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Tipos y ejemplos de estereotipos sociales

El documento describe los estereotipos como representaciones simplificadas y esquemáticas de grupos de personas basadas en ciertas características. Los estereotipos suelen ser incompletos y transmitirse socialmente. A menudo generan prejuicios que condicionan nuestra interacción con otros y pueden llevar a la discriminación. El texto presenta varios ejemplos comunes de estereotipos relacionados con la nacionalidad, el género, la religión, las ocupaciones y otros aspectos.
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Tipos y ejemplos de estereotipos sociales

El documento describe los estereotipos como representaciones simplificadas y esquemáticas de grupos de personas basadas en ciertas características. Los estereotipos suelen ser incompletos y transmitirse socialmente. A menudo generan prejuicios que condicionan nuestra interacción con otros y pueden llevar a la discriminación. El texto presenta varios ejemplos comunes de estereotipos relacionados con la nacionalidad, el género, la religión, las ocupaciones y otros aspectos.
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LOS ESTEREOTIPOS

Los estereotipos son imágenes mentales que nosotros mismos construimos acerca de
otras personas, representaciones esquemáticas y simplificadas de un grupo de personas al
que se define a partir de ciertas características representativas. Estas características
pueden ser ciertas o falsas pero, al consistir en una simplificación extrema de una realidad
compleja, los estereotipos siempre son interpretaciones limitadas e incompletas.
Los estereotipos son construcciones sociales que adquirimos y asimilamos, asumiéndolas
como válidas; suelen transmitirse socialmente por generaciones y nos llevan a hacer
afirmaciones generales, ya sean positivas, negativas o incluso neutras, sobre el grupo
estereotipado.
Los estereotipos suelen generar prejuicios, ya que inducen a prejuzgar, es decir, a emitir
un juicio sin tener la suficiente información que lo sustente. Los prejuicios, como ideas
preconcebidas, suelen basarse en rumores o en una supuesta experiencia previa de las
personas que forman nuestro grupo. Solemos tener prejuicios favorables a los grupos con
los que nos identificamos y prejuicios negativos hacia los que percibimos como
diferentes.
Los prejuicios van más allá de la simple catalogación de las personas ya que condicionan
nuestra interacción con ellas. Siempre que actuamos guiados por nuestros prejuicios
estamos siendo injustos, pues nos basamos en ideas preconcebidas sobre la otra persona,
antes incluso de conocerla.
Los prejuicios y los estereotipos suelen hacer referencia a la identidad de las personas y
grupos, como el sexo, la religión, la ideología política, el origen étnico, las ocupaciones,
los niveles socioeconómicos, los gustos personales, la apariencia física, etc.
Los estereotipos bloquean nuestra capacidad crítica y facilitan que tengamos actitudes
prejuiciosas, que pueden desencadenar en prácticas de discriminación e intolerancia.
Todos tenemos prejuicios, sin embargo no debemos actuar con base en ellos.

A continuación se presentarán algunos estereotipos a modo de ejemplo:


1. De nacionalidad.

Es muy común escuchar que los argentinos son personas soberbias o


pedantes.
Sobre todo en los dibujos animados, historietas o caricaturas, es muy
común representar a los franceses como si todos vistieran remera a rayas
blanca y negra, boina y bigotes.
Algunos rasgos que se les suele atribuir a las personas con origen
estadounidense es que son todos consumistas y que comen de manera
excesiva.
Muchas veces en las películas o incluso en las conversaciones cotidianas
se asocia a los alemanes con el nazismo. Entonces se los suele catalogar
como si todos fuesen nazis, cuando claramente esto no es así.
Así como sucede con los franceses, que se los representa con remera a
rayas y boina, a los mexicanos se los suele representar con bigotes y gorro
mexicano, como si todos tuvieran el mismo aspecto.
Generalmente se suele asociar a los franceses con el romanticismo. Es
decir, que los franceses son todos románticos.
2. De género.

Que a las mujeres les gusta el color rosa y a los hombres, el azul. Es por
esto muy común que a los bebés recién nacidos se les regale ropa con
colores de acuerdo a su género. De todas formas, en los últimos años esta
concepción se ha venido revirtiendo e incluso algunos, para salirse de este
estereotipo, optan por obsequiar ropa amarilla o verde.

Que las mujeres son amas de casa y que deben hacerse cargo del cuidado
de los niños y de los quehaceres del hogar, mientras que es el hombre el
que debe salir a trabajar y proveer a la familia. Actualmente, este
estereotipo se está logrando revertir de forma significativa. De hecho, en
muchas carreras universitarias que antes eran asociadas con el hombre,
hoy el porcentaje de mujeres es superior. De todas formas, se habla de
cierta discriminación hacia las mujeres en el ámbito laboral, porque sigue
sucediendo que ganan menos que el hombre por ocupar el mismo puesto
de trabajo.
En el imaginario de muchas sociedades existe la idea de que a las nenas
les gusta jugar a las muñecas y a la casita, mientras que los nenes prefieren
los soldaditos o la pelota. Por supuesto que esto no es así, sino que muchas
veces juegan juntos a los mismos juegos.
3. De religión.

Otro estereotipo muy común que se da es el de decir que todos los judíos
son comerciantes y avaros. De hecho, en algunos diccionarios la palabra
judío figura como sinónimo de “avaro”.
4. Laborales.

En muchos países, quizás por su historia, es muy común tener la idea de


que los políticos son todos corruptos y ladrones. Esto ha logrado que en
muchas sociedades la gente opte por no involucrarse directamente en
política y quizás hacer un aporte a la comunidad desde otros ámbitos,
como pueden ser las ONG.
Debido a las horas que los médicos pasan fuera de su casa, y por el hecho
de que hacen guardias, existe la creencia de que son todos infieles y
mujeriegos.
5. Sociales.

Que todos los pobres son vagos. Este es otro prejuicio muy común, puesto
que mucha gente cree que si esa gente trabajara podría salir de su situación.
Pero quizás, no tienen en cuenta la dificultad que tienen para conseguir un
puesto estable, porque carecen de educación, tienen problemas de salud o
bien, porque directamente no han adquirido la cultura del trabajo.
6. De aspecto.
Es muy común escuchar que las mujeres con pelo rubio son tontas,
simplemente por el color de su pelo. De hecho se han escrito canciones al
respecto.
7. De edad.

Otro estereotipo que se ha instalado sobre todo en los últimos años es que
los ancianos son inútiles, que dependen de otros para poder vivir y que
son muy poco productivos. Esto hace que se los aparte de la sociedad, que
se los aloje en geriátricos y hasta que cobren jubilaciones paupérrimas.

8. Raciales.

Que los gallegos son brutos. Esto ha hecho incluso que se formulen una
innumerable cantidad de chistes al respecto.
Otro estereotipo muy común y considerar a los negros como buenos
deportistas, cuando no hay ninguna razón para pensar que un blanco no
pueda tener el mismo desempeño.
9. De aspecto.

Otro estereotipo es que la gente subida de peso, o gorda, es más simpática


que aquellos que tienen una imagen más atractiva.
10. De religión.

Otra confusión que se ha propagado es la idea de creer que todos los árabes
practican la religión musulmana, cuando esto en verdad no es así.

Es muy común, quizás por los mensajes que se difunden por los medios y
desde el cine, determinar que todos los musulmanes son terroristas.

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