Régimen de Notificaciones Procesales
Régimen de Notificaciones Procesales
ESPECIAL ÉNFASIS EN LA
NOTIFICACIÓN Y PROCESO ELECTRÓNICO EN CAPITAL Y PROVINCIA. DOMICILIOS
ELECTRÓNICOS (TEORÍA Y PRÁCTICA). NULIDAD DE LAS NOTIFICACIONES
Cuando procesalmente se habla de notificaciones, es el acto por medio del cual se pone en
conocimiento de las partes, auxiliares, letrados o terceros, los diferentes actos procesales
realizados en las causas. Es decir, se comunica los diferentes actos que se fueron realizando en
la causa, a fin de garantizar la defensa en juicio, el debido proceso y del principio de preclusión.
El derecho de defensa inicia por el reconocimiento de la posibilidad de ser oídas las partes
(para consentir o no, para impugnar o no, para oponerse o no, para cumplir o no). De allí, la
necesidad de ir estableciendo en el desarrollo del proceso para que la las partes tengan un plazo
determinado para ciertos actos, permitiendo ordenar el proceso, de modo tal, que el
fenecimiento de dichos plazos no permita el retroceso por sus diferentes etapas.
Así, los códigos procesales establecen en sus arts. 143 del CPCCBA y 136 del CPCCN
diferentes medios de comunicaciones y a su vez en algunos casos como lo veremos más adelante
los limita para poder notificar determinados actos procesales.
Toda notificación debe ser realizada en debida forma, bajo las formalidades procesales
establecidas, a fin de resguardar el debido proceso y en la tutela judicial efectiva, dando
seguridad jurídica a los litigantes y sobre todo al ciudadano para que pueda ejercer todos los
recursos procesales establecidos en los códigos, manteniendo así el orden público.4
Hay tres formas bien distingas a tener en cuenta cuando se habla de maneras de notificar,
una de ellas es por medio de un tercero que el Órgano Judicial autoriza a realizar o que se
encuentra autorizado para tal fin, se apersona en domicilio denunciado en la causa (ej. Cédula,
carta documento, acta notarial, entre otras), otra es la notificación personal que se realiza en
estrados del Juzgado, que puede realizarse en forma presencial o por medio de una presentación
electrónica manifestando dicho acto, debiendo consignarse de que auto o resolución se notifica.
Y finalmente la tercera de las formas es MINISTERIO LEGIS; esto quiere decir por “Ministerio de
la Ley”, todas las resoluciones judiciales que no disponen la notificación fehaciente, se notifican
los días martes y viernes.
Por medio del Acuerdo 3540 la SCBA y su anexo único reglamentó los artículos 40, 143
y 143 bis del CPCCBA, modificado por la ley 14.142, el que incorpora como novedad el domicilio
constituido virtual y la notificación por correo electrónico y estableciendo que siempre que esté
disponible el uso de la notificación electrónica, no se podrá utilizar la notificación en formato
papel, salvo que existieren razones fundadas en contrario.
El ARTÍCULO 143 BIS: (Artículo INCORPORADO por Ley 14142) Notificación por correo
electrónico. El letrado patrocinante o apoderado de la parte que tenga interés en la notificación,
el síndico, tutor o curador “ad litem”, en su caso, enviará las notificaciones utilizando el sistema
de correo electrónico habilitado al efecto por el Poder Judicial, conforme determine la
reglamentación. La oficina de notificaciones encargada de la base de datos del sistema de
comunicaciones electrónicas del Poder Judicial emitirá avisos de fecha de emisión y de recepción
a las casillas de correo electrónico de las partes y del Tribunal o Juzgado. El envío de un correo
electrónico importará la notificación de la parte que lo emita.”
La reforma del art 40 del CPCCBA, establece que “Toda persona que litigue por su propio
derecho o en representación de tercero, deberá constituir domicilio dentro del perímetro de la
ciudad que sea asiento del respectivo juzgado o tribunal, juntamente con una casilla de correo
electrónico, que será la asignada oficialmente al letrado que lo asista, donde se le cursarán las
notificaciones por cédula que no requieran soporte papel y la intervención del Oficial
Notificador. Estos requisitos se cumplirán en el primer escrito que presente, o audiencia a que
concurra, si es ésta la primera diligencia en que interviene. En las mismas oportunidades deberá
denunciarse el domicilio real de la persona representada. Se diligenciarán en el domicilio legal
todas las notificaciones a domicilio que no deban serlo en el real.”
Por medio del Artículo 1 º: Se incorpora como artículo 11 del Anexo I ("Reglamento
para la notificación por medios electrónicos") del Acuerdo Nº 3845, el siguiente texto:
"Artículo 11. Las notificaciones que deban cursarse de manera electrónica a los
domicilios de igual carácter, se llevarán a cabo de manera automatizada,
cuando correspondiere. A tales efectos, el titular o funcionarios de
organismos jurisdiccionales consignarán en la providencia simple, resolución interlocutoria
o sentencia los domicilios electrónicos pertinentes y cursarán la notificación con
la opción "firmar y notificar" del sistema de gestión judicial. La comunicación se perfeccionará
en los términos del artículo 7 del presente. En caso de adjunción de copias, se aplicará en
lo pertinente lo dispuesto en el artículo 4 de este Acuerdo". Y el Artículo 2°: Se incorpora como
artículo 12 del Anexo 1 ("Reglamento para la notificación por medios electrónicos") del
Acuerdo Nº 3845, el siguiente texto: "Artículo 12. Establecer que los artículos 4 y 5 del presente
Acuerdo, sólo serán aplicables para aquellos supuestos en que deba notificarse mediante
cédula papel al domicilio procesal real, denunciado o constituido físico en los términos del
artículo 8 inciso "a" del presente".
El “CAPÍTULO II” de dicho Anexo, establece: en su Artículo 10° (Texto según Ac. 4016).
Sistema general de notificaciones electrónicas, fuera de los supuestos de excepción previstos en
el artículo 11° del presente reglamento, la notificación de las providencias, resoluciones y
sentencias pronunciadas en los procesos civiles, comerciales, laborales, de familia y
contencioso administrativos, así como en las ejecuciones tributarias, que tramiten ante los
órganos jurisdiccionales de todas las instancias, incluyendo los procesos correspondientes a la
jurisdicción originaria de la Suprema Corte de Justicia, se realizarán a los domicilios
electrónicos, de manera automatizada, bajo el régimen previsto en este reglamento.
Dicho sistema permitirá individualizar los domicilios electrónicos a los que no deba
cursarse la notificación automatizada.
A los fines del cómputo de la notificación se aplicará lo dispuesto en el artículo 13° del
presente Reglamento. En caso de ser necesario adjuntar copias digitales de documentación o
presentaciones previamente incorporadas a la causa en soporte electrónico, el órgano judicial
deberá añadir al proveído el o los trámites que correspondan a través de la referencia 'Trámite
Adjunto' que provee el sistema de gestión judicial. Excepcionalmente, si dichas constancias no
estuvieran previamente incorporadas al expediente en forma electrónica, deberán añadirse al
proveído como 'archivo adjunto'.
El sistema de gestión judicial deberá garantizar que, una vez debidamente firmada, la
providencia, resolución o sentencia será notificada con arreglo a los párrafos primero y segundo
de este artículo. Si por cualquier falla del sistema ello no sucediere, no se lo considerará
notificado al destinatario bajo el régimen del presente reglamento.
b. La resolución que, de acuerdo a la legislación vigente deba ser notificada por edictos
o por los medios de radiodifusión y televisión.
d. Las resoluciones dictadas en aquellos casos en los que el órgano judicial disponga la
excepción por la índole o el contenido de la medida adoptada, el estado del proceso o por otra
razón grave debidamente justificada.
Se notifica a Ud. que en los autos caratulados "(referencia automática: carátula de la causa)", expediente
número (referencia automática: identificación del expediente), de trámite ante el (referencia automática:
datos del organismo), se ha resuelto:
(referencia automática -incluye leyenda sólo en caso de que se tilde una opción en el sistema-: La presente
notificación reviste carácter de urgente, por lo que queda perfeccionada en el día de su recepción).
Opción 1 -sin copias-: Se deja constancia que la presente comunicación electrónica no tiene copias de
traslado asociadas.
Opción 2 -con copias-: Se deja constancia que la presente comunicación electrónica contiene asociadas
copias digitales de traslado, que podrán consultarse y descargarse accediendo al link ubicado al pie)
CARÁTULA DE LA CAUSA
Los domicilios registrados bajo el régimen de este acuerdo, serán utilizados para realizar
notificaciones y comunicaciones a través de medios electrónicos, comprensivas del traslado de
la demanda, la intimación de pago, la citación como tercero, las diligencias preliminares, las
cautelares anticipadas y en su caso la sentencia definitiva o equiparable a tal.
En caso que los sujetos mencionados no cumplieran con la carga de inscribir el domicilio
electrónico en el Registro, se considerará inscripto por defecto el domicilio electrónico que
hubieran consignado en el marco de los convenios de colaboración tecnológica o de las actas de
aceptación del Sistema de Notificaciones y Presentaciones Electrónicas firmados, hasta tanto
den cumplimiento a dicha carga.
En cuanto al Fiscal de Estado se inscribirá por defecto, como domicilio electrónico del
organismo, el establecido en su normativa interna en la materia.
En las mediaciones previas obligatorias regladas por la Ley 13.951 y sus modificatorias, las
partes también deberán inscribir un domicilio electrónico.
El Registro de domicilios electrónicos del Acuerdo Nº 3989, podrá ser verificado a través de
la página WEB de la Suprema Corte de Justicia
[Link]
El Art 2. Modifica el primer párrafo del art 2 del Acuerdo N° 4013, el que quedará
redactado de la siguiente manera: Constitución de domicilio electrónico
‘'De conformidad a lo dispuesto por el art. 40 del Código Procesal Civil y Comercial toda
persona que tenga que constituir domicilio en un proceso judicial deberá indicar su domicilio
electrónico, sin perjuicio de lo normado en el Acuerdo 3989 t. o. y sus modificatorios. Las partes
tendrán que constituir su único domicilio electrónico en el de un letrado, aun cuando no sea el
de quien las patrocina en el proceso. Sin embargo, si las partes tuvieran un certificado propio,
emitido por la Autoridad Certificante AC-ONTI (Autoridad Certificante de Firma Digital), podrán
requerir a la Subsecretaría de Tecnología Informática la asignación de un domicilio electrónico
vinculado con aquél”.
Art. 6 - Modificar el inciso a) del art. 11, el que quedará redactado de la siguiente
manera:
Hemos de dejar establecido que al día de la fecha la Justicia Nacional no cuenta con la
autonotificación, solo efectiviza los traslados en forma oficiosa mediante cédulas de
notificaciones.
LA FIRMA DIGITAL
En la prehistoria (hace veinticinco años más o menos) de estas nuevas historias, tribunales
como la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, se negaron a dar eficacia al
envío, por ejemplo, de un recurso directo por fax. La duda se refería, precisamente, a la firma
ológrafa.
En cuanto al fax se ha dicho que el documento transmitido por fax es ineficaz para tenerlo
por formalmente inter-puesto. El medio utilizado no puede ser admitido para la presentación
por las partes de escritos judiciales, desde que ello implica prescindir del debido resguardo de
las formas exigibles en documentos de esa naturaleza (JZ0000 VG 723 RSD-136-94, sentencia
del 25 de noviembre de 1994, Juez Ruau -SD-, “Cadeau SA c. Mazzei, Aurora M. s. Ejecución”; en
igual sentido JZ 0000 VG, Exh. 256, I, 5/6/96, “Díaz, Carla Daniela y otros. Intervención”, Juba B
9990057).
Cuando se firma, en forma digital (la firma electrónica avanzada de la Comunidad Europea),
como existe una equiparación con la firma manuscrita (ley 25.506), quién pretende negar
autenticidad a la firma (asimilable a un instrumento público o privado reconocido) es quién debe
probarlo a través de un incidente de redargución de falsedad. En la jurisprudencia se equiparó
la firma digital a la de un instrumento privado reconocido y atento a lo dispuesto por el artículo
314 del Código Civil y Comercial es equiparable a un instrumento público. A este respecto se dijo
que: En el valor probatorio del correo electrónico ocupan un lugar preeminente a partir de la
vigencia de la ley 25.506 los documentos con firma digital, en tanto su valor probatorio es
equiparable al de los instrumentos privados, y se presume la autoría e integridad del mensaje,
correspondiendo a la otra parte destruir tales presunciones (v. Hocsman, H. “Negocios en
Internet”, cap. II, nro. 63.b. pgs. 162/164, 2005). Aun cuando en este caso se trata de
documentos que carecen de firma digital a los que no puede otorgarse un valor de convicción
preeminente por no cumplir con los requisitos de los arts. 2 y 5 de la ley 25.506 sobre “firma
digital” puesto que el elemento de autenticación o certificación es un requisito esencial de
autenticidad (conf., esta sala, 16/02/2007 “Henry Hirschen y Cía. SA c/ Easy Argentina SRL” [Fallo
en extenso: el Dial - AA3CEE]), no existe impedimento a mi juicio para que se los ofrezca como
medio de prueba (CPCCN 378:2), considerándoselos principio de prueba por escrito como había
aceptado la doctrina de los autores antes de la sanción de la citada ley nro. 25.506.
El nuevo Código Civil y Comercial de la Nación valida todo lo expresado y en su artículo 288
dispone que, la firma prueba la autoría de la declaración de voluntad expresada en el texto al
cual corresponde. Debe consistir en el nombre del firmante o en un signo. En los instrumentos
generados por medios electrónicos, el requisito de la firma de una persona queda satisfecho si
se utiliza una firma digital, que asegure indubitablemente la autoría e integridad del
instrumento.
Sea que se considere al instrumento, con firma digital, como privado, al igual que los correos
electrónicos lo cierto es que su fehacientica es indiscutible en los términos del artículo 288
citado. Ello repercute notablemente en el ámbito de las notificaciones.
El artículo 142 del CPCCN, texto según Ley 25.488, dice: “La notificación personal se
practicará firmando el interesado en el expediente, al pie de la diligencia extendida por el
prosecretario administrativo o jefe de despacho”.
En tanto el artículo 143 del CPCCN, texto según Ley 25.488, contiene en substancia el
segundo y tercer párrafo del artículo 142 antiguo; establece: “En oportunidad de examinar el
expediente, el litigante que actuare sin representación o el profesional que interviniera en el
proceso como apoderado, estarán obligados a notificarse expresamente de las resoluciones
mencionadas en el artículo 135. Si no lo hicieran, previo requerimiento que les formulará el
prosecretario administrativo o jefe de despacho, o si el interesado no supiere o no pudiere
firmar, valdrá como notificación la atestación acerca de tales circunstancias y la firma de dicho
empleado y la del secretario”.
A este respecto, el artículo 134, texto según Ley 25.488, dice: “El retiro del expediente,
conforme al artículo 127, importará la notificación de todas las resoluciones. El retiro de las
copias de escritos por la parte, o su apoderado, o su letrado o persona autorizada en el
expediente, implica notificación personal del traslado que respecto del contenido de aquellos
se hubiere conferido”.
I.- La que, con fundamento en el artículo 120, tercer párrafo “in fine” del CPCCN y
artículo 63 del Reglamento para la Justicia Nacional entendía que sólo podían retirar copias y
notificarse las partes, sus apoderados o letrados patrocinantes. El artículo 120, tercer párrafo in
fine dice que sólo podrán entregarse (las copias) a la parte interesada, su apoderado o letrado
que intervengan en el juicio con nota de recibo. El artículo 63 dice que podrán revisar el
expediente las partes, sus abogados, apoderados, representantes legales y los peritos
designados en el juicio. Sin embargo, la norma agrega, también, que podrán hacerlo las personas
autorizadas debidamente por los abogados y procuradores, y por los representantes… Es decir
que sólo una interpretación muy estricta del 120 y del artículo del Reglamento puede limitar la
notificación y el retiro de copias a las personas autorizadas.
II. La que entendía que podían las personas autorizadas, por eso lo estaban, retirar
copias y notificarse. Se ha dicho, a este respecto, que es inadmisible la alegación de que el retiro
de copias de un escrito por la persona autorizada para hacerlo no provoca la notificación
implícita por no encontrarse entre las personas explícitamente contempladas por el artículo 134
del Código Procesal, pues la autorización efectuada por la parte genera la sustitución -no
prohibida- de aquel que lo autorizó, de modo tal que su acto debe ser considerado como si lo
hubiera hecho la misma parte, su apoderado o su letrado.
Con relación a las autorizaciones Arazi-Rojas estiman que resulta fundamental tener en
cuenta que las frases habituales, referidas a autorizaciones para retirar copias de
documentación o de escritos deben ser precisadas con toda claridad y, además, receptadas
también con ese alcance por el tribunal, a fin de evitar nulidades en el procedimiento.
Requieren, asimismo, precisiones en las autorizaciones y en los despachos que las convaliden.
No hay que olvidarse que el retiro del expediente para extraer fotocopias importa
notificación de las providencias según alguna jurisprudencia.
No nos parece una solución magnífica la introducción de la notificación por acta notarial
(por escribano). Cabe destacar que es una notificación cara y pocos litigantes podrán adelantar
crecidos importes para satisfacer uno o varios actos de notificación. Por el contrario, parece ser
una solución destinada a favorecer a Bancos o entidades con escribanos a sueldo. En este preciso
sentido Leguisamón se ha expresado que puede decirse que la notificación notarial es una
opción para tornar más ágil y rápido el diligenciamiento de las notificaciones; pero de lo que no
hay duda es que tornará más oneroso el proceso, razón por la cual, con detrimento del principio
de igualdad, sólo los justiciables pudientes estarán en condiciones de servirse de este medio,
cuyos costos a su vez trasladarán al adversario de resultar vencido en costas (actual, art. 136,
párr. 5).
Nosotros vamos un paso más allá de un Registro de Abogados, nadie mejor que los abogados
de la causa para actuar como Oficiales ad hoc. En una excelente ponencia, en el XXI Congreso
Nacional de Derecho Procesal realizado en San Juan, en el año 2001, se estableció la importancia
del abogado como posible oficial notificador y la eventual creación de un Registro controlado
por los Colegios de Abogados. No parece mala la idea. En esa ponencia, el Instituto de Derecho
Procesal Civil, del Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Quilmes, citó
correctamente un fallo de la Corte Suprema, relativo a la intervención y fiscalización de los
Colegios Profesionales. La CSN ha dicho que (esos Colegios son) quienes están en mejores
condiciones para ejercer la vigilancia permanente e inmediata, ya que se hallan directamente
interesados en mantener el prestigio de la profesión y se les reconoce autoridad para vigilar la
conducta en el ejercicio de la misma (Fallos 237:397).
No será el caso de que todo el mundo reclame celeridad, agilidad, eficiencia y cuando
realmente se la propone, se asustan de la velocidad. Con causa en una aislada nulidad pretenden
que se vulneran las garantías, cuando la mayor garantía es el acceso a una justicia rápida.
Reivindicamos la profesión de abogados y si volviéramos a nacer seríamos abogados (cualquiera
sea el lado del mostrador en que actuemos), pues el letrado es quien tiene el mayor contacto
con las realidades, con las miserias humanas, con las personas de carne y hueso que forman el
suplicante coro de los que quieren que se les dé lo que les corresponda.
Si en materia fiscal (apremios y ejecuciones) se usan los notificadores ad hoc (al efecto), con
buenos resultados, no vemos porque no pueda usarse esto mismo en los procesos usuales. El
abogado es responsable y quién más interés tiene en evitar nulidades de procedimiento.
Por otra parte, cuando trate de realizar la notificación, el escribano puede tener los mismos
traspiés que cualquier oficial notificador. No obstante, Palacio entiende que se trata de la
innovación más significativa que registra el nuevo ordenamiento, ya que serios estudios
estadísticos realizados en relación a juicios substanciados en los tribunales de la Capital Federal
han demostrado que de los cinco años que insume, como promedio, la duración de tales juicios,
dos años y medio se corresponden con el trámite de las notificaciones por cédula. Estamos en
desacuerdo, no vemos cómo unos pocos pudientes (a razón de $3.000 o más la notificación),
puedan agilizar la totalidad o gran parte de los procesos. Si la justicia es de pocos, no es justicia.
No debe hacerse un código para pocos.
Por supuesto que la innovación no es nueva, ya que empezó a contemplarse con la ley
24.441 que permite las ejecuciones hipotecarias extrajudiciales. También su intervención
apareció con la modificación al artículo 598, párrafo 1 del CPCCN. Como se advierte, se ha
contemplado la clara intervención del escribano en el trámite extrajudicial y en el judicial (art.
598, inc. 1, del CPCCN).
Por supuesto, que las notificaciones hechas por escribano público, constituyen un
instrumento público en los términos del artículo 289 del Código Civil y Comercial de la Nación.
Pueden ser objeto de querella de falsedad o acción civil de nulidad (art. 296 del Código Civil y
Comercial) y también pueden, en el proceso, ser redargüidas de falsas (art. 395 del CPCCN). En
consecuencia, de lo expuesto, ¿deben reargüirse de falsas, las notificaciones efectuadas por Acta
notarial?
El acta notarial de notificación es instrumento público en los términos del artículo 289,
incisos a) y b) del Código Ci-vil y Comercial.
En sede procesal para que su valor probatorio quede enervado, es necesaria la redargución
de falsedad. Redargüir es contradecir o impugnar, rechazar una cosa por el vicio que contiene,
un vicio que le resta validez. Ahora bien, si los instrumentos contienen vicios se prevé la
posibilidad de argüirlos de falsos.
El artículo 395 del CPCCN (art. 393, del CPCCBA) norma la redargución contra la falsedad de
un instrumento público.
Arazi-Rojas entienden que resulta necesaria una reglamentación de superintendencia, a
efectuar por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con relación a este nuevo medio de
notificación. Estiman que ello se infiere del párrafo inmediato posterior a la enunciación de
medios. Nos parece que la notificación por acta notarial es operativa de inmediato y no requiere
de ninguna reglamentación ni otra vuelta que se le busque.
Por vía de lógica se reemplaza al oficial notificador por el escribano y éste cumple la misma
función. Lo que podría suceder es que el escribano se aparte de las instrucciones usuales que
por, Acordada, tienen los Oficiales notificadores y de Justicia. Ello nos parece, en algunos
supuestos, favorable. Nuevos vientos soplan. En su caso, podrá plantearse un incidente de
nulidad de la notificación o la redargución de falsedad.
El letrado (art. 136 del CPCC) no tiene necesidad ni carga de manifestar en las actuaciones
el medio que ha de elegir. Lo elige y punto. Si elige la notificación por Acta notarial, deberá
manifestarlo al escribano de su confianza, o al que elija, quien asentará en acta tal circunstancia
y concurrirá al Juzgado y secretaría actuaria, en su caso con la presencia del letrado que lo
propuso, examinará las actuaciones y copiará o extraerá copia auténtica del proveído a notificar
y retirará las copias, dejando constancia del domicilio que se denuncia o del que le denuncie el
letrado. En un segundo momento procederá a practicar la notificación utilizando las reglas y
preceptos de su profesión (el contenido del instrumento deberá ajustarse al art. 137 CPCCN).
Podrá ir acompañado por el autorizado, quién podrá denunciar domicilios (si no, para qué sirve
esto). En la diligencia procederán conformes los artículos 140 y 141 del CPCCN, respetando, en
su caso, el aviso previo (en los traslados de demanda). Por eso no se necesita reglamentación,
la reglamentación es el propio código. Practicada la misma dejará copia certificada de la
diligencia al notificado, a las que agregará la totalidad de las copias que deba entregar, con un
detalle de las mismas, y copia certificada al interesado para que la agregue al expediente. Existe
aquí un problema, cual es que los escribanos realizan escrituras matriciales y extra protocolares
(sobre todo en Capital Federal). Las matriciales deben estar agregadas (el original) a la matriz
del escribano (libro del protocolo respectivo) y las extras protocolares no necesitan de esa
circunstancia. Dada la forma en que se realizan las notificaciones aparecería como más rápido
(si la legislación local lo permite) realizar un acta extra protocolar. Ello conlleva al riesgo de la
pérdida del Acta y su copia. Si fuera matricial se pueden extraer nuevas copias de la matriz. El
problema de éstas últimas es que no se puede extender copia hasta que no sean matriciales, lo
que haría que la notificación se realice en dos momentos, citándose al notificado a la escribanía
para la entrega de la copia (tanto como al interesado para su primer testimonio). En su caso, la
fecha de la notificación será la de la entrega de la copia certificada de la diligencia y copias del
traslado al notificado.
Bajo este mismo sentido, la Ley de Contrato de trabajo, impone que en toda relación
laboral: “Las partes están obligadas, activa y pasivamente, no sólo a lo que resulta expresamente
de los términos del contrato, sino a todos aquellos comportamientos que sean consecuencia del
mismo, resulten de esta ley, de los estatutos profesionales o convenciones colectivas de trabajo,
apreciados con criterio de colaboración y solidaridad” (art. 62) y a “obrar de buena fe, ajustando
su conducta a lo que es propio de un buen empleador y de un buen trabajador, tanto al celebrar,
ejecutar o extinguir el contrato o la relación de trabajo” (art. 63). De la aplicación de tales
principios, entre otros, deriva el “carácter recepticio de las comunicaciones” que impera en
materia laboral, por el que la necesaria comunicación entre las partes no depende del arbitrio
del sujeto destinatario, que está obligado a informar y mantener actualizado un domicilio,
asumiendo que allí van a ser recibidas las notificaciones que les cursen a los efectos del contrato
(Cámara de Apelaciones Sala III de Neuquén, “P. A. C. C/ C. C. S.A. S/ DESPIDO POR CAUSALES
GENERICAS”, (JNQLA2 EXP Nº 501905/2013), 19/12/2017).
Así, doctrina y jurisprudencia coinciden en que cuando una misiva es devuelta a su
remitente porque el destinatario o el domicilio es “desconocido” o porque el destinatario “se
mudó”, se tendrá por válida la notificación en la medida que haya sido dirigida a un domicilio
aportado por el destinatario (Cfr. GUERRERO, Agustín A., “Comunicaciones telegráficas en el
contrato de trabajo”, DT 2007 (marzo); CNAT, Sala IV, 12/02/08, “Neri Héctor Enrique c/ Díaz
Adolfo Rubén s/ despido”)
Un caso muy interesante fue resuelto por la Suprema Corte de Justicia de la provincia
de Buenos Aires. La actora había demandado por los daños y perjuicios ocasionados por la
perención declarada en un juicio indemnizatorio para el que había otorgado poder judicial al
demandado. Dijo que éste sólo había acompañado poder, aceptado mandato y constancia de
domicilio, y que ninguna gestión había realizado hasta el acuse de caducidad. El daño sufrido
estaba constituido por la frustración de cobro de la indemnización que en dicho proceso se
consideraba acreedora. El emplazado alegó que al poco tiempo de ser designado mandatario
judicial había recibido de la actora un telegrama -que acompañó- en donde ésta le comunicaba
la revocación del poder. La Cámara revocó la sentencia de primera instancia que había hecho
lugar a la demanda. Sostuvo en su decisión que el telegrama, pese a la negativa de la actora de
haber-lo remitido, era auténtico y que la exigencia del artículo 53, inciso 1, del CPCC era un
“rigorismo formal innecesario, carente por completo de todo sentido lógico y significación
trascendente… el recurso (de la actora) debe ser rechazado. En primer lugar, porque si bien
niega ser la recurrente autora del telegrama mediante el cual se comunicó la revocación de
poder y afirma que “cualquiera sabe” que la empresa Encotel no exige identificación del
remitente, no lo es menos que conforme lo prescrito por los artículos 82, 83 y 84 de la ley 750½,
es obligación de las administraciones telegráficas exigir la identificación de la persona del
remitente. Y como quiera que la supuesta costumbre no puede contrariar la ley (argumento art.
17, Código Civil), no existe elemento alguno que permita sustentar la negativa de la parte actora
(SCBA, Acuerdo 49.043, sentencia del 7 de marzo de 1995, “García de Guardia, Gloria O. c.
Bejarano, Juan Antonio y otros s. Daños y perjuicios”, A y S 1995-I-190, Juba B 23254).
Esta responsabilidad puede ir desde la nulidad y condena en costas, hasta los eventuales
daños y perjuicios que pueden tramitar por incidente o juicio separado.
Ahora bien, durante los primeros meses de transcurrida la pandemia allá por el mes de
marzo de 2020 los abogados, justiciables y personal judicial nos encontrábamos transitando el
aislamiento decretado por el Estado Nacional, a fin de controlar los contagios. Luego al irse
autorizando progresivamente a aquellas personas que realizaban trabajos considerados
esenciales, los oficiales de justicia no fueron considerados como tales, motivo por el cual la
Justicia a fin de dar respuesta al justiciable habilitó tanto en la Provincia de Buenos Aires como
en Nación a realizar la notificación de traslado de demanda mediante carta documento, la cual
previamente debía ser solicitada en la causa.
Entre varios fallos, transcribiremos uno de ellos para ver los fundamentos que
autorizaron a distintas Cámaras apartarse de lo dispuesto en el Código:
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
MERAVIGLIA, GRACIELA NOEMI c/ MICROOMNIBUS SAAVEDRA SATACEI Y OTRO s/DAÑOS Y
PERJUICIOS ([Link]. C/LES. O MUERTE)
Buenos Aires, de septiembre de 2020.- CBG
AUTOS Y VISTOS: I.- Las actuaciones fueron elevadas virtualmente en virtud del recurso de
apelación que interpuso en subsidio la parte actora, contra la decisión dictada el 7 de agosto de 2020,
mantenida el 21 de agosto. Los agravios fueron digitalizados el 11 de agosto.
El Sr. Juez de grado desestimó el pedido de la actora vinculado con que se ordene notificar el
traslado de demanda mediante carta documento, porque no se encuentra permitido por el art. 136 del
ritual.
En sustancia, la apelante sostuvo que la Oficina de Notificaciones se encuentra colapsada debido
a la cantidad de cédulas pendientes para diligenciar y por ello no resulta posible avanzar en el proceso.
Refirió que la carta documento es un medio idóneo para que el demandado tome conocimiento de la
existencia del juicio y que no existe conflicto con la documental que debe acompañarse, pues se encuentra
disponible en el expediente digital
II.- Si bien esta Sala tuvo oportunidad de decidir en un caso similar al presente, en los autos
“Wiener Sosa, Ana Kristy c/Chachter, Silvio Alberto y otros s/ daños y perjuicios” (expte. nro. 3950/2020),
del 6 de junio de 2020, momento en el cual se desestimó el pedido del actor de notificar mediante carta
documento el traslado de demanda, el contexto actual y las dificultades que plantea el diligenciamiento
de una cédula de notificación, conduce a adoptar un temperamento diferente que permita avanzar con
el trámite del expediente.
Ocurre que, pese a que se dispuso el levantamiento de la feria judicial extraordinaria decretada
por el Máximo Tribunal (Ac. 6/20, 27/20, 31/20 y conc. CSJN), subsisten en la actualidad los inconvenientes
originados por la cuarentena dispuesta a través del decreto 297/20 y sus prórrogas, lo cual conlleva a
tomar medidas que se compadezcan con la situación de emergencia pública sanitaria y, a la par,
garanticen el acceso a la justicia, abarcativo de la tutela judicial efectiva, a fin de obtener una sentencia
en tiempo razonable (art. 8 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos; CIDH, caso “Fornerón
e Hija vs. Argentina”, del 27/4/12).
De manera que corresponde flexibilizar lo dispuesto por el art. 136 del Cód. Procesal, en tanto
prescribe que la diligencia en cuestión se efectivice, únicamente, por cédula o acta notarial, y disponer
que el traslado de la demanda se realice mediante carta documento, con una modalidad que garantice
que el demandado tome efectivo conocimiento de la existencia del juicio, del contenido de la demanda y
de la documental acompañada. Véase que el actor actúa con beneficio de litigar sin gastos, motivo por el
cual, no parece razonable ordenar la notificación por el medio alternativo que ofrece la ley adjetiva.
Lo expuesto no implica pasar por alto que el traslado de la demanda constituye un acto dotado
de singular importancia, vinculado con el derecho constitucional de defensa en juicio (art. 18 de la
Constitución Nacional). No obstante, se trata de emplear soluciones frente al excepcional contexto de
emergencia sanitaria que impera en el país, el cual se ve reflejado, en no pocos casos, en la imposibilidad
de tramitar las causas judiciales con normalidad.
Por otra parte, en cuanto a la eficacia de este tipo de notificación, recuérdese que la doctrina ha
atribuido a la carta documento con aviso de recepción la fuerza probatoria del instrumento público (conf.
Falcón, E.M. "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, anotado, concordado y comentado", t. II, p.
89; CNCiv., Sala H, "L., M. c/ Pauver S.A. y otro", del 25/6/0/2, LL, diario del 4/3/03).
Una solución diversa implicaría admitir un retardo de justicia incompatible con el art. 8 de la
Convención Americana de Derechos Humanos, antes citado.
III.- Así las cosas, la carta documento deberá diligenciarse conforme las pautas contenidas en la
Resolución nro. 3252 de la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) -artículos 1 y 2 -, en la modalidad
certificada, con aviso de visita y con aviso de retorno, con transcripción del proveído que dispuso correr
traslado de la demanda y de la parte resolutiva de la presente resolución.
Asimismo, deberá consignarse el número y carátula del expediente, los datos del juzgado
interviniente (incluyendo el mail institucional), el monto reclamado en la demanda, su objeto, y el nombre
y mail del letrado de la parte actora. A su vez, se hará constar que la demanda, la documental y las
restantes constancias que conforman el expediente podrán ser visualizadas - íntegramente en formato
digital - en el sitio Web del Poder Judicial de la Nación ([Link]), ingresando en el ícono “CONSULTA Y
GESTION DE CAUSAS”, y desde allí en “CONSULTA DE EXPEDIENTES”, jurisdicción: CIV- CAMARA,
consignando el número y año del expediente (conf. CNCiv., Sala H, “Martínez, Guido Nicolás y otro c/
Brisighelli, Javier Jorge y otros s/ daños y perjuicios” (expte. nro. 95486/2019) del 16/9/20.
Además, tomando en consideración las particulares circunstancias que rodean la cuestión, en
miras de no menoscabar el derecho de defensa en juicio del demandado, se amplía el plazo para contestar
demanda a 20 días.
IV.- Por tales consideraciones, el Tribunal RESUELVE: Revocar la decisión del 7 de agosto de 2020,
mantenida el 21 de agosto. En consecuencia, se autoriza a la parte actora a notificar el traslado de la
demanda mediante carta documento, con las pautas contenidas en el considerando III. Se amplía el plazo
para contestar demanda a 20 días. Sin costas de alzada por no mediar contradictorio (art. 69 del Cód.
Procesal).
Regístrese, notifíquese, comuníquese y devuélvase digitalmente.
Gabriela A. Iturbide
Marcela Pérez Pardo
(en disidencia)
Víctor Fernando Liberman
Poder Judicial de la Nación –Cámara Civil Sala “L”
En cuanto que Agencia se encuentra autorizada, no hay trato discriminatorio y tanto
vale enviar la correspondencia por Correo Argentino, por Oca, o por Andreani, siempre que
tengan un servicio similar, la única exigencia es el aviso de retorno.
En épocas de pandemia muchas veces el cartero (según lo dicho por los Abogados) no
remitía el acuse de recibo o la parte o su letrado no querían ir a retirarlo para evitar las largas
colas y contacto de gente. Dicha circunstancia, permitió que se autorice para su verificada
mediante la página del correo al ingresar el número de CD, pudiendo realizar un pormenorizado
seguimiento de la misma.
Nosotros somos partidarios de que cualquier notificación pueda hacerse por vía de
telegrama o carta documento, máxime cuando los “oficiales notificadores” no llegan a cumplir
con su cometido en plazos razonables.
En un todo de acuerdo, con la facultad conferida a los letrados por el artículo 136 del
CPCCN, de elegir la vía o medio de comunicación sin necesidad de manifestación alguna en el
expediente, la nueva redacción de la norma indica que, para tener por realizada la notificación,
debe agregarse a las actuaciones copia de la pieza propuesta y el aviso de entrega.
La copia certificada del telegrama o uno de los originales de la carta documento, emitida
por cualquier correo (ahora todos privatizados), acredita el texto de la pieza postal.
Como ya se vio la ley procesal, a diferencia de otros ordenamientos, no permite
realizar todas las notificaciones por la vía de telegrama o carta documento.
Por telegrama o carta documento no se puede notificar:
1) El traslado de la demanda.
2) El traslado de la reconvención.
3) La citación de terceros (personas extrañas al juicio).
4) Sentencia definitiva.
5) Todas aquellas que deban efectuarse con entrega de copias.
Estas notificaciones deben realizarse por cédula o por acta notarial.
EFICACIA DE LA NOTIFICACION: ¿La ausencia del aviso de entrega del telegrama o carta
documento invalida la notificación? Según Maurino la ausencia del aviso invalida la notificación
y no puede ser suplido por el informe del Correo que la carta o telegrama fue puesta a
disposición. Muchas veces, cuando no se encuentra al destinatario el Correo deja el aviso y le
informa al mismo que deberá retirar la pieza en cinco días, por ejemplo, en un lugar
determinado. Esta forma de notificar no es auténtica, no es válida.
¿Hace plena fe el aviso de entrega sellado y firmado por el empleado de Correos?
Maurino entiende, con cita de jurisprudencia, que el aviso hace plena fe mientras no se
demuestre lo contrario. La carga de la prueba le corresponde al que impugna.
Coincidimos en que el telegrama, con copia certificada y aviso de entrega, al igual que
una carta documentada o una carta con confronte notarial no son instrumentos públicos.
También en que el Correo no es ya oficial, al haberse privatizado el antiguo monopolio estatal
(aun antes de la privatización, no podía sostenerse con cordura que un simple cartero era un
oficial público, asimilable a un escribano). No obstante, ello opinamos que tanto el contenido
como el aviso de recepción, hacen fe hasta prueba en contrario.
La notificación por edictos queda reservada a las personas inciertas o con domicilio
ignorado. En la práctica, el Código de la Nación ha reemplazado el engorroso sistema anterior
de información sumaria para notificar por edictos (todavía vigente en la provincia de Buenos
Aires), por la notificación bajo juramento de no tener conocimiento del domicilio (art. 145 del
CPCCN). En caso de ser falsa la afirmación se anula todo lo actuado a costa del litigante y se le
impone una multa. También se impone la multa si, a pesar de no ser falsa la afirmación, pudo
conocerse el domicilio con facilidad. Así, si el domicilio surge del Registro Nacional de las
Personas o de la Secretaría Electoral y pudo averiguarse con un simple oficio. En la provincia de
Buenos Aires (art. 145 del CPCCBA) hay que realizar una información sumaria totalmente ineficaz
en la mayoría de los casos y que hace perder entre 6 y 9 meses de tiempo. Así se envían oficios
a Policía, al Correo, al Registro de las Personas, por ejemplo. Recién y luego de resultar negativa
la información sumaria se practica la notificación por edictos.
El art. 146 del CPCC establece que “La publicación de los edictos se hará en el Boletín
Judicial y en un diario o periódico de los de mayor circulación del lugar del último domicilio del
citado, si fuere conocido, o, en su defecto, del lugar del juicio, y se acreditará mediante la
agregación en el expediente de un ejemplar de aquéllos y del recibo del pago efectuado. A falta
de diarios en los lugares precedentemente mencionados, la publicación se hará en los periódicos
del lugar del último domicilio del citado si fuere conocido o del lugar del juicio. Sí la tirada
semanal de los mismos no alcanzase a cubrir la cantidad de días requeridos, el resto de los días
se publicará en un diario o periódico del lugar del juicio, en el primer caso, o en el distrito más
cercano en el segundo. El edicto se fijará, además, en la tablilla del juzgado y en los sitios que
aseguran su mayor difusión."
Respecto de los gastos que irrogare esta forma de notificación, regirá lo dispuesto en el
anteúltimo párrafo del artículo 136”.
Se ha adecuado la remisión del último párrafo el que, ahora, es al artículo 136 (antes al
143).
Si una providencia se dicta un día lunes, se notifica el martes (es decir el día siguiente).
Si una providencia se dicta un martes, no se notifica en dicho día, sino que en el siguiente día de
nota (es decir el viernes). Ello porque no se sabe la hora en que se dictó la resolución ni la hora
en que pudo el litigante haber pedido el expediente.
El día de la notificación no se cuenta, por lo que siempre repetimos como regla para que se
acuerden y siguiendo la vieja canción popular que los plazos se computan a partir de mañana
(siempre que ese mañana sea hábil). Si se notifica un martes, el primer día del plazo es el día
miércoles. Si se notifica un viernes el primer día del plazo es el lunes siguiente (si este es hábil).
Se computan solo los días hábiles, como dijimos en el punto anterior, no se cuentan
sábados y domingos, feriados ni días declarados inhábiles por Acordadas o Resoluciones de
Corte o Cámara de Apelaciones (por huelgas, por ejemplo).
Igual vale aclarar que en la Pcia. de Bs As atento la incorporación del expediente digital,
el día de nota quedó en desuso, pero puede ocurrir que el proveído o resolución no pueda verse
por la MEv motivando ello, que el abogado haga una presentación indicando dicha circunstancia
a fin que el Juzgado arbitre los medios para la correcta publicidad.
El día de nota estaba para cuando tramitaban las causas en formato papel y si el
expediente no estaba en letra, el litigante no aceptaba el tradicional: “Mire está a despacho
desde hace una semana…; lo voy a buscar…; anótemelo en este papelito…; pasó de juzgado…; a
la mañana estaba y después entró con un escrito…, etc. La parte o sus letrados deben dejar
constancia de su asistencia y lo deben hacer en el Libro de Asistencia de litigantes que se
vulgarizó con la expresión Libro de notas. Esto es un error. La notificación por nota se realizaba
con anterioridad a las reformas procesales modernas y era exactamente al revés. El que dejaba
la nota se notificaba de esa manera. Ahora la nota la deja quien no desea quedar notificado.
La nota beneficia sólo a quien la deja. Para quien ha dejado nota no corren los plazos
judiciales para apelar o fundar un recurso, por ejemplo.
El último párrafo del artículo 133 del CPCCN cambia la figura del responsable. En vez de
ser el oficial primero, será ahora el prosecretario administrativo, teniendo en cuenta las nuevas
atribuciones que le confiere la reforma procesal.
9. POR CÉDULA
La notificación por cédula está reservada para actos fundamentales del proceso, como
el traslado de la demanda, la notificación de la audiencia preliminar, la notificación de la
sentencia, por ejemplo. Hoy en día, el código procesal de la Nación mantiene este rumbo, en
cambio la incorporación de la autonotificación en la Provincia de Buenos Aires puso en desuso
esta modalidad para algunas cuestiones, tal es el caso de la sentencia definitiva, hoy no se libra
cédulas se notifica de manera automatizada, conforme Acuerdo n° 3991 de la SCBA, eso vale la
aclaración si es que en algún momento esa persona se presentó en la causa y constituyó
domicilio electrónico.
La cédula se confecciona en doble ejemplar, los dos son originales y son instrumento
público, aunque no corresponde, a nuestro juicio, sean redargüidas de falsas en caso de nulidad.
En la cédula constan los datos fundamentales de nombre y domicilio de la persona a notificar,
carácter del domicilio (denunciado, constituido, denunciado bajo responsabilidad, etcétera),
observaciones de la cédula, número de expediente, carátula del expediente, copias (sí o no),
juzgado y secretaría interviniente, domicilio del juzgado, providencia a notificar, lugar y fecha y
la firma del letrado que envía la cédula. En la Nación, la cédula reúne ciertos requisitos de forma
y computarizados al igual que en la provincia de Buenos Aires.
Son varias las circunstancias que pueden ocurrir con el Oficial notificador, a saber: que
encuentre a la persona o no la encuentre. También puede suceder que haya varios
departamentos y al no especificarse el que corresponda devuelva la cédula. Puede suceder que
la chapa haya sido quitada o cambiada (tenemos que notificar en el 2384; el oficial pasa el 2382
y… ¡Sorpresa!, aparece el 5124 y luego sigue el 2386). O que el inmueble sea un edificio y no
tenga acceso al departamento determinado. Toda esta mecánica de notificaciones está regulada
muy simplemente en los artículos 140 y 141 del CPCCN y CPCCBA, normativa para épocas en que
las picardías no estaban tan acentuadas, a tiempos en que la responsabilidad todavía existía.
La realidad es que hoy deberían dar cumplimiento con lo normado por el art. 8 del Anexo
del Acuerdo n°3845 SCJBA, modif. por el Ac. 3997/2020 SCJBA, debiendo digitalizarse las copias
de traslado correspondientes en caso que no estén y luego ser incorporadas como archivo
adjunto al momento de generarse el instrumento electrónico respectivo (la cédula. En dicha
pieza deberá hacerse saber al destinatario de la diligencia que, a los fines de verificar la
autenticidad e integridad del documento, como así también, de tomar conocimiento de la
documentación digital adjunta, deberá acceder al sub-sitio web habilitado por la Suprema Corte,
ingresando manualmente el código verificador o bien, escanear el código QR a través de un
dispositivo móvil, los que deben visualizarse al pie del instrumento impreso.
En cambio, se ha modificado el último párrafo del artículo 135. Este párrafo hablaba de
la excepción a la notificación, por recepción de la causa, y en cambio la notificación personal
cuando había funcionarios de jerarquía del Ministerio Público.
También debe tenerse en cuenta si hay alguna normativa o ley específica para
determinadas personas jurídicas, como es el caso del Estado Provincial, que determina en el
Decreto Ley 7543/1969 y sus modificaciones que resoluciones se notifican y de qué forma y que
plazos tienen.
Ejemplo del art ARTICULO 27.- (Texto según Decreto-Ley 8650/76) En los juicios que
tramiten en el Departamento Judicial de La Plata, el Fiscal de Estado será notificado en su
despacho oficial de las siguientes providencias:
1. Traslado de la demanda.
2. Traslado de reconvenciones.
3. Oposición de defensas y excepciones.
4. Auto de apertura a prueba.
5. Audiencias de prueba.
6. Traslado de pericia.
7. Pedido de entrega de fondos.
8. Entrega de los autos a las partes para alegar.
9. Autos para sentencia.
10. Concesión o denegación de recursos.
11. Acusación de negligencia, solicitud de caducidad de la instancia, y sus resoluciones.
12. Cualesquiera otros traslados y resolución de la sustanciación de incidencias que de
ellas se deriven.
13. Medidas precautorias.
14. Traslado al que se refiere el segundo párrafo del artículo 31° de esta Ley.
15. Toda otra no incluida en esta enumeración y que determine el Código Procesal Civil
y Comercial.
CONTENIDO DE LA CÉDULA
El artículo 137 del CPCCN, texto según Ley 25.488, establece que:
La presentación del documento a que se refiere esta norma en la Secretaría del Tribunal,
oficina de Correos o el requerimiento al notario, importará la notificación de la parte
patrocinada o representada.
El juez puede ordenar que el secretario suscriba los instrumentos de notificación cuando
fuere conveniente por razones de urgencia o por el objeto de la providencia”.
La nueva norma es una mezcla de los artículos 136 y 137 de la antigua redacción.
Teniendo en cuenta las reformas del artículo 136 CPCCN actual, en el proemio del nuevo artículo
se hace referencia a la cédula y los demás medios previstos en el artículo precedente. Es decir,
la normativa regula tanto la cédula, como otros medios como el Acta notarial y el telegrama o
carta documento.
En el inciso 5, en vez de decir que la cédula dará detalle preciso de las copias, dice que
la pieza dará detalle preciso de las copias. Ello por la admisión del Acta notarial como nuevo
medio.
El párrafo posterior a los incisos (que reglan el contenido de la cédula) establece dos
reformas, la primera, en vez de que la cédula será suscrita, indica que el documento mediante
el cual se notifica será suscrito. La segunda que incluye a otras personas, entre las autorizadas a
suscribir la cédula, las que son el notario, secretario o prosecretario administrativo. El objeto de
la reforma es atender a los nuevos medios de notificación.
En el párrafo siguiente se regla otro caso de notificación tácita que es dejar la cédula
(presentación del documento, dice la norma) en el expediente (secretaría del Tribunal), el
telegrama o la carta documento en la Oficina de Correos o el requerimiento al notario, en su
oficina, lo que importará la notificación de la persona patrocinada o representada. Como se ve,
no es más que la adecuación de las normas a las nuevas realidades y medios de notificación.
El penúltimo párrafo, de este artículo 137, contiene varias reformas menores. Se trata
de los casos en que la cédula debe ser firmada por el Secretario y ahora se incluye, también, la
opción entre secretario o prosecretario administrativo. Se hace alusión, así también, que la firma
de esos funcionarios será en los casos en que no intervenga letrado, síndico, tutor o curador ad
litem, dejando a salvo los supuestos de notificación notarial. La redacción, en este supuesto, es
mejor.
DILIGENCIAMIENTO DE LA CÉDULA: El artículo 138 del CPCCN, texto según Ley 25.488,
dispone: “Las cédulas se enviarán directamente a la oficina de notificaciones, dentro de las
veinticuatro horas, debiendo ser diligenciadas y devueltas en la forma y en los plazos que
disponga la reglamentación de superintendencia. La demora en la agregación de las cédulas se
considerará falta grave del prosecretario administrativo. Cuando la diligencia deba cumplirse
fuera de la ciudad asiento del tribunal, una vez selladas, se devolverán en el acto y previa
constancia en el expediente, al letrado o apoderado”.
Se agrega un tercer párrafo que era ya un inveterado uso forense. Cuando las cédulas
son de extraña jurisdicción (Ley 22.172) se sellan y se devuelven para su diligenciamiento al
letrado, apoderado o persona autorizada (argumento art. 134 del CPCCN), dejándose constancia
en el expediente.
COPIAS DE CONTENIDO RESERVADO: El artículo 139 del CPCCN, texto según Ley 25.488,
establece: “En los juicios relativos al estado y capacidad de las personas, cuando deba
practicarse la notificación por cédula, las copias de los escritos de demanda, reconvención y
contestación de ambas, así como las de otros escritos cuyo contenido pudiere afectar el decoro
de quien ha de recibirlas, serán entregadas bajo sobre cerrado. Igual requisito se observará
respecto de las copias de los documentos agregados a dichos escritos. El sobre será cerrado por
personal de la oficina, con constancia de su contenido, el que deberá ajustarse, en cuanto al
detalle preciso de copias, de escritos o documentos acompañados, a lo dispuesto en el artículo
137”.
ENTREGA DE LA CÉDULA: El artículo 140 del CPCCN y el art. 140 CPCC, dispone: “Si la
notificación se hiciere por cédula o acta notarial, el funcionario o empleado encargado de
practicarla dejará al interesado copia del instrumento haciendo constar, con su firma, el día y la
hora de la entrega. El original se agregará al expediente con nota de lo actuado, lugar, día y hora
de la diligencia, suscripta por el notificador y el interesado, salvo que éste se negare o no pudiere
firmar, de lo cual se dejará constancia”.
PODER JUDICIAL
PROVINCIA DE BUENOS AIRES
CÉDULA DE NOTIFICACIÓN ELECTRÓNICA
REMITENTE
NOMBRE DEL ÓRGANO: JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL Y COMERCIAL Nº …
SECRETARÍA: UNICA
DOMICILIO FÍSICO DEL ÓRGANO: COLON Nº 151 (ESQ. ALTE. BROWN), PRIMER PISO, MORON (EDIFICIO
TRIBUNALES DE MORON)
DESTINATARIO
NOMBRE/ DESIGNACIÓN DEL REQUERIDO: Destinatario a Notificar
DOMICILIO: domicilio Electrónico/denunciado/real
CARÁCTER DEL TRÁMITE (Tildar la opción que corresponda)
NORMAL (…)
URGENTE (…)
EXPEDIENTE
CARÁTULA: Carátula de la Causa
NÚMERO RECEPTORÍA: Identificación de la Causa
NÚMERO INTERNO DEL ÓRGANO:
NOTIFICO a Ud. que en el expediente arriba indicado que tramita por ante este Órgano, en la fecha y hora
de referencia, se ha resuelto: “TRANSCRIBIR AUTO A NOTIFICAR”
Así el artículo 136 del CPCCN dispone, en su antepenúltimo párrafo que la elección de la
vía o medio de notificación corresponde a los letrados sin necesidad de manifestación alguna en
el expediente.
Si esta facultad de elección del medio se combina, con la de reiterar -incluso por otra
vía- sin necesidad de petición, los adelantos en el tiempo del proceso serán notorios. Sin
embargo, estamos de acuerdo con Palacio que hubiera sido recomendable adoptar la solución
de que los letrados lleven directamente las cédulas a las oficinas de la jurisdicción o de ajena
jurisdicción (y las retiren, obviamente). Por supuesto sin necesidad de sello ni de ninguna otra
carga burocrática (el sello, que puede ser fabricado en cualquier librería o lugar, por cualquiera,
en media hora, da fe, lo que representa un verdadero dislate). El abogado, como siempre lo ha
hecho, debe asumir las responsabilidades para que el proceso sea más rápido. El autor, último
citado, se lamentaba de que, en la reforma, se haya omitido la posibilidad de que las cédulas se
presenten, por los letrados que las suscriben, directamente a la oficina de notificaciones, con la
correlativa abreviación de tramos burocráticos que ello entraña y constituyen los factores que,
en mayor medida, inciden en la referida demora (confrontación y zonificación de cédulas en
secretaría, confección de listas, inobservancia de los plazos para su remisión y devolución).
Quien elige un medio para comunicar corre con los riesgos del medio elegido. Ello
también es aplicable en materia de notificaciones y aquí el riesgo está dado por la nulidad de la
notificación y tener que correr con los gastos, a la vez que eventuales sanciones al momento de
dictar sentencia.
Debemos destacar que la pandemia en los procesos de familia donde la mayoría de las
cuestiones son de carácter urgente (alimentos, vínculos, medidas perimetrales, etc) se vio
obligada a incorporar todos los medios de notificaciones posibles, incluyendo un mensaje de
WhatsApp, esta notificación busca el efecto instantáneo. Por ejemplo, que un padre deposite
el dinero por alimentos de sus hijos, que sepa que no puede acercarse a tal persona dentro de
tal perímetro, etc.
Así, el argumento de que no pudo probar la recepción del telegrama porque el Correo
los destruye después de transcurrido un año, no resulta sino uno de los riesgos que aceptó quien
eligió comunicar su decisión por ese medio (Cámara Nacional del Trabajo, Sala IV, “Mancilla,
Elba c. Edredon’s SRL s. Despido”, sentencia, 74537 del 28 de mayo de 1996).
Si bien es cierto que quien utiliza un medio de comunicación es responsable del riesgo
propio de dicho medio, tal principio no resulta aplicable cuando se utilizó un medio común para
este tipo de comunicaciones (telegrama) y la notificación no llegó a cumplir su cometido por
“domicilio cerrado”. En tal caso, el fracaso de la comunicación sólo es imputable al destinatario
en tanto el domicilio al cual se envió el despacho era el correcto (Cámara Nacional del Trabajo,
Sala III, “García, Raquel c. Weidgans, Jorge s. Despido”, sentencia 69842 del 16 de agosto de
1995).
El dependiente no puede alegar culpa del empleador por el fracaso de una comunicación
telegráfica que le dirigiera a éste si dicha circunstancia le fue comunicada al trabajador
remitente por Encotel y a pesar de ello no arbitró ningún otro medio a su disposición para lograr
el efectivo conocimiento del patrono de su decisión (SCBA, L 46169, sentencia del 16 de abril de
1991, “Colamarino, Miguel Ángel c. Benitento, Juan Domingo s. Indemnización por despido”, A
y S 1991-I, 531, DJBA 142, 122, Juba B 40642).
Los gastos que insuman las notificaciones integran la condena en costas y serán
soportadas por el vencido. Esto lo dispone expresamente el artículo 136 del CPCCN y art. 143
del CPCC dejando establecido, además, la salvedad de lo dispuesto en el artículo 77 en cuanto a
gastos superfluos o inútiles y si los gastos fuesen excesivos, el Juez podrá reducirlos
prudencialmente.
De cualquier manera, nos preocupa el hecho de que un acreedor pudiente que notifique,
a diestra y siniestra, por actas notariales haga desembolsar a la contraria ingentes sumas, incluso
con facturación (que, obviamente puede ser impugnada), que esté sobrefacturada. No hay que
olvidarse que el letrado elige el medio y la figura del escribano.
En fin, los gastos integran la condena en costas. Las soportará el vencido siguiendo el
principio de la derrota (arts. 68 y 69 del CPCCN.).
REITERACIÓN DE LAS DILIGENCIAS
Ya vimos, cómo el letrado puede reiterar la diligencia incluso por otra vía, sin necesidad
de petición en el expediente. En ello se había avanzado por creación pretoriana, tanto en la
Capital Federal (sobre todo los juzgados comerciales), como en el ámbito de la provincia de
Buenos Aires. No es, en consecuencia, una verdadera novedad.
“Notifíquese por cédula con entrega de las copias respectivas (art. 135, inc. 1 y 120 CPCC)
… En caso de resultar frustrada la diligencia precedentemente ordenada y acompañado que sea
el instrumento diligenciado con tal resultado, hágase saber al peticionante que podrá reiterar la
misma sin necesidad de petición previa, considerándose como denunciado el domicilio inserto en
el instrumento a librarse.
Por otra parte y en uso de las facultades que al suscrito le confiere el artículo 34, inciso
5, apartados a y e del CPCC, de ser necesario a fin de conocer el domicilio de la parte demandada,
líbrense oficios a: Policía Federal, Jefatura de la Policía Bonaerense, Registro Nacional de las
Personas, Cámara Nacional Electoral y Juzgado Federal con competencia Electoral en el distrito
de la Provincia de Buenos Aires (artículo 145 CPCC -sólo en la provincia, agregamos-) los que
podrán reiterarse ante su incontestación sin necesidad de petición previa. En todos los casos
transcríbase los artículos 396 y 397 del ritual.
Por último, para el supuesto de pretenderse diligenciar la cédula “supra” ordenada, bajo
responsabilidad de la parte actora acredítese el domicilio que se pretende hacer valer mediante
carta documento con aviso de retorno y/o constatación policial, y BAJO PENA DE NULIDAD en
caso de no cumplirse el resultado preanunciado…”.
El artículo 149 del CPCCN y CPCCBA prevé la sanción de nulidad para las notificaciones
que no se ajusten a los lineamientos señalados. El pedido de nulidad tramita por incidente. A
nuestro juicio, y esto es criterio mayoritario en la jurisprudencia, no se requiere redargución de
falsedad de la cédula de notificación, a pesar de ser la misma un instrumento público. Con el
incidente de nulidad alcanza.
La Ley 25.488 introdujo alguna modificación al texto del artículo 149, aunque no
substancial. Haremos una breve síntesis.
El artículo 149 del CPCCN, texto según ley 25.488, explicita: “Será nula la notificación
que se hiciere en contravención a lo dispuesto en los artículos anteriores siempre que la
irregularidad fuere grave e impidiere al interesado cumplir oportunamente los actos procesales
vinculados a la resolución que se notifica. Cuando del expediente resultare que la parte ha
tenido conocimiento de la resolución, la notificación surtirá sus efectos desde entonces.
El pedido de nulidad tramitará por incidente, aplicándose la norma de los artículos 172
y 173. El funcionario o empleado que hubiese practicado la notificación declarada nula, incurrirá
en falta grave cuando la irregularidad le sea imputable”.
Lo único que ha hecho la reforma fue reordenar o compactar párrafos (dos en lugar de
cuatro).
Por lo demás, ya dijimos que el incidente es la vía procesal para la nulidad de las
notificaciones. A pesar de que el escribano realice un acta notarial, lo que está efectuando es
una notificación, la que está sujeta a las irregularidades o vicios de actividad establecidos en el
código de procedimientos. A nuestro juicio, no es necesaria la redargución de falsedad, en este
supuesto. En cuanto a la responsabilidad de los escribanos se rige por las normas de fondo.
LA COMUNICACIÓN INTERJURISDICCIONAL
Las comunicaciones por oficio en materia interjurisdiccional han sido solucionadas con
la ley 22.172. La mayoría de las provincias ha suscrito o adherido a esta ley convenio. Se ha
prescindido de la forma arcaica del exhorto (Saluda. Exhorta y hace saber…) y se ha permitido el
trámite sin la intervención de un juez de rogatorias, en la mayoría de los supuestos. Los testigos
domiciliados dentro de un radio pueden ser notificados en forma directa (a no más de 70
kilómetros) por esta ley. Para inscribir embargos u otras medidas en los registros alcanza con un
testimonio suscrito por juez y secretario (en la provincia se requiere oficio firmado por letrado
por el tema del bono y jus previsional). Cuando la comunicación entre jueces sea imprescindible
se ha quitado al oficio de solemnidades. Lo más importante es la indicación en el oficio de que
el juez es competente y el nombre de las partes, amén de la indicación de los letrados, inscriptos
en la jurisdicción, que han de tramitar el oficio.