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Filosofía: Amor al Saber y su Origen

Este documento describe el origen y desarrollo inicial de la filosofía. Comenzó con Tales de Mileto en el siglo VII a.C. en Grecia, quien dio explicaciones racionales a los fenómenos naturales en lugar de interpretaciones mitológicas. Esto llevó al desarrollo de tres ramas principales del saber: las ciencias de la naturaleza, las ciencias del hombre y las matemáticas. Figuras posteriores como Anaxágoras continuaron este enfoque racional y científico para explicar el mundo, a pes

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Filosofía: Amor al Saber y su Origen

Este documento describe el origen y desarrollo inicial de la filosofía. Comenzó con Tales de Mileto en el siglo VII a.C. en Grecia, quien dio explicaciones racionales a los fenómenos naturales en lugar de interpretaciones mitológicas. Esto llevó al desarrollo de tres ramas principales del saber: las ciencias de la naturaleza, las ciencias del hombre y las matemáticas. Figuras posteriores como Anaxágoras continuaron este enfoque racional y científico para explicar el mundo, a pes

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Amar

el
saber

PHILOSOFÍA
“es el amor a la sabiduría”
Amar el saber

LA PHILOSOFÍA
Esta palabra griega se refiere a “AMAR EL SABER”. Esto explica que
se estudia las cuestiones mas básicas y profundas de la existencia
humana.
Pero además de miles de conceptos que podemos encontrar en internet,
libros, enciclopedias, etc. ¿Cómo podemos pensar la filosofía? Dentro
de nuestra cotidianidad la podemos desarrollar en cualquier momento de
nuestro día a día; de esta manera fomentamos a que nuestro cerebro
incrementar el crecer de nuestro pensamiento. Todos los días tenemos
la posibilidad de preguntarnos y analizar cosas cotidianas, como pueden
ser los sueños, los amaneceres, las funciones de nuestro cuerpo,
acciones y reacciones o etc. Pero, ¿ para que? ¿Qué sentido le podemos
dar a todas estas preguntas?.
Así con preguntas que no consideramos necesarias o que simplemente
no buscamos desenvolver, por el simple hecho de que es algo común y
diario, es que no tenemos en cuenta estas preguntas. Es por esto que en
la actualidad hay mucho desgano, por el poco interés de lo mínimo
diario e indispensable de la vida, de todo aquello que estamos
acostumbrados y es por eso que no buscamos prosperar en este amor a
la inteligencia. En este constante saber que nos haría ser una sociedad
mas filosofa y progresista, seriamos en conjunto personas que
constantemente queremos fomentar el crecimiento de nuestra persona y
como razón social.
Es por esto que la autora considera importante el replanteamiento constante para
que se demuestren sus frutos, porque así como lo desenvuelvo en esta
oportunidad yo como pensadora, lo han realizado en su momento los filósofos
como Sócrates, Platón, Aristóteles, Anaximandro, Tales de Mileto, Anaxímenes,
entre otros.

Y de esta manera le damos el pie a pensar, como surge este nuevo pensamiento o
desarrollo del pensamiento ya conocido de una manera mas a detalle; ¿Cómo,
cuando y donde aparece la filosofía?
El origen de la filosofía ha sido una cuestión controvertida a lo largo de la
historia del pensamiento. Por lo general los filósofos griegos han considerado
que la filosofía nace con Tales de Mileto allá por el siglo VII a. c. y su aparición
tiene tres precedentes:

o Los relatos místicos que iluminaban las cosmovisiones antiguas.


o Las máximas morales que orientaban la vida de los individuos y
sociedades.
o Los conocimientos científicos y técnicos de los pueblos del medio
oriente.
Y de esta manera surgieron las tres ramas que predominaban en el saber de la
antigüedad; Las ciencias de la naturaleza, las ciencias del hombre y las
matemáticas.

La explicación que le da Francis Macdonald Cornford (filólogo* clásico y poeta


ingles) defiende el la tesis del desarrollo del pensamiento filosófico a partir del
pensamiento mítico y religioso. Según esta hipótesis la filosofía seria el resultado
de la evolución de las formas primitivas del pensamiento mítico de la Grecia del
siglo VII a.c.

Entonces, tenemos claro que la Filosofía nace en Grecia, mas detalladamente en


Tales de Mileto, en el siglo VII a.c. y que conjunto a esta desarrollan tres ramas.
Pero, ¿Qué hay mas allá de esto? Como lo explica la hipotesis, este surgir se
realiza gracias a la evolución de las formas primitivas y el estar en busca de un
porque razonable. Este aparecer de un pensamiento más allá de lo religioso o de
lo fantástico. Un pensamiento real, construido en base a lo diario y conocido, en
lo que vivimos día tras día.

Pero en si, ¿En que se enfoco Tales de Mileto?

Este filósofo de la Grecia antigua nacido en el año 624 a.C. es considerado el


precursor de la ciencia moderna y es uno de los principales sabios de Grecia.
Iniciador de la escuela de Mileto, la primera de las escuelas filosóficas de la
antigua Grecia. En un mundo marcado por la interpretación mitológica de los
fenómenos de la naturaleza, Tales de Mileto recurrió a explicaciones racionales
para mostrar el funcionamiento del mundo.
*filólogo: La filología es el estudio de los textos escritos, a través de los que se intenta reconstruir, lo más fielmente
posible, el sentido original de estos con el respaldo de la cultura que en ellos subyace.
Una de sus teorías sostenía que la tierra sobre la que pisamos es una especie de
isla que «flota» sobre el agua de forma parecida a un leño. Utilizando esta
analogía, Tales de Mileto quiso explicar por qué la tierra a veces temblaba: al no
estar sostenida sobre unas bases fijas, el agua que hay debajo de la superficie
terrestre hace que ésta se tambalee.
No han trascendido escritos de ninguna de las teorías de Tales de Mileto. Sin
embargo, filósofos como Aristóteles o Séneca se encargaron de promulgar sus
teorías, lo cual le ayudó a ganarse el título de uno de los Siete Sabios de la Grecia
Antigua.

Esto refiere a que Tales de Mileto, le daba una explicación al mundo desde lo que
conoce y se enfoca mas en la ciencia de la naturaleza, anexando que todo lo
creado viene del agua y llevando a los siguientes pensadores a desarrollarse en
base a este conocimiento. O darle a la filosofía otra dirección, como también
puede decirse, otro punto de vista.

Nacido en Clazómenas, ciudad griega del Asia Menor fundada por unos refugiados
de Mileto, Anaxágoras se trasladó en su juventud a Atenas, donde residiría por
espacio de unos treinta años. Allí se dedicó a la enseñanza (se dice que entre sus
discípulos figuraron el gran estadista Pericles y el dramaturgo Eurípides, y tal
vez Sócrates), y gozó de la protección de Pericles cuando éste pasó a dirigir los
destinos de la ciudad.
Por una acusación promovida por Cleón, Anaxágoras fue sometido a un proceso de
impiedad a causa de ciertas atrevidas teorías astronómicas. Afirmaba, entre otras
cosas, que el Sol no era un dios, sino una masa de fuego incandescente, y que era
más grande que el Peloponeso. El pensamiento de Anaxágoras se sitúa dentro de
aquella amplia corriente de esfuerzos por determinar un principio constitutivo y
originario (arjé o arché) común a la variedad de seres del mundo físico que
caracterizó a la filosofía griega desde sus orígenes, es decir, desde la escuela milesia
(siglo VI a.C.). Los milesios habían planteado ya diversas hipótesis sobre cuál podría
ser tal principio: el agua según Tales de Mileto, el ápeiron de Anaximandro, el aire
según Anaxímenes. En su posterior desarrollo, estas reflexiones se enriquecerían con
nuevas perspectivas y acabarían conduciendo a las visones antagónicas de la
realidad que sostuvieron Parménides y Heráclito.
En este contexto, los eclécticos y los pluralistas intentaron combinar en un sistema
único ambas concepciones, es decir, la inmutabilidad del ser de Parménides y el
eterno devenir de Heráclito. Empédocles explicó la constitución de los seres desde
el punto de vista cuantitativo. Para Empédocles, los seres están formados por una
combinación de los «cuatro elementos» (agua, aire, tierra, fuego) en distintas
proporciones; la amplia variedad posible de proporciones da lugar a la
multiplicidad de los seres, pero los cuatro elementos que los forman permanecen
inmutables en el perpetuo devenir del universo, es decir, en la incesante sucesión de
cambios y transformaciones.
Anaxágoras de Clazomene, en cambio, explicó la multiplicidad apelando al aspecto
cualitativo. Para Anaxágoras, los seres no resultan de la combinación de cuatro
elementos constitutivos (agua, aire, tierra, fuego), sino que existen tantos tipos de
partículas constitutivas como de seres: hay partículas de oro, de mármol, de sangre
y de cuantos seres observamos. Anaxágoras llamó a estas partículas gérmenes o
semillas (spérmata); pero, al comentar su obra, Aristóteles las llamó homeomerías,
designación que ha acabado siendo más empleada que la original.
La homeomerías son partículas de ínfima magnitud, invisibles, inalterables,
increadas y eternas. Como los elementos de Empédocles, y como posteriormente los
átomos de Leucipo y Demócrito, poseen como rasgo la inmutabilidad (el atomismo,
sin embargo, postularía átomos sustancialmente iguales, no un tipo de átomo para
cada ser). Para Anaxágoras, curiosamente, las cosas no se componen únicamente de
las homeomerías que le son propias (la sangre no está formada únicamente por
homeomerías de sangre), sino que también contienen, aunque en mucha menor
proporción, homeomerías de todos los seres restantes.

Anaxágoras llega a esta conclusión después de insólitas observaciones. Se pregunta


cómo podría surgir el pelo del no-pelo, por ejemplo, y llega a la conclusión de que
para que algo surja ha de estar antes presente en aquello de lo cual procede. El pan
que ingerimos es pan porque está formado en su mayoría por homeomerías de pan
(las cosas tienen el aspecto exterior de la semilla que más abunda en ellas), pero
contiene también, aunque en menor proporción, homeomerías de oro, de mármol,
de sangre y de todos los seres; en el proceso de digestión, asimilamos las
homeomerías de pelo, sangre, etcétera y desechamos las demás. Por este camino
llega Anaxágoras a la formulación de su famoso principio: «Todo está en todo».

Anaxágoras surge con el fin de dar otro punto de vista al que no acostumbraban el
resto de pensadores, fue muy criticado y le costo desarrollarse por los contra que
tenia. Aun, sin importarle todo esto, el siguió creciendo y así logro enseñar a otros,
como lo fue Sócrates.

Filósofo idealista de la Grecia antigua, adversario del materialismo, de las


ciencias naturales y del ateísmo. El círculo aristocrático agrupado alrededor de
Sócrates era el centro de la lucha ideológica y política contra la democracia de
Atenas. Formaban parte de ese círculo: Platón (ver), Critias (quien después de la
derrota de la democracia encabezó a los treinta tiranos de Atenas), los traidores
Alcibíades y Jenofonte. Sócrates no dejó ninguna obra escrita, pero su doctrina se
había difundido ampliamente y llegó hasta nosotros gracias a los escritos de
Platón, Jenofonte y Aristófanes. Según Sócrates, el objeto de la filosofía es el de
enseñar la virtud. A este efecto, es preciso conocer previamente las normas éticas
generales, el bien universal, pues la virtud y el conocimiento no forman más que
una unidad. El conocimiento de sí, fuente de la virtud, comienza por la duda.
“Sólo sé que no sé nada”, repetía Sócrates. El método socrático tiene por objeto
el descubrimiento de la “verdad” por medio de las disensiones. Proponiendo
preguntas a sus interlocutores, Sócrates los llevaba a reconocer su ignorancia
(“ironía”), después a adquirir conciencia de la virtud, o dicho de otro modo,
ayudaba al pensamiento a “dar a luz” (“mayéutica”). La noción general del bien
estaba determinada por la confrontación de una serie de casos particulares
(“inducción”). Este método, que es coronado por la división de los conceptos en
géneros y especies (“definición”), fue una de las fuentes de la dialéctica idealista
del discípulo de Sócrates, Platón. Sócrates repudiaba el conocimiento de la
naturaleza y consideraba que el hombre no puede acceder a él. Predicaba la
teleología vulgar.
Sócrates tenia una particular manera de enseñar, el caminaba y caminaba, y en
ese caminar aprendió de muchas personas con las cuales charlaba. Así fue como
el genero su propio pensamiento.

El pensamiento de Platón dio lugar a toda la tradición filosófica


occidental. Discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles, la unión de los tres
forma la base de la filosofía de Occidente que se desarrollaría después y que dura
hasta nuestros días. Platón ideó la figura de una inteligencia ordenadora, a la que
llamó demiurgo, para dar sentido a todo desde el inicio de los tiempos, desde el
origen del universo. No se trata de un dios o principio creador, sino de un principio
ordenador de lo ya existente. Platón definió el mundo de las ideas. A grandes
rasgos, defiende que existen entes inmateriales, absolutos, inmutables y universales
independientes del mundo físico de las que derivan todo lo que existe en ese plano
físico. Serían, por ejemplo, la bondad, la justicia, la virtud o el mismo ser humano en
sí mismo. Y de ellas derivarían todo lo bueno, todo lo justo, todo lo virtuoso.
Desmitificó el papel de los sentidos en el conocimiento de la realidad porque
muestran un mundo imperfecto y cambiante, no la verdadera realidad. Diferenció y
contrapuso las nociones de opinión (doxa) y saber (episteme). La opinión o doxa es el
mundo de lo sensible; las cosas sensibles se conocen a través de los sentidos. El
mundo inteligible es el mundo del conocimiento y la ciencia, el episteme, que se
conoce mediante la razón y la inteligencia. Es lo real y no es cambiante. Para Platón,
«sólo hay un Dios, que es el conocimiento, y una maldad, que es la ignorancia». En
su obra la República explica el mito de la caverna, una metáfora «de nuestra
naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación».
Platón explica el mundo de una forma mas “relista” siguiendo un poco el
lineamiento de Sócrates y dejando de lado ABSOLUTAMENTE la religión.
Aristóteles es uno de los más célebres filósofos de la antigua Grecia, que vivió en el siglo IV
a. C. Se interesó por disciplinas tan diversas como la biología, la filosofía y la política. En
todas ellas realizó interesantes aportaciones. Fue discípulo de Platón y tutor de Alejandro
Magno. El pensamiento de Aristóteles se estudió hasta el siglo IV, cuando con la llegada de
la Edad Media se le relegó al olvido. Un olvido del que saldría varios siglos después para
volver a ser reconocida como una de las principales figuras de la historia del conocimiento.
Aunque asimiló muchas ideas del maestro Platón, como la de la inmortalidad del alma y lo
absoluto de la verdad, también desarrolló un sistema de pensamiento propio y original. Al
morir Platón, abandonó la Academia, ya que las ideas de Espeusipo, nuevo escolarca, no
coincidían con las suyas.
A lo largo de su vida se dedicó a las ciencias y a la filosofía. Su primer ámbito de estudio
fuese la biología. Fruto de sus investigaciones fue su monumental obra Historia animal. En
este proyecto colaboró con Teofrasto, en cuya ciudad, Mitilene, residió gran parte de su vida.
En esta ciudad fundó una nueva Academia que se reclamó la única y fiel heredera de las
ideas de Platón. Para
Aristóteles, el fin principal del hombre era la felicidad. Sin embargo, defendía que esta no se
derivaba del placer, sino de la conciencia racional derivada de cumplir el papel que cada
individuo tiene reservado. Es decir, de cumplir con lo ordenado por su esencia. Por ello, la
felicidad solo podía alcanzarse mediante el ejercicio de la razón y a través de las virtudes.
Estas se dividían en dos: la dianoética (de naturaleza intelectual) y la ética (que concierne a
la relación entre inteligencia y sensibilidad). Estas virtudes se caracterizaban porque debían
ser adquiridas a través de la enseñanza y se identifican como el justo término medio entre los
excesos y los extremos. Aristóteles
siguiendo por la naturaleza y lo conocido, hablando de la felicidad y agregando la razón del
vivir. Busca que pensemos en nuestra vida y lo que logramos o merecemos.
Por siglos, la filosofía fue considerada una profesión digna, poderosa, respetable
e indispensable en el mundo social y político de las naciones. Con el paso de los
años y el progreso de la ciencia, el uso de la filosofía pasó a un segundo plano,
volviéndose una profesión aislada y específica al mundo de la academia.
Por muchos años, aquellos que estudiaban filosofía solían escuchar que la única
área en la que podían trabajar era en educación o investigación. Ahora, gracias a
la masiva transformación del mundo derivada del avance de la tecnología, el
internet y la digitalización, la filosofía está retomando su valor práctico en la
sociedad.
Las preguntas de hoy son más importantes que nunca: en un mundo donde existe
la realidad virtual, ¿qué es lo real?; la medicina ha logrado que el hombre viva
cada vez más tiempo, entonces ¿cuál es el sentido de la vida?; ¿el uso de las
redes sociales ha cambiado el concepto de conexión humana, privacidad y
libertad?.
Es por eso que en este siglo la filosofía esta llevando a cabo que nosotros
tratemos de llevar acabo un nuevo pensamiento y conocimiento en base a todas
las oportunidades de aprender que tenemos actualmente.
Hoy los filósofos tienen la tarea más difícil que antes, toda la información la
tenemos en la inmediatez y hay un desgano de la sociedad en implementarlos. Lo
que ellos deben lograr es, hacernos pensar en base a lo que sabemos teniendo
en cuenta toda aquella información que recibimos constantemente y formulando
un pensamiento personal, un pensamiento que podamos defender y compartir.
Es por esto que necesitamos que los filósofos actuales nos planteen estas cosas
para aprender, crecer, entender y desarrollar un futuro en el cual seamos seres
pensantes y evolutivos.
Sin olvidarnos también lo que nos han planteado los filósofos, el saber da
felicidad. Da esa felicidad del conocer y el darnos la capacidad de razonar otras
cosas, como la reflexión y reconocimiento de tu verdad.
El saber es poder, pero hay que reconocer que no somos poderosos ante los
demás, si no que ante uno mismo. Nos damos el poder de conocernos e
incentivarnos al crecimiento personal, el poder de entender que sabemos una
verdad personal; Pero, ante los demás no sabemos nada, porque cada uno de
nosotros no conoce la verdad y felicidad del otro.
Investigar, buscar, leer, pensar, razonar y ser felices. Tenemos distintos
pensamientos, distintas verdades y cada uno debe ser feliz con la suya.
La PHILOSOFÍA busca que amemos, que seamos sabios, evolutivos y felices.
Los FILÓSOFOS tratan que entendamos lo que esta nos quiere dejar, que la
comprendamos y la llevemos al diario. Fomentemos;

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