CARAL
La Civilización Caral se formó en el Área Norcentral del Perú, antes que en cualquier otro lugar de
los Andes y de América. El desarrollo de las poblaciones de esta área fue precoz en comparación
con otras que habitaban en el continente.
1. Ubicación geográfica
Caral se asentó en el Valle de Supe, a 150 km al norte de
Lima, en la actual provincia de Barranca; esto es a la altura
del kilómetro 184 de la carretera Panamericana Norte. Su
extensión comprende 8 asentamientos y 10 km de valle
fértil. En esta ubicación fue donde, en 1997, fue descubierta
por la arqueóloga peruana Ruth Shady.
Este valle es el centro del área norcentral del Perú, en la
vertiente occidental por la que discurre el río Supe. Al estar
interconectado con nueve valles occidentales del área, tuvo
las condiciones perfectas para tener una interacción
interregional que enriqueció científica, tecnológica y
ecológicamente a la comunidad de Supe.
2. Manifestaciones culturales
A. Organización económica
Caral cimentó su economía en la pesca y en la agricultura. Según investigaciones, realizaron
intercambios comerciales de algodón y pescado deshidratado con otras sociedades de los Andes
y la Amazonía. El trueque se realizaba con otras culturas menos desarrolladas que habitaban en
la zona andina.
Pesca
La extracción de productos marinos (pescado y mariscos) fue
la principal proveedora de proteínas. Se desarrolló
principalmente en la localidad costera de Áspero, desde
donde se repartía el producto marino hacia todos los
asentamientos del valle. Eran muy buenos pescadores y
pescaban anchoveta.
Agricultura
Desarrollaron una agricultura intensiva en el valle de Supe.
Emplearon herramientas sencillas como palos y astas para
cavar. Construyeron también canales de riego muy simples
que llevaban el agua del río hacia los campos de cultivo.
Las plantas alimenticias que cultivaron fueron: mate o
calabaza, achira, pacae, pajuro, maní, ají, guayaba, lúcuma,
papa, pallar, camote, frijol, palta y maíz. Y de especial
importancia fue el cultivo del algodón, cuya fibra
aprovecharon en gran escala.
Comercio
Los pobladores intercambiaban su producto mediante el
trueque: los del litoral, brindaban sus productos extraídos
del mar (pescado y mariscos), los de los valles costeños,
algodón y frutas, y los de las zonas altas, sus productos
agrícolas (cultivos alimenticios) y de pastoreo
(camélidos). El centro de toda esa red era
indudablemente la Ciudad Sagrada de Caral.
Es también evidente que dicha red se prolongó a lugares
más lejanos, pues en la zona de Caral-Supe se han
hallado productos de la sierra (palos de lloque, plumas
de cóndor), la selva (congompe, pieles de primates,
plumas de aves) y la costa ecuatorial (spondylus). No
solo intercambiaron productos materiales sino también
conocimientos y elementos culturales
B. Arquitectura
Pirámide de Caral.
Los ejemplos más relevantes
de arquitectura monumental
se dan en la Ciudad Sagrada
de Caral. Sus edificios
principales son pirámides
escalonadas o templos,
hechas a base de adobe y
piedra; como elementos
complementarios, se usaban
troncos y fibras vegetales.
Son estructuras de diverso
tamaño. El más imponente,
tanto en altura como en
volumen, es el llamado
Edificio Piramidal Mayor (o
simplemente la Pirámide
Mayor de Caral).
Las paredes de la estructura piramidal están enlucidas con barro y pintadas de blanco o amarillo
claro, y, raramente, de rojo. Cada edificio tenía una escalera central que conducía hacia la parte
superior, donde se hallaban varios cuartos. En el cuarto principal había plataformas bajas
ubicadas en dos o tres de sus lados, y en el centro, un fogón compuesto por un hoyo en el suelo,
recubierto con barro. Los indicios indican que el fogón tenía una función ritual; allí se quemarían
diversos alimentos como ofrendas.
C. Música
Se descubrieron tres conjuntos
musicales conformados por
instrumentos de viento:
Un conjunto de 38 cornetas,
hechas de huesos de huanaco y
venado.
Un conjunto de 32 flautas
traversas, de huesos de cóndor y
pelícano, con diseños zoomorfos.
Un conjunto de 4 antaras (flauta de
pan), de carrizo e hilos de algodón.
Este descubrimiento sugiere la
práctica musical colectiva, así como
una organización compleja de la sociedad de Caral. Posiblemente, la música
acompañaba a las prácticas rituales y sociales.
D. Religión
La religión, como ya se ha dicho,
debió ser el factor de integración
social y cultural que mantuvo
unidos a los habitantes del valle
Caral-Supe. La clase dirigente
debió ser la mediadora entre el
grupo social que representaba y
el poder sobrenatural de los
ancestros y dioses.
Por la monumentalidad de sus
templos o pirámides escalonadas,
la Ciudad Sagrada de Caral debió
ser el centro religioso de esta
civilización. Allí debía afluir gente
venida de otros sitios del valle, e incluso de regiones más lejanas, para participar de
las ceremonias rituales. Estas tendrían como centro los fogones de los templos,
donde se quemaban ofrendas, que consistían sobre todo en alimentos (peces y
moluscos), algodón, cuarzo, mechones de cabello y otros objetos. También se
enterraban con carácter votivo estatuillas de arcilla (previamente rotas), y
conglomerados de vegetales.