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Monismo y Derecho Internacional

1) El documento habla sobre la comunidad internacional y cómo el derecho internacional surge para regular las relaciones entre los sujetos que componen esta comunidad, principalmente los estados soberanos. 2) Examina las teorías monista y dualista sobre la relación entre el derecho internacional y el derecho interno de los estados. La teoría monista ve a ambos derechos como parte de un sistema jurídico unitario, mientras que la teoría dualista los considera como sistemas separados e independientes. 3) Discute las diferentes posiciones dentro de la

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Monismo y Derecho Internacional

1) El documento habla sobre la comunidad internacional y cómo el derecho internacional surge para regular las relaciones entre los sujetos que componen esta comunidad, principalmente los estados soberanos. 2) Examina las teorías monista y dualista sobre la relación entre el derecho internacional y el derecho interno de los estados. La teoría monista ve a ambos derechos como parte de un sistema jurídico unitario, mientras que la teoría dualista los considera como sistemas separados e independientes. 3) Discute las diferentes posiciones dentro de la

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CAPÍTULO 2

COMUNIDAD INTERNACIONAL

1. IDEAS GENERALES

Una visión realista del fenómeno jurídico es inseparable de la base social en


cuyo seno aparece. En otras palabras, si consideramos al Derecho en general como
un sistema o conjunto de normas reguladoras de determinadas relaciones entre los
individuos o entre grupos de ellos, debemos inmediatamente referirnos a la
comunidad o sociedad a la que estos o aquellos pertenecen.

En el orden internacional, la aplicación de la norma jurídica a la Comunidad


o Sociedad internacional se hace más evidente. No obstante, debemos afirmar que
tal Comunidad no es la única, ni mucho menos la más perfecta. Existen, e incluso
se superponen a ella, un conjunto de sociedades o comunidades humanas que van
desde la más primaria –sociedad familiar– a otras más amplias, de evidente
contenido político, como son las sociedades locales, regionales y estatales.[1].

De la Comunidad internacional nos ocuparemos ahora, por ser ella la base


sobre la que opera el Derecho Internacional, que ha nacido en su propio seno y en
él se ha perfeccionado, con el correr de los tiempos, gracias a los diferentes intentos
de organizar dicha Comunidad por medio de normas que se agrupan en el llamado
Derecho Internacional Público o Derecho de Gentes.

Sabemos que la misión capital del Derecho es la de organizar y reglamentar


las relaciones jurídicas de los individuos en su vida social en común. Esta definición
se fundamenta en el hecho de que dichas relaciones inter-individuales se producen
dentro de una determinada estructura social. Lo anterior cabe referirlo, y con mayor
motivo, a las relaciones entre grupos sociales. Nacido un determinado grupo social,
surge, como consecuencia inmediata e insoslayable, el derecho que lo regula.

Con ese contexto, cabe inferir que el Derecho Internacional General está
dirigido a reglamentar las relaciones jurídicas de los sujetos que componen la
Comunidad internacional. Como ha sido puesto de relieve justamente, “…el
Derecho Internacional Público surge desde el momento mismo en que existe la
Comunidad Internacional, que exige necesariamente un ordenamiento jurídico que
la constituye y regula. Dicha afirmación, muy generalizada en la doctrina, es una
aplicación al D.I.P. del viejo aforismo jurídico ubi societas, ibi ius: donde hay
sociedad hay derechos.

Consideramos conveniente la utilización del término “Comunidad”


internacional para referirnos a la formada por el conjunto de todos los sujetos que
operan en el ámbito internacional. En este sentido, podemos decir que tal
Comunidad tiene un ámbito universal. Por otra parte, reservamos el término
“Sociedad” para aquellas otras Organizaciones internacionales cuya creación
obedece a la voluntad expresa de los Estados, que les dan vida por medio de un
Tratado.

De acuerdo con GONZALES CAMPOS, la Comunidad internacional es un


grupo social caracterizado por una radical descentralización del poder político, al
ser sus componentes primarios los Estados soberanos. Por lo tanto no existe en
este grupo social ninguna instancia superior con potestad unilateral de crear
Derecho, frente a lo que ocurre en el orden estatal, de donde resultan dos
consecuencias importantes. En primer lugar, son los propios Estados lo creadores
de sus propias normas jurídicas, al mismo tiempo que sus destinatarios. En segundo
término, que el consentimiento de cada uno o el consenso común, como expresión
de la soberanía estatal, son los elementos básicos para que puedan surgir normas
internacionales o establecerse derechos y obligaciones en virtud de actos con
eficacia normativa.[2]

2. RELACIÓN ENTRE EL DERECHO INTERNO Y EL INTERNACIONAL

La relación entre elDerecho Internacional y el Derecho Interno ha motivado un


amplio debate y sigue siendo un tema [Link] refiere fundamentalmente, al
estudio del ámbito de aplicación y al problema de las relaciones existentes entre el
Derecho Internacional y el Derecho Interno, tomando en cuenta que ambos constituyen
ordenamientos coercitivos. En un mismo Estado pueden coexistir normas jurídicas de
Derecho interno y de Derecho Internacional, y a ellas haremos referencia a
continuación.
Para comprender en detalle dichas relaciones, es preciso analizar las
características del Derecho Interno y del Internacional Público. Como sabemos el
Derecho desde Ulpiano se clasifica en dos ramas: la pública y la privada. La privada
regula las conductas o relaciones entre los individuos y entre el individuo y el Estado.
El DIP regula las relaciones entre los Estados, organismos internacionales y demás
sujetos, incluyendo al [Link] normas internas son promulgadas por la autoridad
competente y se imponen jurídicamente a los [Link] DIP muchas veces carece
de legislador y las sanciones a sus transgresores han sido impuestas, por ejemplo solo
por el Pacto de la Sociedad de Naciones y luego por la Carta de la ONU.[3]

2.1 Teorías Monista y Dualista

La relación entre el Derecho Internacional y el interno ha sido hondamente


estudiada por la doctrina, aunque sigue siendo controvertida. Esquemáticamente
las posiciones doctrinales se presentan del siguiente modo: a) doctrina del
monismo, ya sea con primacía del Derecho Internacional o al contrario la
superioridad del Derecho Interno; b) la teoría dualista, que sostiene la completa
separación de ambos derechos.

Los monistas toman como punto de partida el concepto unitario de todo el


Derecho, que comprende tanto el interno como el internacional, y que implica
inevitablemente el problema de la relación jerárquica existente entre uno y otro.

Son relativamente pocos, cada vez menos, los monistas que se pronuncian
en favor de la superioridad del Derecho Interno, porque esta tendencia se canaliza
hacia el dualismo; de modo que el término "monismo" a secas, expresa la primacía
del Derecho Internacional. Esta tendencia se apoya en la observancia general del
Derecho Internacional consuetudinario y en ciertas disposiciones constitucionales
que se examinarán más adelante. Los monistas toman como punto de partida el
concepto unitario de todo el Derecho, que comprende tanto el interno como el
internacional consuetudinario. En cuanto al aspecto práctico, se fundamenta en la
jurisprudencia internacional que considera que las leyes internas contrarias al
Derecho Internacional no son válidas y pueden dar lugar a la responsabilidad
internacional.[4]

Sostienen que el D.I.P y el Derecho Interno no pueden ser sistemas distintos


e independientes entre sí, es decir, proclaman la unidad de todas las ramas jurídicas
en un solo sistema integrado, ya que son ordenamientos jurídicos de idéntica
naturaleza porque sus funciones y destinatarios son los mismos. Por lo tanto las
normas del D.I.P pueden ser aplicables automáticamente dentro de un Estado y
obligar a los particulares y a los órganos del Estado a cumplir dichas normas,
siempre y cuando exista una correlación entre las leyes del D.I.P. y las leyes internas
del Estado; en otras palabras, no puede existir un Tratado o ley entre Estados (u
otros sujetos del Derecho Internacional Público) que contradiga la Ley Suprema o
leyes específicas de cualquiera de las partes, ya que se autoderogaría, sería nula
(inválida) o una de las dos se tendría que modificar. De allí el porqué de la
interrelación o función conjunta de ambas[5].

Algunos autores como el profesor Miguel D’Estéfano, dividen a la construcción


monista de la siguiente manera:[6]

“(...) El Derecho Nacional y el Internacional forman parte de un sistema jurídico


unitario, dentro del cual hay dos modalidades:

1.- La teoría del primado del Derecho Interno o monistas constitucionalistas,


que reduce el Derecho Internacional a ser una parte del Derecho Interno,
reconociendo la preeminencia de la ley nacional sobre la internacional, que ya hemos
analizado en párrafos precedentes.

2.- Los monistas que profesan la primacía del DIP se agrupan en dos clases:
los absolutos y los moderados. Los primeros (como Scelle y Kelsen en su juventud)
consideran que una ley contraria al Derecho Internacional es nula. El monismo
absoluto o radical sostiene que no es posible un Derecho Interno opuesto al Derecho
Internacional, por adolecer ipso facto de nulidad[7].

El monismo moderado está de acuerdo con la práctica internacional: considera


que una ley estatal contraria al Derecho Internacional puede ser válida en el orden
interno, pero carece de validez en el internacional. El Estado no puede alegar su
propia ley para no cumplir el DIP y;por el contrario, tal ley compromete la
responsabilidad internacional del Estado. Es así queel monismo moderado (Verdross,
Lauterbach y otros) sostiene que el Derecho Interno con respecto al Internacional no
es nulo y obliga a las autoridades del Estado correspondiente. Pero sí esas leyes
internas constituyen una infracción, pueden ser impugnadas conlos procedimientos
propios del Derecho Internacional.
Los dualistas consideran que el DIP y el interno son dos ordenamientos
distintos e incomunicables, porque cada uno de ellos tiene diversas fuentes y diversos
destinatarios. Un Tratado es obligatorio únicamente para los Estados que los
ratifiquen. El dualista otorga primacía al orden interno: detrás de la aparente paridad
entre los dos ordenamientos estancos[8]. El dualismo defendido por Triepel y Anzilotti,
afirma que los ordenamientos jurídicos (el interno y el internacional) son
independientes, distintos, separados e impenetrables el uno con el otro[9]. Según
Trieppel y Anzilotti, para que las normas del Derecho Internacional alcancen a las
personas, deben ser transformadas primero en normas internas, es así que se
concibe a la teoría dualista como dos rieles de tren, que corren de forma paralela pero
no se encuentran nunca[10].

La teoría dualista parte de la idea de que el Derecho Internacional y el


Derecho interno de los Estados constituyen dos sistemas jurídicos independientes,
separados (sin formar parte el uno del otro); los cuales nunca llegan a fundirse y por
lo tanto no debería haber un conflicto entre ellos, ya que ambos ordenamientos
jurídicos poseencaracterísticas diferentes. Por ejemplo:

 Poseen fuentes diferentes y, por lo tanto, contenidosdistintos ya que el


Derecho Interno procede de la voluntad unilateral del Estado, el DIP de la
voluntad común de varios Estados.

 Diversidad de los sujetos.

 Los destinatarios son diferentes. En el Derecho Interno las normas van


dirigidas a los individuos en sus relaciones recíprocas, ya sea entre ellas
mismas o entre el individuo y el Estado, y en el D.I.P van dirigidas a los
Estados, a las Organizaciones Internacionales y demás sujetos del
Derecho.

 Las leyes nacionales conservan su fuerza obligatoria en el orden interno


aun cuando estén en oposición a las reglas del DIP.

Hoy en día se ha dejado de lado el debate respecto a las doctrinas monistas y


dualistas referidas a la relación entre el Derecho Interno y el Internacional. En este
sentido, José María Ruda aporta un estudio actualizado en el que destaca los
esfuerzos de Michell Virally para tender un puente entre las diferentes corrientes,
sosteniendo que el Derecho Internacional se desarrolla en una sociedad que está
caracterizada por un pluralismo de los órdenes jurídicos que la componen y que,
además estos órdenes, son los únicos que disponen de los medios propios para
asegurar la ejecución forzada del derecho. "El Derecho Internacional tiene en
cuenta esta situación y califica a estos órdenes estaduales como soberanos y les
reconoce la capacidad de someterse a las normas que ellos mismos crean. Pero al
mismo tiempo, al atribuirse la facultad de reglamentar jurídicamente las relaciones
entre los Estados, el Derecho Internacional se afirma como superior a éstos y a su
orden jurídico. Los Estados a su vez, al tomar parte en las transacciones jurídicas
internacionales, reconocen no solo la existencia sino la superioridad del Derecho
Internacional.[11]

Como ejemplo de una nítida actitud dualista, en la práctica, puede citarse la


de Gran Bretaña, donde para que un Tratado entre en vigencia en el foro interno y
sea aplicable por los tribunales, debe ser transformado en una norma interna, por
medio de una ley. Sin embargo un Tratado que implica modificaciones a la
legislación vigente, debe presentarse para la ratificación junto con el proyecto de ley
que realice la respectiva modificación. Observan este principio los países que en
alguna forma dependieron del Reino Unido y, por lo tanto, conservan sus tradiciones
jurídicas, como Irlanda, la República Sud Africana,India e Israel, entre otros.[12]

Las constituciones de la República Federal Alemana (1949), de Francia


(1946 y 1958) y de los Países Bajos (1953) son monistas, consagran la superioridad
de las normas convencionales del DIP sobre las leyes nacionales. El art. 55 de la
Constitución francesa de 1958 dice: "Los Tratados o acuerdos regularmente
ratificados o aprobados tienen, desde su publicación, una autoridad superior a la de
las leyes, bajo reserva de su aplicación por la otra parte". La Constitución holandesa
puede citarse como la más avanzada manifestación del monismo, no solo los
Tratados tienen prioridad ante las leyes, sino también las decisiones de las
organizaciones internacionales derivadas del DIP. Esta disposición asegura la
absoluta vigencia de las llamadas fuentes secundarias del Derecho Comunitario de
las comunidades europeas, carecen de una garantía semejante otros Estados
miembros de las comunidades. En el Derecho holandés las normas internacionales
o comunitarias tienen, desde el momento de su publicación, primacía sobre las
disposiciones anteriores o posteriores.

En esta época la globalización mundial ha llevado, necesariamente, al


predominio de las tendencias que hacen prevalecerr el DIP sobre el Derecho
Interno.
3. EL DERECHO INTERNO Y EL DERECHO INTERNACIONAL EN BOLIVIA

La Constitución Política del Estado Plurinacional Boliviano de 2009, marcada


por una tendencia internacionalista de la que antes carecían nuestras
constituciones, incluye como fuentes de Derecho nacional a los tratados
internacionales, otorgándoles una jerarquía superior a las leyes y normas inferiores,
como lo señala su artículo 410 en su parágrafo ii: “La Constitución es la norma
suprema del ordenamiento jurídico boliviano y goza de primacía frente a cualquier
otra disposición normativa. El bloque de constitucionalidad está integrado por los
tratados y convenios internacionales en materia de Derechos Humanos y las
normas de derecho comunitario ratificados por el país. La aplicación de normas
jurídicas se regirá por la siguiente jerarquía, de acuerdo con las competencias de
las entidades territoriales:

1) Constitución Política del Estado; 2) Los tratados internacionales; 3) las


leyes nacionales, los estatutos autonómicos, las cartas orgánicas y el resto
de legislaciones departamentales; 4) los decretos, reglamentos y demás
resoluciones emanada de los órganos ejecutivos departamentales”.

En la misma línea monista el Artículo 256 señala: “Los tratados e


instrumentos internacionales en materia de derechos humanos que hayan ratificado
o a los que se hubieran adherido el Estado que declaren derechos más favorables
a los contenidos en la Constituciónse aplicarán de manera preferente sobre éste”.

Continuando el desarrollo de los preceptos constitucionales referidos al DIP,


tenemos el Artículo 258 que indica que“Los procedimientos de celebración de
tratados internacionales se regularán por la ley”. Es así que el 18 de septiembre de
2013 se aprobó la Ley N° 401, que es laLey especial para la celebración de los
tratados[13]. La misma ley señala: “La presente ley tiene por objeto establecer el
procedimiento para la celebración de tratados internacionales de conformidad con
el artículo 258 de la Constitución Política del Estado”.

Los Tratados Internacionales, en ciertos supuestos, necesitan la aprobación


del mismo mediante referéndum, Artículo 259: “Cualquier tratado internacional
requerirá de aprobación mediante referendo popular cuando así lo solicite el cinco
por ciento de los ciudadanos registrados en el padrón electoral, o el treinta y cinco
por ciento de los representantes de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Estas
iniciativas podrán utilizarse también para solicitar al Órgano Ejecutivo la suscripción
de un tratado”. El referéndum es necesario además en casos especiales como
pueden ser las cuestiones limítrofes; la integración monetaria… etc.

Otro artículo destacable establece que la denuncia de los Tratados


Internacionales seguirá los procedimientos establecidos en el propio tratado
internacional y las normas del Derecho Internacional. Al respecto el Artículo 260,
dice a la letra:

I. La denuncia de los tratados internacionales seguirá los procedimientos


establecidos en el propio tratado internacional, las normas generales
del Derecho internacional los procedimientos establecidos en la
Constitución y la ley para su ratificación.

II. La denuncia de los tratados ratificados deberá ser aprobada por la


Asamblea Legislativa Plurinacional antes de ser ejecutada por la
Presidenta o Presidente del Estado.

La Constitución Política del Estado tiene pues una lógica monista en el


sentido propuesto por varios autores “cuando declara que son principios valores y
fines del Estado, el pacifismo y el derecho a la paz, así como la cooperación de los
pueblos de la región y del mundo al fin de contribuir al conocimiento mutuo del
desarrollo equitativo con pleno respeto de la soberanía de los estados (CPE 10.I,
De esta manera el reconocimiento a los principios fundamentales del Derecho
Contemporáneo como son los referidos ala paz y la cooperación internacionales en
el marco de la soberanía estatal (ver la resolución 2625 de la ONU.)[14]

Conviene también mencionar La Carta de las Naciones Unidas, cuyo Art. 13,
numeral 1, inciso a), dice que la Asamblea General promoverá estudios y hará
recomendaciones para: Fomentar la cooperación internacional en el campo político
e impulsar el desarrollo progresivo del Derecho Internacional y su codificación.

4. GENERALIZACIÓN Y REGIONALIZACIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL

De acuerdo con el ámbito espacial de validez de sus normas, el Derecho


Internacional (DI) puede ser general o universal y regional. El Derecho
consuetudinario es universal. El Derecho regional es generalmente convencional y
suele no ser universal puesto que, en sentido lato, no existen tratados suscritos
entre todos los países miembros de la sociedad internacional, y así tiene vigencia
el principio “res inter aliosacta pacta tertiisnecnocentnecprosunt”, que quiere decir
que “las convenciones entre las partes no engendran para terceros ni derechos ni
obligaciones”[15].

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