SABERES PREFILOSOFICOS
¿Existió un antes de la filosofía?
Desde siempre el hombre ha tenido la necesidad de conocer su origen y su entorno, saber cómo es que
ocurren todos los fenómenos a su alrededor, y para dar respuesta a esas interrogantes se ha valido de la
magia, el mito y la religión.
CARACTERISTÌCAS DE LA ETAPA PREFILOSOFICA
*Comprende los pensamientos más profundos y universales de una persona.
*En las sociedades donde había libros sagrados y dogmas, la posibilidad de crítica a estas doctrinas era
escasa o nula.
*Ante la falta de coherencia de las narraciones míticas o de sus versiones poéticas, aparecieron intentos de
interpretaciones alegóricas o racionalistas de los mitos.
*Comienzan a buscar otro tipo de explicaciones más naturales, lo cual muchos consideran el inicio de un
nuevo tipo de reflexión, el pensamiento racional.
*Los dioses, como personificación de la fuerza naturaleza, satisfacen las necesidades del hombre primitivo
de encontrar causas que le expliquen el mundo de los fenómenos.
MITO
¿Qué es un mito?
Un mito es un relato tradicional, sagrado, dotado de carácter simbólico, que narra, como si fueran reales,
acontecimientos extraordinarios y trascendentes, asociados a la cosmogonía de un pueblo, es decir, a su
concepción del universo.
Los mitos ofrecen respuestas a preguntas tales como: ¿cuál es el origen del mundo?, ¿cómo surgieron los
seres humanos?, ¿por qué existe el mal?, ¿qué ocurre después de la muerte? Sus historias involucran a
seres sobrenaturales o fantásticos (como dioses y semidioses, sirenas, faunos, ninfas, etc.) y transcurren
en un tiempo primordial, anterior al tiempo histórico. A través de estas historias, una cultura transmite sus
valores y creencias a las generaciones venideras.
Con el avance del pensamiento científico, el término mito adquirió una connotación negativa, y comenzó a
ser usado para subrayar el carácter fantasioso de una explicación, vinculada a la religión, en contraposición
al pensamiento racional, propio de la ciencia.
De manera más general, mito es usado muchas veces como sinónimo de invento, ficción o falsedad. Al
mismo tiempo, en un sentido positivo, el término se emplea para referirse a los relatos centrales e
importantes de una comunidad determinada y a las personas y los hechos sobresalientes que se erigen en
modelos o arquetipos.
ORIGEN DE LOS MITOS
Los mitos tienen un origen oral y anónimo, y se transmiten de generación en generación también de manera
oral. En los pueblos antiguos, que carecían de escritura, era habitual que los mitos adquirieran la forma de
poemas o canciones, y que se recurriera a la repetición de ciertas frases o fórmulas fijas, con el fin de
recordarlos más fácilmente.
Los mitos no son fijos ni inmutables. Por el contrario, a medida que pasa de una generación a otra, se
modifica en función de las experiencias y necesidades de cada época. De esta manera, los mitos
evolucionan a lo largo del tiempo y, por lo general, existen distintas versiones de un mismo mito.
CARACTERÍSTICAS DE LOS MITOS
Los mitos presentan las siguientes características:
Narran historias relacionadas con el origen de las cosas, la creación del hombre, la existencia del bien y del
mal, etc.
Están protagonizados por dioses, semidioses, otros seres sobrenaturales, y en algunos, también por los
primeros seres humanos.
Poseen un carácter sagrado, que los vincula con la religión y que se consolida cuando se asocian a un ritual
(por ejemplo, los mitos que explican el origen de una celebración).
Ocurren en una temporalidad imprecisa, fuera de la historia humana.
TIPOS DE MITOS
Si bien cada cultura ha creado sus propios mitos, existen marcadas similitudes entre los mitos de diferentes
culturas, lejanas en el tiempo y el espacio. Por ejemplo, en muchos pueblos es popular el mito del diluvio
universal. Sobre la base de estas coincidencias, es posible establecer algunos tipos de mitos:
1. Mitos cosmogónicos. Narran la creación del mundo. Por ejemplo: el mito egipcio de la creación, en
el que el mundo es creado por voluntad de Atum-Ra.
2. Mitos teogónicos. Relatan el origen de los dioses. Por ejemplo: el nacimiento de los dioses nórdicos,
como Odín y sus descendientes, según se narra en las Eddas.
3. Mitos antropogénicos. Cuentan el origen de la humanidad. Por ejemplo: el mito maya de la creación
de los hombres a partir del maíz, recogido en el Popol Vuh.
4. Mitos fundacionales. Relatan la fundación de una ciudad o de una comunidad. Por ejemplo: el mito
de la fundación de Roma por los gemelos Rómulo y Remo.
5. Mitos escatológicos. Explican cómo terminará el mundo. Por ejemplo: el mito nórdico del Ragnarök,
la batalla del fin del mundo en la que combatirán los dioses y en la que todo el universo será destruido.
6. Mitos del cataclismo. Narran la destrucción del mundo por un diluvio u otra catástrofe, y su posterior
regeneración. Por ejemplo: el mito chino de la gran inundación, que fue controlado por el dragón Yu.
7. Mitos de la aparición de la enfermedad y la muerte. Explican cómo la humanidad pasó de una
situación dichosa a un estado desdichado. Por ejemplo: el mito griego de las tres edades (oro, metal,
hierro) o de Pandora, que abrió la caja que contenía todos los males.
DIFERENCIAS ENTRE MITO Y LEYENDA
1. Algunas diferencias entre el mito y la leyenda son:
2. Definición. Los mitos son narraciones que explican el mundo a través de acontecimientos
extraordinarios que se vinculan con dioses y seres sobrenaturales o fantásticos. Las leyendas son
relatos populares que utilizan elementos fantásticos para contar un hecho real, natural o histórico.
3. Temporalidad. Los mitos se ubican en un tiempo ajeno al hombre (tiempo ahistórico), mientras que
las leyendas se ubican en un tiempo histórico determinado.
4. Protagonistas. Los mitos están protagonizados por dioses o criaturas sobrenaturales, mientras que
las leyendas suelen estar protagonizadas por hombres reales que viven hechos fantásticos.
5. Temática. Los mitos abordan temas que pertenecen a la humanidad en general, mientras que las
leyendas cuentan historias vinculadas a un pueblo particular.
6. Objetivo. Los mitos tienen un objetivo religioso o sagrado, ya que explican cuestiones vinculadas con
el origen del mundo, la cosmovisión de un pueblo o la muerte. Las leyendas tienen un objetivo
didáctico y suelen dejar una enseñanza moral.
EL MITO Y OTROS GÉNEROS TRADICIONALES
Por su origen, el mito está relacionado con otros géneros narrativos tradicionales, como la leyenda, la fábula,
la parábola y los cuentos populares. La diferencia fundamental entre el mito y estos otros géneros radica en
el carácter explicativo del mito en relación con cuestiones centrales de la experiencia humana, el origen del
mal y la vida después de la muerte. Además, pueden señalarse otras diferencias:
Las fábulas y parábolas son relatos que tienen un propósito moral o didáctico: a través de una historia, se
busca dejar una enseñanza. A diferencia de los mitos, no pretenden que los hechos narrados sean
considerados reales.
Los cuentos populares son relatos tradicionales concebidos para entretener, aunque en algunos casos,
también procuran instruir y transmitir ciertos valores, al igual que las fábulas y las parábolas. Muchos relatos
de este tipo narran las aventuras de héroes y contienen elementos mágicos, pero no presentan una
cosmogonía ni intentan ofrecer explicaciones vinculadas con el universo y los dioses.
Interpretación de los mitos
Los mitos son y han sido objeto de variadas interpretaciones a lo largo de la historia. Algunas de las
principales interpretaciones son las siguientes.
Interpretación literal. Considera que los mitos son historias reales, en las que los hechos narrados ocurrieron
efectivamente tal como se los presenta. De esta manera, los mitos son inseparables de la religión: son
explicaciones para ser creídas, que no necesitan ser demostradas racionalmente.
Interpretación evemerista. Propuesta por Evémero de Mesene (un escritor griego del siglo IV a. C.), sostiene
que los dioses fueron originalmente personajes históricos venerados como grandes benefactores de la
humanidad. Los mitos son, por lo tanto, deformaciones de una realidad histórica.
Interpretación alegórica. Según esta interpretación, los mitos son similares a las parábolas: recurren a un
lenguaje figurado para explicar fenómenos naturales.
Interpretación simbólica. Afirma que los mitos son principalmente representaciones de las ideas, los valores
y las costumbres de la cultura que los creó. A través de ellos, es posible comprender una determinada visión
del mundo.
Interpretación funcionalista. Para esta corriente, los mitos son fundamentalmente relatos que contribuyen a
definir y mantener las costumbres, los comportamientos y las creencias de una comunidad.
Interpretación estructuralista. En este enfoque, los mitos son una forma particular de pensamiento lógico,
distinto de la lógica de la occidental moderna, a través del cual los individuos canalizan la angustia y dan
sentido al mundo.
EL MITO EN LA SOCIEDAD ACTUAL
Los mitos no son solo algo del pasado, perteneciente a culturas desaparecidas o primitivas. En la sociedad
actual se siguen narrando mitos. Así como antiguamente se transmitían de manera oral, hoy se hace a través
del cine, la televisión y, en las últimas décadas, a través de internet y las redes sociales.
Muchas películas y videojuegos están basados en mitos, de los que toman los temas y la estructura narrativa.
En general, se trata de historias de acción y aventuras, en las que el protagonista –al igual que los héroes
míticos– debe superar una serie de peligros que muestran un mundo postapocalíptico y dominado por la
tecnología.
Un caso particular del poder de los mitos en la sociedad contemporánea fue la creencia, vigente durante la
primera mitad del siglo pasado, en la superioridad racial aria por sobre el grupo racial semita. Dicha creencia,
sostenida con argumentos pretendidamente científicos, proporcionó la justificación intelectual a la
persecución de la que fueron objeto los judíos durante el régimen nazi.
El hecho de que los mitos hayan servido para justificar genocidios y guerras se relaciona con una de las
funciones que tiene el mito en la religión, donde, además de abordar cuestiones como el origen del mundo,
permite validar el orden social existente.
FUNCIÒN DEL MITO
Se puede aceptar tres funciones esenciales: explicativa, de significado y pragmática.
La función explicativa se refiere a que los mitos explican, justifican o desarrollan el origen, razón de ser y
causa de algún aspecto de la vida social o individual.
La función pragmática del mito implica que los mitos son la base de ciertas estructuras sociales y acciones.
La función de significado se refiere a que los mitos no son sólo historias que brindan explicaciones o
justificaciones políticas, también otorgan un consuelo, objetivo de vida o calma a los individuos.
IMPORTANCIA DE LA MAGIA, EL MITO Y LA RELIGION EN LAS SOCIEDADES PRIMITIVAS
Los seres humanos desarrollaron estas prácticas para así explicar los fenómeno que sucedían en su
entorno, lo que para ellos era algo inexplicable o inusual, por lo cual decidieron crear diferentes posturas
para darles un sentido a lo que ellos llamaban como lógico y coherente.
MAGIA
La magia es el arte del ilusionismo que consiste en la habilidad de crear trucos que dan la ilusión de
manipular objetos, situaciones o personas de forma que la lógica no puede llegar a entender.
Los actos de magia son compuestos por trucos de magia, dentro de los más comunes está la magia con las
cartas. Los trucos hacen aparecer, desaparecer y encontrar cartas, ideas u objetos que no son posibles
dentro de nuestra racionalidad física.
La magia tiene origen en la palabra griega mageia que significa ‘cualidad de lo sobrenatural’. También deriva
del sánscrito maga que significa 'ilusión'.
El origen de la magia se asocia al esoterismo, como el conocimiento de lo oculto asociado a los saberes que
van más allá del mundo físico o metafísica. En este sentido la magia era un arte y una ciencia oculta
estudiada por magos y hechiceros para el manejo, control y manipulación de energías ‘invisibles’.
La magia también es utilizada en forma coloquial para referirse al sentimiento y encantamiento de una
situación o concepto como, por ejemplo, cuando se dice que el amor es ciego por causa de la magia del
amor.
En el sur de España, para referirse a la magia y al encanto que la música entrega se utiliza la expresión
‘tener duende’ usando la criatura mágica del duende como cualidad invisible.
En el área del coaching se enfatiza la acción de salir de la zona de confort para alcanzar nuestros sueños.
Para ello, se debe entrar en la zona de la magia o zona mágica que es el lugar donde se encuentran los
sueños si se vence el miedo de ir más allá de lo desconocido.
TIPOS DE MAGIA
La magia ha perdido su característica metafísica, asociándose sólo con lo que no es lógico o racional. Por
lo tanto, las formas más conocidas de tipos de magia son asociadas a colores como:
1. Magia blanca: son rituales u oraciones, generalmente de protección para el amor, la salud, la suerte
y el dinero. Es llamada ‘blanca’ porque no tiene intención de hacer daño sino potenciar las energías
existentes.
2. Magia negra: es considerada contraria a la magia blanca. Se llama magia ‘negra’ para insinuar una
magia oculta. Son rituales y ‘hechizos’ que tienen la intención de manipular las energías de otra
persona contra su voluntad para el beneficio de una o un grupo de personas.
3. Magia roja: se llama magia ‘roja’ porque son rituales que involucran sangre. Generalmente, es
asociada a la magia negra.
4. La adivinación. Como su nombre sugiere, se trata de la magia que sirve para predecir el futuro o ver
aquello que de ordinario no puede verse. Su símbolo tradicional es la bola de cristal: un artefacto en
el que supuestamente podían verse las imágenes del futuro, o de lo que ocurría en otro lugar del
mundo. También es usual el uso de cartas (como el tarot), la lectura de la palma de la mano y otros
supuestos métodos que interpretan las pistas del futuro en el presente.
5. La necromancia. Se trata de la magia que lidia con los muertos y el mundo de los difuntos, ya sea
reviviendo personas, invocando espíritus, o llevando a cabo ritos que requieren de partes de
cadáveres. Se la asocia a los muertos vivientes, la pestilencia, la brujería y las artes del demonio.
6. La piromancia. Se llama así a la magia del fuego: aquella que supuestamente dominan quienes
establecen un pacto con dicho elemento, para someterlo al manejo de su voluntad. Los piromantes
no sólo podían -supuestamente- dar órdenes al fuego, sino también generarlo espontáneamente.
7. La magia sexual. Partiendo de la consideración del sexo como una práctica sagrada y poderosa, esta
tradición atribuye capacidades mágicas a los fluidos del cuerpo, a ciertas posturas o prácticas
eróticas, y aspiraba a provocar el enamoramiento y la pasión a voluntad entre los seres humanos.
8. La invocación. En este tipo de prácticas mágicas se acude a rituales para convocar o atraer al plano
real a entidades demoníacas, sobrenaturales o místicas, que de otro modo no podrían interferir en la
realidad. A cambio de ello, o justamente como condición para dejarlos volver a su plano usual, los
invocadores solían pedir favores o exigir el uso de sus poderes. Una versión antigua y oriental de
ello es la que imagina al genio atrapado en una lámpara mágica, que concederá tres deseos a quien
lo libere.
9. La taumaturgia. Comprendida como la magia que transforma o crea la materia, puede entenderse
como un antecesor de la alquimia. Los taumaturgos podían convertir unos materiales en otros a
voluntad, o hacerlos aparecer de la nada, y también podían conferir ciertos dones a objetos
determinados, como reliquias. Es el caso del supuesto cáliz santo, que purificaba de inmediato todo
aquello que se vertiera en él.
10. El mal de ojo. Una de las formas más populares y comunes de magia, que consiste en la posibilidad
de embrujar al otro o hacerle daño con tan sólo mirarlo, especialmente cuando es fruto de la envidia.
Para ello, se suele (todavía hoy) emplear amuletos de protección como el azabache o la semilla de
la peonía, especialmente en los niños recién nacidos.
RELIGIÓN
Podría ser el intento de los seres humanos de ligar al mundo con ellos mismos, la explicación que se da a
lo que nos rodea a partir de Dios (sea cual sea la imagen que se tenga de éste).
La religión tuvo un rol central en el desarrollo de las primeras civilizaciones. En torno a ella se organizaba la
vida económica, social y política. Ejemplos de esto son:
1. Los ritos asociados a los ciclos naturales en los que se invocaba a la divinidad.
2. La presencia de una casta sacerdotal, a menudo con funciones legislativas, que interpretaba la
voluntad de los dioses
3. La concentración de la máxima autoridad política y religiosa en la persona del monarca.
No se sabe de ninguna cultura que no haya tenido algún tipo de religión. A lo largo de la historia, las religiones
le brindaron al hombre respuestas acerca de cuestiones tales como la creación del mundo, el sentido de la
existencia, la vida después de la muerte y el origen del sufrimiento. Frecuentemente, tales respuestas se
encuentran bajo la forma de narraciones, símbolos y enseñanzas, muchas veces contenidas en textos
sagrados (como la Biblia, el Corán o los Vedas).
Las religiones, además, han dado a las sociedades un sentido de pertenencia y se han erigido en emblemas
de su identidad, plasmada en celebraciones, imágenes y templos.
Se calcula que en el mundo hay alrededor de 4000 religiones. Cada una posee su concepción de lo divino,
su doctrina, sus ritos de comunión, sus lugares sagrados, sus símbolos de fe y su mitología.
La gran mayoría de las personas profesa alguna religión, e incluso entre aquellas que no se identifican con
ninguna, hay muchas que sostienen algún tipo de idea religiosa. Actualmente, se estima que solo un 2 % de
la población mundial es atea.
CARACTERÍSTICAS DE LA RELIGIÓN
1. La religión presenta una serie de características que, en conjunto, la distinguen de otros sistemas de
creencias (como la filosofía o la política). Estas características son:
2. La creencia en la existencia de algo sagrado. Por ejemplo, dioses u otros seres sobrenaturales.
3. La distinción entre objetos y espacios sagrados (la imagen de una divinidad, un templo) y objetos y
espacios profanos.
4. La realización de actos rituales centrados en objetos y espacios sagrados. Por ejemplo, plegarias,
ceremonias.
5. La existencia de un código moral que se considera de origen sagrado o sobrenatural. Por ejemplo,
los Diez Mandamientos.
6. La presencia de sentimientos y actitudes típicas, asociadas al contacto con los espacios y objetos
sagrados y a los rituales centrados en ellos o en seres sobrenaturales. Por ejemplo, asombro,
adoración, culpa, temor reverencial.
7. El empleo de diversas formas de comunicación con lo sobrenatural. Por ejemplo, oraciones,
sacrificios, danzas rituales.
8. Una cosmovisión que incluye una explicación acerca del lugar que el ser humano y el resto de la
naturaleza ocupan en el mundo, la relación entre ellos y el propósito general de la existencia. Por
ejemplo, la idea del mundo como creación divina y del ser humano como centro de la creación.
9. Una organización de la vida basada en esta visión del mundo. Por ejemplo, la idea, común a muchas
religiones, de que la existencia de cada individuo ha sido determinada por un dios desde la eternidad.
10. La formación de un grupo social unido por y en torno a las creencias compartidas. Por ejemplo, la
Iglesia católica o cada una de las diversas iglesias protestantes.
TIPOS DE RELIGIONES
Las religiones monoteístas creen en la existencia de un Dios único.
De acuerdo con su concepción de lo divino, las religiones se pueden clasificar en:
1. Religiones monoteístas. Son aquellas que creen en la existencia de un Dios único, creador del
universo. Por ejemplo: el judaísmo, el cristianismo y el islam.
2. Religiones politeístas. En vez de un único Dios, creen en un panteón más o menos jerárquico de
deidades, a las que atribuyen dominio sobre los distintos aspectos de la vida humana y de la
naturaleza. Por ejemplo: la religión de los antiguos griegos y el hinduismo.
3. Religiones panteístas. Son las religiones que sostienen que todo lo que existe forma parte de la
divinidad. Por ejemplo: el hinduismo, el vedanta.
4. Religiones no teístas. No creen en la existencia de dioses creadores o absolutos (aunque sí en la
existencia de entidades espirituales). Por ejemplo: el budismo zen.
5. Las religiones también se clasifican según su origen y procedencia. Teniendo en cuenta este criterio,
se reconocen los siguientes grupos o familias de religiones:
6. Religiones abrahámicas. Son el judaísmo, el cristianismo y el islam, que reconocen un origen común
en el patriarca Abraham. Son religiones monoteístas, surgidas en el cercano Oriente, con una
concepción similar acerca del destino final del hombre.
7. Religiones dhármicas. Este grupo comprende las principales religiones indias: el hinduismo, el
jainismo, el budismo, el taoísmo y el sijismo. Estas religiones predican la noción de dharma (‘religión’,
‘enseñanza’, ‘ley’), el camino piadoso que todo ser debe seguir para mantener el equilibrio del
universo.
8. Religiones iranias. Son las religiones originadas en el Gran Irán, antes del islam. Incluyen al
zoroastrismo y el yazidismo, religiones que sostienen una concepción dualista, según la cual el bien
y el mal existen como dos principios opuestos y antagónicos.
9. Religiones tradicionales. En este grupo se incluyen los diversos cultos autóctonos, propios de
diferentes pueblos originarios y grupos étnicos. Por lo general, son politeístas y totémicas (adoran
objetos que representan a la comunidad). El vudú y el chamanismo, en África; la religión azteca y el
candomblé, en América, y la religión tradicional china integran este grupo de religiones.
10. Religiones neopaganas. Son religiones de origen reciente, basadas en creencias precristianas de
algunos pueblos, principalmente europeos. Pertenecen a esta familia religiosa la wicca, la brujería
tradicional, el druidismo, el neohelenismo y el neopaganismo germánico, entre otros cultos.
PRINCIPALES RELIGIONES DEL MUNDO
Religión
El cristianismo cuenta con un 33.06% de fieles en el mundo.
Actualmente, casi el 84 % de la población mundial profesa alguna religión. De acuerdo con su cantidad de
fieles, las principales son el cristianismo (31 % de la población mundial), el islam (25 %), el hinduismo (15
%) y el budismo (6,6 %).
1. Cristianismo. Surgido en el siglo I, está basado en la vida y las enseñanzas de Jesús de Nazaret,
contenidas en el Nuevo Testamento. Los cristianos creen que Jesús es el Hijo de Dios, enviado al
mundo para salvar al hombre del pecado. Junto con el Padre y el Espíritu Santo, forma la Trinidad
(es decir, Dios mismo que existe como tres personas). Las principales ramas del cristianismo son:
a. El catolicismo, dirigido por el obispo de Roma (el papa) y los obispos del mundo en comunión con él.
b. La Iglesia ortodoxa, que se separó de la Iglesia católica en el siglo XI y está integrada, a su vez, por
varias iglesias, entre ellas la Iglesia ortodoxa rusa, la Iglesia ortodoxa griega y la Iglesia ortodoxa de
Constantinopla.
c. El protestantismo, que se separó de la Iglesia católica en el siglo XVI y se divide en numerosas
denominaciones, entre las que se encuentran el luteranismo, el calvinismo, el anglicanismo, el
metodismo y el baptismo.
2. Islam. Fundado en el siglo VII, está basado en las enseñanzas del profeta Mahoma y en las
revelaciones que Dios le hizo; estas últimas se hallan contenidas en el Corán, el libro sagrado de los
musulmanes (como se denominan los seguidores del islam). El islam reconoce a los profetas judíos
y a Jesús, también considerado un profeta. Existen dos denominaciones islámicas principales:
a. El sunismo, de mayor cantidad de fieles, quienes, además del Corán, son seguidores de la Sunna,
una colección de dichos y hechos atribuidos a Mahoma.
b. El chiismo, al que pertenecen alrededor del 10 % de los musulmanes, surgido tras la muerte Mahoma,
entre los partidarios de Ali, su yerno.
3. Hinduismo. Es una de las religiones más antiguas del mundo y comprende una conjunto de diversas
doctrinas, basadas en cuatro grupos de textos: los Vedas, los Upanishads, la Bhagavad-gita y las
Agama. Los hinduistas creen en un principio cósmico que sostiene el universo (brahman) y que todas
las criaturas pasan por un ciclo de renacimientos (samsara). Las principales denominaciones del
hinduismo son:
a. El visnuismo, el grupo con mayor cantidad de fieles, que considera a Vishnu, reencarnado numerosas
veces, el Ser Supremo.
b. El shivaísmo, que considera como Ser Supremo a Shiva, deidad al mismo tiempo creadora y
destructora, trascendente e inmanente al mundo.
c. El shaktismo, que considera como divinidad suprema a la deidad femenina Shakti.
d. El smartismo, basado en un conjunto de textos hinduistas tradicionales, influidos por las doctrinas
védicas (smrti).
4. Budismo. Originado en la India en el siglo V a. C., está basado en las enseñanzas del sabio indio
Siddharta Gautama. El budismo sostiene que la vida humana es un ciclo de sufrimiento y
renacimiento, del que puede escaparse si se alcanza la iluminación o nirvana, cuando se llega a
comprender la verdadera naturaleza de las cosas. Las principales ramas del budismo son:
a. El mahayana (o del gran vehículo), centrado en la figura de los bodhisattvas (seres que han
alcanzado la iluminación, pero regresan para enseñar a los humanos) como modelos a seguir para
alcanzar el nirvana. Incluye diversas corrientes, como el zen, el budismo de la Tierra pura y el
budismo nichiren.
b. El theravada (o doctrina de los ancianos), que hace hincapié en la vida monástica y la meditación
como medios para llegar al nirvana.
FUNCIÓN DE LA RELIGIÓN
La religión responde a las grandes cuestiones fundamentales del ser humano: las preguntas sobre el amor
y el sufrimiento, sobre la culpa y el perdón, sobre la vida y la muerte. El ser humano aparece en el centro de
las religiones.
LEYENDA
Te explicamos qué es una leyenda, sus características, elementos y diferencias con un mito. Además, tipos
de leyendas y diversos ejemplos.
Una leyenda es un relato que cuenta hechos humanos o sobrenaturales, que se transmite de generación en
generación de manera oral o escrita dentro de una familia, clan o pueblo. Las leyendas relatan hechos y
sucesos relacionados con la patria, héroes populares, criaturas imaginarias y ánimas.
A pesar de que contienen hechos sobrenaturales, milagrosos y criaturas ficticias, las leyendas son
consideradas por muchas personas como relatos verídicos, ya que intentan dar explicación a un fenómeno
y suelen estar situadas en un lugar geográfico conocido y en un período determinado de la historia.
Usualmente las leyendas están relacionadas con la cultura popular tradicional de los pueblos. Algunas son
muy antiguas por lo que fueron mutando a medida que se transmitían de forma oral. En estos relatos se
pueden rastrear los sentimientos más profundos de una comunidad, su entorno, su religiosidad y su
identidad.
CARACTERÍSTICAS DE UNA LEYENDA
1. Tiene su origen en la tradición oral.
2. Se transmite de generación en generación.
3. Se centra en un personaje principal.
4. Se sitúa en un tiempo y lugar específico.
5. Se basa en hechos naturales o sobrenaturales.
6. Parte de un hecho o suceso histórico concreto.
7. Incluye elementos de la realidad y elementos fantásticos.
8. Intenta dar una explicación a un fenómeno.
9. Puede ser tomada como una narración verídica.
10. Se transforma a través del tiempo y puede tener varias versiones.
11. Forma parte de la cultura de los diferentes pueblos.
12. Transmite ideas o valores.
13. Su principal objetivo es darle sentido a una sociedad o cultura.
TIPOS DE LEYENDAS
Según la temática:
• Leyendas religiosas. Relatan la vida de santos y de grandes personajes justicieros.
• Leyendas escatológicas. Relatan historias que hacen referencia a la vida después de la muerte.
• Leyendas etológicas. Explican cómo fueron creados los distintos elementos que componen la
naturaleza, son frecuentes en la cultura indígena.
Según su origen:
• Leyendas locales. Son relatos autóctonos propios de una región o provincia.
• Leyendas rurales. Son historias que se desarrollan y se transmiten en el campo.
• Leyendas urbanas. Son historias que se conocen en la actualidad y tienen vigencia.
• Elementos de una leyenda
• Contexto. Se narra en un tiempo y espacio determinado.
• Trama. Tiene un argumento y es una narración con una introducción, un nudo y un desenlace o
moraleja.
• Narrador. Relata en tercera persona toda la acción.
• Personajes. Suele estar protagonizada por un personaje principal, humano o no, y tiene pocos
personajes secundarios.
SENTIDO COMÚN
El sentido común son los conocimientos y las creencias compartidos por una comunidad y considerados
como prudentes, lógicos o válidos. Se trata de la capacidad natural de juzgar los acontecimientos y eventos
de forma razonable.
En las ciudades, por ejemplo, el sentido común ofrece una serie de reglas y prevenciones, que ayudan a
sus habitantes a moverse con facilidad en entornos muy poblados y ruidosos, además de poco higiénicos y
seguros. Sin embargo, dichas normas no necesariamente tienen validez fuera del terreno asfaltado: en un
establecimiento rural, por mencionar un caso, una paloma es un animal más y la oscuridad puede ser la
fuente de inspiración para un poema, mientras que en la ciudad se trata de un foco de infecciones y otro de
asaltos a mano armada.
El sentido común se presenta como algo que resulta lógico o razonable.
• Cómo funciona el sentido común
• Sabiduría popular y conductas aceptables
• El sustento del sentido común
• Las razones detrás de las normas sociales
Cómo funciona el sentido común
Este sentido suele ser mencionado como una capacidad natural de las personas que no requiere de estudio
o investigaciones teóricas, sino que surge en la vida cotidiana a partir de las experiencias vividas y de las
relaciones sociales, aunque en gran parte se nutre del legado que recibimos durante la crianza.
La dinámica del sentido común implica conocer las cualidades captadas por los sentidos externos y
compararlas con las experiencias recogidas previamente. Dicho proceso es realizado por este sentido
interno y configura la percepción.
Sabiduría popular y conductas aceptables
El sentido común nos invita a dejar de pensar, a tomar el camino más corto: la sabiduría popular. En cada
comunidad, los grupos más fuertes deciden día a día las tendencias que deben seguirse y las normas de
conducta aceptables; retocan incesantemente el diseño del perfil de ciudadano modelo, con sus posibles
variantes que giran en torno a la edad y el género.
A su vez, todos se basan en ciertas cuestiones universales o comunes a muchas sociedades: no desnudarse
en la vía pública, no robar, no reproducir música a altos volúmenes luego de cierta hora de la noche y no
agredir espontáneamente a las demás personas. Seguramente, todas estas cosas suscitan la expresión «es
de sentido común».
El sustento del sentido común
El problema comienza cuando alguien atraviesa la línea de lo establecido por esta serie intangible de reglas,
dado que su entorno no suele tener las herramientas suficientes para juzgarlo o entenderlo; si alguien se
despoja de su ropa en medio de una avenida en pleno mediodía, ¿cuántas personas sabrán decir por qué
ha actuado mal? ¿Acaso lo ha hecho?
El sentido común dice que no se debe hacer, pero no brinda muchas razones para ello y suele escudarse
en explicaciones absolutamente cuestionables, como que «los niños no deben ver cuerpos desnudos»,
«nadie tiene interés en ver a los demás sin ropa» o, simplemente, «es ofensivo». A todo esto se puede
responder ¿por qué, por qué y por qué?
Las razones detrás de las normas sociales
El basamento del sentido común puede ser tan débil, tan delgado, que basta una simple situación para
volverlo obsoleto. Y de ninguna manera este texto pretende promover la violación de las normas sociales,
sino que busca llegar a las razones que han llevado a nuestra especie a pensar que nuestro cuerpo es
motivo de asco y vergüenza, siendo que el resto de las especies no lo consideran así y que miles de años
atrás, nosotros tampoco lo hacíamos.
Por último, es muy interesante observar que miles de personas movidas por el sentido común acaben
consumiendo creaciones de esos pocos que no lo tienen o que no lo respetan, sea que se trate de
dispositivos electrónicos, servicios o arte en general. Existe una especie de excepción de la cual no se habla,
que impide juzgar el sentido común de las estrellas y de los genios que renuevan nuestras fuentes de
entretenimiento y los accesorios que hacen nuestra vida más cómoda día a día.