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Home Enfermedades Urológicas Balanitis

Balanitis
Ana Callejo Mora

Actualizado a: Miércoles, 28 Octubre, 2020 10:36:55 CET

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Qué Causas Síntomas Prevención Tipos Diagnóstico

Qué es
Balanitis es el término médico  que se
usa para hacer referencia a la
inflamación del glande (en un hombre) o,
menos frecuente, el clítoris (en una
mujer). Si también se inflama el
prepucio, se produce balanopostitis,
aunque la balanitis se utiliza a menudo
para referirse a ambos casos.

“La balanopostitis, que afecta a la piel


del glande y del prepucio, es un proceso
inflamatorio habitualmente benigno
que afecta a los hombres de todas las
edades”, añaden Álvaro Páez Borda y
Yenny Elizabeth Arroyo Rojas, jefe y
residente, respectivamente, del Servicio
de Urología del Hospital Universitario
de Fuenlabrada.

¿Se conoce la prevalencia de balanitis?

"Debido al infradiagnóstico de esta


enfermedad es difícil calcular su
prevalencia. Se estima que afecta
alrededor del 11% de los pacientes que
consultan por clínica genitourinaria",
señala Javier Romero Otero, coordinador
nacional del Grupo de Andrología de
la Asociación Española de Urología
(AEU).

Causas
Romero explica algunos de los factores
que pueden causar balanitis. Son los
siguientes:

Tener la mala higiene. “Cuando no


se realiza una higiene corporal
adecuada, los microorganismos de la
flora local se pueden comportar
como patógenos irritativos”, indica
Romero. Por otro lado, la irritación
también puede venir provocada por
la utilización de determinados
jabones.
 
Adherencias en el prepucio. Las
adherencias o la esclerosis prepucial
pueden provocar el factor fimótico,
que puede desembocar en balanitis.
 
La balanitis también se puede
producir por hipersensibilidad
poscoital o causa traumática.
 
Otra causa es el crecimiento
bacteriano o micótico en una zona
húmeda, dando lugar al factor
infeccioso. Esta enfermedad
también puede aparecer como
resultado de una infección de
transmisión sexual (ITS).
 
Las alergias o el contacto con
sustancias irritantes como jabones,
detergentes o preservativos
también pueden propiciar que
aparezca la balanitis.
 
Otras enfermedades: patologías
sistémicas como la diabetes o el
virus de la inmunodeficiencia
humana (VIH) pueden originarla.

Síntomas
Las manifestaciones que puede tener
una persona con balanitis son:

Enrojecimiento de la zona,
acompañado de escozor o dolor.
 
Secreción uretral (a veces maloliente).
 
Aparición de llagas rojas en el
glande.
 
Incapacidad a la hora de retraer el
prepucio.
 
Dolor al orinar.

Prevención
Romero expone las siguientes medidas
de prevención:

1. Limpieza diaria del glande y los


genitales. Hay que poner especial
atención en retirar el prepucio para
evitar la acumulación de residuos
(esmegma) y la aparición de
adherencias. Lo mejor es utilizar
agua tibia y jabón suave.
 
2. Lávese las manos antes de ir al
baño, si se trabaja con productos
químicos que pueden irritar la piel
delicada.
 
3. En caso de balanitis de repetición,
los enjuagues con solución salina o
los baños con manzanilla del glande
y el prepucio pueden evitar la
recidiva.
 
4. El uso del preservativo durante el
coito, además de protegernos
frente a otras ITS, previene de la
aparición de balanitis. Si los
síntomas están relacionados con el
uso del condón, hay que tratar de
usar uno que esté diseñado para
pieles sensibles.
 
5. Si tu pareja padece candidiasis
vaginal, es
recomendable suspender las
relaciones sexuales hasta que la
infección cure por completo.
 
6. Seguir y completar los
tratamientos farmacológicos
prescritos por el especialista. El
cumplimiento correcto de la
terapia puede evitar reaparición de
episodios posteriores.
 
7. Control de enfermedades
sistémicas que predisponen a
padecer balanitis, tales como la
diabetes o la inmunodepresión.

Tipos
Podemos distinguir:
Balanitis candidiásica

Se produce una erupción enrojecida en el


glande que puede doler o picar.

"La variedad de balanitis más común


es la infecciosa, y suele ser producto de
una higiene deficiente. En ese sentido, es
inusual entre los varones circuncidados,
pero puede llegar a afectar al 10% de los
hombres en algún momento de su vida.
Por razones no enteramente aclaradas,
los obesos se encuentran más
expuestos; quizá las dificultades para
una adecuada higiene se encuentren
detrás de esa mayor exposición. Los
diabéticos parecen más vulnerables, y
no es excepcional que un episodio de
balanopostitis sea la primera
manifestación de una diabetes
mellitus del adulto", explican los
especialistas del Servicio de Urología del
Hospital de Fuenlabrada.

Dentro de esta categoría, la balanitis


candidiásica es la más habitual (30%
de los casos). Según Páez y Arroyo, "el
aspecto del prepucio y del glande
(intensamente enrojecidos y
dolorosos, con pequeñas pápulas y
pústulas, y, ocasionalmente, con
secreción blanquecina) ofrece pocas
dudas al observador habituado al
diagnóstico. Con carácter general, el
tratamiento tópico de las balanitis
infecciosas suele ser efectivo. Las
soluciones a base de sulfatos de zinc,
aluminiopotasio y cobre tienen una
interesante acción higienizante y secante
sobre la piel, y son de utilidad; en
combinación con las cremas o pomadas
de antifúngicos y antibióticos, suelen ser
tratamientos suficientes para controlar
los casos estándar. Sin embargo, en
ocasiones puede ser necesario el
tratamiento con pastillas. No debe
olvidarse el tratamiento de la pareja
sexual. De modo global, la curación de la
balanitis es la norma".

Balanitis por bacterias

Romero señala que puede deberse a dos


tipos de gérmenes:

Balanitis por anaerobios: producen


supuración maloliente y edema del
glande.
 
Balanitis por aerobios: los síntomas
son muy variables dependiendo del
agente causal, pudiendo generar
desde un pequeño enrojecimiento
del glande hasta la aparición de
fisuras y edema en este.
Balanitis por herpes

Los síntomas de este tipo de balanitis


varían:

Primoinfección: tras un periodo de


incubación de entre dos y 14 días,
aparecen úlceras que pasan a costras
en unos diez días. Además, suele
acompañarse de inflamación de los
ganglios inguinales.
 
Primer episodio no primario: el
área afectada es más limitada y el
tiempo de curación es más rápido.
 
Infecciones recurrentes: los
síntomas son menos intensos que en
las dos formas anteriores. Las
lesiones aparecen en el mismo sitio
que en el primer episodio, pero con
menor extensión.
Balanitis inflamatorias

"Entre las balanitis inflamatorias,


la balanitis xerótica obliterante (un
proceso que produce una apariencia de
sequedad en la piel prepucial y del
glande, de ahí el término de xerótica)
culmina con frecuencia en la pérdida
definitiva de la elasticidad de la piel
prepucial, y en la oclusión (obliteración)
del orificio uretral. La falta de elasticidad
del prepucio condiciona la aparición de
grietas y la exposición del glande se
complica. La higiene y el tratamiento
local resultan muy difíciles. En esas
circunstancias, el proceso entra en un
círculo vicioso del que solo es posible
salir mediante la circuncisión. En
general, la edad de comienzo de la
enfermedad son los 40 años". Así lo
explican Páez y Arroyo.

Liquen escleroso

Tal y como explica el miembro de la AEU,


la lesión típica son placas blanquecinas
en el glande que, en ocasiones, afectan
también al prepucio. Pueden existir
vesículas hemorrágicas y, menos
frecuentemente, ampollas y ulceraciones.
La afectación de la piel que produce el
liquen escleroso puede producir un
estrechamiento del prepucio,
apareciendo así fimosis.

Balanitis circinada

Este tipo de balanitis puede estar


asociado a otras patologías como el
síndrome de Reiter o la artritis reactiva.

Lesiones premalignas (eritroplasia de


Queyrat y enfermedad de Bowen)

Estas lesiones están asociadas a un


riesgo elevado de evolucionar hacia un
cáncer invasivo. Se estima en torno al
30% en la eritroplasia de Queyrat y un
20% en la enfermedad de Bowen.

Balanitis de Zoon

Se presenta especialmente en los


varones de avanzada edad que no
llevan un correcto hábito higiénico.
Aparecen lesiones de color rojizo-
anaranjado con los bordes delimitados.

Balanitis por irritantes (alérgicas)

La forma de presentación es muy


variable.

Fármacos (eritema fijo medicamentoso)

La erupción se presenta a las 24-48 horas


de haber administrado el fármaco
concreto.

Diagnóstico
Para Páez y Arroyo, "el diagnóstico
diferencial no debe ofrecer grandes
dificultades, y debe incluir la psoriasis,
el liquen plano y la dermatitis alérgica
(ocasionalmente diagnosticada en los
usuarios de preservativos, espermicidas y
anestésicos locales). En este último
supuesto, la supresión del agente causal
y el tratamiento local con corticoides de
baja potencia deben controlar el
episodio. La balanitis de Zoon puede
presentar características indiferenciables
de una balanitis irritativa o candidiásica, y
solo el especialista puede establecer un
diagnóstico fiable. Con carácter general, y
con independencia de la naturaleza de la
enfermedad (inflamatoria o infecciosa),
en casos resistentes al tratamiento
puede ser necesaria una biopsia del
prepucio o del glande para caracterizar
adecuadamente el proceso".

En definitiva, los urólogos del Hospital de


Fuenlabrada señalan que ,"en ausencia
de antecedentes de diabetes mellitus o de
contactos sexuales, la aparición de
enrojecimiento y dolor en el prepucio
puede ser producto de una higiene
deficiente, entre otras muchas causas. Si
el lavado local diario con jabón neutro
no controla el proceso en tres o cuatro
días, debe consultarse a un profesional
de la medicina".

Dicho esto, la balanitis puede


diagnosticarse de diferentes maneras:

Mediante la exploración física.


 
Realizando una biopsia.
 
A través de una cistografía (CUMS).
 
También puede realizarse un cultivo
de la secreción prepucial y
urocultivo para descartar infección
bacteriana, viral o micótica.

Tratamientos
Conservador

Higiene meticulosa con agua y jabón


diarios. La zona debe permanecer
limpia y seca. Esto es especialmente
importante en caso de catéteres uretro-
vesicales.

Farmacológicos

Si se trata de una enfermedad de


transmisión sexual asociada, se debe
iniciar el tratamiento específico en cada
caso, además de atender las lesiones
locales.

En caso de sospecha de sobreinfección


bacteriana inespecífica, vírica o
micótica, se pueden aplicar pomadas
tópicas acompañadas de tratamiento
sistémico según la gravedad.

Balanitis candidiásica: antifúngicos


como clotrimazol o miconazol. Se
debe tratar a la pareja en caso de
presentar síntomas, y, si es
recurrente, descartar diabetes o VIH.
 
Balanitis bacteriana: antibióticos
tópicos y en casos avanzados, orales.
Eritromicina (aerobios), metronidazol
o amoxicilina clavulánico
(anaerobios).
 
Balanitis herpética: valaciclovir,
aciclovir o famciclovir. Si se producen
recaídas frecuentes, se recomienda el
tratamiento supresor durante un
año.

El tratamiento de elección para el liquen


escleroso son las pomadas con
corticoides. Si fuera preciso,
manteniéndolas de forma intermitente
hasta la remisión de la lesión. En algunos
casos precisa de tratamiento quirúrgico o
biopsia, dado el riesgo de transformación
maligna.

En caso de balanitis circinada, además


de los corticoides tópicos se asocia un
tratamiento específico al paciente y su
pareja si se sospecha infección de
transmisión sexual asociada.

Si es una balanitis causada por


fármacos o agentes irritantes, además
de eliminar el agente precipitante se
pueden añadir durante algunos días
cremas hidratantes o corticoides tópicos.

Quirúrgicos

Circuncisión en casos rebeldes al


tratamiento conservador,
recurrencias frecuentes o en caso de
fimosis o parafimosis irreductible.
 
En eritoplasia de Queyrat y
enfermedad de Bowen, el
tratamiento recomendado es la
escisión quirúrgica, aunque hay otras
alternativas como ciertos
tratamientos tópicos, la fototerapia,
crioterapia y la terapia láser.
 
Dilatación del meato uretral,
meatotomía o meatoplastia, en caso
de estenosis distal.

Otros datos
¿Cuál es su pronóstico?

El pronóstico de esta enfermedad


depende de cuál haya sido su causa y los
factores de riesgo que presente. En gran
parte de los casos, la balanitis
desaparece rápidamente si se siguen
los tratamientos adecuados
recomendados por un experto y no suele
requerir intervención quirúrgica.

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