ORDEN DIPTERA
Comprende insectos conocidos como moscas, mosquitos, tábanos, jejenes,
“piojo de la abeja”, moscas ladronas, etc. (Fig. 1).
Diptera significa “que tiene dos alas”; en estos insectos sólo se han
desarrollado las alas mesotorácicas; el segundo par de alas membranosas ha
quedado reducido a dos pequeños apéndices cortos, utilizados para el equilibrio,
denominados “balancines”. El desarrollo de un par de alas le permite un vuelo más
rápido y prolongado. El cuerpo de los dípteros es frágil, sobre todo las patas, cubierto
generalmente de cerdas y pelos.
Presentan metamorfosis completa. Pueden ser ovíparos, ovovivíparos o
vivíparos. Las larvas, ápodas, pueden ser acuáticas o terrestres, libres o parásitas, con
aparato bucal masticador.
Existen dípteros útiles como predadores, parasitoides de insectos
perjudiciales, polinizadores y descomponedores de materia orgánica. Algunos
pueden transmitir gérmenes productores de enfermedades humanas y otros causar
graves pérdidas agrícolas y ganaderas.
Figura 1. Ejemplares adultos de moscas: A- mosca doméstica, B- mosca ladrona; C- sírfido;
D- taquínido
Este orden se divide en dos Subórdenes según los caracteres de las antenas
en las formas adultas.
Suborden Nematocera: presentan antenas filiformes (plumosas en algunos machos
con más de seis segmentos).
Suborden Brachycera: presentan antenas casi siempre aristadas, y en general con
menos de seis segmentos.
A continuación, se indican las familias más representativas:
Suborden Nematocera
Familia Cecidomyiidae
Comprende mosquitas pequeñas y frágiles con nerviación alar muy reducida y
largas antenas moniliformes (Figura 2). Muchas especies son cecidógenas
(formadoras de agallas).
Figura 2: Ejemplar adulto de Cecidomyiidae.
Algunas especies de esta familia presentan hábitos predadores, por ejemplo, el
género Aphidoletes cuyas larvas son predadoras de pulgones; otras especies son
saprófagas.
Otras especies de esta familia que no forman agallas son también fitófagas, por
ejemplo, las representantes del género Contarinia que atacan los ovarios de flores de
diversos cultivos impidiendo la formación de semillas.
En Argentina se destaca la importancia de Contarinia sorghicola Coquillet.
“Mosquita del sorgo”
Hospedadores: El ataque de esta especie oligofitófaga se produce casi
exclusivamente sobre panojas de diversos sorgos (Poaceae), siendo especialmente
dañinas en sorgo granífero.
Aspectos biológicos: El período de vida adulta es muy corto, no más de 48 horas.
La cópula se produce casi inmediatamente después de emerger los adultos. Cada
hembra deposita un huevo en la cara interna de las glumelas o en la base del ovario,
aprovechando el momento de la antesis en que las glumelas se abren dejando paso a
las anteras. Una hembra puede colocar hasta 100 huevos. Al emerger las larvas se
alimentan del ovario impidiendo la formación del grano, por lo que las panojas
resultan vanas. La presencia de las larvas puede detectarse cuando se aprietan las
espiguillas ya que exudan un líquido rosado. La pupación ocurre en el antecio y
cuando emergen los adultos, las exuvias pupales suelen quedar retenidas entre los
bordes de las glumelas.
En cada generación, un porcentaje de larvas se protege encapullándose y
entrando en diapausa la cual puede durar hasta la próxima primavera o aún más
(hasta tres años), en espera de condiciones favorables que les permita continuar el
ciclo.
La duración del ciclo es aproximadamente de 16 días en enero-febrero, pero
varía dependiendo de la temperatura (de 12-13 hasta 34 días, con temperaturas entre
19 y 22 C°.)
Manejo
Muestreo: los muestreos son por observación directa en el momento de floración del
sorgo; se debe revisar diariamente la panoja para observar los adultos en horas del
mediodía. La decisión de control deberá adoptarse cuando se observe una densidad
de 1 mosquita por panoja.
Manejo cultural:
● Dado que la postura de huevos sólo es realizada en el momento de floración
(antesis), cuando más prolongado sea este período, mayores serán los daños. Por
ello, una medida sugerida es acortar y sincronizar, en lo posible, el período de
floración. Para ello se pueden sembrar cultivares de floración breve, procurando no
escalonar las siembras en fechas distintas, sobre terrenos con fertilidad y humedad
uniformes. ● Conociendo que el pico de la población se presenta en enero-febrero,
otra medida recomendada es adelantar la fecha de siembra para que la floración
ocurra en una época en que aún la plaga se presenta en escasa densidad.
● Se sugiere destruir el rastrojo de sorgo para impedir la emergencia de adultos
a partir de larvas encapulladas invernantes que se refugian allí.
● Se recomienda el control del “sorgo de Alepo” ya que es un hospedador
alternativo de la mosquita, además de ser una maleza invasora.
Control químico:
Es frecuente que las densidades de la población de la plaga sobrepasen el
nivel económico siendo necesario efectuar controles químicos. Cuando esto se realiza
con insecticidas de contacto se debe sincronizar la pulverización con la presencia de
adultos sobre las panojas que comienzan a florecer. La necesidad de repetir
tratamientos depende de la residualidad del producto químico empleado y de que aún
queden panojas susceptibles de ser atacadas.
Con respecto a la densidad de población que justifica un tratamiento, cabe
recordar que el cálculo debe basarse en el hecho de que cada hembra no controlada
puede dañar un máximo de 100 granos. El resto depende de: el número de
granos/panojas, número de plantas/ hectáreas, porcentaje de floración al momento de
medir la densidad de la población y variables ambientales como temperaturas, lluvias,
etc. Además, se debe confrontar el precio del sorgo en el mercado y costo del o los
tratamientos. Control biológico:
Los principales enemigos naturales de la mosquita del sorgo son parasitoides,
tal es el caso de Eupelmus popa Giraud, sin embargo, la acción de este y de otros
parasitoides no resulta suficiente para controlar las infestaciones.
Suborden Brachycera
Familia Anthomyiidae
Las larvas de esta familia pueden ser saprófagas o fitófagas, hallándose
entre ellas las de interés agrícola; conocidas como “gusano de las semillas”. Estas
larvas atacan semillas en proceso de germinación impidiendo la emergencia de las
plántulas. En Argentina se han registrado daños sobre siembras de Poaceae (trigo,
maíz), Fabaceae (porotos, garbanzos, arvejas), Solanaceae (papa), etc. Las hembras
de estas especies oviponen en el suelo, siendo algunas de ellas atraídas por las
superficies recientemente aradas para sembrar. La especie más destacada que
presenta este comportamiento es Delia platura. El control puede efectuarse realizando
curasemillas con insecticidas (tratamientos de las semillas que se van a sembrar).
Familia Tephritidae
Comprende especies de tegumento brillante, el adulto presenta frecuentemente
alas manchadas. Las larvas se alimentan de diversos tipos de frutos, por lo que
hay varias especies de importancia como plaga de frutales. Podemos citar a Dacus
oleae sobre olivo, Rhagoletis pomonella sobre manzanos, Ceratitis capitata Wied
(Figura 3) y otras especies sobre diferentes frutales. En Argentina se destaca C.
capitata por la gravedad de sus daños.
Ceratitis capitata Wied “Mosca de los frutos”
Hospedadores: Ataca todo tipo de frutos incluyendo duraznos, ciruelas, cítricos,
higos, tunas, etc. En general, puede ser atacado cualquier fruto cuya cáscara pueda
ser atravesada por el ovipositor de la hembra y con un pH que no sea excesivamente
ácido para el desarrollo de las larvas.
Figura 3: Ejemplar de hembra adulta de Ceratitis capitata.
Aspectos biológicos: Los machos de esta especie cumplen funciones reproductivas
y no producen daños directos en los frutales. La hembra es la que luego de la cópula,
busca frutos que comienzan a madurar (fruto “pintón”), se posa sobre ellos y con
el ovipositor atraviesa la piel del fruto a fin de colocar en su interior un número variable
de huevos. Cada postura tiene hasta 6 huevos y una hembra puede colocar hasta 800
huevos repartidos a lo largo de 30-60 días.
En condiciones favorables, la eclosión ocurre a los pocos días (2 a 4) de la
postura; nacen pequeñas larvas de color blanco cremoso, ápodas vermiformes, que se
alimentan de la pulpa del fruto (Figura 4).
Figura 4: Síntomas de ataque de mosca de los frutos en durazno. Puede observarse una
mancha castaña asociada a una podredumbre blanda del fruto. Las perforaciones que se
observan en la mancha las realizan las larvas cuando salen del fruto para empupar en el
suelo.
Completado su desarrollo, las larvas se dejan caer al suelo enterrándose
entre 1 y 10 cm. de profundidad y empupan (Figura 5). En unos 10-12 días más,
aproximadamente, emergen adultos: machos y hembras. Antes de la cópula pasan por
un período de imago (entre 6-11 días). Para alcanzar la maduración sexual su
alimentación debe incluir cierta cantidad de proteínas necesarias. Por ello en esta etapa
es posible atraer a los individuos de esta especie con mosqueros que contienen
proteínas hidrolizadas.
El ciclo se completa en unos 30 días, pudiendo producirse entre 4 y 6
generaciones al año. La duración de estos períodos varía según la temperatura
ambiente. Por ello, tanto la duración del ciclo como el número de generaciones puede
calcularse conociendo la constante térmica para la especie. Gallo et al. (1978)
mencionan una Cte K= 250 G días.
Figura 5: Ciclo de vida de Ceratitis capitata (Fuente: SENASA)
En condiciones favorables, las generaciones suceden en el período primavera-
verano, por ello cuando más tardío es el período de maduración de un frutal, más
severos son los daños. En Córdoba, en el cinturón verde, predominan las variedades
de durazno de maduración temprana, por lo que el daño es menos severo, pero para
variedades que maduran a partir de enero las pérdidas pueden ser totales.
La mala distribución de montes frutales, distintas épocas de maduración,
sumado a la alternancia de parcelas comerciales con parcelas hortícola sensibles
(como tomate y pimiento), y el amplio rango de hospedante de la especie hacen que
las moscas tengan una secuencia de plantas hospedadoras ideal para su
multiplicación.
Daños y síntomas: En el lugar de la cáscara del fruto donde se realizó la postura se
observa un punto amarillento que se vuelve castaño, y se agranda a medida que pasa
el tiempo y corresponde a una podredumbre blanda. Generalmente, ese es el
momento cuando los frutos comienzan a caer, siendo el síntoma característico del
monte frutal atacado, el suelo cubierto de frutos caídos.
Monitoreo: El monitoreo se realiza sobre la población de adultos (Figura 6), y nos
permite calcular la densidad poblacional. Las formas de realizarlo son:
Empleo de mosqueros. Una de las trampas utilizadas es el mosquero o
trampa líquida de tipo “Portici” o “Mc Phail” que contiene proteínas que los
imagos necesitan para madurar sexualmente. Se deben colgar en los árboles a
más de un metro de altura, cerca de la cortina rompevientos. Resulta
conveniente revisarlas una vez por semana, desechando el contenido viejo
lejos de las plantas. Se deben distribuir de 2 a 10 estaciones colocando en
cada una 2 mosqueros o trampas.
Empleo de un atrayente sexual (feromona) en una estructura de cartón o
plástico que tiene papel pegajoso. Las trampas secas tipo “Jackson”, utilizan
como atrayente al trimedlure que es específico para ejemplares machos.
Figura 6: Tipos de trampas empleadas para monitoreo y manejo de Ceratitis capitata.
Arriba: Trampas tipo Jackson cebadas con atrayente sexual (Trimedlure). Abajo:
Trampas tipo McPhail cebadas con proteína hidrolizada (Fuente:
[Link]
El umbral de acción (UA) en la Argentina es de 1 mosca en dos recuentos
sucesivos o más de 1 en un solo recuento.
Manejo
Control cultural o ecológico: es uno de los métodos principales.
Una de las primeras recomendaciones, es la selección de cultivares de
maduración temprana para escapar al pico de población de la mosca que ocurre en
enero.
En frutales de maduración tardía, el manejo del monte frutal incluye prácticas
preventivas y curativas. Entre las primeras puede mencionarse la remoción del suelo
para exponer las pupas enterradas (a las heladas) que son las formas resistentes.
La remoción debe ser superficial para no dañar las raíces de los árboles.
Es importante la recolección y enterrado de frutos caídos ya que son un
foco de infestación.
Si en la zona se detecta la presencia de enemigos naturales, los frutos se
colocan en pozos tapados con una tela mosquera cuya trama impida escapar a los
adultos de las moscas, pero permita la salida al exterior de las avispas parasitoides.
Prácticas terapéuticas: incluyen controles químicos, biológicos y el uso de
machos estériles.
Control químico: las aplicaciones de insecticidas más convenientes son los cebos
tóxicos, principalmente cuando las moscas no tienen otra fuente de alimento.
También pueden hacerse aplicaciones de cobertura total.
Control biológico: en insectarios se multiplican masivamente los parasitoides. Su
aplicación (o liberación) puede realizarse luego de haber disminuido la población de
la plaga con alguna aplicación química, la cuál puede suspenderse luego de las
liberaciones.
Control genético: se realiza a través de la técnica de machos estériles denominada
también “lucha autocida”. En laboratorio los individuos se crían masivamente.
Posteriormente se procede a la esterilización de los machos (en estado de pupa) con
radiaciones de onda corta. Las pupas esterilizadas se liberan desde aviones o
vehículos terrestres. Una vez emergidos, los ejemplares machos copulan con hembras
normales de la población. Esta técnica es eficiente cuando la relación entre machos
estériles y normales es de 100:1.
Figura 7: Manejo integrado de Plagas de la mosca del mediterráneo (Ceratitis capitata).
Otra técnica que puede utilizarse para esta plaga es:
Trampeo masivo: Se realiza colocando trampas cebadas con proteína hidrolizada en
un número de 100 trampas/ha. Si además las trampas poseen color amarillo se mejora
su efectividad. Con este método se logra una disminución de la plaga y de daños,
similar a la obtenida con la aplicación química, con la ventaja de que es selectivo, no
contaminante y económico.
Esta variedad de técnicas de manejo (Figura 7) debe realizarse en una acción
coordinada en todas las zonas afectadas, ya que resulta ineficaz que un productor
cuide la sanidad de su campo frutal si en las zonas aledañas no lo hacen y si además
no se controla el pasaje de productos afectados a zonas libres de la plaga.
Familia Agromyzidae
Comprende moscas pequeñas de colores oscuros, con manchas amarillas. Las
larvas minan las hojas y otros órganos vegetales, otras veces forman agallas. Se citan
por su importancia económica: Melanagromyza cunctanoides que daña la base de
los tallos del girasol (Asteraceae) provocando su putrefacción y posterior caída;
Liriomyza sativa, minadora de hojas sobre Cucurbitaceae, Fabaceae y Solanaceae.
Liriomyza huidobrensis, también minadora de hojas, muy polífaga,
encontrándosela en plantas cultivadas, ornamentales y malezas; se pueden destacar
los daños que produce en papa, pimiento, tomate, lechuga, remolacha, espinaca,
porotos, habas, ajo, crisantemos, etc.
Figura 6: Liriomyza huidobrensis, a la izquierda: Ejemplar adulto, derecha: Minado de hojas
típico de esta especie.
Familia Tachinidae
Son dípteros útiles ya que son parasitoides de otros insectos. Las hembras
colocan sus huevos pegándolos al tegumento del hospedador o bien encastrándolos
en sus cuerpos. Otras especies dispersan sus huevos sobre las plantas donde el
hospedador se alimenta y éste los ingiere con la comida. Podemos mencionar a:
Voria ruralis (Fallén) que parasita a la oruga medidora del girasol Rachiplusia nu.
Euphorocera sp. que parasita a Colias lesbia.
Paratheresia claripalpis es una especie que ha demostrado su eficiencia en el
control de Diatraea saccharalis, ha sido criada en insectario para su posterior
liberación sobre las plantaciones de caña de azúcar.
Trichopoda giacomelli que parasita a ninfas y adultos de Nezara viridula (Figura
8).
Figura 8: Ejemplar adulto de Nezara viridula parasitado por Trichopoda giacomellii (puntos
blancos). Adulto de Tachinidae.
Familia Syrphidae
Comprende numerosas especies útiles cuyas larvas son activas predadoras
en general de pulgones, algunas especies pueden alimentarse de ninfas y
psuedopupas de moscas blancas. Las formas adultas son moscas de colores vivos
a veces con brillo metálico, de vuelo rápido, muchas especies imitan abejas (Figura
9). Suelen permanecer detenidas en el aire como si planearan e incluso pueden volar
a hacia atrás. Las hembras colocan sus huevos entre las colonias de pulgones, de los
que luego se alimentan las larvas comiendo entre 20 y 30 pulgones por día.
Empupan sobre las mismas hojas y los puparios tienen forma de semillas de uva o
manzana y quedan pegadas a las hojas. En Argentina se citan a Baccha clavata,
Syrphus sp., de comportamiento predador.
Figura 9: Izquierda: ejemplar juvenil de sírfido y derecha: ejemplar adulto de sírfido,
muchas especies imitan los colores de abejas.
Familia Sarcophagidae
Agrupa especies vivíparas, con larvas saprófagas, causante de bicheras o
miasis y también endoparasitoides de insectos. Estas últimas son de mayor interés
agrícola pudiendo mencionarse a Acridiophaga caridei Brethes como parasitoide de
la langosta Schistocerca cancellata.
Figura 10: Ejemplar adulto de la Familia Sarcophagidae
Herramientas para la clasificación de Diptera
Los subórdenes de este gran Orden quedan definidos por la presencia de
antenas largas (de seis antenitos o más) NEMATOCERA, o cortas, frecuentemente
de tipo aristada BRACHYCERA.
Existen dentro de los Brachycera dos divisiones de acuerdo a la forma en que
los imagos emerjan del pupario. Si lo rasgan a lo largo de dos líneas (en forma de T)
son Orthorrapha, si desprenden un casquete en el extremo cefálico son
Cyclorrhapha.
Sin embargo, como la observación de formas adultas no brinda información
acerca de cómo emergieron del pupario, las claves prescinden de este carácter y se
formulan en base a características morfológicas exclusivamente.
Clave para determinar los principales Subórdenes, Secciones y Familias de
Diptera
1. Antenas filiformes, con más de seis antenitos.
SUBORDEN NEMATOCERA 2
1’. Antenas cortas, con menos de seis antenitos.
SUBORDEN BRACHYCERA 3
2. Con patas muy largas (aspectos de enormes mosquitos).
Familia Tipulidae
2’. Con patas normales, aspecto diferente al anterior; con nervadura costal
circundando toda el ala, éstas generalmente con menos de siete nervaduras
longitudinales. Tibias sin espinas. Mosquitas de menos de 2 mm
Familia Cecidomyiidae (ej. Mosquita del sorgo)
3. Sutura frontal presente sobre la base de las antenas en forma de U invertida.
Las Antenas generalmente están constituidas por tres segmentos, con arista
dorsal o terminal, raramente con estilo terminal.
CYCLORRHAPHA 4
3’. Sutura frontal ausente, antenas a lo sumo con cinco segmentos, pueden o no
tener arista o estilo. Palpos rectos y constituidos por uno o dos segmentos.
ORTHORRAPHA
4. En la cabeza los adultos carecen de ptilinum y sutura frontal.
División Aschiza
4’. En la cabeza, los adultos presentan ptilinum (que les sirve para
empujar las estructuras pupales hacia fuera en el momento de la
emergencia) y sutura frontal.
División Schizophora. 5
5. Moscas pequeñas sin escama que cubra el balancín o bien puede observarse
una escama muy reducida, alas con escasa venación y frecuentemente con
manchas oscuras. Poseen en el tórax sutura transversa, incompleta. Son de
hábito coprófagos, saprófagos y en raras ocasiones hematófagos.
Sección Acalyptrata
5’. Moscas grandes, con escamas que protegen al balancín, poseen en el tórax una
sutura transversa completa.
Sección Calyptrata
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
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Ross, H., 1964. Introducción a la Entomología General y Aplicadas. (3 Edic). Ed.
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