No es que lo haya olvidado.
Probablemente aún recuerde este lugar, y hasta sueño con este
escenario, como lo estoy haciendo ahora.
Pero no puedo recordar este lugar fuera de mis sueños.
No es que lo haya olvidado. No, simplemente no puedo encontrar alguna pista para mantener
estos recuerdos. No hay nada en la realidad que posiblemente pudiese relacionarse a esta
escena lo suficiente como para hacerme recordar.
Si lo intentase, ciertamente podría recordar, pero no suelo mirar hacia atrás.
Eso es porque nada en mi diario vivir podría tener la posibilidad de recordarme a la persona
que está frente a mí.
- ¿Tienes un deseo?
El hombre (¿o mujer?) que me hizo esa pregunta con una voz calmada tenía un rostro que iba
cambiando con fluidez.
Aunque este sueño fue creado por mi propia psiquis profunda, no pude captar su rostro.
Lo vi, vi su rostro, o eso creo, pero a la vez que se parece a todos, también luce
completamente diferente a cualquier otra persona.
Supongo que le di una respuesta pasiva e inofensiva en ese entonces, pero no recuerdo cómo
respondí.
Como sea, cuando oyó mi respuesta, me presentó una especie de contenedor.
- Esta es una “caja” que concede cualquier deseo.
Ahora que lo mencionaba, sí parecía una caja.
Entrecerré mis ojos para ver la caja. No tenía mala vista, sin embargo, no podía ver
claramente la caja.
No había nada en ella; este hecho hizo que me pareciese extraña. Era como sostener una caja
de galletas cerrada que sonaba cuando la sacudías, pero que estaba vacía al abrirla.
Luego, creo que le pregunté algo insignificante, como, -
¿Por qué me estás dando esto?
¡Porque eres muy interesante! No puedo distinguir a los humanos por sus leves diferencias.
No puedo diferenciar a uno de otro, a pesar de estar tan interesado en los de tu clase.
Irónico, ¿no crees?
No entendí bien lo que intentaba decir, pero asentí sin entusiasmo.
- Pero puedo distinguirte a ti. Te preguntarás cómo es que esto puede ser algo especial, ¡pero
es más que suficiente para atraer mi interés!
Miré el fondo de la caja.
A pesar de que no había nada en ella, sentí como si fuese atacado por una sensación
desagradable que arrastraba todo mi cuerpo hacia el fondo.
Rápidamente aparte la vista.
- Esta “caja” te concederá cualquier deseo. No me preocupa qué deseo sea.
No te detendré, aunque tu deseo destruya a la humanidad. Simplemente estoy interesado en lo
que tú y los de tu clase desean.
Le dije algo, y él sonrió.
Hehe… No, no. No es alguna clase de poder.
Lo humanos tienen la habilidad de conceder deseos sólo con tener
una clara imagen de ellos, para empezar.
Yo sólo soy capaz de dar un pequeño empujón a ese poder.
Acepté la caja.
Por supuesto, no podía recordar este sueño cuando desperté. Pero sería capaz de recordar
claramente lo que pensaba de ese sujeto. Y esa impresión tampoco cambió a través de los
sueños.
De alguna forma, ¿no es esa persona algo—
—desagradable?
1ª vez
Soy Yuri feliz frías. Es un placer conocerlos. -dice la estudiante trasferida con una débil
sonrisa.
23ª vez
Soy Yuri feliz frías.... Saludos -, dice la estudiante transferida sin interés ni emoción
alguna.
13.118ª vez.
Miro a la estudiante trasferida, Yuri frías, cuyo nombre aún no conozco, de pie al lado de la
mesa del maestro.
Yuri - la estudiante trasferida murmura únicamente esto a nuestros compañeros, con vos
baja, cómo si no le importase si le podíamos oír no obstante su voz es clara.
si ya sabía su nombre, aunque acabó de oírlo por primera vez.
Todos se quedan sin respiración. No a causa de su directa y sencilla presentación que ni
siquiera podría verse como un saludo, porque es una belleza despampanante que destaca
entré todos los que están en el aula de clases.
Todas esperan sus siguientes palabras.
- Axel Kenobi.
- … ¿Eh?
Por alguna razón, me llama. Toda la clase me mira con intriga." No me miren así tampoco
tengo idea de esto "
- Estoy aquí para doblegarte- declara repentinamente- Esta es mi 13.118" trasferencia de
escuela”, ni siquiera yo puedo evitar el fastidiarme con tantas. Así que para cambiar un
poco te declarare la guerra -Ni siquiera se molesta en mirar nuestros estupefactos
compañeros. y solo me mira a mí.
- Axel Kenobi, haré que te rindas. Será mejor que me des lo más preciado para ti. La
resistencia es inútil. ¿Por qué? Es sencillo porque yo----
Yuri feliz forma una sonrisa y continua con su declaración.
- ____ siempre estaré a tu lado sin importar cuánto tiempo pase
10.876ª vez
Es [ 2 de marzo]. Se supone que hoy es [ 2 de marzo]
¿ Por qué me aseguro me aseguro de que esa de la fecha? ......
Probablemente sea por el clima.
Es culpa del clima que este un poco melancólico, considerando que recientemente el cielo
azul se esconde todo el tiempo detrás de las nubes.
Estoy en el salón de clases antes de que comiencen las clases, mirando por la ventana hacia
afuera simplemente pensando.
Supongo que tengo estos pensamientos porque no me siento bien No, no me siento mal. Me
siento como siempre me he sentido solo estoy... Incómodo. No puedo explicarlo, pero de
siente como si de repente fuese el único sin una sombra. Es como esa sensación de
incomodidad cuando " algo está mal"
… Extraño. No puedo descifrar la razón. Ayer no
sucedió nada inusual, esta mañana tomé desayuno, y escuché el
nuevo disco de mi artista favorito en el tren, y saqué “suerte
promedio” de acuerdo con el programa de lectura de fortuna que vi
por casualidad
Decidiendo no quebrarme el cabeza pensado en eso tomo un bizcocho de mi mochila. Hoy
tocó uno con sabor a chocolate. Le voy una mordida. No importa cuántos me como no me
puedo hartar de este sabor.
- ¿Otra vez con un bizcocho—? Nunca te hartas de esos, ¿o sí? Si sigues comiendo bizcochos
todo el tiempo, tu sangre se volverá de ese color, ¿sabías?
- … Eh… ¿Qué color sería ese?
- ¡Quién sabe!
La chica que bromea conmigo es mi compañera de clases, Andrea Abasolo.
Su cabello castaño, entre largo y muy largo, está atado en una cola de caballo alta, en la parte
de atrás de su cabeza.
Andrea cambia su peinado todo el tiempo, pero parece que le gusta el actual, o al menos
tengo la sensación de que ese es el único peinado que le he visto últimamente.
A continuación, Andrea agarra arbitrariamente un asiento a mi lado y comienza a maquillarse
con su espejo de mano azul, usando una herramienta que, como hombre, no conozco bien.
Desearía que pusiera tanto esfuerzo en todo, y no sólo en maquillarse.
- Ahora que lo pienso, tienes muchas cosas azules, ¿o no?
- Ah, sí, me gusta el azul… ¡Ah, cierto, Axel! ¿No hay algo distinto en mí hoy? ¿Lo hay? -,
dice Andrea repentinamente, mirándome con sus ojos brillando.
- ¿Mh…?
- ¿Cómo podría saberlo? No hay forma de que lo sepa si me preguntas tan de repente.
- ¡Te daré una pista! ¡Mi punto de encanto ha cambiado!
- ¿Eh?
Miro sus senos por reflejo.
- ¡Oye! ¡¿Por qué mis senos?!
- Bueno, porque siempre te estás jactando de que pasaste a copa D, así que estaba seguro de
que…
- ¡Es obvio que mis ojos son mi encanto! Y, como sea, ¡los senos no crecen así de repente!
¡¿O es eso lo que te gustaría?! ¡Pervertido! ¡Maníaco de senos!
- … Lo siento.
No hay forma de que conociese dicho punto de encanto autoproclamado, pero por ahora, me
disculparé.
- … ¿Entonces? -, Andrea mira mi cara expectante. Tengo que admitir que sus ojos son
grandes. Me pongo un poco tímido al darme cuenta de eso.
- … Creo que tu cara es la misma de siempre… -, digo, sin mirar directamente su rostro.
- ¿Eh? ¿Qué? ¿Dices que mi rostro está igual de lindo que siempre?
- No, no dije eso.
- ¡Dilo!
Me están forzando.
- A decir verdad, hoy estoy usando rímel. ¿Qué tal? ¿Qué tal?
No veo diferencia alguna. No veo cómo es que luce diferente a ayer.
- … No, no hay forma de que pudiese darme cuenta de algo como eso -, le digo con
honestidad, y fracaso.
- ¡¿“Algo como eso” … dices?! -, me golpea.
- Au.
- Tsk. ¡Qué granuja más aburrido eres! -, dice con una voz forzada, pero… Ha~ah, puede
que en verdad se haya enojado un poco. Andrea hace un gesto de escupirme, y se va hacia
otros compañeros para mostrar su rostro con rímel.
- Haa…
Ahora estoy cansado. Andrea puede ser graciosa, pero no puedo lidiar con su carácter.
- ¿Acabaron con su pelea de enamorados?
Lo primero que veo cuando me doy vuelta son tres aros en una oreja derecha. Sólo hay una
persona que los usa así en esta escuela.
- … Alberto, esa no fue una pelea de enamorados. ¿De dónde sacaste esa conclusión?
Mi amigo Alberto aguaviva sólo me mira desdeñosamente ante mi objeción. Sí, es arrogante,
como siempre. Bueno, supongo que sería raro que alguien como él, que usa accesorios y que
no sólo ignora las reglas de la escuela, sino que, más bien, las provoca, se rebajase de eso.
- Pero ¿en serio no notaste el rímel? Hasta yo me di cuenta de la diferencia. Y estoy absoluta
y totalmente desinteresado en ella.
- … ¿En serio?
Ellos son vecinos, y al parecer han sido amigos desde el jardín de niños. Eso de que no está
interesado en ella es, sin duda, una mentira. Aun así, no notar algo que hasta Alberto notó
puede ser un pequeño problema. Después de todo, él es alguien que no se interesa en los
demás y ni siquiera parece mirar a la gente.
- .. Pero… ya sabes…
Tengo la sensación de que también usó el rímel ayer.
- Ya veo. Entiendo, Axel. Así que le dijiste a la perra “No estoy interesado en ti”. Estoy de
acuerdo contigo, tomaré la misma actitud. Pero seré más directo.
- ¡Oye presidente malicioso! ¡Puedo oírte claramente!
Alberto ignora a la chica de aguda audición y continúa hablando. - Axel, dejemos de hablar
de esa chica irrelevante— ¿Sabías que hoy llegará una estudiante transferida?
- ¿Una estudiante transferida?
Me aseguro de esto otra vez—hoy es 「2 de marzo」. ¿Por qué alguien se transferiría tan
avanzado el año?
- ¡¿Una estudiante transferida?! ¡¿De verdad?! -, Andrea, como se esperaba, oyó nuestra
conversación y elevó su voz para preguntar.
- Axel no estoy hablando contigo. No te entrometas desde allí. ¡Oh, pero tampoco te
acerques! Esa cara desesperadamente maquillada tuya no es buena para mi salud mental.
- ¡¿Qué?! ¡Mira quién habla, Alberto! Deberías comenzar a arreglar pronto esa deshonesta
personalidad que tienes. Tal vez deberíamos colgarte de cabeza durante 24 horas, ¡y así algo
de sangre podría llegar a tu cerebro y podrías volverte capaz de decir algo honesto!
Para interrumpir sus insultos, elevé mi voz un poco y volví al tema.
- Una estudiante transferida, ¿no? Creo que oí algo sobre eso.
Alberto cierra su boca como lo planeé y me mira
. - … ¿Quién te contó? -, me pregunta con una cara seria.
. - ¿Eh? ¿Por qué quieres saber?
- No contestes una pregunta con otra pregunta.
- Eh… ¿Quién fue? ¿No fuiste tú?
- Imposible. Acabo de oírlo cuando fui a la sala de profesores para hacer un papeleo. No
debería haber tenido oportunidad de contártelo.
- ¿En serio?
- Esta clase de rumores se esparcen de inmediato, pero al parecer esta parlanchina de Axel
aún no lo sabía...
Esto probablemente sea verdad, considerando la reacción que tuvo. Y no sólo ella; nadie en la
clase 6 de primer año parecía saberlo.
- Es por eso por lo que concluí que la información era secreta hasta el día de la transferencia,
que es hoy. Pero entonces, ¿cómo sabías?
- … Eh…
Me pregunto cómo es que lo sabía
- Bueno, como sea. Pero ¿no es extraño, Axel? ¿Por qué alguien se transferiría a esta altura?
Probablemente haya circunstancias. Por ejemplo, ¿qué hay de una hija de algún presidente de
alguna empresa que fue expulsada de un montón de escuelas? En ese caso, tendría sentido
que la información fuese ocultada.
- Alberto, no es bueno intentar adivinar sobre la estudiante transferida, eso es prejuicio.
Quiero decir, incluso sin eso ya está en una posición sospechosa. Además, todos están
escuchando en secreto.
El resto de las estudiantes, que habían estado escuchando nuestras palabras en secreto,
sonrieron incómodos.
- ¿Ah? ¿Por qué debería importarme?
- Uwaa…
En el momento en que dejo salir un suspiro ante la actitud arrogante de Alberto, suena la
campana. La clase sale disparada hacia sus asientos.
Andrea, cuyo asiento está del lado de las ventanas, abre una y se asoma por ella. Al parecer
quiere ver a la estudiante transferida lo antes posible.
- ¡Ohh!
Aparentemente habiendo encontrado a una persona que lucía como una estudiante
transferida, Andrea eleva su voz. Después de dejar salir este “¡Ohh!”, se sienta en su silla con
una expresión congelada, a pesar de haber estado tan animada cuando miró por la ventana.
Me pregunto qué está mal.
Andrea sonríe y murmura, - ¡Esto es increíble!
Probablemente no sólo yo, sino que todos quieren preguntar qué ocurre, pero nuestro
profesor jefe entró al salón justo ahora. Se puede ver la silueta de una chica detrás de la
puerta de vidrio esfumado. Tiene que ser la estudiante transferida. Mirando hacia la clase, el
profesor adivina que todos se están preguntando sobre la persona detrás de la puerta, y
rápidamente la llama.
La silueta detrás del vidrio esfumado se mueve.
Y entonces—la veo. En un instante—como si fuese empujado por un barranco, el escenario
cambia de repente.
Primero oigo un sonido, el sonido del escenario siendo arrancado. Forzada y violentamente,
una imagen tras otra llega a mi mente. Escenarios similares aparecen una y otra vez. Siento
como si mi conciencia estuviese a punto de escaparse, pero entonces es tirada de vuelta y
queda firmemente fija como si la metiesen dentro de una cajita metálica. Deja vu. Deja vu.
- Soy Yuri feliz -, te oí.
- Soy Yuri feliz -, te oí.
- Soy Yuri feliz -, es suficiente, ¡ya te oí
Rechazo la masiva cantidad de información que está tratando de cargarse por sí sola en mi
mente. Quiero decir, no hay forma de que quepa toda. Mi cerebro se sobrecargará, no puedo
procesarla toda.
- Ah…
¿Qué?
¿Qué cosas incomprensibles—estoy…?
Me doy cuenta de que estoy teniendo pensamientos incomprensibles, y de este modo cierro
mis pensamientos—y luego regreso.
¿Eh? ¿Qué acabo de pensar?
Habiendo olvidado eso, miro hacia el frente y a ella nuevamente. Miro a la estudiante
transferida, Yuri feliz frías cuyo nombre aún no conozco.
- Yuri feliz frías -, la estudiante transferida murmura únicamente esto, con voz baja, como si
no le importase si le podíamos oír.
Yuri feliz frías se baja de la plataforma.
A causa de su sencilla presentación, la clase se vuelve ruidosa.
No se preocupa en lo más mínimo por sus perplejos compañeros de clase, y viene
caminando. Hacia mí. Mirando directamente a mi rostro.
Se sienta de forma natural en el asiento vacío al lado del mío, como si ese asiento hubiese
sido preparado para ella desde el inicio.
Yuri me mira con el ceño fruncido suspicazmente cuando la miro en silencio, incapaz de
hacer algo. … Supongo que debería decir algo
. - … Eh… Mucho gusto.
Su ceño, sin embargo, no cambia ni un poco.
¿Eso es todo?
- ¿Eh…?
- Pregunté si eso era todo.
¿Había algo más? Aunque me digas eso, no puedo pensar en nada. Después de todo, este es
nuestro primer encuentro.
Pero la atmósfera me fuerza a decir a algo. - … Eh, tu uniforme… ¿Ese uniforme es de tu
antigua escuela?
Yuri -san no reacciona a mis desesperadas palabras de ninguna forma, y sólo continúa
mirándome.
- … Eh… ¿Entonces?
Al ver mi confusión, Yuri deja salir un suspiro por alguna razón y sonríe. Una sonrisa como
si estuviese sorprendida ante un niño con problemas de entendimiento.
- Te contaré algo bueno, Axel.
… ¿Eh? Aún no le he dicho mi nombre. Pero este pensamiento es una mera nimiedad. Yuri
dice algo que hace que me quede sentado completamente congelado por cinco segundos
exactos.
- Andrea hoy está usando calzones celestes.