AMOR PROPIO
El amor propio es importante para vivir bien e influye en la forma en que nos
relacionamos con los demás, en la imagen que proyectamos, en la forma como
elijamos a las personas que comparten nuestra vida. Implica que podamos
enfrentarnos con mejores recursos a cualquier desafío y en el modo en que
hacemos frente a los problemas. En esta parte entra la AUTOESTIMA, es la
valoración, percepción o juicio positivo o negativo que una persona hace de sí
misma en función de la evaluación de sus pensamientos, sentimientos y
experiencias. La autoestima está relacionada con la auto imagen, que es el
concepto que se tiene de uno propio, y con la auto aceptación, que se trata del
reconocimiento propio de las cualidades y de los defectos.
La forma en que una persona se valora está influenciada en muchas ocasiones por
los agentes externos o el contexto en el que se encuentra el individuo, por ello
puede cambiar a lo largo del tiempo. En este sentido, la autoestima puede aumentar
o disminuir a partir de situaciones emocionales, familiares, sociales o laborales,
incluso, por nuestra auto crítica positiva o negativa. Cuando hablamos de amor
propio, nos referimos al grado de aceptación, respeto y consideración que sentimos
para con nosotros mismos.
Se trata de un concepto muy semejante al de la autoestima tenido como algo
esencial para la salud emocional y psicológica de los seres humanos. La autoestima
en el amor es la manera en la que te ves y el valor que te das a vos mismo. Esta
percepción personal abarca todos las carices de tu vida y estamos estrechamente
ligada a tu crecimiento personal.
Se me ocurrió hablar del amor propio desde mi perspectiva y creo que mucha gente
puede llegar a sentirse identificado/a: ¿Para qué existen los espejos? ¿Por qué hay
tantos en todos lados? ¿Y el de mí casa? ¿Cómo me ve? ¿Qué pasaría si no
estuvieran ahí?
Yo creo fríamente que recordarían las veces que me desvestí frente a ellos con cara
de asco, llorando, no gustándome para nada lo que estaba frente a mis ojos,
atormentada por toda esa gente mala que te hace creer que tenés que tener buen
físico para encajar, por todos esos estereotipos que la sociedad te obliga a buscar,
sin un tiempo para pensar en mí y recapacitar sobre mis impulsos o lo que estaba
haciendo sin poder frenarme.
Si mi espejo tuviera memoria se acordaría de todas las veces que me maquillé tanto
que lo único que logré fue convertirme en otra persona, me recordarían borracha,
tratando de mantenerme en pie y a su vez, aguantando un lago de lágrimas
guardadas dentro mío que no sabría si son de felicidad o de esa angustia acumulada
la cual no permito soltar nunca, que aguanto porque me hago la fuerte en momentos
de m... cuando no los tengo por qué aguantar. Me falta amor propio.
Desde algo tan sencillo como levantarme todos los días y afrontarme a la misma
rutina tan repetitiva y odiosa de siempre, hasta limpiarme las lágrimas en frente de
un espejo insignificante que no hace otra cosa que reflejar mi propia imagen.
Fueron tantas cosas que forcé en mi interior y tantas las emociones que indagué
por años sintiéndome cualquier cosa para mi corazón complicado y enredado en sí
mismo que yo creo que ni aunque me dieran un block de hojas podría nombrarlas
con lujo de detalles. Amarse a uno mismo no es fácil, eso lo sabemos todos.
No me quiero referir a cualquier escritor que agarra una hoja con un lápiz y
empieza, yo me estoy refiriendo a mí, quiero expresar y contar todo lo que me
costó llegar al lugar que estoy hoy y sobre todo lo que me falta para llegar donde
quiero. A veces interpreto a mi alma y a mi ser como una simple metáfora
constante, un botiquín de emociones como templo de mi cuerpo; por ejemplo,
cuando sabes que algo duele dentro tuyo que no lo podes sacar, que te afecta, seguís
concientizando todo aquello que muy dentro mío me está acuchillando, es amor.
El amor propio no es tener todo ese botiquín de tu alma todo organizadito, y
cruzarte con esos espejos en tu casa o en cualquier parte y estar súper contento con
lo que ves, no… el amor propio viene del fondo, de la conciencia, de la coherencia
y de la incoherencia también, eh. Viene de la transparencia, de la introspección, de
los vínculos sanos, del saber qué es lo que pasa dentro tuyo y el por qué de cada
de esas emociones que atravesás todos los días en tu rutina o en el desorden dentro
del orden, o incluso también de los ovarios de sentarse a escribir lo que realmente
sentís con vos misma para un trabajo del colegio.
¿Por qué es importante el amor propio?
El amor propio es esencial para nuestro bienestar emocional y físico. Cuando nos
amamos a nosotros mismos, nos sentimos más seguros, confiados y capaces de
enfrentar los desafíos de la vida. Además, el amor propio nos permite establecer
límites saludables en nuestras relaciones, tomar decisiones que nos beneficien y
evitar situaciones que nos perjudiquen.
¿Cómo cultivar el amor propio?
El amor propio no es algo que se logra de la noche a la mañana, es un proceso que
requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. Algunas formas de cultivar el amor propio
son:
• Practicar la autoaceptación y la autocompasión.
• Celebrar nuestras fortalezas y logros, por pequeños que sean.
• Cuidar nuestro cuerpo y mente, a través de una alimentación saludable,
ejercicio y meditación.
• Establecer límites saludables en nuestras relaciones.
• Priorizar nuestras necesidades y deseos.