4.5.
Aplicación de un modelo de diagnóstico organizacional
En este sentido, el diagnóstico organizacional es un estudio especializado que requiere toda
organización y se encarga básicamente de evaluar la situación estratégica actual de la
empresa, sus debilidades reflejadas en sus problemas; así como, sus potencialidades y su
alcance, incluyendo su crecimiento. La intención principal de un diagnóstico organizacional es
de proveer al interesado una visión panorámica de la empresa en búsqueda de generar
eficiencia a través de cambios sustanciales. Se dice que las organizaciones, con todas sus
implicaciones, forman parte del resultado de la búsqueda que ha encauzado el hombre
racional a la prosperidad (Guísar, 2013).
Para comprender que implica el diagnóstico organizacional se hace necesario iniciar con su
definición, desde la perspectiva de diferentes autores, en este sentido, para Francés (2001),
el diagnóstico organizacional consiste en el análisis del entorno para identificar las
oportunidades y amenazas de la empresa, así como, el análisis interno para identificar las
fortalezas y debilidades. En tanto, Thompson y Strickland (2004), sugieren que el diagnóstico
implica considerar dos grupos de factores: 1) las condiciones competitivas y de la industria y
2) las capacidades competitivas, recursos, fortalezas y debilidades internas, y la posición en
el mercado que ocupan las organizaciones.
Un análisis integral de la situación de cualquier empresa, orientado a generar un diagnóstico
veraz y oportuno, abarca un proceso complejo, constituido por factores externos e internos
que afectan la toma de decisiones de dicha organización. En este orden de ideas, David (2003),
plantea la necesidad de una auditoría integral de la organización, para abarcar la evaluación
del entorno (factores externos) y la evaluación de las fortalezas y debilidades de la empresa
(factores internos).
Por su parte, Francés (2006), define la estrategia como la combinación de medios que se
emplean para alcanzar los objetivos en presencia de incertidumbre, de hecho cuando se tiene
certeza de la eficacia de los medios no se requiere la formulación estratégica. El autor, plantea
el asunto de la planificación estratégica como un proceso en el cual se logran definir de forma
sistemática los lineamientos estratégicos o líneas maestras de la empresa u organización, los
cuales se desarrollan como guías a detalle para la acción, se asignan los recursos y se plasman
por escritos como planes. Adicionalmente, la planificación estratégica toma en cuenta la
incertidumbre a través de la identificación de oportunidades y amenazas en el entorno y
anticipa a su vez lo que los actores pueden hacer.
Ampliando la definición de planeamiento estratégico, está compuesta por la visión, misión y
los objetivos clave (Carrión, 2003). La visión se refiere a lo que se quiere llegar y es una
declaración de las intenciones de la situación que se pretende alcanzar en el futuro, lo cual
debe ir más allá de los objetivos financieros y debe involucrar al personal. Por otro lado, la
misión responde a la interrogante de la esencia de lo qué hace la empresa mostrando su razón
de ser, siendo más específica que la visión de la empresa.