0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas8 páginas

Nacimiento del Mesías en Belén

El ángel Gabriel anuncia a María que concebirá y dará a luz a Jesús, el Mesías profetizado. María acepta la voluntad de Dios. José y María viajan a Belén para el censo imperial pero no encuentran posada, por lo que se refugian en una cueva donde nace Jesús, cumpliendo las profecías.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
13 vistas8 páginas

Nacimiento del Mesías en Belén

El ángel Gabriel anuncia a María que concebirá y dará a luz a Jesús, el Mesías profetizado. María acepta la voluntad de Dios. José y María viajan a Belén para el censo imperial pero no encuentran posada, por lo que se refugian en una cueva donde nace Jesús, cumpliendo las profecías.
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PRIMER CUADRO

Narrador: En tiempos de Herodes, envió Dios al angel Gabriel a


Nazareth, a visitar a una virgen desposada con un varón de la Casa de
David, llamado José. El nombre de la Virgen era María, y el Arcángel la
saludo diciendo:
Arcángel: Dios te salve María. Llena eres de gracia. ( María observa
asombrada). El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las
mujeres. Oh, María, no temas, porque has hallado gracia a los ojos de
Dios. Sábete que has de concebir en tu seno, y darás a luz a un hijo, a
quien pondrás por nombre Jesús. Este será grande, y será llamado hijo
del Altísimo, al cual el Señor Dios dará el trono de David, y reinará en la
casa de Jacob eternamente y su reino no tendrá fin.
María: ¿Y cómo ha de ser eso? Pues yo no conozco varón alguno
(acercándose)
Arcángel: El Espíritu Santo descenderá sobre ti y la virtud del Altísimo
te cubrirá con su sombra, por eso el fruto santo que de ti nacerá será
llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu prima Isabel, que en su vejez ha
concebido también un hijo, porque para Dios no hay nada imposible.
María: (arrodillándose) He aquí la esclava del Señor, hágase en mí
según tu palabra.
Narrador: Por aquellos días en que iba a nacer Jesús, el gobierno dio
una orden de registrarse, es decir, empadronarse en el lugar de origen
de su tribu. María y José, en cumplimiento de las órdenes, salieron de
viaje hacia Belén, ciudad de David de donde era la familia de José.
Escena .1
Narrador: En esa noche maravillosa en la que vamos a situarnos,
viajando con el pensamiento hasta Judea.
JACINTO: ¡Qué claras se ven las estrellas esta noche!
LUPITA : Tienes razón, siento que esta noche no es como todas,
tiempo después de meterse el sol, el campo aún estaba iluminado como si
fuese de día.
Pastores(niños): ¡Es cierto, es cierto!
Nestor: ¡Qué cierto, ni que nada! Ustedes están siempre viendo
visiones. Yo lo único raro que he visto es que a mi botella se le acabó el
vino desde antes del mediodía, y no se quién habrá sido.
JACINTO: Ya empiezas con tus reclamaciones infundadas.
Nestor: ¡Sí, ya sé! Fuiste tú, jacinto
jacinto: Yo no he tocado tu vino, y no vengas a levantarme falsos.
Nestor: Tú me devuelves mi vino.
jacinto: Cállate, que yo te vi robar el borrego de doña lupe y luego
esconderte.
Nestor: Eso no es cierto.
lupita: A callar ¿es que no pueden estar juntos sin dejar de pelear?
jacinto: ya pues…[Link] cierto lo que digo. Esta noche tiene algo
especial, yo creo que se acerca el cumplimiento de las profecías.
Pastores(niños): ¿Qué dicen las profecías?
lupita: Que nacerá el Redentor.
Jacinto: Que ha de venir el Pastor a su pueblo.
lupita: ¿Cómo será el Mesías?
chonita: Un guerrero fuerte y valeroso, ¿Sino,cómo podría salvar a
nuestro pueblo?
jacinto: Será un rey muy poderoso
lupita: Están equivocados, será más que un guerrero, más que un rey.
Nestor: Sigan soñando, crédulos. ¿Cómo puede un judío ser más
grande que el César? Están locos.
jacinto: Tú eres un descreído. Eres irritable.
chonita: Que el abuelo nos cuente algo de las profecías.
abuelo: Bien, todos saben que nuestros padres y los padres de
nuestros padres, desde todos los tiempos han esperado que vendrá un
Mesías. Los profetas hablaron de El, diciendo que será la esperanza de
las naciones. El Profeta Isaías dijo que nacerá de una virgen, y se
llamará Emmanuel, que quiere decir, «Dios entre nosotros».
Pastores(niños): ¿Dios entre nosotros?
jacinto: El profeta Malaquías dijo que los reyes vendrán a tributarle
honores y presentes a su cuna.
lupita: Sí los reyes le tributarán honores, será más que un rey.
chonita: El Profeta Jeremías anunció lo que en ese tiempo sucederá:
que verán los ciegos, oirán los sordos, andarán los cojos, y hablarán los
mudos.
abuelo: Y Zacarías nos dijo que el Mesías será llamado el Príncipe de
la Paz.
lupita: Bueno, a todo esto, ¿dónde nacerá el Redentor?
abuelo: Oigan lo que dijo Malaquías: «Y tu Belén, no eres la menor de
las ciudades de Judá, puesto que de ti ha de salir el que ha de
gobernar a mi pueblo».
Todos: En Belén
chonita: Aquí mismo.
lupita: ¡Qué maravilla! La verdad del Señor se nos ha revelado por
medio de sus profetas, ahora entendemos claro.
Nestor: Como cuento está muy bien; pero todos los profetas han
esperado al Mesías, y se han muerto sin verlo. Yo creo que nunca va a
venir.
jacinto: Tú no crees en nada. ¿no te escandalizas de tu conducta?
Néstor: Escandalizarme, ¿yo? No seas bobo, yo no escandalizo con
nada…lo oyes, con nada…
lupita: ¿Cuándo vendrá el Mesías?
abuelo: Hay un modo de saberlo. El Angel Gabriel se le apareció un
día al Profeta Daniel y le dijo que esto sucedería setenta semanas de
años después de reconstruir Jerusalén.
Pastores(niños): ¡Setenta semanas!
Lupita: Pues entonces ya es tiempo de que venga, el tiempo se ha
cumplido, y si las profecías son ciertas, hay que esperarlo en estos
días.

(Se oyen mugidos, mm…mmm…mmm…)( el diablo deja salir a los


borreguitos)

chonita: jacinto correle, que se salieron los borregos


jacinto: Vamos a recogerlo (se van todos, Néstor no quiere).
,Vamos Néstor, no te quedes ahí.
SEGUNDO CUADRO
Néstor: Yo estoy muy bien aquí. Vayan ustedes. Qué cómodo es
descansar, no preocuparse por nada. Tener tranquilidad…calma…(El
diablo se le aparece por atrás. Suspenso…se asusta Néstor).
Satanás: No te asustes, no te asustes ni te espantes, ¿Qué daño te
puedo causar?… y menos a ti. Los demás se fueron, tú si que sabes
tomarle sabor a la vida.
Néstor: Sí, sí, pero no te acerques tanto.( haciendo señas con las
manos)
Satanás: Los demás trabajan, tú no tienes que hacerlo, puesto que
descansas. Los otros sufren, tú sabes gozar. Oye, tus compañeros
creen una serie de patrañas que no son más que mentiras viejas. Sí de
viejas, y de viejas,( se rie )Tú mi buen amigo, sí que tienes sentido
práctico.
Néstor: Eso me han dicho, que soy vivillo desde chiquillo.
Satanás: ¿Vivillo? (aparte) Muy pronto vas a ser muertillo. (pausa)
¿Qué es eso de noche estrellada y prodigiosa? El Mesías que viene…
(se retuerce). Ja, ja, ja…No crees en eso, ¿verdad?
Néstor: Claro que no. Ciertamente ellos son un poco tontos, pero
buenos compañeros.
Satanás: Y a propósito, ¿cómo te llamas, camarada?
Néstor: Me llamo Néstor, y tú ¿quién eres?¿por que tan colorau como
jitomate?
Satanás: No has de creer que soy el diablo?
Néstor: Ja, ja, ja, y aunque lo fueras.
Satanás: Pues..sí lo soy, mira mis cuernos.
Néstor: Pues eso no es exclusivo del diablo. También algunos
animales tienen cuernos.
Satanás: Mira mi cola, mira mi cara, ¿no te asusta?
Néstor: ¿Asustarme?Me das risa. Mira, a lo más… que puede ser, tal
vez un pobre diablo.
Satanás(furioso): Un pobre diablo. Maldito pastor horrendo. ¿Ah sí?
(lo persigue dándole de coletazos)
Néstor: (grita de dolor y se retuerce) Ay, quemas como demonio.
Satanás: Bueno, hagamos las paces definitivamente y un pacto
también. Tú eres más listo que tus compañeros, eres joven y debes
disfrutar la vida, yo te daré dinero a manos llenas si me haces un favor.
Néstor: ¿Y cuál es ese favor?
Satanás: Oh, es muy fácil. Sólo tienes que convencer a tus
compañeros de que todas esas mentiras del Salvador son eso, puras
mentiras (le enseña una bolsa de dinero).
Néstor: (recibiendo la bolsa) Vaya, vaya! Eso no es ningún problema.
No es tan feo el diablo como lo pintan.
Satanás: Bien..amigos!..Hasta la muerte! (sale)
Néstor: Hasta la muerte…dinero, dinero [Link] dinero!
( jugando con las manos) Todo lo que voy a hacer con este dinero
(levantando la bolsa) (Entra jacinto y Nestor trata de esconder la
bolsa) (Entran todos los demás pastores).
jacinto: Néstor, por qué eres así de grosero con nosotros? Por qué
eres tan envidioso, tan rebelde? Por qué no quieres la paz?
Néstor: ¿Por qué? Porque ustedes hacen el centro de su vida a lo
religioso, a lo incomprensible. Y a mi eso, eso me da mucha hueeeeva
jacinto: Y eso, ¿Qué tiene de malo? Yo diría por el contraio, que eso
es lo justo, lo cierto. En fin, no peleemos y sentémonos a disfrutar de
esta maravillosa noche.
Nestor: yo digo que no debemos perder el tiempo con esas cosas,..
son puros cuentos,.. como la llorona
Lupita: si tuuu puros cuentos,… por eso no quisiste ir por los borregos
por que estaba oscuro miedoso
Nestor: miedoso yoo, puros cuernos…lo que pasa es que los estaba
cuidando desdes aca
Jacinto: bueno bueno aiga sido como aiga sido, vamos a cenar

TERCER CUADRO
Narrador: Volvamos a José y María, que habían salido de viaje hacia
Belén a registrarse. Como estaban bastante lejos llegaron de noche a
Belén y a encontrar llenos todos los lugares de hospedaje, se vieron
obligados a pedir posada de casa en casa.
San José: (dirigiéndose a los niños y caminando frente a ellos,
cantando) En el nombre del cielo, os pido posada, pues no puede
andar mi esposa amada.
publico: Aquí no es mesón, sigan adelante, yo no puedo abrir, no sea
algún tunante.
San José: No seas inhumano, tennos caridad, que el Dios de los
Cielos, te lo premiará.
publico: Ya se pueden ir y no molestar, porque si me enfado , los voy a
apalear,
San José: Venimos rendidos desde Nazareth, yo soy carpintero, de
nombre José.
publico: No me importa el nombre, déjenme dormir, pues que ya les
digo, que no hemos de abrir.
San José: Posada te pide, amado casero, por sólo una noche, la Reina
del Cielo.
publico: Pues si es una reina quien lo solicita, ¿cómo es que de noche
anda tan solita?
San José: Mi esposa es María, es Reina del Cielo, y madre va a ser
del divino verbo

(Todos se dirigen al pesebre cantando)

Narrador: Nadie quiere abrir ni dejarlos entrar en su casa, todos les


dicen que no tienen lugar para ellos. Entonces, María y José, tristes,
cansados y con frío, reciben posada en una pequeña cueva. Ahí, antes
de salir el sol, en la oscuridad y silencio de la noche, El Niño Jesús
nace de la Virgen María.
Ella toma al Niño Jesús en sus brazos, con que alegría lo mira, lo besa
por primera vez, le habla.

Vamos todos a unirnos a este arrullo cantando.

Narrador: Volvamos ahora con los pastores que ciudan sus rebaños,
algunos están durmiendo muy cansados. Como Dios ama intensamente
a los pobres, quiere que sean ellos los primeros en conocerlo. Y de
pronto, un ángel del Señor aparece junto a ellos para darles la Buena
Nueva.
Pastores(niño): ¡Un ángel, un ángel! Miren allá ¡qué hermosura!
lupita: ¡Qué lindo, lleno de luz!
chonita: ¡Qué maravilla!
Angel: «Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de
buena voluntad». No tengan miedo, porque yo vengo a anunciarles una
buena nueva que será motivo de mucha alegría para todo el pueblo.
abuelo: que que dijooo..
jacinto: Dice que no tenemos nada que temer.
chonita: Y nos trae una buena nueva de grandísimo gozo
Angel: Que os ha nacido en la ciudad de David, el Salvador, el Cristo,
el Señor nuestro.
jacinto Oigan hermanos,(dirigiéndose al publico) que ha nacido el
Salvador, el Mesías, el Esperado. Angel del Señor, danos una señal
para conocerlo.
Angel: Os servirá de señal que hallareís al niño envuelto en pañales y
reclinado en un pesebre.
lupita: La mano de Dios ha encendido la noche. La luz viene de muy
alto.
jacinto: Es el Niño que ha encendido los luceros.
chonita: Creo en el Salvador, creo en el Niño Jesús.
Nestor: Me arrepiento de haber sido descreído. Perdóname, Señor mío
y Dios mío. Yo en mi ceguera e incredulidad me alejé de mis hermanos,
yo que pequé contra el cielo y contra ti, yo que fui soberbio, te pido
perdón.
angel: Esa estrella les estára indicando el camino al pesebre
jacinto: Es una estrella grande y luminosa, sigámosla.
lupita: camina., Camina la estrella, camina hacia Belén.
nestor: Es verdad, pongámonos en marcha nosotros tambien
chonita: Sí, yo quiero ver, yo quiero tocar, yo quiero cargar en mis
brazos al niño Jesús.
jacinto: Es increíble, y sin embargo, ¡es cierto! Vamos a Belén, vamos
a ver ese suceso prodigioso que nos ha anunciado el ángel.
Nestor: Y no volvamos a permitir la duda en nuestros corazones.
abuelo: ¡Es increíble!
Pastores(niños): Vamos pastores, vamos.

Narrador: Como el niño Jesús vino para todos los hombres, los ricos y
los pobres, para los que saben mucho y para los que no saben nada,
quiere que tres hombres sabios de pueblos lejanos, vengan a
conocerlo. La estrella más grande les sirve de señal.

Al llegar ahí los hombres sabios quedaron maravillados diciendo


«Demos gracias a Dios, que ha querido venir a nacer, a vivir, y a morir
entre nosotros (se arrodillan) Melchor, trae oro, pues que menos puede
dar al rey del mundo; Gaspar trae incienso para alabar al rey de los
cielos; Baltazar trae mirra, porque el Niño Dios también es hombre.

Y ahí quedan la Virgen, San José y el Niño, rodeados de pastores y


hombres sabios.

Canto Final.

También podría gustarte