Suspensión electrónica
La suspensión electrónica se refiere a un sistema de suspensión en un vehículo que utiliza
tecnología electrónica para ajustar y controlar la amortiguación y la altura de conducción. Este
tipo de sistema permite al conductor modificar dinámicamente la configuración de la
suspensión para adaptarse a diferentes condiciones de conducción, preferencias personales o
situaciones específicas.
Algunos de los componentes clave y conceptos asociados con la suspensión electrónica
incluyen:
Amortiguadores Electrónicos: Estos son amortiguadores que pueden ajustar automáticamente
su rigidez o suavidad en respuesta a las condiciones de la carretera y al estilo de conducción.
Los sensores detectan cambios en la velocidad, la aceleración y otros parámetros para ajustar
la amortiguación en tiempo real.
Sensores y Sistemas de Monitoreo: La suspensión electrónica utiliza sensores para recopilar
datos sobre el comportamiento del vehículo y las condiciones de la carretera. Estos sensores
pueden incluir acelerómetros, sensores de altura, sensores de velocidad de las ruedas, entre
otros. La información recopilada se utiliza para ajustar la suspensión según sea necesario.
Sistema de Control Electrónico: Un módulo de control electrónico procesa la información de
los sensores y envía comandos a los actuadores en los amortiguadores para ajustar la
suspensión. Este sistema puede ser parte de un sistema más amplio de control de chasis que
coordina la interacción entre varios componentes del vehículo, como la dirección, la tracción y
la suspensión.
Modos de Conducción Seleccionables: Algunos vehículos con suspensión electrónica ofrecen
diferentes modos de conducción seleccionables por el conductor. Estos modos pueden incluir
configuraciones para conducción deportiva, conducción confortable, conducción fuera de
carretera, etc. Cada modo ajusta la suspensión y otros sistemas del vehículo para adaptarse a
la situación.
Ajuste de Altura de Conducción: Algunos sistemas de suspensión electrónica permiten ajustar
la altura del vehículo según las necesidades. Esto puede ser útil para mejorar la eficiencia del
combustible, facilitar la entrada y salida del vehículo o adaptarse a diferentes tipos de terreno.
Beneficios: La suspensión electrónica puede ofrecer varios beneficios, como una conducción
más cómoda, un mejor manejo, una mayor estabilidad y la capacidad de adaptarse a
diferentes condiciones de conducción.
Fabricantes: Muchos fabricantes de automóviles de gama alta y vehículos deportivos de lujo
incorporan sistemas de suspensión electrónica en sus modelos para mejorar el rendimiento y
la comodidad de conducción.
Es importante destacar que la tecnología de suspensión electrónica puede variar en su
implementación según el fabricante y el modelo del vehículo. Además, la disponibilidad de
esta tecnología puede depender del nivel de equipamiento del vehículo.
Valores objetivos
La regulación y el control electrónico de la suspensión permite que su ajuste dependa de
parámetros objetivos y fórmulas que permiten encontrar y ofrecer al conductor la mejor
respuesta en amortiguación que su coche pueda brindarle.
Suspensión activa
No se sentirá los desperfectos del terreno en la conducción, la amortiguación se vuelve más
dinámica y se perfecciona la suspensión.
Mayor confort
La comodidad es tanto para los ocupantes del vehículo que no perciben irregularidades o
posibles cambios en la vía, como para el propio conductor, ofrece mejores parámetros para
una circulación segura.
Máxima personalización
Los coches con suspensión inteligente ofrecen modos diferentes de conducción. Tres son las
más habituales: modo estándar, convencional o confort.
Mejora la seguridad
El agarre a la calzada, la agilidad, la estabilidad y el control que siente el conductor son
mayores con las suspensiones electrónicas frente a las convencionales.