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Justicia y Derechos en Terapia Ocupacional

Este documento presenta dos perspectivas sobre la Terapia Ocupacional. La primera propone adoptar una perspectiva crítica y compleja que reconozca las desigualdades sociales y la diversidad, y que el terapeuta ocupacional actúe como articulador social en lugar de adaptador social. La segunda sugiere que existen "Terapias Ocupacionales" en lugar de una única versión, reconociendo la diversidad de identidades, epistemes y prácticas. Ambas perspectivas buscan que la profesión promueva la justicia social y la eman

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Justicia y Derechos en Terapia Ocupacional

Este documento presenta dos perspectivas sobre la Terapia Ocupacional. La primera propone adoptar una perspectiva crítica y compleja que reconozca las desigualdades sociales y la diversidad, y que el terapeuta ocupacional actúe como articulador social en lugar de adaptador social. La segunda sugiere que existen "Terapias Ocupacionales" en lugar de una única versión, reconociendo la diversidad de identidades, epistemes y prácticas. Ambas perspectivas buscan que la profesión promueva la justicia social y la eman

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Ocupación, salud y derechos humanos

1. Galheigo, Sandra: “Perspectiva crítica y compleja de la Terapia Ocupacional actividad, cotidiano,


diversidad, justicia”.
Introducción
Este capítulo tiene como referencia los procesos vividos en la Terapia Ocupacional brasileña durante los
últimos treinta años. Propone presentar y reflexionar acerca de la construcción de una terapia ocupacional
crítica y compleja y acerca de los conceptos que están implicados en este proceso: cotidiano, acción humana,
praxis, diversidad, justicia social y acción ético-política.
Las profesiones son construcciones socio-históricas, son comprendidas tanto por las necesidades que buscan
atender como por las dinámicas socio-políticas locales involucradas en el proceso de enfrentamiento de las
cuestiones sociales.
La posibilidad de hablar de una Terapia Ocupacional única, universal, que puede ser reproducida en
diferentes países y contextos socio-político-culturales. Tenemos ‘terapias ocupacionales’ que están marcadas
por sus singularidades, las cuales influyen en el diálogo (y a partir del diálogo) con otras disciplinas y
profesionales.
Propuesta de una perspectiva crítica y compleja para la Terapia Ocupacional
Se propone enfocar una perspectiva crítica y compleja de la Terapia Ocupacional donde es necesario retornar
a los orígenes de la profesión siendo el papel primordial la adaptación de los individuos a la sociedad lo que
lleva a que esa sociedad no presenta problemas. Es la persona la que los tiene y, en caso de que el proceso
fuera malogrado, la persona sería la responsable de su propio fracaso.
Una perspectiva crítica y compleja implica reconocer los discursos reduccionistas y problematizar la
participación del terapeuta ocupacional en propuestas que resulten en mantener el status quo social y político.
Entiende que el conflicto social es un componente de las relaciones sociales, que dan como resultado la
desigualdad y vulnerabilidad social, siendo producto de las relaciones sociales típicas de la acumulación
capitalista.
La perspectiva crítica y compleja es fundamental que ocurra como un proceso en la praxis, que ese proceso
lleva un compromiso ético-político para la transformación social.
Entonces, la adopción de una perspectiva crítica nos remite a la concepción de praxis, es decir, ejercer
concienciación y acción de forma articulada. Lo que se busca es la emancipación de las personas y
colectivos, de manera que se garantice el respeto a la diversidad y a la justicia social. Así, el papel del
terapeuta ocupacional es el de articulador social en lugar del de adaptador social, tal y como fue concebido en
los orígenes de la profesión.
Hablamos del derecho de los sujetos de tener acceso al trabajo, al juego, a la educación, a los servicios
sociales y de salud, a los bienes sociales y culturales de los lugares en que habitan. El derecho de ser oído y
acogido; derecho de cuidar de sí y de los otros, y de ser cuidado; derecho de participar socialmente y de
autodeterminar su vida. De este modo, la emancipación implica la conciencia del derecho de tener derechos.
Sobre los conceptos de actividad, ocupación, praxis y cotidiano
La palabra actividad fue quien se convirtió en la categoría central de la construcción de la Terapia
Ocupacional brasileña. Actividad lúdica, actividad artística, actividad creativa, actividad social, actividad de la
vida diaria, entre otras.
Dos conceptos aparecen como forma de expresar una posición epistemológica crítica, la praxis y lo cotidiano.
Según Francisco, la actividad humana es entendida como creación y transformación y contribuye en el
entendimiento de los hombres y mujeres como seres históricos y sociales. Estos necesitan “objetivarse de
modo práctico, material, produciendo un mundo humano”.
Para Vázquez, es necesario hacer una distinción entre actividad general, relativa a la acción que un agente,
que puede ser físico, biológico o humano, hace para modificar una materia prima; y actividad humana que
ocurre a partir de su consciencia y se origina a partir de una actitud de la persona frente a la realidad; ya que
“toda praxis es actividad, pero no toda actividad es praxis”.

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Para él, la actividad práctica o praxis es aquella que ocurre fuera de la consciencia del sujeto. La persona
ejerce una acción de carácter real y objetivo sobre una materia o situación, a partir de instrumentos y
conocimientos; acción que resulta en un producto final, materializando así un fin dado o proyecto.
Berenice Francisco, aplicando las ideas de Vázquez, concluye que “la comprensión de la Terapia
Ocupacional, por medio de esta práctica, nos hace creer en una terapia que lleva al hombre a lidiar con la
realidad de su vida, pudiendo así promover la transformación de sí mismo y del medio en que está inmerso”.
El concepto cotidiano aparece en busca de conocer fenómenos por medio de la vivencia y la mirada de los
sujetos involucrados. “Por lo tanto, aseguran que el estudio de las prácticas sociales, de lo cotidiano, posibilita
la comprensión de la realidad social y abre las puertas para su transformación”.
Carvalho retoma la importancia de entender el concepto a partir de la totalidad y de una perspectiva crítica.
La aplicación de esta concepción de lo cotidiano en Terapia Ocupacional, destaca la subjetividad, la cultura, la
historia y el poder como aspectos que lo constituyen. Esta visión se constituye como base de las
proposiciones críticas de la Terapia Ocupacional.

2. Guajardo, Alejandro: “Construcción de identidades, epistemes y prácticas en Terapia ocupacional en


América Latina”.
Sobre la construcción de identidades
Las Instituciones son una re-presentación social, un producto histórico, que pretende cubrir necesidades
sociales. En este sentido, las instituciones se fundan desde las demandas sociales.
Institución social: una estructura material, organizacional, simbólica, semiótica, que ordena la actuación de
personas o grupos de personas en una determinada estructura. Trasciende las voluntades individuales y se
orienta, se supone, a un determinado bien social para el grupo que la compone. Es decir, en las instituciones
hay normas y fundamentos que la sostienen.
En nuestro caso, la TO, es una institución que se sitúa en el ámbito científico y de la intervención social. Lo
que se requiere es una TO que transforme, que promueva otras formas de relaciones sociales. Otras formas
de vida. Es decir, dejar de ser la TO que somos para ser otra TO.
Es la propia TO la que debe transformarse en sus fundamentos y se orienta a generar una práctica liberadora,
una TO que vaya más allá de las fronteras y márgenes establecidos, para producir otras terapias
ocupacionales.
La TO debe dejar de ser una institución homogénea, unilateral, que sólo puede ser comprendida de una sola
forma. Ya no es posible pensar la TO desde un sólo lugar, desde posiciones geográficas o epistemológicas, y
principalmente, al fundamento, a nuestra comprensión de lo real. Existen muchos lugares de enunciación, de
fundamentos, de supuestos de orden ontológico, lógico, para comprender y producir la TO, tanto en sus
aspectos disciplinares como profesionales. Es decir, hay Terapias Ocupacionales.
Terapias Ocupacionales, implica reconocer identidades, la diversidad, la diferencia, variedad de posiciones y
articulaciones en la comprensión de lo real. Conlleva, una democratización del oficio, el conocimiento y del
saber. Este desafío es un tema práctico, histórico. Lo que nos interesa, son los efectos de nuestra actuación,
tanto como reproductores o transformadores del orden social existente. Asumir la existencia de Terapias
Ocupacionales, es el resultado, justamente, de reconocer estos efectos e implicancias en la producción de
sujetos y de realidades.
Sobre la Episteme
La epistemología es un discurso, un discurso de la ciencia . Son cosas que se dicen sobre algo, por ejemplo,
la ocupación. Son cosas dichas por alguien que está situado en una realidad específica, social.
No es preguntar por el objeto de estudio, sino por los discursos referidos al objeto. No, qué es la TO, sino, qué
se dice de la TO y, por qué se ha dicho lo que se ha dicho de ella. No es la ocupación, sino desde qué
fundamento se dice lo que se dice de la ocupación. Es decir, no es mirar al objeto, sino al sujeto que habla del
objeto. En este caso el sujeto que habla es la institución de la TO.
Otro aspecto de lo epistemológico, guarda relación con el conocer y el saber. El centro del quehacer de la TO
es la comunidad, los colectivos, el centro del conocer y del saber estará en ella misma, no como objeto, sino

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la comunidad como sujeto actuante y operante. Desde esta perspectiva, la centralidad en la comunidad es lo
cotidiano, el mundo de la vida diaria.
En este ámbito, la racionalidad que convoca es la del sentido común. El sentido común como saber, de las
personas y grupos con los que trabajamos. Es un saber experiencial, práctico. Es la capacidad natural de
grupos y comunidades, para operar desde un código simbólico compartido, que permite percibir la realidad, o
asignarle un sentido a las personas, objetos o situaciones, que resulta obvio para el común de los integrantes
de esa comunidad.
Pérez señala: “El sentido común es una compleja construcción histórica, de una profundidad insospechada.
Operamos en él de manera cotidiana en la gran mayoría de nuestras acciones para resolver problemas
habituales”. A ello lo ha llamado razonabilidad, es decir, es un espacio común, un conjunto de creencias que
emergen y se sostienen desde las prácticas cotidianas a nivel micro y macro social y de orden intersubjetivo
que tiene carácter de saber.
La TO tiene la posibilidad de variadas formas de conocer y saber y, la ciencia es una de ella, muy particular,
específica. La TO es “una práctica basada en las posibilidades, que genera la evidencia basada en la práctica
y complementa la práctica basada en la evidencia”.
El saber de la TO se encuentra en las prácticas mismas, en las ocupaciones, no fuera de ellas. Se encuentra
en las experiencias ocupacionales. Las ocupaciones son prácticas sociales, relaciones y, en ellas, se
constituyen y producen los sujetos. El saber de la TO está en los sujetos mismos, en muchos lugares, en
muchos actores.
Toda ocupación es cultura, significado, relaciones. La ocupación en uno, es la expresión de las ocupaciones
colectivas, de la práctica social, de las relaciones sociales históricamente producidas que se han encarnado,
materializadas en las singularidades.
La ocupación son las personas. En TO, el objeto de estudio no es un objeto, sino un sujeto, que piensa,
actúa, que decide. No es la ocupación separada del sujeto, es el sujeto siendo en la ocupación.
La ocupación como totalidad. Como campo relacional, produce sujetos ocupados y la relación entre los
sujetos. En este sentido, somos la ocupación. El sujeto y la ocupación son lo mismo. No se trata de que la
ocupación contenga aspectos culturales, biológicos, psicológicos individuales. Se trata de que la ocupación es
lo real, el ser.
La ocupación es la acción concreta que nos constituye como sujetos, personas. Es la persona la que se
produce en el acto de la ocupación. Sujeto y ocupación son dos ámbitos de la misma realidad, de las
prácticas sociales históricamente producidas. Somos la ocupación. La ocupación es el sujeto.
Sobre las prácticas
Las prácticas que no son otra cosa que ocupaciones colectivas, son el fundamento de la TO. Las prácticas
son situadas y concretas. Toda práctica es un acto social. Toda ocupación hace referencia a un contexto, a un
sentido personal, a un proceso de apropiación cultural. Toda práctica de TO, es una práctica política porque
tiene que ver con un mundo concreto, con una determinada sociedad, con el mundo que deseamos construir,
porque nos producimos a partir de problemas sociales, nos interrogamos de una realidad de la cual formamos
parte.
Así como somos la ocupación, somos el derecho, es el ideal político ético que debería guiar la actuación de la
TO. En las prácticas, se debe romper con el metodologismo individual que impera en la TO. Toda ocupación
es constitutivamente social, aunque estemos trabajando con una persona. No hay nada en mí que no sea un
nosotros.
Las intervenciones deben estar orientadas a las comunidades, a trabajar lo común y lo diferente.
La TO no es una terapia, es una práctica social orientada a promover la condición de sujeto de personas que
sufren y a la restitución de la ciudadanía plena. La intervención es social, de racionalidad política, sustentada
en los derechos humanos, que giran en torno a comunidades en un hacer significativo colectivo y personal.
Estas son las ocupaciones. La práctica de TO no es hacer médico, sino una práctica social transformadora y
productora de lo humano.

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3. Carmen Gloria Muñoz: “La TO Y la Promoción de la Salud emancipadora para personas mayores”.
Promoción de la salud como práctica social para la salud
Promoción de la salud por la Carta de Ottawa: “proceso de capacitar individuos y colectividades para
aumentar el control sobre los determinantes de la salud y, de este modo incrementar su salud. Debiendo para
esto, un individuo o grupo, ser capaz de identificar y realizar sus pretensiones, satisfacer necesidades y variar
o controlar el entorno”.
En el reducto de las políticas para personas mayores, se entiende como aquellas acciones que procuran el
retraso de la dependencia y la discapacidad, así como la mantención de la capacidad funcional (ventilación,
función muscular y rendimiento cardiovascular). Se plantea fundamental, la atención a los factores de riesgo
en la adultez: tabaquismo, alcoholismo, sedentarismo y mala alimentación.
Las perspectivas hegemónicas, ven la PS como una capacidad individual y colectiva de controlar la vida, en
donde la responsabilidad de los gobiernos y otras instituciones dicen asegurar condiciones mínimas para el
despliegue de la capacidad saludable de la población.
Se marca un punto entre la “antigua promoción de la salud” aquella que hacía énfasis a la apropiación
individual de ciertos estilos de vida, y la “nueva promoción de la salud” da cabida al “empowerment”, mediante
el cual se busca “capacitar/posibilitar/hacer visible que los individuos y los colectivos se preparen para vivir
todas las etapas de la vida lidiando con las enfermedades (crónicas y lesiones).
La actual operativización de la PS encuentra en la “participación social” una forma de hacer discursos y
acciones. Participación social como un proceso complejo con diversidad de niveles y formas que van desde la
búsqueda de información, generación de espacios de opinión, de disputa y de decisión sobre una arena
política de intereses individuales y colectivos, una asistencia a actividades, sin duda tendrá un mayor efecto
en la sensación de bienestar y autopercepción, no sólo de la salud biológicamente entendida, sino del sentido
de pertenencia y desde la valoración crítica de ese “estar”.
El valor de la promoción de la salud emancipadora para la Terapia ocupacional
La promoción de la salud puede constituir un aporte para el trabajo de Terapeutas ocupacionales,
considerando el campo de la Atención Primaria para nuestra disciplina.
En esta de-construcción de la PS, es necesario considerar que el “empoderamiento” reviste dos dimensiones,
una personal y una social, donde la segunda procura una atribución de poder sobre los procesos que ocurren
en el entorno de las personas y no como un sentimiento de control sobre la propia vida.
Por otra parte, comprender a las personas desde una dimensión histórica y social es reconocerlas capaces de
re-organizar su presente en función de la construcción de su pasado y a cómo proyecta su futuro.
Ambas formas reconocen que el “empoderamiento” da primacía de conciencia, responsabilidad, ética,
dignidad y libertad a cada sujeto, independiente de su condición de clase, etnia, género o edad.
Chapela propone una forma de entender la promoción de la salud, que parte de una manera
contra-hegemónica de comprender a los seres humanos. Aquí se reconoce la existencia de:
⟶ Una dimensión psico-biológica, posibilidad de expresión del cuerpo para la satisfacción del deseo a
través de la comunicación, creatividad y otras habilidades.
⟶ Una dimensión política para elegir, actuar, construir alternativas y tomar decisiones.
⟶ Una dimensión económica y administrativa, implica la utilización de recursos y organización de
acciones.
⟶ Una dimensión técnico-práctica, el despliegue de lo que las personas hacen.
Seríamos entonces responsables de entender a la ocupación como una herramienta y no sólo un constructo
de valoración temporal, que tambalea entre la interpretación práctica y poética.
Conclusión
La meta de reducir inequidades de las personas mayores se refieren a la entrega de medidas justas para la
atención de salud, a la evaluación de políticas y programas de salud que eliminen las desigualdades que se
generan en una sociedad que aún parece no comprender que si no terminamos de generar desigualdades,
jamás terminaremos de repararlas, que es necesario brindar el espacio de dialogar y de opinar sobre nuestros
cuerpos y nuestros entornos.
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4. Palacios Mónica: “Reflexiones sobre las prácticas comunitarias”.
Comprensiones de lo comunitario en Terapia Ocupacional: desde la ocupación, como campo de
acción, como enfoque y como práctica.
Ocupación como producción social implica comprenderla como expresión colectiva de la cultura, historia y sus
aspectos materiales. Como motor de nuestra disciplina, ha sido motivo de debate, un campo de diferentes
perspectivas epistemológicas y políticas.
Las ocupaciones, entendidas en comunidad, se materializan en prácticas sociales y en territorios concretos
tanto como localidad geográfica, como un lugar/ tiempo/ espacio donde la vida acontece cotidianamente y es
aquí donde se producen modos de ser/ estar.
El lugar donde estamos, hacemos y somos en la Terapia Ocupacional son las ocupaciones. La práctica
comunitaria implica que toda ocupación se produce en relación con los otros y con las cosas, es decir, la
ocupación como colectiva en tanto construcción social. Es en la experiencia de la interrelación donde se
producen sujetos, subjetividades, sentidos y significados, resolviendo la dicotomía entre individuo y
colectividad
Las praxis comunitarias de la disciplina tienen como fundamento que somos sujetos comunitarios, inmersos
en relaciones cotidianas con otros. Destaca que el sujeto es por naturaleza comunitario y ocupacional, y que
no es posible separar el ser del hacer, reconociendo la praxis como proceso a través del cual nos vamos
construyendo como sujetos y nos vamos ocupando dialécticamente.
El concepto de comunidad se ha ligado a la noción de territorio en el sentido de localidad geográfica. También
a otras definiciones que aluden a la historicidad, cultura, pertenencia, siendo un aporte para la intervención
comunitaria, y permitiendo visualizar a la comunidad como espacio de encuentro con historias y culturas
comunes, constituyéndose en espacio material y simbólico de relaciones e interacciones que pueden
promover la cohesión social.
La comunidad es un desafío, una posibilidad de confrontar el egoísmo malicioso del neoliberalismo, la idea de
un nosotros por sobre el yoismo solitario, la idea de una comunidad, ya no afuera de nosotros, sino siendo
nosotros mismos en el reconocimiento de la humanidad en su colectividad, en su naturaleza de dependencia
con el otro.
Una manera de afrontar la tensión entre lo que se espera y la realidad de muchas comunidades, y de
recuperar la experiencia de comunidad, es asumiendo un enfoque comunitario que permita un diálogo entre
diversos actores. No existe un solo enfoque comunitario, pueden existir y coexistir diversas maneras de mirar,
comprender y actuar en, para o con una comunidad, o bien, con un sujeto en una comunidad. De esta
manera, para hablar de prácticas comunitarias de Terapia Ocupacional es necesario revisar nuestros
enfoques y sus efectos en las propias comunidades y en nosotros mismos.
Se podría plantear que la intervención comunitaria, vista como una práctica, obedece a un esquema de
creencias, significados y valoraciones que se ponen en juego en un campo de actuación llamado comunidad,
esta implica una interposición de otro, la mayoría de las veces ajeno al campo en el cual se involucra.
Una intervención comunitaria desde perspectivas críticas supone una comprensión de la realidad social dada
por las estructuras económicas de producción, culturales, materiales y simbólicas. Busca que los participantes
de los procesos tomen conciencia de su posición en la estructura de poder, de sus intereses y necesidades, y
de la relación entre ambos aspectos, se aspira al cambio en el orden social, rompiendo la relación de
sometimiento y de dominación.
La intervención nunca es neutra, siempre es dada desde un lugar epistemológico, político, económico y ético.
Así, el posicionamiento epistemológico produce cierta subjetividad, identidad social y distintos niveles de
cohesión, participación y protagonismo de las comunidades, surgiendo diversas estrategias de intervención
comunitaria, como son participación y empoderamiento, apoyo social y autoayuda, redes sociales, educación
popular, fortalecimiento, entre otras.
La intervención comunitaria se ha empezado a ocupar como una técnica o una metodología que asegura
resultados beneficiosos para mantener cierto equilibrio social.

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Algunos hitos, desarrollos y referentes de las prácticas comunitarias de Terapia Ocupacional
latinoamericana
En el desarrollo de esta especialización se han valorado el reconocimiento de los derechos humanos, así
como las luchas de muchas comunidades por el logro de condiciones de vida más dignas, lo cual nos tiene
que hacer reflexionar de manera crítica nuestro hacer, pre-ocuparnos y ocuparnos.
El desarrollo de la práctica comunitaria tiene diferentes matices,se puede reconocer una práctica de la Terapia
Ocupacional comunitaria con predominio institucional. La racionalidad desde la cual esta ópera es
preferentemente vertical, lineal y muy operativa, constituyéndose en otra forma de alienación.
Por otro lado, existen prácticas comunitarias con base autónoma, como el trabajo en organizaciones sociales,
en agrupaciones de la sociedad civil y en organizaciones no gubernamentales, donde existe un proyecto que
se desarrolla en torno a las necesidades y demandas de la propia ciudadanía local.
Aproximación a la situación actual de las prácticas comunitarias en Chile y Latinoamérica
En la actualidad, los terapeutas ocupacionales son parte de políticas públicas, planes y programas que
intervienen en las comunidades..
Pellegrini señala que la intervención comunitaria de Terapia Ocupacional se da en estrecha relación con la
promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, y enfatiza en que las profesiones deben responder a
las necesidades de su época.
La formación profesional actual incluye enfoques comunitarios y comprensiones de comunidad desde
diferentes perspectivas, lo que implica para los estudiantes un conocimiento sin suficiente correlato de
experiencias con las cuales dialogar. En ocasiones esto dificulta la incorporación situada de nuevos
terapeutas ocupacionales a la intervención comunitaria.
Conclusiones
El desafío de las prácticas comunitarias es actuar como puentes, articulaciones o alianzas, generando
consensos discursivos y prácticos entre la propia disciplina, los diferentes equipos y el territorio donde se
sitúan.
Desde la práctica de terapeutas ocupacionales en la comunidad van surgiendo algunos cuestionamientos,
sobre todo cuando lo que está en juego son intereses políticos, económico-productivos o de consumo.
Intervenir en comunidades implica una lectura obligada del contexto en el cual esta intervención se desarrolla.
El terapeuta ocupacional es parte de ese contexto socio-histórico, por lo que su identidad, el equipo de trabajo
y su práctica comunitaria están configurados y construidos desde ahí. Sin embargo, si no se hace consciente,
se puede constituir una intervención comunitaria institucionalizada.

Modo resumen
La ocupación es el motor de nuestra disciplina, sujeta a un campo de disputa de diferentes perspectivas. Ella
se produce en relación con los otros y con las cosas. En la experiencia de la interrelación donde se producen
sujetos, subjetividades, sentidos y significados.
La praxis de TO se expresa en la vida cotidiana de territorios concretos, las comunidades del barrio, la
población, la familia, donde se producen las ocupaciones. Siendo la cotidianidad de las comunidades.
El territorio entendido no solo localidad geográfica sino que también como lugar, tiempo, espacio, donde la
vida acontece cotidianamente, en donde se producen los modos de ser/estar/hacer, propios de cada lugar,
adquiriendo identidad y pertenencia asociada a él.
Las praxis comunitarias tienen como fundamento primordial y comprensión ontológica el que somos sujetos
comunitarios, inmersos en relaciones cotidianas “con otras y con otros”.
Está comprensión destaca que el sujeto es comunitario y ocupacional, y que no es posible separar el ser del
hacer, reconocimiento la praxis como proceso a través del cual nos vamos construyendo como sujetos y nos
vamos ocupando dialécticamente. Se orienta hacia la acción en el proceso de construcción del mundo, de la
vida de personas y grupos.

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La Terapia Ocupacional va asumiendo un lugar desde acciones en la vida cotidiana, las ocupaciones
colectivas y las actividades que generan transformaciones de las relaciones sociales. Estas acciones van
produciendo un trabajo con las comunidades donde ellas son las protagonistas de esos procesos.
Para gestionar y organizar la praxis se usan modelos conceptuales:
● Respuesta a una complejidad.
● Dinámicos y cambiantes.
● Base de transaberes.
Comunidad: historicidad, cultura, permanencia, un espacio de encuentro con historias y culturas comunes
constituyéndose en espacio material y simbólico de relaciones e interacciones que pueden promover la
cohesión social. Es un desafío, una posibilidad de confrontar el egoísmo del neoliberalismo, la idea de un
nosotros por sobre el yoismo solitario.
La idea de una comunidad ya no afuera de nosotros, sino siendo nosotros mismos en el reconocimiento de la
humanidad en su colectividad, en su naturaleza de dependencia con el otro.
Salud: superando la visión de desorden del cuerpo individual (fundamento individual/curativo) para
comprender el determinismo social en la producción de las condiciones de vida de las personas.
Construcción social que implica decisiones políticas y económicas que conllevan garantizar derechos como el
agua potable, el trabajo, la vivienda digna, la recreación y la nutrición.
Experiencia de bienestar: categoría donde convergen los sentires, recuerdos, recursos (sociales,
personales, materiales, culturales, políticos) y condiciones de la vida cotidiana con las variables de salud,
educación, hábitat, vivienda, alimentación, justicia social y equidad, entre otros; los que posibilitan, construyen
y generan un estado de sentires y percepciones con valoración positiva, amena, agradable de la propia vida.
Valoriza la salud por sobre la enfermedad. La intervención se asienta en la lógica de la territorialización y del
significado de acciones cotidianas y su potencial para el bienestar.
La experiencia de bienestar está ligada entonces a los procesos de ciudadanía, los modos de vida y vivencias
ocupacionales significativas.
Recupera la visión de la persona como sujeto capaz de transformar/se a sí mismo y a las condiciones que lo
perjudican. Que se apropia de su vida de manera satisfactoria y puede desplegar sus proyectos en todas las
áreas de actuación.
Reconocer a las personas como sujetos de derechos, productores de su realidad, ciudadanos partícipes y
constructores de su comunidad, donde a través de los lazos sociales y la acción comunitaria pueden poner en
juego sus capacidades, defender sus derechos y ejercer su ciudadanía.
Derechos humanos: fundamento que constituye y produce nuestras prácticas concepción del hacer centrado
en la plena libertad y autonomía del sujeto prácticas con sentido emancipador y transformador de la realidad.

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