Sin palabras
GUÍA PARA ENTRENAR PERROS SORDOS
BARRY EATON
PRÓLOGO DE ANNE LILL KVAM
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN DEL EDITOR
La belleza del plan... ................................................................. 13
PRÓLOGO DE ANNE LILL KVAM
Cada perro está completo por dentro ......................................... 15
Prólogo ............................................................................................ 17
Introducción .................................................................................... 19
Capítulo 1. ¿Por qué está mi perro sordo? ........................................ 23
Capítulo 2. ¿Es la sordera motivo para eutanasiar a un cachorro? .... 25
Capítulo 3. Lo primero es lo primero .............................................. 31
Capítulo 4. Sociabilización .............................................................. 37
Capítulo 5. Comunicación ............................................................... 41
Capítulo 6. ¡Atención! .................................................................... 47
Capítulo 7. Alabanzas y reprimendas .............................................. 51
Capítulo 8. Una pausa para reflexionar ............................................ 55
Capítulo 9. Entrenamiento .............................................................. 61
Capítulo 10. Conducta higiénica ..................................................... 83
Capítulo 11. Conductas no deseadas ............................................... 87
Capítulo 12. ¿Y ahora qué? .............................................................. 91
Apéndice .......................................................................................... 93
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PRÓLOGO DE ANNE LILL KVAM
Cada perro está completo por dentro
D esde que mis manos abrieron por primera vez este libro han naci-
do muchos perros sordos. Sin embargo, aún recuerdo con nitidez
los sentimientos que albergaba mientras esperaba a que me llegara y
cuando finalmente lo recibí. En aquel entonces era una entrenadora
de perros relativamente novel y tenía una gran avidez por toda clase de
aprendizaje, algo que todavía conservo.
¡Un libro acerca del entrenamiento de perros sordos! Estaba abso-
lutamente entusiasmada ante la expectativa de aprender las particu-
laridades que Barry Eaton iba a compartir con el mundo y conmigo.
Eureka; con sinceridad mi sorpresa fue enorme al leerlo, pero no como
esperaba. Estuve a punto de quedar decepcionada, pues no encontré en
una primera lectura ninguna innovación notable, ni técnicas difíciles,
ni tampoco conceptos complejos de entender. Fue entonces cuando,
leyéndolo por segunda vez, hallé el sentido real del libro: Un perro es
un perro.
Sí, es cierto, puede que tu perro no oiga, pero sigue siendo comple-
tamente normal, de modo que debes de tratarle con normalidad. Por
supuesto hay peculiaridades de las que ocuparse: Por ejemplo, ¿cómo
hacer para llamarle? En ese sentido el libro está lleno de buenos consejos
sobre el modo de enseñar a un perro sordo las habilidades necesarias
para arreglárselas en el mundo. Sin embargo, el principal mensaje que
aprendí de su lectura es que, más allá de las cosas que diferencian a un
individuo de otro, no debemos olvidar que, por dentro, siempre se trata
de un perro. Los humanos que nos encargamos del cuidado de perros
con necesidades especiales tenemos que asegurarles una buena calidad
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SIN PALABRAS - GUÍA PARA ENTRENAR PERROS SORDOS
de vida y, además, aprender a ser conscientes de algunas particularidades.
Dentro de nuestras familias debemos esforzarnos por facilitar la vida a
nuestros peluditos: respetar sus necesidades, enseñarles a manejarse con
el entorno, aprender acerca de sus limitaciones y, en la medida de lo
posible, tratar de compensarlas. De modo que las claves son sentido
común, comprensión y empatía. Guiándonos por estos valores podemos
hacer del mundo un lugar mejor para los perros, tengan alguna disca-
pacidad o no la tengan. Al hacerlo también nuestro mundo mejorará.
A lo largo de mis años acompañando a perros y sus cuidadores he
conocido perros sordos y ciegos en muchos lugares del mundo, así
como perros con otros tipos de discapacidad. En este camino siempre
he recordado lo que aprendí de la lectura de este libro de Barry: cada
perro está completo por dentro.
Aprecio mucho el punto de vista calmado y tranquilo del autor, así
como sus introspecciones y humor, cualidades que hacen muy valiosos sus
escritos. Creo que cualquiera que viva ya con un perro sordo, o esté dán-
dole vueltas a la adopción de uno, puede beneficiarse de la lectura de este
libro. También lo recomiendo para aquellas familias cuyos perros tengan
otro tipo de discapacidad, dado que en el fondo es una cuestión de acti-
tud respecto al perro y la satisfacción de sus necesidades especiales, algo
que es básicamente igual para cualquier perro, con o sin discapacidad.
Y es que el entendimiento de otro ser vivo no requiere del sentido
del oído, sino de comprender que la comunicación viaja a través de
diferentes canales. De modo que disfrutemos del mensaje de este libro,
salgamos a descubrir nuevos canales para mejorar las vidas de los perros
que comparten las nuestras. Nos oigan o no.
ANNE LILL KVAM,
Preganziol, 5 de Mayo de 2019
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INTRODUCCIÓN
M i mujer y yo compramos a Lady en 1988 a la edad de ocho sema-
nas. En 2002, catorce años después, murió a causa de un cáncer.
Durante todo ese tiempo fue sumamente amistosa y juguetona, le en-
cantaban los niños y adoraba a nuestros otros dos perros. Disfrutábamos
dando largos paseos en los que corría y jugaba, acudía cuando la llamaba,
y caminaba tranquila cuando iba atada. Cuando tenía alrededor de dos
años fue rodeada por un grupo de diez setters irlandeses, que se pusie-
ron a brincar y saltar a su alrededor de la forma característica en esta
raza. Aunque solo querían jugar, Lady experimentó miedo y el episodio
le hizo mella, por lo que no le gustaba que se le acercaran perros des-
conocidos. Dejando este detalle al margen, Lady era amistosa, llena de
vida y tan obediente como muchos perros que conocimos en nuestros
paseos, probablemente más que otros. Podría decirse que era una perra
de familia bastante normal, con la excepción de que Lady era sorda de
nacimiento.
A pesar de su discapacidad, había pocas cosas que Lady no hiciera
y que un perro de familia con buena audición, en cambio, sí pudiera
hacer. Admito que tardaba un poco en advertir la entrada de visitantes
y que solía ser la última en enterarse de que era la hora de la comida,
porque no oía el tintineo de los cuencos metálicos ni el característico
sonido del saco de pienso pero, por lo demás, se comportaba como otro
perro cualquiera y disfrutaba de la vida en la misma medida.
La sordera, hereditaria o congénita, se presenta en muchas razas de
perros, aunque algunas son más proclives que otras. El canal auditivo se
abre cuando el cachorro alcanza unas dos semanas de edad, pero a veces
puede ser difícil notar signos de sordera a esa temprana edad. Se hace
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SIN PALABRAS - GUÍA PARA ENTRENAR PERROS SORDOS
más evidente a las cinco semanas cuando el cachorro se muestra lento
en sus respuestas hacia los sonidos, o no responde en absoluto. Los
criadores de perros proclives a sufrirla deben comprobar la audición de
todos los miembros de la camada, con el fin de evitar la posibilidad de
que alguien compre un cachorro sordo sin previo conocimiento.
Con independencia de la opinión que uno sostenga sobre si los
cachorros sordos deben eutanasiarse por este simple motivo, algo que
muchos piensan, es un hecho que mientras continúen naciendo perros
sordos, habrá quien piense lo contrario, que merecen la oportunidad de
llevar una vida normal. Son estos propietarios y sus perros quienes ne-
cesitan ayuda. Con cuidado, paciencia y el tipo de entrenamiento apro-
piado, un cachorro sordo puede disfrutar de una vida plena, madurar
para convertirse en un perro obediente (un buen ciudadano de nuestra
sociedad), y una fuente de satisfacciones para su propietario. Después
de todo, la carencia de oído es una discapacidad que afecta más al pro-
pietario que al propio perro.
No quiero dar la impresión de que entrenar a un cachorro sordo es
igual de sencillo que entrenar a otro que oye de forma normal, si es que
alguna vez puede decirse que entrenar a un cachorro es sencillo: Nada
más lejos de la realidad. Como propietario de un perro sordo, necesita-
rás tener más paciencia y perseverancia que los demás. Si ya tienes un
perro que oye, esto sin lugar a dudas te será de ayuda ya que servirá de
modelo para el perro sordo. ¡Ojo! ¡Tanto para aprender cosas buenas
como malas costumbres! Esto no significa que el perro que oye vaya a
entrenar al sordo descargándote de la tarea, no funciona así. El énfasis
del entrenamiento recae en la relación entre propietario y cachorro sor-
do, entre quienes debe nacer un estrecho vínculo.
En el caso de que hayas adoptado un cachorro sordo, a sabiendas o
sin sospecharlo, espero que este libro te proporcione ayuda y ánimos.
La lista de preguntas parece que no tuviera fin: ¿Dónde conviene em-
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INTRODUCCIÓN
pezar?, ¿cómo hacer para que el perro acuda a nosotros cuando está
suelto?, ¿cómo se puede comunicar uno con el perro?... He tratado de
responder a la mayoría de estas preguntas ofreciendo consejos de en-
trenamiento que están basados en mi experiencia con Lady y en el en-
trenamiento y asesoramiento a otros propietarios de cachorros sordos.
La cualidad esencial que deben desarrollar los propietarios de ca-
chorros sordos es la paciencia, ya que los ejercicios no se aprenden de
un día para el siguiente. Ahora bien, por abrumadora que te pueda pa-
recer la tarea al principio, tus esfuerzos serán recompensados si dedicas
tiempo e imaginación.
A lo largo del libro me refiero sobre todo al entrenamiento de un
“cachorro” sordo. Sin embargo, los métodos y técnicas son idénticos
con independencia de que tu perro sea cachorro o adulto.
Buena suerte.
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CAPÍTULO . COMUNICACIÓN
Ninguna de las señales descritas, con independencia de a lo que sir-
van, deben exigir que toques al perro físicamente.
UTILIZACIÓN DE LENGUAJE CORPORAL
Puedes utilizar tu postura corporal y expresiones faciales para comu-
nicar tu agrado o desagrado. Los perros son maestros en la lectura del
lenguaje corporal. Gran parte de la comunicación perro/perro se hace a
través de la lectura de la postura corporal y las expresiones faciales, más
que por los ruidos que emiten. Los perros pueden detectar los cambios
más sutiles en la postura corporal de sus dueños, incluso cuando los
últimos no lo advierten. De modo que debes cobrar conciencia sobre
tu lenguaje corporal y expresiones faciales, y saber cómo enfatizarlos de
cara a comunicar con tu cachorro.
EXPRESIONES FACIALES
Con el fin de ayudarte a transmitir el mensaje adecuado a tu cacho-
rro, háblale. De acuerdo, no te podrá oír pero, si le estás diciendo cosas
positivas, apuntalarán tu lenguaje corporal y expresión facial, sumándo-
se todos los elementos para mandar el mensaje adecuado a tu cachorro.
No te olvides de sonreír y poner una cara feliz. Si sonríes cuando estás
recompensando o haciéndole un cumplido a tu perro, aprenderá que
una sonrisa significa que te complace lo que ha hecho.
Imagínate que has estado trabajando muy duro para enseñar a tu
cachorro a tumbarse. Tras mucha perseverancia, logras que al final lo
haga. Si te limitas a pensar “buen perro”, te resultará difícil comunicar a
través de una expresión facial lo que sientes. En cambio, si dices “buen
perro” y lo haces de corazón, tu cara se iluminará de forma automática,
y brillarán tu sonrisa y tus ojos. Tras un cierto periodo de aprendizaje, tu
cachorro entenderá que una sonrisa significa que estás contento y que
te gustó lo que hizo.
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