CARTOGRAFÍA
La cartografía es la rama de la geografía encargada de la
representación gráfica de un área geográfica, usualmente en términos
bidimensionales y convencionales. Es decir que la cartografía es el arte
y la ciencia de hacer, analizar, estudiar y comprender todo tipo
de mapas. Por extensión, es también el conjunto de mapas y
documentos similares que existen.
La cartografía es una ciencia antigua pero vigente. Intenta satisfacer el
deseo del ser humano de representar visualmente la superficie
del planeta Tierra, cosa relativamente difícil dado que se trata de un
geoide.
Para ello, esta ciencia acude a un sistema de proyecciones que intenta
servir de equivalencia entre la esfera y el plano. Así construye un
equivalente visual de los contornos de la geografía terrestre, su relieve,
sus ángulos, todo sometido a una escala específica y a un criterio
previo, que elige qué cosas son importantes de representar y cuáles no.
Historia de la cartografía
La cartografía nació con el deseo del ser humano de explorar y
aventurarse, cosa que ocurrió bastante temprano en la historia: el
primer mapa de la historia data del 6.000 a. C., y consistía en
una pintura mural en Anatolia, en la antigua ciudad de Çatal Hüyük.
Posiblemente la necesidad de hacer mapas obedecía a tanto el
establecimiento de rutas comerciales, como la planificación militar de la
conquista, ya que en aquel entonces no existían Estados dotados de
territorio.
El primer mapamundi, es decir, el primer mapa del mundo entero
conocido por la sociedad occidental del siglo II d. C., fue obra del
romano Claudio Ptolomeo, obedeciendo tal vez al deseo del orgulloso
Imperio Romano de definir sus extensas fronteras.
En cambio, durante el Medioevo la cartografía árabe fue la más
desarrollada del mundo, así como la China que data del siglo V. Se
estima que unos 1.100 mapamundis sobrevivieron a la Edad Media.
La verdadera explosión de la cartografía en Occidente vino junto a la
expansión de los primeros imperios europeos, entre los siglos XV y XVII.
Inicialmente, los cartógrafos europeos copiaban los mapas antiguos y
los empleaban como base de los propios, hasta que la invención de la
brújula, el telescopio y la agrimensura les permitieron aspirar a mayor
exactitud.
Así, globo terráqueo más antiguo, esto es, la representación visual del
mundo moderno en tres dimensiones más antigua que se conserva,
apareció en 1492 y fue obra de Martín Behaim. La incorporación de
América (con ese nombre) se produjo en 1507, y el primer mapa con un
ecuador graduado surgió en 1527.
A lo largo de este recorrido, los tipos de documentos cartográficos
cambiaron bastante en su esencia. Las primeras cartas planas se
hacían a mano y se empleaban para la navegación utilizando los astros
como referencia.
Pero pronto fueron desplazadas por la aparición de nuevas tecnologías
gráficas, como la imprenta y la litografía. En épocas recientes la
aparición de la electrónica y la informática cambiaron para siempre el
modo de hacer mapas. Actualmente existen sistemas de
posicionamiento global y satelital que ofrecen representaciones del
planeta mucho más exactas de lo que jamás han podido serlo.
Importancia de la cartografía
La cartografía es fundamental hoy en día. Es imprescindible para todas
las actividades globalizadas, como el comercio internacional y los viajes
masivos intercontinentales, ya que requieren una comprensión mínima
de dónde están las cosas en el mundo.
Dado que las dimensiones del globo son tan grandes que hacen
imposible el contemplarlo en su conjunto, la cartografía es la ciencia que
nos permite las mayores aproximaciones posibles.
Ramas de la cartografía
La cartografía comprende dos grandes ramas: la cartografía general y
la cartografía temática.
Cartografía general. Se ocupa de las representaciones del mundo
de carácter amplio, es decir, dirigidas a todo público y para un uso
divulgativo. Los mapamundis, los mapas nacionales, son todos obre
de esta rama específica.
Cartografía temática. Esta rama, en cambio, enfoca su
representación geográfica a ciertos aspectos, temas o
especificaciones puntuales, como pueden ser elementos
económicos, agrícolas, militares, etc. Un mapa de la explotación
mundial del sorgo, por ejemplo, pertenece a esta rama de la
cartografía.
¿Para qué sirve la cartografía?
Como dijimos al principio, la cartografía tiene una gran función: la
elaboración de representaciones de nuestro planeta, con diversos
grados de exactitud, escala y enfoques diferentes. También se ocupa
del estudio, el cotejo y la crítica de estos mapas y representaciones,
para así poder debatir respecto a sus fortalezas, debilidades, objeciones
y posibles mejorías.
Después de todo, no hay nada natural en un mapa: se trata de un objeto
de elaboración tecnológica y cultural, una abstracción que los seres
humanos hemos desarrollado, un poco a partir del modo en que
imaginamos nuestro planeta.
Elementos de la cartografía
A grandes rasgos, la cartografía basa sus labores de representación en
una serie de elementos y conceptos que le permiten organizar con
exactitud los distintos contenidos de un mapa conforme a un punto de
vista y una escala específicos. Tales elementos cartográficos son:
La escala. Dado que el mundo es inmensamente grande, para
representarlo visualmente necesitamos reducir el tamaño de las
cosas de manera convencional, para así mantener las proporciones
de las cosas. Dependiendo de la escala empleada, las distancias que
normalmente se miden en kilómetros pasarán a medirse en
centímetros o milímetros, construyendo así un criterio de
equivalencia.
Los paralelos. El globo terráqueo se divide cartográficamente en
dos conjuntos de líneas, el primero de los cuales son los paralelos.
Si el planeta se divide en dos hemisferios a partir del ecuador,
entonces los paralelos son líneas paralelas a ese eje horizontal
imaginario, que seccionan el globo en franjas climáticas, a partir de
otras dos líneas conocidas como trópicos (de cáncer y de
capricornio).
Los meridianos. El segundo conjunto de líneas que dividen por
convención al globo terrestre, los meridianos cruzan los paralelos de
manera perpendicular, siendo el meridiano “eje” o central (llamado
“meridiano cero” o “meridiano de Greenwich”) el que pasa por el
observatorio real de Inglaterra en Greenwich, Londres, y que
coincide en teoría con el eje de rotación de la Tierra. A partir de
entonces el mundo se divido en dos mitades, demarcadas por un
meridiano cada 30°, cortando la esfera terrestre en una serie de
gajos.
Las coordenadas. Cruzando paralelos y meridianos se logra una
cuadrícula, y con ella un sistema de coordenadas que permite
asignar a cualquier punto terrestre una latitud (determinada por los
paralelos) y una longitud (determinada por los meridianos).
Aplicando esta teoría es cómo funcionan los sistemas globales de
posicionamiento.
Los símbolos cartográficos. Los mapas poseen su propio
lenguaje, que permite identificar los elementos de interés, en base a
una convención específica. Así, por ejemplo, se asignan ciertos
símbolos a las ciudades, otros a las capitales, otros a los puertos y
aeropuertos, etc.
Cartografía digital
Desde el surgimiento de la revolución digital a finales del siglo XX, son
pocas las ciencias que han escapado a la necesidad de emplear la
informática. En este contexto, la cartografía digital es la utilización de
representaciones satelitales y digitales en la fabricación de mapas.
Las antiguas técnicas de dibujo e impresión en papel, por ende, resultan
hoy materia de coleccionistas y vintage. Incluso los teléfonos celulares
más simples poseen hoy en día acceso a Internet y por ende a los
mapas digitales. En ellos es posible introducir enormes cantidades
de información recuperable y además funcionan de manera interactiva.
Cartografía social
La cartografía social es un método colectivo y participativo de
elaboración de mapas. Intenta romper con las normas y
preconcepciones culturales que trae consigo la cartografía tradicional,
nacida de acuerdo a criterios subjetivos respecto al centro del mundo, a
la importancia de las regiones y a otros criterios políticos semejantes.
Así, la cartografía social nace de la idea de que no hay ejercicio
cartográfico desprovisto de comunidad, y que la elaboración de los
mapas debe darse del modo más horizontal posible.