SANA CONVIVENCIA
La sana convivencia es la que nos permite vivir desde los valores y desarrollarnos como
personas, pudiendo convivir con los otros, pese a las diferencias que puedan existir.
De igual modo, la sana convivencia es la que hace posible que nos expresemos con los
demás, dialoguemos, podamos resolver cualquier tipo de diferencia y trabajar.
A través de la sana convivencia damos a conocer cuáles son nuestros valores y
costumbres, pues, nuestro comportamiento en nuestra mejor carta de presentación.
Generalmente, la sana convivencia permite que vivamos sin necesidad de que exista la
violencia, sino que esta es suplantada por la solidaridad.
CÓMO CONSEGUIR UNA SANA CONVIVENCIA
Para conseguir una sana convivencia es importante contar con el respaldo de nuestra
educación familiar; sin embargo, siempre que lo deseemos, podemos cambiar nuestros
patrones de comportamiento y actuar conforme a una convivencia sana.
Por ejemplo, en los centros educativos, en la familia, y en muchos ámbitos, siempre será
esencial tener una sana convivencia.
En el caso de la sana convivencia escolar, por citar un ejemplo, sabemos que todos los
miembros que hacen vida en este espacio deben aprender a compartir con los demás, sin
importar los credos, las razas o las ideologías de las demás personas.
Así, la sana convivencia no debe comprenderse solo como la ausencia de violencia, sino
como una capacidad para convivir con los demás, de forma armónica y, para lograr esto,
es necesario el trabajo en equipo, una buena formación en valores y el trabajo
coordinado entre todos los agentes.
Valores necesarios para lograr una sana convivencia
Cada quien tiene un sistema de valores, eso es cierto, pero, por medio de la enseñanza y
la empatía, podemos aprender a respetar las creencias de los demás y aun así vivir en
sana convivencia.
Entre los valores más importantes para conseguir una sana convivencia, se destacan los
siguientes:
1. La buena moral
2. El respeto
3. La educación
4. La tolerancia
5. La libertad
6. La paz
7. La justicia
8. La solidaridad
9. La no discriminación
Ejercer estos valores de una forma equilibrada, puede ser útil para conseguir vivir en un
ambiente armónico, con una convivencia sana.
Características de una sana convivencia
Podemos notar que en un ambiente existe una sana convivencia debido a las
características que presentan estos entornos, tales como las siguientes:
Integración en los equipos: En lugar de la competitividad y el deseo de superar a los
demás, cuando hay un entorno con sana convivencia notamos con principal
característica que hay una cooperación y ningún equipo trabaja de forma aislada, sino
integrada, más bien para que los objetivos se cumplen, pues, su integración es porque
todos trabajan en pro de una misma meta.
Educación constructiva: Esto quiere decir que los individuos están formados para el
ejercicio de la paz y de la justicia, los cuales son pilares para su comportamiento, ya
que, de este modo, es que podemos hacer de los entornos un lugar mejor.
Interacciones sanas: En estos entornos con sana convivencia, también se observa entre
sus principales características que hay una integración de los conocimientos, que todos
interactúan y que no es una sola voz la que se erige, sino que las opiniones de todos son
tomadas en cuenta, de modo que la interacción es dinámica y saludable.
Comunicación efectiva: La comunicación en estos ambientes es asertiva, nadie guarda
silencio ni obedece imposiciones, sino que todos expresan, desde el respeto, lo que
piensan y sienten, sin hacer daño a los demás. Además del lenguaje verbal, también se
observa una buena comunicación gestual.
Participación de todos: Todos los miembros participan, sin dejar a los demás por fuera,
sino que todas las iniciativas son escuchadas y tomadas en cuenta.
Estas son las principales características de los entornos en los que prevalece la sana
convivencia con todos los que participan en dicho ambiente.