OBJETIVOS
Objetivo General
Informar a los estudiantes del paralelo “E” turno mañana sobre el
sistema respiratorio
Objetivo especifico
Definir que es el sistema respiratorio
Explicar sobre la anatomía del sistema respiratorio
INTRODUCCION
La función principal del sistema respiratorio es entregar oxígeno a las células de
los tejidos del cuerpo y eliminar el dióxido de carbono, un producto de desecho
celular. Las principales estructuras del sistema respiratorio humano son la cavidad
nasal, la tráquea y los pulmones.
Todos los organismos aeróbicos requieren oxígeno para llevar a cabo sus
funciones metabólicas. A lo largo del árbol evolutivo, diferentes organismos han
ideado diferentes medios para obtener oxígeno de la atmósfera circundante. El
ambiente en el que vive el animal determina en gran medida cómo respira un
animal. La complejidad del sistema respiratorio se correlaciona con el tamaño del
organismo. A medida que aumenta el tamaño del animal, las distancias de
difusión aumentan y la proporción de superficie a volumen disminuye. En los
organismos unicelulares, la difusión a través de la membrana celular es suficiente
para suministrar oxígeno a la célula (Figura 2.2). La difusión es un proceso de
transporte lento y pasivo. Para que la difusión sea un medio factible de
proporcionar oxígeno a la célula, la tasa de absorción de oxígeno debe coincidir
con la velocidad de difusión a través de la membrana. Es decir, si la celda fuera
muy grande o gruesa, la difusión no podría proporcionar oxígeno lo
suficientemente rápido al interior de la célula. Por lo tanto, la dependencia de la
difusión como medio para obtener oxígeno y eliminar el dióxido de carbono sigue
siendo factible solo para organismos pequeños o aquellos con cuerpos muy
aplanados, como muchos gusanos planos (Platyhelminthes). Los organismos más
grandes tuvieron que evolucionar tejidos respiratorios especializados, como
branquias, pulmones y vías respiratorias acompañadas de un sistema circulatorio
complejo, para transportar oxígeno por todo su cuerpo.
MARCO TEORICO
La mayor parte de los animales disponen de sistemas respiratorios que tiene la
función de intercambiar gases entre sus células y el ambiente que los rodea, su
estructura y función es muy variable dependiendo del tipo de organismo.
El aparato respiratorio o sistema respiratorio es el conjunto de órganos que sirven
para intercambiar gases con el medio ambiente. En los vertebrados terrestres
está formado por las vías aéreas y los pulmones. A través de las vías aéreas, el
aire circula en dirección a los pulmones, y en estos órganos la sangre capta el
oxígeno y se desprende del dióxido de carbono.
El órgano principal del aparato respiratorio humano y de los
animales mamíferos es el pulmón. En los alveolos pulmonares se produce
mediante difusión pasiva el proceso de intercambio gaseoso, gracias al cual
la sangre capta el oxígeno atmosférico y elimina el dióxido de carbono (CO2)
producto de desecho del metabolismo. El aparato respiratorio humano está
constituido por las fosas nasales, boca, faringe, laringe, tráquea y pulmones. Los
pulmones constan de bronquios, bronquiolos y alveolos pulmonares.
Los músculos respiratorios son el diafragma y los músculos intercostales. En
la inspiración el diafragma se contrae y desciende, por lo cual la cavidad torácica
se amplía y el aire entra en los pulmones En la espiración o exhalación, el
diafragma se relaja y sube, la cavidad torácica disminuye de tamaño provocando
la salida del aire de los pulmones hacia el exterior.
Aparato respiratorio humano
Esquema del alveolo pulmonar y la red capilar que hace posible el intercambio de
oxígeno con la sangre.
En los seres humanos, el sistema respiratorio está formado por las vías aéreas,
pulmones y músculos respiratorios que provocan el movimiento del aire tanto
hacia adentro como hacia afuera del cuerpo. En los alveolos pulmonares las
moléculas de oxígeno y dióxido de carbono se intercambian pasivamente, por
difusión entre el entorno gaseoso y la sangre. De esta forma el sistema
respiratorio hace posible la oxigenación y la eliminación del dióxido de carbono
que es una sustancia de desecho del metabolismo celular. El sistema también
cumple la función de mantener el balance entre ácidos y bases en el cuerpo a
través de la eliminación de dióxido de carbono de la sangre
Partes del aparato respiratorio
El aparato respiratorio humano consta de los siguientes elementos:
Fosas nasales: Son dos amplias cavidades cuya función es permitir la
entrada y salida del aire, el cual se humedece, filtra y calienta a través
de unas estructuras llamadas cornetes.
Faringe: Estructura con forma de tubo situada en el cuello y revestido
de membrana mucosa; conecta la cavidad bucal y las fosas nasales
con el esófago y la laringe.
Laringe: Es un conducto que permite el paso del aire desde la faringe
hacia la tráquea y los pulmones. En la laringe se encuentran las
cuerdas vocales que dejan entre sí un espacio llamado glotis.
o Cuerdas vocales. Son dos repliegues situados en la laringe
que vibran cuando el aire los atraviesa produciendo la voz.
o Glotis. Es la porción más estrecha de la luz laríngea, espacio
que está limitado por las cuerdas vocales.
o Epiglotis: La epiglotis es un cartílago situado encima de la
glotis que obstruye el paso del bolo alimenticio en el
momento de la deglución evitando que este se vaya al
sistema respiratorio. Marca el límite entre la orofaringe y
la laringofaringe.
Tráquea: Es un conducto en forma de tubo que tiene la función de
hacer posible el paso del aire entre la laringe y los bronquios. Su pared
está reforzada por un conjunto de cartílagos con forma de C que
dificultan que la vía se colapse por compresión externa sobre el cuello.
Pulmones: Órganos cuya función es realizar el intercambio gaseoso
con la sangre. Dentro de cada pulmón, el árbol bronquial se divide
progresivamente dando ramificaciones cada vez más pequeñas. La
tráquea da origen a los dos bronquios principales que se dividen en
bronquios secundarios o lobulares. Cada bronquio lobular se divide en
bronquios terciarios o segmentarios que se dividen en bronquiolos. El
bronquiolo continúa el proceso de ramificación y da origen al bronquiolo
terminal de donde parten los bronquiolos respiratorio que es donde se
encuentran los sacos alveolares.
o Bronquio: Conducto tubular fibrocartilaginoso que conduce el
aire desde la tráquea hasta los bronquiolos.
o Bronquiolo: Conducto que conduce el aire desde los
bronquios hasta los alvéolos.
o Alvéolo: Los alveolos están situados al final de las últimas
ramificaciones de los bronquiolos. Tienen la forma de
pequeños sacos y son el lugar en el que se produce el
intercambio de gases con la sangre. Su pared es muy
delgada, pues está constituida por una capa unicelular, es
decir formada por una única célula. Sumando los dos
pulmones, el organismo humano dispone de alrededor de
600 millones de alveolos que si se desplegaran en su
totalidad ocuparían una superficie de 60 m², esta enorme
superficie es la que hace posible obtener la cantidad de
oxígeno necesaria para las funciones vitales
Músculos intercostales: Músculos situados en el espacio existente entre
dos costillas consecutivas. Tienen un importante papel para movilizar el
tórax durante la inspiración.
Diafragma: Músculo que separa la cavidad torácica de la cavidad
abdominal. Cuando se contrae baja y aumenta el tamaño de la cavidad
torácica provocando la inspiración. Cuando se relaja sube, disminuye el
tamaño de la cavidad torácica y provoca la espiración.
Pleura y cavidad pleural: La pleura es una membrana serosa que
recubre ambos pulmones. Consta de dos capas, la pleura parietal en
contacto con la pared del tórax y la pleura visceral en contacto con los
pulmones. Entre ambas capas queda un espacio que se llama cavidad
pleural. La presión en la cavidad pleural es menor que la presión
atmosférica lo cual hace posible la expansión de los pulmones durante
la inspiración.
.
Ventilación
La función del aparato respiratorio consiste en desplazar volúmenes de aire desde
la atmósfera a los pulmones y viceversa. Lo anterior es posible gracias a un
proceso conocido como ventilación.
La ventilación es un proceso cíclico y consta de dos etapas: la inspiración, que es
la entrada de aire a los pulmones, y la espiración, que es la salida. La inspiración
es un fenómeno activo, caracterizado por el aumento del volumen torácico que
provoca una presión intrapulmonar negativa y determina el desplazamiento de
aire desde el exterior hacia los pulmones. La contracción de los músculos
inspiratorios principales, diafragma e intercostales externos, es la responsable de
este proceso. Una vez que la presión intrapulmonar iguala a la atmosférica, la
inspiración se detiene y entonces, gracias a la fuerza elástica de la caja torácica,
esta se retrae, generando una presión positiva que supera a la atmosférica y
determinando la salida de aire desde los pulmones.
En condiciones normales la espiración es un proceso pasivo, al relajarse el
diafragma este sube y vuelve a su posición inicial. Sin embargo, en la espiración
forzada, el músculo recto del abdomen se contrae, lo que propulsa las vísceras
abdominales hacia arriba, este proceso hace disminuir aún más el volumen
intratorácico y aumenta la cantidad de aire que se desplaza al exterior
Control de la ventilación
La ventilación es controlada de forma muy cuidadosa para hacer posible que los
niveles de PaO2 y PaCO2 arteriales se mantengan dentro de límites estrechos a
pesar de que las demandas de captación de O 2 y eliminación de CO2 varían
mucho. El sistema respiratorio dispone de un conjunto de sensores que reúnen
información, la cual llega al controlador central del encéfalo, que coordina la
información y envía impulsos hacia los músculos respiratorios efectores, que
causan la ventilación.
Sensores (entradas)
Los sensores protagonistas en el control de la respiración son los
quimiorreceptores, estos responden a los cambios en la composición química de
la sangre u otro líquido. Se han clasificado anatómicamente como centrales y
periféricos.
Quimiorreceptores centrales. Se encuentran cerca de la superficie
ventral del bulbo raquídeo están rodeados por el líquido extracelular del
cerebro y responden a los cambios de H+ en ese líquido. El nivel de
CO2 en la sangre regula la ventilación principalmente por su efecto
sobre el pH del líquido cefalorraquídeo.
Quimiorreceptores periféricos. Se hallan dentro de los cuerpos
carotídeos, en la bifurcación de las arterias carótidas primitivas, y en
los cuerpos aórticos, por encima y por debajo del cayado aórtico.
Responden al descenso de la PO 2 arterial y al aumento de la pCO2 y de
la concentración de H+. Son los responsables de cualquier aumento de
la ventilación en el ser humano como respuesta de la hipoxemia
arterial.
En los pulmones también existen receptores sensoriales que intervienen en el
control del calibre de las vías aéreas, la secreción bronquial, así como en la
liberación de mediadores por las células cebadas u otras células inflamatorias,
esta información llega a los centros superiores a través de las fibras sensoriales
del nervio vago.
Control central cerebral
El control de la ventilación es posible gracias a una compleja interconexión
de neuronas situadas en varias localizaciones del cerebro de donde parten las
órdenes que a través de los nervios llegan a los diferentes músculos encargados
de la ventilación pulmonar. El proceso automático normal de la respiración es
involuntario y se origina en impulsos que provienen del tallo cerebral, sin
embargo, se puede tener cierto control voluntario dentro de determinados límites,
ya que los estímulos de la corteza cerebral se pueden priorizar respecto a los del
tallo cerebral.
Los centros respiratorios cerebrales principales están ubicados en el bulbo
raquídeo y establecen de forma automática el patrón rítmico de la respiración.
Puede distinguirse un Grupo Respiratorio Dorsal que puede modificar el ritmo
básico según las necesidades del organismo y un Grupo Respiratorio Ventral que
contienen neuronas que se activan cuando es preciso un nivel elevado de
ventilación. Existen otros dos núcleos de neuronas situados en la protuberancia
llamados Centro Neumotáxico y Centro Apnéustico que también influyen sobre la
frecuencia y profundidad de la inspiración.
La corteza cerebral tiene un papel en el control voluntario de la ventilación, dado
que es posible realizar una hiperventilacíón o hipoventilación voluntaria durante
cortos periodos de tiempo. Otras partes del cerebro como el sistema límbico y
el hipotálamo pueden afectar el patrón de la respiración, por ejemplo en
alteraciones emocionales.
Efectores (salidas)
Como actuadores del sistema respiratorio están el diafragma, los músculos
intercostales, abdominales y los músculos accesorios. En el contexto del control
de la ventilación es fundamental que estos grupos musculares trabajen
conjuntamente en forma coordinada. Hay evidencias de que en algunos neonatos,
en particular los prematuros, existe falta de coordinación en la actividad de los
músculos respiratorios, en especial durante el sueño. Por ejemplo, los músculos
torácicos pueden realizar el trabajo inspiratorio mientras los músculos
abdominales efectúan el trabajo espiratorio.
Intercambio gaseoso
Una vez que los alveolos pulmonares están llenos de aire tras el proceso de
inspiración, el oxígeno tiene que difundirse hasta la sangre, mientras que el
dióxido de carbono sigue el camino contrario, es decir pasa desde la sangre a los
alvéolos pulmonares. Este proceso ocurre por un mecanismo de difusión
simple motivado por un entrecruzamiento al azar de las moléculas que pasan
desde donde se encuentran a más concentración hasta donde la concentración es
menor. El fenómeno se debe a que las moléculas se encuentran en continuo
movimiento y se desplaza en todas direcciones chocando y rebotando entre ellas
reiteradamente. Existe una ley física según la cual cuando un gas se encuentra en
una cámara cerrada y su concentración es diferente en los dos extremos, las
partículas tienden a desplazarse desde donde la concentración es alta hacia
donde es baja, llegando finalmente a una situación de equilibrio, proceso conocido
como difusión simple. En el aparato respiratorio la difusión se produce en el
alveolo muy rápidamente, tiene lugar en los primeros 0,25 segundos de los 0,75
segundos del tiempo de circulación de la sangre a través de los capilares
pulmonares.
Transporte de oxígeno por la sangre
Una vez que el oxígeno pasa a la sangre capilar en los alveolos pulmonares, debe
distribuirse por todo el organismo para satisfacer los requerimientos de
las células, las cuales necesitan este elemento de forma prioritaria. La presión
parcial de oxígeno es más alta en los alveolos pulmonares que en la sangre
capilar por lo que se produce el proceso de difusión simple entre ambos medios.
Por otra parte la presión parcial de oxígeno es más baja en las células de los
tejidos que en la sangre, por lo que cuando la sangre oxigenada llega a los tejidos
de todo el cuerpo se desprende de parte de su oxígeno, que se incorpora por
difusión simple a través de la membrana hacia el interior de la célula para hacer
posible la respiración celular que tiene lugar en la mitocondria.
La capacidad de la sangre para transportar oxígeno disuelto directamente es muy
baja, puesto que este elemento es poco soluble en agua. Por este motivo el
organismo ha desarrollado una proteína llamada hemoglobina que tiene la
capacidad de captar el oxígeno y transportarlo con gran eficacia. Si no existiera
hemoglobina, el corazón tendría que bombear unos 80 litros de sangre por
minuto, lo que resultaría completamente imposible. Gracias a la hemoglobina
el gasto cardiaco es solo de 5 litros de sangre por minuto, siendo esta cifra
suficiente para mantener oxigenadas todas las células del cuerpo en situación de
reposo. Cada molécula de hemoglobina tiene capacidad para transportar cuatro
moléculas de oxígeno, un solo glóbulo rojo dispone de 250 millones de moléculas
de hemoglobina y en un mililitro de sangre existen alrededor de 5 millones de
glóbulos rojos.
Hb= Hemoglobina, O=Oxígeno.
Adaptación a la altura
A medida que aumenta la altitud baja la presión atmosférica. Por ello a
grandes alturas puede producirse el fenómeno de la hipoxia ya que el
organismo debe producir un gasto energético extra para que la misma
cantidad de oxígeno ingrese al cuerpo.
Cifras gasométricas en sangre
PaO2: Es la presión parcial de oxígeno en la sangre arterial, sus
valores normales pueden variar entre ciertos límites, dependiendo
de la edad, el sexo y el peso corporal del individuo. Oscila entre 66
y 100 mmHg.
PaCO2: Es la presión parcial de dióxido de carbono en la sangre
arterial. Los valores normales oscilan entre 35 y 45 mmHg. Si la
cifra es superior a 45 mmHg, ello indica que el organismo está
reteniendo demasiado dióxido de carbono en la sangre.
Para obtener estos parámetros, es preciso extraer sangre de una arteria,
generalmente la arteria radial, no sirve la sangre venosa que se emplea
habitualmente para determinar otros valores analíticos, pues la sangre venosa
contiene mucho menos oxígeno. Cuando se comparan los parámetros
medidos con los valores de referencia se puede detectar si existe algún
problema de salud que afecte a la función del aparato respiratorio.
Volúmenes pulmonares
Volúmenes y capacidades pulmonares VR: Volumen de reserva. VRI:
Volumen de reserva inspiratorio. VRE: Volumen de reserva espiratorio. CV:
Capacidad vital. CRF: Capacidad residual funcional. CI: Capacidad
inspirada. CPT: Capacidad pulmonar total.
En condiciones normales, una persona respira 15 veces por minuto y en cada
inspiración entra en sus pulmones 500 cc de aire. En la espiración sale del
pulmón la misma cantidad que entró. Por lo tanto en un minuto la ventilación
pulmonar es 15 x 500 = 7.5 litros, que es lo que se llama volumen minuto. Sin
embargo, la profundidad de las respiraciones y su frecuencia puede aumentar
considerablemente en condiciones de esfuerzo físico, por lo que el volumen
minuto puede llegar hasta los 200 litros por minuto, multiplicando el valor en
reposo más de 20 veces.
Volumen corriente (VC): Es la cantidad de aire que se utiliza en
cada respiración no forzada. Es aproximadamente de 500 ml. Esto
significa que en condiciones normales durante una inspiración
entran 500 cc de aire en los pulmones y durante la espiración sale
la misma cantidad.
Volumen de reserva espiratorio. Corresponde al volumen extra de
aire que se puede expulsar hacia el exterior cuando se realiza una
espiración forzada. Su valor medio es 1000 cc.
Volumen de reserva inspiratorio. Corresponde al volumen extra de
aire que se puede inhalar cuando se realiza una inspiración forzada.
Su valor medio es 2500 cc.
Volumen residual. Corresponde a la cantidad de aire que queda en
el interior del pulmón después de una espiración máxima. Su valor
medio es 1200 ml.
La capacidad pulmonar total viene dada por la suma de los 4 volúmenes
anteriormente citados.
Presiones en el aparato respiratorio
Deben considerarse cuatro presiones diferentes para comprender el
funcionamiento del aparato respiratorio humano. Estas presiones no son
constantes, pues se modifican a lo largo del ciclo respiratorio.
Presión atmosférica. Corresponde a la presión del aire en la
atmósfera.
Presión alveolar o intrapulmonar. Es la presión del aire contenido en
los alvéolos.
Presión pleural o intrapleural. Es la presión existente en la cavidad
pleural, es decir en el espacio situado entre la pleura visceral y la
pleura parietal. La presión pleural es negativa y por lo tanto menor
que la atmosférica.
Presión transpulmonar. Corresponde a la diferencia entre la presión
alveolar y la presión pleural.
Conceptos
Hipoxemia: Disminución de la PaO2 < 80 mmHg.
Hipoxia: Disminución de la PaO2 a nivel celular.
Insuficiencia respiratoria: Disminución de la presión parcial de
oxígeno (PaO2) por debajo de 60 mmHg a nivel del mar. Hay dos
tipos:
o Parcial: Disminución de la PaO 2 < 60 mmHg con
PaCO2 normal o baja.
o Global: Disminución de PaO 2 < 60 mmHg y aumento de
PaCO2 > 45 mmHg (acidosis respiratoria).
Composición del aire atmosférico
Nitrógeno 78,00 %
Oxígeno 21,00 %
Argón y helio 0,92 %
Dióxido de carbono 0,04 %
Vapor de agua 0,04 %
Composición del aire alveolar
Nitrógeno 78 %
Oxígeno 15-16 %
Vapor de agua 6 %
Dióxido de
4-5 %
carbono
Enfermedades del aparato respiratorio más
comunes
Algunas enfermedades respiratorias son causadas por virus y bacterias. Si no
se previenen y tratan adecuadamente pueden ser mortales. Las
enfermedades pulmonares pediátricas causan el 50 % de las muertes de
niños menores de 1 año de edad y aproximadamente el 20 % de todas las
hospitalizaciones de los menores de 15 años
1. Resfriado común. Es la enfermedad infecciosa más común. La
incidencia es mayor en la niñez temprana que en cualquier otro
periodo de la vida. Los niños menores de 5 años tienen de 6 a
12 episodios de resfriado por año.
2. Rinitis. Se presenta como resfriados nasales constantes. Tiene
una morbilidad significativa y puede contribuir al desarrollo de
exacerbaciones de sinusitis y asma.
3. Rinosinusitis. Se define como episodios sucesivos de
infecciones bacterianas de los senos paranasales, cada uno con
duración menor de 30 días y separados por periodos de al
menos 10 días, durante los cuales el paciente está sin síntomas.
4. Faringitis. Más del 90 % de los casos de dolor de garganta y
fiebre son debidos a infecciones virales. La mayoría de las
personas desarrollan rinorrea y tos leve.
5. Amigdalitis. Se debe a un proceso infeccioso que afecta a
la amígdala palatina.
6. Traqueitis. Es la inflamación aguda de la tráquea, que es la vía
respiratoria que une la laringe con los bronquios. La traqueítis
bacteriana afecta con mayor frecuencia a niños en edad escolar
(en torno a los 5 años).
7. Bronquitis. Es la inflamación de los bronquios, principales vías
respiratorias de conducción dentro del pulmón. Puede estar
producida por infecciones virales o bacterianas del sistema
respiratorio inferior favorecida por exposición a irritantes del
ambiente incluyendo humo de tabaco.
8. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica . La causa principal es
el tabaquismo.
9. Enfisema. La principal causa es la inhalación de humo de
tabaco.
10. Asma. Obstrucción reversible de las vías aéreas menores que
puede progresar a insuficiencia respiratoria si no se lleva a cabo
una intervención inmediata.
11. Tuberculosis pulmonar. Enfermedad infecciosa causada por
el bacilo de Koch.
12. Neumonía. La neumonía es la inflamación del pulmón. La causa
más habitual son microorganismos infectantes, sobre todo
bacterias y virus. Aparece con más facilidad cuando uno o más
de los mecanismos de defensa que protege al pulmón son
inadecuados.
13. Silicosis. Causadas por la inhalación prolongada de compuestos
químicos que contienen sílice cristalina, se produce con
frecuencia en trabajadores de minas.
14. Cáncer de pulmón. Aunque puede producirse en no fumadores o
fumadores pasivos, la principal causa es la aspiración directa del
humo del tabaco.
15. Fibrosis quística. Enfermedad de origen genético que afecta
principalmente a los pulmones.
Medidas preventivas
Cáncer de pulmón. Dentro de las enfermedades del aparato
respiratorio destaca por su frecuencia y gravedad el cáncer de
pulmón. A pesar de los avances actuales en los tratamientos
médicos, sigue provocando la muerte de la persona afectada en
muchas ocasiones. Por ello las medidas preventivas son
fundamentales, destacando entra ellas evitar la exposición al humo
del tabaco, tanto como fumador activo como pasivo. Cuanto mayor
sea la exposición al tabaco más alta es la probabilidad de contraer
esta enfermedad. Otras sustancias que se han relacionado con la
aparición del cáncer de pulmón son el amianto y el gas radón.
Gripe. La gripe es una importante causa de mortalidad cuando
afecta a personas de edad avanzada o que presentan factores de
riesgo, como enfermedades del corazón, déficit de inmunidad u
otras alteraciones pulmonares. Por ello se recomienda la
vacunación antigripal anual como medida eficaz para prevenir la
gripe en las personas con algunos de los factores de riesgo antes
citados.
CONCLUSION
La respiración no podría producirse sin la ayuda del sistema respiratorio, que
incluye nariz, garganta, laringe, tráquea y pulmones. Cada vez que respiramos,
tomamos aire rico en oxígeno por la nariz y la boca, y los pulmones se llenan y se
vacían. Y aunque el aire que respiramos esté sucio o contaminado, nuestro
sistema respiratorio puede defenderse de las sustancias y organismos extraños
que penetran por la nariz y la bocaLos contaminantes se exhalan de nuevo, se
tosen, se tragan, salen por los intestinos o son destruidos por los jugos gástricos o
devorados por los macrófagos, un tipo de celula de la sangre que recorre el
cuerpo buscando gérmenes para [Link] Aire también puede inhalarse por
la boca. Estas dos aberturas de la vía respiratoria (la cavidad nasal y la boca) se
unen en la faringe, o garganta, en la parte posterior de la nariz y la boca.
BIBLIOGRAFIA
Tortora, Gerard J.; Bryan Derrickson. Principios de anatomía y fisiología.
2013. En Google Books.