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Hermenéutica Femenina en el Libro de Rut

Este documento presenta elementos sobre hermenéutica bíblica femenina y analiza el contexto y capítulo 1 del libro de Rut. Aborda conceptos como patriarcado, deconstrucción y androcentrismo, y examina la situación de la mujer en Israel y el contexto histórico del libro de Rut.

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Hermenéutica Femenina en el Libro de Rut

Este documento presenta elementos sobre hermenéutica bíblica femenina y analiza el contexto y capítulo 1 del libro de Rut. Aborda conceptos como patriarcado, deconstrucción y androcentrismo, y examina la situación de la mujer en Israel y el contexto histórico del libro de Rut.

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ESQUEMA GENERAL.

1. Elementos Hermenéutica Bíblica Femenina.

2. Situación de la mujer en Israel.

3. Contexto histórico del libro Rut

4. Capítulo 1 del libro de Rut: lectura dramatizada.


- Situación de Noemi y Rut.
- Sentimientos que se expresan.

5. Capítulos 2, 3, 4: Trabajo en grupos:


- Relaciones, sentimientos, alternativas de vida, leyes, memoria....

6. Plenaria.

7. Síntesis, conclusiones.
Relación entre los elementos de HF y el libro de Ruth.

8. Anexo I
Anexo II

1
1. ELEMENTOS HERMENEUTICA FEMENINA

Para introducirnos en la Hermenéutica Bíblica Femenina, reflexionemos sobre qué nos


queda de nuestra lectura de la Biblia, ¿cómo se nos ha dado a conocer el texto bíblico?
¿qué mujeres recordamos?

Si hacemos un breve recorrido desde el AT y NT, ¿qué mujeres han participado en la


Historia de Salvación?

Cuando pensamos en el Génesis, recordamos a Abraham, Jacob e Isaac como patriarcas,


pero...¿ reconocemos también a Sara, Agar, Raquel, Lía y Rebeca como matriarcas?
No solamente como esposas, sino como mujeres que asumieron su papel con hechos y
palabras en el caminar de su pueblo.

¿Reconocemos a Miriam, que junto con Moisés y Aarom, acompañó al pueblo durante
el Exodo?

Cuando el pueblo entra en la tierra prometida, reconocemos a Rahab como mujer que
posibilitó desde su casa toda una estrategia de entrada en la tierra y vinculación con el
pueblo de Israel?.

¿Reconocemos a Débora como una jueza importante en la época de la Asociación de


Tribus de Yhwh?

Durante la monarquía, ¿sabemos de Betsabé y lo que David hizo para tomarla como
esposa? (matar a su marido Urías), ¿sabemos de Tamar, violada por su hermano en la
casa real? Acto que fue silenciado por David?

Rut y Noemí, nuera y suegra, ¿son dos mujeres simplemente buenas, o también son
ejemplos de iniciativa, rebusque, recursividad, fidelidad, atrevimiento, coraje.....?

Y en el Nuevo Testamento, ¿cómo miramos a María? ¿cómo la madre de Dios? Como


una mujer valiente, arriesgada, fiel, que asume el proyecto de Jesús desde su ser de
mujer, como una mujer, que, explícitamente no recibe declaraciones de afecto de su
hijo, que se une con otras mujeres como discípula de Jesús?

¿cómo fue la relación de Jesús con las mujeres? Las visibilizó, las reconoció, las valoró,
las escuchó, aprendió de ellas?

Estas y otras muchas mujeres han tenido un papel definitivo en la Historia del Pueblo de
Israel, leer la biblia desde ellas nos ayuda a configurar nuestra mirada de mujer,
aprendemos a reconocer y visibilizar otros recodos de la historia.

Reconociéndolas nos miramos a nosotras mismas en complicidad con sus vivencias, sus
iniciativas, su sentir, y su actuar nos impulsan a nosotras como mujeres hoy día.
Y sobre todo su vivencia de Dios nos interpela, nos ayuda a reconocer y alimentar la
experiencia de un Dios cercano y cotidiano, que nos quiere, nos acompaña y nos habita
permanentemente.

2
Aprender a leer desde nuestra mirada de mujer, leer entre líneas, leer los silencios,
preguntarnos quién escribió el texto, aprender a sospechar sobre lo que siempre ha sido
evidente, y compartir estas inquietudes, estos aprendizajes, estos saberes con otras en
nuestro camino nos enriquece como mujeres y revitaliza nuestra vivencia de Dios Padre
y Madre.

Definiciones de algunos conceptos:


Antes de continuar con algunos elementos de Hermenéutica Femenina vamos a aclarar
algunos conceptos generales:

Patriarcado
Se llama así a toda organización política, económica, social y religiosa, que relaciona la
idea de autoridad y de liderazgo principalmente con el varón. Y en la que éste
desempeña la gran mayoría de los puestos de autoridad y dirección.

De-construir
Quiere decir tomar las partes del “todo” de la vida de las mujeres, y hacer el esfuerzo de
pensar cómo se han formado cada una de sus partes.
El primer paso para la deconstrucción es partir de nuestra experiencia como mujeres en
nuestra vida cotidiana.

Sospecha
Preguntarnos el por qué de las realidades que nos incomodan.... y comenzar a
Sospechar.
Con la sospecha podemos deconstruir las frases, los dichos, que nos dicen u oímos
diariamente.
Como si fuera una lupa, la sospecha agranda nuestra mirada de mujeres.
Con la sospecha oímos y vemos lo que los demás quieren de nosotras.

Androcentrismo
Llamamos así en sentido amplio a la mirada que surge y se instala desde la perspectiva
de un solo, desde el del varón.
Cuando en el leguaje cotidiano, en los medios de comunicación el varón es la medida de
todas las cosas: Existe Antrocentrismo.
(Lectura Popular de la Biblia con ojos de mujeres: Graciela Dibo, Sandra Mansilla,
Marcela Bosh, Tierra Nueva Quito, 2000.)

Para profundizar podemos consultar el anexo 1 sobre Reflexiones y propuestas de la


Hermenéutica Femenina.

2. SITUACIÓN DE LA MUJER EN ISRAEL:

En el mundo hebreo la mujer ocupaba una situación completamente subordinada. Las


mujeres estaban excluidas prácticamente de la vida religiosa, algo tan importante para
los hebreos. Estaban relegadas a la trilogía: mujeres-esclavos-niños. No podían
estudiar la Escritura. Se pensaba que las mujeres eran incapaces de recibir una
instrucción religiosa.

3
En el templo, las mujeres no podían colocarse en el mismo sitio de los hombres. Y otro
tanto sucedía en las sinagogas. Las mujeres estaban separadas por completo, relegadas
a los últimos lugares.
Su presencia no contaba, mientras que la de diez hombres bastaba para la celebración
del culto.
Un rabino no podía dirigir en público la palabra a una mujer. Se decía en el talmud que
era preciso dar gracias a Dios cada día por tres cosas:
“Te doy gracias Señor por no haberme hecho pagano, por no haberme hecho ignorante y
por no haberme hecho mujer”.

Esta exclusión de la mujer se concretaba en prohibiciones numerosas. No podía hablar


en la sinagoga, testificar en un proceso, ni participar en los banquetes cuando había
invitados. Ni siquiera podía servir a la mesa, Rut 2, 14

La legislación matrimonial constituye también un elemento importante de


discriminación: hasta los doce años, se considera menor a la niña pero a los doce años y
medio ya es mayor. Como es inconcebible que una mujer no se case, al entrar en la
adolescencia el padre le busca un marido.
Sus obligaciones consisten en las tareas domésticas. Todos deben descansar el sábado,
excepto las mujeres (Ex 20, 8s; Dt 5, 12s).

Sólo podrá salir de casa en casos de necesidad. No podrá hablar con ningún hombre, so
pena de ser acusada de adulterio. Sólo la mujer debe observar la fidelidad conyugal; lo
único vedado al hombre es el adulterio con una mujer casada. El hombre podía
divorciarse por mínimos motivos, desde el hecho que no le gustase la comida hasta el de
encontrar una mujer más joven que le interesara.

La mujer estaba siempre bajo tutela: de su padre, de su marido, de hermano de su


marido si quedaba viuda. De la ley del levirato (Dt 25, 5-10) se sigue que la viuda sin
hijo varón tenía que casarse con su cuñado para que ella y sus hijas gozaran de su
protección o para que no se extinguiese el apellido en Israel.

Sólo pueden heredar los hombres. En caso de que no hubiese hijos varones, las hijas
podrían heredar desde el momento en que se casaran con alguien del mismo clan. Si el
marido muriese, asumiría la tutela el hijo mayor.

Había también numerosas preceptos de purificación que derivaban del ciclo menstrual
de la mujer. Su menstruación la dejaba impura durante siete días, afectando a su vida y
a la de la familia, pues los objetos y personas por ella tocados se convertían en impuros
(Lv 15, 19-24).
Con respecto al parto, la situación era aún peor, pues, en el caso que la criatura fuese
varón quedaban impuras durante cuarenta días y el doble si fuese una niña (Lev 12, 2-
8).
Sólo el nacimiento de un niño llevaba la alegría al hogar. El de la niña provocaba
tristeza y preocupación (Eclo 42, 9-10)

(Tomado de: “Las discípulas de Jesús”, Ana M. Tepedino, Edicay, Quito, 1998)

Además de la situación de las mujeres en Israel, en el libro de Rut hay que tener en
cuenta cómo eran vistas las mujeres de Moab (extranjeras):

4
Las moabitas tenían mala fama en Israel desde los tiempos de la conquista de la tierra:
“Israel se estableció en Sittim, región de Moab, y todos fueron a divertirse con las
mujeres del lugar. Estas invitaron al pueblo a los sacrificios de sus dioses y el pueblo
comió y se postró ante sus dioses...” Num 25, 1-2
(Tomado de:, La Pascua de diez mujeres bíblicas, Dolores Aleixandre Publicaciones
claretianas, Madrid, 1995)

3. CONTEXTO LIBRO DE RUTH

...”La historia pertenece y nace en la época de los Jueces; se trata de un relato abierto,
que funciona siempre en la historia y que en condiciones de florecimiento económico
(primeros años de la monarquía), se silencia, para reaparecer con nuevos bríos en el
postexilio, cuando las condiciones de los pobres y las mujeres eran particularmente
duras y críticas. Por esos creo que la historia de Rut, es sometida a constantes relecturas
y considero que su redacción definitiva se da al regreso del exilio, cuando las leyes
contra matrimonios extranjeros eran una cadena pesada para los judíos pobres...”
(Tomado de “El Dios que nos revelan las mujeres”, Carmiña Navia Velasco, Paulinas,
Bogotá, 1998)

4. CAPÍTULO 1 DEL LIBRO DE RUT:


- Situación de la mujer.
- Sentimientos que se expresan

RUT: Lectura dramatizada:


Ver Anexo I

Situación socioeconómica: La situación de Noemi y Ruth al principio del relato era:

SITUACIÓN DE LA MUJER EN EL CAP 1:

Pobre, viuda, extranjera


Mujeres solas
Desprotegidas, débiles
Desplazadas
Sin tierra
Sin casa
Sin familia
Sin trabajo
Reconocidas
Excluyente
Solidaria
Cómplices
Sorora

5
SENTIMIENTOS CAP 1
Soledad
Desarraigo
Llanto
Cariño: besos y abrazos
Tristeza
Apoyo
Amargura
Angustia
Complicidad
Fidelidad
Solidaridad
Sororidad.

Si tenemos en cuenta lo anteriormente expuesto, sobre la situación de la mujer en Israel,


y la situación de las mujeres viudas, extranjeras,...?
¿Esta situación es posible transformarla?

5. CAPITULOS 2-3-4. Trabajo en grupos.


- Relaciones, Sentimientos, Alternativas de vida, memoria.

Estas preguntas se distribuirán en distinì¥Á6I6


tas mujeres o grupos de mujeres que
han conseguido hacer el tránsito a una situación de “bendición”?

9.- ¿Nosotras hoy día, entretejemos relaciones con otras mujeres, con grupos?
¿cómo son estas relaciones?

6. PLENARIA. SINTESIS. CONCLUSIONES.


Relación entre los elementos de Hermenéutica Femenina y el libro de Rut.

Una vez concluida la puesta en común de todos los grupos, retomamos la pregunta
formulada después de lectura del capítulo 1 ¿Es posible transformar la situación de estas
mujeres?
Comparamos estos esquemas:

CASA I CASA II
Pobre, viuda, extranjera
Mujeres solas Mujeres apoyadas por otras
Desprotegidas, débiles Igualitaria
Desplazadas
Sin tierra Con tierra
Sin casa Con casa

6
Sin familia Con familia
Sin trabajo Cotidiana
Reconocidas por otras Reconocidas por otras
mujeres mujeres
Reivindica condiciones de
vida
Memoria
Excluyente Incluyente, acogedora
Solidaria Solidaria
Cómplices Cómplices
Sorora Sorora
Bendición

SENTIMIENTOS CAP 1 SENTIMIENTOS CAP 4


Soledad Compañía
Desarraigo Pertenencia (casa,familia,)
Llanto Alegría
Cariño: besos y abrazos Gratitud
Tristeza
Apoyo Identidad.
Amargura
Angustia
felicidad
Complicidad Complicidad
Fidelidad Fidelidad
Solidaridad
Sororidad. Sororidad
PACTOS
RELACIONES

Criadas Lía, Raquel


RUTH Tamar
Casa de la madre
Vecinas
Vecinas NOEMI

Orfa Mujeres

La situación inicial de Noemí y Rut, es completamente transformada, del dolor y la


angustia se pasa a la felicidad, a la bendición; del hambre, la marginación, la tristeza y

7
exclusión a la alegría; del desarraigo a la pertenencia e identidad; de la soledad a la
compañía.

Sin embargo la complicidad, fidelidad, solidaridad y sororidad son sentimientos que


permanecen desde el principio hasta el final.
Esta actitud posibilita a Noemí y Rut, a hacer un pacto:

“Por iniciativa de Rut, estas dos mujeres realizan un PACTO femenino... En medio de
tanta debilidad y vulnerabilidad, su primera fortaleza es su pacto: Rut se compromete
con Nohemí a seguirla a su tierra, a asumir su destino y su Dios (máxima señal de
identidad de los israelitas y en general de los pueblos primitivos)... hasta su muerte: tu
Dios será mi Dios” (Para tiempos de Paz, Ponencia Carmiña Navia)

En el capítulo 1 y 2 es Rut decide, por iniciativa propia y valiente, asumir su destino de


mujer independientemente de un hombre..., después del pacto con Noemi, utiliza el
REBUSQUE y hace valer una antigua ley de Israel “El derecho de los pobres a espigar”
(Lv 23).

Es interesante ver el conjunto de RELACIONES que establece Rut en el campo de


Booz, con los segadores, las criadas... y su actitud, al final del día, ella comparte con
Noemi, no solo la comida, en un pequeño diálogo, comparten la cotidianeidad, la
vivencia del día, y la certeza de un Dios que está bendiciendo su camino.

Ahora, en el capítulo 3 es Noemí, mujer RECURSIVA, ésta planea una estrategia, para
que Booz asuma su papel de Goel o “rescatador”, y se haga valer la antigua ley del
levirato que obliga a los hombres a proteger a las mujeres solas y pobres.

Algo muy importante es que la estrategia que Nohemí y Rut diseñan es una estrategia
que se arraiga en la MEMORIA del pueblo, en la sabiduría de la tradición.
Cada vez que en el pueblo judío, en su liturgia de la fiesta de las semanas, se volvía a
leer el libro de Rut, la ley del Levirato y la tradición del Goel, volvían a actualizarse en
defensa de los más desvalidos y desvalidas.

En el capítulo 4 el relato llega a su fin, Noemí y Rut son bendecidas, comparten la


alegría con sus vecinas y las mujeres cercanas. Rut, mujer extranjera, moabita, es
reconocida por el pueblo.
En este capítulo se mencionan: Lía, Raquel y Tamar, se visibilizan a otras mujeres que
forman parte de la memoria del pueblo de Israel.
La bendición, es decir, la gracia, la ternura y misericordia de Dios, envuelve a Rut.
Dios acompaña al que busca y pregunta, se hace presente en el camino.

Rut se hace portadora de una revelación novedosa: Dios se revela acompañando el


actuar de los pobres, los marginados, las mujeres sencillas del pueblo.
Pero sobre todo, Dios se revela en la solidaridad incondicional y en el amor.

Por tanto hemos visto que, a partir de un pacto femenino, del rebusque para garantizar la
sobrevivencia, de la recursividad al hacer valer tradiciones antiguas a favor de las-os
más pobres, de las relaciones sororas entretejidas por mujeres, de la vivencia de un Dios
cotidiano, que las bendice y acompaña, transforman su presente y abren las puertas
hacia el futuro. Rut es reconocida en la genealogía de Jesús (Mt 1) y hoy día enriquece

8
nuestro ser de mujeres, alimenta nuestra esperanza y nuestros sueños de querer
transformar situaciones de muerte en situaciones de vida y amor.

(Algunos de estos puntos están más desarrollados en: “Para tiempos de paz”, Ponencia
de Carmiña Navia)

Para terminar, al igual que comparamos el capítulo 1 del libro de Rut con el capítulo 4,
haremos la comparación entre nuestra situación hoy día, y los sueños que tenemos, los
sentimientos hoy día y nuestros deseos, y en esta POSIBLE transformación, cuáles son
nuestros pactos y nuestras relaciones.

NUESTRA SITUACIÓN COMO NUESTROS SUEÑOS Y DESEOS


MUJERES HOY DIA

PACTOS
RELACIONES

Acabamos escuchando el canto : Amigas (Ana Mercedes Pereira).


Recordando cada una la complicidad y sororidad creada con las mujeres que hemos
caminado en la historia de vida de cada una, mujeres con las que hemos construido
espacios y momentos sagrados

ANEXO I:
Lectura dramatizada de Rut 1

9
NARRADORA En tiempo de los Jueces hubo hambre en el país, y un hombre emigró
con su mujer y sus dos hijos, desde Belén de Judá a la campiña de
Moab. Se llamaba Elimélec; su mujer, Noemí y sus hijos Majlón y
Kilión. Eran efrateos de Belén de Judá. Llegados a la campiña de
Moab, se establecieron allí.
Elimélec, el marido de Noemí, murió y quedaron con ella sus dos
hijos, que se casaron con dos mujeres moabitas: una se llamaba Orfá
y la otra Rut. Pero al cabo de diez años de residir allí, murieron
también los dos hijos, Majlón y Kilión y la mujer se quedó sin marido
y sin hijos.

Al enterarse de que el Señor había atendido a su pueblo dándole


pan, Noemí con sus dos nueras emprendió el camino de vuelta desde
la campiña de Moab. En compañía de sus dos nueras salió del lugar
donde residía, y emprendieron el regreso al país de Judá. Noemí dijo
a sus dos nueras:

Noemí: Anden, vuélvanse cada una a su casa. Que el Señor las trate con
piedad, como ustedes lo han hecho con mis muertos y conmigo. El
Señor les conceda vivir tranquilas en casa de un nuevo marido.

NARRADORA Las abrazó. Ellas rompiendo a llorar, le replicaron:

ORFA Y RUT: De ningún modo! Volveremos contigo a tu pueblo.

NOEMI: Vuélvanse, hijas, ¿a qué van a venir conmigo?


¿creen que podré tener más hijos para que se casen con ellos?
Anden, vuélvanse, hijas, que soy demasiado vieja para casarme.
Y aunque pensara que me queda esperanza y me casara esta noche, y
tuviera hijos, ¿van a esperar a que crezcan, van a renunciar, por ellos
a casarse?
No, hijas. Mi suerte es más amarga que la vuestra, porque la mano
del Señor se ha desatado contra mí.

NARRADORA De nuevo rompieron a llorar. Orfá se despidió de su suegra y volvió


a su pueblo, mientras que Rut se quedó con Noemí.
Noemí le dijo:

NOEMÍ: Mira, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a su dios. Vuélvete tú con


ella.

RUT: No insista en que te deje y me vuelva.


A donde tú vayas, iré yo;
Donde tú vivas, viviré yo;
Tu pueblo será mi pueblo;
Tu Dios será mi Dios;
Donde tú mueras, allí moriré y allí me enterrarán
Solo la muerte podrá separarnos, y si no, que el Señor me castigue.

10
NARRADORA Al ver que se empeñaba en ir con ella. Noemí no insistió más. Y
siguieron caminando las dos hasta Belén.
Cuando llegaron, se alborotó toda la población, y las mujeres decía:

MUJERES: ¡Si es Noemí!

NARRADORA Noemí corregía:

NOEMÍ: No me llamen Noemí. Llámenme Mara, porque el Todopoderoso me


ha llenado de amargura. Llena me marché y el Señor me trae vacía.
No me llamen Noemí, que el Señor me afligió, el Todopoderoso me
maltrató.

NARRADORA Así fue como Noemí, con su nuera Rut, la moabita, volvió de la
campiña de Moab. Empezaba la siega de la cebada cuando llegaron a
Belén.

NIVEL II

ANEXO 2:

Apartes de la Ponencia:
Hermenéutica Femenina. Reflexiones y propuestas, Ponencia Carmiña Navia
Velasco:

A la mujer en general se le ha ocultado, silenciado, excluido y negado en los caminos de


la palabra y del conocimiento.

Se puede pensar que el quehacer interpretativo o hermeneutico solo puede ser realizado
por sujetos plenamente constituidos en cuanto tales o al menos en camino hacia ello.
Lo primero que hace posible la hermenéutica femenina son los procesos mediante los
cuales las mujeres se constituyen como sujetos, los procesos mediante los cuales las
mujeres recuperan, construyen y sueñan su identidad. Procesos constantes a lo largo de
la historia pero madurados especialmente en el ultimo siglo.

Cuando hablamos de hermenéutica, hablamos de lecturas de un texto, de preguntas a un


texto, de caminos hacia un texto. Todo ello realizado desde lugares muy concretos y
precisos, desde cuerpos individuales y sociales.

Es claro que un texto no me habla, sino le formulo preguntas. Es claro igualmente que
sólo puedo formular preguntas vitales desde lo más propio y hondo de mi existencia.
Esa existencia que me hace y me diferencia.

La Biblia, en las iglesias siempre fue leída por el varón. La mujer recibió la Biblia
leída, y asimiló también en su memoria esta lectura que la negaba y silenciaba.

11
Cuando la mujer se hizo consciente de sí misma, de sus propias preguntas, de sus
condiciones, necesidades y posibilidades... empezó a cuestionarse sobre lo irremediable
o transformable de esta situación, que la marginaba. Lo primero que se hizo necesario
fue ejercitar e introducir en la lectura la sospecha. La llamada hermenéutica de la
sospecha, se convirtió en herramienta fundamental de las mujeres en su aproximación
bíblica. Las cosas son y fueron como aparentemente parece? . Es la pregunta en la base
de muchas cuestiones desarrolladas posteriormente.
Se sospechó de la ausencia de la mujer en el texto bíblico, se sospechó de la palabra
explícita y también de los silencios....

En una primera entrada y yendo más allá de lo aparente y los silencios, las mujeres
fuimos buscando modelos femeninos en la Biblia. Modelos que nos ayudaran a
atravesar la invisibilidad que nos rodeaba en las iglesias.

Pasamos de mirar a los patriarcas, para mirar a las matriarcas, nos preguntamos por sus
condiciones de vida, por su relación con Dios, por su papel en la revelación Judit,
Débora, Ester, Rut... se convirtieron progresivamente en heroínas que señalaron otras
rutas, otros valores, otras posibilidades. Se desarrollaron y ampliaron los primeros
contactos directos de los grupos y comunidades de mujeres con la Biblia.

El configurarnos como lectoras de la biblia supone conocer lo que nuestras antecesoras


han dicho, conocer la palabra de otras mujeres, (dotarnos de una herencia femenina).
De esta manera, toda esta memoria y saber puebla y poblará nuestro hacer
hermenéutico.

Esta memoria perfila mejor nuestra mirada de mujer y nos afirma en la conciencia de
que leer como varón, no es lo mismo que leer como mujer (mirada de mujer: nuevas
preguntas, diferentes valoraciones, nuevos descubrimientos y rutas).

Es evidente que la práctica hermenéutica es la que fundamentalmente va a ayudar a las


mujeres a revivenciar y renombrar desde su ser más íntimo y desde su identidad, no sólo
a Dios, sino a lo sagrado, a la memoria y tradición, a la comunidad,...

Apartes de la Ponencia:
Senderos de las mujeres, entre sueños y despertares, Sandra Mansilla, Asamblea
Rebilac, Hermenéutica Feminista, Panamá, 2002

LA LPB-M COMO ESPACIOS DE RECREACIÓN DE SENTIDOS E


IMAGINARIOS:

La lectura popular de la Biblia desde las mujeres se asemeja a un diálogo cuerpo a


cuerpo con la Biblia, como nos gusta decir, una verdadera “danza” con ritmo y códigos
propios; constituye un estilo particular de leer la Biblia que se considera ya como una
Hermenéutica específica.

Las experiencias a lo largo del continente fueron creciendo y afianzándose dando lugar
a un estilo de relación de las mujeres entre sí y con la Biblia que hoy las convoca desde
las muchas y variadas realidades por las que ellas transitan hacia un lugar nuevo desde

12
donde recrean la mirada sobre sus vidas, sobre sus deseos, sus nostalgias, sus luchas y
sobre Dios.

MÉTODOS, PASOS, SENDAS Y CAMINOS...:


Nuestro método arraiga en la confianza de saber que la Palabra de Dios, en el sentido de
palabra-acontecimiento, tiene su lugar en nuestra vida cotidiana, en nuestro cuerpos, en
nuestras experiencias de mujeres que construyen senderos de justicia junto a otros y
otras.

La LPB-M tiene su punto de partida en las actuales experiencias de las mujeres. Este
paso visibiliza la situación de nuestra condición de género, ofreciendo la herramienta
principal de nuestro ejercicio hermenéutico, la herramienta de la sospecha. La
perspectiva de género se asemeja a una lupa a través de la cual descubrimos los
mecanismos que han sostenido y perpetuado la invisibilización, la opresión y la
violencia sistémica contra las mujeres y contra tantos “otros” por siglos y siglos.

Por eso, en los primeros pasos narramos con diversas expresiones nuestras historias de
vida, nuestras memorias y las de aquellas que nos precedieron.

Consideramos que los cuerpos y especialmente los cuerpos de las mujeres han sido por
muchos siglos denigrados. Para las mujeres cristianas el Evangelio no siempre nos fue
anunciado como una buena noticia. Negación, desprecio, culpabilización son
aprendizajes que tenemos que desandar desde nuestra creciente toma de conciencia de la
gravedad y el impacto que estas enseñanzas y han tenido en nuestra vida, en la historia
de la humanidad y en su relación con la naturaleza.

Nuestro diálogo con la Biblia desea ser un camino de construcción colectiva de poder y
conocimiento en el cual las experiencias y la sabiduría de las mujeres no queden
errantes, sin saber de dónde vienen ni a dónde van. Por eso alentamos la producción, la
conservación, el intercambio y la transmisión del saber de las mujeres.

ANEXO 2

Si queremos profundizar otras reflexiones acerca del libro de Rut:

“DISTINTAS Y DISTINGUIDAS”, Mercedes Navarro, Carmen Bernabé,


Publicaciones Claretianas, Madrid, 1995:

El libro de Rut nos habla de unos personajes con nombre propio. En un momento
determinado hay tres mujeres que se quedan solas. Y esa soledad es punto de partida.
La iniciativa de una de ellas marca un hito no sólo en la historia de Israel, sino en la
misma historia de Jesús. Rut es una de las mujeres ancestros de su genealogía.

Nombre Rut
Rut, según algunos autores significa compañera, amiga, desde el comienzo aparece
caracterizada por su condición de extranjera, moabita, por el amor a su suegra y por un

13
problema de identidad que el relato va desvelando poco a poco y que pasa por la forma
en que ella se nombra a sí misma y por la forma en que la nombran los otros.

Primero ella es ante sí misma y ante los demás sólo una extranjera (2, 10)
Luego se atreve a llamarse sierva (2, 13) y más adelante con otra palabra que la acerca
más al status de la concubina (3,9).
Y los otros la van nombrando también en un ascenso progresivo de su status y de su
identidad:
Primero es la moabita, y la nuera de Noemi,
A los ojos de Booz es la joven (2, 5), hija mía (2,8), una mujer recta (3, 11) y al final es
la mujer que entra en tu casa (4,11) comparada a las madres de Israel: Raquel, Lía y
Tamar

Es el vínculo afectivo el que une a Rut y Noemí el que pone en cuestión sus
pertenencias dadas de etnia, afectos y religión y la sitúa en libertad para elegir.
La decide el cariño a su suegra en uno de los escasísimos textos bíblicos en que las
mujeres aparecen vinculadas y solidarizadas entre sí y en los que aparece un vínculo
afectivo tan intenso.
El libro queda marcado por un profunda ironía: allí donde la alianza entre mujeres, el
amor que las une, parece el fracaso de lo típico del sistema patriarcal israelita, el
matrimonio y la maternidad de sus mujeres, Dios inicia una historia de fecundidad que
se escribe en el margen de la historia de amor y lealtad de estas mujeres.

Noemi: gracia o graciosa


Mara: amargura
Orfa: costilla
Rut: amiga, llena, satisfecha
Booz: por la fuerza
Obed: siervo

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