COMENTARIO PAPEL DE LOS SINDICATOS EN EL MUNDO GLOBALIZADO
Históricamente, la organización de la clase obrera en los sindicatos se daba de forma masiva.
Trabajadores y trabajadoras se agrupaban para defender sus inetreses, seguridad laboral,
tiempos de descanso, reivindicaciones salariales… Sin embargo, en las últimas décadas las
luchas han ido menguando o siendo cada vez menos ambiciosas.
En los útlimos años, la afiliación a los sindicatos también ha disminuido, si nos fijamos en la
evolución de los sindicatos en las últimas décadas podemos observar que la tendencia era
ascendente. En el año 2000 en España habia dos millones de afiliados, cifra que ha ido
creciendo hasta 2008, fecha la cual la sindicación empezo a descender significativamente.
La evidente precarización del mercado laboral español a partir de la crisis de 2008 en el trabajo
temporal, empleos a tiempo parcial y la segmentacion del mercado deberia suponer, una
unión de los trabajadores y la población activa con la finalidad de revertir esto. Pero, la
realidad es que se observa que la bajada de la afiliación sindical en los últimos años ha llegado
a ser de mínimos históricos.
Para explicar el debilitamiento del poder sindical podemos hacer referencia a factores
externos a los sindicatos como la globalizacion, el neoliberalismo, la crisis de la izquierda, la
falta de alternativas al sistema capitalista, los cambios en los modelos de produccion, etrc.
Estos factores son facilmente percibidos por todos, pero la capacidad de cambiarlas no está al
alcance de nadie y mucho menos de los sindicatos. Ademas, las reformas laborales casi han
acabado con el diálogo social y se ha evidenciado que ni han frenado la perdida salarial directa
ni han conseguido incrementar los ingresos indirectos. Por el contrario, han ayudado a
aumentar el riesgo de pobreza de la clase obrera y la desigualdad social entre ciudadanos. Este
hecho, al menos en parte, explicaría las distancias ideológico-materiales (baja afiliación),
emocionales (dudas) y de acción que mantiene con los trabajadores y trabajadoras.
La afiliación sindical crece cuando estos son percibidos como instrumentos útiles para mejorar
las condiciones de la clase obrera, cuando disminuye como ha ocurrido en los últimos años es
porque los sindicatos no han sabido estar a la altura de las exigencias.
Elevados niveles de paro y, sobre todo, de trabajo temporal han generado una fuerte
segmentación del mercado laboral, causando así problemas especialmente graves a los
sindicatos.
El aumento de la precariedad laboral español a partir de la crisis economica del año 2008, ha
supuesto incertidumbre e inseguridad a los trabajadores que se enfrentan a contratos
temporales encadenados, con poca proteccion y a convertirse en asalariados cuyo sueldo no es
suficiente para costearse la vida. Pero, además, como ya hemos comentado, esta precariedad
ha implicado una bajada en la tasa de afiliacion sindical, ya que la imposibilidad de encontrar
un contrato permanente o un trabajo bien pagado, supones que sus intenciones de querer
participar del movimiento obrero, en la vida de la empresa, en las relaciones con los
compañeros o en cambiar las condiciones laborales disminuyan cada vez mas. La precariedad
en el mercado laboral de nuestro pais trae consigo la indefension de los trabajadores, que no
ven los movimientos obreros como algo que les pertenezca, ya que su perfil de asalariado no
casa con el que tradicionalmente se relaciona al afiliado sincial. Se ha roto con la cultura de la
lucha obrera, para dar paso a trabajadores precarios que luchan por un contarto que dure mas
de un mes y que les permita costearse la vida. Al contrario de lo que se podría esperar, la
precariedad no trae consigo un aumento de la unión entre la clase obrera, sino que, con el
crecimiento de la inseguridad laboral, disminuye la afiliacion sindical, principal indicador de la
union y lucha colectiva de trabajadores.
Tambien podríamos decir que la temporalidad, contratos encadenados de tipo temporal,
indicen negativamente en la decision de que un trabajador forme parte de un sindicato. Todo
esto conlleva además la disminución de conflictos y enfrentamientos entre trabajadores y
empresas, ya que la incertidumbre de si van a continuar o no tras la finalizacion de su contrato
hace que estos no se vinculen con la empresa, no se involucren con sus compañeros ni con la
busqueda de mejorar sus condiciones, lo que deriva en una indefension de los trabajadores
temporales ante la empresa.
Son los sindicatos los que deben adaptarse a la nueva coyuntura del mercado laboral español,
entendiendo que el modelo anterior a la crisis, donde reinaba el contrato estandar, ha
terminado para dejar una situación precaria y ambigua donde los trabajadores necesitan ser
representados. Sería interesante que el sindicalismo español tratase de buscar afliados en los
nuevos perfiles de poblacion activa ya que estos son los que se mueven en un mercado laboral
mas marginal y precario. En definitiva, los sindicatos deben asumir su papel como
interlocutores sociales entre los trabajadores mas precarios del mercado laboral, las empresas
y el gobierno. Para ello, es importante que los sindicatos vuelvan a los centros de trabajo,
como estaban en las fábricas, ahora deberán estar en todas las nuevas modalidades de
trabajo. Mostrar su presencia a la clase obrera, a todos esos trabajadores que sienten
indefensión e inseguridad, para revertir la relacion entre precariedad y afiliacion sindical y lo
más interesante, lograr mejores condiciones en este mercado laboral deficiente.
Por otra parte y en relación con la precariedad y la baja afiliación, los sindicatos deben de
aprovechar al máximo el crédito de horas mensuales retriubuidas para el adecuado ejercicio
de las funciones representativas. Este crédito horario mensual se regula en el art. 68 e) del
Estatuto de los Trabajadores. Dicho artículo muestra una escala de horas mensuales en funcion
del numero de trabajadores representados por el delegado de personal o miembro del comité
de manera que, a mas trabajadores representados, más duración tiene el crédito horario
siendo de las cuarenta horas semanas un sindicato con mas de setecientos cincuenta
trabajadores.
Estas horas sindicales ayudan y mejoran la actividad económica. Por ello, es nuestro deber
defender estas horas y reconocer la labor de los delegados sindicales para que luchen contra el
poder del empleador y ayuden a que las empresas vayan mejor en una linea paralela a la
mejora de los trabajadores.
Todo hace indicar que el momento actual puede llegar a ser para los sindicatos en nuestro pais
el de mayor crisis que se recuerda desde sus inicios en democracia. Tal y como he ido
comentando en la realización del trabajo, estan perdiendo buena parte de su energía y poder
de concentración y movilización social. No obstante, esta situacion inestable actual no es
nueva y en mi opinion gran parte de la responsabilidad es de los propios sindicatos. Desde
finales del siglo pasado hay muestras de que el enfoque, la orientación no era la idónea. La
linea que se ha seguido los ha direccionado a una pérdida cada vez mayor. La fuerza sindical se
basa en la colectividad como herramienta de consecución de los objetivos de equidad y
solidaridad, dejando a un lado cualquier juicio de valor que se les pueda recriminar en este
sentido.
Una especial circunstancia que pone freno a la labor de los sindicatos, es la legistalcion en
materia laboral conforme a la justicia social y a la aspiracion de una sociedad mas igualitaria.
El trabajo de los sindicantos debe ser principalmente, aprender a ser referentes de los
trabajadores en lucha, entrar en contacto con compañeros de clase, detectar las formas de
lucha sindical que contribuyen a un sindicalismo masivo y combativo.
Esta en nuestras manos impulsar un modelo sindical combativo, que logre resultados y deje en
evidencia a quienes se conforman con poco. Esta dinámica agilizara la democratización de los
sindicatos, hará que la clase obrera participe en ellos y se eduque en la lucha colectiva. Su
propia experiencia le llevará a romper con la cultura del “es lo que hay”, allanando al terreno
hacia la toma de conciencia.
La globalizacion debe traer consigo beneficios y no un aumento de desigualdades.