“Año de la unidad, la paz y el desarrollo”
INFORME JURÍDICO N° 002-2023-UPLA/FDCCP
A: Doc. Rafael Omar Llanos Gamarra
Catedrático
DE: Yasmin Lucero Huamán Puitalla
Estudiante
ASUNTO: Informe jurídico sobre el Acuerdo Plenario N°05-2019-/CIJ-116
sobre actuación policial y exención de la pena
REFERENCIA: Acuerdo Plenario N°05-2019-/CIJ-116
FECHA: Huancayo, 18 julio 2023
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Tengo el agrado de dirigirme a usted con la finalidad de remitirle el presente Informe
Jurídico:
I. ANTESCEDENTES
Uno de los antecedentes que podemos citar antes del análisis
dogmático del presente acuerdo es Expediente N. °0017-2003-AI/TC, 2003 El
delito de función se define como “aquella acción tipificada expresamente en
la Ley de la materia, y que es realizada por un militar o policía en acto de
servicio o con ocasión de él, y respecto de sus funciones profesionales”.
Expresa también que tal acto, sea por acción u omisión, debe afectar
necesariamente un bien jurídico “privativo” de la institución a la que
pertenece el imputado; es decir, que la naturaleza del delito de función no
depende de las circunstancias de hecho, sino del carácter de interés
institucionalmente vital, que se ve afectado mediante un acto perpetrado
por un efectivo militar o policial en actividad. (Expediente N.° 0017-2003-
AI/TC, 2003).
OBJETIVO
El objetivo del presente informe jurídico es entender y analizar sobre
actuación policial, el cumplimiento del deber, el delito de función y exención
de la pena referida en el Acuerdo Plenario.
II. ANALISIS
Del estudio del XI Pleno Jurisdiccional de las Salas Penales
Permanentes, Transitorio y Especial se ha debatido sobre la actuación policial
y las fuerzas armadas del Perú debido a que existía una serie de casos de una
mala intervención policial.
Es así que lo señalado por la Corte Suprema en el Acuerdo
Plenario se basa en la idea de que el Perú vivimos en un país donde existe la
democracia, en donde el cumplimiento de lo establecido por la Carta Magna
se cumple al pie de la letra. Tal modo de comprender el uso de la fuerza
obliga a que el Estado de derecho, no solo se preocupe por prevalecer para
sí el ejercicio de la fuerza, sino que, más que eso, se interese por su
racionalización y justificación. Lo que se produce, a su vez, desde
dos dimensiones de actuación: “desde los derechos fundamentales
que lo limitan y desde la organización del poder que lo encauza y
estructura” .Entonces sería ilógico suponer que se podría crear un riesgo
jurídicamente prohibido, que se concentre en la lesión de un bien jurídico o
que defraude las exigencias mínimas del ordenamiento jurídico
contenidas en sede de tipicidad penal, mediante la adecuación del
comportamiento a los criterios que el propio sistema jurídico exige u
ordena de acuerdo a la posición jurídica que ocupa un ciudadano.
Para mayor abundamiento de hechos dentro de la determinación del
riesgo típico que señala el presente Acuerdo Plenario se emplean distintos
principios (autorresponsabilidad, exigibilidad y proporcionalidad) en sede de
tipicidad, lo que conlleva al revisar los diversos criterios de imputación
objetiva que la doctrina que ha sistematizado para orientar el juicio de
tipicidad a través de la interpretación teleológica. Estos criterios se tienen en
consideración dentro del tipo penal a través del análisis realizado mediante
el empleo de la teoría imputación objetiva, que actualmente se considera
como una herramienta necesaria para la atribución normativa de
responsabilidad penal.
Entonces, para saber que la Policía Nacional del Perú está actuando
dentro de su campo funcional, será necesario conocer cuál es el
contenido de la regulación jurídica que dirige dicha actuación. La Corte
Suprema en el Acuerdo Plenario, ha indicado al respecto lo siguiente:
“Siendo así, para valorar la eximente de responsabilidad penal en el caso del
uso legítimo de la fuerza por la Policía Nacional del Perú en cumplimiento
de su deber, corresponder analizar los hechos —en tanto requisitos
especiales— conforme a la normativa especializada sobre la temática en
particular”.
Ahora bien, otro punto a tener en cuenta es lo referente al posible
concurso entre “causas de justificación”, apartado del Acuerdo Plenario n.°
05-2019/CJ-116 donde la Corte Suprema sostuvo que “El personal de la PNP
interviene obrando funcionalmente y en cumplimiento de su deber; es decir,
en calidad de autoridad con fuerza pública. Al contar con un eximente
expreso de responsabilidad (“cumplimiento del deber”) no cabe se aplique
la institución dela legítima defensa”. La idea es que, en la legítima defensa,
el agraviado está excepcionalmente autorizado a repeler o impedir la
agresión ilegitima dentro del amplio criterio dela necesidad racional de la
reacción defensiva; en donde, la Policía Nacional, deberá ceñirse
únicamente al marco preciso del deber, esto es, a las regulaciones
establecidas dentro del marco normativo antes señalado, internas acerca del
uso de la fuerza para que el uso de su arma de fuego a fin de que pueda ser
calificado como violencia legítima. Por tanto, se denota que el
cumplimiento de un deber es un comportamiento estereotipado dentro de
la sociedad que no requiere de un contexto particular para su permisión, sino
como señala el acuerdo plenario “el cumplimiento responsable y sensato de
las leyes sobre la materia”.
III. CONCLUSIONES
El Acuerdo Plenario N° 05-2019/CIJ-116 sobre Actuación policial y
exención de responsabilidad penal no afecta el derecho de acceso a
la justicia de la víctima pues éste no comprende solamente el accionar
policial, las demás instituciones del Estado están en la obligación y
cumplen activamente brindar el servicio de acceso a la justicia.
No existe vulneración al principio de igualdad cuando se exime de
responsabilidad al efectivo policial que lesiona por excesivo uso de la
fuerza pública, siendo el mismo trato que se espera para toda aquella
persona que infrinja una norma penal, por lo que se ejerce violencia
para reestablecer el orden social y cuando se pone en riesgo bienes
jurídicos tutelados como la salud y la vida de la persona humana, pero
estos se encuentran justificados.
Los agentes del orden deben capacitarse acerca de usar “el medio
empleado”, ya que a través de las capacitaciones se podrá proteger
la vida e integridad, tanto del agente como también de terceras
personas; esto es con el propósito de que realicen sus deberes de
acuerdo a lo que dicta la ley. Los jueces y fiscales tendrán que
descartar o no la relevancia penal del uso de la fuerza de parte de un
agente del orden, en función de su correspondencia con lo que dicta
la Corte IDH.
Se precisa la voluntad de hacer valer la legítima defensa del agente
del orden ya que es un caso especial del estado de necesidad que
conlleva a la acción y el efecto de defender o defenderse, pues el
Estado está en la obligación de garantizar la seguridad jurídica tanto
de los ciudadanos como la de los policías.
Es imponderable que la Policía Nacional del Perú y las Fuerzas
Armadas del Perú, que deben hacer cumplir la ley, tener en cuenta
los alcances y límites de esta eximente de responsabilidad penal. En
este sentido, la expresión “en cumplimiento de su deber y en uso de
sus armas u otro medio de defensa”, que figura en el inciso 11 del
artículo 20, debe interpretarse de conformidad a lo establecido por
las convenciones y compromisos internacionales suscritos por el
Perú, en materia de derechos fundamentales.