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Inejecución de Obligaciones: Conceptos Clave

El documento analiza la inejecución de obligaciones según la legislación peruana. Define la inejecución como el incumplimiento, cumplimiento parcial, tardío o defectuoso de una obligación. Distingue entre cuatro tipos de inejecución: dolo, culpa inexcusable, culpa leve y ausencia de culpa. Se establecen presunciones sobre la culpa leve del deudor y se indica que corresponde al acreedor probar dolo o culpa inexcusable para agravar la responsabilidad del deudor.

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Inejecución de Obligaciones: Conceptos Clave

El documento analiza la inejecución de obligaciones según la legislación peruana. Define la inejecución como el incumplimiento, cumplimiento parcial, tardío o defectuoso de una obligación. Distingue entre cuatro tipos de inejecución: dolo, culpa inexcusable, culpa leve y ausencia de culpa. Se establecen presunciones sobre la culpa leve del deudor y se indica que corresponde al acreedor probar dolo o culpa inexcusable para agravar la responsabilidad del deudor.

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III.

INEJECUCIÓN DE OBLIGACIONES

3.1. CONCEPTO SEGÚN ALGUNOS AUTORES

Eugenio Maria Ramírez Cruz:

Las normas sobre mora antes del pago y las obligaciones con cláusula penal
se trasladan a la inejecución porque ambas operan sólo en los casos de
inejecución o de incumplimiento parcial, tardío o defectuoso.

Felipe Osterling Parodi:

Cómo en las obligaciones con cláusula penal legislada como una de las
modalidades de las obligaciones, se trasladan al título referente a la inejecución
de las obligaciones, dado que las reglas sobre ambas instituciones operan
únicamente en los casos de inejecución o de incumplimiento parcial, tardío o
defectuoso de la obligación.

Raúl Ferrero Costa:

Las obligaciones nacen para ser cumplidas, vale decir para satisfacer el interés
del acreedor mediante la realización de lo permitido por el deudor.

Sin embargo, es posible que el deudor no cumpla con la prestación debida o la


cumpla en forma parcial, tardía o defectuosa (cumplimiento inexacto).

Cuando esto se verifica nos enfrentamos ante un supuesto de insatisfacción del


interés del acreedor (total o parcial) cuyas consecuencias para el deudor
estarán determinadas por las causas de aquel incumplimiento inexacto
(inejecución).

3.1.1 LEGISLACIÓN COMPARADA:

El Código Civil Francés de 1804, en su artículo 1137 CC: La obligación de velar


por la conservación de la cosa, ya sea que la conservación no tenga por objeto
más que la utilidad de una de las partes, o sea que tenga por objeto la utilidad
de ambas, somete a quien tiene la carga de ella a presentarle todos los
cuidados de un buen padre de familia. Esta obligación es más o menos extensa
con relación a ciertos contratos, cuyos efectos, a este respecto, se explican en
los títulos que les conciernen”.

Código Civil Italiano de 1865, en su artículo 1224 CC: La diligencia que se debe
emplear en el cumplimiento de la obligación, tenga ésta por objeto la utilidad de
una de las partes o de ambas, es siempre aquella de un buen padre de familia,
salvo el caso del depósito referido en el artículo 1843. Esta regla, por otro lado,
se debe aplicar con mayor o menor rigor según las normas contenidas para
ciertos casos de este Código”.
Código Civil Italiano de 1942, en su artículo 1176 CC.: Diligencia en el
Cumplimiento.- En el cumplimiento de la obligación el deudor debe emplear la
diligencia del buen padre de familia. El cumplimiento de las obligaciones
inherentes al ejercicio de una actividad profesional. En su artículo 1218 CC.:
Responsabilidad del Deudor.- El deudor que no realiza exactamente la
prestación debida está obligado al resarcimiento del daño a menos que pruebe
que el incumplimiento o el retardo han sido determinados por imposibilidad de
la prestación derivada de causa no imputable a él”

3.2. ANÁLISIS DE LA INEJECUCIÓN DE OBLIGACIONES SEGÚN LA


LEGISLACIÓN PERUANA

El código del 84 define ciertos conceptos relativos a la inejecución de


obligaciones.

El Código legisla situaciones distintas de las provenientes de la responsabilidad


extracontractual o delictual (que el Código del 36 llamaba del acto ilícito).

El Código Civil distingue entre: la causa no imputable o ausencia de culpa


(como conceptos genéricos) y los casos fortuitos o de fuerza mayor (conceptos
específicos de causas no imputables).

Artículo 1314°: Ausencia de Imputabilidad (causa no imputable) en quien actúa


con diligencia ordinaria: Quien actúa con la diligencia ordinaria requerida, no es
imputable por la inejecución de la obligación o por su cumplimiento parcial,
tardío o defectuoso.

Quien actúa con la diligencia ordinaria requerida, no es imputable por la


inejecución de la obligación o por su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso.

Se requiere a la causa no imputable, es decir, a la ausencia de culpa, como


concepto genérico exoneratorio de responsabilidad. Basta como regla general,
actuar con la diligencia ordinaria para no ser responsable.

Tal principio determina las consecuencias de la ausencia de culpa.

En caso de ausencia de culpa el deudor no está obligado a probar el hecho


positivo de caso fortuito o fuerza mayor. El deudor sólo está obligado a probar
que prestó la diligencia que exigía la naturaleza de la obligación que
correspondía a las circunstancias del tiempo y del lugar, sin necesidad de
demostrar el acontecimiento que ocasionó la inejecución de la obligación.

Artículo 1318°.- Inejecución por Dolo: Procede con dolo quien deliberadamente


no ejecuta la obligación.

El artículo 1318 define el dolo. Dolo es la intención de no cumplir, aunque al


proceder así el deudor no desee causar un daño. El dolo existe cuando el
deudor tiene la voluntad de no cumplir su obligación, ya sea con el propósito de
causar un daño al acreedor o no. Y esto lo diferencia de la culpa, sea que se
trate de culpa inexcusable o de culpa leve, según Osterling.

Es pues un incumplimiento intencional. Según Giorgi, es una voluntad dirigida a


un fin no necesariamente para producir daños al acreedor, sino ventajas para
quien incurre en él.

El dolo se manifiesta como:

 Acción: forma propia de las obligaciones de no hacer.

 Omisión: Se aplica, generalmente, a las obligaciones de dar y hacer.

La intención es elemento subjetivo, difícil de precisar. Puede darse el caso, por


ejemplo, de que exista negligencia con una dosis de intención. Por ello el
código señala igual responsabilidad para los casos en que el sujeto proceda
con dolo o con culpa inexcusable, señala Osterling.

Para Messineo, el dolo es perverso propósito, mala fe objetiva de no cumplir.

En el dolo siempre hay mala fe, al paso que la culpa se configura por la
negligencia y la ausencia de mala fe.

El Código Civil de 1852, en su artículo 1238 señalaba: “Dolo es toda especie de


artificio, maquinación o astucia que una parte usa contra otra para inducirla la
celebración de un contrato, o para eludir el cumplimiento de l que está
celebrado”

Artículo 1319°.- Inejecución por culpa inexcusable: Incurre en culpa


inexcusable quien por negligencia grave no ejecuta la obligación.

Tiene su origen en el artículo 1266 del Código de 1852; 276, párrafo 1° del
BGB.

Esta culpa inexcusable es justamente la negligencia (culpa lata dolo


aequiparatur) que linda con el dolo; por la gravedad que ella reviste; y al ser los
límites entre el dolo y la culpa inexcusable con frecuencia borrosos, se atribuye
iguales consecuencias jurídicas a quien actúe de cualquiera de estas dos
maneras, según Osterling.

Para Messineo consiste en la omisión del grado mínimo de diligencia. El


Código Civil de 1852 calificaba la culpa lata (inexcusable) como “la acción u
omisión perjudicial a otro, en que se incurre por ignorancia, impericia o
negligencia, pero sin propósito de dañar”.

Según Santos Briz considera a la culpa contractual como sinónimo de


negligencia.
Artículo 1320°.- Inejecución por Culpa Leve: Actúa con culpa leve quien omite
aquella diligencia ordinaria exigida por la naturaleza de la obligación y que
corresponda a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar.

Se basa en el artículo 1322 del Código del 36; 1266 y 1267 del Código de
1852, se inspira en el artículo 1137 del Código Francés; 1104, párrafo 1° del
Código Español; 512 del Código Argentino.

Cuando el deudor por falta de diligencia ordinaria, omite ejecutar la prestación


prometida, incurre en culpa. El resultado dañoso, no querido por el deudor,
obedece a su imprudencia, torpeza, o en general, a su falta de diligencia,
según lo señala Osterling.

En la culpa leve, y a diferencia del dolo, no hay intención de no cumplir, no hay


mala fe de parte del deudor. Y, a diferencia de la culpa inexcusable, no hay
negligencia grave, sino tan sólo la falta de diligencia ordinaria.

La diligencia ordinaria consiste en una acción (culpa in faciendo) u omisión


(culpa in non faciendo) no querida, pero que adolece a la torpeza o falta de
atención del deudor, o en general, a la omisión de la diligencia ordinaria que
exige la naturaleza de la obligación y que corresponde a todas las
circunstancias, ya sea que se trate de las personas, del tiempo o del lugar.

Corresponde al juez decidir si es culpa inexcusable o culpa leve, pues la


realidad supera al apreciarlas con una idea abstracta y genérica, como por
ejemplo la del “buen padre de familia” o la del “comerciante honesto y leal”.

Artículo 1329°.- Presunción De Inejecución Por Culpa Leve Del Deudor.


Prueba: Se presume que la inejecución de la obligación, o su cumplimiento
parcial, tardío o defectuoso, obedece a culpa leve del deudor.

Establece la presunción que la inejecución de la obligación o su cumplimiento


tardío, parcial o defectuoso obedece a culpa leve del obligado, salvo prueba en
contrario. Es pues una presunción iuris tantum, el deudor puede exonerarse
probando su inculpabilidad, salvo que la ley o el pacto exijan la prueba del caso
fortuito o la fuerza mayor.

Artículo 1330°.- Prueba del Dolo o de la Culpa Inexcusable: La prueba del dolo
o de la culpa inexcusable corresponde al perjudicado por la inejecución de la
obligación, o por su cumplimiento parcial, tardío o defectuoso.

El acreedor puede agravar la responsabilidad del deudor demostrando la


inejecución o el incumplimiento irregular de la obligación por dolo o por culpa
inexcusable.

La gravedad del dolo o de la culpa inexcusable y, por ende, su carácter


excepcional, exige que no se presuman.
3.3. EL DOLO

Se presenta cuando, deliberadamente, no se ejecuta la obligación. Es un


incumplimiento intencional.

En el dolo, el deudor sabe de la existencia de una obligación cuya ejecución


debe realizar, pero no lo hace, y es consciente de este incumplimiento; no hay
negligencia, pero si hay intencionalidad. (6)

a) Clases de Dolo:

Es preciso distinguir entre el dolo civil y dolo penal:

Dolo Civil. - En el dolo civil interesa la conducta asumida por el deudor en el
incumplimiento de sus obligaciones civiles libremente aceptadas por él al
momento de la celebración, por eso se exige la preexistencia de las relaciones
obligacionales; es decir, el vínculo jurídico previo entre él y su acreedor.

Dolo Penal. - Este dolo penal tendrán que analizarse todas las variables
mentales, conscientes y voluntarias asumidas por el sujeto para llevar a cabo
un acto criminal.

Dolo como Vicio de la Voluntad. - Este dolo es diferente también del dolo
considerado como causa de la inejecución de las obligaciones. El primero
consiste en maniobras que emplea una persona para inducir a otra a la
celebración de un acto, alterando su libertad de decisión. Por esa razón dicho
acto deviene en anulable. El segundo surge con posterioridad a la celebración
de las obligaciones; concretamente, en el momento de la ejecución o
cumplimiento, mediante el deudor busca hacerla imposible.

b). Requisitos:

Conocimiento de la obligación preexistente. No sólo debe tener conocimiento


que la obligación existe, sino también su exigibilidad. El olvido no es
desconocimiento; el olvido no dará lugar al dolo, pero sí a la culpa, porque hay
negligencia.

Conciencia del incumplimiento. Forma parte de la mala fe, ya que el


incumplimiento es un acto ilegítimo y el deudor es plenamente consciente de
esto.

Consumación del incumplimiento.

3.4. LA CULPA Y SUS CLASES

La culpa resuelta de la imprudencia, de la torpeza, de la negligencia del


deudor; por esas razones no cumple con sus obligaciones.
 Culpa Inexcusable. - Es aquella que se presenta cuando no se toman las
diligencias y los cuidados más elementales, por los que se le atribuyen iguales
consecuencias jurídicas a las consecuencias de cuando se actúa con dolo.

El artículo 1319° del Código Civil establece que incurren en culpa inexcusable
quien por negligencia grave no ejecuta la obligación.

 Culpa Leve.- La culpa leve se presenta cuando el obligado omite aquella


diligencia ordinaria exigida por la naturaleza de la obligación y que corresponda
a las circunstancias de las personas, de tiempo y de lugar.

IV. CASO FORTUITO Y FUERZA MAYOR

4.1. CONCEPTO DE ALGUNOS AUTORES

Eugenio Maria Ramírez Cruz:

El caso fortuito y fuerza mayor es un hecho positivo no imputable. Quiere decir


que en la ausencia de culpa del deudor no esta obligado a probar el hecho
positivo del caso fortuito o la fuerza mayor, es decir la causa del incumplimiento
debido a un evento de origen extraordinario, imprevisto e inevitable. Solo esta
obligado a probar que actuó con la diligencia requerida, sin necesidad de
demostrar el acontecimiento que ocasionó la inejecución de la obligación. Se
debe identificar el acontecimiento y otorgarle los caracteres de extraordinario e
irresistible.

Raúl Ferrero Costa:


En general, se considera que el caso fortuito esta dado por eventos naturales
(granizada, terremoto, seguía, etc.) mientras que la fuerza mayor se debe a
hechos ajenos, ya sea de terceros (estado de guerra, choque ferroviario,
naufragios, etc.) o actos atribuibles a la autoridad (expropiación, requisición,
poner el bien fuera del comercio, etc.).

4.1.1. LEGISLACIÓN COMPARADA:

En el Derecho Norteamericano, al no existir grandes codificadores, se lleva a la


práctica contractual la necesidad de prever ciertas definiciones, se lleva a la
práctica contractual la necesidad de prever ciertas definiciones, entre ellas la
noción de caso fortuito.

Código Civil Argentino, este en su artículo 514 señala que “caso fortuito es el


que no ha podido preverse, o que previsto, no ha podido evitarse”

El Código Civil Italiano, en su artículo 1227 señala que “el concurso del hecho
culposo del acreedor, si el hecho culposo del acreedor ha concurrido a
ocasionar el daño, el resarcimiento se disminuye según la gravedad de la culpa
y la entidad de las consecuencias que de él se derivan.

La Doctrina Francesa propone un modelo objetivo para la evaluación de la


irresistibilidad del caso fortuito y compara el proceder del deudor específico y el
proceder del individuo ordinario, normalmente diligente, ubicado en las mismas
circunstancias externas que el agente.

En la Doctrina Italiana, los jueces examinan si la persona que incumple y que


alega la causa no imputable, adoptó todas las medidas posibles, en concreto
para superar el impedimento.

4.2. ANÁLISIS DEL CASO FORTUITO Y FUERZA MAYOR SEGÚN LA


LEGISLACIÓN PERUANA

Como causa no imputable.

Artículo 1315°.- Caso fortuito o fuerza mayor es la causa no imputable,


consistente en un evento extraordinario, imprevisible e irresistible, que impida
la ejecución de la obligación o determina su cumplimiento parcial, tardío o
defectuoso.

Es novedad, con origen en el artículo 1148 del Código Francés, 514 del Código
Argentino, 1059 del Código de Brasil.

El artículo 1315 se refiere al caso fortuito y a la fuerza mayor como causas no


imputables, atribuyéndoles los caracteres de eventos extraordinarios,
imprevisibles e irresistibles.
Tiene iguales características, pero en teoría cabe hacer una distinción. El caso
fortuito alude sólo a los accidentes naturales. Ejemplo granizada, terremoto,
seguía, etc., que los Anglosajones llaman “Act of God” (hecho de Dios). La
fuerza mayor comprende tanto los actos de terceros, ejemplo de ello el estado
de guerra, choque ferroviario, naufragio de la nave, como los atribuibles a la
autoridad o el gobierno. “Act of Prince” (hecho del príncipe) ejemplo de ello la
expropiación, requisición, poner el bien fuera del comercio.

Ambos son acontecimientos independientes de la voluntad del deudor. En todo


caso fortuito o fuerza mayor hay, necesariamente, ausencia de culpa.
Configuren, definitivamente, causas no imputables.

Acontecimiento extraordinario es todo aquel que sale de lo común, que no es


usual.

La previsión debe considerarse la tiempo de contraerse la obligación. La


resistibilidad, en cambio, se presenta al momento de cumplirla.

Si el acontecimiento fuera irresistible desde el momento en que se contrajo la


obligación, el acto jurídico sería nulo, porque tendría objeto imposible.

El requisito de la previsión es exigible cuando el deudor no previó lo que debía,


o cuando, habiendo previsto el acontecimiento, se obliga a algo que
presumiblemente iba a ser imposible. En ambos casos el acontecimiento es
imputable al deudor, pues equivale a un hecho suyo.

Pero la previsibilidad no es en abstracto, pues entonces todo acontecimiento


sería previsible, no existiría, ergo, el caso fortuito o la razón mayor. El
acontecimiento es imprevisible cuanto los contratantes no tienen motivos
atendibles para presumir que éste vaya a suceder. Ello se aprecia tomando en
consideración todas las circunstancias de la obligación. La rareza, el carácter
anormal del evento, las remotas posibilidades de realización, configuran el caso
fortuito o la fuerza mayor.

La irresistibilidad supone la imposibilidad de cumplimiento. La dificultad de


cumplimiento no exonera del deudor, aun cuando la prestación se haya
convertido en más onerosa de lo prevista. Tampoco interesa la situación
personal del deudor; la ausencia de medios económicos para cumplir la
obligación ni tiene fuerza liberatoria.

En conclusión, las características de extraordinario, imprevisible e irresistible


constituyes simples derroteros para el juez; la facultad de apreciación es amplia
y debe examinar todas las circunstancias.

Usualmente tal como lo exige el artículo 1314, el deudor sólo debe probar que
ha actuado con la diligencia requerida, vale decir, sin culpa, para quedar
exonerado de la sociedad.
La excepción se configura cuando la ley o el pacto establecen expresamente lo
contrario, es decir, cuando exigen para la exoneración del deudor que el
acontecimiento obedezca a un caso fortuito o fuerza mayor. Ejemplo: el caso
del artículo 1518 del Código del 36 que atribuía responsabilidad al arrendatario
por el incendio que afecte el bien objeto del arrendamiento, a no ser que
provenga de caso fortuito o de fuerza mayor. Aquí el arrendatario no podría
exonerarse de responsabilidad probando que actuó diligentemente, es decir sin
culpa. Tendría que demostrar el caso fortuito o la fuerza mayor. Señala
Osterling.

Para Messineo la diferencia entre el caso fortuito y la fuerza mayor ha perdido


importancia. Se refiere al caso fortuito y la fuerza mayor con significado diverso
del de causa no imputable.

La causa no imputable debe concebirse en sentido negativo, o sea, como la


circunstancia genérica impeditiva cuya paternidad no puede hacerse remontar
a la voluntad o conciencia del deudor y cuya presencia vasta para exonerarlo:
el caso fortuito y la fuerza mayor es un hecho positivo que en determinadas
circunstancias se exige para la exoneración, así señala Messineo.

 Causa no imputable (hecho negativo)

 Caso fortuito y la fuerza mayor (hecho positivo tampoco imputable).

Quiere decir que en la ausencia de culpa el deudor no está obligado a probar el


hecho positivo del caso fortuito o la fuerza mayor, es decir la causa del
incumplimiento debido a un evento de origen extraordinario, imprevisto e
inevitable. Sólo está obligado a probar que actuó con la diligencia requerida, sin
necesidad de demostrar el acontecimiento que ocasiona la inejecución de
obligación, a diferencia del caso fortuito cuya prueba, a veces más severo
requiere identificar el acontecimiento y otorgarle los caracteres de
extraordinario, imprevisible e irresistible , señala Osterling.

Olin y Capitant: Caso fortuito: imposibilidad relativa de incumplimiento (con una


voluntad mejor armada o preparada, hubiera podido triunfar) los Alemanes lo
llaman impotencia del deudor.

Fuerza Mayor: imposibilidad absoluta procedente de un obstáculo irresistible,


imprevisto e imprevisible (tempestad rara, rayo, terremoto, guerra acto de
príncipe). Ello es equitativo pues el deudor no se puede exigir más de lo que un
hombre inteligente del término medio es capaz de dar.

Artículo 1316°.- Inejecución por causa no imputable al deudor: La obligación se


extingue si la prestación no se ejecuta por causa no imputable al deudor.

Si dicha causa es temporal, el deudor no es responsable por el retardo


mientras ella perdure. Sin embargo, la obligación se extingue si la causa que
determina la inejecución persiste hasta que el deudor, de acuerdo al título de la
obligación o a la naturaleza de la prestación, ya no se le pueda considerar
obligado a ejecutarla; o hasta que el acreedor justificadamente pierda interés
en su cumplimiento o ya no le sea útil.

Tampoco se extingue la obligación que sólo es susceptible de ejecutarse


parcialmente, si ella no fuese útil para el acreedor o si éste no fuese justificado
interés en su ejecución parcial. En caso contrario, el deudor queda obligado a
ejecutarla con reducción de la contraprestación, si la hubiere.

El primer párrafo del artículo 1316 tiene su origen en el artículo 1318 del
Código del 36 y en artículo 1302 El párrafo del artículo 1316 tiene su origen en
el artículo 1318 del código del 36 y en el artículo 1302 Código Francés, 888 del
Código Argentino 1182, 1184 del Código Español 27 párrafo 1° del BGB.

1256, párrafo 1° del Código Italiano. 790 del Código Portugués.

El segundo párrafo del artículo 1136 tiene su fuente en el artículo 380 del
Código Boliviano, 1256, párrafo 2° del Código Italiano, 792 del Código
Portugués.

El tercer párrafo tiene su origen en el artículo 382 del Código Boliviano, 1258
del Código Italiano, 793 y 802 del Código Portugués.

El artículo 1316, párrafo 1° acoge la doctrina del artículo 1318 del Código del
36, pero sustituye el concepto de imposibilidad de la prestación sin culpa del
deudor, por el de inejecución por causa no imputable al deudor.

En Suma: La imposibilidad temporal, por causa no imputable al obligado, no


irroga responsabilidad por el retardo en el cumplimiento de la obligación. La
obligación por lo demás, se extingue también sin responsabilidad para el
obligado, cuando el retardo es de tal naturaleza que el deudor no puede ser ya
considerado obligado a cumplirla el acreedor pierde interés en ella o ésta se
vuelve inútil.

Finalmente, la obligación que sólo es susceptible de ejecutarse parcialmente se


extingue, si ella no es útil para el acreedor o si éste no tiene justificado interés
en su ejecución parcial. En caso contrario el deudor queda obligado a
ejecutarla, con reducción de la contraprestación si la hubiere.

La hipótesis del artículo 1516 son las de una imposibilidad sobrevenida, que se
produce después de formada la relación jurídica. Esta imposibilidad no se
origina, desde luego, por dolo o por culpa del obligado; ella obedece a una
causa no imputable que emerge después de la formación del vínculo ob torio.
Por ello, en estos casos el obligado es inimputable.

4.3. CARACTERÍSTICAS
Liga

A las características señaladas por el legislador peruano, extraordinariedad,


imprevisibilidad e irresistibilidad, se añade, por parte de la mejor doctrina
francesa, la exterioridad, en el sentido en que solamente los eventos de origen
extraño a la persona del deudor o a la de sus dependientes. Es conveniente
destacar que las características que desarrollaremos a continuación no carecen
de valor si son consideradas individualmente: no se necesita que los tres
atributos connoten el evento analizado. Sin embargo nuestra normatividad
peruana, pretende sustentar la necesidad copulativa de la presencia de las tres
características.

 Extraordinariedad

Lo extraordinario se juzga, principalmente de acuerdo a las circunstancias


temporales y espaciales. La doctrina aconseja que “la evidencia y la gravedad
del caso fortuito no deben conducir jamás, a descuidar el análisis relativo a la
precisa determinación de la actividad a la que encuentran obligadas las
empresas según la naturaleza del servicio.

 Imprevisibilidad

Se ha precisado que este criterio entra a tallar, con utilidad, “al momento de
distinguir los daños, para efectos de limitar al solo caso de dolo el resarcimiento
de los daños imprevisibles”. Además este criterio de imprevisibilidad
contribuiría un criterio de mediación de la diligencia, previsión remota y
programática, dirigida a la autodisciplina seleccionadora de la conducta
individual.

Para juzgar un evento como imprevisible hay que tener en cuenta el tiempo y el
lugar, además de las circunstancias que se presenten, lo cual equivale a
reconocer la relatividad de este rasgo.

 Irresistibilidad

La causa no imputable cuyo acaecimiento extingue la obligación y libera de


responsabilidad, debe ser tal, que contra ella no se pueda hacer nada, de
manera que impida al deudor proceder de una forma que no resulte dañosa
para el acreedor. El caso fortuito es irresistible porque es un obstáculo que no
puede ser evitado por ningún medio

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