Protocolo sobre desregulación
emocional y conductual de
estudiantes 2023
Protocolo sobre desregulación emocional y conductual de estudiantes
En el contexto escolar cualquier estudiante a lo largo de su trayectoria educativa puede
vivir alguna situación de crisis y requerir apoyo para afrontar una desregulación emocional
e integrarlas de manera funcional a su vida. La desregulación emocional se puede reflejar
en un amplio espectro de conductas, dependiendo de la etapa del ciclo vital, que puede ir
desde un llanto intenso difícil de contener, hasta conductas de agresión hacia sí mismo u
otra persona, por ende, se relaciona principalmente con comportamientos de tipo
disruptivo y de menor control de impulso.
La intervención que se realiza cuando un niño o joven se desregula emocional y
conductualmente, tiene por objetivo que éste pueda restablecer su estabilidad personal a
nivel emocional, físico, conductual y cognitivo, mediante asistencia o apoyo inmediato de
un profesional, el cual va a reducir el riesgo (para la propia persona o para otros), y
conectar con los recursos de ayuda cuando se requieren.
Es por esta razón, que es esencial promover el desarrollo de habilidades socioemocionales
en nuestros niños y jóvenes, para fortalecer la convivencia escolar y el bienestar de todos
los integrantes de nuestro colegio, a través de estrategias e instancias formativas y/o
acompañamiento que involucren a toda la comunidad educativa pastoral.
La regulación emocional es una de las habilidades socioemocionales fundamentales para
gestionar el estado emocional de cada niño y joven de forma adecuada, ya que permite
tomar conciencia de la relación que existe entre la emoción, cognición y comportamiento
de cada ser humano, por ende, nos permite expresar y gestionar lo que sentimos de forma
adaptativa y orientada a nuestros objetivos personales.
Por lo tanto, en la prevención de la desregulación emocional y conductual se debe
considerar que los factores desencadenantes no solo responden a las características o
rasgos asociados a una condición en particular (trastorno del espectro autista, trastorno
de déficit atencional con hiperactividad, trastorno de ansiedad, trastornos del sueño,
depresión u otros), sino que también a factores estresantes del entorno físico y social.
Conceptos claves
Desregulación emocional y conductual (dec): la reacción motora y emocional a uno o varios
estímulos o situaciones desencadenantes, en donde el niño, niña, adolescente o joven
(nnaj), por la intensidad de la misma, no comprende su estado emocional ni logra expresar
sus emociones o sensaciones de una manera adaptativa, presentando dificultades más allá
de lo esperado para su edad o etapa de desarrollo evolutivo, para autorregularse y volver
a un estado de calma y/o, que no desaparecen
Después de uno o más intentos de intervención docente, utilizados con éxito en otros
casos, percibiéndose externamente por más de un observador como una situación de
“descontrol”.
Regulación emocional (re): es el proceso a través del cual los individuos modulan sus
emociones y modifican su comportamiento para alcanzar metas, adaptarse al contexto o
promover el bienestar tanto individual como social.
Trastorno del espectro autista (tea): son aquellos que presentan una diferencia o diversidad
en el neurodesarrollo típico; el cual se manifiesta en dificultades significativas en la
iniciación, reciprocidad y mantención de la interacción y comunicación social, al
interactuar con los diferentes entornos. Así como, también en conductas o intereses
restrictivos o repetitivos. Es posible observar conductas desadaptativas como: aumento de
movimientos estereotipados, expresiones de incomodidad o disgusto, agitación de la
respiración, aumento de volumen en voz o lenguaje grosero.
Trastorno de déficit atencional con hiperactividad (tdah): es un trastorno del desarrollo
asociado con un patrón continuo de falta de atención, de hiperactividad o de impulsividad.
Es posible observar conductas desadaptativas como: sentirse frustrados con mayor
facilidad, ser emocionalmente explosivos y demostrar menor atención a las normas
sociales. Así también, ser propensos a una menor regulación emocional, mayor expresión
de las emociones, especialmente en el caso de la ira y la agresividad, y dificultades para
enfrentar la frustración.
Trastorno de ansiedad: trastorno mental que se caracteriza por producir sensaciones de
preocupación, ansiedad o miedo, tan fuertes que interfieren con las actividades diarias de
quien las padece. Algunos trastornos de ansiedad pueden ser los ataques de pánico, los
trastornos obsesivos compulsivos y los trastornos de estrés postraumático. Los síntomas
incluyen inquietud, imposibilidad de dejar a un lado una preocupación y estrés fuera de
proporción con el impacto del acontecimiento.
Trastornos del sueño: son problemas relacionados con dormir. Estos incluyen dificultades
para conciliar el sueño o permanecer dormido, quedarse dormido en momentos
inapropiados, dormir demasiado y conductas anormales durante el sueño.
Depresión infantojuvenil: es un problema de salud mental grave que provoca un
sentimiento de tristeza constante y una pérdida de interés en realizar diferentes
actividades. Afecta la manera en que el niño o adolescente piensa, se siente y se comporta,
y puede provocar problemas emocionales, funcionales y físicos.
Niños, adolescentes y jóvenes severamente maltratados y/o vulnerados en sus derechos:
podrían mostrar dificultad en el contacto visual, tendencia a aislarse, entre otras
manifestaciones, generando la posibilidad de desregulación a partir de la cercanía física,
sonidos, olores, imágenes que evoquen recuerdos de las situaciones traumáticas y que les
generan gran malestar emocional.
Marco legal
Ley general de educación (2009)
Ley de inclusión escolar (2015)
Declaración universal de derechos humanos (ONU, 1948)
Declaración de los derechos del niño (ONU, 1959, ratificada por chile en 1990)
Convención internacional sobre los derechos de las personas con discapacidad
(ONU, 2006; ratificado por chile en 2008)
La ley n°20.422 de 2010, que establece normas sobre igualdad de oportunidades e
inclusión social de personas con discapacidad.
Decreto 170 del 2009; el decreto 83 del 2015
Ley de subvención escolar preferencial, SEP (2008)
Prevención desregulación emocional y conductual de estudiantes
Las acciones que se describen a continuación, se encuentran abordadas en el plan
socioemocional de nuestro establecimiento.
Conocer a los estudiantes, de modo de identificar a quienes por sus características
y/o circunstancias personales y del contexto, pueden ser más vulnerables a
presentar episodios de desregulación emocional y conductual de estudiantes (dec)
Reconocer señales previas y actuar de acuerdo con ellas. Se recomienda poner
atención a la presencia de “indicadores emocionales” (tensión, ansiedad, temor, ira,
frustración, entre otros) y reconocer, cuando sea posible, las señales iniciales que
manifiestan los niños y jóvenes previas a que se desencadene una desregulación
emocional.
Reconocer los elementos del entorno que habitualmente preceden a la
desregulación emocional y conductual. La intervención preventiva debe apuntar
tanto a las circunstancias que la preceden en el ámbito escolar, como en otros
ámbitos de la vida diaria donde ocurren. Es importante reiterar que hay factores
que pueden desencadenar la ansiedad que corresponden a rasgos distintivos del
estudiante y sus circunstancias, como también factores relacionados con el entorno
físico y social.
Redirigir momentáneamente al estudiante hacia otro foco de atención con alguna
actividad.
Facilitarles la comunicación, ayudando a que se exprese de una manera diferente a
la utilizada durante la desregulación emocional y conductual.
Otorgar a algunos estudiantes para los cuales existe información previa de riesgo
de desregulación emocional y conductual (cuando sea pertinente) tiempos de
descanso.
Utilizar refuerzo conductual positivo frente a conductas aprendidas con apoyos
iniciales, que son adaptativas y alternativas a la desregulación emocional y
conductual.
Enseñar estrategias de autorregulación (emocional, cognitiva, conductual)
Diseñar con anterioridad normas de sana convivencia escolar en el aula.
Plan de intervención desregulación emocional y conductual de estudiantes
Etapa del proceso Acciones Responsables Tiempos Medios de verificación
• Profesor/a jefe y/o de • Durante la • Informar al Apoderado vía
Si el estudiante no interfiere en el ambiente escolar, acercarse a él Asignatura jornada teléfono y por escrito.
Etapa 1: y preguntarle si necesita ayuda. Ofrecerle diferentes alternativas • Técnico en educación escolar • Informar a profesor jefe.
Previamente haber para generar un momento de tranquilidad, a través de las diferencial • Registro en libro de clases.
intentado manejo general siguientes acciones: • Inspectores • Registro en bitácora.
sin resultados positivos y Permitir al estudiante utilizar otros materiales o actividad • Equipo pie
sin que se visualice riesgo para lograr el mismo objetivo.
para sí mismo o terceros Permitir al estudiante llevar objetos de apego, si los tiene.
Utilizar el conocimiento sobre sus intereses, cosas favoritas,
hobbies, objeto de apego en la estrategia de apoyo inicial a
la autorregulación.
Contención emocional- verbal, esto es, intentar mediar
verbalmente en un tono que evidencie tranquilidad,
haciéndole saber al estudiante que está ahí para ayudar y
que puede, si lo Lo que le sucede, dibujar o mantenerse en
silencio.
Quien presencie y contenga esa desregulación, debe informar al
profesor jefe sobre este episodio.
Asimismo, debe comunicarlo a su apoderado a través de llamado
telefónico (llevar registro de llamados) y registrar lo ocurrido en el
libro de clases, bitácora. Todo esto durante la jornada en que
ocurrió la desregulación.
Etapa 2: Se sugiere “acompañar” sin interferir en su proceso de manera • Docente o inspector • Durante la • Informar al Apoderado
Aumento de la invasiva, con acciones como ofrecer soluciones, pues durante esta jornada vía teléfono para que asista
desregulación emocional y etapa de desregulación el niño o joven no está logrando conectar • Equipo de apoyo o escolar al colegio a contener al
conductual: con su entorno de manera esperable. pie estudiante.
No responde a • Registro en libro de clases
comunicación verbal ni a Permitirle ir a un lugar que le ofrezca calma o regulación
mirada o intervenciones de sensorio motriz.
terceros, al tiempo que
aumenta la agitación Permitir, cuando la intensidad vaya cediendo, la expresión
motora sin lograr conectar de lo que le sucede o de cómo se siente, con una persona
con su entorno de manera que represente algún vínculo para él, en un espacio
adecuada. No se visualiza diferente al aula común, a través de conversación, dibujos u
riesgo para sí mismo o otra actividad que le sea cómoda.
terceros. Conceder un tiempo de descanso cuando la Desregulación
haya cedido.
Llevar al estudiante a un lugar seguro y resguardado,
idealmente en un primer piso.
Evitar trasladarlo a lugares con ventanales en techos, o con
estímulos similares a los desencadenantes de la crisis de
desregulación (por ejemplo, imágenes, olores, que lo miren a
los ojos preguntándole por su estado).
Retirar elementos peligrosos que estén al alcance del
estudiante: tijeras, piedras, sillas, entre otros.
Reducir los estímulos que provoquen inquietud, como luz,
ruidos.
Evitar aglomeraciones de personas que observan.
Al finalizar la intervención se recomienda dejar registro del
desarrollo en la bitácora, para evaluar la evolución en el
tiempo de la conducta del estudiante conforme a la
intervención planificada.
Las bitácoras se encuentran disponibles en las oficinas de
coordinación de apoyo y coordinación de ambiente para
ser solicitadas. Posteriormente, se guardan en la carpeta
correspondiente a desregulaciones en la coordinación de
ambiente.
Dar aviso apoderado/a; y profesor jefe.
Etapa 3: Tras un episodio de DEC, es importante demostrar • Equipo pie • Durante la • Informar al Apoderado
Intervención en la reparación, afecto y comprensión, hacerle saber al estudiante que • Equipo de jornada vía teléfono para que asista
posterior a una crisis de todo está tranquilo y que es importante hablar de lo convivencia escolar escolar al colegio a contener al
Desregulación emocional y conductual ocurrido para entender la situación y solucionarla, así estudiante.
en el ámbito educativo. como evitar que se repita. • Registro acta de entrevista
Se deben tomar acuerdos conjuntos para con apoderada/o.
prevenir en el futuro inmediato situaciones que • Registro en libro de clases.
pudiesen desencadenar en una desregulación.
Hay que señalar que siempre el objetivo será
evitar que esto vuelva a ocurrir, pues se
comprende que para él es una situación que no
desea repetir.
No solo quien se desregula necesita apoyo y ayuda; su
entorno, que se transforma en espectador silencioso de
estas situaciones, también requiere contención y
reparación.
Consideraciones importantes:
• En casos en que el estudiante se desregule por segunda vez durante un mismo día, se llamará a
su apoderado/a para que se acerque al establecimiento y, siempre en acuerdo con él/ella, se
sugiere el retiro del estudiante por la jornada escolar, considerando su bienestar.
• En situaciones en que ocurran desregulaciones emocionales de forma frecuente, se sugiere
elaborar el protocolo de contención específico para la situación del estudiante, de modo que se
identifique su necesidad, siempre con respeto a su dignidad y en acuerdo con él/la apoderada/a.
• Se recomienda que sea elaborado en conjunto por quienes intervengan con el niño o joven
generando criterios consensuados, acompañado por una bitácora (ver anexo) para mantener un
registro de la evolución de la conducta en el tiempo conforme a la intervención planificada.
• En el caso de estudiantes que se encuentren en tratamiento con especialistas externos
(tratamiento psicoterapéutico y/o con psicofármacos) es importante que los profesionales
encargados del equipo de programa de integración escolar (pie), tengan a disposición la
información e indicaciones relevantes del médico, u otro profesional tratante, ante la
eventualidad de un episodio de una desregulación emocional y conductual.
• En circunstancias extremas puede trasladarse al estudiante a un centro de salud más cercano,
activándose el seguro escolar de nuestro establecimiento educacional.
• Además de los posibles factores desencadenantes ya señalados, en algunos casos dicha
desregulación emocional y conductual puede darse asociada a efectos adversos de
medicamentos neurológicos o psiquiátricos, de ahí la importancia de la articulación con la
familia y los centros de salud.
• Cuando se está realizando una contención y acompañamiento al estudiante durante una
desregulación emocional y conductual, es importante no regañar al estudiante, no amenazar con
futuras sanciones o pedir que “no se enoje”, ni intentar razonar respecto a su conducta en ese
momento.
• Durante el apoyo a estudiantes en situación de crisis es importante: mantener la calma, ajustar
su nivel del lenguaje y comunicarse de manera clara, precisa, concisa, sin largos discursos; con
voz tranquila, una actitud que trasmita serenidad, ya que, de lo contrario, existe el riesgo de que
la intervención pueda agravar los hechos o consecuencias para el propio niño o joven y para su
entorno inmediato.
• Es importante apoyar la toma de conciencia, acerca de que todos los estudiantes tienen los
mismos derechos y deberes, y en caso de haber efectuado destrozos u ofensas se debe
responsabilizar y hacer cargo, ofreciendo las disculpas correspondientes, ordenando el espacio
o reponiendo los objetos rotos, conforme a las normas de convivencia del aula y establecimiento.