Prof.
Divian Lucero Rafael Soto
Dictado- Segundo grado
Fecha: 02/10/23 al 06/10/23
Las ranitas
Una mañana húmeda y soleada, un grupo de
verdes y dicharacheras ranitas salió al bosque a
dar un paseo. Eran cinco ranas muy amigas que,
como siempre que se juntaban, iban croando y
dando brincos para divertirse.
Desafortunadamente, lo que prometía ser una alegre jornada se truncó cuando
dos de ellas calcularon mal el salto y cayeron a un tenebroso pozo.
Las otras tres corrieron a asomarse al borde del agujero y se miraron
compungidas. La más grande exclamó horrorizada:
– ¡Oh, no! ¡Nuestras amigas están perdidas, no tienen salvación!
Negando con la cabeza empezó a gritarles:
– ¡Os habéis caído en un pozo muy hondo! ¡No podemos ayudaros y no intentéis
salir porque es imposible!
Las dos ranitas miraron hacia arriba desesperadas ¡Querían salir de ese oscuro
túnel vertical a toda costa! Empezaron a saltar sin descanso probando de todas
las maneras posibles, pero la distancia hacia la luz era demasiado grande y ellas
demasiado pequeñitas.
Otra de las ranas que las observaba desde la boca del pozo, en vez de animarlas,
se unió a su compañera.
– ¡Es inútil que malgastéis vuestras fuerzas! ¡Este pozo es tremendamente
profundo!
Prof. Divian Lucero Rafael Soto
Dictado- Segundo grado
Fecha: 02/10/23 al 06/10/23
Las pobres ranitas continuaron intentándolo pero o no llegaban o se daban de
bruces contra las resbaladizas paredes cubiertas de musgo.
La tercera rana también insistió:
– ¡Dejadlo ya! ¡Dejad de saltar! ¿No veis que vais a haceros daño?
Las tres hacían aspavientos con las patas y chillaban todo lo que podían para
convencerlas de fracasarían en el intento. Finalmente, una de las dos ranitas del
pozo se convenció de que tenían razón y decidió rendirse; caminó unos pasos,
se acurrucó en una esquina y se abandonó a su suerte.
La otra, en cambio, continuó luchando como una jabata por salir a la superficie.
Estaba sudorosa y agotada pero ni de broma pensaba resignarse.
En vez de eso, paró unos segundos para recobrar fuerzas y concentrarse en su
objetivo. Cuando se sintió preparada, aspiró todo el aire que pudo, cogió carrerilla
y se impulsó como si fuera una saltadora olímpica. El brinco fue tan rápido y
exacto, que lo consiguió ¡Cayó sobre la hierba sana y salva!
Una vez afuera su corazón seguía latiendo a mil por hora y casi no podía respirar
a causa del tremendo esfuerzo que había hecho. Sus amigas le abanicaron con
unas hojas y poco a poco se fue relajando hasta que recuperó la tranquilidad y
se acostumbró a la cegadora luz del sol. Cuando vieron que ya podía hablar, una
de las tres ranas le dijo:
– ¡Es increíble que hayas podido salir a pesar de que os gritábamos que era una
misión imposible!
Ella, muy asombrada, le contestó:
– ¿Estabais diciendo que no lo intentáramos?
Prof. Divian Lucero Rafael Soto
Dictado- Segundo grado
Fecha: 02/10/23 al 06/10/23
– ¡Sí, claro! Nos parecía que jamás lo conseguiríais y queríamos evitaros el mal
trago de fracasar.
La rana suspiró.
– ¡Uf! ¡Pues menos mal que como estoy un poco sorda no entendía nada! Todo
lo contrario ¡Os veía agitar las manos y pensaba que nos estabais animando a
seguir!
Gracias a su sordera la rana no escuchó las palabras de desaliento y luchó sin
descanso por salvar su vida hasta que lo logró.
La otra ranita, que sí se había rendido, vio el triunfo de su amiga y volvió a
recuperar la confianza en sí misma. Se puso en pie, se armó de coraje y también
aspiró una gran bocanada de aire; después, con una potencia más propia de un
puma, se propulsó dando un salto espectacular que remató con una doble
voltereta.
Sus cuatro amigas la vieron salir del pozo como un cohete y se quedaron
pasmadas cuando cayó a sus pies. La reanimaron igual que a su compañera y
cuando se encontró bien, se marcharon a sus casas croando y dando brincos
como siempre.
Moraleja: Muchas veces dejamos de creer en nosotros mismos, dejamos de
creer que somos capaces de hacer cosas, porque los demás nos desaniman.
Confía siempre en tus capacidades y lucha por tus sueños. Casi nada es
imposible si pones en ello todo tu corazón.
ACTIVIDAD
1. ¿Qué pasó con la primera ranita que saltó del pozo?
2. ¿Qué hizo la segunda ranita al ver el triunfo de su amiga?
3. ¿Qué aprendiste de esta historia?