Dengue
Causas: Mosquito transmisor: La principal causa del dengue es la picadura de mosquitos
infectados por el virus del dengue. Los mosquitos del género Aedes, especialmente el
Aedes aegypti, son responsables de la propagación del virus. Estos mosquitos se
reproducen en áreas donde hay acumulación de agua estancada, como recipientes,
neumáticos viejos, macetas, y otros objetos que pueden acumular agua.
Virus del dengue: El virus del dengue pertenece a la familia Flaviviridae y hay cuatro
serotipos diferentes: DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4. La infección con uno de estos
serotipos confiere inmunidad de por vida a ese serotipo específico, pero no a los otros, lo
que significa que una persona puede ser infectada por el dengue múltiples veces a lo largo
de su vida.
Factores ambientales: El dengue es más común en áreas tropicales y subtropicales, donde
las condiciones ambientales favorecen la reproducción de los mosquitos transmisores. La
falta de acceso a servicios básicos de saneamiento y agua potable también puede
contribuir a la proliferación de mosquitos y, por lo tanto, al aumento de los casos de
dengue.
Movimiento de personas y viajes: El dengue puede propagarse cuando personas
infectadas viajan de una región a otra. Si una persona está infectada con el virus del
dengue y luego es picada por un mosquito en otra área, ese mosquito puede transmitir el
virus a otras personas sanas.
Falta de control vectorial: La falta de medidas efectivas de control de mosquitos, como la
eliminación de criaderos de mosquitos y la fumigación en áreas afectadas, puede
aumentar la propagación del dengue. La prevención y el control de los mosquitos son
elementos clave para reducir la incidencia de la enfermedad.
Consecuencias: Dengue no grave: La mayoría de las personas infectadas con el virus
del dengue experimentan síntomas leves, similares a los de la gripe. Estos incluyen fiebre
alta, dolor de cabeza, dolor en los músculos y las articulaciones, náuseas, vómitos y
erupción cutánea. Estos síntomas suelen durar de 2 a 7 días y generalmente se recuperan
por completo sin complicaciones adicionales.
Dengue grave: En algunos casos, el dengue puede progresar a una forma más grave de la
enfermedad conocida como dengue grave o dengue hemorrágico. Esta forma de dengue
puede causar problemas graves, como sangrado, daño en los órganos y disminución de la
permeabilidad de los vasos sanguíneos. Los síntomas del dengue grave incluyen dolor
abdominal intenso, sangrado de las encías, dificultad para respirar, sangrado en la piel y
signos de choque, como pulso débil y presión arterial baja. El dengue grave requiere
atención médica inmediata, ya que puede ser potencialmente mortal.
Complicaciones adicionales: En casos graves de dengue, pueden ocurrir complicaciones
adicionales. Estas pueden incluir insuficiencia orgánica, como daño hepático, insuficiencia
renal o insuficiencia cardíaca. También puede haber complicaciones neurológicas, como
encefalitis o meningitis.
Acciones a seguir para evitar/controlar el dengue:
Eliminar los criaderos de mosquitos: Vaciar, limpiar o cubrir cualquier recipiente, objeto o
área donde se pueda acumular agua estancada, como recipientes de agua, neumáticos
viejos, botellas vacías, macetas, canaletas y charcos. También se deben limpiar
regularmente los recipientes de almacenamiento de agua, como los tanques de agua, para
evitar que se conviertan en criaderos de mosquitos.
Usar repelentes de insectos: Aplicar repelentes de mosquitos en la piel expuesta y en la
ropa, siguiendo las instrucciones del producto. Los repelentes deben contener
ingredientes activos como DEET, picaridina, IR3535 o aceite de eucalipto de limón.
También se pueden utilizar dispositivos repelentes eléctricos o de vaporización para
proteger áreas cerradas.
Usar ropa protectora: Cubrir la piel expuesta con ropa de manga larga, pantalones largos,
calcetines y zapatos cerrados, especialmente durante las horas del día cuando los
mosquitos son más activos. También se pueden tratar las prendas de vestir con
insecticidas o repelentes de mosquitos para una mayor protección.
Mejorar la protección de viviendas: Instalar mosquiteros en puertas y ventanas para
evitar que los mosquitos entren a las viviendas. También se pueden usar telas metálicas en
las aberturas de las tuberías y pozos para evitar la entrada de mosquitos.
Promover la conciencia comunitaria: Realizar campañas de información y educación sobre
el dengue en la comunidad para concienciar sobre las medidas de prevención. Es
importante que las personas estén informadas sobre los síntomas del dengue y la
importancia de buscar atención médica temprana en caso de sospecha de infección.
Control de mosquitos: Implementar medidas de control de mosquitos, como la fumigación
en áreas afectadas y la aplicación de larvicidas en los criaderos de mosquitos identificados.
Estas acciones deben ser llevadas a cabo por autoridades de salud competentes.
Vigilancia epidemiológica: Realizar un seguimiento de los casos de dengue para identificar
áreas de brotes y tomar medidas preventivas y de control adecuadas. La vigilancia
epidemiológica permite detectar y responder rápidamente a los casos de dengue, evitando
así su propagación.