Que es la comanda?
Antes de sobrevalorar nuestra memoria, es mejor ser humilde, no confiar tanto en ella y hacer uso de la comanda. E
un documento en el que se anota tanto lo que se pide, como el número de mesa y la fecha. Para que un restaurante
tenga fama y tronío, no sólo debe saber hacer platos suculentos, también tiene que saber servirlos en orden y a
tiempo. Esto se consigue, dominando el arte del “comandeo”, y este post os va a decir como se hace.
¿Como se toma?
Cuando tenemos a nuestros clientes sentados en la mesa, repartimos la carta y
les dejamos un tiempo para que maduren su decisión mientras que saborean un
aperitivo con sus bebidas. Es de vital importancia señores camareros, coger
nota DE BEBIDA y SERVIRLA antes de que llegue la comida a la mesa.
Después, con una sonrisa «profident», procedemos a tomar la comanda. En
primer lugar, hay que anotar la fecha. No es una cuestión menor, puede ser que
por «h» o por «b» todavía queden por algún sitio comandas de días anteriores
También es necesario apuntar el número exacto de comensales, así como
nuestro propio nombre. Al haber hecho nosotros la comanda somos los únicos
que podemos resolver el más que posible desmadre de la cocina. Es muy
práctico anotar los platos solicitados en el sentido contrario a las agujas del reloj
y asignar un número a cada cliente. De esa manera nos queda «clarinete» el
plato que corresponde a cada uno porque eso de regirse por el color de su pelo,
su aspecto físico o la ropa y encima anotarlo, queda peor que mal. Para facilitar
el trabajo en cocina, a la vez que anotamos los platos hay que separar
con una raya los primeros de los segundos y de los postres. Esto
también evita confusiones a la hora de presentarlos en la mesa.
Aunque es casi imposible llevar los postres antes que lo demás, lo de
llevar los segundos al principio o no cumplir la dichosa petición de la
ensalada «para compartir», es un error que como le pasa al que rompe
un espejo, puede suponer siete años de mala suerte.
Tras terminar la comanda, recogemos las cartas de cada comensal, y
pasamos la valiosa información a cocina.
¿Para qué sirve?
Sirve para llevar una organización de lo que han pedido los
clientes y no haya posibles confusiones. Los camareros toman al día
cientos de comandas, es imposible que se acuerden de todo lo que han
pedido los clientes, por eso las comandas son una herramienta de
apoyo.
En el caso de que un camarero no recuerde qué plato va a cada mesa, lo único que tiene que hacer es revisar la
comanda ya que ahí tiene todo, el número de mesa y lo pedidos correspondientes.
Sirve para mantener un mayor control de todos los pedidos, saber qué mesas ya han sido atendidas y cuáles no. Sin
duda el tomar comandas ayuda a que haya una mejor comunicación entre todo el personal del restaurante, y por
tanto todos sean más eficientes.