SIFILIS
La sífilis es una enfermedad infecciosa de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria
Treponema pallidum. Esta bacteria causa la infección al penetrar en la piel o en las membranas
mucosas rotas, por lo general de los genitales. Esta enfermedad casi siempre se transmite por
contacto sexual, aunque también se puede transmitir de otras formas.
La sífilis ocurre en todo el mundo, principalmente en áreas urbanas. La cantidad de casos está
aumentando más rápidamente en los hombres homosexuales. La población de más alto riesgo son
los adultos jóvenes con edades que van desde los 20 hasta los 35 años. Dado que las personas
pueden ignorar que están infectadas con sífilis, muchos estados exigen exámenes para detectar
esta enfermedad antes del matrimonio. A todas las mujeres embarazadas que reciben atención
prenatal se les debe hacer un examen de detección de sífilis con el fin de evitar que la infección se
transmita al bebé recién nacido (sífilis congénita).
La sífilis tiene tres etapas:
Sífilis primaria
Sífilis secundaria
Sífilis terciaria (la fase tardía de la enfermedad)
Las sífilis secundaria, terciaria y congénita no se ven tan frecuentemente en los Estados Unidos
debido a la educación, las pruebas de detección y el tratamiento.
El diagnóstico de la sífilis se basa generalmente en la anamnesis, la exploración física y las pruebas
de laboratorio. La sífilis no complicada puede curarse fácilmente con antibióticos. Sin embargo, si
no se la trata, la enfermedad persiste durante años y causa problemas graves de salud.
Síntomas
El período de incubación de la sífilis primaria es de 14 a 21 días. Los síntomas de la sífilis primaria
son:
Una pequeña llaga o úlcera abierta e indolora (llamada chancro) en los genitales, la boca, la piel o
el recto que sana por sí sola en 3 a 6 semanas
Inflamación de los ganglios linfáticos en la zona de la llaga
La bacteria continúa multiplicándose en el cuerpo, pero hay pocos síntomas hasta la segunda
etapa.
Los síntomas de la sífilis secundaria empiezan de 4 a 8 semanas después de la sífilis primaria. Estos
síntomas pueden incluir:
Una erupción cutánea, generalmente en las palmas de las manos y plantas de los pies
Úlceras llamadas parches mucosos en o alrededor de la boca, la vagina o el pene
Parches húmedos y verrugosos (denominados condilomas sifilíticos) en los órganos genitales o los
pliegues de la piel
Fiebre
Indisposición general
Falta de apetito
Dolores musculares y articulares
Inflamación de los ganglios linfáticos
Cambios en la visión
Pérdida del cabello
La sífilis primaria y secundaria usualmente se resuelven sin tratamiento. En ese punto, la sífilis se
vuelve latente y puede que no cause síntomas por muchos años. Pero, durante este tiempo, puede
causar daño a los órganos llevando a la sífilis terciaria.
La sífilis terciaria se desarrolla en personas que no han recibido tratamiento. Los síntomas
dependen de cuáles órganos hayan sido afectados. Varían ampliamente y pueden ser difíciles de
diagnosticar. Los síntomas incluyen:
Daño al corazón, que causa aneurismas o valvulopatía
Trastornos del sistema nervioso central (neurosífilis)
Tumores de la piel, los huesos o el hígado
Pruebas y exámenes
El proveedor de atención médica realizará un examen físico y hará preguntas acerca de los
síntomas. Los exámenes que se pueden hacer incluyen:
Examen del líquido de la úlcera (pocas veces se realiza)
Ecocardiografía, angiografía aórtica y cateterismo cardíaco para examinar los vasos
sanguíneos mayores y el corazón
Punción raquídea y un análisis del líquido cefalorraquídeo
Exámenes de sangre para buscar la bacteria de la sífilis (RPR, VDRL, prueba sérica
con azul de toluidina sin calentar o TRUST, por sus siglas en inglés)
En caso de que las pruebas RPR, VDRL o TRUST tengan resultados positivos, se llevarán
a cabo otros exámenes para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento
La sífilis puede tratarse con antibióticos, como:
Penicilina G benzatínica
Doxiciclina (tipo de tetraciclina suministrada a las personas que son alérgicas a la
penicilina)
La duración del tratamiento depende de la gravedad de la sífilis y de factores como la salud
general de la persona.
Para tratar la sífilis durante el embarazo, la penicilina es la opción farmacológica. No se
puede utilizar tetraciclina en el tratamiento debido a que es peligrosa para el feto. La
eritromicina puede no prevenir la sífilis congénita en el bebé. Las personas alérgicas a la
penicilina deben ser desensibilizadas y luego tratadas con este fármaco.
Varias horas después de recibir el tratamiento para las etapas iniciales de la sífilis, las
personas pueden experimentar la reacción de Jarisch Herxheimer. Este proceso es causado
por una reacción inmunitaria a los productos de degradación de la infección y no por una
reacción alérgica al antibiótico.
Los síntomas y signos de esta reacción incluyen:
Escalofríos
Fiebre
Sensación de indisposición general (malestar)
Dolor de cabeza
Dolores musculares y articulares
Náuseas
Sarpullido
Estos síntomas normalmente desaparecen al cabo de 24 horas.
Se debe hacer exámenes sanguíneos de control a los 3, 6, 12 y 24 meses para asegurarse de
que la infección haya desaparecido. Evite el contacto sexual cuando el chancro está
presente. Use condones hasta que dos exámenes de control hayan indicado que la infección
se ha curado, con el fin de reducir la probabilidad de transmitir la infección.
Todos los compañeros sexuales de la persona con sífilis también se deben tratar. La sífilis
se puede propagar muy fácilmente en las fases primaria y secundaria.