Universidad Estatal del Sur de Manabí
FACULTAD DE CIENCIAS TÉCNICAS
CARRERA DE INGENIERIA CIVIL
NOMBRE DEL ESTUDIANTE:
MORALES REYES ARIANA SUANETH
ASIGNATURA:
TÉCNICA DE EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA
TEMA:
TÉCNICAS DE AMPLIACIÓN DEL VOCABULARIO:
SINÓNIMO, ANTÓNIMO, PARÓNIMO, HOMÓNIMO,
HOMÓFONO Y POLISEMIA.
DOCENTE:
PONCE ZAVALA CRUZ VICTORIA
NIVEL - PARALELO:
SEGUNDO “A1”
PERIODO ACADÉMICO
PI 2023
Introducción
Primero se debe conocer que es el vocabulario: El vocabulario es el
conjunto de palabras que forman parte de un idioma o lenguaje especifico,
conocidas por una persona u otra entidad (como un diccionario).
El vocabulario de una persona puede ser definido como el conjunto de
palabras que son comprendidas por esa persona, o como el conjunto de
palabras probablemente utilizadas por esta. El incremento del propio
vocabulario es una parte importante tanto en el aprendizaje de idiomas,
como en la mejora de las propias habilidades en idioma en el cual la
persona ya es adepta. La adquisición del vocabulario (tanto en el primer
idioma como en los segundos o extranjeros), es un proceso muy complejo.
La primera distinción que debemos hacer es entre vocabulario pasivo y
vocabulario activo.
El primero es el vocabulario que el sujeto entiende sin ayuda o con muy
poca ayuda, pero que no es capaz de utilizar autónomamente. →El
segundo, es el vocabulario que el sujeto comprende sin problemas, pero
que, además, es capaz de utilizar cuando lo necesita y sin necesidad de
ayuda. Parece claro, por tanto, que el vocabulario más amplio de una
persona es el vocabulario pasivo, y parece claro también, que, si una
persona no tiene una palabra almacenadas en su vocabulario pasivo,
difícilmente esa palabra podrá llegar a formar parte de su vocabulario
activo.
La ampliación del vocabulario es un proceso fundamental para mejorar las
habilidades de comunicación y comprensión en cualquier idioma. Una
riqueza léxica permite expresar ideas de manera más precisa y elegante, así
como comprender con mayor facilidad textos escritos o discursos hablados.
La técnica de ampliación del vocabulario se basa en diversas estrategias
que buscan enriquecer el repertorio de palabras de una persona. Esto se
logra a través de la exposición continua a nuevas palabras, su significado y
uso en diferentes contextos. A continuación, se presentarán algunas
técnicas efectivas para llevar a cabo este proceso:
1. Lectura activa: Leer de forma regular y reflexiva es uno de los
pilares fundamentales para expandir el vocabulario. Al leer distintos
tipos de textos, como libros, artículos, revistas y blogs, se tiene la
oportunidad de encontrarse con palabras desconocidas y aprender su
significado a partir del contexto.
2. Diccionario y glosario personal: Utilizar un diccionario o un
diccionario en línea para buscar el significado de palabras
desconocidas es esencial. Además, mantener un glosario personal
con las nuevas palabras aprendidas, junto con su significado y
ejemplos de uso, facilitará la revisión y la retención.
3. Tarjetas de vocabulario: Crear tarjetas con palabras en un lado y su
definición en el otro es una estrategia práctica para estudiar y repasar
constantemente las palabras aprendidas.
4. Contexto y sinónimos: Entender el contexto en el que se encuentra
una palabra desconocida puede ayudar a deducir su significado.
Asimismo, buscar sinónimos y antónimos permite ampliar el
conocimiento sobre esa palabra y sus matices de significado.
5. Aplicaciones y juegos educativos: Actualmente, existen
aplicaciones y juegos diseñados específicamente para mejorar el
vocabulario. Estas herramientas interactivas ofrecen un enfoque
lúdico y entretenido para aprender nuevas palabras.
6. Práctica de escritura y conversación: Utilizar activamente las
palabras aprendidas en textos escritos y conversaciones reales
fortalecerá su incorporación al vocabulario cotidiano.
7. Aprender raíces y prefijos: Conocer las raíces y los prefijos
comunes puede ayudar a comprender y deducir el significado de
palabras desconocidas.
En resumen, la técnica de ampliación del vocabulario es un proceso gradual
y constante que implica la exploración de nuevas palabras, el
entendimiento de su significado en diferentes contextos y su incorporación
activa en el lenguaje cotidiano. Con una práctica sistemática y una
exposición continua a diversas fuentes de texto, es posible enriquecer
significativamente el léxico y mejorar las habilidades comunicativas en
cualquier idioma. A continuación, te presento una guía más detallada sobre
cómo llevar a cabo esta técnica de manera efectiva:
1. Establece tus objetivos: Define claramente qué nivel de vocabulario
deseas alcanzar y en qué plazo. Establecer metas realistas y medibles
te ayudará a mantener la motivación y el enfoque en el proceso de
aprendizaje.
2. Lectura constante: Lee regularmente en el idioma que deseas
mejorar. Escoge una variedad de materiales, como libros, artículos,
blogs y periódicos. Al exponerte a diferentes tipos de texto,
aprenderás palabras en diversos contextos y situaciones.
3. Contexto y comprensión: Presta atención al contexto en el que
encuentras palabras nuevas. Comprender cómo se usan en una
oración o párrafo te dará una idea más clara de su significado y uso
adecuado.
4. Utiliza un diccionario: Cuando encuentres palabras desconocidas,
busca su significado en un diccionario. Puedes utilizar diccionarios
en línea, aplicaciones o diccionarios físicos. Asegúrate de
comprender bien el significado y, si es necesario, busca ejemplos de
uso.
5. Crea un glosario personal: Mantén un registro de las nuevas palabras
que aprendes en un glosario personal. Anota cada palabra junto con
su significado y una oración de ejemplo. Revisa regularmente tu
glosario para refrescar la memoria.
6. Tarjetas de memoria: Utiliza tarjetas de memoria (flashcards) para
repasar las palabras nuevas. En un lado de la tarjeta, coloca la
palabra que deseas aprender, y en el otro lado, su significado y uso
en una oración.
7. Juegos y aplicaciones educativas: Existen diversas aplicaciones y
juegos diseñados para mejorar el vocabulario. Estas herramientas
suelen ofrecer ejercicios interactivos, pruebas y actividades lúdicas
que hacen el proceso de aprendizaje más entretenido.
8. Practica la escritura y la conversación: Utiliza las palabras nuevas en
tus escritos y conversaciones diarias. Cuanto más te acostumbres a
usarlas, más se integrarán en tu lenguaje cotidiano.
9. Lee en voz alta: Al leer en voz alta, te familiarizarás con la
pronunciación de las palabras nuevas y te sentirás más cómodo
usándolas en tu comunicación oral.
[Link] y evalúa tu progreso: De vez en cuando, evalúa tu progreso y
revisa las palabras que has aprendido. Siempre es bueno refrescar tu
memoria y verificar que estás avanzando hacia tus objetivos.
sinónimos
Las palabras tienen significados asociados, más de uno en ciertas
ocasiones, y dichos significados pueden, en teoría, coincidir. Cuando ello
ocurre, estamos en presencia de un fenómeno llamado sinonimia, entendido
como una relación de semejanza o identidad de significados entre distintos
significantes, pertenecientes siempre a la misma categoría gramatical.
Dicho de otro modo, dos palabras del mismo tipo que poseen prácticamente
el mismo significado, a pesar de poseer distinta forma, son palabras
sinónimas. Un ejemplo son las palabras lejanas y distantes. Sin embargo, la
sinonimia no es una relación exacta, y rara vez dos palabras tienen el
mismo idéntico significado, sin ningún matiz de algún tipo que las
diferencie. De hecho, si revisamos el ejemplo anterior, notaremos que, si
bien en ciertos contextos lejano y distante son perfectamente
intercambiables, en otros realmente no lo son, especialmente cuando se
trata de usos figurados o contextuales: no es exactamente lo mismo decir
que Diego está distante con María que Diego está lejano con María.
Es posible, entonces, afirmar que la sinonimia perfecta no existe, ya que
ninguna palabra es un equivalente perfecto de otra en absolutamente todos
los contextos, pero en líneas generales, y para efectos prácticos, podemos
asumir que sí existe.
Tipos de sinónimos
Existen dos tipos de sinonimia:
Total. Cuando el significado compartido coincide perfectamente.
Parcial. Cuando el significado compartido coincide sólo en ciertos
aspectos.
Pero dado que, como hemos dicho, estrictamente hablando toda sinonimia
es siempre parcial, podemos distinguir cuatro clases de relación sinónima
dependiendo del tipo de semejanza entre los significados:
Sinonimia conceptual. Cuando las dos palabras aluden a un mismo
concepto, o sea, a un mismo referente real, si bien alguna será
preferida por las diversas comunidades de habla que existan. Por
ejemplo: asno – borrico – burro – jumento.
Sinonimia referencial. Las dos palabras remiten a un mismo
referente, sin que signifiquen exactamente lo mismo en sí mismas.
Por ejemplo: cerveza – licor – bebida.
Sinonimia contextual. Cuando las palabras sinónimas pueden
intercambiarse sólo en determinados contextos, en los que sus
significados coinciden. Por ejemplo: Tu amigo es muy pesado – Tu
amigo es muy antipático – Tu amigo es muy repelente.
Sinonimia de connotación. Aquellos casos en que una palabra gana
sentidos nuevos por un uso dialectal o circunstancial, y por lo tanto
adquiere relaciones de sinonimia que no estaban originalmente
contempladas. Por ejemplo: El partido de fútbol estuvo brutal – El
partido de fútbol estuvo bueno
Algunos ejemplos de sinonimia son los siguientes:
Brillo – luminosidad.
Orden – organización.
Bruja – hechicera.
Loco – demente.
Exilio – ostracismo.
Empeño – afán.
Comportamiento – actuación.
Padre – progenitor.
Tedio – aburrimiento.
Zopenco – tonto – idiota.
Perro – canino – can.
Rostro – semblante – facciones.
Tramar – urdir – maquinar.
Bueno – Chévere – Bacán – Chido – Copado.
Antónimos
Los antónimos son aquellas palabras cuyos significados son exactamente
opuestos entre sí, es decir, que significan lo contrario la una de la otra,
siempre y cuando pertenezcan a la misma categoría gramatical (o tipo de
palabra). La antonimia, que es como se llama a este tipo de relación entre
los significados de las palabras, puede ser de distintos tipos, dependiendo
del modo en que las palabras se contradigan.
Existen cientos de antónimos en cualquier idioma, que no necesariamente
son sinónimos entre sí, ya que el modo en que el significado se maneja en
una lengua es siempre complejo. Es decir, “hermoso” es antónimo de
“grotesco” y también de “monstruoso”, pero estos dos últimos no son
equivalentes, aunque estén relacionados. Por esta razón suelen recogerse
los antónimos en diccionarios de sinónimos y antónimos, una herramienta
común para quienes aprenden una lengua.
Tipos de antónimo
Existen tres tipos de relación de antonimia:
Antonimia gradual. Ocurre cuando las dos palabras se oponen de
una manera no absoluta, es decir, que existen otros significados en
distinto grado, como ocurre entre “caliente” y “frío”, que existen los
grados intermedios “templado”, “tibio”, etc.
Antonimia complementaria. Ocurre cuando el significado de una
palabra es incompatible con el de la otra, es decir, se excluyen: si
existe una, no existe la otra. Por ejemplo: “vida” y “muerte”, no hay
términos intermedios.
Antonimia recíproca. Las palabras se oponen de manera
complementaria, o sea, que no puede darse una sin la otra, ya que
constituyen un conjunto total. Por ejemplo: “comprar” y “vender”,
ya que para que alguien compre algo el dueño anterior tiene que
venderlo.
Clases de antonimo:
Los antónimos se clasifican en dos grandes grupos: Antónimos
Gramaticales y Antónimos Lexicales.
Antónimos Gramaticales Morfológicos:
Son todos aquellos que se construyen utilizando prefijos de
negación. Por general, son también absolutos; es decir, tiene un
significado totalmente contrario al del término original. Ejemplos:
a (sin, falta de): Átono, amorfo
Anti (contra): Antídoto, antítesis
Dis (oposición): Discapacidad, discordia
Des (negación): Desamor, despeinado
In (negación): Infeliz, intachable
Im (negación): Imposible, impenetrable
Es importante recordar que los antónimos formados por prefijos de
significados opuestos, siempre son absolutos. Ejemplos:
Introvertido – extrovertido
Monosemia – polisemia
Intranacional – internacional
Antónimos Lexicales:
Son los antónimos que contienen significados opuestos o contrarios,
sin la necesidad de añadirles un prefijo de negación. Ejemplos:
liviano – pesado
recuerdo – olvido
solidario – egoísta
diurno – nocturno
Los Antónimos Lexicales, a su vez se clasifican en Antónimos
Absolutos y Antónimos Relativos.
Antónimos Absolutos: Son aquellos cuyos significados
expresan ideas total y absolutamente contrarias.
Ejemplos:
- Prólogo – colofón
- Babor – estribor
- Alba – ocaso
- Vida – muerte
- Negro – blanco
Antónimos Relativos: Sus significados muestran ideas parcialmente
opuestas; es decir, otro término podría expresar una contrariedad más
categórica.
PALABRA RELATIVO ABSOLUTO
Egoísta Solidario Altruista
Opulencia Pobreza Miseria
Amor Rencor Odio
Parónimo
La paronimia es una relación semántica que consiste en que dos o más
palabras se asemejan en su sonido, pero se escriben de forma diferente y
tienen significados distintos, usualmente no relacionados. Los parónimos
son vocablos que se parecen en su pronunciación o forma de escribirse. El
DRAE los definen como «vocablos que tienen entre sí relación o
semejanza, por su etimología o solamente por su forma o sonido».
Los parónimos son las palabras que comparten una relación de semejanza
fonética (o sea, de sonido), pero que poseen significados y etimologías
distintas. Dicho de otro modo, las palabras parónimas son aquellas que
suenan parecido, pero que no están relacionadas entre sí.
Un ejemplo sencillo de este tipo de palabras lo constituyen “a”
(preposición), “ah” (exclamación) y “ha” (del verbo haber), cada una
radicalmente distinta a pesar de que suenen de manera muy similares.
Este tipo de relación semántica, conocido como paronimia o paronomasia,
puede consistir en una semejanza de acentuación, de morfología de la
palabra o de ambas cosas. Puede inducir al error ortográfico, o bien puede
formar parte de estrategias lúdicas o estilísticas del juego de palabras, la
poesía o el albur, dado que a menudo permite cifrar mediante la semejanza
un mensaje en lo dicho.
Esta circunstancia, llamada paronomasia o paronimia, puede dar lugar a
impropiedades y faltas de ortografía, aunque también es un recurso literario
y ludolingüístico. La paronimia puede ser de tilde (canto – cantó), de letra
(abertura – apertura) o de ambas (allá – haya).
Los siguientes términos son parónimos solamente donde se diferencia la
«s» de la «z» o la «ll» de la «y» y son homófonos en aquellos dialectos
cuya pronunciación es seseante/ceceante o yeísta.
Ejemplos de parónimos
A continuación, algunos ejemplos de parónimos en español:
Absorción / adsorción
Especias / especies
Actitud / aptitud
Suicidio / subsidio
Canto / Cantó
Allá / Haya
Abertura / Apertura
Plato / Plató
Íntegro / integro / integró
Sien / Cien
Homónimos
Etimológicamente, las palabras que provienen de diferentes fuentes se
consideran homónimas. Los homónimos son palabras que, con diferente
significado, tienen una misma forma fonética, es decir, una misma
pronunciación. Las palabras homónimas cuando parecen iguales en el
sonido son “homófonas”, pero cuando tienen la misma ortografía son
“homógrafos”. En otras palabras, si escucha o lees dos palabras que suenan
similares o se escriben igual pero no tienen significados idénticos, debe
decidir si en realidad dos palabras “homónimas” o si es una sola palabra
que se usa de dos caminos diferentes, es “polisemia”.
Un ejemplo de homonimia es “coma”, que tiene tres significados
completamente no relacionados, el verbo comer, signo de puntuación y
pérdida de la conciencia.
Según la correspondencia de su grafía con su forma fonética, los
homónimos se clasifican en dos categorías:
Homofonía y Homografía
La homonimia basada en la homofonía y la homografía. La homofonía:
Son palabras que parecen iguales en el sonido, pero tienen significados y
grafías diferentes, como por ejemplo: botar (= arrojar), votar (= dar un
voto, elegir por votación); echo (primera persona de presente de indicativo
de echar), hecho (participio pasivo de hacer), ola (= onda de agua), hola
(salutación).
La homografía: son palabras que tienen la misma ortografía, pero no tienen
el mismo significado o la misma categoría léxica, como por ejemplo: coral
(= pólipo o antozoo), coral (= relativo al coro, o composición para un coro);
como (adverbio de modo), como (primera persona de presente de indicativo
de comer).
Es evidente que la existencia de numerosos homófonos en nuestra lengua
causa dificultades ortográficas. Por ello, ofrecemos a continuación cuatro
listas de algunos homófonos de uso frecuente.
1. EL UNO CON B, EL OTRO CON V
CON B CON V
acerbo acervo
baca vaca
bacante vacante
bacía vacía
bacilo vacilo (yo)
bario vario
basto (adj., sust. y vasto (adj.)
verbo)
basta vasta
baqueta vaquita
baya vaya (yo, él)
bazo vaso
bello vello
beta veta
bienes vienes (tú)
boto, -ar voto, -ar
2. EL UNO CON H, EL OTRO SIN ELLA
SIN H CON H
a ha
abria habría
as has
desecho (sust. y verbo) deshecho (verbo)
desojar deshojar
asta hasta
atajo, -ar hatajo, -ar
ato (yo) hato
ay hay
aya haya
echo (yo) hecho
errar herrar
izo (yo) hizo (él)
ojear hojear
ola hola
olla hoya
onda honda
ora hora
reusar rehusar
uso huso
3. EL UNO CON S, EL OTRO CON Z O C (HOMÓFONOS EN
HISPANOAMÉRICA)
CON S CON Z O C
abrasar abrazar
asar azar
asechar acechar
asesinar acecinar
brasa braza
casa caza
casar cazar
consejo concejo
coser cocer
cosido cocido
encausar encauzar
has (verbo) haz (sust. y verbo)
intensión intención
laso lazo
lisa liza
losa loza
masa maza
montarás (tú) montaraz
poso pozo
rebosar rebozar
rosa roza (él)
sebo cebo
segar cegar
serrar cerrar
sidra cidra
siervo ciervo
sima cima
seta zeta
tasa taza
sueco zueco
sumo zumo
verás (tú) veraz
ves vez
vos voz
4. EL UNO CON Y, EL OTRO CON LL (HOMÓFONOS EN LA
MAYORÍA DE LOS PAÍSES HISPANOHABLANTES
CON Y CON LL
arroyo arrollo (yo)
cayado callado
cayó calló
desmayar(se) desmallar
gayo gallo
haya (verbo, o cierta halla
especie de árbol)
maya malla
poyo pollo
puya pulla
rayar rallar
rayo rallo
vaya (yo, él) valla
Polisemia.
La polisemia es un término que se emplea para denominar la diversidad de
acepciones que contienen determinadas palabras o signos lingüísticos. La
polisemia también es un concepto que hace referencia a los diversos
significados que pueden tener una frase o expresión más allá de las
particularidades de sus signos.
Cabe resaltar que la polisemia puede surgir por diversos motivos. Por un
lado, el vocabulario figurado produce polisemia por medio de las metáforas
y las metonimias. Por ejemplo: “Cuando fui a buscar el martillo, descubrí
que el mango estaba roto” La especialización y el lenguaje técnico también
atribuyen un significado específico a ciertos términos (como en el caso del
ratón en la informática). En si las palabras polisémicas, son aquellas
palabras que como se puede deducir por su propio nombre, tienen más de
una acepción o significado. Por ejemplo: La palabra “Banco”
1. Institución financiera y de préstamo de dinero.
2. Mueble público en el que pueda sentarse, especialmente en las
plazas.
3. En biología, conjunto de animales marinos (banco de peces).
Las palabras polisémicas se encuentran en gran cantidad de idiomas, las
cuales han surgido por diversas razones, entre ellas:
• Sentido figurado de las palabras: es decir, cuando se hace uso
de metáforas o metonimias para referirse o indicar algo en
específico.
• Lenguaje especializado o técnico: es cuando se le atribuyen a
ciertas palabras un significado técnico según el área de trabajo,
investigación, desarrollo, entre otros.
• Influencia de palabras extranjeras: existe diversidad de
palabras de las cuales se han derivado más de un significado
gracias a la influencia o aplicación de ciertos términos
extranjeros. Por ejemplo la palabra “botón”, la cual se emplea,
para denominar un accesorio que poseen las prendas de vestir,
pero que también puede señalar una parte específica de un
artefacto electrodoméstico.
• Homonimia: la homonimia se refiere a dos o más palabras que
se pronuncian igual, pero su escritura puede ser distinta y sus
significados son diferentes.
Ejemplos y oraciones con palabras polisémicas.
• “carta”, se puede entender por carta a ese escrito que se envía
o recibe vía correo electrónico, o a través del servicio postal, o
al juego de naipes. Oraciones: “Ayer envié una carta de
felicitaciones a mis compañeros de trabajo”. “Los juegos de
cartas son de mi agrado”.
• “gato”, es una palabra polisémica que se puede referir a un
animal, a una herramienta. Oraciones: “Mi gato es muy
cariñoso”. “Olvidé colocar el gato en la parte trasera del
carro”.
• “Sierra”, es una palabra que puede indicar una herramienta
especial para cortar cierto tipo de materiales, como madera o
metal o, un conjunto de montañas e, incluso, puede hacer
referencia a un tipo de pez. Oraciones: “La sierra de la
montaña está nevada”. “A José le gusta comer sierra”.
Conclusión
En conclusión, la técnica de ampliación del vocabulario es un proceso
esencial para mejorar nuestras habilidades comunicativas y comprensión en
cualquier idioma. A través de la exposición continua a nuevas palabras, su
significado y uso en diferentes contextos, podemos enriquecer
significativamente nuestro repertorio léxico. Las estrategias clave para
desarrollar esta técnica incluyen la lectura activa y diversa, el uso de
diccionarios y glosarios personales, el empleo de tarjetas de vocabulario, la
búsqueda de sinónimos y antónimos, y la práctica constante de escritura y
conversación.
Es importante recordar que la ampliación del vocabulario es un proceso
gradual que requiere tiempo, paciencia y perseverancia. No se trata de
aprender todas las palabras de un idioma de una sola vez, sino de mantener
una actitud de aprendizaje continuo y una mentalidad abierta para adquirir
nuevas palabras en diferentes contextos. Un vocabulario más extenso no
solo nos permite expresar nuestras ideas de manera más precisa y efectiva,
sino que también mejora nuestra comprensión lectora y auditiva, lo que nos
brinda una mayor capacidad para comunicarnos con confianza en cualquier
situación.
Por lo tanto, al utilizar de manera constante y sistemática estas técnicas de
ampliación del vocabulario, estaremos dando pasos firmes hacia una
mejora significativa en nuestras habilidades lingüísticas y una mayor
fluidez en la comunicación en el idioma que estamos aprendiendo. Así que
¡anímate a seguir ampliando tu vocabulario y disfruta del proceso de
descubrir nuevas palabras y expresiones que enriquecerán tu dominio del
idioma.
Bibliografía:
Pérez Porto, J., Merino, M. (18 de septiembre de 2009). Homónimo
– Qué es, definición de homónimos .Última actualización el 20 de
septiembre de 2022. Recuperado el 4 de agosto de 2023 de
[Link]
“Sinónimo”. Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para:
[Link]. Disponible en: [Link] Última
edición: 9 de septiembre de 2020. Consultado: 05 de agosto de 2023
“Antónimo”. Autor: Equipo editorial, Etecé. De: Argentina. Para:
[Link]. Disponible en: [Link] Última
edición: 17 de septiembre de 2020. Consultado: 05 de agosto de
2023
Rivera, A. (2022). Antónimo, ¿Qué es y para qué sirve? Blog Luca.
Recuperado de: [Link]
Cango, J. (2017). Curso de razonamiento Verbal: Antónimo.
UNIVERSIDADNACIONAL DE FRONTERA CEPREUNF CICLO
REGULAR 2017-2018. Recuperado de:
[Link]
/SEMANA%202%20-RAZ%20VERBAL%20%20IMPRIMIR
%201%[Link]