Propiedades de Endomorfismos y Matrices
Propiedades de Endomorfismos y Matrices
Propiedades de endomorfismos
1. ¿Por qué?
Hasta ahora hemos definido objetos relevantes desde el punto de vista físico como
es la existencia de autovalores o el determinante, de endomorfismos y sus correspon-
dientes expresiones matriciales. En este capítulo vamos a encontrar aplicaciones para
unos y otras. Esencialmente se trata de saber escoger bases para representar endo-
morfismos de una forma adecuada al problema que estemos tratando, para poder
desarrollar los cálculos necesarios de forma más eficiente. Esto nos lleva a la pregunta
de cuán simple puede ser la representación de un endomorfismo, y en qué base se da
esa representación.
En 1850, Sylvester introdujo por primera vez el término “matriz” para representar
el cuadro de números asociado al sistema de ecuaciones. En 1858, Cayley daría la
primera definición abstracta del concepto, en la obra titulada Memoir on the theory of
matrices. En ella, se introducía el concepto, se probaba la existencia de una estructura
73
74 3. PROPIEDADES DE ENDOMORFISMOS
Cayley prueba también que una matriz de dimensión dos satisface su propia ecua-
ción característica, resultado que Hamilton probará poco después para matrices de
dimensión cuatro al estudiar los cuaterniones.
Para la prueba en el caso general del teorema deberemos esperar a que Ferdinand
Georg Frobenius publique en 1878 "Über lineare Substitutionen und bilineare Formen"
(“Sobre substituciones lineales y formas bilineales”).
Jordan introduce también en 1870 la noción de forma canónica que lleva su nom-
bre en el trabajo Traité des substitutions et des équations algebraiques (Tratado de las
substituciones y de las ecuaciones algebraicas) proporcionando una nueva visión sobre
la descripción de las aplicaciones lineales. Pero será también cuando en 1903 sean
2. ENDOMORFISMOS EN ESPACIOS SUMA DIRECTA Y PRODUCTO TENSORIAL 75
donde
T11 T12 ... T1n1 U11 U12 ... U1n2
T21 T22 ... T2n1 U21 U22 ... U2n2
T = . U= .
.. ..
Tn11 Tn21 n1
. . . Tn1 Un12 Un21 ... n2
Un2
2.2. Producto tensorial V1 ⊗V2 . El caso del producto tensorial va a ser un poco
más complicado. Consideremos el espacio vectorial obtenido como producto tensorial
de dos factores
V = V1 ⊗ V2 .
Consideremos dos aplicaciones f1 : V1 → V1 y f2 : V2 → V2 . Definamos sobre V , la
aplicación
F× : V → V F× (v1 ⊗ v2 ) = f1 (v1 ) ⊗ f2 (v2 ). (179)
Notemos que esta aplicación no está definida sobre todos los elementos del es-
pacio V1 ⊗ V2 , sino solamente sobre aquellos que habíamos definido como separables
en el capítulo anterior. Podemos sin embargo considerar una aplicación más general,
definida sobre todos los elementos del espacio, extendiendo por linealidad la aplicación
F× . Consideremos entonces:
Definición 3.1. Consideremos el producto tensorial de dos espacios V1 ⊗ V2 y un
endomofismo en cada uno de los factores, f1 : V1 → V1 y f2 : V2 → V2 . Denominaremos
producto tensorial de f1 y f2 y denotaremos como f1 ⊗ f2 a la aplicación lineal que
sobre estados separables es igual a (179).
La aplicación está bien definida porque sabemos que el producto tensorial de
bases de los factores define una base para el espacio producto. Esto implica que es
posible generar cualquier elemento de V1 ⊗ V2 como combinación lineal de elementos
separables. Por consiguiente, fijar el valor sobre estos y exigir que la aplicación sea
lineal es suficiente para definir correctamente la misma.
Una vez definida la aplicación es sencillo proceder a determinar la expresión de la
misma en una base, es decir, la representación matricial correspondiente.
Consideremos pues dos espacios vectoriales, V1 , V2 y dos endomorfismos
f1 : V1 → V1 f2 : V2 → V2 .
Si consideramos bases en cada uno de los espacios, {|ej1 �} en V1 y {|ej2 �} en V2 ,
podemos definir las matrices asociadas:
1 1
T 1 T 12 . . . T 1n1 U 1 U 12 ... U 1n2
T 21 T 22 . . . T 2n U 21 U 22 ... U 2n2
1
f1 → T = . .. .. .. f2 → U = . .. .. ..
.. . . . .. . . .
T n11 T n21 . . . T nn11 U n12 U n22 ... U nn22
Consideremos entonces la imagen por la aplicación (179) del elemento genérico
de la base del espacio producto tensorial:
� � �
F× (|ej1 �⊗|ek2 �) = f1 (|ej1 �)⊗f2 (|ek2 �)) = (T )l j |el1 �⊗ (U)mk |em
2
�= (T )l j (U)mk |el1 �⊗|em
2
�
l m l,m
(180)
Recuperamos entonces, a partir de la expresión general, la expresión de la repre-
sentación matricial asociada a esta aplicación lineal.
78 3. PROPIEDADES DE ENDOMORFISMOS
3. Subespacios invariantes
Vamos a analizar el siguiente ejemplo de aplicación lineal para un espacio vectorial
V = R3 :
Ejemplo 3.1. Sea V = R3 y consideremos la transformación dada por la siguiente
matriz en la base canónica {ex , ey , ez }:
cos α sin α 0
R = − sin α cos α 0 . (183)
0 0 1
La aplicación transforma la posición de todos los puntos del espacio a excepción
del eje z. Sin embargo, podemos observar que las transformaciones tienen una peculia-
ridad: los puntos describen circunferencias alrededor del eje z , de forma que podemos
afirmar que cualquier plano perpendicular a ez se transforma en si mismo.
Este ejemplo nos sirve pues para introducir un concepto muy importante en las
secciones siguientes:
Definición 3.3. Sea f : V → V un endomorfismo definido sobre un espacio
vectorial V . Diremos que un subespacio W ⊂ V es invariante bajo la aplicación f
si se verifica que la imagen de cualquier punto de W está contenida en él mismo, es
decir
f (w ) ∈ W ∀w ∈ W (184)
3. SUBESPACIOS INVARIANTES 79
f (z ) = i z , (185)
donde i es la unidad imaginaria. Es sencillo verificar que esta aplicación no puede tener
ningún subespacio invariante excepto el origen.
Demostración. Basta con calcular la acción de la aplicación lineal sobre los ele-
mentos de la base de V que son también una base para W . Si calculamos
f (|ej �) 1 ≤ j ≤ n1
sabemos que la imagen tiene que pertenecer al subespacio W , y por consiguiente que
se debe poder escribir como una combinación lineal de los n 1 primeros elementos. Es
por ello que la contribución de los siguientes elementos es nula, y de ahí el cero de la
matriz. Respecto a la imagen de los restantes elementos de la base, nada podemos
decir, y por consiguiente debemos asumir que puedo necesitar todos los elementos de
la base para escribir las imágenes. �
F+ : V1 ⊕ V2 → V1 ⊕ V2
definida por la Ecuación (177) deja invariantes tanto el subespacio V1 × {0} como el
subespacio {0} × V2 .
Esta es una interesante propiedad general que buscaremos en las siguientes sec-
ciones. Podemos introducir ya, sin embargo, el concepto general que será desarrollado
en las próximas páginas:
80 3. PROPIEDADES DE ENDOMORFISMOS
f |vk � − αk |vk � = 0.
Pero sabemos que {|vλ1 �, . . . |vλk−1 �} son linealmente independientes, lo que implica
que, dado que por hipótesis λj �= λk para todo j, k, encontramos:
cj = 0 ∀j = 1, . . . , k − 1.
Pero esto implica que
|w � = ck |vλk � = 0 ⇒ ck = 0.
Esto completa la demostración: los k vectores son linealmente independientes. �
Con ello concluímos que los autovalores son una propiedad del endomorfismo,
algo que no depende de la base en la que escojamos escribirlo. Desde el punto de
vista de la Física, esta es una propiedad muy importante, dado que implica que es un
valor al que se le puede dar significado físico. Así, en Mecánica Cuántica, asociaremos
los posibles autovalores de un endomorfismo con los valores experimentales que se
pueden obtener al medir la magnitud física representada por el endomorfismo, como
la energía, el momento lineal, la posición, etc.
Falta por analizar un aspecto importante como es el del número de autovalores.
Esto es, consideremos un espacio vectorial V de dimensión n ∈ N y un endomorfismo
f : V → V . ¿Cuántos autovalores puede tener f ?
Lema 3.6. Sea V un espacio vectorial complejo. El endomorfismo f : V → V
tiene n autovalores, contando la multiplicidad.
6. PROYECTORES 85
Demostración. Sabemos que los autovalores son raíces del polinomio caracterís-
tico, que es un polinomio de grado n = dim V . Dado que es un polinomio sobre los
números complejos, y es éste un cuerpo algebraicamente cerrado, por el Teorema 1.1
sabemos que debe tener n raíces, aunque no todas tengan que ser diferentes.
�
6. Proyectores
En esta sección vamos a considerar un tipo particular de endomorfismo que, aparte
de su interés intrínseco por caracterizar propiedades de gran relevancia en Física, nos
van a resultar fundamentales a la hora de caracterizar a las aplicaciones lineales.
Podemos mirar a la proyección desde dos puntos de vista, una desde el punto de
vista de los vectores en los que se descompone uno dado, y otro desde el punto de
vista de la aplicación que define la descomposición. Tenemos así:
Definición 3.8. Sea V un espacio vectorial y sea P : V → V un endomorfismo.
Decimos que P es una proyección si se verifica que
P2 = P (191)
86 3. PROPIEDADES DE ENDOMORFISMOS
Si ahora pensamos en los elementos del espacio vectorial total (R3 en el gráfico
anterior) y el proyectado (el plano XY en el caso anterior), podemos caracterizarlo
de una forma análoga:
Definición 3.9. Sea un espacio vectorial V que escribimos como suma directa de
dos subespacios
V = V1 ⊕ V2 .
Denominamos proyección de V sobre V1 a lo largo de V2 a la aplicación que a todo
elemento
v ∈ V → v = (v1 , v2 ) v 1 ∈ V1 v2 ∈ V2 ;
le asigna el valor de la primera componente:
P (v1 , v2 ) = v1 ∈ V1 .
Es sencillo probar la equivalencia de las dos definiciones:
Lema 3.7. Sea V un espacio vectorial. Dado un endormorfismo P : V → V que
verifique
P 2 = P,
V puede descomponerse en la suma directa de dos subespacios, y P es la proyección
de uno de ellos a lo largo del otro.
Demostración. Consideremos los posibles valores propios del operador P : es sen-
cillo verificar que sólo pueden ser igual a cero o a uno, porque si |v � es un vector
propio de valor propio λ obtendremos:
�
2 P (λ|v �) = λ2 |v �
P |v � =
λ|v �
Concluímos entonces que
�
2 1
λ = λ ⇒ λ(λ − 1) = 0 ⇒ λ =
0
Veamos ahora que siempre podemos descomponer un vector en suma de uno que tiene
autovalor uno y otro que tiene autovalor cero. Si consideramos un elemento |w � ∈ V ,
siempre podemos escribir
|w � = P |w � + (Id − P )|w � = |w1 � + |w2 �,
con |w1 � = P |w � y |w2 � = (Id − P )|w �, siendo esta descomposición única para cada
elemento.
Evidentemente, se cumple que
P |w1 � = |w1 � P |w2 � = 0.
Por consiguiente, hemos identificado un autovector con autovalor uno, y otro con
autovalor cero. Si eso lo hacemos considerando todos los posibles estados del espacio
V , es evidente que:
V = P (V ) + (Id − P )(V ) ⇒ V1 = P (V ) V2 = (Id − P )(V )
�
Análogamente, se puede demostrar el otro sentido de la equivalencia:
7. POLINOMIO MÍNIMO DE UN ENDOMORFISMO 87
Dos son las propiedades que vamos a estudiar del polinomio mínimo:
Lema 3.11. Un polinomio p(x) se anula sobre una matriz A, si y solo si el poli-
nomio mínimo de mA (x) divide a p(x).
Demostración. La implicación recíproca es trivial: si el polinomio p(x) se puede
escribir como el producto
p(x) = mA (x)q(x),
donde q(x) es también un polinomio, es trivial verificar que p(A) = 0.
La implicación directa necesita del uso del algoritmo de la división, aplicado a la
división de polinomios. Sabemos que dado un polinomio p(x) y un polinomio mA (x)
de grado menor, siempre podemos encontrar una pareja de polinomios, a los que
denominamos cociente q(x) y resto r (x) que satisfacen
p(x) = q(x)mA (x) + r (x),
donde el grado de r (x) es menor que el de mA (x). Dado que suponemos que p(x) se
anula sobre A tenemos que
p(A) = 0 ⇒ r (A) = 0.
Por tanto, el polinomio r (x), de grado menor que el del polinomio mínimo, se anula
sobre A. Pero esto va contra la hipótesis de que mA (x) es el de grado mínimo que
90 3. PROPIEDADES DE ENDOMORFISMOS
satisface esa propiedad. La única alternativa es suponer que r (x) = 0 para todo x y
que por tanto existe q(x) tal que
p(x) = q(x)mA (x).
�
Finalmente, vamos a comentar una propiedad muy sencilla pero importante. Aun-
que hemos introducido el polinomio mínimo como una propiedad de una matriz A, es
sencillo darse cuenta de que, en realidad, es también una propiedad característica del
endomorfismo que la matriz representa. Esto puede probarse de forma sencilla:
Lema 3.12. Sea A una matriz que representa un endomorfismo f : V → V en
una cierta base. Entonces, cualquier matriz conjugada de A es también raíz de m A (x).
Demostración. Basta darse cuenta de que, si consideramos una matriz B conju-
gada de A, por una cierta matriz S, es decir
B = SAS −1 ,
las potencias de B están también conjugadas con las potencias de A, es decir
k
� �� �
B k = (SAS −1 ) . . . (SAS −1 ) = SAk S −1 .
En consecuencia, el polinomio mínimo evaluado en B satisface:
mA (B) = SmA (A)S −1 = 0.
�
La conclusión que obtenemos por tanto es que el polinomio mínimo es una pro-
piedad del endomorfismo f y no de la matriz que lo representa.
Escribiendo
n
�
PA (λ) = λk αk ,
k=0
encontramos
αn I = −Bn−1
.
.
.
αj I = ABj − Bj−1
..
.
α I = AB
0 0
El resultado implica que, por el Lema 3.11, el polinomio mínimo divide al polino-
mio característico. Por tanto, sabemos que se puede escribir como un producto de
monomios de la forma:
8. Endomorfismos diagonalizables
Este va a ser uno de los conceptos fundamentales de todos nuestros análisis.
Desde el punto de vista físico la diagonalizabilidad de un operador va a ser una de
las características que van a identificar a los operadores que representen magnitudes
físicas, puesto que la Mecánica Cuántica afirma que en el proceso de medida de
una magnitud (pensemos por ejemplo en la energía, o el momento lineal) durante
un experimento, sólo podremos obtener como resultado uno de los autovalores del
operador que lo representa. Por tanto el estudio de los conjuntos de autovalores y
autovectores de los mismos es fundamental.
Hasta ahora hemos introducido el concepto de autovector y autovalor individual-
mente, es decir, hemos afirmado que tal vector era vector propio y que tenía tal
autovalor. El concepto de diagonalizabilidad es característico de todo el endomorfis-
mo, y se refiere a aquellos casos en los que podemos identificar una base completa de
vectores propios de un endomorfismo dado que permite escribir la matriz correspon-
diente de forma diagonal:
Definición 3.11. Sea F : V → V un endomorfismo definido sobre un espacio
vectorial V . Diremos que el endomorfismo es diagonalizable si existe una base en la
que la expresión de la matriz correspondiente es diagonal, es decir
λ1 . . . 0
. .
A = .. . . . .. (192)
0 ... λr
(con r ≤ n). Evidentemente los elementos de la base son vectores propios de f y
tienen como valor propio el correspondiente a la entrada de la diagonal de la matriz.
¿Cuándo vamos a poder garantizar que un endomorfismo admita una base de este
tipo? Esta es la pregunta que vamos a intentar responder en lo que sigue.
Vamos a comenzar identificando condiciones para relacionar la existencia de au-
tovalores y el polinomio mínimos. Veremos a lo largo de esta sección que es la mayor
fuente de información a este respecto:
Lema 3.13. Sea f : V → V un endormofismo. Un número λ ∈ K es un autovalor
de f si y solo si λ anula (es una raíz d)el polinomio mínimo de f , es decir
mf (λ) = 0
Demostración. Consideremos un λ ∈ K que es raíz del polinomio mínimo. Eso
supone que existe un polinomio p(x) que cumple que
mf (x) = (x − λId )p(x).
Evidentemente p(x) tiene un grado menos que mA , por lo que sabemos que f no puede
ser también raíz de p(x). Esto supone que, considerando que m f (f ) es la aplicación
identicamente nula, tenemos:
mf (f )|v � = 0 ∀|v � ∈ V ⇒ (f − λId )p(f )v � = 0∀|v � ∈ V.
Pero p(f ) no puede ser la aplicación nula, porque tiene menos grado que el polinomio
mínimo, por lo que concluímos que
p(f )|v � = |w � ∈ V ;
8. ENDOMORFISMOS DIAGONALIZABLES 93
que probar que este conjunto de vectores {|vj �} definen una base para todo el espacio
vectorial.
Para ello, consideremos el siguiente polinomio:
r
� x − λi
pj (x) = .
λj − λi
i�=j
Por construcción es un polinomio que tiene como raíces a todos los elementos {λ i }
excepto a λj , es decir
pj (λi ) = 0 ∀i �= j.
pj (λj ) = 1
tenemos pues un polinomio de grado r − 1, que tiene r raíces diferentes. Esto solo
puede ocurrir si el polinomio es identicamente nulo.
Consideremos ahora la extensión a los endomorfismos:
r
� f − λi Id
pj (f ) = ,
λj − λi
i�=j
y consideremos la suma:
� � � f − λi Id
p(f ) = pj (f ) = .
λj − λi
j j i�=j
El polinomio p(f ) debe ser el endomorfismo identidad, y por tanto, para todo elemento
|v � ∈ V , se debe cumplir que
� �
p(f )|v � = |v � = pj (f )|v � := |vj �.
j j
Pero sabemos que mf (f ) se anula, y por tanto que cada uno de los vectores |vj �
son autovectores con autovalor λj . Por tanto, hemos conseguido escribir un vector
arbitrario del espacio vectorial como una combinación lineal de autovectores. Esto
completa la prueba.
�
9. FORMA DE JORDAN DE UN ENDOMORFISMO 95
Lema 3.16 (Identidad de Bézout para polinomios). Sean dos polinomios p(x) y
q(x) que no tienen raíces comunes. Entonces, existen dos polinomios t(x) y s(x) que
satisfacen
s(x)p(x) + t(x)q(x) = 1.
Ejercicio 3.5. Dar una demostración completa y rigurosa del lema anterior.
96 3. PROPIEDADES DE ENDOMORFISMOS
Demostración. Es inmediato:
podemos considerar la anterior, pero debemos completarla con {|v 12 �, . . . |vm2 2 �} para
cubrir la parte del subespacio Vj 2 que no está contenida en Vj 1 . Ambas juntas forman
un conjunto
{|v11 �, . . . |vm1 1 �, |v12 �, . . . , |vm2 2 �}
Si repetimos el proceso, vamos a determinar una base:
Ps = {|v1s �, . . . |vms s �}
que pertenecen al núcleo de (f − λj I)s pero no al de (f − λj I)s−1 . Esos van a ser los
primeros vectores que seleccionemos para la base completa.
Pasemos ahora al siguiente nivel. Si consideramos la imagen
es sencillo probar que estos elementos pertenecen al núcleo de (f − λ j I)s−1 , dado que:
Evidentemente, hay tantos de estos vectores como los había en Ps . Estos vectores
son linealmente independientes, y por tanto pueden ser completados con vectores
escogidos entre {|v1s−1 �, . . . |vms−1
s−1
�} para formar una base del conjunto de elementos
de ker(f − λj I)s−1 que no están en ker(f − λj I)s−2 . Si repetimos el proceso, vamos
obteniendo un conjunto de familias de vectores:
{|wis � = |vis �, i = 1, . . . , ms }
{|wis−1 � = (f − λj I)|wis �, i = 1, . . . , ms } ∪ {|wms−1
s +1
� . . . |wms−1
s−1
�}
..
.
{|wi1 � = (f − λj I)|wi2 �, i = 1, . . . , m2 } ∪ {|wm1 2 +1 � . . . |wm1 1 �}
�s
con k=1 mk = nj . Consideremos ahora la base
9. FORMA DE JORDAN DE UN ENDOMORFISMO 99
Encontramos entonces:
−1 1 √1 z1 0 � �
2
−z1 + z2 + √z32 = 0 z1 = z2
1 −1 √2 z2 = 0 ⇒
1
⇒
z3 0 z1 − z2 + √z32 = 0 z3 = 0
0 0 0
Vemos por tanto que el conjunto de vectores propios con valor propio igual
a 2 es el subespacio unidimensional
β
V2 = β |β ∈ C
0
Entonces, la multiplicidad algebraica y geométrica del valor propio λ = 2 no
coinciden, como se puede ver si estudiamos la matriz
−1 1 √1
2
Af − 2I = 1 −1 √12
0 0 0
y su cuadrado:
2 −2 0
(Af − 2I)2 = −2 2 0
0 0 0
102 3. PROPIEDADES DE ENDOMORFISMOS
Vemos que el subespacio propio generalizado para el valor propio dos está gene-
rado entonces por
2 −2 0 z1 0
V22 = Ker(Af − 2I)2 = −2 2 0 z2 = 0 .
0 0 0 z3 0
Esto corresponde a:
1 0
2
V2 = span 1 , 0
0 1
Como debe ocurrir, se tiene que
V21 ⊂ V22 .
En el caso del autovalor λ = 0, su multiplicidad algebraica y geométrica coinciden.
A partir de este análisis podemos estudiar el polinomio mínimo del endomorfismo.
Sabemos que debe dividir al polinomio característico y tener todas las raíces de aquel,
por lo que sólo podemos considerar dos candidatos:
mf (λ) = λ(λ − 2) y
mf (λ) = λ(λ − 2)2 .
El primer caso debe descartarse por verificarse que:
√
0 0 √2 0 0 0
Af (Af − 2I) = 0 0 2 �= 0 0 0
0 0 0 0 0 0
Concluimos entonces que el polinomio mínimo es
mf (λ) = λ(λ − 2)2 ,
y que por consiguiente el endomorfismo no es diagonalizable, por tener m f exponentes
mayores que uno, escrito como producto de raíces.
Efectivamente,
1 1 √12 2 −2 0 0 0 0
Af (Af − 2I)2 = 1 1 √12 −2 2 0 = 0 0 0
0 0 2 0 0 0 0 0 0
Para determinar la base en la que se escribe la forma canónica de Jordan proce-
demos entonces como sigue:
Para V0 basta con coger una base del subespacio de vectores propios, es decir
1
B0 = −1
0
Para el caso del autovalor λ = 2, tenemos que considerar una base (de dos
elementos, por tener dimensión dos) escogida de forma que el primero de
ellos pertenezca a V22 pero no esté contenido en V21 (esto es, no sea un
vector propio). Una elección simple es
0
|v � = 0
1
9. FORMA DE JORDAN DE UN ENDOMORFISMO 103
0 0 0 1 0
Se puede comprobar facilmente que este vector es un vector propio con valor
propio 2.
La base completa se escribe entonces en la forma
√1 0
1 2
1
B= −1 , 2 , 0
√
0
0 1