RX ABDOMEN
La radiografía de abdomen tiene escasa utilidad en patología
abdominal aguda, con excepción de la localización de catéteres
abdominales.
Se ha demostrado que el rendimiento diagnóstico de la radiografía de
abdomen es de alrededor del 10%, con importantes variaciones,
dependiendo del signo o la patología considerados.
Por otro lado, una radiografía de abdomen patológica, no proporciona un
diagnóstico concluyente en la mayoría de los pacientes.
En general, la radiografía de abdomen no evita otras técnicas de
imagen. Aun cuando se pueda establecer un diagnóstico, la indicación
de exámenes con otros métodos es necesaria para para: delimitar la
extensión de la alteración, identificar su etiología, planificar el tratamiento
o disponer de una imagen basal para evaluar la respuesta terapéutica.
Finalmente, el cambio en el manejo clínico de los pacientes inducido por
la radiografía de abdomen se sitúa por debajo del 10 %
Por todo lo expuesto, no sorprende que se recomiende a reducir su
empleo e indicarla sólo cuando no vaya a modificar el manejo clínico del
paciente.
recomienda realizar una radiografía de abdomen ante la sospecha
de:
Perforación u oclusión intestinal,
Ingestión de cuerpo extraño
Dolor abdominal moderado o grave inespecífico
Seguimiento de litiasis de la vía urinaria.
Sistemática de lectura o protocolo para un Rx
1er paso. Identificación del paciente.
2do paso. Evalúa el aspecto general y calidad de la imagen.
3er paso. Reconoce la anatomía radiológica normal.
4to paso. Busca los signos radiológicos de patología.
Primer paso: Identificación del paciente
Antes de evaluar las imágenes, es de buena práctica que revises los
datos filiatorios del paciente. Recuerda las 5 preguntas.
Las 5 preguntas
¿Quién?
¿Que?
¿Cuándo?
¿Dónde?
¿Porqué?
Segundo paso: Aspecto general
Antes de analizar las características técnicas a revisar en una radiografía
de abdomen, quiero establecer por qué se debería indicar sólo la
radiografía de abdomen PA en decúbito supino.
La “serie abdominal”
Para evaluar radiológicamente a un paciente con dolor agudo se indicaba
la “serie abdominal”.
La serie incluye:
Una radiografía de abdomen en decúbito supino, es la
proyección básica.
Una radiografía de abdomen de pie. En el paciente en mal
estado general se puede reemplazar por una radiografía en
decúbito lateral con rayo horizontal. Aporta información sobre
niveles hidroaéreos.
Una radiografía de tórax de pie, en el paciente con cuadro
clínico de abdomen agudo. es la incidencia más sensible para el
neumoperitoneo. Además, permite identificar patología del tórax
(por ej. neumonía) que a veces puede presentarse como dolor
abdominal.
Radiografía de abdomen - Posiciones y Proyecciones.
Se ha establecido que, en general, la proyección en decúbito supino rara
vez cambiaba el manejo del paciente. Por esta razón, se aconseja que el
protocolo de examen en el paciente con abdomen agudo incluya
sólo la radiografía AP de abdomen en decúbito supino
radiografía de tórax PA de pie.
Posición
El paciente se acuesta boca arriba (en decúbito supino). El haz de rayos
X incide por la superficie anterior (anteroposterior).
En la radiografía de abdomen deben visualizarse:
Las paredes laterales del abdomen.
Las ramas iliopubianas en la parte inferior.
Si es posible, el diafragma en el sector superior.
Como en todas las regiones, debes verificar que el paciente no esté
rotado. Comprueba la simetría de las costillas inferiores, las crestas
ilíacas y los agujeros obturadores.
Inspiración
La radiografía debe tomarse en máxima inspiración sostenida. Constata
que las imágenes no se vean borrosas a causa de los movimientos
respiratorios.
Exposición
La exposición deberá adecuarse según el hábito constitucional del
paciente y la modalidad del método de examen (analógica vs. digital).
Siempre que sea posible, la mili amperaje debe manipularse para
garantizar una densidad de imagen adecuada y un contraste de imagen
adecuado.
Rx de abdomen AP en posición de pie.
Tercer paso: Anatomía Radiológica
En una radiografía de abdomen de buena calidad podrás identificar las 5
densidades radiológicas básicas. Es fundamental reconocer la
localización del aire y las interfases de tejido adiposo que permiten
delinear a los órganos sólidos.
Los objetos de densidad metálica serán siempre extrínsecos. Recuerda
que una de las principales indicaciones de la radiografía de abdomen es
la de comprobar la correcta localización de sondas y otros
dispositivos médicos. La evolución de un cuerpo extraño radiopaco
ingerido por un paciente pediátrico es otro ejemplo de la indicación de
este examen..
La mnemotecnia: ABDO-X
A. / Aire (dónde debería y no debería estar)
B/ Intestino: posición, tamaño y espesor de la pared.
D.. / Estructuras densas (radiopacas), calcificaciones y huesos.
O Órganos y partes blandas
X. Objetos y dispositivos extrínsecos.
Aire (dónde debería y no debería estar)
Se refiere a la evaluación de la presencia y distribución del aire en el
abdomen que debería encontrase siempre en el interior del tubo
digestivo.
El aire radiolúcido dentro del intestino forma un contraste natural con las
partes blandas circundantes.
Si las asas intestinales contienen material líquido o semisólido, el
intestino será indistinguible de su entorno.
La distribución normal del aire en la luz del tubo digestivo configura
un patrón aéreo característico:
Estómago
Debajo de la hemidiafragma izquierda.
A veces se ve sólo un pequeño volumen de aire en el
techo.
Intestino delgado
Disposición predominantemente central.
Diámetro menor de 3 cm.
Los pliegues de la mucosa (válvulas conniventes)
atraviesan todo el diámetro de la luz.
Intestino grueso
Distribución periférica.
Diámetro menos de 6 cm en el colon, hasta 9 cm en
ciego y sigma.
Posición fija lateralmente del colon ascendente y
descendente.
Posición variable del colon transverso y el sigmoide.
El contenido propio(heces) muestra aspecto moteado.
B. / Intestino: posición, tamaño y espesor de la pared.
El estómago, el intestino delgado y el intestino grueso pueden
diferenciarse en una radiografía abdominal.
Por lo general, el estómago tiene paredes gruesas y se encuentra en el
cuadrante superior izquierdo. En pacientes internados, debes buscar el
extremo de una sonda nasogástrica.
Para diferenciar el intestino delgado del intestino grueso puedes usar
estas características:
Las asas de intestino delgado por lo general se disponen en el
centro del abdomen. Generalmente contiene un pequeño
volumen de aire. Las válvulas conniventes se ven como pliegues
que recorren todo el diámetro del lumen.
El intestino grueso se encuentra en la periferia,. Generalmente
contiene parte de aire y parte de materia fecal.
Para recordarlo más fácilmente, aplica la “regla 3/6/9”
En términos generales, el intestino delgado debe medir menos de 3 cm,
el intestino grueso menos de 6 cm y el ciego y el colon sigmoide deben
medir menos de 9 cm.
Un diámetro mayor del mencionado en cualquiera de estos
segmentos es signo de dilatación de asas intestinales. Las
principales causas son el íleo mecánico y el íleo adinámico.
D. / Estructuras densas (radiopacas), calcificaciones y huesos.
En una radiografía de abdomen se pueden identificar varias estructuras
óseas. Evalúa cada una como lo harías en cualquier otra radiografía.
Podrás visualizar los cuerpos de las vértebras dorsales inferiores, todos
los cuerpos lumbares, sacros, los huesos ilíacos, ambos fémures
proximales y las costillas más distales.
Evalúa en cada segmento óseo: la cortical ósea, la densidad, el
patrón trabecular, las áreas de lisis o esclerosis, si las hubiera.
Otras imágenes de densidad cálcica pueden estar presentes y suelen
proporcionar una pista sobre la causa de los síntomas y signos del
paciente (ver Semiología Radiológica).
O. Órganos sólidos y partes blandas
La radiografía de abdomen no es un buen método para evaluar los
órganos sólidos debido a la escasa diferencia de densidad de los
tejidos blandos.
Sólo se puede identificar el contorno de los órganos sólidos cuándo están
rodeados por la grasa intraabdominal, de menor densidad radiológica.
Busca el contorno del hígado, los riñones y el bazo en la parte
superior del abdomen.
El hígado en el cuadrante superior derecho.
El bazo en el cuadrante superior izquierdo.
Los músculos psoas se ven como triángulos simétricos a ambos
lados de la columna lumbar, más estrechos en la transición
toraco <abdominal, más anchos en la cavidad pelviana.
Los riñones se ubican por fuera de los músculos psoas. A veces
sólo se visualiza su polo inferior.
Los tejidos blandos que se encuentran fuera de la cavidad abdominal,
como las bases pulmonares y las regiones inguinales, también
deben evaluarse con cuidado, ya que pueden contener hallazgos
anormales que podrían explicar los síntomas abdominales.
X Objetos y dispositivos extrínsecos.
En una radiografía de abdomen se pueden ver numerosos tipos
diferentes de cuerpos extraños y dispositivos, tanto médicos como no
médicos.
Busca específicamente en la radiografía una densidad anormal
(calcio o metal) y procura determinar qué representa.
Identifica cualquier artefacto o cuerpo extraño en la radiografía.
Correlaciona el hallazgo con la historia clínica del paciente, o
busca los datos en la orden médica, que te ayuden a identificar
el objeto.
Trata de localizar el objeto en la pared abdominal o dentro de la
cavidad abdominal.
La ropa y la joyería se reconocen con facilidad, algunos
ejemplos son:
Piercing del ombligo / pezón
Metal de la ropa, por ejemplo, anillos de metal,
cuentas, lentejuelas
Objetos de metal en los bolsillos de la camisa o el
pantalón: teléfono celular, llaves del auto, encendedor,
bolígrafo.
Remeras estampadas.
Resultado de iatrogenia (oblitos) o accidentes (por ingestión,
etc.).
PATOLOGIA QUE SE PUEDE VISUALIZAR EN UNA RADIOGRAFIA DE
ABDOMEN SIMPLE
Los hallazgos anormales incluyen:
Masas abdominales.
Acumulación de líquido en el abdomen.
Ciertos tipos de cálculos biliares.
Objeto extraño en los intestinos.
Perforación del estómago o de los intestinos.
Lesión del tejido abdominal.
Obstrucción intestinal.
Cálculos renales.