Magnetoterapia
El magnetismo, y en consecuencia sus generadores, los imanes y magnetos, se han convertido en un
elemento indispensable en la tecnología moderna, y por lo tanto, en los emprendimientos industriales y
científicos de envergadura: ¿ Van a establecerse también en el medio terapéutico como uno de sus más
eficaces agentes curativos?. Este tratado del Dr. H. L. Bansal sostiene firmemente esta premisa, y sus
aseveraciones la hacen parecer sumamente razonable.
Hace algunos años ya, por sugerencias de un amigo, decidí llevar mi eczema supurante cada vez mas
avanzada, a pesar del mejor tratamiento disponible gracias a mi posición de Ministerio de Salud- al
consultorio del Dr. R. S Thacker, el único magnetoterapeuta conocido por ese entonces en Nueva
Delhi, y a quien merecidamente ha sido dedicado este libro.
A pesar de mis reticencias iniciales, confieso que pronto me sentí realmente sorprendido de liberarme de
una dolencia tan desagradable en un período tan extraordinariamente corto. Posteriormente supe que fue
este caso el que inspiro al Dr. Bansal a encarar seriamente la magnetoterapia. Este libro es el fruto de su
devoción y su dedicación a esta tarea durante pasado 20 años.
En varios países avanzados se ha llevado a cabo un considerable trabajo de investigación acerca de los
efectos del magnetismo sobre la biología de los vegetales, los animales y los hombres, que ha establecido
indiscutiblemente que una gran cantidad de enfermedades humanas puede ser curadas mediante la
aplicación de imanes o magnetos. Como ejemplo puede citarse al Dr. Mclean, médico de la ciudad de
NuevaYork, quien ha tratado exitosamente diversos casos de cánceres avanzados, haciendo esta
sorprendente observación “El cáncer no puede sobrevivir dentro de un campo magnético poderoso”.
También la medicina Rusa está utilizando imanes y agua magnetizada para la curación de enfermedades
tales como la mastitis, dolores e inflamaciones, e incluso para los terribles sufrimientos provocados por
los temidos cálculos renales. Los japoneses, por su parte, han perfeccionado un gran numero de
dispositivos magnéticos, tales como bandas, collares, colchonetas, cinturones, e incluso sillas imantadas
para el tratamiento de muchas enfermedades.
En India, sin embargo, la magnetoterapia aun se considera una técnica nueva, quizás hasta graciosa, pero
últimamente un gran numero de médicos, especialmente homeópatas, han comenzado a adoptarla, y han
obtenido progresos muy alentadores. El Dr. Banzal, básicamente un homeópata, ha realizado profundos
estudios de todos los resultados logrados en este campo, tanto en la India como en otros países, y ha
experimentado exhaustivamente en forma personal, librando a numerosas personas de diversas
enfermedades. Paralelamente, y para beneficios de sus pacientes y otros profesionales, ha publicado este
trabajo - quizás el primero en su género- orientado principalmente hacia el uso terapéutico del
magnetismo, pero incluyendo una interesante y acabada información sobre el método, que abarca temas
tan variados como su historia, sus principios y su aplicación, sustentándolos con las menciones de gran
numero de casos reportados. En su faceta terapéutica, el libro proporciona pautas para el tratamiento de
mas de ciento de dolencias frecuentes, lo que lo transforma en el auxiliar ideal para el terapeuta.
Este trabajo me hace recordar la afirmación del Dr. F. V. Broussais, de Francia, quien dijo: “Si el
magnetismo existiera, la medicina sería un absurdo”. Sin embargo, se ha demostrado sin lugar a dudas
que el magnetismo es una realidad absoluta... como podrá comprobarlo personalmente cada lector de este
libro.
Felicito calurosamente al autor por este verdadero auxiliar de la medicina, concebido y realizado con
verdadera pasión humanitaria, y con el noble propósito de ampliar las fronteras de la curación del
sufrimiento humano.
K. C. Gupta
Ministro de salud y planeamiento familiar
Gobierno de la India. Nueva Delhi
La homeopatía y la magnetoterapia
El uso del magnetismo también ha sido sustentado y recomendado por el creador de la homeopatía
moderna, el Dr. Samuel Hahnemann, quien introdujo tres medicinas magnéticas en esa disciplina. Sus
observaciones respecto a las relaciones entre los imanes y cierto síntomas importantes, comprobadas y
verificadas por el mismo mediante el uso de esos tres remedios magnéticos, han sido incluidas en un
capitulo aparte de este libro. Hasta el momento, ninguna otra rama de la ciencia médica parece estar
estudiando el uso de imanes para el tratamiento de las enfermedades humanas.
Sin embargo, parece haber una estrecha afinidad entre los principios de la magnetoterapia y la práctica de
la acupuntura y la digítopuntura. Los distintos puntos de estas dos últimas técnicas también pueden
considerarse como puntos magnéticos para la aplicación de imanes con fines curativos. Este enfoque ha
sido tratado en otro capitulo especial (17) al final de este libro.
La naturoterapia
También la naturoterapia, que utiliza las fuerzas de la Naturaleza –incluyendo a la electricidad- para
corregir los diversos desordenes orgánicos, comparte muchos preceptos comunes con la magnetoterapia,
entre los cuales quizás el mas importante es la utilización de la mas poderosa de esas fuerzas naturales: el
magnetismo. En el capitulo 18 de este trabajo se discuten en detalles las similitudes entre ambos
sistemas, y los medios que adopta de cada uno de ellos para encarar la salud y la enfermedad.
Es de desear que este nuevo enfoque promueva nuevos estímulos, tanto en los profesionales como en el
público general, abriendo nuevos caminos en la investigación científica en este campo. Seria obvio
destacar que la aplicación integral de estas disciplinas complementarias podría ayudar a vencer el
estancamiento en que se encuentra la curación de muchas enfermedades, para beneficio definitivo de la
humanidad sufriente.
El efecto magnético de la tierra sobre los seres humanos.
El cuerpo humano es en sí mismo un imán. Hablando en términos de magnetismo, se considera que
nuestros cuerpos poseen ciertas facetas magnéticas. Considerando a una persona erguida, en posición
vertical, la cabeza y el torso simbolizan al polo norte, mientras que la mitad inferior- los pies, piernas y
caderas- representan el polo sur. En un cuerpo humano en posición horizontal, la mano, el brazo y el lado
derecho, se asimilan al norte, y sus opuestos al sur. De la misma forma, la parte frontal de una persona –
frente, rostro, pecho y vientre- representan al norte, y el dorsal – occipucio, nuca, columna vertebral y
glúteos- son consideradas el sur.
Ahora bien: guiándose por las leyes y fuerzas naturales, toda acción realizada en la dirección natural
aporta paz y serenidad, y provoca la menor incomodidad posible, dadas las circunstancias, que si se
efectuara en otro sentido. De acuerdo con esto, cuando nos acostamos para dormir, por ejemplo, si lo
hacemos en la misma orientación que adoptaría una varilla imantada suspendida, logramos evitar las
tensiones y el insomnio, y descansar mas profundamente. Cuando yacemos extendidos, con nuestro norte
hacia el norte de la tierra, y nuestro sur hacia el sur de la tierra, obtenemos un equilibrio ideal; por lo
tanto, la mejor posición para descansar es con la cabeza hacia el norte y los pies hacia el sur,
especialmente si dormimos directamente sobre el suelo. Esta posición proporciona un sueño mas
profundo e incluso mejora la salud, ya que el cuerpo se orienta en concordancia con la dirección de las
corrientes magnéticas terrestres, que de ese modo afectan favorablemente al sistema.
De acuerdo con algunos principios filosóficos antiguos, cuando una persona en su lecho de muerte
encuentra extremadamente difícil y penoso exhalar sus últimos suspiros, es preciso ubicar su cuerpo
sobre la tierra, en posición norte/sur, con la cabeza hacia el norte. Esta posición la alinea con el campo
magnético terrestre, y el alma del moribundo puede abandonar su cuerpo con menos agonía
Entre los hindúes, por ejemplo, cuando la muerte de una persona es inminente, se coloca al paciente
directamente sobre la tierra, para que exhale su último suspiro; esta costumbre está obviamente
relacionada con el efecto sedante que ejercen las corrientes magnéticas de la tierra sobre los cuerpos
humanos.
El magnetismo y la electricidad son dos ramas de la misma fuerza natural; son inseparables, y actúan
firmemente unidas hombro con hombro. La tierra no es solamente un gigantesco imán, sino también un
enorme reservorio eléctrico, ya que toda corriente, una vez liberada, busca su camino hacía ella. Existe un
profuso intercambio de materia, magnetismo y electricidad en el cuerpo humano, y esa es la razón por la
que podemos incrementar nuestra salud caminando sobre la hierba húmeda, o durmiendo al aire libre
sobre una capa de heno recién cortada. Los yoguis, por ejemplo, sostienen que el poder entra en sus
cuerpos de algunas formas misteriosas, restaurando de esa manera sus energías.
El magnetismo en los otros cuerpos astrales
Hasta el momento hemos considerado el magnetismo terrestre, pero si vamos un poco mas lejos, veremos
que no solo la tierra, sino que el Universo en su totalidad está impregnado de magnetismo. Por lo tanto, y
considerando que nuestro planeta se ve profundamente afectado por las emanaciones gravitacionales del
Sol y de la Luna, analizaremos separadamente estos efectos.
El Sol
El Sol constituye un gigantesco imán natural, con un enorme poder gravitatorio, mediante el cual atrae a
todos los otros planetas, obligándolos a permanecer girando a su alrededor, sometidos a su influencia
magnética.
La tierra está doblemente relacionada con el Sol: gira sobre su eje (movimiento de rotación), y
simultáneamente se desplaza en su órbita alrededor del astro rey (movimiento de traslación); la
consecuencia de la rotación axial son los días y las noches, y la de la traslación a lo largo de la órbita, los
años. Durante la traslación se producen significativos cambios sobre la superficie, debido a las diferentes
exposiciones a los rayos solares; estos cambios generan las estaciones, y en consecuencia influyen sobre
los seres humanos en muchas formas diferentes.
El Sol simboliza al fuego, mientras que la luna rige al agua; por otra parte, el calor, la luz y humedad son
necesarios para cualquier tipo de crecimiento. Por lo tanto, como el Sol y la Luna son los que nos
proporcionan estos elementos imprescindibles, constituyen la principal fuente de producción de
alimentos y vegetales, así como el elemento básico para el mantenimiento de la vida sobre la tierra.
La Luna
También la Luna es un imán natural, y tantos sus período de luz (Luna llena y creciente) como los de
oscuridad (nueva y menguante) ejercen una gran influencia sobre nuestras vidas. Muchas facetas de
nuestra existencia rutinaria se ven afectada por la Luna: los antiguos calendarios hindúes fueron
programados en función de la luna; los datos de los períodos menstruales de la mujer se relacionan
estrechamente con el calendario lunar; las fechas de muchos ritos ceremoniales hindúes y musulmanes
depende fundamentalmente del aspecto de la luna.
A través de su fuerza gravitatoria, la Luna provoca marea en los océanos; en forma similar el cuerpo
humano –que está compuesto de un setenta por ciento de liquido- se ve profundamente afectado por su
influencia: las estadísticas demuestran que los fluidos corporales circulan con mucha mayor libertad en
los períodos de Luna llena. También se ha logrado establecer que los enfermos mentales padecen sus
peores ataques en esos mismos días, de allí surge el termino “lunático”, derivado precisamente de la
palabra luna.
La costumbre de ayuna en los días de luna nueva y luna llena ha sido avalada científicamente, ya que
ayuda a la reducción de los fluidos corporales, a mantener el adecuado equilibrio metabólico.
Muchas enfermedades y medicinas se ven también afectadas por los retos de la Luna; algunas de las
primeras se agravan durante los períodos de plenilunio, y ciertos remedios trabajan mejor cuando se los
administra en esos días.
Existe una medicina ayurvédica recetada para el asma, por ejemplo, que debe administrarse a los
pacientes durante la noche de Sharad Poormina (una noche especifica de luna llena), que generalmente
cae en el mes de octubre de cada año. Esa medicina debe tomarse con kheer en las primeras horas de la
mañana, luego de haber mantenido el kheer abiertamente expuesto a la luz particularmente efectiva de la
luna durante toda esa noche. Esto demuestra el importante rol que ciertos círculos atribuyen a la fuerza
magnética de la luna sobre nuestra salud y nuestras vidas.
También otros planetas ejercen similares influencias magnéticas sobre nuestras existencias; estos efectos,
sumados a los del Sol y la Luna, constituyen las bases de los cálculos y las predicciones astrológicas.
Así descubrimos que todos los planetas del espacio irradian sus propias emanaciones magnéticas, al igual
que los objetos terrestres, interrelacionando sus influencias unos con otros sobre todos los entes
organizados, incluidos los seres humanos, afectándose entre sí en forma proporcional a su tamaño, su
distancia y su velocidad de traslación.
La potencia del campo magnético de la tierra es de aproximadamente 0.5 oersted, mientras que la del Sol
asciende a un valor entre 25 y 50 oersted, es decir, un factor de 50 a 100 veces mayor.
Como vemos por todo lo expuesto hasta aquí, es posible afirmar sin lugar a dudas que además de la Tierra
y el Sol, la Luna y los restantes planetas poseen una elevada influencia magnética sobre nuestras vidas
PARTE II
Capitulo 4 - Efectos del magnetismo sobre los organismos vivos
Capitulo 5 – Magnetismo humano
Capitulo 6 - El cuerpo humano: una máquina automática con propiedades
Magnéticas
Capitulo 7 - El rol de la sangre en el cuerpo humano.
Capitulo 4- Efectos del magnetismo en los organismos vivos.
Influencia general
Para un análisis detallado de los efectos del magnetismo sobre los organismos vivos, estudiaremos el
tema desde tres puntos de vistas: el reino vegetal, el reino animal y los seres humanos.
El hombre parece haber estado fascinado por los misteriosos poderes de los campos magnéticos sobre la
vida ya desde los tiempos más remotos, pero los estudios científicos de estos efectos sobre la materia
orgánica no han sido encarados con decisión y continuidad sino hasta el última cuarto de este siglo. Y es
solo durante este último período de alrededor de 15 a 20 años que diversos países han comenzado a llevar
a cabo un considerable trabajo de investigación y desarrollo, tendiente a observar y registrar el efecto del
magnetismo sobre los organismos vivos. Como consecuencia, recién en ese último lapso han comenzado
a aparecer, aunque no demasiado frecuentemente, algunos artículos, y diversos informes de estudios
realizados sobre esta especialidad. Sin embargo, todavía se sabe muy poco sobre el grado que pueden
alcanzar los efectos de los campos magnéticos sobre los seres vivos, y aun muchos menos de sus
propiedades terapéuticas sobre las enfermedades humanas.
Se ha descubierto que la naturaleza del magnetismo, tanto de ese gigantesco imán natural que es la tierra,
como de los pequeños imanes artificiales, hace que no pueda ser interrumpido o detenido según nuestros
deseos, y continúa influyendo sobre todos los objetos dentro de su campo de acción, en tato esos objetos
permanezcan allí.
Un imán permanente genera un campo magnético que afecta, dentro de los límites de su potencia, todos
los sistemas biológicos de plantas, animales y seres humanos que caigan dentro de su esfera de influencia;
en el caso del magnetismo terrestre, por ejemplo, contribuye a la propagación crecimiento y sustento de la
vida sobre su superficie. Por otra parte, existen grandes posibilidades de que el uso de imanes como
agentes terapéuticos pueda ampliar considerablemente el espectro vital de todas las criaturas vivas, e
incluso erradicar definitivamente muchas enfermedades y sufrimientos que aquejan a la humanidad, pero
esto solo puede lograrse si la magnetoterapia alcanza un grado total de desarrollo.
El tema de la potencia del imán, o la magnitud del magnetismo a utilizar en cada caso, es de importancia
crucial, por lo que uno de los problemas más importantes a considerar en cada experiencia en particular,
es la dosificación correcta de la energía.
Con respecto a las plantas, la solución a este problema parece radicar en el tratamiento de las semillas
mediante campos magnéticos inducidos; exponiendo esas semillas durante diferentes períodos
predeterminado al campo de un imán de potencia conocida y fija, o bien haciéndolo durante lapsos fijos a
un campo variable, también conocido, se puede determinar con exactitud la combinación tiempo/potencia
ideal para obtener resultados óptimos. De la misma forma, se puede adoptar un esquema similar para
conducir experimentos con animales y seres humanos, y de ese modo puntualizar la potencia del
magnetismo y el tiempo de exposición necesario para lograr lo que se busca.
El Dr. Madeleine F. Barnothi, Profesor de física de la Facultad de farmacia de la Universidad de Illinois,
U.S.A., ha editado un compilado en dos volúmenes una serie de trabajos dedicados exclusivamente al
Biomagnetismo libro, altamente técnico, se titula “Biological Efects of Magnetic Fields”, efectos
biológicos de los campos magnéticos y recopila gran cantidad de experiencias aportadas por diversos
científicos, tanto de los [Link]. como de otros países como Rusia, Inglaterra y Suecia. El libro define al
magnetismo como la ciencia de los procesos y funciones inducidas por un campo magnético estático
en los organismos vivos, e incluye cientos de informes de experimentos realizados sobre ratones y otros
especímenes vivos tan disímiles como bacteria, pájaros, moscas drosófilas, peces y tierra fértil, así como
plantas y cultivos de diversos tejidos.
Los experimentos mencionados tienen como característica sobresaliente la variedad, ya que han sido
conducidos en distintas formas por muchos científicos diferentes. Gran cantidad de ellos, por ejemplo,
han sido llevados a cabo exponiendo ratones a campos magnéticos de potencias tan elevadas como
1,20,000 oersteds, los ratones, no solo sobrevivieron a estas tremendas exposiciones por períodos entre 10
minutos y una hora sin mostrar síntomas de afección, sino que además aumentaron de peso y mantuvieron
una salud perfecta hasta mucho después de haber sido irradiados. Una exposición de dos horas de un
cultivo de Neurospora Crassia Comidia a un campo de 1,40,000 tampoco produjo ningún tipo de
mutación.
Los resultados de estos estudios poseen valiosas implicancias con respecto a la
exposición del hombre a potentes campos magnéticos. El hecho de que un mamífero
sobreviva a una e posición tan prolongada a un campo magnético de 1,20,000 Oe
aumenta la confianza en el rango de seguridad de la exposición humana. El libo informa
también que no se han observado efectos perniciosos en hombres expuestos a campos
de más de 20,000 Oe durante 15 minutos.
Conclusiones importantes.
a) En las plantas se encuentran presentes, en bajas concentraciones y en forma de
microelementos, nutrientes magnéticamente susceptibles, como el hierro, el manganeso y el cobalto,
que juegan un importante rol en la regulación del crecimiento de la semilla.
b) El magnetismo afecta todas y cada una de las células del cuerpo del espécimen, debido a su carácter
altamente permeátil.
c) Un campo magnético puede ejercer, sin participación de ningún órgano sensorio, una influencia
directa sobre el diencéfalo (cerebro intermedio que controla el sistema endocrino).
d) Las estructuras del prosencéfalo (cerebro anterior), y del diencéfalo, privadas de una conexión
nerviosa con los receptores, reaccionan a un campo magnético estático con mayor rapidez e
intensidad que las de un cerebro intacto.
e) Los tratamientos magnéticos ejercen un efecto estabilizador sobre los códigos genéticos.
f) Los campos magnéticos ejercen un efecto notorio y duradero en la curación de las heridas externas.
Muchos patólogos han confirmado que la proliferación de fibroblastos y fibrosis se reducen dentro de
un campo magnético. La evaluación microscópica también revela una marcada reducción de la
fibrosis debida a un tratamiento magnético.
En el libro, Barnothy mismo ha expresado su deseo de que los campos magnéticos se
transformen, a su debido tiempo, en un nuevo y poderoso instrumento analítico y
técnico dentro del campo de la medicina.
Por su parte el Dr. Howard D. Strangle, de Nueva York U.S.A. considera que el magnetismo es una
verdadera ciencia y afirma que se trata de un tema que debería despertar interés mundial. Sin embargo, y
aunque ya se han realizado numerosos experimentos en distintos países del mundo, incluida la India, estos
ensayos han sido conducidos en diferentes direcciones y con diferentes enfoques, por lo que
inevitablemente han llevado a conclusiones disímiles, aunque se ha logrado establecer que los efectos
biológicos están influenciado fundamentalmente por la magnitud del campo y por la duración de la
exposición.
Resultados de experimentos realizado en los Estados Unidos
a) Los representantes de la Universidad de Virginia Oeste, Universidad de Illinois y la
Fundación para la investigación Biomagnética, al cabo de extensas investigaciones
conjuntas, determinaron que existen cambios posicionales en las bacterias
ocasionado por la influencia de un campo magnético, este cambio se produce
debido a su movimiento inherente.
b) El departamento de ciencias biológicas de la Universidad del Noroeste ha
observado que no existe ya dudas razonables de que los sistemas vitales de los
organismos vivos son extraordinariamente sensibles a los campos magnéticos.
c) El Departamento de Ciencias medica de la corporación AVCO, de Willington,
Massachusets, afirma que bajo circunstancias favorables, los campos magnéticos
estáticos pueden producir efectos notorios en modelos representativos de tejidos
vivos.
d) Un eminente profesor de cirugía ortopédica de la Universidad Estatal de Nueva
York, opina que existen muy pocas dudas sobre la interacción entre la función del
sistema nervioso central y los campos magnéticos externos.
e) La División de Biología y Medicina Experimental de Cincinatti, Ohio, ha declarado
que los resultados de los diversos tipos de estudios llevados acabo sobre células,
indican que tanto los efectos cualitativos como cuantitativos de un campo
magnético son claramente visibles en los tejidos respiratorios, y se correlacionan
con varios factores biológicos. De ello puede concluirse que un campo magnético
posee sobre el metabolismo celular un efecto relacionado con el tipo y edad de los
tejidos, que a su vez están vinculados a la potencia del campo
f) El Dr. Hansan ha establecido en un infome clínico que un campo magnético
constante reduce la sensación de dolor.
g) George N. Cotham, de la National Aeronautics Space Administratión (NASA)
refiere que:
Rigurosos y precisos estudios del magnetismo y sus efectos pueden abrir nuevas
puertas a la biología, desde el momento que el cuerpo entero constituye
básicamente un organismo eléctrico dadas las características de cargas y valencias
eléctricas existentes en los átomos de energía bioelectrica de sus nervios,
órganos y tejidos.
Cabe agregar que campos de energía magnética controlados, adecuadamente
aplicados y dirigidos podrían, por lo tanto, modificar el esquema de
comportamiento de la respuesta eléctrica del organismo. Por ejemplo, ya en
muchas ocasiones se ha comprobado que el corazón latiendo rítmicamente, y
excitado por un impulso eléctrico genera un diminuto campo magnético.
h) Otras experiencias llevadas a cabo en los Estados Unidos, han indicado asimismo la influencia de
los campos magnéticos en el proceso de envejecimiento.
Resultados de experimentos realizados en Rusia
a) Especialistas del Instituto de Fisiología de la Academia de Ciencias de Azerbadjian, U.R.S.S.
habiendo estudiado detalladamente el efecto de un campo magnético constante sobre la presión
sanguínea, así como sobre el ritmo de sedimentación de eritrocitos, (ESR) llegaron a la conclusión de
que el magnetismo provoca cambios perceptibles sobre ambas funciones.
Es importante notar que esta información puede resultar de gran utilidad para los
médicos clínicos durante su diagnóstico de enfermedades vasculares, así como de
otros sistemas.
b) El Instituto de Actividades Nerviosas Elevadas y Neurofisiología de la Academia de Ciencias de
Rusia condujo varios experimentos en peces y conejos, arribando a las siguientes conclusiones:
- b 1 ) Un campo magnético es un estimulo débil, la reacción al cual se produce, en un 40% a 70%
de los casos, en el momento de aplicarlo.
- b,2) Un campo magnético genera predominantemente un efecto inhibitorio.
- b,3) En algunas ocasiones, la reacción a un campo magnético persiste, aun cuando este haya sido
desconectado.
- b,4) Un campo magnético estático actúa directamente sobre la estructura del diencefalo y el
pronsencefálo.
Con respecto al punto b1, podría agregarse que, de acuerdo con la ley Arndt-Schulz de acción
farmacológica” pequeños estímulos incentivan la actividad vital; estímulos intermedios tienden a
reprimirla, y estímulos muy fuertes pueden detenerla o destruirla.
Experimentos con animales
Cierto número de experiencias llevado a cabo en Rusia, demostraron que los animales menores, como
insectos, ratones, etcétera., se ven severamente afectado por los imanes.
El Dr. L. V: Vomarov, biólogo del Instituto de Genética General, y vicepresidente de un recientemente
formado comité nacional para la prolongación artificial de la vida humana, ha logrado duplicar
experimentalmente la vida de moscas comunes, alimentándolas con azúcar magnetizada, paralelamente,
condujo varias pruebas de laboratorios con voluntarios humanos en quienes se obtuvieron diversos
cambios bioquímicos que auguran la prolongación de sus vidas mas allá de los cien años.
Otras series de experimentos de científicos rusos están dirigidas a extender la vida de un ratón en mas de
la mitad de la expectativa normal, mediante el uso de ciertas plantas y campos magnéticos; el tratamiento
incluye hormonas, y la exposición a campos de baja frecuencia. Uno de los ratones hembras involucrados
en el experimento sorprendió a los investigadores al obtener cría a la avanzada edad de cuatro años,
siendo tres el límite máximo esperado para los ratones blancos.
Resultados de experimentos realizados en Japón:
El Japón ha sido quizás uno de los países mas prolíficos en experiencias con diferentes tipos de
productos magnéticos, ya que en ese país existen varias compañías que manufacturan dispositivos
específicos para magnoterapia. Estas experiencias se concentraron sobre la rigidez de los hombros y la
tensión arterial, y en ella se utilizaron distintas versiones de bandas magnéticas especialmente diseñada
por la ya mencionada firma Aimante Trading Co. Ltd... Como resultado de estos experimentos, se
formularon los siguientes comentarios, observaciones y conclusiones:
Comentarios:
1) Puede inducirse una fuerza electromotriz utilizando una banda magnética.
2) La fuerza electromotriz generada por la banda actúa sobre los vasos sanguíneos que
pasan por debajo de los puntos de aplicación de aquella.
3) La potencia absoluta de la fuerza electromotriz de la banda es baja, por lo que cualquier organismo
viviente resulta afectado por su influencia durante un período prolongado.
4) Aunque se sabe con certeza que los organismos expuestos son realmente afectado, el fenómeno que
se desencadena es sumamente complejo y se desconoce su mecanismo
Observaciones
Se cree que los 4 factores enumerados a continuación son los que gobierna el alcance de los efectos del
magnetismo en los organismo vivos:
1) Potencia del campo magnético estático.
2) Tiempo de exposición
3) Superficie del cuerpo penetrada por las líneas del campo.
4) Velocidad del flujo sanguíneo.
Conclusiones:
1) .El magnetismo ejerce una comprobada influencia sobre los organismos vivos.
2) Se ha demostrado que el magnetismo resulta altamente efectivo en el tratamiento de algunas
dolencias especificas.
3) El efecto del magnetismo se debe a:
3.1) La actividad de los campos de los cuerpos vivos que se incluye dentro de espectro de los
campos magnéticos.
3.2) La inducción de una fuerza electromotriz en una porción del campo aplicado.
3.3) Los cambio de origen fisco que tienen lugar dentro del campo inducido.
El Dr. Shiro Saito, del colegio médico de Jikei, Japón, ha tenido destacables éxitos en el tratamiento de
tumores cancerosos en ratones mediante el magnetismo, y considera que este tipo de afecciones puede
tratarse en los seres humanos por procedimientos similares.
Toda la información mencionada anteriormente, junto a la de otras publicaciones especializadas, tiende a
demostrar que el biomagnetismo ofrece una respuesta prometedora y largamente esperada para un
apropiado conocimiento de los procesos fisiológicos básicos, y su eventual aplicación terapéutica.
También proporciona un novedoso método de tratamiento para varias enfermedades en animales y seres
humanos, sobre la base de una línea progresiva.
Resultados de experimentos realizados en Gran Bretaña:
Ya desde su descubrimiento, una de las verdades irrefutables con respecto a los imanes
es su poder de atracción sobre ciertos metales en particular el hierro y todos sus
compuestos. En la actualidad, un reciente descubrimiento realizado en el Reino Unido
abre nuevas posibilidades de utilización de esta propiedad de la fuerza magnética.
Hasta este nuevo logro, los científicos y laboratoristas debían recurrir a un tedioso método químico para
la separación de glóbulos rojos que contienen hemoglobina rica en sales de hierro, del resto de las células
y el plasma sanguíneo. El reciente descubrimiento de los científicos ingleses, empleando imanes para la
separación de R.B. C s(red blood cells = glóbulos rojos.), no sólo simplifica y acelera el proceso, sino
que confirma el efecto positivo de la fuerza magnética sobre el hierro en su forma química. En resumen,
el proceso es el siguiente:
Los glóbulos rojos pueden aislarse del resto de los componentes de la sangre utilizando para ello un
separador magnético de alto gradiente, similar a los usados para retirar de otras soluciones partículas
paramagnéticas de tamaños aproximados a un micrón o menos. Las propiedades magnéticas de los
glóbulos rojos, que les permiten ser separados por este método son:
a) La ferrihemoglobina (metahemoglobina) –presente en los glóbulos rojos en una proporción de 1 a 2%
del total de hemoglobina, y en mayores cantidades en algunos casos patológicos- posee una
susceptibilidad paramagnética mayor aún que en su forma ferrosa, ya que posee 5 electrones libres
(Fe).
b) Los glóbulos rojos son cuerpos discoides flexibles y bicóncavos, que ocupan aproximadamente el 45
al 50% del total de la sangre.
c) Las moléculas de hemoglobina llevan a cabo las funciones respiratorias asociadas con la sangre, y
estas moléculas ocupan alrededor del 28% del volumen de cada glóbulo rojo.
d) La susceptibilidad paramagnética de los glóbulos rojos se estima en aproximadamente 3,88 x 10-6
cuando la hemoglobina se encuentra en un estado totalmente desoxigenado.
Una vez comprendidos estos principios, la técnica de separación por altos gradientes resulta muy sencilla:
simplemente, al inducirse un campo magnético por medio de un electroimán, este último magnetiza un
filtro de lana de acero, y al hacer pasar sangre a su través, los glóbulos rojos, con su contenido de hasta
un 4% de hierro, son magnéticamente atraídos hacia él. En las pruebas realizadas, se utilizó un campo
magnético normalizado, de 17,5 kilogauss, estimando el gradiente del campo cerca de las líneas de fuerza.
Técnicamente hablando, un típico dispositivo separador magnético de alto gradiente cosiste en una
almohadilla de lana de acero ubicada dentro de un campo magnético, que en función de los pequeños
intersticios entre sus hebras, genera en el campo un gradiente muy elevado, atrayendo y reteniendo los
glóbulos rojos, mientras los restantes componentes de la sangre atraviesan el filtro libremente. Una vez
desconectado el electroimán, la lana de acero se desmagnetiza, y los glóbulos rojos pueden ser retirados
de ella enjuagándola en un contenedor separado
En el caso de los experimentos realizados, el dispositivo se construyó a partir de componentes muy
simples, adaptando un electroimán de uso general, y un filtro de acero inoxidable, que puede esterelizarse
fácilmente, y resulta económico y compacto. Para mayor comodidad, el electroimán puede adaptarse para
ser alimentado con corriente continua, permitiendo una autonomía y practicidad que no son posible con
una centrifugadora convencional. Por otra parte, el sistema interior, en el cual los distintos componentes
son separados colocando la sangre en un tubo de ensayo y centrifugándola, no es demasiado confiable
cuando se requieren preparados de glóbulos rojos o blancos de extrema pureza.
CAPITULO 6
El cuerpo humano: una máquina automática con propiedades magnéticas:
Sectores más importantes del corazón y el cerebro.
El cuerpo humano constituye una maravillosa pieza de maquinaria automática de alta
complejidad, y su funcionamiento interno es muy similar al de un instrumento
eléctrico, del cual el cerebro equivale al tablero central o comando. Tanto el sistema
nervioso como los restantes sistemas operativos del organismo, están regulados por
diferentes centro de control localizados en el cerebro; en el sistema circulatorio, por
ejemplo, el corazón trabaja como un generador eléctrico, suministrando la energía
imprescindible a todo el organismo, vía la circulación de la sangre. De esta forma, el
cerebro y el corazón se convierten en las dos partes más importantes de la maquinaria
humana, por lo que conviene repasar en detalles las funciones específicas de estos dos
órganos clave.
El cerebro y sus funciones.
Con su peso de aproximadamente 1300 gramos, el cerebro humano adulto (del
latín=cerebrum) conforma un dispositivo natural maravillosamente inteligente, activo y
altamente organizado, que controla el funcionamiento de los órganos de la visión, el
oído y el lenguaje, así como los nervios motores y sensorios. El cerebro, actuando por
intermedio de los nervios, controla todos los músculos del cuerpo, incluyendo los del
rostro, las articulaciones, el cuello y los vagus, que se extienden hasta el interior del
corazón, los pulmones, los intestinos, los riñones, el hígado y el bazo. El cerebro es el
centro de recepción y procesamiento de las experiencias personales, y genera y regula
los pensamientos, las emociones y las acciones, ya sean de origen consciente o
inconsciente. Ese maravilloso conjunto que denominamos en conjunto “mente” es, en
definitiva el artífice de nuestras alegrías, placeres, ideas y sonrisas, pero también es el
responsable de nuestras penas, nuestros dolores, desalientos, lamentos, miedo, terrores,
etcétera.
Histológicamente, el cerebro está compuesto por alrededor de diez billones de células
nerviosas, o neuronas, cada una de las cuales posee dos filamentos nerviosos, de color
blanco, que se extiende desde cada uno de los extremos del cuerpo celular; esos
filamentos, o dendritas, se interconectan con otra u otras neuronas, con lo cual el
conjunto forma una especie de red de comunicaciones. En su intermedio, cuando las
sensaciones recibidas por los órganos de recepción, y conducidas al cerebro a lo largo
de diminutas fibras nerviosas, llegan a él, se generan ciertos impulsos eléctricos que
recorren el camino inverso, transmitiendo mensaje a los músculos motores. Todas estas
intercomunicaciones se llevan a cabo mediante procesos puramente eléctricos.
El cerebro demuestra claramente que no solo se producen en su interior distintas
actividades eléctricas, sino que también generan pequeñas corrientes denominadas
genéricamente “ondas cerebrales”. Estas ondas aparecen normalmente con una
frecuencia de aproximadamente 10 por segundo, aunque a menudo suelen variar, tanto
en frecuencia como su longitud de onda. Estas variaciones difieren de individuo en
individuo; es mas, el esquema completo de ondas cerebrales varía totalmente para cada
persona.
Estas variaciones difieren de individuo en individuo; es mas, el esquema completo de
ondas cerebrales varía totalmente para cada persona, y esto puede comprobarse
fácilmente, notando, por ejemplo, que las ondas cerebrales transmitidas directamente a
los músculos motores de las manos hacen que cada individuo posea una caligrafía
diferente de los demás
Las fuerzas que mantienen en funcionamiento la máquina humana trabaja en forma
totalmente acorde con los principios básicos de la electricidad. En el ser humano, ya
sea dormido o despierto, sano o insano, un cerebro adulto promedio genera
aproximadamente 20 watt de energía eléctrica. La fuente de esta energía se encuentra
en las células nerviosas del individuo, cada una de las cuales constituye en realidad un
diminuto dinamo, o generador.
A partir de un combustible químico, compuesto de glucosa e hidrógeno, cada célula
genera dentro de si misma una carga eléctrica; esa carga va acumulándose, y al exceder
cierto nivel, es descargada por la célula. Como regla general, puede decirse que cuanto
mas grande es el estimulo (peligro, emociones, etc.), el ritmo de carga y descarga se
hace mas acelerado, paralelamente, si el numero de células que se descargan
simultáneamente es muy grande, el resultado es una sensación, que puede ser un dolor,
un pensamiento excitante, un sentimiento especifico, etc. Pero siempre relacionado con
el tipo de célula estimuladas.
El sistema nervioso, a través del cual son canalizadas las sensaciones hacia el cerebro,
esta tan intrincadamente dispuesto, que solo quisiéramos hacer una analogía, lo mas
aproximado sería compararlo con una atestada red de carreteras, en las horas pico de
una gran ciudad.
Existen diversas aplicaciones médicas que relacionan directamente la electricidad y el
cerebro, por ejemplo, las terapias electroshock, que generalmente consiste en hacer
circular una corriente alterna entre 100 y 200 volts a través del cerebro del paciente,
durante una fracción de segundo, han resultado de gran ayuda para los psiquiatras al
tratar ciertos tipos de desordenes mentales, especialmente de presiones profundas:
Otros instrumentos de gran utilidad en la neurología y psiquiatría es el
electroencefalograma (EEG), que por medio receptores altamente sensitivo, y circuitos
electrónicos que amplifican los sutiles impulsos recibidos, hace posible registrar la
actividad eléctrica que llevan a cabo las distintas energías cerebrales. En la practica un
electroencefalograma consiste en aplicar una serie de electrodos adheridos a la piel
exterior del cráneo sobre las zonas que se desean investigar. Los impulsos eléctricos
captados por estos electrodos, una vez amplificados y traducidos a gráficos, conforman
una curva compleja que muestran diversos ritmos. El carácter de esos ritmos varia de
acuerdo con el estado funcional de cada zona del cerebro (descanso, actividad, sueño,
etc.). De esta forma, el análisis de las curvas EEG permite, no solo determinar el
estado funcional de las células nerviosas, sino también ayudar a establecer el tipo de
disfunción en ciertos casos.
Las funciones del cerebro, de acuerdo con el Ayurveda, pueden resumirse de la
siguiente forma
1) Lugar de residencia del alma (el alma)
2) Centro de chetanas (la conciencia)
3) Asiento de los panchendriyam (los sentidos especiales)
4) Almacenamiento del buddhi, medhas (el intelecto)
5) Asiento de chitta (el conocimiento)
6) Almacenamiento de smritti (la memoria)
7) Centro de jiwana (la vida)
8) Regulador de nidra (el sueño)
9) Asiento de rajas (la emoción, la pasión)
10) Centro de snayu (centro nervioso)
El corazón y sus funciones
Analizando la estructura física del corazón se comprueba que esta integrada por miles
de pequeños músculos, que pueden considerarse sus elementos constitutivos físicos.
Estos músculos se agrupan en dos complejos sistemas celulares: uno de ellos conforma
las aurículas y el otro los ventrículos, a su vez se dividen en dos cámaras cada una. En
otro capitulo posterior analizaremos con mas detalles la anatomía cardiaca, pero por el
momento concentrémonos en la parte mecánica y eléctrica de su trabajo.
El registro gráfico del funcionamiento del corazón se denomina técnicamente
Electrocardiografía, y se abrevia con las siglas (ECG). Durante la toma de un
electrocardiograma, cada cámara (dos aurículas y los dos ventrículos) se considera por
separado y cada contracción mecánica, ya sea auricular o ventricular, esta asociada con
dos procesos eléctricos, el primero de ellos es la de polarización, durante la cual las
cargas eléctricas sobre la superficie de las células musculares cambian de positivas a
negativas, la segunda instancia inmediatamente después, es la repolarización, que
devuelve a la célula al estado de reposo, y repone las cargas superficiales positivas; la
de polarización es un proceso rápido, mientras que la repolarización es lento,.
La actividad muscular del corazón, como vemos esta {íntimamente relacionada con su
actividad eléctrica, y es esta correlación la que permite la obtención de un
electrocardiograma. No podría registrarse corriente alguna sino se produjeran las
contracciones del músculo cardiaco, con su correspondiente cambio en la permeabilidad
de la membrana.
Como toda fuerza, la actividad eléctrica de cada elemento del corazón puede medirse y
graficarse mediante un vector, es decir, una línea que represente su magnitud, su
dirección y su sentido. La suma vectorial de todas estas fuerza pueden considerarse
como el vector resultante de la actividad eléctrica de todo el corazón. El corazón genera
energía eléctrica y la respiración tiene una estrecha conexión con los latidos. Por lo
tanto si la respiración pudiera ser controlada, también podría ser controlada la actividad
cardiaca, de esa forma, induciendo descansos periódicos al acto constante del latir
mediante el control de la respiración, la vida podría prolongarse indefinidamente. La
forma de retardar el proceso de descarga eléctrica -y en consecuencia el deterioro
orgánico- es provocar un cambio de velocidad en el proceso metabólico. La práctica del
yoga enseña la forma de hacerlo, y es sabido que los yoghis mas avanzados acuden
periódicamente a los montes Himalaya a realizar esta practica en una atmósfera fría,
silenciosa. Algunas ocasiones, estos yoghis caen en profundo trance, suspendiendo todo
tipo de animación y permaneciendo inmóviles por periodos indefinidos, logrando un
descanso total. Luego, al cabo de cierto lapso recobran su actividad, desafiando así
parcialmente los deterioros del tiempo.
Para efectuar un estudio mas detallado de la actividad del corazón, podemos referirnos
al gran numero de posiciones que la víscera cardiaca puede adoptar, como lo demuestra
la descripción de Ashmon de sus 45 posiciones electrocardiograficas. A los efectos
clínicos, sin embargo, solo las siguientes 6 posiciones resultan relevantes:
1) Posición horizontal
2) Posición semi-horizontal
3) Posición intermedia
4) Posición semi-vertical
5) Posición vertical
6) Posición indeterminable
El sistema de circulación de la sangre, originado y regulado por el corazón, es así
mismo un mecanismo sumamente complicado. El corazón localizado en la parte media
del plexo solar, constituye un complejo muscular recio y vigoroso, pero que puede
sufrir colapso parciales o totales, como cualquier otra pieza de maquinaria. Existen
muchos motivos posibles para uno de estos colapsos, y cuando uno de ellos se
desencadena, la zona afectada del cuerpo no recibe la provisión de la sangre que
necesita, y puede resultar seriamente dañado, hasta destruida. El daño puede producirse
en la misma víscera cardiaca, o resultar lesionada algunas otras partes del organismo,
como el cerebro, los pulmones, los riñones, los miembros de la piel, etc.
Los productos químicos que intervienen en la composición del cuerpo humano –
carbono, nitrógeno, oxigeno, fósforo, entre muchos otros- se combinan para formar el
equivalente perfecto de una batería eléctrica, y el alimento que ingerimos es el que nos
permite cargarla, como si fuera el combustible de un generador. Siguiendo la analogía,
el organismo, representa la máquina que funciona con esa “batería”, demostrando su
propia respuesta, eléctrica, por ejemplo, el potencial eléctrico del estomago varia, de
acuerdo este se encuentre lleno o cuando se encuentre vacío, y lo mismo de un estado de
salud a uno de enfermedad.
También se ha observado que cuando desciende el nivel de azúcar en sangre, se
producen cambios eléctricos en el cerebro. Normalmente, la lectura de las ondas EEG
arroja intervalos entre 8 y 10 ciclos por segundos, pero cuando la concentración de
azúcar en sangre desciende, este ritmo no supera los 5 a 6 cps.
Los distintos sistemas orgánicos de un ser humano vivo poseen, por si mismo suficiente
capacidad como para generar toda la energía eléctrica necesaria para su propio
recuperamiento. Esto demuestra palpablemente que el cuerpo humano se comporta en
forma similar a la de una “batería” recargable, es decir que es capaz de emitir onda
electromagnética a un ratin de 80 millones de ciclos por segundos, lo que, por supuesto,
están mas allá de nuestra capacidad visual. Es mas: todo cuerpo humano vivo esta
emitiendo constantemente emisiones estáticas, que pueden ser de características
eléctricas o magnéticas, como ejemplo, se menciona que un ser humano puede actuar
como una antena, captando poderosas ondas portadoras aéreas, simplemente
conectándose con el socalo de una antena convencional.
Para su correcto funcionamiento, una batería necesita reponer periódicamente cierto
producto químico. El ser humano necesita comida y bebida para la misma función. Por
medio del proceso fisico-quimicos inherentes a cada sistema, cada uno de ellos genera
la corriente eléctrica que recargan su “batería”.
Los poderes espirituales no pueden existir en un entorno imperfecto, por lo tanto, los
deseos destructivos o nocivos, los pensamientos negativos, o una vida licenciosa,
pueden deteriorar seriamente nuestro sistema de recuperación. Normalmente los estados
de enfermedad, incluso en ocasiones la muerte, sobrevienen por la degradación y
desintegración de ciertas células, provocadas por una provisión de energía defectuosa o
nociva.
La creencia generalizada respecto a que la electricidad es la fuente de la vida, parece
estar firmemente avalada por innumerables experimentos, que han demostrado la
existencia de campos eléctricos aun en las más elementales formas embrionarias.
Siguiendo estos lineamientos, se ha comprobado también que el cuerpo humano
contiene ciertos elementos y propiedades eléctricas asociada con el magnetismo, que lo
acompañan desde el mismo nacimiento hasta el fin de sus vidas.
Los campos magnéticos en el ser humano.
Los especialistas médicos de la actualidad han comprobado que el cuerpo humano es
una verdadera fuente de campos magnéticos, generados por diferentes órganos, como el
corazón, el cerebro, los nervios, los músculos y otros tejidos. También se ha intentado
medir la intensidad y la frecuencia de estos campos, tanto en la salud como en ciertos
estados de enfermedad; estas mediciones han demostrado que todos los campos
magnéticos generados en el organismo por órganos compuesto por músculos y nervios,
o en cuyo funcionamiento intervengan éstos, tienen una naturaleza fluctuante.
Las mediciones de las oscilaciones de los campos magnético corporales arrojaron
resultados sorprendentes en algunos casos: las fluctuaciones del campo magnético del
corazón, por ejemplo, ascienden a los 106 gauss en sus picos máximos; los músculos,
por su parte, cuando se los flexiona, alcanzan valores de 107 gauss; el campo magnético
de mayor intensidad generado por los tejidos nerviosos es el cerebro, que alcanza sus
picos mayores durante el sueño, con máximos de hasta 3 x 108 gauss. Es preciso
destacar que estas mediciones corresponden a estado de salud; en algunas
enfermedades, como la epilepsia, pueden generarse campos magnéticos de mayores
intensidades aun.-
La teoría mas difundida con respecto a la fuente de los campos magnéticos originados
por el organismo humano, los atribuye a la presencia de iones de sodio, potasio y cloro
generado por músculos y nervios durante los procesos de contracción o transmisión de
señales, respectivamente. Sin embargo, existen otras propuestas, entre las cuales pueden
mencionarse las que sostienen que otras posibles fuentes sería la presencia de materiales
magnéticos en los distintos tejidos. Esto ha conducido al diseño de magnetocardiógrafos
y magnetoencefalógrafo, destinado a la medición de las corrientes de iones que circulan
a través del corazón y el cerebro respectivamente.
Aparte de los campos magnéticos fluctuantes, generado por los distintos órganos y
tejidos, también existen en el cuerpo humano campos magnético estables, es decir, que
no varían cíclicamente su intensidad. Debido a que la intensidad del campo estático
terrestre es de 0.5 gauss, los generados por el cuerpo solo pueden ser medidos dentro de
un entorno eléctrico estable que sea mayor en cuatro o más amplitudes magnéticas.
Las mediciones del flujo de corriente para los campos magnéticos fluctuante se
expresan en términos de corriente alterna (CA), y la de los campos estáticos, en término
de corriente continua (CC).
Una de las principales ventajas de la medición de los campos magnéticos generados por
el cerebro, el corazón, los pulmones, etc., es la evaluación de las condiciones de salud
del órgano medido, ya que permite detectar eventuales disfunciones o defectos en él.
Por ejemplo, puede utilizarse un magnetocardiograma para diagnosticar lesiones
cardíacas, mediante la disminución del flujo sanguíneo. Por este medio, también pueden
detectarse otras condiciones asociadas con este tipo de problemas, como la isquemia,
previniendo de esta forma males mayores, como la angina de pecho o el infarto. En otro
capítulo específico analizaremos la utilización de los imanes y sus campos magnéticos
en el tratamiento de diversas enfermedades asociadas con el cerebro y el corazón.
CAPITULO 7
El rol de la sangre en el cuerpo humano.
Dado que la meta fundamental de este trabajo es difundir los efectos terapéuticos de la
energía magnética sobre las enfermedades humanas, no podíamos dejar de analizar con
profundidad el papel que juega la sangre en nuestro cuerpo, ya que la magnetoterapia
actúa sobre el organismo precisamente a través del sistema circulatorio; de allí que las
funciones de la sangre, el corazón y el sistema circulatorio resulten claves para este
método de curación. Por lo tanto, veamos algunos detalles de estos órganos y tejidos,
antes de comenzar a analizar los principios, métodos y tecnologías de los tratamientos
magnéticos.
Composición de la sangre.-
La sangre es un fluido que circula, impulsado por el corazón, a lo largo de las arterias,
vasos capilares y venas, transportando nutrientes y oxigeno a todos los restantes tejidos
del cuerpo, y retirando de ellos los materiales de desecho y el bióxido de carbono
producto de la combustión celular.
El tejido sanguíneo está integrado en su mayor parte (78%) por un elemento liquido,
llamado plasma, en el cual se encuentran suspendidos los componentes sólidos (22%),
contenidos en células denominadas glóbulos rojos, plaquetas y glóbulos blancos. Las
proporciones de los elementos sólidos son las siguientes:
Proteínas (orgánicas): 18.5%
Sales (inorgánicos): 1.5%
Lípidos (grasas): 1.4%
: Glucosa 0.1%
Productos de desecho: 0.5%
Distribución de las células:
a) Glóbulos rojos (Eritrocitos): 4,5 a 5,0 x 106 por milímetros cúbicos.
b) Glóbulos blancos (Leucocitos): 5 000 a 10 000 x mm 3 Nutrientes:
carbohidratos (glucosa), grasas (ácidos grasos), proteínas (aminoácidos).
c) Proteínas: albúmina (suero), globulina (suero), fibrinógeno.
d) Sales: cloruro de sodio, bicarbonato de calcio, sulfato de potasio, fosfato de
magnesio.
e) Substancias protectoras: aglutinina, antitoxinas, bacteriolisinas, opsininas.
f) Autacoides (hormonas): secreciones internas de las glándulas endocrinas.
g) Productos de desecho: urea, ácido úrico, creatina, xantina, hipoxantina,
guanina, adenina, carnina.
Anatómicamente, la sangre aparece como un fluido nutritivo opaco, de reacción
alcalina, olor peculiar y gusto ligeramente salado, que presenta dos variaciones de color:
la sangre arterial es rojo brillante, o escarlata, mientras que la venosa es roja oscura, o
morada; su densidad oscila entre 1 050 y 1 060 g/dm 3. El organismo de una persona
adulta contiene aproximadamente de 5 a 6 litros de sangre, con un peso de 1/13 a 1/14
avos del peso total del cuerpo.
Los glóbulos rojos, o eritrocitos, presentan esa coloración debido a un pigmento
proteico, llamado hemoglobina, que proporciona a la sangre su color característico. La
hemoglobina, uno de cuyos principales componentes es el hierro, reacciona rápidamente
con el oxigeno, liberándolo luego con la misma rapidez; esto hace que cuando la sangre
circula a través de los pulmones, la hemoglobina de los glóbulos rojos se sature de
oxígeno, liberándolo posteriormente cuando la sangre alcanza los órganos más distantes.
Allí las células, que ya han trasformado en bióxido de carbono el oxígeno recibido
anteriormente, reciben un nuevo aporte, liberándose del CO2. La proporción de oxígeno
contenida en la sangre de un adulto normal oscila entre el 12% y el 17%, es decir 12 a
17g de hemoglobina x 100g de sangre. Con respecto a su tamaño, el diámetro de los
glóbulos rojos es de alrededor de 8,3 micrones (milésima de milímetro) por lo que una
hilera de 3 000 de ellos apenas alcanzaría los 25 mm de longitud; el sistema circulatorio
de un adulto normal contiene aproximadamente un total de 25 billones (25 x 10 12) de
glóbulos rojos
Morfológicamente, los eritrocitos son pequeñas vejigas discoilades, bicóncavas y
flexibles, que ocupan de un 45% a un 50% del volumen total de la sangre, las
moléculas de hemoglobina ocupan, a su vez, el 28% de este volumen.
Cuatro de los aproximadamente 10 000 átomos de una molécula de hemoglobina son
de hierro; ellos son los que proporcionan a la sangre su característico color rojo, y
resultan esenciales para el proceso respiratorio. Estos átomos contienen suficiente hierro
como para tornar ligeramente paramagnéticos a los glóbulos rojos, de modo que puedan
ser influidos por los campos magnéticos.
Los leucocitos o glóbulos blancos, sumamente activos y móviles, varían en tamaño,
forma y cantidad, y desempeñan una función protectora del organismo, ya que absorben
y destruyen bacterias, enzima de desecho y otras substancias nocivas suspendidas en el
plasma sanguíneo, ayudando a combatir los agentes infecciosos que puedan haber
entrado al organismo.
Las plaquetas o trombocitos, más pequeños que los otros componentes, presentan
estructuras de forma muy irregulares, y contienen una sustancia denominada
“tromboquinasa”, que toma parte activa en la coagulación de la sangre.
Tanto los glóbulos rojos como los blancos mueren y se desintegran constantemente en
la sangre, por lo que nuevos corpúsculos deben nacer continuamente para
reemplazarlos, generados por la médula ósea. El ritmo de muerte y reproducción de
estos glóbulos se estima en aproximadamente 10 000 000 por segundo, con una
proporción de 500 a 800 eritrocitos por cada leucocito.
Cuando el número de glóbulos rojos es escaso, o carecen de la suficiente hemoglobina,
el sistema circulatorio resulta incapaz de proporcionar a las células la cantidad de
oxígeno que necesitan para mantener su nivel de energía. Como consecuencia de estas
falencias, se desencadenan enfermedades como la anemia y otras; considerando que la
hemoglobina es una sustancia netamente proteica, es obvio que los alimentos ricos en
proteínas son esenciales para balancear la dieta diaria, reforzando así la reproducción de
glóbulos rojos.
También el plasma sanguíneo es un fluido proteico, viscoso y ligeramente amarillento,
en el cual se hallan suspendidos todos los elementos sólidos de la sangre; está
compuesto en un 90% a un 92% por agua y el resto por sustancias orgánicas e
inorgánicas. Íntimamente ligado con los demás tejidos líquidos del cuerpo, el plasma
contiene una sustancia específica, llamada “anticuerpos”, que desempeñan una función
protectora, ya que algunos de ellos son capaces de neutralizar ciertas toxinas, mientras
que otros impiden el crecimiento de bacterias que hayan podido introducirse en el
organismo.
En el ser humano existen cuatro tipos distintos de sangre; de allí que antes de llevarse a
cabo una transfusión sea necesario comparar los tipos del donante y el receptor, dado
que algunos de esos tipos son incompatibles entre sí.
La circulación.
El proceso de flujo continúo de sangre hacía todas las células del cuerpo es denominado
genéricamente “sistema circulatorio”, por medio del cual todos los órganos del ser
humano se hallan en íntima y permanente comunicación entre sí. El motor que mantiene
en marcha este sistema es el corazón, que bombea sangre hacia los extremos mas
distantes del cuerpo, y los elementos de control son los sistemas respiratorios y
nerviosos, que regulan su actividad.
El flujo sanguíneo circula a través de vasos, en forma de tubos elásticos, que no solo
varían en diámetro, sino también en estructura, de acuerdo con su función. De esta
forma, el sistema respiratorio constituye, por así decirlo, un circuito cerrado de tuberías
de aproximadamente 1.2 kilómetros de longitud total, la mayor parte de las cuales
pertenecen a los vasos capilares. La velocidad de circulación varía desde alrededor de
65 km/h a lo largo de las arterias, hasta 4 minutos por metros al atravesar a los capilares.
Existen tres tipos principales de vasos sanguíneos: arterias, venas y capilares.
Las arterias son los vasos que conducen la sangre desde el corazón hacia el resto de los
órganos y tienen paredes comparativamente mas espesas, dispuestas en tres capas. Las
arterias principales se dividen en ramas de menor diámetro, llamadas arteriolas, que a su
vez se subdividen en vasos capilares.
Los vasos capilares son minúsculos conductos, visibles sólo bajo el microscopio,
distribuidos a razón de varios cientos por mm2 de tejido de cada órgano; a través de
ellos, el oxígeno y los nutrientes disuelto en la sangre alcanzan los más distantes y
recónditos puntos del cuerpo, y se recolectan los productos de desecho. A medida que la
sangre arterial va circulando a través de los capilares, se va transformando en sangre
venosa, que es recogida por las venas, para recomenzar el circuito.
Las venas constituyen el medio por el cual la sangre regresa desde los órganos hacia el
corazón. Al igual que las arterias, sus paredes están compuestas por tres capas, y a lo
largo de su recorrido poseen válvulas que se abren en el sentido de la circulación; esto
hace que la sangre fluya por las venas en dirección al corazón.
La coagulación.
La sangre tiene la propiedad de coagularse, es decir, de convertirse en una masa
relativamente sólida. Si bien normalmente la sangre fluye libremente a lo largo de los
vasos sanguíneos, en ocasiones se forman en ella coágulos que dificultan esa fluidez;
esas interrupciones o bloqueos de los pasajes se conocen bajo el nombre de trombosis
(del griego = trombos, coágulos). Otra forma de coagulación se presenta cuando la
sangre escapa de los vasos sanguíneos, en cuyo caso se solidifica al cabo de 3 a 4
minutos.
Las trombosis pueden producirse también a causa de depósitos de grasa, calcio o
colesterol, especialmente en el caso de las arteriolas más delgadas; esto se agrava
cuando las capas internas de los conductos se endurecen, y el torrente sanguíneo forma
remansos que tienden a coagularse, llegando en ocasiones a obstruir totalmente los
vasos. En aquellos casos en que estas obstrucciones se producen en algunas de las
arterias que llevan sangre al cerebro, por ejemplo, cortan la provisión de oxígeno a las
neuronas, matándolas indefectiblemente: Si la víctima sobrevive, el daño general en el
organismo depende de la parte afectada del cerebro, pudiendo oscilar entre una
hemorragia cerebral, una parálisis total, o diversas disfunciones, como hemiplejías,
dislexias, afasias o afecciones similares.
Sin embargo, y aunque no lo parezca, esta propiedad de coagularse tiene también ciertas
ventajas, entre las cuales la mas notoria es la obstrucción de vasos seccionados, que
detienen la hemorragia subsiguiente; en caso de que no se produjera ese bloqueo, la
menor herida acabaría con la vida del paciente.
En algunas ocasiones, se produce una degeneración progresiva de la capa muscular de
los vasos sanguíneos, y su tejido elástico es reemplazado por tejido fibroso, a veces con
formaciones de calcio, que los transforma en conductos rígidos e impracticables. Este
estado se conoce bajo el nombre de arteriosclerosis, o endurecimiento de las arterias, y
cuando se presenta en ciertos vasos exige del corazón demanda adicionales, con el
consiguiente incremento de presión en el resto del sistema. El esfuerzo adicional del
músculo cardíaco por mantener la circulación, se denomina hipertensión, aunque no es
la única causa que puede provocar una hipertensión sistemática.
El corazón.
El corazón es una víscera hueca, de paredes musculares y forma cónica, ubicada en la
región anterior y central de la capacidad torácica, aunque con la mayor parte de su
volumen (la superior) inclinada hacia la mitad izquierda del tórax; tiene
aproximadamente el tamaño del puño de un hombre adulto, y un peso de alrededor de
300g. Las paredes del corazón constan de tres capas superpuestas: la anterior o
endocardio, la intermedia o miocardio, y la exterior o epicardio; la víscera completa se
encuentra envuelta en su saco membranoso denominado pericardio.
El corazón humano está dividido en cuatro cámaras, agrupadas dos a dos en una mitad
izquierda y una mitad derecha, separada a su vez por una membrana muscular
longitudinal, La sangre venosa fluye a través de la mitad derecha, y la sangre arterial
hace lo propio a través de la izquierda; las dos cámaras superiores (izquierda y derecha)
se denominan aurículas, y las dos inferiores, ventrículos.
Vasos que ingresan y salen del corazón. Las dos venas más importantes, que
transportan la sangre venosa desde todos los sectores del cuerpo hacia el corazón, la
vierten en la aurícula derecha. La arteria más grande, la aorta, que distribuye sangre
oxigenada a todo el organismo, parte del ventrículo izquierdo. El suministro de sangre
al corazón proviene de las arterias carótidas, derecha e izquierda, que parten de la aorta.
El corazón está formado por un manojo de músculos fuertes y resistentes, como debe
estarlo una víscera destinada a bombear sangre durante toda una vida, sin opción a
reparaciones; por lo tanto, también es imprescindible que reciba una provisión
ininterrumpida de oxígeno y nutrientes. En el transcurso de una vida promedio, el
corazón del ser humano late aproximadamente 1 250 millones de veces; aun
proveyéndolo de suficiente combustible, ni la más fuerte maquinaria mecánica podría
soportar ese ritmo de trabajo constante durante un lapso de alrededor de 70 años.
El funcionamiento del corazón.-
El trabajo del corazón se basa en una sucesión continua de contracciones y
relajamientos de las aurículas y los ventrículos; se puede obtener una idea aproximada
de su funcionamiento, abriendo y cerrando el puño sucesivamente, a aun ritmo de una
vez por segundo. Ahora bien; si hacemos esto en forma ininterrumpida durante algunos
minutos, pronto los músculos de la mano acusaran el cansancio. Sin embargo, nuestro
corazón se contrae a un ritmo promedio de 72 veces por minuto, lo que hace un total de
mas de 100 000 veces por día, es decir cerca de 40 millones de veces por año, o 2,8 x
109 veces en la vida normal, sin mas que una fracción de segundo de descanso entre
latidos.
La contracción del músculo cardiaco que expulsa la sangre de las cámaras se conoce
como sístole, mientras que el relajamiento subsiguiente se denomina diástole; ambos
movimientos se realizan en un orden preciso, definido como cardioactividad, que se
lleva a cabo en tres fases:
Fase 1: Contracción simultanea de ambas aurículas, mientras la sangre pasa desde
ellas a los ventrículos.
Fase 2: Contracción simultánea de ambos ventrículos; la sangres es forzada hacia la
arteria aorta y la arteria pulmonar, mientras las aurículas se distienden-
Fase 3: Los ventrículos se distienden, mientras las aurículas permanecen relajadas en
lo que se conoce como pausa general. Durante ella, la sangre ingresa en las
aurículas a través de los vasos venosos.
Resumiendo, la sístole de las aurículas es seguida inmediatamente por la sístole de los
ventrículos, y luego por una pausa, conformándose entre las tres fases un solo ciclo
cardíaco. En cuanto a los tiempos, la sístole auricular dura aproximadamente 0,1
segundos, la ventricular 0,3 segundos, y la pausa 0,4 seg. de esta forma, el ciclo
completo toma alrededor de 0,8 seg. dando un total de 75 pulsaciones por minuto. Sin
embargo, esto sucede durante el estado de reposo, en el cual las pulsaciones oscilan
entre 60 y 80 por minutos, pero tanto el ritmo como la intensidad de las contracciones
cardíacas varían de acuerdo con las condiciones del entorno, como el agotamiento, la
excitación, etc. El ritmo cardiaco también depende de la edad: en los recién nacidos, no
es extraño que ascienda a 140 ppm, mientras que en los ancianos también es mayor que
en la edad adulta, llegando a 90/95 ppm.
Enfermedades cardíacas-
Los casos de las enfermedades cardíacas se encuentran en franco crecimiento, tanto en
el mundo entero como en nuestro país, la India, llegando a niveles alarmantes en los
países altamente civilizados; obviamente, esto tiene una estrecha relación con el ritmo y
las tensiones de la sociedad actual: En una época como la presente, signada por la
velocidad, y las presiones violentas, que llamamos “vida moderna”, es evidente que
estamos sobrecargando el motor de nuestra maquinaria interna, es decir, nuestro
corazón.
Se aplica generalmente el termino “enfermedades del corazón” a una serie de dolencias
que afectan directamente el sistema circulatorio y que pueden ser cardíacas, cuando se
originan en el corazón; vasculares, cuando se generan en los vasos sanguíneos, y
[Link], cuando combinan ambos orígenes.
Una opinión muy difundida afirma que la mayoría de las enfermedades del corazón son
provocada por el exceso del tabaco, sal y azúcar, estrés, hipertensión, diabetes y
obesidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el sistema circulatorio también se
deteriora paulatinamente a medida que el organismo envejece, sobre todo a causas del
endurecimiento de las arterias, provocado por la acumulación de sustancias grasas en las
paredes internas de los vasos sanguíneos. Estos obstáculos, naturalmente, reducen la
velocidad y la cantidad del flujo de sangre desde el corazón y hacia él, generando
problemas cardíacos.
Por lo general, es denominado “ataque cardíaco” a las trombosis coronarias (infarto del
miocardio), que consiste en un repentino bloqueo de una de las arterias que proveen de
sangre al músculo cardíaco. Un vaso congestionado puede obturarse totalmente a causa
de un coágulo (trombo), haciendo que la región del músculo cardíaco irrigada por él se
deteriore, e incluso muera, por la falta de sangre.
Otra afección frecuente es la “angina pectoris”, o “angina de pecho”, como se le
conocer vulgarmente), que se manifiesta en forma de una incómoda –y en ocasiones
muy dolorosa- sensación de opresión, generalmente en la parte delantera del tórax; este
síntomas es una señal de que los músculos cardíacos no están recibiendo suficiente
oxígeno, debido a un suministro de sangre deficiente. El resultado puede ser un ataque,
provocado por exceso de ejercicios físico, excitación o demasiada comida.
El dolor de la angina de pectoris comienza sobre el esternón, y se irradia luego hacia la
zona inferior interna del brazo izquierdo, o en algunos casos de ambos, hasta alcanzar
los dedos medios de las manos. Cada vez que una persona en estas condiciones realiza
un esfuerzo para el cual las arterias cardíacas no pueden proporcionar la sangre
suficiente al corazón, estos síntomas la previenen, y la obligan a abandonar el intento.
Esto se repite una y otra vez, hasta que la persona aprende a evitar los esfuerzos que
provocan el problema; la Naturaleza le proporciona este aviso para indicarle que debe
llevar una vida mas modera, antes que su víscera cardíaca se vea seriamente dañada por
la deficiencia en el suministro de oxígeno.
Presión sanguínea.
Bajo condiciones normales, la presión sanguínea es constante, y sí varía, las variaciones
son irrelevantes; en caso de producirse cambios significativos, estos dependen de dos
factores básicos,: a) la fuerza con que la contracción de los músculos cardíacos eyecta
la sangre del corazón, y b) la resistencia que ejercen las paredes de los vasos
sanguíneos, y que la sangre debe vencer a lo largo de todos su recorrido por el sistema
circulatorio.
La presión sanguínea se mide generalmente sobre la arteria braquial, siendo lo normal
en un adulto joven (20 a 40 años) y, sano, una máxima de 12 a 13 cmHg (centímetros
de mercurio), y una mínima de 7 a 8 cmHg: estos valores fluctúan ligeramente con la
edad, ya que normalmente es algo más baja en los niños, y se incrementa, aunque
poco, en las personas ancianas. La presión varía también de acuerdo con los estados de
vigilia y de sueño, aumentando con el trabajo físico, y descendiendo durante el sueño y
el reposo.
La presión también se ve severamente alterada por la mayoría de las enfermedades
asociadas con las perturbaciones en la circulación, en algunas ocasiones elevándose
(hipertensión o presión alta) o disminuyendo (hipotensión o presión baja). Esta última
puede ser provocada por una reducción en el número y/o intensidad de las contracciones
cardíacas, dilatación de las arterias o una considerable pérdida de sangre. Una caída
seria, y sobre todo repentina, de la presión arterial puede acarrear graves consecuencias
al organismo humano.
Funciones de la sangre.-
Las principales funciones de la sangre dentro del organismo son:
1) Aportar a los tejidos de todos los órganos nutrientes absorbidos a su paso por el
intestino delgado.
2) Transportar los materiales de desecho y eliminarlos del organismo, vía los órganos
de los sistemas excretores.
3) Proveer a las células de todos los tejidos el oxígeno incorporado por la
hemoglobina a su paso por los pulmones.
4) Remover el bióxido de carbono del sistema, eliminándolo principalmente a través
de los pulmones.
5) Regular la actividad de los fluidos corporales en diversas partes del organismo;
para ello, la sangre transporta distintas hormonas, algunas de las cuales
estimulan y otras desencadenan las actividades de ciertos órganos.
6) Proteger el funcionamiento del sistema, por medio de los anticuerpos, que ejercen
una acción protectora contra posibles infecciones e invasiones de bacterias
infiltradas en el organismo
7) Equiparar las distintas temperaturas de todas las zonas del cuerpo, cuando se
producen bajas o aumentos en ellas, regulando así la temperatura general
8) Canalizar los excesos de temperatura corporal al exterior, para evitar el
sobrecalentamiento de los órganos principales.
9) Parte del total de la sangre no circula a lo largo del sistema, sino que permanece
como reserva en los capilares de ciertos órganos, como el bazo, el hígado y
ciertos tejidos. En caso de esfuerzo excesivo, o pérdida de sangre, esta reserva
almacenada en pequeños depósitos es liberada inmediatamente en el torrente
sanguíneo.
10) La cantidad total de sangre puede incrementarse temporalmente en el
sistema,especialmente al incorporar agua procedente de los intestinos, después de
grandes ingestiones de liquido; este exceso es rápidamente eliminado a través de
los pulmones. Un descenso en la cantidad de sangre sólo se produce por
hemorragias-
Si la sangre deja de circular, el organismo entero muere.
Hasta aquí hemos analizado las más importantes funciones llevadas a cabo por la sangre
en el organismo. En el siguiente capitulo veremos la forma en que los imanes, cuando se
le pone en contacto con el cuerpo, actúan sobre ella, y ejercen por su intermedio una
influencia benéfica sobre las enfermedades humanas.-
PARTE III
Capítulo 8- Los imanes y el metabolismo humano.
Capítulo 9- Los imanes y su composición
Capítulo 8
Los imanes y el metabolismo humano.
Diferentes teorías sobre los efectos biológicos.
En el capítulo previo hemos visto que la sangre juega un papel preponderante en el organismo humano, y
que cualquier cosa que la afecte, ya sea en forma favorable o adversa, con toda seguridad ejercerá
también un efecto, positivo o negativo, sobre nuestra salud. Analicemos entonces la forma en que los
imanes influyen sobre la sangre, y consecuentemente sobre la salud y la vida humana.
El magnetismo es un fenómeno físico estrechamente ligado a la electricidad, cuya complejidad hace que
no sea fácil comprender teóricamente sus principios y fundamentos. Por lo tanto, quizás resulte algo
difícil, especialmente para los especialistas en biología y medicina, pero ello no impide que el
magnetismo tenga realmente efecto sobre los seres humanos.
Un imán no solamente atrae el hierro y algunos elementos, sino que también posee otras
propiedades que no son del conocimiento general; una de estas propiedades obviamente
derivada de la anterior- es que también atrae a todos los humores marciales existentes en
los distintos sistemas del organismo humano.
Para unificar criterios, diremos que utilizamos el término “humor” para identificar cualquier sustancia
semifluida o fluida contenida en el cuerpo. Ya en los comienzos de la medicina medieval, y antes aun, se
conocían bajo el nombre de humores los cuatro líquidos-sangre, flema, bilis y atrabilis-de que se suponía
estaba compuesto el cuerpo humano. El término “marcial “ los relacionaba con el hierro, que los
alquimistas consagraron al dios Marte, y alude a aquellos fluidos que contienen hierro en cualquier
proporción, ya sea como elemento aislado, o como parte de un compuesto.
Como vemos esta cualidad de los imanes de afectar los humores marciales los convierte en un
instrumento muy útil contra todo tipo de afecciones del útero y los intestinos, así como inflamaciones,
supuraciones y úlceras, ya sean internas o externas.
Se han propuesto diversas teorías sobre los efectos biológicos de los campos magnéticos sobre los seres
humanos, pero casi todas ellas coinciden en que esos efectos dependen de numerosos factores, entre los
que se mencionan la densidad del flujo, direccionalidad, gradiente, área del campo que inciden sobre el
cuerpo, duración de su influencia, etc.
Los efectos de los campos magnéticos sobre los seres vivientes han sido atribuidos a
diversos factores, tales como:
a) La posible incidencia en la obstrucción del movimiento microbial, y del flujo protoplasmático
resultante de ese movimiento, en ángulo recto con el eje del campo.
b) La acción contra el crecimiento de los tejidos jóvenes (acción contra la mitosis).
c) Influencia contra el sistema nervioso autónomo.
d) Fenómenos magnetohidrodinámicos
e) Diferencia recíproca en la susceptibilidad magnética
La teoría más popular.
La hipótesis de trabajo más difundida y sostenida hasta el momento, afirma que los efectos tienen sus
orígenes en las moléculas que contienen hierro, tales como la hemoglobina y los citocromos, basándose
en las conocidas propiedades paramagnéticas del hierro. A continuación mencionaremos brevemente los
fundamentos de algunas de estas teorías.
A.1) Científicos de diversos países descubrieron, ya en los comienzos de este siglo, que
el proceso de cristalización de las soluciones se ve marcadamente influenciado por los
campos magnéticos. Paralelamente, se ha comprobado, en base a gran número de experiencias, que el
magnetismo incrementa la cantidad de centros de cristalización.
Uno de los científicos que condujo varias de estas experiencias ha resumido el efecto de
los campos sobre los líquidos de la siguiente forma:
a) Un campo magnético incrementa el número de centros de cristalización en un
líquido.
b) Este incremento es directamente proporcional a la potencia del campo.
c) En caso de tratarse de un campo constante, el numero de centros de cristalización se
incrementa en forma directamente proporcional al tiempo de imposición del campo.
A.2) Se ha establecido, como resultado de gran cantidad de experimentos, que muchas
de las propiedades físicas y químicas del agua se modifican cuando se la somete a la
influencia de un campo magnético débil. Los cambios se manifiestan en varias de sus
propiedades simultáneamente, como se temperatura, densidad, conductividad eléctrica,
tensión superficial y viscosidad, y se mantienen durante largo tiempo.
A.3) Otro de los descubrimientos surgidos de estos experimentos demuestra que si se
encierra una vasija con agua, dentro de una cubierta de metal capaz de absorber ondas
electromagnéticas, éstas inmediatamente afectan la velocidad de sedimentación de las
diminutas partículas suspendidas en el líquido.
También la sangre, como fluido que es, se ve afectada en forma similar por el
magnetismo, y sus propiedades se modifican cuando se la coloca en contacto con
imanes.
B) Cuando un fluido en el cual se ha disuelto sal entra en contacto con un flujo
magnético, las propiedades físicas del fluido cambian; dado que la sangre es una
sustancia fluida, compuesta por gran variedad de sales inorgánicas, sus propiedades
también se modifican bajo la inducción de un flujo magnético. La circulación de esta
sangre modificada a lo largo del torrente sanguíneo ejerce una influencia benéfica sobre
el organismo en general, aliviando y previniendo gran cantidad de enfermedades.
C) Cuando el cuerpo humano entra en contacto con un imán, se genera débil corriente
eléctrica en la sangre, a lo largo de todo el sistema circulatorio. Cuando esa corriente se
transmite a través de la sangre, aumenta notablemente la cantidad de iones, y esa sangre
ionizada, circulando por el cuerpo, beneficia visiblemente el sistema metabólico
general.
Efectos del flujo magnético en la sangre.
Los estudios clínicos conducidos por muchas instituciones médicas han demostrado que
los flujos magnéticos promueven la salud, a la vez que proporcionan energía extra,
eliminando diversos desórdenes en los varios sistemas operativos del organismo,
estimulando la circulación sanguínea y regenerando los tejidos mediante la
reproducción celular. El flujo magnético afecta severamente las substancias magnéticas
como el hierro y el oxígeno, con el resultado de que la hemoglobina en los vasos
sanguíneos se mueve activamente para facilitar la circulación.
Los tratamientos por magnetoterapia incrementan el numero de corpúsculos sanguíneos,
manteniendo constante la relación entre los glóbulos rojos y los blancos, pero
fortaleciendo los corpúsculos inactivos o deteriorados, y facilitando el acceso de la
sangre a todo el sistema. Dado que los campos magnéticos también mejoran la actividad
respiratoria, resultan un auxiliar útil para tratar las enfermedades asociadas con ese
sistema, como la bronquitis y el asma. De acuerdo con un estudio clínico, la
hipertensión desciende entre 20 y 30 mmHg si se utilizan imanes durante una semana o
dos.
Efectos sobre las secreciones hormonales.
La función de secreción hormonal endocrina se ve notablemente favorecida por el
efecto conjunto del calor interno del cuerpo y el calor externo generado por un imán. La
transmisión de sangre se efectúa más rápidamente en presencia de este calor, y los vasos
capilares, que se extienden como una red alrededor de los vasos de secreción hormonal
interna, se expanden considerablemente y al encontrar el oxígeno, gradualmente
facilitan el acceso de las secreciones hormonales a los vasos sanguíneos. Mientras tanto,
los vasos de secreción hormonal, al trabajar a la temperatura adecuada, activan sus
funciones, motivados por la abundancia de oxígeno. Consecuentemente, todas las
disfunciones provocadas por falta de secreción hormonal, se alivian o evolucionan
favorablemente mediante el uso permanente de imanes. Un efecto colateral beneficioso
es que el flujo magnético que penetra los tejidos regula también las secreciones
endocrinas que conservan la flexibilidad de los tejidos, y por ende la juventud,
aportando energía y normalizando las funciones de los órganos internos.
La glándula pituitaria regula el crecimiento.
La glándula pituitaria –un pequeño cuerpo rojizo de secreción interna, localizado en la
base del cerebro- se encuentra implantada en la silla turca (una depresión del hueso
occipital), descargando constantemente secreciones hormonales destinadas a controlar
el crecimiento corporal. La altura del cuerpo forma parte de este crecimiento, y por lo
tanto está en función directa de la secreción; a mayor crecimiento, y viceversa; una
secreción normal proporciona una altura media.
Si recordamos lo mencionado anteriormente, que los campos magnéticos pueden influir
sobre las secreciones internas, es evidente que los imanes pueden ayudar a los jóvenes a
incrementar su altura, especialmente en edades entre los 14 y 15 años, aunque puede
intentarse en edades algo más avanzadas, si las circunstancias son favorables.
Conjuntamente con el tratamiento magnético, conviene aplicar algunas medicinas
homeopáticas y ejercicios físicos externos, para complementar el desarrollo, hasta una
edad aproximada a los 20 o22 años.
Regeneración y reproducción celular.
Uno de los rasgos más destacados de los tratamientos con imanes es quizás su
potencialidad para acelerar la regeneración, reproducción y crecimiento de las células.
El flujo magnético genera en el organismo un sentimiento de bienestar y calidez que
tonifica las funciones celulares, y alivia inflamaciones y espasmos.
Cuando el flujo magnético pasa a través de una sección de tejido, se crea en él una
corriente secundaria, alrededor de sus líneas de fuerza, que ioniza el protoplasma, y
rejuvenece los tejidos al activar el metabolismo, El resultado inmediato es una
considerable incentivación en la reproducción celular, acelerando la curación de
sabañones, grietas en la piel, heridas cortantes, etc.
Incremento de los poderes auto-curativos.
Aunque en ocasiones resulta difícil de comprender, el organismo humano es
absolutamente capaz de curar por sí mismo la mayoría de sus enfermedades, y los
mejores remedios y médicos sólo sirven para complementar, afianzare y alcanzar sus
poderes curativos propios. El flujo magnético constituye también un instrumento
terapéutico, pero posee la ventaja adicional de poder incentivar las propiedades auto-
curativas del cuerpo. Los campos magnéticos poderosos penetran profundamente en los
músculos, tejidos grasos y huesos, relajando las tensiones nerviosas, y permitiendo así
que el cuerpo resista los embates de las enfermedades y fatigas.
Los efectos terapéuticos colectivos de los imanes curan las enfermedades eliminando las
debilidades estructurales, de modo que sus poderes curativos no actúan en forma
individual o independiente, sino de manera coherente, interrelacionando sus efectos
entre la sangre, los nervios, las secreciones hormonales y otros sistemas metabólicos.
La magnetoterapia permite aliviar, en períodos de tiempo sorprendentemente cortos,
enfermedades que han desafiado a otros sistemas de tratamiento. Gran número de
disfunciones, como apendicitis, asma, dolores de espalda, artritis-crónica, calambres,
eczema, jaquecas, hipertensión arterial, heridas traumáticas, fatiga mental, orquitis,
distensiones prostáticas, reumatismo, dolores de dientes, insomnio, endurecimiento de
los músculos y articulaciones y además en diferentes partes del cuerpo han sido ya
exitosamente tratadas por este sistema. Sin embargo, quizás el efecto más notable del
magnetismo se ponga de manifiesto en el campo de la prevención, sobre todo en lo que
respecta a las afecciones del corazón, los riñones y el hígado.
El corazón y la actividad geomagnética.
Ya desde tiempo inmemorial, el hombre ha conocido los efectos de la actividad
geomagnética sobre su organismo, aunque sólo hace relativamente poco tiempo que ha
comenzado a investigar los verdaderos alcances del magnetismo terrestre sobre los
distintos órganos, especialmente el corazón.
Los científicos del instituto Nacional de Investigaciones Geofísicas de Haiderabad,
India, descubrieron recientemente un nexo entre los ataques cardíacos y la actividad
geomagnética, partiendo de la base de que las fluctuaciones en el campo magnético
terrestre son provocadas por la actividad de las manchas y las protuberancias solares.
Según las investigaciones, las partículas emitidas por estos fenómenos solares alcanzan
la Tierra, generando tormentas eléctricas que rápidamente alteran el espectro magnético
del planeta. Siguiendo esta línea de razonamiento, los científicos del mencionado
instituto observaron que los casos de ataques cardíacos “ocurrían generalmente durante
las perturbaciones geomagnéticas que mostraban las fluctuaciones y pulsaciones más
rápidas”.
Estos campos pulsátiles parecen hacer reaccionar al corazón y al potencial eléctrico del
cerebro, y así disparar ataques cardíacos y/o perturbaciones psiquiátricas en personas
que de otra forma se encontrarían en perfecto estado de salud físico y mental. Como
complemento de estos fenómenos, pueden citarse otros factores adicionales, como las
fases de la luna (particularmente luna llena y luna nueva), y las tormentas eléctricas, que
suelen provocar graves perturbaciones magnéticas en la atmósfera.
Actualmente, ya se ha logrado probar, más allá de toda duda razonable, que el potencial
bioeléctrico normal del cuerpo y sus órganos se ve gravemente alterado cada vez que se
producen severas perturbaciones magnéticas en la atmósfera que nos rodea, afectando
con mayor intensidad nuestras partes más débiles.
En los últimos años, varios científicos rusos también han logrado establecer
correlaciones entre los fenómenos solares y geomagnéticos, y las muertes por
enfermedades cardiovasculares y cerebrales en distintas ciudades. Estos científicos
condujeron investigaciones sobre el comportamiento de perros y conejos bajo campos
electromagnéticos artificiales fluctuantes, descubriendo que tanto el corazón como el
sistema nervioso de los animales se mostraban sumamente alterados. También
observaron que los peces permanecían en aguas de poca profundidad bajo condiciones
magnéticas serenas, pero se alejaban hacia aguas profundas cuando la actividad
magnética aumentaba.
En la actualidad, ya son innumerables los casos de ataques o perturbaciones cardíacas
que han sido reportados en todo el mundo durante los períodos de mayor actividad
geomagnética, demostrando así la existencia de un evidente nexo entre ambos
fenómenos.
Resumen de la influencia benéfica de los imanes.
1) Cuando se aplica un imán a un cuerpo humano, los distintos tejidos son atravesados
por ondas magnéticas, y se induce en ellos corrientes eléctricas secundarias, que al
interferir con las ondas magnéticas generan un aumento de temperatura en los
electrones de las células corporales.
2) El desplazamiento de la hemoglobina en los vasos sanguíneos se acelera
considerablemente, mientras que los depósitos de calcio y colesterol en sangre
disminuyen. También decrecen las adherencias de otros materiales indeseables a las
paredes internas de las venas y arterias, principales causantes de la hipertensión
arterial. La sangre se purifica y la circulación se aligera, facilitando la actividad
cardíaca, y erradicando la fatiga y los dolores.
3) Se regularizan las funciones del sistema nervioso autónomo, de manera que los
órganos internos que controlan recuperen su funcionamiento normal.
4) Se estimulan las secreciones hormonales, logrando que la piel gane brillo y
flexibilidad, manteniendo la juventud. Paralelamente se alivian y curan todas las
disfunciones motivadas por deficiencias hormonales.
5) Se activan las circulaciones sanguíneas y linfática en general, y consecuentemente,
todos los nutrientes alcanzan con mayor facilidad y eficiencia las células de los
tejidos, normalizando el metabolismo general.
6) Las ondas magnéticas penetran la piel, los tejidos grasos y los huesos, vigorizando
los órganos tras ellos, lo que deriva en una gran resistencia a las enfermedades.
7) El flujo magnético estimula la recuperación de la salud, y proporciona energía
adicional, eliminando los desórdenes orgánicos y regulando las funciones de los
diversos sistemas corporales, como el circulatorio, nervioso, respiratorio, digestivo y
urinario.
8) Los tratamientos magnéticos operan reformando, reanimando y acelerando el
crecimiento celular, rejuveneciendo los distintos tejidos, fortaleciendo y renovando
los corpúsculos inactivos, e incrementando el numero de glóbulos blancos y rojos en
sangre.
9) Los imanes poseen excepcionales efectos curativos sobre ciertas dolencias
específicas, como los dolores de muelas, rigidez en los hombros y otras
articulaciones, dolores e inflamaciones, espondilitis o artrosis cervical, eczema y
asma, como así también sobre afecciones externas, como los sabañones, llagas y
heridas cortantes.
10) La homeostasis, o propiedad auto-curativa del organismo se ve notablemente
renovada, lo que asegura la persistencia en el tiempo de todos los beneficios
mencionados hasta el momento. El paciente se siente lleno de vigor, y puede llevar a
cabo más ejercicios y esfuerzos sin agotarse.
11) Los tratamientos magnéticos basan sus principios en la energízación de todos los
sistemas corporales. Sus efectos permanecen en plena vigencia varias horas después
de cada sesión con los imanes, y en casos de afecciones normales, un tratamiento
continuado durante una semana o dos, diez minutos una vez al día, logran sacar al
paciente de su estado de enfermedad, para devolverle su normal condición de salud,
e incluso mejorarla.
Nota: Tomando en cuenta que los imanes trabajan sobre el metabolismo humano
principalmente a través de la circulación sanguínea y sus componentes de hierro y
hemoglobina, conviene establecer previamente el contenido de hierro en sangre. El
cuerpo humano adulto contiene de 4 a 5 gramos de hierro, que puede ser rastreado en
diversas partes del cuerpo; su mayor proporción se encuentra en la sangre, como
componente de la hemoglobina, y el resto permanece alojado en los músculos, donde
recibe el nombre de mioglobina. La función principal de estas dos sustancias consiste en
transportar oxígeno de los pulmones a los músculos y las células, sin el cual
desaparecería todo trazo de energía, y con ella cesarían los latidos del corazón y la
actividad respiratoria. Esto nos demuestra la importancia del hierro para nuestro
organismo, y las posibilidades de los imanes para mejorar por su intermedio nuestras
condiciones de vida.
PARTE IV
Capitulo 10- Técnica de aplicación de imanes.
Capitulo 11- Agua magnetizada.
Capítulo 10 Técnicas de aplicación de imanes.
Polos distintos provocan efectos diferentes.
El uso de los imanes se orienta básicamente hacia un aporte a la curación natural del
cuerpo, y su aplicación médica tiende a restaurar en el organismo sus parámetros
normales de salud. El tratamiento mediante imanes ejerce sus influencias principales a
través del sistema circulatorio, aunque sus efectos abarcan otros sistemas, como el
digestivo, nervioso, respiratorio, urinario, etc.; también se aplica en medicina geriátrica,
pediátrica y ginecológica. Existen diversos métodos de aplicación de imanes en distintas
partes del cuerpo, para la curación de diferentes enfermedades, de los cuales en este
capítulo analizaremos los más importantes.
La antigua literatura demuestra que ya las civilizaciones más remotas, como la China,
Egipcia y otras, utilizaron los imanes con fines curativos, aunque aquellos primeros
magnetoterapeutas empíricos nunca pudieron explicarse cabalmente por que los imanes
no surtían efecto alguno en ciertas ocasiones, e incluso provocaban reacciones adversas
en otras. Largas y penosas experiencias, aplicando polos e imanes diferentes en distintos
pacientes, fueron necesarias para comprobar que los dos polo de un imán no actúan de
la misma forma, ni tienen idénticas propiedades, características o efectos, cuando se los
coloca en contacto físico con el cuerpo humano.
El polo norte, por ejemplo, propicia una acción de retardo, controla las infecciones
bacteriales y el pus, y neutraliza –e incluso elimina- las células cancerosas. También
alivia los efectos de pústulas u forúnculos, llagas, heridas y tumores cutáneos, etc.
El polo sur, por su parte, irradia potencia, proporciona calor y fuerza a la zona afectada,
reduce la inflamación y alivia el dolor corporal. La falta de eficacia, o los efectos
adversos notados por los antiguos científicos puede haberse debido a la aplicación de
imanes de baja potencia, períodos demasiado cortos o demasiados largos, o la elección
de polos incorrectos para una afección determinada.
El magnetismo, independientemente de la manera en que se lo enfoque, es una forma de
energía, y afecta igualmente a toda la humanidad, los Animales, las plantas, y cualquier
otro sistema viviente sobre la tierra. Las investigaciones efectuadas a este respecto
demostraron que el magnetismo puede constituir un invalorable instrumento en manos
de muchas profesiones, no sólo para contribuir al mejoramiento humano, neutralizando,
controlando y erradicando diversas afecciones, mejorando la actitud mental, etc., sino
también alterando y renovando todos los conceptos médicos conocidos sobre la
curación de las enfermedades.
Modalidades de aplicación.
Una de las teorías más difundidas entre los médicos e investigadores actuales, la teoría
unipolar, propicia la aplicación de un único polo a la vez, aunque en ocasiones sugieren
la aplicación del polo norte durante 10 minutos, e inmediatamente después el polo sur
por el mismo tiempo, como se hace habitualmente con los contrastes entre calor y frío
en Naturoterapia. El principio adoptado en este trabajo sin embargo auspicia el uso de
un polo único solamente cuando la enfermedad se encuentra circunscripta a una región
pequeña del cuerpo, y el uso de ambos cuando la enfermedad abarca una zona más
amplia del organismo. La teoría de los polos únicos es una teoría relativamente antigua,
mientras que las últimas experiencias parecen demostrar la mayor eficacia de las
aplicaciones bipolares durante los tratamientos magnéticos.
Algunas técnicas unipolares.
Uno de los defensores de la teoría unipolar, el Dr. Albert Roy Davis, de los Estados
Unidos de Norteamérica, generalmente utiliza un imán de barra de 15x5x1,25 cm para
el tratamiento de la mayoría de las enfermedades. A continuación resumiremos algunos
de los caos enumerados por él en su libro “The Anatomy of Biomagnetism” (La
anatomía del biomagnetismo):
Polo Norte (P.N.)
1) Artritis. La aplicación del P.N. disuelve paulatinamente las calcificaciones
acumuladas en las articulaciones.
2) Hemorragias. Post-parto, o causadas por la debilidad de alguno de los órganos
femeninos.
3) Hemorragias externas. Provocadas por heridas, cortes o raspaduras.
4) Pústulas, forúnculos y cánceres.
5) Fracturas de huesos y articulaciones. El polo Sur (P.S.) sobre la porción superior,
y el P.N. sobre la inferior aseguran un tratamiento óptimo.
6) Quemaduras. El P.N. sobre la porción quemada; una vez que disminuye el dolor, se
cambia por el P.S. para fortalecer los tejidos y acelerar el crecimiento de tejido
nuevo sobre la zona quemada.
7) Hipertensión. El P.N. bajo la oreja derecha, sobre la arteria.
8) Infecciones, pus o supuraciones debidas a cualquier infección. (El P.N. las
contrarresta mientras la naturaleza las cura).
9) Infección o cálculos renales. (En algunos casos puede incluso recuperarse el
funcionamiento de riñones parcialmente perdidos).
10) Luxaciones y esguinces. En la columna, tobillos, caderas, pies, piernas, etc.
11) Dientes y encías. Piezas dentales deterioradas, infecciones en las encías,
inflamaciones, depósitos de pus, etc.
12) Dolores de dientes y muelas, con mal aliento, hemorragias y heridas.
Polo Sur (P.S.)
1) Todo tipo de dolores, rigidez y debilidad en los miembros delanteros, brazos,
piernas, hombros, caderas, etc. El P.S. estimula y fortalece la vitalidad de los
miembros.
2) El P.S. excita los impulsos vitales en todas sus formas, pero también agrava las
infecciones.
3) Digestión deficiente, formación de gases. Provocados por una acidez estomacal
excesiva.
4) Deficitaria producción de insulina.
5) Dilatación de la próstata. (Se incrementa la descarga de fluidos. Se requiere la
administración de agua magnetizada (A.M.) cada 2 horas o menos)
6) Recoloración del cabello. El P.S. restaura el cabello a su color original en algunos
casos, limitados a personas con buena salud. Una aplicación de 30 minutos en el
momento de irse a la cama proporciona excelentes resultados.
7) Afecciones cardíacas. En primer lugar, es preciso asegurarse cuál es la verdadera
causa, ya que existen diversas dolencias. Aplíquese P.S. en casos de corazones y
músculos cardíacos débiles, soplos y reducción del ritmo cardíaco.
8) Neuralgias (Jaquecas). Deben investigarse las causas y aplicar el tratamiento
adecuado. El P.S. puede aliviarlas si se aplica también debajo del lado izquierdo del
estómago. (Se debe recomendar A.M. y dieta).
9) Debilidad muscular. Aplicaciones de P.S. durante 10 minutos por la mañana y
nuevamente el mismo tiempo por la tarde.
10) Debilidad al caminar. Idem que el punto 9) durante una semana o 10 días.
En su libro, el Dr., Davis proporciona algunos datos sobre el desarrollo de la
magnetoterapia en Rusia y los Estados Unidos, afirmando que “si la examinamos
cuidadosamente, descubriremos que la magnetoterapia es una forma de estimular el
sistema vital, mediante el uso de dos formas de energía separadas y diferentes: los dos
polos del imán. De esta forma, podremos comprender mejor el efecto de cada uno de
los polos del biomagneto, y los resultados combinados de ambos cuando se les aplica
simultáneamente”.
De acuerdo con lo establecido en estas afirmaciones, y con el propósito de establecer
una metodología más racional, en este trabajo hemos preferido adoptar el método de
aplicar ambos polos a la vez, identificándolo bajo la denominación de “tratamiento
general acorde con la teoría bipolar”, que generalmente se lleva a cabo en dos formas:
a) Local, y
b) General
Tratamiento local:
En esta modalidad, no es demasiado necesario recurrir a dos imanes, por ejemplo, para
aplicar ambos polos simultáneamente. El polo elegido se aplica directamente sobre la
parte afectada del cuerpo, junto a la piel, es decir en estrecho contacto con la piel
desnuda –aunque también puede hacerse sobre una o dos capas de un género fino- sin
ejercer presión alguna sobre el imán. El tratamiento local se recomienda particularmente
cuando la dolencia o afección se encuentra localizada en una región especifica del
cuerpo; por ejemplo, en casos de forúnculos, parotiditis, inflamación de las amígdalas, o
dolores provocados por heridas locales.
En caso de enfermedades causadas por infecciones de origen bacterial, se debe aplicar el
P.N., mientras que en caso de dolores o inflamaciones donde no se sospecha ninguna
infección, se ha comprobado que resulta más recomendable el P.S.. Esto demuestra la
importancia de la selección del polo apropiado en los tratamientos magnéticos.
Tratamiento general.
Se administra en aquellos casos de enfermedades que no se localizan en ninguna parte
especifica del organismo, sino que se extienden a áreas mayores, ocupando gran parte
del cuerpo, o cubriéndolo por completo. Este tipo de tratamiento requiere la aplicación
de dos polos distintos de otros tantos imanes de forma, tamaño y potencia similar.
Los lineamientos básicos para la aplicación de un tratamiento general son los
siguientes: si la enfermedad se radica en la parte superior del cuerpo, es decir, en las
zonas por encima del ombligo, los dos imanes deben colocarse en las palmas de ambas
manos del paciente; si por el contrario, la mayor parte de la enfermedad se localiza en la
mitad inferior (por debajo del ombligo), los imanes deben ubicarse bajo las plantas de
ambos pies. En el caso de enfermedades dispersas por todo el organismo, el tratamiento
puede administrarse alternativamente en las palmas y bajo la planta de los pies,
cambiando la aplicación día por medio, es decir, un día en las manos, y otro día en los
pies, o a la mañana en un punto, y a la tarde en el otro, si el tratamiento requiere dos
aplicaciones diarias. Como punto complementario, el polo norte debe aplicarse en la
mano o el pie derecho, y el sur en el miembro contrario.
La razón para esta distribución de los imanes reside en que la capacidad de tonificar y
equilibrar el sistema vital del hombre radica precisamente en las palmas de las manos y
en las plantas de los pies, haciendo de ella la sede de la salud humana. Quizás resulte
algo difícil comprender esta afirmación, pero la experiencia ha demostrado qué esa es la
forma en que trabaja nuestro organismo.
El propósito primordial de este libro es ayudar al hombre común a recuperar y disfrutar
de su salud por medios naturales; enseñarle a aliviarse de sus dolencias mas frecuentes,
y a acrecentar su bienestar. Por supuesto, nada mas lejos de nuestra intención que incitar
a cualquier lector a tratar a gente gravemente enfermas, pero si a procurar ayudar a
quienes lo rodean para que aprendan a regular los distintos sistemas vitales que operan
en sus cuerpos, mejorando consecuentemente su salud.
El cuerpo humano constituye una estructura maravillosa, con cada una de sus partes
estrechamente conectada con las demás, directa o indirectamente, por medio de los
sistemas circulatorio y nervioso.
Las extremidades del cuerpo, fundamentalmente manos y pies, poseen infinidad de
“reflejos”, distribuidos en distintas regiones de sus anatomías, que las ligan íntimamente
con gran cantidad de órganos vitales de nuestro cuerpo. Si bien tanto la palma como el
dorso de la mano poseen reflejos diferentes, todos ellos relacionados con distintas
funciones del organismo, los reflejos de las palmas se encuentran asociados a órganos
más importantes, y lo mismo sucede con la planta y el empeine de los pies. Es por esta
razón que se utilizan estos sectores como receptores de los tratamientos magnéticos
generales, ya que de esa forma sus efectos alcanzan sin dificultades todos los puntos
requeridos, por medio de las adecuadas conexiones internas.
Los cinco métodos de aplicación de imanes.
Magnetoterapia Electrocardiografía
N° de método Polo del imán Punto de aplicación Guía ECG
I norte mano Izquierda I
sur mano derecha
II norte mano derecha II
sur pie izquierdo
III norte mano izquierda III
sur pie izquierdo
IV norte mano derecha -
sur pie derecho
V norte pie derecho .
sur pie izquierdo
Aplicación lateral de los imanes.
Además de los cinco métodos arriba mencionado, existen tres principios más para la
aplicación magnetoterapéuticas.
Como hemos visto en el capitulo 3, el cuerpo humano se comporta en formas muy
similares a un imán, y se considera que posee lados magnéticos; de acuerdo con este
punto de vista, podemos establecer los tres principios: 1) el polo norte de los imanes
debe colocarse sobre el costado derecho, y el polo sur sobre el costado izquierdo; 2) el
polo norte debe ir sobre la mitad superior y el polo sur sobre la mitad inferior; 3) el polo
norte sobre la parte del frente, y el polo sur sobre la parte dorsal.
Todas las reglas enunciadas hasta aquí están elaboradas para ser utilizadas como una
orientación general para los practicantes de método, pero solamente como punto de
partida para iniciar sus propias experiencias personales, de acuerdo con el caso que se
está tratando, y pueden modificarse en función de los requerimientos del momento. De
acuerdo con esto, el método de tratamiento debe elegirse para cada paciente en
particular, adaptando las reglas mencionadas para ubicar los polos norte y sur según los
lineamientos generales.
Técnicas de contacto con los imanes.
Cuando se debe administrar un tratamiento mediante los métodos definidos
anteriormente, es preciso utilizar dos imanes redondos, uno de ellos de polo norte en el
centro, y otro con su polo sur en ese lugar. Otros recursos importantes son: un banco,
silla o taburete de madera, y una tabla del mismo material, de alrededor de 1 pulgada
(2,5 cm) de espesor, suficientemente grande como para que quepan ambos pies en ella.
Para aplicar el tratamiento por el método I, el paciente debe sentarse en la silla o
taburete de madera, y colocar el imán que posee el polo norte en el centro frente a él,
ligeramente desplazado hacia su costado derecho (puede ser en una mesa, pero debe ser
de madera o tener una tabla sobre ella), y el frente en una posición simétrica con el eje
del cuerpo, pero hacía la izquierda. A continuación, asegurándose de tener sus pies
sobre la tabla de madera apoyará su mano derecha sobre el imán de ese lado (polo norte
en el centro), y su mano izquierda sobre el otro (polo sur en el centro). No será
necesario ejercer ninguna presión sobre ellos; el simple contacto será suficiente siempre
que no se interrumpa durante la sesión; éste será el procedimiento a cumplir en todo
método en que se deban aplicar imanes en las manos.
Cuando se requiera la aplicación de imanes en los pies (como en el método V, por
ejemplo), éste o estos deberán colocarse sobre la tabla de madera, y reposar sobre ellos
la porción delantera de la(s) planta (s).
Tanto en las aplicaciones en las manos como en los pies, deberá acordarse siempre las
relaciones entre los polos centrales de los imanes, y la posición de las polaridades del
cuerpo (norte: mitad superior, costado derecho, frente, y sur mitad inferior, costado
izquierdo, dorso). Las figuras I a la V demuestran los respectivos métodos de aplicación
Algunas pruebas simples para percibir la fuerza magnética
Quizás algunos lectores duden de la posibilidad de que la fuerza magnética pueda pasar
a través del cuerpo, ingresando por la mano o el pie que se encuentra en contacto con el
imán; la siguiente prueba, sencilla y rápida de realizar convencerá definitivamente a
todo aquel que la haga:
Apoye la palma de la mano sobre un electromagneto, o un imán permanente de bastante
potencia, y coloque algunos alfileres pequeños o limaduras de hierro sobre el dorso de
aquella; inmediatamente, las limaduras se unirán entre sí, demostrando la continuidad
del campo magnético a través de la palma, aunque la mano en si o perciba ninguna señal
de esa transmisión- Esto prueba que la fuerza magnética no solo actúa sobre la palma y
la mano, sino que también circula a través de ella, y ejerce su efecto mas allá de esta; el
magnetismo actúa de forma similar a través de las plantas de los pies.
Los campos magnéticos también atraviesan géneros, cristal, papel, goma, acero
inoxidable, e incluso madera. Esto puede comprobarse fácilmente mediante algunas
pruebas similares a la efectuada sobre la mano:
a) Tome cualquier trozo de tejido de algodón, nylon, terylene o lana, coloque sobre él
algunos alfileres, y pase un imán por debajo del género; los alfileres se adherirán
entre si, y se moverán sobre el tejido, siguiendo el desplazamiento del imán.
b) El mismo procedimiento puede efectuarse con una jarra de vidrio o de acero
inoxidable, comprobando que los alfileres se mueven dentro de ella, siguiendo el
recorrido del imán por el exterior, incluso subiendo por las paredes del recipiente. Si
se desplaza mas arriba del borde de la jarra, los alfileres salen de ella, adhiriéndose
al imán.
c) Coloque algunos alfileres sobre una bolsa de agua caliente, o cualquier elemento
plano de goma, y pase un imán por su cara inferior; al igual que en las pruebas
anteriores, los alfileres se adherirán entre sí, y seguirán el desplazamiento del imán.
d) Algo similar sucede si efectuamos la misma prueba con una plancha de madera de
unos 10 mm de espesor; cabe destacar que en todos los casos se deberá utilizar un
imán cuya potencia esté de acuerdo con el espesor del material utilizado, pero esto
no se debe a la mayor o menor resistencia que pueda ejercer aquél, sino a la
diferencia de separación de los alfileres con respecto al imán.
Todas estas pruebas sencillas demuestran fehacientemente que ninguno de los
materiales mencionados intercepta las ondas magnéticas, sino que solamente debilitan la
fuerza de atracción en función de la distancia objeto/imán.
En las aplicaciones terapéuticas lo que en realidad sucede es que, al tocar los imanes
terapéutica con las palmas o las plantas de los pies, el efecto del magnetismo se extiende
por todo el cuerpo hasta alcanzar la cabeza: esto se comprueba cuando el cuerpo se
mantiene mucho tiempo en contacto con los imanes, ya que pueden producir cierta
pesadez, jaquecas ligeras, bostezo, somnolencia, e incluso vértigo o mareos.
Los tratamientos magnéticos.
Casi todas las enfermedades en las cuales aún no se han producido cambios o deterioros
de los tejidos o de los órganos son susceptibles de mejoría mediante la magnetoterapia.
En el Apéndice 1) el lector podrá encontrar una lista de 150 de las enfermedades más
frecuentes, junto al método mas indicado para su tratamiento, así como algunas
características de cada enfermedad que puedan ayudar o acelerar su curación mediante
esta disciplina.
Aplicación de los imanes.
La forma, tamaño y diseño de los imanes utilizados en cada caso depende
fundamentalmente de la conveniencia y la adaptabilidad a la zona específica del cuerpo
donde deben ser aplicados. Existen partes del cuerpo a las que los imanes de gran
tamaño no se ajustan adecuadamente, y otras en que los imanes pequeños no resultan
suficientes. Por ejemplo: si queremos aplicar un tratamiento local sobre un ojo,
obviamente necesitaremos un imán pequeño, preferiblemente redondo, que pueda cubrir
el ojo cerrado; un imán más grande no resultaría ni práctico ni recomendable para esta
aplicación. Por otra parte si el paciente sufre inflamación y dolores en una porción
considerable del cuerpo, del tamaño de una mano, o aún mayor, un imán pequeño, que
el que usaríamos para el ojo, quizás no resulta suficiente para el área requerida; en ese
caso, un imán más grande que pueda cubrir una superficie mayor de la zona dolorida
resultaría definitivamente más apropiado. Estos polos demuestran que la utilización del
mismo tipo de imán, con idéntica forma, tamaño y diseño, no resulta conveniente ni
adecuada para su aplicación en distintas partes del cuerpo, ni para el tratamiento de
enfermedades diferentes.
Algo parecido sucede con respecto a la potencia de los imanes; existen algunas zonas
sumamente delicadas en el cuerpo humano - cerebro, ojos, corazón- donde no deben
aplicarse imanes muy poderosos, ni dejar en contacto con los imanes de potencia media
durante períodos demasiado prolongados. En contrapartida, los imanes de bajo poder
quizás no resulten suficientes para las dolencias en zonas de músculos masivos o huesos
grandes, como la cadera, los muslos, las rodillas, talones, etc.
Resumiendo, diremos que cuando se administra un tratamiento local, la potencia, la
forma, el tamaño y el diseño de los imanes terapéuticos deben seleccionarse de acuerdo
con la cronicidad y gravedad de la enfermedad, la parte del cuerpo afectada y la edad
del paciente, así como la capacidad para resistir la intensidad de las emanaciones
magnéticas.
Conviene hacer extensivo estos conceptos a la selección de los imanes cuando se
realizan tratamientos generales.
Cabe reiterar aquí que es la fuerza magnética la que alivia y cura las enfermedades, y no
el tamaño de los imanes; por lo tanto, en magnetoterapia puede utilizarse cualquier tipo
de imán que haya sido diseñado para aplicaciones industriales, comerciales, medicas o
cualquier otro propósito con una única condición: que responda a los requerimientos de
forma, tamaño, y potencia necesarios para su aplicación en la región afectada, y que esté
adecuado para la enfermedad a tratar.
Para finalizar este tema, diremos que la dirección hacia la cual se orienta el polo
magnético ejerce una gran influencia sobre el esquema de líneas de que emanan de él.
Cuando el P.N. de un imán, se orienta al Norte (1), de él emanan líneas de fuerzas
paralelas coherentes, mientras que si se le dirige hacía el Sur, el este o el oeste, el
esquema sé distorsiona, y la cantidad de líneas de fuerza disminuye drásticamente. Lo
mismo sucede a lo que respecta al polo sur.
La posición del paciente.
Bajo la luz de los conceptos analizados en el Capítulo 3 (el efecto magnético de la
Tierra sobre los seres humanos), vemos que la ubicación y la posición del paciente
durante la terapia magnética cobran una importancia significativa. Bajos condiciones
ideales, cuando se aplica un solo polo por vez (tratamiento unipolar, con un solo imán),
el paciente debe sentarse de forma que el polo adosado al cuerpo quede orientado hacía
su propio polo terrestre, es decir, el norte, hacia el Norte, y el sur hacía el Sur.
En el caso de los tratamientos generales bipolares con dos imanes simultáneos el
paciente debe sentarse mirando hacía el Oeste de forma que su mano y su costado
derecho se orienten hacía el Norte, y su mano y costado izquierdo hacía el Sur, en la
práctica, los mismos imanes han demostrado mejores resultados, posiblemente por que
en esta posición el magnetismo de los imanes se ve apoyado por el magnetismo
terrestre.
Manifestaciones colaterales.
Innumerables experiencias con tratamientos magnéticos han demostrado que la
aplicación de imanes poderosos en ocasiones genera algunas manifestaciones peculiares
en ciertos pacientes. Algunos de ellos pueden sentir una ligera sensación de cosquilleo,
como si una suave brisa, o invisibles olas estuvieran pasando sobre sus manos y pies.
Otros experimentan leves calores, mareos, bostezos, somnolencia, una incipiente
transpiración donde los imanes tocan su piel, o simplemente no manifiestan sensación
alguna. Resulta difícil aventurar una explicación científica acerca de esas
manifestaciones, pero lo que sí se sabe es que los tratamientos magnéticos funcionan,
independientemente de que ellas se presenten o no.
Duración de las aplicaciones.
En casos normales, la duración de los tratamientos magnéticos debe oscilar alrededor de
los diez minutos, una sola vez por día, pero en algunas dolencias crónica como la gota,
parálisis, poliomielitis, reumatismo o artritis reumática, el tiempo de tratamiento puede
aumentarse gradualmente hasta 30 minutos diarios, o a 2 sesiones diarias de 15 a 20
minutos por vez. En casos pediátricos, sin embargo, el tiempo debe reducirse a no más
de 5 minutos diarios, de acuerdo con la edad, el tipo de enfermedad, la zona de
aplicación y la potencia de los imanes.
No existe un programa determinado ni una duración límite para los tratamientos
magnéticos, simplemente, deben continuar hasta que el paciente se encuentre
definitivamente curado, y el tiempo transcurrido para ello puede variar
considerablemente, dependiendo de la naturaleza de la enfermedad, y estado físico del
paciente, y la potencia de los imanes empleados.
La magnetoterapia corrige todos los desordenes funcionales, aunque en algunas
afecciones crónicas que han desafiado todos los tratamientos convencionales y donde la
enfermedad ha provocado modificaciones considerables en el organismo, el beneficio
puede ser limitado, sobre todo cuando los cambios físicos ya se han establecido
definitivamente.
Generalmente, los tratamientos magnéticos no provocan el agravamiento de ningún tipo
de enfermedad, pero si ha pesar de ello algún dolor pareciera presentarse durante las
primeras etapas de las aplicaciones, esto puede deberse al hecho de que los imanes, en
su proceso de eliminación del dolor puede que aflore desde las zonas internas del
organismo, hacia la piel. En el probable caso de presentarse este incremento del dolor
subsiste sólo por un tiempo y no requiere ningún tratamiento complementario para
contrarrestarlo.
Distintas tendencias en la aplicación de imanes.
El Dr. Bhattacharya, ya mencionado anteriormente, comenta en su libro sobre
“Magnetic Healing” (curación magnética) que cuando se sostiene un poderoso imán de
herradura en la mano izquierda, su campo magnético estimula el corazón, mientras que
al sostenerlo en la derecha el ritmo cardiaco disminuye. Bhattacharya menciona el caso
específico de un paciente para demostrar su teoría, agregando que cuando la presión
sanguínea es elevada el funcionamiento del corazón puede ser retardado mediante el
contacto de un imán en la mano derecha, mientras que en caso de presión baja debe
cogerse en la mano izquierda a fin de incrementar la actividad cardiaca.
El Dr. H. T. Bolakani ha diseñado un imán especial para ser usado en la mano izquierda,
ante cualquier manifestación de cualquier enfermedad; el hecho de recomendar la mano
izquierda surge de que se encuentra más cerca del corazón que la derecha. En su libro
afirma haber aliviado o curado todo paciente de alta presión sanguínea que ha tratado
por este método.
El Dr. R. S. Thacker, de Nueva Delhi, India, aconseja llevar a cabo el tratamiento contra
la alta presión sanguínea mediante el método I, es decir colocando un imán bajo cada
palma; sin embargo, aclara que se debe tener cuidado de no utilizar potencias demasiado
alta durante largos períodos, y recomienda aplicaciones de no más de 5 minutos diarios.
Thacker basa sus recomendaciones en que los imanes elevan la temperatura corporal, y
que en caso de hipertensión la temperatura ya está por encima de lo normal, no es
recomendable un aflujo excesivo de sangre al cerebro; sin embargo para contrarrestar la
eventual elevación excesiva de la temperatura sanguínea, vasta con poner una toalla
mojada en la porción inferior de la columna vertebral, ya que esta zona se encuentra en
contacto directo con la cabeza.
En los casos de baja presión arterial, Thacker recomienda un tratamiento de dos imanes
bajo las manos del paciente durante sesiones de diez minutos, aumentándolos con un
tercero de alta potencia sobre la parte baja de la columna. Esta variante del método I de
utilizar tres imanes simultáneamente corresponde con las aplicaciones efectuadas por el
Dr. Mesmer a la dama mencionada en el Capítulo 5, aunque ambas estaban dirigidas a
diferentes enfermedades. No es infrecuente que el Dr. Thacker aplique tres imanes
simultáneamente, e incluso mas, el considera que el paciente los necesita.
La Compañía Aimante TradingCo., de Tokio, Japón, ha diseñado una banda magnética
curativa, cuyos fabricantes recomiendan para la rigidez de los hombros y la hipertensión
arterial, y recomiendan que la banda se lleve puesta alrededor de cualquiera de los
brazos en forma permanente, tanto de día como de noche. La banda magnética contiene
entre 6 y 8 imanes cerámicos pequeños, y tiene la apariencia exterior de una pulsera de
reloj o un brazalete.
En vista del éxito obtenido por los terapeutas mencionados en el tratamiento de la
misma afecciones, pero con la aplicación de imanes de distintas potencias, en diferentes
partes del cuerpo, puede deducirse que el magnetismo actúa sobre el organismo en
forma global, independientemente del lugar donde se lo aplica. Esto permite afirmar que
también posee efecto a distancia.
Lineamientos y precauciones para el uso de imanes.
1) El momento mas adecuado para administrar el tratamiento magnético es por la
mañana, después de las rutinas excretoras habituales al levantarse y de bañarse, pero
antes de tomar el desayuno. En caso de no ser posible por alguna razón, pueden llevarse
a cabo por la tarde, antes de la cena.
2) No debe ingerirse ningún alimento ni bebida fría hasta al menos media hora después
de la aplicación de los imanes, ya que estos generan una temporaria elevación de la
temperatura corporal, y en esas condiciones podría ser perjudicial la ingesta de
cualquier cosa fría. Los alimentos o bebidas calientes, como té, café, etc., pueden
ingerirse inmediatamente después de las aplicaciones.
3) Tampoco deben tomarse baños hasta 2 horas después de las sesiones –especialmente
si se utilizaron imanes potentes -, por la misma razón anterior, por eso es preferible
hacer las aplicaciones después del baño matutino.
4) Las sesiones con imanes potentes no deben llevarse a cabo inmediatamente después
de comidas copiosas, ya que su influencia puede inducir nauseas y/o vómitos en
algunos casos.
5) No deben efectuarse aplicaciones de imanes potentes sobre mujeres embarazadas,
niños, ni sobre puntos delicados del cuerpo, como el cerebro, los ojos, el corazón,
etc.
6) Por lo general, las sesiones de magnetoterapia no tienen contraindicación alguna,
aunque en algunas ocasiones las aplicaciones de imanes de alta potencia pueden
desencadenar algunos inconvenientes, como pesadez, jaquecas, somnolencia,
bostezos, hormigueos nerviosos, etc. En caso de sobrevenir alguna de estos
síntomas, el contacto con los imanes debe suspenderse inmediatamente, y
recomendar al paciente el mayor reposo posible.
7) Cuando los imanes han sido inadecuadamente seleccionados, los inconvenientes
resultantes pueden neutralizarse en forma permanente, colocando las manos abiertas
sobre una plancha de zinc por un período de media hora.
8) La preparación homeopática “Zincum Metallicum” actúa como un antídoto de los
efectos de las medicinas preparados a partir de los imanes; como consecuencia,
también puede utilizarse, en bajas potencias, como antídoto para cualquier efecto
adverso que pueda provocar la administración de terapias magnéticas.
9) Es preciso tomar precauciones cuando se unen cara con cara dos imanes planos de
alta potencia, ya que los dedos pueden resultar aplastados durante el proceso.
10) Es conveniente unir los polos opuestos de dos imanes con un “preservador” cuando
no se utilizan, de forma de conservar lo más posible su magnetismo.
11) No es necesario ni recomendable quitarse los adornos de oro u otros metales cuando
se aplican imanes en las palmas de las manos.
12) Los imanes no deben ponerse en contacto directo con los relojes de pulsera, a menos
que éstos sean antimagnéticos (magnetic proof”).
Figura 6: El texto de esta figura reza las indicaciones siguientes:
Imanes de alta
Potencia en la
Espalda; para
Casos de lumbago,
Desviaciones y
Hernias de discos.
La disposición
Es: Polo Sur a la
Izquierda y Polo Norte a la dere-
cha, inmediata-
mente sobre la cintura.
Técnicas de aplicación de imanes en el tratamiento de 150 enfermedades
frecuentes.
A fin de poder agrupar las distintas informaciones sobre las dolencias y sus tratamientos
en forma alfabética por enfermedad, para una mejor consulta se utilizaron las siguientes
abreviaturas:
AM = Agua Magnetizada
PN = Polo Norte
PS = Polo sur (ambos de los imanes)
M-I a M-V = Métodos I al V
Esp. = Método especial
Loc. = Aplicación local
IB = Imán básico (ver Cap. 19)
Los conceptos incluidos son:
(1): Tipo de dolencia;
(2): Método básico a aplicar, y
(3): Recomendaciones y métodos complementarios.
1. Abscesos, furúnculos, golondrinos, cánceres, carbuncio
2. M-I 3. M-I si la afección está localizada en la parte alta del cuerpo; M-V
Si está en la parte baja. También se recomienda aplicar
tratamiento local con PN en el lugar de la erupción.
1. Acné
2 M-I 3. Tratamientos complementarios recomendados: local con PN y
AM.
1. Adenoides, pólipos nasales
2. M-I 3. Sin recomendaciones
1. Afonía, disfonía
2. M-I 3. Complementar con imanes de tipo medialuna sobre la garganta, y
AM varias veces al día.
1. Aftas, aftosa, úlceras en la boca
2. M-I 3. El AM puede ayudar, ya que generalmente estas afecciones se
deben a desórdenes estomacales.
1. Anemia
2. M-I 3. Debe complementare con AM para regular y fortificar el normal
funcionamiento del hígado.
1. Apendicitis (no demasiado aguda)
2. Esp. 3. Tratamiento local con el PS de un imán potente, dos veces al día.
Figuras 7 y 8. En la figura # 7 se observa una femina acostada boca arriba en una mesa
de madera, sin vestirse y con dos imanes, uno en el lado derecho y otro en el lado
izquierdo del estomago, y el texto expresa: Disposición netamente femenina - soluciona
problemas de dolores, inflamación y endurecimiento de la matriz, así como casos de
dismenorrea, leucorrea, amenorrea y otros desórdenes genitales femeninos.
La figura # 8, presenta una silueta sentada en un banco de madera, donde se observa
que otra silueta sujeta un imán que se apoya en la nuca y otro sobre la rodilla izquierda
que la propia silueta sujeta con su mano izquierda y el texto expresa Tratamiento
especifico para la espondilitis cervical. Dos imanes de alta potencia, con un polo norte
sobre la vértebra cervical afectada y un polo sur en el punto hasta donde se extiende el
dolor.
1. Apetito, pérdida del
2. M-I 3. También debe administrarse AM
1. Artritis
2. M-I 3. Aplicar el tratamiento en días alternativos (uno sí y otro no) o mañana
y tarde. El tiempo debe ir incrementándose gradualmente hasta 30
minutos en cada sesión. El AM puede ayudar, pero el tratamiento
debe continuarse por largo tiempo.
1. Asma
2. M-I 3. Imanes de media o alta potencia durante 10 minutos, completados por
AM diariamente. Debe aplicarse un tratamiento prolongado, de
acuerdo con los siguientes parámetros:
a) Aplicación de un par de imanes de alta potencia bajo las palmas de las manos
por 10 a 12 minutos por la mañana, e igual tiempo por la tarde, de ser posible
(PN bajo la mano derecha y PS bajo la izquierda). El contacto debe ser
continuo aunque sin presionar; esto regula los síntomas circulatorio, nervioso y
respiratorio, y resulta beneficioso en casos de asma y bronquitis, y alivia el
dolor en el pecho y las dificultades respiratorias. En caso de no disponerse de
imanes potentes, pueden usarse imanes medios o básicos (ver Cap. 19)
prolongando el tiempo a 15/20 minutos.
b) La aplicación de imanes cerámicos tipo medialuna (planchas curvas), resulta
beneficiosa para los problemas nasales y de la garganta. El PN de estos imanes
debe colocarse sobre la fosa nasal derecha, cubriendo todo el tabique nasal,
durante 10 minutos, dos veces por día. Esto eliminará gradualmente los
problemas de bloqueos, pólipos, mucosidad, etc., y permitirá al paciente
respirar libremente por la nariz.
c) Los imanes cerámicos de este tipo pueden aplicarse también sobre la garganta,
durante 10minutos una o dos veces al día. Esto reduce las expectoraciones,
irritación, dolor y otros inconvenientes en la garganta, si los hubiera.
d) Se recomienda el uso de un collar magnético alrededor del cuello, en contacto
con la parte superior del pecho. Este método ha demostrado gran efectividad en
casos de asma y bronquios. El collar puede usarse durante el día, excepto
durante el baño, o por la noche.
e) De ser posible, debe administrársele al paciente AM preparada con imanes de
alta potencia, de 3 a 4 veces al día, en dosis de 100 ml por vez. El AM no sólo
elimina la congestión del pecho y los pulmones, la constipación y la formación
de gases, sino que también ayuda a regular e incentivar el apetito y la digestión.
Figuras 9, 10 y 11. El texto de la figura #9 expresa: Problemas nasales y de las vías
respiratorias superiores: especialmente resfrío y catarros crónicos, inflamaciones de
los senos frontales y paranasales, goteo nasal, pólipos, bloqueos, sinusitis, etc. Se
utilizan imanes cerámicos curvos, de potencia media, con un polo norte sobre la
derecha y un polo sur sobre la izquierda de la nariz.
La figura #10, expresa el texto: Disposición para los tobillos rígidos, luxados,
adoloridos, el polo norte sobre el tobillo afectado y el polo sur bajo el talón, en
cualquiera de ambos píes.
Figura # 11:Imanes cerámicos sobre los ojos: para dolencias tales como dolor,
enrojecimiento, lagrimeo, inflamación, conjuntivitis, etapas iniciales de catarata y para
corregir defectos de visión, como miopía, astigmatismo, etcétera.
f) Todos los tratamientos mencionados pueden combinarse con cualquier tipo de
medicinas, ejercicios, etc., ya que, si bien resultan especialmente indicados
para el asma y la bronquitis, también son efectivos para ciertos tipos de alergia
y asma cardiaca o seca.
1. Ataxia locomotriz
2. Esp. 3. PN en la parte superior de la columna vertebral, y PS en la
inferior.
1. Aumento del crecimiento
2. Esp. 3. PN de un imán tipo medialuna sobre la frente, y PS de otro
similar en la nuca. Al día siguiente el PN debe ser desplazado
sobre la oreja derecha y el PS sobre la oreja izquierda. Esto
proporciona energía a la glándula pituitaria, que es la que
controla el crecimiento- El tratamiento puede prolongarse
mucho.
1. Bazo excesivamente dilatado
2. M-I 3. Tratamiento local con PS y AM
1. Biliosidad
2. Esp. 3: PN debajo del hígado y PS opuesto a él, sobre la espalda. Puede
complementarse con aplicaciones según el M-I y debe adminis-
trarse AM
1. Bocio
2. M-I 3. Los imanes de media potencia, o del tipo medialuna pueden ser
excelentes auxiliares, si se les aplica localmente sobre la
glándula tiroides inflamada. También deben administrarse
bananas y AM. El tratamiento puede prolongarse bastante.
1. Bronquitis, bronconeumonía
2. M-I 3. El tratamiento debe comenzar con 5 minutos diarios, incremen-
tándolo gradualmente hasta 10 minutos, y complementándolo con
AM. Véanse también las instrucciones para el asma.
1. Caída del cabello y encanecimiento
2. M-I 3. Complementar con imanes de baja potencia sobre las sienes.
Administrar AM y evitar el uso de jabones.
1. Cálculos en la vesícula
2. M-I 3. Puede apoyarse con un PN sobre la región del hígado y AM varias
veces al día. Tratamiento local con imanes si existe dolor.
1. Cálculos renales
2. M.V 3. Apoyar con AM y PN sobre la zona dolorida, si la hubiera.
1. Callosidades en los píes
2. M-5 3. AM y PN localmente pueden ayudar.
1. Caspa
2. M-I 3. Puede complementarse con el PN de imanes pequeños sobre la ca-
beza.
1. Cataratas y glaucoma
2. Esp. 3. Pueden aplicarse imanes cerámicos de tipo medialuna cubriendo
ambos ojos. Si esto no soluciona el problema, remitirse al
tratamiento recomendado para los problemas oculares. Estas
enfermedades sólo pueden aliviarse cuando se las atraca en sus
etapas iniciales.
1. Ciática
2. M-V 3. Tratamiento local sobre la porción dolorida. Alternativamente,
puede aplicarse un PN en la cadera afectada, y un PS bajo el
mismo pie.
1. Cólico renal
2. M-I 3. Debe aplicarse imprescindiblemente un tratamiento local
complementario con AM, para facilitar la afluencia de orina.
1. Cólicos
2. M-I 3. Tratamiento local complementario con PS y AM.
1. Colitis
2. Esp. 3. Aplicación de imanes de alta potencia sobre el punto afectado y
AM varias veces al día.
1. Constipación
2. M-II 3. El efecto magnético diagonal elimina la constipación al cabo de
cierto tiempo. Debe administrarse AM varias veces al día.
1. Convulsiones y calambres
2. M-I 3. Recomendaciones similares a las de los sabañones.
o M-V
1. Corazón (angina, taquicardia, debilidad)
2. M-I 3. Puede complementarse con un imán pequeño aplicado cerca del
área cardíaca por 5 minutos solamente, y bajo observación
constante. Desde ningún punto de vista deben aplicarse imanes
potentes en el área de la cabeza y el corazón.
1. Coriza, catarro nasal
2.M-I 3. Complementar con tratamiento local sobre la nariz, y AM.
1. Cortes, heridas sangrantes
2. M-I 3. Complementar con tratamiento local con PN sobre el punto
y M-V afectado.
1. Cuerpos extraños en el organismo y/o los tejidos
2. Loc. 3. En el caso de haberse introducido en el cuerpo agujas, alfileres o
cualquier otro objeto punzante, se deben aplicar inmediatamente
imanes potentes sobre el punto de ingreso, de manera de extraerlos
por atracción. Si ya han profundizado mucho en el cuerpo, no queda
otra opción que la cirugía, previa búsqueda por Rayos –X.
1. Culebrilla, serpigo
2. M-I 3. Aplicados en forma similar a los de los abscesos y eczema, con las
o M-V mismas recomendaciones.
1. Diabetes
2. M-I 3. Si no se experimenta mejoría en unos pocos meses complementar
con un PN sobre el páncreas y un PS detrás de él sobe la espalda,
y AM. El tratamiento debe continuarse durante largo tiempo.
1. Diarreas y disentería
2. M-I 3. AM cada dos horas, y tratamiento local sí el paciente experimenta
dolores.
1. Discos vertebrales desviados
2. Esp. 3. PN sobre la porción superior de la columna vertebral donde
comienza el dolor, y PS sobre el lugar donde el dolor es más severo
o en la región lumbar, o PN en el lado derecho de la espalda, y PS
en el izquierdo.
1. Dispepsia
2. M-I 3. Complementar con tratamiento local y AM varias veces al día.
1. Eczema, herpes
2. M-I 3. Recomendaciones como los abscesos. En caso de supuración,
o M-V puede colocarse un pañuelo sobre el área afectada, y colocar otro
imán sobre el pañuelo
.
1. Encías sangrantes
2. Esp. 3. Imanes de baja potencia colocados sobre las piezas dentarías
afectadas, desde fuera de la boca.
1. Epilepsia
2. M-I 3. Complementar con un PN sobre el abdomen y un PS sobre la
espalda, y AM varias veces al día. El tratamiento puede ser muy
prolongado.
Figura # 12. El texto expresa: Imanes cerámicos sobre la frente (Polo sur), se utiliza
principalmente para inducir al sueño, media hora antes de acostarse.
Figura # [Link] texto expresa: Enfermedades de la garganta: irritaciones, tos, tonsilitis,
paperas, amigdalitis, etc. Se aplican dos imanes cerámicos a ambos lados del cuello:
un polo norte a la derecha y un polo sur al lado opuesto.
1. Espalda (dolores)
2. Esp. 3. Si el dolor se extiende en forma horizontal, aplicar el PN sobre el
extremo derecho, y el PS sobre el izquierdo, si es vertical, el PN
en el extremo superior, y el PS en el inferior.
1. Estómago (todas las dolencias)
2. M-II 3. El efecto diagonal del magnetismo alivia todos los problemas y
afecciones abdominales, incluyendo el hígado, estómago, bazo,
intestinos, etc. Debe acompañarse con AM, durante cierto tiempo.
1. Faringitis, tonsilitis
2. M-I 3. Tratamiento local sobre la garganta,de ser posible con imanes tipo
medialuna. Deben evitarse los alimentos y bebidas frías y/o
amargas.
1. Fiebres (distintas causas)
2. M-I 3. Complementar con imanes de potencia media en dos sesiones de 5
minutos cada una (mañana y tarde), y AM bebida cada dos horas.
1. Fiebre tifoidea
2. M-I 3. Recomendaciones iguales a las de las fiebres comunes.
1. Fístulas
2. M-V 3. De ser posible, complementar con el PN de un imán pequeño
aplicado o atado sobre la fístula.
1. Fisuras
2. M-V 3. Puede complementarse con pequeños imanes apoyados o atados
sobre fisuras, durante la noche.
1. Flatulencias
2. M-I 3. Pueden agregarse imanes de potencia media sobre el abdomen si
existe dolor. El AM es imprescindible en estos casos. También se
puede administrar gran cantidad de jengibre (adrak) y evitar los
alimentos y bebidas que produzcan gases.
1. Glándulas linfáticas inflamadas
2. M-I 3. Complementados por tratamientos local sobre las glándula inflama-
y M-V das y AM.
1. Gota
2. M-I 3. El método se elige de acuerdo con la ubicación, o en forma
o M-V alternativa, un día uno y al otro día el [Link]én se aplicar
el tratamiento dos veces al día, alternando los métodos, y continuarlo
mientras sea necesario.
1. Gravela (depósitos en la orina, rojos o blancos)
2. M-V 3. AM varias veces al día, durante tanto tiempo como tome limpiar los
depósitos y cálculos de la vejiga y los riñones. Puede agregarse un
tratamiento local si el dolor lo exige.
1. Gripe influenza
2. M-I 3. Recomendaciones similares a las de la fiebre.
1. Hemorroides
2. M-V 3. Se debe administrar AM en forma continuada y de ser posible,
sentar al paciente sobre un par de imanes potentes.
1. Hepatitis
2. M-I 3. Tratamiento local complementario con un PS y AM.
1. Heridas
2. M-I 3. De acuerdo con la ubicación, pueden complementarse con PS en tra-
o M-V tamientos locales, siempre que se apliquen de inmediato. En ese ca-
so se aplicaran los imanes después de vendar la herida, para evitar
eventuales infecciones. Se deben proporcionar al paciente alimentos
y bebidas calientes, y evitar los fríos.
1. Hernia
2. M-1 3 Complemento similar a la hepatitis
1. Hidrocele
2. M-V 3. El AM es esencial, acompañada por un tratamiento local con un PS.
1. Hidropesía
2. M-I 3. Se aplicará el Método I si la enfermedad se localiza en la parte
o M-V superior del cuerpo, y el Método V si se presenta en la parte
inferior. El AM también puede ayudar.
1. Hígado dilatado
2. M-I 3. Como complemento, puede usarse el PS de un imán pequeño sobre
el sitio, y AM.
1. Hiperacidez
2. M-I 3. Complementados con tratamiento local con ambos polos y AM en
cantidad necesaria.
1. Hipo
2. M-I 3. Puede reemplazarse por la aplicación del PN de un imán potente
sobre el abdomen y un PS en el punto opuesto sobre la espalda,
además de AM
1. Hipocondría
2. M-I 3. AM varías veces al día.
1. Histeria
2. M-II 3. PN sobre el útero, PS debajo de él y AM.
1. Ictericia
2. M-I 3. Debe administrarse AM, apoyada por un tratamiento local con
imanes pequeños o IB. Entre los alimentos apropiados está la
papaya, y los jugos de rábano y caña de azúcar.
1. Incremento de la inteligencia
2. M-I 3. Complementado con un imán pequeño, preferiblemente PS, del
tipo ,medialuna, sobre la frente.
1. Inflamación de piernas y pies
2. M-V 3. El AM es imprescindible, y se debe continuar la ingesta durante
largo tiempo. También se debe minimizar el uso de la sal.
1. Insomnio
2. M-V 3. La aplicación debe efectuarse por la noche, acompañada de un imán
pequeño, preferiblemente un PS, en el centro de la frente, antes de
acostarse.
1. Insuficiencia o debilidad sexual (en los hombres)
2. M-V 3. Debe complementase con un PN debajo del ombligo y un PS
debajo de él, sobre el órgano sexual. El paciente también debe
sentarse sobre los imanes colocados uno junto al otro.
1. Jaquecas de cualquier tipo
2. Esp. 3. Los tratamientos deberán hacerse de acuerdo con las causas del
dolor, a saber:
a) Indigestión. Método I y AM.
b) Toxemia.
(i) ictericia, Método I;
(ii) nefritis, Método V;
(iii) sinusitis, imanes cerámicos sobre la nariz; tonsilítis,
imanes sobre la garganta
c) Fiebre. Método I y AM cada dos horas.
d) Problemas de oído u oculares. Tratamientos específicos
recomendados para esas dolencias.
e) Tensión mental, stress o preocupaciones. Método I por 15 a 20
Minutos, y AM.
f) Heridas. Tratamiento local sobre la porción lesionada.
g) Causas no-conocidas. Imanes cerámicos sobre la frente. PN
sobre el lado derecho, y PS sobre el izquierdo, y AM.
1. Leucoderma
2. M-I 3. De acuerdo con la ubicación de la afección. Si se tratara de sólo
o M-V uno o dos manchas puede aplicarse un tratamiento local con PS.
1. Lumbago
2. M-V 3. Complemento: un imán potente (PS) sobre la región dolorida.
1. Malaria, paludismo
2. M-I 3. Recomendaciones como en el caso de la fiebre
1. Memoria débil
2. M-I 3. Tratamiento similar al caso de incremento de la inteligencia.
1. Meningitis
2. M-I 3. Complementar con tratamiento local a ambos lados del cuello.
1. Migrañas
2. M-I 3. Imanes de baja potencia sobre los arcos superciliares, o también
sobre las sienes.
1. Nefritis
2. M-V 3. Tratamiento local sobre los riñones, y frecuentes dosis de AM
que son imprescindible en esta enfermedad.
1. Neumonía
2. M-I 3. Complemento similar al de la fiebre, más pequeños imanes
aplicados sobre las partes doloridas, si las hay.
1. Neuralgias, neurastenia, neuritis
2. M-I 3. Tratamiento local con PS cuando la localización de la dolencia lo
permite. El AM también puede ayudar.
1. Obesidad
2. M-I 3. En este caso se puede optar por la colocación de cuatro imanes
y M-V de alta potencia simultáneamente, cubriendo ambos métodos
o dos primero bajo las palmas (Método I), y luego bajo las plantas
de los píes (Método V). Paralelamente se debe mantener una dieta
estricta, restringiendo severamente las grasas, y administrar abun-
dante AM.
1. Oídos (cualquier afección)
2. Esp. 3. Puede colocarse el PS de un imán potente bajo la palma de la
mano derecha 10 minutos y el PN de un imán de media o baja
potencia cerca del oído afectado. Si el problema afecta a los dos
oídos, el imán pequeño debe alternarse 5 minutos en cada uno.
1. Ojos (cualquier desorden funcional)
2. Esp. 3. Aplicación del PS de un imán potente bajo la palma de la mano
derecha durante 10 minutos, apoyado por el PN de uno de baja
potencia sobre cada ojo por 5 minutos. El tratamiento es
independiente del tipo de afección, ya sea conjuntivitis, visión
defectuosa, inflamaciones de los párpados, heridas en los globos
oculares, iritis, lacrimación, supuraciones purulentas, miopía,
astigmatismo, dolores, manchas antes los ojos, estrabismo, etc.
1. Orquitis
2. M-I 3. Apoyar con tratamiento local mediante PS.
1. Osteo-artritis
2. M-I 3. También se requiere tratamiento local sobre el punto afectado,
y M-V durante largo tiempo.
1. Paperas
2. M-I 3. Complementar con tratamiento local mediante imanes de tipo
medialuna, mañana y tarde, durante algunos días.
1. Parálisis facial
2. Esp. 3. Se recomienda la aplicación de imanes potentes sobre el lado
afectado de la cara, de una duración de 15’, con ingestión de AM.
1. Parálisis varias
2. M-I 3. Aplicar ambos Métodos en días alternativos si se trata de una
y M-V parálisis total. En caso de haber tomado solamente el lado
derecho, aplicar Método IV; si fue el lado izquierdo, Método
. III. El tiempo puede ser aumentado gradualmente hasta 30’, o
en dos sesiones diarias de 15’ cada una. El tratamiento puede
resultar largo, y debe complementarse con AM administrada
regularmente
.
1. Parásitos
2. M-II 3. AM 3 o 4 veces por día.
1. Picaduras de insectos
2. Esp. 3. PN sobre la parte afectada.
1. Piorrea
2. M-I 3. Véanse también las recomendaciones contra las encías
sangrantes.
1. Pleuresía
2. M-I 3. AM en forma continúa, durante un período largo.
1. Poliomielitis
2. M-V 3. Tratamiento local mediante un PN sobre la cadera, y PS bajo la
planta del píe. Véanse las recomendaciones contra la parálisis.
1. Poluciones nocturnas espermatorrea
2. M-V 3. Recomendaciones similares a las de insuficiencia o debilidad
sexual.
1. Presión sanguínea (alta o baja)
2. M-I 3. En el caso de hipertensión, conviene aplicar tratamientos de 5’.
En caso de que la presión sanguínea suba demasiado, puede
colocarse una almohadilla de género húmeda sobre la zona baja
de la columna vertebral. En caso de baja presión, se pueden
efectuar aplicaciones de 15’ a 20’, acompañadas por un imán
potente sobre la parte baja de la columna, y administrar al
paciente AM varias veces al día.
1. Próstata excesivamente dilatada
2. M-V 3. Tratamiento local durante el tiempo necesario, con PS y AM en
forma regular.
1. Pústulas, erupciones supurantes
2. M-I 3. Ver, varicela.
1. Resfrío de cabeza
2. M-I 3. Administrar AM cada dos horas. Debe evitarse la ingestión de
alimentos o bebidas frías.
1. Retrase mental
2. M-I 3. Tratamiento como en el caso de incremento de la inteligencia.
1. Reumatismo
2 M-I 3. Tratamientos complementarios similares a los de la parálisis,
y M-V también de larga duración.
1. Rigidez en el cuello
2. Esp. 3. PN sobre la parte posterior del cuello, y PS sobre el otro extremo
de la zona rígida.
1. Sabañones
2. M-I 3. Si se trata de sabañones en las manos, utilizar el M-I, si se trata
o M-V de los píes, M-V. En caso de darse en manos y píes simultanea-
mente, aplicar ambos métodos en días alternativos, o uno durante
la mañana y el otro por la noche.
1. Sarampión
2. M-I 3. Recomendaciones como en el caso de Fiebre.
1. Sífilis y gonorrea
2. M-V 3. AM mezclada con igual cantidad de agua común. El tratamiento
debe continuar hasta bastante tiempo después de la desaparición
de los síntomas.
1. Sinusitis
2. Loc. 3. Aplicar dos imanes de tipo medialuna a ambos lados de la nariz, o
sobre el lugar dolorido.
1. Sistema urinario (todas las afecciones)
. 2. M-V 3. En casos de orina escasa, o retención, administrar una combina-
ción de AM y agua común (50 cc de cada una), a razón de una do-
sis cada 5’ durante una hora o dos, hasta que el paciente comience
a expeler la orina.
1. Taquicardia (palpitaciones)
2. M-I 3. Recomendaciones como en el caso de problemas cardíacos (co-
razón), mas la ingestión de AM.
1. Tortícolis
2. Esp. 3. Se deben aplicar dos imanes localmente, sobre el cuello torcido.
1. Tos (seca o con flemas)
2. M-I 3. Puede complementarse con imanes pequeños aplicados local-
mente sobre la garganta.
1. Tuberculosis
2. M-I 3. El AM es esencial.
1. Ulceras gástricas, pépticas o duodenales
2. M-I 3. Debe administrarse AM cada dos horas, y evitar los alimentos y
bebidas frías. Un tratamiento local también puede ayudar.
1. Uretritis
2. M-V 3. Complementar con un PN sobre la uretra y AM varias veces al
día.
1. Urticaria
2. M-I 3. Deben utilizarse imanes de potencia media o alta, complementa-
y M-V dos por AM.
1. Varicela, viruela, pústulas supurante
2. M-I 3. Complementar con AM cada dos horas.
1. Vértigo, vahídos
2. M-I 3. El AM puede ser de gran ayuda.
1. Venas (inflamación o várices)
2. M-I 3. De acuerdo con la localización del problema. Puede apoyarse con
o M-V tratamiento local.
1. Vesícula (distintas afecciones)
2. Esp. 3. PN hacia el lado derecho del abdomen, y PS hacia el izquierdo,
sobre la vejiga
1. Vómitos
2. M-I 3. AM cada media hora aproximadamente.
Enfermedades femeninas.
1. Amenorrea (menstruaciones tardías o escasas)
2. M-V 3. Debe complementarse con AM, y continuar el tratamiento du-
rante largo tiempo.
1. Dismenorrea (menstruaciones dolorosas)
2. M-V 3. También deben aplicarse imanes sobre el abdomen y AM 3 o 4
veces al día.
1. Dolores de parto (o después de ellos)
2. M-I 3. Resulta beneficioso complementar con tratamiento local y AM
en forma regular.
1. Histerismo (afección del útero)
2. M-V 3. PN sobre el útero, y PS debajo, en caso de que también se
produzcan desórdenes menstruales.
1. Inflamaciones de útero y/u ovarios
2. M-V 3. Acompañar con tratamiento local y AM en forma regular, 3 o 4
veces por día.
1. Leucorrea
2. M-I 3. Aplicar ambos métodos en forma alternativa, (un día uno al
y M-V siguiente el otro), administrando AM 2 o 3 veces al día.
1. Mastitis (inflamación del parénquima mamario)
2. M-I 3. Complementar con PS sobre el pezón afectado.
1. Menopausia (enfermedades asociadas)
2. M-V 3. Recomendaciones similares a las de la Amenorrea.
1. Pérdida de los deseos sexuales
2. Esp. 3. Recomendaciones similares a las del histerismo.
1. Pezones hipersensibles, doloridos o inflamados
2. M-I 3. Imanes de baja potencia sobre el o los pezones afectados.
1. Prolapso del útero
2. M-V 3. Puede complementarse con un PS debajo del ombligo, y AM
3 o 4 veces por día.
1. Pruritis vulvae
2. M-V 3. Pueden aplicarse imanes sobre los dos lados externos del útero.
1. Quistes o inflamación
2. M-I 3. Complementar con tratamiento local y AM
o M-V
1. Tumores de mama
2. Loc. 3. Se debe aplicar un PS sobre el tumor, pero sólo en caso de que
no haya infección.
1. Tumores o quistes de ovario
2. Loc. 3. PN sobre el lado derecho del abdomen, y PS sobre el izquierdo.
Enfermedades pediátricas
1. Atrofia, consunción, extenuación
2. M-I 3. Aplicar ambos métodos en forma alternativa, uno cada día o
y M-V uno por la mañana y otro por la tarde. Debe administrarse AM
para mejorar la salud general.
1. Catarros nasales
2. Esp. 3. Tratamiento similar al de la picazón en la nariz.
1. Coágulos de leche en las deposiciones y/o vómitos
2. M-I 3. Recomendaciones similares a las del cólera y diarreas.
1. Cólera, diarreas
2. M-I 3. AM cada media hora aproximadamente.
Crusta láctea
2. M-I 3. Puede apoyarse con imanes pequeños sobre la cabeza.
1. Dentición demorada o problemática
2. M-I 3. Recomendaciones similares a las de la atrofia o consunción.
1. Estrabismo
2. Esp. 3. Deben aplicarse dos imanes del tipo medialuna, uno sobre ca-
da ojo, con el PN sobre el derecho y el PS sobre el izquierdo
Si este tratamiento no progresa satisfactoriamente, aplíquese
el recomendado en el caso general de ojos.
1. Gases, flatulencia
2. M-I 3. Imanes cerámicos sobre el abdomen y AM 3 o 4 veces por
día.
1. Hemorragia o inflamación umbilical
2. M-I 3. Complementar con un PN en el ombligo en caso de hemorra-
gía, y un PS en caso de inflamación.
1. Incontinencia nocturna
2. M-V 3. Aplicación normal del método.
1. Oclusión nasal
2. M-I 3. Sin especificaciones adicionales.
1. Pesadillas aterradoras
2. M-I 3. Recomendaciones similares a las de la atrofia y consunción.
1. Picazón en la nariz
2. Esp. 3. Aplicación de imanes cerámicos del tipo medialuna a ambos
lados de la nariz.
1. Prolapsus ani
2. M-V 3. Se puede complementar sentando al niño sobre un par de IB.
1. Raquitismo
2. M-I 3. Complementar con AM 3 o 4 veces por día.
1. Romadizo (catarro de la membrana pituitaria
2. Esp. 3. Tratamiento similar al de la picazón en la nariz.
1. Tos convulsa, coqueluche
2. M-I 3. Imanes cerámicos debajo de la garganta, dos, tres e incluso mas
veces por día.
1. Vómitos
2. M-I 3. AM cada media hora a una hora
Veamos ahora algunas pautas para un óptimo aprovechamiento de estas
recomendaciones:
a) Los casos de enfermedades que no han sido mencionadas en esta lista deberán
tratarse sobre las bases de los lineamientos generales, y de acuerdo con la
localización de las dolencias o afecciones que indiquen sus síntomas.
b) En forma similar, las enfermedades femeninas y pediátricas que no figuren en las
listas específicas, pueden tratarse según las pautas de la lista de enfermedades
general.
c) Los tratamientos magnéticos no muestran el mismo nivel de mejoría en distintos
casos de la misma enfermedad; la respuesta difiere de acuerdo con la duración
previa y la gravedad de la dolencia, y la edad y vigor del paciente.
d) Casi todas las enfermedades pueden ser curadas, o al menos aliviadas, por la
magnetoterapia, siempre que no intervenga en ella algún defecto o falencia orgánica.
Sin embargo, la mejoría no sigue un curso firme en las enfermedades crónicas, sino
que pueden existir altibajos por varias razones, pero por lo general, el grado de
mejoría y la duración de sus efectos se incrementa con el paso del tiempo, hasta
transformarse en una cura definitiva.
e) Merece destacarse aquí que los lineamientos y las precauciones señaladas en este
capitulo deben seguirse lo más cuidadosamente posible, tanto antes como después
de la aplicación de imanes potentes.
f) Todas las reglas y métodos mencionados en las lisas son solamente
generalizaciones, y pueden existir excepciones en algunos casos. Por lo tanto, los
magnetoterapeutas deben ejercitar su propia percepción para adaptar estas
instrucciones generales a los requerimientos de cada caso en particular, y así tomar
la decisión adecuada con respecto a la potencia, forma y tiempo de aplicación de los
imanes a utilizar.
Capitulo II
Agua magnetizada.
Características del agua.
El agua es un fluido transparente, incoloro, inodoro e insípido por si mismo, que como
todos los líquidos adoptan la forma del recipiente que lo contiene, y el color y sabor de
otros componentes eventualmente mezclados con ella. Sin embargo, no son estas las
únicas características químicas y/o físicas que el agua puede asimilar de otros
elementos, ya que cuando se la pone en contacto continuo con un imán durante un
tiempo relativamente prolongado el agua se magnetiza a su vez, y si en esas condiciones
se la administra oralmente al paciente durante cierto tiempo, muestra efectos
beneficiosos en casi todas las afecciones humanas.
Influencia de los campos magnéticos en las propiedades del agua.
Las investigaciones han demostrado que un campo magnético influye sobre los procesos
de cristalización, incrementando considerablemente el número de los centros de
cristalización. También se ha logrado establecer que mucha de las propiedades físicas y
químicas del agua sufren un cambio cuando se la somete –incluso por fracciones de
segundo- a la influencia de un campo magnético débil. Estos cambios se manifiestan
particularmente en la temperatura de ebullición, conductividad eléctrica, tensión
superficial y viscosidad, y las nuevas propiedades se mantienen durante varios días.
Algunos resultados útiles de experiencias con agua magnetizada
En Rusia se han llevado a cabo numerosos experimentos con agua magnetizada,
obteniéndose resultados sumamente útiles en diversos campos de la ciencia y la
tecnología, a continuación describiremos brevemente algunas aplicaciones prácticas del
agua magnetizada en distintos procesos industriales.
Es sabido que cuando el agua fluye a lo largo de un caño, o un acueducto, sobre las
paredes interiores de este se adhiere ciertos depósitos que provocan innumerables
problemas, ya que interfieren con la correcta operatividad de la maquinaria, y reduce su
eficiencia. Estos depósitos también resultan altamente nocivos para los motores de
combustión: una cobertura de 1,5 mm de espesor reduce en 5 caballos de fuerza la
potencia de un motor común de automóvil, en consecuencia, se incrementa
notablemente el gasto de combustible y lubricantes, y se reduce el rendimiento
mecánico de todas las partes del motor.
Por el contrario, si se coloca una sección de un caño que conduce agua dentro de un
campo magnético, en sus paredes aparece un polvo amarronado, en lugar del clásico
depósito duro que se forma normalmente. Este polvo puede removerse con mucha más
facilidad, tanto de las paredes de los conductos, como de los accesorios, calderas, etc.,
sin necesidad de detener el proceso tecnológico a que están afectados.
Esta propiedad del agua magnetizada la hace particularmente indicada para los
radiadores de los automóviles, ya que impide la formación de depósitos, e incluso
destruye antiguos depósitos de sales en las caños y encamisados del block. Otra de las
propiedades del agua magnetizada es la de desprender las llamadas “piedras de agua” de
las cañerías y accesorios de las calderas y cañerías domiciliarias.
El agua magnetizada ha demostrado así mismo su utilidad en la industria del petróleo,
eliminando las adherencias salinas que se forman en las tuberías que conducen el
petróleo a la superficie. El proceso de limpieza se logra colocando varios juegos de
imanes a lo largo de las paredes de los caños, que provocan el desprendimiento de las
sedimentaciones, con el correspondiente incremento de rendimiento y duración-
Una de las aplicaciones quizás más efectivas del agua magnetizada es en la industria de
la construcción, donde se ha demostrado que la solidez de las muestras de cementos
pesados hechas con ella superaba en un 20 a un 35 por ciento la de las preparadas con
agua común, mientras que algunos cementos livianos llegan incluso a incrementar su
consistencia hasta en un 50%. Naturalmente, esto redunda en una notable reducción en
los costos de construcción.
El agua magnetizada también se utiliza en tareas de riego, con lo cual las plantas
aceleran su crecimiento en un ritmo de entre un 20 y un 40% más que su desarrollo
normal.
De esta forma, el tratamiento magnético del agua reduce los costos de producción en
diversos procesos, no sólo por el aumento de rendimiento de los distintos elementos y
materiales, y la prolongación de su vida útil, sino también por la reducción de horas de
trabajo, y ha sido exitosamente aplicada en muchas industrias de la Unión Soviética.
Efectos beneficiosos en el ser humano
Los tejidos vivos están compuestos en su mayor parte por soluciones coloidales, por lo
que los científicos han llegado a la conclusión de que los campos magnéticos pueden
influir notablemente sobre los procesos biológicos.
Las experiencias reseñadas en los capítulos anteriores demuestran fehacientemente que
el magnetismo ejerce una gran influencia sobre los organismos vivientes, y que su
fuerza invisible puede transmitirse a algunas otras sustancias capaces de absorberla. Si
posteriormente, se administra esa sustancia magnetizada a cualquier organismo vivo, y
es asimilada por él, esa incorporación provoca efectos de mayor o menor grado en ese
organismo.
Cuando se mantiene un imán permanente en contacto continuo con el agua, durante un
tiempo considerable, no solo influye sobre ella su campo magnético, sino que la
magnetiza a su vez, y le transmite sus propiedades magnéticas. El agua en estas
condiciones ejerce diversos efectos sobre el cuerpo humano cuando se la ingiere,
generalmente por períodos bastante prolongados.
El agua magnetizada alivia todas las enfermedades
La experiencia con usos prolongados de agua magnetizada, preparada a partir de las
vibraciones curativas de imanes permanentes, ha demostrado, más allá de toda duda,
que alivia casi todas las dolencias humanas, y resulta particularmente beneficiosa en la
curación de desórdenes en los sistemas digestivo, nervioso y urinario.
El uso continuo de agua magnetizada mejora notablemente el proceso digestivo,
incentiva el apetito y reduce el exceso de ácidos y bilis, también regula el movimiento
intestinal y elimina las toxinas, las sales indeseadas, y en general todos aquellos
elementos que puedan resultar nocivos para el organismo. Otras de sus propiedades le
permiten facilitar la normalización de los períodos menstruales en la mujer, ayudar a la
limpieza de arterias obturadas y/o congestionadas, normalizar la circulación sanguínea y
regular el funcionamiento cardíaco.
El agua magnetizada proporciona alivio a los problemas renales, ayudando a normalizar
la función excretora de la orina; en caso de suspensión de dicha función, puede
recuperarse rápidamente, administrando al paciente 8 a 10 dosis de 300 cc de agua
magnetizada, mezclada con igual cantidad de agua común, en rápida sucesión, cada 5 a
10 minutos. En un caso tratado en una clínica de Leningrado, se administró agua
magnetizada a un paciente afectado por cálculos renales y vesiculares, logrando que
expulsara naturalmente de su organismo todas las sales y formaciones nocivas. Otro de
los efectos colaterales, detectado por científicos rusos, indica que el agua magnetizada
incentiva notablemente los sentidos físicos del ser humano.
Todo tipo de fiebres, así como dolores diversos, asma, bronquitis, resfrios, tos, jaqueca,
etc., se ven rápidamente aliviados por la ingestión de algunos centímetros de agua
magnetizada; en resumen, sus propiedades resultan indicadas para cualquier tipo de
dolencia, afección o desorden orgánico.
Como puede apreciarse, el uso del agua magnetizada es económico, seguro y simple, y
puede prepararse en cualquier hogar en que se disponga de un imán, sus efectos
benéficos pueden ser aprovechados también por personas sanas, para mejorar y regular
la digestión, y eliminar la debilidad y el cansancio provocados por el trabajo cotidiano.
El Dr. Bolakani, en su libro “Secrets of Magnet Therapy” (Secretos de la terapia por
imanes) consigna que muchos europeos concurren anualmente a un lugar denominado
“Evian”, en Francia, en busca de alivio para diferentes afecciones renales, agotamiento,
gota y obesidad, así como para evitar un envejecimiento prematuro. Todos estos
tratamientos se basan en el agua de Evian, de la cual se dice que resulta beneficiosa para
la alimentación de los niños, como diurético y desintoxicante, y para el alivio de
problemas renales, artritis, gota, obesidad y desórdenes urinarios. Actualmente, el agua
de Evian se vende embotellada en toda Francia, y comparte las mesas de los hogares y
los restaurantes con otras aguas minerales no menos famosas; al igual que ellas, procede
de una vertiente, pero aparentemente fluye naturalmente magnetizada por algún proceso
desencadenado en la región.
Figura 14-
En la figura aparecen dos botellas de cristal que están de forma vertical en dos pedazos
de madera y, entre la madera y las botellas un imán en cada botella.
Figura 14
Agua magnetizada
Colocar cada envase sobre
un polo distinto, y luego
administrarlo de acuerdo al
texto. Resulta muy
conveniente para incentivar
el apetito, regular o reducir
las constipaciones y
flatulencias y controlar la
formación y excreción de
orina. También ayuda a
contrarrestar los cálculos
renales y de vesícula.
Algunos investigadores han informado que numerosos pacientes en Gran Bretaña,
Dinamarca, Noruega y Suecia han confirmado que la ingesta de agua magnetizada, o
incluso tratada mediante un acondicionador magnético, han mejorado visiblemente su
salud. No en vano los rusos llaman “Agua Maravillosa” al agua magnetizada.
La leche magnetizada aumenta su potencial
Si se mantiene durante cierto tiempo un vaso de leche tibia sobre el polo sur de un imán
permanente encerrado en un marco redondo o cuadrado, de unos 8 o 10 cm de diámetro,
o si se colocan alrededor del vaso, en estrecho contacto con él, dos imanes permanentes
en forma de medialuna de unos 5 cm de longitud, durante 20 o 30 minutos antes de
beber la leche, este hábito constituye una dieta altamente beneficiosa, especialmente en
períodos de recuperación o convalecencia, ya que acrecienta el potencial general, así
como el sexual.
Tanto el “Times” de la India, como el “Hindustan Times”, ya en agosto de 1975,
publicaron las siguientes noticias:
“Nueva Delhi, agosto 20, investigadores soviéticos han descubierto que las vacas
proporcionan más leche cuando se las magnetiza. De acuerdo con la información
proporcionada por la agencia de noticias soviética APN, las experiencias de varios
científicos rusos han demostrado que los imanes pueden incrementar la producción de
leche, así como elevar el tenor graso de la misma. Los investigadores han informado
que el tratamiento magnético cura y/o previene simultáneamente una enfermedad
conocida como “mastitis”
El agua magnetizada también ha sido utilizada para curar enfermedades humanas. En
las clínicas soviéticas se la administra cono analgésico, para reducir las inflamaciones, y
para la remoción y prevención de los cálculos renales.
Algunos científicos rusos sostienen que todos los efectos del magnetismo sobre los
seres vivientes pueden ejercerse por medio del agua”. PTI.
Magnetización del agua
Existen diversos puntos de vista con respecto a la preparación de agua magnetizada, de
los cuales mencionaremos algunos de los detalles más importantes de los más
difundidos y efectivos:
Limpiar cuidadosamente un imán de aleación de hierro, de una sola pieza y con una
potencia de elevación de un cuarto kilogramo de hierro, removiendo totalmente
cualquier rastro de pintura u otra sustancia que pueda cubrir su superficie.
Llenas una jarra o recipiente de boca ancha con aproximadamente un litro de agua
potable, y sumergir en ella el imán, cubriendo luego la jarra y manteniéndola en reposo
en un lugar tranquilo. Este proceso, puede ser llevado a cabo por la tarde, ya que el agua
se magnetiza rápidamente; no obstante, el imán debe permanecer dentro de la jarra
durante no menos de doce horas, para que el líquido asimile la totalidad de las
emanaciones magnéticas. A la mañana siguiente, el agua puede filtrarse, si se desea, y
transferirla a una botella transparente y perfectamente limpia para su uso.
Algunos magnetoterapeutas sostienen que si se emplea un imán del mismo tipo, pero
más grande, con una potencia de elevación de alrededor de un kilogramo de hierro, se
puede utilizar un recipiente de vidrio o de porcelana de mayor capacidad, con 2 o 3
litros de líquido. El método de preparación permanece constante en ambos casos, y el
agua del recipiente mayor puede trasvasarse a varias botellas después del filtrado, y
compartirse entre varias personas, o por una misma durante muchos días. El tiempo de
permanencia del imán dentro del recipiente también permanece constante.
Una variante de este método consiste en mantener el imán dentro del agua durante 24
horas, pero en este caso se corre el riesgo de que con el tiempo el imán se oxide, con la
consiguiente contaminación del agua. Por esta razón, es de vital importancia que tanto
el recipiente como el imán se limpien cuidadosamente cada vez que se va a comenzar la
magnetización.
En caso de notarse cualquier tipo de depósito rojizo, tanto en la jarra, como en las
botellas donde se almacena el agua ya magnetizada y filtrada, puede utilizarse para el
consumo humano el líquido hasta uno o dos centímetros del fondo, y descartar la
porción inferior rojiza, o utilizarla para riego, en este caso, con más razón, antes de
reiniciar otro proceso de magnetización, se deben lavar cuidadosamente, tanto el
recipiente como las botellas de almacenaje. Cabe reiterar que, si bien no existe ninguna
contraindicación, no tiene sentido mantener el imán dentro del agua más de 24 horas, ya
que ese tiempo es más que suficiente para magnetizar completamente el agua, y se
corren los riesgos de oxidación y contaminación ya mencionados.
Otra variante, destinada a erradicar completamente toda posibilidad de oxidación del
imán, y contaminación del agua, es mantenerlo fuera de ella, aunque en estrecho
contacto con el recipiente por su exterior, como se mencionó para el caso de la
magnetización de la leche. Para este propósito puede utilizarse un imán similar o algo
mayor en forma y potencia que en los casos anteriores, ya que, como mencionamos en
una oportunidad previa, el magnetismo atraviesa perfectamente el cristal de la jarra, y la
leche, agua, vino, jugo etc., asimila sus efectos, aunque el imán esté colocado en la parte
exterior; sin embargo, es preciso asegurarse de que el contacto entre el imán y la jarra
sea lo más completo posible.
Cuando se utiliza este método, el imán puede permanecer junto al recipiente, o debajo
de él las 12 o 24 horas requeridas para la magnetización, sin ningún riesgo de oxidación.
Sin embargo, la práctica recomienda apoyar la jarra sobre el imán, y colocar a éste bajo
una cubierta plana, circular o cuadrada y de 5 a 7 cm de diámetro, de forma que la jarra
pueda apoyarse firmemente sobre ella, y las emanaciones magnéticas lleguen al líquido
a través de todo el fondo del recipiente.
Personalmente, me inclino por el sistema mencionado en último término, es decir,
mantener los imanes fuera del recipiente, y no en contacto directo con el agua; el
método, en la práctica, es el siguiente:
a) Se toman dos imanes redondos, cuyos polos centrales sean opuestos, encerrados en
dos coberturas de superficie plana, redondas o cuadradas, de 7 a 10 cm de acuerdo
con el diámetro de los imanes, y dos recipientes de vidrio, o botellas. Cabe destacar
que los imanes utilizados en este método son los mismos que se emplean para los
tratamientos magnéticos bajo las palmas o las plantas de los pies, aunque en esta
oportunidad encerados en cajas metálicas de 10 cm de diámetro, de superficie plana.
De esta forma, los recipientes de magnetización pueden mantenerse sólidamente
asentados sobre ellos, sin peligro de caerse, y las emanaciones magnéticas pueden
pasar libremente a través del metal y el vidrio.
b) Se llenan las jarras o botellas con agua potable, y se colocan en el centro de cada
imán, y se cubren las bocas de los recipientes, es preferible iniciar este proceso por
la tarde, ya que de esa forma, el agua podrá magnetizarse durante la noche, y tenerla
lista por la mañana.
c) Como precaución extra, el agua puede hervirse, e incluso cocerse, antes de llenar los
recipientes de magnetización.
d) Luego del proceso, el agua se trasvasa a los recipientes de uso, donde el agua
magnetizada, está lista para su ingestión. Mediante este proceso, el líquido está
totalmente libre de contaminación por oxidación de los imanes.
Los imanes que utilizo personalmente para magnetizar agua son los mismos que empleo
para los tratamientos generales bajo las palmas y las plantas de los pies, es decir, imanes
redondos, encerrados en cajas metálicas de alrededor de 10 cm de diámetro, donde las
botellas o jarras pueden mantenerse en pie perfectamente, mientras que las emanaciones
magnéticas atraviesan toda la superficie del fondo de los recipientes.
Dosis y posología
La dosis de agua magnetizada para adultos oscila alrededor de los 50 cc cada vez, y es
preferible ingerirla por la mañana, antes del desayuno, y al término de cada una de las
comidas mayores. Para los niños, la dosis puede reducirse a la mitad, tres veces por día,
y en caso de los infantes, un par de cucharadas de té, también tres veces por día.
Durante una crisis febril, el agua magnetizada rinde sus mejores resultados con una
frecuencia de una dosis cada dos horas; sin embargo, debe recordarse que el agua con
propiedades magnéticas es una medicina, y que no debe ser ingerida en cantidades
excesivas.
El método ruso de magnetización
De acuerdo con uno de los métodos quizás más curiosos, los magnetoterapeutas rusos
magnetizan el agua suspendiendo un recipiente con una canilla en su parte inferior, que
permite el flujo de líquido hacia un recipiente a menor nivel. Como principio básico,
este flujo debe efectuarse gota a gota, lo más rápido posible, pero sin transformarse en
un chorro. El segundo paso consiste en colocar un imán de herradura, de forma tal que
las gotas pasen entre los dos polos (los dos extremos) en su caída hacia el recipiente
inferior. Este método confirma los principios del mencionado anteriormente, es decir,
que el líquido reciba la influencia de ambos polos a la vez.
El método estadounidense de magnetización
A pesar de coincidir plenamente en que las propiedades del agua cambian visiblemente
cuando se la polariza o magnetiza, y reconocer que los médicos rusos han estado
utilizando agua magnetizada en sus hospitales desde hace varios años, los científicos
norteamericanos difieren de los rusos en sus métodos para magnetizar el agua. Sus
procedimientos consisten en hacer pasar el agua a través del polo norte de un imán de
barra, o cilíndrico, y utilizan esta agua magnetizada mediante un solo polo para aliviar
las escoriaciones dérmicas provocadas por largas permanencias en cama, lavando las
ulceraciones con ella todos los días.
Posteriormente, descubrieron un método mucho mejor y más sencillo de polarizar el
agua: tomando un bidón plástico de cinco litros (1 galón), con tapa hermética, se llena
con agua corriente de red, y se adosa el polo norte de un imán de barra, o cilíndrico, de
1000 gauss, contra el costado del bidón, durante un lapso entre 20 y 30 minutos, de esa
forma simple obtienen en una sola operación cinco litros de agua tratada
magnéticamente. Otro de los descubrimientos norteamericanos es que dejando el imán
junto al bidón durante las 24 horas del día, y agregando agua a medida que la van
consumiendo, disponen de una fuente de agua continua y tan efectiva como la tratada
por cualquier otro método.
Los científicos estadounidenses han informado que, de acuerdo con sus experiencias,
los cambios registrados en el agua en el momento de magnetizarse son los siguientes:
a) El nivel de oxígeno encontrado en la composición del agua tratada es menor que en
la del agua común.
b) Se produce una alteración en el comportamiento electrónico de los iones de
hidrógeno, hasta el punto de mostrar un grado de actividad notablemente superior al
de antes de polarizarse.
c) La aceleración de la actividad eléctrica del hidrogeno en el agua magnetizada ha
podido ser plenamente demostrada, e incluso se han hecho sugerencias respecto a
que la polarización podría incentivar aún más esa actividad, si se inducen campos
magnéticos más potentes.
d) El agua tratada con polos individuales, ya sea norte o sur, resulta más segura para el
consumo humano, incluso en aquellos casos en que debe ser congelada, hervida o
conservada durante largo tiempo.
Todos estos puntos han sido comprobados a lo largo de innumerables experiencias,
arrojando invariablemente los mismos resultados.
El aporte japonés
Algunos científicos japoneses han informado que los fluidos pierden peso en el
momento de magnetizarse; sin embargo, la razón para esta reducción aún no ha sido
establecida, y está siendo investigada.
Insertar dibujo pág. 117
Pulseras magnéticas para el control de la presión sanguínea (pulseras magnéticas
para control de la presión sanguínea).
Insertar dibujo de la página # 118. (Collar magnético diseñado en forma de
ornamento para aliviar dolores de cuello y hombros).
PARTE No V
Capitulo 12. Ventajas de la magnetoterapia
Capitulo 13. El imán como instrumento de prevención
Capitulo N° 12. Ventajas de la magnetoterapia.
Medicinas potentes generan reacciones potentes.
Es bien conocido el hecho de que las poderosas medicinas de la era moderna
desencadenan en los pacientes reacciones sumamente enérgicas, que en ocasiones
pueden desembocar en un desenlace fatal. Son solamente aquellos métodos de
tratamiento basados en leyes y principios naturales, los que no muestran efectos
colaterales perniciosos.
Los terapeutas de todos los sistemas médicos conocidos aducen y enfatizan que
mientras el paciente se encuentra bajo su cuidado, y está tomando sus medicinas no
debe aplicársele ningún otro método terapéutico paralelo. La magnetoterapia es una
de las pocas (si no la única) especialidad que no sigue esa convención general.
La magnetoterapia como tratamiento natural
La terapia por imanes se encuentra totalmente basada en leyes naturales, trabaja en
un todo de acuerdo con ellas, y su principio fundamental no consiste en curar las
enfermedades por si misma, sino en ayudar y potenciar los procesos naturales de
curación. Por lo tanto, sus aplicaciones carecen absolutamente de contraindicaciones
que puedan poner en peligro la salud o la vida del paciente.
El segundo principio de la magnetoterapia indica que puede aplicarse sola, o en
combinación con cualquier otro tipo de tratamiento, ya que no interfiere con
ninguna otra especialidad; por el contrario, acelera e incentiva la acción de todas las
medicinas cuyo efecto se base en procedimientos naturales para reintegrar el
organismo enfermo a su normal estado de salud.
Los campos magnéticos aceleran la circulación sanguínea
El contacto continuo de los imanes durante cierto tiempo genera calor en el
organismo, activa en forma global sus sistemas operativos, y acelera la circulación
de la sangre. Por lo tanto, proporciona energía y tonifica el cuerpo como un todo,
ayudando al paciente a recuperarse con mayor rapidez de las afecciones, el
cansancio y la debilidad, acortar los períodos de convalecencia, y reducir el dolor y
las inflamaciones en todas las regiones del cuerpo.
La magnetoterapia resulta beneficiosa, tanto para dolencias leves, como para
enfermedades graves.
Más que a la curación de la enfermedad, los tratamientos por imanes tienden
fundamentalmente a ayudar a todo aquel que no se encuentre satisfecho con su vida,
apoyar a los que desean algo más de ella, y elevar el espíritu de quienes viven en
una apagada depresión, pero sienten que pueden aspirar a una vida mejor. En el otro
extremo, la magnetoterapia también aporta serenidad al ejecutivo, tenso y
apresurado tras sus negocios, al ama de casa, nerviosa y preocupada por sus
quehaceres; a muchos niños, presas de continuos berrinches y rabietas injustificadas;
a los adictos, hombres o mujeres, que no pueden abandonar el alcohol o las drogas, a
los hipocondríacos, con su carga de enfermedades imaginarias, y a los solitarios, que
no pueden soportar su aislamiento. Todos ellos descubrirán en la magnetoterapia
una generosa fuente natural de auto-satisfacción que elevará sus vidas a un nivel
más gratificante.
Sin embargo, la magnetoterapia no sólo se limita al tratamiento de afecciones de
índole espiritual, como las mencionadas, sino que también ha curado un gran
número de enfermedades orgánicas realmente serias, que habían sido consideradas
incurables, y hasta terminales por eficientes especialistas. Entre las primeras pueden
contarse casos de hipertensión, eczemas, dilataciones prostáticas, poliomielitis,
insomnio, etc.; un caso frecuente y clásico en la magnetoterapia es el de los dolores
dentales, que pueden aliviarse rápidamente, en un par de sesiones de diez a quince
minutos cada una. Entre las enfermedades graves y terminales figuran casos de
artritis crónicas muy avanzadas, afecciones cardíacas y renales, y distintos tipos de
cáncer, especialmente de hígado y de piel. Todos estos ejemplos están tratados en
detalle en los capítulos 14 y 15.
Rápido alivio para todas las edades y ambos sexos
Los tratamientos por imanes resultan tan sencillos que pueden ser administrados o
recibidos en cualquier momento, lugar y zona del cuerpo, y pueden aplicarse sobre
cualquier persona, sin distinción de sexo ni de edad.
Los beneficios de la magnetoterapia han demostrado ser tan positivos, y sus efectos
tan inmediatos en la mayoría de los casos, que en algunas ocasiones sólo se requiere
una única sesión, como sucede a menudo con los casos de afecciones leves
recientes, especialmente en el caso de jaquecas o dolores articulares, como
luxaciones y esguinces.
Sin preparativos
Quizás una de las ventajas más notorias de esta especialidad sea que no requiere
ningún tipo de preparativos para administrar o recibirlos tratamientos, ya que basta
con tocar los imanes durante cierto tiempo, para que ellos cumplan con su función.
Con respecto a la duración y frecuencia, salvo casos especiales, las sesiones oscilan
alrededor de los 10 a 15 minutos, y generalmente es suficiente con una sola
aplicación al día.
Tampoco hace falta disponer de un consultorio o un sitio en especial, ya que los
imanes pueden guardarse en cualquier armario de la casa, o llevarse al lugar de
trabajo, o incluso en viajes largos, donde el tratamiento puede efectuarse en
cualquier habitación donde se pare.
El tratamiento no requiere ningún complemento, como agua, leche, té, ni nada
similar para llevarse a cabo, ya que no se debe ingerir medicina alguna.
Con respecto a los imanes, pueden usarse los mismos para muchos pacientes, o
muchas aplicaciones, sin más que una ligera limpieza, sin lavados complejos ni
desinfecciones. Por otra parte, todas las enfermedades utilizan los mismos imanes,
mientras que la forma, el tamaño, el diseño y la potencia sean los requeridos para la
zona del cuerpo donde van a ser aplicados, y para la dolencia a tratar.
Ahorro de tiempo y dinero, sin adicciones
Una vez adquiridos los juegos de imanes, no es necesario efectuar ninguna
reposición, ni gastos extra, por lo que el método resulta tan económico como
sencillo.
Algo parecido sucede con el tiempo, pues el tratamiento magnético no exige
interminables esperas en hospitales, sanatorios o terapeutas particulares, como
exigen algunas terapias convencionales, e incluso varias alternativas. Las
aplicaciones magnéticas, por el contrario, ahorran tiempo en dos sentidos, no ocupan
más de 10 o 15 minutos al día, y sus efectos persisten durante largos períodos, sin
tener que reforzarlas o renovarlas. Esto último sucede porque los campos
magnéticos actúan directa y simultáneamente sobre todos los sistemas corporales,
corrigiendo sus funciones en forma natural.
Por otra parte, estos tratamientos, sea cual sea la potencia de los imanes, no
provocan ningún tipo de adición o hábito, como suele suceder con algunas
medicinas convencionales. El paciente tratado con magnetoterapia puede dejar de
usar los imanes durante unos días, semanas o meses, sin sentir ninguna urgencia por
volver a aplicarlos.
Lozanía, energía y juventud.
El uso diario de los imanes, cualquiera sea su aplicación, mientras sea en modalidad
general, mantiene al usuario –hombree, mujer o niño- correctamente energizado,
aumentando así su vida útil y ayudándolo a mantenerse lozano y encantador
físicamente.
No importa la zona del cuerpo donde se apliquen los imanes: su influencia se hace
sentir en todo el organismo, a través de los sistemas circulatorio y nervioso. Este
resultado se hace sentir en forma casi inmediata, especialmente en los puntos de
aplicación de los imanes.
Los campos magnéticos como analgésico.
Toda enfermedad se encuentra asociada con un tipo de dolor, y la magnetoterapia
tiene la propiedad de aliviarlos, e incluso erradicarlos, ayudando al organismo
humano a volver a su estado natural de salud.
Se amplía enormemente el campo de acción de los imanes sobre todas las
enfermedades, y puede corregir los desordenes funcionales del cuerpo, haciendo
desaparecer el dolor y generando un efecto sedante ante cualquier enfermedad.
Como consecuencia, el tratamiento magnético resulta beneficioso en aquellas
afecciones que provocan mayores dolores físicos; especialmente, al no provocar
ningún tipo de shock o agravamiento temporal, como puede observarse con otros
tratamientos, puede aplicarse en cualquier sitio y bajo cualesquiera circunstancias.
Efecto preventivo y profiláctico de los imanes.
La aplicación de imanes, ya sea diaria u ocasional, resulta altamente beneficiosa
también para los individuos clínicamente sanos, como una medida preventiva contra
eventuales afecciones que puedan ingresar al organismo, especialmente contra el
nerviosismo, tensión y fatiga acumulada a lo largo de la jornada de trabajo-
Entre estas medidas profilácticas, el tratamiento magnético resulta ideal para
prevenir infecciones tales como el sarampión, varicela, gripe, y en casi todas las
enfermedades de origen virósico o bacterial, especialmente la que se implementa
con la ingestión de agua magnetizada en forma regular.
Esta combinación aporta sus mejores resultados durante las epidemias, reduciendo
notablemente las posibilidades de contagio; en caso de que ya se haya contraído la
enfermedad, la severidad y duración de esta se verán fuertemente reducidas. Para la
preparación de agua magnetizada, se debe consultar el capítulo anterior.
Efectos colaterales.
El Dr. A. K. Bhattacharya, en su ya mencionado libro “Magnet and---- Field”,
recopila un informe sobre biomagnetismo emitido por los Estudios Delaware de
Oxford, Inglaterra, donde se consigna que no se ha encontrado ningún efecto
colateral nocivo a lo largo de ninguna de las investigaciones llevadas a cabo en esa
especialidad. No obstante el informe recoge algunas probables consecuencias
secundarias positivas y negativas que recomendarían una investigación mas
profunda:
a) Cansancio al termino de la primera sesión, pero no después de las subsiguientes
b) Diuresis inmediatamente después de las aplicaciones, pero sin continuidad.
c) Regularización positiva de la función intestinal en pacientes anteriormente
afectados de constipáciones periódicas.
d) Curación más acelerada de pequeños cortes y abrasiones, y mayor rapidez en la
reducción de las inflamaciones.
e) Efectos benéficos en jóvenes con acné.
f) Algunas pacientes mujeres señalaron una ligera pérdida de peso, y una reducción
del tejido adiposo (células grasas) en la región de los muslos.
Como puede apreciarse sólo el primer efecto puede considerarse decididamente
negativo, pero sólo presentó consecuencias temporarias al cabo de la primera sesión,
sin repetirse en las siguientes. Todos los demás muestran un carácter definitivamente
positivo.
Al considerar los efectos colaterales benéficos de los tratamientos magnéticos, cabe
reiterar los informes del Dr. Maclean, de Nueva York, respecto a la restauración de la
pigmentación del cabello en muchos de sus pacientes, ya mencionada en el capítulo 8.
El magnetismo y los humores orgánicos
Con respecto a los humores corporales, vale la pena destacar aquí las afirmaciones del
gran médico y físico Paracelso, extractadas de algunos de sus escritos actualmente
disponibles.
“Existe un sinfín de cualidades en un imán, pero quizás la más importante de ella sea la
de atraer todos los humores marciales que circulan por el cuerpo humano.
Las enfermedades marciales son aquellas que provienen y se expanden desde el centro
hacia fuera, pero al mismo tiempo aferrándose a su punto de origen; en otras palabras,
las que emanan desde un cierto sitio, y extienden su influencia sin desprenderse de su
lugar de procedencia.
En estos casos, el imán debe colocarse justo sobre el punto de origen, para que de esa
forma atraiga hacia allí toda el aura afectada, circunscribiendo y localizando la
enfermedad hasta que llegue a ser reabsorbida por el centro, y de esa forma destruir el
grupo de virus y curar al paciente.
El imán, por lo tanto, resulta ideal para todo tipo de inflamaciones, lesiones supurantes
y ulceras, así como en desordenes intestinales y uterinos, tanto internos como externos”
El concepto “humores marciales” involucra, como ya vimos anteriormente, a todas
aquellas sustancias líquidas y semilíquidas (fluidos) que circulan por el cuerpo, y que
contienen hierro en distintas proporciones. Los cuatro fluidos principales que la
medicina actual reconoce en el organismo humano son: sangre, flema, bilis (bilis
amarilla o colérica) y atrabilis (bilis negra o melancólica), que coinciden con los cuatro
que en la antigüedad se suponía que constituían el cuerpo. Todos estos fluidos contienen
diversas proporciones de hierro, lo que sustenta la teoría de Paracelso de que los imanes
influyen, no sólo sobre la sangre, sino también sobre las principales sustancias líquidas
y semilíquidas del cuerpo.
Según algunos autores la combinación, en proporciones mayores o menores, de los
fluidos corporales, determinan la complexión, disposición anímica, temperamento y
características físicas y mentales del individuo. La predominancia de cada uno de ellos
genera caracteres diferentes, que dependen de la proporción: expansivo o sanguíneo
(sangre), resignada o flemático (flema), violento o colérico (bilis) o triste y melancólico
(atrabilis).
Hace siglos ya, los antiguos médicos Unani habían elaborado una teoría que explicaba
la génesis de la salud y la enfermedad en función de los humores corporales. Los rasgos
más sobresalientes de esta teoría se basaban en los cuatro fluidos mencionados, a los
que aplicaban los siguientes nombres: Khoon (sangre), Halgham (flema), Safra (bilis), y
Sauda (atrabilis). Esta teoría basada en los fluidos orgánicos aún mantiene una firme
posición entre los actuales médicos Unani de la India, quienes creen que cuando los
cuatro humores se encuentran en la proporción adecuada en cuanto a cantidad e
intensidad, la persona goza de perfecta salud, pero cuando esa proporción se altera, el
individuo enferma. La siguiente tabla determina las funciones orgánicas de los cuatro
humores Unani, y su influencia sobre la personalidad:
Humor: Sangre (Khoon)
Color y sabor: Rojo. Dulzón
Características físicas: Cálida(temperatura corporal) y húmeda (Danwi mizaj)
Funciones: Proporciona nutrición al organismo, promueve el crecimiento duran-
te la adolescencia y contribuye al mantenimiento de la temperatura
Corporal aportando el combustible requerido (oxígeno)
Personalidad: Tipo sanguíneo o pletórica. Complexión física rojiza.
Buen apetito. Activos, tensos, robustos u obesos. Orina color rojiza.
Humor: Flema (Balgham)
Color y sabor: Blancuzco. Puede transformarse en sangre.
Características físicas: Frío y húmedo (Balghami mizaj)
Funciones: Supervisa la nutrición de órganos como el cerebro y el encéfalo,
Lubrica las articulaciones, mantiene la humedad en órganos y tejidos
Para un movimiento más suave.
Personalidad: Tipo pasiva o flemática- Somnolientos. Cabello delgado y piel
Blanco-lechosa. Complexión obesa. Ingesta de líquidos escasa. Ac-
tividad y movimientos perezosos. Orina incolora.
Humor: Bilis amarilla o colérica (Safra)
Color y sabor: Rojo ocre (azafrán). Amargo, pungente.
Características físicas: Cálida y seca (Safrawi mizaj)
Funciones: Permite a la sangre nutrir adecuadamente aquellos órganos que nece-
sitan humor biliar (pulmones, etc.). Aligera la sangre, de forma que pueda
alcanzar los capilares más delgados. Limpia los residuos alimenticios y
los humores flemáticos de las paredes de los intestinos. Colabora en la
digestión y elimina parásitos intestinales a causa de su sabor amargo.
Personalidad: Tipo colérica o violenta (biliosa). Cuerpo velludo y cetrino, de com-
plexión enjuta. Se encoleriza rápidamente. Orgullosos y vengativos.
enérgicos, inteligentes y astutos. Experimentan sensaciones de
cosquilleo y pellizcos en el cuerpo. Orina amarilla y ardiente.
Humor: Atrabilis o bilis negra (Sauda)
Color y sabor: Marrón oscuro, con sedimentos sanguíneos.
Características físicas: Fría y seca.
Funciones: Nutre algunos órganos, como los huesos, y controla la densidad
y consistencia de la sangre. Activa la boca del estómago, despertando el
apetito.
Personalidad: Tipo melancólico o triste. Morenos, enjutos, con vasos sanguíneos
muy delgados. Muestran signos de insomnio. Orina oscura o rojiza
subida.
Las afirmaciones de Paracelso, por lo tanto, implican que si el tratamiento con imanes
influye sobre todos los fluidos, y por ende sobre todas las personas con las
características antedichas; en otras palabras, sobre la gran mayoría de la humanidad.
Es un hecho perfectamente conocido que la respiración ingresa al cuerpo fría, pero se
exhala caliente, debido a su paso por lugares templados del cuerpo. De la misma forma,
el aire se inhala seco, y se expele del cuerpo húmedo; en caso de producirse una pérdida
de calor (hipotermia), o exceso de humedad en el organismo, se recomienda la
aplicación de imanes en alguna de las modalidades generales, ya que su contacto
continuado durante cierto tiempo regula eficientemente ambos parámetros y eleva la
temperatura corporal.
Todos los análisis efectuados hasta el momento demuestran que los imanes poseen
múltiples cualidades, y que vale la pena conservar un par de ellos en el hogar, aunque
sólo sea porque constituyen una verdadera unidad integral médico/medicina. Esto hace
casi imperativo –o al menos muy conveniente- que cada familia conserve un juego de
imanes en su casa, y que aprenda sus aplicaciones básicas, al menos en las afecciones y
dolencias más frecuentes. Al igual que en la India, en todos aquellos países pobres en
que los pueblos carecen de dinero para adquirir alimentos, y mucho menos medicinas
cuando caen enfermos, la magnetoterapia puede significar la diferencia entre la salud y
el sufrimiento, a un costo nulo o sumamente bajo. Una de las posibilidades es la
apertura de “centros magnetoterapeúticos” gratuitos para la atención de los más pobres
y necesitados, estos institutos podrían solventarse con escasos o nulas inversiones por
parte de los gobiernos o los filántropos, iniciándose simplemente con unos pocos pares
de imanes, y el deseo sincero de ayudar a los que sufren.
Capítulo 13
Los imanes como instrumentos de prevención.
La salud es el más preciado regalo de Dios
La carta constitucional de la Organización Mundial de la Salud, institución que nuclea
gran cantidad de países, ha definido la salud como “un completo estado de bienestar
físico, mental y social, y no meramente la ausencia de enfermedades u otros
padecimientos orgánicos”.
Una buena salud es la mayor bendición en la vida, y el más preciado de los dones que
Dios puede concedernos. Un hombre no puede alcanzar la felicidad, ni disfrutar
realmente de ella, si su salud se ve constantemente amenazada, y en ese caso su vida se
transforma en un verdadero tormento. Por la tanto, el deber natural y sagrado de cada
uno de nosotros es hacer todos los esfuerzos posibles para preservar la salud, y evitar
que pueda verse amenazada en el futuro. Según palabras de Harvey W. Wiley,
“Debemos preservar cuidadosamente esa vida que el Creador nos concedió, pues no es
en absoluto un don inútil”.
La ciencia médica puede proporcionarnos la ausencia de enfermedad, pero no puede
asegurarnos una buena salud, de la misma forma que alguien podría regalarnos una
casa, pero no podría hacer de ella un hogar para nosotros. Esto significa, en otras
palabras, que la salud no depende de las atenciones físicas, sino de nuestro propio Yo. Y
el Yo sólo puede ser protegido de la enfermedad mediante el cuidado y la prevención.
Prevenir es mejor que curar
La prevención de la enfermedad es definitivamente más efectiva y económica que
cualquier cura, paro una salud positiva es aún mejor que ambas soluciones anteriores. Si
mediante una habitación saludable, una nutrición correcta, aire fresco y algún tipo de
ejercicio natural, podemos evitar desde el mismo comienzo las condiciones que
provocan la mayoría de las dolencias actuales entonces no necesitaremos costear
onerosos tratamientos para aliviar, curar y/ o erradicar la enfermedad.
Un médico de primera clase es aquel que no sólo puede curar las enfermedades, sino
también prevenirlas. Esperar que una persona esté enferma, para luego curarla, es la
peor política que podemos seguir. Administrar medicinas para enfermedades que ya se
han declarado, es como reducir motines que ya han estallado, es comparable a la actitud
de alguien que comienza a cavar un pozo recién cuando descubre que tiene sed. Esta es
la razón por la que la primera disposición sanitaria de un gobierno debe ser, por sobre
todas las cosas, tomar las medidas preventivas necesarias, por ejemplo, contra las
enfermedades más comunes y que pueden erradicarse, por tratamientos comunitarios,
como la viruela, sarampión, poliomielitis, etc.
Con mucha frecuencia, la gente no está realmente enferma, pero se siente en un estado
por debajo de lo que cree que debería ser su salud ideal. Este es un estado pre-clínico de
enfermedad, en el que deben tomarse todas las precauciones posibles para prevenir
cualquier eventual enfermedad. Si en esta etapa se trata adecuadamente a esa persona,
no sólo se logrará erradicar esa desagradable sensación de fatiga, desazón, etc., sino que
también evitaremos cualquier posible desequilibrio orgánico real.
Padres saludables engendran hijos saludables, y los niños en estas condiciones incuban
menos enfermedades en su vida posterior, y disfrutan de una perspectiva psicológica
más equilibrada. Si un adulto que fue robusto cuando niño, llega a enfermar, su curación
será mucho más rápida y efectiva que la de una persona que nació débil, o que estuvo
enferma durante los primeros años de su vida.
El hombre medio actual bebe alcohol en cantidades desmesuradas, lleva una vida
irregular y poco natural, y se entrega a excesos sexuales, con lo que lo único que logra
es agotar su fuerza vital. Está desperdiciando su energía en forma irracional, buscando
únicamente placeres y satisfacciones físicas. Todas estas acciones y actitudes están en
contra de las leyes de la naturaleza, y por esta causa el promedio de vida útil comienza a
decaer. En la actualidad, la gente sólo alcanza una edad media inferior a la mitad de los
cien años estipulados por los antiguos libros religiosos, antes de comenzar a mostrar
signos de deterioro físico. Mantener los hábitos personales dentro de un nivel moderado,
y realizar algunos ejercicios naturales, es la única manera de vivir sano durante largo
tiempo.
El gran astrónomo, matemático y filósofo francés, Renée Descartes (1596-1650) afirmó:
“ Si existe algún medio posible de incrementar la sabiduría del hombre común, y la
capacidad de la humanidad, éste medio debe buscarse dentro de la medicina”;
confirmando el hecho de que a la medicina se la denomine también “la ciencia de la
humanidad y la vida” Cabe recordar aquí lo dicho por el Dr. F. V. Broussais, de Francia,
quien afirmó que “si las posibilidades del magnetismo se cumplen, la medicina seria un
absurdo”. Mientras tanto, gran cantidad de científicos, a través de innumerables
experimentos desarrollados en todo el mundo, han logrado demostrar, mas allá de toda
duda, que el magnetismo es una ciencia en toda la extensión de la palabra.
Los imanes como instrumentos de prevención
Analicemos ahora las posibilidades de los imanes como instrumentos de prevención de
la enfermedad. Esta plenamente confirmado que cuando surge algún peligro que
amenace su existencia, el ser humano, por instinto, adopta una de dos actitudes: huye
del motivo de riesgo, o trata de levantar tantas barreras como pueda para impedir que lo
alcance. Sin embargo, el hombre no puede huir de una enfermedad que se arrastra
insidiosamente dentro de su propio cuerpo físico, por lo tanto, sólo le resta el recurso de
crear defensas internas y externas que lo protejan de la enfermedad que le amenaza.
Para una protección adecuada, ambos tipos de defensas deben tener como meta primaria
un incremento de la resistencia natural del organismo, existen dos métodos para levantar
esas defensas.
a) Limpiando el organismo de cualquier acumulación indeseable, removiendo
obstáculos y regularizando el funcionamiento de la maquinaría humana.
b) Proporcionando nueva vitalidad y estímulo a las energías corporales.
Los campos magnéticos inducidos por los imanes constituyen el agente ideal para
abordar simultáneamente los dos objetivos mencionados, ya que han demostrado ser una
excelente protección contra todas las enfermedades, y son magníficos energizantes, por
lo que resulta un dispositivo de prevención altamente confiable.
En los sistemas homeopáticos de tratamiento, las medicinas curativas también suelen
utilizarse como preventivos, y lo mismo ocurre con los imanes; esto sucede porque el
magnetismo opera sobre el principio de acelerar la resistencia innata (no la superficial)
y el dinamismo natural del cuerpo físico.
La magnetoterapia rechaza el recurso de introducir en el organismo agentes o elementos
ajenos a él para luchar contra la enfermedad, de allí que la aplicación preventiva o
precautoria del magnetismo, sea esencialmente beneficiosa, y libra de cualquier efecto
colateral nocivo.
Puede decirse sin temor a equivocarse, que la aplicación regular de imanes de una
potencia aconsejable es capaz de reemplazar a los ejercicios, matinales y vespertinos, al
menos desde el punto de vista del plano puramente físico. Por supuesto, que no
debemos olvidar, los beneficios en los planos psicológicos y natural que aportan los
ejercicios, especialmente para la juventud, pero el uso regular de los imanes puede
transformarse en una ayuda adicional para la salud de los jóvenes, y una más que
importante asistencia para la gente de mayor edad y los ancianos. En otras palabras, esto
significa que el uso de imanes en forma regular preserva y mejora nuestro estado natural
de salud, especialmente para aquellos, que no tienen tiempo para otros ejercicios, o para
caminar.
En el capítulo 8 hemos visto que los imanes actúan sobre el organismo de muy diversas
formas, pero que la principal de ellas es su efecto sobre el sistema circulatorio. Ahora
bien si nuestro torrente sanguíneo se mantiene limpio de depósitos e impurezas, nos
habremos salvado de numerosas enfermedades que podrían afectarnos por su culpa, y el
uso regular del magnetismo es el instrumento ideal para esa limpieza. La aplicación de
imanes ha demostrado ser un recurso curatorio en el caso de gente enferma, restaurativo
en los convalecientes y preventivo en las personas saludables.
Si se desea mantener un nivel de salud estable, es preciso reforzar regularmente el
magnetismo de nuestro cuerpo, mediante la alimentación por alguna fuente externa al
organismo. Todos los elementos y sistemas internos que conforman nuestro cuerpo
responden naturalmente a las emanaciones magnéticas y muestran invariablemente
resultados positivos. El flujo magnético vigoriza y acelera los agentes autopreventivos y
autocurativos de nuestro organismo, y a través de su acción sobre la sangre, los nervios,
las células, y las hormonas, incrementa dinámicamente las energías físicas y mental y-
consecuentemente la psicológica- del hombre, disminuyendo el agotamiento y el
deterioro físico, y prolongando la vida. Por tanto, podemos decir que la magnetoterapia
está íntimamente ligada a la preservación de la salud y a la prevención contra la
amenaza de la enfermedad.
Aplicaciones preventivas y curativas
El magnetismo posee un efecto sumamente penetrante sobre todos los sistemas
operativos del cuerpo humano, por lo que resulta beneficioso para todo tipo de
afecciones y falencias funcionales que puedan surgir en el organismo. Como resultado,
cualquier enfermedad que pueda curarse mediante la aplicación de imanes, también
puede prevenirse por su intermedio.
En vista de los múltiples efectos benéficos de los tratamientos magnéticos, tanto
curativos como preventivos, cabe recordar el consejo del Dr. R. S. Thacker, el gran
magnetoterapeuta de Nueva Delhi, quien recomendaba ponerse en contacto diariamente
con un par de imanes de diferente polo para mantenerse saludable.
En otras palabras, y resumiendo lo analizado en las páginas previas, es evidente que el
uso regular de un par de imanes puede mantenernos más jóvenes, y permitirnos vivir
más tiempo; es algo así como obtener el máximo de rendimiento físico con el mínimo
de esfuerzo, tiempo y dinero.