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Gestión de Tranques de Relaves en Chile

Este documento describe los depósitos de relaves mineros, incluyendo su función de almacenar los residuos sólidos provenientes del procesamiento de minerales. Explica que los relaves varían en su contenido de sólidos, lo que determina su clasificación y método de almacenamiento. Se detallan los componentes típicos de un depósito de relaves y los cuatro tipos principales según el porcentaje de sólidos: relaves convencionales, espesados, en pasta y filtrados.
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Gestión de Tranques de Relaves en Chile

Este documento describe los depósitos de relaves mineros, incluyendo su función de almacenar los residuos sólidos provenientes del procesamiento de minerales. Explica que los relaves varían en su contenido de sólidos, lo que determina su clasificación y método de almacenamiento. Se detallan los componentes típicos de un depósito de relaves y los cuatro tipos principales según el porcentaje de sólidos: relaves convencionales, espesados, en pasta y filtrados.
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SEDE VALLENAR

DEPOSITOS DE RELAVES

INGENIERÍA DE EJECUCIÓN EN MINAS

Docente: Ignacio Tapia A.

Yazmín Díaz G.

Susana Ramírez C.

Matías Silva T.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN

Los relaves están formados por material sólido finamente molido y por agua de procesos que
quedan una vez que los minerales y metales recuperables han sido extraídos de la mina. La
minería requiere disponer los residuos mineros en depósitos que deben ser construidos,
operados, monitoreados y cerrados de acuerdo con el diseño minero en todas las fases de su
ciclo de vida. Hoy en día las leyes de los minerales en los yacimientos de explotación han
disminuido, lo que obliga a extraer grandes volúmenes de mineral por ende la necesidad de
procesar metales para sostener la modernidad lo que implica la generación de materiales de
descarte o residuos desde las diferentes etapas de concentración mineral, incrementado así
la cantidad de desechos.

Hace algunas décadas atrás era común deshacerse de los relaves arrojándolos en lechos de
ríos, lagunas, quebradas, valles o al mar próximo y cuando en las cercanías de algunas faenas
mineras no se disponía de estos sectores naturales tan "convenientes", los empresarios
mineros solían acumular los relaves en áreas de contención, que amurallaban con terraplenes
levantados con los mismos relaves y una vez que se agotaba el yacimiento, estos depósitos
quedaban abandonados.

Hoy, la disposición de los relaves es uno de los temas muy importantes asociados a las faenas
mineras y dependerán de las características físicas según la naturaleza de la mina, su entorno
geológico y el clima del lugar de emplazamiento de estos y cuyos residuos provienen de
Plantas de Concentración de Minerales por Flotación. Por lo general, los relaves son
depositados en estructuras de superficie que pueden llegar a ser importantes áreas de
perturbación en una operación minera.

En este contexto cobra relevancia la gestión óptima para compatibilizar con el cuidado
ambiental y de las comunidades. El manejo de relaves en operación requiere rigurosidad ya
que son instalaciones dinámicas que en principio tienen un volumen o capacidad definida
pero dentro de ese espacio contenedor van creciendo los relaves en la medida que se
desarrolla la operación minera, son remanentes ya que permanecen posterior al cese de la
actividad y a su vez se encuentran expuestos constantemente a circunstancias operacionales
y/o naturales que pueden afectar su estabilidad (Fundación Chile, 2018), por lo que hay que
tener muy presente los riesgos asociados, en ámbitos técnicos constructivos y los
ambientales.
JUSTIFICACIÓN

DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA

El caso de estudio será desarrollado de manera teórica en un plazo de dos semanas


aproximadamente. Para el desarrollo del informe se utilizará material complementario de
la web.

OBJETIVO

“Investigar acerca de los depósitos de relaves; tipos, estrategias de operación general, fallos
catastróficos. Tendencias (tranques de relaves filtrados), TRADE off y operación.

LIMITACIONES
RELAVE Y DEPÓSITOS DE RELAVES

El relave corresponde a una suspensión de sólidos en un medio líquido, formando una


pulpa, que es generada y desechada en las plantas de concentración húmeda de especies
minerales que han experimentado una o varias etapas en un circuito de molienda fina
(Decreto Supremo 248, 2007). Para su almacenaje es necesario un diseño y construcción
de depósitos de relaves a partir de características del material y geometría; como toda
obra estructurada en forma segura para contener los relaves provenientes de una planta
de concentración húmeda de especies de minerales. Además, contempla sus obras anexas
y su función principal es la de servir como depósito, generalmente, definitivo de los
materiales sólidos proveniente del relave transportado desde la planta, permitiendo la
recuperación, en gran medida, del agua en que son transportados dichos sólidos (Decreto
Supremo 248, 2007).

DEPÓSITOS DE RELAVES

Los depósitos de relaves son infraestructuras que almacenan los relaves provenientes de
las líneas de flotación y los depositan de tal manera que quedan separados de su entorno.
Tienen como función principal el servir, en la mayoría de los casos, como depósito
definitivo de los materiales sólidos provenientes del relave transportado desde la planta,
permitiendo en gran medida la recuperación del agua transportada.

En general, los depósitos de relaves se estructuran y se componen de la siguiente


descripción:

- Coronamiento: Parte superior del muro de contención o prisma resistente.

- Cubeta: Zona del depósito donde se acumularán la totalidad de los sólidos del
relave o aquellos de menor granulometría, dependiendo del sistema de
depositación.
-

- Laguna de aguas claras: aguas libres, en gran medida, de partículas en suspensión

- que se ubican en un sector del depósito de relaves una vez que los sólidos finos
decantan de manera natural desde la pulpa.

- Muro de contención: zona periférica del depósito de relaves estructurada


artificialmente que complementa el perímetro natural para conformar la zona de
la cubeta.

- Playa activa: Zona donde se descargan los relaves en la cubeta. Se le denomina


Playa porque usualmente está seca en la superficie y se asemeja a una playa de
arenas finas. Es la parte del depósito situada en las cercanías de la línea de vaciado.
(SERNAGEOMIN, 2015)

- Revancha: menor diferencia, en cota, entre la línea de coronamiento del muro de


contención y la superficie de la playa activa.

- Dren: sistema utilizado para disminuir al máximo el nivel freático en el interior


de la cubeta.

Este sistema se construye generalmente en la base del muro de contención

Imagen 1 Esquema general de un depósito de relaves.


CONCENTRACIÓN DE SÓLIDOS

En aquellos relaves que han pasado por procesos de recuperación de agua al salir de la
planta de flotación resulta cómodo expresar dicho contenido como humedad. Sin
embargo, el término que suele utilizarse en la mayoría de los casos donde el relave se
deposita con la misma cantidad de agua con la que salió de la planta concentradora se
denomina porcentaje de sólidos. Este concepto corresponde a la relación entre la masa de
relave seco y la masa total de la pulpa, es adimensional y se suele expresar como
porcentaje:

Los diferentes tipos de relave se clasifican en función de este parámetro, determinándose


también la forma en la que son almacenados a partir de su contenido de agua. La razón
de este criterio viene dada por el comportamiento del relave según el porcentaje de agua
en su interior.

Siguiendo con lo anterior, mientras más agua contenga el material su comportamiento


será similar al de una pulpa y carecerá de cohesión entre sus partículas sólidas y, por tanto,
de resistencia al corte. Por el contrario, un bajo nivel de agua evita que las partículas
sólidas tengan buena movilidad y facilita una mayor compactación entre ellas (Vergara
et al., 2022). De esta manera, los relaves que han pasado por procesos de recuperación de
agua previos a su depositación ofrecen más estabilidad física, lo que conlleva una mayor
seguridad en todas las etapas de su vida operativa.
TIPOS DE RELAVES

Una manera de clasificar los tipos de relaves es a través del 𝐶𝑝 del material en su interior
según se muestra en la siguiente tabla:

Tipo de relave Porcentaje de sólidos


Relaves convencionales 30 – 45 %
Relaves espesados 55 – 65 %
Relaves en pasta 75 – 90 %
Relaves filtrados 80 – 90 %
Tabla 1. Porcentaje de solidos según el tipo de relave

La normativa vigente a la fecha (Decreto Supremo N°248, 2007) diferencia los mismos
tipos de relaves y describe las características correspondientes de cada depósito, su
construcción y sus características operativas según se presenta a continuación:

- Relaves convencionales: relaves que no han sido sometidos a procesos de


recuperación de agua antes de su disposición en tranques o embalses. Su porcentaje
de sólidos no suele superar el 50 % de la pulpa, por lo que, una vez depositados,
requieren de un buen sistema de drenes para recuperar el agua en el interior de la
infraestructura que los contiene.

- Relaves espesados: relaves sometidos a un proceso previo de sedimentación


mediante espesadores, eliminando parte importante del agua que contienen antes de
su disposición dentro de la cubeta. Este tipo de depósitos debe ser construido de
forma tal que se impida que el relave fluya a otras áreas distintas a las de su
emplazamiento, además de contar con un sistema de piscinas de recuperación del
agua remanente.

- Relaves en pasta: relaves correspondientes a una mezcla entre relaves sólidos y agua
que contiene partículas finas, menores de 20 [𝜇𝑚] en una concentración en peso
superior al 15 %. Su depositación se efectúa en forma similar al relave filtrado, sin
necesidad de compactación.
-

- Relaves filtrados: relaves sometidos a un proceso de filtración antes de ser


depositados, utilizando equipos especiales de filtros que aseguren que la humedad
sea menor al 20 %. El relave depositado no debe fluir a otras partes distintas al
emplazamiento determinado para su contención.

TIPOS DE DEPÓSITOS DE RELAVES


La forma de almacenamiento de los relaves está relacionada con las características y
comportamiento reológico del mismo, dependiendo del porcentaje de solidos contenidos.
En relación a la forma de almacenamiento, se encuentran 4 tipos, según el tipo de relave:
Espesado, en Pasta, Filtrado y Convencional (Tranque y Embalse), Se definen como:

Relaves Espesados: depósito de relaves donde, antes de ser depositados son sometidos a
un proceso de sedimentación mediante espesadores, eliminando una parte importante del
agua que contienen. El depósito de relaves espesados deberá ser construido de tal forma
que se impida que el relave fluya a otras áreas distintas a las del emplazamiento
determinado y contar con un sistema de piscinas de recuperación del agua remanente.
Este tipo de depositación no requiere de un dique o muro resistente para su construcción.
Los relaves se disponen en forma de cono cuya pendiente será la que corresponde a la
respectiva concentración de sólidos.

Relaves Filtrados: este tipo de depositación es muy similar al de los relaves espesados,
con la diferencia de que el material contiene menos agua debido al proceso de filtrado
utilizando filtros de prensa o de vacío, se debe asegurar que la humedad sea menor a un
20%. Se debe impedir que el relave depositado no fluya a otras áreas distintas a las del
emplazamiento determinado. Se transporta al lugar de depósito mediante cintas
transportadoras o equipos de movimiento de tierras y/o camiones.

Relaves en Pasta: Su depositación se efectúa en forma similar al relave filtrado, sin


necesidad de compactación. Se transportan eficientemente en tuberías sin problemas de
segregación o sedimentación y permiten una gran flexibilidad en el desarrollo del
concepto del sitio de emplazamiento; una vez depositados los relaves, se dejan secar,
luego acopiar, permitiendo así minimizar la superficie de suelo cubierto por relaves. La
flexibilidad que permiten estos depósitos en cuanto al desarrollo del lugar de
emplazamiento del depósito, puede ser extendida al uso de técnicas de construcción aguas
arriba.

Embalse de Relave: Depósito de relaves donde el muro de contención está construido con
material de empréstito y se encuentra impermeabilizado en el coronamiento y en su talud
interno. La impermeabilización puede estar realizada con un material natural de baja
permeabilidad o de material sintético como geomembrana de alta densidad. También se
denominan embalses de relave a aquellos depósitos que se ubican en depresiones del
terreno, en las cuales no es necesaria la construcción de un muro de contención.

Tranque de Relave: Depósito donde el muro de contención es construido con la fracción


más gruesa del relave, correspondiente a las arenas. Para la construcción y operación de
este depósito, se considera la separación del relave a través de hidrociclones, los cuales
separan la parte gruesa del relave, de la fina. Así, la parte gruesa, o arenas, se utilizan para
la construcción del muro de contención, mientras que la parte fina, también llamada lamas
se almacena en el depósito.

Este proceso se muestra esquemáticamente en la Imagen 3

Imagen 2. Esquema de un tranque de relaves convencional


Cuando se debe proyectar un tranque de relaves hay que compatibilizar en el diseño los
siguientes ítems:

- Seguridad o estabilidad de los muros

-Disponibilidad de la arena

-Costos de operación razonables

-Operatividad del sistema

Un buen diseño debe significar una solución de compromiso que satisfaga condiciones
mínimas de seguridad, un requerimiento razonable de arenas, costos de operación
normales y facilidades de operación.

El diseño de un muro de arenas se caracteriza por tres parámetros fundamentales:

1. Angulo de talud interno

2. Angulo de talud externo

3. Ancho de coronamiento

Se puede lograr un ángulo de talud interno relativamente fácil a través del cambio de
cañerías de descarga de arenas mediante un adecuado control topográfico de este cambio.
Lo mismo es aplicable al ancho de coronamiento.

En cambio, la formación operacional del ángulo de talud externo no es fácil de conseguir,


puesto que depende de un conjunto de variables operacionales muy sensibles. Estas
variables son:

1. Concentración en peso de la pulpa de arenas: este es el parámetro más influyente,


mientras mayor sea su valor, mayor será su viscosidad y más inclinado será el ángulo de
reposo que se forma, normalmente este valor oscila entre 68 – 72% (concentraciones
menores provocan taludes muy extendidos y formación de zanjas sobre los muros), en
cambio concentraciones muy altas provocan problemas de embanques en las tuberías y
taludes muy inclinados en la sección alta del muro.

2. Calidad de las arenas: Calidad de las arenas: arenas gruesas y con bajo contenido de
finos permiten un drenaje eficiente posibilitando así la formación de taludes de alta
pendiente, en cambio, arenas finas y/o con alto contenido de lamas provocan taludes muy
inclinados.

3. Altura del muro: influye en un comienzo de la construcción del tranque debido a la baja
acumulación de arenas lo que se traduce en una escasa capacidad de drenaje. A medida
que el muro crece el volumen de arenas drenantes también aumenta permitiendo así
incrementar la pendiente de la cara exterior del muro

4. Método de distribución de arenas: depende fundamentalmente de la experiencia de los


operadores, consiste en distribuir en la forma más extensa posible la pulpa de arena sobre
el coronamiento del muro.

La selección del método a usar y las variaciones o combinaciones de este dependerán de


muchos factores entre los cuales cabe mencionar:

- Reglamentación existente.

- Características sísmicas del lugar.

- Características hidrológicas del lugar.

- Características topográficas.

- Características geológicas y geotécnicas de los terrenos de fundación.

- Características de los relaves.

- Niveles de producción de relaves.

- Relación del proyecto con el medio ambiente y eventuales restricciones.


PARTES PRINCIPALES DE UN TRANQUE DE RELAVE

1.- Prisma resistente: Muro o prisma perimetral, es la zona periférica del tranque de
relaves, estructurada artificialmente, compuesta por todo el perímetro natural para
conformar en su interior la zona lamosa y parte o el total de la acumulación arenosa.

Este muro delimita la cubeta y permite contener los residuos que en ella se descargan. Por
lo tanto, el muro perimetral generalmente es la componente más importante en lo que dice
relación con la estabilidad o grado de seguridad del depósito.

En los tranques de relaves este muro se va construyendo con el material grueso (arenas)
de los relaves a lo largo de la vida útil del depósito.

2.- Cubeta: Corresponde al volumen físico disponible donde se depositan las lamas (finos)
y gran parte del agua de los relaves de tal modo que se forma en ella la laguna de aguas
claras debido a la sedimentación de las partículas finas. La cubeta es la componente más
importante en relación con la vida útil del depósito.

3.- Corona o berma de coronamiento: Es la faja horizontal de mayor cota del talud externo
del prisma resistente o muro de contención.

4.- Angulo de fricción externo (o de talud externo): Es el parámetro de cálculo que afecta
la capacidad resistente al corte y que expresa el roce intergranular interno del macizo
homogéneo de relaves, que varía de acuerdo a los tamaños de las partículas (está en la
parte interna entre el talud y la horizontal)

5.- Angulo de talud interno: Es el ángulo de la superficie externa del prisma soportante y
el plano horizontal.

6.- Acumulación arenosa: Zona del tranque de relaves donde se acumulan los sólidos de
granos más gruesos.

7.- Acumulación lamosa: Zona del tranque donde se acumulan los sólidos de granos más
finos. La zona donde se descargan los residuos a la cubeta se le llama zona de playa
porque usualmente está seca en la superficie y se asemeja a una playa de arenas finas. Es
la parte del depósito de relaves o lamas situada en las cercanías de la línea de vaciado,
esta playa de forma junto al prisma resistente.

8.- Compactación: Acomodación natural o artificial lograda, que permite el ajuste de los
espacios que hay entre los granos a un volumen mínimo, incrementándose así las
densidades.

9.- Pozo de sedimentación: Pozo de sedimentación, poza de aguas claras o laguna de


decantación, es la zona de la acumulación lamosa donde se reúne el agua clara
superficialmente. Corresponde a la laguna de aguas clarificadas que se forma en la cubeta
debido a la sedimentación o decantación de las partículas sólidas. Esta poza permite la
recuperación de aguas y al mismo tiempo la evacuación de estas desde la cubeta. Esta
laguna debe mantenerse lo más alejada posible del muro de arenas o prisma resistente y
su evacuación debe hacerse siempre para no disminuir el grado de estabilidad del muro.

10.- Revancha: Es la diferencia de cota entre la línea de coronamiento y la superficie


inmediatamente vecina de la fracción aguas adentro del tranque, generalmente lamosa o
de arena muy fina. Se denomina como revancha mínima al desnivel entre el coronamiento
del prisma resistente y el punto más alto de las lamas; y se denomina revancha máxima
al desnivel entre el coronamiento y la superficie de la poza de decantación.

11.- Sistema drenante: Es la técnica usada para la recolección de agua clara del tranque
que se va obteniendo en el pozo de sedimentación. Puede comprender torres colectoras,
y pozo colector para conexión a bomba. Se puede definir también como el sistema
utilizado para deprimir al máximo el nivel freático en el interior del cuerpo del muro,
usualmente protegido por filtros para evitar que el flujo de aguas arrastre las partículas
finas y produzca la colmatación del sistema.

Nivel Freático: Es la cota de los puntos en que el agua de poros tiene presión nula.
12.- Sistema repartidor: Es el encargado de ubicar el relave completo y/o las fracciones
de sus componentes arenosos o lamosos para lograr el relleno hidráulico.

CLASIFICACIÓN DE LOS TRANQUES.

Los tranques pueden clasificarse según el método utilizado para el crecimiento del muro.
Existen tres métodos:

1. Construcción del Muro Método Aguas Arriba: Consiste en un muro inicial construido
con material de empréstito (material que sirve de mezcla dura) compactado sobre el cual
se inicia la depositación de los relaves, utilizando “Hidrociclones”. La fracción más
gruesa o arena, se descarga por el flujo inferior (Underflow) y se deposita junto al muro
inicial, mientras la fracción más fina o lamas, sale por el flujo superior del hidrociclón
(Overflow) y se deposita hacia el centro del tranque en un punto más alejado del muro,
formándose una playa al sedimentar las partículas más pesadas de lamas y gran parte del
agua escurre formando el pozo de sedimentación o laguna de sedimentación, la que una
vez libre de partículas en suspensión es evacuada mediante un sistema de estructura de
descarga, que pueden ser las denominadas torres de evacuación, o bien, se utilizan bombas
montadas sobre una balsa flotante.

Con este método, en la práctica, se pueden alcanzar alturas de hasta 25 metros. Si bien
este método es el que requiere un menor volumen de material arenoso, por lo que ha sido
utilizado en la pequeña minería para construir numerosos tranques, es el que produce el
tipo de muro menos resistente frente a oscilaciones sísmicas, es por ello que, en la
actualidad en Chile, no está contemplado aprobar este tipo de proyecto de tranques de
relaves en la legislación vigente.

Una vez que el depósito se encuentra próximo a llenarse, se procede al levantamiento del
muro, desplazando los hidrociclones a una mayor elevación en la dirección hacia aguas
arriba y comenzando una nueva etapa de descarga de arenas, y peralte (levante) del muro.
2. Construcción del Muro Método Aguas Abajo: La construcción se inicia también con
un muro de partida de material de empréstito compactado desde el cual se vacía la arena
cicloneada hacia el lado del talud aguas abajo de este muro y las lamas se depositan hacia
el talud aguas arriba.

Cuando el muro se ha peraltado lo suficiente, usualmente 2 a 4 m, se efectúa el levante


del muro, desplazando los hidrociclones a una mayor elevación en la dirección hacia
aguas abajo y comenzando una nueva etapa de descarga de arenas y peralte del muro. A
veces se dispone también de un segundo muro preexistente aguas abajo.

Las arenas se pueden disponer en capas inclinadas, según el manteo del talud del muro de
partida, o bien, disponerlas en capas horizontales hacia aguas abajo del muro de partida.
Este método de aguas abajo requiere disponer de un gran volumen de arenas y permite
lograr muros resistentes más estables del punto de vista de la resistencia sísmica.

3. Construcción del Muro Método Eje Central o Mixto: El Muro se inicia al igual que los
métodos anteriores con un muro de partida de material de empréstito compactado, sobre
el cual se depositan las arenas cicloneadas hacia el lado de aguas abajo y las lamas hacia
el lado de aguas arriba.

Una vez completado el vaciado de arenas y lamas correspondiente al muro inicial, se eleva
la línea de alimentación de arenas y lamas, siguiendo el mismo plano vertical inicial de
la berma de coronamiento del muro de partida. Lo que permite lograr un muro de arenas
cuyo eje se mantiene en el mismo plano vertical, cuyo talud de aguas arriba es más o
menos vertical y cuyo talud de aguas abajo puede tener la inclinación que el diseño
considera adecuada. Este método requiere disponer de un volumen de arenas intermedio
entre los 2 métodos anteriores, y permite lograr muros suficientemente estables.
Imagen 3. Métodos de construcción de tranques de relaves: a) Método de Aguas Arriba, b) Método de Aguas Abajo, c)
Método de Eje Central o mixto)

TENDENCIAS EN TRANQUES DE RELAVE FILTRADOS

La tendencia en el manejo de tranques de relaves filtrados se centra en utilizar tecnologías y


prácticas que mejoren la seguridad y la sustentabilidad de estas instalaciones. Un tranque de
relaves filtrados es una estructura donde se almacenan los residuos sólidos resultantes del
proceso de separación de los minerales de la roca. A diferencia de los tranques
convencionales, los tranques de relaves filtrados utilizan tecnologías de filtrado para separar
el agua de los sólidos, lo que reduce la cantidad de agua almacenada y minimiza el riesgo de
filtraciones.

Algunas tendencias importantes en el manejo de tranques de relaves filtrados incluyen:


- Mejoras en la gestión del agua: Se busca reducir el consumo de agua en los procesos
mineros y promover la reutilización del agua tratada. Esto implica la implementación de
sistemas avanzados de filtrado y tratamiento del agua para su posterior recirculación en los
procesos mineros.

- Tecnologías de filtrado más eficientes: Se están desarrollando y adoptando tecnologías de


filtrado más avanzadas para aumentar la eficiencia en la separación de los sólidos y el agua.
Esto puede incluir el uso de filtros prensa, filtros de discos al vacío o tecnologías de filtrado
de alta presión.

- Diseño y construcción de tranques más seguros: Se están implementando medidas


adicionales de seguridad en el diseño y construcción de los tranques de relaves filtrados para
prevenir posibles colapsos o filtraciones. Esto incluye la implementación de sistemas de
monitoreo en tiempo real, la construcción de estructuras más estables y la selección de
ubicaciones adecuadas.

-Gestión de riesgos y auditorías independientes: Existe una mayor exigencia en la gestión de


riesgos asociados a los tranques de relaves filtrados, y se promueve la realización de
auditorías independientes para evaluar la seguridad y la efectividad de las instalaciones.

TRADEOFF EN TRANQUES DE RELAVE FILTRADOS

En el contexto de los tranques de relaves filtrados, el término tradeoff se refiere a la


compensación o intercambio entre diferentes aspectos o variables involucradas en su diseño
y operación. Algunos de los tradeoffs comunes que se deben considerar son los siguientes:

- Eficiencia de filtrado vs. costo: Existe un tradeoff entre la eficiencia del proceso de filtrado
y su costo asociado. Por ejemplo, utilizar tecnologías de filtrado más avanzadas y eficientes
puede aumentar los costos de inversión y operación. Es importante encontrar un equilibrio
que garantice una adecuada separación de los sólidos y el agua, sin comprometer la viabilidad
económica del proyecto.

- Capacidad de almacenamiento vs. espacio disponible: Los tranques de relaves filtrados


necesitan tener suficiente capacidad de almacenamiento para contener los residuos sólidos
durante la vida útil del proyecto minero. Sin embargo, el espacio disponible en el sitio puede
ser limitado. Existe un tradeoff entre la capacidad de almacenamiento deseada y el espacio
físico disponible para construir el tranque. En algunos casos, es necesario implementar
diseños innovadores, como tranques en terrazas o tranques elevados, para maximizar la
capacidad de almacenamiento en espacios reducidos.

- Seguridad vs. operación continua: La seguridad es una preocupación fundamental en el


manejo de tranques de relaves filtrados. Se deben implementar medidas de seguridad
adecuadas para prevenir colapsos, filtraciones u otros eventos no deseados. Sin embargo,
algunas medidas de seguridad más rigurosas pueden afectar la operación continua del
tranque. Por ejemplo, realizar inspecciones frecuentes y rigurosas puede requerir detener
temporalmente la deposición de relaves. En este caso, se debe encontrar un tradeoff entre la
seguridad y la continuidad operativa, para minimizar los riesgos sin interrumpir
significativamente la producción minera.

- Impacto ambiental vs. eficiencia del proceso: Los tranques de relaves filtrados buscan
minimizar el impacto ambiental al reducir la cantidad de agua almacenada y prevenir
filtraciones de los residuos sólidos. Sin embargo, algunas medidas ambientales pueden
afectar la eficiencia del proceso de filtrado. Por ejemplo, la implementación de barreras
impermeables puede reducir el riesgo de contaminación del suelo y las aguas subterráneas,
pero también puede disminuir la velocidad de drenaje del agua. Es necesario encontrar un
tradeoff que permita cumplir con los estándares ambientales sin comprometer
significativamente la eficiencia del proceso de filtrado.

Estos tradeoffs deben ser evaluados y considerados cuidadosamente en el diseño y operación


de tranques de relaves filtrados para lograr un equilibrio adecuado entre la eficiencia, la
seguridad, la viabilidad económica y la sostenibilidad ambiental del proyecto minero.
OPERACIÓN EN UN TRANQUE DE RELAVE FILTRADO

La operación de un tranque de relaves filtrados implica una serie de actividades y procesos


para recibir, filtrar, almacenar y gestionar los residuos sólidos resultantes de la actividad
minera. A continuación, se describen los aspectos principales de la operación de un tranque
de relaves filtrados:

- Recepción de relaves: Los relaves, que consisten en los residuos sólidos de la planta de
procesamiento de minerales, son transportados hasta el tranque. Pueden ser enviados
mediante tuberías, transportadores o camiones, dependiendo de la configuración de la planta
y la distancia al tranque.

- Filtrado de relaves: Antes de ingresar al tranque, los relaves pasan por un proceso de filtrado
para separar el agua de los sólidos. Esto se logra mediante el uso de tecnologías de filtrado,
como filtros prensa, filtros de discos al vacío o sistemas de filtrado de alta presión. El agua
filtrada se recircula al proceso minero, mientras que los sólidos se envían al tranque para su
almacenamiento.

- Almacenamiento de relaves: Los sólidos filtrados se depositan en el tranque de relaves


filtrados. Estos tranques están diseñados con estructuras impermeables, como revestimientos
de arcilla o geomembranas, para prevenir la filtración de los residuos sólidos al entorno
circundante. Los tranques pueden tener diferentes configuraciones, como tranques en terrazas
o tranques elevados, según las condiciones del sitio y la capacidad requerida.

- Gestión de agua: Durante la operación del tranque de relaves filtrados, se debe gestionar el
agua presente en el sistema. El agua recirculada desde el proceso de filtrado se utiliza
nuevamente en la planta de procesamiento. Además, se pueden recolectar y tratar las aguas
de escorrentía que ingresan al tranque para controlar su nivel y mantener la estabilidad del
sistema.

- Monitoreo y control: Es fundamental realizar un monitoreo continuo del tranque para


evaluar su funcionamiento y detectar cualquier anomalía. Esto puede incluir la supervisión
del nivel de agua, la presión interna, la estabilidad de las estructuras y el control de las
condiciones ambientales. Se pueden utilizar sistemas de monitoreo en tiempo real, como
sensores y sistemas de telemetría, para recopilar datos y alertar sobre posibles problemas.

- Mantenimiento y seguridad: Se deben llevar a cabo actividades de mantenimiento regular


para garantizar la integridad y el correcto funcionamiento del tranque. Esto puede incluir
inspecciones visuales, reparaciones de revestimientos, limpieza de tuberías y otras tareas de
mantenimiento preventivo. Asimismo, se deben implementar medidas de seguridad para
prevenir riesgos, como colapsos o filtraciones, y cumplir con los estándares de seguridad
establecidos.

Es importante destacar que la operación de un tranque de relaves filtrados debe realizarse de


acuerdo con las regulaciones y estándares ambientales locales, con el objetivo de minimizar
el impacto ambiental y garantizar la seguridad de las comunidades y el entorno circundante.

FALLAS CATASTRÓFICAS EN TRANQUES DE RELAVE

Las dos causas principales de incidentes de tranques de relaves son rebalse y fallas de
estabilidad de taludes. Otros mecanismos de falla a largo plazo para presas de relaves
incluyen daño acumulado (por ejemplo, erosión interna y eventos sísmicos múltiples),
peligros geológicos (aluviones, deslizamientos de tierra, etc.), licuación inducida por
carga estática y cambios en los patrones climáticos (ICOLD, 2001)

Los incidentes se dividen en fallas y accidentes:

- Fallas o roturas en depósitos de relave: Grieta o brecha de un depósito que conduce


a la liberación de relave contenido.

- Accidentes en depósitos de relave: daño físico como una grieta o movimiento de


taludes que no resulta en una liberación del relave depositado. Los accidentes
también incluyen situaciones físicas no dañinas, en la que se puede justificar una
acción correctiva.
Los incidentes se diferencian en activo (el depósito se encuentra recibiendo relave) o
inactivo (el depósito no se encuentra recibiendo relave) de acuerdo al estado del depósito
al momento en que éstos se producen. Por lo tanto, se pueden encontrar fallas o accidentes
tanto activos como inactivos.

Los incidentes que afectan la estabilidad del muro, la cimentación y las categorías
estructurales, se pueden atribuir en gran medida al diseño de ingeniería o fallas en la
construcción. Las prácticas rigurosas de diseño y construcción, y la adopción de mayores
márgenes de seguridad en los diseños, podrían abordar estas dificultades, pero las
estadísticas de falla de tranques de relaves indican que todavía hay problemas sin resolver.

A pesar de una comprensión básica de los mecanismos que causan las fallas en los
tranques de relaves y una recolección convincente de datos empíricos sobre el impacto de
éstas, han continuado fallando a un ritmo relativamente constante en las últimas cinco
décadas. Según (al., 2008)son varias las características que hacen a los tranques de relaves
más vulnerables que estructuras de retención de otros tipos, como son las presas de
retención de agua. En concreto, ellos mencionan (1) terraplenes formados por rellenos
colectados localmente (suelo, residuos gruesos, sobrecarga de operaciones mineras y
relaves); (2) muros posteriormente levantados como material sólido acoplado con un
severo incremento en el efluente (más escorrentía por precipitación); (3) falta de
regulaciones sobre criterios de diseño específicos; (4) falta de los requisitos de estabilidad
de la presa con respecto al monitoreo continuo y control durante el emplazamiento,
construcción y operación; (5) alto costo de trabajos de mantenimiento para presas de
relaves después del cierre de actividades mineras.

ANTECEDENTES DE FALLAS A NIVEL MUNDIAL

A nivel mundial, del total de incidentes reportados en depósitos mineros desde 1901 a
2017, el 45% de un total de 129 casos, se generaron en tranques o embalses de relave.
Los incidentes (accidentes y fallas) se produjeron por las siguientes causas:

− Inestabilidad de taludes en condiciones estáticas, que incluye deslizamientos en los


taludes del muro resistente del depósito;

− Rebalse (overtopping) en el depósito, debido a evento hidrológicos o deficiente control


operacional de la laguna de aguas claras;

− Inestabilidad debido a los efectos producidos por movimientos sísmicos;

− Seepage, deficiencias de estabilidad relacionadas con filtraciones hacia al depósito y/o


suelo de fundación de éste, incluyendo piping (tubificación).

− Estructural, deficiencias estructurales de un vertedero de canal abierto, estructuras de


decantación o tuberías de descarga de relave.

− Erosión, daño erosivo superficial no relacionado con deficiencias estructurales;

− Subsidencia de mina, liberación de relave hacia trabajos subterráneos, o daños en el


depósito causados por operaciones de minas subterráneas.

CAUSAS QUE GENERAN FALLAS

Las causas principales que generan fallas en los tranques de relaves se debe a eventos
atmosféricos que generan fenómenos climáticos poco frecuentes (tiempo inusual),
principalmente lluvias intensas. Éstas pueden atribuirse a los cambios recientes en las
condiciones climáticas que ha experimentado el planeta en las últimas décadas. El
segundo motivo de falla de los tranques de relaves se debe a las malas gestiones de los
tranques de relaves, donde se puede diferenciar entre procedimientos de construcción
inapropiados del tranque, estructuras de drenaje deficientes, y programas inadecuados de
monitoreo a largo plazo.

Azam y Li (2010) identificaron que las alturas de los tranques de relaves que más
comúnmente fallan son las que se encuentran hasta los 30 metros, debido posiblemente a
que el material no consolidado con alta presión de poro en tranques de poca altura está
aún desarrollando un cizalle adecuado para contrarrestar las fuerzas resistentes,
especialmente en el caso de depósitos con el método de construcción aguas arriba. Por
otra parte, considerando el volumen contenido, los tranques de tamaño pequeño a medio,
con hasta 5 x 106 m3 de relaves son los que han presentado mayores problemas hasta el
año 2000, condiciéndose con los datos relacionados a la altura. Sin embargo, se puede
apreciar un incremento de los eventos relacionados a fallas de grandes tranques de relaves
desde el año 2000, llegando hasta un 40% de los eventos registrados a nivel mundial.

MECANISMOS DE FALLA

Se entiende por mecanismo de falla el proceso o secuencia de procesos generados por un


evento gatillador que resulta en la inestabilidad del depósito (Fundación Chile, 2017). La
ocurrencia de estos eventos puede originar un colapso del muro y la posterior liberación
de relaves de un depósito. Los principales mecanismos de falla están relacionados con las
siguientes condiciones:

- Rebalse (Overtopping): Una de las causas más comunes de falla es el rebalse por
inundaciones, causado por lluvias intensas. Debido a la gran susceptibilidad de materiales
descohesionados a sufrir erosión, los diques de contención construidos de relaves gruesos
nunca deben ser rebasados, o puede generarse una brecha y pérdida de los limos
semilíquidos contenidos). Se deben tomar medidas para evitar grandes inundaciones
alrededor de un embalse de relaves. Generalmente, el problema es de mayor importancia
en los depósitos ubicados en valles, donde la desviación del río puede ser un factor crítico.
Sin embargo, también se debe considerar el peligro de inundación y desbordamiento de
los embalses de un depósito latera

- Deslizamiento: El exceso de presión de poros puede reducir las tensiones efectivas


dentro de los relaves y puede provocar una disminución de la resistencia al corte. Ésta
podría causar problemas de inestabilidad de la pendiente de muchas variaciones desde el
desprendimiento local de partículas en áreas aleatorias a lo largo de la cara de un terraplén
hasta enormes deslizamientos de arco circular.

- Licuación: La licuación es un fenómeno que puede ocurrir en los depósitos de relave en


donde el material suelto, saturado y de grano fino está sujeto a un gran aumento de la
presión del agua intersticial debido a la falta de drenaje, lo que provoca la pérdida de
estrés efectivo. Debido a su naturaleza a menudo catastrófica, la mayoría de los fallos de
depósito de relaves que han recibido publicidad han sido los resultantes de la licuación.
Tales fallas ocurren instantáneamente sin advertencia. Pueden desencadenarse por
vibraciones sísmicas u otras vibraciones, propagación de cimientos o alguna forma de
colapso del dique.

- Erosión interna (Piping): La erosión interna, piping o tubificación, corresponde al


arrastre de material fino a lo largo de una vía de filtración, a través o bajo un depósito,
formando una red de microtubos, permitiendo el flujo constante a través de ellos. La
tubificación se puede generar a partir de filtraciones existentes en la cara de un depósito,
con suficiente velocidad para causar la erosión interna. Los espacios resultantes vaciados
promueven la progresiva erosión desde aguas arriba, en el peor de los casos la filtración
puede dar resultado a la creación de un canal directo desde la cubeta a la cara de la presa.

- Erosión superficial: La pérdida de material de superficie debido a la lluvia directa o al


flujo de agua superficial puede provocar una falla o incidente por erosión. En áreas de
fuertes lluvias, generalmente se requiere alguna forma de protección contra la erosión.
Como una sola tormenta rara vez causa un daño importante, generalmente se considera
que el problema es de mantenimiento; sin embargo, si se descuida el mantenimiento, los
efectos acumulativos de la erosión intermitente pueden producir una falla.

EVENTOS GATILLADORES Y PARÁMETROS CRÍTICOS

Los mecanismos de falla que pueden generar inestabilidad de un depósito de relaves se


asocian a condiciones del emplazamiento, diseño, operación y control. Estas condiciones
se diferencian ente características del depósito y eventos gatilladores.

Los eventos gatilladores se definen como los agentes, fenómenos o intervenciones de tipo
natural (lluvia, viento, sismos, entre otros) o de tipo antrópico (modificaciones en los canales
de contorno, obras de desvíos de cauces, entre otros) que pueden afectar la estabilidad del
depósito. Se debe tener en consideración que la falla física del depósito puede estar asociada
a la presencia u ocurrencia de un solo evento o debido a la combinación de varios.

Se define a los parámetros críticos como las propiedades cuantificables del depósito que de
manera individual o en conjunto podrían afectar a su estabilidad física, tales como la
granulometría del material del muro, la presión de poros del muro y cubeta, la pendiente de
la playa, la altura de la revancha, entre otros (Fundación Chile, 2017).

La estabilidad física de un depósito se puede ver comprometida a través de varios


mecanismos de falla, los que en términos generales pueden ser representados por los
mecanismos de rebalse, erosión interna e inestabilidad de taludes. Los eventos gatilladores
pueden estar asociados a condiciones naturales (N), problemas de diseño (D) u operación (O)
del depósito.

Tabla 2. Eventos gatilladores y parámetros críticos para el mecanismo de falla de Rebalse (Fundación Chile, 2017)
Tabla 3. Eventos gatilladores y parámetros críticos para el mecanismo de falla de Erosión interna (Fundación Chile,
2017).

Tabla 4. Eventos gatilladores y parámetros críticos para el mecanismo de falla de Inestabilidad de taludes (Fundación
Chile, 2017)

Los eventos gatilladores y parámetros pertenecen a la literatura de los depósitos de relaves


en general, prestando especial atención a los activos e inactivos.
ESTRATEGIA OPERACIONAL Y DE MANTENCIÓN EN TRANQUES DE
RELAVES

Los principales controles sistemáticos de régimen permanente que se deben hacer a un


tranque de relaves para establecer un buen funcionamiento de estos son:

1. Se deben realizar periódicamente controles de la densidad in-situ en el muro de arenas


y determinar de la densidad relativa (las muestras se deben tomar a 1/3 y 2/3 de la altura
total del muro) Estas medidas son importante porque indican en cierta medida, el grado
de compactación con que cuenta el muro de arenas en la operación.

2. Controlar el nivel freático con piezómetros en el muro de arenas, comparar la cota que
se obtiene de este nivel, con la cota del nivel del coronamiento del muro de partida
impermeabilizado. El nivel freático debe ser más bajo que dicha cota, esto tiene gran
relevancia especialmente en aquellos tranques que no cuentan con un buen sistema de
drenaje en el muro de arenas.

3. Cuando el nivel freático es alto, se debe proceder rápidamente a bajarlo, evacuando el


agua clara de la laguna en la cubeta. Es importante además medir el nivel freático en
algunos puntos aguas abajo del tranque y mantener una estadística gráfica con los datos
obtenidos.

4. Establecer un control periódico de la granulometría de las arenas de relave. Un aumento


repentino y significativo del % de finos compromete las condiciones de seguridad de la
obra (formación de bolsones saturados y superficies localizadas menos resistentes al
corte). La exigencia actual del contenido de finos en las arenas de relave de los muros de
contención en los tranques de relaves, es que debe estar constituida por no más de un 20%
de partículas menores de 200 mallas (74 micrones).

5. Las partículas de las arenas de los relaves son muy angulares y heterogéneas, lo cual
es favorable del punto de vista de la estabilidad ya que ayuda a lograr una buena
compactación, pues las partículas en dicha operación de compactación, se traban unas con
otra de modo que se necesitan grandes esfuerzos de corte para romper este entrabamiento.

6. Se debe medir el % de sólidos en peso de la pulpa de relaves, el cual debe mantenerse


en un rango no tan alto para que se permita un buen escurrimiento de esta pulpa por la
tubería de transporte, evitando su embancamiento, y tampoco muy bajo para no saturar
rápidamente de aguas la cubeta. (un rango bien aceptado en la práctica es entre 35% a
45%)

7. Mantener una buena revancha con el fin de evitar posibles escurrimientos de agua a
través del muro de arenas produciéndose así su erosión.

8. Se deben verificar periódicamente el ángulo de talud operacional comprometido en el


proyecto y el ancho del coronamiento del muro de arenas. Este último en la actualidad se
exige como mínimo de 2 metros.

9. Controlar periódicamente el nivel y posición de la laguna de aguas claras, la cual debe


mantenerse siempre lo más alejada posible del muro de arenas en los casos de tranques
de relaves, con el fin de evitar humectar demasiado el muro y que se sature de agua,
trayendo el consecuente aumento de la presión de poros entre las partículas y el eventual
colapso.

10. Mantener siempre operativas las torres colectoras o bien las balsas con las bombas de
impulsión, para la evacuación de las aguas de la laguna de clarificación asegurándose así
la continuidad de esta operación.

11. Verificar en forma periódica el estado de las tuberías de conducción de los relaves y
también las válvulas y bombas de impulsión de la pulpa de relaves. Además, se debe
programar con antelación el traslado de las tuberías a las posiciones de descarga
siguientes.

12. Una medida importante a tener presente en la construcción en los muros de tranque
es la de evitar conformar esquinas en ángulo recto ya que constituyen uno de los puntos
estructuralmente más débiles frente a las oscilaciones sísmicas, debido a bajo
confinamiento. Se aconseja establecer uniones redondeadas.

13. Es muy importante en un tranque de relaves en operación, mantener la práctica de


compactar el talud exterior a lo largo del muro de arenas, usando equipos adecuados como
por ejemplo rodillos lisos vibratorios, tractores o bulldozer pesados. Esto se hace con el
fin de mantener una compactación adecuada del muro, ayudando así a una mejor
estabilidad sísmica de la obra.

14. Cuando la compactación es deficiente, los tranques de relaves tienen mayor


probabilidad de colapsar frente a una oscilación sísmica significativa. Es por ello que la
operación de compactación en el muro resistente debe hacerse en forma regular junto con
todas aquellas otras medidas que tienen incidencia con la estabilidad del tranque.

15. Durante la operación se deben reparar todas las fisuras o grietas que se pudieren
producir, pues si no son cerradas dejan puntos débiles sobre los cuales, al ser tapados con
material de relaves, la compactación posterior no será eficiente en dichos sectores.

16. Cuando durante la operación de un tranque de relaves no hay suficientes arenas de


una calidad adecuada, es conveniente considerar agregar una o más capas intermedias de
material de empréstitos bien compactado, para continuar la construcción del muro
resistente y así se tendrá una mejor estabilidad física.

17. Es importante mantener despejados los muros de arenas de cualquier objeto extraño
puesto que los relaves sedimentan a la altura de los obstáculos que encuentran en el
trayecto.

18. Los operadores de los depósitos de relaves deben tener, claro conocimiento, del
Manual de Emergencia del depósito de relaves, con que obligatoriamente debe contar la
Empresa, de modo que les permita enfrentar en forma exitosa las situaciones adversas,
climáticas, hidrológicas, sísmicas, volcánicas o falla del sistema de captación de aguas
claras o situaciones de emergencias de otra naturaleza que pudieren presentarse.

19. Si la causa de la emergencia se debe a fenómenos naturales extremos imprevistos,


como sismos, nevazones, lluvias intensas, erupciones volcánicas u otros, que impidan una
normal operación o pongan en peligro la vida de las personas o el medio ambiente,
deberán suspenderse las operaciones de depositación de relaves, hasta que las condiciones
de seguridad del depósito se restablezcan.

20. En caso de precipitación de nieve o granizo sobre el prisma resistente y en que, a la


vez, se produzca la posibilidad de que debido a bajas temperaturas puedan intercalarse
capas de agua a estado sólido, que puedan crear planos de falla en el muro, deberá
paralizarse la depositación de arenas en el muro, hasta que pase la situación de riesgo.

MEDIDAS QUE DEBEN CONSIDERARSE ENTRE OTRAS AL CIERRE Y


POSTERIOR ABANDONO DE UN TRANQUE DE RELAVE.

- Desmantelamiento de las instalaciones (ductos de relaves, bombas, hidrociclones, líneas


eléctricas, muelles de acceso).

- Secado de la laguna de aguas claras.

- Dejar operativos los canales perimetrales interceptores de aguas de laderas.

- Mantención del sistema de evacuación de aguas lluvias.

- Estabilización de taludes (considerando máximo sismo probable de ocurrencia en la


zona de emplazamiento).

- Cercado en torno a las torres colectoras y en algunos casos se justifica el sellado de estas
torres.

- Instalación de cierres de acceso al lugar donde se encuentran los relaves.

- Instalación de señalizaciones preventivas.

- Instalación de cortavientos.

- Habilitación de vertederos de seguridad (diseñado considerando el evento de máxima


crecida probable).

- Compactación de la berma de coronamiento.

- Recubrimiento con material adecuado para evitar la erosión eólica o también para
posibilitar la forestación del tranque en aquellos lugares en donde es factible hacerlo.
CONCLUSIONES

La inseguridad que muchas veces despiertan los tranques de arenas de relave no deben
atribuirse al material con que se construyen, sino al sistema de construcción por relleno
hidráulico que puede inducir elevadas presiones de poros e incluso la licuefacción total en
caso de un sismo.

Sin embargo, las técnicas modernas de diseño, construcción y control permiten obtener
estructuras seguras a base de buenos sistemas de drenaje, de un eficiente sistema de ciclonaje
y disposición de las arenas, y también de una buena compactación de la arena que permita
alcanzar una elevada densidad, utilizando un equipo adecuado para ello.

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