahoria, lograron una biooxidación de la gitoxigenina al nuevo
compuesto 5-B-hidroxigitoxigenina. Cultivos en suspensión de células de Strophan-
thus gratus realizan diversas conversiones de digitoxigenina (Furuya et al., 1988).
Se han demostrado bioconversiones de monoterpenos con líneas de células de
Mentha capaces de transformar la pulegona en isomentona y la ( - ) mentona en
( +) neomentol. Cultivos en suspensión de Can na bis sativa son capaces de conver-
tir el cannabidiol en cannabielsoína (fig. 6.4) y cultivos de la especie no alcaloídica
Si/ene alba efectúan con gran selectividad desmetilaciones de papaverina.
CH 3
"' OH
"::
H3C
/1/
HiC o C,H 11
Figura 6.4. Estructura química del cannabidiol.
La ruda (Ruta graveolens) y sus cultivos de tejidos normales contienen
número de componentes, entre los que se incluyen furanocumarinas, derivadas de-0 ~ 1
7-hidroxicumarina (fig. 6.5). Steck y Constabel (1974) mostraron que dos moléculas~c:'-,ci:
químicas miméticas del precursor de la 7-hidroxicumarina, que son derivados 4-me+ """-"
til y 8-metil, dan lugar, cuando se siembran en el cultivo celular de Ruta, a diversos'"
correspondientes análogos no naturales.
rYºrº
~
OH
Figura 6.5. Estructura química de la hidroxicumarina.
Se ha demostrado la existencia de muchas otras transformaciones bioquími-
cas mediante cultivos de células, entre ellas epoxidaciones, esterificación y saponi-
ficación, glucosilación, hidroxilación, isomerización, metilación y desmetilación y
oxidación.
Para que esta técnica sea viable comercialmente, el producto por obtener ha de
ser lo suhcientemente importante, el sustrato de fácil disposición en las cantidades
convenientes y la reacción no ha de ser de las que se realizan fácilmente mediante
microorganismos o por medios químicos.
,, 94
,~l!ltiL' 1
1
6.7. CÉLULAS VEGETALES INMOVILIZADAS
Una reciente innovación es el empleo de células vegetales inmovilizadas, del
mismo modo que las enzimas inmovilizadas, para efectuar reacciones químicamen-
te difíciles. Reinhard et al. (1980) han dado cuenta de la inmovilización de células de
Dígíta/ís /anata, suspendiéndolas en una disolución de alginato sódico, precipitación
del alginato y las células retenidas, con solución de cloruro cálcico, división del pro-
ducto en forma de píldoras, dejándolo endurecer después.
Los gránulos canalizaron la conversión de digitoxina a purpúrea-glucósido A e
hidroxilaron la ~-metildigitoxina dando ~-metildigoxina.
Aunque la actividad hidroxilante de las células atrapadas fue, aproximadamen-
te, la mitad de las células en suspensión, las píldoras poseen la ventaja de que la
TfiCll!I ¡
biocatálisis es reutilizable durante periodos que se extienden a más de 60 días.
Otros investigadores dan cuenta de la transformación de codeinona a codeína
mediante células inmovilizadas de Papaver somniferum. Se ha utilizado glioxal de
enlaces cruzados poliacrilamida-hidrazida, como agente inmovilizante para células
de Mentha que efectúa las reducciones n;encionadas de monoterpenos; la técnica
ha sido posteriormente desarrollada por detención de la división celular no deseada
de las células retenidas mediante irradiación gamma.
6.8. CULTIVO DE ÓRGANOS
De la misma forma que es posible cultivar células vegetales indiferenciadas,
pueden también mantenerse cultivos asépticos en suspensión de hojas y raíces.
Los órganos pueden obtenerse mediante cultivos, bien por diferenciación de
te-jidos de callus mediante una adecuada manipulación hormonal o bien por el
uso de raíces esterilizadas o de zonas de crecimiento de las plantas enteras o por
semillas.
Es frecuente que estos órganos cultivados sean capaces de sintetizar metaboli-
tos secundarios que no existen o se presentan en bajo rendimiento en las células de
cultivo normal. Así, la producción de cardenólidos en cultivos de Digita/is /anata y D.
purpurea se incrementa a medida que aumenta la diferenciación tisular.
Referente al cultivo de callus de Solanáceas productoras de alcaloides tropá-
nicos, cabe decir que tiene lugar un incremento de los alcaloides al desarrollarse
las raíces de dichos cultivos. En contraste con lo anterior, en que la diferenciación
de la hoja sólo produce pequeña cantidad de alcaloides, los cultivos de órgano de
la hoja de Catharanthus roseus y de Rauwolfia serpentina sintetizan una diversidad
de alcaloides. Recientemente se han detectado alcaloides diméricos en cultivos de
órganos de C. roseus.
Los dímeros se encuentran tan sólo en los cultivos que también contienen vin-
dolina catarantina (Endo et al., 1978). Zito y Staba (1982) encontraron que, mientras
que los cultivos en suspensión de células de Papaver bracteatum producían orien-
6.8. Cultivo de órganos 95
talidina y sanguinarina, los cultivos de raíz y tallo producen tebaína. Anderson et al.
(1982) han observado la producción de los cuatro alcaloides quinoleínicos mayores
en las hojas, en la raíz; y en cultivos en suspensión de raíz de Cinchona ledgeriana;
además, los cultivos de raíz contenían quinina y quinidina.
Estos alcaloides predominantes no habían sido encontrados en cultivos de cé-
lulas indiferenciadas (lig. 6.6).
H;lo
a) b)
---. -_~H=CH 2
HO
H N
ºu:)
1
N
CH 30
o ~
Figura 6.6. Estructura química de a) la quinidina, y b) de la
quinina.
6.8.1. Cultivo de raíz pelosa
Recientemente se ha demostrado que ciertas bacterias del suelo, del género
Agrobacterium, dan lugar a una transformación de las células vegetales por intro-
ducción en su genoma t-ADN de un plásmido bacteriano. Estas raíces transforma-
das, producidas por inoculación a la planta hospedera, cuando crecen en un medio '"N'
desprovisto de hormonas dan lugar a un copioso número de raíces que se denomi-
nan "raíces pelosas".
Cuando se elimina el Agrobacterium, las raíces continúan desarrollándose pro-
fusamente. Para algunas plantas que normalmente producen metabolitos secunda- •"""
rios, se ha observado que las raíces pelosas acumulan estos metabolitos en cantida-
des comparables a las halladas en la planta normal intacta. Así, Robins, Rhodes et
al. (1986) han encontrado que este es el caso respecto a los pigmentos betalaínicos,
alcaloides nicotínicos e hiosciamina en las raíces pelosas de Beta vulgaris, Nicotiana
rustica y Datura stramonium, respectivamente.
En cada caso las raíces fueron transformadas con Agrobacterium rhizogenes y
cultivadas sin litohormonas. Para D. stramonium la masa de células se incrementa
55 veces durante 28 días de incubación, lo que representó un incremento en la
velocidad de desarrollo 15 veces mayor que el que tiene lugar en cultivos celulares
normales. Kamada et al. (1986) refieren resultados similares en Atropa belladonna.
En el caso de las raíces pelosas de Cinchona ledgeriana, transformadas con Agro-
bacterium tumefaciens, la producción de alcaloides quinoleínicos fue comparable a
la que tiene lugar en la planta intacta.
11·'1 96
,,1il!F 11'11
6.9. PROPAGACIÓN CLONAL
Mediante el ajuste de los reguladores del crecimiento de la planta en el medio
de cultivo de células, es posible promover la diferenciación de órganos a partir de
tejidos de callo y orientar este hecho hacia la producción de plantas enteras. Como
todas las células del callo derivan de un mismo meristemo, todas las plantas rege-
neradas habrán de ser genéticamente idénticas. Este hecho tiene obvias implica-
ciones comerciales respecto a la producción, en un corto periodo de tiempo, de
cosechas uniformes derivadas de un pequeño número (o eventualmente un solo
individuo) de las plantas deseadas.
,:¡,n:i,11
En la práctica pueden ocurrir cambios genéticos en las células durante su culti-
,,l,i t'.il, vo artificial, con una cuidadosa regulación del medio. Sin embargo, se ha demostra-
do, al menos para la Datura innoxia, que por diferenciación, las plantas normales 2n
,:,1111'11,
son distintas de los tipos cromosómicos anormales, que favorece a aquéllas.
Las aplicaciones prácticas del proceso a gran escala se presentaron en el Sim-
posio de Knoxville, Tennessee (1980), donde, L. W. Levy (1981) informó que, en re-
lación con el interés farmacéutico, en Ecuador se ha aplicado a gran escala comer-
cial el cultivo in vitro de la propagación de clones de plantas de pelitre. La escala
del problema es evidente en cuanto a su objetivo original, que era producir, a par-
tir de 57 clones superiores seleccionados, aislados durante un periodo de investi-
gación de 10 años, hasta 1976, doce millones de plantas por año para alcanzar un
nivel de plantación suficiente para cubrir 10 000 hectáreas de campo durante cua-
tro años.
Ello requiere cuatro periodos: a) iniciación del cultivo; b) subcultivo para la
multiplicación de los brotes; c) enraizado de las plántulas; d) maduración para el
trasplante al campo. Mediante el empleo de un sistema de turnos de 24 horas, para
la manipulación de los cultivos, al cabo de unos ocho meses la operación alcanzó el
nivel de producción previsto de 62 000 plantas por mes.
Cada tanda de 62 000 plantas se llevaba a una "granja de propagación''. a una
altitud considerablemente inferior a la de las granjas comerciales finales, permane-
ciendo en riego de cuatro a seis meses. Durante este tiempo las plantas jóvenes
alcanzan un rápido desarrollo vegetativo y son adecuadas para una propagación
vegetativa final, que incrementa su número en 15 veces, para dar las 930000 plantas
requeridas por mes.
El ritmo de desarrollo del número de plantas jóvenes para el trasplante a la
granja comercial es crucial, debido a que en los Andes ecuatorianos la estación de
siembra está restringida a los 90 días comprendidos entre octubre y diciembre, du-
rante los cuales las condiciones atmosféricas son adecuadas. En consecuencia, los
resultados beneficiosos globales de la propagación en cultivo de tejidos para la in-
dustria del pelitre en el Ecuador son:
1. Posibilidad de introducir cepas seleccionadas de alto rendimiento a escala
comercial en corto tiempo.
2. Creación de características de crecimiento mejoradas.
6.9. Propagación clonal 97
3. Mayor facilidad de planeamiento de la plantación. Una técnica similar fue
puesta a punto para la producción comercial de Oatura sanguínea, la ma-
yor fuente de hioscina (escopolamina) (fig. 6.7).
o~
OCO Ph
1
CH,OH
Figura 6.7. Estructurn química de escopolamina.
La propagación clonal es un método de valor potencial para producción de
variedades de alto rendimiento, en especies que tienden a ser variables cuando se
reproducen a partir de semillas. Así, el hinojo (Foenicu/um vulgare) comúnmente
llamado eneldo, por ejemplo, es genéticamente heterocigótico y produce amplias
variaciones, tanto en el rendimiento de esencia, como en su composición. Miura
et al. (1987) han realizado pruebas durante dos años, respecto a la producción de
plantas de uniformidad clonal, derivadas de embriones somáticos de progenito-
res adecuados. En las plantas normales, propagadas sexualmente, el contenido en
anetol de sus frutos varió de o a 12.9% (media 2.82%), mientras que en las plantas
clonales la distribución Auctuó entre límites más cercanos: 0.7-3.0 (media 1.92 %).
El hinojo es muy utilizado como hierba aromática en la industria culinaria,
pues sirve de base para aromatizar mariscos o en la fabricación de licores en los
países nórdicos. En países europeos se consume el bulbo y las hojitas de manera
habitual.
El método ha sido también sugerido para aplicarlo a una larga conservación
de genotipos valiosos de Oigita/is !anata (1986) y para la propagación de Vanil/a
p/anifolia.
•·-•·. 'fiÍ;t1v~tw,11t,,tfl1i
11 Ji JV@ñltÍ@I f@il!M
Las drogas que finalmente pasan al plano de la manufactura farmacéutica han
de hacerlo a través de diversos estadios, todos los cuales pueden inAuir en la na-
turaleza y concentración de los principios activos presentes. Estos aspectos han de
considerarse bajo los epígrafes de clima, plantas cultivadas y plantas espontáneas,
recolección, desecación y conservación o almacenamiento; tomando muy en cuen-
ta el estado fenológico del cultivo y la zona geográfica.
[Link]
La naturaleza y cantidad de metabolitos secundarios presentes en las plantas se
ven afectados por la temperatura, lluvia, orientación, duración del día (incluyendo
la calidad de la luz) y altitud. Estos efectos han sido estudiados mediante el culti•
vo de determinadas plantas en diversas áreas climáticas y la observación de sus va-
riaciones; hay numerosos centros en el mundo dedicados a este tipo de investiga-
ción. Entre los hallazgos se encuentran los trabajos sobre cáñamo indio (EI-Kheir et
al., 1986) cuyas semillas, cuando se cultivan en Inglaterra, son ricas en CBD y des-
provistas de tetrahidro cannabinol, mientras que las mismas cultivadas en Sudán,
comienzan a producir THC en su primera generación y alcanzan, en la segunda, has-
ta 3.3% de THC, con la subsiguiente disminución (baja hasta 0% en algunas plan-
tas) de CBD.
Sin embargo es imposible controlar todas las variables en este tipo de expe·
rimemos y se han construido laboratorios especiales (fitotrones), en los que to·
dos los factores son controlables independientemente. Con investigaciones de este
tipo que abarcan los componentes fitoquímicos, la clara expresión de los resulta·
dos puede presentar cierta dificultad. Un determinado factor, por ejemplo, puede
99
100 Cap. 7. Facrores en la producción de drogas
inAuir en el desarrollo de una pequeña planta que, analizada desde el punto de
vista del porcentaje de su peso seco, indica una elevada proporción de metaboli-
tos, mientras que el rendimiento global por planta puede ser muy pequeño.
Ciertos nutrientes pueden dar lugar a la producción de plantas grandes con
resultados analíticos un tanto bajos en cuanto a sus constituyentes, expresados en
porcentaje de materia seca, pero que en relación con el rendimiento por planta
pueden exceder a los de control.
7.1.1, Temperatura
La temperatura es un factor de gran importancia en el control del desarrollo y
metabolismo de las plantas. Aunque cada especie ha llegado a adaptarse a su pro-
pio entorno natural, las plantas pueden ser capaces de vivir dentro de una conside-
rable variación de temperaturas. Muchas plantas tropicales y subtropicales crecen
en regiones templadas durante los meses de verano, pero carecen de resistencia
contra las heladas para aguantar el invierno.
En general, las temperaturas más elevadas se registran cerca del Ecuador, pero
corno la temperatura disminuye aproximadamente 1 "C por cada 200 m de altitud,
es posible, en Jamaica por ejemplo, tener un clima tropical en la costa y otra tem-
peratura en las montañas. Las Auctuaciones de la temperatura a lo largo del año
son tan importantes como las del mes más caluroso. En Singapur la variación anual
de temperatura es pequeña, de alrededor de 1.5 "C, mientras que en Moscú, con su
cálido verano y frío invierno, es del orden de 29.3 "C.
La temperatura de la noche y del día tiene que tornarse también en cuenta,
ya que la variación suele ser considerable. En general, la formación de esencias pare-
ce elevarse con temperaturas altas, aunque en días muy cálidos puede producirse
una excesiva pérdida de esencia. La temperatura óptima por término medio para
la producción de nicotina, en la Nicotiana rustica, es de 20"( (entre 11-12 y 30"C).
Varios autores han indicado que los aceites fijos, producidos a temperaturas bajas,
contienen ácidos grasos con mayor número de dobles enlaces que los formados a
temperaturas altas.
7.1,2. Lluvia
Es ineludible que la lluvia anual ejerce sobre la vegetación un papel determi-
nante, con su distribución a lo largo del año, su inAuencia sobre la humedad y sus
efectos relacionados con las propiedades de retención de agua por el suelo. Se han
citado resultados variables respecto a la producción de esencias bajo diferentes con-
diciones de lluvia y, en algunos casos, ello debe relacionarse con el desarrollo de
pelos glandulosos.
Una lluvia continua puede llevar a una pérdida de sustancias hidrosolubles
de las hojas y raíces por maceración, hecho conocido y aplicable a algunas plantas
7.1 Clima 101
productoras de alcaloides (especialmente de Solanáceas), heterósidos e incluso esen-
cias. Esto se relaciona con los bajos rendimientos de algunos principios activos de
las plantas en estaciones húmedas.
7.1.3. Duración del día y características de las radiaciones
Las plantas varían mucho en sus necesidades, tanto respecto a la cantidad
como a la intensidad de luz requerida. En estado silvestre la planta se halla donde
se satisfacen sus demandas de sombra, por lo que en el cultivo debe proporcionár-
sele ciclos de luz similares. En ciertos casos, las investigaciones han demostrado que
la luz es un factor que inAuye en la cantidad de heterósidos o de alcaloides pro-
ducidos. Con belladona, estramonio y Cínchona /edgeriana, una insolación total
un contenido más elevado de alcaloides que la umbría.
Las experiencias en Gif-sur-Yvette, Francia indicaron que con Datura stramo-=~~ªº
nium var. tatula, una exposición prolongada a la luz intensa produjo un señalado_}
incremento en el contenido en hioscina en la época de la Aoración. Según se ha
demostrado, mientras que en condiciones de día largo las hojas de Mentha píperita ·""'
contienen mentona, mentol y trazas de mentofurano, las plantas que crecen bajo~!;J,.,
condiciones de día corto contienen mentofurano como componente principal de.<i' ~,
su esencia. \r,,,.,,;.J
El tipo de radiación se ha estudiado respecto al desarrollo morfológico de la
planta. Muchas plantas inician la Aoración sólo en ciertos periodos diurnos yelmo-
mento de la Aoración es un factor esencial que debe ser cuidadosamente conside-
rado antes de plantar en otra región. La presencia o ausencia de luz junto con la
gama de longitud de onda ejercen un marcado efecto sobre la producción de me-
tabolitos secundarios de algunas plantas en cultivo de tejidos. ~-~"
7.1.4. Altitud
Por ouo lado, el té (1000-2000 msnrn), el cacao (100-200 msnm), el café (800·
1800 msnm), todas contienen alcaloides como la teofilina, la teobromina y la ca-
feína, el ruibarbo medicinal, el tragacanto y la quina, requieren zonas elevadas. En
el caso de la Cinchona succirubra, las plantas crecen bien a pequeñas altitudes,
pero prácticamente no producen alcaloides. Los componentes amargos de la Gen-
tiana lutea aumentan con la altitud, mientras que los alcaloides de Aconitum na-
pellus y Lobe/ía ínfiata así como el contenido en esencia del tomillo y de la menta
disminuyen.
Otras plantas que producen esencias pueden alcanzar un máximo a ciertas
altitudes. El pelitre (Chrysanthemum cinerariifolium), de acuerdo con Maximino
Martínez (1996), da los mejores rendimientos de capítulos Aorales y de piretrinas a
altitudes elevadas en o cerca del Ecuador. Se produce en África Oriental y noroeste
,11' 102 Cap. 7. Factores en la producción de drogas
,J!r,S·!·
de Sudamérica. Sin embargo, el crecimiento vegetativo es más exuberante en con-
diciones de riego a altitud inferior y, en consecuencia, las granjas de propagación
(para la multiplicación vegetativa de las plantas) están situadas, en Ecuador, a nive-
les más bajos que las granjas para el comercio.
7.2. PLANTAS CULTIVADAS Y ESPONTÁNEAS
Hoy, ciertas drogas se obtienen casi exclusivamente de plantas cultivadas. En-
tre ellas están los cardamomos, cáñamo índico, jengibre, mentas piperita y ver-
;¡¡]<111'1
de para producción de esencia, canela de Ceilán, semilla de lino, hinojo, quina y
¡Jl~I e' ,l'I, opio. Algunas plantas se cultivan desde tiempo inmemorial, como lino, adormide-
ra y coca.
En la actualidad, debido a que los suministros de plantas espontáneas son in-
suficientes para cubrir la demanda o debido a la esparcida distribución o a la falta
de accesibilidad, la recolección es difícil. El cultivo es esencial en el caso de drogas
como el cáñamo índico y el opio, que son objeto de control gubernamental, en
muchos casos recomendable, porque permite mejorar la calidad de la droga produ-
cida. La mejora puede deberse:
1. A la posibilidad de limitar la recolección a las especies, variedades o híbri-
dos que poseen los caracteres deseados, como en el acónito, canela, hinojo,
quina y valeriana.
2. Al mejor desarrollo de las plantas, debido a las condiciones más adecuadas
del suelo, poda y control de insectos, hongos, etcétera.
3. A las mayores facilidades para el tratamiento, tras la recolección. Por ejem-
plo, desecación a la temperatura correcta de digitales, cólchico, belladona y
valeriana, y mondado en canela y jengibre.
Para el éxito del cultivo es necesario estudiar las condiciones en las cuales Ro-
rece la planta en estado salvaje o espontáneo y reproducir estas condiciones o
mejorarlas. Pequeños cambios en la ecología pueden afectar la producción de las
plantas.
"'"'"·' 7.3. SUELOS
1¡;:i',;,.!I Las diferentes especies vegetales varían enormemente en cuanto a sus requeri-
;j':1!,11-',
mientos de suelo y de nutrientes. Este aspecto ha sido objeto de considerable aten-
ción en las plantas medicinales. Las características básicas de los suelos son tres: sus
propiedades físicas, químicas y microbiológicas.
Las variaciones, en cuanto al tamaño de las partículas en los diferentes sue-
los, van desde la arcilla a la grava, pasando por la arena. El tamaño de las partículas
[Link] 103
es un factor que inftuye en la capacidad de retención de agua, y ciertas plantas (Al-
thaea officinalis, por ejemplo), que producen mucílagos como producto que retie-
ne agua, contienen menos mucílago cuando crecen sobre un suelo de alto conte-
nido en humedad.
En regiones húmedas como las de Europa Occidental, los suelos arcillosos ab-
sorben agua por encima de su capacidad. El elevado contenido en humedad los
hace fríos (es decir, que se calientan lentamente) y es difícil trabajarlos a causa de su
dureza. Por otra parte, en regiones secas como las mediterráneas, los suelos son muy
apreciados por su poder de absorción y de retención de la humedad.
Un tipo básico de suelo es modificado en presencia de humus, fertilizantes or-
gánicos, gredas, limo, etc. Los suelos linos ricos en humus y con un sustrato permea-
ble, poseen un grado de humedad que generalmente es favorable para las plantas ... ,.
V(;,-'._,
Los suelos arenosos pobres en humus y con un subsuelo de grava son general-!,J j
mente útiles sólo para plantas xerólilas. Sobre suelos calcáreos pobres en humus, la;;;,.:~
vegetación es de tipo marcadamente xerólilo; en cambio, si existe humus se incre-
menta grandemente el poder de absorción de humedad. Los suelos muy ricos en
humus y con poco limo tienden a hacerse ácidos, mientras que los que poseen limo
abundante son alcalinos. Aunque determinadas especies poseen su propia toleran-
cia del pH del suelo (Datura stramonium 6.0-8.2; Majorana hortensis 5.6-6.4), no se
ha demostrado una inAuencia marcada del valor del pH dentro de un margen de
tolerancia para las esencias (Mentha piperita) y los alcaloides (Datura stramonium).
Todas las plantas requieren calcio para su normal nutrición, aunque hay espe-
cies (por ejemplo Pinus pinaster y Digitalis purpurea) conocidas como calcífobas que
no pueden crecer sobre suelos arcillosos, probablemente debido a la alcalinidad.
En otros casos, variedades distintas de la misma especie pueden crecer sobre
suelos diferentes. Por ejemplo, en Derbyshire (Reino Unido), Valeriana officinalis y "'"-~'
Valeriana sambusifolia son comunes sobre yacimientos de carbón; pero se evita el
suelo calizo, por lo que son remplazadas por Valeriana officinalis, Valeriana sambu-
sifolia y Valeriana mikanii.
Varios estudios en adultos indican que la valeriana mejora la calidad del sueño eooA•"
y reduce el tiempo necesario para dormirse (latencia del sueño), hasta por 4 a 6 se-
manas. El uso permanente nocturno puede ser rnás eficaz que dosis únicas, pues se
obtienen mejores efectos después de cuatro semanas. Se han encontrado mejores
efectos en quienes duermen poco. Sin embargo, en la mayoría de los estudios no se
han usado métodos científicos para medir la mejoría en el sueño, corno son datos
del patrón de sueño en un laboratorio para estas investigaciones. No obstante, otros
estudios han mostrado beneficios para reducir síntomas no específicos de la ansie-
dad. La valeriana también se ha administrado en combinación con otras hierbas,
como la pasiAora y la hierba de San Juan, para tratar la ansiedad. No obstante, la
mayoría de los estudios son modestos y mal diseñados. Se necesitan investigaciones
profesionales antes de recomendar su uso.
La valeriana en México -dice el profesor Agustín Báez- se usa en cataplasmas
mezclando el polvo de la raíz con trementina y chía para el tratamiento de tumores
y enfermedades de los ojos (M. Martínez, 1996).
104 Cap. 7. Factores en la producción de drogas
El efecto de los abonos con nitrógeno sobre la producción de alcaloides ha
sido objeto de considerable estudio (drogas de las Solanáceas, entre ella Nicotiana
y opio). Generalmente los fertilizantes nitrogenados incrementan el tamaño de las
plantas y las cantidades de alcaloides producidas.
Los efectos del nitrógeno sobre los contenidos en heterósidos y en esencias
parece variable; se supone, en estos casos, que el resultado final depende del efecto
general del nitrógeno sobre el metabolismo de la planta. En cuanto a la producción
de alcaloides, el efecto del potasio no parece poseer marcada inftuencia, pero un
ejemplo interesante lo constituye el incremento en la producción de putrescina en
la cebada que crece sobre un medio deficiente en potasio y donde es posible que
dicha base orgánica se haya formado para actuar como un sustituto de los iones
potásicos (fig. 7.1).
Figura 7.1. Estrnctura química de la putrnscina.
Durante algún tiempo se sostuvo que son necesarias trazas de manganeso para
la producción con éxito de Digita!is purpurea; más recientemente Letchamo (1986)
demostró que un régimen de manganeso y molibdeno en el abono durante los dos
años del desarrollo de O. grandif/ora da lugar a un significativo incremento en el ren-
dimiento en heterósidos.
En cuanto a la microbiología del suelo, respecto al metabolismo secundario, se
han recopilado escasos trabajos; Hardman y Petropoulos (1975) estudiaron la res-
puesta de la Trigone//afoenum-graecum (potencial fuente de diosgenina) a la inocu-
lación en el campo con Rhizobium meli/oti 2101, en su intento de adecuar una co-
secha de esa especie vegetal. Bacterias del suelo, del género Agrobacterium, están
encontrando aplicación en la producción de cultivos de raíces pelosas, ya se ha
mencionado su importancia en la producción de metabolitos secundarios.
7.4. PROPAGACIÓN POR SEMILLAS
Para asegurar el éxito, las semillas deben recolectarse perfectamente maduras.
Si no se plantan de inmediato, deben conservarse normalmente en lugar fresco y
seco y no han de ser desecadas en estufa. Algunas semillas como las de canela, coca
y nuez moscada, pierden rápidamente su poder de germinación si se secan o si se
conservan incluso durante cortos periodos. Para todas las semillas, un largo alma-
cenamiento disminuye considerablemente las posibilidades de germinación. Ac-
tualmente se recurre a bancos de germoplasma que aseguran la calidad genética
~,.1 b•:.11::: 1 de las semillas.
' Aunque éstas naturalmente se siembran en la estación en que maduran, muchas
veces es preferible, sobre todo en el caso de especies exóticas menos resistentes,
diferir la siembra hasta la primavera. Sin embargo, es conveniente, en algunos casos,
7.5. Propagación por medios vegetativos 105
la siembra inmediata de las semillas frescas. Por ejemplo, se ha demostrado que si
las semillas de Colchicum autumna/e se desecan al aire, incluso durante pocos días,
tan sólo germina alrededor de 5% en un año; en cambio, si se siembran en cuanto
ha tenido lugar la dehiscencia de las cápsulas, germina 30% en el primer año. Exis-
ten técnicas utilizadas para aumentar el porcentaje de germinación.
Si las semillas germinan lentamente, pueden empaparse en agua o en una solu-
ción de ácido giberélico al 0.2 % durante 48 horas antes de la siembra; también se
han recomendado métodos más drásticos, como empaparlas en ácido sulfúrico
en el caso de las semillas de beleño o la extirpación parcial de la testa por medio
de una lima o piedra de afilar. Se recomienda la consulta de métodos físicos y quí-
micos que aseguren la germinación de semillas de tegumento duro, para optimizar
la germinación.
7.5. PROPAGACIÓN POR MEDIOS VEGETATIVOS
Como ejemplos de propagación vegetativa pueden mencionarse los siguientes: ,,p,f'
"<1.';~¡,~
m:.
e,~
1. Por el desarrollo de bulbos. (Escila, Sci//a marítima L. = Urginea maritimaI J
Bac); tubérculos (cólchico, Colchicum autumna/e L.), raíces tuberizadas (jala- ·>av•
pa Convolvulus purga= /pomoea purga) y acónito, (Aconitum sp); rizomas
(jengibre, Zingiber officinale Roscoe).
2. Por división. Término usualmente aplicado a la separación de una planta,
que posee numerosos tallos aéreos o yemas en partes, cada una de las cua-
les posee raíces y un punto de crecimiento. Este método puede emplearse m,cca
para la altea, ruibarbo (Rheum officinale), genciana y helecho macho (Dryop-
teris filixmas L.).
3. Por brotes o vástagos. Como la manzanilla y las mentas.
4. Por retoños o estolones. Regaliz (Abrus precatorius L.) y valeriana, por '"·•··"
ejemplo.
S. Por esquejes o porciones de plantas cortadas de la planta madre y capaz
de echar raíces. El éxito de este método se ha extendido a un considerable
número de plantas mediante el uso de hormonas del enraizamiento (véase
la sección 11.9) y de nebulizaciones. Pueden emplearse esquejes para la pro-
pagación de mentas, lavanda, romero duboisias, daturas, coca y vainilla, por
citar algunas.
6. Por acodos. Ramas o vástagos a los que se induce a desarrollar raíces antes
de separarlos totalmente de la planta madre. Esto se realiza por interrupción
parcial de su sistema de alimentación, mediante un corte o ligadura, y en-
terrando la parte así tratada. Un método más reciente consiste en el uso de
polietileno. La parte cortada de la rama se incluye en turba húmeda, recu-
bierta de musgo, y el conjunto se envuelve con polietileno. Se ha empleado
con éxito este método para la propagación de la cáscara sagrada (Rhamnus
purshianus DC.).
r,',' 106 Cap. 7. Factores en la producción de drogas
,)IJ-i'O.I 1.1
7. Por injerto y escudete. Injertar es una operación en la que dos superficies
cortadas, generalmente de plantas diferentes pero estrechamente relacio-
nadas, se sitúan de forma que se unen y crecen juntas. La planta enraizada
se denomina soporte y la porción cortada en la parte superior, renuevo o
injerto. En Guatemala se injertan vástagos jóvenes de Cinchona /edgeriana
sobre soportes Cinchona succirubra y se obtiene un árbol que suele produ-
cir cortezas ricas en el alcaloide quinidina. El injerto de renuevos femeni-
nos de Myristica Jragrans en soportes masculinos, puede emplearse para
incrementar la proporción de árboles productores de fruto en la plantación.
El método ha sido profusamente empleado en investigaciones fitoquími-
}%i'IPi·I
cas. El injerto en escudete consiste en la introducción de un fragmento de
,:,,11·,"1; corteza con un brote en una cavidad adecuada o hendidura en forma de T
hecha en la corteza del soporte. Se utiliza ampliamente para especies de
Citrus y variedades seleccionadas de naranjo dulce, sobre soportes de los
naranjos ácidos, muy utilizadas en México en las regiones citrícolas de Nue-
vo León, México.
8. Por fermentación. Este proceso se aplica particularmente a la producción
de mohos y bacterias, y es profusamente empleado en la elaboración de
antibióticos, en derivados del ácido lisérgico y en algunas vitaminas.
9. Por inoculación. Método específico para el cornezuelo de centeno, en que
las esporas del hongo son cultivadas artificialmente e inyectadas a las espi-
gas del centeno mediante máquinas especiales.
10. Por cultivo de células. Seguido de diferenciación (véase cap. 6).
7.6. RECOLECCIÓN
Las drogas pueden ser recolectadas a partir de plantas espontáneas o cultivadas
y la labor puede realizarse por personal nativo eventual e inexperto (por ejemplo el
caso de la ipecacuana) o por trabajadores expertos y de un modo altamente cien-
tífico cuando se trata de la digital, belladona y quina, esto con el fin de asegurar la
calidad del material recolectado.
La época en que se recolecta cada droga tiene, generalmente, considerable im-
portancia puesto que la cantidad y, a veces, la naturaleza de los principios activos
no son constantes a lo largo del año. Esto es aplicable, por ejemplo, a la recolección
del podofilo, efedra, ruibarbo (el ruibarbo no contiene derivados antraquinónicos
en invierno, pero contiene antronoles que, con la llegada de tiempos más cálidos,
1:,,,ifl
se convierte por oxidación en antraquinonas). Betts y Fairbairn (1960) han demos-
111,111-i trado que los contenidos de C-heterósidos, 0-heterósidos y antraquinonas libres 'en
los vástagos y hojas en el desarrollo de Rhamnus purshiana, Auctúan notablemen-
,,1, te a lo largo del año. De ahí la importancia de la fenología y la variedad estacional
de cada región geográfica.
La edad de la planta tiene, asimismo, una importancia considerable e inAuye
no sólo en la cantidad total de principios activos producidos, sino también en las
7.6. Recolección 107
proporciones relativas de los componentes de la mezcla activa. En el cuadro 7.1 se
exponen algunos ejemplos, pero debe existir para todas las plantas cierta variación
ontogénica de los componentes. Es creciente la evidencia de que la composición de
Cuadro 7.1. Ejemplos de variación ontogénica de algunos metabolitos.
Ejemplo !
_ _ _ ___:__'.__ _ _ ___¡._ _ _ _ _ _ _~
Variación ontogénica
Esencias
Mentha piperita Proporción de pulegona relativamente alta en plantas jóvenes;
remplazada por mento na y mentol al madurar las hojas.
---------
Mentha spicata Progresión desde el predominio de tarvona en plantas jóvenes al
de dihidrocarvona en las más antiguas.
Clavos 'ontiene, aproximadamente, 14 a21 %de esencia: los clavos
abiertos, fecundados, contienen muy poca esencia.
Coriandrum sativum Marcados cambios en la composición de la esencia al principio de
la floración yde la fructificación.
Alcan_fo_r__________¡__El-alcanfor se acumula en el leño central amedida que el árbol -::f:(
Cinnomomun comphora envejece; apto para la recolección a los 40 años. •• "''·
------1'''-:'
,~".,,:¡;/>
-~-~_ro_s_w_fü_C_&_d_m_a_ivo_s_ _ _ ___¡__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ~,
Dígito/is purpurea El contenido heterosídico varía con la edad; la purpúrea-glucósido L-~
Ase forma al final, pero en ocasiones alcanza un máximo
constante de 50 %de los heterósidos totales.
Dígito/is !anata Aunque los mayores niveles de heterósidos totales se observan
en hojas del primer año, los heterósidos medicinalmente más
importantes (por ejemplo, lanatósido C) alcanzan sus niveles más
elevados en plantas del segundo año.
Sapogeninas estero/des
Agave sp los grupos de hidroxilo de las sapogen ínas esteroides aisladas
decrecen en este orden: planta joven, madura, vieja, fiorida.
Yucca sp Citación similar ala de Agave sp.
Oioscorea tokoro Cambios en el contenido de sapogeninas en el primer desarrollo
estacional.
Alcaloides
Papaver somniferum Cápsulas con el máximo contenido en morfina 2½ a3semanas
después de la floración, los alcaloides secundarios (codeína,
tebaína, narcotina y papaverina) alcanzan su máximo poco antes.
Datura stramonium La relación hioscina/hiosciamina varía desde 80 %en plantas de
semillero aJO% en plantas fructificadas.
Cuadro 7.1. (Continuación.)
Ejemplo Variación ontogénica
Duboisia myoporoides La relación amida del ácido lisérgico/chanoclavina aumenta a
medida que maduran las semillas.
lpomoeo violacea, semillas La relación amida del ácido lisérgico/chanoclavina aumenta a
medida que maduran las semillas.
Alcaloides esteroídicos
Solanum dulcamara, frutos '
1 El contenido en solasodina fiuctúa durante la maduración del
i fruto; predominio eventual de tomatidenol ysoladulcidina.
- 1 -- ------------!
Vanilina
¡i;¡,;IH ----------- -- -
¡Jl'',!i•¡
Vanillo planifolio El máximo en la biosíntesis de vanil lina se alcanza ocho meses
después de la polinización de la fior
cierto número de metabolitos vegetales secundarios varía apreciablemente del día a
la noche. En algunos casos, como con la digital y las plantas con alcaloides tropáni-
cos, que se han estudiado extensamente, las conclusiones al respecto han sido algo
contradictorias. Sin embargo, esto puede deberse, en gran parte, a los métodos de
análisis empleados; así, a lo largo del día la cantidad total de alcaloide o de heteró-
sido puede no cambiar de forma apreciable, pero puede haber una interconversión
de diversos alcaloides o heterósidos presentes.
Se han determinado las variaciones diarias de los alcaloides del opio, cicuta,
lupino, retama, solanáceas y cornezuelo, así como de los alcaloides esteróidicos de
brotes industriales de Solanum /aciniatum, heterósidos cardiacos de Digitalis pur-
purea y Digitalis /anata, los heterósidos fenólicos simples de Salix y el contenido en
aceites esenciales de Pinus y Salvw. Sin embargo, en un trabajo de Zenk Weiber et
al., 1981, empleando el radio-inmuno-ensayo de brotes, a lo largo del periodo diario,
indicaron la inexistencia de cambios alcalóidicos en la Datura sanguínea crecida en
un litotrón.
En términos generales, las hojas se recolectan cuando las Aores comienzan a abrir-
se, las Aores justo antes de que estén totalmente abiertas y los órganos subterráneos
cuando las partes aéreas se han marchitado por completo. Hojas, Aores y frutos no
deben recolectarse cuando están bañados por el rocío o la lluvia. Deben desecharse
si están descoloridos o atacados por insectos con exudados en hojas. La recolección
manual es difícil, además de costoso obtener hojas, Aores o frutos de otras partes de la
planta totalmente libres de afecciones. En casos como el de la hoja de sen (Cassia spp)
y de la digital, las monografías oficiales permiten la presencia de cierto porcentaje
de pedúnculos o de una cantidad limitada de "materias orgánicas extrañas".
Igualmente, se suelen recolectar con los rizomas y raíces ciertas cantidades
de tallos aéreos, lo que se permite en el caso de la raíz de polígala. La recolección de
frutos de umbelíferas recuerda a la del trigo. Se emplean máquinas segadoras y las
plantas, tras la desecación en montones, se trillan para separar los frutos.
7.7. Desecación 109
Para la recolección del cornezuelo de centeno se emplean máquinas especia-
les. Las cortezas se recolectan generalmente tras un periodo húmedo, pues de esta
forma se separan más fácilmente del leño. Para la recolección de gomas, gomorresi-
nas, etc., se recomienda realizarla en tiempo seco y han de cuidarse los restos vege-
tales, los cuales pueden interferir en la separación de los principios activos.
Los órganos subterráneos no deben tener tierra. Sacudirlos antes, durante y
después de la desecación o cepillarlos, suele bastar para separar residuos arenosos;
pero en el caso de las tierras arcillosas o compactas, es necesario el lavado.
La valeriana, por ejemplo, se lava en las corrientes de agua próximas a las orillas
donde suelen crecer. Antes de la desecación deben desecharse los rizomas o raíces
agusanadas o enfermas.
Los rizomas y raíces pequeños suelen replantarse. En ciertos casos se cortan las
raicillas; el ruibarbo, el jengibre y la altea suelen mondarse. Todos los órganos gran-
des, como la raíz de colombo (Coccu/us sp) y el rizoma de ínula deben trocearse para
facilitar la desecación.
La raíz de genciana se colecta y almacena antes de desecar a fin de que fermen-
te la planta. Las semillas, como la nuez vómica y el cacao, que se obtienen de fru-
tos mucilaginosos, se levan para liberarlas de la pulpa antes de la desecación.
7.7. DESECACIÓN
Las drogas que contienen esencias tienden a perder su aroma si no se desecan
o se destila la esencia tras la recolección. Todas las drogas húmedas están expuestas
al desarrollo de mohos. Los aparatos de desecación y los alambiques deben situarse
lo más cerca posible de los lugares de crecimiento de las plantas. Esto reduce los
gastos de transporte, pues numerosas drogas contienen en fresco una considerable
cantidad de agua (60 a 90 %).
El proceso de desecación es variable, desde unas pocas horas hasta muchas
semanas y, en el caso de desecación al aire libre, depende en términos muy amplios
de las condiciones meteorológicas. En climas adecuados, la desecación al aire libre
se emplea para drogas como el clavo, la coloquíntida, el cardamomo y la canela.
Incluso en climas cálidos y secos, las drogas deben estar protegidas por cobertizos o
techumbres alquitranados durante la noche en tiempo húmedo. Para la desecación
en cobertizos, las drogas pueden disponerse en manojos suspendidos del techo,
ensartadas en cordeles, como el caso del ruibarbo de China o, más comúnmente,
sobre bandejas de arpillera o tela metálica [Link]én se emplean papeles
extendidos sobre un armazón de madera, especialmente para frutos cuyas semillas
interesa recolectar. Todos estos cobertizos pueden variar en cuanto a materiales,
diseño, y ser adecuado para cada necesidad particular.
La desecación por medio de calor artificial es más rápida que la realizada al aire
libre y suele ser necesaria en regiones tropicales como en África Occidental, donde
la humedad es muy elevada. En Europa se utilizan secadores de banda continua
para grandes cosechas, como ocurre con la digital, también fuego abierto (nuez
11 O Cap. 7. Factores en la producción de drogas
moscada), estufas o tuberías de agua caliente. En todos los cobertizos utilizados para
desecar debe haber un espacio de al menos 15 cm entre una y otra bandeja lo que
permite la recirculación de aire.
La desecación rápida contribuye a que las Rores y hojas conserven su color y las
drogas su aroma. La temperatura se ajusta en función de los componentes y la natu-
raleza física de la droga. Una baja temperatura se sitúa entre 20 y 40°C y las cortezas
y raíces de 30 a 55 ºC. Actualmente se utilizan secadores solares en algunas zonas
tropicales, desarrollados por el Tropical Development and Research.
Determinar exactamente el punto que debe alcanzar la desecación es un pro-
blema de experiencia en la práctica. Si las hojas u otros órganos delicados se dese-
can en exceso, se tornan quebradizos y tienden a romperse en el transporte. Cier-
tas drogas como los acíbares y el opio pueden requerir una posterior desecación a
su llegada al país importador.
El arte en la desecación es cuestión de práctica aunado a observaciones cons-
tantes.
7.8. ALMACENAMIENTO
El almacenamiento o conservación de los fármacos hoy es toda una empresa.
Excepto en algunos casos, como la cáscara sagrada (el almacenamiento prolonga-
do, aunque con frecuencia es inevitable, resulta perjudicial). Ciertas drogas como
el cáñamo indio (Cannabis sativa) y la zarzaparrilla (Smi/ax aspera L.), se deterioran
incluso cuando se han almacenado cuidadosamente.
Las drogas almacenadas en los envases usuales (sacos, fardos, cajones de ma-
dera, cajas de cartón y bolsas de papel) absorben aproximadamente de 10 a 12% o
más de humedad por lo que se les denomina "desecada al aire". Las bolsas plásti-
cas deberán estar debidamente etiquetadas tomando muy en cuenta los problemas
de la condensación.
Para grandes cantidades pueden emplearse cajones con cal viva en el fondo
y una rejilla o arpillera para separar la droga de la cal; esta última debe renovarse a
medida que se humedece. Las esencias deben conservarse en envases herméticos
totalmente llenos, y en un lugar frío y oscuro. Observaciones similares son aplica-
bles para los aceites hjos, especialmente el aceite de hígado de bacalao. En este
último caso el aire del recipiente se remplaza por un gas inerte.
Los fármacos desecados al aire están siempre expuestos al ataque de los in-
sectos y otras plagas, por lo que han de examinarse frecuentemente durante el al-
macenamiento, y todos los que muestren moho o aspectos agusanados han de eli-
minarse o tratarse. Para reducir la indeseable contaminación microbiana y evitar el
desarrollo de otro organismo vivo, algunos fármacos requieren una esterilización
previa al almacenamiento. Puede utilizarse óxido de etileno o cloruro de metilo y
las drogas así tratadas han de cumplir un aceptable límite de residuos tóxicos; por
ejemplo, para los frutos de sen 50 pmm de óxido de etileno. Estos problemas de
esterilización se han estudiado por Friedrich y Schneider (1976).
r:c:;rv
8.1. ESENCIAS
Las esencias o aceites esenciales son extraídos por arrastre con una corriente de
vapor de agua, aprovechando las propiedades de esta última como son sus puentes
de hidrógeno capaces de arrastrar moléculas y que, con la técnica de separación,
son condensados y recuperados, posteriormente se separan las dos fases. Difereo-
tes por completo de los aceites fijos por sus propiedades tanto químicas como fí-
sicas. Con excepción de algunas, como la de almendras amargas, que se producen
por hidrólisis de heterósidos, estas esencias se encuentran como tales en la planta.
Son segregadas en células odoríferas, conductos o cavidades secretoras o en pelos
glandulosos (véase cap. 6). Con frecuencia están asociadas con otras sustancias,
como gomas y resinas, y tienden a resinificarse por exposición al aire.
8.1.1. Producción y usos de las esencias
Las esencias se utilizan por su acción terapéutica como aromatizantes (esencia
de limón), en perfumería (esencia de rosa) o como materias primas para síntesis de
otros compuestos (esencia de trementina).
Las esencias con elevado contenido fenólico, como el clavo y el tomillo, tie-
nen propiedades antisépticas, mientras que otras son usadas como carminativas.
Muestran actividades antispasmódicas y, en medicina popular, las esencias de
Me/issa officína!is, Rosmarinus officína!is, Mentha piperina, Matricaria chomomilla,
Foen,cu/um vu!gare, Carum carvi y Citrus aurantium, han sido muy utilizadas en tal
sentido.
111
112 Cap. 8. Esencias y resinas
La actividad antiespasmódica de algunas de estas esencias ha sido también de-
mostrada experimentalmente. Se ha establecido que los componentes de muchas
esencias interfieren en la respiración y el transporte de electrones de diversas bac-
terias, de ahí su uso en la conservación de alimentos y en preparados cosméticos.
8.1.2. Composición de la esencias
Con excepción de las derivadas de heterósidos (como las de almendras amar-
gas y mostaza), las esencias son generalmente mezclas de hidrocarburos y com-
puestos oxigenados derivados de ellos. En algunas (la de trementina, por ejemplo)
114"1-'il!
¡¡1::1 l\\;•1 predominan los hidrocarburos y existen sólo pequeñas cantidades de componentes
oxigenados; en otras (como la esencia de clavo) la mayor parte de la esencia son
compuestos oxigenados.
El olor y el sabor de las esencias están determinados principalmente por es-
tos componentes oxigenados que, por lo general, son apreciablemente solubles
en agua (agua de azahar, agua de rosas, etc.), pero más solubles en alcohol (tintu-
ras o perfumes de limón, etc.). Muchos aceites esenciales son de origen terpenoi-
de; sólo un pequeño número de ellos son aromáticos (bencénicos) mezclados con
terpenos.
8.1.3. Biogénesis
Conviene advertir que los tres grupos tratados se forman en la planta con la
siguiente secuencia: a) estructura acíclica o lineal, b) monocíclica y c) bicíclica.
En la planta se forman secuencialmente en este orden. Parece ser que relativa-
mente pocas enzimas determinan la clase del esqueleto básico, sin embargo, tienen
lugar muchos pasos enzimáticos en las subsiguientes modificaciones e intervencio-
nes de estos monoterpenos. Algunos componentes de esencias son sesquiterpenos
(C 15 H24) y en ellos se incluyen el cadineno, zingibereno y cariofileno. Las fórmulas de
algunos de los componentes más comunes de las esencias de interés farmacéutico
se proporcionan en la figura 8.1.
Se va incrementando la evidencia de que algunos monoterpenos y otros com-
ponentes se encuentran en las plantas en forma heterosídica. Así, geranio!, nerol y
citronelol, están presentes como glucósidos en los pétalos de Rosa dilecta, el timol
y carvacrol como glucósicos y galactósidos en el Thymus cu/garis Skopp (1976) y
Horster y eugenol, alcohol benzílico, alcohol feniletílico, nerol, geranio! y ácido ge-
ránico, como glucósidos en Me/issa officina/is (Mulkenns y Kapetanidis, 1988).
Puede consultarse el cuadro 8.1 para comparar las composiciones de las esen-
cias importantes. La clasificación es arbitraria, puesto que una esencia puede con-
tener diversos compuestos, todos de importancia semejante, pero pertenecientes a
clases químicas distintas. La sustancia empleada para la clasificación no es, necesa-
riamente, la que está presente en mayor cantidad.
113
r\CH,OH CHO
~Geranio! Citral Limoneno
OH
a-terpineol Mentol Mentona Carvona
G)
a-pirieno
©º ©º
®OH
Borneo! Alcanfor Cincol
OH Q (J (:)"'"'
1
CH
C~
CH
C~ 2
CH
Timol 1 1 1
CHO Cl-li CH 2
Cinamaldehído Anetol Eugenol
Figura 8.1. Algunos componentes comunes de uso farma-
céutico.
Los compuestos C20 o diterpenoides comprenden ácidos resónicos, como el
(+ )- y (- )- primárico y su isómero, el ácido abiético de la resina de pino (fig.
8.2). Muchos diterpenoides (como la vitamina A y el ácido giberélico), no pertene-
cen al grupo de las oleoresinas. De igual modo, tan sólo una pequeña porción de 0
·'
compuestos triterpenoides (C 30 ) se encuentra como componente de resinas por
ejemplo en Euphorbia resínifera.
-<:o!
61"Cadineno
! 1 Esqueleto de diterpeno
1
.H
•cooH
Ácido abiético
Figura 8.2. Estructura química del cadineno, el diterpeno y
el ácido abiético.
114
Cuadro 8.1. Composición de las esencias.
Nombre común Denominacíón científica Componentes principales !
Terpenos osesquiterpenos
Tremenina Pinus sp Terpenos (pinenos, canteno). r
l
Enebro Juniperus communis Terpenos (pi nen o, canfeno); sesquiterpenos
(cadineno), alcoholes.
'
Cade (aceite de cade) Juniperus axycedrus Sesquiterpenos (cadineno); fenoles (guayaco!,
cresol).
Cilantro Coriandrum sativum Linalol 65-80 % alcoholes; terpenos. '
Rosa Rosa sp Geranio!, cintronelol (70-75 %alcoholes); ésteres.
'
Geranio Pelargonum sp Geranio!; citronelol; ésteres.
r
Geranio de la India ode Cymbopogon sp Geranio! (85-90%).
Turquía (Palmarrosa)
Leño de sándalo Santalum a/bum Santaloles (alcoholes sesquiterpénicos), ésteres,
aldehídos.
Ésteres y alcoholes
.
Lavanda inglesa Lavandu/a officinalis Linalol; acetato de linalilo (poco); cineol, etcétera. .
.
Lavanda continental Lavandu/a officinalis Linalol; acetato de linalilo (mucho); etil-pentil-
cetona.
Romero Rosmarinus officinalis Borneo! y linalol (10-18); acetato de bornilo, etc
(2-5 %); terpenos; cineol.
Pino pumilio Pinos mugo var. pimilio Acetato de bornilo (aprox. 1O%), terpenos,
sesquiterpenos. '.
Menta Mentha piperita Mentol (apox. 45 %), acetato de mentilo (4-9 %).
Aldehídos :
Corteza de canela Cinnamomum cassia Aldehído cinámico (60-75 %); eugenol, '
(canela de Ceilán) terpenos.
Canela de china Cinnamomum cassia Aldehído cinámico (80 %).
1'11: I
1
Limón Citrus liman Citral (más del 3.5 %), limoneno (aprox. 90 %).
Té limón Cymbopogon sp Citral ycitronelal (75-85 %), terpenos. ..
.·
Eucalipto limón Eucaliptos citriodora Citronelal (aprox. 70%).
perfumado
-- - - --, L- - -
115
Cetonas
Menta verde Mentha spicata y Carvona (55-70 %), limoneno, ésteres.
Mentha cardiaca
-· - -- ~-·---- - - - - - + - - - - - - - ~ - - - - - - ,
Alcaravea _[_
Carum
_ _carvi
_ _ _ _ __ (Carvona
__
(60 %), limoneno, etcétera.
Aneto oeneldo Anethum graveo/ens Carvona (59 %), limoneno, etcétera.
----
Feno/es
Hoja de canela Cinnamomum vérum Eugenol (hasta 80 %).
Presl
--- - - - - ----·-· -- ---------
Clavo Syzygium aromoticum Eugenol (85-90 %), acetil eugenol,
(1) Merr. & L. M. Perry metil-pentil-cetona, vanillina.
Tomillo Thymus vulgoris Timol (20-30 %)
--------
Monarda Monorda punctato Timol (aprox. 60 %).
Ayován Trochyspermum ammi Timol (4-55%)
Éteres
Anís yanís estrellado Pimpinel/a onisum Anetol (80-90 %), éter metílico de chavicol,
11/icium verum etcétera.
Hinojo Foeniculum vulgare Anetol (60 %), fenchona, una cetona (20 %).
Eucalipto Euco(vptus globu/us Cineol (más de 70%), terpenos, etcétera.
Cayeput
•......... '------------- --- ' Mela/euca sp Cineol (50-60 %) , terpenos, alcoholes y ésteres.
Alcanfor Cinnmomum Tras eliminación de la cetona alcanfor contiene
icomphora safrol, terpenos, etcétera.
Perejil Petroselinum sativum Apiol (dimetoxi-safrol).
Eneldo indio Peucedanum soja Dill-apiol (dimetoxi-safrol).
Nuez moscada Myristica fragrans Miristicina (metoxi-safrol) hasta 4%, terpenos
(60-85 %), alcoholes, fenoles.
Peróxidos
Quenopodio Chenopodium Ascaridol (60-77), peróxido de terpeno no
ambrosioides var. saturado.
onthelmintica
Noterpenoides y derivados de heterósidos.
Mostaza
Wintergreen
Almendra amarga
Brassica sp ' Véase heterósidos.
t
~ - - - - _ _ _ _ j _ ___: _ _ _ _---'-_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Gaultherio procumbens_ ___ Salicilato de metilo. Véase heterósidos.
Prunos communis var. Benzaldehído yCNH. Véase heterósidos.
amara
.,,-, .. ·•··
116
8.1.4. Extracción de las esencias
Todos los aceites esenciales oficinales se extraen por destilación, con excepción
del limón y el cade. La destilación de las esencias por medio de agua o vapor se ha
practicado durante mucho tiempo, pero las plantas industriales modernas poseen
muchas ventajas sobre las destilerías antiguas, en las que con frecuencia se producía
la carbonización y descomposición de la esencia.
En las destilerías de aceites esenciales tecnológicamente equipadas, la materia
prima está contenida en cestos o bandejas mediante serpentines por los que circula
el vapor, o también haciendo pasar vapor de agua a presión. A veces, las materias
primas duras, como cortezas, semillas y raíces, se desmenuzan previamente para
facilitar la extracción; en cambio, las Aores se pasan al destilador sin tratamiento
alguno, lo más pronto posible desde su recolección. Con frecuencia la destilación se
realiza ya en el campo.
El destilado, compuesto de una mezcla de esencia o agua, se condensa por
refrigeración y se recoge en el recipiente adecuado. Éste suele ser un matraz Aorenti-
no o uno grande con un tubo de salida cerca de la base y otro cerca del borde. El
destilado se separa en dos capas, el aceite esencial se elimina por la tubuladura
superior y el agua por la inferior, o viceversa en el caso de esencias más pesadas
que el agua, como la de clavo. La capa acuosa, que está saturada de esencia, puede
volver al destilador o constituir un producto comercial, como en los casos del agua
de rosas y el de azahar.
Algunas esencias (como las de cayeput, de alcaravea, de trementina y de leño
de sándalo australiano) son rectificadas. La rectificación consiste, generalmente, en
una segunda destilación en corriente de vapor, que libera la esencia de resina y
otras impurezas. La luz y el oxígeno atmosférico parecen ejercer un efecto adverso
sobre la mayoría de los aceites esenciales, por lo que deben seguirse rigurosamen-
te las directrices oficiales respecto al almacenamiento. La destilación de la esencia
de quenopodio debe realizarse lo más rápidamente posible, pues el ascaridol, com-
ponente principal, se descompone paulatinamente por ebullición con agua.
8.1.5. Extracción de esencias empleadas en perfumería
Ciertas esencias empleadas en perfumería, como la de rosas, se preparan por
destilación en corriente de vapor, según acaba de describirse, pero muchos de los
perfumes de Aores requieren otro tratamiento. El centro más importante de extrac-
ción de esencias de Aores se localiza en Grasse, en el sur de Francia.
Allí las esencias se extraen por enfleurage, por digestión en grasas calientes, por
métodos neumáticos o por medio de disolventes. En el proceso de enfieurage se
esparcen las Aores sobre placas de vidrio cubiertas de una capa fina de aceites fijos
o grasa. La esencia pasa gradualmente a la grasa, las Aores se arrancaban a mano,
pero en la actualidad se recolectan mecánicamente. Tan sólo es necesario arrancar
8.2. Resinas, gomorresinas y similares 117
con los dedos o por medio un aspirador, un pequeño porcentaje de Aores que resis-
ten a la acción de la máquina.
El método neumático, que en principio es similar al enfieurage, consiste en el
paso de una corriente de aire caliente a través de las Aores. El aire, cargado de esen-
cia en suspensión, circula a continuación a través de una nebulización de grasa
fundida, en la que se absorbe la esencia. En el proceso de digestión, las Aores se
calientan suavemente en grasa fundida hasta que se agotan; se separan las Aores
a continuación y se deja enfriar la grasa cargada de perfume.
Como puede observarse, en cada uno de los procesos mencionados la esencia
se obtiene de una base grasa. De ésta se obtiene el aceite esencial mediante tres
extracciones sucesivas con alcohol. Las soluciones alcohólicas pueden llegar al mer-
cado como perfumes de Aores, o bien se obtiene de ellas la esencia en forma pura
mediante recuperación del alcohol. La extracción por medio de disolventes se basa
en principio del Soxhlet.
8.2. RESINAS, GOMORRESINAS
Y SUSTANCIAS SIMILARES
,,._t,,1!1'
La palabra resina se asigna a productos más o menos sólidos, amorfos y de '""'o,[1,.
naturaleza química compleja. Se ablanda por calentamiento y finalmente se funde.f' ')
Son insolubles en agua y generalmente insolubles en éter de petróleo, pero se disuel- ''"·""
ven completamente en alcohol, cloroformo y éter.
Desde el punto de vista químico, las resinas son mezclas complejas de ácidos\
resínicos, alcoholes resínicos (resinoles), fenoles resínicos (resinotanoles), ésteres y'.:'"~=
compuestos químicamente inertes denominados resenos. En la actualidad han sido
establecidas las estructuras químicas de muchos de estos compuestos. El desarrollo
de equipos e instrumentos analíticos ha facilitado la detección en cantidades mi-' ·¡\_'(•i.3
crométricas.
Las resinas, como se ha expuesto anteriormente, se hallan con frecuencia
a esencia (oleoresinas) y a gomas (gomorresinas), o con esencia y goma (oleogomo-
resinas). Sin embargo, entre estos grupos no puede hacerse una clara distinción, pues
productos como el mástico y la goma amoniaco, que suelen considerarse como
sina y gomorresina, respectivamente, contienen en forma glucosídica azúcares, como
en el caso de las resinas de las Convolvulaceae.
/ La palabra bálsamo se aplica con frecuencia erróneamente a oleorresinas como
( :~ementina de Canadá y copaiba, pero debe reservarse para designar productos
1
como los bálsamos de Perú y de Tolú y el estoraque, los cuales contienen una ele-
1' vada proporción de ácidos balsámicos aromáticos. Estos bálsamos, si contienen áci-
\ dos libres, son parcialmente solubles en agua caliente debido a la solubilidad de los
ácidos benzoico y cinámico, mientras que el éster aromático y las resinas son insolu-
bles. El benjuí quizá deba ser considerado más bien como resina balsámica.
Los productos anteriores suelen estar contenidos en conductos o cavídades
esquizógenos o esquizolisígenos. En general están preformados en la planta (es decir,
118 Cap. 8. Esencias y resinas
son productos fisiológicos normales), pero su rendimiento suele incrementarse por
lesiones, como ocurre por ejemplo en los Pinus. Muchos productos -entre ellos el
benjuí y el bálsamo de Tolú-, no se forman en la planta mientras ésta no se lesio-
ne; es decir, son de origen patológico. Las gomas que suelen unirse a resinas y acei-
tes esenciales, generalmente recuerdan a la goma arábiga por su naturaleza quími-
ca y por el hecho de que, con frecuencia, están acompañadas de oxidasas. Aunque
las resinas suelen ser producidas en conductos o cavidades, pueden encontrarse
también en otros lugares, como en las células resinosas de la raíz de sanguinaria,
en los elementos de leño de guayaco, en las glándulas internas del helecho macho
o en las glándulas superficiales del insecto de la laca.
11,.
La hoja de menta BP y EP está constituida por las hojas desecadas de Mentha
piperita L. (Labiatae). Ha de contener esencia en proporción no inferior a 1.2 %. La
esencia de menta se obtiene por destilación de la planta ftorida en corriente de va-
por. Las esencias europeas y americanas parecen proceder en gran parte de las dos
variedades M. piperita, var. vulgaris Sale "menta negra" y M. piperita, var. officinalis
Sale "menta blanca".
9.1. CARACTERES MACROSCÓPICOS
Todas las mentas tienen tallos cuadrangulares y rizomas rastreros. Las ftores es-
tán dispuestas en verticilastros y su fórmula ftoral es K (5), C (5), A (4), G (2). La
menta negra, que es una de las más comunes cultivadas en Inglaterra, tiene los tallos
de colo~rpúrpura y hojas pecioladas, de color verde oscuro, con matiz purpúreo. Las
hojas tie en de 3 a 9 cm de longitud y poseen un peciolo acanalado de hasta 1 cm,
nervac¡' n pinnada con nervios laterales que se separan del nervio medio en un án-
gulo df aproximadamente 45°; ápice acuminado y con el borde agudamente denta-
do. Lospelos glandulosos pueden apreciarse con una lupa. Las hojas son más anchas
de las de M. spicata (menta verde), pero más estrecha que las de M. aquatica (men-
ta acuática). Las ftores, pequeñas y de color púrpura, aparecen a finales de verano.
9.2. CARACTERES MICROSCÓPICOS
La microscopia de las hojas de menta es la típica de la familia, mostrando nu-
merosos estomas diacíticos en el envés, pelos tectores de tres a ocho células con
119
120 Cap. 9. Hojas y esencia de menea
cutícula estirada y dos tipos de pelos glandulosos, uno con base unicelular y glán-
dula pequeña de una sola célula y otro con la glándula multicelular característica
de la familia.
Respecto a las hojas oficinales, hay un límite de 5% de tallos de más de 1 mm
de diámetro y, como las mentas son muy susceptibles a numerosas enfermedades,
se establece un límite de 10% de hojas infectadas por Puccinia menthae.
Es comercialmente importante el desarrollo por mutaciones obte-nidas por la
fama A.M. Todd Ca., de una cepa de Mentha piperita M itcham, resistente a la en-
fermedad producida por el Vertici//ium a/baduram var. menthae. La cepa retiene las
características organolépticas de la Mitcham cultivada y da una buena producción
de esencia en suelos propensos al Vertici//ium, donde el cultivo de la variedad ordi-
naria es imposible.
9.3. ESENCIA DE MENTA
La esencia de Mentha piperita afficinalis ha de contener entre 4.5 a 10% de
ésteres, calculados en acetato de metilo de 44% de alcoholes libres expresados en
mentol y 15 a 32 % de cetonas calculadas como mentona libre. Las variaciones en al-
gunos componentes eficaces para s,u valoración en la cromatografía gaseosa, que es
un análisis típico de la esencia, muestra del orden de 30 a 40 picos, aunque no es
éste un método oficial.
Al igual que en otras labiadas cultivadas, la composición de la esencia de M.
piperita está considerablemente inAuida por factores genéticos y variaciones esta-
cionales. Puede verse una comparación de componentes químicos de esencias de
menta producidas en diversas regiones del globo, conteniendo una particular refe-
rencia a las esencias de Tasmania, en Clark y Menary (1981 ).
En vista de la inAuencia de ciertos componentes (mentofurano, por ejemplo)
sobre el valor comercial de la esencia de Mentha piperita, los estudios de control
genéticos de la biosíntesis de monoterpenoides de la menta poseen interés, tanto
,,I comercial, como científico. El componente ( + )- pulegona es una clave intermedia
en el sentido de que parece ser, tanto oxidada a mentofurano, como reducida a
(+ )-isomentona o (- )- mentona. Estas cetonas son posteriormente reducidas
y convertidas en ésteres así, la mentona de mentol acetato de mentilo, estando és-
tos caracterizados en el ensayo de BP respecto a alcoholes y estrés, en la esencia de
Mentha píperita.
El problema de la dilución de la naturaleza del control genético en la formación
de estos compuestos es difícil, pues Mentha es un género poliploide que contiene
especies alo-tetraploides y alo-occaploides. Muchos de los progresos en este cam-
po, que han supuesto numerosos experimentos de hibridación, se deben a Murray
y cols., de la A.M: Tadd Ca., de Kalamazoo (véase Phytochemístry, 1978, 17, 1727;
1980, 19, 2003).
La esencia de menta japonesa se obtiene de M. canadensis var. píperascens; con-
tiene 70 a 90% de mentol y muy utilizada para su extracción. La esencia japone-
9.5. Esencia de menta verde 121
sa desmentolada del comercio contiene aproximadamente la misma cantidad de
mentol y ésteres que la esencia americana.
9.4. ESENCIA DE MENTA DESMENTOLADA
Se deflne como el aceite esencial de Mentha arvensis var. piperascens, en la
que el mentol ha sido parcialmente extraído. Las dos esencias comerciales (brasile-
ña y china) son diferentes en cuanto a los niveles de ésteres y alcohol que contie-
nen. Se han establecido las especihcaciones para cada una, pero para ambas la re-
lación cineol/limoneno, determinada por cromatografía gaseosa, ha de ser menor
que la unidad.
9.5. ESENCIA DE MENTA VERDE
La menta verde o menta ordinaria de jardín está constituida por las hojas y
sumidades Aoridas desecadas de la Mentha spicata L. (Mentha viridis L.) y la Men-
tha cardiaca (Labiatae). La esencia se obtiene por destilación en corriente de vapor
y no debe de contener menos de 55 % de carvona. La mayor parte de la esenóa
comercial se prepara en Estados Unidos.
9.5.1. Caracteres ¡\"
Esta menta tiene las hojas más o menos arrugadas, opuestas, aovadolanceola-
das, de 3 a 7 cm de longitud.
El ápice es agudo o acuminado y el borde desigualmente aserrado. Diferente
de las hojas de la Mentha piperita, que son en su mayoría sésiles y de color verde
lustroso, exento de tono purpúreo. ,.1:.:,;:c,:;x:,,,,
9.5.2. Componentes
La esencia de menta verde contiene ( - )-carvona, (- )-limoneno, felandreno
y ésteres. La carvona, cuando está presente en una planta, parece hacerlo junto al
limoneno; algunos autores han concluido que la carvona se forma a partir de limo-
neno, mientras que otros mantienen que carvona y limoneno se forman de mane-
ra distinta, pero a partir de un intermediario común. Esto último se sugiere en un
trabajo referido a la M. spicata (Alkhila et al., 7980). Al igual que la esencia de men-
ta piperita, su producción está también inftuida por la edad de la planta, la épo-
ca de recolección, las variedades químicas y la hibridación.
122
9.6. ESENCIA DE LAVANDA
La British Pharmacopoeia (1980) establece que la esencia de lavanda se obtie-
ne por destilación de los ramos Aoridos terminales recientes de Lavandula inter-
media Loisel (esencia inglesa) o de L. angustifo/ia PAG. Miller (esencia extranjera)
(Labiatae ).
Estas esencias son tradicionalmente diferentes de la esencia inglesa en cuanto a
su composición, esta última se vende a precio más elevado. En consecuencia, cada
una posee sus propios estándares respecto con el "índice de ésteres" (esencia in-
glesa, 25 a 45; esencia extranjera, 100 a 170) y al "índice de ésteres tras acetilación".
Este último índice, descontado el índice de ésteres da una indicación respecto al
contenido en alcohol (esencia inglesa, 765 a 200; esencia extranjera, 220 a 280).
Ha de entenderse, sin embargo, tanto por agricultores como por fabricantes farma-
céuticos, que hoy día la esencia producida comercialmente en Inglaterra, respecto a
reelección, ya no procede de las especies citadas y que las cifras analíticas para la
actual esencia inglesa no corresponden con las especificaciones de la BP 1980. En
Francia se producen ahora menos esencias que antes; Bulgaria, con una producción
anual de 700 a 200 toneladas, es el principal productor; aunque también llegan pe·
queñas cantidades de Rusia, Australia y otros países.
Las esencias del continente difieren entre sí porque se destilan numerosas espe·
cies, variedades e híbridos distintos. La lavanda verdadera, Lavandula officinalis tie-
ne mejor esencia cuando crece a una altitud convenientemente elevada.
. ,ra11t~@il1
Íiftt,ti@l@t it tlfflll@t
El término Cáncer generalmente se aplica a una serie de enfermedades que pue-
den afectar de diversas maneras al organismo. Esta enfermedad se caracteriza por
una multiplicación de células, capaces de formar agrupaciones que proliferan ini-
ciando crecimientos anormales (tum¿res)tn otras partes del cuerpo, comúnmente
denominados metástasis, que pueden ocasionar la muerte.
10.1. INTRODUCCIÓN
La cirugía, radiación y los fármacos (agentes quimioterapéuticos) son las princi-
pales formas de tratamiento contra el cáncer.
En los últimos años se ha hecho un enorme esfuerzo en la síntesis de fármacos
potenciales anticancerígenos, así como la síntesis de agentes quimicoterapéuticos
de variadas estructuras químicas. Una gran proporción de ellos han sido consecuen-
cia del descubrimiento, en 1940, de las propiedades antileucémicas de las mostazas
nitrogenadas, que son agentes bélicos. La actividad de estos compuestos se adscribe
a su capacidad para la alquilación biológica, la dosis tóxica se atribuye a la falta
de selectividad del producto; son sumamente reactivos y ello da lugar a reacciones
indiscriminadas como un amplio rango de componentes celulares.
Al desarrollar un anticancerígeno se busca su eficiencia para matar o incapaci-
tar las células del cáncer sin ocasionar daños colaterales a las células normales. De
hecho, se debe evaluar cada tratamiento y ponderar sus efectos terapéuticos, al-
cances, beneficios y daños colaterales aunados al tratamiento asignado.
Las síntesis, consistentes en modificaciones de fármacos conocidos, continúan
siendo un importante aspecto de investigación. Sin embargo, un gran volumen de
trabajo de síntesis ha aportado relativamente pocas novedades sobre las moléculas
123
124 Cap. 10. Plantas con inhibidores de tumores
prototipo. Existe la necesidad de disponer de nuevos prototipos moleculares. Estu-
dios recientes sobre compuestos de origen vegetal, inhibidores de tumores, están
proporcionando una impresionante serie de nuevas estructuras. Muchas de éstas
son sumamente complejas, por lo que resulta inverosímil que tales compuestos
pudieran haber sido sintetizados como intento empírico de hallar nuevos fárma-
cos, otros han sido utilizados como modelos químicos aislados directamente de
las plantas.
10.2. PAPEL DE LAS PLANTAS EN EL TRATAMIENTO
CONTRA EL CÁNCER
Las plantas han sido utilizadas en el tratamiento contra enfermedades malig-
nas durante siglos; en una ojeada global a la literatura científica, tanto antigua como
moderna, en que se describen plantas utilizadas contra el cáncer, se reúnen más de
1400 géneros (Hartwell, 1967-1971). El reciente análisis fitoquímico de plantas que
gozarán de historia por su empleo popular para el tratamiento contra el cáncer ha
dado en muchas ocasiones resultado, en cuanto al aislamiento de principios con
actividad antitumoral.
El podofilo fue utilizado desde hace más de 2000 años, los P. hexandrum (sin.
Emodí) y la especie americana relacionada (peltatum) han dado lugar al aislamien-
to de diversos lignanos y sus heterósidos, que poseen actividad amitumoral. Los
componentes mayoritarios de la podonlotoxina de estas dos especies son el eto-
pósido y el tenipósido. El etopósido es comúnmente utilizable en el tratamiento
contra el cáncer de pulmón y testicular, y el tenipósido se usa en cánceres pediátri-
cos, pues ambos poseen un espectro anticancerígeno similar.
Desde los tiempos de Galeno (ca. 180 d. C.) el zumo resultante de exprimir la
dulcamara (So/anum dulcamara) se ha usado para tratar diferentes tipos de cáncer,
tumores y verrugas. Recientemente ha sido identificado el principio activo inhibi-
dor de tumores ~-solamarina, heterósido de un alcaloide esteróidico.
Diversos líquenes (como las especies Cladonia, Cetraria y Usnea) poseen tam-
bién una historia de su uso en medicina popular contra el cáncer desde, aproxima-
damente, el año 970 d. C., todos son fuentes ricas de ácido úsnico, compuesto cono-
cido desde hace tiempo como agente antibacteriano y antifúngico, recientemente
como antitumoral (fig. 10.1).
Figura 10.1. Fórmula química del ácido úsnico.
10,2, Las plantas en el tratamiento contra el cáncer 125
De forma similar, hace muchos siglos los druidas establecieron que el muérdago
(Viscum a/bum) podía ser empleado para curar el cáncer. De un extracto de muérda-
go se han aislado once fracciones proteínicas con marcada actividad antitumoral.
El mezereon (Daphne mezereum), pese a sus propiedades tóxicas, también ha sido
utilizado en muchos países para el tratamiento contra el cáncer. El componente an-
titumoral activo de esta planta ha sido identificado como el derivado diterpénico
mezereína, que estructuralmente es muy parecido al principio tóxico defnetoxina.
El mayor éxito en plantas superiores utilizadas en la quimioterapia contra el
cáncer lo constituyen los alcaloides del Catharantus roseus. Las investigaciones so-
bre esta planta, "Pervinca de Madagascar''. también fueron estimuladas por su men-
ción en la terapéutica popular, pero no como remedio contra el cáncer, sino en el
tratamiento contra la diabetes. No se detectó actividad hipoglucémica, pero la sus-
ceptibilidad para la infección bacteriana de los animales de experimentación trata-
dos, indujo a los investigadores a emprender un extenso trabajo sobre los posibles
principios inmunosupresores causantes de estos efectos. Como consecuencia, se ais-
laron diversos alcaloides indólicos dímeros, que mostraron actividad antileucémi-
ca. Dos de ellos, vincaleucoblastina (vinblastina) y leucocristina (vincristina), se ob-
tienen en la actualidad industrialmente del Catharanthus roseus, que se emplean
tanto solos como en combinación con otras formas terapéuticas para el tratamien-
to contra el cáncer.
A pesar de existir tan sólo una lev&Qiferenciac:ie estructura entre vinblastina y
vincristina, se produce una diferencia signÍtíc-atív,i en el espectro de neoplasias hu-
manas que responden a estos alcaloides. La vinblastina es útil principalmente en
el tratamiento de la enfermedad de Hodgkin, cáncer que afecta a los ganglios linfá-
ticos, bazo e hígado.
La vincristina es clínicamente más importante que la vin blastina, sobre todo en
el tratamiento de la leucemia infantil, pero es también el principal componente de
diversos tratamientos combinados de alta eficacia. Estos dos alcaloides no son sino
componentes menores del C. roseus y, en consecuencia, la extracción industrial de
la- materia prima vegetal constituye un proceso largo y costoso. Además, hay una
creciente demanda de vincristina respecto a la de vinblastina que, en cambio, pro-
duce la planta en mucha mayor proporción_
Afortunadamente, hoy día es posible convertir vinblastina en vincristina, tanto
químicamente como por una N-desmetilación por vía microbiológica, utilizandoStrep-
tomyces albogriseo/us. También ha sido modificada estructuralmente la vinblastina, para
dar desacetil-vinblastin-amida (vondesina), introducida recientemente como fárma-
co para el tratamiento contra la leucemia linfoide aguda en niños. La síntesis quí-
mica de alcaloides indólicos diméricos es tema de estudio; se ha conseguido unir los
alcaloides del C. roseus catarantina y vindolina, para obtener estructuras dímeras.
El desarrollo de síntesis estereoespecífica mejorará la disponibilidad de vinblas-
tina, vincristina y sus derivados, y también permitirá emprender estudios más de-
tallados sobre las relaciones entre estructura química y actividad biológica. Este
grupo de compuestos presenta un interés muy elevado, por lo que continúa el pro-
grama de desarrollo de análogos estructurales de los mismos_
126
10.3. MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN
Hacia finales de 7950 comenzó un intenso estudio de plantas, microorganismos
y animales marinos (estrellas de mar, corales, etc.), para detectar su actividad anti-
tumoral. Ello se debe principalmente a que el Instituto Nacional del Cáncer de Es-
tados Unidos investigó y fundó un gran programa de detección selectiva. Se ha
adoptado un sistema de selección de las plantas al azar, ya que pueden encontrarse
nuevos compuestos en cualquier especie del reino vegetal o animal.
i!if'/11 Desde el comienzo del programa se han ensayado, respecto a su actividad an-
titumoral, un gran número de extractos de diversos orígenes. Se han mostrado con
actividad reproductible, alrededor de 4 % de los extractos ensayados. Durante más
de 25 años se han experimentado aproximadamente 114 000 muestras vegetales,
estando representadas 40000 especies. Cuando es posible son examinadas, por se-
parado, diferentes partes de cada planta (semillas, hojas, raíces, etc.). Se estima en un
cuarto a medio millón las especies vegetales existentes en el globo terráqueo, por
lo que el reino vegetal ofrece una vasta fuente de recursos aún inexplorados, que
representan una amplia gama para proyectos de investigación.
Los investigadores del programa del INC han utilizado los términos citotóxi-
co, antitumoral y anticancerígeno, para describir las actividades de los compues-
tos aislados, de acuerdo con las siguientes definiciones. Un agente citotóxico es
tóxico para las células tumorales in vitro y, si esta toxicidad es transferible a células
tumorales in vivo, se dice que dicho agente posee actividad antitumoral o activi-
dad terapéutica.
El aislamiento de componentes menores, biológicamente activos, a partir de
un extracto bruto de planta, implica el empleo de técnicas que difieren de las con-
vencionales en fitoquímica. Lo usual en éstas era estudiar los compuestos químicos
que resultaban más sencillos de separar a partir del extracto de la planta; dichos
compuestos eran los usualmente presentes en mayores cantidades y de fácil cris-
talización o los que tenían interés especial para el investigador (como alcaloides,
terpenoides, fenoles, etc.).
Gracias al avance de la química instrumental es posible la caracterización de
estructuras de los compuestos ya puros, para posteriormente ser sometidos a expe-
rimentación biológica.
En los estudios sistemáticos más recientes, respecto a la utilidad de compo-
nentes de plantas, cada porción de éstas y cada fracción del extracto se ensayan
biológicamente antes de haber aislado y caracterizado componente alguno.
Usualmente, tan sólo las fracciones que muestran actividad biológica son es-
tudiadas después. Así, pueden aislarse casi todas las clases de compuestos como
componentes activos, algunos de los cuales pueden no ser de los tradicionalmen-
te relacionados con determinada familia vegetal. En todo caso los procedimientos
que se basan en este sistema de "monitoreo" continuo de fracciones, respecto a la
actividad biológica, tampoco están lib'res de anomalías. Es sabido que los compo-
nentes aislados de una droga pueden no producir la misma respuesta clínica que
la de uno que le dé un preparado galénico elaborado con la droga completa, por
10.3. Métodos de investigación 127
otra parte, se puede presentar efecto sinérgico al encontrar en un mismo extracto
varios compuestos.
Un procedimiento eficaz de detección selectiva de extractos impuros de plan-
tas, en cuanto a su actividad biológica, ha de cumplir varias condiciones: debe ser
lo suficientemente selectivo para limitar el número de caminos por seguir en la
investigación; ser altamente sensible a fin de poder detectar bajas concentracio-
nes de compuestos activos; y ser lo suficientemente específico para que el ensayo
no se vea afectado por compuestos inactivos. Las pruebas preliminares de selec-
ción, empleadas en los estudios del INC cambiaron a lo largo del programa, en el
sentido de evitar la detección de sustancias de débil actividad y presencia habitual
en las plantas (como son taninos, saponinas y esteroles).
La experimentación de rutina de las fracciones de extractos, respecto a su acti-
vidad antítumoral, se realiza frernentemente mediante el ensayo de la citotoxicidadt/· t
in v1tro, aunque este tipo de c1totox1c1dad no siempre representa un medio eficaz;,; ¡
o relacionable de predicción de la actividad antitumoral in vivo. Pese a ello, como~'º""
el bioensayo _es rápido, e_conómico y requiere tan sólo peq_ueñas cantidades del _ex-'.:J
tracto, constituye un metodo popular para los ensayos iniciales. El ensayo de cito- "'
toxicidad KB, utilizando cultivos del carcinoma epídermoide humano de Eagle de
la nasofaringe, puede proporcionar r~ultados s_ignificativos como muestras del or-4;:;{
den del miligramo, mientras de 0.5-1 . Los anal1s1s previos usuales utilizan actual-,;. ,:~
mente el sistema de leucemia linfocítica _88 del ratón in vivo, así como el ensayo( . )
KB in vitro, pues los compuestos citotóxicos atSTados que se han mostrado inactivos,~ ·,t_..fil
in vivo no se siguen considerando. Actualmente se ha trabajado con los extractos~-.loo!i
de _plantas me~icanas utilizando cultivos de células de linfoma muríno B 10 y16J·""''"
(Hauad y Rodnguez, 2007). ..... ,,,
El sistema es relacionable y sensible, la técnica es rápida y el costo es modera-( }
do, en comparación con otros sistemas in vivo. Los extractos que relevan actividad;:~~~
en estos sistemas son candidatos para los extractos de fraccionamiento posteriores,
que permiten la purificación de los principios activos; determinación de su estruc-
tura química y posible síntesis orgánica.
La realización de bioensayos a lo largo del fraccionamiento asegura que todo,,,.,.,
el esfuerzo se orienta hacía los compuestos activos, que frecuentemente están
presentes en concentraciones de menos de un miligramo por kilogramo de plan-
ta seca.
El fraccionamiento inicial se basa en particiones mediante disolventes, que sir-
ven para eliminar gran parte del material inactivo. El uso de ácidos y bases débiles
puede ayudar al aislamiento de compuestos básicos o ácidos, como alcaloides o
ácidos orgánicos. Cuando los límites prácticos del sistema de partición con disol-
ventes han sido alcanzados, debe emplearse para aislar los principios activos, cro-
matografía en columna (de adsorción, partición, intercambio iónico, gel-filtración)
seguido de otras técnicas de separación (CCF, HPLC; etc.). El proceso es complicado
por no conocerse la naturaleza química de los principios activos y las técnicas selec-
cionadas pueden causar la descomposición del principio antitumoral si éste posee
grupos funcionales reactivos. Además, las plantas sintetizan con frecuencia diversas
128 Cap. 10. Plantas con inhibidores de tumores
sustancias estrechamente relacionadas que pueden ser de muy difícil separación.
De aquí el desafío que implica la investigación es el campo de la fitoterapia, lo cual
constituye un reto y perseverancia en el trabajo por desarrollar.
La estructura química de los compuestos activos se determina por medio de
estudios espectroscópicos (EM, RMN, IR, UV) junto a argumentos fitoquímicos y
biosintéticos. Con sólo las pequeñas cantidades del producto que, por lo general,
puede disponerse, la cristalografía de rayos X constituye otro medio por emplear,
particularmente valorable para establecer la estructura definitiva. El avance en ins-
trumentación reduce el tiempo para la identificación del principio activo puro.
Los productos son posteriormente ensayados frente a una serie de neoplasias
experimentales y sólo se toma en consideración para realizar estudios preclínicos
toxicológicos si aquellos resultados son lo bastante alentadores. Al llegar a este esta-
do se necesitan, relativamente, grandes cantidades de producto y se hacen necesa-
rias extracciones y fraccionamientos a mayor escala. Muy pocos son los compuestos
que alcanzan los ensayos clínicos. Un bajo o muy estrecho índice terapéutico (rela-
ción entre la dosis máxima tolerada y la mínima eficaz), efectos colaterales indesea-
bles o elevada toxic'idad, pueden contrarrestar una benéfica actividad antitumoral.
De los 25 000 compuestos previamente seleccionados por año por el INC (tanto de
origen sintético como natural), tan sólo ocho a 12 de ellos son susceptibles de pos-
terior selección para ensayos preclínicos y, tal vez, únicamente seis a ocho pasan a
ensayo clínico. Poco menos de la mitad de ellos son de origen vegetal. De ahí el alto
costo de medicamentos elaborados en reconocidos centros de investigación.
El programa de selección al azar, respecto a los productos naturales, fue esta-
blecido por el INC en 1983. No obstante, el número de citotóxicos y antitumorales
identificados es enorme, pues se ha incrementado nuestra comprensión de proce-
so degenerativo, así como de los mecanismos de acción de los fármacos.
Los trabajos de síntesis han permitido estudios con la actividad biológica o te-
rapéutica y con la ayuda de otras ciencias obteniendo análogos sintéticos o semisin-
téticos con los que pueden elaborarse fármacos más potentes, predecir o modular
la actividad de acuerdo con los cambios de algunos radicales en las moléculas quí-
micas, mejorando la actividad terapéutica y eliminando o disminuyendo efectos
1 secundarios, como orientación hacia nuevos agentes. El INC inició desde 1986 un
I":1 nuevo sistema de detección selectiva que reduce la escala de la operación y se con-
centra sobre los grupos de organismos menos minuciosamente investigados, entre
ellos, plantas, animales marinos, hongos y cianobacterias, como nueva fuente de
fármacos de origen natural.
10.4. PRODUCTOS NATURALES CLASIFICADOS COMO
INHIBIDORES TUMORALES
'I,,,,,,¡ Los principios naturales antitumorales aislados suelen ser productos nuevos que
se extienden a una amplia gama de estructuras. Ejemplos de grupos fitoquímicos se
presentan en el cuadro 10.1. Varios de los compuestos aislados son principios natu-
Cuadro 10.1. Compuestos químicos con actividad terapéutica-antitumoral.
Clase Compuesto Fuente Familia
Monoterpenos Alamandina i Al/amando cathartica Apocynaceae
4-ipomeanol ' lpomea batatas Convolvulaceae
Penstimida Penstemon deutus Scrophulariaceae
Sesquiterpenos Sacarina Baccharis Compositae
megapotamica
Elefantopina Elephantopus elatus Compositae
Helenalina Helenium autumnale Compositae
1'
Liatrina ] Uatris chamanii Compositae
Filantósido i Phyllanthus Eurhorbiaceae
¡ acuminatus
Filantostatina 1zacu01m,1tus Eurhorbiaceae
Vernolepina Vernonia Cornpositae
hymenalepis
Oiterpenos Gnidina Gnidia lomprantha Thymelaeaceae
Jatrofona ! Jatropha gassypifo/ia Euphorbiaceae
Mezereína Daphne mezereum Thymelaeaceae
Taxodiona Taxodium distichum Taxodiaceae
Taxol Taxus brev1fo/ia Taxaceae
Tripdiólido Tripterygium wilfordii Celastraceae
Tr:ptólido r wilfordii Calastraceae
Causinoides/ Bruceantina Brucea Simaroubaceae
Simarubólidos antidysenterica
Glaucarubinina Simaroubo glauca Simaroubaceae
Holacantona Holocantha emoryi Simaroubaceae
Triterpenoides,
esteroides, etc
Cucurbitacina Cucurbitacina E Marah organus Cucurbitaceae
Saponina Acer saponina P Hacer negundo Aceraceae
Cardenólido Estrofantidina Oorquetina Asclepiadaceae
nigrescens
- - - ---,-- --- - - - - - -------
,-,- -, -,-,
Bufadienólido Helebrigenin acetato Bersama absyssinica Melianthaceae
Witanólido Witaferina A Acnistus arborescens Solanaceae
Lignanos a-y~- peltatina Podophyllum Podophyllaceae
peltatum
Cuadro 10.1. (Continuación.)
Clase Compuesto Fuente Familia
··-"-
Podofilotoxina Phexandrum Podophyllaceae
Ppeltatum Podophyllaceae
Juniperus chinensls Crupressaceae
Esteganacina 5teganotoenla Umbelliferae
araliacea
Qui nonas Jacaranona )acorando caucana Bignoniaceae
La pachol 5tereospermum Bignoniaceae
suaveo!ens
Alcaloides
Pirrolizidina Monocrotalina Crotalario spectabi//s Leguminosae
lndicin-N-óxido Hellotropium indlcum 8oraginaceae
---·"·"·----
lsoquinoleína Emetina Cephae!ls acumlnota Rubia cea e
Tetrandrina Cyc!ea pe/tata Menispermaceae
Talicarpina Thallctrum Ranunculaceae
dasycarpum
--
Benzofenantridina Fagaronina Fagara Rutaceae
·- zanthoxyloldes
Nitidina Fagara macrophylla Rutaceae
-
Fe na ntroi ndol izid ina Tilocrebina Ty/ophora creblfioro Asclepiadaceae
- -- - - _,,,,,,.,,_,,,_ ---- ------ - --
Acridona Acronicina Acronychla bauerl Rutaceae
---·----· .
Piridocarbazol Elipticina Ochraslo elllptlca Apocynaceae
Ochrosia moorei Apocynaceae
9-metoxi el iptici na Ochroslo macu!ata Apocynaceae
.-.-···--- . --·----·-· ····--··· -----~
Pirrolquinoleína Camptotecina Camptotheca Nyssaceae
acuminata
Mapp1a /oetlda Olinaceae
l' •·
Cefalotaxina Harrigtonina Cepha/otaxus Ceohalotaxaceae
harrlngtonlna
Homoharringtonina Cepha/otaxus Apocynaceae
harrmgtonlna .
Bis-indol Leurosina Catharanthus !anceus Apocynaceae ·-
- -·--·-·-
Vinblastina Catharonthus roseus Apocynaceae
Vincristina Catharanthus roseus Apocynaceae
·-··- ·- .
Maitansinoide Maitanacina Catharanthus roseus Celastraceae
131
Ansamacrólido Maitansina Maytenus buchananii Celastraceae
Maytenus serrato
Maitanvalina Putterlickia verrucasa Celastraceae
No heterocíclico Colchicina Maytenus buchananii Liliaceae
Ca/chicum speciasum
Péptidos Buvardina Bauvardia temafolia Rubiaceae
Desoxibuvardia Bouvardia temofolia i Rubiaceae
rales ya conocidos, pero que no habían sido sometidos a ensayos rigurosos. Entre
ellos cabe citar los ácidos úsnico y eláglco~la ant:¡aqciinona áloe-emodina, las quino-,,• ¡¡e;
nas yuglona y lapacho!, los alcaloides pirrolizidínicos retronecina y monocrotalina,ll J
el notrofenantreno ácido aristolóquico, el bufadienólido acetato de helebrigenina,:;".:w
los alcaloides del Colchicum, colchicina, demecolcina y 3-desmetil-colchicina y una J
gama de los esteroides derivados de las cucurbitáceas. _,_ ·
En la mayoría de los casos, los niveles de actividad observados no fueron sufi-
cientes para justificar ensayos posteriores. Aunado a ello, la aparición de efectos
laterales, muchos de ellos indeseables.
Las cucurbitacinas se han encontrado en diversas familias vegetales, especialmen:
te las Cucurbitaceae y algunas de ellas se alinean entre los compuestos con mayor
potencia citotóxica. La colchicina es muy utilizada en cultivos vegetales por su pro-
piedad como veneno mitótico y, sabido es, que esta propiedad y su actividad inhi-
bidora de tumores están estrechamente relacionadas.
Podolilotoxina, vinblastina y vincristina también actúan como antimitóticos y
su mayor éxito como fármacos frente al cáncer ha sido principalmente en el caso ,3,s,~
de tumores de rápido desarrollo; los fármacos de elevada actividad anticanceríge-
na, como la vincristina, afecta a las células solamente durante el ciclo de su división.
Los tumores de desarrollo lento, por lo general, parecen responder escasamente a
los fármacos. La susceptibilidad a los anticancerosos débe determinarse, para la frac- •·•=~
ción de células en división, en cada momento.
Otros ejemplos de compuestos ya conocidos, pero cuya actividad como anti-
tumorales se ha establecido mucho después, son los alcaloides acronicina, elipticina,
emetina y nitidina. La actividad anti tumoral de la acronicina, alcaloide tipo acridona,
aislado primeramente de Acronichia baneri en 1948, fue señalada en 1966, mostrando
este compuesto un espectro antitumoral muy amplio y poseyendo una actividad
significativa frente a 12 de los 17 tumores experimentales ensayados.
En marcado contraste, sin embargo, la fase I de la experimentación clínica no
reveló actividad antitumoral significativa y la evidente discrepancia se atribuye a la
sensibilidad de los ensayos en los estudios del INC que fueron cambiados a lo largo
del programa. Podrían resultar agentes antitumorales clínicamente útiles los alcaloi-
des del piridocarbazol, elipticina y 9-metoxielipticina, de la Ochrosia e/liptica (Apo-
132 Cap. 10. Plantas con inhibidores de tumores
cynaceae) y otras plantas de esta familia, según se desprende de la experimenta-
ción clínica con dichos alcaloides y varios análogos sintéticos.
Estos alcaloides son inhibidores potentes de diversas alteraciones cancerosas,
pero la toxicología preclínica ha señalado varios efectos secundarios, entre ellos he-
mólisis y efectos cardiovasculares. Las elipticinas son moléculas planas que se in-
tercalan entre las bases pares de ADN, produciendo un "desenrollado" parcial de la
ordenación helicoidal.
Laelipticina es oxidada in vivo principalmente,a9-hidroxielipticina, la cual mues-
tra una actividad incrementada, lo que hace suponer que ésta puede deberse a la
formación de derivados químicos representando problemas, respecto a su adecua-
da formulación para usos clínicos. Pero la cuaternización de la 9-hidroxielipticina da
el acetato de 9-hidroxi-2-N-rnetilelipticinium (acetato de eliptinium) compuesto
hidrosoluble que ha producido un material altamente activo, de valor en algunas
formas de cáncer de rnarna y, posiblemente, también en cáncer renal. Se están pro-
bando diversos derivados cuaternarios de este tipo; algunos N-glucósidos hidroso-
lubles muestran también elevada actividad. Cephaelis ipecacuanha ha sido utilizado
durante muchos años como emético y expectorante, y su alcaloide principal, erne-
tina, es eficaz en el tratamiento de la disentería amibiana.
Las propiedades antitumorales de la emetina se descubrieron siguiendo el aná-
lisis de plantas y del alcaloide, el cual ha sido ensayado clínicamente. La nitidina,
alcaloide benzofenantridínico aislado del Zanthoxylum nitidum, ha sido obtenida
recientemente de especies del género por su excepcional actividad antileucémica,
pero se ha excluido debido a su errática toxicidad. Derivados benzofenantridínicos
similares están contenidos en Che/idonium majus (Papaveraceae), planta de historia
popular en el tratamiento contra el cáncer.
10.5. NUEVOS PRODUCTOS NATURALES
CON ACTIVIDAD ANTITUMORAL
Los estudios sistemáticos han dado como resultado el aislamiento de muchas
nuevas sustancias naturales dotadas de actividad antitumoral, varias de las cuales
han sido consideradas lo suficientemente activas como para comenzar estudios clí-
nicos (véase cuadro 10.1).
La tilocrebina, alcaloide fenantro-indolizidínico de Tylophora crebifiora mostró
suficiente actividad para proseguir en su estudio, pero en la experimentación clí-
nica sus incontrolables efectos sobre el sistema nervioso central (SNC) impidieron
la continuación de dichos estudios. Dos alcaloides benzilisoquiroleínicos dímeros,
la talicarpina de Thalictrum dasycarpum y la tetrandrina de Cyclea pe/tata, se mos-
traron particularmente prometedores y fueron seleccionados debido a que el sis-
tema de preselección empleado en su momento fue demasiado sensible.
La cornptotecina y sus derivados, alcaloides del árbol chino Camptotheca acu-
minata, muestran un amplio espectro de actividad y han producido una aceptable
10.5. Nuevos productos naturales 133
respuesta en experimentaciones clínicas limitadas, por lo que parecen necesarias
formulaciones alternativas con el fin de incrementar la disponibilidad del fárma-
co. Algunos análogos sintéticos de la comptotecina han mostrado efectos antitu-
rnorales mayores y menor toxicidad que la propia camptotecina. Se ha señalado
que estos productos están siendo utilizados clínicamente en China para el trata-
miento de varias formas de cáncer. Otras plantas (por ejemplo Mappia foetida)
parecen ser mejores fuentes de camptotecina, pero actualmente es factible la pro-
ducción comercial de este alcaloide mediante cultivo en suspensión de células de
C. acuminata. \
Los cuasinoides o simarubólidos son uh-gr_L!po d~_compuestos relacionados con
los terpenoides, aislados de una serie de plantas-de las Simaroubaceae. Muchas de
estas plantas tienen una historia en la medicina popular, especialmente por su activi;;; "~
dad antiamibiana y algunos cuasinoides aislados presentan interés por sus propi~J J
dades antitumorales. Así Brucea antídysenterica se utiliza en Etiopía en el trata,,c~_;;,,
miento contra el cáncer y el fraccionamiento sistemático de esta planta ha dad~)
lugar al aislamiento de la bruceantina, que muestra una elevada actividad anti!eu"'=ú
cémica a bajas dosis y un amplio margen de dosificación.
La bruceantina actúa inhibiendo la síntesis de proteínas, habiéndose ensayadc¡¡f'(
clínicamente en humanos. En estos ensayos previos no ha mostrado actividad tera-~'.,v~'ll\
péutica significativa, pero están en curso investigaciones sobre una amplia gama dl )
cuasinoides relacionados con la bruceantina. Maytenus serrata (Fam. Celastraceaei~'t,
y otras especies de Maytenus contienen maitansina, ansamacrólido inicial, moslJ;,.J
trando, por tanto, un favorable índice terapéutico. Actúa en la inhibición de la mi-t"""
tosis. M. serrata dio un rendimiento en maitansina de 0.2 mg de planta deseca-!
da; para las experiencias clínicas se necesitan con urgencia fuentes más ricas, <'""·
dando alrededor de 2 mg/kg, proporcionó cantidad del principio activo suficien-m,w"
te (15 g) para la valoración clínica. De ahí la insistencia en utilizar productos o aná-
logos sintéticos a fin de buscar la sustentabilidad vegetal.
Debido a su gran potencia, esta pequeña cantidad de maitansina es suficiente
para el tratamiento de varios miles de pacientes. Pero se ha descubierto una fuente""''º
aún más rica de la misma familia: Putterlickía verrucosa, que rinde de 8 a 9 mg/kg.
Pero en los ensayos clínicos la maitansina ha constituido una gran desilusión, al
exhibir escasos efectos benéficos. Sus derivados sintéticos o semisintéticos, tal vez
ofrezcan mayores esperanzas.
El uso de la biotecnología nos permite actualmente la posibilidad de producir
maitansinoides microbiológicamente. Se ha demostrado que una especie de Nocar-
dia produce ansamitocina, mezcla de ésteres del maitansinol, que es un alcohol pre-
cursor de la maitansina (macrólido ansa aislado de los arbustos Maytenus serrata y
M. buchananii del este de África. Tiene actividad anti neoplásica, probablemente de-
bida a que inhibe la síntesis de ADN). Este alcohol podría servir como material de
partida para la hemisíntesis de una amplia gama de derivados.
Otras sustancias naturales son lo suficientemente interesantes para justificar
pruebas clínicas, toxicológicas o posteriores estudios. Los diterpenos triptólido y
tripdiólido, aislados de Tripterygium wílfordii, son potentes agentes antileucémicos
134 Cap. 10. Plantas con lnhibidores de tumores
que contienen un sistema tripóxido reactivo. La planta no es fácilmente accesible
y sólo contiene pequeñas cantidades de estos compuestos. El aislamiento a gran
escala ha retardado su valoración. Otro diterpeno modificado, el taxol, del tejo del
Pacífico, Taxus brevifolia, posee un interesante y amplio espectro de actividad, tan-
to frente a formaciones sólidas como leucémicas, logrando su producción a gran
escala. De las muchas lactonas sesquiterpénicas probadas, pocas han mostrado ac-
tividad útil in vivo, pero está en marcha la valoración de algunos de los compues-
tos más activos in vivo, por ejemplo el germacranólido elefantopia del Elephantopus
e/atus (fig. 10.2).
Figura 10.2. Estructura química del germacranólido.
La bacarina es un sesquiterpeno tipo tricoteceno, aislado de la planta del Brasil,
Baccharis megapotamica, estrechamente relacionado con las toxinas de tipo tricote-
ceno de hongos están en fase de valoración. Una serie de nuevos ésteres alcalóidi-
cos de especies de Cephalotaxus está siendo aislada a gran escala para la realización
de estudios toxicológicos, previos a la experimentación clínica.
El alcaloide tipo cefalotaxina es inactivo, pero los ésteres harringtonina y ho-
moharringtonina de C. harringtonia muestran buena actividad en diversos tipos de
sistemas. Los investigadores chinos dan cuenta de resultados favorables en estudios
clínicos utilizando fracciones alcalóidicas de C. harringtonia y se tiene la esperanza
de que la homoharringtonina, en especial, sea activa en pacientes con tumores só-
lidos o con leucemia. Los cultivos de tejidos de Cephalotaxus sintetizan cefalotaxi-
na y ésteres activos y ofrecen una posibilidad potencial de obtener estos alcaloides
en cantidades útiles.
1
El árbol de Centroamérica, Phyllanthus acuminatus contiene en sus raí[Link]
I' mezcla compleja de heterósidos, dos de los cuales -filantostatina 1 y filantósido-
han demostrado marcadas propiedades antitumorales. El iílantósido se halla en fase
1 pre-clínica, con vistas posteriores a ensayos.
Los esquemas de fraccionamiento comunmente empleados en el programa
INC (Instituto Nacional de Cáncer) se basan en el hecho racional de que un equi-
librio entre la hidrofilia y la lipofilia es importante para las sustancias que han de
alcanzar los receptores biológicos. En efecto, los extractos vegetales sumamente
polares (acuosos) o no polares (éter de petróleo) no son capaces de alcanzar la
actividad de los extractos de polaridad intermedia (etanol, cloroformo, etc.) que
son normalmente ensayados. Recientemente han mostrado elevada actividad an-
titumoral muchos péptidos y proteínas de microorganismos que poseen algunos
polisacáridos hidrosolubles, por ello se están tomando en consideración los extrae-
10.6. Mecanismos de acción 135
tos acuosos de plantas. Esta característica pone en evidencia la importancia de los
compuestos químicos con determinadas propiedades fisicoquímicas para atrave-
sar membranas y su llegada a receptores específicos, grado de afinidad o índice de
unión con compuestos marcados por medio de isótopos.
Así, el análisis de la planta mexicana Bm,vardia ternifo/ia ha dado lugar al aisla-
miento de los péptidos buvardina y desoxi-buvardina, como principios activos. Las
proteínas del muérdago, ya mencionadas en la presente obra, ofrecen otro ejem-
plo. En consecuencia, el trabajo futuro sobre péptidos vegetales puede ofrecer
mayor valor En la actualidad numerosos eqµ1pos mult1d1sc1plinanos trabaian sobre
el efecto terapéutico de rnpépndos natural\1ntét1cos y su amán terapéutica
10.6. MECANISMOS DE ACCIÓN
1/!:W;¡~T,&,
La actividad de muchos de los fármacos de uso cotidiano en la quimioterapia~J
contra el cáncer puede, probablemente, adscribirse a la inhibición de la síntesis de
ácido nucleico, pero los mecanismos de acción difieren grandemente. Los ejemplos
señalados antes y los muchos otros productos naturales, que han mostrado act:iv1--tq,J
dad antitumoral, abarcan un amplio campo de tipos estructurales, por lo que
hay aún una característica común para explicar su actividad biológica. Unos
inhibidores mitóticos (por ejemplo colchicina, podofilocoxina, vincristina, maitan-\1 ¡ !
sina), actuando por unión la proteína tubulina en el uso mitótico, evitando la poli-tú,ó!
merización en los microtúbulos.
En cambio, el taxol es un tipo de antimicótico completamente diferente, que
se une a los microtúbulos, estabilizándolos. Aunque la podofilotoxina es del tipo de
copulación de la tubulina, resulta sumamente curioso el que sus derivados antican- ""·''''
cerígenos semisintéticos, etopósido y tenipósido posean diferente modo de acción.
Estos fármacos inhiben la síntesis y replicación de ADN por medio de la enzima
topoisomerasa 11.
Las topoisomerasas modifican la topología del ADN por su capacidad para co/•-~
romper y recomponer lps filamentos de esta sustancia. Por otra parte, se sabe que la
camptotecina posee una actividad específica en el sistema topoisomerasa l. La inte-
racción de las elipticinas con el ADN es, principalmente por intercalación, lo que se
relaciona con su geometría plana. Numerosos inhibidores naturales de tumores que
poseen un centro fuertemente electrofílico, probablemente actúan por ello como
agentes alquilantes.
Un centro electrofílico puede ser una función a, ~-insaturada de éster o lactona.
Ofrecen ejemplos de ellos las cucurbitacinas, bruceantina, triptólido, elefantopina y
bacarina. Algunos poseen también funciones epóxido, altamente electrofílicas. Otros
centros encontrados son las estructuras quinol-metida y carbinolamida. Va en au-
mento la evidencia de que estos compuestos puedan actuar por aniquilación selec-
tiva de grupos nucleófilos, tal vez tioles, en enzimas que controlan la división celular.
La modificación química de los compuestos, destruyendo estos centros elec-
trofílicos, da lugar a productos que tienen una actividad antitumoral casi nula. La
136 Cap. 10. Plantas con inhibidores de tumores
mayoría son agentes fitotóxicos que matan al mismo tiempo las células normales y
las cancerosas. La selectividad puede ser consecuencia de muchos factores, entre
los cuales están el transporte del inhibidor tumoral al interior de la célula y la na-
turaleza química y configuración estérica del nucleófilo para ser alquilados. Algu-
nos aspectos de la molécula activa pueden estar implicados en la formación de
complejos moleculares con macromoléculas biológicas, reguladoras del crecimien-
to. Aquí destacarnos la relación entre la estructura química y la actividad biológi-
ca (Q.S.A.R.)
10.7. PROGRESOS FUTUROS
La investigación de nuevos compuestos en la naturaleza no se limita a las plan-
tas superiores. Los microorganismos son muy utilizados como fuentes de antibió-
ticos, producen gran número de metabolitos con actividad antitumoral. Aunado
a propiedades antibióticas, entre los más utilizados para combatir el cáncer se en-
cuentra la actinomicina D, bleomicina, doxorubicina (adriamicina), mitramicina y
mitomicina C. Los animales marinos (como corales y estrellas de mar) pueden cons-
tituir también una fructífera fuente de anticancerosos potenciales útiles, por ello
en este campo de investigación se están también produciendo numerosas sustan-
cias naturales con actividad antitumoral. Un compuesto especialmente notable es
la didemnina B, aislada de la ascidia del Caribe Trididemnum solidum. Este dipéptido
es sumamente potente y ha irrumpido en la fase clínica, frente a diversos tipos de
cáncer humano.
Sin embargo, pese al éxito de los programas de detección selectiva para la identi-
ficación de agentes citotóxicos y antitumorales, hay cierta desilusión en cuanto a la
escasez de agentes clínicos producidos. Ello ha motivado que el INC replanteé su
futura política al respecto. El mayor éxito en el campo de los fármacos anticance-
rígenos, en general, se da frente a tumores de rápida proliferación, disponiéndose
actualmente de tratamientos eficaces en ciertos cánceres, como leucemias infanti-
les, tumores testiculares y linfomas distintos del de Hodgkin que hasta hace algu-
nos años eran considerados de fatales desenlaces.
Los tumores sólidos en adulto, como los de pulmón, mama y colon, apenas
responden a la quimioterapia. Hay grandes diferencias entre los tipos de tumores,
en cuanto a rapidez de crecimiento, todo lo cual da lugar a significativas diferencias
en sensibilidad a los fármacos.
Los métodos de ensayo del INC deben ser lo suficientemente rápidos para dar
abasto con la gran cantidad de muestras producidas y, consecuentemente, emplear
líneas de tumores de lento y rápido crecimiento.
Estos tejidos sufren los efectos tóxicos de la droga administrada que, junto a
los efectos colaterales mayores de la quimioterapia cancerosa, como represión de la
médula ósea, náusea y vómito, tienden a limitar la dosificación tolerada por el pa-
ciente. Resulta obvio que se requiere una mayor especificidad; el fármaco ideal sería
aquel que afectase selectiva y específicamente al tejido tumoral sin dañar ningún
10. 7. Progresos futuro·~ 137
/
tejido normal. Grandes avances se han realizado con respecto a moléc~las acarrea-
doras al sitio exacto de acción terapéutica.
Un producto natural de alto interés para el INC es el 4-ipomeanol, toxina ais-
lada de la batata (/pomoea batatas) infectadas por mohos que, cuando se ingieren,
afectan el pulmón y riñón de los mamíferos.
El 4-ipomeanol es oxidado selectivamente por enzimas de ciertas células de!
pulmón, para dar un aldehído reactivo; así se provee de un potente agente alqui-
lante tan sólo en las células que contiene el sistema enzimático. Previamente a los
ensayos clínicos frente a tumores de pulmón, el 4-ipomeanol está siendo someti-
do a ensayos toxicológicos. Existe una gran posibilidad de hallar otros agentes selee:
tivos entre las toxinas naturales.
También están siendo objeto de considerable atención los agentes citotóxico( f)
empleando anticuerpos monoclonales; en experimentos con animales se ha con~?;,;: 1
seguido cierto éxito empleando laricina, toxina de las semillas de ricino unida"'''") ''
anticuerpos monoclonales. También puede ayudar a los programas de detecciÓfkw@v
selectiva el conocimiento de los mecanismos biológicos básicos, mediante los cua-
les actúan los agentes antitumorales. di~"
Estudios inmunológicos han permitido el desarrollo de pruebas para detecciónt'i0J!,.,
oportuna de células cancerosas, avanzando considerablemente en la búsquedaf" '\
1
de tratamientos terapéuticos más adecuados. ~·1;%";,Y
Los actuales sistemas de selección del INC se diseñan con vistas a superar·--,._.,.. ,
deficiencias del planteamiento de la detección selectiva en masa. Se ha planeado,
el ensayo frente a 80 a 100 diferentes líneas celulares, representando variados tipos\''m
de tumores humanos, así como la gradual introducción de métodos dirigidos al co-
nocimiento de los mecanismos básicos de la acción de anticancerosos conocidos.
Se están seleccionando extractos naturales a partir de plantas, microorganis- "'"·"'
mas y animales marinos, de especies que no han sido estudiados intensamente en
el pasado. El esfuerzo continuo para aislar e identificar compuestos inhibidores de
tumores, a partir de materias primas naturales, bien pudiera representar la introdue: _..._.•
ción de nuevos fármacos anticáncer; si esta meta es alcanzada representaría un gran ~ ....., -
avance en la comprensión de los fenómenos bioquímicos a nivel celular.
Las sustancias naturales se podrían utilizar como modelos estructurales con
grandes oportunidades de aumentar la acción terapéutica, selectividad, entre otras
cualidades del fármaco ideal del cáncer y al desarrollo de fármacos útiles, emplean-
do sustancias naturales.
10.7.1. Catharanthus roseus
La pervinca de Madagascar, Catharanthus roseus, C. Don, se ha denominado
de diversas maneras, como Vinca rosea L. y Lochnera rosea (L.) Reichenbach; es pro-
bablemente originaria de Madagascar, pero en la actualidad está muy extendida y
se cultiva mucho como planta ornamental; crece profusamente en el sur de Flori-
da. Los abastecimientos comerciales de la droga se obtienen tanto de plantas es-
138 Cap. 10. Planeas con inhibidores de tumores
pontáneas como de las cultivadas en diversas partes, entre ellas África, India, Tai-
landia, Taiwán, Este de Europa y Australia.
Caracteres
Catharanthus roseus es semiarbustivo, de 40 a 80 cm de altura, leñoso en la
base. Las hojas son opuestas, oblongas, con base aguda y peciolada, ápice redon-
deado o mucronado y margen entero. Las ftores recuerdan, por su forma, a las de la
pervinca común y son de color violeta-rosa-blanco (var. a/bus) o blancas con un ri-
bete rojo (var. oce/latus). El fruto es un folículo divergente. Se estima que l&s plantas
tetraploides crecen más vigorosas y con ftores mayores que las diploides.
Historia
Aunque la planta gozó de cierta reputación en medicina popular para el trata-
miento contra la diabetes, actualmente no han logrado demostrar dicha actividad.
Investigadores canadienses descubrieron en los años 1955 a 1960 que los extractos
de las hojas producían leucopenia en ratas. Estas observaciones llevaron a los inves-
tigadores a emprender una investigación fitoquímica intensiva de la farmacocinéti-
ca de la planta, con el aislamiento de componentes de valor terapéutico. Seis alcaloi-
des resultaron activos y en la actualidad se dispone de dos de ellos a escala comercial.
La pervinca de Madagascar es un ejemplo de droga vegetal introducida en me-
dicina durante los últimos años y, de acuerdo con las nuevas tendencias, se emplea
más para el aislamiento de sustancias puras que en la elaboración de preparados
galénicos. En efecto, los preparados galénicos sencillos elaborados a partir de mate-
rias primas vegetales secas, y que contienen una amplia gama de alcaloides, no son
útiles terapéuticamente. En consecuencia, normalmente la materia prima se some-
te a tratamiento industrial y no llega natural al farmacéutico de oficina.
Componentes
A partir de C. roseus se han aislado hasta la fecha unos 90 alcaloides; algunos,
como ajmalicina, lochnerina, serpentina y tetrahidroalstonina existen en otros gé-
neros de la familia. De especial interés es un grupo anti neoplásico, entre ellos leuco-
cristina (vincristina) y vincaleucoblastina (vinblastina). La vinblastina es, por tanto, un
dímero del alcaloide indólico catarantina y el alcaloide dihidro-indólico vindolina,
ambos existentes en la planta en estado libre. La vinblastina se forma por dimeriza-
ción de la catarantina y la vindolina, mediante el intermediario 3 ', 4' -antihidrovin-
blastina; éste ha sido aislado de plantas frescas y cultivos celulares, y su formación a
Jij partir de monómeros se ha efectuado con isozimas peroxidásicas aisladas de cultivos
en suspensión de C. roseus y con peroxidasa comercial del rábano picante.
10.7. Progresos futuros 139
Dado que estos alcaloides constituyen tan sólo componentes menores de la
planta (la vincristina se obtiene con sólo 0.0002 % del rendimiento total de ladro-
ga), se necesitan grandes cantidades de materia prima vegetal y los procedimientos
de aislamiento utilizan de forma intensiva los fraccionamientos cromatográficos.
Los alcaloides indólicos se han obtenido de las ftores.
Cultivos de células y órganos
En los esfuerzos para mejorar la produ~~;ón de ~~ides han recibido conside-
rable atención los cultivos de células de C. roseus. Hasta hoy se ha conseguido éxito
en la obtención de alcaloides totales con rendimientos de 0.1-7.5% (peso seco
células cultivadas). .
Han sido identificados 12 alcaloides, entre ellos catarantina y ajmalicina, a par-;::"
tir de una de las líneas de células cultivadas, pero es necesario profundizar en el,_¿
conocimiento de métodos de producción a gran escala, de ahí la importancia de
dirigir nuestro interés en la obtención de sustancias naturales partiendo de culti-
vos celulares y hacer frente común con otras áreas del conocimiento como labio-
tecnología.
De los cultivos celulares tan sólo se han aislado trazas de dímeros. A partir de
un cultivo múltiple de esquejes de semillero de C. roseus, se ha aislado vinblastina, en
cantidad mayor (15 µg/g de peso seco) que en el caso de cultivo de callus (1 µg/g),
aunque menor que en la planta madre.
Usos
El sulfato de vinblastina se utiliza principalmente para el tratamiento contra en-
fermedades generalizadas de Hodgkin y de corioepitelioma. El sulfato de vincristina ~,.,.,
es también un agente citotóxico y se emplea principalmente en el tratamiento de
la leucemia infantil; con él se han conseguido breves remisiones de la enfermedad
de Hodgking y del sarcoma reticulocelular. El sulfato de vindesina semisintético se
ha usado también en el tratamiento de la leucemia linfoide aguda en niños.
En un intento por producir compuestos menos tóxicos (vinblastina y vincris-
tina producen neuropatías), se han estudiado los metabolitos microbiológicos de
estos alcaloides.
Otras especies
Se han estudiado una serie de especies diversas de Catharanthus y se ha encon-
trado que contienen alcaloides del tipo vindolina; algunas de ellas (por ejemplo, C.
logifolius, C. /anceus y C. trichophyl/us) poseen alcaloides dímeros.
140
10.7.2. Podofilo y resina de podofilo
El podofilo está constituido por el rizoma y las raíces desecados del Podophy-
1/um peltatum (Podophyllaceae. antes Berberidaceae) planta herbácea perenne, co-
mún en lugares húmedos, umbríos de las regiones orientales de Canadá y Estados
Unidos. La droga se recolecta en Virginia, Kentucky, Carolina del Norte, Tennessee e
Indiana, habiéndose sugerido que sería cultivada con el beneficio.
Recolección
El rizoma, de aproximadamente un metro de longitud, se desentierra, se corta
en fragmentos de 1O cm de largo y se deseca.
Historia
Vi La droga fue empleada hace mucho tiempo por los indios, como vermífugo y
emético, y se incluyó en la Pharmacopoeia de 7864.
Caracteres macroscópicos
El podofilo se presenta en fragmentos subcilíndricos, pardo-rojizos, de 5 a 20 cm
de longitud y 5 a 6 mm de grosor. La superficie externa es lisa (rizoma de otoño) o
rugosa (rizoma de verano). Los nudos se ensanchan hasta 2 o 3 veces el diámetro
de los entrenudos. Sobre estos abultamientos son visibles los restos de los tallos
aéreos en la superficie superior, corno cicatrices grandes en forma de copa, rodea-
das por los restos de hojas catafilares, algunas de las cuales tienen yemas en sus axi-
las. En el lado inferior de cada nudo hay alrededor de 5 a 12 cicatrices de raíces o por-
ciones de éstas.
Las raíces, si están enteras, son de 2 a 7 cm de longitud y alrededor de 1.5 mm
de diámetro. La droga se parte con fractura breve, mostrando un interior feculento
o córneo. En el corte transversal de un entrenudo pueden observarse una corteza,
una médula feculentas y un círculo de 20 a 30 pequeños haces fibrovasculares. Éstos
no son alargados racial mente (cf Podonlo de India). El corte de un nudo es semejan-
te, pero se observan ramificaciones del anillo de los haces dirigiéndose hacia arriba,
o sea, hacia la cicatriz en forma de copa del tallo aéreo o hacia abajo; es decir, hacia
las raíces. Olor ligero; sabor desagradablemente amargo y acre.
Caracteres microscópicos
Un corte transversal del rizoma muestra una epidermis coloreada en oscuro;
una o dos capas de células suberosas, corteza y médula amplias colenquiméticas y
10.7. Progresos futuros 141
parenquimáticas y un anillo de pequeños engrosamientos reticulados. Muchas de
las célula~ del tejido fundamental contienen masas de resinas pardo-rojizas, dru-
sas de oxalato cálcico y fécula. Las drusas miden 30, 60, 700 µm de diámetro, pero
muchas exceden de 60 (cf Podofilo de India). La fécula se presenta en granos
simples de 3, 18.5 y 25 µm de diámetro y en granos compuestos de 2 a 15 elemen-
tos. En los rizomas que se partan con fractura córnea, el almidón está gelatinizado.
Las raíces poseen un leño central que ocupa, aproximadamente, un sexto del diá-
metro total.
Componentes
,, Los princ,'.pios activos_ del podonlo están contenidos en la resin~-podofílo-resina(['.¡
o podofíl,no, que se o_btiene vertiendo en agua un extracto alcohol,co de la droga,·:; ~ '/,;[Link]$,i,$
recogiendo y desecando el precipitado. El podofílo americano da alrededor de 2 a8 %""""'·
de resina y el de India (véase más adelante) alrededor de 6 a 12 %. La resina de podo-ª_»
filo de USP se obtiene exclusivamente de la droga americana, pero la de BP (Brítish
Pharmacopeia) puede ser tanto americana como de la India, aunque las resinas de
ambas fue11tes no son completamente idénticas.
Los componentes principales de la resina pertenecen al grupo de los fo,,,n,m d
que son compuestos Cm biosintéticamente derivados por dimerización de dos uni-
dades C6-C3 (por ejemplo, alcohol coniferílico) en el carbono-fl de las cadenas la-
terales (véase Dewick et al., 1984). Los más importantes de los que existen en la re-
sina de podofílo son la podofilotoxina (alrededor de 20%), fl-peltatina (alrededor
de 10 %) y a-peltatina (alrededor de 5 %), aunque las plantas muestran cambios es-
tacionales de las proporciones relativas de los componentes de la resina, suele pre-
dominar la fl-peltatina.
Los tres compuestos se encuentran tanto en estado libre como formando he-
terósidos. La resina contiene también los compuestos estrechamente relacionados
desmetil-podofilotoxina y su glucósido, desoxi-podofilotoxina y podofilotoxona.
Estos compuestos poseen todos actividad citotóxica o antitumoral, pero la activi- '"·~•~
dad se pierde por tratamiento con una base débil. La a-epimerización del carbo-
nilo da lugar a la formación de un anillo lactónico en cis, termodinámicamente más
estable que la ordenación trans de los compuestos naturales, sumamente tensos
(véase Jackson y Dewick, 1984). El podofilo contiene también abundante fécula y
quercetina.
El etopósido (4-desmetil-epi-podofilotoxin-etiliden-glucósido) es un derivado
del lignano, obtenido semisintéticamente a partir de la podofílotoxina y utilizado en
el tratamiento contra el cáncer de pulmón de células pequeñas, así como contra el
cáncer testicular.
El tenipósido, teninilidén-derivado posee propiedades anticancerígenas simila-
res y se utiliza principalmente, en neuroblastoma pediátrico.
142
Usos
La resina de podofílo se utilizó mucho como purgante, pero ha sido remplaza-
da por fármacos menos drásticos. Posee acción citotóxica y se usa localmente en
pinceladas en el tratamiento de las verrugas venéreas y de otros tipos.
10.7.3. Podofilo de India
El podofílo de la India es el rizoma y las raíces desecadas de Podophyllum hexan-
drum sin. emodi (Podophyllaceae) planta herbácea perenne que se encuentra en
el Tíbet, Afganistán y regiones del Himalaya pertenecientes a Pakistán e India. Se
recolecta en India y China.
Caracteres macroscópicos
La droga, a primera impresión, muestra poco parecido como el podofílo ame-
ricano. Las raíces frecuentemente se rompen y algunas muestras se componen casi
por completo de rizomas, mientras que otras están constituidas, en proporción con-
siderable, por raíces.
Los rizomas se presentan en fragmentos, muchos de ellos retorcidos, de un co-
lor pardo terroso, de unos 2 a 4 cm de longitud y de 1 a 2 cm de diámetro. Los
entrenudos son muchos más cortos que los de la droga americana.
Lo anterior da como resultado que cada fragmento contenga los restos de unas
3 a 6 ramas, que terminan en cicatrices cóncavas, y alrededor de 29 a 40 raíces o sus
cicatrices.
Caracteres microscópicos
Las drusas de oxalato cálcico son menos numerosas y más pequeñas 20, 30
y 60 µm. Los granos de almidón son simples o compuestos de 2-20 unidades; los
granos individuales son de 2-7-34 µm (cf podofílo americano).
Componentes
El podohlo de India contiene más resina (alrededor de 6 a 12 %) que la droga
americana y el porcentaje de podofílotoxina en la resina (hasta 40 %) es mucho ma-
yor. Sólo contiene trazas de peltatinas, pero muchos de los restantes componentes
son los mismos que en la resina americana.
Las drogas pueden distinguirse químicamente por adición de unas gotas de
solución, concentradas, de acetato de cobre a un extracto alcohólico filtrado, pre-
10.7. Progresos futuros 143
parado a partir de cada una de ellas. P. peltatum da un color verde brillante y sin
precipitado pardo, mientras que el P. emodi da un precipitado pardo.
Usos
El podofilo indio se utiliza para la preparación de la resina y semeja estrecha-
mente a lá droga americana en su acción.
10.7.4. Coloquíntida, manzana purgante o del diablo
La coloquíntida es la pulpa desecada del fruto de Citrullus co/ocynthis (Cucur-s,•ss,
bitaceae), planta herbácea anua! o perenne. Las fuentes de obtención son princi- •~~•,
pal mente Siria, Chipre, Sudán y Africa del Norte. La coloquíntida fue bien conocida_
por los griegos y los romanos, y familiar a Dioscórides y Plinio. La droga también fue
igualmente bien conocida por los médicos árabes; se producía en Chipre y en
ña durante la Edad Media. La coloquíntida se menciona en un herbario anglosajón
del siglo x1.
Los frutos no mondados de Mogador están cubiertos por una corteza pardo-, , ,
,:,¡ '·
\j
amarillenta. Los frutos mondados miden entre 4 y 7 cm de diámetro y ocasional-[J,J
mente muestran pequeños restos de corteza, debido a la imperfecta eliminación [Link],
ésta. La droga, tal como se importa, puede estar compuesta por "manzanas" enteras fil
o fragmentos de ellas, con o sin semillas. La pulpa es blanca o blanco-amarillenta
lida y muy ligera de peso. Carece de olor, pero tiene sabor intensamente amargo. Las""''""
semillas, si no se han eliminado, alcanzan cifras de 200 a 300 por fruto y constituyen
70 % del peso total.
La actividad de la coloquíntida está contenida en una resina soluble en éter-
cloroformo. Entre los diversos componentes de la pulpa está la cucurbitacina e o .. ,,,,=
a-elaterina, en forma de heterósido. Es una de las varias cucurbitacinas que se han
aislado, desde 1955, de miembros de las cucurbitáceas y se ha demostrado quepo-
seen actividad necrosante de los tumores. También se ha señalado en la droga la
presencia de colina y de dos alcaloides.
La coloquíntida es un catártico muy potente y no se utiliza en la medicina usual.
No obstante que hay un considerable interés debido a su actividad necrótica.
11ítiNII~" @íl1.1
f
J ílttlb
Tanto las vitaminas como las hormonas presentan una gran variedad de mo-
léculas orgánicas esenciales para el apropiado funcionamiento del organismo hu-
mano. Su ausencia produce malestares ya sea por deficiencia o carencia, especial-
mente de hormonas, sin embargo su exceso puede ser nocivo. La mayor parte de
las vitaminas se obtienen de la dieta de los individuos, mientras que las hormonas
son elaboradas por el organismo. Los antibióticos usados para combatir las infee:
ciones no forman parte de los componentes normales de la dieta humana, sino
que, en gran parte, se obtienen de cultivos de microorganismos específicos. Utili-
zando para ello procesos biotecnológicos, biorreactores, síntesis orgánica; aunque
debemos mencionar que muchas plantas mexicanas han sido reconocidas a nivel
mundial como precursoras de hormonas (hormona anticonceptiva), vitaminas y
antibióticos.
11.1. VITAMINAS
Las vitaminas, conocidas como "factores alimenticios esenciales para el buen
desarrollo de los seres humanos", se encuentran presentes en muchos alimentos
animales y vegetales. Su ausencia en la dieta origina enfermedades como el escor-
buto, beriberi, raquitismo y ceguera nocturna. En el siglo xv111 se comprobó la efica-
cia del zumo de los cítricos para el tratamiento contra el escorbuto.
Hacia 1873 iniciaron los experimentos de nutrición de manera sistemática y
entre 1906 y 1912 Gowland Hopkins trabajó sobre el tema. Observaciones realizadas
por Fraser y Stanton determinaron que las comunidades que ingerían el arroz libre
de cascarilla presentaban el beriberi. El término vitamina se estableció por primera
vez en 1911 por Fun k.
145
146 Cap.11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
En 1915 se demostró la existencia de la vitamina A y las demás se designaron
con otras letras. Las vitaminas son mezclas sumamente complejas y hoy se citan, por
ejemplo, respecto al complejo vitamínico B, componentes que se designan B7, B2,
etc., o bien por sus nombres químicos u otros. Como las estructuras químicas han
sido descubiertas y los constituyentes de los complejos vitamínicos se han separa-
do, hay una creciente tendencia en la bibliografía científica y médica a descartar el
término "vitaminas" seguido de una letra (y número), a favor del nombre químico
del producto en cuestión. En la bibliografía habitual persiste, no obstante, la termi-
nología vitamínica clásica, por lo que el farmacéutico ha de estar familiarizado con
ella. Ciertas vitaminas aún no han mostrado papel alguno en el tratamiento contra
enfermedades humanas, pero otras poseen considerable valor farmacológico.
En la actual [Link] se dispone de gran número de preparados vitamínicos, tanto
galénicos como patentados; no obstante, con una dieta bien equilibrada el indi-
viduo normal no necesita suplemento vitamínico (véase cuadro 11.1). Sin embar-
go, quienes siguen una estricta dieta vegetariana, sin ingerir huevos o productos
lácteos, necesitan un suplemento de vitamina B12 ; y en cuanto a los alcohólicos,
requieren vitamina B7, necesaria para el completo metabolismo del etanol. Los re-
querimientos de vitaminas son considerables en muchos países no desarrollados.
A pesar de todo, el consumo de preparados vitamínicos por las personas en gene-
ral es enorme, por lo que constituye uno de los mayores sectores de la industria
farmacéutica.
Cuadro 11.1. Distribución de las vitaminas.
Vitaminas Otras denominaciones Distribución
------ -
A(Ai,A¡) Vitamina Hígado de peces (bacalao, halibut, tiburón,
antiínfecciosa o etc.) y otras grasas animales. Las plantas
' antixeroftálmica, contienen provitamina (como a-, ~-y
retino! y-caroteno) y criptoxantina; son convertidas
en vitamina.
B, Aneurina, tiamina Cubierta del arroz, levadura, oelaborada
sintéticamente.
--- - - - - -,-,_,,_,,,_ -·-- _., __ - _____ - - - - - - - - - - - ,___ .
.,,_ ,_ ,
B, Ribofiavina Ampliamente distribuida en plantas y
animales: bacterias, levaduras y otros hongos,
granos de cereales y muchos frutos. .
:
Nicotinamida Factor preventivo de la Leche, huevo, hígado, levadura, malta; o
pelagra o__vitamina PP elaborada
__ ,,_ -
por fermentación.
-- - - - - - - - __ ,,_,,_,,_ ,- ·- ·- - _,_,_.,_., _,_,_., _
B Piridoxina (tres Obtenida sintéticamente pero presente en
! formas) muchos alimentos como cereales, levaduras,
hígado y carne.
-~----------
Ácido fálico Levaduras, hígado, plantas verdes.
147
Cianocobalamina, De hígado ode productos metabólicos de
vitamina de la anemia microorganismos, como Streptomyces griseus.
megaloblástica
Ácido pantoténico Levadura, hígado, carne, leche, setas, habas.
e Ácido ascórbico frutos, especialmente los cítricos; tomates,
papa, pimientos; verduras crudas o elaboradas
sintéticamente.
D, Vitamina El calciferol se obtiene por irradiación del
antirraquitisma; ergosterol; la D3 por irradiación del colesterol
calciferol, y se encuentra en aceites de hígado de peces
ergocalciferol (bacalao, halibut) yen la piel humana tras
exposición alos rayos solares.
Tocoferoles, factores Embriones de cereales (aceites de germen de
antiesterilidad trigo yde maíz) otros aceites vegetales (palma,
Actualmente oliva, etc); verduras frescas.
denominada la
vitamina
antienvejecimiento o
de la juventud
H Biotina (dos formas) Levaduras, cacahuates, chocolate.
K Fitomenadiona, De plantas (como alfalfa, luzerna, tomates,
factor de coagulación etc); o por síntesis. Abundante en el intestino
vitamina humano, donde es sintetizada por las bacterias
antihemorrágica intestinales.
Hay que advertir que en el cuadro 11.1 existen varias lagunas en la enumeración
de las vitaminas, lo cual se debe a que algunas sustancias, antes consideradas vita-
minas {por ejemplo, la vitamina F y algunos del grupo B), son de carácter indefinido
o han sido reclasificadas como factores nutritivos esenciales.
Hoy día, debido al conocimiento de nutrición y el cuidado del organismo a
través de una dieta balanceada, surge en el mercado un gran número de nutracéti-
cos preparados a base de plantas, cuyo uso extensivo se promueve con la leyenda:
no son medicamentos sino suplementos alimenticios. La mayor parte de los con-
sumidores se inclinan por una marcada tendencia a lo natural (cultivos orgánicos)
asegurando una mejor calidad de vida y, en consecuencia, una mayor longevidad
(esperanza de vida).
Desde el punto de vista químico, en el grupo de las vitaminas se encuentran
desde compuestos muy sencillos hasta otros muy complejos estructuralmente. La
vitamina A ha sido mencionada entre los "compuestos diterpénicos", la C pertene-
cía a los azúcares; químicamente es la forma enólica de la 3-oxol-L-gulofuranolacto-
148 Cap. 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
na; la B.,, establecida como oficial en 1963, posee una molécula muy compleja. Hay
varias formas de vitaminas D. La vitamina K es la 2-metil-3-fitil-7,4-naftoquinona.
Las vitaminas han sido clasificadas, de acuerdo con su solubilidad en fases acuosas
o lipídicas. Las hidrosolubles son, en general, no tóxicas, que pueden consumirse en
grandes dosis sin producir daño. Por el contrario, las vitaminas liposolubles son tóxi-
cas en grandes dosis si son almacenadas en las reservas grasas de los órganos cor-
porales durante largos periodos de tiempo. Las solubilidades determinan también
el tipo de alimentos en que se encuentran los dos grupos, por ejemplo, derivados
grasos de leche, frente a zumos vegetales.
Cabe mencionar que las hidrosolubles son excretadas al cumplir con los requi-
sitos del organismo, a través de un mecanismo de filtración glomerular.
Las vitaminas liposolubles, al consumirlas en exceso, se depositan en tejido
graso o adiposo de donde se liberan lentamente. Siempre se recomienda la inges-
ta de vitaminas del complejo B ya que, aparte de beneficiar, impiden la molesta
picadura de insectos.
11.2. VITAMINAS UPOSOLUBLES
11.2.1. Vitamina A (A,, A2 )
La vitamina A se encuentra en el reino animal, especialmente abundante en los
aceites de hígado de peces, por ejemplo el de hígado de bacalao. La A, denomina-
. da retino!, es un alcohol cuyo correspondiente aldehído es el retina!.
La vitamina A, dehidro-retinol, tiene un segundo doble enlace en el anillo en
el que se encuentra el aldehído dehidro-retinal. Los carotenos son compuestos de
C40 presentes en el reino vegetal, comúnmente denominados provitaminas A, que
se convierten en vitaminas A en el intestino delgado y en otros órganos. Pese a
que las fórmulas de los carotenos pudieran sugerir que cada molécula daría lugar
a dos moléculas de vitamina A, las oxidaciones sucesivas de cada molécula de
caroteno tan sólo poseen una limitada capacidad para realizar esta conversión, y
los animales carnívoros e invertebrados son incapaces de utilizar los carotenos en
tal sentido.
La vitamina A se descompone por exposición a la luz; puede determinarse en
los aceites de hígado de peces y en otros preparados, por absorción ultravioleta y
espectrofotometría.
La vitamina A es esencial para el funcionamiento normal de los epitelios del
organismo y de la retina. Su deficiencia viene indicada por la ceguera nocturna de
las membranas mucosas.
El nombre carotenos proviene de la zanahoria o carota, al cual deben su color
anaranjado, aunque sabemos de algunas leguminosas forrajeras, como la Leucaena
leucocephalae, ampliamente distribuida en zonas áridas y semiáridas, en la que se ha
determinado el alto contenido de carotenos con posibilidades de ser utilizada para
el enriquecimiento de las dietas animal y humana. Hoy se utiliza en diversos prepa-
11.2. Vitaminas liposolubles 149
rados farmacéuticos: jarabe (actualmente muy agradables desde el punto de vista
de propiedades organolépticas como sabor, color, olor, textura, etc. y otras formas
de vehículos cremosos utilizados en el tratamiento antiacné y cosmetología.
11.2.2. Vitamina D
Los compuestos químicos de este grupo poseen la actividad para prevenir
el raquitismo, se designa con las letras D2 a D0 se biosintetizan por apertura del
anillo de una provitamina esteroidea. La vitamina D3 (colecalciferol), es el único
/ compuesto presente de forma natural en animales superiores; se forma fotoquí-
micamente, a partir del 7-dehidrocolesterol, por irradiación solar de la piel. La vi-
tamina D2 (calciferol, ergocalciferol) se diferencia de la D3 por poseer una cadena
lateral insaturada. --
La vitamina D regula en el organismo el balance de calcio y fósforo por acción
directa sobre el metabolismo del fósforo. Promueve la absorción del calcio y es un
factor esencial en la formación de los dientes.
11.2.3. Vitamina E
En este grupo se sitúan diversos tocoferoles, ampliamente distribuidos en los
aceites de germen de cereales. Los tocoferoles a-,~- y y-, se encuentran principal-
mente en germenes de trigo, cebada y arroz, mientras que otros se hallan en las
semillas de soya, cacahuate y de maíz. La avena contiene unos cinco tocoferoles
diferentes, sólo difieren por el grado de metilación de sus respectivos sistemas cícli- ='"~
cos. Probablemente actúan como antioxidantes y previenen la peroxidación lipídica,
pero en general se les conoce como vitamina de la juventud cuya bioquímica per-
manece oscura.
11.2.4. Vitamina K
Esta vitamina se presenta en la naturaleza en varias formas. La vitamina K1
se encuentra en muchas plantas, poseyendo una cadena lateral de 20 C con un
doble enlace. La K,, obtenida en principio a partir de pescado en descomposición,
posee una cadena lateral isoprenoide, poliinsaturada, de longitud variable. Estos
compuestos, [Link] menaquinonas (MK), son producidos por bacterias; a
título de ejemplo la MK-8 es una menaquinona producida por Escherichia coli, po-
seyendo ocho unidades de isopreno y 40 átomos de carbono en la cadena lateral.
La vitamina Kes un factor necesario en el proceso de coagulación sanguínea: ac-
túa indirectamente por activación de las sustancias necesarias para la conservación
de protrombina a trombina. En individuos sanos es probable que la Aora intestinal
provea la cantidad de vitamina necesaria.
1SO Cap. 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
Son síntomas de deficiencia la prolongación del tiempo de coagulación y una
excesiva formación de hematomas.
11.3. VITAMINAS HIDROSOLUBLES
11.3.1. Vitaminas B1 (tiamina, aneurina)
La molécula de vitamina B1 está constituida por un anillo de pirimidina y otro
de tiazol, conectados por un puente metileno. Es fácil de obtener de fuentes tanto
vegetales como animales (véase cuadro 11.1).
En las plantas se sintetiza en las hojas y es transportada a las raíces, donde actúa
como factor de crecimiento.
Los animales acumulan tanto el pirofosfato (cocarboxilasa), como un complejo
proteinmagnésico. Es utilizada por el hombre como enzima responsable de la trans-
fusión de carboxilos y reacciones muy diversas.
11.3.2. Vitamina B2 (riboflavina, lactoflavina)
La vitamina B2 se compone de una ribosa y restos de isoaloxazina; el nombre
de riboAavin(a) deriva del azúcar que la compone y de la Auorescencia amarilla de
su solución acuosa. Está ampliamente distribuida en la naturaleza y constituye un
componente de los síntomas Aavin-coenzimáticos.
La síntesis por los microorganismos de la Aora intestinal humana puede ser respon-
sable de la excreción de vitamina B2 en las heces, mayor que la presente en la dieta.
La vitamina es inestable a la luz y los álcalis fuertes, deben conservarse en reci-
pientes herméticamente cerrados. Se determina (BP) por medida de la absorbencia
de una solución de su acetato, a 444 nm.
Su deficiencia se da raramente en el hombre; sus síntomas comprenden agrieta-
miento de las comisuras labiales, dermatitis y conjuntivitis (anteriormente mencio-
nadas como resequedad de mucosas).
11.3.3. Vitamina B3 o B5 (ácido pantoténico)
Este compuesto es un componente de la coenzima A. Los síntomas de su de-
ficiencia no están bien definidos y difieren de forma apreciable entre las distintas
especies animales.
11.3.4. Vitamina B6 (piridoxina)
Piridoxol, piridoxal y piridoxamina son tres de estas vitaminas. La primera de
ellas se encuentra en gran cantidad en plantas y las otras dos en tejidos animales.
11.3. Vitaminas hidrosolubles 151
En el hombre la vitamina B6 es sintetizada por microorganismos del intestino
grueso, pero resulta incierta la cantidad de la misma que es utilizada.
Esta vitamina participa en un importante sistema coenzimático, en la síntesis
proteínica y está implicada en el metabolismo lipídico. Indicada para el tratamien-
to contra anemias sinderoblásticas.
11.3.5. Vitamina B7 (nicotinamida, vitamina PP)
y ácido nicotínico (niacina)
Estos compuestos son elaborados por el organismo, a partir del triptófano, con
la cooperación de otras vitaminas B.
La nicotinamida es un componente de varias coenzimas que desempeñan un *--=-j¡¡j
importante papel en el metabolismo primario de la célula.
La vitamina es estable en los alimentos; el ácido nicotínico ha de ser protegido
de la luz y la nicotinamida debe conservarse en recipientes bien cerrados.
11.3.6. Vitamina B12 (cianocobalamina)
Esta vitamina se encuentra presente en animales, especialmente en grandes
cantidades en hígado y riñones.
También es producida la vitamina B12 por diversos microorganismos (por ejem-
plo, especies de Streptomyces y Baci/lus) que son utilizados para la producción co-
mercial de la vitamina.
La molécula está constituida por un derivado porlirínico que forma un com-
plejo con el cobalto y se une a un nucleótido. En cuanto que complejo natural de
porlirina, puede ser comparado con la clorofila (MgH) y la hemoglobina (Fe2+)_
El complejo vitamínico existe en diversas formas, denominadas B12 (cianocoba-
lamina), B12 a (hidroxicobalamina), B12 b, etc.; la denominación cobalamina está res-
tringida a los miembros que poseen 5,6-dimetilbenzimidazol, como porción básica
del nucleótido.
Las vitaminas B12 y B12a se utilizan en el tratamiento contra la anemia pernicio-
sa; lo mejor es administrarla por inyección, remplazando los antiguos tratamientos
como hígado total y extractos hepáticos.
La hidroxicobalamina se une más fuertemente a las proteínas séricas que la B12
y, en consecuencia, tiene un periodo de acción más largo.
11.3.7. Vitamina B9
(ácido fólico, folacina, vitamina M, factor V)
El ácido fólico es diferente de los ácidos tri-y heptaglutámicos, también pre-
sentes en este grupo de sustancias. La estructura del producto vitamínico original,
152 Cap. 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
aislado en 1941 de las hojas de espinacas fue denominado "ácido fólico". En el or-
ganismo, el ácido fólico es necesario para la división celular y para la producción de
glóbulos rojos. Con dietas normales la deficiencia es rara, pero durante el embarazo
se requiere un complemento.
11.3.8. Vitamina C (ácido ascórbico)
Este compuesto se obtiene sintéticamente o por extracción a partir de ciertas
frutas y vegetales; principalmente los cítricos, guayabas, etc, plantas como el es-
caramujo, el grosellero negro y el zumo de frutos cítricos. Una de las fuentes más
ricas, hasta ahora inexplorada, parece ser el fruto comestible de un árbol de las
Combretáceas, Terminalia ferdinandiana, que crece a lo largo de una costa noreste
. de Australia. Cada 100 g de los frutos comestibles contiene unos 2.300-3.150 mg de
ácido ascórbico, cifra 2 a 3 veces superior a la obtenida del escaramujo (Rosa canina)
que goza de un gran aprecio popular como planta astringente. La alta proporción
de vitamina C de sus frutos es, posiblemente, la razón de su uso tradicional como
remedio antiescorbútico y contra el resfriado (Pharm, J., 1982).
La vitamina Ces esencial para el funcionamiento normal de las células e inter-
viene en muchas reacciones enzimáticas. Se necesita para el desarrollo de cartílagos,
dientes y hu esos, para la curación de heridas y como coadyuvante de la absorción
de hierro en el intestino. Su marcada deficiencia produce el escorbuto; signo prima-
rio de la falta de la vitamina en el individuo, debilidad muscular, cansancio, reduc-
ción de la resistencia a la infección y tendencia a los hematomas. En la actualidad
abre un nuevo campo en la regeneración celular y antioxidante. En la industria de la
cosmetología dermatológica se encuentra en forma de isómero a y~-
11.3.9. Vitamina H (biotina)
La biotina, en las llamadas formas a- y~-, difiere estructuralmente de la cadena
lateral. En el organismo estas sustancias actúan en algunos casos, junto con otras
vitaminas hidrosolubles, para la digestión y metabolismo glucídico.
11.4. ACEITE DE HÍGADO
DE BACALAO
El aceite de hígado de bacalao medicinal es un aceite que se obtiene del híga-
do fresco del Gadus morrhua. Los principales países productores de Europa Occi-
dental son Islandia y Gran Bretaña, y en menores proporciones Noruega, Alemania
y Dinamarca.
153
Historia
Durante la Edad Media el aceite de hígado de bacalao se importó de Noruega.
Su introducción en la medicina se debe al doctor Samuel Kay, médico de Manches-
ter desde 1752 a 1784. El método original de preparación fue el "proceso de putre-
facción" que consistía en colocar los hígados en barriles y, tras su putrefacción, se
retiraba el aceite Aotante. El "proceso de vapor de agua': más moderno, se introdu-
jo alrededor de 1850.
Recolección y extracción
El resumen siguiente está basado en la información facilitada por uno de losrn,,,,~
mayores productores, Seven Seas Health Care Ltd. y los principios en que se funda
son similares a los adoptados en general.
Los hígados de bacalao, que contienen alrededor de 50% de aceite, son elimina-
dos del animal en cuanto éste es izado a bordo y transferidos a calderas con camisa
de vapor, en las que el aceite Auye de los tejidos en que estaba contenido. Este acei-
te bruto se separa y se mantiene a baja temperatura. Al llegar a puerto el aceite se
transfiere a un contenedor y, tras los ensayos de calidad, se traslada a la refinería en
cisternas rodantes.
Refinado
Los principales pasos en el refinado del aceite medicinal son:
1. Separación de impurezas.
2. Desecación.
3. lnvernación.
4. Desodorización.
5. Estandarización del contenido vitamínico.
1. Separación de impurezas. La calidad y el aroma del aceite de hígado deba-
calao se mejoran mediante el refinado, bajo condiciones anaeróbicas para evitar la
oxidación. En Merfteet, Reino Unido, esto se realiza en una planta de refinación
continua, automática y hermética, compuesta de una batería de mezcladores en
conexión con centrífugas. El aceite es calentado rápidamente a 77°C en un per-
mutador térmico y pasa a mezcladores de tipo disco, donde tiene lugar la adición
controlada de un reactivo, el cual elimina las impurezas y produce la posterior diso-
lución de la pequeña cantidad de tejido hepático presente.
Por su parte, el aceite y el agua se eliminan en un separador hermético (centrífu-
ga a 7000 rpm) sin contacto con el aire. El proceso se repite en una segunda batería
154 Cap. 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
de mezcladores y separadores, y en una tercera fase se utiliza un utillaje similar para
el lavado del aceite con agua.
2. Desecación. Se efectúa en una torre de desecación al vacío, que evapora de
forma continua cualquier pequeña cantidad de agua residual y deja el aceite claro,
brillante y de alto grado de refinamiento. La planta puede refinar SO a 60 ton de
aceite por día.
3. lnvernación. Todos los aceites para su uso medicinal y veterinario se enfrían
a OºC, lo que produce la separación de la estearina. El sólido se elimina por filtra-
ción en frío, mediante la cual se obtiene un producto enriquecido en cuerpos poli-
insaturados.
4. Desodorización. La desodorización final se realiza mediante corriente de
vapor, que elimina aproximadamente 0.2 % de impurezas aldehídicas y cetónicas
mejorando su potabilidad en caso de jarabe y en la preparación de ungüentos der-
matológicos.
5. Estandarización. El aceite medicinal es, por último, estandarizado en cuan-
to al contenido vitamínico, mediante la verificación del contenido adecuado de
vitaminas.
Almacenamiento
El aceite debe conservarse en recipientes bien llenos y cerrados herméticamen-
te, almacenados y protegidos de la luz en lugar fresco. La adición de pequeñas can-
tidades de ciertos antioxidantes (como dodecil-galato) está permitida.
Caracteres
El aceite medicinal de hígado de bacalao es un líquido amarillo muy pálido,
con apenas ligero olor y sabor a pescado. El índice de acidez no debe exceder de
1.2 pero varía con la edad. El índice de yodo, como puede deducirse de sus compo-
nentes, es alto.
Componentes
Las propiedades medicinales se deben primordialmente a la vitamina.A y vi-
taminas del grupo D (vitamina D3, colecalciferol) formado por glicéridos de áci-
do insaturados (85 %) y saturados (alrededor de 1S %). Los ácidos insaturados, que
comprenden el palmitoleico, oleico, linoleico, gadoleico y clupanodónico, poseen
14, 16, 18, 20 o 22 átomos de carbono y hasta seis enlaces etilénicos. Los ácidos
saturados contenidos son el mirístico (C 13 H27COOH), el palmítico (C 15 H31 COOH) y
trazas de esteárico.
155
Usos
El aceite de hígado de bacalao es utilizado principalmente para la prevención y
cura del raquitismo. Aunque, como resultado de la competencia de los concentra-
dos vitamínicos, el consumo del aceite medicinal ha decrecido en Europa Occiden-
tal y en Estados Unidos, es aún exportado en cantidad considerable a países no des-
arrollados. Por otra parte, se ha hecho patente un renovado interés por los aceites
de hígado de peces, especialmente el de hígado de bacalao; como resultado de las
necesidades nutritivas de cuerpos poliinsacurados en la dieta, unido a la actividad
establecida para el aceite de hígado de bacalao, de reducir los niveles de colesterol
en sangre. Tiene un amplio uso en veterinaria.
11.5. lEVADURA DESECADA
La levadura desecada está constituida por células de una adecuada cepa de Sac-
charomyces cerevisiae la cual es secada para la protección de sustancias susceptibles
de descomposición química.
Recolección y preparación
La levadura se produce por crecimiento de las células precursoras en un líquido
que contiene azúcares y compuestos nitrogenados. La levadura comprimida de des-
tilerías o "de panaderos" se separa del medio con filtros-prensa y es un subproducto
en la elaboración de bebidas alcohólicas. Sin embargo, la levadura puede constituir
en el único producto de una fábrica especializada. La levadura comprimida contie-
ne aproximadamente 70 % de humedad y se convierte en levadura desecada por
calentamiento contenido, cuya reducción es a menos 9 %.
Caracteres
La levadura se presenta como un polvo de color beige claro. Al ser observada
al microscopio sus células esféricas, elípticas u ovaladas, con una longitud de hasta
8 µm, son transparentes y su pared celular engloba un protoplasma granular en el
que hay una o dos vacuo las de glucógeno. El núcleo es una pequeña masa que, ge-
neralmente, puede verse con un procedimiento de tinción especial.
Componentes
Los componentes más importantes de la levadura son vitaminas del grupo B
(aneurina, ácido nicotínico, riboAavina, ácido fólico y B,J También contiene alre-
dedor de 46% de proteínas, 36% de glúcidos (especialmente glucógeno), grasas,
esteroles y enzimas (complejo zimasa, glucogenasa, invertasa, maltasa).
156
Usos
Es una rica materia prima de proteína biológicamente completa y se em-
plea en la elaboración de ácido nucleico. Además de la levadura descrita, tam-
bién se emplea la levadura Torula, derivada de Candida utílis (Cryptococcaceae).
Contiene aproximadamente 45 % de proteína y es rica en vitaminas, se admiten
como complejo vitamínico, ya sea en forma de polvo pastillas o ampolletas en fase
acuosa.
11.6. FRUTOS DE ROSA
Son los frutos inmaduros de varias especies de Rosa, incluyendo entre éstas el
escaramujo común, "maruja" Rosa canina (Rosaceae) y Rosa mol/is. Los frutos de-
ben recolectarse en el periodo comprendido entre el momento en que comienzan
a cambiar de color hasta que son completamente rojos; deben emplearse para la
elaboración de preparados galénicos lo más pronto posible tras la recolección.
Caracteres
Los frutos de diversas especies de Rosa varían, naturalmente, en tamaño y for-
ma. Los de Rosa canina son ovoides y están coronados por un cáliz de cinco dien-
tes y un penacho de estilos. Cuando se cortan longitudinalmente, muestran un re-
ceptáculo sumamente cóncavo carnoso, que encierra numerosos aquenios duros
y vellosos.
Componentes
Los frutos de Rosa se emplean por su contenido en vitaminas. Contienen 0.1 a
1.0% de ácido ascórbico (vitamina C) y cantidades menores de vitamina A, aneu-
rina, riboAavina y ácido nicotínico. Otros componentes son ácidos málico y cítrico,
grasa, azúcar, caroteno y heterósidos Aavonoides. En las plantas, el ácido ascórbico
puede ser sintetizado a partir de O-glucosa y O-galactosa. El jarabe, preparado a
partir de los frutos frescos, es inestable y, en seis meses pierde hasta 50 % de su áci-
do ascórbico (fig. 11.1).
HO~O
HO OH
Figura 11.1. Estructura química del ácido ascórbico,
157
11.7. GROSELLERO NEGRO
La droga de BPC se compone de los frutos frescos y maduros de Ribes nigrum
(Grossulariaceae, pero incluido con frecuencia en las Saxifrageceae), junto a sus pe-
dicelos raquis.
Las plantas se cultivan generalmente en la mayoría de las regiones templa-
das. Los frutos contienen ácido ascórbico. El contenido de ácido ascórbico varía
de 100 a 300 mg por 100 g. Se utilizan para la preparación del jarabe de groselle-
ro negro y para algunas pastillas. Otras especies de Ribes, por ejemplo el groselle-
ro silvestre (R. grossu!aria) y el grosellero rojo (R. rubrum) se han utilizado también
en medicina.
11.8. ZUMOS DE CITRUS
El zumo de limón se obtiene a gran escala en muchos países productores de
limones. Los frutos dan un rendimiento de aproximadamente 30 % de zumo, que
se envasa a la conéentración natural o después de concentrarlo. Se utilizan grandes
cantidades para la elaboración del ácido cítrico. El zumo de limón se emplea por
su contenido de vitamina C, pero el de naranja es más rico en esta vitamina y más
utilizable en la alimentación infantil. Los zumos deshidratados de naranja y de limón
se emplean para la elaboración de concentrados de vitaminas C.
La vitamina C o ácido ascórbico puede elaborarse a través de otras fuentes
vegetales (por ejemplo, los frutos maduros del Capsicum annum) o por síntesis.
Además de estos compuestos se han aislado la capsina, utilizada en ungüentos,
que se comercializa en Estados Unidos y Alemania y es muy útil en el tratamiento
de la artritis.
11.9. HORMONAS
Mientras que unos tratados de farmacognosia incluyen los órganos endocri-
nos y las hormonas, otros no lo hacen así. Los estudiantes de farmacia suelen ad-
quirir el conocimiento de este tema, repartido entre farmacología, química far-
macéutica y farmacia galénica. El resumen que sigue puede construir un punto de
partida útil.
Las hormonas o "mensajeros químicos" son sustancias segregadas por glándulas
endocrinas (es decir, desprovistas de conductos excretores) de los animales. Hasta
hace poco se solía despreciar el uso terapéutico de productos animales, como los
hígados de animales diversos, empleados por los antiguos egipcios, y la piel de sapo,
utilizada en la China antigua.
Sin embargo, las investigaciones han demostrado que tales productos contie-
nen muchas veces sustancias de valor terapéutico, cuya misión fue un misterio para
158 Cap. 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
hombres como Galeno. Un ejemplo inicial del uso racional de órganos endocrinos
lo constituyó el empleo de testículos de perros, por Magnus, en el siglo x111, contra
la impotencia masculina.
La práctica de utilizar glándulas o preparados de ellas, más o menos impuros
(organoterapia), ha sido gradualmente desplazada por el uso de sus principios acti-
vos en la terapia hormonal. El esclarecimiento de la estructura química de algunas
hormonas ha facilitado su obtención por síntesis. La adrenalina se utilizó por pri-
mera vez 7901 y pasó a ser oficinal en 1914. La tiroxina, aislada en 1915, se sintetizó
en 1928. Uno de los avances más notables fue el descubrimiento de la insulina por
Banting y Best en 1921 que revolucionó el tratamiento contra la diabetes.
Entre los años 1935 a 1940 las propiedades de las hormonas esteroides en el
ser humano fueron estudiadas y se revelaron sus extraordinarias funciones. Así se
determinó que la hormona femenina o progesterona era vital para la evolución
normal del embarazo y los estrógenos eran indispensables para normalizar el ciclo
menstrual.
El doctor Russell Marker exploró la región sureste de México y encontró la
planta, conocida como el Barbasco o cabeza de negro, y encontraron en el rizoma
un elevado contenido de una sapogenina a la que bautizaron con el nombre de
diosgenina en referencia a su nombre botánico (Dioscorea mexicana), posteriormen-
te descubrió la manera de transformarla en progesterona.
La disponibilidad del recurso y su alto contenido de diosgenina permitieron al
doctor Russell su aislamiento y, en 1942, la síntesis de 2 kilogramos de progestero-
na en un improvisado laboratorio montado en el baño de un hotel de la Ciudad
de México.
En la actualidad se calcula que se han obtenido más de 1200 fármacos o com-
puestos de la diosgenina.
Mediante otro gran paso adelante, la insulina ha continuado en la vanguardia
del desarrollo farmacéutico, ello porque la insulina humana se produce actualmen-
te por la actuación de microorganismos previamente seleccionados, a fin de que
contengan el material genético humano necesario para la producción de la hormo-
na. Las primeras hormonas sexuales se aislaron de la orina en 1931; la testosterona
es oficial desde 1948 y los implantes de testosterona desde 1963. La contracepción
por vía oral ha incrementado grandemente la demanda de sustancia de este tipo.
Las hormonas, al igual que las vitaminas, son de diferentes tipos desde el punto
de vista químico (véase cuadro 11.2). Algunas están relacionadas con los polipépti-
dos y proteínas, mientras que otras son de esqueleto esteroidal. La preparación y
purificación de hormonas, como la insulina, a partir de sus fuentes naturales, presen-
tó al principio difíciles problemas técnicos.
11.10. ANTIBIÓTICOS
Los antibióticos se han definido como compuestos químicos derivados de or-
ganismos vivos o producidos por ellos, que son capaces, a pequeñas concentracio•
159
Cuadro 11.2. Distribución de las hormonas.
Hormonas Nawraleza y origen
-----
Gonadotropinas Glucoproteínas hidrosolubles. Hipófisis humana, de caballo,
camero ycerdo.
Corticotropinas Polipéptidos de la hipófisis.
Tirotropina Proteína combinada con glúcido. Hipófisis.
----------+~--
Oxitocina y vasopresina Octapéptidos. Hipófisis.
Tiroxina Compuesto que contiene yodo. Glándula tiroides.
Adrenalina (- )-a- J,4---Dihidroxi-fenil-~-metil-aminoetanol. Glándulas
suprarrenales uobtenida sintéticamente.
Insulina Molécula que contiene dos cadenas no ramificadas de polipéptido,
unidas por dos puentes de disulfuro. Islotes de Langerhans del
páncreas.
Corticosteroides De la corteza de las suprarrenales, de las cuales se han aislado
más de 40 esteroides, muchos de ellos con actividad hormonal.
Son ejemplo la cortisona y la aldosterona. Se han obtenido
sintéticamente muchos otros.
Estrógenos Hormonas sexuales femeninas esteroides. De orina de yegua
gestante ohumana, ovarios de cerda, etcétera.
Andrógenos Hormonas sexuales masculinas esteroides (por ejemplo, la
testosterona y androsterona). De la orina opor síntesis.
nes, de inhibir los procesos vitales de los microorganismos. Para su uso en terapia
humana es también necesario un elevado índice terapéutico.
Historia
El primer registro científico de actividad antibiótica fue realizado por Luis Pas-
teur, quien comunicó en 7877 que no se había desarrollado el carbunco en anima-
les inyectados con un inóculo que contenía Baci/lus anthracis y otros bacilos co-
munes.
En 1881, Tyndal, en su Ensayo sobre la materia flotante en el aire, en relación con
la putrefacción e infección, establecía que en algunos tubos que contenían una in-
fusión nutritiva y bacterias, y que se habían contaminado también con Penicillium
glaucum, las bacterias perdían su "poder de traslación y caían al fondo del tubo".
160 Cap. 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
Tyndal interpretó este fenómeno como debido a la suspensión del suministro de
oxígeno a las bacterias por las películas formadas por el moho. Diez años después
del descubrimiento de Pasteur, Emmerich (1887) descubrió accidentalmente que
un cobaya al que había inyectado previamente Streptococcus erysipe/atís no pade-
ció el cólera al inyectarle cultivos de Vibrío cholerae. Reconoció inmediatamente
el significado del descubrimiento y logró evitar el ántrax en animales de experi-
mentación administrando Streptococcus erysipelatis previamente a la inyección de
B. anthracis.
Emmerich estudió después, con su colaborador Low, la acción protectora de
cultivos filtrados de P. aeruginosa; concentraron estos filtrados, desprovistos de cé-
lulas, a un décimo de su volumen inicial y demostraron que destruían Corynebacte-
rium difteriae, estafilococos, estreptococos, neumococos, gonococos, Vibrio chofe-
rae y Shigella paradysenteriae, in viera.
En la actualidad se ha aislado y purificado el principio activo de este preparado,
determinándose su estructura. El reconocimiento del efecto antibiótico fue esta-
blecido por Sir Alexander Fleming, quien observó en 1928 la inhibición de las bac-
terias de Penici//ium notatum que se desarrolló como contaminante sobre una caja
de Petri. Fleming abogó en su publicación (Fleming, 1929) por el posible uso clíni-
co de la sustancia formada.
Con la Segunda Guerra Mundial se inició un programa a gran escala para la pro-
ducción y ensayo de la sustancia, conocida hoy como penicilina (fig. 11.2). Esto tuvo
como consecuencia el descubrimiento de estreptomicina, aureomicina, cloromice-
tina y muchos otros antibióticos. En la actualidad, para la fabricación de la penicili-
na se utilizan cepas de alto rendimiento que producen, además, poco pigmento. Se
consigue la síntesis preferente de benzilpenicilina por adición de ácido fenilacético
al medio de fermentación. Así, hoy día es de mucha utilidad la biotecnología para
el desarrollo de antibióticos a gran escala.
Figura 11.2. Estructura química de la penicilina.
Fuentes
La definición de antibióticos hecha en 1951 se limitaba a las sustancias produ-
cidas por microorganismos, pero en la actualidad debe ampliarse para poder incluir
sustancias similares preparadas sintéticamente o existentes en algunas plantas supe-
riores. La mayor parte de los antibióticos utilizados en clínica son producidos por
microorganismos u hongos del suelo, pero se conocen ejemplos de otros grupos
que se mencionan a continuación.
161
Líquenes
Muchos de ellos parecen deber sus propiedades bacteriostáticas y antifúngicas
al ácido úsnico (ng. 11.3) o al ácido vulpínico (lig. 11.4).
Figura 11.3. Estructurn química del ácido úsnico.
Figura 11.4. Estructura química del ácido vulpínico.
Monocotiledóneas
El a¡o fresco debe su acción antibiótica a la aliína (ng. 11.5), aminoácido que
contiene azufre.
o
~~
l OH ¡,
o- NH 2
Figura 11.5. Estructura química de la aliína.
Dicotiledóneas
Son ejemplos de este grupo las siguientes: lúpulo (Cannabinaceae), que con-
tiene las cetonas humuleno y lupuleno; en el Anemone pulsatilla y en muchas otras
Ranunculaceae está la lactona protoanemonina; diversos compuestos sulfurados
se han encontrado en las crucíferas; en Drosera se encuentra la plumbagina (2-me-
til-S-hidroxil-1,4-naftoquinona). De las compuestas se han aislado principios en di-
versas especies como la bardana, el cardo y el Hieracium pi/ose/la. Esta última plan-
ta, "oreja de ratón" o "pelosilla", se ha utilizado clínicamente para el tratamiento
· 162 Cap 11. Vitaminas, hormonas y antibióticos
contra la fiebre de Malta. Se han ensayado, respecto a la actividad antimicrobiana,
muchas otras plantas y en la bibliografía científica están apareciendo constantemen-
te nuevos trabajos.
De los antibióticos de empleo clínico, la mayor parte son de origen bacteriano
o fúngico. Entre las bacterias es especialmente importante el género Streptomyces,
pues produce antibióticos como estreptomicina, cloranfenicol, clorotetraciclina, te-
traciclina, ericromicina y neomicina.
Otros antibióticos de origen bacteriano son actínomicina, tirotricina, bacitra-
cina y polimixina; estos son todos polipéptidos y aunque sus potentes actividades
antibacterianas fueron pronto conocidas en el campo de los antibióticos, su cito-
toxicidad impidió su uso clínico por vía interna.
Sin embargo, la búsqueda subsiguiente de agentes anticancerosos ha renova-
do el interés respecto a su acción antitumoral, y actualmente algunos de ellos (por
e¡emplo, doxorrubicina, daunorrubiClna, antinomicina D) se usan en el tratamien-
to de cánceres diversos. Estos antibióticos citotóxicos pueden bloquear completa-
mente la replicación de ARN y son los compuestos anti tumorales más potentes de
los descubiertos, pero al igual que otros de este grupo, causan inesperados efectos
colaterales debido a su acción no selectiva. Con respecto a su biosíntesis (Kleinkauf,
1979), son de origen fúngico las penicilinas, griseofulvina y cefalorina.
Analgésico. Combate el dolor. Menta pi perita, manzanilla común, lúpulo, sauc"',M"
Antihemorrágico. Afecta el Aujo menstrual y a otras hemorragias internas, así como\
las cortadas y heridas. Llantén, bolsa de pastor, centinodia, botón de plata, a F
quirnila, vincapervinca, geranio de S. Roberto, ortiga, lisimaquia ro¡a, argentina,
bistorta, cola de caballo, ortiga mayor, pimpinela mayor. ,~1;"
Antiinflamatorio. Controla las inftamaciones cuando el organismo reacciona ant".~)
una infección o una herida produciendo rubor, hinchazón o dolor. Hierba d\, ¡
S. Gerardo, uña de asno,_ agrimonia, caléndula, grosellero negro, sauce, robl,'¡ ·¡;
consuelda mayor, malvavisco. tm:-'i2!.c,
Antiséptico. Destruye las bacterias que ocasionan las infecciones. Tomillo, orégai""""
no, hierba de San Benito, ajo, salvia, romero, menta piperita, pino, arándan,:J!,,,,,.
ene bro.
" '\,
~':.._ 1
Antispasmódico. Apacigua los espasmos y los dolores musculares. Argentina, celi,::;:~
donia, botón de plata, tomillo, webeda, agripalma, valeriana, muérdago, uña de f:
asno, agrimonia, toronjil, menta piperita, caléndula, manzanilla común, hiperi-"''"'""
co, hinojo, alcaravea, cilantro, cardo mariano.
Apetito. Plantas que estimulan el apetito. Botón de plata, centaura menor, polipodio,,.,,,,*
angélica, helenio, rábano rusticano, genciana, hinojo, alcaravea, cardo mariano.
Artritis. La artritis es la inAamación de una articulación, caracterizada por dolor,
limitación de movimientos, hinchazón de las articulaciones y calor local.
Astringente. Cierra los tejidos reduce las secreciones. Antihemorrágico y antidiarrei·
co. Lino montesino, argentiana, llantén, centinodia, botón de plata, vara de
oro, alquimila, vincapervinca, verbena, eufrasia, geranio de S. Roberto, hisopo,
ortiga, hiedra terrestre, lisimaquia roja, hierba de S. Benito, bistorta, cola de
caballo, acedera, uña de asno, fresa, pimpinela mayor, agrimonia, salvia, reina
de los prados, vulneraria, arándano, manzanero, sauce, roble, castaño de Indias,
consuelda mayor, gordolobo, zarzamora, endrino, abedul.
Calmante. Betónica, valeriana, muérdago, lúpulo.
Carminativo. Favorece la expulsión de gases del estómago y de los intestinos. Meli-
163
164 Glosario médico
loto, tomillo, orégano, hisopo, revenda, zanahoria, angélica, cálamo aromático,
toronjil, menta piperita, lavanda, hinojo, alcaravea, perejil, enebro.
Cortes. Véase heridas.
Diarrea. Plantas útiles contra la diarrea: bistorta, lisimaquia roña, argentina vara de
oro, vincapervinca, geranio de San Roberto, ortiga, hierba de San Benito, za-
nahoria, uña de asno, fresa, pimpinela mayor, cilantro, arándano, manzanero,
roble, gordolobo, zarzamora, endrino.
Digestivo. Facilita la digestión. Celidonia, cardo santo, centaura menor, betónica,
hierba de San Benito, achicoria, genciana, cálamo aromático, hipérico, hinojo,
alcaravea, mostaza, enebro, agracejo, perejil, diente de león.
Diurético. Aumenta el volumen de orina y ayuda así a eliminar el exceso de agµa.
Lino montesino, amor de hortelano, centinodia, hierba de S. Gerardo, vara de
oro, ortiga, zanahoria, rábano rusticano, cola de caballo, acedera, perifollo, berro
de agua, borraja, romero, reina de los prados, brecina, grosellero negro, lúpulo
manzanero, enebro, fresno, perejil, diente de león, endrino, espino albar, saú-
co, abedul.
Emético. Provoca vómitos. Mostaza, cardo mariano, saúco.
Emoliente. Ejerce un efecto calmante en casos de inAamación. Meliloto, lino, gor-
dolobo, malvavisco.
Estimulante. Acelera el metabolismo. Hisopo, zanahoria, helenio, rábano rusticano,
perifollo, romero, mostaza.
Expectorante. Favorece la expulsión de secreciones de los bronquios y la faringe,
alivia así la tos. Llantén, violeta, manzanilla.
Fatiga. Plantas encaces durante una cura tónica de primavera: berro acuático, rosal
perruno, abedul, ortiga mayor, acedera, perifollo.
Febrífugo. Combate la fiebre o previene su acceso. Acedera, fresa, borraja, toronjil,
acebo, reina de los prados, fresno, sauce, castaño de Indias.
Gripe. La gripe, gripa o inAuenza es una enfermedad infecciosa de aves y mamífe-
ros causada por un tipo de virus de ARN de la familia de los Orthomyxoviridae.
Heridas. Plantas que aceleran la curación de cortes, heridas y úlceras: bistorta, lino
montesino, meliloto, argentina, amor de hortelano, alquimila, geranio de S. Ro-
berto, ortiga, betónica, lampazo, cola de caballo, uña de asno, fresa, agrimonia,
romero, reina de los prados vulneralia, caléndula, hipérico, tilo, consuelda ma-
yor, abedul.
Hígado. Plantas que favorecen la secreción de bilis y de este modo estimulan el
hígado, facilitan la digestión: celidonia, cardo santo, achicoria, agrimonia, car-
do mariano, diente de león. Plantas que estimulan las funciones hepáticas: lino
montesino, cardo santo, cardo mariano, fumaria, achicoria, perifollo, romero,
agracejo, diente de león.
Lactación. Plantas que estimulan en el periodo de lactancia: cardo, lino, manzanero,
agracejo, fresno, arraclán, saúco.
Purgante. De efecto laxante intenso. Lino montesino, celidonia, polipodio, arraclán,
saúco.
Resfriado. Véase gripe.
Glosario médico 165
Reumatismo. Plantas que alivian los reumatismos y la artritis: meliloto, hierba de S.
Gerardo, vara de oro, betónica, lampazo, cola de caballo, romero, acebo, reina
de los prados, reciña, lino, grosellero negro, fresno, sauce, abedul (véase artritis).
Rubefaciente. Producen irritación y enrojecimiento de la piel. Rábano rusticano,
pino, enebro.
Sedante. Calma la agitación nerviosa, puede producir s_ueño. Orégano, agripalma,
toronjil, manzanilla romana, hipérico, brecina, lavanda, tilo, lúpulo, espino albar.
Sudorífico. Estimula la transpiración. Milenrama, cardo santo, nebeda, lampazo, a¡o,
borraja, toronjil, reina de los prados, calenda, tilo, saúco.
Tónico. Fortifica el conjunto del organismo. Argentina, centaura menor, eufrasia,
marrubio, hiedra terrestre, hierba de San Benito, genciana, cálamo aromático,
ortiga mayor, fresa, agracejo, diente de león, zarzamora.
Tos. Plantas eficaces en los tratamientos contra la tos, resfriados y gripe: ajo, uña
de asno, botón de plata, violeta, tomillo, hisopo, nevada, polipodio, marrubio,
hiedra terrestre, angélica, helenio, lampazo, ortiga mayor, berro de agua, toron-''"'-
jil, menta paperita, reina de los prados, caléndula, pi perico, tilo, hinojo, cilantro,
sauce, consuelda mayor, gordolobo, hierba de San Benito, saúco.
Vermífugo. Evacua las lombrices intestinales. Polipodio, a¡o.
Vitaminas. Plantas ricas en vitaminas y minerales: berro de agua, arándano, grose-
llero negro, rosal perruno, agracejo, ortiga mayor, zanahoria, acedera, fresa.
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Acosca, C., 14 Evans, W. C., 68-69 5, 127
AI-Meshal, l. A, 69 Calderón, S., 15 Hawley, W. O., 18
AI-Yahya, M. A, 69 Cervantes, V., 14 Fairbairn, 106 Hegnauer, R., 17
Alkhila, 121 Cheung, 40 Farnsworth, N. R., 19, Heilbron, J., 16
AltschuL 76 Clapham, 73 40, 70 Henry, T. A, 17
Am basta, S. P. 69
1 Clark, 120 Faulkner, 80 Hernández, F., 14
Anderson, 95 Cohen, 81 Felipe 11, 14 Heywood, 74
Appleby, J. H., 69 Collins, V., 78 Fenica!, 78, 80 Hipócrates, 13
Aristóteles, 13 Constabel, 93 Fernández de Oviedo, Holmes, H. L., 17
Arthur, H. R., 18, 40 Correl, D. S., 18 G., 14 Hooker, 73
Aurich, O., 18 Courcney, B., 32 Fieser, L, 17 Hopkins, G., 145
Ayensu, E. S., 69 Cronquisc, 73 Fieser, M., 17 Hu, 5. Y, 69
Fleming, A, sir, 160 Hultin, E., 19
Badiana, J., 14 Dahlgren, 73-74 Fluck, H., 68 Humboldt, A von,
zv_:.
Báez, A, 103 De Acosta,J., 14 Fluckiger, F. A, 68 Husain, 82
Banthorpe, 90 De Candolle, A, 72 Fowler, 86 Hutchinson, 73
Banting, 158 De Candolle, A P., 72- Fraser, 14S
Bemham, 73 73 Friedrich, 110 Jackson, 141
Berger, F., 68 De Jussieu, 72 Funk, 745 Jakson, B., 68 ,-_,,,.,:'"o~·,
Berlandier, B., ~S De la Cruz, M., 14 Furuya,93 Jones, Q., 19, 91
Bernardino del.¿ahagún, De Sesse y Lacasta, M., Julia, F., 68
fray, 14 15 Galeno, 13, 124, 158
Besey, 73 De Unanue,J. H., 14 García Barriaga, H., 16 Kamada, 95
Bese, 758 Dewick, 141 Garza, M. R., 18 l<apetanidis, 112
Betts, 106 Dioscórides, 13, 143 Gencry, H. S., 18 Karrer, W., 17
Bissec, N. G., 18 Domínguez, X. A, 5, 7, González Ferrara, M., 5 Kay, S., 153
Blohm, H., 15 9, 18 Gato, T., 19 Keys, J. D., 69
Blunden, 80 Duke, J. A, 69 Guerra, F., 15 Kiang, A. K., 19
Boulos, L., 69 Guzmán, G., 32 Kibler, 90
Brady, L. R., 69 Earle, F. R., 19 Klein,G., 16·17
Brain, 80 Eckey, E. W, 16 Hallier, 73 Kong, Y C., 69
Breyer-Brandwijk, M. G., Eichler, 73 Hanbury, D., 68
70 EI-Kheir, 99 Hansel, R., 69 Lappin, 90
Briggs, L. H. R., 18 Emmerich, 160 Hardman, 104 Ledger, C, 71
171
172 índice onomástico
Letchamo, 104 Oksman-Candentey, 90 Romeike, A, 78 Torsell, K., 19
Levy, L. W, 96 Oliver-Bever, B., 69 Ronsch, H., 18 Tracey, M. V., 16
Lin Li, H., 19-20 Orazi, O O, 19 Rosen, G., 19 Trease, G. E., 68
Linneo, 71-73 Osske, G., 78 Roys, R., L., 15 Tschirch, A, 69
Lto,S., 19 Ruiz, H., 14 Tutin, 73
París, R. R., 68 Ruzicha, 56 Tyler, V. E., 69
Magnus, 158 Parsinos, G. J., 19 Tyndal, 159-160
Maldonado, A, 15 Pasteur, L., 159- 160 Sáenz R., J. A, 19
Manke, R. H. F., 17 Pavón, J., 14 Sandberg, F., 19 Valdizan, H., 15
Marderosian, 32 Peach, K., 16 Schneider, 110 Velicky, 91
Marini-Beccolo, G. B., 19 Penso, G., 68 Schott, C. D., 20 Vogel, V.J., 15
Marker, R., 158 Pérez Arbeláez, E., 15 Schreiber, K., 18
Marticorena, C., 19 Perry, L. M., 70 Scott, A l., 16 Wall, M. E., 19, 40
Martínez, M., 15, 101, Petropoulos, 104 Sembdner, G., 18 Wallis, TE., 68
103 Pictet, 60 Seydler, 65 Warburg, 73
Melchoir, 73 Plinio el Viejo, 13, 143 Shimizu, 78 Watt, J. M., 70
Menary, 120 Poitier, H., 15 Shuberc, B. G., 18, 20 Wactiez, N., 17
Menssen, H. G., 68 Popp, E D., 19 Silva, M., 19 Webb, L.L 20
Memzer, C., 16 Prantl, 73 Skopp, 112 Wefer,J M., 19
Michel, I<. H., 19 Pratt, R., 69 Snowdon, D. W., 68 Weiler, 88
Miller, R. W., 19 Pufahl, K., 78 Sole, 72 Wettstein, 73
Miura,97 Pulle, 73 Soo, 73 White, P. R., 86
Mociño,J. M., 15 Sorensen, N.A, 19 Willaman, J. L 20
Morales, M. R., 18 Quimby, M. W, 19 5taba, E. J., 86, 94 William,J.J., 79
Morris, 89 Staf, B., 19 Wimon, A. L., 69
Morton, J. F., 69 Raffauf, R. F., 17, 19 5tandley, P. C. 15 Wimon, K. B. N., 69
Mossa, J. S., 69 Ray, J., 72 Stanton, 14S Wol/1, LA, 19
Moyse, H., 68 Reichstein, T., 18 Steck, 93 Worthley, E. G, 20
Mulkenns, 112 Reinhard, 91, 94 Steinegger, E., 69
Murray, 120 Reís Altss;lwl, S. von, Sternon, F., 17 Xi ménez, F., 14
Mutis,J. C., 14 17, 19 Street, H. E., 87
Rendle, 73 Scricker, 91 Youngken, H. W. Jr., 69
Nakanishi, 1(., 19 Rhodes, 89, 95
Nassar C., M., 19 Ricardi, M., 19 Tabata, 90 Zechmeiscer, L., 17
Natori, S., 19 Rizk, A M., 70 Takatori,J., 70 Zenk Weiber, 88-89,
Nelson, M. T., 19 Robercs, J. E., 69 Takhcajan, 73 108
Neumann, 90 Robins, 95 Teofrasco, 13 Zimmerman, J. H., 32
Nickell, L. G., 19 Robinson, 60 Thoms, H., 68 Zito, 94
Noble, A C. 79 Rogers, 80 Thornes, M., 68
Nozoe, S., 19 Rojas, P., 18 Torres, F., 19
4-ipomeanol, 137 método Berberina, 62
a-onocerina, 58 lento de Webb, 43 Bibliografía
"l¡f-pelletierina, 63 rápido de Webb para, 43 farmacognóstica, 67
Algas, 77 método de consulta de la,
Abonos con nitrógeno, 104 Aliína, 161 Biologica/ Abstracts, 70
Aceite de hígado de bacalao, Almacenamiento, 110 Botánica, generalidades sobre,
152 Altitud, 101. Véase también Dro- 23
características, 154 gas vegetales, facto-
recolección y extracción, 153 res implicados en la
refinado, 153-154 producción de con actividad
usos, 155 Anabasina, 63
Acetogeninas, 50 Análisis fitoquímico preliminar
biogénesis de, 52 de Wall, 44c Cadaverina, 63
Ácido Angiospermas, 29, 77 Cáncer, 123
ascórbico, 156 Anhalonidina, 62 mecanismos de acción con-
cinámico, 59 Animales terrestres como fuen- tra el, 135
domoico, 79 te de fármacos, 77 papel de las plantas en el tra-
fenil pirúvico, 59 Ansamitocina, 133. Véase tam- tamiento contra el, ;""'"~"-~•.
fosfoenol pirúvico, 59 bién Productos natu- 124
giberélico, 58 rales con actividad Canela, 82
mevalónico, 56 antitumoral, nuevos Cannabidiol, 93
pipecólico, 63 Antibióticos, 145, 158-162 Capsina, 157 """""""''21
prefénico, 59 en bacterias y hongos marinos, Cápsula, 28. Véase también
shikímico, 58-59 78 Fruto
úsnico, 124, 161 Anticanceríg;~(í;""123 Caracteres taxonómicos, 74
vulpínico, 161 Anticoagulantes de algas mari- Carbono+ H20, derivados del,
Acodos, 105 nas, 79 50
Acronicina, 131 Antihelmínticos, 79 Cariopsis, 28. Véase también
Adenocarpina, 63 Antroquinonas, 45 Fruto
Agar, 83 Aquenio, 28. Véase también Carotenos, 148
Agente(s) Fruto Catharanthus roseus, 137
citotóxico, 126 Aromatizantes, 111 características, 138
cromogénicos, 42 cultivo de células de, 139
Alcaloides, 45-46, 60, 62 Bacari na, 134 Cefalosporina, 78
en microorganismos mari- Bálsamo, 117 Cefalotina sódica, 79
nos, 78 Baya, 28. Véase también Fruto Células
173
174 índice analítico
cultivo de clasificación de las, 67-70 Género, 71
como fuente de fármacos, factores implicados en la pro- Germacranólido, 134
85 ducción Germacroma, 57
conversiones bioquímicas de, 99 Gimnospermas, 29, 77
mediante, 91 nuevas, 66 Glicósidos cardiotónicos, 45
en suspensión, 87-88 recolección de, 106-109 Goma, 83, 118
metabolismo secundario Drupa, 28. Véase también Fruto Grosellero negro, 157
inducido en, 90
vegetales, 86 Elipticinas, 132 Hemólisis, 45
vegetales inmovilizadas, 94 Emetina, 132 Herbario, arreglo de ejemplares
Chemical Enjleurage, 116-117. Véase tam- para, 31
Abstracts, 20-22, 70 bién Esencias, extrac- Hibridación ADN, 75
Titles, 70 ción de Hidroxicumarina, 93
Clima, 99. Véase también Dro- Ensayo de citotoxicidad KB, 127 Higrina, 67f
gas vegetales, facto- Escopolamina, 97 Hinojo, 97
res implicados en la Escualeno, 58 Hipotensores, 80
producción de Esencia(s), 111 Hojas, 24
Coalescencia, 26 biogénesis, 112 partes de una, 25f
Códice Badiana, 14 composición, 112-115 Hongos, 77
Colecta de ejemplares de lavanda, 122 Hormonas, 145, 157-158
herramientas y materiales destilación, 116 distribución de las, 159c
para la, 31 extracción de, 116
observaciones en la, 29 empleadas en la perfume- Inflorescencia, 26, 28
Coloquíntida, 143 ría, 116 tipos, 27
Comptotecina, 132. Véase tam- método neumático de, Información de naturalistas via-
bién Productos natu- 117 jeros, 15
rales con actividad rectificación, 116 lnhibidores
antitumoral, nuevos Especie, 71 mitóticos, 135
Coridina, 62 Espermatofitas, 77 tumorales, productos natura-
Corte de plantas, 31 Ésteres, índice de, 122 les clasificados como,
Cortisona, 18 Esteroides, 45 128-132
Cuasinoides, 133. Véase también Injerto, 706
Productos naturales Familia(s), 71 Inoculación, 106
con actividad antitu- vegetales, 28 Insecticidas, 80-81
moral, nuevos Farmacognosia, 65 Instituto Médico Nacional, 15
Cucurbitacinas, 131 Fenilalanina, 59-61 Insulina, 158-159
Cultivo Fermentación, 706 lnternational Code _of Botanical
de órganos, 94 Filantósido, 134 Nomenclature, 71
de raíz pelosa, 95 Fitoalexina, 90 lsoprenoides, 56
Curcumina, 60 Fitotrones, 99
Current Contents, 70 Flor(es), 24 Jengibre, 83
Cuscohigrina, 61 f partes de una, 24-25f Jerarquías taxonómicas, 23-24
Frum(s), 28
Desecación, 109-110 de rosa, 156 Lectina, 80
al aire, 110 Fuentes Legumbre, 28. Véase también
Deshidroquinato, 58 biológicas y geográficas de Fruto
Dicotiledóneas, 29, 77 las drogas, 75 Leucoantocianinas, 46
Digestión, 117 de información sobre plan- Levadura desecada, 155
Digitoxina, 91 tas de interés tera- usos, 156
DihidroAusrramina, 79 péutico e industrial, Líquenes, 161
Diosgenina, 83,158 13 Líquido Prollius, 43
División, 105 geográficas comerciales de un Lisina, 63
Drogas vegetales fármaco, 82 Lluvia, 700. Véase también Oro~
índice analítico 175
gas vegetales, facto- NAPRALERT, 70 ni nas
res implicados en la Nicotina, 60, 100 Prensa, 31
producción de biosíntesis de la, 61f Principios activos, 39
Lobelina, 63 Nitidina, 732 determinación cualitativa de,
Lofocereina, 62 Nomenclatura botánica, 71 40
luz, intensidad requerida de, Nor-laudanosina, 62 familias vegetales importan-
101. Véase también Notas de campo, 30. Véase tes por, 28
Drogas vegetales, fac- también Colecta de Productos naturales con activi-
tores implicados en ejemplares, observa- dad anti tumoral, nue-
la producción de ciones en la vos, 132
Propagación
Maitansina, 133. Véase también Organoterapia, 158 clona!, 96-97
Productos naturales Ornitina, 61f granja de, 96, 102
con actividad antitu- por medios vegetativos, 105-
moraL nuevos Padan,81 106
Manzana purgante. Véase Co- Papaverina, 59f, 67-62 por semillas, 704-105
loquíntida Pedicelos, 27 Prostaglandinas, 81
Mar como fuente de fármacos, Pedúnculo, 27 Prueba(s)
77 Penicilina, 160 histológica de Griffing para
Materias primas vegetales, 85 Pervinca de Madagascar. Véase saponinas, 45
Menaquinonas (MK), 149 Catharanthus roseus químicas preliminares, 39
Menta Peyorina, 62 en el sitio de recolección,
esencia de, 120 Pharmacognosy Titles, 70 40
desmentolada, 121 Phyla, subdivisión de los, 71 métodos de, 39-40
verde, 121 Piperidina, 63 Putrescina, 104
hojas de, 119 Pirofosfacos, 56
Metabolismo secundario indu- Placas cromatográficas, 47-42 Quimiotaxonomía, 49
cido en cultivo de Planca(s) vegetal, 75
células, 90 corte de, 31 Quina, 83
Metabolicos cultivadas, obtención de dro- Quinidina, 95
primarios y secundarios, in- gas de, 102 Quinina, 95
terrelación de, 51 extractos impuros de, proce-
secundarios, 75 dimiento de detec- Resina, 117-118
de origen vegetal, biosín- ción selectiva de, 121 de podofilo
tesis de, 49 identificación de, 32 componentes, 141
producción de, 88 investigación de la actividad usos, 142
inducida en cultivos de antitumoral de las, Ricina, 137
células, 92 126 Ruda, 93
variación omogénica de algu- medi~inales
nos, 707-108 cla\[Link] la identilicación Salida a campo tradicional, 41
Método(s) de, 32-37 Saponinas, 46
de Bhattacharjee, 47 obras donde se hace re- Saxitoxi na, 81-82
de Caín, 46 ferencia a, 16 Secado, 37
de Kiang y Douglas, 43 terminología en la descrip- Sedamina, 63
de Webb, 43 ción de una, 2/4 Serataxonomía, 75
modificado de Wall, 43-44 tipos, 26 Simarubólidos. Véase Cuasinoi-
Mezcalina, 61-62 vasculares, 28-29 des
Mezereon, 125 Podofüo, 140 Sinacutina, 62
Monocotiledóneas, 29, 77 de India, 742 Sinandria, 26
Morfina, 62 usos, 143 Sincarpia, 26
Muérdago, 125 principios activos del, 141 Síntesis, 123, 128
Podofilotoxina, 124 desarrollo de, 125
N-metil isopelletierina, 63 Policetoácidos. Véase Acetoge- Sistema(s)
1 176 índice analítico
binario de taxonomía, 71 Temperatura, 100. Véase tam- Vinblastina, 88-89, 125, 131, 138
de clasificación botánica, 72- bién Drogas vegeta- sulfato de, 139
74 les, factores implica- Vincristina, 88,125,131, 138
de nomenclatura y taxono- dos en la producción sulfaw de, 139
mía vegetales, 71 de Vitaminas, 82, 145
quimiostático, 87 Terpenoides, biosíntesis de, 57 A, 148
Subfamilia, 71 Tetrandrina, 132. Véase también Bl, 150
Suelos, 702-104. Véase también Productos naturales B)' 150
Drogas vegetales, fac- con actividad ami tu- By 750
tares implicados en moral, nuevos B6, 150
e la producción de Tetrodocoxina, 81 Bt 151
Sustancias Tilocrebina, 132. Véase también B,.. 751-152
antitumorales, 79 Productos naturales B12 ,151
e carcinógenas, 79 con actividad antitu- e, 152, 157
cardioexcitantes, 80 moral, nuevos D, 149
y hormonas del crecimiento, Tocoferoles, 149 distribución de las, 146-147
80 Topoisomerasas, 135 E, 149
e Toxinas, 81 H, 152
e Talicarpina, 732. Véase también Triptófanos, 61 hidrosolubles, 150
e Productos naturales Triterpenos, 46 K, 149
con actividad anti tu- Tropinona, 61 f liposolubles, 148
moral, nuevos Tumores, plantas con inhibido-
Tallos, 24 res de, 123 Zingerona, 60
o Taxol, 134-135 Zumos de citrus, 157
e Taxón, 73 Valeriana, 103
e
e
e'.
e,
d
e
e
e
e
e
e
e
e
e
e
e
e
D
FITOMEJORAMIENTO
Marcos López torres
La producción agropecuaria está
supeditada a diversos factores naturales,
muchos de los cuales pueden ser en
mayor o menor grado controlados
por el hombre. Entre ellos, la mejora
genética de los cultivos ocupa un lugar
preponderante pues su aplicación
puede marcar la diferencia entre una
cosecha pobre y una abundante y
saludable.
En F1rnMEJORAMIENTO el autor expone
de manera clara y breve los aspectos
básicos de la botánica, la histología y la
fisiología de las plantas. Posteriormente,
analiza los métodos de selección,
hibridación (cruzas) y distintas
técnicas de mejoramiento, así como
variados e importantes fenómenos de
la herencia, tales como mutaciones,
incompatibilidad, esterilidad, resistencias
y variedades sintéticas.
La obra se complementa con
numerosas tablas, figuras, una
bibliografía y un práctico glosario,
material que hará más sencilla
la comprensión de esta área de
la agronomía y también servirá
como apoyo didáctico al docente
que comienza a impartir cátedras
relacionadas con la optimización de los
cultivos agrícolas.