0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas2 páginas

Aspectos Clave de la Comunicación Científica

Una comunicación efectiva debe seguir una estructura clara y considerar aspectos metodológicos como objetivo, audiencia, contenido, claridad y organización. Algunos aspectos clave incluyen establecer el objetivo, conocer la audiencia, usar una introducción, desarrollo y conclusión, y respaldar con evidencia. Las comunicaciones deben revisarse y ofrecer retroalimentación antes de finalizarse.

Cargado por

leocadia vera
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como ODT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas2 páginas

Aspectos Clave de la Comunicación Científica

Una comunicación efectiva debe seguir una estructura clara y considerar aspectos metodológicos como objetivo, audiencia, contenido, claridad y organización. Algunos aspectos clave incluyen establecer el objetivo, conocer la audiencia, usar una introducción, desarrollo y conclusión, y respaldar con evidencia. Las comunicaciones deben revisarse y ofrecer retroalimentación antes de finalizarse.

Cargado por

leocadia vera
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como ODT, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Supuesto práctico 9

Indica cuales son los aspectos metodológicos que debe contener una comunicación.

Una comunicación efectiva, ya sea escrita u oral, debe seguir una estructura y tener en cuenta varios aspectos
metodológicos para garantizar su claridad y comprensión. La comunicación científica es parte del proceso
investigador y representa unos de los retornos que recibe la Sociedad del investigador. La comunicación científica
se somete a una estructura internacionalmente aceptada: Introducción, Material y Métodos, Resultados,
Conclusiones y Discusión, en la que cada apartado tiene una finalidad y una intención.
El término "comunicación" procede etimológicamente del latín "comunicare" que significa compartir o poner en
común, y la Comunicación Científica, como una parte específica de ella, es parte del proceso investigador en
cuanto que constituye el producto final, derivado de sus resultados y representa la vía de retorno de conocimiento
a la comunidad científica y a la Sociedad tras el esfuerzo investigador. Podríamos considerar este producto final
de la investigación en forma de comunicación científica, como un deber ético del investigador en ese compromiso
de compartir los avances en el conocimiento con el resto de la comunidad científica.
La Comunicación Científica varía en forma y contenido en función del sector hacia el que se dirige, así si los
resultados se dirigen a la Sociedad en general, se habla de Divulgación Científica. Si se dirigen a los
profesionales, la comunicación puede adoptar la forma de Guías de Buenas Prácticas, Protocolos o
Procedimientos. Si nos dirigimos a la Comunidad Científica lo haremos en forma de Artículo Científico,
Comunicación oral o Poster Científico. A las Agencias Financiadoras se debe presentar en forma de Proyecto de
Investigación y cuando el destinatario es el Estamento de Toma de Decisiones la Comunicación adopta una
estructura de Informe.
Debemos tener en cuenta que es un proceso que requiere tiempo, dedicación y esfuerzo. En cuanto existen unas
normas y características propias de la comunicación científica y es muy importante seguir unos principios
generales:

- Transparencia: en el sentido en el que podríamos considerar la comunicación científica como un acto "notarial"
que debe reflejar fielmente el trabajo realizado (desde términos de búsqueda a métodos analíticos, estadísticos,
etc.). No deben obviarse los resultados negativos (corroboración o no de nuestras hipótesis o consecución o no de
nuestros objetivos).

- Reproducibilidad: debe tener un nivel suficiente de exhaustividad y detalle tal que permita a otros grupos
reproducir nuestra investigación.

- Coherencia Argumental: respondiendo a un argumento construido entorno a la Hipótesis y los Objetivos, de


forma que los diferentes apartados que componen la estructura de un artículo científico giren en torno a ellos. La
Introducción debe responder al estado actual del arte en función de las hipótesis y objetivos planteados y por lo
tanto justificar su formulación. La Metodología debe ir dirigida al contraste de la hipótesis y la consecución de los
objetivos, los Resultados deben proceder de los análisis realizados y la Conclusiones deben precisar y se acepta o
rechaza nuestra hipótesis y si se han conseguido o no nuestros objetivos

Tras haber realizado una revisión de las publicaciones y guías más recientes sobre comunicación científica en
salud se ha sintetizado las recomendaciones más relevantes con la intención de orientar a los autores noveles en la
redacción de sus primeras publicaciones.
Aquí hay algunos aspectos clave que deben estar presentes en una comunicación:

1. Objetivo de la Comunicación: Antes de comenzar a redactar o presentar el proyecto de comunicación, es


conveniente tener claro cuál es el propósito de la misma. ¿Qué mensaje deseas transmitir? ¿Cuál es el
objetivo principal de la comunicación?

2. Audiencia: Debes conocer a la audiencia o destinatarios. ¿Quiénes son? ¿Qué nivel de conocimiento
tienen sobre el tema? Adaptar tu comunicación a tu audiencia es fundamental para que sea efectiva.

3. Estructura: Una comunicación debe tener una estructura clara que incluya una introducción, desarrollo y
conclusión. Cada parte debe servir para avanzar en el objetivo de la comunicación.

4. Contenido: Asegurar que el contenido sea relevante para el objetivo de la comunicación. Evitar la
redundancia y mantén el enfoque en el tema principal.

5. Claridad y Concisión: Utiliza un lenguaje claro.


6. Organización: Organizar la información de manera lógica y coherente. Utilizando párrafos, viñetas o
esquemas para estructurar la información cuando sea necesario.

7. Ejemplos y Evidencia: Respaldar la comunicación con ejemplos concretos o evidencia relevante. Esto
puede ayudar a fortalecer tus argumentos y hacer que el mensaje sea más convincente.

8. Estilo y Tono: Adapta el estilo y el tono de tu comunicación al contexto. Por ejemplo, un informe
académico tendrá un tono más formal que un correo electrónico a un amigo.

9. Medios Visuales: Si es relevante, se puede considerar el uso de medios visuales como gráficos, imágenes
o tablas para ilustrar los puntos y hacer que la comunicación sea más efectiva.

10. Revisión: Antes de enviar o presentar tu comunicación, revísala para corregir errores de gramática,
ortografía y estilo. También verifica que esté completa y que todos los puntos importantes se hayan
abordado.

11. Retroalimentación: Si es posible, ofrecer retroalimentación de otras personas antes de finalizar la


comunicación. La opinión de terceros puede ayudar a mejorar la claridad y efectividad de tu mensaje.

12. Citas y Referencias: Si se está utilizando información de fuentes externas, se debe citar adecuadamente y
proporcionar referencias bibliográficas, especialmente en trabajos académicos o científicos.

Estos son algunos de los aspectos metodológicos importantes a considerar al crear una comunicación efectiva. La
atención a estos detalles puede marcar la diferencia en cuánto impacto tiene tu mensaje en tu audiencia.

Referencias bibliográficas

1. Mahmoud F. Fathalla. A Practical Guide for Health Reaserchers (Internet). Cairo: WHO. 2004 (citado 2012 nov
1). Disponible en [Link] [ Links ]

2. UNESCO. Programa General de Información y UNISIT. Guía de Redacción de artículos científicos destinados
a la publicación. París. 1983 May. 13 p.

También podría gustarte