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Importancia y funciones de las abejas

Las abejas viven en colonias sociales y cumplen funciones interconectadas para mantener la salud de la colmena. Existen tres castas principales - abejas obreras, la reina y los zánganos - que desempeñan roles específicos. Las abejas obreras realizan las tareas de la colmena como la recolección de néctar, cuidado de las larvas y construcción de panales. La reina pone los huevos mientras que los zánganos no trabajan. Las abejas se enfrentan a amenaz
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Importancia y funciones de las abejas

Las abejas viven en colonias sociales y cumplen funciones interconectadas para mantener la salud de la colmena. Existen tres castas principales - abejas obreras, la reina y los zánganos - que desempeñan roles específicos. Las abejas obreras realizan las tareas de la colmena como la recolección de néctar, cuidado de las larvas y construcción de panales. La reina pone los huevos mientras que los zánganos no trabajan. Las abejas se enfrentan a amenaz
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Las abejas son insectos sociales y colaboradores que viven en las colmenas formando grandes colonias, lo que ha

proporcionado a las sociedades humanas miel y cera de abeja desde hace miles de años. Este uso comercial ha
desarrollado la industria de la apicultura, que se dedica a la cría de abejas, aunque muchas especies siguen viviendo en
la naturaleza.

Con cerebros del tamaño de una semilla, las abejas son insectos que llevan a cabo sorprendentes funciones
interconectadas para mantener la salud de su colmena. Dentro de lo que llamamos comúnmente abejas existen en
realidad tres castas: las abejas obreras, la abeja reina y los zánganos.

Son animales mucho más complejos de lo que se pensaba. Un investigación publicada en 2022 en la revista Animal
Behaviour sugiere que los abejorros parecen disfrutar haciendo rodar pelotas de madera, sin ser entrenados ni recibir
recompensas, presumiblemente sólo porque es divertido.

"Pequeños robots"

"Demuestra que las abejas no son pequeños robots que sólo responden a los estímulos... y que realizan actividades que
pueden ser placenteras", afirma el autor principal, Samadi Galpayage, investigador de la Universidad Queen Mary de
Londres (Reino Unido).

El trabajo de una abeja viene determinado por su sexo. Las únicas que normalmente vemos son las abejas obreras. Una
única colmena de abejas tiene aproximadamente de 30 000 a 80 000 y, de ellas, casi todas son abejas obreras. Esto
significa que son hembras más pequeñas que la reina y que no pueden reproducirse.

Tan solo en algunos casos, las abejas obreras pondrán huevos no fecundados de los que nacen zánganos de un tamaño
mucho más pequeño que aquellos que nacen de los huevos que pone la abeja reina.

Las abejas obreras viven una media de 105 días - y no salen de la colmena hasta los 21 días - , y aunque puede parecer
una vida muy corta, las abejas en realidad tienen una mayor longevidad que otros insectos, y la duración de su vida
depende de la función que desempeñen.

Además de las tareas limpiadoras, la abeja obrera pasa casi una semana cuidando y alimentando a las larvas con jalea
real, una secreción nutritiva que contiene proteínas, azúcares, lípidos y vitaminas.

Las cereras construyen los paneles de cera, las almacenadoras reciben el alimento y lo colocan en los panales, las
guardianas vigilan que no entren abejas de otras colmenas ni avispas y las ventiladoras generan una corriente de aire
para airear y deshidratar el néctar.

Entre todas, realizan la tarea completa de la producción de alimentos con el polen y el néctar de las flores, construyen la
colmena y la protegen, la limpian, hacen correr el aire batiendo sus alas y realizan otras muchas tareas para la
comunidad.

La abeja reina y los zánganos

El trabajo de la abeja reina es sencillo: pone los huevos que constituirán la nueva generación de abejas. Normalmente no
hay más que una abeja reina en una colmena. Si muere, las obreras crean una nueva abeja reina alimentando a una de
las obreras con una dieta especial,

Este elixir hace que la abeja obrera se desarrolle y se convierta en una reina fértil. Las reinas también ponen orden en el
trabajo de la colmena desarrollando productos químicos que guían el comportamiento de las demás abejas.

Las abejas macho, o zánganos, no trabajan. Su función pasa por comer miel y aguardar la oportunidad de aparearse.
Cuando llega el momento de que la abeja reina se aparee, los zánganos de otras colonias compiten para inseminarla.

En el aire, tratan de aparearse con ella y, si lo logran, caen al suelo en una muerte victoriosa. La abeja reina se aparea
con hasta 20 zánganos y almacena los espermatozoides durante el resto de su vida.
¿Obrera o zángano?

La reina determina el sexo de las abejas cuando pone los huevos, unos 1500 al día durante dos a cinco años. Por tanto, la
abeja reina posee la capacidad de decidir qué huevos se convertirán en obreras y cuáles en zánganos.

Los zánganos son la tercera casta de las colmenas, y son machos. En cada colmena viven cientos de zánganos durante la
primavera y el verano, pero son expulsados en invierno, cuando la colmena adopta una forma de vida más austera.

Las abejas viven durante todo el invierno de la miel y el polen almacenados, manteniéndose juntas para conservar el
calor. Las larvas también se alimentan en invierno de los productos almacenados y, al llegar la primavera, vivirá un
nuevo enjambre en la colmena.

Gravemente amenazadas

A pesar de la importancia vital de estos insectos por su función como polinizadores de una gran mayoría de las especies
que se encuentran en nuestro planeta y de nuestros cultivos, los estudios demuestran una tendencia general
descendente en la diversidad mundial de las abejas y suscita preocupación por la situación de estas polinizadoras
cruciales.

Las abejas halíctidas, por ejemplo, polinizan cultivos importantes como la alfalfa, los girasoles y las cerezas. Aunque son
menos conocidas, estas abejas salvajes complementan el trabajo de las abejas melíferas en colmenas gestionadas.

"Aunque las abejas melíferas pueden ser polinizadoras eficientes de muchos cultivos, la dependencia de una sola
especie es muy arriesgada", afirma en este artículo de National Geographic Eduardo Zattara, biólogo del Instituto de
Investigaciones en Biodiversidad y Medio Ambiente en Bariloche, Argentina.

De las 20 000 especies que existen, muchas polinizan el 85 por ciento de los cultivos y las frutas en todo el mundo.
Durante las últimas décadas, el número de especies de abejas documentadas en estado silvestre ha descendido a nivel
mundial: no hemos visto a un cuarto de las especies desde la década de 1990.

El auge agrícola a nivel mundial provocó una fuerte pérdida de hábitat durante la segunda mitad del siglo pasado,
mientras que el uso de plaguicidas afectó a muchas de las plantas de las que dependen las abejas.

Además, el aumento de las temperaturas debido al cambio climático ha matado a muchas de las poblaciones, y ha
expulsado a otras especies de abejas de sus áreas de distribución. Otra de las causas del declive es la introducción de
especies no autóctonas para polinizar cultivos agrícolas específicos, lo que a menudo introduce también patógenos que
provocan pandemias entre estos insectos.

LAS ABEJAS SIN AGUIJÓN AUSTRALIANAS CREAN IMPRESIONANTES COLMENAS EN ESPIRAL

Estas colmenas en espiral son obra de un tipo de abeja sin aguijón australiana. La Tetragonula carbonaria es la única
especie que construye con un patrón ascendente en espiral. Los meliponinos o abejas sin aguijón son muy sociales y una
reina está a cargo de miles de obreras. Un grupo de 80 celdas se construye y se aprovisiona al mismo tiempo, y una vez
construidas, la abeja reina pone los huevos en ellas. No está claro por qué estas abejas sin aguijón emplean este singular
patrón, pero quizá facilite a la reina el desplazarse por la colmena.

NUNCA MOLESTES A UNA ABEJA MELÍFERA

Las abejas melíferas pueden vivir en colonias de hasta 80 000 ejemplares, si las molestas o se sienten amenazadas
puedes sufrir las mismas consecuencias que estos despreocupados operarios.

.
Esta abeja reina (Apis mellifera) pone unos 2.000 huevos al día. Aunque las hijas como el séquito de obreras que la
rodean tienen padres, sus hijos se desarrollan a partir de huevos no fertilizados. A la izquierda de la reina, las larvas
blancas descansan en el fondo de las células individuales.

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