MAZATLAN LITERARIO.~
ee reba M.
DE MAZATLAN.
CESTADO
DE GA HONT UE aes mh DISTRITO
= [eens ee ly TERNACIONAL
PARIS.
MAZATLAN.
TA Y CASA EDITORIAK DE MIGUEL RETES.INDICE.
PROL0G0...... 2 oe
F. GOMEZ FLORES.
La critics literaria on México. .
Impresiones de viaje
Dos fechas terribles.
Las naves de Cortés.
Por el Joyel del Sombrero......
Angela Peralta...
El Dia de Difuntos.
Quetzacéatl
Setiembre con P
Bpisodios Histéricos Mexicanos
Ensefianza Laica =
Nueva Bspafia en su aspeeto literario. ..
Agustin-de Iturbide
Los Grandes Hombres de la Independen-
cia
El Paje de la V
Noticia de la vida
Contreras.
“Mirtilo.” 3
Tnversién de ideas
Biblibteca Mexicana
La dificil facilidad de Moratin.
“BI Bardo” y “La Bternidad de un M
nuto.””
El Parnaso Mexicano
PEDRO VICTORIA.
La Independencia de México.
Soneros:
En un Album
Desencanto cs
En la muerte de Angela Peralta
La Instruceién
Sonrros:
‘A Carolina Civili.
Despedida
A mi amigo F°, Gémez Flores. .
Soneto:—A
‘Aune arti ao
El Escudo Nacional. : :
Beos del Alma. .
in
obras de José Peén y
56
89
90
o1
92
93
94
Sowrros: [=
‘A la muerte del poeta A. L. Gallardo. 94
A Rosa Palacios. ”
Poosfa lefda en tna fiesta filantropica... 95
16 de Septiembre 96
En una distribuei6n de premios escolares. 98
‘Traduccién (fragmento de Shakspeare.) 99
A Esther - 100
‘A Rosa Palacios 3
ALONSO MORGADO
Un real en el peso - 101
Los Feos mam.) .. 104
El Peneque.....2...y--: . 107
La Cocinera 110
El Dependiente... 113
Mi Gato 115
El Aguador oes
Los Pollos . 120
El Fatuo. 122
El Baile. . 125
Ignacio Ramirez 127
Carta literaria (al
ladés.) 130.
El Suicidio. : 133
La Mesa de Mr. 135
La Semana Santa 137
El Pretendiente. 140
Los cuartos de alquiler...... 142
Timpanicidio .. < 1d
Pensamientos. - 146
GABRIEL F, PELAEZ.
A la memoria de mi hermana Srita. Pie-
dad Valdés. . U7
Adiés 4 un artista 148
{Por qué te ocultas? Saar
Delirios mS 5 149
A Carolina Civili : 2 e150)
Mujer y Angel f 5
La mitad esté hecha _ a a
Aun Artista on sus dias cero
1 Comer, Ama Dormir. &: 152INDICE,
APOLONIO SAINZ. ENRIQUE PARDO
Peginn
Un dia de muertos. La Prensa 193
Amma nube Ignacio Ramirez 195
Al Tominil #] Gral. D, Suntos Degollado 195
SANTIAGO CALDERON. eee ut ROD ak
Rentiniseencias ;
ps Ip: ANGEL BELPRAN.
No te comprendo » | A Clorinda 203
CASIMIRO B. ALVARADO. Rondos e
: 1 | El Progreso 204
ae 151 1 ET poeta. (Mondlogo.) 206
A Lupe 2
eatin. thy | Browacidn 4 tos Héroes de la Tiftependen-
a cin Mexicana 209
1 | A Jose Pegi y Contreras 210
ARIOS AUTORES. Decidme, 1 eu
sraeeenre. (8. domes Rieres) 113 | Lan inecita
Oils Cineranin, (José Salcido é Tmaz.j...,,. | IMis ores! 212.
Bleaia. (M. Sinchez Tirado.) agit | Sombra: 213
Bocelocamericnnos. (JorgeA: Wilhelmy.) 165 | Viotetas Bu.
A uss Bolondeina: (Adolfo Wilhelniy.),. 167 | Mme! Cementonio a
Mi esperanza. (Benjamin Vidal.) Sods
se La Flor y ol Aurag® 217
JOSB FERRELL. Pierce ;
Las Visitas 169 iJudrent »
‘Visita de eumplimiento 171 | (Hidalgo! 218
Visite de duelo AG 219
Iietiame™ oa0 “Qnien bien ama nunca, a ee oy
B filtimo beso ve FRANCISCO S. Y AVILA.
BE] primer y tltimo beso 180 | La pesea de Ta ballena al
EI beso. del primo... 183 | Meditaciones religiosas 248
Blabeso del pobre 186 | Puerza de la educacién £ 245,
Bl beso del rieo 180 | Qué es Mazatlan? 26
ERRATAS NOTABLES.
| Gonvass DICE DEBE DECIR
ortogenants
seragenario.
eernamente.
47 | Linen 18 | Iequierda
fi} 4 40-| Dereclia....| enteramente
98 | Verso 32 | Derecha.
in}, 20| Irquierda.. |
160%, Trquierial
167]. Der
ai} 5, 30!) Derecha |
947 | Linea 1."| Taquierda.
al Anéhnae Io tra.
regalo 4 la miseria
césped de yeana
rumor fatidicas
anese baile se bailaba
Min junto 6 cerea de tierra
[al Andhuae las trajo
yelego & ia miserta.
césped de groma,
mumor fatidivo,
en ese baile se hallaba.
lin, junto; cored, ete.PEGG:
2 LGAR ha venido 4 ser con el transcu tiempo, el repetido proloquie de
EAS que la Literatura es el termometro de la civilizacién de los pueblos: alli donde
florecen prosperas las letras, es [Link] en suficiente cantidad los elementos indis
peasables 4 su florecimiento.
No nos empenitremos. ni acaso es-pertinente, en demostrar Ta verdad inconensa de se-
mejantes asertos, suministrados 4 In Critica por una experiencia continuada y pertinaz de
varios siglos: Pero sf entra en nuestro propésito dejarlos asentados en esta primera pag
para explicar desde facgo el por qué dena humilde obra, destinad:
fen uno de los mas grandes certamenés de la inteligencia que habrin presenciade los tiempos.
n embargo 4 figurar
Mazatlin ha querido dar muestra, no sdlo de su progreso en el orden puramente fist
cudiendo con su parte 4 la gran exhibicién universal; sino que, como un homenaje ex-
traordinario al gigantesco pueblo que ha sabido marchar & la yanguardia de la moderna
civilizacién, ha querido darla también del estado actual de st cultura,
No se ufana de poder todavia entrar en liza con otros
pais, menos
nntros intelectua’es del propio
‘in con log focos europeos de donde irradia la indeficiente luz del adelanto
Gientifico; pero, modlestos sus trabajos, los presenta reverente y solicito ante los altares del
Progreso, tal como ante el ara de Dios la pobre campesina una olorosa flor de su_huerto;
que la hnmildad de la ofrendino amengna ni debilita el fervor del ereyente,
Alexpresar con tal sine
pretar fielmente los de ln Honorable Junta de Exposicion del Distrito que nos designs para
tan delicnda labor como la que hemos desempeitado. Careee, pues, en un todo de preten=
siones este libro, consagrado tinica y exclusivamente 4 mostra
sia y sin vanidad, el punto exacto 4
puerto mexicano del licoral del Pa
Explicada asf la indole y naturaleza de lo que no nos atrevemos 4 llamar antologia,
réstanos s6lo dar breve noticia de nuestros trabajos. en iiltimo deseargo de nuestra comi-
j6n y paraila mejor inteligencia del Avnos. Siendo Mazatlan una poblacién bastante jo-
ven, y una cindad por anadidura mereantil, tropezamos desde luego con In dificultad de
que enentat con muy pocos libros de caracter literario, excepeién hecha de los del Sr. Gé~
mez Flotes. Asi es que tuvimos que acudir 4 las colecciones de periédicos, para buscar en
sus calumnas las composiciones dispersas de los escritore: conocidos y estimados. Ve
rifienda esta preliminar pesquisa, de entre gran nimero de autores y composiciones qué su
jetamos 4 deliberneién, entresacamos de unos y otras, 1o que mas idéneo y adaptable al
proyecto nos parecié, teniendo por mira, tanto la fundamental idea,
abundancia de las producciones.
eridad y laneza nuestros propios sentimientos, creemos inter-
ante el mundo, sin hipocre-
ue ha tlegado el cultivo de las letras en el_ primer
fico.
ue:
‘into la variedad y
Los autores elegidos para formar esta compi
ci6o son hijos de Mazatlin los unos 6
han nacido aqui para las letras los otros; por lo que respecta & Estos, sélo hemos tomado
aquello que han dado 4 iuz en este puerto, aun cuando fuera de él, ausentes, hayan publi-
reI.
cado mejores composiciones. De algunos, como verbigracia, de los Sres. D. Luis L. Blan-
co y D. Agustin Hernandez, que fueron hace pocos aos, principalmente el/primero, Iabo-
riosos periodistas, no pudimos clegir nada, porqne todos sus articulos, aunque excelentes
muchos de ellos, son de asuntos del momento 6 de polémica de circunstancias, Nada tene-
mos que decir en particular de los demas escritores campilados, toda vez que no es nues-
tra misi6n formular un juieio eritico de la obra: hemos dado 4 cada uno el espacio y sitio
que en rigor nos han parecido de justicia, segtin su notoriedad, abundancia de produecio—
hes, cardcter de éstas, etc., subordinando empero esta organizacién al plin de vatiedad so=
bre que fundamos desde un principio nuestros trabajos
___La parte tipogratica de la obra y la enetadernacién, encomendadas 4 establecimien-
tos de la localidad, asi como el papel en que esti impresa, fabricado expresamente ps
ella en cl-Estado de Jalisco, daran en conjunto, como industrias complementarias del arte
fiterario, una idea bastante aproximada de la’caltura intelectual de esta ciudad, llamada por
antonomasia la Perla del Paci ‘3
Al dar aqui fin nuestra tarea, debemos expresar nuestra gratitud 4 la Honortble
Janta de Exposicién del Distrito por la honorifica distincién de gue nos hizo gbjeto, y for-
mular nuestros més ardientes y sinceros votos, como lo hacemos, porque nuestro trabajo
redunde en prez y beneficio de la hospitalaris, eulta é inolvidable poblacién que nos ha
ad vibre su
concedido su generoso abrigo. ; Ojala que-con nuestro dbolo de buena volu
hombre en el gran certamen de Paris, y se difinda luego por todo el orbe, con la sono
dad y aplauso que de todo corazén le deseamos! s
MAZATLAN, ENERO 1.0 DE 1889,
Quio G. Alvarez Len.
. Ladislac Gaona,
D.
D. David Mamos,
a Secs corsaponsat Be fa Bserna Ehaciads be Mextes.DOS FECHAS TERRIBLES.
AP(ERNAN CORTES con un punado de
Bs, como dice su panegirista
Solis, y con doscientos mil aliados, (#) puso
cerco 4 la eapital del imperio azteca, cuyo nt-
mero de habitantes apenas aleanzaba la cifra
de los sitiadores, La eindad, asentada casi en
el centro de Ia Iaguna, s6lo se comunicaba con
tierra firme por medio de varias ealzadas, que
fueron teatro delos més tremendos y desigua-
Jes combates. Mientras los aliados de Cortés y
sus huestes espafiolas mismas, atacaban de
frente los endebles parapetos de los sitiados,
se veian éstos batidos de flanco por los trece
bergantines construidos por Martin Léper:
prucha irvefragable, 4 no haber otras, de que
Cortés no queré sus nares, como la tradicién
vulgar afirma, sino que las eché 4 pique como
ice D. Lucas Alamén después de tener ya en
salyamento In arboladura, el yelamen y las
jareias. (9) L
se ostentaban cub
dalides eastellanos, ademis,
jos de hierro, de la ca
era 4 los piés; invulnerables casi & las armas
aztocas. Todavia existe en el Museo Nacional
de México Ja tremobunda armadura de Cortés,
euye solo easco pesa una arroba. Y con todos
estos pertzechos, y oiros muchos que serfa
prolijo enumerar, y euballos, mosquetes y ea-
Hones, necesitaron tres meses de lucha cons-
tante y yigorosa, para tomar ‘una ciudad in-
defensa, en cuyo interior hacian mis vietimas
el hambre y la peste, que Jas formidable:
mnelidas del ejéreito enemigo,
[Link], asedio di6 fin conn asalio feroz,
en que se jugé el todo por el todo, ¥ la
o
gran
alas le Cortes, 12 naoen subir
nos bistoriudcnos & cifras verkaoriges te ubnlosnsy new
{ras otros le rebajan &téemiiosinultnin les: Clavjeroqs
asigna 200,00) altados ew el sir & quien en 90 purtioda
Fe acepla como ms exact
(#2) Ten signiffencion herdien que se Ia quenido atytuir
4 este hoch de Cortés, es exigerada cleratente cn €/ so
tido de que se orld yer completa In retirads, to enal en
renlad no hizo, Ademasy el Mecho do Queda Lay Navi,
() El nbimero de
te 5
‘Tenochtitlin, sefiora de Anéhnac, emporio de
Ia grandeza mexicana, insigne y nobilisima,
se ontregs inerme, hecha trizas, devorada por
cl incendio, infecta de cadaveres y sangre. So-
bre esta pira horrenda en que ardian los
tos de un pueblo herdigo, flames vietorioso el
pendén castellano, en tanto que los conquis-
tadores celebraban el triunfo con épip
quetes y desonfrenalas orgins, Sélo dos hom-
bres protestaron contra semejante eseindalo:
ros ban-
Bernal Diaz del Castillo y el Padre Olmedo,
Preso por Garefs Holguin el emperador
Cuauhtemoc, cuya defensa de México es un
timbre de gloria para Ia humanidad entera,
fué conducidod la presencia de Cortés, & quien
aijo:
Gome reducide 4 ser yuestro prisione-
ro; pero esto despités de haber hecho cuanto
exigfan de inf el honor de mi corona y el a-
mor de mis pueblos.”
¥ poniendo la mano sobre In daga queen
el cinta Novaha el conquistador, afiadié
—*Y puesto que no he sabido morir en su
defenss
indtil ya para mi patria.”
Hornin Gortés le respondié
—No temiis, seréis tratado con honor,
pues habéis defendido yuestra ciudad como un
yaliente, y los espatie
de quiera que le encuentran,”
Esto pasé el dfa 13 pe Agosto px 1521
Povo tiempo después, Cuauhtemoc y su her=
mano Tetlepanquelizaltzin, S
amartados 4 infames Tei
castellano, arrineame la vida, que es
es respetan el valor don-
for de Thacé-
‘os, hhacinadas
pamMAZATLAN
materias combustibles & sus piés, y rociados
éstos de aceite hirviendo, sufrieron impasihles
amo de los tormentos més atroces y mas injus-
tos que registra la historia en sus sangrientos
* males.
re
La hneste egpafiola eruzaba con reeelo y fae
1 los pantanosos terrenos del Istmo de Te—
tepec, rambo al pais de las Hibuerns, en
el Golfo de Honduras, donde el eapitin Gristé-
bal de Olid, infiel y descontentadizo, habia al-
mudo pendén de rebeldia contra Cortés. Guauh-
temoc y Colmanacostzin ian en calidad de
prisioneros, 6 Ixilils6ebitl, vey de ‘Texeoco,
conto amigo y aliada de los conquistadors.
an
Con ste 6 con aquél caréeter, acompa
jaimbién 4 a hueste, otros muchos personajes
de la nobleza mexicana
Un dia legé si ofdos de Corté
, por conducto
de uno de sus espias, que el destronado caudi-
Ho conspiraba contra él; lo enel era una vil
monarea, sélo habia
calumnia, pues el infel
dicho al hermano do Txtlilxéehi,
burla, y como para aliv
en adn de
ar Ta angustia de su
situacion,
as provinelas que hemos
conquistado gAeaso no soy rey?”
Taste amargo sarcasmo con que se desahog
ba la magostad cafda, sirvid de pretexto 4 Cor-
ncorse de Jos dos reyes hermanos,
tés para de
farmos y abatidos, le
que no obstante ost
estorbab
La hueste ospaftola neampaba 4 la sax6n en
vaso @ ineulto, donde habfa siete
Una de ellas siryié de horea
C0.
Gon 1 murieron también nmchos otros nobles
un lugar 5
grandes
ignominiosa al tltimo emperador de Mé
eibas,
mexicanas, prisioneros como él y como él ino-
coutes, Igual suerte habrfa cabido sin duda al
hermano de Txtlilxéchitl, si #ste, avisado &
2,
LITERARIO.
tiempo por sus servidores, no hubiera cortado
In soga de que pendia agonizante—La obra de
infamia estaba consnmada. Bl inelito paladin
mexicano que superé en bravura y heroieidad
Jos inyasores de su patria, habia sueumbido
por fin en el fondo de um bosyue seereto y mii
terioso, dla edad de 2 sin desmentir wn
solo instante In grandeza de su es
Est6 pasé el dia 26 pe Pepneno ve 1525.
Bernal Diaz califica de muy injusta la ejecu-
Gién ¥ dice que parecié mal 4 cuantos idan en
aquella jornada, El mismo rey Txtlilxéchitl,
posetdo de indignaci6n, quiso hacer armas con-
tra los opresores, pero Cortés aplae6 Sus iras
con falsas promesas, y Ja expedieién eontinud
abriénilose paso etre todo género de difical=
indes, 4 la vex que en México, considerindole
ra alnarse con el reino, celebraban
Jas exequias del Conquistador, tos gobernado-
yes Gonzalo de Salazar y Per-Alminder Ohi
sino, que por saciar su ambicién cometian las
mis abominables iniquidades. Cuando Cortés
Hegé 4 las Hibueras, habfa sucumbido ya Cris-
isbal de Olid, vietima de un disturbio verifi-
endo en el seno mismo de la sedieién.
‘Ni Solfs, ni Alaman, ni historiador alguno
6 mexicano han podido justificar la
muerte de Cuauhtemoe: Hernén Cortés, per—
manece reo de homicidio y destealtad
Siglos enteros extuvo ignorado el Iugar del
suplicio; pero et sabio D, Manuel Larréinzar y
otras personas, expedieionande por el Bstado
de Chiapas, le deseubrieron no ha muchos
afios, mereed @ una cruz mareada @ punta de
pufial en Ia corteza de una ceiba. Alli se ha~
Dia verificado Ia ejecucién. y sus
compateros, sombrero en mano,.y doblando
su-venera-
muerto, p
espa
Larriinza
una rodilla, en ticrra, sell-on<
eign el sitio del martirio,
jLoor eterno al héroe!
ae
sear?LAS NAVES
GY/PN inictigente colaborador de HL Co
OGvereo de la Tarde ha eonsignado no ha-
ce muchos dias, en Tas columnas de tan est
mable periddico, estas palabra:
“Un pufiado de guerreres espatole
saltaron
un dia 4 nuestro suelo. Su primer paso en la
fierra de Andhuac fué cl fs andaz rasgo de
yplor; quemaron sus naves y emprendi
sisin elementos Ia conquista de un pats des-
conocido.”
No es extrafio qe el colaborador 4 que alu-
do haya aceptado como verdadero wn hecho
ron cat
notoriamente falso, como-la quema de las na—
yes, cuando una larga série de cronistes intere-
sados en desfigurar Ia verdad histériea en fa-
vor de Espatia, consignan sin cesar desde ha—
co thea siglos, semojante especie, on sus ap
logéticas narraciones,
El hecho, sin embargo, es falso. Cortés no
quemé aus naves. Lo que Cortés hizo fué
las dle traves, segin la exprosién del cronista
espahol Herrera en sus Deeadas, después de
tener ya en sulvamento la arboladura, el vel
Ber
mien y las jarcias.
Clayijero en su Historia antigua de Mévieo y
de sn Conquista refiere ast el easo
“Para quitar 4 sus soldados toda esperanza
de volver & “pa, yopara reformar su ejército
con los marineros de la escuadra, después de
haber castigado con el fltimo suplicio 4 dos
de sus spldaos que maquinaban traicién y fu-
ga en uno de los bitques, y con otras menores
penas corporales 4 tres de sus e6mplices, in
dujo 4 fuerza de razones y rnegos 4 dos de sus
con fidente:
mis se faba barrenar en secreto exo 6 nox
de los buques, y 4 persnadir & todos que se ha-
dian per.
ma, manifestindole & él, de un modo pablico,
que los otros no podian servir por Ix misma
casa.
yf uno de los pillotos de quien
ido por estar agnjerados por In bro
DB CORTES.
ae ‘Todo se hizo como
Jo habia dispnesto, y con el consentimiento de
todo cl ojéreito, después de haber sneado de
Jos bajeles las velas, las euerdas, Ia clavazon y
todo cuanto podia ser de alguna utilidad,”
Esto lo verified el Conquistador enando ya
tenfa algiin conocimiento do la situacién del
pais, le sus moradores, del gobierno despético
¥ odiado de Moctezuma, de Ins disensiones in-
testinas, de los recursos, en fin, que para el
Gxito de su empresa doseubria € eon su talen-
to en las condiciones en que se encontraba co-
Jocado, y que eran un areano para sus igno-
rantes eompatieros.
Desde Yucatin, donde envoniré al ditcono
Gerénino de Aguilar, eselavo ¢
desde Pabaseo, en donde le re;
mosa Dofia Marina, 4 cuya traicién so debio
en gran parte el éxito do la congnista, tenffa
Cortés datos suficientes para jugar del estado
que guardaban los asuntos ptiblieos en los pag
ses que iba & incoxporar en la corona espatiola
Te los indios, yy
avon 41s her
Cuando ech6 4 pique sus navfos, para que
no se conjtrase contra 41 su gente, ya estaba
en comnnicacién desc
hacfa tres meses con
el apoeada
fa hecho pact destiatiza con los cempoalte-
eas y ya habia dado cuente 6 Cfrlos V de Ja
fundacin de Veracruz y de los primerps actos
del dominio espafiol en las vf
del Anfhuac.
Gon todos estos antecedentes y en atencién
fi que se extrajo de los viejos barcos todo lo
quo habia en ellos de utilidad, el audaz rasgo
de Herniin Cortés queda reducido 4 un habil
ariid de la politica de engafios que desde aguel
mismo punto inauguré, haciendo de ella el
principal elemento de sus erucles eampafias.
nes comareas
Cuando Don Hemando, después de cometer
iniquidad sobre iniquidad en su. sangriento
twinsito de Vereruy 4 México, para lo enal le
supssttcfono Moctezuma, yaubae——__
Gos
waMAZATLAD
LITERARIO.
vieron muchisimo Jas pérfidas instigacio-
de su bartagana la Malintein, puso cer
I capital del imperio azteea, con un pufiado
de espafioles, como dice sn apologista Solis,
trescientos mil aliados (niimero superior al de
Jos habituntes dela ciudad,)—mand6 construir
trece hergantines que arbolé cou lo extratdo
de sus naves, Pracba mas de que no las guemé.
Cortés sitié 4 M6
tos de guerra que le aseguraban de antemano
el triunfo: la ciudad no tenfa més defensa que
cl patriotismo de sus hijos y el genio de Gnauh-
temoc.
El asedio duré tres meses que presenciaron
hechos dignos de la epopeya, y dié fin con un
asalto espantoso, recibiendo los sitiadores co-
mo galardén de sus proezas, una eindad ine
cendiada, hecha trizas, eubieria de eseombros,
infecta de cadyeres y sangre.
La erftiea hist6rica tiene que hacer mucho
todavia para juzgar reclamente al general es
pafiol y al emperador azteca, que como dos eo-
Josos, se destacan de este cuadro de horror
de grandeza, de exterminio y victoria, de ho-
rrible matanza y heroicidad sublime.
> Por mi parte ereo que de Cuauhtemoc & Cor-
tés, hay la distancia que de Anfbal 4 Scipion
el Africano, de Napoleén & Wellington, de Mo-
relos & Tturbide, Anfbal veneido en Zama, Na-
0. con grandes elemen=
poleén en Waterloo, Morelos en Purtarén, son
més grandes, mucho mas grandes, que sus a-
fortunados vencedores. Asi Cuauhtemoc res—
pecto de Cortés, *
Estos dos errores capitales r to de la
conquista de México deben rectificarse hasta
que la evidencia. penetre eh todos los énimos:
que Cortés no quemé sus nayes y que sobre la
gran Tenoehtitlin puso un ejéreito més nu-
meroso que los que 4 Ia
riosos por Buropa elalmiranteD. Juan de Aus-
tria y el Duque de Alba.
El diligente y erudito historiador mexieano
contemporineo Lic. D. Alfredo Chavero se en-
cargé de patentizar el primer punto con gran’
Tnjo de citas histérieas y documentos irrefuta-
bles, cuando Peon Contreras obtuvo en pibli-
co certimen el primer premio con su magni=
fica oda al Conquistador de Andhuae, donde pa-
6 tributo al error tradicional que yengo com-
hatiendo. Respecto del segundo punto, eon In
ineesante adquisici6n de nuevos datos, cada
ver se acentéa més el Juicio favorable al in—
mortal defensor de la ciudad fundada por Te-
noch.
Conclusi
Don Hernando Cortés no quemé sus nayes:
Jo que quem6 infamemente fueron las plantas
on paseaban victo-
de Cuauhtemoe.POR EL JOVEL
GPUSOSE en tablas por primora ver, &
(Se 1 de Febrero de 1878, el drama de
Peon Contreras, con euyo nombre intitulo es-
rfewlo. Casi prodigios hicieron en sus res
ivos papeles todos los artistas que lo re
te
pec
presentaron, bajo la direceién del inteligente
actor D. Enrique Guasp de P Y si por es-
te lado no hubo nada que echar de menos, si
Io hubo, y mucho, por lo,que mira al pablieo,
que asaz remiso y hurafio anduvo en asistir &
la representacién. Fué muy eseaso, pues, ol au-
ditorio, Vacfo 4 medias mixibase el elegante
Teatro Arbeu, donde tuvo efecto la fiesta, por
decir asf, de familia, Pero en cambio los aplau-
sos resonaron de una manera extraordinaria y
ray6 en locura el entusiasmo.
El autor fué Hamado nueve 6 diez veces al
proscénio, entre dianas, brayos, vivas, palm
teos y manifestaciones inequi
cién y regoeijo. Ninguna otra obra de Peon
ha sido nunca tan’ undnime y ruidosamento
aplandida: acaso ninguna otra tampoco, cifre
y compendie tal nitimero de exeelencias y ma
ravillas, Todos los espectadores fueron 4 feli—
citarle, bajo bambalinas, y no reeuerdo de nin-
guno que saliese descontento y con ganas de
murmurar, Uno de ellos, de mucho viso en la
sociedad por més sefias, Ie dié In enhorabuena
~ por escrito, como sigue: “A falta de tarjeta,
envio & vd. mis feli n este papelito,
por el joyel de sus obras.” Y & este tenor, otros
varios le dirigieron halagiiefias frases y calu—
rosos plicemos, que bien daban # entender lo
mucho que habfa gustado el drama,
Noche de placer y de gloria fué aquella pa=
ra nuestro autor, que Ja recuerda siempre con
inefable deleite,
peas de conmo-
jaciones
pti
Bl afio de gracia de 1578, época de Felipe
II, fué el elegido por el vate para el desarro—
DEL SOMBRERO.
Ho de su ficcién dramética. Suntuosa estan
a
de la morada de D, Gonzalo Carbajal, alealde
de ens ede la nobilisima ciudad de Méxi-
co, sinve de sitio 41a escena, Vénse en los en-
6leo de los an-
sobre las ri-
neipal del apo~
elescudo de su ilustre pro-
ye
tapizados muros los retratos
tecesores del provecto hidalgo,
cas molduras de Ie puerta pr
sento, se dest
sapia,
Da comienzo la accién por una hermosa es-
cena, bordada de exquisitos versos, entre
meno, antiguo servidor de D. Gonzalo, 6 Tni-
go, huérfano que se ha criado en el hogar del
buen alealde, compartiendo sus infantiles jue-
hija del noble castellano, 4 la
que profesa purisimo carifio. Sabe por el vie-
jo escudlero,
fueron plel
gos con Mene
capaz, de mentir, que sus padre
yos, y ordenindole que se retire,
manifiesta, tego hondisima amargura. Negra
y profunda, en efecto, es la sima que se abre
fisus planta
y angelical objeto de sus ensuetios.
Entran @ poco en la estancia, Menefa y ‘sw
doncella Gertridis, altercando sobre si habran
sonado 6 no las énimas, hora en que se despi-
de do ellas el alenlde, para salir & su nocturna
ronda
en sollozos y suspiros las juveniles horas, y se
aleja, suntiguéindase, para ir & encender la lam-
para de su Virgen
Dice entonces Tigo & Menefa en melaned-
Tivos versos:
. ¥ que le separa y aleja del earo
Revela Gertrddis que su sefiora gasta
Lorain? ; Ox retracis? ; Snirfe, Moneta,
tm gculto dolor?...... Ya le canozeo,
1... =-g0jald qne no Te eonociera!
Yorsé de dénde parte ese euspino,
‘qne del pecho se exhala, eomo el eco
de moribunda queja de agonfa.
Tiguoro yo qué seno empeiternido
0 nleggt & recogerle, .....;Desiichadot
‘Yo os he visto erecer....{Crecimos juntos!
Y Grais vos tan alyre......En ese rostro
ruverberaba-el sol de la ventura.2 MAZATLAN
LITERARIO.
igue el enamorado Inigo, con admi-
lelicadeza:
‘Acaso en mis paseo? ol
centre Ins hojas de la word
fase erece en las orillas del camino,
4 la postivra luz del sol quo muere
fen sn trono de piirpura, he miraio
eseondia la timid violet.
La he visto enmonadta del rect
ne la bao al abrirse en la mafia
he adivinata sn periame grato,
anhelando aspirarlo sa. perfume.
‘Casi & tocarla eon mi mano erémula
Degtba ansioso de placer seiento,
‘mas conteniendo el temerario impulso,
Jamis mi mano $0 atrevid 4 toearla,
¥ allf quodaba entre as verdes hojas,
bella y gentil en sn escondida grata.
_ =Gruande In flor modosta y peresrina
<1 misterioso encanto que rodes
‘an existenets parisitaa = no quiero
‘ane me diga st amor, ni que me euente
‘onal nara pasajera,
endl effi galano
se embrigga con su esencia y se extasta
Yacestidibujado el caricter bellisimo de Thi
go: sure en silencio, acalla el impetuoso latir
de su corazén, y se resigna 4 que ame Menefa
fi otro hombre. No quiere profinar siquiera
el fdolo de su mistica adoracién, rasgando el
velo de Higrimas en que se enyuelve,
Limitase 4 decirle que va a purtiv al dfa si-
iente; ¢ interrumpen tan triste diilogo, D.
nzalo Carbajal, D. Juan de Benavides,
meno, Gertridis y algunos alguaciles con lin-
Veriffcase esta reunién todas Ins no-
ches, al toque de fnimas, como solemne pre~
liminar de laronda del alealde, Pregunta Men-
af éste si es verdad que Inigo parte al dfa
siguiente. Corrobora In noticia el interpelado,
agregando que Jimeno le acompanaré en Ta
Y como haya de afladir Benavides
taml mbla ell
itada por el viento y no puede me-
ternas.
que ¢
cual hoja
ién se va con ellos, ti
nos de dirigirle algunas proguntas en voz ha-
ja, que revelan sus ocultas relaciones amoro—
sas. Cie D. Gonzalo su propia espada en el
cinto de Inigo y ordena que todos oren por &
tar sonando las Snim:
Mientras lo hy
ruega Menefa 4 Benavides que torne cuando
su padre se haya alejado,*¥ salen todos, menos
ella, el huérfano » Gertrtidis~
Solicita [igo de su amada tna entrevista
para el dia siguiente, antes de partir 4a gue-
rra: niégasela, y eomo él insista, exclama ella
Sonpecho lo que quereis
Isao gasi ane quitais la vidu?
Mrsefs. honda meds ynestra herida,
faye ahora #6 que Ja tenvis! ’
Isiae, Menta, en vano.
Mexci. Bs en vano.
ese fmf, que mi despecho
tne quitais basta el derecho
de que o8 ame como slhermane.
Isigo. __Vevl que addorindoos
Muxci phocurt!
No me hablels mis de ese amor
Isto. j Habra desdicha mayor?
Mexeia, jEs mayor mi desventurat
‘Abrumado de dolor queda solo el infeliz
huérfano en la estancia, externando en som-
brio monélogo Ia tremenda consternacién de
swalma, ‘Todo ou soliloquio esté condensndo
en esta cuarteti:
{Bor qué el dolor do esta suerte
te est robando In ealma’?
Siesta es la muerte del alma,
jnné espantosa es esta mnerte
Entra Jimeno, y desahogando en él sus pe-
nas, sin deseubritle el nombre de la que le ha-
ce tan desdichado, prorrumpe delirante:
‘Ann rauesto la adoraria 2
com hoy la adoro, esti escrito.
Libre el alma, en To infinito,
con su pasign lucharfa
Siempre, siompre....emese cielo
donile va Ia esencia para
dle Ia flor enya hermosurs
rod6 marchita en el suelo;
onsle va, enando pereee,
de lx nota la armonta;
tue tel Af,
onde va Ts
carla ia que anochee.
Que todo pasa, Ta airada
tempestad, al Toneo traenos
‘ne todo pasa, Jimeno,
em fin no tiene nada,
Abandonan Ta estancia, manifestando Inigo
que ya no tiene habitacién en aquella mora
da, lo que ena de conjeturas & Jimeno, que
se propone descifrar el misterio.
Instantes después, entran Mencfa y Gertrd-
dis, 4 fin de esperar al eapitin, que se tarda
mfis de lo acostumbrado. Arroja Gertnédis In
eseala por el bale6n, y 4 poco aparece Benavi-
des, que tiene con Menefa, hiego que se retira
In doncella, un didlogo por extremo interesan-
te. Algo se trasluce en él de un seereto que
enyuelye la existericia de Benayides. En esto,
sale azo-
tocan con estruendo en el again, )P. GOMEZ FLOR®:
15
rada Gertridis, diciendo que asf Nama [Link]-
Reeelosos y a
zalo cuando se irrita, urdidos
no aciertan con 1a coyuntura mds propieia pa-
ta slit con bien del apuro, y después de mu-
chas vacilaciones, se resnelven 4 entrar todos
tres en el aposento de Menefa, casi al presen-
tarse D. Gonzalo y Jimeno, con séquita de al-
guaciles, en busea del osado que se atreve 4
esealar Jos muros de aquella mansion, sin con-
tar con la vigilancia de Jimeno, que le vié en
al acto de traspasar Tas tapias del huerlo. La
escala abundonada sobre el baleén confirma el
‘icho del viejo escudero. Da drdenes, coléri-
co, D. Gonaalo, 4 los alguaciles, para que es
erudifien salones y pasillos, y le traigan muei
to 6 vive al préfugo de la jnsticia, que por tal
Je tienen, 4 Ia sazén que sule Menefa, asusta—
da, de su cuarto, y arrance 4 su iracundo pa-
dre la siguiente exclamaecion:
Nate néeia agut se dja
{ie nadie pases io mi Iija
elaposento.
te lujo de movimiento eseénico da fin
el primer acto, fimdando cimiento de oro al
edificio de la fithula.
sagrado!
von
ul
Principia el segundo por una escona entre
D. Gonzalo y Jimeno, que tratan_ del insélito
incidente ocurrido horas antes. Ya se deja en-
tender que no han logrado deseubrir el escon-
dite del profugo.
Gézase el generoso alealie en recordar la fe-
licidad que siempre le ha sonreido, las inefa~
Wes delicias que la virtud y gracia de su hija
Je han proporeionado siempre, el entrafiable
carifio que tiene 4 Inigo, y aitade:
niga al fn sex4 noble,
lo emnoblecerin sus hevlios.
Billo, tend qne luchar
‘con Ia muerte exerpo & euerpn.
Pero iqnél Y eso :agué importa?
{2Qué prede importamnos eso?
Pues -..con]aespala en Ta mano:
‘Lo qe 6s vibrandla cl ager
no hay patio que le resist ©
Bs, como el rayo, vielnto
<1 fmpetn de sis brfos.
No hay braze, par dare ¥ diestro
{gne sea, qe 0 senda
4 sn poileroso esfuorzu,
Si fueva mi hijo... iS fuera!
FOE {Qué Mistina, Jimeno,
{que no Have el nombre mio,
para honor de mis abuelos.. 1
Y bien, y bien mi morada
ena nin paraiso, es cier
yy mun es poo; ms con est
‘onmrencla eetay fnspenso,
‘estoy dosasosezao,
inunieto, Jimeno, inoieto.
‘Me parece que eata noche
on mis ojos no habré snofo,
yy maliiiendo al destino
Ihe de pasarla desierto.
‘Trata de tranquilizer Jimeno al earifioso al-
calde, diciéndole que alguna eriada quia, an-
siosa de coloquios y galanteos, darfa entrada,
incaula y procaz, su nocturno amante
Tisexo.
Goxzan0,
4 Hiso sospectias?
Sponge
Pes yo también lo sosnecho,
Bao bn de ger.
Tnwex0.
Gosaare
{Dios me Hbre
Es segar, y
+ en snponer.
Jimeno, de snpori
{Qué padre tan noble! {Qué seryidor twit dis-
creto! Pues Jimeno sospecha, por el eontrario,
que sea algyin gakin de Menefa, y s6lo quiere
que su sefior se recoja, como en breve Io con—
sigue, para indagar de Gertrédis, su sobrina,
la verdad de lo acontecido; 1o que de facto lo—
gra, En la certeza ya de que fué un amante
de la peregrina beldad de la casa, el promotor
de tanta zozobra y disgusto, exige 4 la donee—
Hla que le diga su nombre. Gertridis replica:
Seria
{altar & mi juramento
ti indlsercta lo dijera;
{que no te lo desenbriers
tien el poteo del torment
Gentes
No, no habré modo
do que Io diga, es en bald
Con we gn0? Bion, EI alealio,
mmf wefor, To sub todo,
Fimono .-..;Por eompasiont
Dob ee mori aaah,
primero, tonpe de anf,
‘axe hncerte esta coafeaidn,
Y he de sor jyor Bestest
(antes eortéra mi Texan
de s0 honra y's nombre en m
cencubritor como ti?
Vote... Ya te pnedes ir
No, Jimeno,
usta ya
‘Todo hoy mismo Io sabes.
{81 nunen supe nientir!
“Asegura Geriridis al eseudero que el noc
een que nada
revele & sn sefior y le dice que su misma seiio-
Jprex0.
‘Gamrneons.
Sues.
Gana pts
Grmenens
Susexo,
tnrno amante’se fué ya, insis
ra se Jo rogarii., E) inflexible servidor no cede-
4 MAZATLAN
LITERARIO.
Y zal al ecransn to toea?
fiel doncella
f volwemoe Ins doa?
Jomxo. No.
Geeracor. De roca te blzo Dios (yfnose.)
Jorexo. Asi me hizo Dios, de men. (ye a Gevtoidis)
De roca para cumplir
con mi deher, en efecto,
{ine silo elearmine eta
faved manila he de seg
Simpiticos, amables y buenos son ambos
eriados: dan claras pruebas de su buena ley,
esmerindose por guardar Ja debida lealtad: el
uno & sti sefior ¥ fi su sefiora Ia otra, Vase Ji-
meno, no sin tomar antes Ja precaucidn Me co-
todas las pueriae,
Como Benavides esti atin oculto en el apo-
sento de Mencia, no obstante, In prudente ne-
gativa de Gertrfidis, es fuerza hacerje salix de
allf, Antes de que mayores y mas apurados lan-
ces sobrevengan. Preparan, al efecto, la escala,
edo, las dos jovenes, ¥ aparece
con sigilo ym
zo-el capitin, que ha revelado ya el seereto
de su existencin 4 Menefa, de la que se despi-
de hasta Ja cternidad, cansindole hondisima
aliccién. Comparte ella su dolor con la sens
ble G
que se oye muy cerea.
inidis, y viene # aerecentarle un tire
AGL, salen precipitada.
mente D. Gonzalo y Jimeno, para eumplir a
fuera con su -deber; mis, ante:
puerta, ordena el primero & Mencia le espere
allf, con tan éspero y brusco avento, que bien
deja entender que ya sake lo que ocurre. Ji-
meno se lo ha referido, como no podfa menos
de suceder. La tempestad se dibuja, p
El conflicto dramitico est proxi-
de tomar 1a
8, en
el horizont
mo de su erfsis,
Salta el baledn Tigo, y se presenta, areabus
en mano y con sefiales de agitnci
‘6 sobre el prétas
1 eit el sem
Mirma que él dispa
nsigui
co 4 =u cabeza, por la velocidad diabd
Quiere aproximarse 4 la Taz, pa-
4 sui rival por ef joyel del sombrero.
Estérbacelo Menefa con angustiosa tenacidad;
ante
ndo nada mas arvebatar el som.
sit fmpein iracundo, eubier-
tal blancura.
a] reconocer la prenda
Mest. Si
Trigo, perdén
Isao. 1h, cielo
‘qaeel mayo de tn ira vibret
D. dan, Men
Muxeis, Ahora Jo enpo mi
Presa de acerbo dolor, y sintiendo en el al
mia el actbar de la desesperacion, supliea Men-
cia [figo, por el amor que ell le inspira, Ta
salve del enajo y las iras de su padre, quien
entra de pronto en compai
dar espacio fi qne responda Thign, que se ve
de Jimeno, sin
obligado 4 ocullarse en Ia pier del alcalde:
Hace despejar éste 4 Gertradis y & Jimeno, &
increpa 4 In atribulada beldad en la siguiente
forma
‘Torkas las farias que: durmnienido hbfban
«el haimano corzon, estrecho
tnando al amagp del dolor 82 agiten,
Jramando estan despiertas en mi pedo
Miramye y vuelve 1a mizada en torn,
iSuba atu fax Ia ama del boshoro:
Qué miras, ei, qué miras, destichad
‘Los aeveros trasintos
de tus antepasatos, Todos juntos
lavanito estan, Moneia, sn mirada
‘enti pia fz deseneajata,
Auios proguntan ya por tn purexa:
tiemblan al ver quo sn blason so gasta,
No sabes, df, no sabes que no basta
igaardar on pargaminos la nobleza:
fq son Los noble hechos
Tos ne eserfben honor en nuestro pachos?
Y 1a ito nvontabast M4, jaeultaste,
staidara tus amores,
y mérflda, el abismo me Janznste
Be diadas ¥ de horror
En qué to mente atribulada piensa,
Sante el horrible ageavio
Cenmmdece ta labo
year en tn gananta ta defensn?
Manitiéstale on seguida que arden ya en la
capilla de la easa los citios que deben alum—
Drar sus nupeias. Pero ella no puede, no debe
revelar el nombre de st. amante, y calla, Saca
entonces Don Gonzalo el punal para: matarla,
proponiéndose matarse también después, y en
un rupto de orgullo sefiorial, exclama
Defendiendo su honor maid Galinitez,
wnt valients esenor
ix no era hilalgy, ora poctero
a¥ no he de mosir yo, igor vida mia!
Yo, que soy eaallowo?
Le refiere Inego que, sospechando de un ron-
dador de su calle, y ardiendo en celos por ol
grande amor que tenia 4 su esposa (madre de
Menefa,) le acometi6, espada en mano, batién-3OME!
dose en buena lid con él; due 4 consecnencia
de haber Hovido, estaba resbal
cay6, sintiendo el vietorios
migo en la garganta; que en tan horrible tran-
iadizo el suelo y
0 acero de st ene=
ce apareeié Galindex y entré con Feroz denue—
do en la liza; que puesto de nueyo en pié, exi-
16 de su esendero le dejase combati
¥ le contosté que peleaba por Ia honra de Inés,
maitre de
que todlo esto To dijo’ el buen (talindes
easi en Jos momentos de cacr mortalmente he-
rido, y que él vengé & su Teal eseudero, qui-
téndole la existencia 4 su contrario,
Asegtirale después que si tuviera valor para
sobreyivirle, daria muerte 4 su villano aman-
te, pero que tiene fi ceién en que Iie
go lo hard, Se le arroja acto continuo enti
cido, y clavarfale ol punal sin duda, # no ata~
Jarle el golpe Tigo, que sale de sitbito y alin
ma ser el culpable, Bs indoseriptible Ja ina que
Cubre 4 Inigo de in
Jurias; le echa en cara su origen villano, y
quiere matarle, arrepintiéndose al recordar que
@ debe Ta vida 4 Galindez, Anonadado por la
igo, objeto de lax asechanzas del
infume
16 cony
se apodera del anciano.
pena, ensimismase un instante, que aprove—
cha Menefa, para mostrar su agradecimiento
al nobilisimo Inigo.
Grita 4 poco, fuera de si, D. Gonzalo, como
desperiando de sn letarge
iVenganzat ¢Venganza flerat
Pero viendo 4 Jimeno que aparece por la
puerta del fondo exclama menos airado:
Ab, Jimeno!
Arroja el arma y dice al lnérfano y su hi-
ia:
iYo matar!
Hdos..,.Mos....Al altar,
1B eitenlote os espera!
Gon lo que da término el segundo acto.
Hemos visto que Benavides, # causa de un
misterio que pronto dejari de serlo, engaté 4
Menefa, burlando sus ilusiones mas earas
ind risuefias esperaiizis, Memos visto, ade-
mniis, que se aleja de ella, ¥quebranta sus an—
tfgnos juramentos y huella los tiernos amores
dela euitada. Hemos visio también, por otra
parte, que Inigo respeté su dolor, no obstante
habérsele sembrado en el alma el dardo de los
celos; que no tuvo para ella mas que carifio-
sas palabras de consuelo y delicadas muestras
de ardoroso amor, y que, finalmente, se inmo-
la, arrostrando la eélera y el 6dio de su pro-
y sus
FLORES 15
tector, para salvatla de la deshonra y del fu-
ror paterno, Pues bien; él nimo de Mencia,
debe haber sufrido honda modificacién en fi
vor del insigne
icheyo, amenguando en gran
manera sus profundas simpatias por el eapi-
tin Benavides, quien al corver vertiginosa—
mente en st bridén, se ha Hevado prendidos en
sus dorados acieates, los dltimos girones de su
esperanza
& su cabora, y la fatalidad le oblig6 asi & des-
La bala de Inigo robé el sombrero
cubrirse ante Ja faeraa de su sino, eneamada
en Ja estdien reetitud de su rival. Las som=
bras de la noche, la ligeroza de un caballo y el
joyel de un sombrero, han resuclto el proble-
mia psicoldgico, Pues eon toda evidencia se
comprende que Mencfa, so (timo, debe amar
necessariamente Inigo, Siasi no fuese, elpen-
samiento capital de la obra quedaria trunco y
el carfeter ailmirable del protagonista se nos
figuraria un sareasmo en cl orden estético
Iv
Tihigo es ya esposo de Menefa, sin qu
ta Ie ame atin, subyngada y dominada todayia
por la aciaga pasion que logr6 infundirle Be-
navides, D. Gonzalo palades todo el amargo
despecho consiguionte al enluce de su enewm-
Drada aleurnia con los pilidos timbres perso-
nales del hijo de un pechero. Jimeno y Ger-
trddis, admirados y suspensos, no aciertan &
explicarse los ins6litos aconteeimientos qne 03.
tin prosonciando. Y D. Juan de Benavides,
el orgulloso hidalgo, el altive capitén, vend
muy en breve, eseudado por terrible docu—
mento, 4 introdueir mueyas zozobras 6 inquie-
tudes. Bn este grado de complieaeion los re
sortes y elementos dramiticos, de esta mane-
ra enlazados como cou fibras de acero Tas pa-
siones de los personajes, asf urdida y enveda-
dala trama de la fibula, se espera natural-
mente algo més patético afin, algo de mis ru.
dos é importantes efectos trigicos. El autor
To comprendis tambien, y puso todo el brio
de su ingenio en dar cumplido remate 4 una
obra tan bien concebida y con tanta exube-
rancia de inspiracion efectuada.
Encuentra D, Gonzalo 4 Thigo, équien bus-
caba con afun, y torna 4 reprocharle su
cion indigna y afrentosa. Menefa presencia
con dolor tan aflietiva escena. En el colmo de
la indignacién Axclama el alealde:
216 Ma
ATLAN LITERARIO.
i, quien en la guerra
‘a fulninar ia cepa
‘con sangre noble empapada
ds Tos hrons de esta tierra?
1 xe despaja
Ante tan injuriosa interpelae'
Inigo de la espada que Te puso al cinto el mis.
mo D. Gonzalo, quien expresa su mal repri—
mida satisfaccion nobiliaria en estos versos:
{Bien, yor Dios! ... Deja et agero
jestoes que on mi casa quede
Nolo esgrima quien no pede
hhonmarto por halen
Momentos dospués se presenta Benavides, y
refiere que cediendo 4 paterna decisién, paso
Jos afios de su. primera juventud en sombrio
convento de Andalueia, donde reeibié contra
su yoluntad um orden sagrado, que debié: se—
mundo;
pero que, inuerto cl autor de sus dias en ser
vieio del Papa, abandoné el monasterio, abra-
zando Ta. carrera de Jas armas, y pidié al Su—
mo Poniffice, recordindole el trfigico fin de au
padre, Ia nulificacibn de sus votos sacerdoti
ir, segin acredita
pararle para siempre del bullieio del
les, lo que acaba de cons
un manuscrito que presenta & D. Gonzalo, y
en cuya virtud, estando ya libre
aqnel invencible impedimento, solicita la ma-
no de st hija, 4 quien hace tiempo que adora.
Ya so comprendert la terrible explosién de
sentimientos que esta ine:
duce en los tres consternados interlocutores ilel
vapitin. Nadie le responde, pide é expl
ei6n a todos y mnega 4 Inigo que intereeda en
su favor: pero, al aproximarscle, le ve el joyel
de sn sombrero, y lo comprende todo. Rétale,
furioso, en yor baja, y recibe de él esta fatfdi-
ea respuesta:
‘ada solieitud pro.
ti D. fifa te Te los.
D. Gonzalo ha permanceido estitieo y_mu-
dlo, sin saber qué hacer ni qué decir, y dudan-
do de si seri una fautasmagoria informal Jo
que ante sus ojos pasa: tr
solucién parn el fa siguiente, eon el propé-
sito de achirar y poner en sw punto tan extra
fios sucesos, Retirase D. Juan, ardiendo en
rabia y en celos, y manifiesta disgusto D, G
zalo por no serle posible acceder & la peticion
ere, por fin, su re-
de quien pudiera honrar su escudd con los
blasones del suyo. No pudiendo ya Inigo so-
portar tanto oprobio, rompe los diques del
respeto y dice 4 su protectors:
Pensato con més calms
Sefior, perdén, vaestra memoria invoco,
Difistis hace praco
que es la nobleza galardén del alma,
Yo la [Link] la mit.
Siento mi sangre hirviente
subitve en clas qvemar mi frente,
feuzndo eseucho, eofor, d@ vuestro aio
pura mftanto ageasie,
‘qwe 4 no ser vos gion me los diee, hier
por mataros,seflor, enanto pushers,
Y nfs adelante:
{Me dejéras, senor at bone helo
Alo mi plea eunat
‘No vinieve@ inllar vnestra fortuna,
no viniera alfrjar ynestro pasado.
as mo dstes,yyold sin mt,
Yenandoal fin domino e1 orizmts
sae ta comme del ative monte,
fv flaydezs iosteaia 4 anf denied,
tect gue ex vana mnt arroganeia Ber,
falso a are sn yer ns ls,
ya dguitaaltanera
oxtais de un golpe las ronstas ss
Baternecide D. Gonzalo y estimando en to-
do su valer lus xuzones de Inigo, vuclye 4 dai
Je su espada, dieiéndole que para el mundo s6-
lo seri suya Menefa, enando In gane con sus
haszafias. Le bendice, y sale, con Jimeno y los
alguaciles, por ser 1a hora do prineipiar su
ronda,
Despfilese Iiligo de la. deidad que incons—
Gientemente ha, gobernado los inyisibles hilos
de su existoncia, y ella, eautivyada por tunta
grandoza de espiritn, y sintiondo por él, entre
las nieblas de su dolor, algo més que un cari
fio puramente fraternal, le dice que yaya & 1a
guerra nlentado por Ia esperansa, ‘enire tanto
Ja fé jurada al pié do log altares y
In honra del que prondié en su frente el velo
nupeial. Tigo parte, y tee Mencfa un tier
xno mondlogo, dedicalo exelusivamente 4 él.
Principia ya & alborear Ia felicidad del hon-
rado hnérfano, y ef pensamiento fundamen-
tal de la obra, Ia nobleza esté en el alma, toma
formas pottiens cclestiale
Tuterrumpe Gertridis el monélogo de Men-
cfa, entranilo de Ta ealle con anu misiva de
Benavides, que le entregé el pajecillo Gil,
use In digna esposa & recibir la esquela, pero
son (ales las instaneias que le hace su doneo=
Ta, motivadas por Ine
juego por el andar‘eapitin en boca de su paje,
que al fin cede con notoria repugnaneia, Le
eseribe Benavides que, sabiendo ya el perju-
rio de st: matrimonio, es fuerza que huya con
ugestiones puestas enP, GOMEZ
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