Capítulo 2 Sensores y
Actuadores
Los sensores y actuadores son una parte imprescindible de
cualquier sistema industrial de control automatizado. De
hecho, representan el nivel de campo de la pirámide de la
automatización. Los sensores son los sentidos del sistema de
control: le proporcionan información sobre lo que está
ocurriendo. Los actuadores son las manos del sistema de
control: le permiten modificar lo que ocurre en la planta.
Figura 2.1: Diagrama de bloques de un sisteam de control
Para realizar las tareas de control de un proceso industrial,
los sensores nos permiten conocer el valor de las variables
físicas adecuadas que participan en el proceso y convertirlas
en señales eléctricas. En base a estas señales, el programa de
control debe marcar las directrices de actuación sobre las
máquinas y elementos que intervienen en el proceso. Para
llevar a cabo las acciones oportunas, los actuadores se
encargan de convertir las señales eléctricas de control en otro
tipo de señales o en señales eléctricas de mayor potencia.
Los actuadores (también llamados accionadores) constituyen
la interfaz entre las señales de control del dispositivo de
control (por ejemplo, del autómata) y el mismo proceso
industrial. Podemos distinguir tres tipos de actuadores según
la fuente de energía con la que trabajan: eléctricos,
neumáticos (aire) e hidráulicos (aceite).