Edita
Ayuntamiento de Zaragoza
Área de Cultura y Proyección Exterior
Guion
Jorge Asín
Dibujo
José Antonio Bernal
Textos
Juan Royo Abenia
Prólogo
José Luis Melero
Diseño gráfico
David Guirao
Depósito legal
Z1399-2022
© de las ilustraciones, sus respectivos autores
© de esta edición, Ayuntamiento de Zaragoza
PRÓLOGO
Cuando dos tipos geniales se juntan y juramentan para sacar adelante un proyecto, uno puede
asegurar que éste llegará a buen puerto y que el resultado final será óptimo. Es lo que tiene
mezclar inteligencia, creatividad, cultura y bonhomía. Todas esas características las comparten
Jorge Asín y José Antonio Bernal, así que estaba cantado, desde que ambos me dijeron que te-
nían pensado preparar un cómic sobre Goya, que lo que tienes, lector, en las manos, iba a ser el
ejemplo perfecto de cómo se pueden combinar el rigor con el entretenimiento, el talento con
el desparpajo, la alta cultura con la divulgación.
No es fácil condensar la vida de Goya en unos pocos textos y unas pocas viñetas. Más bien es
tarea repleta de dificultades: la fértil y apasionada vida del aragonés, sus muchas actividades,
quehaceres y peripecias, hacen que sea muy complicado resumirla en solo dieciséis páginas.
Jorge Asín, buen conocedor de su vida y obra, y de buena parte de la enorme bibliografía go-
yesca, logra en este cómic hacer una síntesis perfecta de los acontecimientos más importantes
que vivió el pintor, sin que quede fuera nada verdaderamente relevante. Y los personalísimos
dibujos de Bernal, tan precisos, tan elegantes, tan serenos, mantienen la lectura del cómic en una
tensión permanente y absolutamente turbadora y seductora, que nos impide, siquiera sea por
un momento, levantar la vista de sus páginas hasta llegar al final de la historia.
Asín, que tiene una gran experiencia como guionista (tanto de distintos programas de humor en
televisión como de sus propios espectáculos teatrales, así como del cómic Pilar Ultimate, que
obtuvo los premios al Mejor guion y a la Mejor obra de autoría aragonesa en los Premios del Có-
mic Aragonés correspondientes al año 2011) nos presenta, en muchas ocasiones con ese espe-
cialísimo humor aragonés marca de la casa, el mejor de los Goyas posible, apto para que todos
los públicos -mayores y pequeños, de cualquier clase y condición- se acerquen al universo del
pintor; y Bernal (también con una larga trayectoria que le avala y que le hizo ganar, entre otros
premios, el de “Humorista del año” en el IX Festival del Humor de Zaragoza 2015, y a quien he-
mos seguido puntualmente por sus colaboraciones en publicaciones como El Jueves o Panenka)
ilustra su texto con la solvencia, agudeza y originalidad que ya había demostrado en todos sus
libros anteriores, entre los que quiero destacar, porque están entre mis favoritos, su Curso de
Oregonés para foranos, Jano in corpore sano (una recopilación de historias de su personaje más
popular publicadas en El Jueves), Diccionario de aragonés para foranos y, muy especialmente,
aquel maravilloso Cómic del 75 Aniversario del Real Zaragoza, que tanto nos emocionó a los
muchos zaragocistas que en el mundo somos.
Asín y Bernal demuestran en esta historia gráfica que también los artistas (y no solo los profesores,
críticos o estudiosos) son capaces de acercar a Goya al corazón de todos, y que, gracias al
cariño, pasión y entusiasmo que han puesto en el empeño, la figura del genio de Fuendetodos
va a estar de nuevo presente en las casas de los miles de lectores que vais a comprar de tres en
tres (uno para leer, otro para guardar y el último para regalar) este bellísimo cómic.
José Luis Melero
ESCRIBIR SOBRE GOYA
Escribir cualquier biografía sobre Goya es complicado. Estamos hablando de la vida de uno
de los artistas más importantes que han existido en el mundo y que, además, vivió una de las
épocas más convulsas de la Historia de España. ¡Y mira que ha habido épocas convulsas en este
país, madre mía! Por eso cuando me propusieron escribir el guion de este tebeo (sí, tebeo, a
mí me sigue gustando mucho más ese término que el de cómic) el proyecto me echó un poco
para atrás por diversas razones; poco tiempo, aunque luego se fue dilatando por determinadas
circunstancias, pocas páginas para cubrir una vida tan apasionante y, sobre todo, y a pesar de
haber interpretado en mi faceta de actor varias veces a mi paisano Don Francisco, mi ignorancia
superlativa sobre el tema.
Pero maldita sea, los que me lo proponían eran nada menos que Juan Royo, uno de los mayores
expertos en el mundo del tebeo de este país y José Antonio Bernal, un dibujante al que siempre
he admirado y que quiero y respeto mucho más desde que trabajé con él en el programa “En
el Fondo Norte” de Aragón TV, él como guionista y yo como coordinador de guion. Así que ni
podía, ni en realidad quería negarme. Y menos mal que no lo hice, porque estoy muy feliz de
haber participado en este trabajo. Escribo con el corazón en la mano cuando digo que Bernal
ha hecho un dibujo exquisito, realizando unas interpretaciones de los cuadros del maestro Goya
que me han dejado literalmente impresionado. Creo sinceramente que este tebeo es un antes y
un después en su carrera.
Por su parte, Juan Royo ha hecho un magnífico estudio que se incluye en esta obra, un comple-
tísimo tratado sobre la influencia de Francisco de Goya en el mundo del tebeo. Algo que creo
que es absolutamente inédito entre los diferentes y múltiples enfoques que se le han hecho a la
figura del pintor de Fuendetodos.
También quiero dejar constancia de las biografías de Goya en las que me he basado para inspi-
rarme a la hora de escribir este guion, como el “Francisco de Goya” de Jeannine Baticle, “Goya”
de Antonina Vallentine, otro “Goya”, el de Pierre Cassier, “Goya, visto por un librero zaragozano”
de Inocencio Ruiz Lasala, la obra de la Caja de ahorros de la Inmaculada “Goya, ¡qué valor!”, con
textos de Juan Carrete Parrondo, Ricardo Centellas Salamero y Guillermo Fatás Cabeza y el nú-
mero extraordinario de la revista Aragón dedicado a Goya en su reedición de 1978, entre otros.
Por supuesto agradecerle de una manera especial la ayuda desinteresada que me dio el gran
José Luis Melero, que me asesoró a la hora de buscar documentación sobre el pintor aragonés y
que fue el primer lector del guion finalizado, corrigiendo con su habitual cariño y atención todos
los elementos que le chirriaban en el texto. Si usted, querido lector, observa que hay algo erró-
neo en esta obra, la culpa es enteramente mía y de mi proverbial despiste.
Nada más, ahora toca que el tebeo se lea, que divierta y que sirva para llamar la atención a los
más jóvenes (bueno, y no tan jóvenes también) sobre la vida de nuestro paisano, el enorme
Francisco de Goya y Lucientes. Por lo menos, eso deseamos Bernal y yo.
Jorge Asín
GOYA Y E L CÓMI C
Francisco de Goya y Lucientes es un referente artístico e intelectual, tanto por su arte como por su personalidad.
El cómic español (y del resto del mundo) ha bebido y bebe del Goya más grotesco, siniestro, socarrón, piado-
so, terrorífico y macabro. Este texto recoge el homenaje del mundo del tebeo a un individualista que denunció
la estulticia del pueblo y de sus gobernantes. Y la maldad.
Goya parece un personaje del siglo XXI que, encerrado en el siglo XVIII, observa la realidad social en una tor-
menta de sensaciones: el ansia por el reconocimiento de su infinito talento, el deseo por las mujeres, la enfer-
medad que mina su salud física y la realidad social, que hace lo propio con su salud mental. Un explosivo cóctel
que solo puede tragarse mediante revolucionarias alegorías, fantásticas y demoniacas. Goya sigue siendo igual
de actual, impactante y certero en la denuncia de los males que asolaban y asolan nuestra sociedad.
Goya critica con saña al Antiguo Régimen, pero no es tan ingenuo como para no hacer lo propio, también, con
la Ilustración. Goya es inmisericorde en sus aleluyas y en sus pinturas negras, en los retratos del horror de la
guerra y en las sátiras de la ignorante plebe, los avariciosos burgueses o la inculta y esnob nobleza, en la luz de
sus inocentes escenas campestres y en sus pesadillas oscuras y sangrientas.
“Goya fue el primer reportero gráfico de la historia. Su serie “Los desastres de la guerra” son la crónica,
en lúcido y desgarrador claroscuro, del dolor de un pueblo. Antes que él nadie había denunciado con tal
compromiso y voluntad de veracidad la crueldad y la sinrazón de la barbarie”
Fidel Martínez
Su obra es singular, incisiva, irracional (y paradójicamente racional), mordaz, sospechosa y peligrosa para una
realidad española conmocionada por la revolución de la vecina Francia: ¿Sus caprichosas generalizaciones
abstractas de animales antropomorfos, bestias misteriosas y personas caricaturizadas escondían acusaciones
concretas con las que esquivaba la censura, la denuncia e, incluso, los juicios sumarísimos? Sí. Goya no pecaba
de ingenuo, en equilibrio constante entre la irreverencia y el pragmatismo.
Es una hipótesis contrastada que Goya fue precursor de géneros (cómic, tiras de prensa, fotoperiodismo) y es-
tilos (romanticismo, impresionismo, expresionismo, surrealismo). Si a ello le añadimos su certera y lúcida visión
de la realidad social y su valiente y desgarradora denuncia activa nos encontramos con un referente de plena
actualidad, en un mundo cambiante que requiere de visiones alternativas frente a los tópicos y lugares comu-
nes que acechan la realidad para manipularla.
“Goya abrió el camino a la modernidad, en particular con su obra de madurez; no tanto, que también, por
la libre pincelada de esa obra tardía, que auguraba caminos pictóricos que luego se definirían, sino por su
innovadora concepción espacial, anunciadora de nuestro lenguaje contemporáneo”
Raúl
El arte de Goya es producto de una evolución, de un viaje iniciático desde su primigenia a ingente obra religio-
sa y aquella lúdica, banal o festiva. En sus primeros años de aprendizaje de la profesión recaba las técnicas y
conocimientos con los que explorar herramientas y perspectiva, imprescindibles para ejercer su cometido de
testigo del mundo, nunca neutral.
Goya, personaje de cómic
Muchos autores han retratado la vida de Goya. Ha habido biografías para jóvenes (Guerrero y Dulcet 2 y 5) y
para niños (Urcaray 12, Bayés y Martin 9), cinematográficas (JANO, 1, 3) e interpretaciones fantásticas (Olmos 7,
Gutiérrez y Romero 79, Fran Galán 4 o Bozonnet 84). Otros han ilustrado su figura. La línea clara de Guirao (15),
Maynar (10), Vegas (20), Bayarri (8), Moratha (18) y Nájera (16) coinciden en la pose (paleta y pincel en ristre)
mientras que Gallardo (14) incorpora a sus hijos, María y Makoki. En contraste nos encontramos con la impac-
tante luminosidad de Fran Galán (34) y la elegante tinta china de Bago (21) y Romero (22). Y como cualquier per-
sonaje famoso que se precie, Goya también tiene su funko (Bernal, 12) o su figura para un carrillón (Mingote, 17).
Goya es un personaje de cómic en sí mismo. A pesar de los diferentes estilos, todos reflejan la recia (y en oca-
siones iracunda) personalidad del de Fuendetodos. Su parecido físico con el superhéroe de Marvel, Lobezno
(Wolverine) se antoja mucho más que una mera coincidencia como demuestran Maxx Sterling (29), Migliari (26)
o Bisley (24). Olmos (27) transforma en pinceles sus garras retráctiles de adamantium.
También los dilemas morales del Batman de Frank Miller o de Alan Moore (justificación de la violencia y el cas-
tigo físico como justiciero frente a los recovecos que buscan los delincuentes para eludir la Ley) se reproducen
en la mente de Goya (españolidad y afrancesamiento).
Su vida y obra ha dado lugar a historias plasmadas en formato cómic, unas rigurosas, otras divulgativas, algunas
fantásticas. Hay que entender que Goya era una celebridad en la época. ¿Cómo influiría el fenómeno fan en
la personalidad de Goya? Era reconocido y adulado en sus paseos por la ciudad y requerido en fiestas de alto
postín. Como pintor de cámara frecuentaba los ambientes más elitistas y se codeaba con las personalidades de
la cultura y la política como así recoge su relación epistolar con su amigo Martín Zapater.
Es factible pensar que relacionarse con Goya, ser retratado por el o encargarle un cuadro fuera un signo de
distinción, tan solo al alcance de unos pocos que pujaban por el favor del artista.
Desde el cómic se han lanzado múltiples hipótesis que han servido de base para crear una imagen fantástica de
Goya. ¿Sufría terribles fiebres y jaquecas que le producirían alucinaciones? ¿Cómo le afectaría la sordera irrever-
sible? ¿Fue constante durante toda su vida el dilema entre superstición y razón, religión y ciencia y tradición y
modernidad? El cómic traslada a Goya a un mundo de pesadillas, sobrenatural, aislado de la realidad y le otorga
un papel casi detectivesco en pos de desvelar los misterios del mundo.
El sexo y el amor juegan y excitan la imaginación del noveno arte que elucubra desde discretos flirteos hasta
tórridos romances. ¿Era amante de la Duquesa de Alba o tan solo mantuvieron una mutua admiración (Farruqo,
19 y 33)? ¿Fue el de Josefa Bayeu un matrimonio de conveniencia? ¿Qué relación tuvo con su ama de llaves,
Leocadia Zorilla? Goya retrató a reinas y sirvientas, aristócratas y burguesas, guerrilleras y labriegas, mozas y
adultas. Unas atractivas e interesantes, otras distantes, también las hay simpáticas, incluso divertidas y moder-
nas, pero siempre desde la elegancia, el respeto y la admiración que lo convierten en un claro precedente del
feminismo: la mujer adquiere protagonismo y respeto.
Las mujeres de Martínez (37), Prado (31), Fuster (35), Bleda (36), Mendoza y Monzón (38) o Luis Royo (39) se
reconocen deudoras de las mujeres goyescas en tatuajes, posturas y referencias. La maja desnuda (1790-1800) y
la maja vestida (1802-1805) son las más conocidas y han sido reinterpretadas, entre otros, por ilustradores como
Ioanes Ennsis a bolígrafo bic de color azul (44), Lalanda (40) o Alonso (42), dibujantes de cómics como Cebolla
(45) o Regalado (47) y humoristas gráficos como Kalikatres (46), Forges (41, 59) y Javirroyo (43) que las actualizan
en deliciosas y descacharrantes situaciones actuales. Todas comparten intelectualidad, mordacidad, elegancia,
sutileza, finura y un aire taciturno.
Si misteriosa fue su vida, su muerte no se queda atrás. Tras la exhumación de su cadáver en Burdeos para que
su cuerpo regresara a España resultó que no se encontraba en el ataúd su cabeza. ¿Lo robaría algún devoto
de la frenología? ¿qué misterio encierra el cuadro de Dionisio Fierros que alberga el Museo de Zaragoza? Del
macabro acontecimiento da buena cuenta el largometraje ‘Oscuro y Lucientes’ del cineasta madrileño Samuel
Alarcón. En cuanto al cómic, Carrasco (93) lo referencia en poesía fragmentada en viñetas que reescriben los
pensamientos más íntimos, sus secretos y anhelos, sus visiones y paradojas.
“EL VINO ROJO es la sangre de la Tierra, la sima del que pierde su trabajo, la soledad de los deportados.
El vino rojo es la sangre de la guerra que yo bebo en el cráneo de Goya. El vino rojo es el menstruo
concentrado de la mujer que sufre y se subleva. El vino rojo es la sangre de los pobres: ¡la ebriedad que
produce es mi riqueza!”
Josema Carrasco
Goya, autor de cómic
Las aleluyas son claro precedente de los tebeos. Se trata de cultura popular en contraposición con la cultura
académica, elitista y excluyente que eran las pinturas originales que requerían un laborioso proceso de crea-
ción y a cuyo deleite solo podría acceder el poseedor de la pieza o sus invitados. Este tipo de arte se desarro-
llará posteriormente con nuevas formas de reproducción técnicas y el uso generalizado de medios masivos
de comunicación. En 1806 Goya narró la captura del bandido “Maragato” por fray Pedro de Zaldivia. Esta obra
funciona como viñetas de un cómic en las que el famoso ladrón trata de robar los zapatos al fraile, pero éste
forcejea, le arrebata el rifle, lo descerraja, le golpea con la culata y consigue apresarle (30).
Las macabras y retorcidas estampas goyescas son también un claro precedente de los fanzines. Tanto Goya
como el underground incorporaron temáticas no convencionales, con libertad creativa total y edición,
impresión y distribución al margen de las grandes editoriales. A Robert Crumb y Richard Corben los conocimos
en España a través de Totem, CIMOC o 1984 de Selecciones Ilustradas. La autóctona “línea chunga” de El Rrollo
enmascarado, Star o El Víbora en Barcelona o Kaspa de rata en Zaragoza beben también de esa filosofía
antisistema.
Goya descolgaría los exclusivos y costosísimos cuadros de las paredes de las mansiones de los nobles para po-
pularizar el arte entre la clase media, además de experimentar y desbordar los cánones tradicionales. A modo
de lujoso fanzine, autoeditará ochenta grabados al aguafuerte y otras técnicas: sus hiperviolentos caprichos.
De esta manera democratiza su obra y la eleva al rango de cultura popular. Innovador y visionario como pocos
artistas, incluso se promociona publicando un anuncio en el Diario de Madrid. El canal de distribución tampoco
es el habitual: los 300 ejemplares se venderán en la perfumería de la calle Desengaño, n.º 1, el mismo edificio
donde Goya tiene su morada.
Y como los autores de fanzines que publican los temas con los que se sienten identificados, Goya hará lo pro-
pio con su gran pasión: los toros y su lidia, ya fueran festejos populares y novilladas (Los toros de Burdeos) o
corridas profesionales (La tauromaquia) en las que demuestra su profundo conocimiento y amor por la Fiesta
Nacional. Goya, consciente que se le daba mejor dibujar los toros que torearlos, se centró en sus habilidades
y recrea la historia y suertes del toreo, recuerdos vividos, corridas míticas o la muerte de Pepe Hillo. Se codeó,
eso sí, y disfrutó con la flor y nata del ambiente taurino de la época (Martincho, Juanito Apiñani o la Pajuelera),
obsesionado por un espectáculo bello, brutal y terrible en donde se sacrificaban la vida de toros, caballos y
toreros en un metafórico y masoquista ejercicio de expiación de los pecados del pueblo español. Ejerció de
habitual y fidedigno testigo de los avatares en la arena en esa desigual lucha del hombre contra la bestia.
Especial homenaje es el que le hacen Pineda (25) o Fuster (28). Este último tras una vida de excesos vivió vagan-
do por las calles de Barcelona durante quince años. En esa época financiaba los cartones de vino que eran su
único sustento vendiendo cuadros de toros y flamencas a los turistas en Barcelona. Por su parte, el gouache (a
modo de collage) de Vela (23) incorpora caprichos que salen del lienzo del maestro en orgulloso y tauromá-
quico ademán de su autorretrato más conocido.
El Goya del siglo XXI seguro que publicaría también tiras de prensa en diferentes medios de comunicación o
ilustraría tribunas y editoriales y luego las recopilaría. Lo mismo haría con sus aleluyas. ¿Quién editaría hoy a
Goya? Autsaider cómics, sin lugar a dudas, quien ya publica a Márquez (66).
La influencia del arte de Goya en el cómic
La España misteriosa. Brujas y caprichos
Estaba de moda entre la nobleza el misterio, lo truculento, los personajes inquietantes, la magia y el esoterismo.
De otra manera no se entiende que los duques de Osuna encargaran un gigantesco cuadro de brujas para de-
corar su palacio de recreo en la finca que tenían en la Alameda de Osuna (hoy parque del Capricho). Ese vuelo
de brujas es icónico también para Mignola (37).
El akelarre es un ritual nocturno que invoca al demonio. En esta ocasión, aparece en forma de gran macho ca-
brío y brujas ancianas y jóvenes que le ofrecen niños en sacrificio. Galán (54) incorpora sus propios personajes
al cuadro.
El sueño de una buena bruja de De la Piedra (32) pertenece al álbum Brujas y viejas, una respuesta visceral al
autoritario y represor Fernando VII.
Ancianas irascibles, madres cascarrabias, rastreras amas de casa experimentadas, estafadores, violentos, libidi-
nosos y voyeristas ... Miserias contemporáneas, compendio de pura maldad, ante las que tampoco Prado (57)
ni Gutiérrez (63) toleran, comprenden o compadecen.
El sueño de la razón desata las pesadillas de Beá (61), Pachi e Idígoras (51), Zayas (48) y el sr. Plástiko (29). Los
intelectuales españoles miraban a Francia como faro para acometer la modernización de nuestra sociedad y di-
sipar las tinieblas de la ignorancia mediante las luces del conocimiento y la razón que, sin embargo, produjeron
monstruos como comprendió el maestro. La fantasía abandonada de la razón produce monstruos imposibles:
unida con ella es madre de las artes y origen de las maravillas. Cuando los hombres no oyen el grito de la razón,
todo se vuelve visiones (Manuscrito de la Biblioteca Nacional). Para Max (50 y 60), las razones del monstruo
producen sueño.
“Y es lo que yo digo, oye, cuando a uno le cuelgan el sambenito, luego ya no hay quien se lo quite. Si es
que yo no hago lo que hago por maldad ¿vale? A ver, que yo ya tengo una edad, que ya sé que el haber
tenido una infancia traumática no justifica nada, me entiendes ¿no? O sea que es bla, bla, bla, bla”
Max
Guirao reinterpreta un icónico diálogo de Batman Año I (52). Los goyescos murciélagos y el miedo irracional
que provocan en los delincuentes serán la inspiración racional para que el joven Bruce Wayne se convierta
en el icónico Batman y junto con el policía Jim Gordon luchen contra la corrupción representada por sórdidos
personajes como el comisario Gillian Loeb o el detective Flass.
Los asnos literatos, elegantemente vestidos con traje son habituales en Calvo (64) y en el colectivo AMIBIL (65).
En intelectual postureo ante un voluminoso libro, bien con eruditos textos o con hileras de burros, a modo
de su árbol genealógico aderezado con símbolos de alta cuna como un escudo de armas. El burro, sin otro
quehacer, se esfuerza en demostrar el origen de sus títulos nobiliarios. El esnobismo no es algo moderno.
Manuel Godoy logró averiguar una discutible descendencia de reyes godos y, al casarse con María Teresa de
Borbón, relacionarse con la realeza española.
“Nobleza hereditaria es la vanidad, que yo fundo en que ochocientos años antes de mi nacimiento muriese
uno, que se llamó como yo me llamo, y fue hombre de provecho, aunque yo sea inútil para todo
Cartas Marruecas de José Cadalso, 1789
Hellboy (62) investigará una antigua capilla en Europa occidental en la que un artista se ve obligado por una
musa siniestra a recluirse para completar la “obra de su vida”. Aparecen los siguientes caprichos:
• Las viejas recuperaban el vigor juvenil chupando la sustancia vital de los niños y también el dinero de
quien encarga el negro negocio. Los adultos chupan a los jóvenes y los viejos a los chiquillos. Parece
que el hombre nace y vive para ser chupado. Los rufianes y alcahuetas ofrecen drogas secretas a las
madres para que para aborten, bien engañadas, bien por dinero y acarrean los fetos en cestas para
venderse al mejor postor (Mucho hay que chupar).
• Encubriéndose en el anonimato, como los actuales troles de internet, el malvado demonio satisface al
depravado y con alevosía crea un ambiente fétido. La confesión auricular del soplón llena los oídos de
los frailes de suciedades, obscenidades y porquerías (Soplones).
• “La fortuna dirige la fiesta y distribuye los papeles, según la inconstancia de sus caprichos. Los hom-
bres se alancean cruelmente, como si estuvieran siempre en un coso sangriento”. Tanto los más empin-
gorotado, como la gente común, todos se apuntan al escarnio, pero ¡ay! el que hacía de caballero en
plaza en otra época le tocará hacer de toro (Unos a otros).
•“Los depravados que esquilman y mal gobiernan el mundo no desean mostrar su calaña y rapacidad,
para no causar alarma ni sospecha”. Corporativamente los funcionarios corruptos se cortan las uñas
entre sí para disimular sus garras y su avaricia. El jefe se yergue y les arropa con sus alas monstruosas
(Se repulen).
• Toda la parafernalia brujeril en una imagen (el Macho Cabrío, ruecas, cántaro para las pócimas, cala-
vera y gatos). Las Brujas primerizas se inician en los principios de cabronería: el sexo, regañar continua-
mente los casados, robar… (Ensayos).
Los desastres de la guerra
No hay honor en la muerte y en la destrucción. La crueldad del ser humano en todo su esplendor. Ojo por ojo,
la violencia se desata en el campo de batalla. Goya, proto corresponsal de guerra, dibuja las ciudades arra-
sadas, las cosechas expoliadas, las iglesias profanadas. Cuerpos descuartizados y niños asesinados riegan el
árido terruño aragonés. La poderosa maquinaria de guerra francesa arrasó España a sangre y fuego como un
ángel exterminador (Ezquerra, 77). Tan solo el miedo, la ira y valor de los españoles posibilitó la victoria en tan
desigual contienda. La culpa, la sospecha y la venganza caerá sobre los afrancesados por parte de los simples
de espíritu.
El dos de mayo de 1808 en Madrid se produce el levantamiento del pueblo español sofocado por los mamelu-
cos, mercenarios egipcios al servicio de Francia (Raúl, 69). El temible ejército francés (Groux y Melliès, 75) tiene
fama de invencible. A su paso, campos y ciudades son arrasados y ciudades como Zaragoza o Gerona, sitiadas.
Son tan malignos que Miguel Sánchez Alfonso (74) los transforma en vampiros y el Batman de Gulacy (73) se
alza, cual Agustina de Aragón, contra los invasores. Ni Charlie, ni Casta Álvarez hacen surf (De Felipe, 78).
Los 82 desastres de la guerra evitan banderas, pendones y honores ante tamaña barbarie de franceses y espa-
ñoles. La crueldad del ser humano se escenifica en el ojo por ojo, mientras la violencia se desata en el campo
de batalla. Cabañas (67) dibuja el terror de los fusilamientos de mayo mientras que Jae Tanaka y Rebeca Argudo
(68), Forges (71) y Pachi e Idígoras (70) los actualizan con somarda sarcasmo. El apacible baturro (García Aznar,
76), se torna fiero y blande un hacha, contra un horrorizado militar francés con gorros de piel, y agudo alfanje
que no acierta a defenderse de su enemigo (Monzón y Mendoza, 72) en un retazo del desastre número 3 (Lo
mismo). Se trata de una represalia de la estampa precedente que subraya que, en cualquier caso, da lo mismo
tener razón o no.
El coloso (erróneamente atribuido a su hijo Javier, por unos y a su amigo, Asensio Juliá, por otros) bien podría
estar relacionado con “La profecía del Pirineo”. Se trata de un poema patriótico de Juan Bautista Arriaza que
describe un gigante sobre los Pirineos, “genio tutelar de España” que hace frente a la invasión, igual que Forges
(55) y Ávila (56).
Las pinturas negras son la sublime y tenebrosa culminación de su arte
Los muros de la Quinta del Sordo albergarán las pinturas más oscuras del alma de Goya. En óleo sobre revoco
de los muros de su casa, el resentimiento, la enfermedad y la tristeza le llevan a retorcer y distorsionar los
cuerpos humanos. Gestos, posturas, actitudes, luces, sombras, recovecos, manchas, rostros… en un intenso y
emocionante clímax artístico encumbran su genialidad. Todo esto es humus de cómic sexual, gótico, fantástico,
de terror... Smudja (11) también recurre a monstruosos seres antropomorfos hipersexualizados que gritan,
devoran y pelean.
Saturno devora a sus hijos recién nacidos de su mujer (Rea), por temor a ser destronado por ellos, merece
portadas de Migliari (83), Mignola (85), Pacheco (82) o Lauren (81), viñetas de Martínez (80), Manco y Loughridge
(87, 91), Davis (89) y Gutiérrez y Romero (6) e ilustraciones de Curro (86) y Jae Tanaka (90).
En Duelo a garrotazos, dos villanos luchando a bastonazos en un paraje desolado. En 1873 el barón Émile
d’Erlanger encargó a Salvador Martínez Cubells que todas las Pinturas negras fueran trasladadas de revoco
a lienzo para venderlas en la Exposición Universal de París de 1878 (por cierto, nadie las compró por lo que
las donaría al Museo del Prado). Es posible que algunas se estropearan y le insuflaran un postizo dramatismo:
en realidad no estarían enterrados hasta la rodilla, como tampoco la cabeza de perro emergería hundida en
el fango (Pachi e Idígoras, 100). Parece ser que Goya pintó a los duelistas sobre un suelo de hierba, y fue la
deficiente técnica de arranque de las pinturas de los muros de la Quinta del Sordo la que originó grandes
pérdidas de superficie pictórica y el disimulo de las piernas por debajo de las rodillas. Lo que es cierto es que
este tipo de duelos se producían en la época con independencia que fueran caballeros o plebeyos, solo que,
a diferencia de aquellos, las armas eran garrotes y carecían de reglas y protocolo: padrinos, cuenta de pasos o
elección de armas. Por cierto, también las piernas de Ben Reilly y Kane se difuminan entre la bruma en fratricida
pelea (John Romita Jr., 98).
En la riña de artistas de Max (99), los insultos que se escuchan enrojecerían al mismísimo capitán Haddock.
“¡Pintamonas! ¡Juntaletras! ¡Decorasalones! ¡Cagafolios! ¡Zurcepinceles! ¡Chafasintaxis! ¡Brochacorta!
¡Plumafloja! ¡Pasmagaleristas! ¡Tuercesentidos! ¡Tragapigmentos! ¡Destripatramas!”
Max
JMV (92) retrata las luchas intestinas de poder, Javirroyo (97) y Mónica Lalanda (32 y 95) lo contextualizan en la
pandemia y ATA (94) se pregunta si tan solo son marionetas azuzadas por oscuros poderes en sutil maniobra
de distracción.
“La manipulación de marionetas requiere gran destreza para que no se aprecien los movimientos del
titiritero y la función dramática resulte creíble. Al desorbitado enfrentamiento fraticida que pretenden
hacernos interpretar en estos días, a pesar de sus imaginativas técnicas, le falta calidad en la ejecución, se
ven los hilos, las varillas y las manos enguantadas agitando desde abajo al personal para convertirlos en
parte de una trama que solo favorece a los dueños de este teatro de títeres”
ATA
Juan Royo Abenia
Autores
Adrián Bago, Alicante, 2021. 21 Frank Miller y David Mazzucchelli, Batman Año Max, El sueño de la razón produce monstruos
I, DC, EEUU, 1987. 52 ¡su ausencia también!, El País, Babelia, Madrid,
4 de octubre, 2014. 60
Alan Moore y Eddie Cambell, From Hell, Pla-
neta, Barcelona, 2021. 53 Gallardo, Zaragoza, 2021. 14
Max, El sueño de la razón produce mons-
Goya, La captura del bandido “Maragato” por truos, El País, Babelia 12/9/20. 50
Albero Urcaray, El sueño de Goya, Brosquil,
Valencia, 2007. 12 fray Pedro de Zaldivia, 1806. 30
Maxx Stearling, boceto, EEUU, 2003. 29
Ángela Curro, Saturno, Moaña, Pontevedra. 86 Gradimir Smudja e Ivana Smudja, Au fil de l’art
2 Delcourt, Francia, 2015. 11 Miguel Fuster, Barcelona, 2008. 35
Antonio Mingote, Goya (carillón goyesco del
edificio Plus Ultra), Madrid, 1993. 17 Greg Lauren, Hellblazer nº 219 “Empathy is the Miguel Fuster, Barcelona, 2021. 28
Enemy, DC, EEUU, 2006. 81
ATA, Duelo a garrotazos, Palma de Mallorca, Miguel Sánchez Alfonso, Ciudad inmortal, In-
2020. 94 Ioanes Ennsis, La maja desnuda con bolígrafo édito, Zaragoza, 2018. 74
azul, Madrid, 2021. 44
Benjamin Bozonnet, Goya, Glénat, Francia, Miguelanxo Prado, Chroniques absurdes.
2015. 84 Irene Márquez, Granada, 2021. 66 Tome 2. Un monde de brutes, Dupuis, Francia,
2004. 57
Bernal, Funko, Antiguos depósitos de agua, Jae Tanaka y Rebeca Argudo, Contracultura,
Pignatelli, Zaragoza, 2021. 12 La Razón, Madrid, 3 de julio, 2022. 90 Miguelanxo Prado, Tangencias / Balada de
saxo y neones, Norma, Barcelona, 2006. 31
Bosch Penalva, Antonio Guerrero y Salvador Jae Tanaka y Rebeca Argudo, Contracultura,
Dulcet, Goya un genio de la pintura nº 13 de La Razón, Madrid, 30 de enero, 2020. 68 Mike Mignola y Dave Stewart, Hellboy: In the
HOMBRES FAMOSOS, Ediciones TORAY, Bar- Chapel of Moloch, Dark Horse Comics, EEUU,
celona, 1977. 2 JANO, Goya (historia de una soledad) de Nino 2008. 62
Escudero, programa película Surco Films, 1971.
Calvo, El asno literato, Heraldo de Aragón, 1 Mike Mignola y John Arcudi, Guy Davis y Da-
Zaragoza. 64 vid Stewart, B.P.R.D.: Killing Ground nº 2 Dark
JANO, Goya, genio y rebeldía de Konrad Horse, EEUU, 2007. 89
Carlos Ezquerra, Judge Dredd Origins nº 10, Wolf, programa película Deutsche Film (DEFA),
Rebellion, Inglaterra, 2007. 77 Künstlerische Arbeitsgruppe, Bosna Film, Stu- Mónica Lalanda, La maja vestida, enfermera,
diya za igralni filmi ‘’Boyana’’, Kinostudiya ‘’Len- Valladolid, 2020. 40
film’’ 1971. 3
Carlos J Cabañas Onsurbe, boceto. 67
Mónica Lalanda, Medicina Gráfica, Valladolid,
Javirroyo, La maja vestida. Manta y tele, Insta- 2019. 32 y 95
Carlos Pacheco, El alienígena, el aliado y... gram 1 de abril, 2020. 43
Armagedón, 2ª Parte Clásicos Marvel, nº 40
Editorial Forum, Barcelona, 1991. 82 Moratha, Goya, Saure, Villarreal de Álava, 2010.
Javirroyo, Spain COVID-19 Instagram, 3 de 18
abril, 2020. 97
Carmen Gómez, Mujer, Valencia, 2020. 59
Pachi e Idígoras, ¡Que me pinte Goya!, El
JMV, Actualidad Económica, 28 de febrero, Mundo, Madrid. 70
Chema Cebolla, Goya al desnudo Los diletan- 2018. 92
tes, Zaragoza, 2013. 45
Pachi e Idígoras, El sueño de la razón produce
John Romita Jr., Klaus Janson y J.M. DeMatteis, monstruos, El Mundo, Madrid. 51
David Guirao. Me puedes llamar Goya, corto- Spider-Man: The Lost Years Nº 3 Marvel, EEUU,
metraje animado Fundación Goya en Aragón, 1995. 98
2021. 15 Pachi e Idígoras, La gran gala del cine espa-
ñol, El Mundo, Madrid. 100
Jordi Bayarri y César Gómez Bernardino, Jue-
David Maynar, Zaragoza, 2021. 10 go de cartas, Colección Científicos, Castellón, Paco Nájera, dedicatoria, Jaén, 2021. 16
2017. 8
David Vela, Autorretrato y caprichos 41, 59 y
80, Zaragoza, 2021. 23 Paul Gulacy, Randy Emerlin, Larry Hama y Félix
José Antonio Ávila, El Coloso y otros bocetos, Serrano, Batman: Legends Of The Dark Knight
Zaragoza, 2019. 56 Nº 122 “... Where the Lights are Burning Low”,
Diego Olmos, Goya Ediciones B, Barcelona, DC, EEUU, 1999. 73
2011. 7 y 96 Josema Carrasco y Ángel Guinda, Espectral
Olifante, Zaragoza, 2019. 93 Pedro García Aznar, baturro,Zaragoza, 2008.
Diego Olmos, Zaragoza, 2011. 27 76
Josep María Beá, Barcelona, 2018. 61
Duncan Fegredo, Mike Mignola y John Arcudi, Pilarín Bayés y Lydia Martin, Pequeña historia
James Harren y Dave Stewart, B.P.R.D.: Hell on Kalikatres, Que no, maja, que no, que tan des- de Goya, Mediterrania, Barcelona, 1996. 9
Earth story nº 2 (de 3) The Long Death, Dark nuda no, Madrid, años 70. 46
Horse, EEUU, 2012. 85
Rafael Cortiella, Antonio Guerrero y Salvador
Leonardo Manco y Lee Loughridge, Hell- Dulcet, Goya un genio de la pintura nº 19 de
Enrique Mendoza y Fernando Monzón, Agus- blazer Nº 217 DC, EEUU, 2006. 91 HOMBRES FAMOSOS (de 20), Toray, Barcelo-
tina 1001 Ediciones, Zaragoza, 2008. 38 y 72 na, 1968. 5
Leonardo Manco y Lee Loughridge, Hell-
Enrique Vegas y José Arnau, Dolmen, Palma blazer Nº, 219, DC, EEUU, 2006. 87 Raúl, Goya, testigo fiel (De la virginidad), Dib-
de Mallorca, 2021. 20 buks, Madrid, 2016. 69
Luis Pineda, Madrid, 2021. 25
Ester de la Piedra, El sueño de una buena bru- Roberto Regalado y León Mirlas, Cómo na-
ja, Zaragoza, 2021. 32 cieron las grandes obras maestras: La maja
Luis Royo, MALEFIC TIME APOCALYPSE, Nor-
ma, Barcelona, 2011. 39 desnuda Revista Gente, Argentina 1973. 47
Farruqo, La maja desnuda se enamora de
Goya, Córdoba, 2022. 33 Rodolfo Migliari, Blackest Night 4 (portada al-
Manuel Gutiérrez y Manuel Romero, Saturna-
lia, Cascaborra, Barcelona, 2022. 79 ternativa) DC, EEUU, 2009. 83
Farruqo, Muerte de la Duquesa de Alba, El
Economista, Madrid. 19 Rodolfo Migliari, Casa de América, Expocó-
Manuel Gutiérrez, Uno de los dos viejos co-
miendo sopa, Zaragoza, 2022. 63 mic, Madrid, 2008. 26
Fernando De Felipe, Nacido salvaje, ECC, Bar-
celona, 2021. 78 Rodrigo Zayas, El sueño de la razón produce
Manuel Romero, dedicatoria, Zaragoza, 2022.
22 monstruos. Bruce Wayne (Batman), La Coruña,
Fidel Martínez, Sarajevo pain Norma Editorial, 2021. 48
Barcelona, 2020. 80
Mariano Ramos y Manuel Ruiz, Asta su abuelo.
AMIBIL, Centro de Estudios Bilbilitanos, Cala- Sergio Bleda, dedicatoria, Valencia, 2022. 36
Forges, El coloso, Con ustedes... FORGES ‘82, tayud, 2014. 65
UVE, Barcelona, 1982. 55 Simón Bisley, Hulk / Wolverine: 6 hours, nº 4,
Marta Alonso, La caprichosa maja desnuda, Marvel, EEUU, 2002. 24
Forges, La maja vestida, Con ustedes... FOR- Valladolid, 2021. 42
GES ‘82, UVE, 1982, Barcelona. 41 sr. Plástiko, El sueño de la razón produce
Marta Martínez, Mujer con careta de ciervo, monstruos, Cádiz, 2021. 49
Forges, Los fusilamientos del 3 de mayo, Dia- Zaragoza, 2021. 37
rio 16, 1983. 71 Yves y Willy Groux y Roger Melliès, L’héroique
Max, Duelo de intelectuales El País, Babelia, chevauchée, SUPER AVENTURE Nº S1/5, Edi-
Fran Galán y El Torres, Goya, Lo sublime terri- Madrid, 22 de junio, 2019. 99 tions MONDIALES / DEL DUCA, Francia, 1951. 75
ble, Dibbuks, Madrid, 2018. 34 y 54
1 2 3 4
5 6 7 8
9 10 11 12
13
15 16
14
18
17
19
22
20 21
24
23
27
25 26
28 29
30
31
32
33
34
35
37
36
39
38
40
41 42
43 44
45 46
47
48 49
50 51
53
52
55
56
54
57
59
58
60 61
63
124
64
62
65
66
67 68 69
71
70
72
74 75
73 76
124
78
77
79 80 81
82 83 84
85 86 87 89
90 91
92
93
94
95
96
98
97
99 100
Fotografía: Ángel Pascual Gonzalo