El molino de sal
Está leyenda nórdica cuenta que hace muchos
años existía un gigante que tenía un molino
mágico. El molino era pequeño y podía
producir sal. Un día, el gigante se lo regala a
una mujer viuda y a su pequeña hija. Ambas
trabajan con el molino y obtienen tanta sal que pueden venderla al
pueblo. Desafortunadamente un duende, celoso del molino, lo roba y lo
arroja al mar. Y por está razón el agua del mar es tan salada.
Robin Hood
También conocido como el “príncipe de los ladrones”,
Robin Hood es de los personajes ingleses más
conocidos en las leyendas de la cultura occidental. Su
historia se ha inspirado en distintos personajes,
aunque uno de los más mencionados es Ghino di
Tacco, héroe italiano de siglo XIII. Los registros escritos sobre Robin
Hood se han ubicado desde el siglo XIII, aunque ganó popularidad a
partir del siglo XV.
Se trata de un hombre que se enfrentaba con los ricos para defender a
los pobres. Sin que se dieran cuenta, le quitaba pertenencias a los
primeros para dárselas a quienes las necesitaban más; siempre en
compañía de su traje verde, su arco y sus flechas. Es por ello que este
es uno de los principales personajes de las leyendas sobre la justicia y
las normas morales.
Uga la tortuga - Cuento infantil sobre la perseverancia
- ¡Caramba, todo me sale mal!, se lamenta constantemente Uga, la tortuga.
Y es que no es para menos: siempre llega tarde, es la última en acabar sus tareas, casi
nunca consigue premios a la rapidez y, para colmo es una dormilona.
- ¡Esto tiene que cambiar!,- se propuso un buen día, harta de que sus compañeros del
bosque le recriminaran por su poco esfuerzo al realizar sus tareas.
Y es que había optado por no intentar siquiera realizar actividades tan sencillas como
amontonar hojitas secas caídas de los árboles en otoño, o quitar piedrecitas de camino
hacia la charca donde chapoteaban los calurosos días de verano.
- ¿Para qué preocuparme en hacer un trabajo que luego acaban haciendo mis
compañeros? Mejor es dedicarme a jugar y a descansar.
- No es una gran idea - dijo una hormiguita - Lo que verdaderamente cuenta no es hacer
el trabajo en un tiempo récord; lo importante es acabarlo realizándolo lo mejor que sabes,
pues siempre te quedará la recompensa de haberlo conseguido.
No todos los trabajos necesitan de obreros rápidos. Hay labores que requieren tiempo y
esfuerzo. Si no lo intentas nunca sabrás lo que eres capaz de hacer, y siempre te
quedarás con la duda de si lo hubieras logrado alguna vez.
Por ello, es mejor intentarlo y no conseguirlo que no probar y vivir con la duda. La
constancia y la perseverancia son buenas aliadas para conseguir lo que nos proponemos;
por ello yo te aconsejo que lo intentes. Hasta te puede sorprender de lo que eres capaz.
- ¡Caramba, hormiguita, me has tocado las fibras! Esto es lo que yo necesitaba: alguien
que me ayudara a comprender el valor del esfuerzo; te prometo que lo intentaré.
Pasaron unos días y Uga la tortuga se esforzaba en sus quehaceres.
Se sentía feliz consigo misma pues cada día conseguía lo poquito que se proponía
porque era consciente de que había hecho todo lo posible por lograrlo.
- He encontrado mi felicidad: lo que importa no es marcarse grandes e imposibles metas,
sino acabar todas las pequeñas tareas que contribuyen a lograr grandes fines
una rama quejumbrosa: Era un día tan
caluroso que hasta las lagartijas y
los caracoles buscaban la sombra. Hacía
tiempo que no llovía y las ramas secas,
abriéndose camino, salían de la tierra
agrietada.
— Estoy vieja y arrugada y ya no sirvo para nada, — dijo una rama quejumbrosa
con voz temblorosa.
— ¿Por qué dices eso?, — preguntó el caracol. Yo estoy encantado de que me
des sombra porque me haces sentir bien.
Entonces, la rama seca miró sorprendida al caracol y no dijo nada.
Al día siguiente la rama se volvió a quejar:
— Estoy pálida y muy seca, ¿quién me va a querer así?
— ¿Por qué dices eso?, — preguntó la lagartija. Con este calor sofocante, — dijo,
si tú no estuvieras aquí, yo no tendría tu sombra, ¡qué suerte que estés tan cerca
de mí!
Entonces la rama seca miró sorprendida a la lagartija y no dijo nada.
Esa misma tarde, la rama quejumbrosa, como ya era su costumbre sollozó
quejándose de nuevo:
— ¡Ay, pobre de mí!, ¿por qué sigo en este mundo si nadie se acuerda de mí?
Entonces mirándose la lagartija y el caracol, sin decir nada, se marcharon a la
sombra de otra rama que no se quejara tanto
PIROPOS
Escoge una persona que te mire como si fueras magia.
Que la casualidad nos dure para siempre.
Me encanta que me mires y sonrías sin ninguna explicación.
Hoy es un buen día para sonreír, ¡buenos días a todos!
Todo lo que hagas, hazlo de corazón y con mucho amor, que
tengas un hermoso día.
POEMAS
4. “Futuro”, de Alejandra Pizarnik (Argentina)
me dicen
tienes la vida por delante
pero yo miro
y no veo nada
5. “Rezo”, de Alejandra Pizarnik (Argentina)
Pequeño poema
no me huyas
no armes abismos
entre mi alma y tú.
6. “Flor”, de Federico García Lorca (España)
El magnífico sauce
de la lluvia, caía
¡Oh la luna redonda
sobre las ramas blancas!