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Éxitos en Ordenamiento Pesquero en AL

Este caso describe los esfuerzos exitosos para lograr la certificación de sostenibilidad de la pesquería de langosta en México a través del Marine Stewardship Council. Las cooperativas pesqueras modificaron voluntariamente sus prácticas para proteger las hembras ovígeras y establecer cuotas individuales, lo que permitió la recuperación de las poblaciones. La pesquería obtuvo la certificación en 2012, aunque decidió no renovarla en 2016 debido a los altos costos. Aun así, las cooperativas continúan

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Éxitos en Ordenamiento Pesquero en AL

Este caso describe los esfuerzos exitosos para lograr la certificación de sostenibilidad de la pesquería de langosta en México a través del Marine Stewardship Council. Las cooperativas pesqueras modificaron voluntariamente sus prácticas para proteger las hembras ovígeras y establecer cuotas individuales, lo que permitió la recuperación de las poblaciones. La pesquería obtuvo la certificación en 2012, aunque decidió no renovarla en 2016 debido a los altos costos. Aun así, las cooperativas continúan

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Unidad

4
Curso de autoaprendizaje:

Ordenamiento pesquero
con enfoque ecosistémico
Casos de éxito en Latinoamérica
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

Índice

Introducción 03

Casos de éxito en Latinoamérica


CASO 1: Pesca sostenible y certificación de langosta (México) 04
CASO 2: Áreas de manejo de recursos bentónicos (Chile) 07
CASO 3: Acuerdo de uso sostenible y custodia de manglar (Ecuador) 11
CASO 4: Áreas marinas de pesca responsable (Costa Rica) 15
CASO 5: Zonas de Refugio Pesquero (México) 17
Caso 6: La pesca industrial de sardina, un camino a la sostenibilidad a través de
la acción colectiva en el Golfo de California (México) 20
CASO 7: Reservas marinas para restauración de hábitat (arrecifes rocosos,
coralinos y bosque de sargazo) (México) 22
CASO 8: Zonas de recuperación en el Sistema Arrecifal Mesoamericano 25
CASO 9: Zonas de Manejo Integral para el aprovechamiento y recuperación
de las poblaciones de moluscos bivalvos en la región de las
grandes islas (Sonora, México) 29
CASO 10: Caso de estudio langosta (Honduras) 32
CASO 11: Caso de estudio caracol (Honduras) 35
Conclusión general 39
Referencias 40

02
02
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

Introducción

La importancia de la pesca en América Latina y el Caribe ha sido ampliamente reconocida en términos


de ingresos, medios de vida, alimentos y la seguridad alimentaria para más de dos millones de personas.

Casos de éxito en Latinoamérica


Los ecosistemas diversos y la gran variedad de especies encontradas dentro de esta región determinan
la variedad de técnicas de pesca, artes de pesca y especies objetivo.
Estas características plantean desafíos a los sistemas de manejo de la región, que pueden carecer de
recursos técnicos y financieros para hacer frente a las numerosas problemáticas y desafíos. Los desafíos
aumentan aún más cuando la evaluación y el monitoreo de las pesquerías están mal realizados o son
escasos, lo que agrega incertidumbre para el manejo tanto de la especie objetivo como del ecosistema.
Los esfuerzos actuales para mejorar la viabilidad de la pesca sostenible en América Latina y el Caribe
incluye la adopción de innovadores enfoques de gestión que se centran en el manejo adaptativo y
ecosistémico, en lugar de especies individuales y que reconocen las preocupaciones de los interesados​​
locales en la toma de decisiones a través de estrategias como la colaboración con el gobierno en el co-
manejo de los recursos.
Durante los últimos 20 años, se ha estado trabajando en América Latina y el Caribe en el desarrollo de
proyectos para identificar los problemas, desafíos y amenazas que presentan las pesquerías en temas
bioecológicos y socioeconómicos. A la fecha FAO y Too Big To Ignore han documentado varios casos
de estudio, los cuales ilustran la importancia de una comprensión profunda de todos los sistemas
pesqueros desde perspectivas ecológicas, económicas, sociales y de gobernanza. Estos proyectos
destacan la importancia de contextualizar la comprensión de las problemáticas que afectan su viabilidad
y exploran oportunidades para mejorando sus condiciones.

En esta unidad se presentan 11 casos de estudio, los cuales permiten identificar problemáticas,
áreas de oportunidad y logros enfrentados por los pescadores y colaboradores para asegurar la
sostenibilidad de las pesquerías en América Latina y el Caribe.

Lo invitamos a leer el documento Capacidad de pesca y manejo pesquero en América Latina y el Caribe
y a visitar el sitio web Too big to Ignore

03
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Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

CASO 1: Pesca sostenible y certificación de langosta (México)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


Una de las pesquerías más importantes en el Sistema Arrecifal Mesoamericano es la de langosta del
Caribe (Panulirus argus), la cual se desarrolla desde mediados del siglo pasado en las costas de Yucatán
y Quintana Roo. Esta ha pasado por diferentes periodos y variaciones de captura; en el periodo de
1970-1980 la pesca se desarrollaba con gancho, por buceo libre (apnea) o con tanque o compresor,
ocasionando un descenso drástico en las poblaciones a finales de los años 80s (Sosa-Cordero 2011).
Posteriormente, seis cooperativas que pescan en las Reservas de la Biosfera de Sian Ka’an (RBSK) y
Banco Chinchorro (RBBC), modificaron voluntariamente sus formas de operación, por ejemplo,
mediante el uso de casitas cubanas en algunas zonas, estableciendo parcelas individuales dentro de
sus concesiones, cambiando el uso del gancho por jamo1 y lazo, liberando a las hembras ovígeras y
parchadas2, pescando únicamente por apnea, entre otras medidas. Estos cambios posibilitaron la
estabilización de la población en la zona central y sur del estado a mediados de los años 90s (Sosa-
Cordero y Ramírez en prensa).
Gracias a estas medidas voluntarias, a los resultados gratificantes que obtuvieron y al apoyo de diversas
organizaciones de la sociedad civil, en 2009 la pesquería de langosta de Sian Ka’an y Banco Chinchorro
entró en un proceso de consideración para ser evaluada y certificada por el máximo estándar de
sostenibilidad pesquera del mundo, denominado Marine Stewardship Council (MSC).
Lo invitamos a ver el video Voces del mar: historias de los mares mexicanos.
Las pesquerías son certificadas por MSC como sostenibles si cumplen con los
estándares basados en tres principios:
1. Stock saludable: El cual establece que la pesca debe realizarse de
manera que no dé pie a la sobreexplotación de la especie explotada.
2. Bajo impacto en el hábitat y ecosistema: El cual implica que la pesca
debe permitir que se mantenga la estructura, productividad, función
y diversidad del ecosistema del que depende la industria pesquera
(hábitat y especies dependientes y con las que esté relacionada
ecológicamente la especie explotada).
3. Manejo efectivo: La pesquería se maneja con un sistema eficaz, que
respeta las leyes y estándares locales, nacionales e internacionales, implementa los marcos
institucionales y operativos para que el uso del recurso sea responsable y sostenible, los actores
involucrados en la pesquería coordinan sus acciones y colaboran entre sí.
Y esto se verifica a través de:
• Auditoría: La pesquería certificada fue evaluada anualmente a través de auditorías realizadas
por una instancia técnico-científica independiente, con el objetivo de verificar que cumplía con
los estándares para cada principio.
• Plan de Acción: Durante cada auditoría, dicha instancia establece un plan de acción que deberá
cumplirse para el año siguiente.

1- Arte de pesca en forma de red de cuchara.


2- La hembra que carga el espermatóforo. 04
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Núcleo de Capacitación
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• Re-certificación: La certificación tiene una vigencia de cinco años, al cuarto año la pesquería
debe superar una auditoría exhaustiva conducente a la re-certificación por otros cinco años.
La pesquería de langosta fue la tercera pesquería en obtener esta certificación a nivel nacional y la
primera certificada en el Caribe (2012). Desde su certificación logró exitosamente dos auditorías (2013
y 2015). Sin embargo, en 2016, las cooperativas involucradas decidieron no continuar con el proceso de

Casos de éxito en Latinoamérica


evaluación del MSC por los altos costos de las auditorías. Los pescadores sienten que no han percibido
ningún tipo de beneficio económico por estar certificados durante los cuatro años que han participado
en el programa.
A pesar de esto, a principios de 2017 las seis cooperativas y otros actores involucrados en la pesquería
(gobierno, organizaciones de la sociedad civil y académicos) decidieron continuar implementando el
plan de trabajo para mantener la sostenibilidad de la pesquería a través de un proyecto de mejora
pesquera (FIP por sus siglas en inglés), asegurándose que se continuaría una actividad sostenible con
la metodología del MSC.
Sistema de gobernanza
Durante los últimos 10 años la búsqueda de un camino hacia la sostenibilidad de la langosta ha sido
un proceso abierto impulsado por diferentes actores (gestión de manejo ascendente “bottom-up”),
actualmente participan las cooperativas de pescadores antes mencionadas y su federación, diversas
instituciones académicas, organizaciones de la sociedad civil y entidades de gobierno a nivel Estatal
y Federal. Este proceso ha promovido la comunicación, coordinación y sinergia de estos actores para
lograr la sostenibilidad de la pesquería, de forma participativa y transparente. Este hecho sin duda es
beneficioso para el sector, sin embargo, requiere asumir una inversión de recursos para el seguimiento
al plan de acción anual, así como el compromiso por parte de todos para la implementación de este
y la ejecución de medidas acordadas en tiempo y forma, tanto para superar las auditorías, como para
garantizar la sostenibilidad del recurso.
Actores involucrados

Actores
Actividades Pescadores Gobierno Federal OSC Academia
Diseño X X
Implementación X X X X
Seguimiento X X X
Financiamiento X X X

Retos
En general, el desconocimiento de la metodología dificulta el progreso del proceso, especialmente en
el caso de entidades de gobierno, ya que, si bien las medidas de manejo son implementadas por los
pescadores, estas deben ser consolidadas por procesos técnicos, regulatorios y de vigilancia que les
corresponden a las instancias gubernamentales. Durante los últimos cinco años, la participación de
dichas instancias ha mejorado notablemente y esto ha favorecido la calificación de la pesquería en la
plataforma de Fisheryprogress.
La metodología de evaluación de la sostenibilidad de la pesquería ha demostrado ser muy útil, ya
que permite analizarla sistemáticamente. No obstante, esta metodología carece de los aspectos
socioeconómicos que atañen a la pesquería, aspectos que sin duda deben evaluarse también.
Asimismo, algunos criterios empleados para evaluar la pesquería requieren de una revisión para ser 05
05
Núcleo de Capacitación
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ajustados a la realidad de pesquerías artesanales y de países en desarrollo. En esta misma línea, una
revisión de los costos de evaluación y auditoría es absolutamente necesaria, ya que son muy altos
y en algunos casos inasumibles para pesquerías artesanales, esto sin tomar en cuenta los costos de
la investigación desarrollada y los asociados al seguimiento generalizado del plan de acción. En este
sentido, es preciso tener en cuenta la inversión que deberá hacerse para establecer mecanismos que

Casos de éxito en Latinoamérica


garanticen la sostenibilidad económica de la certificación a corto, medio y largo plazo, por ejemplo, el
establecimiento de nuevos canales de distribución, dar un valor agregado al producto, posicionar el
producto en mercados preferenciales, etc.
Conclusión del caso langosta:
La sostenibilidad en la pesquería de langosta es un proceso reciente y en constante evolución y
crecimiento. El caso de la langosta de Quintana Roo es sumamente ilustrativo, ya que es eminentemente
artesanal, sostenible y tiene lugar en un país en desarrollo, pero de alto potencial pesquero. Diversas
y valiosas lecciones se desprenden de esta experiencia, útiles para la futura certificación de otras
pesquerías. Es preciso que se evalúe los costos asociados a la implementación de la certificación,
especialmente para pesquerías artesanales en países en desarrollo, ya que son insostenibles en el
corto plazo.
Lo invitamos a ver el video Pesca sustentable de langosta en Quintana Roo.

06
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CASO 2: Áreas de manejo de recursos bentónicos (Chile)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


La sobre-explotación de los recursos bentónicos, especialmente aquellos con alto valor comercial
como Concholepas concholepas (loco) y Loxechinus albus (erizo), llevaron a las pesquerías de Chile
a un estado de colapso a inicios de la década de los 90. Con el fin de asegurar el manejo sostenible
de estas pesquerías, a partir de 1994 se crea el régimen de administración de Áreas de Manejo de
Recursos Bentónicos (AMERB).
Las AMERB conforman un esquema especial de asignación de Derechos de Uso Territorial (DUT),
fueron asignadas exclusivamente a comunidades artesanales organizadas mediante derechos de uso
no transferibles (Castilla 1994; FAO 2015). Las AMERB pueden ser equiparadas a un caso especial de
Unidades Funcionales de Manejo Ecosistémico (FAO 2015).
Las AMERB se definen como “una medida de administración pesquera (Régimen de Acceso),
mediante la cual, se asignan derechos exclusivos de uso y explotación de los recursos bentónicos,
de sectores geográficos ubicados en la franja costera de las 5 millas reservadas a la pesca artesanal o
en aguas terrestres e interiores, a organizaciones de pescadores artesanales legalmente constituidas”
(Subsecretaría de pesca), o entendidas también como aquellas áreas en que existe un “acceso exclusivo
a un área de fondo litoral, en la cual, pueden ejecutarse acciones que favorezcan la recuperación y
mantenimiento de poblaciones explotadas, de manera programada en el tiempo y con criterios
específicos, a través de un Plan de Manejo, que promueva la conservación del recurso e ingreso
adicional complementario”. (Castillo 2011). Las organizaciones a cargo de estas áreas realizaran una
explotación controlada del área asignada, cumpliendo con estrictas condiciones impuestas por la
autoridad pesquera, y debiendo renovar su concesión en el plazo de cuatro años (Agüero 2007).
El régimen AMERB otorga derechos de uso exclusivo sobre determinado territorio marítimo costero
a organizaciones de pescadores artesanales, excluyendo a cualquier persona u otra organización del
derecho de extraer o usar recursos en ese espacio (FAO 2015; Ruiz et al. 2019).

Loxechinus albus (erizo)


Concholepas concholepas (loco)

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Núcleo de Capacitación
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Además, de la moratoria de entrada de pescadores a pesquerías bentónicas (1995), se establecieron


cuotas de captura, clausuras espaciales y temporales. El derecho de uso y extracción de los recursos
bentónicos quedó limitado exclusivamente a pescadores artesanales, excluyendo del sistema a
pescadores industriales que se concentran en la extracción de peces demersales y pelágicos (Ruiz et
al. 2019).

Casos de éxito en Latinoamérica


Sistema de gobernanza:
El sistema de evaluación del desempeño de las AMERB cuenta con una importante participación de la
comunidad pesquera. En cada AMERB se realizan evaluaciones de stock y con base a éstas se determinan
cuotas de extracción decretadas por la autoridad, en conjunto con otras medidas operacionales de
manejo. Por tales razones, el sistema de co-manejo implementado en Chile puede ser definido como
co-manejo cooperativo, donde la responsabilidad en el diseño e implementación de los planes de
manejo en cada AMERB, así como los sistemas de evaluación del recurso y de monitoreo, control y
vigilancia (MCV) de las medidas de manejo, son compartidas entre la autoridad gubernamental y las
comunidades pesqueras (Defeo, Castilla, y Castrejón 2009; FAO 2015).
Con 1465 AMERB vigentes para el 2014, correspondiente a 124,000 ha asignadas aproximadamente
y 31,000 pescadores artesanales participantes en todo Chile, el régimen de administración ha sido
reconocido como uno de los más grandes experimentos de co-manejo a escala global (Romero et al.
2016).
Actores involucrados:
Las asociaciones de pescadores han podido cumplir con los requisitos
de las políticas3 y los pescadores siguen las regulaciones de las AMERB
en la medida en que comienzan a pagar una tarifa anual al gobierno
por el derecho a mantener el área de gestión. Esta tarifa se fija por
hectárea de fondo marino y no está relacionada con la captura o los
ingresos (Townsend, Shotton, y Uchida 2008).
Las asociaciones de pescadores pagan a consultores externos para que
realicen las evaluaciones de seguimiento anuales de las poblaciones
en el área de gestión, según lo exige la ley. Así, los pescadores han
tomado el control de sus decisiones de captura con respecto a: (a)
La cantidad de TAC4 a recolectar y el momento de esta captura, (b)
el precio que los pescadores aceptarán por su captura, (c) el número
de compradores a quienes venden los pescadores y (d), cómo se
distribuyen los ingresos entre los miembros asociados. Los pescadores
han respondido al desafío de estas nuevas decisiones de captura que
implica lidiar con nuevas responsabilidades asociadas con el manejo
y la comercialización (Townsend et al. 2008). El asesoramiento de Figura 1. Etapas para la concesión
expertos científicos y técnicos en el tema, se convertirán en el nexo y monitoreo de las AMERB,
obligado entre los usuarios de los recursos y el ecosistema. institucionalizadas en la ley
chilena
Logros:
La implementación de las AMERB junto con otras medidas operacionales de manejo, trajeron beneficios
como (FAO 2015):

3- Revisar: [Link]
4- Totales admisibles de capturas (cuotas de captura) 08
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• La CPUE del loco aumentó en el tiempo durante la fase de AMERB (1994-2012) con respecto a
la fase de acceso abierto (1982-1992), así como en comparación con zonas de acceso abierto
existentes
• El esfuerzo pesquero disminuyó en las AMERB
• Las tallas individuales extraídas por los pescadores se mantuvieron estables en el tiempo, no

Casos de éxito en Latinoamérica


solo en el caso del loco sino también en otros recursos extraídos por la comunidad pesquera (el
erizo Loxechinus albus y diversas especies de lapas Fissurella spp.)
• El precio unitario pagado por el producto se incrementó significativamente en las AMERB con
respecto a aquellos logrados por los pescadores en áreas de acceso abierto. Así, los retornos
económicos por unidad de esfuerzo aumentaron sensiblemente durante este nuevo régimen
normativo
• La riqueza de especies, biomasa y densidad de macroinvertebrados y peces fue mayor en
AMERB
• Han proporcionado elementos básicos para aumentar la acción colectiva y generar nuevas
ideas de negocios y colaboración.
• Los TAC de recursos se otorgan a la asociación y no individualmente. Esto promueve los
incentivos correctos para la cooperación en lugar de la confrontación entre pescadores.
Retos:
Conceder derechos de usuario no es suficiente y se necesita una política sólida para detener la pesca
ilegal y el robo de otros pescadores. Retos identificados (Castillo 2011; Marín y Berkes 2010):
• Conflictos inter e intra sectoriales, en muchos casos se generarán una superposición de intereses
sobre las áreas, como también la superposición de diferentes actividades que confluyan sobre
el mismo sector. El conflicto más importante se genera dentro del mismo sector pesquero, ya
que en la medida que otros pescadores, no asociados a un área de manejo, vean reducidas
sus áreas de pesca abiertas, se prevé que aquellos que no cuenten con áreas de manejo, las
percibirán como una amenaza
• La poca diversidad de las especies principales objetivo, siendo en la mayoría de los casos; el
loco (un 80% de las áreas la tienen como especie objetivo), la lapa (60%) y el erizo rojo (30%)
• Un área de manejo muy pequeña puede llevar a que, en ciertos casos, y aun utilizando el
régimen de las AMERB, se genere una sobre-explotación de los recursos bentónicos principales
• Número de socios con los que cuenta cada organización, ya que en la medida de que haya
más socios, el beneficio neto para cada uno disminuye. En este contexto, una gran área no
siempre está asociada a una gran productividad, lo que se traduce en baja cuota y alto costo
de mantenimiento. El tamaño de las AMERB condicionará las utilidades que per cápita reciba la
organización u organizaciones de pescadores5
• Resultados económicos insatisfactorios de las capturas manejadas y quejas de los usuarios con
respecto al manejo de arriba hacia abajo. Siempre hay desafíos en las relaciones de las partes
interesadas y el gobierno, el co-manejo es un proceso y no un punto final
• El nivel de burocracia y de especificidad técnica que ha alcanzado el trámite de una AMERB.
• Falta de apoyo económico por parte del estado. Debido a los costos que implica el asesoramiento
técnico. Si bien el Estado ha tratado de solventar en gran medida este problema entregando
recursos directamente a las organizaciones de pescadores para el pago de estas asesorías, los
esfuerzos aún no han bastado
Es importante que el establecimiento de la dimensión del área de manejo, considere factores como:
densidad de la especie principal, superficie apta para la explotación, número de socios con los que

5- La patente anual que deben pagar las organizaciones de pescadores se calcula en relación a cada hectárea
poseída. 09
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Núcleo de Capacitación
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cuenta la organización, etc., debiéndose siempre buscar, que los beneficios anuales per cápita, recibidos
por la organización, en explotación de la AMERB, sean socialmente y económicamente aceptables
(Castillo 2011).
Conclusión del caso AMERB:

Casos de éxito en Latinoamérica


La implementación de las AMERB ha demostrado el logro de objetivos ecológicos, económicos y
sociales, siguiendo criterios y etapas definidas en el enfoque ecosistémico pesquero (FAO 2015).
Esta modalidad de ordenación pesquera permite transformar los recursos en bienes comunitarios, por
lo cual gran parte de la responsabilidad en la conservación y sostenibilidad de los mismos es traspasada
a las organizaciones de pescadores, quienes de esta manera ellos serán los encargados de adoptar las
consecuencias si la estrategia de explotación es equivocada. El resultado es que las organizaciones han
tenido que responder a mayores exigencias en el proceso productivo, lo cual ha derivado en una mayor
capacitación y preparación de los pescadores y un mayor nivel de participación y compromiso de los
miembros de las organizaciones (Agüero 2007).
Aún en el caso de sistemas exitosos como las AMERB, es necesario desarrollar planes específicos de
manejo de acuerdo con el recurso analizado, en las etapas de concepción y desarrollo del enfoque
ecosistémico pesquero. En este contexto, es imprescindible establecer una correspondencia entre las
escalas propias de la historia de vida de los recursos, del proceso pesquero, de los planes de manejo y
de los modos de gobernanza (FAO 2015).
Los líderes de asociaciones pesqueras han comenzado a ver a los AMERB como algo más que una tenencia
marina. Ahora los ven como una forma de organización que facilitaría las actividades comerciales
relacionadas con la pesca y no pesqueras, como el turismo y los restaurantes de mariscos (Townsend
et al. 2008). Este sistema desarrollado en Chile para pesquerías en pequeña escala es un ejemplo
exitoso que muestra que la colaboración entre el gobierno y los usuarios es una estrategia esencial
y necesaria en todas las etapas de concepción de planes de ordenamiento en estos sistemas socio-
ecológicos complejos. En particular, el rol asignado a las comunidades pesqueras en la implementación
de las estrategias de manejo ha facilitado el logro de objetivos comunes para las comunidades y el
gobierno, y al mismo tiempo ha permitido más libertad a los pescadores para ajustar su forma de vida.
La adopción de un marco flexible permite generar una mayor capacidad de adaptación del sistema de
manejo y gobernanza a las tradiciones, usos o necesidades locales, permitiendo un sistema dinámico
de aprendizaje sobre la marcha (FAO 2015).
Recursos bentónicos de Chile:

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CASO 3: Acuerdo de uso sostenible y custodia de manglar (Ecuador)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


Hasta finales de la década de 1970 los manglares fueron considerados áreas improductivas que no
representaban beneficio alguno para el país. En la década de 1980 se empezó a entender que el mangle
genera importantes beneficios para la sociedad y consecuentemente se desarrollaron mecanismos
para su conservación y protección.
En 1990 se modificó la Ley Forestal y de Conservación de Áreas Naturales y Vida Silvestre para incorporar
la disposición de que los manglares aún aquellos existentes en propiedades particulares, se consideran
bienes del Estado y están fuera del comercio, no son susceptibles de posesión o cualquier otro medio
de apropiación y solamente podrán ser explotados mediante concesión otorgada, de conformidad con
esta Ley y su Reglamento.
Lo invitamos a ver el video Proyecto Costas y Bosques Sostenibles de USAID: Conservando manglares,
mejorando la calidad de vida.
Con miras a apoyar que los usuarios tradicionales tengan garantías para utilizar las áreas de manglar
se expidió en 1999 el Decreto Ejecutivo 11022 que estableció la posibilidad de que las comunidades
ancestrales puedan solicitar y se les conceda el uso sostenible del manglar, para lo cual la autoridad
ambiental emite un Acuerdo Ministerial llamado Acuerdo de uso sostenible y custodia de manglar.
En el 2000 se emitió el instructivo para el otorgamiento de estos acuerdos, en el cual se establecen
los requisitos entre los que se incluyen un plan de manejo y un convenio de asistencia técnica (Coello,
Vinueza, y Alemán 2008). Así, los usuarios tradicionales del manglar puedan solicitar el uso exclusivo
de estas áreas bajo el compromiso de cuidarlas y usarlas sosteniblemente.
Lo invitamos a leer la “Guía de derechos y deberes de las organizaciones custodias del manglar”.
Sistema de gobernanza
En el marco conceptual de manejo del manglar, se debe aprovechar sosteniblemente sus recursos
pesqueros y paisajísticos, sobre la base de una comercialización justa de sus productos pesqueros
y desarrollo turístico, fundamentado en la gobernanza comunitaria de los usuarios del manglar,
incidiendo en la mejora de los servicios básicos locales de sus comunidades (AUMCM 2010). Los
Acuerdos de uso sostenible y custodia de manglar son instrumentos que permiten una gestión
comunitaria de áreas costeras. Estos acuerdos son contratos entre el Estado y un grupo de usuarios
organizados para que éstos aprovechen y custodien áreas de manglar reconocidas como bien público.
Los acuerdos tienen como objetivos fomentar la participación de las comunidades y los usuarios de
los recursos del manglar, ser equitativo en la distribución de los recursos naturales, otorgar seguridad
jurídica a favor de los usuarios tradicionales sobre las áreas de manglares que utilizan y de conservar
el manglar tomando como base la participación de los usuarios y el uso tradicional de los mismos (FFL
2011). El sistema Acuerdos de Uso Sostenible y Custodia de Manglar representa el único caso en la
costa ecuatoriana de un modelo de gobernanza comunitaria en que el Estado concede la gestión y
conservación del área de manglar a comunas, comunidades y usuarios tradicionales (FFL 2011).
Los acuerdos otorgan la exclusividad de uso del manglar por un periodo de 10 años. El beneficiario
(custodio) no paga al Estado por el uso exclusivo de este bien público, pero en retorno asume la
obligación de cuidar el manglar. En los acuerdos se estipulan obligaciones adicionales como que las
actividades que se realicen se cumplirán a lo indicado en el plan de manejo aprobado e informar 11
11
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

semestralmente de los avances a la institución encargada (SGAC6) (Coello et al. 2008).


Se han concesionado 28,606,08 ha de manglar (AUMCM 2010). Que ha permitido conservar el
ecosistema manglar, mantener y mejorar las pesquerías de cangrejo rojo en estas zonas. (AUMCM
2010). El gobierno de Ecuador ha decidido crear nuevas categorías de manejo en función de su tipo de
gobernanza. Todas las categorías de manejo existentes en el Ecuador y que forman parte del Patrimonio

Casos de éxito en Latinoamérica


de Áreas Naturales del Ecuador tienen un solo modelo de gobernanza y es por parte del gobierno.
Para incluir los nuevos tipos de gobernanza, la nueva Constitución del Ecuador estipula la creación de
nuevos subsistemas de áreas protegidas: Subsistema de Áreas manejadas por Gobiernos Seccionales,
Subsistema de Áreas Privadas y Subsistema de Áreas Comunitarias e Indígenas (FFL 2011).
Actores involucrados
A lo largo de la primera década de manejo comunitario del manglar, la asistencia técnica fue realizada
de manera continua, interdisciplinaria y multisectorial por organizaciones no gubernamentales locales.
Se ha contado con limitado respaldo de las instituciones públicas y empresas privadas. Desde el año
2009 viene colaborando la Dirección Coordinadora de Medio Ambiente y Agua del Gobierno Provincial
del Guayas (GPG), habiendo aportado con asistencia técnica en la elaboración y edición de Planes de
Manejo, con el Levantamiento de la Línea Base Biótica, análisis del Marco Legal, Programa de Control
y Vigilancia, y coordinación de los talleres de mapeo pesquero y socialización del Plan de Manejo
(AUMCM 2010).
Dentro del Plan de manejo y su reglamento interno, los beneficiarios deben certificar un convenio de
asistencia técnica con una Universidad, ONG, Colegio Profesional o Institución pública. Es obligación
del beneficiario el rendir cuentas semestralmente a la Autoridad ambiental de su desempeño en el
manejo del área (FFL 2011).
El Programa de Pequeñas Donaciones de las Naciones Unidas (PPD) ha sido un aliado clave en el proceso
de fortalecimiento de concesiones y ha financiado varios proyectos en diferentes áreas de custodia. A
partir de su experiencia como donante manifestó que este modelo es innovador porque plantea que
el usuario asuma corresponsabilidad del control y vigilancia del manglar y de sus recursos. También
considera que es indispensable establecer alianzas estratégicas que ayuden a los concesionarios en
el manejo de sus áreas, pues la mayoría son organizaciones nuevas que necesitan de un proceso de
fortalecimiento hasta alcanzar su madurez organizacional y de manejo del área. Además, considera
que puede ser riesgoso dar una responsabilidad tan grande (como el control y vigilancia) a grupos que
posiblemente no tengan la suficiente capacidad económica y de manejo (Coello et al. 2008).
Logros
Varias concesiones han sido exitosas en el manejo de los recursos. Un caso emblemático es el de la
concesión entregada el año 2000 a la Asociación de Cangrejeros Seis de Julio; los asociados establecieron
diferentes normas en su plan de manejo, incluyendo vedas, tallas mínimas de captura, y mecanismos
de vigilancia y control, que han resultado favorables no solo para la conservación y uso sostenible del
manglar, sino para el mejoramiento de las condiciones de vida de los usuarios locales.
En la escala nacional, hay evidencia de una recuperación de la superficie de manglar a partir del año
2000 (Moreno-Sánchez et al. 2015). En referencia a tala de manglar, los concesionarios están claros
que al momento de existir esta infracción deben hacer la denuncia respectiva. (Coello et al. 2008).
Hay concesionarios que han gestionado y ejecutado proyectos para el manejo de sus áreas. Algunos
han pedido apoyo a las federaciones u otra organización, y en algunos casos ya han sido aprobados por

6- Subsecretaría de Gestión Ambiental Costera 12


12
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las autoridades locales (Coello et al. 2008).


Se han reportado incrementos en los ingresos y han logrado mejorar sus condiciones de vida por efecto
de la concesión, se han desarrollado nuevas oportunidades de mercado, como la venta de pulpa de
cangrejo (Coello et al. 2008).

Casos de éxito en Latinoamérica


Los concesionarios han recibido asesoría técnica en diferentes ámbitos: fortalecimiento organizacional,
manejo del recurso, objeto de aprovechamiento, reforestación, administración, manejo contable y
aspectos legales. Los concesionarios que tuvieron asesoramiento manifestaron que gracias al trabajo
de estas instituciones lograron gestionar proyectos para el manejo del área (Coello et al. 2008). A
continuación, se enlistan los principales aprendizajes comunes identificados:
1. La entrega de las áreas en custodia contribuyó significativamente a detener la tala del manglar.
2. Los concesionarios han obtenido mayor conocimiento sobre la importancia del manglar.
3. Las áreas en custodia han servido para dar sentido de propiedad a las comunidades que usan
los recursos del manglar. Los custodios aprovecharon la oportunidad de poder obtener un
acuerdo de uso y custodia de manglar como medio para consolidar y proteger su territorio.
Retos
La evaluación de las concesiones llevada a cabo por el Ministerio del Ambiente en 2008, evidencia
también varios problemas en el manejo, seguimiento y vigilancia, así como la destrucción continua
del manglar en algunos lugares y la dificultad para lograr un uso sostenible de los recursos (Moreno-
Sánchez et al. 2015).
• Algunos concesionarios involucrados en los acuerdos tienen pleno conocimiento del contenido
de los acuerdos, aunque para algunos son desconocidos y solo tienen claro la responsabilidad
sobre la custodia.
• A pesar de estar estipulado en el acuerdo, desconocen la obligación de presentar informes
semestrales a la autoridad competente. Los Acuerdos mayormente son conocidos solo por los
dirigentes, existiendo desconocimiento en las bases de las organizaciones.
• Los planes de manejo no han sido ejecutados plenamente por falta de equipo humano, apoyo
financiero y otros inconvenientes. Los planes no están en un lenguaje comprensible.
• No cuentan con asesoría técnica para el seguimiento y actualización de los planes de manejo,
ni recursos económicos para hacerlo; y la falta de apoyo de las autoridades para cumplir con el
plan actual genera desmotivación de las Asociaciones.
• Para algunos grupos pesqueros, no se ha comprendido plenamente las implicaciones y
responsabilidades asociadas a la custodia de manglar, ni las formalidades requeridas.
• Se ha registrado que los concesionarios han tenido que afrontar agresiones por custodiar su área
concesionada. Los concesionarios manifiestan haber tenido conflictos con otras organizaciones
y pescadores.
A continuación se listan los factores que generan conflictos (Coello et al. 2008):
• Invasiones por parte de cangrejeros y concheros de otras localidades y agresiones de
camaroneros que no permiten el ingreso a sus áreas de pesca.
• Robo de motores e implementos de pesca.
• No se respetan tallas de captura y vedas.
• Contaminación del agua.
• Uso de artes y actividades de pesca nocivas7
7- Pesca de golpeo (consiste en que los pescadores golpean sus canoas haciendo que los peces salgan asustados
y así facilitar la captura), esto es perjudicial porque los peces se ahuyentan y no regresan y la pesca con
dinamita. 13
13
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en Políticas Públicas Unidad 4

• El control, vigilancia y la regulación de las pesquerías han sido las tareas más difíciles para los
concesionarios y todavía no se han logrado consolidar en todas las concesiones.
• Las comunidades vecinas, generalmente, no respetan las concesiones e ingresan para extraer
recursos. Los concesionarios no han podido tomar pleno control del territorio en custodia e
impedir las invasiones.

Casos de éxito en Latinoamérica


Los concesionarios, al enfrentarse a las situaciones anteriores recurren a canales no adecuados para
realizar dichas denuncias, por lo cual se ven decepcionados al ver que no se les da seguimiento o
solución a las problemáticas presentes en sus concesiones (Coello et al. 2008).
Conclusión de caso Acuerdos de Uso Sostenible y Custodia de Manglar
Algo que pone en alerta a esta estrategia, es que no existen sistemas para recaudación de fondos y
capitalización que permitan beneficiar a los socios. No obstante, se debe fortalecer las capacidades de
todos los concesionarios para que estén conscientes que estar organizados les ayuda a trabajar por el
bienestar de la comunidad, defender el manglar y sus recursos, y así conseguir proyectos productivos.
Las fundaciones han jugado un rol muy importante en fortalecer las capacidades de organización, en
el manejo y gestión de recursos para implementar proyectos de reforestación y de control y vigilancia
(Coello et al. 2008).
Los concesionarios tienen clara la importancia del manglar y valoran sus recursos, ven al manglar como
una empresa que genera seguridad alimentaria y trabajo. El rol de los asesores técnicos ha sido muy
importante para el fortalecimiento de las organizaciones y el buen manejo del área (Coello et al. 2008).
El modelo de concesión es muy bueno siempre y cuando se cuente con financiamiento que ayude a
cumplir las acciones estipuladas en el plan de manejo. A raíz del otorgamiento de las concesiones se han
beneficiado social y económicamente varios concesionarios quienes lograron mejorar sus condiciones
de vida. Todos los actores involucrados coinciden en que el respaldo de las instituciones encargadas
del seguimiento de las concesiones (SGAC8) ha sido deficiente. Sin embargo, hay que contextualizar
esta perspectiva, al parecer varios concesionarios esperaban que las concesiones generaran proyectos;
tampoco estuvo claro que asumían responsabilidad por custodiar el área.
Actores involucrados coinciden en que los acuerdos de uso sostenible y custodia de manglar son
una herramienta positiva para la conservación de los manglares y han servido como un instrumento
jurídico que garantiza a los usuarios ancestrales del manglar el acceso exclusivo a estas áreas. En varias
concesiones se han generado beneficios sociales, económicos y se ha logrado mejorar las condiciones
de vida. No obstante, en otras concesiones no se generaron los mismos beneficios. Esto no implica
que la herramienta en estas áreas sea deficiente, sino que el proceso de aplicación no tuvo la misma
atención y respaldo (Coello et al. 2008).

8- Subsecretaría de Gestión Ambiental Costera 14


14
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CASO 4: Áreas marinas de pesca responsable (Costa Rica)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


Entre las diversas medidas regulatorias administradas en Costa Rica por el Instituto Costarricense
de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA9), existe una herramienta que permite el desarrollo de la pesca
responsable con la participación de los pescadores. Desde el 2009, el gobierno de Costa Rica publicó
un decreto para el establecimiento de Áreas Marinas para la Pesca Responsable (AMPR).
Estas son áreas con características biológicas, pesqueras o socioculturales importantes, las cuales
estarán delimitadas por coordenadas geográficas y otros mecanismos que permitan identificar sus
límites y en las que se regula la actividad pesquera de modo particular para asegurar el aprovechamiento
de los recursos pesqueros a largo plazo, su manejo y conservación (Cognuck-González et al. 2017).
Lo invitamos a ver el video Áreas marinas para la pesca responsable.
El objetivo principal de las AMPR es el aprovechamiento del recurso pesquero, de manera responsable.
Se crean con el objetivo de conservar los ecosistemas y el hábitat para la protección de las especies y el
aporte a poblaciones humanas, promover la educación, investigación y el ecoturismo.
Las áreas marinas de manejo se crean si existe un interés evidente por el aprovechamiento de los
recursos marinos.
Sistema de gobernanza
Estas áreas son manejadas en colaboración
de INCOPESCA con el apoyo de comunidades
costeras y/o de otras instituciones.
Actualmente en Costa Rica existen 11 AMPR,
que representan más de 1,500 km2 de zona
marina. Las cuales han sido establecidas
a través de propuestas comunitarias
y colaboraciones entre comunidades
pesqueras y agencias del gobierno
(ascendente Bottom-up).
Las AMPR promueven un ordenamiento
pesquero participativo ya que se rigen
por planes de ordenamiento pesquero,
elaborados de manera amplia e inclusiva con
los diferentes actores y las autoridades.

Mapa con la ubicación de las áreas marinas de pesca


responsable10.

9- Instituto encargado de administrar los recursos pesqueros en Costa Rica


10- [Link] 15
15
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Actores involucrados

Actores
Actividades Pescadores Gobierno Federal OSC Academia
Diseño X ? ?

Casos de éxito en Latinoamérica


Implementación X X ? ?
Seguimiento X X ? ?
Financiamiento ? ? ? ?

Retos
Los retos principales de las AMPR es la falta de una línea base de indicadores pesqueros, sociales y
económicos, así como la falta de capacitaciones y la diversificación de actividades laborales (Cognuck-
González et al. 2017).

16
16
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CASO 5: Zonas de Refugio Pesquero (México)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


Entre las diversas medidas regulatorias administradas en México por la Comisión Nacional de Pesca y
Acuacultura (CONAPESCA11), solo existe una herramienta que cuenta con un enfoque ecosistémico, las
Zonas de Refugio Pesquero (ZRP).
Las ZRP son reconocidas como un instrumento de manejo pesquero, que se define como “las áreas
delimitadas en las aguas de jurisdicción federal, con la finalidad primordial de conservar y contribuir,
natural o artificialmente, al desarrollo de los recursos pesqueros con motivo de su reproducción,
crecimiento o reclutamiento, así como preservar y proteger el ambiente que los rodea”.
Lo invitamos a leer el Folleto de las Zonas de Refugio Pesquero.
Modalidades de las Zonas de Refugio Pesquero:
• Total Permanente: No se podrá llevar a cabo ninguna actividad de pesca comercial, didáctica,
de fomento, deportivo-recreativa o de consumo doméstico sobre ninguna especie de flora y
fauna acuática.
• Total temporal: No se podrá realizar ninguna actividad de pesca comercial, didáctica, de
fomento o de consumo doméstico sobre ninguna especie de flora o fauna acuática durante un
periodo definido. La pesca deportivo-recreativa sólo se permitirá en la modalidad de “captura
y libera”, previa opinión positiva emitida por el Instituto Nacional de Pesca.
• Parcial permanente: Sólo se puede llevar a cabo actividades de pesca comercial, deportivo-
recreativa o de consumo doméstico sobre una o varias especies de flora y fauna acuática, a
partir del establecimiento de la misma y únicamente mediante el uso de artes o métodos de
pesca específicos de carácter altamente selectivo.
• Parcial temporal: Sólo podrá llevarse a cabo actividades de pesca comercial, deportiva-recreativa
o de consumo doméstico sobre una o varias especies de flora y fauna acuática, durante un
periodo definido y únicamente mediante el uso de artes o métodos de pesca específicos de
carácter altamente selectivo.
Los objetivos de las ZRP decretadas varían, pueden incluir la protección de sitios de reproducción
de peces comerciales (Bahía de la Ascensión, Quintana Roo), protección ecosistémica para especies
comerciales en arrecifes coralinos (Akumal, Bahía del Espíritu Santo y Banco Chinchorro, Quintana
Roo), protección de arrecifes rocosos (Corredor Marino de San Cosme a Punta Coyote, Baja California
Sur, Isla San Pedro Nolasco, Sonora y Puerto Libertad, Sonora), bosques de kelp (Isla Natividad, Baja
California Sur), y rutas críticas de migración (Canal Nizuc, Quintana Roo).
Adicionalmente, se han decretado ZRP enfocadas a la protección de recursos bénticos incluyendo el
ostión (Teacapán, Sinaloa), almejas, callo y caracoles (Bahía Jitzamuri-Agiabampo y Altata-Ensenada
del Pabellón, Sinaloa).
Lo invitamos a ver el video Zonas de Refugio Pesquero en Sonora.
Desde el 2012, 45 ZRP han sido decretadas, protegiendo 20,120 km2 del territorio marino nacional.
La Norma Oficial Mexicana (NOM-049-SAG/PESC-2014) determina los lineamientos para su
establecimiento (DOF 2014).

11- Comisión encargada de administrar los recursos pesqueros en México 17


17
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De acuerdo con esta Norma se cuenta con cuatro categorías para establecer ZRP, considerando los
objetivos de manejo y el grado de necesidad de reducir la mortalidad por pesca en cada caso.
Sistema de gobernanza
De las ZRP existentes, la mayoría (44) han sido decretadas a través de propuestas comunitarias y

Casos de éxito en Latinoamérica


colaboraciones entre comunidades pesqueras, OSC y las agencias del gobierno (Ascendente Bottom-
up).
Actores involucrados

Actores
Actividades Pescadores Gobierno Federal OSC Academia
Diseño X X X
Implementación X X X X
Seguimiento X X X X

Retos
Los retos principales de las AMPR es la falta de una línea base de indicadores pesqueros, sociales y
económicos, así como la falta de capacitaciones y la diversificación de actividades laborales (Cognuck-
González et al. 2017).
Los retos principales de las ZRP están relacionados a la falta de inspección y vigilancia (Ayer et al.
2018) y a la sostenibilidad financiera (de mantener y operar las zonas en el futuro). Críticos de las
ZRP han citado algunos casos donde una combinación de herramientas espaciales de manejo, bajo el
cargo de diferentes agencias del gobierno como las áreas naturales protegidas (Comisión Nacional de
Áreas Naturales Protegidas) y las ZRP (Comisión de pesca), pueden generar confusión en la comunidad
pesquera. Sin embargo, la mayoría de las ZRP cuentan con una buena aceptación social (Ayer et al.
2018, Fulton et al. 2018, Karr et al. 2017), y con resultados biológicos preliminares positivos tomando
en cuenta el poco tiempo desde su establecimiento (COBI 2018, Niparajá 2017). Las ZRP son una de las
herramientas de manejo que ayudan y fomentan la sostenibilidad, aunque los refugios se enfocan en
especies con valor comercial, la recuperación de comunidades marinas genera beneficios para quienes
directa o indirectamente dependen del mar12 (CONAPESCA 2018).
Las ZRP exitosas crean condiciones en las que las poblaciones de especies previamente capturadas
pueden recuperarse y se pueda restaurar el equilibrio trófico en el ecosistema. Con la finalidad de
la recuperación de la pesca tanto dentro como fuera de la zona cerrada, con la expectativa de que
la recuperación de la biomasa pesquera dentro de la reserva cause efectos colaterales a las zonas
de pesca adyacentes, tanto en la distribución de organismos adultos y la exportación de larvas. Esta
conectividad puede ayudar a compensar algunos de los costos de oportunidad para los pescadores que
cedieron las zonas de pesca como ZRP.

12- [Link]
sustentabilidad. 2018 18
18
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Ubicación de las Zonas de Refugio Pesquero (ZRP) en México (datos actualizados 2018).

Casos de éxito en Latinoamérica

19
19
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Caso 6: La pesca industrial de sardina, un camino a la sostenibilidad a


través de la acción colectiva en el Golfo de California (México)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


La pesquería de pelágicos menores es
una actividad socioeconómica de gran
importancia en México, esta se desarrolla
en el noroeste incluyendo la costa de Baja
California y el Golfo de California. La industria
pesquera ocupa el primer lugar en volumen
(727,816 t), aportando hasta el 40% del
total anual de capturas y el quinto en valor Sardinops sagax
económico ($ 627,153 millones de pesos).
En julio de 2011, después de un proceso de cinco años impulsado por la industria pesquera (bottom-
up), el Marine Stewardship Council certificó como sostenible y bien administrada a la flota de 36
embarcaciones de la pesquería de pelágicos menores de Sonora. Convirtiéndose en la primera
pesquería industrial certificada en México. Durante el proceso (2006-2011) para la certificación, se
generaron dos grupos, el primero formado por la industria que buscaba la certificación como un aval
de las prácticas que estaban realizando, y el segundo grupo (conformado por grupos de conservación)
estaba inconforme de que la pesquería se certificara, ya que la actividad no es bien vista por pescadores
artesanales y organizaciones de conservación.
Lo invitamos a ver el video Empresa mexicana obtiene importante certificación de pesca sustentable.
Durante el transcurso de esos cinco años se llegó a un conceso de colaboración entre los dos grupos, con
la finalidad de documentar de la mejor manera las actividades de la pesquería y que todos estuvieran
satisfechos del actuar de la flota pesquera.
Esta pesquería es multiespecífica que en el momento de la certificación se abocaba principalmente a
sardina Monterey (Sardinops sagax). La mayor parte de la captura de esta pesquería es utilizada para
la elaboración de harina y aceite de pescado, el resto es destinado al consumo humano directo en
distintas presentaciones enlatadas (CONAPESCA 2015).
Sistema de gobernanza
Debido a la interacción de los diferentes actores para promover la pesquería a nivel de certificación, se
determinó que el manejo es ascendente (Bottom-up).
Actores involucrados
Como parte de la evaluación, la agencia certificadora condicionó a la pesquería a mejorar sus prácticas
de pesca en cada uno de los tres principios bajo los cuales opera, lo que implica garantizar que la
población de sardinas Monterey se encuentre en un nivel adecuado de biomasa, que no afecte
drásticamente al ecosistema y que cuente con un sistema de manejo efectivo que pueda reaccionar
a cualquier cambio para mantener un uso sostenible y responsable del recurso. Para atender estas
condicionantes se generó un plan de trabajo que incluía la participación de diferentes actores
(industria, gobierno, academia y organizaciones de la sociedad civil), en donde cada uno aporto desde
20
20
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

su expertis para generar información que permitiera a la certificadora evaluar el cumplimiento o no de


las condicionantes establecidas13.

Actores
Actividades Pescadores Industria Gobierno Gobierno OSC Academia

Casos de éxito en Latinoamérica


Pesquera Federal Estatal
Diseño X X X X
Implementación X X X X x
Seguimiento X X X X
Financiamiento X X X X X X

Logros y retos
Durante más de cinco años el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura colaboró con diferentes
investigadores nacionales e internacionales para generar un modelo que permitiera conocer el estado
de la población de la sardina, las tasas de captura y los puntos de referencia para asegurar la actividad en
un futuro. Dentro del modelo se incorporaron aspectos dependientes e independientes a la pesquería,
así como por primera vez en una pesquería mexicana un indicador de consumo de la sardina por las
aves. Otro de los grandes logros fue que se determinó una regla de control con base en el porcentaje
calculado para la captura del recurso.
Uno de los grandes vacíos de información que se encontró en la actividad pesquera fue en la captura
incidental, por lo que de 2012 a la fecha se ha implementado un programa de observadores (PO), en
donde participan e interactúan actores de la industria, el gobierno, academia y organizaciones de la
sociedad civil. Los programas de observadores son uno de los instrumentos más importantes para la
obtención de información científica de calidad. Además, son una de las actividades claves en el manejo
sostenible y ordenamiento de las pesquerías en todo el mundo.
Los PO están contemplados en el Código de Conducta para la Pesca Responsable (FAO 1995), y facilitan
el seguimiento de las actividades pesqueras, dentro de las que se incluye: el monitoreo de desembarcos,
toma de información detallada sobre especies objetivo, capturas incidentales y esfuerzo pesquero,
entre otros aspectos de interés que coadyuven al establecimiento de lineamientos y decisiones de
ordenamiento pesquero con un enfoque ecosistémico. En la flota sardinera la implementación del PO
tiene como objetivo identificar las diferentes interacciones (positivas o negativas) que la flota tenga
con especies de mamíferos, invertebrados, peces y aves. Siendo este último grupo el que presenta una
mayor interacción (negativa) con la actividad.
Para reducir la captura incidental de aves marinas en la pesquería, Comunidad y Biodiversidad (COBI)
en colaboración con la Cámara Nacional de la Industria Pesquera (CANAINPES), expertos en medidas
de mitigación (Dr. Martin Hall y Dr. Luis Cabezas), académicos y productores han realizado talleres para
identificar estrategias que ayuden a reducir la captura incidental de aves14.
Actualmente la acción colectiva entre la industria, gobierno, academia y organizaciones de la sociedad
civil ha permitido que la pesquería mantenga los estándares internacionales del MSC, logrando
recertificarse en el 201815.

13- [Link]
14- [Link]
[Link]
15- [Link] 21
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CASO 7: Reservas marinas para restauración de hábitat (arrecifes


rocosos, coralinos y bosque de sargazo) (México)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


Las reservas marinas pueden establecerse como zonas de refugio pesquero en virtud de la legislación de
pesca, zonas de no pesca bajo la legislación ambiental o voluntariamente como reservas comunitarias
reguladas por la comunidad. En los tres casos, la participación de los interesados ​​es clave para la
implementación y gestión exitosa de las reservas.
En México, para recuperar las pesquerías y sus ecosistemas, las figuras para áreas de no extracción
que existen son las zonas núcleo de las áreas naturales protegidas (ANP), bajo la responsabilidad de
la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP); las zonas de refugio, administradas
por la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA); las reservas voluntarias establecidas
directamente por las comunidades y las zonas de seguridad nacional.
En el 2017 existían 12,502 km2 de zonas de no extracción pesquera, combinando las zonas núcleo, los
refugios pesqueros, las reservas voluntarias y las zonas de seguridad. Esta extensión equivale a 3.29%
del mar territorial y a 0.11% de la zona económica exclusiva.
Los tres ecosistemas prioritarios de México donde trabaja Comunidad y Biodiversidad (COBI), son el
Pacífico de Baja California (que abarca aproximadamente 60,349 km2), la Región de Grandes Islas del
Golfo de California (39,497 km2) y el Arrecife Mesoamericano mexicano (23,007 km2).
En estas zonas (Figura) COBI ha trabajado con 16 comunidades y cooperativas pesqueras para
implementar 31 reservas marinas. Cada reserva marina tiene objetivos distintos con base en los
intereses de la comunidad y las especies de interés de la zona. Algunas reservas son nuevas (decretadas
en los últimos dos años) y otras tienen más de 10 años de existencia.

Áreas de trabajo donde COBI ha implementado, desarrollado y monitoreado reservas marinas 22


22
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

Sistema de gobernanza
Con base a la gestión de las reservas marinas de parte de las comunidades pesqueras y de las
establecidas por el gobierno mexicano, el sistema de gobernanza observado en este caso de estudio
es ascendente (Bottom-Up) y descendente (Top-Down), y en algunos casos se combinan los diferentes

Casos de éxito en Latinoamérica


sistemas de gobernanza debido a la interacción de los diferentes sectores.
Actores involucrados
Las reservas marinas se han monitoreado16 con una metodología estándar (Hernández Velasco et
al. 2018) para las tres ecorregiones donde COBI ha trabajado. COBI ha capacitado a 222 hombres y
mujeres de 16 comunidades para llevar a cabo el monitoreo biofísico de sus reservas y, en colaboración
con evaluadores externos, se ha comprobado que los pescadores registran datos de suficiente calidad
para evaluar los cambios que ocurren en las reservas y sitios control. Los objetivos principales de la
mayoría de las reservas están enfocados a la protección o recuperación de recursos pesqueros.

Actores
Actividades Pescadores Gobierno Federal OSC Academia
Diseño X X X X
Implementación X X X X
Seguimiento X X X X
Financiamiento X X X X

Monitoreo y evaluación
En cada reserva los buzos monitores realizan transectos visuales por medio del buceo autónomo
SCUBA. El muestreo de invertebrados y peces se lleva a cabo de manera estandarizada en todo el país,
a través de transectos visuales de 30 m de largo y 2 m de ancho. Cada ambiente tiene monitoreos
particulares adicionales; por ejemplo, el monitoreo de cobertura de algas en bosques de sargazo, de
coral en arrecifes coralinos, o la búsqueda de especies de importancia comercial como la langosta o el
abulón.
Con el trabajo de pescadores en colaboración con gobierno y COBI se analizó por primera vez los
impactos en la biodiversidad de las reservas marinas. Se han llevado a cabo 8,700 transectos submarinos,
registrando 560,000 organismos del 2005 al 2016 (Hernández Velasco et al. 2018).
Logros
• Se han recuperado la abundancia de especies de interés comercial como la langosta, abulón,
cabrillas y depredadores tope.
• Se ha generado un grupo de monitoreo de pescadores y pescadoras en 16 comunidades
costeras.
• Se han implementado 31 reservas a nivel nacional.
Retos
Para avanzar con la implementación de reservas marinas se recomienda:
• Utilizar reservas marinas para proteger áreas críticas del ciclo de vida de las especies de interés

16- [Link] 23
23
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

comercial (ej. sitios de reproducción o desove), con la finalidad de promover la recuperación


de pesquerías.
• Incentivar la creación de reservas marinas, utilizando mecanismos novedosos de financiamiento
para su creación y subsecuente operación. Existe un interesante espacio de oportunidad para el
involucramiento del sector privado, las organizaciones civiles y los organismos internacionales

Casos de éxito en Latinoamérica


en el área de la economía azul.
• Sistematizar, integrar y difundir todos los esfuerzos existentes y los éxitos alcanzados para
la conservación marina y la pesca sostenible, para maximizar sus alcances y crear modelos
replicables que se puedan implementar a nivel comunitario.
• Aumentar la vigilancia en las reservas marinas existentes. La vigilancia es clave para el éxito
de una reserva marina. Las comunidades y cooperativas deben implementar programas de
vigilancia comunitaria, respaldado por las agencias de gobierno competentes.
• Seguir aumentando la porción del mar mexicano bajo categorías de protección que limiten la
extracción de recursos, siempre a través de procesos comunitarios participativos, incluyentes y
transparentes para lograr acuerdos internacionales y promover una pesca sostenible.
• Promover el intercambio de información entre los pescadores. Pescadores que han
implementado reservas marinas con éxito son los mejores voceros para seguir creciendo la red
de reservas en México.
Conclusiones
Los resultados obtenidos reiteran lo que la comunidad científica ya conoce sobre los efectos de las
reservas (Aburto 2010), las reservas marinas completamente protegidas de actividades extractivas
permiten una recuperación de la biomasa y abundancia de las especies de interés comercial, siempre
y cuando estén ubicadas en las áreas adecuadas y por tiempo suficiente.
Lo invitamos a ver los videos Historias Éxito Cooperativa Cozumel y Cabo Pulmo, modelo de conservación.

24
24
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

CASO 8: Zonas de recuperación en el Sistema Arrecifal Mesoamericano

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


El Sistema Arrecifal Mesoamericano (SAM) es el ecosistema de arrecife de coral más largo del hemisferio
occidental, albergando una biodiversidad singular y cubriendo más de 1,000 km a lo largo de las costas
de Belice, Guatemala, Honduras y México (Figura). El SAM es una ecorregión prioritaria que sostiene
economías locales y medios de vida culturalmente ricos de sus casi dos millones de habitantes en
Belice, Guatemala, Honduras y México al proporcionar alimentos, ingresos a través de la pesca y el
turismo.
Lo invitamos a ver el video El arrecife Mesoamericano.

Red actual de zonas de recuperación en el SAM (Knowles et al. 2017)

Las Zonas de Recuperación (ZR) son áreas del océano que están protegidas contra todas las actividades
extractivas y destructivas, y pueden ser una herramienta eficaz para hacer frente a las amenazas locales
y globales, mejorar el rendimiento pesquero, proteger la biodiversidad, mejorar la resiliencia de las
poblaciones y ecosistemas marinos, y a la vez ayudar en la adaptación ante los cambios climáticos
y cambios en la química de los océanos. Esto se debe a que permiten que las especies marinas
(especialmente las especies de importancia pesquera) vivan más tiempo, crezcan más y aumenten su
potencial reproductivo, promoviendo así la recuperación de la población dentro de las ZR y aumentando
la pesca en áreas adyacentes mediante el desbordamiento de larvas, juveniles y adultos (Figura). 25
25
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

Actores involucrados

Actores
Actividades Pescadores Gobierno Federal OSC Academia
Diseño X X X X

Casos de éxito en Latinoamérica


Implementación X X X X
Seguimiento X X X X
Financiamiento X X X X

Logros y retos
El grado en que las ZR pueden contribuir a mejorar el rendimiento pesquero depende de la efectividad
del manejo de la pesquería más allá de sus límites. Cuando una pesquería está bien manejada (e.g.
al Rendimiento Máximo Sostenible o por debajo del mismo), la adición de ZR puede disminuir el
rendimiento debido a que el área de pesca se reduce. A la inversa, en áreas como el SAM donde hay
sobrepesca y las poblaciones de especies objetivo han disminuido, las ZR pueden desempeñar una
función importante en el aumento de los rendimientos pesqueros. Sin embargo, las ZR solo pueden
ser herramientas efectivas de manejo pesquero si están bien diseñadas y son manejadas de manera
efectiva.
Una red de ZR producirá mayores beneficios pesqueros y de conservación para el SAM, que múltiples
ZR independientes. Esto es porque una red interactiva aumenta la capacidad de que las larvas y los
adultos puedan moverse entre parches de hábitats para ayudar a los recursos marinos a incrementar
sus poblaciones, incluso si los recursos pesqueros fuera de la red se están agotando o si algunas ZR
individuales han sido perturbadas.
Cada uno de los cuatro países del SAM ha protegido más del 20% de su mar territorial en áreas
marinas protegidas (AMP), y 34,462.37 km2 de la zona marina dentro del mar territorial del SAM se
encuentran protegidos. Sin embargo, solo 3.11% de la superficie marina está bajo protección como ZR.
El manejo efectivo de estas áreas también sigue siendo un desafío debido a varios factores, entre ellos
las dificultades de cumplimiento y aplicación de la ley, posiblemente debido a la falta de participación
de los pescadores durante el proceso de diseño y a las preocupaciones de los pescadores de que no
tendrán acceso equitativo a los beneficios de las ZR.
Sin embargo, en algunas partes de la región, los efectos positivos de la protección son reducidos y se
confunden fácilmente con los efectos de factores ambientales (Huntington et al. 2010), y no se han
traducido en una recuperación cuantificable de la cobertura coralina (McClanahan et al. 2011). Esta
respuesta moderada ha sido atribuida a varios factores de diseño, ecológicos y de cumplimiento. Por
ejemplo, las ZR evaluadas podrían ser demasiado pequeñas o el tiempo de recuperación demasiado
corto para traducirse en beneficios ecológicos cuantificables. Por otra parte, las perturbaciones
ambientales podrían anular los beneficios de la protección, y la presencia de redes tróficas complejas,
podría dificultar las respuestas simples en cascada (McClanahan et al. 2011).
Las ZR pueden ser herramientas de manejo importantes en el SAM si estas están bien diseñadas y
manejadas, y si se combinan con otras herramientas de manejo pesquero para complementar y mejorar
su efectividad (Kramer et al. 2015). Por lo tanto, existe una necesidad de aumentar la protección
de áreas de hábitat critico dentro del SAM como ZR y de combinarlas de manera más efectiva con
otras herramientas de manejo pesquero. Previamente, cada uno de los cuatro países que integran
el SAM han diseñado e implementando redes de Áreas Marinas Protegidas de forma independiente,
26
26
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

incluyendo ZR. Cada país ha utilizado un enfoque diferente, y sus redes se encuentran en diferentes
etapas de desarrollo.
• Belice se ha comprometido a expandir sus ZR para incluir al menos el 10% de todos los principales
tipos de hábitat. La meta de esta expansión es la de satisfacer las necesidades combinadas
de conservación y recuperación de la biodiversidad y la pesca, la integridad ecológica y los

Casos de éxito en Latinoamérica


servicios ecosistémicos y la resiliencia ante el cambio climático, al mismo tiempo garantizar
los beneficios para los medios de vida de las personas. La propuesta se ha desarrollado con
apoyo de un análisis y planificación espacial (haciendo uso del software de planeación para
la conservación Marxan17 y de una guía de principios), el desarrollo de una herramienta para
la toma de decisiones, y de consultas participativas con las partes interesadas. La iniciativa
también incluye la demostración de los beneficios de las ZR a las partes interesadas, una
campaña de comunicación nacional y un plan nacional que aborde alternativas económicas y
diversificación de las pesquerías. Actualmente la red de ZR funcionales en Belice cubre el 3.12%
del mar territorial.
• Honduras tiene una iniciativa para incluir el 20% de sus aguas explotables para la pesca en
zonas de cero-captura o de recuperación para satisfacer las necesidades combinadas de
conservación y recuperación de la biodiversidad, y para sostenimiento de las pesquerías. Esta
iniciativa nacional ha sido promovida entre los diferentes sectores y liderada por las autoridades
pesqueras. Las ZR actuales han sido declaradas por iniciativa de los pescadores con el respaldo
de las autoridades locales de pesca. Los esfuerzos actuales para ampliar y declarar más ZR a lo
largo de la costa norte deben incluir la aplicación de los principios biofísicos de diseño, junto
con las aportaciones y participación de los pescadores locales y el apoyo de las autoridades
locales. Actualmente no hay estimaciones oficiales de la superficie explotable para la pesca
en el país, pero la red actual de ZR cubre el 2.46% del mar territorial de Honduras dentro de la
ecorregión del SAM.
• Guatemala. En 2012 se establecieron las dos primeras ZR totalmente protegidas, localizadas en
la bahía La Graciosa a través de un convenio de cinco años de duración. Estas ZR se encuentran
dentro del Refugio de Vida Silvestre Punta de Manabique. Este fue un paso importante para
Guatemala dado que las comunidades presionaron para que se protegieran estas áreas. En
2016, la Dirección de Pesca (DIPESCA) publicó un cierre a la pesca a través de un acuerdo
ministerial estableciendo estas áreas como ZR por otros cinco años. Actualmente esta red de
ZR protege el 0.14% del mar territorial del país dentro SAM.
• México se ha comprometido a proteger el 10% de las zonas costeras y marinas a nivel nacional
como parte de las Metas de Aichi para la Biodiversidad. En el SAM mexicano, la alianza
multisectorial Kanan Kay está trabajando para establecer una red de ZR efectiva que proteja el
20% del mar territorial del estado de Quintana Roo, con el objetivo de permitir la recuperación
de la pesca artesanal y la conservación del Arrecife Mesoamericano. Actualmente, después de
la adición de la extensa Reserva de la Biósfera del Caribe Mexicano en 2016, la red de ZR cubre
el 3.96% del mar territorial dentro del SAM.
Conclusiones del caso SAM
Las investigaciones que comparan las ZR y las áreas abiertas a la pesca en el SAM, han demostrado
que en las ZR se tiene una mayor biomasa de peces (Huntington et al. 2010, McClanahan et al. 2011,
Newman et al. 2006, Polunin y Roberts 1993) y abundancia de depredadores tope como los tiburones
de arrecife (Bond et al. 2012). Por ejemplo, el monitoreo a largo plazo ha mostrado que algunas áreas
protegidas tienen 10 veces más biomasa de especies pesqueras (pargo y mero) que las áreas sin
protección. Las restricciones de algunas artes de pesca (e.g. prohibición de pesca con arpón) también

17- [Link] 27
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Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

están ayudando a asegurar que algunas áreas tengan más meros, es decir, mayor número de individuos
y de mayor tamaño (Kramer et al. 2015).
Las Zonas de Recuperación permiten a las especies pesqueras crecer más y producir más crías,
mejorando las pesquerías en áreas adyacentes (Knowles et al. 2017)

Casos de éxito en Latinoamérica

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en Políticas Públicas Unidad 4

CASO 9: Zonas de Manejo Integral para el aprovechamiento y


recuperación de las poblaciones de moluscos bivalvos en la región de
las grandes islas (Sonora, México)

Casos de éxito en Latinoamérica


Contexto general
La pesquería de callo (Atrina spp) se ha desarrollado en Sonora desde mediados del siglo pasado.
El interés sobre estos recursos ha aumentado durante las últimas décadas. Estos productos son
considerados un manjar para la cocina de mariscos. Pero la pesca desmedida desde los años 70 ha
ocasionado la disminución drástica en los volúmenes de captura, la extinción local de bancos específicos
y ha obstaculizado la recuperación natural de las especies. La sobreexplotación de estos recursos
ha sido generada principalmente por una escasa regulación, una situación de acceso abierto y una
sobre-capitalización del esfuerzo pesquero. Para asegurar un manejo sostenible de estos recursos los
productores requieren buscar alternativas para revertir la crisis que atraviesa la pesquería (Fernández
Rivera Melo et al. 2016).
Sistema de gobernanza
En 2012 la cooperativa Jóvenes Eco pescadores (JEP) de Bahía de Kino, Sonora, México, decidió recuperar
una pesquería que aprovechan desde hace más de dos generaciones. La cooperativa en colaboración
con COBI diseñó una estrategia que nombraron Zonas de Manejo Integral (ZMI)18. Estas zonas buscan
combinar herramientas de manejo pesquero tradicionales y la incorporación de acuacultura rural para
el repoblamiento del callo. Esta incluye un área de entre 1 y 25 hectáreas que es concesionada, en el
cual los productores definen una zonificación dentro del polígono:
1. Zona de refugio pesquero (área de no pesca)
2. Zona de aprovechamiento (siembre en fondo y captura de los organismos adultos)
3. Zonas de maricultivo (en esta última parte se lleva a cabo los trabajos de colectar semillas del
medio natural, pre-engorda y engorda).
Antes del diseño de la ZMI se identificaron aspectos de administración y manejo que se podían mejorar
por parte de la cooperativa. Con este análisis se identificaron áreas de oportunidad y se realizaron
varias capacitaciones. En los talleres participaron todos los socios de la cooperativa y los temas vistos
fueron: trámite de un permiso (pesca y acuacultura de fomento), herramientas de manejo pesquero
(cuotas, permisos, tallas mínimas, zonas de no pesca), bases de la acuacultura rural, aspectos de la
dinámica poblacional de bivalvos, conectividad y etapas de un cultivo. Las ZMI son una herramienta
dinámica y participativa, en la cual se toman decisiones sobre los recursos marinos de una región y su
uso sostenible, y la protección de áreas.
Actores involucrados

Actores
Actividades Pescadores Gobierno Gobierno OSC Academia
Federal Estatal
Diseño X X X
Implementación X X X X

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en Políticas Públicas Unidad 4

Actores
Actividades Pescadores Gobierno Gobierno OSC Academia
Federal Estatal
Seguimiento X X

Casos de éxito en Latinoamérica


Financiamiento X X X X

Logros y retos
Después de seis años de implementar la ZMI, en el 2018 se comenzó a replicar en otras dos cooperativas
de la comunidad de Bahía de Kino: Buzos Líderes de Kino (BLK) quienes replican el mismo trabajo
de callos al igual que Jóvenes Eco pescadores y otra cooperativa Mujeres del Mar de Cortés (MMC)
conformada por 6 mujeres quienes trabajan en la recuperación de la almeja de estero (Chione
fluctifraga) pesquería de gran importancia para la comunidad y que también sufrió un colapso desde
hace más de 20 años.
En la ZMI de la cooperativa Jóvenes Eco pescadores se realizó una línea base de la abundancia de callo.
En 2015 se estimó que no había callos en las 25 hectáreas y en 2017 se estimó la presencia de 11,459
organismos. De acuerdo con los monitoreos recientes, se sigue viendo el incremento en la abundancia
del recurso callo de hacha.
El resultado de los cuatro años de trabajo en la implementación de ZMI (colecta, engorda, monitoreo y
seguimiento), nos ha dejado diferentes éxitos y enseñanzas. Los socios de la cooperativa invirtieron en
tener la presencia permanente de alguien que vigile el sitio para que no hubiera robo del producto y los
materiales. Todos los socios de la cooperativa se apropiaron del proyecto, a tal grado, que la cooperativa
JEP ha capacitado a otros pescadores (de cuatro cooperativas) en temas de conservación y manejo de
bivalvos, también han compartido su experiencia en diferentes foros nacionales, con investigadores,
productores, OSC y gobierno. Por otro lado, la cooperativa Buzos Líderes y Mujeres del Mar de Cortés,
siguen con el proceso de restauración de bivalvos y también han ido aprendiendo en cuestiones de
conservación lo que les facilita hacer difusión de su trabajo con otros socios de la comunidad.
Las ZMI son de gran importancia y útiles para las comunidades pesqueras porque logran el desarrollo
sostenible de una pesquería, elevando la calidad de vida de los usuarios y reduciendo los riesgos
causados por la sobreexplotación. Ayudan a disminuir los conflictos generados por el uso de espacios
de los recursos e incrementa la abundancia de especies de importancia comercial, las cuales sustentan
pesquerías locales. Además, de ser procesos liderados por los pescadores, son sumamente participativos
y son mecanismos que involucran a toda la comunidad pesquera.
Actualmente la cooperativa JEP cuenta con el derecho de acceso exclusivo a través de un permiso de
acuacultura de fomento, donde se estipula el manejo de un área de 25.91 ha, en esta área ningún otro
pescador puede realizar el aprovechamiento de callo. La cooperativa definió una zona de refugio que
corresponde al 30% del área total otorgada para asegurar la restauración del banco natural de callo
existente en décadas pasadas. Como acuerdo, este banco no será aprovechado, esto con la finalidad
de dejar que los callos crezcan y generen larvas para la ZMI y otras áreas de pesca cercana. El área de
pesca corresponde al 32% de la superficie, en esta se sembrarán callos de entre 10 y 15 cm, se dejarán
llegar a su talla comercial (18 cm) y posteriormente serán aprovechados. El 38% del área restante se
utiliza para maricultivo, donde se lleva a cabo la captura de larvas del medio natural, el crecimiento de
los organismos y la engorda.

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Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

En los siete años de seguimiento y ejecución de las ZMI en Bahía de Kino, hemos identificado varias
etapas para su implementación:
1. Identificación de la pesquería a recuperar.
2. Seleccionar el lugar de cultivo o área de trabajo.
3. Realizar talleres de capacitación sobre temas de trámites, herramientas de manejo y acuacultura.

Casos de éxito en Latinoamérica


4. Realizar monitoreo de prospección, para conocer el terreno (el cual servirá como línea base).
5. Diseñar la zona de manejo integral. Cada cooperativa formula su propia disposición de zonas
sin la participación de actores externos.
6. Realizar trámite del permiso de acuacultura de fomento y colecta de semillas del medio natural.
7. Preparar infraestructura para el cultivo (equipo y materiales necesarios para echar a andar el
proyecto).
8. Monitorear las actividades de colecta y engorda a través de bitácoras.
9. Documentar los volúmenes aprovechados.
10. Realizar un monitoreo submarino cada año para evaluar los cambios de abundancia de la
especie objetivo y otros componentes del ecosistema como los peces e invertebrados.
Conclusión caso ZMI
Las Zonas de Manejo Integral son una herramienta novedosa para la recuperación de pesquerías
de bivalvos que se han deteriorado. Esta herramienta permite la incorporación de los pescadores
a la acuacultura rural, una alternativa que genera empleos y cambios sociales importantes para la
comunidad donde se implementan. Los pescadores se sienten motivados y escuchados por agencias
gubernamentales porque están haciendo cambios en su comunidad para el bien de los recursos
pesqueros, con una baja inversión de tiempo y dinero. Además, los pescadores coinvierten en el
manejo de su recurso, esto hace que sean más comprometidos con su uso y aprovechamiento.

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Núcleo de Capacitación
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CASO 10: Caso de estudio langosta (Honduras)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


La langosta espinosa (Panulirus argus) es uno de los recursos de las pesquerías comerciales más
importantes en la región Centroamericana, siendo el principal producto pesquero de exportación. La
gran mayoría de las exportaciones de langosta de la región se destinan hacia los Estados Unidos, que
representa casi el 90% del mercado. (FAO 2018). En Honduras la pesca industrial de langosta se realiza
en los bancos pesqueros de Rosalinda, Cayo Gorda, Thunder Knoll, Media Luna y Arrecife Lagarto,
localizados al norte del paralelo 14º 59’ 08” (frontera con Nicaragua) hasta el banco de Serranía
(frontera marítima con Colombia) así como los bancos de Misteriosa y El Rosario al norte de las Islas
del Cisne (SAG-DIGEPESCA. 2007).

Principales bancos de pesca de langosta espinosa en Honduras (Modificado de WWF-USAID. 2010)


A lo largo de la costa de la ecorregión del arrecife mesoamericano (que se extiende a través de México,
Belice, Guatemala y Honduras), la langosta espinosa ha sido sobreexplotada y en los últimos años
las estadísticas muestran una población cada vez menor (WWF 2008). Algunas organizaciones de
conservación preocupadas por este escenario iniciaron la promoción de mejoras en la gestión de la
pesca durante varios años.
Con ello se lograron acercamientos con empresas compradoras de langosta en Estados Unidos
(e.g. Darden Restaurants, Inc.), con el fin de buscar aliados estratégicos y que contribuyan con
el financiamiento de proyectos encaminados al mejoramiento de la pesquería de langosta de tipo
industrial, mediante el incentivo de implementación de buenas prácticas pesqueras.
A mediados del 2007, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) incentivo
un acercamiento entre la Asociación de Pescadores del Caribe de Honduras (APESCA), la Dirección
General de Pesca y Acuicultura (DIGEPESCA), la Organización del Sector Pesquero y Acuícola del Istmo 32
32
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

Centroamericano (OSPESCA) y DARDEN, donde se abordó la preocupación sobre la actual disminución


de las poblaciones de langosta, reconociendo que las prácticas insostenibles y el incremento en el
esfuerzo pesquero son problemas tanto en la pesca de trampa como en la de buceo.
A partir de esta reunión se propuso comenzar un trabajo en conjunto con la
promoción de buenas prácticas de pesca para la pesca de langosta a través de

Casos de éxito en Latinoamérica


trampas (nasas), mejorando el diseño de las trampas de langosta para reducir
la captura de langostas juveniles (WWF 2008).
La presencia y participación de DARDEN, y la claridad del mensaje a la industria
fueron fundamentales para asegurar la cooperación que se necesitaba. Se
acordó tomar acciones inmediatas, como la realización de un estudio para
conocer la efectividad de la actual abertura de escape de la nasa (trampa de
langosta). Con base a los resultados obtenidos, los pescadores puedan adoptar
mejores prácticas de captura y contribuir de esta forma a la recuperación de
las poblaciones de langosta.
Con el objeto de llevar a cabo los acuerdos planteados en la reunión de acercamiento entre la industria
de pesca de Honduras, compradores internacionales, autoridades de pesca y la organización de
conservación, se decidió realizar un experimento con la participación de cinco embarcaciones pesqueras
industriales que otorgaron de forma voluntaria. En el experimento fueron modificadas las rejillas de
escape de las nasas (nasas amigables) para poder verificar la adecuada liberación de los especímenes
inmaduros, de igual forma se evaluó la disminución en la captura de langostas de menor tamaño. Con el
fin de verificar el cumplimento de los pescadores en la utilización de las nasas amigables se estableció
un programa de observadores a bordo que verificó en cada embarcación la utilización de las nasas que
tenían la modificación, además que fueron capacitados para recopilar información correspondiente a
los parámetros físicos de las muestras de captura, de igual forma se recabo la información de bancos
de pesca, profundidades y tiempo de pesca mediante bitácoras de pesca. Dicha información sirvió de
apoyo para la realización del estudio de evaluación del stock de langosta en Honduras.
Honduras es el país con mayor producción de langosta en el Arrecife Mesoamericano (WWF 2006).
Según FAO, en el 2018 se produjo un total de 1,795.4 toneladas de colas de langosta, lo que generó un
ingreso aproximado por exportaciones y consumo local de 40 millones de dólares estadounidenses. Con
una caída superior al 40% en 27 años, ya que en 1991 se capturó aproximadamente 3,000 toneladas
de colas de langosta (WWF 2006).
En Honduras existen dos clases de pescadores de langosta, los que laboran en embarcaciones
industriales, que utilizan las técnicas de buceo SCUBA y captura con nasas, y los pescadores artesanales
que utilizan nasas, buceo, SCUBA y buceo libre (pulmón). La pesca industrial es la que aporta el mayor
volumen a la producción nacional, dicha flota tiene su principal base de operaciones en Islas de la
Bahía y en la Ceiba. Para el 2018 se tienen registrados 121 barcos industriales dedicados a la captura de
langosta, de los cuales 94 trabajan con trampas (nasas) y 27 emplean buzos con equipo SCUBA.
Sistema de gobernanza
La gobernanza de la pesca en Honduras está establecida con base a los principios básicos de creación
de marcos legislativos para el ordenamiento de la actividad, sin embargo, no siempre cuentan con una
verdadera articulación y consulta con los distintos sectores de la sociedad civil, no obstante muchas
de estas normativas han sido debidamente establecidas a nivel de región, y en algunos casos son
vinculantes, como lo es la Política de Integración de la Pesca Centroamericana y otras legislaciones
como el Reglamento para el Ordenamiento Regional para la Pesquería de la Langosta del Caribe, que
con acuerdos entre los países se ha logrado establecer normativas generalizadas para toda la región, 33
33
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

los resultados obtenidos de la iniciativa de coordinación entre la industria pesquera de langosta y el


estado de Honduras han dado un efecto positivo a la gobernanza ya que es un ejemplo de trabajo
coordinado entre los distintos sectores.
Actualmente se validó que la abertura de 2 1/8 pulgada entre las dos tablillas inferiores de las trampas,
permite que las langostas de tamaño inferior (menor de 140 mm de longitud de la cola) escapen, al

Casos de éxito en Latinoamérica


tiempo que retiene especímenes de tamaño legal. La DIGEPESCA adopto este diseño como medida
reglamentaria oficial para la temporada de pesca de langosta 2008/2009 y posteriormente cuando se
validaron todos los resultados lo incorporó en la legislación nacional, siendo la medida de escape en las
trampas de langosta utilizado hasta el momento.
Los pescadores industriales de langosta aprobaron estas disposiciones debido a los resultados y
rendimientos obtenidos en el experimento realizado, optando por utilizar trampas amigables como
parte de la aplicación de buenas prácticas de pesca.
Logros y retos
Uno de los problemas generalizados es la captura de tallas menores a las legales. Es un hecho que la
disminución de las poblaciones de langosta se debe en gran medida a la captura de tallas pequeñas. En
Honduras existe una elevada captura de langostas pequeñas no registrada ni monitoreada.

En la ley de Honduras se prohíbe la captura de langostas hembras ovígeras, es decir, hembras maduras
con huevecillos. A pesar de que su carne no es aceptable para el consumo, algunas artes de pesca
como los ganchos les causan daños y pueden llegar a afectarlas a tal grado que las langostas no pueden
sobrevivir, aunque sean regresadas al mar (WWF 2006), para el caso de las nasas (trampas) depende
mucho de la decisión del pescador y del conocimiento del problema para que estas sean de vuelta a
su ambiente natural.
A pesar de que el acercamiento de la industria pesquera con los compradores internacionales y
las entidades de ordenamiento pesquero surgieron bajo un propósito positivo, con resultados que
propiciaron que el Gobierno de Honduras con la aprobación de los pescadores aplicaran reformas a
la legislación pesquera nacional, no obstante, la aplicabilidad de estas disposiciones en la práctica no
han sido las más efectivas, ocasionando una ilegalidad y la no utilización de buenas prácticas de pesca.
Los actores involucrados en este caso de estudio están vinculados, con la institución rectora de la
actividad, los usuarios, los compradores y las organizaciones ambientales de apoyo, generando un
ambiente de confianza cuando las acciones se realizan de forma trasparentes.
Uno de los mayores retos es mantener la sostenibilidad de las acciones iniciadas, como el cumplimiento
del reglamento regional para la pesca de langosta que fue firmado por los gobiernos de la región del
Caribe Centroamericano y que es vinculante a las regulaciones de Honduras, los compromisos de la
industria de continuar utilizando buenas prácticas pesqueras y el cumplimiento y aplicación de la ley
por parte de las autoridades de pesca en el país, así como la comunicación fluida, la transparencia y
rendición de cuentas.

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Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

CASO 11: Caso de estudio caracol (Honduras)

Contexto general

Casos de éxito en Latinoamérica


El caracol gigante Strombus (Lobatus) gigas es la especie objetivo de una pesquería de alto valor
económico en el Caribe. Provee de empleo a pescadores de bajos recursos en el Caribe de Honduras,
incluyendo pueblos indígenas de la etnia Misquita, brindándoles una oportunidad de empleo en una
zona con limitados espacios de trabajo.
En su momento el valor anual de la pesca fue por encima de 60 millones de dólares estadounidenses.
Entre los países que tradicionalmente han explotado de forma industrial este recurso se encuentra la
República de Honduras. Según los datos disponibles en la base de datos de la FAO, la pesca comercial
empezó a finales de los años setenta. En los años posteriores se desarrolló rápidamente y en el año
2003 se registró una captura de 7,500 toneladas (peso vivo).
Debido a la ubicación de los principales bancos
pesqueros, que están a una distancia de 40 a 160
millas náuticas de la costa, la pesca se realiza de
forma industrial. Contando con una flota de 13 barcos
equipados con 35 cayucos por barco. Cada cayuco es
operado por un buzo, apoyado por un “cayuquero”, en
donde participan un total aproximado de 1,000 buzos y
Cayuqueros misquitas
cayuqueros en la pesca, en su mayoría pertenecientes
a la etnia misquita.
La carne de caracol es de alto valor comercial a nivel internacional, el principal mercado de exportación
de Honduras es hacia los Estados Unidos de América. Unas 12 plantas procesadoras y empacadoras
adquieren el producto para su comercialización. En las plantas trabajan unas 1,000 personas,
principalmente mujeres por lo que se estima que existe un promedio de 3,500 a 4,000 beneficiarios
indirectos como resultado de las actividades productivas dentro del sector.
La pesquería comercial estuvo operando entre los años 1974-2003, la pesca se realizaba
fundamentalmente de forma industrial con una flota que tenía bases de operaciones en las Islas de la
Bahía y La Ceiba. Desafortunadamente, la intensificación de la pesca implicó que las capturas llegaran
a niveles insostenibles y el recurso caracol en Honduras, igual como en otros países de la subregión,
mostró signos de sobre explotación (Figura).

Desembarques (toneladas) y flota industrial (barcos) operando en la pesquería de caracol gigante de Honduras 35
35
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

En el año 1992, el caracol gigante fue incluido en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio
Internacional de Especies Amenazadas (CITES). Posteriormente, la explotación y el comercio
internacional del caracol fue sujeto de dos Revisiones Significativas de Comercio de parte de CITES, la
República de Honduras fue criticada en ambas ocasiones por la falta de controles adecuados para un
aprovechamiento sostenible del recurso.

Casos de éxito en Latinoamérica


La República de Honduras acordó con CITES, a partir de 2003, suspender todas las exportaciones de
caracol gigante, y se comprometió a aplicar plenamente el programa de recuperación esbozado por el
Comité de Fauna de CITES, que incluye estudios poblacionales rigurosos y una reglamentación efectiva
de la industria pesquera nacional. En 2005 el Gobierno de la República de Honduras y CITES firmaron un
acuerdo, que estableció una suspensión total (moratoria) de las capturas y venta local y de exportación
de caracol gigante hasta que, con base a datos científicos fidedignos se estableciera una metodología
que permita determinar una cuota de pesca que no intervenga en la sobrevivencia de la especie y/o en
su rol en el ecosistema.
La pesquería tuvo una moratoria de exportaciones de 13 años (septiembre de 2003 hasta el 2016).
A partir de 2006, el Gobierno de Honduras acordó el establecimiento de un plan de investigación
bajo pesca científica en el Proyecto Caracol, lo que permitió mejorar el conocimiento del estado del
caracol gigante y el manejo de esta pesquería para poder operar en el futuro bajo un régimen de pesca
comercial.
Para realizar las evaluaciones del recurso y definir las cuotas de extracción sostenibles, se permitió
una pesca científica, con una cuota de exportación de 210 toneladas de carne para financiar los
estudios. Honduras inició el estudio bajo el liderazgo de un científico reconocido internacionalmente.
Sin embargo, el estudio no logró los resultados esperados y en 2014 el Gobierno de Honduras a través
de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) decidió buscar los medios para evaluar el estado del
recurso y desarrollar un Plan de Manejo que pueda asegurar la optimización de la pesca de una manera
social, económica y ambientalmente sostenible.
En el marco de la CITES, la Conferencia de las Partes en 2013 adoptó una Resolución que mandataba
a los países Parte a ejecutar una serie de acciones a nivel regional, subregional y nacional, entre las
cuales se encontraba la preparación y adopción de planes de manejo. Por esta razón, las instituciones
responsables en Honduras prepararon y adoptaron el Plan de Manejo de la Pesquería de Caracol
Gigante. La preparación de este plan fue responsabilidad de la Dirección General de Pesca y Acuicultura
(DIGEPESCA) dependiente de la SAG, en coordinación con las instituciones estatales pertinentes y la
industria pesquera del caracol gigante. Durante la elaboración del presente plan, predominó el interés
de que fuera un proceso participativo partiendo de las realidades locales y nacionales. Se logró que
el plan no tuviera solo un enfoque académico. Así, el Plan de Manejo es un instrumento que guía la
gestión del aprovechamiento del recurso, y que cuenta con un manejo adaptativo, modificable de
acuerdo con el desenvolvimiento de la pesquería.
Sistemas de gobernanza
El estado de Honduras es el custodio y responsable del ordenamiento y aprovechamiento de los
recursos naturales dentro del territorio nacional. El Gobierno de Honduras de común acuerdo con la
industria pesquera, realizaron el Plan de Manejo co-financiado por la industria.
La implementación del plan garantiza que la toma de decisiones y participación se mantenga bajo
un proceso de buena gobernanza. En este contexto, los actores claves y las instituciones ejercen
autoridad en el manejo de la pesquería. La buena gobernanza de la pesca de caracol es caracterizada
por instituciones fortalecidas que hacen cumplir las reglas, procesos participativos a escala local y
nacional, tienen la voluntad para atender elementos críticos y la atención de elementos clave, como 36
36
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

asegurar la equidad. Los pilares principales sobre los que deberá basarse la gobernanza de la pesquería
de caracol es la existencia de un marco político, legal institucional y regulatorio; la existencia de un
proceso de planificación y toma de decisiones; y como tercer pilar el fortalecimiento en la aplicación y
cumplimiento.
Una buena gobernanza está influenciada por el tipo de relaciones y coordinación interna en la SAG19

Casos de éxito en Latinoamérica


e interinstitucional. Debe recordarse que para exportar el caracol gigante se requiere cumplir con los
requisitos establecidos por la CITES, y esta experiencia adquirida en Honduras desde 2006 en adelante
es aprovechada para fortalecer los procesos de gobernanza y buenas prácticas.
Actores involucrados
En el proceso de desarrollo del proyecto se contó con la participación de instituciones gubernamentales,
gobiernos locales, líderes comunitarios y sectoriales, organizaciones locales, técnicos de instituciones
públicas, y Organizaciones no gubernamentales (ONG).
Logros y retos
Resultados positivos de la aplicación del Plan de Manejo Pesquero para el Caracol Gigante.
• Ha creado un ambiente favorable para que el Gobierno de Honduras continúe con una pesca
comercial sostenible con un enfoque ecosistémico bajo los lineamientos establecidos en dicho
Plan.
• Con el fin de dar cumplimiento al Plan de Manejo se conformó una comisión para asegurar
la aplicación de los programas establecidos en el Plan, esta está integrada por el Gobierno de
Honduras, plantas de procesamiento, CITES y la industria Pesquera.
• Con base a las evaluaciones anuales, se ha autorizó una cuota de exportación comercial con
el fin de financiar las actividades científicas del Plan, adicional a estas se ha autorizado la
extracción del recurso para comercialización en el mercado nacional.
• Se logró que la autoridad de pesca asignará a un inspector a bordo de cada embarcación
autorizada para participar en el Plan de Manejo, con el fin de dar cumplimiento in situ sobre la
aplicación de las normas de control y fiscalización sobre la pesca, además de realizar muestreos
y recolección de datos de la Capacidad por unidad de esfuerzo (CPUE).
• Debido a la experiencia de manejo participativo, el Gobierno de Honduras dispone de un
análisis poblacional y una metodología científica que le permite evaluar las tendencias de las
poblaciones de caracol gigante. Lo anterior es requerido para documentar y comprobar el nulo
impacto de la extracción, en cumplimiento con los requisitos de CITES.
• El instrumento para el manejo del caracol gigante, es consensuado con las partes interesadas,
incluyendo dueños/as de barcos y plantas de procesamiento, comerciantes, capitanes, buzos,
cayuqueros y comunidades indígenas.
• Se cuenta con mejores capacidades por parte de los pescadores, capitanes, dueños de las
embarcaciones, empacadoras y del Gobierno que han sido fortalecidas para el manejo
sostenible del recurso y el seguimiento a la implementación del Plan de Manejo de caracol
gigante.
• Actualmente no se dispone de datos exactos sobre el número de pescadores en las diferentes
pesquerías que se realizan por buceo, por lo que se recomienda; que se lleve a cabo el censo
pesquero actual por la diversificación de estas pesquerías y que, para su control y regulación
deben estar debidamente registrados e identificar a los pescadores para conocer a que actividad
se dedican principalmente.

19- Secretaría de Estado en los despachos de Agricultura y Ganadería 37


37
Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

• En el país no hay una Política Nacional de Pesca y Acuicultura y la actual Ley de Pesca cuenta
con algunos vacíos que no logra impulsar esta política a su totalidad, que contribuya al
ordenamiento de las pesquerías en Honduras.

Casos de éxito en Latinoamérica

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Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

Conclusión general

Se ha demostrado que la intervención de manejo per se no garantiza el éxito de las pesquerías, ni


siquiera en aquellos casos en los cuales existan objetivos de alto nivel validados y acordados en el marco

Casos de éxito en Latinoamérica


de una política nacional. Se reconoce que el manejo pesquero será en su mayoría exitoso siempre y
cuando exista presencia de comunidades con cohesión interna, normas y reglas de uso de los recursos,
así como cuando sea aplicado en conjunto con la asignación de Derechos de Uso Territorial y de cuotas
comunitarias de captura, las cuales son eventualmente reasignadas.
Estos resultados resaltan nuevamente la necesidad de establecer un marco de redundancia en las
medidas de manejo, es decir, apoyar la implementación de modos de gobernanza participativos como
el co-manejo y la aplicación de medidas operacionales como controles de tallas y restricciones de la
captura y esfuerzo pesqueros. Algunos factores que han debilitado o hecho fracasar el co-manejo han
sido la carencia de políticas de Estado, la falta de un adecuado marco legal, la débil cohesión de las
comunidades locales, la escasa capacidad de monitoreo, control y vigilancia, y la ausencia de capital
social (Castilla y Defeo 2001; Defeo et al. 2009).
Cuando existe una buena coordinación y comunicación entre los actores se pueden lograr resultados
sustanciales en beneficio de la mayor parte de los actores involucrados. Con una fuerte vinculación
entre los actores y una buena orientación técnica se pueden obtener medidas de ordenamiento
debidamente consensuadas, siempre y cuando todos los actores participen activamente.

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Núcleo de Capacitación
en Políticas Públicas Unidad 4

Referencias

• Aburto, Octavio. 2010. “Los beneficios de las reservas marinas”. Biodiversitas 89:1–6.

Casos de éxito en Latinoamérica


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Fotografías cortesía de:
Alicia Medina, Ítalo Bonilla, Pablo Rico, Tom Müllier e Ian Drysdale.

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